La Mazmorra Gris
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Utopía [Rol]

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1 Utopía [Rol] el Miér Sep 14, 2016 6:43 am

Recuerdo del primer mensaje :

La gala de premios se llevaba a cabo el primer día del mes más próximo al anuncio de los ganadores. Esto les daba tiempo al mundo para preparar el dia en que todo estaba cerrado, pues las empresas tenian orden de dar dia libre. El gobierno se ocupaba de los sueldos de ese dia, asi como del costo del viaje para el premiado y su prenda.
El viaje de los ganadores era preparado con una semana de tiempo, para que tanto ellos como su acompañante tuvieran todo listopara llegar sin problemas hasta Italia, donde se alojaba la sede gubernamental en que se celebraba el evento.
Una vez el transporte aparcaba en el lugar, eran alojados en el hotel contiguo, llamado "Olimpo", de cinco estrellas. Las habitaciones de los nuevos premiados eran las primeras en escogerse, habitualmente las más adecuadas a cada uno de los casos, siendo ellos los que podían decidir dónde descansar.
Un día más tarde, el resto de invitados, casi todos Pegasos, eran repartidos de igual forma por las diferentes estancias del lugar, donde podían hablar entre ellos. Sus prendas, aquella persona, animal, planta o cosa que les acompañaba, eran colocados en las mejores situaciones dependiendo de sus necesidades.

La gran mañana, cuando todo vuestro mundo cambiara, el hotel es un autentico gallinero. Todos los Pegasos bajan a desayunar entre las 8 y las 10, hora en que abre el buffet de mañana, donde podeis encontrar desde donuts y bollería casera, a huevos con beicon, ademas de una cocinaabierta enteramente para vosotros. A estas horas, las cámaras aún no tienes permitido entrar en el hotel, siendo horas de relax y socialización. Las mesas estan diferenciadas en cada una de las generaciones de Pegasos, aunque todas tienen las mismas cualidaddes. Una mesa limpia de color blanco, con sillones de madera similar y cómodos cojines de color azul cielo. Delante de cada silla, un plato y la servilleta, azul tambien, con diferentes formas.
Las prendas son tratadas como VIP's. Las humanas, tienen su propio sitio en la mesa de su Pegaso, asi como propio espacio en el cuarto. Las que sean animal, cuentan con todas las comodidades necesitarias en sus habitaciones, cuadras o jaulas, asi como un plato donde el dueño escoge la comida con que se alimenta. Las plantas, tanto las que se hayan llevado al lugar como aquellas que quedaron en el lugar de origen, ya por su tamaño o su enraizamiento tienen escolta y cuidadores especializados. Los objetos, protegidos dentro de cajas fuertes en cada una de las habitaciones y, en caso de pedirlo, son pulidas, limpiadas o cuidadas de la forma más propicia para no dañarlas.
Los estilistas, peluqueros y maquilladores se abren paso por la puerta trasera a medio día, para cortar, teñir o arreglar el cabello de los participantes, invitados y prendas. Se toman notas, se hacen preguntas para buscar la vestiventa adecuada que lucirán en el evento. Tras la comida, comienza la puesta a punto. Para tener todo preparado para las 19, cuando comienza la gala, se preparan los peinados finales, se muestran las ropas escogidas y preparan hasta el más minimo detalle. A las 5 y media, una rueda de prensa a los Pegasos ya conocidos distrae a los periodistas de la salida de aquellos nuevos al lugar donde se les enseñarán instalaciones, se les permitirá preguntar todo cuanto deseen hasta que, a las 6, lleguén los demás.

Los focos se encienden con los nuevos Pegasos tras el telón. La presentadora empieza con los aplausos, presentaciones y bienvenidas, hasta que, mencionan vuestros nombres. Uno a uno debeis salir al escenario. En las pantallas apareceis en primer plano. Vuestro logro es expuesto y los aplausos llenan el lugar. Veis caras sonrientes, deslumbrantes y molestas, pero no es el momento de mirarlo. Adulaciones, regalos, alabanzas y gritos de alegria os rodean, y los premios no tardan en llegar. En forma de cápsula, dentro de una cajita con forma de huevo de oro, los poderes que cambiarán todo. Son todas iguales y no hay problema si os las intercambiais, ya que no sabeis lo que ocultan.
Una vez os las tragais, con ayuda de un vaso de agua, la gala termina entre agradecimientos a los que han hecho posible todo eso, una ultima muestra de los avances del mundo y aplausos del gentío.
La vuelta al hotel es silenciosa y calmada. Os informan que la mañana siguiente y quizas la tarde la teneis libre, pero no podeis salir de las instalaciones de "Olimpo".


NORMAS

Esta vez, tengo que poneros unas normas (ademas de las propias del foro que todos las conocemos, salvo Drakstone, pero ya las ira conociendo)
1. Estais vigilados por el gobierno desde que montais en el transporte que sea hasta que acaba la gala. No podeis salir del hotel

2. Prenda solo UNA por pegaso. No pueden ser una personayun objeto, ni una mascota y una planta, ni ninguna combinación. Aquello que "marqueis" como prenda, lo será para siempre.
3. El rol irá por misiones, pero quiero un post inicial para que los personajes puedan conocerse. La primera misión comenzara cuando todos posteeis una vez (podeis postear más veces antes de que la ponga, pero mínimo 1). Con cada misión ganareis dinero y algunas cosas dependiendo de como lo solucioneis.
4. Si por alguna razón, teneis que dejar el rol durante x tiempo AVISAD. El que no avise, morirá. Y esta vez no daré segundas oportunidades.
5. No necesitais postear como "prenda", salvo que lo querais mover.
6. Si teneis dudas, quereís acelerar alguna accón o teneis una petición, mandadla por MP.


Podeis narrar todo lo ocurrido hasta el final del dia libre, asi vamos haciendonos a los personajes y demás. Las prendas, como he dicho, son aquello que habeis escogido para que os acompañe. Os han dejado MUY claro, que es una decision importante, lo que os llevariais a una isla desierta o aquello que salvariais en el fin del mundo. Pensad bien quién o qué es, por que será clave para la historia. No necesitan ficha por ahora, pero podeis prepararla, mientras poned una imagen para que veamos como es.
También podeis hablar con otros premiados ese dia, con sus prendas (si hablan), con organizadores, peluqueros... Con quien querais, yo os diré sus respuestas en caso de ser Pegasos, prendas o preguntas sobre algún tema interno. Podeis mandarmelas por MP para ahorraros el postear varias veces para un solo mensaje mio.
No teneís armas, asi que tendreis que valeros de vuestro nuevo poder para cumplir con vuestra nueva posición. El mundo os ve como heroes por algo que habeis hecho, pero no esta bien firmar nada sin leer antes la letra pequeña...
*A pesar de haber invitados a la gala, todos son del gobierno, no habeis podido invitar a nadie, pero sabeis que es un día festivo, asi que estarán viendoos por la televisión*

Podeis comenzar

 
"Los héroes en tiempos de guerra, no son más que asesinos de masas en tiempos de paz
"
Riza Hawkeye, Fullmetal Alchemist



Última edición por Adamaris el Sáb Mar 03, 2018 6:01 am, editado 1 vez


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26 Re: Utopía [Rol] el Miér Ene 18, 2017 6:30 pm

Azzim:
-Nombre: Principe Azzim Mashal bin Salleh...se hace llamar simplemente Azzim
-Edad: 25
-Sexo: Maculino
-Facción: Arabia
-Talento: Diagnosticar enfermedades en animales
-Personalidad: Se lo ve como una persona tranquila y pensativa, evita enojarse y simplemente ignora a quienes buscan molestarlo. Es amable, calido y sencillo, a pesar de haberse criado en una acaudalada familia llena de comodidades no necesita mucho para estar completamente a gusto. Un tanto solitario, suele disfrutar de pasar tiempo solo en la naturaleza o con animales, pero tampoco le molesta tener compañia.
-Imagen:
-Historia: Su historia, aunque inusual, se desenvolvio lisa y uniforme como los desiertos que adornaban su pais. Nacio siendo el menor de 16 hermanos y hermanas, hijo del magnate Abdala Abdelaziz bin Salleh, conocido como el rey del petroleo, quien acumulo una fortuna monopolizando los yacimientos de todo medio oriente; pero desde temprana edad se mostro mucho mas interesado en el exterior que en los lujosos pasillos de la mansion. Solia dar largos paseos por los establos, conversando con los caballos mientras los alimentaba y los atendia, encontrando en aquellas bestias una pureza y sencillez que nadie en su familia parecia tener, sintiendo que aquellos animales sin poseer nada eran capaces de alcanzar una mayor felicidad que el mismisimo rey con todos sus tesoros. A uno de sus favoritos lo bautizo Salam, que significa paz, ya que sin importar los problemas que le aquejaran, siempre lograba olvidarlos en la mirada de la atezada criatura. Una tarde, durante una de sus visitas, lo noto un tanto desanimado, intento alimentarlo pero se rehusaba a probar bocado y al dia siguiente ni siquiera lograba mantenerse en pie. Durante largas semanas recurrio a veterinarios y curanderos, pero ninguno pudo brindar al muchacho esperanza alguna, el caballo agonizaba. Azzim siempre recuerda aquella ultima noche, cuando se tendio frente al equino y acariciandole el hocico busco aquella paz que siempre descansaba en sus ojos, pero no la encontro. El espiritu del animal habia sido destruido por el sufrimiento, la hermosura de su alma se habia apagado aun antes de que su corazon dejara de latir. Ignorando la tradicion familiar, eludio la educacion militar, e inicio sus estudios para convertirse en veterinario, prometiendose que no dejaria que otro animal sufriera lo que su amigo Salam. Quizas por todo el tiempo compartido con los animales, o por la afinidad que sentia hacia ellos, logro desarrollar un gran talento para dilucidar lo que fuera que aquejara a sus pacientes, en ocasiones aun sin haberlos examinado apropiadamente. Invirtio los fondos de su padre en organizaciones ambientalistas y refugios, y finalmente abandono la comodidad de su hogar para unirse a Greenpeace y recorrer el globo usando su talento para salvar animales. A la edad de 25 años recibio la notificacion de que habia sido selecto para ser premiado con el don Pegasus, emocionado ante la esperanza de que podria significar de gran ayuda en su mision.
-Prenda: Una extraña especie de lagarto negro al que apoda "Smiley", ya que como mecanismo de defensa enseña sus dientes en una extraña sonrisa (el de la imagen)
-Poderes:
-Gustos: La naturaleza, los climas calidos, los animales, viajar, leer, dormir al aire libre, caminar descalzo, trepar, tocar la flauta.
-Disgustos: El maltrato a animales, la contaminacion, las personas ostentosas, maleducadas, disconformes, quejosas.
-Extra: Perdio un brazo intentando liberar a un cocodrilo atrapado en una red, por lo que su padre le costeo una moderna protesis que hasta posee ciertas utilidades para su profesion.
Sabe tocar la flauta celta y la utiliza para calmar a los animales

Al regresar Abiah entrego las gomitas a Narkissa y se distrajo con mi brazo de metal, comenzaba a sentirme un tanto incomodo hasta que me hablo
-Si algún día pierdo alguna extremidad espero que me digas donde lo conseguiste. Sería realmente interesante probar cuánto aguanta-
Sonrei aliviado, al parecer le agradaba
- Claro! Aunque espero que nunca lo necesites-
Le conteste extendiendo el brazo para que lo viera mejor
-Es muy resistente, lo uso para atraer las mordidas de los animales lastimados-
-Si eres tu lo llevarías tan al límite que te lo cargarías el primer día-
-Seguramente… pero ¿No sería divertido intentarlo?-
Me agradaba el entusiasmo de aquel chico, aunque las peleas no eran lo mio la adrenalina del peligro fue una de las razones por las que perdi el brazo en primer lugar. Señale con mi dedo uno de los rasguños en el antebrazo
-Mira este fue un tigre el mes pasado-
Despues de unos segundos me di cuenta de que quizas necesitarian un poco de contexto
-Por cierto, soy veterinario-
Explique con una sonrisa un tanto apenado
-Si quieres luego podemos probar romper cosas o algo asi-
Ofreci contagiado por su entusiasmo de averiguar las capacidades de mi protesis
-Buenas tardes -
La voz me mi tutora me distrajo, me volvi a devolverle el saludo agitando la mano mientras sonreia
-¿Habeis terminado de firmar? -
Pregunta Arkam, el único que mantiene un semblante serio
-Dejadlos firmados para cuando empiece la reunión o pensaran que no lo habeis entendido y volveran a explicarlos -
Me di cuenta que habia olvidado por completo los papeles, comence a completarlos rapidamente antes de que alguien se diera cuenta.
-Yo no quiero volver a escuchar todo eso -Se queja Cira, animada sin razón alguna, al contrario que Arkam y Megumi, que parecen un tanto bajos de animos, corre a sentarse y, despues de pensarselo, ofrece una de las tabletas de chocolate y galleta a Narkissa, no demasiado cerca de ella, pero claramente mirandola.
-Azzim, ¿has cansado del viaje? -
Levante la mirada de mi cuestionario algo asustado por haber sido descubierto, pero al ver la sonrisa de mi tutora me tranquilice y asenti a modo de respuesta.
-Creo que Narkissa tiene fobia a ser tocada, cielo, no es que tengas nada malo -
Me tomo unos segundos asimilar lo que Megumi me decia
-Oh asi que por eso no..-
Me interrumpi volviendome a la chica rubia
-Lo siento Narkissa no sabia-
Me disculpe rascandome la nuca avergonzado


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27 Re: Utopía [Rol] el Jue Ene 19, 2017 12:40 pm


Abiah:


-Nombre: Abiah Fénix

-Edad: 21

-Sexo: Desconocido

-Facción: Oceanía (Islas Fénix)

-Talento: Tiene un gran talento para aprender a la perfección cualquier tipo de arte marcial y tipos de lucha tanto cuerpo a cuerpo como con armas antiguas (Espadas, arcos, etc).

-Personalidad: Tiene una personalidad muy fuerte y carismática, aunque para los desconocidos o la gente que le cae mal (Qué suelen ser bastantes personas) es alguien borde y con un humor bastante negro. No suele mostrar expresiones en la cara, al menos no en público. La única que hace es fruncir las cejas para mostrar su enfado. Aunque no es alguien simpático ni agradable a primera vista, tiene un gran corazón e incluso hará cosas buenas sin importarle que parezcan otra cosa. Cuándo conoces mejor a Abiah, puedes ver su cálida sonrisa y su auténtica personalidad, amante de la naturaleza y de las artes de lucha. Siempre te ayudará y te brindará su apoyo. Algo que no cambia es su sinceridad, no dirá algo que no piense a menos que lo crea extremadamente necesario. Con el tiempo uno se da cuenta de que protege a quienes quiere y defiende sus creencias hasta el final. Tiene gran ambición en mejorar y aprender tipos de lucha, y en mejorar la primera impresión que da a las personas, ya que desde hace tiemo quiere cambiar y demostrarle a la gente que verdaderamente es una persona amable y amistosa.

-Imagen: Abiah tiene el cabello naranja fuego, lo mantiene corto para que no le moleste cuando entrena. Su mirada es fría y muy amenazadora, además de la indiferencia que muestra en su rostro. Sus ojos brillan naranjas como las llamas y cuando se enfada parece que ardieran. Tiene un tatuaje que cruza de encima de su ojo derecho hasta pasar su mejilla, es del mismo color que su cabello. A diferencia de lo que mucha gente piensa tiene poca musculatura, que lo hace ver bastante débil. Usa ropas cómodas todo el tiempo sin importarle el aspecto extraño que pueda dar. Abiah tampoco tiene forma alguna, por lo que nadie ha sabido incluso ahora ya con 21 si es un chico o una chica. Rara vez habla por lo que es difícil saberlo por su voz y cuando lo hace es una voz tan neutral que desconcierta a cualquiera.

Spoiler:

-Historia: Nací en una pequeña isla llamada Rawaki que pertenecía a un conjunto de islas. Las casas estaban separadas por kilómetros incluso por el mar ya que todas las islas de alrededor formaban una gran familia de 47 personas con multitud de culturas y razas diferentes. Mi padre era algo así como el líder del grupo, ayudaba a cultivar y a cazar pues aunque el mundo había cambiado, nuestra vida seguía siendo como la de cientos de años antes sin ninguna interferencia ni problema. Eso era lo que yo pensaba hasta los tres años, con mi tercer cumpleaños mis padres me explicaron que para mantener nuestra cultura yo sería un hombre, eso era algo que todavía no había llegado a entender hasta cumplir los cinco. Desde tiempos remotos el primogénito del jefe sin importar su género era convertido en el defensor de la isla y entrenado para ello desde pequeño.

Ese mismo año nació mi hermana pequeña a la que le cogí mucho cariño pues ya tendría alguien con quién jugar. Con seis años empecé mi entrenamiento con un extraño arte marcial que casi todo el mundo desconocía, sin embargo me resultaba divertido y fácil aprenderlo, tanto que en poco más de cuatro meses ya había dominado por completo aquel estilo de lucha. Esto sorprendió a mi padre el cual como premio me dejó explorar la isla, sin esperar a que se lo pensase mejor me fui en busca de aventuras en las cuales no encontré nada en absoluto. Solo encontré una casa en lo alto de la montaña que estaba más lejos de mi casa... esos eran mis vecinos, como una persona normal de 6 años y medios, ni siquiera me planteé el seguir adelante. Llamé a la puerta y me abrieron, era una mujer y su hijo de una edad más o menos igual a la mía que parecía un debilucho. La mujer era muy amable y me invitó a comer un poco y si quería incluso a dormir, algo que tuve que rechazar por que no había avisado a mi madre, había descubierto unas personas agradables en un sitio no lejos de casa.

Al poco de cumplir los 7 mi padre trajo a un amigo suyo para que me enseñara a entrenar con un arma muy extraña a la que más tarde llamaría espada de un filo. Como la vez anterior empecé con dificultad, pero pasaban los días y mejoraba considerablemente. Por las noches y cuando tenía tiempo libre me marchaba de casa para visitar a Lielve y a su madre, Liel se había convertido en mi mejor amigo, era muy tranquilo y tenía que obligarlo muchas veces a que saliera fuera de casa y jugara conmigo a correr o a explorar, a pesar de todo eso nos llevábamos bien y de vez en cuando yo aceptaba hacer lo que él quería para así contentarlo.

Cada dos meses todas las personas de las islas fénix venían a Rawaki y hacíamos una pequeña fiesta- reunión en la que los mayores hablaban de cómo iban los cultivos, la pesca y todo eso y los pequeños nos marchábamos a jugar por algún lado. Sólo éramos 5 niños contándome a mí y a Liel... y excluyendo a Denra mi hermana pequeña que todavía no podía jugar con nosotros. Aunque fuéramos sólo cinco éramos un grupo que llamábamos la atención, yo era fuerte, alegre y muy carismático, Liel era tranquilo, amable y bastante inteligente, la chica del grupo era agradable, guapa y divertida, y los dos gemelos eran de lo más reboltosos, bromistas y simpáticos. Sí, formábamos un gran equipo cuándo nos juntábamos.

Ya con 10 años había cumplido todas las expectativas de mi padre incluso más, él era feliz de que cada dos tres meses tuviera que cambiar de profesor por que el anterior no tenía mucho más que enseñarme, siempre me decía que yo sería el mejor defensor que las islas fénix tendría jamás, aunque sólo era un título me gustaba contentar a mi padre así que nunca le dije de mi sueño de explorar el mundo y aprender todas y cada una de las formas de luchar que existían en el mundo. En esa época me gané mi tatuaje alrededor de mi ojo derecho que como era tradición se le hacía a los niños y niñas que destacaban en algo.

Por esa época mi madre empezó a enfermar, al parecer desde pequeña le habían diagnosticado una enfermedad incurable, a la que solo se la podía retrasar con unos medicamentos que le darían una vida bastante larga como para llegar a los 60 o 70, pero había dejado de tomar por que estaba de nuevo embarazada y a diferencia de cuando los dejó en las otras dos ocasiones, esta vez murió.

Mi padre no pudo superar su pérdida, y cada vez empeoraba más. Siempre estaba enfadado o borracho, y no paraba de exigirme más, y lo que había sido algo que me gustaba y disfrutaba, se convirtió en un trabajo el cual era cada vez más difícil. Ésto hacía que mi actitud fuera cambiando y ya no era la persona que todos habían conocido alegre y con energía, mi cara tan solo mostraba indiferencia y de vez en cuando malhumor. Tan sólo mi hermana, Liel y mis amigos de las otras islas conseguían que volviera a ser yo. 

Un día caluroso de invierno ya cuándo tenía doce años, desapareció mi padre, nadie sabía a dónde se había podido marchar, hasta que pasados dos días lo encontramos muerto en uno de los acantilados, se había caído al perder el equilibrio por culpa de su borrachera. Desde ese día no hubo ni uno que no le maldijera por habernos abandonado como si él hubiera sido el único que sufría la muerte de nuestra madre. Al poco tiempo Liel y su madre se trasladaron a nuestra casa a que era más grande, con mejores cultivos y con un pequeño puerto. Volvíamos a ser una familia, pero yo no pude volver a ser feliz, seguí con mis entrenamientos sin pensar que esto era para lo que mi padre me había preparado y no algo que yo decidiera voluntariamente.

Con Liel en casa todo era más divertido, incluso me enseñó a dibujar y a pintar, cosa que desde pequeño se le había dado genial. Tanto que con 13 años le hicieron su tatuaje, gracias a lo bien que dibujaba y a que lo llevaba a hacer excursiones por ahí, había creado multitud de mapas que ayudaban a guiarse por senderos remotos. 

El tiempo pasaba y yo tenía más responsabilidades, como era guiar una cacería o viajar a cada isla para ver que sus habitantes estaban bien. No era jefe pues todavía no tenía la edad y porque eso era una votación a la cual no quería asistir ni participar. Con 15 empecé a ejercer de defensor, algo muy diferente de lo que me esperaba, simplemente era vigilar, y explicar a los guías de los extranjeros los lugares por los que mejor no pasar si querían seguir vivos. 

Por fin a mis 17 años, salí de allí y me fui por el mundo junto con Liel. Su madre nos costeaba parte del viaje, y lo otro lo conseguíamos con nuestras habilidades, era extraño ver a dos fénix por el mundo, era muy bien conocido lo salvajes y los bestias que éramos además de que no solíamos salir de nuestras tierras. No entendía el por que nos llamaban así solo por vivir cómo queríamos en armonía con la isla, tampoco me importaba mucho como me llamaran, no podía negar que era bastante bestia. 

Allá a donde fuéramos tomaba clases de los tipos de lucha que se daban en esos lugares: esgrima, capoeira, boxeo, kárate... etc. Solía quedarme el tiempo suficiente cómo para aprender por completo y luego cuando me hacía un poco famoso marcharme a otro lugar a practicar otra cosa. Cada cierto tiempo volvíamos a casa para ver a mi hermana y su madre a la que ahora llamaba tía. Hasta que una de esas veces me encontré con que unos tipos habían venido a mi casa y llevaban cosa de un mes esperando a que volviera para decirme que por mis habilidades me habían elegido para otorgarme el don Pegasus. Se enfadaron mucho cuando me negué rotundamente y los eché de mi casa... seguramente no los habían rechazado nunca y los habían echado de una casa a patadas. No me interesaba todo eso del caballo con alas y bla bla bla, simplemente quería vivir mi vida cómo quería y que nadie me molestara con patrañas y cosas raras. Aquellas personas que ya eran pegasus no volvieron a presentarse en casa viendo que para mi eso era como entrar en mi privacidad, y yo volví a las andadas con Lielve. Éste se estaba volviendo bastante famoso por sus obras de arte, pero cómo nunca dijo que él las creaba, los tipos extraños no supieron que él era el gran dibujante y pintor que firmaba con el nombre de "Ceniza".

Los tíos estos no paraban de molestar, aparecían cada dos por tres sin importar a dónde fuéramos nos encontraban, al principio me enfadaba y me daban ganas de apalizarlos por acoso, pero medio año después dejé incluso de prestarles atención había aprendido como darles esquinazo y como evitar que me vieran de primeras. Me había cansado de su insistencia, a la que admiraba bastante porque después de más de medio, seguían allí ofreciéndome unirme a aquello del caballo con alas nunca había dejado que hablaran, simplemente ponía cara de enfado y huía de aquellos que querían impedir que terminara mis entrenamientos. Un día, ya con 21 recién cumplidos, me los encontré de nuevo y a diferencia de las últimas veces en las que me ocultaba para no ser visto, esta vez me dirigí hacia ellos para hacerle una única pregunta ¿Esto del Pegasus me va a estorbar mucho?

-Prenda: Lielve

-Poderes: 
Proyección astral o proyección mental: Experiencia extracorporal dodne el "cuerpo astral" o "espíritu" se separa del cuerpo físico. En caso de que el cuerpo físico fallezca, la persona queda atrapada en el "mundo astral" o "mundo de los espiritus" sin forma de salir, salvo muriendo. De igual forma, en caso de que sea el espiritu el que muera, el cuerpo queda en un coma irreversible. 
--Mientras estan en esta forma intangible ves lo que otros no pueden ver, de la misma forma que te vuelves invisible para todos. 
--Conforme más lejos de tu cuerpo estés, más dificil te es moverte y concentrarte, y más cosas extrañas ves. 

-Gustos: 

+ Comida
+ Personas que no son creídas
+ Golpear a las personas creídas
+ Aprender cosas nuevas
+ La naturaleza, en especial los animales
+ Ver a Liel dibujar
+ Entrenar todo lo que ya sabe

-Disgustos:

+ El alcohol
+ Los estruendos
+ Las rosas
+ Su padre (Aunque ya este muerto)
+ La tecnología en general (No se le da bien y eso le molesta)
+ Que no le dejen comer en paz
+ Los que hablan mal de algún ser querido suyo

-Extra:

+ Adora a su hermana.

+ Tiene multitud de armas que le han ido dando sus anteriores maestros como un regalo por ser buen aprendiz.

+ La amistad que tiene con Lielve es muy fuerte, pues gracias a él no se convirtió en una persona fría y cruel.

+ Hace tanto ejercicio que luego come en enormes cantidades, las personas normalmente creen que es un monstruo por ello.

+ Tiene mucha fuerza, velocidad y resistencia, pero lo que se dice inteligencia... es bastante común, tirando para escasa.

+ Es capaz de comer cualquier cosa que se diga que es comida, sin hacerle asco a ninguna de las cosas más extrañas. 

- color de roleo: f07a30



Azzim no parecía molesto por mis ganas de ver cuanto tardaba en romperse, más bien parecía ofrecerse a que lo intentara. Cuando extendió su brazo para que lo viera mejor me tomé la confianza de tocarlo y examinarlo con detenimiento "Apuesto a que mi brazo es más veloz… pero en fuerza habrá que verlo" pensé orgulloso de mi entrenamiento. -Entonces ya sé a quién acudir cada vez que Liel acoge algún animal de la calle- tener un veterinario en el grupo me ayudaría a no tener que ir de un sitio a otro para averiguar que era lo que le pasaba a la pequeña criatura. Asentí al ofrecimiento de hacer alguna prueba más tarde a la prótesis metálica.

El saludo de la mujer japonesa hizo que supiera que el tiempo de descanso se había terminado, incliné la cabeza en forma de saludo al igual que ella, aunque había sido tan lento y sutil que casi no se había notado. La pregunta y la mirada intensa de mi maestro me decían que algo no marchaba bien, era la misma mirada que me había lanzado mi padre cuando iba a cometer un error y él sabía que debía de callarse para que aprendiera de mis caídas  "Algo no marcha bien" pensé extrañado de la tensión que había en el aire, para luego ver a Liel que me preguntaba con la mirada por qué no firmaba "Tal vez sea que hablaron de algo serio ahí fuera" le quité importancia a la primera impresión que tuve y firmé el contrato.

La respuesta de Megumi a las reacciones de Narkissa tan raras me sorprendió -¿Por eso te apartaste tan incómoda cuando te sujete para que no cayeras?- pregunté sabiendo la respuesta que anteriormente no me había planteado siquiera. Le dirigí una sonrisa abierta que pocas veces era posible ver en mi -Deberías haberlo dicho, eres la chica del grupo ámbar. Nosotros te cuidaremos- le comenté mientras nos señalaba a los tres pues aunque Liel no era un Pegaso, daba buena conversación y era capaz de escuchar cualquier cosa egoísta sin recriminar nada de lo que se decía… además de que era la única persona añadida pues ellos dos habían traído a animales como compañeros -Eso sí, que te cuidemos no significa que vayamos a ser tus sirvientes. Solo por que hoy estaba de humor me ofrecí a traerte algo de comer- le avisé con un tono algo de broma, pero volviendo a mostrar poco a poco mi rostro impasible para que supiera que no era del todo así.

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28 Re: Utopía [Rol] el Miér Ene 25, 2017 5:37 pm

Spoiler:

-Nombre:
Narkissa Stepanov

-Edad:
25 años

-Sexo:
Femenino

-Facción:
Asia (Específicamente Rusia)

-Talento:
Es una completa experta en las artes manuales se trate de pintura, moldeado o bordado. Tiene un gran conocimiento en cuanto a materiales a utilizar, pinturas, etc. Por lo que cuando alguien tiene una duda sobre algo referido a lo artistico, se podría considerar que ella es casi como una enciclopedia.

-Personalidad:
Narkissa es una persona de actuar muy profesional y capaz en todo lo que hace, es amigable con el mundo y relajada al punto de que todo le gusta tomarselo con calma. Es serena y recogida, a pesar de que muchas personas la reconocen por sus trabajos se muestra de forma modesta y paciente. Es delicada, toda una fina dama que disfruta de los atardeceres, cruzarse de piernas y tomar una humeante taza de té.
Pero claro, ella no es un ser humano perfecto, comete errores y también se enoja. Odia rotundamente a la gente metiche, que se entrometan en su vida y en sus decisiones es algo que realmente le infla la vena. Actualmente es una mujer libre, alguien que decide por sí misma por lo que agradecería mucho que no le dijeran que cosas tiene y no tiene que hacer. Le cuesta confiar en la gente, no es fria con ellos pero en el fondo siempre guarda una pizca de duda que la hace ponerse en alerta y a la defensiva.

-Imagen:
Es una fémina alta que posee una envidiable altura de 1.76m y un peso completamente acorde a su delgada figura adornada de suaves y coquetas curvas. Tiene la piel nívea y muy bien cuidada.
Su rostro posee facciones muy femeninas y suavizadas, de nariz respingada y puente estrecho, pomulos ligeramente definidos y labios apenas carnosos. Tiene una mirada afilada e intimidante a pesar de su calma personalidad decorada con una larga capa de pestañas curvas, sus iris están tintados de un brillante azul cielo.
Sobre su cabeza descanza una larga cascada de cabello rubio, la cual se ondula a medida que llega a las puntas.  
Look at me:



-Historia:

15/03/2XXX - Antigua Rusia

Una niña de preciosos ojos azules llora por primera vez al llegar al mundo, su madre exhausta contempla maravillada aquel milagro mientras su padre no para de observarla con curiosidad y asombro. Aquel hombre cryó fehacientemente que la niña era una copia exacta de la mujer que tenía por esposa, casi como una reencarnación de alguien que todavía no había muerto, por lo que no tardó nada en caer enamorado de la infante.

Pasaron los años y la pequeña Narkissa creció con gracia y delicadeza, su padre no dejaba que nadie le hiciera daño, la cuidaba tal como a una fina pieza de cristal. La madre de la rubia poco a poco comenzaba a notar extraña la situación, ciertamente el amor de un padre por su hija podía ser grande, enorme a decir verdad ¿Pero acaso era ya para tanto?. Lastimosamente nada pudo hacer la mujer al respecto, ya que, una tarde regresando del trabajo el taxi en el que viajaba para regresar a casa fue embestido brutalmente por un vehículo de mayor tamaño. Así fue como días negros y oscuros comenzaron para la pequeña Issa.

Su padre había quedado destrozado, fueron mucho días en los que pasó de luto y para cuando se "recuperó"... ya no era el mismo. La fascinación del hombre por la jóven rubia fue en aumento, incluso había momentos en los que la llamaba "cariño" o "mujer" haciendo alusión a su ya fallecida esposa. Incluso fue mucho más allá a medida que los años pasaban y notaba que su preciosa hija iba convirtiendose cada vez más en una elegante mujer.

No podía pedir ayuda, no podía divulgar lo que ocurría en su hogar ya que tenía miedo de recibir una terrible consecuencia. Para aliviar a su atormentada alma comenzó a realizar diversos hobbies, fue desde la cocina hasta la música, pasó por el deporte hasta por la yoga... y cuando parecía que ya nada iba a poder reconfortarla... a la edad de 19 años apareció ante ella el dibujo. Oh que dulce era poder plasmar su tristeza, dolor, ira sobre un lienzo ¡Y qué mejor luego bordarlo sobre una tela! ¿Y que me dices de traerlo casi a la vida con una escultura?.

Esa fue su salida una muy lenta pero fructifera. A través de internet dió a conocer sus obras las cuales comenzaron a agradar mucho al público, en secreto comenzó a venderlas y con eso ganar dinero para poder forjarse un futuro mejor. En su cumpleaños número 23 ella sin decir nada al respecto y aprovechando que su padre estaba en el trabajo, tomó todas sus cosas y se marchó, muy lejos, lo más que pudo. Tomó aire varias veces para darse valor, dió aviso a las autoridades de su situación y finalmente se mudó completamente sola a un apartamento.

A partir de ese momento su vida tomó color y forma, las sombras de su pasado aún la perseguían de tanto en tanto pero ellas las alejaba con pinceladas y finas puntadas sobre la tela. Un día, en una de sus más importantes muestras en un museo un hombre muy bien vestido se le acercó para hablarle en privado, la jóven completamente desconfiada aceptó la invitación, para su suerte aquel desconocido hombre le tenía una importante noticia, se trataba de que por alguna razón del universo ella había sido elegida para llevar un don Pegasus ¡JÁ! ¿Se imaginan? Un truco debía de haber allí. Tardó varios días en dar una respuesta, lo meditó mucho, demasiado a decir verdad y cuando estuvo a punto de decir que no lo aceptaba, algo en su mente le hizo cambiar de opinión y musitar un suave "si".

-Prenda:
Lobo blanco:

-Poderes:
Psicometria:
Capacidad de conseguir información sobre un objeto, sus caracteristicas, materiales, volumen, peso, etc...
--Es necesario estar en contacto con el objeto, es decir, debes tocarlo.
--La información te sale alrededor del objeto como si de un ordenador se tratase y puedes escoger centrarte más en unos aspectos u otros. Por ejemplo, tocar una caja para saber su composicion y centrarte en el porcentaje de cada componente, en su volumen o en su peso. No puedes saber si el objeto en cuestión esta hueco, contiene algo o ha sido modificado.

-Extra:
- Es zurda.
- Su cabello es su parte favorita de su cuerpo, utiliza mucho tiempo de su día en cuidarlo y lograr que luzca perfecto.
- Actualmente está tratando de incorporar a sus habilidades manuales el manejo del vitraux.
- Su color favorito es el amarillo.
- Cuando de desconfiar de gente se trata, los hombres encabezan su lista.
- Núnca en su vida ha ido a una playa, desea mucho poder conocer alguna en verano y dejar que la arena toque sus pies.
- Ella es como el ojo de una tormenta, puede estar totalmente calma cuando a su alrededor se crea el caos, eso hace que tenga un poder de concentración casi milenario.
- Posee un principio de Afenfosfobia (Miedo a ser tocado) lo cual hace que le provoque un gran malestar e incomodidad que alguna persona le haga eso.
- Winter es su mejor amiga, una loba blanca rescatada de sus captores en lo profundo de un bosque de Siberia.

-Color de roleo:
#fcc75b

/Sala de reuniones/
~Abiah, Lielve, Azzim y demás personas~

-Arabia- respondió el moreno adornando aquella palabra con una encantadora sonrisa -Tu eres de rusia ¿no es cierto?- le preguntó a lo que la rubia asintió un par de veces para darle la razón -Demasiado obvio ¿verdad?- dijo soltando una ligera risa con sus palabras. Rubia, nombre extraño, tendencia a vestir abrigado, una loba albina como compañera, claramente provenía de un país muy frio y al norte. Pronto Abiah regresó de comprar en la máquina expendedora por lo que le entregó las gomitas frutales -Muchas gracias- le dijo para luego abrir la bolsa y sin esperar un segundo más mandarse unas cuantas a la boca. De su garganta escapó un tenue suspiro placer al sentir la azucarada sensación invadir cada rincón de su boca provocandole un pequeño y momentáneo dolor a los costados de su mandibula.

Pronto los muchachos comenzaron a conversar entre sí dejando a la jóven Narkissa al margen, aquello no le molestó en absoluto ya que escuchó con atención e interés las cosas que decía Azzim acerca de su brillante brazo metálico. Pocos minutos después la sala comenzó a llenarse nuevamente, la mujer japonesa fue la primera en acercarse al grupo saludando con un muy amable "Buenas tardes", seguido a ella, un hombre de piel tostada y cabello plateado como la luna les dijo -¿Habeis terminado de firmar?- su tono de voz fue duro y firme haciendo que inmediatamente Narkissa volcara su mirada sobre las hojas que tenía apoyadas en su regazo notando así que aún no las había firmado -Dejadlos firmados para cuando empiece la reunión o pensaran que no lo habeis entendido y volveran a explicarlos- la manera en que asintió la rubia fue automática, no tenía ganas de escuchar nuevamente la charla y parecía que su mentora de corta edad estaba de acuerdo con ella. La niña corrió a sentarse no muy lejos de la Rusa, luego de eso le ofreció unos dulces a lo que la rubia aceptó gustosamente.

Disfrutaba tranquilamente del trozo de chocolate que tenía dentro de la boca hasta que una femenina risita la hizo volver a la realidad. Sus celestes orbes chocaron con la estilizada figura de Megumi quién le dijoa Azzim así como si nada -Creo que Narkissa tiene fobia a ser tocada, cielo- los azules ojos de la rubia se dilataron y el chocolate que estaba comiendo pronto quedó trabado en su garganta provocando que tosiera para no ahogarse. Winter se puso en guardia y gruñó en dirección a la japonesa mostrando sus blancos colmillos al sentir como su dueña y amiga se encontraba depronto muy nerviosa. -Megumi, no deberías...- comenzó a decir pero se vió interrumpida cuando vió la pequeña inclinación que hizo a modo de disculpa -, no es que tengas nada malo- dijo haciendo que Stepanov recobrara lentamente la compostura y por consecuencia, calmando así a su cánida compañera. -Azzim cree que no le tocas por que su brazo metálico te repulsa- ¿Cómo era posible que esa mujer supiera ese tipo de cosas? ¿Cuál era su don? ¿A caso podía ser telepatía? Se se trataba de eso... wow... era realmente cool.

La rusa negó varias veces en dirección al muchacho -No me repulsa, para nada- se apresuró a decirle para borrar el malentendido ahora que la verdad había salido a flote. No era que le gustara que la gente supiera sobre su estúpido miedo a ser tocada pero a veces era algo innevitable de ocultar. -Oh asi que por eso no.. Lo siento Narkissa no sabia- le dijo el árabe a lo que ella respondió luciendo ligeramente nerviosa -No, no... por favor, no te disculpes- y adornó aquellas palabras con una ligera pero un tanto incómoda sonrisa.

Por su parte Abiah le preguntó -¿Por eso te apartaste tan incómoda cuando te sujete para que no cayeras?-, la chica dejó caer los hombros en arrepentimiento para luego musitar un tenua "Si, lo siento" aunque pronto se sintió ligeramente más comoda al ver la cálida sonrisa que el pelirrojo le estaba dedicando. Ciertamente ella no solía confiar en el género masculino, pero ya que ellos iban a ser sus compañeros tenía que hacer el esfuerzo de hacerlo y por suerte, era algo que estaba logrando con suma rapidez. -Deberías haberlo dicho, eres la chica del grupo ámbar. Nosotros te cuidaremos- comentó para luego señalar a los tres hombres que componían el grupo Ambar a pesar de que Lielve no contara como tal. -Eso sí, que te cuidemos no significa que vayamos a ser tus sirvientes. Solo por que hoy estaba de humor me ofrecí a traerte algo de comer-. La muchacha esbozó una amistosa sonrisa -No te preocupes, no poseo complejos de princesa- soltó una pequeña risa para luego agregar a modo de broma -Aunque no me importaría para nada tener los lujos de una.-

Acto seguido tomó las hojas que tenía que firmar y plasmó en ellas su perfecta impronta. Elegante pero al mismo tiempo simple, una firma que plasmaba a través de su trazo y a la perfección la calidez de su alma.    


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29 Re: Utopía [Rol] el Jue Ene 26, 2017 8:29 am


3 de Julio del 20XX
16:30 - Fin de la reunión, comienzo de la mudanza
Edificio de la Sede
Alpha - Edificio vivienda
La cosa parecía algo tensa para Narkissa, que estaba inquieta por que su secreto hubiera sido descubierto. A un lado, Cira seguía comiendose sus chocolates con calma y Arkam mirando su teléfono móvil.
-Si, es telepatía -Explica Megumi a la joven rusa y acompaña la respuesta con una sonrisa -Oigo lo que pensais, aunque puedo bloquearlo, he aprendido con el tiempo -Las explicaciones no parecen solo para Narkisa, pues Cira la esta mirando desde lejos. Despues ambas se rien y Megumi se sienta en la butaca que le corresponde.
-La reunión no tardará en empezar de nuevo -Comunica Arkam despues de unos segundos callados. Las hojas de contrato desaparecen ante los ojos de los pupilos y un segundo después reaparecen apiladas frente a los asientos de los representantes del gobierno.
Apenas aparecen, comienzan a entrar los integrantes del dicho grupo, sentandose donde estaban antes. en cuanto ven las hojas sonrien y las recogen en una carpeta.
-Vuestros mentores os ayudaran a rellenar la pequeña encuesta sobre los poderes que poseeis, es solo un método para ver cuanto y como de rápido avanzais con ellos -Dije la mujer del velo, sonriendoos. La reunión continua y, una hora más tarde, todos sois libres de nuevo, aunque vuestro camino ahora es recoger las cosas para mudaros al nuevo apartamento en el edificio Pegasus. Vais bastante tarde, pues hace media hora que debíais estar allí ya, sin embargo, los mentores os tranquilizan, la mudanza sera rápida y tendreis unas horas para relajaros y acostumbraros al lugar. No necesitais llevaros nada excepto las carpetas con las encuestas.
En la puerta principal de la base del gobierno os espera un coche todoterreno negro con dos pegatinas de pegasos en las puertas. Una mujer con traje os lo abre con una sonrisa y os invita a pasar. En el interior, unos asientos de color beige, cómodos y espaciosos os llevarán a vuestro nuevo hogar. En tres de los asientos teneis una maleta azul oscura con el nombre de cada uno. Todas son iguales y llevan los simbolos del pegaso, asi como todo lo que llevan dentro.
Los mentores os recomiendan echar un ojo al interior, ya que el viaje es algo largo, una media hora, y asi podeis estar distraidos. 

Entre las cosas que la llenan hay:
-Una tablet con un mapa de la ciudad, información sobre esta, lugares de interés y otro tipo de cosas curiosas.
-Dos pequeñas llaves idénticas con un candado de combinación y cerradura. La convinación esta escrita en un plástiquito además de las instrucciones para cambiarla.
-Un llavero con cuatro llaves. Una habitual, no es muy dificil deducir que es la de la entrada. Una pequeñita, que parece de un buzón, pues está escrito el número. La más extraña, cuadrada y con dos botones, seguramente de un garaje o algo similar. Y la más grande, cuya parte superior recuerda a una alas, probablemente la de la puerta del piso.
-Un plano de la casa, donde se muestran dos pisos. El inferior, con dos habitaciones pequeñas, un baño, cocina y salón con terraza. El segundo, dividido en tres habitaciones bastante grandes con baño privado y una cuarta, tan pequeña como las de abajo.
-Vuestros objetos personales perfectamente doblados y guardados, si algo estaba sucio esta limpio y planchado.

-Un móvil tactil aun en su caja, con dos tarjetas de memoria y un número nuevo.
**Las cosas de vuestras prendas se encuentran en el maletero. Ambas mascotas han recibido un arnés especialmente preparado para ellos para que les pongais el cinturón. Si no se lo poneis, deben entrar en un transportin (el lagarto) o jaula (el zorro). Esto es para protegerlos en caso de choque, ya que las jaulas estan bien ancladas al suelo.



Última edición por Adamaris el Miér Mar 28, 2018 4:33 am, editado 2 veces


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30 Re: Utopía [Rol] el Jue Ene 26, 2017 8:15 pm


Liel:

-Nombre: Lielve Aska, Liel

-Edad: 20

-Sexo: Masculino

-Facción: Oceanía 

-Personalidad: Liel es una persona tranquila y pacífica, que tiene mucha paciencia y aguante. Él nunca se alarma cuando ocurren cosas inesperadas, pero es incapaz de mantenerse quieto cuándo hay algo que no le gusta o no quiere. Tiene una gran amabilidad que la demuestra de mil u una formas y un gran sentido del deber por lo que ayuda a las personas por más que le caigan mal. Liel es alguien cálido en el que se puede confiar para todo tipo de cosas, siempre y cuando no sea hablar en público, pues las grandes multitudes le agobian mucho.

-Imagen: Tiene el pelo de color gris y siempre está algo desordenado. Sus ojos son azules, grandes y expresivos, por los cuales una persona normal sabría los sentimientos de él sin tenerlo que conocer en exceso. Al igual que Abiah tiene un tatuaje cerca de su ojo derecho, pero este sólo ocupa desde el final del ojo hasta mitad de la mejilla, y es del mismo color que su cabello. Tiene una sonrisa muy discreta y apacible, que te hace preguntarte si de verdad es real. Es bastante delgado y sin nada de musculatura, que añadiéndole el rostro tan aniñado que tiene le hace parecer más joven e incluso a veces una chica.

Lielve:









-Historia: Nació en Rawaki, dónde vivió con su madre. Ella nunca le ocultó la verdad, Liel era un niño al que su padre no deseaba, pues éste era una persona muy importante para el mundo y no quería que las personas supieran que tenía un hijo bastardo fuera del matrimonio. 

Por culpa de no tener un padre que le hiciera ser un chico aventurero y divertido, se convirtió en un niño calmado que le gustaban hacer cosas manuales, como la pintura, cocinar o coser. Lielve nunca creyó que eso fuera algo extraño, al igual que su madre, la que estaba encantada con tener un niño tan dócil y amable como era Liel. Hasta que un día conoció a Abiah, que se había presentado en su casa con la excusa de que estaba de aventura. Aquella persona le cambió la vida, descubrió lo que era divertirse a la intemperie, mancharse de barro y caerse en las rocas. Al principio era un poco reticente a salir, pero poco a poco fue convirtiéndose en rutina con la condición de que cada cierto tiempo se quedarían tranquilos en su casa. Abiah se convirtió en su mejor amigo, incluso con la gran diferencia de personalidades, pues aunque Liel era muy tranquilo, Abiah siempre conseguía hacer cosas divertidas y hacerlo reír. 

Lielve no era tan abierto, ni tan seguro de sí mismo como Abiah, pero consiguió con un poco de ayuda conocer a los otros chicos de las otras islas que de vez en cuando venían a jugar. 

Cuando ya tenía 9 años, vio cómo Abiah a tan poca edad ya había conseguido su tatuaje... sin embargo lo que más le marcó a esa edad fue el cambio de su amigo ya no era la persona que conocía alegre y divertida, siempre con energías para algo más. Su cambió se debió a la muerte de su madre y al cambio de su padre. Lielve siempre estuvo a su lado, y se dio cuenta que realmente no había cambiado tanto, tan solo tenía un muro que había que saltar para poder encontrar a la persona que él conocía.

Dos años después murió el padre de Abiah, haciendo que Liel y su madre se trasladaran a la casa de Denra y Abiah para poderlos cuidar, alimentar y consolar. Con el tiempo le enseñó a dibujar y a pintar para entretenerlo, y se notaba que aunque no era algo que le sirviera, le divertía. Ya con 12 años Liel se ganó su tatuaje por su gran arte en dibujar, en especial por los mapas que realizaba cuando se aburría.

Tuvo una adolescencia tranquila, ayudando a su madre y cuidando de Denra. No había mucho que hacer que no fuera estar por allí tranquilo y esperar a que fuera época de reunión y así poder ver a todos sus amigos juntos. Sin embargo con 16 años se embarcó en un viaje con Abiah, su madre le había dicho que era bueno ver el mundo y que le resultaría emocionante, así que sin pensárselo mucho más empezó el viaje junto a su mejor amigo. 

Para ganar algo de dinero y que su madre no tuviera que pagarles todo, ambos decidieron hacer lo que mejor se les daba para conseguir dinero. Liel decidió vender las pinturas y las cosas que hacía, siempre firmando con la traducción de su apellido "Ceniza". Pasaban los años tranquilamente, hasta que un día Abiah le dijo que le habían estado ofreciendo ser un Pegasus y éste se había negado rotundamente, pero que tras tanta insistencia había terminado por aceptar después de mucho tiempo. 


-Gustos: 

+Cocinar
+Dibujar y pintar
+Tocar el violín
+Ayudar a Abiah con sus entrenamientos
+Acoger animales (De todo tipo)
+Viajar

-Disgustos:

+Que se le queme la comida
+Que Abiah se salte la hora de comer
+Los tonos altos de voz
+Aburrirse
+Las grandes multitudes de gentes
+Tener que hablar en público

-Extra:

+ Tiene un anillo atado al cuello, del cual no habla nunca.

+ Es la única persona con vida que conoce el género de Abiah.

+ Sabe quién es su padre por las fotos que tiene su madre de él, al principio dudaba de que fuera su padre por que no se parecían en nada, pero luego descubrió que tenían el mismo color de ojos.

+Allá a dónde vaya, se lleva un bloc de dibujo y un lápiz para entretenerse.

-Color de roleo: 6593d4



El tiempo se me hizo largo mientras miraba a Abiah que estaba con Arkam rellenando algunas cosas de una rara encuesta, pero por la mirada que me lanzó en uno de los momentos supe que yo era el que menos me estaba aburriendo de los dos. Ya al terminar, Abiah parecía inconforme con dejar que tocaran todas sus armas y objetos preciados, pero gracias a mi plena confianza en que no harían nada estúpido que pudiera enfadarlo se tranquilizó.

El gran coche que había en la puerta me petrificó "¿Debía acompañarles?¿O era aquí dónde nos separábamos?" el detenerme no pasó desapercibido para mi amigo que iba unos pasos por delante mía -¿Qué haces? Anda vamos, tengo ya ganas de comer algo- me instó a que me diera prisa sin que siquiera se le pasara por la cabeza que yo no tendría permitido acompañarles, eso es lo que había pensado en un principio, pero la mirada que me dio de que pasara lo que pasara no permitiría que me quedara solo en la ciudad me relajó bastante -Voy, voy tan solo me sorprendió el coche- mentí aún sabiendo que había leído completamente mis sentimientos en ese momento.

Estaba nervioso de ser el único allí que no tenía ninguna habilidad importante, sin embargo me relajaba saber que era capaz de pasar inadvertido cerca de ellos tres. En el coche unas maletas para cada Pegasus esperaba, Abiah me dejó ver la suya ya que realmente no le importaba mucho lo que hubiera si no era comida. Lo primero que se me pasó por la cabeza al ver la tablet es que se la requisaría hasta enseñarle a usarla, por que como se molestara por no comprender como utilizarla ya me veía a Abiah tirándola por la ventana diciendo que era un estorbo y que no la necesitaba. Pensaba igual del móvil, pero era uno que debería usar para ponerse en contacto con los demás así que debía resignarme a la idea de que en un día ya no hubiera teléfono al que llamar.


Más tarde algo me llamó la atención, fue un mapa de la casa en la que al parecer vivirían… pero había tres habitaciones grandes y tres pequeñas eso me hacía pensar que quizás mis pensamientos no estaban mal encaminados y yo no debía de estar por con ellos -Deja de darle vueltas a la cabeza, si yo digo que vienes nadie tendrá el valor de contradecirlo- comentó Abiah orgulloso de su poder intimatorio del cual siempre se había molestado diciendo que el no era tan aterrador -¿Y si ni siquiera hay habitaciones libres?- pregunté esperando una respuesta convincente -Pues te dejo la mía- su simpleza era una de sus facultades que no sabrías si considerar como algo bueno o algo malo. Suspiré sin que me llegaran a convencer del todo sus palabras -De todos modos, si Winter y Smiley pueden venir… ¿Por qué tu no?- él estaba distraído mirando pasar el paisaje por la ventana sin prestar mucha atención a las palabras que decía, y a pesar de todo era capaz de hacerme sentir mejor "¡Sí, definitivamente con él a mi lado seguro que me dejan quedarme en la casa o al menos cerca!" sonreí no solo a Abiah, también a Narkissa y a Azzim, ansioso de ver que sucedía de aquí en adelante tanto por los nuevos amigos como por todo eso de los pegasus.

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31 Re: Utopía [Rol] el Lun Mar 05, 2018 11:48 am

Spoiler:

-Nombre:
Narkissa Stepanov 

-Edad:
25 años

-Sexo:
Femenino

-Facción:
Asia (Específicamente Rusia)

-Talento:
Es una completa experta en las artes manuales se trate de pintura, moldeado o bordado. Tiene un gran conocimiento en cuanto a materiales a utilizar, pinturas, etc. Por lo que cuando alguien tiene una duda sobre algo referido a lo artistico, se podría considerar que ella es casi como una enciclopedia.

-Personalidad:
Narkissa es una persona de actuar muy profesional y capaz en todo lo que hace, es amigable con el mundo y relajada al punto de que todo le gusta tomarselo con calma. Es serena y recogida, a pesar de que muchas personas la reconocen por sus trabajos se muestra de forma modesta y paciente. Es delicada, toda una fina dama que disfruta de los atardeceres, cruzarse de piernas y tomar una humeante taza de té. 
Pero claro, ella no es un ser humano perfecto, comete errores y también se enoja. Odia rotundamente a la gente metiche, que se entrometan en su vida y en sus decisiones es algo que realmente le infla la vena. Actualmente es una mujer libre, alguien que decide por sí misma por lo que agradecería mucho que no le dijeran que cosas tiene y no tiene que hacer. Le cuesta confiar en la gente, no es fria con ellos pero en el fondo siempre guarda una pizca de duda que la hace ponerse en alerta y a la defensiva. 

-Imagen: 
Es una fémina alta que posee una envidiable altura de 1.76m y un peso completamente acorde a su delgada figura adornada de suaves y coquetas curvas. Tiene la piel nívea y muy bien cuidada.
Su rostro posee facciones muy femeninas y suavizadas, de nariz respingada y puente estrecho, pomulos ligeramente definidos y labios apenas carnosos. Tiene una mirada afilada e intimidante a pesar de su calma personalidad decorada con una larga capa de pestañas curvas, sus iris están tintados de un brillante azul cielo.
Sobre su cabeza descanza una larga cascada de cabello rubio, la cual se ondula a medida que llega a las puntas.   
Look at me:



-Historia: 

15/03/2XXX - Antigua Rusia

Una niña de preciosos ojos azules llora por primera vez al llegar al mundo, su madre exhausta contempla maravillada aquel milagro mientras su padre no para de observarla con curiosidad y asombro. Aquel hombre creyó fehacientemente que la niña era una copia exacta de la mujer que tenía por esposa, casi como una reencarnación de alguien que todavía no había muerto, por lo que no tardó nada en caer enamorado de la infante.

Pasaron los años y la pequeña Narkissa creció con gracia y delicadeza, su padre no dejaba que nadie le hiciera daño, la cuidaba tal como a una fina pieza de cristal. La madre de la rubia poco a poco comenzaba a notar extraña la situación, ciertamente el amor de un padre por su hija podía ser grande, enorme a decir verdad ¿Pero acaso era ya para tanto?. Lastimosamente nada pudo hacer la mujer al respecto, ya que, una tarde regresando del trabajo el taxi en el que viajaba para regresar a casa fue embestido brutalmente por un vehículo de mayor tamaño. Así fue como días negros y oscuros comenzaron para la pequeña Issa. 

Su padre había quedado destrozado, fueron mucho días en los que pasó de luto y para cuando se "recuperó"... ya no era el mismo. La fascinación del hombre por la jóven rubia fue en aumento, incluso había momentos en los que la llamaba "cariño" o "mujer" haciendo alusión a su ya fallecida esposa. Incluso fue mucho más allá a medida que los años pasaban y notaba que su preciosa hija iba convirtiendose cada vez más en una elegante mujer.

No podía pedir ayuda, no podía divulgar lo que ocurría en su hogar ya que tenía miedo de recibir una terrible consecuencia. Para aliviar a su atormentada alma comenzó a realizar diversos hobbies, fue desde la cocina hasta la música, pasó por el deporte hasta por la yoga... y cuando parecía que ya nada iba a poder reconfortarla... a la edad de 19 años apareció ante ella el dibujo. Oh que dulce era poder plasmar su tristeza, dolor, ira sobre un lienzo ¡Y qué mejor luego bordarlo sobre una tela! ¿Y que me dices de traerlo casi a la vida con una escultura?.

Esa fue su salida una muy lenta pero fructifera. A través de internet dió a conocer sus obras las cuales comenzaron a agradar mucho al público, en secreto comenzó a venderlas y con eso ganar dinero para poder forjarse un futuro mejor. En su cumpleaños número 23 ella sin decir nada al respecto y aprovechando que su padre estaba en el trabajo, tomó todas sus cosas y se marchó, muy lejos, lo más que pudo. Tomó aire varias veces para darse valor, dió aviso a las autoridades de su situación y finalmente se mudó completamente sola a un apartamento. 

A partir de ese momento su vida tomó color y forma, las sombras de su pasado aún la perseguían de tanto en tanto pero ellas las alejaba con pinceladas y finas puntadas sobre la tela. Un día, en una de sus más importantes muestras en un museo un hombre muy bien vestido se le acercó para hablarle en privado, la jóven completamente desconfiada aceptó la invitación, para su suerte aquel desconocido hombre le tenía una importante noticia, se trataba de que por alguna razón del universo ella había sido elegida para llevar un don Pegasus ¡JÁ! ¿Se imaginan? Un truco debía de haber allí. Tardó varios días en dar una respuesta, lo meditó mucho, demasiado a decir verdad y cuando estuvo a punto de decir que no lo aceptaba, algo en su mente le hizo cambiar de opinión y musitar un suave "si"

-Prenda: 
Lobo blanco:

-Poderes:
Psicometria:
Capacidad de conseguir información sobre un objeto, sus caracteristicas, materiales, volumen, peso, etc...
--Es necesario estar en contacto con el objeto, es decir, debes tocarlo.
--La información te sale alrededor del objeto como si de un ordenador se tratase y puedes escoger centrarte más en unos aspectos u otros. Por ejemplo, tocar una caja para saber su composicion y centrarte en el porcentaje de cada componente, en su volumen o en su peso. No puedes saber si el objeto en cuestión esta hueco, contiene algo o ha sido modificado.

-Extra: 
- Es zurda.
- Su cabello es su parte favorita de su cuerpo, utiliza mucho tiempo de su día en cuidarlo y lograr que luzca perfecto.
- Actualmente está tratando de incorporar a sus habilidades manuales el manejo del vitraux.
- Su color favorito es el amarillo.
- Cuando de desconfiar de gente se trata, los hombres encabezan su lista.
- Núnca en su vida ha ido a una playa, desea mucho poder conocer alguna en verano y dejar que la arena toque sus pies.
- Ella es como el ojo de una tormenta, puede estar totalmente calma cuando a su alrededor se crea el caos, eso hace que tenga un poder de concentración casi milenario.
- Posee un principio de Afenfosfobia (Miedo a ser tocado) lo cual hace que le provoque un gran malestar e incomodidad que alguna persona le haga eso. 
- Winter es su mejor amiga, una loba blanca rescatada de sus captores en lo profundo de un bosque de Siberia. 

-Color de roleo:
#fcc75b

/Sala de reuniones/ - /Camioneta/
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Luego de esa pequeña pausa, la reunión dio comienzo una vez más, fue una larga hora repleta de información y datos importantes a tener en cuenta. Narkissa se sentía cansada, había sido un día largo y lleno de sopresas, pero para su suerte sin darse cuenta la reunión había llegado a su fin y eran libres de nuevo.

Era momento de recoger sus cosas e irse de allí, en la entrada del edificio los esperaba una camioneta nueva de un color negro brillante. Una mujer que vestía un elegante traje les abrió la puerta para que se subieran, antes de hacerlo la rubia primero se aseguró de tener todas sus pertenencias consigo y de que Winter viajara con completa seguridad con su arnés y jaula.

Dentro del vehículo observó que sobre los asientos habían unos maletines con los nombres de cada uno, sin pensarlo demasiado se sentó en su lugar y abrió la valija. Dentro había varios objetos tales como una tablet, juegos de llaves, un plano de la casa en la cual iban a hospedarse y un teléfono táctil. Momentáneamente despegó la mirada de sus pertenencias y la posó sobre sus compañeros, cada uno parecía abstraído en su mundo. Le devolvió la cálida sonrisa a Lielve para luego dirigir sus azulados orbes al paisaje externo que se alejaba a medida que el todo terreno avanzaba sobre la calle. ¿Qué aventuras le deparará el futuro? ¿Podrá lograr confiar plenamente en sus compañeros?


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32 Re: Utopía [Rol] el Sáb Mar 10, 2018 12:28 pm



3 de Julio del 20XX
17:09 - Llegada al edificio vivienda
Edificio Utopía

Por fin, después de un poco más de treinta minutos de camino, el coche se detiene frente a un edificio que es aparentemente normal. No tiene ningún logo, dibujo o símbolo que haga pensar que dentro viven personas fuera de lo normal, sin embargo, también os da una sensación de ser increíblemente imponente.
El edificio, de poco más de 100 metros de altura, no destacaría en nada si se encontrase en el centro de la zona rica de la ciudad, pero allí, en las afueras, atrae las miradas de los viandantes que llegan nuevos a la zona, hasta que comprenden que se trata tan solo de unas simples oficinas y pierden el interés.
La fachada, redondeada y lisa, completamente blanca en la base, va volviendose más grisácea confome aumenta de altura, siendo de un gris algo más oscuro en la cima. Las ventanas están puestas todas en la misma posición, algunas abiertas, otras cerradas. Unos jardines os dan la bienvenida, manchados por una gran cantidad de flores de diferentes colores y formas, marcando el camino hasta una entrada de enormes puertas de cristal. No hay ningún sensor, ningún panel de desbloqueo, nada que os muestre cómo se abre. La risa suave y dulce de Megumi os distrae de vuestra búsqueda de cerradura.
-Venid, es más fácil de lo que pensais -Con su caminar grácil, se acerca hasta la puerta, que se abre con su ruido muy leve de engranajes poniendose en funcionamiento. Arkram avanza también hacia la entrada, que se mantiene abierta. Dejais atrás al grupo de ayudantes que os recogen las cosas y seguís a los mentores y la mujer del gobierno, que os comienza a explicar.
-La entrada es automática, un sensor de movimiento capta cuando los visitantes quienen entrar y se abre -Desde dentro, el sensor es más evidente, pero esta realmente bien camuflado en las decoraciones de la entrada. El suelo, de granito blanco y negro, brillante por el pulido y completamente limpio, cubre absolutamente todo, está decorado con unas finas lineas doradas de apenas un centímetro, que forman un patrón aleatorio.
Comenzando por la izquierda, la pared blanca que rodea la estancia está decorada con motivos abstractos en relieve, dandole apariencia de que unas pequeñas olas se mueven por su superficie. Una pequeña fuente a un lado y algunas plantas en flor repartidas por el lugar decoran la entrada.
A la izquierda, levemente escondida pero visible, encontrais la salida de emergencias, una puerta doble de color gris que llama la atención una vez se es consciente de su presencia. Bien camuflada entre unas plantas que la tapan de la perspectiva de los visitantes, parece fácil de usar, ya que se encuentra enfocada a la salida.
El ascensor, enmarcado en un borde dorado mate con formas circulares, mantiene las puertas cerradas fabricadas en acero y realmente brillantes. En la parte superior de este, dos flechas muestran el estado del ascensor estando iluminado un círculo con el número 10 en él.
Una recepción vacía ocupa el centro justo frente a la puerta, formada por un mostrador semicircular de color gris claro, con el nombre "Utopía" grabado como si se tratase del logo de una empresa en la parte delantera. La mesa esta tan limpia como el resto del recinto pero no hay nadie sentado en la silla de oficina azul oscura. Unos cascos con micro reposan junto al teléfono y un monton de postíts imposibles de ver sin acercarse decoran la parte interna de la mesa. La mujer que os guía hace una pausa, decidiendo esperar a la recepcionista, Narel, que no debe tardar en llegar.


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33 Re: Utopía [Rol] el Sáb Mar 10, 2018 4:01 pm


Abiah:


-Nombre: Abiah Fénix

-Edad: 21

-Sexo: Desconocido

-Facción: Oceanía (Islas Fénix)

-Talento: Tiene un gran talento para aprender a la perfección cualquier tipo de arte marcial y tipos de lucha tanto cuerpo a cuerpo como con armas antiguas (Espadas, arcos, etc).

-Personalidad: Tiene una personalidad muy fuerte y carismática, aunque para los desconocidos o la gente que le cae mal (Qué suelen ser bastantes personas) es alguien borde y con un humor bastante negro. No suele mostrar expresiones en la cara, al menos no en público. La única que hace es fruncir las cejas para mostrar su enfado. Aunque no es alguien simpático ni agradable a primera vista, tiene un gran corazón e incluso hará cosas buenas sin importarle que parezcan otra cosa. Cuándo conoces mejor a Abiah, puedes ver su cálida sonrisa y su auténtica personalidad, amante de la naturaleza y de las artes de lucha. Siempre te ayudará y te brindará su apoyo. Algo que no cambia es su sinceridad, no dirá algo que no piense a menos que lo crea extremadamente necesario. Con el tiempo uno se da cuenta de que protege a quienes quiere y defiende sus creencias hasta el final. Tiene gran ambición en mejorar y aprender tipos de lucha, y en mejorar la primera impresión que da a las personas, ya que desde hace tiemo quiere cambiar y demostrarle a la gente que verdaderamente es una persona amable y amistosa.

-Imagen: Abiah tiene el cabello naranja fuego, lo mantiene corto para que no le moleste cuando entrena. Su mirada es fría y muy amenazadora, además de la indiferencia que muestra en su rostro. Sus ojos brillan naranjas como las llamas y cuando se enfada parece que ardieran. Tiene un tatuaje que cruza de encima de su ojo derecho hasta pasar su mejilla, es del mismo color que su cabello. A diferencia de lo que mucha gente piensa tiene poca musculatura, que lo hace ver bastante débil. Usa ropas cómodas todo el tiempo sin importarle el aspecto extraño que pueda dar. Abiah tampoco tiene forma alguna, por lo que nadie ha sabido incluso ahora ya con 21 si es un chico o una chica. Rara vez habla por lo que es difícil saberlo por su voz y cuando lo hace es una voz tan neutral que desconcierta a cualquiera.

Spoiler:

-Historia: Nací en una pequeña isla llamada Rawaki que pertenecía a un conjunto de islas. Las casas estaban separadas por kilómetros incluso por el mar ya que todas las islas de alrededor formaban una gran familia de 47 personas con multitud de culturas y razas diferentes. Mi padre era algo así como el líder del grupo, ayudaba a cultivar y a cazar pues aunque el mundo había cambiado, nuestra vida seguía siendo como la de cientos de años antes sin ninguna interferencia ni problema. Eso era lo que yo pensaba hasta los tres años, con mi tercer cumpleaños mis padres me explicaron que para mantener nuestra cultura yo sería un hombre, eso era algo que todavía no había llegado a entender hasta cumplir los cinco. Desde tiempos remotos el primogénito del jefe sin importar su género era convertido en el defensor de la isla y entrenado para ello desde pequeño.

Ese mismo año nació mi hermana pequeña a la que le cogí mucho cariño pues ya tendría alguien con quién jugar. Con seis años empecé mi entrenamiento con un extraño arte marcial que casi todo el mundo desconocía, sin embargo me resultaba divertido y fácil aprenderlo, tanto que en poco más de cuatro meses ya había dominado por completo aquel estilo de lucha. Esto sorprendió a mi padre el cual como premio me dejó explorar la isla, sin esperar a que se lo pensase mejor me fui en busca de aventuras en las cuales no encontré nada en absoluto. Solo encontré una casa en lo alto de la montaña que estaba más lejos de mi casa... esos eran mis vecinos, como una persona normal de 6 años y medios, ni siquiera me planteé el seguir adelante. Llamé a la puerta y me abrieron, era una mujer y su hijo de una edad más o menos igual a la mía que parecía un debilucho. La mujer era muy amable y me invitó a comer un poco y si quería incluso a dormir, algo que tuve que rechazar por que no había avisado a mi madre, había descubierto unas personas agradables en un sitio no lejos de casa.

Al poco de cumplir los 7 mi padre trajo a un amigo suyo para que me enseñara a entrenar con un arma muy extraña a la que más tarde llamaría espada de un filo. Como la vez anterior empecé con dificultad, pero pasaban los días y mejoraba considerablemente. Por las noches y cuando tenía tiempo libre me marchaba de casa para visitar a Lielve y a su madre, Liel se había convertido en mi mejor amigo, era muy tranquilo y tenía que obligarlo muchas veces a que saliera fuera de casa y jugara conmigo a correr o a explorar, a pesar de todo eso nos llevábamos bien y de vez en cuando yo aceptaba hacer lo que él quería para así contentarlo.

Cada dos meses todas las personas de las islas fénix venían a Rawaki y hacíamos una pequeña fiesta- reunión en la que los mayores hablaban de cómo iban los cultivos, la pesca y todo eso y los pequeños nos marchábamos a jugar por algún lado. Sólo éramos 5 niños contándome a mí y a Liel... y excluyendo a Denra mi hermana pequeña que todavía no podía jugar con nosotros. Aunque fuéramos sólo cinco éramos un grupo que llamábamos la atención, yo era fuerte, alegre y muy carismático, Liel era tranquilo, amable y bastante inteligente, la chica del grupo era agradable, guapa y divertida, y los dos gemelos eran de lo más reboltosos, bromistas y simpáticos. Sí, formábamos un gran equipo cuándo nos juntábamos.

Ya con 10 años había cumplido todas las expectativas de mi padre incluso más, él era feliz de que cada dos tres meses tuviera que cambiar de profesor por que el anterior no tenía mucho más que enseñarme, siempre me decía que yo sería el mejor defensor que las islas fénix tendría jamás, aunque sólo era un título me gustaba contentar a mi padre así que nunca le dije de mi sueño de explorar el mundo y aprender todas y cada una de las formas de luchar que existían en el mundo. En esa época me gané mi tatuaje alrededor de mi ojo derecho que como era tradición se le hacía a los niños y niñas que destacaban en algo.

Por esa época mi madre empezó a enfermar, al parecer desde pequeña le habían diagnosticado una enfermedad incurable, a la que solo se la podía retrasar con unos medicamentos que le darían una vida bastante larga como para llegar a los 60 o 70, pero había dejado de tomar por que estaba de nuevo embarazada y a diferencia de cuando los dejó en las otras dos ocasiones, esta vez murió.

Mi padre no pudo superar su pérdida, y cada vez empeoraba más. Siempre estaba enfadado o borracho, y no paraba de exigirme más, y lo que había sido algo que me gustaba y disfrutaba, se convirtió en un trabajo el cual era cada vez más difícil. Ésto hacía que mi actitud fuera cambiando y ya no era la persona que todos habían conocido alegre y con energía, mi cara tan solo mostraba indiferencia y de vez en cuando malhumor. Tan sólo mi hermana, Liel y mis amigos de las otras islas conseguían que volviera a ser yo. 

Un día caluroso de invierno ya cuándo tenía doce años, desapareció mi padre, nadie sabía a dónde se había podido marchar, hasta que pasados dos días lo encontramos muerto en uno de los acantilados, se había caído al perder el equilibrio por culpa de su borrachera. Desde ese día no hubo ni uno que no le maldijera por habernos abandonado como si él hubiera sido el único que sufría la muerte de nuestra madre. Al poco tiempo Liel y su madre se trasladaron a nuestra casa a que era más grande, con mejores cultivos y con un pequeño puerto. Volvíamos a ser una familia, pero yo no pude volver a ser feliz, seguí con mis entrenamientos sin pensar que esto era para lo que mi padre me había preparado y no algo que yo decidiera voluntariamente.

Con Liel en casa todo era más divertido, incluso me enseñó a dibujar y a pintar, cosa que desde pequeño se le había dado genial. Tanto que con 13 años le hicieron su tatuaje, gracias a lo bien que dibujaba y a que lo llevaba a hacer excursiones por ahí, había creado multitud de mapas que ayudaban a guiarse por senderos remotos. 

El tiempo pasaba y yo tenía más responsabilidades, como era guiar una cacería o viajar a cada isla para ver que sus habitantes estaban bien. No era jefe pues todavía no tenía la edad y porque eso era una votación a la cual no quería asistir ni participar. Con 15 empecé a ejercer de defensor, algo muy diferente de lo que me esperaba, simplemente era vigilar, y explicar a los guías de los extranjeros los lugares por los que mejor no pasar si querían seguir vivos. 

Por fin a mis 17 años, salí de allí y me fui por el mundo junto con Liel. Su madre nos costeaba parte del viaje, y lo otro lo conseguíamos con nuestras habilidades, era extraño ver a dos fénix por el mundo, era muy bien conocido lo salvajes y los bestias que éramos además de que no solíamos salir de nuestras tierras. No entendía el por que nos llamaban así solo por vivir cómo queríamos en armonía con la isla, tampoco me importaba mucho como me llamaran, no podía negar que era bastante bestia. 

Allá a donde fuéramos tomaba clases de los tipos de lucha que se daban en esos lugares: esgrima, capoeira, boxeo, kárate... etc. Solía quedarme el tiempo suficiente cómo para aprender por completo y luego cuando me hacía un poco famoso marcharme a otro lugar a practicar otra cosa. Cada cierto tiempo volvíamos a casa para ver a mi hermana y su madre a la que ahora llamaba tía. Hasta que una de esas veces me encontré con que unos tipos habían venido a mi casa y llevaban cosa de un mes esperando a que volviera para decirme que por mis habilidades me habían elegido para otorgarme el don Pegasus. Se enfadaron mucho cuando me negué rotundamente y los eché de mi casa... seguramente no los habían rechazado nunca y los habían echado de una casa a patadas. No me interesaba todo eso del caballo con alas y bla bla bla, simplemente quería vivir mi vida cómo quería y que nadie me molestara con patrañas y cosas raras. Aquellas personas que ya eran pegasus no volvieron a presentarse en casa viendo que para mi eso era como entrar en mi privacidad, y yo volví a las andadas con Lielve. Éste se estaba volviendo bastante famoso por sus obras de arte, pero cómo nunca dijo que él las creaba, los tipos extraños no supieron que él era el gran dibujante y pintor que firmaba con el nombre de "Ceniza".

Los tíos estos no paraban de molestar, aparecían cada dos por tres sin importar a dónde fuéramos nos encontraban, al principio me enfadaba y me daban ganas de apalizarlos por acoso, pero medio año después dejé incluso de prestarles atención había aprendido como darles esquinazo y como evitar que me vieran de primeras. Me había cansado de su insistencia, a la que admiraba bastante porque después de más de medio, seguían allí ofreciéndome unirme a aquello del caballo con alas nunca había dejado que hablaran, simplemente ponía cara de enfado y huía de aquellos que querían impedir que terminara mis entrenamientos. Un día, ya con 21 recién cumplidos, me los encontré de nuevo y a diferencia de las últimas veces en las que me ocultaba para no ser visto, esta vez me dirigí hacia ellos para hacerle una única pregunta ¿Esto del Pegasus me va a estorbar mucho?

-Prenda: Lielve

-Poderes: 
Proyección astral o proyección mental: Experiencia extracorporal dodne el "cuerpo astral" o "espíritu" se separa del cuerpo físico. En caso de que el cuerpo físico fallezca, la persona queda atrapada en el "mundo astral" o "mundo de los espiritus" sin forma de salir, salvo muriendo. De igual forma, en caso de que sea el espiritu el que muera, el cuerpo queda en un coma irreversible. 
--Mientras estan en esta forma intangible ves lo que otros no pueden ver, de la misma forma que te vuelves invisible para todos. 
--Conforme más lejos de tu cuerpo estés, más dificil te es moverte y concentrarte, y más cosas extrañas ves. 

-Gustos: 

+ Comida
+ Personas que no son creídas
+ Golpear a las personas creídas
+ Aprender cosas nuevas
+ La naturaleza, en especial los animales
+ Ver a Liel dibujar
+ Entrenar todo lo que ya sabe

-Disgustos:

+ El alcohol
+ Los estruendos
+ Las rosas
+ Su padre (Aunque ya este muerto)
+ La tecnología en general (No se le da bien y eso le molesta)
+ Que no le dejen comer en paz
+ Los que hablan mal de algún ser querido suyo

-Extra:

+ Adora a su hermana.

+ Tiene multitud de armas que le han ido dando sus anteriores maestros como un regalo por ser buen aprendiz.

+ La amistad que tiene con Lielve es muy fuerte, pues gracias a él no se convirtió en una persona fría y cruel.

+ Hace tanto ejercicio que luego come en enormes cantidades, las personas normalmente creen que es un monstruo por ello.

+ Tiene mucha fuerza, velocidad y resistencia, pero lo que se dice inteligencia... es bastante común, tirando para escasa.

+ Es capaz de comer cualquier cosa que se diga que es comida, sin hacerle asco a ninguna de las cosas más extrañas. 

- color de roleo: f07a30


Aunque jamás lo admitiría, el entusiasmo de Liel se me contagió, me empezó a apetecer ver cómo sería el lugar donde supuestamente viviríamos con comodidades incluidas -- todos estaban bastante callados, y no me pareció que dar un comentario sobre lo que pensaba fuera realmente necesario. Durante el trayecto, miré de vez en cuando a mis tres acompañantes que cotilleaban las maletas para ver qué había en su interior. Mis ojos no tardaron en fijarse en que en la mía solo venía un juego de llaves… tendría que pedir otro para Liel, porque él jamás lo pediría con miedo a que lo echaran de allí o se la negaran.

Al llegar me sorprendió el tamaño del edificio, era más grande de lo que había esperado -¿Es que no pueden ser más discretos?- musité sin que hubiera molestia en mi tono, pero sintiendo que era como poner un cartel que señalara al interior diciendo: Aquí está esa gente famosa a la que quieres entrevistar y molestar cuando están descansando. Mi rostro siguió sin muchos cambios expresivos mientras observaba el alrededor, sin duda era un bonito lugar, eso sí, demasiado lujoso para mi gusto. Liel no debía pensar lo mismo, pues sus ojos brillaban como si hubiera encontrado el palacio de un rey o un tesoro pirata.

Cuando ya creí que simplemente nos dirían el lugar donde nos alojaríamos por ese tiempo, nos paramos en la recepción… no entendía el porqué, con que nos dijeran cual era nuestro apartamento podríamos ir y empezar a instalarnos en las habitaciones. Sin embargo, ya que los demás estaban conformes a esperar al recepcionista me callé lo que estaban escrito por toda mi cara.

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34 Re: Utopía [Rol] el Lun Mar 12, 2018 9:18 am

Spoiler:

-Nombre:
Narkissa Stepanov 

-Edad:
25 años

-Sexo:
Femenino

-Facción:
Asia (Específicamente Rusia)

-Talento:
Es una completa experta en las artes manuales se trate de pintura, moldeado o bordado. Tiene un gran conocimiento en cuanto a materiales a utilizar, pinturas, etc. Por lo que cuando alguien tiene una duda sobre algo referido a lo artistico, se podría considerar que ella es casi como una enciclopedia.

-Personalidad:
Narkissa es una persona de actuar muy profesional y capaz en todo lo que hace, es amigable con el mundo y relajada al punto de que todo le gusta tomarselo con calma. Es serena y recogida, a pesar de que muchas personas la reconocen por sus trabajos se muestra de forma modesta y paciente. Es delicada, toda una fina dama que disfruta de los atardeceres, cruzarse de piernas y tomar una humeante taza de té. 
Pero claro, ella no es un ser humano perfecto, comete errores y también se enoja. Odia rotundamente a la gente metiche, que se entrometan en su vida y en sus decisiones es algo que realmente le infla la vena. Actualmente es una mujer libre, alguien que decide por sí misma por lo que agradecería mucho que no le dijeran que cosas tiene y no tiene que hacer. Le cuesta confiar en la gente, no es fria con ellos pero en el fondo siempre guarda una pizca de duda que la hace ponerse en alerta y a la defensiva. 

-Imagen: 
Es una fémina alta que posee una envidiable altura de 1.76m y un peso completamente acorde a su delgada figura adornada de suaves y coquetas curvas. Tiene la piel nívea y muy bien cuidada.
Su rostro posee facciones muy femeninas y suavizadas, de nariz respingada y puente estrecho, pomulos ligeramente definidos y labios apenas carnosos. Tiene una mirada afilada e intimidante a pesar de su calma personalidad decorada con una larga capa de pestañas curvas, sus iris están tintados de un brillante azul cielo.
Sobre su cabeza descanza una larga cascada de cabello rubio, la cual se ondula a medida que llega a las puntas.   
Look at me:



-Historia: 

15/03/2XXX - Antigua Rusia

Una niña de preciosos ojos azules llora por primera vez al llegar al mundo, su madre exhausta contempla maravillada aquel milagro mientras su padre no para de observarla con curiosidad y asombro. Aquel hombre creyó fehacientemente que la niña era una copia exacta de la mujer que tenía por esposa, casi como una reencarnación de alguien que todavía no había muerto, por lo que no tardó nada en caer enamorado de la infante.

Pasaron los años y la pequeña Narkissa creció con gracia y delicadeza, su padre no dejaba que nadie le hiciera daño, la cuidaba tal como a una fina pieza de cristal. La madre de la rubia poco a poco comenzaba a notar extraña la situación, ciertamente el amor de un padre por su hija podía ser grande, enorme a decir verdad ¿Pero acaso era ya para tanto?. Lastimosamente nada pudo hacer la mujer al respecto, ya que, una tarde regresando del trabajo el taxi en el que viajaba para regresar a casa fue embestido brutalmente por un vehículo de mayor tamaño. Así fue como días negros y oscuros comenzaron para la pequeña Issa. 

Su padre había quedado destrozado, fueron mucho días en los que pasó de luto y para cuando se "recuperó"... ya no era el mismo. La fascinación del hombre por la jóven rubia fue en aumento, incluso había momentos en los que la llamaba "cariño" o "mujer" haciendo alusión a su ya fallecida esposa. Incluso fue mucho más allá a medida que los años pasaban y notaba que su preciosa hija iba convirtiendose cada vez más en una elegante mujer.

No podía pedir ayuda, no podía divulgar lo que ocurría en su hogar ya que tenía miedo de recibir una terrible consecuencia. Para aliviar a su atormentada alma comenzó a realizar diversos hobbies, fue desde la cocina hasta la música, pasó por el deporte hasta por la yoga... y cuando parecía que ya nada iba a poder reconfortarla... a la edad de 19 años apareció ante ella el dibujo. Oh que dulce era poder plasmar su tristeza, dolor, ira sobre un lienzo ¡Y qué mejor luego bordarlo sobre una tela! ¿Y que me dices de traerlo casi a la vida con una escultura?.

Esa fue su salida una muy lenta pero fructifera. A través de internet dió a conocer sus obras las cuales comenzaron a agradar mucho al público, en secreto comenzó a venderlas y con eso ganar dinero para poder forjarse un futuro mejor. En su cumpleaños número 23 ella sin decir nada al respecto y aprovechando que su padre estaba en el trabajo, tomó todas sus cosas y se marchó, muy lejos, lo más que pudo. Tomó aire varias veces para darse valor, dió aviso a las autoridades de su situación y finalmente se mudó completamente sola a un apartamento. 

A partir de ese momento su vida tomó color y forma, las sombras de su pasado aún la perseguían de tanto en tanto pero ellas las alejaba con pinceladas y finas puntadas sobre la tela. Un día, en una de sus más importantes muestras en un museo un hombre muy bien vestido se le acercó para hablarle en privado, la jóven completamente desconfiada aceptó la invitación, para su suerte aquel desconocido hombre le tenía una importante noticia, se trataba de que por alguna razón del universo ella había sido elegida para llevar un don Pegasus ¡JÁ! ¿Se imaginan? Un truco debía de haber allí. Tardó varios días en dar una respuesta, lo meditó mucho, demasiado a decir verdad y cuando estuvo a punto de decir que no lo aceptaba, algo en su mente le hizo cambiar de opinión y musitar un suave "si"

-Prenda: 
Lobo blanco:

-Poderes:
Psicometria:
Capacidad de conseguir información sobre un objeto, sus caracteristicas, materiales, volumen, peso, etc...
--Es necesario estar en contacto con el objeto, es decir, debes tocarlo.
--La información te sale alrededor del objeto como si de un ordenador se tratase y puedes escoger centrarte más en unos aspectos u otros. Por ejemplo, tocar una caja para saber su composicion y centrarte en el porcentaje de cada componente, en su volumen o en su peso. No puedes saber si el objeto en cuestión esta hueco, contiene algo o ha sido modificado.

-Extra: 
- Es zurda.
- Su cabello es su parte favorita de su cuerpo, utiliza mucho tiempo de su día en cuidarlo y lograr que luzca perfecto.
- Actualmente está tratando de incorporar a sus habilidades manuales el manejo del vitraux.
- Su color favorito es el amarillo.
- Cuando de desconfiar de gente se trata, los hombres encabezan su lista.
- Núnca en su vida ha ido a una playa, desea mucho poder conocer alguna en verano y dejar que la arena toque sus pies.
- Ella es como el ojo de una tormenta, puede estar totalmente calma cuando a su alrededor se crea el caos, eso hace que tenga un poder de concentración casi milenario.
- Posee un principio de Afenfosfobia (Miedo a ser tocado) lo cual hace que le provoque un gran malestar e incomodidad que alguna persona le haga eso. 
- Winter es su mejor amiga, una loba blanca rescatada de sus captores en lo profundo de un bosque de Siberia. 

-Color de roleo:
#fcc75b

/Edificio Utopia/
~Con sus compañeros~

Tras 30 minutos de viaje por fin llegaron a destino. Era un edificio normal, sin nada en especial que lo hiciera resaltar del resto, pero tal vez era la simpleza de la fachada lo que lo hacía hermoso a la vista. Las paredes tenían una apariencia redondeada y lisa, y su color blanquecino en la base, se iba oscureciendo a medida que ascendía a los 100 metros de altura convirtiéndose en un tono grisáceo. Un bello jardín salpicado de flores les dio la bienvenida para dirigirlos directo a una enorme puerta de cristal.

-Venid, es más fácil de lo que pensais- se escuchó la voz de Megumi tras soltar una delicada risa. La elegante mujer se acercó a las puertas y estas automáticamente se abrieron a su paso. Un tanto asombrada Issa alzó ambas cejas, realmente no había visto ningún tipo de censor o algo, debía de esta muy bien camuflado. Winter quién ya había sido bajada y liberada de la jaula del todo terreno se acercó presurosa al jardín con flores para "bautizarlo" (con pipí, vale aclarar) y luego ir con la rubia para seguirla de cerca. Finalmente todos se adentraron en la edificación.

-La entrada es automática, un sensor de movimiento capta cuando los visitantes quienen entrar y se abre - les explicaron, eso si que era conveniente, nada de usar molestas llaves (al menos para entrar al hall del edificio). La mirada de la Rusa se paseó maravillada por el interior del lugar, desde el brillante suelo de granito hasta las impolutas paredes blanquecinas con decoraciones en relieve. Sin poder evitarlo se acercó a una de ellas y acarició suavemente con la yema de sus dedos las molduras las cuales eran abstractas y onduladas, como si fueran olas del océano. -Hermoso- musitó en voz baja para luego seguir paseando sus azulados orbes por las demás decoraciones. Por su parte, la loba solo se dedicó a olfatear con interés cada rincón del lugar.

No muy lejos había una recepción vacía, tenía el nombre "Utopía" gravado en él, ¿A caso ese era el nombre del edificio?. Como debía esperar a la persona que atendía la mesa de entrada, mientras tanto Narkissa se acercó a sus compañeros y les comentó con cierta emoción, -Si así de impresionante es la recepción, no me quiero imaginar lo geniales que deben ser nuestras habitaciones-


_________________


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35 Re: Utopía [Rol] el Lun Mar 12, 2018 11:30 am

[Azzim]
El viaje había sido realmente cómodo pese a que la cantidad de lujos innecesarios no ayudaban a olvidar el lugar donde estábamos. Los baches hacían que Smiley se removiera en su jaula, abriendo sus fauces a modo de queja. Por suerte, media hora después, por fin pudimos bajarnos. Le tendí mi mano a Megumi, mi mentora, ofreciéndosela para ayudarla a bajar, pues no parecía que con su kimono resultase fácil descender del coche. Una cálida sonrisa iluminó su rostro y me giré al edificio. Gigante desde esa perpectiva. sentí como mi amigo trepaba rápidamente hasta su lugar en mis hombros. Volví a mirar el edificio, deteniendome un momento antes de seguir a los demás. La entrada, como el edificio, era llamativa, pero más allá de eso, podría haber sido una entrada a cualquier oficina del mundo, supuse que era la forma en que se ocultaban, completamente a la vista.
Debía haber algún problema con las habitaciones pues nos hicieron esperar a la recepcionista. En parte me pregunté, sin llegar a darme cuenta, para qué queríamos llaves si el edificio no tenía cerradura en la entrada. Vi los gestos que estaba haciendo el muchacho del grupo, Abiah, que estaba claramente contrariado, totalmente opuesta a él, la muchacha, Narkissa, apenas podía contener la emoción. Una pequeña sonrisa se mostró en mi rostro.
-Estoy seguro de que serán agradables para todos -Les dije a ambos, intentando disimular la emoción que me embargaba, no tanto por el lujo del lugar, sino por la sensación de estar subiendo rápidamente, viendo cosas nuevas y viajando a lugares desconocidos.
Megumi, mi mentora, se acercó hasta Abiah, inclinandose levemente. Con una voz suave pero que los tres pudimos oir le informó de que en los dos pisos más altos se encontraba el gimnasio y una enorme piscina climatizada.



3 de Julio del 20XX
17:20 - Llegada al apartamento
Hall del edificio Utopía - 7ª planta
La recepcionista, una chica con una sonrisa radiante y vestida de forma impoluta con unos pantalones vaqueros y una camisa blanca de manga corta y volantes, aparece de una pequeña puerta muy bien disimulada en la pared tras el recibidor. Una vez cerrada os preguntais cómo es que no os habíais fijado. En el breve instante que veis su interior os queda claro que no se trata más que de un almacén con fotocopiadoras y poco más.
Se disculpa antes de sentarse rápidamente en su silla y pulsar una secuencia de botones en el teléfono. Con él en el oido, avisa de vuestra llegada a alguien, presta atención durante un momento y cuelga enseguida.
-Aike vendrá enseguida -Anuncia, antes de sonreiros ampliamente -Normalmente siempre está pendiente de todo, pero hoy he querido que pudiera centrarse en otras cosas -Os explica, mostrando todas las notas que tiene sobre la mesa. Después, se gira a un hueco vacio en el escritorio, presiona suavemente y la pantalla de un ordenador aparece. De debajo de la mesa veis una plataforma con carriles donde se encuentran el teclado y el ratón. Sin más explicaciones, comienza a teclear a gran velocidad. De repente, una voz rompe con el silencio que las teclas habían provocado. [Audio 1]
-Buenas tardes, pegasos. Bienvenidos al edificio Utopía. Yo soy Aike, la inteligencia artificial que se ocupa de gestionar cada cosa que ocurre en el interior de este edificio. Encantada de conoceros a los tres. Seguidme por aquí -Un instante después, la puerta del ascensor produce un leve pitido y se abre, como si alguien lo hubiera llamado. En el círculo que marca el piso aparece el número 0. Las puertas se mantienen abiertas hasta que todos os encontrais en el interior de este, un enorme cubo en el que entrais los siete sin ningún problema de laterales acabados en madera color caoba, suelo de un material plástico negro y una pequeña barandilla que lo rodea. El lugar donde debiera encontrarse el panel de los pisos no es más que un pequeño altavoz y una guia luminosa de por donde vais pasando.
-Tranquilos, es muy fácil de controlar -Dice Megumi en voz alta, sabiendo que no comprendeis su funcionamiento -Tan solo decid en voz alta el piso al que quereis ir y Aike os llevará -Pese a que las dudas seguían rondando, el ascensor paró, emitiendo de nuevo un pitido y abrió sus puertas a un pasillo de colores cálidos, suelo liso de color gris claro y un enorme número siete justo delante de vosotros.
Las luces se comenzaron a iluminar, dandole una apariencia realmente acogedora y a la vez guiándoos hacia vuestro apartamento. Pese al espacio disponible, tan solo una puerta más se encontraba en ese mismo piso.
-Cada planta aloja a un solo grupo de pegasos -Os explica la mujer que os acompaña. En el suelo se van marcando unas huellas azules, como si alguien caminase por delante -Aike tiene control total sobre los aspectos informáticos y electrónicos del edificio, asi como de la seguridad y las lineas telefónicas -Cuenta, conforme os acercais a la puerta. Cuando ya estais a punto de entrar, la voz de Aiko vuelve a llenar la estancia. [Audio 2]
-Mi red neuronal es capaz de procesar toda la información disponible en el edificio. En el acuerdo de confidencialidad que se incluye en mi programación está declarado que bajo ningún concepto puedo exponer vuestros datos privados con nadie sin que antes me deis permiso para ello -Aseguró la voz cibernetica antes de que se oyera un ruido en la puerta, de un seguro quitandose.
-Yo vivo en el tercero, por si quieres venir a visitarme -Se apresuró a decir Cira mirando claramente a Narkissa -Le pediré a mamá que os haga galletas para celebrar que habeis llegado -Añadió con una enorme sonrisa, haciendo que Megumi le sonriera con cariño.
-Nosotros estamos en el octavo, podeis subir siempre que lo necesiteis -Aseguró, antes de inclinar la cabeza con elegancia -Debo retirarme durante un momento, si me necesitas antes del entrenamiento Aike te dará mi número de teléfono -Dijo, esta vez mirando a Azzim, que parecía algo incómodo por quedarse repentinamente solo.
-Subirán vuestras cosas en cuanto escojais la habitación, Aike se ocupará de ello -Explicó la mujer, claramente excusandose para dejaros a solas en el apartamento. En apenas un minuto y medio, os encontrais solos frente a la puerta de vuestra nueva vivienda.
[url=https://servimg.com/view/16409595/233]
[/url]



Última edición por Adamaris el Jue Mar 15, 2018 1:36 pm, editado 1 vez


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36 Re: Utopía [Rol] el Lun Mar 12, 2018 4:15 pm


Abiah:


-Nombre: Abiah Fénix

-Edad: 21

-Sexo: Desconocido

-Facción: Oceanía (Islas Fénix)

-Talento: Tiene un gran talento para aprender a la perfección cualquier tipo de arte marcial y tipos de lucha tanto cuerpo a cuerpo como con armas antiguas (Espadas, arcos, etc).

-Personalidad: Tiene una personalidad muy fuerte y carismática, aunque para los desconocidos o la gente que le cae mal (Qué suelen ser bastantes personas) es alguien borde y con un humor bastante negro. No suele mostrar expresiones en la cara, al menos no en público. La única que hace es fruncir las cejas para mostrar su enfado. Aunque no es alguien simpático ni agradable a primera vista, tiene un gran corazón e incluso hará cosas buenas sin importarle que parezcan otra cosa. Cuándo conoces mejor a Abiah, puedes ver su cálida sonrisa y su auténtica personalidad, amante de la naturaleza y de las artes de lucha. Siempre te ayudará y te brindará su apoyo. Algo que no cambia es su sinceridad, no dirá algo que no piense a menos que lo crea extremadamente necesario. Con el tiempo uno se da cuenta de que protege a quienes quiere y defiende sus creencias hasta el final. Tiene gran ambición en mejorar y aprender tipos de lucha, y en mejorar la primera impresión que da a las personas, ya que desde hace tiemo quiere cambiar y demostrarle a la gente que verdaderamente es una persona amable y amistosa.

-Imagen: Abiah tiene el cabello naranja fuego, lo mantiene corto para que no le moleste cuando entrena. Su mirada es fría y muy amenazadora, además de la indiferencia que muestra en su rostro. Sus ojos brillan naranjas como las llamas y cuando se enfada parece que ardieran. Tiene un tatuaje que cruza de encima de su ojo derecho hasta pasar su mejilla, es del mismo color que su cabello. A diferencia de lo que mucha gente piensa tiene poca musculatura, que lo hace ver bastante débil. Usa ropas cómodas todo el tiempo sin importarle el aspecto extraño que pueda dar. Abiah tampoco tiene forma alguna, por lo que nadie ha sabido incluso ahora ya con 21 si es un chico o una chica. Rara vez habla por lo que es difícil saberlo por su voz y cuando lo hace es una voz tan neutral que desconcierta a cualquiera.

Spoiler:

-Historia: Nací en una pequeña isla llamada Rawaki que pertenecía a un conjunto de islas. Las casas estaban separadas por kilómetros incluso por el mar ya que todas las islas de alrededor formaban una gran familia de 47 personas con multitud de culturas y razas diferentes. Mi padre era algo así como el líder del grupo, ayudaba a cultivar y a cazar pues aunque el mundo había cambiado, nuestra vida seguía siendo como la de cientos de años antes sin ninguna interferencia ni problema. Eso era lo que yo pensaba hasta los tres años, con mi tercer cumpleaños mis padres me explicaron que para mantener nuestra cultura yo sería un hombre, eso era algo que todavía no había llegado a entender hasta cumplir los cinco. Desde tiempos remotos el primogénito del jefe sin importar su género era convertido en el defensor de la isla y entrenado para ello desde pequeño.

Ese mismo año nació mi hermana pequeña a la que le cogí mucho cariño pues ya tendría alguien con quién jugar. Con seis años empecé mi entrenamiento con un extraño arte marcial que casi todo el mundo desconocía, sin embargo me resultaba divertido y fácil aprenderlo, tanto que en poco más de cuatro meses ya había dominado por completo aquel estilo de lucha. Esto sorprendió a mi padre el cual como premio me dejó explorar la isla, sin esperar a que se lo pensase mejor me fui en busca de aventuras en las cuales no encontré nada en absoluto. Solo encontré una casa en lo alto de la montaña que estaba más lejos de mi casa... esos eran mis vecinos, como una persona normal de 6 años y medios, ni siquiera me planteé el seguir adelante. Llamé a la puerta y me abrieron, era una mujer y su hijo de una edad más o menos igual a la mía que parecía un debilucho. La mujer era muy amable y me invitó a comer un poco y si quería incluso a dormir, algo que tuve que rechazar por que no había avisado a mi madre, había descubierto unas personas agradables en un sitio no lejos de casa.

Al poco de cumplir los 7 mi padre trajo a un amigo suyo para que me enseñara a entrenar con un arma muy extraña a la que más tarde llamaría espada de un filo. Como la vez anterior empecé con dificultad, pero pasaban los días y mejoraba considerablemente. Por las noches y cuando tenía tiempo libre me marchaba de casa para visitar a Lielve y a su madre, Liel se había convertido en mi mejor amigo, era muy tranquilo y tenía que obligarlo muchas veces a que saliera fuera de casa y jugara conmigo a correr o a explorar, a pesar de todo eso nos llevábamos bien y de vez en cuando yo aceptaba hacer lo que él quería para así contentarlo.

Cada dos meses todas las personas de las islas fénix venían a Rawaki y hacíamos una pequeña fiesta- reunión en la que los mayores hablaban de cómo iban los cultivos, la pesca y todo eso y los pequeños nos marchábamos a jugar por algún lado. Sólo éramos 5 niños contándome a mí y a Liel... y excluyendo a Denra mi hermana pequeña que todavía no podía jugar con nosotros. Aunque fuéramos sólo cinco éramos un grupo que llamábamos la atención, yo era fuerte, alegre y muy carismático, Liel era tranquilo, amable y bastante inteligente, la chica del grupo era agradable, guapa y divertida, y los dos gemelos eran de lo más reboltosos, bromistas y simpáticos. Sí, formábamos un gran equipo cuándo nos juntábamos.

Ya con 10 años había cumplido todas las expectativas de mi padre incluso más, él era feliz de que cada dos tres meses tuviera que cambiar de profesor por que el anterior no tenía mucho más que enseñarme, siempre me decía que yo sería el mejor defensor que las islas fénix tendría jamás, aunque sólo era un título me gustaba contentar a mi padre así que nunca le dije de mi sueño de explorar el mundo y aprender todas y cada una de las formas de luchar que existían en el mundo. En esa época me gané mi tatuaje alrededor de mi ojo derecho que como era tradición se le hacía a los niños y niñas que destacaban en algo.

Por esa época mi madre empezó a enfermar, al parecer desde pequeña le habían diagnosticado una enfermedad incurable, a la que solo se la podía retrasar con unos medicamentos que le darían una vida bastante larga como para llegar a los 60 o 70, pero había dejado de tomar por que estaba de nuevo embarazada y a diferencia de cuando los dejó en las otras dos ocasiones, esta vez murió.

Mi padre no pudo superar su pérdida, y cada vez empeoraba más. Siempre estaba enfadado o borracho, y no paraba de exigirme más, y lo que había sido algo que me gustaba y disfrutaba, se convirtió en un trabajo el cual era cada vez más difícil. Ésto hacía que mi actitud fuera cambiando y ya no era la persona que todos habían conocido alegre y con energía, mi cara tan solo mostraba indiferencia y de vez en cuando malhumor. Tan sólo mi hermana, Liel y mis amigos de las otras islas conseguían que volviera a ser yo. 

Un día caluroso de invierno ya cuándo tenía doce años, desapareció mi padre, nadie sabía a dónde se había podido marchar, hasta que pasados dos días lo encontramos muerto en uno de los acantilados, se había caído al perder el equilibrio por culpa de su borrachera. Desde ese día no hubo ni uno que no le maldijera por habernos abandonado como si él hubiera sido el único que sufría la muerte de nuestra madre. Al poco tiempo Liel y su madre se trasladaron a nuestra casa a que era más grande, con mejores cultivos y con un pequeño puerto. Volvíamos a ser una familia, pero yo no pude volver a ser feliz, seguí con mis entrenamientos sin pensar que esto era para lo que mi padre me había preparado y no algo que yo decidiera voluntariamente.

Con Liel en casa todo era más divertido, incluso me enseñó a dibujar y a pintar, cosa que desde pequeño se le había dado genial. Tanto que con 13 años le hicieron su tatuaje, gracias a lo bien que dibujaba y a que lo llevaba a hacer excursiones por ahí, había creado multitud de mapas que ayudaban a guiarse por senderos remotos. 

El tiempo pasaba y yo tenía más responsabilidades, como era guiar una cacería o viajar a cada isla para ver que sus habitantes estaban bien. No era jefe pues todavía no tenía la edad y porque eso era una votación a la cual no quería asistir ni participar. Con 15 empecé a ejercer de defensor, algo muy diferente de lo que me esperaba, simplemente era vigilar, y explicar a los guías de los extranjeros los lugares por los que mejor no pasar si querían seguir vivos. 

Por fin a mis 17 años, salí de allí y me fui por el mundo junto con Liel. Su madre nos costeaba parte del viaje, y lo otro lo conseguíamos con nuestras habilidades, era extraño ver a dos fénix por el mundo, era muy bien conocido lo salvajes y los bestias que éramos además de que no solíamos salir de nuestras tierras. No entendía el por que nos llamaban así solo por vivir cómo queríamos en armonía con la isla, tampoco me importaba mucho como me llamaran, no podía negar que era bastante bestia. 

Allá a donde fuéramos tomaba clases de los tipos de lucha que se daban en esos lugares: esgrima, capoeira, boxeo, kárate... etc. Solía quedarme el tiempo suficiente cómo para aprender por completo y luego cuando me hacía un poco famoso marcharme a otro lugar a practicar otra cosa. Cada cierto tiempo volvíamos a casa para ver a mi hermana y su madre a la que ahora llamaba tía. Hasta que una de esas veces me encontré con que unos tipos habían venido a mi casa y llevaban cosa de un mes esperando a que volviera para decirme que por mis habilidades me habían elegido para otorgarme el don Pegasus. Se enfadaron mucho cuando me negué rotundamente y los eché de mi casa... seguramente no los habían rechazado nunca y los habían echado de una casa a patadas. No me interesaba todo eso del caballo con alas y bla bla bla, simplemente quería vivir mi vida cómo quería y que nadie me molestara con patrañas y cosas raras. Aquellas personas que ya eran pegasus no volvieron a presentarse en casa viendo que para mi eso era como entrar en mi privacidad, y yo volví a las andadas con Lielve. Éste se estaba volviendo bastante famoso por sus obras de arte, pero cómo nunca dijo que él las creaba, los tipos extraños no supieron que él era el gran dibujante y pintor que firmaba con el nombre de "Ceniza".

Los tíos estos no paraban de molestar, aparecían cada dos por tres sin importar a dónde fuéramos nos encontraban, al principio me enfadaba y me daban ganas de apalizarlos por acoso, pero medio año después dejé incluso de prestarles atención había aprendido como darles esquinazo y como evitar que me vieran de primeras. Me había cansado de su insistencia, a la que admiraba bastante porque después de más de medio, seguían allí ofreciéndome unirme a aquello del caballo con alas nunca había dejado que hablaran, simplemente ponía cara de enfado y huía de aquellos que querían impedir que terminara mis entrenamientos. Un día, ya con 21 recién cumplidos, me los encontré de nuevo y a diferencia de las últimas veces en las que me ocultaba para no ser visto, esta vez me dirigí hacia ellos para hacerle una única pregunta ¿Esto del Pegasus me va a estorbar mucho?

-Prenda: Lielve

-Poderes: 
Proyección astral o proyección mental: Experiencia extracorporal dodne el "cuerpo astral" o "espíritu" se separa del cuerpo físico. En caso de que el cuerpo físico fallezca, la persona queda atrapada en el "mundo astral" o "mundo de los espiritus" sin forma de salir, salvo muriendo. De igual forma, en caso de que sea el espiritu el que muera, el cuerpo queda en un coma irreversible. 
--Mientras estan en esta forma intangible ves lo que otros no pueden ver, de la misma forma que te vuelves invisible para todos. 
--Conforme más lejos de tu cuerpo estés, más dificil te es moverte y concentrarte, y más cosas extrañas ves. 

-Gustos: 

+ Comida
+ Personas que no son creídas
+ Golpear a las personas creídas
+ Aprender cosas nuevas
+ La naturaleza, en especial los animales
+ Ver a Liel dibujar
+ Entrenar todo lo que ya sabe

-Disgustos:

+ El alcohol
+ Los estruendos
+ Las rosas
+ Su padre (Aunque ya este muerto)
+ La tecnología en general (No se le da bien y eso le molesta)
+ Que no le dejen comer en paz
+ Los que hablan mal de algún ser querido suyo

-Extra:

+ Adora a su hermana.

+ Tiene multitud de armas que le han ido dando sus anteriores maestros como un regalo por ser buen aprendiz.

+ La amistad que tiene con Lielve es muy fuerte, pues gracias a él no se convirtió en una persona fría y cruel.

+ Hace tanto ejercicio que luego come en enormes cantidades, las personas normalmente creen que es un monstruo por ello.

+ Tiene mucha fuerza, velocidad y resistencia, pero lo que se dice inteligencia... es bastante común, tirando para escasa.

+ Es capaz de comer cualquier cosa que se diga que es comida, sin hacerle asco a ninguna de las cosas más extrañas. 

- color de roleo: f07a30


Las palabras de Megumi hicieron que una sonrisa emocionada se mostrara en mi rostro, saber que había un gimnasio me animaba a quedarme allí a usar las instalaciones deportivas. -¿Se puede hablar con Aike aunque no sea importante?- pregunté queriendo saber si podía usarla para que me dijera recetas, localizaciones o simplemente por charlar un poco con alguien. Me agradó la respuesta que me dieron, tener a alguien con quien conversar podía llegar a ser agradable cuando sabías que no ofenderías por falta de comunicación. Seguí a los demás hasta el ascensor, parecía haber unas veinticinco o treinta plantas… ya quería ir arriba del todo a ver con mis propios ojos cómo era el lugar donde pasaría una parte considerable de mi tiempo libre.

En la séptima planta nos paramos, haciéndome saber que ese era nuestro nuevo apartamento. El salón era realmente espacioso, al igual que la comida que contaba con un frigorífico lo suficientemente grande como para sentir que no moriría de hambre en un par de días si estoy ocupado como para hacer la compra. Lielve parecía más feliz que yo por la cocina que había, seguro que cocinaría de todo allí dentro. Las otras dos habitaciones de abajo eran muy simples y no llamaron mi atención. El baño era un poco llamativo, pero sentía que podrían haber sido mas excéntricos por lo que preferí no decir nada al respecto. Al subir no pude evitar soltar una carcajada -Kissa, creo que ya decidieron por ti la habitación- le dije al ver la cama de princesa que le habían puesto unido al gran vestidor.

Otra habitación simple que no llamó mucho mi atención y después dos habitaciones más grandes con un decorado más masculino. -Me gusta más la que está frente a la de Kissa- le admití a Azzim dejando que él decidiera si luchar por ella o quedarse con la otra que también tenía bastante buena pinta -Explícate un poco, parece que simplemente se lo estás imponiendo- me regañó Liel antes de girarse hacia Azzim -Tiene más espacio en la entrada, así que podrá practicar sin golpearse con nada- le explicó él cuando mis palabras se quedaron escasas. Tras decidir nuestras habitaciones él pregunto si no les importaba que se quedara la otra que quedaba arriba. Lo más probable es que durmiera conmigo la mayoría de las veces, y que esa habitación solo sirviera para cuando dibujara y para cuando quisiera descansar sin que a las seis de la mañana lo despertara cuando me levantara en busca de comida para iniciar el día.

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37 Re: Utopía [Rol] el Mar Mar 13, 2018 8:34 pm

Spoiler:

-Nombre:
Narkissa Stepanov

-Edad:
25 años

-Sexo:
Femenino

-Facción:
Asia (Específicamente Rusia)

-Talento:
Es una completa experta en las artes manuales se trate de pintura, moldeado o bordado. Tiene un gran conocimiento en cuanto a materiales a utilizar, pinturas, etc. Por lo que cuando alguien tiene una duda sobre algo referido a lo artistico, se podría considerar que ella es casi como una enciclopedia.

-Personalidad:
Narkissa es una persona de actuar muy profesional y capaz en todo lo que hace, es amigable con el mundo y relajada al punto de que todo le gusta tomarselo con calma. Es serena y recogida, a pesar de que muchas personas la reconocen por sus trabajos se muestra de forma modesta y paciente. Es delicada, toda una fina dama que disfruta de los atardeceres, cruzarse de piernas y tomar una humeante taza de té.
Pero claro, ella no es un ser humano perfecto, comete errores y también se enoja. Odia rotundamente a la gente metiche, que se entrometan en su vida y en sus decisiones es algo que realmente le infla la vena. Actualmente es una mujer libre, alguien que decide por sí misma por lo que agradecería mucho que no le dijeran que cosas tiene y no tiene que hacer. Le cuesta confiar en la gente, no es fria con ellos pero en el fondo siempre guarda una pizca de duda que la hace ponerse en alerta y a la defensiva.

-Imagen:
Es una fémina alta que posee una envidiable altura de 1.76m y un peso completamente acorde a su delgada figura adornada de suaves y coquetas curvas. Tiene la piel nívea y muy bien cuidada.
Su rostro posee facciones muy femeninas y suavizadas, de nariz respingada y puente estrecho, pomulos ligeramente definidos y labios apenas carnosos. Tiene una mirada afilada e intimidante a pesar de su calma personalidad decorada con una larga capa de pestañas curvas, sus iris están tintados de un brillante azul cielo.
Sobre su cabeza descanza una larga cascada de cabello rubio, la cual se ondula a medida que llega a las puntas.  
Look at me:



-Historia:

15/03/2XXX - Antigua Rusia

Una niña de preciosos ojos azules llora por primera vez al llegar al mundo, su madre exhausta contempla maravillada aquel milagro mientras su padre no para de observarla con curiosidad y asombro. Aquel hombre creyó fehacientemente que la niña era una copia exacta de la mujer que tenía por esposa, casi como una reencarnación de alguien que todavía no había muerto, por lo que no tardó nada en caer enamorado de la infante.

Pasaron los años y la pequeña Narkissa creció con gracia y delicadeza, su padre no dejaba que nadie le hiciera daño, la cuidaba tal como a una fina pieza de cristal. La madre de la rubia poco a poco comenzaba a notar extraña la situación, ciertamente el amor de un padre por su hija podía ser grande, enorme a decir verdad ¿Pero acaso era ya para tanto?. Lastimosamente nada pudo hacer la mujer al respecto, ya que, una tarde regresando del trabajo el taxi en el que viajaba para regresar a casa fue embestido brutalmente por un vehículo de mayor tamaño. Así fue como días negros y oscuros comenzaron para la pequeña Issa.

Su padre había quedado destrozado, fueron mucho días en los que pasó de luto y para cuando se "recuperó"... ya no era el mismo. La fascinación del hombre por la jóven rubia fue en aumento, incluso había momentos en los que la llamaba "cariño" o "mujer" haciendo alusión a su ya fallecida esposa. Incluso fue mucho más allá a medida que los años pasaban y notaba que su preciosa hija iba convirtiendose cada vez más en una elegante mujer.

No podía pedir ayuda, no podía divulgar lo que ocurría en su hogar ya que tenía miedo de recibir una terrible consecuencia. Para aliviar a su atormentada alma comenzó a realizar diversos hobbies, fue desde la cocina hasta la música, pasó por el deporte hasta por la yoga... y cuando parecía que ya nada iba a poder reconfortarla... a la edad de 19 años apareció ante ella el dibujo. Oh que dulce era poder plasmar su tristeza, dolor, ira sobre un lienzo ¡Y qué mejor luego bordarlo sobre una tela! ¿Y que me dices de traerlo casi a la vida con una escultura?.

Esa fue su salida una muy lenta pero fructifera. A través de internet dió a conocer sus obras las cuales comenzaron a agradar mucho al público, en secreto comenzó a venderlas y con eso ganar dinero para poder forjarse un futuro mejor. En su cumpleaños número 23 ella sin decir nada al respecto y aprovechando que su padre estaba en el trabajo, tomó todas sus cosas y se marchó, muy lejos, lo más que pudo. Tomó aire varias veces para darse valor, dió aviso a las autoridades de su situación y finalmente se mudó completamente sola a un apartamento.

A partir de ese momento su vida tomó color y forma, las sombras de su pasado aún la perseguían de tanto en tanto pero ellas las alejaba con pinceladas y finas puntadas sobre la tela. Un día, en una de sus más importantes muestras en un museo un hombre muy bien vestido se le acercó para hablarle en privado, la jóven completamente desconfiada aceptó la invitación, para su suerte aquel desconocido hombre le tenía una importante noticia, se trataba de que por alguna razón del universo ella había sido elegida para llevar un don Pegasus ¡JÁ! ¿Se imaginan? Un truco debía de haber allí. Tardó varios días en dar una respuesta, lo meditó mucho, demasiado a decir verdad y cuando estuvo a punto de decir que no lo aceptaba, algo en su mente le hizo cambiar de opinión y musitar un suave "si".

-Prenda:
Lobo blanco:

-Poderes:
Psicometria:
Capacidad de conseguir información sobre un objeto, sus caracteristicas, materiales, volumen, peso, etc...
--Es necesario estar en contacto con el objeto, es decir, debes tocarlo.
--La información te sale alrededor del objeto como si de un ordenador se tratase y puedes escoger centrarte más en unos aspectos u otros. Por ejemplo, tocar una caja para saber su composicion y centrarte en el porcentaje de cada componente, en su volumen o en su peso. No puedes saber si el objeto en cuestión esta hueco, contiene algo o ha sido modificado.

-Extra:
- Es zurda.
- Su cabello es su parte favorita de su cuerpo, utiliza mucho tiempo de su día en cuidarlo y lograr que luzca perfecto.
- Actualmente está tratando de incorporar a sus habilidades manuales el manejo del vitraux.
- Su color favorito es el amarillo.
- Cuando de desconfiar de gente se trata, los hombres encabezan su lista.
- Núnca en su vida ha ido a una playa, desea mucho poder conocer alguna en verano y dejar que la arena toque sus pies.
- Ella es como el ojo de una tormenta, puede estar totalmente calma cuando a su alrededor se crea el caos, eso hace que tenga un poder de concentración casi milenario.
- Posee un principio de Afenfosfobia (Miedo a ser tocado) lo cual hace que le provoque un gran malestar e incomodidad que alguna persona le haga eso.
- Winter es su mejor amiga, una loba blanca rescatada de sus captores en lo profundo de un bosque de Siberia.

-Color de roleo:
#fcc75b

/Edificio Utopia: Piso 7/ - /Baño de su habitación/
~Con sus compañeros - Con Winter~

No pasó mucho tiempo hasta que llegó la recepcionista luciendo una radiante sonrisa en su rostro, la cual realizó una corta llamada telefónica antes de decirles a los presentes -Aike vendrá enseguida- tras sonrerír una vez más, agregó -Normalmente siempre está pendiente de todo, pero hoy he querido que pudiera centrarse en otras cosas-. La muchacha se acercó a la computadora y comenzó a teclear frenéticamente provocando aquel caracteristico y repetitivo "tac tac tac" del golpetear de las teclas, pero aquel sonido quedó opacado cuando una voz se alzó en el aire.

Aike no era más que una inteligencia artificial que poseía un tono de voz hermoso, tras subirse todos al amplio ascensor e ir al séptimo piso, la mujer que los acompañaba explicó, -Cada planta aloja a un solo grupo de pegasos - Asombrada la rubia observó como en el piso se iban marcando unas huellas azules, como si alguien caminase por delante -Aike tiene control total sobre los aspectos informáticos y electrónicos del edificio, asi como de la seguridad y las lineas telefónicas - Caminaron un poco más hasta llegar a la puerta del recinto y justo antes de entrar, la inteligencia artificial le explicó a los presentes diversas cuestiones, una de ellas (muy importante a decir verdad) es el hecho de que ella no podía proveer información privada, aquello hizo que Narkissa se sintiera un tanto mas calmada. Demasiadas peliculas le habían enseñado que los robots podían revelarse contra la raza humana.

Seguido a eso el seguro de la puerta se quitó dandole acceso al interior de la vivienta. -Yo vivo en el tercero, por si quieres venir a visitarme- Le dijo Cira a la Rusa -Le pediré a mamá que os haga galletas para celebrar que habeis llegado-, -Eso sería genial- le respondió inmediatamente devolviendole una cálida sonrisa. Por su parte, Megumi informó que ella se encontraba en el piso ocho para luego irse de allí excusándose de que debía hacer algo por un momento. Así fue como el reducido grupo se quedó solo frente a la puerta de lo que sería su nuevo hogar.

Emocionada, Narkissa cruzó el umbrál para observar extasiada la belleza del área. La sala era muy amplia y atiborrada de modernos muebles, los sillones que habían en el medio se veían realmente cómodos y lo invitaban a uno a tirarse allí por toda una eternidad. La cocina tenía de todo, desde un gran frigorífico repleto de comida hasta utensilios de todo tipo para preparar los alimentos. Pero lo más importante de todo eran las habitaciones, -Kissa, creo que ya decidieron por ti la habitación- ¿Kissa? Era la primera vez que la llamaban así, pero no era un apodo que le desagradara, es más, era adorable. La muchacha se apresuró a la puerta de lo que sería su cuarto y al ver los muebles soltó un alegre -¡Me encanta!- para luego correr hasta la cama y arrojarse de panza sobre ella. Winter no se quedó atrás por lo que saltó tras ella y cayó con todo su peso sobre la delgada figura de la fémina -¡Winter!- chilló Narkissa antes de reír alegremente. Hacía bastante tiempo que no se sentía tan feliz y actuaba de esa manera tan poco profesional y madura.

Mientas sus compañeros husmeaban sus propias habitaciones, ella se dedicó a observar con detalle el área. Había algunos cuadros con elegantes y delicadas imágenes colgados en las paredes, algunas lámparas de noche con estilo victoriano se encontraban estratégicamente colocadas para iluminarlo todo, tenía para ella sola un gran armario-vestidor y hasta incluso un baño privado que... ¡WOW! ¿A caso era una bañera con hidromasaje?. Una pícara sonrisa apareció en sus labios, parecía que iba a pasar largos ratos metida allí dentro relajandose... y quién sabe... tal vez mimandose un poco, porque ciertamente se lo merecía. Es más... ¿Por qué no estrenarla ahora?.

La chica se quitó sus ropas y las dejó tendidas sobre la cama para luego meterse rápidamente al baño, su loba la siguió detrás. Al estar en un nuevo y desconocido lugar Winter se sentía un tanto insegura y parecía que al menos por un par de días no iba a despegarse por nada del mundo de su dueña. Preparó el agua y prendió el motor para que comenzaran a salir las burbujas, -OH si...- soltó por sus labios cuando metió su cuerpo en el agua tibia. Eso si que era una vida de princesa. Algo que núnca había tenido.


_________________


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38 Re: Utopía [Rol] el Miér Mar 14, 2018 1:25 pm

[Azzim]
La puerta se abrió y por primera vez pudimos ver la que sería nuestra casa a partir de ese momento. Abiah y Narkissa entraron muy encantados con el lugar, aunque estaba seguro de que para él lo más interesante había sido la información sobre el gimnasio. Siguiendoles, subimos al segundo piso tras ver superficialmente el interior de las otras habitaciones. Allí teníamos varias habitaciones, una de ellas algo más pequeña. Narkissa, apodada Kissa por Abiah, enseguida eligió la suya, una cuya cama tenía una cortina que la rodeaba.
No era demasiado llamativa para mi, asi que fui a mirar las otras dos, pero el rápido jo de Abiah eligió antes que yo, dejándome tan solo una de las opciones, aunque el chico que lo acompañaba le exigió que me diera explicaciones.
-No es necesario -Aseguré con una sonrisa, después de que el chiquillo me diera la razón de su elección -Estoy bien así, de cualquier forma pensaba escoger esta -No, no era del todo cierto, pero tampoco iba a pelear por esa tontería, si le gustaba el cuarto con más espacio en la entrada, podía quedárselo.
Me fijé que la puerta de la habitación de Narkissa había cambiado ligeramente, en ella se podía leer, dependiendo de la luz, el nombre de su nueva inquilina. Tal como a ella, cuando Abiah escogió la habitación, en las otras dos puertas se mostraron mensajes similares. Entré en la que quedaba, notando como Smiley giraba su cabeza en todas las direcciones.
-Tendré que prepararte un terrario, amiguito -Le dije, acariciando su pequeña cabeza con cariño. Un momento después de decir eso, la voz de la inteligencia artificial, Aike, se reprodujo dentro de la habitación.
-¿Qué tamaño de terrario quieres? -Lo pensé un segundo, realmente estaba sorprendido por la capacidad de interacción que tenía aquella voz en mitad del aire, pese a que no existía, sentía que realmente quería saber la respuesta.
-No querría molestar, lo montaré yo mismo -Le aseguré, sonriendo a la nada, sin estar muy seguro de en qué dirección mirar. Aun con mis palabras, en la pared se empezó a mostrar una pantalla, como si fuera un holograma.
-Es mi trabajo -No parecía una obligación y, aunque estaba seguro de que si volví a negarme aceptaría mi propuesta, quise intentarlo -La habitación de tu prenda "Smiley" será convertida en un enorme terrario adecuado a su especie, con controles de temperatura y humedad y alimento balanceado totalmente natural -Sus sugerencias eran realmente agradables, pero no comprendía para qué iba a querer yo un terrario del tamaño de una habitación -De esta forma -Prosiguió la voz -, los días que pases en las misiones, Smiley se encontrará en un entorno adecuado para él, seguro y vigilado, evitandole daños y estrés -No me sentía muy cómodo con la idea de dejar atrás a mi amigo reptil, pero tampoco la idea de ponerlo en peligro, por eso primero necesitaria información de las misiones para saber si llevarlo era buena idea.



3 de Julio del 20XX
17:30 - Apartamento ámbar
Edificio Utopía - 7ª planta
Los empleados continuaban subiendo las cajas y maletas de los pegasos mientras ellos inspeccionaban la casa. Las habitaciones enseguida quedaron repartidas entre ellos, quedando marcados en los mapas del edificio. Comenzando con la petición de Azzim, la tranquilidad de los tres compañeros activó el siguiente paso de la mudanza incluso antes de que esta finalizase.
Primero, el terrario del pequeño reptil de Azzim, un ambiente seco, con temperatura estable de entre 20 y 25ºC, con plantas y una charca. De alimentos, insectos jugosos, llenos de proteína y que su porcentaje de grasa no fuera excesivamente alto. La siguiente, el lobo ártico, Winter, de la pegaso Narkissa. [Audio 1]
-Narkissa
-Las paredes del baño comenzaron a hablar sin que pareciera provenir de ningún lugar en concreto -Quiero saber como adecuar la habitación personal de tu prenda Winter para las misiones largas. Necesito algunos datos para poder llevar a cabo una perfecta reproducción de su entorno más cómodo -Dejó el tema en el aire para darle tiempo a pensar, pero era evidente que en parte, la presencia extraña de la IA inquietaba a la joven. [Audio 2]

-Tu corazón se ha acelerado y muestras síntomas de inquietud y molestia. No soy capaz de producir sentimientos de ningún tipo, tu suerpo solo es un montón de datos para mi. Puedo esperar a que salgas si te sientes más tranquila de esa forma -Aseguró, dejando que la muchacha decidiera si permitirle estar ahí o no. Mientras tanto, el la habitación opuesta, donde Abiah dormiría a partir de ese momento, la misma voz se hizo oir. [Audio 3]
-Parece que te interesa entrenar, Abiah, ¿hay algo que quieras añadir a tu habitación? tu prenda Lielve también puede hacer peticiones sobre la suya -Anotando todo lo que le pedían en el edificio al completo, el comprar un saco de boxeo o sales de baño no era un problema tan grande como el que se llegaba a organizar cuando no funcionaban los ascensores.


Nota del master: Las habitaciones no están tan bien aisladas como el resto de la casa, pero Aike es capaz de bloquear el sonido, por lo que tan solo aquellos con quienes habla pueden oirle, excepto que la puerta esté abierta o alguien esté con ellos.


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39 Re: Utopía [Rol] el Miér Mar 14, 2018 5:58 pm

Spoiler:

-Nombre:
Narkissa Stepanov 

-Edad:
25 años

-Sexo:
Femenino

-Facción:
Asia (Específicamente Rusia)

-Talento:
Es una completa experta en las artes manuales se trate de pintura, moldeado o bordado. Tiene un gran conocimiento en cuanto a materiales a utilizar, pinturas, etc. Por lo que cuando alguien tiene una duda sobre algo referido a lo artistico, se podría considerar que ella es casi como una enciclopedia.

-Personalidad:
Narkissa es una persona de actuar muy profesional y capaz en todo lo que hace, es amigable con el mundo y relajada al punto de que todo le gusta tomarselo con calma. Es serena y recogida, a pesar de que muchas personas la reconocen por sus trabajos se muestra de forma modesta y paciente. Es delicada, toda una fina dama que disfruta de los atardeceres, cruzarse de piernas y tomar una humeante taza de té. 
Pero claro, ella no es un ser humano perfecto, comete errores y también se enoja. Odia rotundamente a la gente metiche, que se entrometan en su vida y en sus decisiones es algo que realmente le infla la vena. Actualmente es una mujer libre, alguien que decide por sí misma por lo que agradecería mucho que no le dijeran que cosas tiene y no tiene que hacer. Le cuesta confiar en la gente, no es fria con ellos pero en el fondo siempre guarda una pizca de duda que la hace ponerse en alerta y a la defensiva. 

-Imagen: 
Es una fémina alta que posee una envidiable altura de 1.76m y un peso completamente acorde a su delgada figura adornada de suaves y coquetas curvas. Tiene la piel nívea y muy bien cuidada.
Su rostro posee facciones muy femeninas y suavizadas, de nariz respingada y puente estrecho, pomulos ligeramente definidos y labios apenas carnosos. Tiene una mirada afilada e intimidante a pesar de su calma personalidad decorada con una larga capa de pestañas curvas, sus iris están tintados de un brillante azul cielo.
Sobre su cabeza descanza una larga cascada de cabello rubio, la cual se ondula a medida que llega a las puntas.   
Look at me:



-Historia: 

15/03/2XXX - Antigua Rusia

Una niña de preciosos ojos azules llora por primera vez al llegar al mundo, su madre exhausta contempla maravillada aquel milagro mientras su padre no para de observarla con curiosidad y asombro. Aquel hombre creyó fehacientemente que la niña era una copia exacta de la mujer que tenía por esposa, casi como una reencarnación de alguien que todavía no había muerto, por lo que no tardó nada en caer enamorado de la infante.

Pasaron los años y la pequeña Narkissa creció con gracia y delicadeza, su padre no dejaba que nadie le hiciera daño, la cuidaba tal como a una fina pieza de cristal. La madre de la rubia poco a poco comenzaba a notar extraña la situación, ciertamente el amor de un padre por su hija podía ser grande, enorme a decir verdad ¿Pero acaso era ya para tanto?. Lastimosamente nada pudo hacer la mujer al respecto, ya que, una tarde regresando del trabajo el taxi en el que viajaba para regresar a casa fue embestido brutalmente por un vehículo de mayor tamaño. Así fue como días negros y oscuros comenzaron para la pequeña Issa. 

Su padre había quedado destrozado, fueron mucho días en los que pasó de luto y para cuando se "recuperó"... ya no era el mismo. La fascinación del hombre por la jóven rubia fue en aumento, incluso había momentos en los que la llamaba "cariño" o "mujer" haciendo alusión a su ya fallecida esposa. Incluso fue mucho más allá a medida que los años pasaban y notaba que su preciosa hija iba convirtiendose cada vez más en una elegante mujer.

No podía pedir ayuda, no podía divulgar lo que ocurría en su hogar ya que tenía miedo de recibir una terrible consecuencia. Para aliviar a su atormentada alma comenzó a realizar diversos hobbies, fue desde la cocina hasta la música, pasó por el deporte hasta por la yoga... y cuando parecía que ya nada iba a poder reconfortarla... a la edad de 19 años apareció ante ella el dibujo. Oh que dulce era poder plasmar su tristeza, dolor, ira sobre un lienzo ¡Y qué mejor luego bordarlo sobre una tela! ¿Y que me dices de traerlo casi a la vida con una escultura?.

Esa fue su salida una muy lenta pero fructifera. A través de internet dió a conocer sus obras las cuales comenzaron a agradar mucho al público, en secreto comenzó a venderlas y con eso ganar dinero para poder forjarse un futuro mejor. En su cumpleaños número 23 ella sin decir nada al respecto y aprovechando que su padre estaba en el trabajo, tomó todas sus cosas y se marchó, muy lejos, lo más que pudo. Tomó aire varias veces para darse valor, dió aviso a las autoridades de su situación y finalmente se mudó completamente sola a un apartamento. 

A partir de ese momento su vida tomó color y forma, las sombras de su pasado aún la perseguían de tanto en tanto pero ellas las alejaba con pinceladas y finas puntadas sobre la tela. Un día, en una de sus más importantes muestras en un museo un hombre muy bien vestido se le acercó para hablarle en privado, la jóven completamente desconfiada aceptó la invitación, para su suerte aquel desconocido hombre le tenía una importante noticia, se trataba de que por alguna razón del universo ella había sido elegida para llevar un don Pegasus ¡JÁ! ¿Se imaginan? Un truco debía de haber allí. Tardó varios días en dar una respuesta, lo meditó mucho, demasiado a decir verdad y cuando estuvo a punto de decir que no lo aceptaba, algo en su mente le hizo cambiar de opinión y musitar un suave "si"

-Prenda: 
Lobo blanco:

-Poderes:
Psicometria:
Capacidad de conseguir información sobre un objeto, sus caracteristicas, materiales, volumen, peso, etc...
--Es necesario estar en contacto con el objeto, es decir, debes tocarlo.
--La información te sale alrededor del objeto como si de un ordenador se tratase y puedes escoger centrarte más en unos aspectos u otros. Por ejemplo, tocar una caja para saber su composicion y centrarte en el porcentaje de cada componente, en su volumen o en su peso. No puedes saber si el objeto en cuestión esta hueco, contiene algo o ha sido modificado.

-Extra: 
- Es zurda.
- Su cabello es su parte favorita de su cuerpo, utiliza mucho tiempo de su día en cuidarlo y lograr que luzca perfecto.
- Actualmente está tratando de incorporar a sus habilidades manuales el manejo del vitraux.
- Su color favorito es el amarillo.
- Cuando de desconfiar de gente se trata, los hombres encabezan su lista.
- Núnca en su vida ha ido a una playa, desea mucho poder conocer alguna en verano y dejar que la arena toque sus pies.
- Ella es como el ojo de una tormenta, puede estar totalmente calma cuando a su alrededor se crea el caos, eso hace que tenga un poder de concentración casi milenario.
- Posee un principio de Afenfosfobia (Miedo a ser tocado) lo cual hace que le provoque un gran malestar e incomodidad que alguna persona le haga eso. 
- Winter es su mejor amiga, una loba blanca rescatada de sus captores en lo profundo de un bosque de Siberia. 

-Color de roleo:
#fcc75b

/Edificio Utopia: Piso 7/ - /Baño de su habitación/
~Con Winter~

La rubia se sentía como en una nube, las burbujas acariciaban su tersa piel haciendo que se relajara aún más. Winter por su parte se recostó sobre el frío suelo para dormitar un rato ya que al parecer la somnolencia de la muchacha era contagiosa.

Pero la paz del momento fue interrumpida por una voz que retumbó por todo el cuarto -Narkissa-, la chica abrió sus ojos abruptamente y se incorporó de la bañera de un salto casi resbalando de la misma ante la sorpresa, Winter también se despertó sobresaltada por lo que comenzó a gruñir enfadada al aire. -Quiero saber como adecuar la habitación personal de tu prenda Winter para las misiones largas. Necesito algunos datos para poder llevar a cabo una perfecta reproducción de su entorno más cómodo- se trataba de Aike por lo que la chica soltó un largo suspiro y volvió a sumergirse en el agua mientras colocaba su mano derecha sobre su pecho, del lado del corazón, como si intentara calmar el desbocado latir de su corazón.

-Tu corazón se ha acelerado y muestras síntomas de inquietud y molestia. No soy capaz de producir sentimientos de ningún tipo, tu cuerpo solo es un montón de datos para mi. Puedo esperar a que salgas si te sientes más tranquila de esa forma- dijo la inteligencia artificial haciendo que ella soltara un -¿Ah?- ¿A caso Aike podía verla? Instintivamente llevó sus manos hasta sus pechos para cubrirlos ante la vergüenza, aunque en realidad no debía de tenerla, al fin y al cabo era un "robot". -N-no, no te preocupes- respondió torpemente para luego aclarar su garganta intentando disimular aquello. -¿Con qué la habitación de Winter?... pues...- realmente no lo había pensado bien, en su casa Winter no tenía las grandes comodidades pero supuso que ahora iba a poder recibir los mejores lujos -Va a necesitar un gran cojín, cómodo y reconfortante. El calor le agobia mucho así que la temperatura debe ser fresca, no hace falta que sea helada... con fresca basta. Y en cuanto a comida... carne obviamente pero en cantidades balanceadas para que no se ponga gordita- bromeo y ante eso la loba soltó un bufido como si le hubiese entendido a la perfección.

-Por último, sería genial si en las paredes pintan algún paisaje helado de Siberia, así se sentiría más como en casa... y ya... creería que eso es todo. Gracias.- terminó por decir para luego quedarse momentáneamente en silencio y observar el agua de la bañera. Pero pronto, como un fugaz rayo, una idea cruzó por su mente... -Oye Aike...- la llamó con un tono de voz un tanto bajo, como si lo que quisiera preguntarle fuera un completo secreto (y así lo era) -¿Podrías traerme algo en especial?- le costaba realizar aquella petición ya que se trataba de algo privado pero viendo que ahora poseía una cómoda área privada y ella era una mujer de 25 años con necesidades... ¿Qué hacía daño tener uno?... ya saben como reemplazo al hecho de que no le gustaba que la tocaran y desconfiaba de los hombres. -Pues... necesitaba un juguete... ya sabes.... sexual.... dildo, uno normal... de goma...- aquellas palabras claves las decía en un tono de voz bien bajo temiendo que alguien más la oyera -Se discreta por favor, no quiero que nadie se entere de que pedí esto- no quiso entrar en más detalles y esperaba que Aike no preguntara más al respecto.



Última edición por Nana el Jue Mar 15, 2018 8:08 am, editado 1 vez


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40 Re: Utopía [Rol] el Miér Mar 14, 2018 8:04 pm


Liel:

-Nombre: Lielve Aska, Liel

-Edad: 20

-Sexo: Masculino

-Facción: Oceanía 

-Personalidad: Liel es una persona tranquila y pacífica, que tiene mucha paciencia y aguante. Él nunca se alarma cuando ocurren cosas inesperadas, pero es incapaz de mantenerse quieto cuándo hay algo que no le gusta o no quiere. Tiene una gran amabilidad que la demuestra de mil u una formas y un gran sentido del deber por lo que ayuda a las personas por más que le caigan mal. Liel es alguien cálido en el que se puede confiar para todo tipo de cosas, siempre y cuando no sea hablar en público, pues las grandes multitudes le agobian mucho.

-Imagen: Tiene el pelo de color gris y siempre está algo desordenado. Sus ojos son azules, grandes y expresivos, por los cuales una persona normal sabría los sentimientos de él sin tenerlo que conocer en exceso. Al igual que Abiah tiene un tatuaje cerca de su ojo derecho, pero este sólo ocupa desde el final del ojo hasta mitad de la mejilla, y es del mismo color que su cabello. Tiene una sonrisa muy discreta y apacible, que te hace preguntarte si de verdad es real. Es bastante delgado y sin nada de musculatura, que añadiéndole el rostro tan aniñado que tiene le hace parecer más joven e incluso a veces una chica.

Lielve:









-Historia: Nació en Rawaki, dónde vivió con su madre. Ella nunca le ocultó la verdad, Liel era un niño al que su padre no deseaba, pues éste era una persona muy importante para el mundo y no quería que las personas supieran que tenía un hijo bastardo fuera del matrimonio. 

Por culpa de no tener un padre que le hiciera ser un chico aventurero y divertido, se convirtió en un niño calmado que le gustaban hacer cosas manuales, como la pintura, cocinar o coser. Lielve nunca creyó que eso fuera algo extraño, al igual que su madre, la que estaba encantada con tener un niño tan dócil y amable como era Liel. Hasta que un día conoció a Abiah, que se había presentado en su casa con la excusa de que estaba de aventura. Aquella persona le cambió la vida, descubrió lo que era divertirse a la intemperie, mancharse de barro y caerse en las rocas. Al principio era un poco reticente a salir, pero poco a poco fue convirtiéndose en rutina con la condición de que cada cierto tiempo se quedarían tranquilos en su casa. Abiah se convirtió en su mejor amigo, incluso con la gran diferencia de personalidades, pues aunque Liel era muy tranquilo, Abiah siempre conseguía hacer cosas divertidas y hacerlo reír. 

Lielve no era tan abierto, ni tan seguro de sí mismo como Abiah, pero consiguió con un poco de ayuda conocer a los otros chicos de las otras islas que de vez en cuando venían a jugar. 

Cuando ya tenía 9 años, vio cómo Abiah a tan poca edad ya había conseguido su tatuaje... sin embargo lo que más le marcó a esa edad fue el cambio de su amigo ya no era la persona que conocía alegre y divertida, siempre con energías para algo más. Su cambió se debió a la muerte de su madre y al cambio de su padre. Lielve siempre estuvo a su lado, y se dio cuenta que realmente no había cambiado tanto, tan solo tenía un muro que había que saltar para poder encontrar a la persona que él conocía.

Dos años después murió el padre de Abiah, haciendo que Liel y su madre se trasladaran a la casa de Denra y Abiah para poderlos cuidar, alimentar y consolar. Con el tiempo le enseñó a dibujar y a pintar para entretenerlo, y se notaba que aunque no era algo que le sirviera, le divertía. Ya con 12 años Liel se ganó su tatuaje por su gran arte en dibujar, en especial por los mapas que realizaba cuando se aburría.

Tuvo una adolescencia tranquila, ayudando a su madre y cuidando de Denra. No había mucho que hacer que no fuera estar por allí tranquilo y esperar a que fuera época de reunión y así poder ver a todos sus amigos juntos. Sin embargo con 16 años se embarcó en un viaje con Abiah, su madre le había dicho que era bueno ver el mundo y que le resultaría emocionante, así que sin pensárselo mucho más empezó el viaje junto a su mejor amigo. 

Para ganar algo de dinero y que su madre no tuviera que pagarles todo, ambos decidieron hacer lo que mejor se les daba para conseguir dinero. Liel decidió vender las pinturas y las cosas que hacía, siempre firmando con la traducción de su apellido "Ceniza". Pasaban los años tranquilamente, hasta que un día Abiah le dijo que le habían estado ofreciendo ser un Pegasus y éste se había negado rotundamente, pero que tras tanta insistencia había terminado por aceptar después de mucho tiempo. 


-Gustos: 

+Cocinar
+Dibujar y pintar
+Tocar el violín
+Ayudar a Abiah con sus entrenamientos
+Acoger animales (De todo tipo)
+Viajar

-Disgustos:

+Que se le queme la comida
+Que Abiah se salte la hora de comer
+Los tonos altos de voz
+Aburrirse
+Las grandes multitudes de gentes
+Tener que hablar en público

-Extra:

+ Tiene un anillo atado al cuello, del cual no habla nunca.

+ Es la única persona con vida que conoce el género de Abiah.

+ Sabe quién es su padre por las fotos que tiene su madre de él, al principio dudaba de que fuera su padre por que no se parecían en nada, pero luego descubrió que tenían el mismo color de ojos.

+Allá a dónde vaya, se lleva un bloc de dibujo y un lápiz para entretenerse.

-Color de roleo: 6593d4


El lugar era amplio y precioso, incluso aunque mi habitación era algo más pequeña que la de los otros, me sentía afortunado de poder estar allí con todos y disfrutar de la vida en compañía de Abiah como había sido durante cinco años desde que salimos al mundo siendo solo unos adolescentes esperando poder cumplir nuestros sueños. Me alegró que Azzim quisiera la otra habitación, ya que si Abiah veía que él la quería se la cedería diciendo que en realidad no le llamaba tanto la atención… Aunque tenía que mejorar en cómo decía las cosas y en sus acciones inexplicables, su amabilidad nunca fallaba. Al menos si le caías bien.

Miré su habitación con curiosidad viendo que había un baño al fondo -Te lo puedo dejar si quieres- me informó con simpleza mientras miraba el espacio vacío y hacía sus cálculos mentales. -Tal vez venga en alguna ocasión- admití entrando a verlo mejor. Al salir me encontré con que Abiah estaba haciendo el pino con una mano en medio de ese espacio, dejándose caer de espaldas al suelo después de un rato -Si no fuera porque te conozco desde hace tanto, al verte creería que eres una persona muy extraña por tirarte al suelo en vez de a la cama que tan cómoda parece… lo que hace el tiempo- le comenté con una sonrisa antes de preguntarle si el suelo estaba muy duro -Está como debe de estar un suelo- esa respuesta no me daba mucha información, pero lo dejé pasar al notar el buen humor que parecía rodearle.

La voz de Aike se escuchó en la habitación -¡Un saco de boxeo!- dijo instantáneamente antes de incorporarse con sus brillantes ojos iluminados -Si puede ser que sea de bastante peso y retirable… no querría tener el saco de boxeo todo el rato colgado- admitió antes de instarme a que le pidiera las cosas de dibujo y pintura para mi cuarto, al igual que un escritorio y otras pequeñas cosas. Tras acabas, otra idea debió de pasar por su cabeza cuando se levantó de un salto -Sé que esto no tiene que ver con la habitación, pero tener una moto sería estupendo- Admitió haciéndome recordar a su antigua moto de velocidad que quedó siniestrada en un accidente del que no sé como Abiah salió sin un solo rasguño… le tenía mucho cariño a esa moto, ciertamente tener una nueva le alegraría más de lo que le gustaría admitir.

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41 Re: Utopía [Rol] el Jue Mar 15, 2018 12:33 pm

3 de Julio del 20XX
17:33 - Apartamento ámbar
Edificio Utopía - 7ª planta
La lista de cosas por comprar aumentaba constantemente, no solo en la casa de los pegasos del grupo ámbar, sino en cualquiera de las otras. Aike mandaba peticiones a las páginas automáticamente conforme le pedían cosas, excepto las de los nuevos, que se acumulaban en un archivo para ser primero comprobados todos sus gustos, pues aún no tenía información suficiente para elegir con sus conocimientos. [Audio 1]
-La habitación de Winter se mantendrá a 10 grados por las noches y subirá a 15 durante el día. Le colocaremos algo de vegetación y aromas naturales, una cojín de color blanco y podemos añadir presas vivas para que mantenga su forma. También disponemos de un veterinario privado en la planta 15 disponible 24 horas y servicios de baño si lo requieres –Los datos del edificio iban apareciendo en las baldosas junto a la bañera, de forma que Narkissa fuera capaz de leerlos. Información de la clínica veterinaria, fotografías del interior, imágenes de una simulación de la habitación de la prenda, las pequeñas presas de las que disponían para alimentarla, los porcentajes que contenían… absolutamente todo que se mostraba más grande cuando la muchacha miraba algún punto.
Tras la petición apurada, de la humana hizo que en las paredes se simulase el efecto de un escudo brillante, una forma metafórica de aislar el baño. Atenta a sus peticiones, la inteligencia artificial del edificio tomó los datos necesarios para comprender a la chica.[Audio 2]
-Nadie fuera del baño puede escucharnos. Me encargaré de hacer el pedido, nadie excepto yo sabrá sobre tu petición. La entrega se realizara por dron directamente a tu habitación y será colocado sobre la cama en una caja marrón sin datos. ¿Algún detalle que quieras tener en cuenta? –En una de las baldosas se mostró una interfaz completamente neutral, similar a la de cualquier tienda, donde aparecía una rueda de colores táctil, un par de preguntas sobre el objeto y un calendario con reloj para personalizar la llegada. En la parte superior, aparecía de nombre “Pedido 1 - Privado”.

Abiah volvía a mostrarse entusiasmada y sus datos se actualizaron en la base de Aike. También los de Lielve conforme este pedía pinturas y demás objetos.[Audio 3]
-La instalación del saco de boxeo será instalado esta tarde durante el entrenamiento con vuestros mentores, las pinturas a primera hora de la mañana. La habitación de Lielve será preparada para que las manchas de pintura sean fáciles de limpiar, con una zona plastificada y las paredes pintadas de blanco para dar la opción de personalizarlas –Iba cantando la voz robótica mientras los datos e imágenes de la habitación se mostraban en el techo frente a Abiah.[Audio 4]
-El gimnasio está abierto de las seis de la mañana hasta las 4 del día siguiente. La piscina se climatiza a partir de las 8 de la mañana. Las máquinas son limpiadas y esterilizadas cada día, puedes reservar una zona si lo haces con antelación. La puerta no tiene llave, está disponible si quieres subir ya, tiene duchas y una sauna, encontrarás todo lo que necesites en el baño y sino hay puedes avisarme y lo tendrás lo antes posible -Un panel de apariencia neutral similar a cualquier tienda se muestra en el techo y desciende hasta la pared cercana a Lielve. En esta se pueden ver todas las opcions de los objetos que han pedido, ademas de la cantidad y, en los que es necesario, el color o tamaño.

En la habitación restante, un proceso similar se llevaba a cabo, Azzim estaba negociando con Aike las plantas y alimentación de Smiley, asegurándose de que las cosas que había en el terrario eran naturales y de tener una gran cantidad de útiles necesarios para cualquier tipo de herida o enfermedad en los animales que pudiera encontrarse. Añadiendo a la lista casi todo para su amigo, tan solo requirió para sí mismo un ambientador con olor a naturaleza.


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42 Re: Utopía [Rol] el Sáb Mar 17, 2018 12:27 pm


Abiah:


-Nombre: Abiah Fénix

-Edad: 21

-Sexo: Desconocido

-Facción: Oceanía (Islas Fénix)

-Talento: Tiene un gran talento para aprender a la perfección cualquier tipo de arte marcial y tipos de lucha tanto cuerpo a cuerpo como con armas antiguas (Espadas, arcos, etc).

-Personalidad: Tiene una personalidad muy fuerte y carismática, aunque para los desconocidos o la gente que le cae mal (Qué suelen ser bastantes personas) es alguien borde y con un humor bastante negro. No suele mostrar expresiones en la cara, al menos no en público. La única que hace es fruncir las cejas para mostrar su enfado. Aunque no es alguien simpático ni agradable a primera vista, tiene un gran corazón e incluso hará cosas buenas sin importarle que parezcan otra cosa. Cuándo conoces mejor a Abiah, puedes ver su cálida sonrisa y su auténtica personalidad, amante de la naturaleza y de las artes de lucha. Siempre te ayudará y te brindará su apoyo. Algo que no cambia es su sinceridad, no dirá algo que no piense a menos que lo crea extremadamente necesario. Con el tiempo uno se da cuenta de que protege a quienes quiere y defiende sus creencias hasta el final. Tiene gran ambición en mejorar y aprender tipos de lucha, y en mejorar la primera impresión que da a las personas, ya que desde hace tiemo quiere cambiar y demostrarle a la gente que verdaderamente es una persona amable y amistosa.

-Imagen: Abiah tiene el cabello naranja fuego, lo mantiene corto para que no le moleste cuando entrena. Su mirada es fría y muy amenazadora, además de la indiferencia que muestra en su rostro. Sus ojos brillan naranjas como las llamas y cuando se enfada parece que ardieran. Tiene un tatuaje que cruza de encima de su ojo derecho hasta pasar su mejilla, es del mismo color que su cabello. A diferencia de lo que mucha gente piensa tiene poca musculatura, que lo hace ver bastante débil. Usa ropas cómodas todo el tiempo sin importarle el aspecto extraño que pueda dar. Abiah tampoco tiene forma alguna, por lo que nadie ha sabido incluso ahora ya con 21 si es un chico o una chica. Rara vez habla por lo que es difícil saberlo por su voz y cuando lo hace es una voz tan neutral que desconcierta a cualquiera.

Spoiler:

-Historia: Nací en una pequeña isla llamada Rawaki que pertenecía a un conjunto de islas. Las casas estaban separadas por kilómetros incluso por el mar ya que todas las islas de alrededor formaban una gran familia de 47 personas con multitud de culturas y razas diferentes. Mi padre era algo así como el líder del grupo, ayudaba a cultivar y a cazar pues aunque el mundo había cambiado, nuestra vida seguía siendo como la de cientos de años antes sin ninguna interferencia ni problema. Eso era lo que yo pensaba hasta los tres años, con mi tercer cumpleaños mis padres me explicaron que para mantener nuestra cultura yo sería un hombre, eso era algo que todavía no había llegado a entender hasta cumplir los cinco. Desde tiempos remotos el primogénito del jefe sin importar su género era convertido en el defensor de la isla y entrenado para ello desde pequeño.

Ese mismo año nació mi hermana pequeña a la que le cogí mucho cariño pues ya tendría alguien con quién jugar. Con seis años empecé mi entrenamiento con un extraño arte marcial que casi todo el mundo desconocía, sin embargo me resultaba divertido y fácil aprenderlo, tanto que en poco más de cuatro meses ya había dominado por completo aquel estilo de lucha. Esto sorprendió a mi padre el cual como premio me dejó explorar la isla, sin esperar a que se lo pensase mejor me fui en busca de aventuras en las cuales no encontré nada en absoluto. Solo encontré una casa en lo alto de la montaña que estaba más lejos de mi casa... esos eran mis vecinos, como una persona normal de 6 años y medios, ni siquiera me planteé el seguir adelante. Llamé a la puerta y me abrieron, era una mujer y su hijo de una edad más o menos igual a la mía que parecía un debilucho. La mujer era muy amable y me invitó a comer un poco y si quería incluso a dormir, algo que tuve que rechazar por que no había avisado a mi madre, había descubierto unas personas agradables en un sitio no lejos de casa.

Al poco de cumplir los 7 mi padre trajo a un amigo suyo para que me enseñara a entrenar con un arma muy extraña a la que más tarde llamaría espada de un filo. Como la vez anterior empecé con dificultad, pero pasaban los días y mejoraba considerablemente. Por las noches y cuando tenía tiempo libre me marchaba de casa para visitar a Lielve y a su madre, Liel se había convertido en mi mejor amigo, era muy tranquilo y tenía que obligarlo muchas veces a que saliera fuera de casa y jugara conmigo a correr o a explorar, a pesar de todo eso nos llevábamos bien y de vez en cuando yo aceptaba hacer lo que él quería para así contentarlo.

Cada dos meses todas las personas de las islas fénix venían a Rawaki y hacíamos una pequeña fiesta- reunión en la que los mayores hablaban de cómo iban los cultivos, la pesca y todo eso y los pequeños nos marchábamos a jugar por algún lado. Sólo éramos 5 niños contándome a mí y a Liel... y excluyendo a Denra mi hermana pequeña que todavía no podía jugar con nosotros. Aunque fuéramos sólo cinco éramos un grupo que llamábamos la atención, yo era fuerte, alegre y muy carismático, Liel era tranquilo, amable y bastante inteligente, la chica del grupo era agradable, guapa y divertida, y los dos gemelos eran de lo más reboltosos, bromistas y simpáticos. Sí, formábamos un gran equipo cuándo nos juntábamos.

Ya con 10 años había cumplido todas las expectativas de mi padre incluso más, él era feliz de que cada dos tres meses tuviera que cambiar de profesor por que el anterior no tenía mucho más que enseñarme, siempre me decía que yo sería el mejor defensor que las islas fénix tendría jamás, aunque sólo era un título me gustaba contentar a mi padre así que nunca le dije de mi sueño de explorar el mundo y aprender todas y cada una de las formas de luchar que existían en el mundo. En esa época me gané mi tatuaje alrededor de mi ojo derecho que como era tradición se le hacía a los niños y niñas que destacaban en algo.

Por esa época mi madre empezó a enfermar, al parecer desde pequeña le habían diagnosticado una enfermedad incurable, a la que solo se la podía retrasar con unos medicamentos que le darían una vida bastante larga como para llegar a los 60 o 70, pero había dejado de tomar por que estaba de nuevo embarazada y a diferencia de cuando los dejó en las otras dos ocasiones, esta vez murió.

Mi padre no pudo superar su pérdida, y cada vez empeoraba más. Siempre estaba enfadado o borracho, y no paraba de exigirme más, y lo que había sido algo que me gustaba y disfrutaba, se convirtió en un trabajo el cual era cada vez más difícil. Ésto hacía que mi actitud fuera cambiando y ya no era la persona que todos habían conocido alegre y con energía, mi cara tan solo mostraba indiferencia y de vez en cuando malhumor. Tan sólo mi hermana, Liel y mis amigos de las otras islas conseguían que volviera a ser yo. 

Un día caluroso de invierno ya cuándo tenía doce años, desapareció mi padre, nadie sabía a dónde se había podido marchar, hasta que pasados dos días lo encontramos muerto en uno de los acantilados, se había caído al perder el equilibrio por culpa de su borrachera. Desde ese día no hubo ni uno que no le maldijera por habernos abandonado como si él hubiera sido el único que sufría la muerte de nuestra madre. Al poco tiempo Liel y su madre se trasladaron a nuestra casa a que era más grande, con mejores cultivos y con un pequeño puerto. Volvíamos a ser una familia, pero yo no pude volver a ser feliz, seguí con mis entrenamientos sin pensar que esto era para lo que mi padre me había preparado y no algo que yo decidiera voluntariamente.

Con Liel en casa todo era más divertido, incluso me enseñó a dibujar y a pintar, cosa que desde pequeño se le había dado genial. Tanto que con 13 años le hicieron su tatuaje, gracias a lo bien que dibujaba y a que lo llevaba a hacer excursiones por ahí, había creado multitud de mapas que ayudaban a guiarse por senderos remotos. 

El tiempo pasaba y yo tenía más responsabilidades, como era guiar una cacería o viajar a cada isla para ver que sus habitantes estaban bien. No era jefe pues todavía no tenía la edad y porque eso era una votación a la cual no quería asistir ni participar. Con 15 empecé a ejercer de defensor, algo muy diferente de lo que me esperaba, simplemente era vigilar, y explicar a los guías de los extranjeros los lugares por los que mejor no pasar si querían seguir vivos. 

Por fin a mis 17 años, salí de allí y me fui por el mundo junto con Liel. Su madre nos costeaba parte del viaje, y lo otro lo conseguíamos con nuestras habilidades, era extraño ver a dos fénix por el mundo, era muy bien conocido lo salvajes y los bestias que éramos además de que no solíamos salir de nuestras tierras. No entendía el por que nos llamaban así solo por vivir cómo queríamos en armonía con la isla, tampoco me importaba mucho como me llamaran, no podía negar que era bastante bestia. 

Allá a donde fuéramos tomaba clases de los tipos de lucha que se daban en esos lugares: esgrima, capoeira, boxeo, kárate... etc. Solía quedarme el tiempo suficiente cómo para aprender por completo y luego cuando me hacía un poco famoso marcharme a otro lugar a practicar otra cosa. Cada cierto tiempo volvíamos a casa para ver a mi hermana y su madre a la que ahora llamaba tía. Hasta que una de esas veces me encontré con que unos tipos habían venido a mi casa y llevaban cosa de un mes esperando a que volviera para decirme que por mis habilidades me habían elegido para otorgarme el don Pegasus. Se enfadaron mucho cuando me negué rotundamente y los eché de mi casa... seguramente no los habían rechazado nunca y los habían echado de una casa a patadas. No me interesaba todo eso del caballo con alas y bla bla bla, simplemente quería vivir mi vida cómo quería y que nadie me molestara con patrañas y cosas raras. Aquellas personas que ya eran pegasus no volvieron a presentarse en casa viendo que para mi eso era como entrar en mi privacidad, y yo volví a las andadas con Lielve. Éste se estaba volviendo bastante famoso por sus obras de arte, pero cómo nunca dijo que él las creaba, los tipos extraños no supieron que él era el gran dibujante y pintor que firmaba con el nombre de "Ceniza".

Los tíos estos no paraban de molestar, aparecían cada dos por tres sin importar a dónde fuéramos nos encontraban, al principio me enfadaba y me daban ganas de apalizarlos por acoso, pero medio año después dejé incluso de prestarles atención había aprendido como darles esquinazo y como evitar que me vieran de primeras. Me había cansado de su insistencia, a la que admiraba bastante porque después de más de medio, seguían allí ofreciéndome unirme a aquello del caballo con alas nunca había dejado que hablaran, simplemente ponía cara de enfado y huía de aquellos que querían impedir que terminara mis entrenamientos. Un día, ya con 21 recién cumplidos, me los encontré de nuevo y a diferencia de las últimas veces en las que me ocultaba para no ser visto, esta vez me dirigí hacia ellos para hacerle una única pregunta ¿Esto del Pegasus me va a estorbar mucho?

-Prenda: Lielve

-Poderes: 
Proyección astral o proyección mental: Experiencia extracorporal dodne el "cuerpo astral" o "espíritu" se separa del cuerpo físico. En caso de que el cuerpo físico fallezca, la persona queda atrapada en el "mundo astral" o "mundo de los espiritus" sin forma de salir, salvo muriendo. De igual forma, en caso de que sea el espiritu el que muera, el cuerpo queda en un coma irreversible. 
--Mientras estan en esta forma intangible ves lo que otros no pueden ver, de la misma forma que te vuelves invisible para todos. 
--Conforme más lejos de tu cuerpo estés, más dificil te es moverte y concentrarte, y más cosas extrañas ves. 

-Gustos: 

+ Comida
+ Personas que no son creídas
+ Golpear a las personas creídas
+ Aprender cosas nuevas
+ La naturaleza, en especial los animales
+ Ver a Liel dibujar
+ Entrenar todo lo que ya sabe

-Disgustos:

+ El alcohol
+ Los estruendos
+ Las rosas
+ Su padre (Aunque ya este muerto)
+ La tecnología en general (No se le da bien y eso le molesta)
+ Que no le dejen comer en paz
+ Los que hablan mal de algún ser querido suyo

-Extra:

+ Adora a su hermana.

+ Tiene multitud de armas que le han ido dando sus anteriores maestros como un regalo por ser buen aprendiz.

+ La amistad que tiene con Lielve es muy fuerte, pues gracias a él no se convirtió en una persona fría y cruel.

+ Hace tanto ejercicio que luego come en enormes cantidades, las personas normalmente creen que es un monstruo por ello.

+ Tiene mucha fuerza, velocidad y resistencia, pero lo que se dice inteligencia... es bastante común, tirando para escasa.

+ Es capaz de comer cualquier cosa que se diga que es comida, sin hacerle asco a ninguna de las cosas más extrañas. 

- color de roleo: f07a30


Las palabras de Aike me hicieron mirar a Liel casi pidiéndole ir, normalmente no le daría explicaciones ni nada, pero era el primer día que vivíamos allí. Además teníamos compañeros de apartamento, algo que nunca antes habíamos tenido -Vete tranquilo, yo aprovecharé para hablar algunas cosas con Aike- no sabía que quería hablar con el robot, pero no le di importancia. Me cambié rápidamente a una ropa deportiva y cogí un macuto para cambiarme después -Volveré para antes de comer- le prometí antes de salir de la habitación asegurándole a Aike que no necesitaba nada más.

Subí al gimnasio rápidamente sorprendiéndome del gran espacio que había allí. Un suelo gris oscuro llamó mi atención, el lugar era tan luminoso con las cristaleras que no sentí que el color del suelo desentonara con lo demás. Exploré durante más de quince minutos viendo las máquinas que había, algunas más extrañas que otras. También encontré una zona de descanso bastante agradable, con sillas, mesas y máquinas expendedoras de todo tipo de comida y bebida. No entré a las habitaciones cerradas, pero parecían ser por reserva o por clases y ninguna de las dos me interesaba por el momento. La parte del dojo sí que me atrajo, pero para mi mala suerte ya tenía decidido lo que iba a hacer ese día, y era comprobar los sacos de boxeo. Ya que iban a poner uno en mi habitación quería ver la dureza, el peso y el balanceo que tenían estos sacos, así si quería modificar algo estaría a tiempo. Me vendé las manos y los pies, ya que no solo le pensaba dar puñetazos al saco, y me puse a golpearlo cambiando de estilos, de lugar, de velocidad e incluso de ritmo, siempre coordinados y precisos… pero si no variaba se volvía demasiado fácil y aburrido, tenía que haber un reto de por medio.

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OFF ROL: Un macuto es una mochila , especialmente las de estilo soldado o deportivas (Según la rae).

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43 Re: Utopía [Rol] el Lun Mar 19, 2018 2:41 pm

Spoiler:

-Nombre:
Narkissa Stepanov 

-Edad:
25 años

-Sexo:
Femenino

-Facción:
Asia (Específicamente Rusia)

-Talento:
Es una completa experta en las artes manuales se trate de pintura, moldeado o bordado. Tiene un gran conocimiento en cuanto a materiales a utilizar, pinturas, etc. Por lo que cuando alguien tiene una duda sobre algo referido a lo artistico, se podría considerar que ella es casi como una enciclopedia.

-Personalidad:
Narkissa es una persona de actuar muy profesional y capaz en todo lo que hace, es amigable con el mundo y relajada al punto de que todo le gusta tomarselo con calma. Es serena y recogida, a pesar de que muchas personas la reconocen por sus trabajos se muestra de forma modesta y paciente. Es delicada, toda una fina dama que disfruta de los atardeceres, cruzarse de piernas y tomar una humeante taza de té. 
Pero claro, ella no es un ser humano perfecto, comete errores y también se enoja. Odia rotundamente a la gente metiche, que se entrometan en su vida y en sus decisiones es algo que realmente le infla la vena. Actualmente es una mujer libre, alguien que decide por sí misma por lo que agradecería mucho que no le dijeran que cosas tiene y no tiene que hacer. Le cuesta confiar en la gente, no es fria con ellos pero en el fondo siempre guarda una pizca de duda que la hace ponerse en alerta y a la defensiva. 

-Imagen: 
Es una fémina alta que posee una envidiable altura de 1.76m y un peso completamente acorde a su delgada figura adornada de suaves y coquetas curvas. Tiene la piel nívea y muy bien cuidada.
Su rostro posee facciones muy femeninas y suavizadas, de nariz respingada y puente estrecho, pomulos ligeramente definidos y labios apenas carnosos. Tiene una mirada afilada e intimidante a pesar de su calma personalidad decorada con una larga capa de pestañas curvas, sus iris están tintados de un brillante azul cielo.
Sobre su cabeza descanza una larga cascada de cabello rubio, la cual se ondula a medida que llega a las puntas.   
Look at me:



-Historia: 

15/03/2XXX - Antigua Rusia

Una niña de preciosos ojos azules llora por primera vez al llegar al mundo, su madre exhausta contempla maravillada aquel milagro mientras su padre no para de observarla con curiosidad y asombro. Aquel hombre creyó fehacientemente que la niña era una copia exacta de la mujer que tenía por esposa, casi como una reencarnación de alguien que todavía no había muerto, por lo que no tardó nada en caer enamorado de la infante.

Pasaron los años y la pequeña Narkissa creció con gracia y delicadeza, su padre no dejaba que nadie le hiciera daño, la cuidaba tal como a una fina pieza de cristal. La madre de la rubia poco a poco comenzaba a notar extraña la situación, ciertamente el amor de un padre por su hija podía ser grande, enorme a decir verdad ¿Pero acaso era ya para tanto?. Lastimosamente nada pudo hacer la mujer al respecto, ya que, una tarde regresando del trabajo el taxi en el que viajaba para regresar a casa fue embestido brutalmente por un vehículo de mayor tamaño. Así fue como días negros y oscuros comenzaron para la pequeña Issa. 

Su padre había quedado destrozado, fueron mucho días en los que pasó de luto y para cuando se "recuperó"... ya no era el mismo. La fascinación del hombre por la jóven rubia fue en aumento, incluso había momentos en los que la llamaba "cariño" o "mujer" haciendo alusión a su ya fallecida esposa. Incluso fue mucho más allá a medida que los años pasaban y notaba que su preciosa hija iba convirtiendose cada vez más en una elegante mujer.

No podía pedir ayuda, no podía divulgar lo que ocurría en su hogar ya que tenía miedo de recibir una terrible consecuencia. Para aliviar a su atormentada alma comenzó a realizar diversos hobbies, fue desde la cocina hasta la música, pasó por el deporte hasta por la yoga... y cuando parecía que ya nada iba a poder reconfortarla... a la edad de 19 años apareció ante ella el dibujo. Oh que dulce era poder plasmar su tristeza, dolor, ira sobre un lienzo ¡Y qué mejor luego bordarlo sobre una tela! ¿Y que me dices de traerlo casi a la vida con una escultura?.

Esa fue su salida una muy lenta pero fructifera. A través de internet dió a conocer sus obras las cuales comenzaron a agradar mucho al público, en secreto comenzó a venderlas y con eso ganar dinero para poder forjarse un futuro mejor. En su cumpleaños número 23 ella sin decir nada al respecto y aprovechando que su padre estaba en el trabajo, tomó todas sus cosas y se marchó, muy lejos, lo más que pudo. Tomó aire varias veces para darse valor, dió aviso a las autoridades de su situación y finalmente se mudó completamente sola a un apartamento. 

A partir de ese momento su vida tomó color y forma, las sombras de su pasado aún la perseguían de tanto en tanto pero ellas las alejaba con pinceladas y finas puntadas sobre la tela. Un día, en una de sus más importantes muestras en un museo un hombre muy bien vestido se le acercó para hablarle en privado, la jóven completamente desconfiada aceptó la invitación, para su suerte aquel desconocido hombre le tenía una importante noticia, se trataba de que por alguna razón del universo ella había sido elegida para llevar un don Pegasus ¡JÁ! ¿Se imaginan? Un truco debía de haber allí. Tardó varios días en dar una respuesta, lo meditó mucho, demasiado a decir verdad y cuando estuvo a punto de decir que no lo aceptaba, algo en su mente le hizo cambiar de opinión y musitar un suave "si"

-Prenda: 
Lobo blanco:

-Poderes:
Psicometria:
Capacidad de conseguir información sobre un objeto, sus caracteristicas, materiales, volumen, peso, etc...
--Es necesario estar en contacto con el objeto, es decir, debes tocarlo.
--La información te sale alrededor del objeto como si de un ordenador se tratase y puedes escoger centrarte más en unos aspectos u otros. Por ejemplo, tocar una caja para saber su composicion y centrarte en el porcentaje de cada componente, en su volumen o en su peso. No puedes saber si el objeto en cuestión esta hueco, contiene algo o ha sido modificado.

-Extra: 
- Es zurda.
- Su cabello es su parte favorita de su cuerpo, utiliza mucho tiempo de su día en cuidarlo y lograr que luzca perfecto.
- Actualmente está tratando de incorporar a sus habilidades manuales el manejo del vitraux.
- Su color favorito es el amarillo.
- Cuando de desconfiar de gente se trata, los hombres encabezan su lista.
- Núnca en su vida ha ido a una playa, desea mucho poder conocer alguna en verano y dejar que la arena toque sus pies.
- Ella es como el ojo de una tormenta, puede estar totalmente calma cuando a su alrededor se crea el caos, eso hace que tenga un poder de concentración casi milenario.
- Posee un principio de Afenfosfobia (Miedo a ser tocado) lo cual hace que le provoque un gran malestar e incomodidad que alguna persona le haga eso. 
- Winter es su mejor amiga, una loba blanca rescatada de sus captores en lo profundo de un bosque de Siberia. 

-Color de roleo:
#fcc75b

/Edificio Utopia: Piso 7/ - /Baño de su habitación/ - /Cocina/
~Con Winter~

-Si, si. Me parece perfecto- le respondió a Aike una vez que terminó de detallarle el como sería la habitación de Winter, si que iba a tener cientos de comodidades. Una sonrisa apareció en los labios de la Rusa, expresión que cambio a asombro cuando vio como una luz brillante envolvía el cuarto de baño, como una burbuja o más bien... como si se tratase de un escudo o campo protector -Nadie fuera del baño puede escucharnos. Me encargaré de hacer el pedido, nadie excepto yo sabrá sobre tu petición. La entrega se realizara por dron directamente a tu habitación y será colocado sobre la cama en una caja marrón sin datos. ¿Algún detalle que quieras tener en cuenta?- aquello era algo muy bueno de escuchar por lo que un suspiro de alivio escapó por entre sus labios. En una de las baldosas apareció una interfaz interactiva para rellenar los datos del pedido -¿Color y forma? jaja- comentó divertida en voz baja para luego estirar uno de sus brazos y elegir entre las opciones. Kissa era una muchacha sencilla después de todo, por lo que no tardo nada en terminar y programar la entrega para el día siguiente en la tarde. -Muchas gracias Aike- dijo observando al techo para luego salir de la bañera, apagar el motor y tomar una toalla, el tiempo de relajación había terminado, ¿Por qué no mirar un poco más el lugar y de paso asaltar el refrigerador?

Volvió a colocarse la misma ropa que había dejado en la cama, ya que aún no tenía el resto de sus pertenencias en su habitación aún. Envolvió su cabello con la toalla a modo de turbante para evitar que este mojara sus prendas y seguido salió de la habitación seguida de su loba. Dirigió sus pasos hasta la cocina, la cual era muy impresionante a decir verdad, abrió la heladera y no pudo evitar soltar un sorprendido -Wow- al comprobar que era realmente amplia. -¿Un sandwich te parece bien?- le preguntó a Winter quién respondió con un corto ladrido y una lamida de hocico. -Hecho- dijo la rubia sacando los ingredientes tales como pan, verduras y fiambre. Aprovecho el momento para preparar algunos más, tal vez sus compañeros tenían hambre, por lo que decidió dejarles algunos.


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44 Re: Utopía [Rol] el Lun Mar 19, 2018 3:53 pm

[Azzim]
No sabía aún bien como tratar a la voz que escuchaba en el aire, era algo incómodo oirla sin ver su forma, pero no quise pensar demasiado en eso. Le di la razón y pedí egoistamente algunas cosas que me interesaban y con Smiley bajé tras oir como alguno de mis compañeros más bajaba al piso inferior. Tardé un poco pues quise dejar que mi amigo olisquease por completo la habitación que lo incomodaba, como a mi. Saludé algo timidamente a la chica del grupo, Narkissa, que había sido la primera en atreverse a abrir la nevera y preparar algo de comer.
-La casa es increiblemente grande -Dije sin saber bien de que hablar con ella, mientras miraba los lugares donde estaban guardados los platos, vasos y demás cosas de cocina. Inspeccioné todo por completo, parecía que no había nada demasiado personal, todo blanco o de colores muy variados. De nuevo, la voz de Aike se escuchó en la cocina.
-En la tablet que os han dado encontrareis una página de contacto directo conmigo para compras o charlas de cualquier tipo, nadie excepto yo puede ver lo que pidas ahí. No importa la distancia, desde ahí puedo hablar con vosotros sobre información, compras o cualquier cosa que necesitéis de mi -Había dejado arriba los aparatos que nos habían dado, de forma que no me interesaba demasiado lo que me decía, simplemente seguí mirando cajones.
-¿Puedo tomar uno? -Le pregunté a Narkissa señalando los sandwiches que había dejado preparados sobre la encimera.

3 de Julio del 20XX
17:43 - Gimnasio
Edificio Utopía - Penúltima planta

Tras un rato de entrenamiento a solas, el gimnasio está algo más lleno por lo que las conversaciones son algo más frecuentes. El luchador Abiah es capaz de oir como el bullicio en el lugar aumenta en momentos en los que pequeños grupos entran por la puerta, pero no hay suficiente gente para que molesten, apenas acercandose como para entender lo que dicen.
-Aike me ha avisado que estarias aquí -Dice una voz en las cercanías del lugar donde Abiah entrena. Su mentor, Arkram, se encuentra apoyado en una pared cercana, con la ropa cambiada y algo más informal que la ropa que llevaba momento antes. También parece algo preocupado -¿Te parece bien si adelantamos la hora de entremiento a ahora? -Pregunta, claramente con una molestia rondandole la cabeza.



Última edición por Adamaris el Dom Mar 25, 2018 5:47 am, editado 1 vez


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45 Re: Utopía [Rol] el Lun Mar 19, 2018 8:05 pm


Liel:

-Nombre: Lielve Aska, Liel

-Edad: 20

-Sexo: Masculino

-Facción: Oceanía 

-Personalidad: Liel es una persona tranquila y pacífica, que tiene mucha paciencia y aguante. Él nunca se alarma cuando ocurren cosas inesperadas, pero es incapaz de mantenerse quieto cuándo hay algo que no le gusta o no quiere. Tiene una gran amabilidad que la demuestra de mil u una formas y un gran sentido del deber por lo que ayuda a las personas por más que le caigan mal. Liel es alguien cálido en el que se puede confiar para todo tipo de cosas, siempre y cuando no sea hablar en público, pues las grandes multitudes le agobian mucho.

-Imagen: Tiene el pelo de color gris y siempre está algo desordenado. Sus ojos son azules, grandes y expresivos, por los cuales una persona normal sabría los sentimientos de él sin tenerlo que conocer en exceso. Al igual que Abiah tiene un tatuaje cerca de su ojo derecho, pero este sólo ocupa desde el final del ojo hasta mitad de la mejilla, y es del mismo color que su cabello. Tiene una sonrisa muy discreta y apacible, que te hace preguntarte si de verdad es real. Es bastante delgado y sin nada de musculatura, que añadiéndole el rostro tan aniñado que tiene le hace parecer más joven e incluso a veces una chica.

Lielve:









-Historia: Nació en Rawaki, dónde vivió con su madre. Ella nunca le ocultó la verdad, Liel era un niño al que su padre no deseaba, pues éste era una persona muy importante para el mundo y no quería que las personas supieran que tenía un hijo bastardo fuera del matrimonio. 

Por culpa de no tener un padre que le hiciera ser un chico aventurero y divertido, se convirtió en un niño calmado que le gustaban hacer cosas manuales, como la pintura, cocinar o coser. Lielve nunca creyó que eso fuera algo extraño, al igual que su madre, la que estaba encantada con tener un niño tan dócil y amable como era Liel. Hasta que un día conoció a Abiah, que se había presentado en su casa con la excusa de que estaba de aventura. Aquella persona le cambió la vida, descubrió lo que era divertirse a la intemperie, mancharse de barro y caerse en las rocas. Al principio era un poco reticente a salir, pero poco a poco fue convirtiéndose en rutina con la condición de que cada cierto tiempo se quedarían tranquilos en su casa. Abiah se convirtió en su mejor amigo, incluso con la gran diferencia de personalidades, pues aunque Liel era muy tranquilo, Abiah siempre conseguía hacer cosas divertidas y hacerlo reír. 

Lielve no era tan abierto, ni tan seguro de sí mismo como Abiah, pero consiguió con un poco de ayuda conocer a los otros chicos de las otras islas que de vez en cuando venían a jugar. 

Cuando ya tenía 9 años, vio cómo Abiah a tan poca edad ya había conseguido su tatuaje... sin embargo lo que más le marcó a esa edad fue el cambio de su amigo ya no era la persona que conocía alegre y divertida, siempre con energías para algo más. Su cambió se debió a la muerte de su madre y al cambio de su padre. Lielve siempre estuvo a su lado, y se dio cuenta que realmente no había cambiado tanto, tan solo tenía un muro que había que saltar para poder encontrar a la persona que él conocía.

Dos años después murió el padre de Abiah, haciendo que Liel y su madre se trasladaran a la casa de Denra y Abiah para poderlos cuidar, alimentar y consolar. Con el tiempo le enseñó a dibujar y a pintar para entretenerlo, y se notaba que aunque no era algo que le sirviera, le divertía. Ya con 12 años Liel se ganó su tatuaje por su gran arte en dibujar, en especial por los mapas que realizaba cuando se aburría.

Tuvo una adolescencia tranquila, ayudando a su madre y cuidando de Denra. No había mucho que hacer que no fuera estar por allí tranquilo y esperar a que fuera época de reunión y así poder ver a todos sus amigos juntos. Sin embargo con 16 años se embarcó en un viaje con Abiah, su madre le había dicho que era bueno ver el mundo y que le resultaría emocionante, así que sin pensárselo mucho más empezó el viaje junto a su mejor amigo. 

Para ganar algo de dinero y que su madre no tuviera que pagarles todo, ambos decidieron hacer lo que mejor se les daba para conseguir dinero. Liel decidió vender las pinturas y las cosas que hacía, siempre firmando con la traducción de su apellido "Ceniza". Pasaban los años tranquilamente, hasta que un día Abiah le dijo que le habían estado ofreciendo ser un Pegasus y éste se había negado rotundamente, pero que tras tanta insistencia había terminado por aceptar después de mucho tiempo. 


-Gustos: 

+Cocinar
+Dibujar y pintar
+Tocar el violín
+Ayudar a Abiah con sus entrenamientos
+Acoger animales (De todo tipo)
+Viajar

-Disgustos:

+Que se le queme la comida
+Que Abiah se salte la hora de comer
+Los tonos altos de voz
+Aburrirse
+Las grandes multitudes de gentes
+Tener que hablar en público

-Extra:

+ Tiene un anillo atado al cuello, del cual no habla nunca.

+ Es la única persona con vida que conoce el género de Abiah.

+ Sabe quién es su padre por las fotos que tiene su madre de él, al principio dudaba de que fuera su padre por que no se parecían en nada, pero luego descubrió que tenían el mismo color de ojos.

+Allá a dónde vaya, se lleva un bloc de dibujo y un lápiz para entretenerse.

-Color de roleo: 6593d4


Tras hablar con Aike fui a mi habitación para ver lo que podría pintar en las paredes, para mi sorpresa tuve claro lo que pintaría en cuanto me puse a pensarlo. Nunca había tenido una habitación que no fuera alquilada o de color madera, por lo que jamás había pintado paredes con mis dibujos. Bajé después de un rato, encontrándome a Narkissa y a Azzim en la cocina tomando sandwiches -Tienen buena pinta- admití feliz de recordar la cocina tan espaciosa que había "Podré hacer la comida de todos al mismo tiempo" pensé sintiendo que debería de hacer algo que les guste a todos para la primera cena juntos.




Abiah:


-Nombre: Abiah Fénix

-Edad: 21

-Sexo: Desconocido

-Facción: Oceanía (Islas Fénix)

-Talento: Tiene un gran talento para aprender a la perfección cualquier tipo de arte marcial y tipos de lucha tanto cuerpo a cuerpo como con armas antiguas (Espadas, arcos, etc).

-Personalidad: Tiene una personalidad muy fuerte y carismática, aunque para los desconocidos o la gente que le cae mal (Qué suelen ser bastantes personas) es alguien borde y con un humor bastante negro. No suele mostrar expresiones en la cara, al menos no en público. La única que hace es fruncir las cejas para mostrar su enfado. Aunque no es alguien simpático ni agradable a primera vista, tiene un gran corazón e incluso hará cosas buenas sin importarle que parezcan otra cosa. Cuándo conoces mejor a Abiah, puedes ver su cálida sonrisa y su auténtica personalidad, amante de la naturaleza y de las artes de lucha. Siempre te ayudará y te brindará su apoyo. Algo que no cambia es su sinceridad, no dirá algo que no piense a menos que lo crea extremadamente necesario. Con el tiempo uno se da cuenta de que protege a quienes quiere y defiende sus creencias hasta el final. Tiene gran ambición en mejorar y aprender tipos de lucha, y en mejorar la primera impresión que da a las personas, ya que desde hace tiemo quiere cambiar y demostrarle a la gente que verdaderamente es una persona amable y amistosa.

-Imagen: Abiah tiene el cabello naranja fuego, lo mantiene corto para que no le moleste cuando entrena. Su mirada es fría y muy amenazadora, además de la indiferencia que muestra en su rostro. Sus ojos brillan naranjas como las llamas y cuando se enfada parece que ardieran. Tiene un tatuaje que cruza de encima de su ojo derecho hasta pasar su mejilla, es del mismo color que su cabello. A diferencia de lo que mucha gente piensa tiene poca musculatura, que lo hace ver bastante débil. Usa ropas cómodas todo el tiempo sin importarle el aspecto extraño que pueda dar. Abiah tampoco tiene forma alguna, por lo que nadie ha sabido incluso ahora ya con 21 si es un chico o una chica. Rara vez habla por lo que es difícil saberlo por su voz y cuando lo hace es una voz tan neutral que desconcierta a cualquiera.

Spoiler:

-Historia: Nací en una pequeña isla llamada Rawaki que pertenecía a un conjunto de islas. Las casas estaban separadas por kilómetros incluso por el mar ya que todas las islas de alrededor formaban una gran familia de 47 personas con multitud de culturas y razas diferentes. Mi padre era algo así como el líder del grupo, ayudaba a cultivar y a cazar pues aunque el mundo había cambiado, nuestra vida seguía siendo como la de cientos de años antes sin ninguna interferencia ni problema. Eso era lo que yo pensaba hasta los tres años, con mi tercer cumpleaños mis padres me explicaron que para mantener nuestra cultura yo sería un hombre, eso era algo que todavía no había llegado a entender hasta cumplir los cinco. Desde tiempos remotos el primogénito del jefe sin importar su género era convertido en el defensor de la isla y entrenado para ello desde pequeño.

Ese mismo año nació mi hermana pequeña a la que le cogí mucho cariño pues ya tendría alguien con quién jugar. Con seis años empecé mi entrenamiento con un extraño arte marcial que casi todo el mundo desconocía, sin embargo me resultaba divertido y fácil aprenderlo, tanto que en poco más de cuatro meses ya había dominado por completo aquel estilo de lucha. Esto sorprendió a mi padre el cual como premio me dejó explorar la isla, sin esperar a que se lo pensase mejor me fui en busca de aventuras en las cuales no encontré nada en absoluto. Solo encontré una casa en lo alto de la montaña que estaba más lejos de mi casa... esos eran mis vecinos, como una persona normal de 6 años y medios, ni siquiera me planteé el seguir adelante. Llamé a la puerta y me abrieron, era una mujer y su hijo de una edad más o menos igual a la mía que parecía un debilucho. La mujer era muy amable y me invitó a comer un poco y si quería incluso a dormir, algo que tuve que rechazar por que no había avisado a mi madre, había descubierto unas personas agradables en un sitio no lejos de casa.

Al poco de cumplir los 7 mi padre trajo a un amigo suyo para que me enseñara a entrenar con un arma muy extraña a la que más tarde llamaría espada de un filo. Como la vez anterior empecé con dificultad, pero pasaban los días y mejoraba considerablemente. Por las noches y cuando tenía tiempo libre me marchaba de casa para visitar a Lielve y a su madre, Liel se había convertido en mi mejor amigo, era muy tranquilo y tenía que obligarlo muchas veces a que saliera fuera de casa y jugara conmigo a correr o a explorar, a pesar de todo eso nos llevábamos bien y de vez en cuando yo aceptaba hacer lo que él quería para así contentarlo.

Cada dos meses todas las personas de las islas fénix venían a Rawaki y hacíamos una pequeña fiesta- reunión en la que los mayores hablaban de cómo iban los cultivos, la pesca y todo eso y los pequeños nos marchábamos a jugar por algún lado. Sólo éramos 5 niños contándome a mí y a Liel... y excluyendo a Denra mi hermana pequeña que todavía no podía jugar con nosotros. Aunque fuéramos sólo cinco éramos un grupo que llamábamos la atención, yo era fuerte, alegre y muy carismático, Liel era tranquilo, amable y bastante inteligente, la chica del grupo era agradable, guapa y divertida, y los dos gemelos eran de lo más reboltosos, bromistas y simpáticos. Sí, formábamos un gran equipo cuándo nos juntábamos.

Ya con 10 años había cumplido todas las expectativas de mi padre incluso más, él era feliz de que cada dos tres meses tuviera que cambiar de profesor por que el anterior no tenía mucho más que enseñarme, siempre me decía que yo sería el mejor defensor que las islas fénix tendría jamás, aunque sólo era un título me gustaba contentar a mi padre así que nunca le dije de mi sueño de explorar el mundo y aprender todas y cada una de las formas de luchar que existían en el mundo. En esa época me gané mi tatuaje alrededor de mi ojo derecho que como era tradición se le hacía a los niños y niñas que destacaban en algo.

Por esa época mi madre empezó a enfermar, al parecer desde pequeña le habían diagnosticado una enfermedad incurable, a la que solo se la podía retrasar con unos medicamentos que le darían una vida bastante larga como para llegar a los 60 o 70, pero había dejado de tomar por que estaba de nuevo embarazada y a diferencia de cuando los dejó en las otras dos ocasiones, esta vez murió.

Mi padre no pudo superar su pérdida, y cada vez empeoraba más. Siempre estaba enfadado o borracho, y no paraba de exigirme más, y lo que había sido algo que me gustaba y disfrutaba, se convirtió en un trabajo el cual era cada vez más difícil. Ésto hacía que mi actitud fuera cambiando y ya no era la persona que todos habían conocido alegre y con energía, mi cara tan solo mostraba indiferencia y de vez en cuando malhumor. Tan sólo mi hermana, Liel y mis amigos de las otras islas conseguían que volviera a ser yo. 

Un día caluroso de invierno ya cuándo tenía doce años, desapareció mi padre, nadie sabía a dónde se había podido marchar, hasta que pasados dos días lo encontramos muerto en uno de los acantilados, se había caído al perder el equilibrio por culpa de su borrachera. Desde ese día no hubo ni uno que no le maldijera por habernos abandonado como si él hubiera sido el único que sufría la muerte de nuestra madre. Al poco tiempo Liel y su madre se trasladaron a nuestra casa a que era más grande, con mejores cultivos y con un pequeño puerto. Volvíamos a ser una familia, pero yo no pude volver a ser feliz, seguí con mis entrenamientos sin pensar que esto era para lo que mi padre me había preparado y no algo que yo decidiera voluntariamente.

Con Liel en casa todo era más divertido, incluso me enseñó a dibujar y a pintar, cosa que desde pequeño se le había dado genial. Tanto que con 13 años le hicieron su tatuaje, gracias a lo bien que dibujaba y a que lo llevaba a hacer excursiones por ahí, había creado multitud de mapas que ayudaban a guiarse por senderos remotos. 

El tiempo pasaba y yo tenía más responsabilidades, como era guiar una cacería o viajar a cada isla para ver que sus habitantes estaban bien. No era jefe pues todavía no tenía la edad y porque eso era una votación a la cual no quería asistir ni participar. Con 15 empecé a ejercer de defensor, algo muy diferente de lo que me esperaba, simplemente era vigilar, y explicar a los guías de los extranjeros los lugares por los que mejor no pasar si querían seguir vivos. 

Por fin a mis 17 años, salí de allí y me fui por el mundo junto con Liel. Su madre nos costeaba parte del viaje, y lo otro lo conseguíamos con nuestras habilidades, era extraño ver a dos fénix por el mundo, era muy bien conocido lo salvajes y los bestias que éramos además de que no solíamos salir de nuestras tierras. No entendía el por que nos llamaban así solo por vivir cómo queríamos en armonía con la isla, tampoco me importaba mucho como me llamaran, no podía negar que era bastante bestia. 

Allá a donde fuéramos tomaba clases de los tipos de lucha que se daban en esos lugares: esgrima, capoeira, boxeo, kárate... etc. Solía quedarme el tiempo suficiente cómo para aprender por completo y luego cuando me hacía un poco famoso marcharme a otro lugar a practicar otra cosa. Cada cierto tiempo volvíamos a casa para ver a mi hermana y su madre a la que ahora llamaba tía. Hasta que una de esas veces me encontré con que unos tipos habían venido a mi casa y llevaban cosa de un mes esperando a que volviera para decirme que por mis habilidades me habían elegido para otorgarme el don Pegasus. Se enfadaron mucho cuando me negué rotundamente y los eché de mi casa... seguramente no los habían rechazado nunca y los habían echado de una casa a patadas. No me interesaba todo eso del caballo con alas y bla bla bla, simplemente quería vivir mi vida cómo quería y que nadie me molestara con patrañas y cosas raras. Aquellas personas que ya eran pegasus no volvieron a presentarse en casa viendo que para mi eso era como entrar en mi privacidad, y yo volví a las andadas con Lielve. Éste se estaba volviendo bastante famoso por sus obras de arte, pero cómo nunca dijo que él las creaba, los tipos extraños no supieron que él era el gran dibujante y pintor que firmaba con el nombre de "Ceniza".

Los tíos estos no paraban de molestar, aparecían cada dos por tres sin importar a dónde fuéramos nos encontraban, al principio me enfadaba y me daban ganas de apalizarlos por acoso, pero medio año después dejé incluso de prestarles atención había aprendido como darles esquinazo y como evitar que me vieran de primeras. Me había cansado de su insistencia, a la que admiraba bastante porque después de más de medio, seguían allí ofreciéndome unirme a aquello del caballo con alas nunca había dejado que hablaran, simplemente ponía cara de enfado y huía de aquellos que querían impedir que terminara mis entrenamientos. Un día, ya con 21 recién cumplidos, me los encontré de nuevo y a diferencia de las últimas veces en las que me ocultaba para no ser visto, esta vez me dirigí hacia ellos para hacerle una única pregunta ¿Esto del Pegasus me va a estorbar mucho?

-Prenda: Lielve

-Poderes: 
Proyección astral o proyección mental: Experiencia extracorporal dodne el "cuerpo astral" o "espíritu" se separa del cuerpo físico. En caso de que el cuerpo físico fallezca, la persona queda atrapada en el "mundo astral" o "mundo de los espiritus" sin forma de salir, salvo muriendo. De igual forma, en caso de que sea el espiritu el que muera, el cuerpo queda en un coma irreversible. 
--Mientras estan en esta forma intangible ves lo que otros no pueden ver, de la misma forma que te vuelves invisible para todos. 
--Conforme más lejos de tu cuerpo estés, más dificil te es moverte y concentrarte, y más cosas extrañas ves. 

-Gustos: 

+ Comida
+ Personas que no son creídas
+ Golpear a las personas creídas
+ Aprender cosas nuevas
+ La naturaleza, en especial los animales
+ Ver a Liel dibujar
+ Entrenar todo lo que ya sabe

-Disgustos:

+ El alcohol
+ Los estruendos
+ Las rosas
+ Su padre (Aunque ya este muerto)
+ La tecnología en general (No se le da bien y eso le molesta)
+ Que no le dejen comer en paz
+ Los que hablan mal de algún ser querido suyo

-Extra:

+ Adora a su hermana.

+ Tiene multitud de armas que le han ido dando sus anteriores maestros como un regalo por ser buen aprendiz.

+ La amistad que tiene con Lielve es muy fuerte, pues gracias a él no se convirtió en una persona fría y cruel.

+ Hace tanto ejercicio que luego come en enormes cantidades, las personas normalmente creen que es un monstruo por ello.

+ Tiene mucha fuerza, velocidad y resistencia, pero lo que se dice inteligencia... es bastante común, tirando para escasa.

+ Es capaz de comer cualquier cosa que se diga que es comida, sin hacerle asco a ninguna de las cosas más extrañas. 

- color de roleo: f07a30


Aunque el gimnasio empezó a llenarse, no sentí un mal ambiente ni un exceso de gente allí. Tan solo más personas que quisieron disfrutar de las instalaciones que había en el lugar. El ruido de las maquinas y de los golpes me animaban a seguir peleando contra el saco que ya parecía algo resentido en algunas zonas. Empecé a tener hambre justo cuando una voz que reconocía bastante me habló. Paré mi patada en el aire a milímetros del saco antes de desviar mi mirada hacia mi nuevo maestro -Creí que Aike dijo que no podía exponer mi información privada- No estaba para nada molesto con que Arkram me hubiera encontrado, simplemente quería saber cuánta confianza podía tomarme con Aike sin que ella me delatara en algún momento que prefiriera mantener en secreto.

Sonreí al saber a qué había venido -Por supuesto, aunque me voy a tomar un pequeño descanso antes de empezar- le informé mientras me acercaba a coger una toalla para secarme el sudor de la cara y del cuello. Me cogí una bebida refrescante y algo de comer para recuperar energías, no quería tener que pedirle a mi maestro un tiempo para descansar a mitad del entrenamiento que él tuviera decidido. Sentía que estaba algo serio, pero lo más probable era sobre algún tema que no tenía que ver conmigo, sino no vendría a pasar un tiempo junto a mí antes de tiempo. Observé como estiraba y calentaba durante el tiempo que yo estaba recuperando unas pocas energías, había creído que el entrenamiento era sobre el poder mental, pero por lo que veía mis suposiciones habían sido incorrectas.

Me levanté de la silla estirándome un poco -¿Empezamos?- le pregunté acercándome a él, sentía que a pesar de conocerlo de tan poco tiempo, me llevaría bien siempre y cuando la confianza fuera mutua.

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46 Re: Utopía [Rol] el Miér Mar 21, 2018 5:01 pm

Spoiler:

-Nombre:
Narkissa Stepanov 

-Edad:
25 años

-Sexo:
Femenino

-Facción:
Asia (Específicamente Rusia)

-Talento:
Es una completa experta en las artes manuales se trate de pintura, moldeado o bordado. Tiene un gran conocimiento en cuanto a materiales a utilizar, pinturas, etc. Por lo que cuando alguien tiene una duda sobre algo referido a lo artistico, se podría considerar que ella es casi como una enciclopedia.

-Personalidad:
Narkissa es una persona de actuar muy profesional y capaz en todo lo que hace, es amigable con el mundo y relajada al punto de que todo le gusta tomarselo con calma. Es serena y recogida, a pesar de que muchas personas la reconocen por sus trabajos se muestra de forma modesta y paciente. Es delicada, toda una fina dama que disfruta de los atardeceres, cruzarse de piernas y tomar una humeante taza de té. 
Pero claro, ella no es un ser humano perfecto, comete errores y también se enoja. Odia rotundamente a la gente metiche, que se entrometan en su vida y en sus decisiones es algo que realmente le infla la vena. Actualmente es una mujer libre, alguien que decide por sí misma por lo que agradecería mucho que no le dijeran que cosas tiene y no tiene que hacer. Le cuesta confiar en la gente, no es fria con ellos pero en el fondo siempre guarda una pizca de duda que la hace ponerse en alerta y a la defensiva. 

-Imagen: 
Es una fémina alta que posee una envidiable altura de 1.76m y un peso completamente acorde a su delgada figura adornada de suaves y coquetas curvas. Tiene la piel nívea y muy bien cuidada.
Su rostro posee facciones muy femeninas y suavizadas, de nariz respingada y puente estrecho, pomulos ligeramente definidos y labios apenas carnosos. Tiene una mirada afilada e intimidante a pesar de su calma personalidad decorada con una larga capa de pestañas curvas, sus iris están tintados de un brillante azul cielo.
Sobre su cabeza descanza una larga cascada de cabello rubio, la cual se ondula a medida que llega a las puntas.   
Look at me:



-Historia: 

15/03/2XXX - Antigua Rusia

Una niña de preciosos ojos azules llora por primera vez al llegar al mundo, su madre exhausta contempla maravillada aquel milagro mientras su padre no para de observarla con curiosidad y asombro. Aquel hombre creyó fehacientemente que la niña era una copia exacta de la mujer que tenía por esposa, casi como una reencarnación de alguien que todavía no había muerto, por lo que no tardó nada en caer enamorado de la infante.

Pasaron los años y la pequeña Narkissa creció con gracia y delicadeza, su padre no dejaba que nadie le hiciera daño, la cuidaba tal como a una fina pieza de cristal. La madre de la rubia poco a poco comenzaba a notar extraña la situación, ciertamente el amor de un padre por su hija podía ser grande, enorme a decir verdad ¿Pero acaso era ya para tanto?. Lastimosamente nada pudo hacer la mujer al respecto, ya que, una tarde regresando del trabajo el taxi en el que viajaba para regresar a casa fue embestido brutalmente por un vehículo de mayor tamaño. Así fue como días negros y oscuros comenzaron para la pequeña Issa. 

Su padre había quedado destrozado, fueron mucho días en los que pasó de luto y para cuando se "recuperó"... ya no era el mismo. La fascinación del hombre por la jóven rubia fue en aumento, incluso había momentos en los que la llamaba "cariño" o "mujer" haciendo alusión a su ya fallecida esposa. Incluso fue mucho más allá a medida que los años pasaban y notaba que su preciosa hija iba convirtiendose cada vez más en una elegante mujer.

No podía pedir ayuda, no podía divulgar lo que ocurría en su hogar ya que tenía miedo de recibir una terrible consecuencia. Para aliviar a su atormentada alma comenzó a realizar diversos hobbies, fue desde la cocina hasta la música, pasó por el deporte hasta por la yoga... y cuando parecía que ya nada iba a poder reconfortarla... a la edad de 19 años apareció ante ella el dibujo. Oh que dulce era poder plasmar su tristeza, dolor, ira sobre un lienzo ¡Y qué mejor luego bordarlo sobre una tela! ¿Y que me dices de traerlo casi a la vida con una escultura?.

Esa fue su salida una muy lenta pero fructifera. A través de internet dió a conocer sus obras las cuales comenzaron a agradar mucho al público, en secreto comenzó a venderlas y con eso ganar dinero para poder forjarse un futuro mejor. En su cumpleaños número 23 ella sin decir nada al respecto y aprovechando que su padre estaba en el trabajo, tomó todas sus cosas y se marchó, muy lejos, lo más que pudo. Tomó aire varias veces para darse valor, dió aviso a las autoridades de su situación y finalmente se mudó completamente sola a un apartamento. 

A partir de ese momento su vida tomó color y forma, las sombras de su pasado aún la perseguían de tanto en tanto pero ellas las alejaba con pinceladas y finas puntadas sobre la tela. Un día, en una de sus más importantes muestras en un museo un hombre muy bien vestido se le acercó para hablarle en privado, la jóven completamente desconfiada aceptó la invitación, para su suerte aquel desconocido hombre le tenía una importante noticia, se trataba de que por alguna razón del universo ella había sido elegida para llevar un don Pegasus ¡JÁ! ¿Se imaginan? Un truco debía de haber allí. Tardó varios días en dar una respuesta, lo meditó mucho, demasiado a decir verdad y cuando estuvo a punto de decir que no lo aceptaba, algo en su mente le hizo cambiar de opinión y musitar un suave "si"

-Prenda: 
Lobo blanco:

-Poderes:
Psicometria:
Capacidad de conseguir información sobre un objeto, sus caracteristicas, materiales, volumen, peso, etc...
--Es necesario estar en contacto con el objeto, es decir, debes tocarlo.
--La información te sale alrededor del objeto como si de un ordenador se tratase y puedes escoger centrarte más en unos aspectos u otros. Por ejemplo, tocar una caja para saber su composicion y centrarte en el porcentaje de cada componente, en su volumen o en su peso. No puedes saber si el objeto en cuestión esta hueco, contiene algo o ha sido modificado.

-Extra: 
- Es zurda.
- Su cabello es su parte favorita de su cuerpo, utiliza mucho tiempo de su día en cuidarlo y lograr que luzca perfecto.
- Actualmente está tratando de incorporar a sus habilidades manuales el manejo del vitraux.
- Su color favorito es el amarillo.
- Cuando de desconfiar de gente se trata, los hombres encabezan su lista.
- Núnca en su vida ha ido a una playa, desea mucho poder conocer alguna en verano y dejar que la arena toque sus pies.
- Ella es como el ojo de una tormenta, puede estar totalmente calma cuando a su alrededor se crea el caos, eso hace que tenga un poder de concentración casi milenario.
- Posee un principio de Afenfosfobia (Miedo a ser tocado) lo cual hace que le provoque un gran malestar e incomodidad que alguna persona le haga eso. 
- Winter es su mejor amiga, una loba blanca rescatada de sus captores en lo profundo de un bosque de Siberia. 

-Color de roleo:
#fcc75b

/Edificio Utopia: Piso 7 - Cocina/
~Con Winter, Azzim y Liel~

Ya llevaba hechos unos 4 sandwiches cuando Azzim hizo aparición en la cocina quién saludó tímidamente a la rubia para luego agregar -La casa es increíblemente grande-, -La verdad que si, además de hermosa- comentó ella sin despegar la mirada de la cocina mientras dejaba otro sandwich preparado en aquel gran plato blanco. Nuevamente la voz de Aike resonó por el lugar -En la tablet que os han dado encontrareis una página de contacto directo conmigo para compras o charlas de cualquier tipo, nadie excepto yo puede ver lo que pidas ahí. No importa la distancia, desde ahí puedo hablar con vosotros sobre información, compras o cualquier cosa que necesitéis de mi-, aquello si que era útil, casi había olvidado el hecho de que les habían dado aquellos aparatos -Es bueno saberlo Aike- le respondió a la IA a modo de agradecimiento.

-¿Puedo tomar uno?- le preguntó Azzim llamando su atención, la muchacha giró a verlo y con una amable sonrisa le respondió -Por supuesto que sí, es más, ¿Por qué no tomas asiento?- dicho esto tomó el plato repleto de sandwiches y los dejó en la mesa. -No les he puesto aderezo, a no todos les gusta... pero los dejo en la mesa por si quieres- dicho esto sacó de la nevera un tarro de mayonesa y demás y los colocó sobre la amplia mesa junto con un par de cuchillos para untar. -Hay de pollo, verduras y jamón y queso- le indicó señalando cada alimento a medida que los nombraba.

Segundos después Liel apareció por la puerta quién inmediatamente fijó la vista en la comida -Tienen buena pinta- comentó. -Ven, únete- le dijo Narkissa señalandole un lugar libre. Antes de que la Rusa tomara asiento con sus compañeros, primero se quitó la toalla de la cabeza dejando que su húmeda y dorada cabellera cayera alborotada por su espalda, colocó la mojada toalla en el respaldo de una silla para que se secara y acto seguido se acomodó en un espacio. -Espero que les gusten- les dijo a ambos para luego tomar un par de sandwiches, le dio uno a Winter quien comenzó a devorarlo felizmente y el otro fue para ella.

Cómo el lugar estaba un tanto silencioso decidió entablar una ligera conversación con ambos, ya que bueno,
poco sabía de ellos e iban a ser sus compañeros de ahora en más. -Pues...- comenzó un tanto indecisa -¿Cómo fue que llegaron hasta aquí?... es decir- revoleó su mirada por el lugar intentando encontrar las palabras indicadas -¿Cómo fue que los contactaron?. Por ejemplo, yo estaba en una muestra de mis obras de arte cuando de pronto se me acercó un hombre con traje y anteojos oscuros. Qué miedo, ¿No creen?- soltó una pequeña risa con aquello último esperando no lucir tan tonta o metida en sus vidas.


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47 Re: Utopía [Rol] el Dom Mar 25, 2018 5:47 am

Me daba la impresión de que Narkissa se había adecuado rápidamente a la casa y a la presencia de Aike, lo que no era una sorpresa, la IA era muy agradable y apenas parecía un robot, simplemente una secretaría bien preparada. Tal vez esa era la idea de su creador.
Sonreí a mi compañera agradecido y me senté a un lado. Su loba seguía llamando mi atención y aunque intentaba no mirarla muy fijamente, me era imposible no querer comprobar su edad y estado, pese a que solo viendo su cuerpo era fácil saber que, como mínimo, su alimentación, ejercicio y salud general era buena.
-Están deliciosos -Dije tras probar el primero de los sandwiches. Sabía que no era una receta complicada, pero ya que nos había preparado para todos, prefería hacerle un cumplido, eso siempre alegraba a la gente. La anécdota de la muchacha sobre la presentación del premio me sacó una risa, era muy parecido a lo que Amira, mi hermana pequeña, había pensado.
-Mi hermana pensó igual -Le aseguré, sonriendo -Estabamos meditando en el jardín y un hombre con traje y gafas pidió hablar conmigo y cuando le dijeron que no, se coló en la casa hasta donde yo estaba. Casi parecía que sabía donde encontrarme -Bromeé, no era muy dificil ya que el jardín se podía ver, aunque era sorprendente como se había movido por mi hogar como si hubiese vivido siempre allí.
-¿Y Abiah? -Le pregunté al chico, tras darme cuenta de que no había aparecido por la cocina ni se le escuchaba por la casa.

3 de Julio del 20XX
17:44 - Gimnasio
Edificio Utopía - Penúltima planta
La frase del muchacho hizo que, por primera vez en todo el día, una pequeña sonrisa apareciera en el rostro de su mentor. De ninguna parte, la voz del edificio apareció para solucionar todas las dudas que surgían sobre su ser en los nuevos invitados, pero Arkram se adelantó, cortando el programa de respuesta.
-No puede hacerlo, estaba llegando al gimnasio cuando le he preguntado si podía pedirte cambiar nuestro entrenamiento de esta tarde y me ha avisado que ya estabas aquí, tú mismo puedes pedirle que no cuente algo. De todas formas habría acabado viendote, asi que no puedes considerar que haya contado nada privado -Con un estiramiento más de los hombros, el hombre parecía preparado para el entrenamiento, por lo que en cuanto Abiah estuvo preparada, era el momento de comenzar.
-Estoy seguro de que quieres entrenar tu don, pero primero quiero que veas el mio, para poder hacer un buen equipo teneis que tener confianza entre vosotros, conocer vuestros poderes y saber qué limites no podeis cruzar -Comenzó a hablar -Tendrás que ir al entrenamiento tal como estaba previsto, Megumi se encargará de ayudarte mientras yo no estoy si necesitas algo -Aseguró, acercandose al centro de la habitación, colocandose de pie y mirando hacia el chico.
-Golpéame -Le pidió, esperando no tener que insistir demasiado en ello, cosa que pensaba hacer aún cuando les llevase varios intentos, tenía la paciencia suficiente para saber que, dicho asi, era sospechoso y un poco amedrentador que lo invitara a hacerle daño.



Última edición por Adamaris el Dom Abr 08, 2018 11:27 am, editado 2 veces


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48 Re: Utopía [Rol] el Dom Mar 25, 2018 2:25 pm


Liel:

-Nombre: Lielve Aska, Liel

-Edad: 20

-Sexo: Masculino

-Facción: Oceanía 

-Personalidad: Liel es una persona tranquila y pacífica, que tiene mucha paciencia y aguante. Él nunca se alarma cuando ocurren cosas inesperadas, pero es incapaz de mantenerse quieto cuándo hay algo que no le gusta o no quiere. Tiene una gran amabilidad que la demuestra de mil u una formas y un gran sentido del deber por lo que ayuda a las personas por más que le caigan mal. Liel es alguien cálido en el que se puede confiar para todo tipo de cosas, siempre y cuando no sea hablar en público, pues las grandes multitudes le agobian mucho.

-Imagen: Tiene el pelo de color gris y siempre está algo desordenado. Sus ojos son azules, grandes y expresivos, por los cuales una persona normal sabría los sentimientos de él sin tenerlo que conocer en exceso. Al igual que Abiah tiene un tatuaje cerca de su ojo derecho, pero este sólo ocupa desde el final del ojo hasta mitad de la mejilla, y es del mismo color que su cabello. Tiene una sonrisa muy discreta y apacible, que te hace preguntarte si de verdad es real. Es bastante delgado y sin nada de musculatura, que añadiéndole el rostro tan aniñado que tiene le hace parecer más joven e incluso a veces una chica.

Lielve:









-Historia: Nació en Rawaki, dónde vivió con su madre. Ella nunca le ocultó la verdad, Liel era un niño al que su padre no deseaba, pues éste era una persona muy importante para el mundo y no quería que las personas supieran que tenía un hijo bastardo fuera del matrimonio. 

Por culpa de no tener un padre que le hiciera ser un chico aventurero y divertido, se convirtió en un niño calmado que le gustaban hacer cosas manuales, como la pintura, cocinar o coser. Lielve nunca creyó que eso fuera algo extraño, al igual que su madre, la que estaba encantada con tener un niño tan dócil y amable como era Liel. Hasta que un día conoció a Abiah, que se había presentado en su casa con la excusa de que estaba de aventura. Aquella persona le cambió la vida, descubrió lo que era divertirse a la intemperie, mancharse de barro y caerse en las rocas. Al principio era un poco reticente a salir, pero poco a poco fue convirtiéndose en rutina con la condición de que cada cierto tiempo se quedarían tranquilos en su casa. Abiah se convirtió en su mejor amigo, incluso con la gran diferencia de personalidades, pues aunque Liel era muy tranquilo, Abiah siempre conseguía hacer cosas divertidas y hacerlo reír. 

Lielve no era tan abierto, ni tan seguro de sí mismo como Abiah, pero consiguió con un poco de ayuda conocer a los otros chicos de las otras islas que de vez en cuando venían a jugar. 

Cuando ya tenía 9 años, vio cómo Abiah a tan poca edad ya había conseguido su tatuaje... sin embargo lo que más le marcó a esa edad fue el cambio de su amigo ya no era la persona que conocía alegre y divertida, siempre con energías para algo más. Su cambió se debió a la muerte de su madre y al cambio de su padre. Lielve siempre estuvo a su lado, y se dio cuenta que realmente no había cambiado tanto, tan solo tenía un muro que había que saltar para poder encontrar a la persona que él conocía.

Dos años después murió el padre de Abiah, haciendo que Liel y su madre se trasladaran a la casa de Denra y Abiah para poderlos cuidar, alimentar y consolar. Con el tiempo le enseñó a dibujar y a pintar para entretenerlo, y se notaba que aunque no era algo que le sirviera, le divertía. Ya con 12 años Liel se ganó su tatuaje por su gran arte en dibujar, en especial por los mapas que realizaba cuando se aburría.

Tuvo una adolescencia tranquila, ayudando a su madre y cuidando de Denra. No había mucho que hacer que no fuera estar por allí tranquilo y esperar a que fuera época de reunión y así poder ver a todos sus amigos juntos. Sin embargo con 16 años se embarcó en un viaje con Abiah, su madre le había dicho que era bueno ver el mundo y que le resultaría emocionante, así que sin pensárselo mucho más empezó el viaje junto a su mejor amigo. 

Para ganar algo de dinero y que su madre no tuviera que pagarles todo, ambos decidieron hacer lo que mejor se les daba para conseguir dinero. Liel decidió vender las pinturas y las cosas que hacía, siempre firmando con la traducción de su apellido "Ceniza". Pasaban los años tranquilamente, hasta que un día Abiah le dijo que le habían estado ofreciendo ser un Pegasus y éste se había negado rotundamente, pero que tras tanta insistencia había terminado por aceptar después de mucho tiempo. 


-Gustos: 

+Cocinar
+Dibujar y pintar
+Tocar el violín
+Ayudar a Abiah con sus entrenamientos
+Acoger animales (De todo tipo)
+Viajar

-Disgustos:

+Que se le queme la comida
+Que Abiah se salte la hora de comer
+Los tonos altos de voz
+Aburrirse
+Las grandes multitudes de gentes
+Tener que hablar en público

-Extra:

+ Tiene un anillo atado al cuello, del cual no habla nunca.

+ Es la única persona con vida que conoce el género de Abiah.

+ Sabe quién es su padre por las fotos que tiene su madre de él, al principio dudaba de que fuera su padre por que no se parecían en nada, pero luego descubrió que tenían el mismo color de ojos.

+Allá a dónde vaya, se lleva un bloc de dibujo y un lápiz para entretenerse.

-Color de roleo: 6593d4



Sonreí al escuchar la invitación a unirme, había tenido ciertas dudas de que fuera bien recibido en un lugar donde sólo había pegasos, pero todos eran muy amables conmigo. Tomé uno de los sándwiches después de sentarme y lo probé -Está muy rico- le aseguré tras las palabras de Azzim que también le daban un buen veredicto. Estaba feliz de sentirme cómodo con mis nuevos compañeros de piso, pues la diferencia de culturas, de sociedades, de climas e incluso de formas de pensar eran grandes, pero podía ver que incluso así, la camaradería uniría al grupo ambar. La pregunta de Narkissa me dejó pensativo, y aproveché el tiempo que tardó Azzim en responder para pensar en lo que ocurrió -La verdad es que nunca le pregunté como le contactaron, lo que sí sé, es que estuvieron un tiempo detrás suya hasta que aceptó- me reí al escuchar el comentario final de Narkissa -Mucho, si fuera yo saldría corriendo en la dirección contraria- siempre había sido un miedica, al menos si me comparabas con Abiah, por lo que las personas trajeadas con gafas de sol siempre me daban mala espina, como si fueran a sacar un arma y dispararme. Sabía que eso solo ocurría en las películas, pero nunca se sabía qué tanto había de verdad en esas historias.

La pregunta que me había hecho Azzim, supe segundos después de contestar que no se refería a como encontraron a Abiah, sino que dónde estaba en ese momento -Desde que Megumi le dijo que había un gimnasio en la penúltima planta ha tenido ganas de ir- les comenté con una gran sonrisa, él siempre había sido un espíritu libre que hacía lo que quería porque quería y ya está -En cuanto pudo cogió la puerta y salió a entrenar un poco... cuando vuelva va a estar de lo más feliz- se notaba que disfrutaba mucho haciendo ejercicio, y su buen humor duraba bastantes horas después de terminar, por lo que ambos verían por primera vez al verdadero Abiah con el que yo había crecido.



Abiah:


-Nombre: Abiah Fénix

-Edad: 21

-Sexo: Desconocido

-Facción: Oceanía (Islas Fénix)

-Talento: Tiene un gran talento para aprender a la perfección cualquier tipo de arte marcial y tipos de lucha tanto cuerpo a cuerpo como con armas antiguas (Espadas, arcos, etc).

-Personalidad: Tiene una personalidad muy fuerte y carismática, aunque para los desconocidos o la gente que le cae mal (Qué suelen ser bastantes personas) es alguien borde y con un humor bastante negro. No suele mostrar expresiones en la cara, al menos no en público. La única que hace es fruncir las cejas para mostrar su enfado. Aunque no es alguien simpático ni agradable a primera vista, tiene un gran corazón e incluso hará cosas buenas sin importarle que parezcan otra cosa. Cuándo conoces mejor a Abiah, puedes ver su cálida sonrisa y su auténtica personalidad, amante de la naturaleza y de las artes de lucha. Siempre te ayudará y te brindará su apoyo. Algo que no cambia es su sinceridad, no dirá algo que no piense a menos que lo crea extremadamente necesario. Con el tiempo uno se da cuenta de que protege a quienes quiere y defiende sus creencias hasta el final. Tiene gran ambición en mejorar y aprender tipos de lucha, y en mejorar la primera impresión que da a las personas, ya que desde hace tiemo quiere cambiar y demostrarle a la gente que verdaderamente es una persona amable y amistosa.

-Imagen: Abiah tiene el cabello naranja fuego, lo mantiene corto para que no le moleste cuando entrena. Su mirada es fría y muy amenazadora, además de la indiferencia que muestra en su rostro. Sus ojos brillan naranjas como las llamas y cuando se enfada parece que ardieran. Tiene un tatuaje que cruza de encima de su ojo derecho hasta pasar su mejilla, es del mismo color que su cabello. A diferencia de lo que mucha gente piensa tiene poca musculatura, que lo hace ver bastante débil. Usa ropas cómodas todo el tiempo sin importarle el aspecto extraño que pueda dar. Abiah tampoco tiene forma alguna, por lo que nadie ha sabido incluso ahora ya con 21 si es un chico o una chica. Rara vez habla por lo que es difícil saberlo por su voz y cuando lo hace es una voz tan neutral que desconcierta a cualquiera.

Spoiler:

-Historia: Nací en una pequeña isla llamada Rawaki que pertenecía a un conjunto de islas. Las casas estaban separadas por kilómetros incluso por el mar ya que todas las islas de alrededor formaban una gran familia de 47 personas con multitud de culturas y razas diferentes. Mi padre era algo así como el líder del grupo, ayudaba a cultivar y a cazar pues aunque el mundo había cambiado, nuestra vida seguía siendo como la de cientos de años antes sin ninguna interferencia ni problema. Eso era lo que yo pensaba hasta los tres años, con mi tercer cumpleaños mis padres me explicaron que para mantener nuestra cultura yo sería un hombre, eso era algo que todavía no había llegado a entender hasta cumplir los cinco. Desde tiempos remotos el primogénito del jefe sin importar su género era convertido en el defensor de la isla y entrenado para ello desde pequeño.

Ese mismo año nació mi hermana pequeña a la que le cogí mucho cariño pues ya tendría alguien con quién jugar. Con seis años empecé mi entrenamiento con un extraño arte marcial que casi todo el mundo desconocía, sin embargo me resultaba divertido y fácil aprenderlo, tanto que en poco más de cuatro meses ya había dominado por completo aquel estilo de lucha. Esto sorprendió a mi padre el cual como premio me dejó explorar la isla, sin esperar a que se lo pensase mejor me fui en busca de aventuras en las cuales no encontré nada en absoluto. Solo encontré una casa en lo alto de la montaña que estaba más lejos de mi casa... esos eran mis vecinos, como una persona normal de 6 años y medios, ni siquiera me planteé el seguir adelante. Llamé a la puerta y me abrieron, era una mujer y su hijo de una edad más o menos igual a la mía que parecía un debilucho. La mujer era muy amable y me invitó a comer un poco y si quería incluso a dormir, algo que tuve que rechazar por que no había avisado a mi madre, había descubierto unas personas agradables en un sitio no lejos de casa.

Al poco de cumplir los 7 mi padre trajo a un amigo suyo para que me enseñara a entrenar con un arma muy extraña a la que más tarde llamaría espada de un filo. Como la vez anterior empecé con dificultad, pero pasaban los días y mejoraba considerablemente. Por las noches y cuando tenía tiempo libre me marchaba de casa para visitar a Lielve y a su madre, Liel se había convertido en mi mejor amigo, era muy tranquilo y tenía que obligarlo muchas veces a que saliera fuera de casa y jugara conmigo a correr o a explorar, a pesar de todo eso nos llevábamos bien y de vez en cuando yo aceptaba hacer lo que él quería para así contentarlo.

Cada dos meses todas las personas de las islas fénix venían a Rawaki y hacíamos una pequeña fiesta- reunión en la que los mayores hablaban de cómo iban los cultivos, la pesca y todo eso y los pequeños nos marchábamos a jugar por algún lado. Sólo éramos 5 niños contándome a mí y a Liel... y excluyendo a Denra mi hermana pequeña que todavía no podía jugar con nosotros. Aunque fuéramos sólo cinco éramos un grupo que llamábamos la atención, yo era fuerte, alegre y muy carismático, Liel era tranquilo, amable y bastante inteligente, la chica del grupo era agradable, guapa y divertida, y los dos gemelos eran de lo más reboltosos, bromistas y simpáticos. Sí, formábamos un gran equipo cuándo nos juntábamos.

Ya con 10 años había cumplido todas las expectativas de mi padre incluso más, él era feliz de que cada dos tres meses tuviera que cambiar de profesor por que el anterior no tenía mucho más que enseñarme, siempre me decía que yo sería el mejor defensor que las islas fénix tendría jamás, aunque sólo era un título me gustaba contentar a mi padre así que nunca le dije de mi sueño de explorar el mundo y aprender todas y cada una de las formas de luchar que existían en el mundo. En esa época me gané mi tatuaje alrededor de mi ojo derecho que como era tradición se le hacía a los niños y niñas que destacaban en algo.

Por esa época mi madre empezó a enfermar, al parecer desde pequeña le habían diagnosticado una enfermedad incurable, a la que solo se la podía retrasar con unos medicamentos que le darían una vida bastante larga como para llegar a los 60 o 70, pero había dejado de tomar por que estaba de nuevo embarazada y a diferencia de cuando los dejó en las otras dos ocasiones, esta vez murió.

Mi padre no pudo superar su pérdida, y cada vez empeoraba más. Siempre estaba enfadado o borracho, y no paraba de exigirme más, y lo que había sido algo que me gustaba y disfrutaba, se convirtió en un trabajo el cual era cada vez más difícil. Ésto hacía que mi actitud fuera cambiando y ya no era la persona que todos habían conocido alegre y con energía, mi cara tan solo mostraba indiferencia y de vez en cuando malhumor. Tan sólo mi hermana, Liel y mis amigos de las otras islas conseguían que volviera a ser yo. 

Un día caluroso de invierno ya cuándo tenía doce años, desapareció mi padre, nadie sabía a dónde se había podido marchar, hasta que pasados dos días lo encontramos muerto en uno de los acantilados, se había caído al perder el equilibrio por culpa de su borrachera. Desde ese día no hubo ni uno que no le maldijera por habernos abandonado como si él hubiera sido el único que sufría la muerte de nuestra madre. Al poco tiempo Liel y su madre se trasladaron a nuestra casa a que era más grande, con mejores cultivos y con un pequeño puerto. Volvíamos a ser una familia, pero yo no pude volver a ser feliz, seguí con mis entrenamientos sin pensar que esto era para lo que mi padre me había preparado y no algo que yo decidiera voluntariamente.

Con Liel en casa todo era más divertido, incluso me enseñó a dibujar y a pintar, cosa que desde pequeño se le había dado genial. Tanto que con 13 años le hicieron su tatuaje, gracias a lo bien que dibujaba y a que lo llevaba a hacer excursiones por ahí, había creado multitud de mapas que ayudaban a guiarse por senderos remotos. 

El tiempo pasaba y yo tenía más responsabilidades, como era guiar una cacería o viajar a cada isla para ver que sus habitantes estaban bien. No era jefe pues todavía no tenía la edad y porque eso era una votación a la cual no quería asistir ni participar. Con 15 empecé a ejercer de defensor, algo muy diferente de lo que me esperaba, simplemente era vigilar, y explicar a los guías de los extranjeros los lugares por los que mejor no pasar si querían seguir vivos. 

Por fin a mis 17 años, salí de allí y me fui por el mundo junto con Liel. Su madre nos costeaba parte del viaje, y lo otro lo conseguíamos con nuestras habilidades, era extraño ver a dos fénix por el mundo, era muy bien conocido lo salvajes y los bestias que éramos además de que no solíamos salir de nuestras tierras. No entendía el por que nos llamaban así solo por vivir cómo queríamos en armonía con la isla, tampoco me importaba mucho como me llamaran, no podía negar que era bastante bestia. 

Allá a donde fuéramos tomaba clases de los tipos de lucha que se daban en esos lugares: esgrima, capoeira, boxeo, kárate... etc. Solía quedarme el tiempo suficiente cómo para aprender por completo y luego cuando me hacía un poco famoso marcharme a otro lugar a practicar otra cosa. Cada cierto tiempo volvíamos a casa para ver a mi hermana y su madre a la que ahora llamaba tía. Hasta que una de esas veces me encontré con que unos tipos habían venido a mi casa y llevaban cosa de un mes esperando a que volviera para decirme que por mis habilidades me habían elegido para otorgarme el don Pegasus. Se enfadaron mucho cuando me negué rotundamente y los eché de mi casa... seguramente no los habían rechazado nunca y los habían echado de una casa a patadas. No me interesaba todo eso del caballo con alas y bla bla bla, simplemente quería vivir mi vida cómo quería y que nadie me molestara con patrañas y cosas raras. Aquellas personas que ya eran pegasus no volvieron a presentarse en casa viendo que para mi eso era como entrar en mi privacidad, y yo volví a las andadas con Lielve. Éste se estaba volviendo bastante famoso por sus obras de arte, pero cómo nunca dijo que él las creaba, los tipos extraños no supieron que él era el gran dibujante y pintor que firmaba con el nombre de "Ceniza".

Los tíos estos no paraban de molestar, aparecían cada dos por tres sin importar a dónde fuéramos nos encontraban, al principio me enfadaba y me daban ganas de apalizarlos por acoso, pero medio año después dejé incluso de prestarles atención había aprendido como darles esquinazo y como evitar que me vieran de primeras. Me había cansado de su insistencia, a la que admiraba bastante porque después de más de medio, seguían allí ofreciéndome unirme a aquello del caballo con alas nunca había dejado que hablaran, simplemente ponía cara de enfado y huía de aquellos que querían impedir que terminara mis entrenamientos. Un día, ya con 21 recién cumplidos, me los encontré de nuevo y a diferencia de las últimas veces en las que me ocultaba para no ser visto, esta vez me dirigí hacia ellos para hacerle una única pregunta ¿Esto del Pegasus me va a estorbar mucho?

-Prenda: Lielve

-Poderes: 
Proyección astral o proyección mental: Experiencia extracorporal dodne el "cuerpo astral" o "espíritu" se separa del cuerpo físico. En caso de que el cuerpo físico fallezca, la persona queda atrapada en el "mundo astral" o "mundo de los espiritus" sin forma de salir, salvo muriendo. De igual forma, en caso de que sea el espiritu el que muera, el cuerpo queda en un coma irreversible. 
--Mientras estan en esta forma intangible ves lo que otros no pueden ver, de la misma forma que te vuelves invisible para todos. 
--Conforme más lejos de tu cuerpo estés, más dificil te es moverte y concentrarte, y más cosas extrañas ves. 

-Gustos: 

+ Comida
+ Personas que no son creídas
+ Golpear a las personas creídas
+ Aprender cosas nuevas
+ La naturaleza, en especial los animales
+ Ver a Liel dibujar
+ Entrenar todo lo que ya sabe

-Disgustos:

+ El alcohol
+ Los estruendos
+ Las rosas
+ Su padre (Aunque ya este muerto)
+ La tecnología en general (No se le da bien y eso le molesta)
+ Que no le dejen comer en paz
+ Los que hablan mal de algún ser querido suyo

-Extra:

+ Adora a su hermana.

+ Tiene multitud de armas que le han ido dando sus anteriores maestros como un regalo por ser buen aprendiz.

+ La amistad que tiene con Lielve es muy fuerte, pues gracias a él no se convirtió en una persona fría y cruel.

+ Hace tanto ejercicio que luego come en enormes cantidades, las personas normalmente creen que es un monstruo por ello.

+ Tiene mucha fuerza, velocidad y resistencia, pero lo que se dice inteligencia... es bastante común, tirando para escasa.

+ Es capaz de comer cualquier cosa que se diga que es comida, sin hacerle asco a ninguna de las cosas más extrañas. 

- color de roleo: f07a30


La explicación de Arkram me pareció comprensible, si ya estaba de camino Aike solo le dio una ayuda sobre dónde encontrarme. Tampoco me importaba mucho, pero quería saber si podía confiar en Aike o sería mejor no hacerlo, mi mentor me ayudó a comprender mejor a ese ser electrónico al que yo trataba como a un humano más.

Asentí a sus palabras, no sabía como utilizarlo, ni darle ninguna función que pudiera servir a alguien, ya que aquel mundo, por hermoso que fuera, no era este mundo. Me decepcionó un poco saber que no empezaríamos con ello, pero me había hecho a la idea una vez empezamos a calentar. Sonreí feliz de escuchar lo que me pedía, no muchas personas se atrevían a hacer esa petición a quién ahora se había dado a conocer mundialmente por su talento en artes marciales, lucha cuerpo a cuerpo y con armas blancas. No dudé ni un instante en lanzarle un veloz puñetazo en el abdomen… pero al llegar tan solo lo tocó, toda la fuerza y la velocidad con la que lo había cargado desaparecieron al acercarse y más aún al tocarle. Aunque lo miré confundido intentando comprender cual era su poder, volví a atacar esta vez lanzándole una patada giratoria directamente al lateral de su rostro… sin embargo, tanto la velocidad como la fuerza desaparecieron antes de llegar.

No queriendo rendirme me separé de Arkram unos metros dispuesto a cargar una vez más contra él. Pero me detuvo con su mirada que parecía decirme que con aquello era más que suficiente y se acercó a un cristal que con solo rozarlo se rompió de manera tan estrepitosa que muchos se giraron a mirarnos -¿Ese es tu poder?- le pregunté emocionado, ser capaz de absorber la energía y lanzarla tenía muchas utilidades, tal vez también era capaz de absorber otros tipos de energía como la solar o la eléctrica -Qué interesante- admití mientras recordaba multitud de películas en las que el malo o el héroe tenía un poder similar.

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49 Re: Utopía [Rol] el Mar Mar 27, 2018 5:25 pm

Spoiler:

-Nombre:
Narkissa Stepanov 

-Edad:
25 años

-Sexo:
Femenino

-Facción:
Asia (Específicamente Rusia)

-Talento:
Es una completa experta en las artes manuales se trate de pintura, moldeado o bordado. Tiene un gran conocimiento en cuanto a materiales a utilizar, pinturas, etc. Por lo que cuando alguien tiene una duda sobre algo referido a lo artistico, se podría considerar que ella es casi como una enciclopedia.

-Personalidad:
Narkissa es una persona de actuar muy profesional y capaz en todo lo que hace, es amigable con el mundo y relajada al punto de que todo le gusta tomarselo con calma. Es serena y recogida, a pesar de que muchas personas la reconocen por sus trabajos se muestra de forma modesta y paciente. Es delicada, toda una fina dama que disfruta de los atardeceres, cruzarse de piernas y tomar una humeante taza de té. 
Pero claro, ella no es un ser humano perfecto, comete errores y también se enoja. Odia rotundamente a la gente metiche, que se entrometan en su vida y en sus decisiones es algo que realmente le infla la vena. Actualmente es una mujer libre, alguien que decide por sí misma por lo que agradecería mucho que no le dijeran que cosas tiene y no tiene que hacer. Le cuesta confiar en la gente, no es fria con ellos pero en el fondo siempre guarda una pizca de duda que la hace ponerse en alerta y a la defensiva. 

-Imagen: 
Es una fémina alta que posee una envidiable altura de 1.76m y un peso completamente acorde a su delgada figura adornada de suaves y coquetas curvas. Tiene la piel nívea y muy bien cuidada.
Su rostro posee facciones muy femeninas y suavizadas, de nariz respingada y puente estrecho, pomulos ligeramente definidos y labios apenas carnosos. Tiene una mirada afilada e intimidante a pesar de su calma personalidad decorada con una larga capa de pestañas curvas, sus iris están tintados de un brillante azul cielo.
Sobre su cabeza descanza una larga cascada de cabello rubio, la cual se ondula a medida que llega a las puntas.   
Look at me:



-Historia: 

15/03/2XXX - Antigua Rusia

Una niña de preciosos ojos azules llora por primera vez al llegar al mundo, su madre exhausta contempla maravillada aquel milagro mientras su padre no para de observarla con curiosidad y asombro. Aquel hombre creyó fehacientemente que la niña era una copia exacta de la mujer que tenía por esposa, casi como una reencarnación de alguien que todavía no había muerto, por lo que no tardó nada en caer enamorado de la infante.

Pasaron los años y la pequeña Narkissa creció con gracia y delicadeza, su padre no dejaba que nadie le hiciera daño, la cuidaba tal como a una fina pieza de cristal. La madre de la rubia poco a poco comenzaba a notar extraña la situación, ciertamente el amor de un padre por su hija podía ser grande, enorme a decir verdad ¿Pero acaso era ya para tanto?. Lastimosamente nada pudo hacer la mujer al respecto, ya que, una tarde regresando del trabajo el taxi en el que viajaba para regresar a casa fue embestido brutalmente por un vehículo de mayor tamaño. Así fue como días negros y oscuros comenzaron para la pequeña Issa. 

Su padre había quedado destrozado, fueron mucho días en los que pasó de luto y para cuando se "recuperó"... ya no era el mismo. La fascinación del hombre por la jóven rubia fue en aumento, incluso había momentos en los que la llamaba "cariño" o "mujer" haciendo alusión a su ya fallecida esposa. Incluso fue mucho más allá a medida que los años pasaban y notaba que su preciosa hija iba convirtiendose cada vez más en una elegante mujer.

No podía pedir ayuda, no podía divulgar lo que ocurría en su hogar ya que tenía miedo de recibir una terrible consecuencia. Para aliviar a su atormentada alma comenzó a realizar diversos hobbies, fue desde la cocina hasta la música, pasó por el deporte hasta por la yoga... y cuando parecía que ya nada iba a poder reconfortarla... a la edad de 19 años apareció ante ella el dibujo. Oh que dulce era poder plasmar su tristeza, dolor, ira sobre un lienzo ¡Y qué mejor luego bordarlo sobre una tela! ¿Y que me dices de traerlo casi a la vida con una escultura?.

Esa fue su salida una muy lenta pero fructifera. A través de internet dió a conocer sus obras las cuales comenzaron a agradar mucho al público, en secreto comenzó a venderlas y con eso ganar dinero para poder forjarse un futuro mejor. En su cumpleaños número 23 ella sin decir nada al respecto y aprovechando que su padre estaba en el trabajo, tomó todas sus cosas y se marchó, muy lejos, lo más que pudo. Tomó aire varias veces para darse valor, dió aviso a las autoridades de su situación y finalmente se mudó completamente sola a un apartamento. 

A partir de ese momento su vida tomó color y forma, las sombras de su pasado aún la perseguían de tanto en tanto pero ellas las alejaba con pinceladas y finas puntadas sobre la tela. Un día, en una de sus más importantes muestras en un museo un hombre muy bien vestido se le acercó para hablarle en privado, la jóven completamente desconfiada aceptó la invitación, para su suerte aquel desconocido hombre le tenía una importante noticia, se trataba de que por alguna razón del universo ella había sido elegida para llevar un don Pegasus ¡JÁ! ¿Se imaginan? Un truco debía de haber allí. Tardó varios días en dar una respuesta, lo meditó mucho, demasiado a decir verdad y cuando estuvo a punto de decir que no lo aceptaba, algo en su mente le hizo cambiar de opinión y musitar un suave "si"

-Prenda: 
Lobo blanco:

-Poderes:
Psicometria:
Capacidad de conseguir información sobre un objeto, sus caracteristicas, materiales, volumen, peso, etc...
--Es necesario estar en contacto con el objeto, es decir, debes tocarlo.
--La información te sale alrededor del objeto como si de un ordenador se tratase y puedes escoger centrarte más en unos aspectos u otros. Por ejemplo, tocar una caja para saber su composicion y centrarte en el porcentaje de cada componente, en su volumen o en su peso. No puedes saber si el objeto en cuestión esta hueco, contiene algo o ha sido modificado.

-Extra: 
- Es zurda.
- Su cabello es su parte favorita de su cuerpo, utiliza mucho tiempo de su día en cuidarlo y lograr que luzca perfecto.
- Actualmente está tratando de incorporar a sus habilidades manuales el manejo del vitraux.
- Su color favorito es el amarillo.
- Cuando de desconfiar de gente se trata, los hombres encabezan su lista.
- Núnca en su vida ha ido a una playa, desea mucho poder conocer alguna en verano y dejar que la arena toque sus pies.
- Ella es como el ojo de una tormenta, puede estar totalmente calma cuando a su alrededor se crea el caos, eso hace que tenga un poder de concentración casi milenario.
- Posee un principio de Afenfosfobia (Miedo a ser tocado) lo cual hace que le provoque un gran malestar e incomodidad que alguna persona le haga eso. 
- Winter es su mejor amiga, una loba blanca rescatada de sus captores en lo profundo de un bosque de Siberia. 

-Color de roleo:
#fcc75b

/Edificio Utopia: Piso 7 - Cocina/
~Con Winter, Azzim y Liel~

Una orgullosa sonrisa apareció en los labios de la rubia cuando alabaron sus Sándwiches, no eran la receta más difícil del mundo (es más, hasta un niño podía hacerlo) pero igual se sentía feliz de oír aquello. Escucho las historias de ambos muchachos y graciosamente todos concordaban que había sido terrorífico el cómo aquellos hombres sabían tanto de ellos y de dónde encontrarlos. Finalmente el moreno le preguntó a Liel sobre dónde se encontraba el integrante faltante, el albino explicó que Abiah desde que escuchó que había un gimnasio en la última planta no lo dudó ni dos veces y decidió ir allí. -Oh... que genial. Puede que me de una vuelta por allí a reafirmar un poco los músculos- comentó tomando otro sándwich y darle un mordisco -Estoy demasiado blandita de tanto estar sentada- y aquello era un tanto cierto, a pesar de que era delgada (gracias a su bendito metabolismo) digamos que su musculatura era similar a un suave postre. Y tenía un razón de ser, su fuerte era el arte, no los deportes o actividades de riesgo.

Era sorprendente ver como Narkissa charlaba con aquellos chicos normalmente, aunque en el fondo una pequeña pizca de incomodidad que le pinchaba el ser, pero no tenía mucho de que preocuparse, al estar Winter cerca se sentía más que segura. Mientras tanto la loba se paseó por toda la cocina, incluso se detuvo a olfatear a ambos muchachos un largo rato, como si quisiera recopilar toda información de ellos. El silencio reinó en el lugar y solo se escuchaba el masticar de los presentes, para romper el silencio, una vez más la Rusa decidió entablar conversación -Y bien...- comenzó sin saber muy bien que decir, ¿Sobre que charlar?... pues tenía algunas curiosidades sobre sus compañeros aunque no sabía si eran algún tema demasiado personal. -Tengo una duda...- se dirigió primero a Liel -¿Por qué tú y Abiah llevan esos tatuajes bajo los ojos?- realizó la pregunta aunque pronto agregó -Ciertamente son lindos pero curiosos. Si no quieres responder lo entenderé- luego miró a Azzim, -Y... siento ser entrometida pero más temprano comentaste que tu brazo... bueno- rebuscó unos segundos en su memoria -Dijiste que los cocodrilos no fueron muy amistosos, ¿Un accidente?- luego de eso devolvió la mirada y la posó sobre su plato medio vacío, tal vez de había excedido un poco con las preguntas. -Si quieren saber algo de mi... no tengan miedo...- les comunicó sin levantar la mirada, de pronto comenzó a sentirse muy apenada -Intentaré ser lo más sincera con ustedes de ahora en más- les informó haciendo alusión a que más temprano ella no había sido capaz de decirles que tenía Afenfosfobia y debido a eso Azzim creyó que le desagradaba su brazo de metal.


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~ I'm strong, I'm brave, I'M A LION ~
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50 Re: Utopía [Rol] el Mar Mar 27, 2018 8:37 pm


Liel:

-Nombre: Lielve Aska, Liel

-Edad: 20

-Sexo: Masculino

-Facción: Oceanía 

-Personalidad: Liel es una persona tranquila y pacífica, que tiene mucha paciencia y aguante. Él nunca se alarma cuando ocurren cosas inesperadas, pero es incapaz de mantenerse quieto cuándo hay algo que no le gusta o no quiere. Tiene una gran amabilidad que la demuestra de mil u una formas y un gran sentido del deber por lo que ayuda a las personas por más que le caigan mal. Liel es alguien cálido en el que se puede confiar para todo tipo de cosas, siempre y cuando no sea hablar en público, pues las grandes multitudes le agobian mucho.

-Imagen: Tiene el pelo de color gris y siempre está algo desordenado. Sus ojos son azules, grandes y expresivos, por los cuales una persona normal sabría los sentimientos de él sin tenerlo que conocer en exceso. Al igual que Abiah tiene un tatuaje cerca de su ojo derecho, pero este sólo ocupa desde el final del ojo hasta mitad de la mejilla, y es del mismo color que su cabello. Tiene una sonrisa muy discreta y apacible, que te hace preguntarte si de verdad es real. Es bastante delgado y sin nada de musculatura, que añadiéndole el rostro tan aniñado que tiene le hace parecer más joven e incluso a veces una chica.

Lielve:









-Historia: Nació en Rawaki, dónde vivió con su madre. Ella nunca le ocultó la verdad, Liel era un niño al que su padre no deseaba, pues éste era una persona muy importante para el mundo y no quería que las personas supieran que tenía un hijo bastardo fuera del matrimonio. 

Por culpa de no tener un padre que le hiciera ser un chico aventurero y divertido, se convirtió en un niño calmado que le gustaban hacer cosas manuales, como la pintura, cocinar o coser. Lielve nunca creyó que eso fuera algo extraño, al igual que su madre, la que estaba encantada con tener un niño tan dócil y amable como era Liel. Hasta que un día conoció a Abiah, que se había presentado en su casa con la excusa de que estaba de aventura. Aquella persona le cambió la vida, descubrió lo que era divertirse a la intemperie, mancharse de barro y caerse en las rocas. Al principio era un poco reticente a salir, pero poco a poco fue convirtiéndose en rutina con la condición de que cada cierto tiempo se quedarían tranquilos en su casa. Abiah se convirtió en su mejor amigo, incluso con la gran diferencia de personalidades, pues aunque Liel era muy tranquilo, Abiah siempre conseguía hacer cosas divertidas y hacerlo reír. 

Lielve no era tan abierto, ni tan seguro de sí mismo como Abiah, pero consiguió con un poco de ayuda conocer a los otros chicos de las otras islas que de vez en cuando venían a jugar. 

Cuando ya tenía 9 años, vio cómo Abiah a tan poca edad ya había conseguido su tatuaje... sin embargo lo que más le marcó a esa edad fue el cambio de su amigo ya no era la persona que conocía alegre y divertida, siempre con energías para algo más. Su cambió se debió a la muerte de su madre y al cambio de su padre. Lielve siempre estuvo a su lado, y se dio cuenta que realmente no había cambiado tanto, tan solo tenía un muro que había que saltar para poder encontrar a la persona que él conocía.

Dos años después murió el padre de Abiah, haciendo que Liel y su madre se trasladaran a la casa de Denra y Abiah para poderlos cuidar, alimentar y consolar. Con el tiempo le enseñó a dibujar y a pintar para entretenerlo, y se notaba que aunque no era algo que le sirviera, le divertía. Ya con 12 años Liel se ganó su tatuaje por su gran arte en dibujar, en especial por los mapas que realizaba cuando se aburría.

Tuvo una adolescencia tranquila, ayudando a su madre y cuidando de Denra. No había mucho que hacer que no fuera estar por allí tranquilo y esperar a que fuera época de reunión y así poder ver a todos sus amigos juntos. Sin embargo con 16 años se embarcó en un viaje con Abiah, su madre le había dicho que era bueno ver el mundo y que le resultaría emocionante, así que sin pensárselo mucho más empezó el viaje junto a su mejor amigo. 

Para ganar algo de dinero y que su madre no tuviera que pagarles todo, ambos decidieron hacer lo que mejor se les daba para conseguir dinero. Liel decidió vender las pinturas y las cosas que hacía, siempre firmando con la traducción de su apellido "Ceniza". Pasaban los años tranquilamente, hasta que un día Abiah le dijo que le habían estado ofreciendo ser un Pegasus y éste se había negado rotundamente, pero que tras tanta insistencia había terminado por aceptar después de mucho tiempo. 


-Gustos: 

+Cocinar
+Dibujar y pintar
+Tocar el violín
+Ayudar a Abiah con sus entrenamientos
+Acoger animales (De todo tipo)
+Viajar

-Disgustos:

+Que se le queme la comida
+Que Abiah se salte la hora de comer
+Los tonos altos de voz
+Aburrirse
+Las grandes multitudes de gentes
+Tener que hablar en público

-Extra:

+ Tiene un anillo atado al cuello, del cual no habla nunca.

+ Es la única persona con vida que conoce el género de Abiah.

+ Sabe quién es su padre por las fotos que tiene su madre de él, al principio dudaba de que fuera su padre por que no se parecían en nada, pero luego descubrió que tenían el mismo color de ojos.

+Allá a dónde vaya, se lleva un bloc de dibujo y un lápiz para entretenerse.

-Color de roleo: 6593d4


Me reí en mi interior al escuchar que Narkissa quería hacer deporte para no ser tan blandita "Estas bien así" pensé sin atreverme a decirlo debido a que no creí que hubiera tanta confianza -Si vas, Abiah seguro que se alegra, no suele tener a nadie con quien hacer deporte- Incluso si es poco deporte el que realizaran, él disfrutaba mucho de la compañía… aunque eso solía negarlo a menos que estuviera borracho o le diera por ser sincero consigo mismo.

Estaba un poco distraído masticando por lo que no me di cuenta del silencio que se formó hasta que Narkissa volvió a hablar esta vez para preguntarme por el tatuaje bajo el ojo -Ah, esto es una tradición de las Islas Fénix- dije rozándome inconscientemente el tatuaje -Se tatúan el ojo derecho con el color del pelo que se tenga- me di cuenta pronto que me estaba yendo por las ramas y no le estaba explicando el porqué de los tatuajes -Son un orgullo, significa que eres el mejor en algo… cada tatuaje tiene un significado distinto- sonreí feliz de que me hubiera preguntado aquello, tal vez los tatuajes en la cara no eran los más bonitos, pero para mí ese me decía que tenía un hogar al que volver. -El mío por ejemplo se traduce como creatividad y lealtad, el de Abiah se traduce como valor y constancia- Mi humor iba aumentando conforme hablaba -No todos allí tienen el tatuaje, solo lo puedes conseguir siendo el mejor cuando eres niño o siendo el segundo mejor tras la muerte del anterior, también puedes rechazarlo sin que sea una descortesía y los extranjeros tienen la posibilidad de obtenerlos después de un tiempo- Expliqué queriendo solucionar cualquier duda que tuviera. Mi madre había conseguido el suyo tras la muerte de la madre de Abiah, y aunque en un primer momento decidió rechazarlo por ser el tatuaje que antes llevaba un ser querido tanto suyo como de mi mejor amigo, al final lo aceptó a causa de las palabras de Abiah, que la hicieron sentir que sería una forma de tenerla cerca y recordarla siempre.

Después de mi explicación miré a Azzim y a Narkissa esperando ver si el primero de ellos respondía a la pregunta que le habían formulado, aproveché ese tiempo para ver si quería preguntarle algo a Narkissa -No tienes que responder sino quieres…- le avisé para que no se sintiera forzada -¿Tu afenfosfobia es solo con personas humanas?- era evidente que podía tocar a Winter sin miedo -¿Distingue entre géneros?... Si te acostumbras a alguien ¿Disminuye?- no sabía mucho de esa enfermedad, por lo que quería saber qué era lo que le molestaba o la incomodaba para así poderlo evitar y hacer que se sintiera tan a gusto como los demás en ese apartamento.



Última edición por clea el Miér Mar 28, 2018 6:42 am, editado 1 vez

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