La Mazmorra Gris
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Utopía [Rol]

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1 Utopía [Rol] el Miér Sep 14, 2016 6:43 am

Recuerdo del primer mensaje :

La gala de premios se llevaba a cabo el primer día del mes más próximo al anuncio de los ganadores. Esto les daba tiempo al mundo para preparar el dia en que todo estaba cerrado, pues las empresas tenian orden de dar dia libre. El gobierno se ocupaba de los sueldos de ese dia, asi como del costo del viaje para el premiado y su prenda.
El viaje de los ganadores era preparado con una semana de tiempo, para que tanto ellos como su acompañante tuvieran todo listopara llegar sin problemas hasta Italia, donde se alojaba la sede gubernamental en que se celebraba el evento.
Una vez el transporte aparcaba en el lugar, eran alojados en el hotel contiguo, llamado "Olimpo", de cinco estrellas. Las habitaciones de los nuevos premiados eran las primeras en escogerse, habitualmente las más adecuadas a cada uno de los casos, siendo ellos los que podían decidir dónde descansar.
Un día más tarde, el resto de invitados, casi todos Pegasos, eran repartidos de igual forma por las diferentes estancias del lugar, donde podían hablar entre ellos. Sus prendas, aquella persona, animal, planta o cosa que les acompañaba, eran colocados en las mejores situaciones dependiendo de sus necesidades.

La gran mañana, cuando todo vuestro mundo cambiara, el hotel es un autentico gallinero. Todos los Pegasos bajan a desayunar entre las 8 y las 10, hora en que abre el buffet de mañana, donde podeis encontrar desde donuts y bollería casera, a huevos con beicon, ademas de una cocinaabierta enteramente para vosotros. A estas horas, las cámaras aún no tienes permitido entrar en el hotel, siendo horas de relax y socialización. Las mesas estan diferenciadas en cada una de las generaciones de Pegasos, aunque todas tienen las mismas cualidaddes. Una mesa limpia de color blanco, con sillones de madera similar y cómodos cojines de color azul cielo. Delante de cada silla, un plato y la servilleta, azul tambien, con diferentes formas.
Las prendas son tratadas como VIP's. Las humanas, tienen su propio sitio en la mesa de su Pegaso, asi como propio espacio en el cuarto. Las que sean animal, cuentan con todas las comodidades necesitarias en sus habitaciones, cuadras o jaulas, asi como un plato donde el dueño escoge la comida con que se alimenta. Las plantas, tanto las que se hayan llevado al lugar como aquellas que quedaron en el lugar de origen, ya por su tamaño o su enraizamiento tienen escolta y cuidadores especializados. Los objetos, protegidos dentro de cajas fuertes en cada una de las habitaciones y, en caso de pedirlo, son pulidas, limpiadas o cuidadas de la forma más propicia para no dañarlas.
Los estilistas, peluqueros y maquilladores se abren paso por la puerta trasera a medio día, para cortar, teñir o arreglar el cabello de los participantes, invitados y prendas. Se toman notas, se hacen preguntas para buscar la vestiventa adecuada que lucirán en el evento. Tras la comida, comienza la puesta a punto. Para tener todo preparado para las 19, cuando comienza la gala, se preparan los peinados finales, se muestran las ropas escogidas y preparan hasta el más minimo detalle. A las 5 y media, una rueda de prensa a los Pegasos ya conocidos distrae a los periodistas de la salida de aquellos nuevos al lugar donde se les enseñarán instalaciones, se les permitirá preguntar todo cuanto deseen hasta que, a las 6, lleguén los demás.

Los focos se encienden con los nuevos Pegasos tras el telón. La presentadora empieza con los aplausos, presentaciones y bienvenidas, hasta que, mencionan vuestros nombres. Uno a uno debeis salir al escenario. En las pantallas apareceis en primer plano. Vuestro logro es expuesto y los aplausos llenan el lugar. Veis caras sonrientes, deslumbrantes y molestas, pero no es el momento de mirarlo. Adulaciones, regalos, alabanzas y gritos de alegria os rodean, y los premios no tardan en llegar. En forma de cápsula, dentro de una cajita con forma de huevo de oro, los poderes que cambiarán todo. Son todas iguales y no hay problema si os las intercambiais, ya que no sabeis lo que ocultan.
Una vez os las tragais, con ayuda de un vaso de agua, la gala termina entre agradecimientos a los que han hecho posible todo eso, una ultima muestra de los avances del mundo y aplausos del gentío.
La vuelta al hotel es silenciosa y calmada. Os informan que la mañana siguiente y quizas la tarde la teneis libre, pero no podeis salir de las instalaciones de "Olimpo".


NORMAS

Esta vez, tengo que poneros unas normas (ademas de las propias del foro que todos las conocemos, salvo Drakstone, pero ya las ira conociendo)
1. Estais vigilados por el gobierno desde que montais en el transporte que sea hasta que acaba la gala. No podeis salir del hotel

2. Prenda solo UNA por pegaso. No pueden ser una personayun objeto, ni una mascota y una planta, ni ninguna combinación. Aquello que "marqueis" como prenda, lo será para siempre.
3. El rol irá por misiones, pero quiero un post inicial para que los personajes puedan conocerse. La primera misión comenzara cuando todos posteeis una vez (podeis postear más veces antes de que la ponga, pero mínimo 1). Con cada misión ganareis dinero y algunas cosas dependiendo de como lo solucioneis.
4. Si por alguna razón, teneis que dejar el rol durante x tiempo AVISAD. El que no avise, morirá. Y esta vez no daré segundas oportunidades.
5. No necesitais postear como "prenda", salvo que lo querais mover.
6. Si teneis dudas, quereís acelerar alguna accón o teneis una petición, mandadla por MP.


Podeis narrar todo lo ocurrido hasta el final del dia libre, asi vamos haciendonos a los personajes y demás. Las prendas, como he dicho, son aquello que habeis escogido para que os acompañe. Os han dejado MUY claro, que es una decision importante, lo que os llevariais a una isla desierta o aquello que salvariais en el fin del mundo. Pensad bien quién o qué es, por que será clave para la historia. No necesitan ficha por ahora, pero podeis prepararla, mientras poned una imagen para que veamos como es.
También podeis hablar con otros premiados ese dia, con sus prendas (si hablan), con organizadores, peluqueros... Con quien querais, yo os diré sus respuestas en caso de ser Pegasos, prendas o preguntas sobre algún tema interno. Podeis mandarmelas por MP para ahorraros el postear varias veces para un solo mensaje mio.
No teneís armas, asi que tendreis que valeros de vuestro nuevo poder para cumplir con vuestra nueva posición. El mundo os ve como heroes por algo que habeis hecho, pero no esta bien firmar nada sin leer antes la letra pequeña...
*A pesar de haber invitados a la gala, todos son del gobierno, no habeis podido invitar a nadie, pero sabeis que es un día festivo, asi que estarán viendoos por la televisión*

Podeis comenzar

 
"Los héroes en tiempos de guerra, no son más que asesinos de masas en tiempos de paz
"
Riza Hawkeye, Fullmetal Alchemist



Última edición por Adamaris el Sáb Mar 03, 2018 6:01 am, editado 1 vez


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51 Re: Utopía [Rol] el Miér Mar 28, 2018 5:39 am

[Azzim]
Me alegró saber que yo no había sido el único al que la "invitación" del gobierno no solo lo había tomado por sorpresa sino que lo había incomodado, por no decir algo más grave. Narkissa, a apesar de parecerme la más tímida en un principio, fue quién se animó a preguntar por lo que casi seguro todos nosotros nos preguntabamos. Los tatuajes que Lielve y Abiah llevaban bajo los ojos tenían un significado mucho más profundo de lo que yo realmente esperaba, más que los míos. Sonreí a la pobre chica, que estaba buscando conversación por los puntos abiertos de nuestra reciente relación. Me miré el brazo mecánico inconscientemente. A veces me costaba recordar que no era real, pues su respuesta a mis movimientos y peticiones era tan automática como el mio propio, sin embargo, su tacto frío y la falta de sentidos en este eran un recordatorio constante de lo que había ocurrido.
-Teníamos un par de cocodrilos salvajes en recuperación y unos estúpidos quisieron llevarselos para ser los guays delante de sus amigos -Dije, bastante molesto por recordar lo ocurrido aquel día -Cuando los encontré se llevaban al más grande con una red, arrastrandolo por el suelo y abriendole las heridas que había costado tanto cerrarle -Mi sangre hervía rápidamente, esos malditos muchachos me habían costado mucho más que un solo brazo -Conseguí que huyeran, pero estando solo, al intentar liberar al animal de la red, se giró y me arrancó el brazo -Obligándome a calmarme, levante el brazo autómata y moví los dedos como si les mostrase que no había mucha diferencia -Mi padre me pagó la prótesis, pero me desperté ya con ella -Los miré, sin muchas ganas de sonreir, había pasado ya tiempo de eso, pero seguía sin perdonar a esas personas que pensaron que atrapar un cocodrilo aún salvaje era una buena idea. Decidí no contarles que a causa de las infecciones que le causaron en el arrastre, el animal había acabado por ser sacrificado, ya que no fue posible acercarse a él de nuevo.
Tomé aire un momento y me repetí las palabras de tranquilidad que llevaba usando un tiempo para neutralizar mis ataques de ira. Enseguida volví a prestar atención a la conversación que tenían.
 
Una pequeña sonrisa de aprobación apareció en la cara de el mentor de Abiah. No tuvo que moverse y el golpe lo impactó sin problemas, sin embargo, la energía de este desapareció totalmente en cuanto le tocó. Tras un golpe más, Arkram levantó suavemente una mano para pedir al potro que parase. Se acercó a un cristal y, liberando la energía acumulada, hizo que este estallara en mil pedazos. Todos los pegasos de alrededor se giraron al escuchar el ruido, pero no tardaron en volver a sus entrenamientos, ya conocian lo que ocurría.
-Si, es ergoquinesis. Puedo absorber y manipular energías invisibles -Explicó tras las palabras de Abiah -Es decir, casi todas -Añadió. El entrenamiento duró bastante rato ya que, al igual que la ergoquinesis, la proyección astral requería una gran fuerza tanto física como mental.
Pese a que Arkram no era capaz de entrar al mundo astral, si tenía una pequeña idea de como ayudar.
-Antes de que consigas usarlo en las misiones, necesitas aprender todo lo que puedas sobre tu poder -Le dijo, antes de explicarse. Debía intentarlo todo, cuanto se le ocurriera, lo más tonto podía servir para algo y aunque no fuera asi, saberlo bien podría salvarle la vida.
Las tareas eran bastantes, pero comenzaron por hacer que Abiah comprendiera que, una vez en el mundo astral, su cuerpo perdía totalmente la consciencia. Arkram movió el cuerpo de la chica, por lo que cuando su forma astral volvió al punto donde estaba y no podía defenderse de esa forma.
-Hoy en el entrenamiento quiero que te centres solo en tener control sobre la entrada y salida del mundo astral -Le pidió, o más bien ordenó -Hazlo hasta que te sea tan natural como pestañear -Así terminó el pequeño entrenamiento terminó, quedando aún tiempo para que Abiah puediera descansar y ducharse.



3 de Julio del 20XX

18:30 - Gimnasio
Edificio Utopía - Penúltima planta
A las 18:30, la voz de Aike os avisa que es la hora de reunirse con los mentores. Debeis subir al gimnasio en la penúltima planta y buscar la sala 12, donde os esperan. En la tablet os aparece el recorrido que hay que hacer para llegar a ella, cruzando el gimnasio hasta un pasillo con puertas cerradas e ir a la del fondo. Las prendas pueden ir o quedarse, ya que todavía no son misiones peligrosas, pero sugiere que llevandolas tendrá tiempo para comenzar a preparar las cosas que le habeis pedido. Antes de que salgais pregunta por última vez si necesitais algo que no le hayais pedido y, tras eso, os deja ir solos al punto de encuentro.
Allí os esperan las dos mentoras, Megumi y Cira, que hablan animadamente con un par de pegasos de años anteriores que os saludan y se marchan en cuanto apareceis.
-¡Hola! -Exclama Cira acercandose a abrazar a Narkissa pero sabiendo de su miedo a ser tocada, simplemente rodea el aire de alrededor -Mamá estaba haciendo galletas, luego nos las subirá -Después de ella, pasa a abrazar al resto, incluido Azzim, que queda completamente sorprendido y sin saber qué hacer. Tras los saludos, Megumi abre la puerta a la sala reservada, una habitación enorme con suelo gris pulido, con una alfombra oscura sobre él, apartada a un lado. Las paredes totalmente blancas y dos ventanas grandes de cristales translúcidos. En la habitación no hay nada, excepto la alfombra y un espejo que ocupa una de las paredes que no tienen ventanas.


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52 Re: Utopía [Rol] el Miér Mar 28, 2018 12:49 pm

Spoiler:

-Nombre:
Narkissa Stepanov 

-Edad:
25 años

-Sexo:
Femenino

-Facción:
Asia (Específicamente Rusia)

-Talento:
Es una completa experta en las artes manuales se trate de pintura, moldeado o bordado. Tiene un gran conocimiento en cuanto a materiales a utilizar, pinturas, etc. Por lo que cuando alguien tiene una duda sobre algo referido a lo artistico, se podría considerar que ella es casi como una enciclopedia.

-Personalidad:
Narkissa es una persona de actuar muy profesional y capaz en todo lo que hace, es amigable con el mundo y relajada al punto de que todo le gusta tomarselo con calma. Es serena y recogida, a pesar de que muchas personas la reconocen por sus trabajos se muestra de forma modesta y paciente. Es delicada, toda una fina dama que disfruta de los atardeceres, cruzarse de piernas y tomar una humeante taza de té. 
Pero claro, ella no es un ser humano perfecto, comete errores y también se enoja. Odia rotundamente a la gente metiche, que se entrometan en su vida y en sus decisiones es algo que realmente le infla la vena. Actualmente es una mujer libre, alguien que decide por sí misma por lo que agradecería mucho que no le dijeran que cosas tiene y no tiene que hacer. Le cuesta confiar en la gente, no es fria con ellos pero en el fondo siempre guarda una pizca de duda que la hace ponerse en alerta y a la defensiva. 

-Imagen: 
Es una fémina alta que posee una envidiable altura de 1.76m y un peso completamente acorde a su delgada figura adornada de suaves y coquetas curvas. Tiene la piel nívea y muy bien cuidada.
Su rostro posee facciones muy femeninas y suavizadas, de nariz respingada y puente estrecho, pomulos ligeramente definidos y labios apenas carnosos. Tiene una mirada afilada e intimidante a pesar de su calma personalidad decorada con una larga capa de pestañas curvas, sus iris están tintados de un brillante azul cielo.
Sobre su cabeza descanza una larga cascada de cabello rubio, la cual se ondula a medida que llega a las puntas.   
Look at me:



-Historia: 

15/03/2XXX - Antigua Rusia

Una niña de preciosos ojos azules llora por primera vez al llegar al mundo, su madre exhausta contempla maravillada aquel milagro mientras su padre no para de observarla con curiosidad y asombro. Aquel hombre creyó fehacientemente que la niña era una copia exacta de la mujer que tenía por esposa, casi como una reencarnación de alguien que todavía no había muerto, por lo que no tardó nada en caer enamorado de la infante.

Pasaron los años y la pequeña Narkissa creció con gracia y delicadeza, su padre no dejaba que nadie le hiciera daño, la cuidaba tal como a una fina pieza de cristal. La madre de la rubia poco a poco comenzaba a notar extraña la situación, ciertamente el amor de un padre por su hija podía ser grande, enorme a decir verdad ¿Pero acaso era ya para tanto?. Lastimosamente nada pudo hacer la mujer al respecto, ya que, una tarde regresando del trabajo el taxi en el que viajaba para regresar a casa fue embestido brutalmente por un vehículo de mayor tamaño. Así fue como días negros y oscuros comenzaron para la pequeña Issa. 

Su padre había quedado destrozado, fueron mucho días en los que pasó de luto y para cuando se "recuperó"... ya no era el mismo. La fascinación del hombre por la jóven rubia fue en aumento, incluso había momentos en los que la llamaba "cariño" o "mujer" haciendo alusión a su ya fallecida esposa. Incluso fue mucho más allá a medida que los años pasaban y notaba que su preciosa hija iba convirtiendose cada vez más en una elegante mujer.

No podía pedir ayuda, no podía divulgar lo que ocurría en su hogar ya que tenía miedo de recibir una terrible consecuencia. Para aliviar a su atormentada alma comenzó a realizar diversos hobbies, fue desde la cocina hasta la música, pasó por el deporte hasta por la yoga... y cuando parecía que ya nada iba a poder reconfortarla... a la edad de 19 años apareció ante ella el dibujo. Oh que dulce era poder plasmar su tristeza, dolor, ira sobre un lienzo ¡Y qué mejor luego bordarlo sobre una tela! ¿Y que me dices de traerlo casi a la vida con una escultura?.

Esa fue su salida una muy lenta pero fructifera. A través de internet dió a conocer sus obras las cuales comenzaron a agradar mucho al público, en secreto comenzó a venderlas y con eso ganar dinero para poder forjarse un futuro mejor. En su cumpleaños número 23 ella sin decir nada al respecto y aprovechando que su padre estaba en el trabajo, tomó todas sus cosas y se marchó, muy lejos, lo más que pudo. Tomó aire varias veces para darse valor, dió aviso a las autoridades de su situación y finalmente se mudó completamente sola a un apartamento. 

A partir de ese momento su vida tomó color y forma, las sombras de su pasado aún la perseguían de tanto en tanto pero ellas las alejaba con pinceladas y finas puntadas sobre la tela. Un día, en una de sus más importantes muestras en un museo un hombre muy bien vestido se le acercó para hablarle en privado, la jóven completamente desconfiada aceptó la invitación, para su suerte aquel desconocido hombre le tenía una importante noticia, se trataba de que por alguna razón del universo ella había sido elegida para llevar un don Pegasus ¡JÁ! ¿Se imaginan? Un truco debía de haber allí. Tardó varios días en dar una respuesta, lo meditó mucho, demasiado a decir verdad y cuando estuvo a punto de decir que no lo aceptaba, algo en su mente le hizo cambiar de opinión y musitar un suave "si"

-Prenda: 
Lobo blanco:

-Poderes:
Psicometria:
Capacidad de conseguir información sobre un objeto, sus caracteristicas, materiales, volumen, peso, etc...
--Es necesario estar en contacto con el objeto, es decir, debes tocarlo.
--La información te sale alrededor del objeto como si de un ordenador se tratase y puedes escoger centrarte más en unos aspectos u otros. Por ejemplo, tocar una caja para saber su composicion y centrarte en el porcentaje de cada componente, en su volumen o en su peso. No puedes saber si el objeto en cuestión esta hueco, contiene algo o ha sido modificado.

-Extra: 
- Es zurda.
- Su cabello es su parte favorita de su cuerpo, utiliza mucho tiempo de su día en cuidarlo y lograr que luzca perfecto.
- Actualmente está tratando de incorporar a sus habilidades manuales el manejo del vitraux.
- Su color favorito es el amarillo.
- Cuando de desconfiar de gente se trata, los hombres encabezan su lista.
- Núnca en su vida ha ido a una playa, desea mucho poder conocer alguna en verano y dejar que la arena toque sus pies.
- Ella es como el ojo de una tormenta, puede estar totalmente calma cuando a su alrededor se crea el caos, eso hace que tenga un poder de concentración casi milenario.
- Posee un principio de Afenfosfobia (Miedo a ser tocado) lo cual hace que le provoque un gran malestar e incomodidad que alguna persona le haga eso. 
- Winter es su mejor amiga, una loba blanca rescatada de sus captores en lo profundo de un bosque de Siberia. 

-Color de roleo:
#fcc75b

/Edificio Utopia: Piso 7 - Cocina/ - /Penúltima planta/
~Con Winter, Azzim y Liel / Todos~

La joven rubia levantó la mirada de su plato cuando Liel comenzó a hablar -Ah, esto es una tradición de las Islas Fénix- las mejillas del muchacho se tiñeron de un suave rojo haciendo que la chica sonriera. La historia del tatuaje era fascinante, era una marca de orgullo en aquel lugar, significaba que eras el mejor en algo. A medida que el albino soltaba palabras su entusiasmo iba en aumento -El mío por ejemplo se traduce como creatividad y lealtad, el de Abiah se traduce como valor y constancia- durante un instante Narkissa se detuvo a imaginar sobre como se vería si ella tuviera uno de esos tatuajes y que significado tendría, probablemente sería "creatividad y fortaleza" o algo por el estilo, tal vez algún día frente al espejo y con maquillaje iba a hacerse uno. -Que genial...- comentó la chica una vez que Liel hubiese terminado la explicación, luego su mirada se dirigió a Azzim apenas comenzó a hablar.

-Teníamos un par de cocodrilos salvajes en recuperación y unos estúpidos quisieron llevarselos para ser los guays delante de sus amigos- su tono de voz era molesto y eso tenía su razón, aquel tipo de maltrato animal solo por diversión era un acto barbarico y repudiable. Pronto comentó que logró encontrar a los responsables y detenerlos, pero al querer liberar al salvaje animal éste lo atacó. Inmediatamente la Rusa cubrió su boca con una mano ante la sorpresa del hecho, debió de haber sido algo horrible y muy, pero muy doloroso. Azzim no parecía tener ganar de contar mucho más por lo que Narkissa bajo los hombros apenada por la intromisión -Realmente fuiste muy fuerte- le dijo intentando darle un poquito de ánimos -Lamento lo ocurrido-

Liel llamó una vez más la atención de la Rusa -No tienes que responder sino quieres…- le avisó cortesmente desde un principio -¿Tu afenfosfobia es solo con personas humanas?- el cuerpo de Narkissa se petrifico al oír aquella palabra, pero no podía culparlo, tenían que saberlo -¿Distingue entre géneros?... Si te acostumbras a alguien ¿Disminuye?-. -P-pues...- tartamudeo un poco intentando ordenar su mente rebuscando las palabras indicadas y por dónde empezar. Acomodó delicadamente uno de sus húmedos mechones detrás de su oreja al mismo tiempo que sus mejillas se teñían de un pálido rosa, hablar de ella misma no era algo que hiciera muy a menudo -El temor es solo con humanos por suerte- comenzó a hablar con calma observando de tanto en tanto a sus compañeros -En sí, no distingue géneros.... aunque he de decir que me es ligeramente más incomodo con los hombres- una pequeña sonrisa apareció en los labios de ella a modo de: "Lo siento". -Supongo que disminuye si me acostumbro a alguien... no ha ocurrido aún... pero, antes esta aversión era mucho más fuerte- tomó una gran cantidad de aire para prepararse a contar lo siguiente -En un principio no podía permitir que alguien se me acercara, comer con gente nueva, como ahora, me era algo imposible de realizar, el miedo era tal que mi cuerpo se paralizaba y sentía que mi corazón iba a estallar- recordar aquellas épocas era un tanto duro pero se daba ánimos al saber lo mucho que había progresado -Hice mucha terapia, actualmente la he dejado por cuestiones de tiempo pero he mejorado mucho... es más... logre darle por unos pocos segundos la mano a Abiah apenas nos conocimos, algo es algo ¿no?- una cálida sonrisa se dibujó en sus labios -Confío en que me van a ayudar a mejorar día a día- tenía esa esperanza, tenía que vencer sus miedos y comenzar a vivir como alguien normal. Sentir y amar sin barreras, confiar sin prejuicios.

Una vez finalizada la charla y la comida, Aike les informó que era momento de reunirse con los mentores. Ordenó rápidamente la cocina, cepilló su largo cabello y tomó la tablet para saber a dónde ir. Antes de salir de la sala con sus compañeros la IA les preguntó si necesitaban algo más a lo que Narkissa negó con la cabeza y le hizo un ademán a la loba para que la siguiera. Una vez llegado a destino vieron que Megumi y Cira ya se encontraban allí charlando con un par de personas que pronto se retiraron. -¡Hola!- exclamó la pequeña acercándose con saltos a Narkissa quién se quedó dura como piedra al observar que su mentora extendía sus brazos para abrazarla, lo cual por suerte no sucedió, la niña solo rodeó con sus brazos el aire que envolvía a la rubia y gracias a eso su desbocado corazón lentamente recobró su latido normal. -Mamá estaba haciendo galletas, luego nos las subirá-, -Genial- le respondio inmediatamente intentando recobrar la recompostura y calma para luego observar (un poco triste) como Cira luego abrazaba normalmente a los demás presentes.

Luego de los saludos Megumi abrió una puerta para dejarlos pasar a una vacía sala, tan solo tenía una bonita alfombra, un par de ventanas y un gran espejo en una de las paredes. Un tanto confundida los azules orbes de Narkissa se clavaron en el bello rostro de Megumi, -¿Qué vamos a hacer aquí?- le preguntó.


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53 Re: Utopía [Rol] el Jue Mar 29, 2018 1:11 pm


Abiah:


-Nombre: Abiah Fénix

-Edad: 21

-Sexo: Desconocido

-Facción: Oceanía (Islas Fénix)

-Talento: Tiene un gran talento para aprender a la perfección cualquier tipo de arte marcial y tipos de lucha tanto cuerpo a cuerpo como con armas antiguas (Espadas, arcos, etc).

-Personalidad: Tiene una personalidad muy fuerte y carismática, aunque para los desconocidos o la gente que le cae mal (Qué suelen ser bastantes personas) es alguien borde y con un humor bastante negro. No suele mostrar expresiones en la cara, al menos no en público. La única que hace es fruncir las cejas para mostrar su enfado. Aunque no es alguien simpático ni agradable a primera vista, tiene un gran corazón e incluso hará cosas buenas sin importarle que parezcan otra cosa. Cuándo conoces mejor a Abiah, puedes ver su cálida sonrisa y su auténtica personalidad, amante de la naturaleza y de las artes de lucha. Siempre te ayudará y te brindará su apoyo. Algo que no cambia es su sinceridad, no dirá algo que no piense a menos que lo crea extremadamente necesario. Con el tiempo uno se da cuenta de que protege a quienes quiere y defiende sus creencias hasta el final. Tiene gran ambición en mejorar y aprender tipos de lucha, y en mejorar la primera impresión que da a las personas, ya que desde hace tiemo quiere cambiar y demostrarle a la gente que verdaderamente es una persona amable y amistosa.

-Imagen: Abiah tiene el cabello naranja fuego, lo mantiene corto para que no le moleste cuando entrena. Su mirada es fría y muy amenazadora, además de la indiferencia que muestra en su rostro. Sus ojos brillan naranjas como las llamas y cuando se enfada parece que ardieran. Tiene un tatuaje que cruza de encima de su ojo derecho hasta pasar su mejilla, es del mismo color que su cabello. A diferencia de lo que mucha gente piensa tiene poca musculatura, que lo hace ver bastante débil. Usa ropas cómodas todo el tiempo sin importarle el aspecto extraño que pueda dar. Abiah tampoco tiene forma alguna, por lo que nadie ha sabido incluso ahora ya con 21 si es un chico o una chica. Rara vez habla por lo que es difícil saberlo por su voz y cuando lo hace es una voz tan neutral que desconcierta a cualquiera.

Spoiler:

-Historia: Nací en una pequeña isla llamada Rawaki que pertenecía a un conjunto de islas. Las casas estaban separadas por kilómetros incluso por el mar ya que todas las islas de alrededor formaban una gran familia de 47 personas con multitud de culturas y razas diferentes. Mi padre era algo así como el líder del grupo, ayudaba a cultivar y a cazar pues aunque el mundo había cambiado, nuestra vida seguía siendo como la de cientos de años antes sin ninguna interferencia ni problema. Eso era lo que yo pensaba hasta los tres años, con mi tercer cumpleaños mis padres me explicaron que para mantener nuestra cultura yo sería un hombre, eso era algo que todavía no había llegado a entender hasta cumplir los cinco. Desde tiempos remotos el primogénito del jefe sin importar su género era convertido en el defensor de la isla y entrenado para ello desde pequeño.

Ese mismo año nació mi hermana pequeña a la que le cogí mucho cariño pues ya tendría alguien con quién jugar. Con seis años empecé mi entrenamiento con un extraño arte marcial que casi todo el mundo desconocía, sin embargo me resultaba divertido y fácil aprenderlo, tanto que en poco más de cuatro meses ya había dominado por completo aquel estilo de lucha. Esto sorprendió a mi padre el cual como premio me dejó explorar la isla, sin esperar a que se lo pensase mejor me fui en busca de aventuras en las cuales no encontré nada en absoluto. Solo encontré una casa en lo alto de la montaña que estaba más lejos de mi casa... esos eran mis vecinos, como una persona normal de 6 años y medios, ni siquiera me planteé el seguir adelante. Llamé a la puerta y me abrieron, era una mujer y su hijo de una edad más o menos igual a la mía que parecía un debilucho. La mujer era muy amable y me invitó a comer un poco y si quería incluso a dormir, algo que tuve que rechazar por que no había avisado a mi madre, había descubierto unas personas agradables en un sitio no lejos de casa.

Al poco de cumplir los 7 mi padre trajo a un amigo suyo para que me enseñara a entrenar con un arma muy extraña a la que más tarde llamaría espada de un filo. Como la vez anterior empecé con dificultad, pero pasaban los días y mejoraba considerablemente. Por las noches y cuando tenía tiempo libre me marchaba de casa para visitar a Lielve y a su madre, Liel se había convertido en mi mejor amigo, era muy tranquilo y tenía que obligarlo muchas veces a que saliera fuera de casa y jugara conmigo a correr o a explorar, a pesar de todo eso nos llevábamos bien y de vez en cuando yo aceptaba hacer lo que él quería para así contentarlo.

Cada dos meses todas las personas de las islas fénix venían a Rawaki y hacíamos una pequeña fiesta- reunión en la que los mayores hablaban de cómo iban los cultivos, la pesca y todo eso y los pequeños nos marchábamos a jugar por algún lado. Sólo éramos 5 niños contándome a mí y a Liel... y excluyendo a Denra mi hermana pequeña que todavía no podía jugar con nosotros. Aunque fuéramos sólo cinco éramos un grupo que llamábamos la atención, yo era fuerte, alegre y muy carismático, Liel era tranquilo, amable y bastante inteligente, la chica del grupo era agradable, guapa y divertida, y los dos gemelos eran de lo más reboltosos, bromistas y simpáticos. Sí, formábamos un gran equipo cuándo nos juntábamos.

Ya con 10 años había cumplido todas las expectativas de mi padre incluso más, él era feliz de que cada dos tres meses tuviera que cambiar de profesor por que el anterior no tenía mucho más que enseñarme, siempre me decía que yo sería el mejor defensor que las islas fénix tendría jamás, aunque sólo era un título me gustaba contentar a mi padre así que nunca le dije de mi sueño de explorar el mundo y aprender todas y cada una de las formas de luchar que existían en el mundo. En esa época me gané mi tatuaje alrededor de mi ojo derecho que como era tradición se le hacía a los niños y niñas que destacaban en algo.

Por esa época mi madre empezó a enfermar, al parecer desde pequeña le habían diagnosticado una enfermedad incurable, a la que solo se la podía retrasar con unos medicamentos que le darían una vida bastante larga como para llegar a los 60 o 70, pero había dejado de tomar por que estaba de nuevo embarazada y a diferencia de cuando los dejó en las otras dos ocasiones, esta vez murió.

Mi padre no pudo superar su pérdida, y cada vez empeoraba más. Siempre estaba enfadado o borracho, y no paraba de exigirme más, y lo que había sido algo que me gustaba y disfrutaba, se convirtió en un trabajo el cual era cada vez más difícil. Ésto hacía que mi actitud fuera cambiando y ya no era la persona que todos habían conocido alegre y con energía, mi cara tan solo mostraba indiferencia y de vez en cuando malhumor. Tan sólo mi hermana, Liel y mis amigos de las otras islas conseguían que volviera a ser yo. 

Un día caluroso de invierno ya cuándo tenía doce años, desapareció mi padre, nadie sabía a dónde se había podido marchar, hasta que pasados dos días lo encontramos muerto en uno de los acantilados, se había caído al perder el equilibrio por culpa de su borrachera. Desde ese día no hubo ni uno que no le maldijera por habernos abandonado como si él hubiera sido el único que sufría la muerte de nuestra madre. Al poco tiempo Liel y su madre se trasladaron a nuestra casa a que era más grande, con mejores cultivos y con un pequeño puerto. Volvíamos a ser una familia, pero yo no pude volver a ser feliz, seguí con mis entrenamientos sin pensar que esto era para lo que mi padre me había preparado y no algo que yo decidiera voluntariamente.

Con Liel en casa todo era más divertido, incluso me enseñó a dibujar y a pintar, cosa que desde pequeño se le había dado genial. Tanto que con 13 años le hicieron su tatuaje, gracias a lo bien que dibujaba y a que lo llevaba a hacer excursiones por ahí, había creado multitud de mapas que ayudaban a guiarse por senderos remotos. 

El tiempo pasaba y yo tenía más responsabilidades, como era guiar una cacería o viajar a cada isla para ver que sus habitantes estaban bien. No era jefe pues todavía no tenía la edad y porque eso era una votación a la cual no quería asistir ni participar. Con 15 empecé a ejercer de defensor, algo muy diferente de lo que me esperaba, simplemente era vigilar, y explicar a los guías de los extranjeros los lugares por los que mejor no pasar si querían seguir vivos. 

Por fin a mis 17 años, salí de allí y me fui por el mundo junto con Liel. Su madre nos costeaba parte del viaje, y lo otro lo conseguíamos con nuestras habilidades, era extraño ver a dos fénix por el mundo, era muy bien conocido lo salvajes y los bestias que éramos además de que no solíamos salir de nuestras tierras. No entendía el por que nos llamaban así solo por vivir cómo queríamos en armonía con la isla, tampoco me importaba mucho como me llamaran, no podía negar que era bastante bestia. 

Allá a donde fuéramos tomaba clases de los tipos de lucha que se daban en esos lugares: esgrima, capoeira, boxeo, kárate... etc. Solía quedarme el tiempo suficiente cómo para aprender por completo y luego cuando me hacía un poco famoso marcharme a otro lugar a practicar otra cosa. Cada cierto tiempo volvíamos a casa para ver a mi hermana y su madre a la que ahora llamaba tía. Hasta que una de esas veces me encontré con que unos tipos habían venido a mi casa y llevaban cosa de un mes esperando a que volviera para decirme que por mis habilidades me habían elegido para otorgarme el don Pegasus. Se enfadaron mucho cuando me negué rotundamente y los eché de mi casa... seguramente no los habían rechazado nunca y los habían echado de una casa a patadas. No me interesaba todo eso del caballo con alas y bla bla bla, simplemente quería vivir mi vida cómo quería y que nadie me molestara con patrañas y cosas raras. Aquellas personas que ya eran pegasus no volvieron a presentarse en casa viendo que para mi eso era como entrar en mi privacidad, y yo volví a las andadas con Lielve. Éste se estaba volviendo bastante famoso por sus obras de arte, pero cómo nunca dijo que él las creaba, los tipos extraños no supieron que él era el gran dibujante y pintor que firmaba con el nombre de "Ceniza".

Los tíos estos no paraban de molestar, aparecían cada dos por tres sin importar a dónde fuéramos nos encontraban, al principio me enfadaba y me daban ganas de apalizarlos por acoso, pero medio año después dejé incluso de prestarles atención había aprendido como darles esquinazo y como evitar que me vieran de primeras. Me había cansado de su insistencia, a la que admiraba bastante porque después de más de medio, seguían allí ofreciéndome unirme a aquello del caballo con alas nunca había dejado que hablaran, simplemente ponía cara de enfado y huía de aquellos que querían impedir que terminara mis entrenamientos. Un día, ya con 21 recién cumplidos, me los encontré de nuevo y a diferencia de las últimas veces en las que me ocultaba para no ser visto, esta vez me dirigí hacia ellos para hacerle una única pregunta ¿Esto del Pegasus me va a estorbar mucho?

-Prenda: Lielve

-Poderes: 
Proyección astral o proyección mental: Experiencia extracorporal dodne el "cuerpo astral" o "espíritu" se separa del cuerpo físico. En caso de que el cuerpo físico fallezca, la persona queda atrapada en el "mundo astral" o "mundo de los espiritus" sin forma de salir, salvo muriendo. De igual forma, en caso de que sea el espiritu el que muera, el cuerpo queda en un coma irreversible. 
--Mientras estan en esta forma intangible ves lo que otros no pueden ver, de la misma forma que te vuelves invisible para todos. 
--Conforme más lejos de tu cuerpo estés, más dificil te es moverte y concentrarte, y más cosas extrañas ves. 

-Gustos: 

+ Comida
+ Personas que no son creídas
+ Golpear a las personas creídas
+ Aprender cosas nuevas
+ La naturaleza, en especial los animales
+ Ver a Liel dibujar
+ Entrenar todo lo que ya sabe

-Disgustos:

+ El alcohol
+ Los estruendos
+ Las rosas
+ Su padre (Aunque ya este muerto)
+ La tecnología en general (No se le da bien y eso le molesta)
+ Que no le dejen comer en paz
+ Los que hablan mal de algún ser querido suyo

-Extra:

+ Adora a su hermana.

+ Tiene multitud de armas que le han ido dando sus anteriores maestros como un regalo por ser buen aprendiz.

+ La amistad que tiene con Lielve es muy fuerte, pues gracias a él no se convirtió en una persona fría y cruel.

+ Hace tanto ejercicio que luego come en enormes cantidades, las personas normalmente creen que es un monstruo por ello.

+ Tiene mucha fuerza, velocidad y resistencia, pero lo que se dice inteligencia... es bastante común, tirando para escasa.

+ Es capaz de comer cualquier cosa que se diga que es comida, sin hacerle asco a ninguna de las cosas más extrañas. 

- color de roleo: f07a30



Escuché atentamente las explicaciones de mi mentor mientras intentaba buscar alguna utilidad a mis poderes, aquel mundo era impresionante, pero eso no quitaba que me pareciera inservible como poder. Tal vez era como él decía, y lo veía así porque todavía no había aprendido todo sobre ese mundo o lo que podía hacer allí… el tiempo diría si realmente me había convertido en Pegasus para nada.

Me sorprendió que al entrar en el mundo astral, algunas cosas parecían distintas… pequeños árboles azules adornaban el paisaje surrealista, el cielo parecía tener un degradado distinto del anterior, y podía oír algunos ruidos de animales que se escondían de mi vista. Había algunos otros cambios, pero como me tenía que centrar en entrar y salir, no podía entretenerme con pasear por el lugar. La facilidad con la que volvía a mi cuerpo era mucho mayor que intentar entrar en el mundo astral. Teniendo eso como meta me despedí de Arkram que tenía cosas que hacer y seguí con el entrenamiento que se basaba en meditar hasta conseguirlo y de vez en cuando levantarme para hacer algo de ejercicio y así no perder el calor corporal. Ya empezaba a reconocer la sensación de cuando mi mente se separaba del cuerpo, por lo que poco a poco mi velocidad fue aumentando… aunque no lo suficientemente rápido para mi gusto.

Empezaba a frustrarme del lento pero constante avance cuando Liel, mis compañeros y sus maestros llegaron para hacer el entrenamiento que yo había tenido adelantado. Me sequé el sudor de la cara con la propia camiseta ya empapada y me acerqué a Liel que en cuanto me vio puso su típica cara de preocupación -Deberías beber algo, no vayas a deshidratarte- me aconsejó incluyendo también que tomara un descanso antes de seguir. Acepté sus palabras y me quedé en un rincón viendo a mis otros dos compañeros entrenar sus distintos poderes, charlando con Liel que parecía tener algunos sentimientos encontrados de los que seguramente no me hablaría hasta que estuviéramos a solas por la noche.

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54 Re: Utopía [Rol] el Sáb Mar 31, 2018 5:42 am

Narkissa estaba incómoda hablando de su miedo a ser tocada, y si bien sentía una curiosidad similar a la de Lielve, me había parecido irrespetuoso preguntar por ello. Seguramente muchas personas pensarían lo mismo sobre mi brazo, pero eran casos diferentes, ya que yo no trataba de ocultarlo al mundo.
Apenas terminamos los sandwiches que nuestra compañera había preparado tan amablemente, Aike nos informó de que debíamos subir al gimnasio, sugiriendo que, aunque nuestras prendas no tenían obligación de ir, eso facilitaría el comenzar a arreglar la casa a nuestro gusto. Smiley subió veloz a mis hombros en cuanto le rocé la pata, la señal que tenía especificada para que subiera y se mantuviera quieto. Winter, la hermosa loba blanca nos siguió como si comprendiera por completo los gestos de su amiga.
Al salir del ascensor, al que todavía no me acotumbraba, nos encontramos a las dos mentoras del grupo. Me pregunté dónde estaría el hombre que faltaba, pero el repentino abrazo de la niña, Cira, me sobresaltó un poco. Tan solo reaccioné para darle unas palmadas en la cabeza... nunca sabía bien que hacer en esos casos. Con una pequeña reverencia, Megumi comenzó a andar al interior, una sala bastante grande cuyo espejo fue lo que más llamó mi atención. Abiah estaba claramente cansado por el ejercicio que estaba haciendo antes de que llegaramos y su compañero se acercó a recomendarle que bebiera algo y descansase.

3 de Julio del 20XX
18:31 - Gimnasio
Edificio Utopía - Penúltima planta
Cira, la mentora más joven, parece un tanto incómoda en esa posición, es claro que Narkissa es su primer potro y no tiene muy claro lo que debe hacer para ayudarla, asi que es Megumi la que toma el control de la situación.
-Los dones pegasos son muy útiles, pero mal manejados podrían llevar a un desastre demasiado grave, por ello tenéis que entrenar hasta conseguir dominarlos por completo -Explicó, aprovechando la pregunta de Narkissa -Por ejemplo, si yo... -Su discurso fue interrumpido por algo que no lográis oír, pero que hace que ella mire a la pared sin espejo, confusa.
-Disculpad -Dice, suavemente, con un tono más calmado que momentos antes -Todos sabéis que mi poder es la telepatía. Los primeros días no era capaz de dormir o descansar de ninguna manera ya que los pensamientos de absolutamente todo el mundo entraban en mi cabeza -Con una sonrisa dulce hace que Azzim se sonroje levemente y aparte la mirada -Si, absolutamente todos -Os explica como, gracias a entrenar su don y comprenderlo, fue totalmente capaz de filtrar los pensamientos sin problemas, evitando que se mezclasen con los suyos propios.
-Además, debéis conocer por completo los dones de quienes os acompañan, tenéis que saber lo que pueden y no pueden hacer sin dudar un momento. Esto os tomará mucho tiempo y deberéis confiar los unos en los otros como si os conocierais de toda la vida, pero para eso, tenéis el tiempo que necesitéis -Cira, más entusiasmada por haberse librado de la charla inicial, se acerca a Megumi.
-Hoy será muuuuy fácil, solo tenéis que aprender un paso por ser el primer día. Abiah tiene que aprender a entrar y salir del mundo astral -En sus ojos podéis leer la increíble emoción que le supone no solo ser la "profesora" sino el poder hablar de ese mundo que ella no es capaz de ver -. Narkissa, tú tienes que ser capaz de tocar algo sin que tu poder muestre nada -La explicación era simple: Si Narkissa necesitaba ir tocando algo constantemente, por ejemplo, a Winter, los datos nunca desaparecerían de su cabeza, acumulándose constantemente.
-Azzim, debes ser capaz de activar tu poder conscientemente -Añadió Megumi finalmente, pero Azzim ya lo había hecho en la prueba inicial -Pero no eres capaz de hacerlo cuando quieres, tomas mucho tiempo en conseguirlo -Su voz era maternal y su sonrisa cálida, lo que logró tranquilizar al chico. Exceptuando esas pequeñas órdenes, no había nada más por hacer, los primeros días eran duros hasta aprender a controlarlo, por lo que ninguna de las mentoras presionó a los chicos para mejorar rápidamente, incluso dejándoles relajarse con sus prendas si se comenzaban a estresar.


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55 Re: Utopía [Rol] el Miér Abr 04, 2018 11:29 pm

Spoiler:

-Nombre:
Narkissa Stepanov

-Edad:
25 años

-Sexo:
Femenino

-Facción:
Asia (Específicamente Rusia)

-Talento:
Es una completa experta en las artes manuales se trate de pintura, moldeado o bordado. Tiene un gran conocimiento en cuanto a materiales a utilizar, pinturas, etc. Por lo que cuando alguien tiene una duda sobre algo referido a lo artistico, se podría considerar que ella es casi como una enciclopedia.

-Personalidad:
Narkissa es una persona de actuar muy profesional y capaz en todo lo que hace, es amigable con el mundo y relajada al punto de que todo le gusta tomarselo con calma. Es serena y recogida, a pesar de que muchas personas la reconocen por sus trabajos se muestra de forma modesta y paciente. Es delicada, toda una fina dama que disfruta de los atardeceres, cruzarse de piernas y tomar una humeante taza de té.
Pero claro, ella no es un ser humano perfecto, comete errores y también se enoja. Odia rotundamente a la gente metiche, que se entrometan en su vida y en sus decisiones es algo que realmente le infla la vena. Actualmente es una mujer libre, alguien que decide por sí misma por lo que agradecería mucho que no le dijeran que cosas tiene y no tiene que hacer. Le cuesta confiar en la gente, no es fria con ellos pero en el fondo siempre guarda una pizca de duda que la hace ponerse en alerta y a la defensiva.

-Imagen:
Es una fémina alta que posee una envidiable altura de 1.76m y un peso completamente acorde a su delgada figura adornada de suaves y coquetas curvas. Tiene la piel nívea y muy bien cuidada.
Su rostro posee facciones muy femeninas y suavizadas, de nariz respingada y puente estrecho, pomulos ligeramente definidos y labios apenas carnosos. Tiene una mirada afilada e intimidante a pesar de su calma personalidad decorada con una larga capa de pestañas curvas, sus iris están tintados de un brillante azul cielo.
Sobre su cabeza descanza una larga cascada de cabello rubio, la cual se ondula a medida que llega a las puntas.  
Look at me:



-Historia:

15/03/2XXX - Antigua Rusia

Una niña de preciosos ojos azules llora por primera vez al llegar al mundo, su madre exhausta contempla maravillada aquel milagro mientras su padre no para de observarla con curiosidad y asombro. Aquel hombre creyó fehacientemente que la niña era una copia exacta de la mujer que tenía por esposa, casi como una reencarnación de alguien que todavía no había muerto, por lo que no tardó nada en caer enamorado de la infante.

Pasaron los años y la pequeña Narkissa creció con gracia y delicadeza, su padre no dejaba que nadie le hiciera daño, la cuidaba tal como a una fina pieza de cristal. La madre de la rubia poco a poco comenzaba a notar extraña la situación, ciertamente el amor de un padre por su hija podía ser grande, enorme a decir verdad ¿Pero acaso era ya para tanto?. Lastimosamente nada pudo hacer la mujer al respecto, ya que, una tarde regresando del trabajo el taxi en el que viajaba para regresar a casa fue embestido brutalmente por un vehículo de mayor tamaño. Así fue como días negros y oscuros comenzaron para la pequeña Issa.

Su padre había quedado destrozado, fueron mucho días en los que pasó de luto y para cuando se "recuperó"... ya no era el mismo. La fascinación del hombre por la jóven rubia fue en aumento, incluso había momentos en los que la llamaba "cariño" o "mujer" haciendo alusión a su ya fallecida esposa. Incluso fue mucho más allá a medida que los años pasaban y notaba que su preciosa hija iba convirtiendose cada vez más en una elegante mujer.

No podía pedir ayuda, no podía divulgar lo que ocurría en su hogar ya que tenía miedo de recibir una terrible consecuencia. Para aliviar a su atormentada alma comenzó a realizar diversos hobbies, fue desde la cocina hasta la música, pasó por el deporte hasta por la yoga... y cuando parecía que ya nada iba a poder reconfortarla... a la edad de 19 años apareció ante ella el dibujo. Oh que dulce era poder plasmar su tristeza, dolor, ira sobre un lienzo ¡Y qué mejor luego bordarlo sobre una tela! ¿Y que me dices de traerlo casi a la vida con una escultura?.

Esa fue su salida una muy lenta pero fructifera. A través de internet dió a conocer sus obras las cuales comenzaron a agradar mucho al público, en secreto comenzó a venderlas y con eso ganar dinero para poder forjarse un futuro mejor. En su cumpleaños número 23 ella sin decir nada al respecto y aprovechando que su padre estaba en el trabajo, tomó todas sus cosas y se marchó, muy lejos, lo más que pudo. Tomó aire varias veces para darse valor, dió aviso a las autoridades de su situación y finalmente se mudó completamente sola a un apartamento.

A partir de ese momento su vida tomó color y forma, las sombras de su pasado aún la perseguían de tanto en tanto pero ellas las alejaba con pinceladas y finas puntadas sobre la tela. Un día, en una de sus más importantes muestras en un museo un hombre muy bien vestido se le acercó para hablarle en privado, la jóven completamente desconfiada aceptó la invitación, para su suerte aquel desconocido hombre le tenía una importante noticia, se trataba de que por alguna razón del universo ella había sido elegida para llevar un don Pegasus ¡JÁ! ¿Se imaginan? Un truco debía de haber allí. Tardó varios días en dar una respuesta, lo meditó mucho, demasiado a decir verdad y cuando estuvo a punto de decir que no lo aceptaba, algo en su mente le hizo cambiar de opinión y musitar un suave "si".

-Prenda:
Lobo blanco:

-Poderes:
Psicometria:
Capacidad de conseguir información sobre un objeto, sus caracteristicas, materiales, volumen, peso, etc...
--Es necesario estar en contacto con el objeto, es decir, debes tocarlo.
--La información te sale alrededor del objeto como si de un ordenador se tratase y puedes escoger centrarte más en unos aspectos u otros. Por ejemplo, tocar una caja para saber su composicion y centrarte en el porcentaje de cada componente, en su volumen o en su peso. No puedes saber si el objeto en cuestión esta hueco, contiene algo o ha sido modificado.

-Extra:
- Es zurda.
- Su cabello es su parte favorita de su cuerpo, utiliza mucho tiempo de su día en cuidarlo y lograr que luzca perfecto.
- Actualmente está tratando de incorporar a sus habilidades manuales el manejo del vitraux.
- Su color favorito es el amarillo.
- Cuando de desconfiar de gente se trata, los hombres encabezan su lista.
- Núnca en su vida ha ido a una playa, desea mucho poder conocer alguna en verano y dejar que la arena toque sus pies.
- Ella es como el ojo de una tormenta, puede estar totalmente calma cuando a su alrededor se crea el caos, eso hace que tenga un poder de concentración casi milenario.
- Posee un principio de Afenfosfobia (Miedo a ser tocado) lo cual hace que le provoque un gran malestar e incomodidad que alguna persona le haga eso.
- Winter es su mejor amiga, una loba blanca rescatada de sus captores en lo profundo de un bosque de Siberia.

-Color de roleo:
#fcc75b

/Penúltima planta/
~Todos~

-Los dones pegasos son muy útiles, pero mal manejados podrían llevar a un desastre demasiado grave, por ello tenéis que entrenar hasta conseguir dominarlos por completo- comenzó a explicar la elegante mujer, aquello que decía era completamente razonable ya que actualmente ellos no eran humanos comunes y corrientes por así decirlo, así que el caos era algo muy facil de provocar. -Por ejemplo, si yo...- y su discurso fue brevemente interrumpido, confundida, Narkissa dirigió sus azulados orbes a la misma pared que estaba mirando la elegante mentora ¿Qué ocurría?. Pero pronto dejó la mujer dejó de lado aquella situación y continuó la explicación como si nada. La jóven Rusa escuchó su relato sobre los inicios de su poder aunque en segundo plano no podía dejar de prestarle atención a aquella pared, ¿Tal vez algo había ocurrido en la habitación de al lado? ¿Megumi había podido captar algun pensamiento raro proveniente de alguna persona cercana?... quién sabe.

En fin, la cuestión era simple, debían aprender a controlar sus poderes y aprender como funcionaban los de sus compañeros. Por su parte, la Rusa debía aprender a tocar los objetos sin que estos le mostraran su composición. Ahora que lo pensaba bien, aquel "pop-up" siempre había emergido en su mente cada vez que tocaba algo desde que tenía el poder, como cuando preparó los sandwiches y pudo ver allí a un costado el cómo se componían todos los ingredientes, cosa que ignoró, pero a fin de cuentas era algo que aparecía y podía llegar a ser un poco molesto.

Se relegó a una esquina un poco apartada para no estorbar a sus compañeros y comenzó con algo sencillo como su ropa. Apenas tocó con sus manos la tela de ésta emergió los datos en su mente, *70% algodón, 15%poliester... bla bla bla* pensó, tal vez la tarea no iba a ser tan sencilla como lo imaginaba desde un principio. Tocó varias veces sus prendas pero el cartel siempre aparecía, y cuando se cansó, cambió al espejo que estaba en la pared, *Vidrio, Cal, Sílice..... uughh* poco a poco comenzó a agobiarse, no podía hacer que aquellos datos se esfumaran por siquiera un segundo. Su fiel compañera se percató el cambio de humor de Narkissa por lo que se acercó y tiernamente le lamió el dorso de la mano, si que aquella Loba podía llegar a ser muy inteligente -Gracias Winter- le susurró para luego acariciarla amistosamente entre las orejas.

Buscó con la mirada a su mentora para luego acercarse lentamente a ella -Cira...- la llamó dulcemente por su nombre al mismo tiempo que se agachaba ligeramente para estar un poco más cerca -Realmente tengo problemas para lograrlo... no puedo dejar de pensar en la composición, peso y demás de los objetos... es como si mi mente fuera demasiado curiosa y quisiera saberlo todo a pesar de que puede llegar a ser un tanto molesto- le explicó -¿Tienes algún tip que me ayude a lograrlo? ¿Cómo fue tu primera vez controlando tu poder?- le preguntó curiosa, todo tipo de ayuda iba a ser bienvenida.


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56 Re: Utopía [Rol] el Jue Abr 05, 2018 5:57 pm


Liel:

-Nombre: Lielve Aska, Liel

-Edad: 20

-Sexo: Masculino

-Facción: Oceanía 

-Personalidad: Liel es una persona tranquila y pacífica, que tiene mucha paciencia y aguante. Él nunca se alarma cuando ocurren cosas inesperadas, pero es incapaz de mantenerse quieto cuándo hay algo que no le gusta o no quiere. Tiene una gran amabilidad que la demuestra de mil u una formas y un gran sentido del deber por lo que ayuda a las personas por más que le caigan mal. Liel es alguien cálido en el que se puede confiar para todo tipo de cosas, siempre y cuando no sea hablar en público, pues las grandes multitudes le agobian mucho.

-Imagen: Tiene el pelo de color gris y siempre está algo desordenado. Sus ojos son azules, grandes y expresivos, por los cuales una persona normal sabría los sentimientos de él sin tenerlo que conocer en exceso. Al igual que Abiah tiene un tatuaje cerca de su ojo derecho, pero este sólo ocupa desde el final del ojo hasta mitad de la mejilla, y es del mismo color que su cabello. Tiene una sonrisa muy discreta y apacible, que te hace preguntarte si de verdad es real. Es bastante delgado y sin nada de musculatura, que añadiéndole el rostro tan aniñado que tiene le hace parecer más joven e incluso a veces una chica.

Lielve:









-Historia: Nació en Rawaki, dónde vivió con su madre. Ella nunca le ocultó la verdad, Liel era un niño al que su padre no deseaba, pues éste era una persona muy importante para el mundo y no quería que las personas supieran que tenía un hijo bastardo fuera del matrimonio. 

Por culpa de no tener un padre que le hiciera ser un chico aventurero y divertido, se convirtió en un niño calmado que le gustaban hacer cosas manuales, como la pintura, cocinar o coser. Lielve nunca creyó que eso fuera algo extraño, al igual que su madre, la que estaba encantada con tener un niño tan dócil y amable como era Liel. Hasta que un día conoció a Abiah, que se había presentado en su casa con la excusa de que estaba de aventura. Aquella persona le cambió la vida, descubrió lo que era divertirse a la intemperie, mancharse de barro y caerse en las rocas. Al principio era un poco reticente a salir, pero poco a poco fue convirtiéndose en rutina con la condición de que cada cierto tiempo se quedarían tranquilos en su casa. Abiah se convirtió en su mejor amigo, incluso con la gran diferencia de personalidades, pues aunque Liel era muy tranquilo, Abiah siempre conseguía hacer cosas divertidas y hacerlo reír. 

Lielve no era tan abierto, ni tan seguro de sí mismo como Abiah, pero consiguió con un poco de ayuda conocer a los otros chicos de las otras islas que de vez en cuando venían a jugar. 

Cuando ya tenía 9 años, vio cómo Abiah a tan poca edad ya había conseguido su tatuaje... sin embargo lo que más le marcó a esa edad fue el cambio de su amigo ya no era la persona que conocía alegre y divertida, siempre con energías para algo más. Su cambió se debió a la muerte de su madre y al cambio de su padre. Lielve siempre estuvo a su lado, y se dio cuenta que realmente no había cambiado tanto, tan solo tenía un muro que había que saltar para poder encontrar a la persona que él conocía.

Dos años después murió el padre de Abiah, haciendo que Liel y su madre se trasladaran a la casa de Denra y Abiah para poderlos cuidar, alimentar y consolar. Con el tiempo le enseñó a dibujar y a pintar para entretenerlo, y se notaba que aunque no era algo que le sirviera, le divertía. Ya con 12 años Liel se ganó su tatuaje por su gran arte en dibujar, en especial por los mapas que realizaba cuando se aburría.

Tuvo una adolescencia tranquila, ayudando a su madre y cuidando de Denra. No había mucho que hacer que no fuera estar por allí tranquilo y esperar a que fuera época de reunión y así poder ver a todos sus amigos juntos. Sin embargo con 16 años se embarcó en un viaje con Abiah, su madre le había dicho que era bueno ver el mundo y que le resultaría emocionante, así que sin pensárselo mucho más empezó el viaje junto a su mejor amigo. 

Para ganar algo de dinero y que su madre no tuviera que pagarles todo, ambos decidieron hacer lo que mejor se les daba para conseguir dinero. Liel decidió vender las pinturas y las cosas que hacía, siempre firmando con la traducción de su apellido "Ceniza". Pasaban los años tranquilamente, hasta que un día Abiah le dijo que le habían estado ofreciendo ser un Pegasus y éste se había negado rotundamente, pero que tras tanta insistencia había terminado por aceptar después de mucho tiempo. 


-Gustos: 

+Cocinar
+Dibujar y pintar
+Tocar el violín
+Ayudar a Abiah con sus entrenamientos
+Acoger animales (De todo tipo)
+Viajar

-Disgustos:

+Que se le queme la comida
+Que Abiah se salte la hora de comer
+Los tonos altos de voz
+Aburrirse
+Las grandes multitudes de gentes
+Tener que hablar en público

-Extra:

+ Tiene un anillo atado al cuello, del cual no habla nunca.

+ Es la única persona con vida que conoce el género de Abiah.

+ Sabe quién es su padre por las fotos que tiene su madre de él, al principio dudaba de que fuera su padre por que no se parecían en nada, pero luego descubrió que tenían el mismo color de ojos.

+Allá a dónde vaya, se lleva un bloc de dibujo y un lápiz para entretenerse.

-Color de roleo: 6593d4


Después de unos minutos, Abiah volvió a la carga con más energía. Aunque llevaba más tiempo que los demás y estaba empapado en sudor, nada le impidió seguir hasta el agotamiento una y otra vez. Me preocupaba que estuviera demasiado cansado, pero su brillo en los ojos y su pequeña sonrisa de felicidad me impedían decirle que lo dejara para el día siguiente -¡Una vez más!- exclamó volviéndose a sentar intentando entrar en ese mundo que tan solo él podía ver.

Estuvo yendo y viniendo del mundo astral hasta horas después, que jadeando se quedó tumbado en el suelo con una gran sonrisa que me recordaba a su forma de ser cuando era pequeño -Deberías sonreír más a menudo- le comenté entregándole una toalla y una bebida. Se notaba que por su mente pasaban pensamientos que le daban orgullo, ya que estaba suficientemente conforme como para dejar ya el entrenamiento. Bebió un poco antes de levantarse del suelo y estirarse -Gracias por esperar todo este rato, seguro te aburriste- me dijo sin darse cuenta que me había dedicado a ver a todos entrenar y a hablar con ambas maestras que eran muy amables -Voy a darme una ducha, vuelvo enseguida- Lo miré intentando decirle algo, pero no me dio tiempo… ya había avisado a los demás y se dirigía a las duchas comunes "Al menos una gran parte de la gente ya se fue" pensé intentando ser positivo y alegrándome de que cada uno iba a lo suyo sin fijarse en los demás… si no Abiah se metería en algún lío.

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57 Re: Utopía [Rol] el Dom Abr 08, 2018 11:12 am

Los entrenamientos no eran siempre tan fructíferos como me habría gustado y a cada día que me veía atrasado respecto a los demás, mi humor empeoraba. Narkissa había logrado ignorar los datos que aparecían sobre las cosas que tocaba, cosa que no llegaba a comprender, y Abiah había entendido fácilmente como entrar y salir de ese mundo astral que veía, sin alejarse demasiado, pero como si lo hubiera sabido desde siempre. Yo, sin embargo, aún tenía problemas para ver cosas ocurridas en el pasado, casi siempre se activaba por si solo y no cuando yo quería.
Por suerte para mi los entrenamientos no eran demasiado largos y la mayoría de las tardes las teníamos totalmente libres para hacer cuanto quisieramos. Pese a todo el revuelo que causaron las obras en aquellas habitaciones especiales preparadas para Winter y Smiley, tras una semana y media ambas estaban completamente preparadas, pero solo después de quince días tuvimos permiso para que comenzasen a usarlas, seguramente para eliminar todos los elementos tóxicos de ambas estancias y nivelar la temperatura, comprobando millones de veces que eran totalmente seguras. La de Lielve en apenas cuatro días estuvo completa, con muebles simples de madera y sus enormes paredes de color blanco impoluto.
Había escuchado a Aike darle la opción de pintar el diseño en su tablet mientras ella lo proyectaba sobre las paredes, de forma que pudiera verlo para que no se equivocase y viera como quedaba.
Pasé mucho tiempo meditando en mi habitación sin saber cómo solucionar mis problemas con el poder, que parecía no terminar de aceptarse en mi cabeza. Las palabras de Megumi eran dulces y suaves, ella tardó mucho en controlar las voces que se filtraban por su cabeza y eso era lo que me daba más esperanza.
Ese día, dos semanas después de llegar, tuvimos durante las primeras horas del día un chequeo médico y después unas pruebas para comprobar, según dijeron, que teníamos los mismos reflejos que siempre. Por la tarde no teníamos nada pensado asi que habíamos decidido irnos los cuatro al centro de la ciudad, dejando a Winter y Smiley en la casa para que se fueran acostumbrando al pequeño habitat que tenían preparado. En la ciudad, la gente no nos tomaba mucho en cuenta, casi parecía que pasábamos desapercibidos, pero no era cierto, cada vez que alguien nos miraba era obvio que nos reconocía, si bien la mayoría disimulaba. Aike nos había dado una tarjeta con un enorme pegaso blanco y fondo negro en la que debíamos cargar todas nuestras compras, sin límite al parecer.
-¿Por dónde empezamos? -Les pregunté una vez terminamos de dejar un paquete que Megumi me había pedido dejar en los envios por paquetería, ya que ella no podía ir antes de que cerrasen.


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58 Re: Utopía [Rol] el Miér Abr 11, 2018 5:28 am


Abiah:


-Nombre: Abiah Fénix

-Edad: 21

-Sexo: Desconocido

-Facción: Oceanía (Islas Fénix)

-Talento: Tiene un gran talento para aprender a la perfección cualquier tipo de arte marcial y tipos de lucha tanto cuerpo a cuerpo como con armas antiguas (Espadas, arcos, etc).

-Personalidad: Tiene una personalidad muy fuerte y carismática, aunque para los desconocidos o la gente que le cae mal (Qué suelen ser bastantes personas) es alguien borde y con un humor bastante negro. No suele mostrar expresiones en la cara, al menos no en público. La única que hace es fruncir las cejas para mostrar su enfado. Aunque no es alguien simpático ni agradable a primera vista, tiene un gran corazón e incluso hará cosas buenas sin importarle que parezcan otra cosa. Cuándo conoces mejor a Abiah, puedes ver su cálida sonrisa y su auténtica personalidad, amante de la naturaleza y de las artes de lucha. Siempre te ayudará y te brindará su apoyo. Algo que no cambia es su sinceridad, no dirá algo que no piense a menos que lo crea extremadamente necesario. Con el tiempo uno se da cuenta de que protege a quienes quiere y defiende sus creencias hasta el final. Tiene gran ambición en mejorar y aprender tipos de lucha, y en mejorar la primera impresión que da a las personas, ya que desde hace tiemo quiere cambiar y demostrarle a la gente que verdaderamente es una persona amable y amistosa.

-Imagen: Abiah tiene el cabello naranja fuego, lo mantiene corto para que no le moleste cuando entrena. Su mirada es fría y muy amenazadora, además de la indiferencia que muestra en su rostro. Sus ojos brillan naranjas como las llamas y cuando se enfada parece que ardieran. Tiene un tatuaje que cruza de encima de su ojo derecho hasta pasar su mejilla, es del mismo color que su cabello. A diferencia de lo que mucha gente piensa tiene poca musculatura, que lo hace ver bastante débil. Usa ropas cómodas todo el tiempo sin importarle el aspecto extraño que pueda dar. Abiah tampoco tiene forma alguna, por lo que nadie ha sabido incluso ahora ya con 21 si es un chico o una chica. Rara vez habla por lo que es difícil saberlo por su voz y cuando lo hace es una voz tan neutral que desconcierta a cualquiera.

Spoiler:

-Historia: Nací en una pequeña isla llamada Rawaki que pertenecía a un conjunto de islas. Las casas estaban separadas por kilómetros incluso por el mar ya que todas las islas de alrededor formaban una gran familia de 47 personas con multitud de culturas y razas diferentes. Mi padre era algo así como el líder del grupo, ayudaba a cultivar y a cazar pues aunque el mundo había cambiado, nuestra vida seguía siendo como la de cientos de años antes sin ninguna interferencia ni problema. Eso era lo que yo pensaba hasta los tres años, con mi tercer cumpleaños mis padres me explicaron que para mantener nuestra cultura yo sería un hombre, eso era algo que todavía no había llegado a entender hasta cumplir los cinco. Desde tiempos remotos el primogénito del jefe sin importar su género era convertido en el defensor de la isla y entrenado para ello desde pequeño.

Ese mismo año nació mi hermana pequeña a la que le cogí mucho cariño pues ya tendría alguien con quién jugar. Con seis años empecé mi entrenamiento con un extraño arte marcial que casi todo el mundo desconocía, sin embargo me resultaba divertido y fácil aprenderlo, tanto que en poco más de cuatro meses ya había dominado por completo aquel estilo de lucha. Esto sorprendió a mi padre el cual como premio me dejó explorar la isla, sin esperar a que se lo pensase mejor me fui en busca de aventuras en las cuales no encontré nada en absoluto. Solo encontré una casa en lo alto de la montaña que estaba más lejos de mi casa... esos eran mis vecinos, como una persona normal de 6 años y medios, ni siquiera me planteé el seguir adelante. Llamé a la puerta y me abrieron, era una mujer y su hijo de una edad más o menos igual a la mía que parecía un debilucho. La mujer era muy amable y me invitó a comer un poco y si quería incluso a dormir, algo que tuve que rechazar por que no había avisado a mi madre, había descubierto unas personas agradables en un sitio no lejos de casa.

Al poco de cumplir los 7 mi padre trajo a un amigo suyo para que me enseñara a entrenar con un arma muy extraña a la que más tarde llamaría espada de un filo. Como la vez anterior empecé con dificultad, pero pasaban los días y mejoraba considerablemente. Por las noches y cuando tenía tiempo libre me marchaba de casa para visitar a Lielve y a su madre, Liel se había convertido en mi mejor amigo, era muy tranquilo y tenía que obligarlo muchas veces a que saliera fuera de casa y jugara conmigo a correr o a explorar, a pesar de todo eso nos llevábamos bien y de vez en cuando yo aceptaba hacer lo que él quería para así contentarlo.

Cada dos meses todas las personas de las islas fénix venían a Rawaki y hacíamos una pequeña fiesta- reunión en la que los mayores hablaban de cómo iban los cultivos, la pesca y todo eso y los pequeños nos marchábamos a jugar por algún lado. Sólo éramos 5 niños contándome a mí y a Liel... y excluyendo a Denra mi hermana pequeña que todavía no podía jugar con nosotros. Aunque fuéramos sólo cinco éramos un grupo que llamábamos la atención, yo era fuerte, alegre y muy carismático, Liel era tranquilo, amable y bastante inteligente, la chica del grupo era agradable, guapa y divertida, y los dos gemelos eran de lo más reboltosos, bromistas y simpáticos. Sí, formábamos un gran equipo cuándo nos juntábamos.

Ya con 10 años había cumplido todas las expectativas de mi padre incluso más, él era feliz de que cada dos tres meses tuviera que cambiar de profesor por que el anterior no tenía mucho más que enseñarme, siempre me decía que yo sería el mejor defensor que las islas fénix tendría jamás, aunque sólo era un título me gustaba contentar a mi padre así que nunca le dije de mi sueño de explorar el mundo y aprender todas y cada una de las formas de luchar que existían en el mundo. En esa época me gané mi tatuaje alrededor de mi ojo derecho que como era tradición se le hacía a los niños y niñas que destacaban en algo.

Por esa época mi madre empezó a enfermar, al parecer desde pequeña le habían diagnosticado una enfermedad incurable, a la que solo se la podía retrasar con unos medicamentos que le darían una vida bastante larga como para llegar a los 60 o 70, pero había dejado de tomar por que estaba de nuevo embarazada y a diferencia de cuando los dejó en las otras dos ocasiones, esta vez murió.

Mi padre no pudo superar su pérdida, y cada vez empeoraba más. Siempre estaba enfadado o borracho, y no paraba de exigirme más, y lo que había sido algo que me gustaba y disfrutaba, se convirtió en un trabajo el cual era cada vez más difícil. Ésto hacía que mi actitud fuera cambiando y ya no era la persona que todos habían conocido alegre y con energía, mi cara tan solo mostraba indiferencia y de vez en cuando malhumor. Tan sólo mi hermana, Liel y mis amigos de las otras islas conseguían que volviera a ser yo. 

Un día caluroso de invierno ya cuándo tenía doce años, desapareció mi padre, nadie sabía a dónde se había podido marchar, hasta que pasados dos días lo encontramos muerto en uno de los acantilados, se había caído al perder el equilibrio por culpa de su borrachera. Desde ese día no hubo ni uno que no le maldijera por habernos abandonado como si él hubiera sido el único que sufría la muerte de nuestra madre. Al poco tiempo Liel y su madre se trasladaron a nuestra casa a que era más grande, con mejores cultivos y con un pequeño puerto. Volvíamos a ser una familia, pero yo no pude volver a ser feliz, seguí con mis entrenamientos sin pensar que esto era para lo que mi padre me había preparado y no algo que yo decidiera voluntariamente.

Con Liel en casa todo era más divertido, incluso me enseñó a dibujar y a pintar, cosa que desde pequeño se le había dado genial. Tanto que con 13 años le hicieron su tatuaje, gracias a lo bien que dibujaba y a que lo llevaba a hacer excursiones por ahí, había creado multitud de mapas que ayudaban a guiarse por senderos remotos. 

El tiempo pasaba y yo tenía más responsabilidades, como era guiar una cacería o viajar a cada isla para ver que sus habitantes estaban bien. No era jefe pues todavía no tenía la edad y porque eso era una votación a la cual no quería asistir ni participar. Con 15 empecé a ejercer de defensor, algo muy diferente de lo que me esperaba, simplemente era vigilar, y explicar a los guías de los extranjeros los lugares por los que mejor no pasar si querían seguir vivos. 

Por fin a mis 17 años, salí de allí y me fui por el mundo junto con Liel. Su madre nos costeaba parte del viaje, y lo otro lo conseguíamos con nuestras habilidades, era extraño ver a dos fénix por el mundo, era muy bien conocido lo salvajes y los bestias que éramos además de que no solíamos salir de nuestras tierras. No entendía el por que nos llamaban así solo por vivir cómo queríamos en armonía con la isla, tampoco me importaba mucho como me llamaran, no podía negar que era bastante bestia. 

Allá a donde fuéramos tomaba clases de los tipos de lucha que se daban en esos lugares: esgrima, capoeira, boxeo, kárate... etc. Solía quedarme el tiempo suficiente cómo para aprender por completo y luego cuando me hacía un poco famoso marcharme a otro lugar a practicar otra cosa. Cada cierto tiempo volvíamos a casa para ver a mi hermana y su madre a la que ahora llamaba tía. Hasta que una de esas veces me encontré con que unos tipos habían venido a mi casa y llevaban cosa de un mes esperando a que volviera para decirme que por mis habilidades me habían elegido para otorgarme el don Pegasus. Se enfadaron mucho cuando me negué rotundamente y los eché de mi casa... seguramente no los habían rechazado nunca y los habían echado de una casa a patadas. No me interesaba todo eso del caballo con alas y bla bla bla, simplemente quería vivir mi vida cómo quería y que nadie me molestara con patrañas y cosas raras. Aquellas personas que ya eran pegasus no volvieron a presentarse en casa viendo que para mi eso era como entrar en mi privacidad, y yo volví a las andadas con Lielve. Éste se estaba volviendo bastante famoso por sus obras de arte, pero cómo nunca dijo que él las creaba, los tipos extraños no supieron que él era el gran dibujante y pintor que firmaba con el nombre de "Ceniza".

Los tíos estos no paraban de molestar, aparecían cada dos por tres sin importar a dónde fuéramos nos encontraban, al principio me enfadaba y me daban ganas de apalizarlos por acoso, pero medio año después dejé incluso de prestarles atención había aprendido como darles esquinazo y como evitar que me vieran de primeras. Me había cansado de su insistencia, a la que admiraba bastante porque después de más de medio, seguían allí ofreciéndome unirme a aquello del caballo con alas nunca había dejado que hablaran, simplemente ponía cara de enfado y huía de aquellos que querían impedir que terminara mis entrenamientos. Un día, ya con 21 recién cumplidos, me los encontré de nuevo y a diferencia de las últimas veces en las que me ocultaba para no ser visto, esta vez me dirigí hacia ellos para hacerle una única pregunta ¿Esto del Pegasus me va a estorbar mucho?

-Prenda: Lielve

-Poderes: 
Proyección astral o proyección mental: Experiencia extracorporal dodne el "cuerpo astral" o "espíritu" se separa del cuerpo físico. En caso de que el cuerpo físico fallezca, la persona queda atrapada en el "mundo astral" o "mundo de los espiritus" sin forma de salir, salvo muriendo. De igual forma, en caso de que sea el espiritu el que muera, el cuerpo queda en un coma irreversible. 
--Mientras estan en esta forma intangible ves lo que otros no pueden ver, de la misma forma que te vuelves invisible para todos. 
--Conforme más lejos de tu cuerpo estés, más dificil te es moverte y concentrarte, y más cosas extrañas ves. 

-Gustos: 

+ Comida
+ Personas que no son creídas
+ Golpear a las personas creídas
+ Aprender cosas nuevas
+ La naturaleza, en especial los animales
+ Ver a Liel dibujar
+ Entrenar todo lo que ya sabe

-Disgustos:

+ El alcohol
+ Los estruendos
+ Las rosas
+ Su padre (Aunque ya este muerto)
+ La tecnología en general (No se le da bien y eso le molesta)
+ Que no le dejen comer en paz
+ Los que hablan mal de algún ser querido suyo

-Extra:

+ Adora a su hermana.

+ Tiene multitud de armas que le han ido dando sus anteriores maestros como un regalo por ser buen aprendiz.

+ La amistad que tiene con Lielve es muy fuerte, pues gracias a él no se convirtió en una persona fría y cruel.

+ Hace tanto ejercicio que luego come en enormes cantidades, las personas normalmente creen que es un monstruo por ello.

+ Tiene mucha fuerza, velocidad y resistencia, pero lo que se dice inteligencia... es bastante común, tirando para escasa.

+ Es capaz de comer cualquier cosa que se diga que es comida, sin hacerle asco a ninguna de las cosas más extrañas. 

- color de roleo: f07a30


Los días transcurrieron lentamente, mis entrenamientos estaban resultando fructíferos y eso hizo que me acomodara antes al nuevo hogar y a los nuevos compañeros. Ellos tampoco tardaron mucho en acostumbrarse a mis extrañezas, madrugaba muy temprano alrededor de las 5:30 para así después de entrenar llegar a tiempo para el deliciosos desayuno que solía preparar Liel y poder estar con todos. No servía de mucho porque me dedicaba a comer, pero me acostumbré a la presencia de estos dos y de sus mascotas.

Me alegró ver mi habitación terminada en tan poco tiempo, habían decorado las paredes con mis armas y pusieron el saco de boxeo tal y como lo pedí, teniendo el gimnasio arriba no usaría el saco tanto como para romperlo, pero podría desquitarme con él cuando no tuviera tiempo para un entrenamiento exhaustivo o cuando simplemente quisiera golpear algo. La habitación de Liel también fue terminada velozmente, y aunque no me dijo que era lo que pintaría se lo veía muy animado por tener un espacio para él solo. -Si tienes una habitación para ti solo ¿Porqué siempre terminas durmiendo aquí?- le pregunté de broma con una pequeña sonrisa al levantarme ese día y ver que estaba completamente dormido en el otro lado de la cama. No obtuve respuesta de Liel, pero contaba con ello. Lo desperté moviéndolo un poco, ese día no había ido a entrenar porque íbamos a salir y quería tener energía para lo que fuera que tuviéramos que hacer en la ciudad.

Ya cuando se despertó lo apresuré a que se cambiara al igual que yo, y salimos a desayunar con los demás. Tenía un chequeo médico con los otros por lo que le pedí que preparara lo que se quisiera llevar para el paseo para que aprovechara el tiempo y no se sintiera desplazado "Habría sido bueno que los otros también se hubieran traído a alguien" No es que no apreciara a Winter y a Smiley, sino que hubiera preferido que hubiera más personas que no fueran pegasus… así Liel no estaría solo en casa ni tendría porqué venir a los entrenamientos simplemente a observar. Cuando volvimos a estar los cuatro juntos salimos a visitar la ciudad -A mí me da igual, no creo que necesitemos muchas cosas además de comida- comenté seriamente escuchando como mi amigo se reía sin ocultarlo de mis palabras -Necesitas ropa, y zapatos nuevos… también te vendrían bien…- empezó a enumerar todo lo que me faltaba, y aunque hubiera querido negarlo tenía toda la razón -Bueno, primero vamos donde Kissa prefiera, y luego ya decidimos los demás lugares- dije intentando que su enumeración parara antes de llegar a diez.


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59 Re: Utopía [Rol] el Sáb Abr 14, 2018 2:58 pm

Spoiler:

-Nombre:
Narkissa Stepanov

-Edad:
25 años

-Sexo:
Femenino

-Facción:
Asia (Específicamente Rusia)

-Talento:
Es una completa experta en las artes manuales se trate de pintura, moldeado o bordado. Tiene un gran conocimiento en cuanto a materiales a utilizar, pinturas, etc. Por lo que cuando alguien tiene una duda sobre algo referido a lo artistico, se podría considerar que ella es casi como una enciclopedia.

-Personalidad:
Narkissa es una persona de actuar muy profesional y capaz en todo lo que hace, es amigable con el mundo y relajada al punto de que todo le gusta tomarselo con calma. Es serena y recogida, a pesar de que muchas personas la reconocen por sus trabajos se muestra de forma modesta y paciente. Es delicada, toda una fina dama que disfruta de los atardeceres, cruzarse de piernas y tomar una humeante taza de té.
Pero claro, ella no es un ser humano perfecto, comete errores y también se enoja. Odia rotundamente a la gente metiche, que se entrometan en su vida y en sus decisiones es algo que realmente le infla la vena. Actualmente es una mujer libre, alguien que decide por sí misma por lo que agradecería mucho que no le dijeran que cosas tiene y no tiene que hacer. Le cuesta confiar en la gente, no es fria con ellos pero en el fondo siempre guarda una pizca de duda que la hace ponerse en alerta y a la defensiva.

-Imagen:
Es una fémina alta que posee una envidiable altura de 1.76m y un peso completamente acorde a su delgada figura adornada de suaves y coquetas curvas. Tiene la piel nívea y muy bien cuidada.
Su rostro posee facciones muy femeninas y suavizadas, de nariz respingada y puente estrecho, pomulos ligeramente definidos y labios apenas carnosos. Tiene una mirada afilada e intimidante a pesar de su calma personalidad decorada con una larga capa de pestañas curvas, sus iris están tintados de un brillante azul cielo.
Sobre su cabeza descanza una larga cascada de cabello rubio, la cual se ondula a medida que llega a las puntas.  
Look at me:



-Historia:

15/03/2XXX - Antigua Rusia

Una niña de preciosos ojos azules llora por primera vez al llegar al mundo, su madre exhausta contempla maravillada aquel milagro mientras su padre no para de observarla con curiosidad y asombro. Aquel hombre creyó fehacientemente que la niña era una copia exacta de la mujer que tenía por esposa, casi como una reencarnación de alguien que todavía no había muerto, por lo que no tardó nada en caer enamorado de la infante.

Pasaron los años y la pequeña Narkissa creció con gracia y delicadeza, su padre no dejaba que nadie le hiciera daño, la cuidaba tal como a una fina pieza de cristal. La madre de la rubia poco a poco comenzaba a notar extraña la situación, ciertamente el amor de un padre por su hija podía ser grande, enorme a decir verdad ¿Pero acaso era ya para tanto?. Lastimosamente nada pudo hacer la mujer al respecto, ya que, una tarde regresando del trabajo el taxi en el que viajaba para regresar a casa fue embestido brutalmente por un vehículo de mayor tamaño. Así fue como días negros y oscuros comenzaron para la pequeña Issa.

Su padre había quedado destrozado, fueron mucho días en los que pasó de luto y para cuando se "recuperó"... ya no era el mismo. La fascinación del hombre por la jóven rubia fue en aumento, incluso había momentos en los que la llamaba "cariño" o "mujer" haciendo alusión a su ya fallecida esposa. Incluso fue mucho más allá a medida que los años pasaban y notaba que su preciosa hija iba convirtiendose cada vez más en una elegante mujer.

No podía pedir ayuda, no podía divulgar lo que ocurría en su hogar ya que tenía miedo de recibir una terrible consecuencia. Para aliviar a su atormentada alma comenzó a realizar diversos hobbies, fue desde la cocina hasta la música, pasó por el deporte hasta por la yoga... y cuando parecía que ya nada iba a poder reconfortarla... a la edad de 19 años apareció ante ella el dibujo. Oh que dulce era poder plasmar su tristeza, dolor, ira sobre un lienzo ¡Y qué mejor luego bordarlo sobre una tela! ¿Y que me dices de traerlo casi a la vida con una escultura?.

Esa fue su salida una muy lenta pero fructifera. A través de internet dió a conocer sus obras las cuales comenzaron a agradar mucho al público, en secreto comenzó a venderlas y con eso ganar dinero para poder forjarse un futuro mejor. En su cumpleaños número 23 ella sin decir nada al respecto y aprovechando que su padre estaba en el trabajo, tomó todas sus cosas y se marchó, muy lejos, lo más que pudo. Tomó aire varias veces para darse valor, dió aviso a las autoridades de su situación y finalmente se mudó completamente sola a un apartamento.

A partir de ese momento su vida tomó color y forma, las sombras de su pasado aún la perseguían de tanto en tanto pero ellas las alejaba con pinceladas y finas puntadas sobre la tela. Un día, en una de sus más importantes muestras en un museo un hombre muy bien vestido se le acercó para hablarle en privado, la jóven completamente desconfiada aceptó la invitación, para su suerte aquel desconocido hombre le tenía una importante noticia, se trataba de que por alguna razón del universo ella había sido elegida para llevar un don Pegasus ¡JÁ! ¿Se imaginan? Un truco debía de haber allí. Tardó varios días en dar una respuesta, lo meditó mucho, demasiado a decir verdad y cuando estuvo a punto de decir que no lo aceptaba, algo en su mente le hizo cambiar de opinión y musitar un suave "si".

-Prenda:
Lobo blanco:

-Poderes:
Psicometria:
Capacidad de conseguir información sobre un objeto, sus caracteristicas, materiales, volumen, peso, etc...
--Es necesario estar en contacto con el objeto, es decir, debes tocarlo.
--La información te sale alrededor del objeto como si de un ordenador se tratase y puedes escoger centrarte más en unos aspectos u otros. Por ejemplo, tocar una caja para saber su composicion y centrarte en el porcentaje de cada componente, en su volumen o en su peso. No puedes saber si el objeto en cuestión esta hueco, contiene algo o ha sido modificado.

-Extra:
- Es zurda.
- Su cabello es su parte favorita de su cuerpo, utiliza mucho tiempo de su día en cuidarlo y lograr que luzca perfecto.
- Actualmente está tratando de incorporar a sus habilidades manuales el manejo del vitraux.
- Su color favorito es el amarillo.
- Cuando de desconfiar de gente se trata, los hombres encabezan su lista.
- Núnca en su vida ha ido a una playa, desea mucho poder conocer alguna en verano y dejar que la arena toque sus pies.
- Ella es como el ojo de una tormenta, puede estar totalmente calma cuando a su alrededor se crea el caos, eso hace que tenga un poder de concentración casi milenario.
- Posee un principio de Afenfosfobia (Miedo a ser tocado) lo cual hace que le provoque un gran malestar e incomodidad que alguna persona le haga eso.
- Winter es su mejor amiga, una loba blanca rescatada de sus captores en lo profundo de un bosque de Siberia.

-Color de roleo:
#fcc75b

/Penúltima planta/
~Todos~

Poco a poco ella y sus compañeros aprendieron a dominar sus poderes, algunos lo lograron a un ritmo más lento pero no quitó el hecho de que finalmente llegaran a la meta. Cuando no estaba en el entrenamiento, la rubia pasaba su tiempo dibujando o charlando con sus compañeros de piso, incluso en un par de ocasiones fue a visitar a Cira y su madre para probar aquellas deliciosas galletas. Pasaron algunos días hasta que llegó el momento de hacerse un chequeo médico, gracias al cielo no fue tan traumático para la Rusa ya que los doctores tuvieron mucho cuidado y cariño. Esa misma tarde no tenían ninguna actividad planeada por lo que decidieron ir a pasear por la ciudad, los animales se quedaron en casa utilizando sus nuevas y súper modernas habitaciones. La de Winter era magnífica, tenía todo lo que Narkissa había pedido y hasta incluso un poco más, realmente no escatimaban en gastos.

Luego de ir a una sucursal de correos para dejar un paquete que les había encomendado Megumi, Azzim preguntó -¿Por dónde empezamos?-, -A mí me da igual, no creo que necesitemos muchas cosas además de comida- comentó Abiah completamente serio pero con las risillas de Liel de fondo. Agregó el albino -Necesitas ropa, y zapatos nuevos… también te vendrían bien…- la rubia soltó una dulce risa la cual cubrió delicadamente con una de sus manos -Bueno, primero vamos donde Kissa prefiera, y luego ya decidimos los demás lugares- ¡Oh! ¿A sí que ella elegía?, pues a decir verdad ella no necesitaba mucho... tal vez algunos elementos de arte nuevos ya que los que tenían estaban ya bastante gastados... peeeero por otro lado la idea de ir a comprar más ropa (aunque no la necesitara tanto) le acariciaba la mente de manera muy sensual.

-Apoyo la idea de Liel, ¡Necesitamos ropa!- habló con determinación y alegría. Inmediatamente prendió la tablet que le habían dado y buscó un mapa de la ciudad para así encontrar una tienda de ropa unisex, tardó pocos minutos en encontrarla y al hacerlo les indicó con un simple -¡Vamos!- para que la siguieran. Estaba a pocas calles de distancia, al llegar observó maravillada el brillante escaparate repleto de maniquíes con todo tipo de atuendos. Aquella gran tienda si que tenía mucho para elegir, tanto en estilos, tamaños como colores. Con una pícara sonrisa observó a Liel y le susurró -Vistamos bonito a Abiah ¿Te parece?-


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60 Re: Utopía [Rol] el Dom Abr 22, 2018 12:49 pm

La relación entre todos había mejorado rápidamente, incluso las compras no parecían tan increíblemente aburrida como eran cuando me tocaba ir con mis hermanas, aunque seguramente nada lo fuera tanto. Ni Abiah ni Lielve quisieron elegir los primeros, aunque parecía ser que de una forma u otra acabaríamos pasando a comprar ropa. No me preocupaba mucho, realmente quería unos pantalones nuevos para los entrenamientos, ya que los últimos habían sido secuestrados por Smiley y seguía sin ser capaz de encontrarlos.
En la pantalla de la tablet donde mirábamos el mapa apareció una chica de pelo corto negro y piel azulada. A su lado apareció un cuadro de texto.
-“Hola, soy Aike” “Esta es mi forma visual” “Puedo oírlos a través del micro” –Después de último mensaje, la minúscula dama se sentó al borde de la pantalla, como si estuviera esperando. Por nuestra parte decidimos seguir la idea de Narkissa e ir a una tienda de ropa que ella misma eligió y, aliándose con Liel, decidieron buscar una ropa adecuada para Abiah. Un pitido nos alertó en la tablet y, al mirarla, aparecía de nuevo un mensaje de Aike.
-“Se ha programado un entrenamiento” “Para mañana por la tarde a las 16:00” “Os recogerán en la puerta a las 15:45” “Os lo mando” –No fue una gran distracción, así que enseguida entramos a la tienda. La mujer encargada, entrada en años, de pelo blanco y mirada seria, apareció enseguida para saber qué necesitábamos. Mandó a un muchacho y a una joven con nosotros y ella siguió tendiendo a otros clientes.


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61 Re: Utopía [Rol] el Lun Abr 23, 2018 2:48 pm


Liel:

-Nombre: Lielve Aska, Liel

-Edad: 20

-Sexo: Masculino

-Facción: Oceanía 

-Personalidad: Liel es una persona tranquila y pacífica, que tiene mucha paciencia y aguante. Él nunca se alarma cuando ocurren cosas inesperadas, pero es incapaz de mantenerse quieto cuándo hay algo que no le gusta o no quiere. Tiene una gran amabilidad que la demuestra de mil u una formas y un gran sentido del deber por lo que ayuda a las personas por más que le caigan mal. Liel es alguien cálido en el que se puede confiar para todo tipo de cosas, siempre y cuando no sea hablar en público, pues las grandes multitudes le agobian mucho.

-Imagen: Tiene el pelo de color gris y siempre está algo desordenado. Sus ojos son azules, grandes y expresivos, por los cuales una persona normal sabría los sentimientos de él sin tenerlo que conocer en exceso. Al igual que Abiah tiene un tatuaje cerca de su ojo derecho, pero este sólo ocupa desde el final del ojo hasta mitad de la mejilla, y es del mismo color que su cabello. Tiene una sonrisa muy discreta y apacible, que te hace preguntarte si de verdad es real. Es bastante delgado y sin nada de musculatura, que añadiéndole el rostro tan aniñado que tiene le hace parecer más joven e incluso a veces una chica.

Lielve:









-Historia: Nació en Rawaki, dónde vivió con su madre. Ella nunca le ocultó la verdad, Liel era un niño al que su padre no deseaba, pues éste era una persona muy importante para el mundo y no quería que las personas supieran que tenía un hijo bastardo fuera del matrimonio. 

Por culpa de no tener un padre que le hiciera ser un chico aventurero y divertido, se convirtió en un niño calmado que le gustaban hacer cosas manuales, como la pintura, cocinar o coser. Lielve nunca creyó que eso fuera algo extraño, al igual que su madre, la que estaba encantada con tener un niño tan dócil y amable como era Liel. Hasta que un día conoció a Abiah, que se había presentado en su casa con la excusa de que estaba de aventura. Aquella persona le cambió la vida, descubrió lo que era divertirse a la intemperie, mancharse de barro y caerse en las rocas. Al principio era un poco reticente a salir, pero poco a poco fue convirtiéndose en rutina con la condición de que cada cierto tiempo se quedarían tranquilos en su casa. Abiah se convirtió en su mejor amigo, incluso con la gran diferencia de personalidades, pues aunque Liel era muy tranquilo, Abiah siempre conseguía hacer cosas divertidas y hacerlo reír. 

Lielve no era tan abierto, ni tan seguro de sí mismo como Abiah, pero consiguió con un poco de ayuda conocer a los otros chicos de las otras islas que de vez en cuando venían a jugar. 

Cuando ya tenía 9 años, vio cómo Abiah a tan poca edad ya había conseguido su tatuaje... sin embargo lo que más le marcó a esa edad fue el cambio de su amigo ya no era la persona que conocía alegre y divertida, siempre con energías para algo más. Su cambió se debió a la muerte de su madre y al cambio de su padre. Lielve siempre estuvo a su lado, y se dio cuenta que realmente no había cambiado tanto, tan solo tenía un muro que había que saltar para poder encontrar a la persona que él conocía.

Dos años después murió el padre de Abiah, haciendo que Liel y su madre se trasladaran a la casa de Denra y Abiah para poderlos cuidar, alimentar y consolar. Con el tiempo le enseñó a dibujar y a pintar para entretenerlo, y se notaba que aunque no era algo que le sirviera, le divertía. Ya con 12 años Liel se ganó su tatuaje por su gran arte en dibujar, en especial por los mapas que realizaba cuando se aburría.

Tuvo una adolescencia tranquila, ayudando a su madre y cuidando de Denra. No había mucho que hacer que no fuera estar por allí tranquilo y esperar a que fuera época de reunión y así poder ver a todos sus amigos juntos. Sin embargo con 16 años se embarcó en un viaje con Abiah, su madre le había dicho que era bueno ver el mundo y que le resultaría emocionante, así que sin pensárselo mucho más empezó el viaje junto a su mejor amigo. 

Para ganar algo de dinero y que su madre no tuviera que pagarles todo, ambos decidieron hacer lo que mejor se les daba para conseguir dinero. Liel decidió vender las pinturas y las cosas que hacía, siempre firmando con la traducción de su apellido "Ceniza". Pasaban los años tranquilamente, hasta que un día Abiah le dijo que le habían estado ofreciendo ser un Pegasus y éste se había negado rotundamente, pero que tras tanta insistencia había terminado por aceptar después de mucho tiempo. 


-Gustos: 

+Cocinar
+Dibujar y pintar
+Tocar el violín
+Ayudar a Abiah con sus entrenamientos
+Acoger animales (De todo tipo)
+Viajar

-Disgustos:

+Que se le queme la comida
+Que Abiah se salte la hora de comer
+Los tonos altos de voz
+Aburrirse
+Las grandes multitudes de gentes
+Tener que hablar en público

-Extra:

+ Tiene un anillo atado al cuello, del cual no habla nunca.

+ Es la única persona con vida que conoce el género de Abiah.

+ Sabe quién es su padre por las fotos que tiene su madre de él, al principio dudaba de que fuera su padre por que no se parecían en nada, pero luego descubrió que tenían el mismo color de ojos.

+Allá a dónde vaya, se lleva un bloc de dibujo y un lápiz para entretenerse.

-Color de roleo: 6593d4



Sonreí cuando Narkissa estuvo de acuerdo con comprar ropa, y en poco rato estuvimos en una gran tienda con multitud de estilos de ropa. Mis ojos brillaron ante las palabras de mi nueva amiga, tenía al parecer la misma idea que yo. Sentí que Abiah se giraba para vernos, parecía que nos había descubierto, pero tras verlo suspirar supe que o se estaba resignando o no lo había escuchado y simplemente le parecía demasiado ostentosa aquella tienda de ropa.

Para que Abiah no sospechara de nuestra trama, tuve que hablar con Narkissa de que nos probáramos los demás cosas también, ya que si solo nos quedábamos mirando se podría molestar por pensar que solo estábamos para burlarnos de él, cosa que no era cierta. Mi nueva compinche y yo, nos dedicamos a elegirle algunos conjuntos de ropa que iban realmente bien con el estilo de mi mejor amigo -¡Qué bien te queda!- exclamé sorprendido al verlo salir por primera vez del vestuario con unas botas negras, unos vaqueros claros, y una chupa de cuero negro entreabierta que dejaba ver la camiseta del mismo color que había debajo. Pensé en buscar una chapa militar de esas antiguas, pero desistí contentándome con peinarle el pelo hacia un lado -Pareces un chico malo- comenté manteniendo mi sonrisa, aguantándome las ganas de reír. Le quedaba fantástico, y eso era lo malo, tenía un aire demasiado masculino.


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