La Mazmorra Gris
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La guerra de los Mil Años

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1 La guerra de los Mil Años el Mar Jun 07, 2016 11:56 am

Recuerdo del primer mensaje :

Allí donde la noche es alumbrada por dos lunas, una guerra sin edad ni tiempo, fue iniciada siendo un recuerdo olvidado la causa de la misma. Durante mil años tan sólo sobrevivía la maldad y el odio.
Muerte tras muerte, venganza tras venganza, creó una guerra sin fin donde ningún ser humano ganaba nada, los únicos que conseguían algo eran aquellos seres ocultos en las tinieblas, que aparecían cuando los problemas se acercaban, se alimentaban de los pensamientos y acciones perversas, estos seres también eran llamados demonios.
Gobernados por la tecnología, y los pecados capitales, los demonios caminaban entre los humanos sin que estos lo supieran, todos temían su existencia, y la de un lugar donde habitaban.
Al mismo tiempo seres mágicos que solían caminar por aquellas lejanas tierras, usando magia por donde pasaban, eran desterrados a vivir en un lugar creado más tarde por ellos, los ángeles, incapaces de estar en un lugar con tanta maldad. Muchos se dejaron corromper e influir por ella y la desesperación que reinaba por tierras humanas, convirtiéndose en alas negras o aliados de Satán. Otros simplemente renunciaron a marcharse transformándose en ángeles grises.

Tres mundos distintos
Tres seres diferentes
Pero solo una guerra eterna en la que el equilibrio se había roto.
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Última edición por Adamaris el Vie Jul 14, 2017 7:54 am, editado 2 veces


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976 Re: La guerra de los Mil Años el Sáb Abr 08, 2017 7:50 am


Isaro:
*Nombre: Isaro Narabul


*Edad: 145 años


*Descripción física: Su cabello es morado claro con algunos mechones más oscuros, suele tenerlo un poco desordenado. La mirada violácea que tiene es amable y sincera, al igual que su sonrisa que desvela la tristeza que alberga en su interior. Las orejas le acaban en punta, que es lo que más puede destacar de él además de su color de pelo. Su cuerpo es delgado y elegante, para la mayoría de personas puede parecer frágil o delicado, pero a pesar de esa apariencia es capaz de resistir mucho además de que sigue teniendo la fuerza de un demonio. Tiene unas extrañas marcas que rodean ambos tobillos, que suele taparlas con lo que puede.

Cuando se transforma se vuelve un tigre gigante y feroz de color morado oscuro con rayas negras cruzando su cuerpo, los ojos le cambian a color azul cielo y se vuelven más felinos. Además le aparecen unos grandes colmillos superiores que le aportan la agresividad que en su otro cuerpo no impone.

Transformado y sin transformar:





*Descripción psicológica: Es una persona bastante tímida e insegura, siempre está disculpándose por todo lo que hace y agradeciendo lo que los demás hacen por él. Cuando lo conoces mejor, descubres a una persona cálida y amable que siempre intenta hacer lo mejor. Es muy paciente y difícil de enojar, pero cuando  su serenidad y calma son destrozadas atente a las consecuencias.

Sonríe con facilidad, pues cualquier cosa lo hace feliz. Nunca espera nada a cambio. Isaro también es algo cabezota y sincero, siendo unas de sus mejores facultades. Por desgracia es muy sensiblero y tiende a llorar con facilidad, aunque casi nunca por él mismo… más bien por lo que los demás sufren cerca suya.


*Historia: Nacido en Zéndikar, un reino más allá del horizonte, donde el mar es el mejor sustento para sobrevivir, vivió Isaro. No recuerda a sus padres o a algún tipo de familia que no fuera el sobrino del rey. En ese lugar apartado de la mayoría de culturas, los cazadores de demonios habitaba por todos lados y usaban a los demonios que conseguían coger de muy pequeños para usarlos a su antojo… es decir, los convertían en esclavos de la sociedad.

La mayoría de la gente los veía como simples humanos esclavos, pues solo los altos cargos y los cazadores sabían lo que eran realmente despreciándolos más que cualquier otra persona. Su dueño, el sobrino del rey, lo estuvo torturando tanto física como psicológicamente desde que no era más que un crío. Isaro estaba acostumbrado a todo aquello, aterrado de que se enfadaran con él vivía cada día obedeciendo las órdenes que le daba su señor, que siempre le recordaba que no podía escapar y que si lo intentaba llamaría a los cazadores para que acabaran lo que empezaron.

Daba igual cuantas heridas fueran hechas en su cuerpo, todas se curaban excepto las creadas con aquellos grilletes de tal extraño metal que no solo le era imposible de romper, sino que le abrasaba como si fuera fuego cuando a los humanos no les ocurría nada al tocarlo. Al parecer era algún tipo de arma para mantenerlo sujeto. El rey murió pronto y su hermano subió al poder… los años se sucedían y la monotonía ya se había instaurado en la mente de Isaro, el tiempo pasaba más rápido para los humanos, finalmente su dueño llegó al poder. Aunque eso no le interesaba a un esclavo como Isaro, pues su papel era el mismo que antes: divertir, entretener y obedecer.

Más rápido de lo que él creyó su amo, quién lo había estado torturando por más de 70 años falleció, dejándolo como regalo a su hijo que era tan cruel como el anterior dueño. No le cambió mucho la situación por el traslado, tan solo era menos veces castigado y cuando su dueño estaba feliz, mejor alimentado. Otros treinta años pasaron antes de que este humano falleciera. Isaro ya pensó que otro nuevo vendría para hacerlo su esclavo, pero no fue así, en su lecho de muerte el rey liberó a todos los demonios que habían sido obedientes toda su vida. Nadie estaba desacuerdo con esa decisión, pero ninguna persona se atrevía a contradecirlo sobretodo teniendo a tantos demonios que defenderían a su señor hasta la muerte. Los más disgustados fueron los cazadores que aceptaron con la única condición de que tenían que salir del reino y nunca regresar.

Sin grilletes, patria o dinero, Isaro vagó por las tierras cercanas haciendo lo único que se le daba bien además de las luchas contra otros esclavos, bailar. Se buscó un grupo ambulante con el que viajar y rehacer su vida desde cero intentando aprender qué era lo que le gustaba y lo que no, cómo funcionaba el mundo en realidad y cuántas personas eran amables con él sin saber nada sobre su pasado. En el grupo ambulante hizo una gran amiga que bailaba con él en las actuaciones y un pequeño amigo que tocaba la música, cantaba y hacía todas las cosas que los demás no querían, como era cocinar o curar a los que se herían en sus actuaciones. Estos dos eran Silya y Edahi.

Fueron tres los años que disfrutó con esta compañía, él nunca les dijo sobre su identidad, aunque ellos tampoco preguntaron ni informaron de la propia. Poco a poco el grupo ambulante se empezó a dirigir a Zéndikar, por lo que Isaro prefirió dejarlos. Lo que no se esperaba es que Silya y Edahi decidieran irse con él, los tres juntos escogieron cruzar el mar y cambiar de continente para llegar a aguas más tranquilas que son las actuales. Poco más de un año después Mitzrael apareció en su mundo y tras una sola noche, supo cómo amenazarlo para que se marchara con él y dejara a sus únicos dos amigos. Mitzrael, al igual que Silya y Edahi, sabía parcialmente de su pasado y averiguó que si Isaro volvía a su lugar de nacimiento o avisando a un cazador, sería asesinado o convertido de nuevo a la esclavitud.

Esto fue suficiente para que el sumiso de Isaro aceptara seguirlo. No fue hasta una semana más tarde que volvió a ver a Silya, aunque esta vez en su verdadera forma. Aquello lo dejó bastante sorprendido, más por que no lo hubiera descubierto en todo el tiempo que estuvieron juntos que en que matara a los compañeros que acababa de conocer. Esa vez fue la última vez que vio a Silya, y aunque ensangrentada la mirada de tristeza en el rostro de su amiga se quedó grabada en él hasta el día de hoy.

Los años pasaron, las torturas de Mitzrael eran peores que cualquier otra que hubiera tenido anteriormente, él conocía el límite físico de un demonio por lo que siempre rozaba la línea… y cuando se pasaba lo único que tenía que hacer era curar un poco o entregar algo de oscuridad para sanarlo antes de que se muriera. Isaro nunca supo si lo que tenía Mitzrael con él era odio o la simple relación amo-esclavo que había tenido anteriormente. Solo tenía que aguantarlo, no era tan difícil soportar algo así cuando solo cuatro años de tu vida habían sido en plena libertad… al fin y al cabo un esclavo siempre será visto como un esclavo…¿No?


*Gustos:
+Dulces
+Noches
+Bailar
+Canciones
+Visitar nuevos lugares
+Que las personas a su alrededor sean felices


*Disgustos:
+La comida salada


*Poderes:
(Todavía no los tengo decididos)


*Extra:

-Siempre que alguien levanta una mano para acariciarle o tocarle cierra fuertemente los ojos creyendo que lo van a golpear.

-Tiene miedo a los rayos, por que la mayoría de las veces Mitzrael lo torturaba así.

-No tiene dificultad en hablar de su pasado como tal, pues aunque no está orgulloso de él, no le ve nada por lo que no se deba contar.


*Color de roleo: 3f2380


Me relajé un poco cuando descubrí que ninguno de los niños había preguntado sobre porqué nosotros tres no escribíamos, estaba seguro que Edahi y Silya habrían dicho algo para desviar la atención de mi. El no saber escribir era una de las cosas de las que me avergonzaba, nunca tuve la oportunidad de aprender al igual que leer que aunque sabía algo gracias a las enseñanzas de una de las esclavas que se ocupaba de la organización y administración de la biblioteca del castillo, era muy lento leyendo y la mayoría de las palabras me costaba pronunciarlas cuando las miraba en un papel.

Silya y Edahi me habían estado sujetando las manos con naturalidad hasta que Wendy centró la atención sobre mi. Ambos me soltaron para que pudiera buscarla, fue muy fácil de encontrar con las buenas descripciones de Wendy, así que no tardé en empezar a dársela a los niños hasta que ya no había a quién entregar y las repartí entre los cuatro adultos.

La olfateé, olía muy bien haciendo que sonriera tontamente -Menos mal que no es Nébeda, sino me quedaría aletargado- dije bromeando, su olor era tan bueno que me recordaba a esa hierba que tanto me gustaba. Edahi se rió disimuladamente -Creo que por esta zona sí que hay Nébeda- asentí comprendiendo que el clima que había en este lugar se daban todas las condiciones que la beneficiaban… tan solo esperaba no tenerla demasiado cerca. Para mí esa planta era como el alcohol para un borracho.

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977 Re: La guerra de los Mil Años el Sáb Abr 08, 2017 8:38 am


Wendy:
-Nombre: Wendy D'font
-Edad: 20
-Descripción fisica: Una chica de cabellos largos, ojos color miel y piel clara. Es un poco más delgada de lo que a Scar le gustaría, pero se niega a comer más de lo que necesita. Suele llevar las manos limpias y las uñas arregladas, el pelo suelto decorado con un lazo y no utiliza ni pulseras ni colgantes, tampoco anillos. Le gusta ir con colores cálidos, como el marrón o el naranja, y prefiere los vestidos, a no ser que necesite llevar pantalones (por ejemplo, para ir a la montaña o ayudar en algo).

-Descripción psicológica:
  Desde pequeña siempre ha sido una chica tímida pues sus padres, al ser un mitad ángel y una medio demonio no eran bien vistos en casi ningún circulo social. Le encanta la naturaleza y con su tía aprendió todo lo que pudo antes de que sus caminos se separasen, por lo que se enfada si alguien la hiere o ensucia. No le gusta hacer daño a los animales ni destrozar las plantas, por lo que prefiere no mirar cuando hay caza o talan para leña. Es muy dulce y amable, pero su timidez le impide mucha de la sociabilidad que le gustaría tener, por suerte para ella, Scar es un remolino. De llanto fácil y alegría contagiosa, parece más una niña cuando esta rodeada de algoque le gusta.
-Historia: Los padres de Wendy, su tía y su primo mayor se mudaron a la aldea improvisada cuando ella tan solo tenía tres años. Sus recuerdos de esa época son borrosos, pero el olor del valle, la tranquilidad y el haber huido de unos horribles ruidos nocturnos hicieron que la pequeña durmiese bien y sin problemas durante el resto del tiempo. Nicole, su tía, la alentó con su amor a la naturaleza, enseñandole a partir de los cinco años todo lo que sabía y la pequela podía aprender. Su padre, Jack, un medio ángel que había escapado por los pelos de la masacre a su familia, la cuidaba pero nunca lo notó tan cariñoso como cuando estaba con su madre. Wendy no lo entendía y sus preguntas se respondian con "tiene un mal día, cielo". Martha, su madre, medio demonio, intentó enseñarle la magia que conocía, pero enseguida se dieron cuenta que las habilidades sobrenaturales de la pequeña no se desarrollarian si ella no quería. Y la pequeña, ignorando a sus maestros, salía corriendo tras una mariposa o se paraba a alimentar a cualquier animal.
Conforme crecía, algunas de las conversaciones qe antes pasaban inadvertidas para ella, fueron cobrando sentido. Su madre se había quedado embarazada sin proponerselo, Jack no quería hijos pero no había sido capaz de abandonar a Martha a su suerte. Por eso, aunque si la veía llorar o herida, si se paraba, no solía mostrar verdaderos signos de amor a su pequeña. Nicole, hermana de Jack, que no había podido tener hijos, le brindaba todo el cariño que su padre no le profesaba. Noir, su primo mayor, hijo del marido de Nicole, fruto de una relación anterior, un ángel, no era partidario de jugar con niñas. Él quería unirse al ejercito.
Cuando cumplió los 16 años, se escapó de casa, haciendo que su madre fuera tras él.  Algunas cartas llegaron durante los siguientes años, con su nuevo hogar, la nova de Noir y el nuevo hijo, un humano adoptado por parte de Nicole pero, tras un par de semanas sin noticias, los padres de Wendy tomaron rumbo a aquella morada, dejando a la joven en aquella aldea protegida, donde estaban seguros de que su vida continuaria tranquila y sin problemas. Le mandan una carta cada semana mínimo y, si no pueden, una paloma de luz, creada por Jack, la visita poco despues, para llevarle un regalo y quedarse con ella al menos unas horas.
-Gustos y disgustos:
+La naturaleza
+Los animales (sobre todo los zorros y serpientes) y las plantas (sobre todo la lavanda y la menta)
+Los dias con el cielo lluvioso
+La cecina
+Té de lavanda (Laimae) y menta
+Las noches donde las nubes rodean la luna.
+Cuevas oscuras
-Los sobrenaturales extremistas
-Su tio
-Que le pregunten algo y se la queden mirando muy fijamente
-Que Scar llore
-Poderes: No los ha desarrollado (por elección propia).
-Extras: Cuida de los niños de la aldea y es la profesora de naturaleza oficial, encargada de ir a por hierbas medicinales y separación de hongos venenosos. Vive con Scar desde hace relativamente poco, pero se lleva genial con ella. Ha aprendido medicina humana para complementar los conocimientos de Scar.
Me alegró ver que Isaro repartía las flores con tranquilidad, no parecía sentirse fuera de lugar, lo cual me alegraba. Eva comenzó a tocarla, intentando imaginarse la forma, a olerla para poder distinguirla e incluso se metió un trozo en la boca, aunque no tardó en escupirlo, ya que era realmente amargo. Continuamos la clase, mientras ellos dibujaban les contaba algunos lugares dónde encontrarla, como recogerla y conservarla, e incluso una forma facil de usarla para quitar los olores. Tras esto, tocaba cuidar del jardín. Nara, Nero y Dino comenzaron a pelear por que todos querían ir con Isaro. María y Cris fueron rápidamente con Silya y Eva se acercó a cogerle la mano a Edahi. Evelyn vigilaba a los tres guerrilleros y Laima se acercó a mi, sin saber bien qué hacer.
-Dejad de pelearos -Les advertí -Os he dicho que no lo agobieis, echadlo a suertes -Se pusieron en un círculo para jugarlo a "piedra, papel o tijeras" y el ganador, Dino, salió corriendo con su "premio"
-Hola, me llamo Dino -Le saludó con una sonrisa. Me alegre que le tocase, ya que Nara y Nero lo habían conocido antes. Él se encargó de llevarlo hasta el cobertizo y de enseñarle donde y como llenar la regadera. María y Cris comenzaron a contarle a Silya que habían estado cuidando su plantita mientras no estaba y que entre todos habían conseguido hacer, con ayuda, una regadera para ella. La habían guardado con las demás e incluso me habían pedido ponerle un lazo. Eva, y Donovan por extensión, acompañaban a Edahi. Laima, animada por el ambiente, acabo por alejarse de mi para interacciónar con los demás, actuando como una niña como todos los otros. Les dejé ocuparse del jardín, ayudandolos con las malas hierbas y demás.


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978 Re: La guerra de los Mil Años el Sáb Abr 08, 2017 12:28 pm


Edahi:


Nombre: Edahi Losarig

Edad:103

Descripción física: Lo más destacable de su apariencia es su larga cabellera roja intensa y sus ojos verdes cómo esmeraldas, de mirada fría y obstinada para algunos, a cálida y amable para los que se han ganado su amistad, que son la mayoría. Incluso con estas dos cosas que suelen resultar extravagantes, es una persona que se ve atractiva. No es especialmente alto ni musculoso, tampoco lo necesita para ser feliz. Cuando está con humanos o con Silya suele mostrar un rostro relajado, divertido, confiado y algo travieso. Pero todo cambia cuando los humanos son malvados o hay demonios cerca, se tensa de manera drástica y su cara muestra todo el odio y el enfado que tiene hacia los de su especie, normalmente sus colmillos son un poco más largos de lo normal, pero cuando se enfada se pronuncian bastante más sin que este muchas veces se de cuenta. Tiene una sonrisa muy cálida y energética, que hace que todo pareca más divertido y emocionante de lo que es.

imagen:

Nunca muestra su otra forma, por lo que todavía es un secreto para la mayoría.

Descripción psicológica: Es la persona más infantil que se puede encontrar, le encanta curiosear e investigar cosas simples cómo por qué se caen las hojas o que pasa con el agua que cae al llover. Es muy bondadoso y servicial, siempre que pueda hará algo por ayudar a quién sea. Edahi es leal a sus seres queridos, en especial a los que han convivido mucho tiempo con él y ya saben su secreto. Éste se divierte con cualquier cosa y hace que las personas a su alrededor también se lo pasen bien solo por verlo sonreír. Es una persona muy tierna y sincera a la que le gusta ver el mundo mejorar y avanzar poco a poco. Pero a pesar de todo esto tiene un lado serio y concienzudo que sabe cuándo tiene que aparecer para poner todo en orden. Al principio puede parecer algo contestón, arisco y rebelde, pero suele hacerlo para ver quién es digno de su confianza y respeto.

Historia: Al nacer en el infierno, su padre descubrió algo que nunca pensó que le ocurriría a él, su hijo no tenía ni una pizca de maldad en su interior, tampoco su aura era maligna. Preocupado por su bebé y el terrible futuro que le depararía si se quedaba en el infierno, decidió junto a su esposa, que ese bebé debía de ir al mundo humano para estar a salvo de las manos de sus semejantes. Y eso fue lo que hicieron, buscaron un lugar donde la guerra no había llegado y se lo dejaron a una familia que no podía engendrar hijos, con una carta que pedía que se la entregaran cuando este ya fuera adulto y donde explicaba el por qué de su abandono y lo mucho que lo querían de todos modos. Sus padres adoptivos aceptaron a Edahi sin vacilar ni un segundo y le otorgaron un nombre pues sus padres originales no se habían atrevido a darle uno.

Pasaban los años y Edahi crecía lentamente poco a poco, sin parar, pero demasiado lento para sus padres humanos, que no pudieron verle hacerse un hombre incluso despues de cuarenta años, ellos se murieron sin poder cuidarlo hasta el final, sin embargo en esos años Edahi fue el niño más feliz de universo, con unos grandes padres y aprendiendo muchas cosas sobre el mundo y sobre la vida. Cuando se quedó huérfano intentó buscarse un trabajo para poder tener dinero para comer algo, como le había dicho su papá poco antes de dormirse para siempre. Buscó y buscó, pero nadie le quería dar un trabajo pues para ellos no era más que un crío. Así pasó una decada en la que tuvo que robar y manipular sus palabras para conseguir comer y dormir bien.

Poco después conoció a Silya, ella lo acogió, lo cuidó, le dió ropa limpia y se lo llevó consigo de viaje por todo el mundo, con ella descubrió que tan grande era el mundo y todo el tiempo que tenía para conocerlo, también lo que él era y por qué no parecía crecer. Con esto aprendió a utilizar sus poderes y el arte de la espada para así poder ayudar a las personas. El tiempo pasaba y ella no envejecía gracias a que tampoco era humana, cada vez le cogía más cariño hasta que un día le pidió permiso para apellidarse igual que ella y así ser su "hermano", feliz con su nuevo apellido, fueron a celebrar que ahora eran una familia. Allí en ese hostal, se dio cuenta de que Silya no estaba indefensa ante los seres no-humanos y de cuan despreciables eran los demonios. Gracias a sus poderes no tuvo que preguntarle sobre el pasado a su querida hermanita que parecía tener recuerdos muy oscuros con los demonios, desde ese día odió a los demonios por todo lo que le habían hecho a Silya y por cómo se comportaban todos, por eso nunca entendió que ella lo acogiera y lo cuidara con tanto cariño y amor.

Cuando cumplió los cien decidió que debía dejarle hacer su trabajo a su hermana y él viajaría intentado ayudar a los humanos y cumpliendo las órdenes que como a Silya le eran dadas por unos ángeles. Se marchó con la única promesa de que una vez al año se reunirían y que si se necesitaban se llamarían para acudir al auxilio del otro.


Gustos:

Disgustos:

Poderes:

- Puede ver los sentimientos, los sueños y los recuerdos, también puede comérselos haciendo que desaparezcan del individuo.

- Es capaz de hacer dormir a las personas.

- Puede transportarse de un lado a otro a través del mundo de los sueños, es decir si encuentra a una persona o a un ser que este durmiendo cerca de donde quiere ir tan solo tiene que usar sus poderes para entrar físicamente en el sueño y luego salir, encontrandose en el lugar en el que está el que duerme.

-


Extras:

- Se suele comer las pesadillas, y los malos pensamientos de las personas, pero nunca se ha comido un recuerdo por malo que sea ya que piensa que es algo sagrado y que no debería ser tocado.

- Nunca a querido comprender a los demonios, simplemente no quiere tener nada que ver.

- No a leido la carta que le dejaron sus padres reales, pero tampoco a sido capaz de tirarla sin saber lo que hay dentro.

- Tiene una espada que le dieron los "superiores" cuando decidió irse por su cuenta, esta incrementa sus poderes y hace que los seres mágicos tarden más en regenerarse.


Color de roleo: a61e1e





Las clases finalizaron, haciendo que los niños empezaran a llevarse a Silya y a Isaro de un lado para otro. Me sorprendía la facilidad de adaptación de ambos, ya que para Silya también era la primera vez que venía… o al menos que recordaba. Se me hacía extraño algunas frases que ella decía como que su planta estaba más crecida, que Cris estaba más animado hoy y cosas de ese estilo. Era como si en su interior fuera capaz de recordar algunas cosas aunque fuera inconscientemente.

Dejé ese tema a un lado para hablarlo con ella a solas más adelante y me acerqué a Wendy sabiendo que querría alguna explicación, ahora que Laima había llegado para hablar con Eva y Donovan, pude escaparme con facilidad -No era nada importante, tan solo quería un poco de ayuda por sus mareos- concluí después de saludarla y hacerle un resumen de la situación en la casa -Creo que está algo raro, estar quieto no le gusta nada- dije después de un rato, Cain no parecía él mismo y no se me ocurría nada para alegrarlo, así que acudí a la persona que mejor lo conoce según mi punto de vista.

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979 Re: La guerra de los Mil Años el Sáb Abr 08, 2017 12:42 pm


Wendy:
-Nombre: Wendy D'font
-Edad: 20
-Descripción fisica: Una chica de cabellos largos, ojos color miel y piel clara. Es un poco más delgada de lo que a Scar le gustaría, pero se niega a comer más de lo que necesita. Suele llevar las manos limpias y las uñas arregladas, el pelo suelto decorado con un lazo y no utiliza ni pulseras ni colgantes, tampoco anillos. Le gusta ir con colores cálidos, como el marrón o el naranja, y prefiere los vestidos, a no ser que necesite llevar pantalones (por ejemplo, para ir a la montaña o ayudar en algo).

-Descripción psicológica:
  Desde pequeña siempre ha sido una chica tímida pues sus padres, al ser un mitad ángel y una medio demonio no eran bien vistos en casi ningún circulo social. Le encanta la naturaleza y con su tía aprendió todo lo que pudo antes de que sus caminos se separasen, por lo que se enfada si alguien la hiere o ensucia. No le gusta hacer daño a los animales ni destrozar las plantas, por lo que prefiere no mirar cuando hay caza o talan para leña. Es muy dulce y amable, pero su timidez le impide mucha de la sociabilidad que le gustaría tener, por suerte para ella, Scar es un remolino. De llanto fácil y alegría contagiosa, parece más una niña cuando esta rodeada de algoque le gusta.
-Historia: Los padres de Wendy, su tía y su primo mayor se mudaron a la aldea improvisada cuando ella tan solo tenía tres años. Sus recuerdos de esa época son borrosos, pero el olor del valle, la tranquilidad y el haber huido de unos horribles ruidos nocturnos hicieron que la pequeña durmiese bien y sin problemas durante el resto del tiempo. Nicole, su tía, la alentó con su amor a la naturaleza, enseñandole a partir de los cinco años todo lo que sabía y la pequela podía aprender. Su padre, Jack, un medio ángel que había escapado por los pelos de la masacre a su familia, la cuidaba pero nunca lo notó tan cariñoso como cuando estaba con su madre. Wendy no lo entendía y sus preguntas se respondian con "tiene un mal día, cielo". Martha, su madre, medio demonio, intentó enseñarle la magia que conocía, pero enseguida se dieron cuenta que las habilidades sobrenaturales de la pequeña no se desarrollarian si ella no quería. Y la pequeña, ignorando a sus maestros, salía corriendo tras una mariposa o se paraba a alimentar a cualquier animal.
Conforme crecía, algunas de las conversaciones qe antes pasaban inadvertidas para ella, fueron cobrando sentido. Su madre se había quedado embarazada sin proponerselo, Jack no quería hijos pero no había sido capaz de abandonar a Martha a su suerte. Por eso, aunque si la veía llorar o herida, si se paraba, no solía mostrar verdaderos signos de amor a su pequeña. Nicole, hermana de Jack, que no había podido tener hijos, le brindaba todo el cariño que su padre no le profesaba. Noir, su primo mayor, hijo del marido de Nicole, fruto de una relación anterior, un ángel, no era partidario de jugar con niñas. Él quería unirse al ejercito.
Cuando cumplió los 16 años, se escapó de casa, haciendo que su madre fuera tras él.  Algunas cartas llegaron durante los siguientes años, con su nuevo hogar, la nova de Noir y el nuevo hijo, un humano adoptado por parte de Nicole pero, tras un par de semanas sin noticias, los padres de Wendy tomaron rumbo a aquella morada, dejando a la joven en aquella aldea protegida, donde estaban seguros de que su vida continuaria tranquila y sin problemas. Le mandan una carta cada semana mínimo y, si no pueden, una paloma de luz, creada por Jack, la visita poco despues, para llevarle un regalo y quedarse con ella al menos unas horas.
-Gustos y disgustos:
+La naturaleza
+Los animales (sobre todo los zorros y serpientes) y las plantas (sobre todo la lavanda y la menta)
+Los dias con el cielo lluvioso
+La cecina
+Té de lavanda (Laimae) y menta
+Las noches donde las nubes rodean la luna.
+Cuevas oscuras
-Los sobrenaturales extremistas
-Su tio
-Que le pregunten algo y se la queden mirando muy fijamente
-Que Scar llore
-Poderes: No los ha desarrollado (por elección propia).
-Extras: Cuida de los niños de la aldea y es la profesora de naturaleza oficial, encargada de ir a por hierbas medicinales y separación de hongos venenosos. Vive con Scar desde hace relativamente poco, pero se lleva genial con ella. Ha aprendido medicina humana para complementar los conocimientos de Scar.
Los niños tenian energías de sobra que gastaron enseñando a Isaro sobre las plantas que tenían por allí, hablando bastante por que les prestaban atención. Me había quedado un poco apartada y vi que se acercaba Edahi. Obviamente, le pregunté por lo ocurrido con Sessy, que parecía tan solo tener un leve mareo y por eso había pedido ayuda, aunque Edahi estaba preocupado.
-Nunca le ha gustado estarse quieto -Admití riendome -Seguramente tanto si mejora como si no mañana querrá salir de casa -Le avisé, aunque eso era imposible de impedir -Y tampoco querrá que nos quedemos encerrados con él -Lo había conocido ya cuando era mayor, tan solo eran 10 años los que habíamos pasado juntos y aunque para mi eso era muchisimo, para él tan solo un suspiro.
-Como no quieras prepararle alguna cosa para distraerlo
-Le sugerí, recogiendo algunas de las plantas que necesitabamos en casa -Si quieres hablo con él a ver si me cuenta qué ocurre -Aunque sabia que eso no lo tranquilizaría del todo, pues bien podía mentirme, estaba casi segura de que Sessy tan solo estaba preocupado por demasiadas cosas a la vez. Por ello, realmente, dudaba que aceptase estar encerrado por más entretenimientos que le pusieramos, odiaba sentirse inútil, como casi todos, y por eso se obligaba a moverse a pesar de que no sirviera de nada.


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980 Re: La guerra de los Mil Años el Sáb Abr 08, 2017 1:48 pm


Edahi:


Nombre: Edahi Losarig

Edad:103

Descripción física: Lo más destacable de su apariencia es su larga cabellera roja intensa y sus ojos verdes cómo esmeraldas, de mirada fría y obstinada para algunos, a cálida y amable para los que se han ganado su amistad, que son la mayoría. Incluso con estas dos cosas que suelen resultar extravagantes, es una persona que se ve atractiva. No es especialmente alto ni musculoso, tampoco lo necesita para ser feliz. Cuando está con humanos o con Silya suele mostrar un rostro relajado, divertido, confiado y algo travieso. Pero todo cambia cuando los humanos son malvados o hay demonios cerca, se tensa de manera drástica y su cara muestra todo el odio y el enfado que tiene hacia los de su especie, normalmente sus colmillos son un poco más largos de lo normal, pero cuando se enfada se pronuncian bastante más sin que este muchas veces se de cuenta. Tiene una sonrisa muy cálida y energética, que hace que todo pareca más divertido y emocionante de lo que es.

imagen:

Nunca muestra su otra forma, por lo que todavía es un secreto para la mayoría.

Descripción psicológica: Es la persona más infantil que se puede encontrar, le encanta curiosear e investigar cosas simples cómo por qué se caen las hojas o que pasa con el agua que cae al llover. Es muy bondadoso y servicial, siempre que pueda hará algo por ayudar a quién sea. Edahi es leal a sus seres queridos, en especial a los que han convivido mucho tiempo con él y ya saben su secreto. Éste se divierte con cualquier cosa y hace que las personas a su alrededor también se lo pasen bien solo por verlo sonreír. Es una persona muy tierna y sincera a la que le gusta ver el mundo mejorar y avanzar poco a poco. Pero a pesar de todo esto tiene un lado serio y concienzudo que sabe cuándo tiene que aparecer para poner todo en orden. Al principio puede parecer algo contestón, arisco y rebelde, pero suele hacerlo para ver quién es digno de su confianza y respeto.

Historia: Al nacer en el infierno, su padre descubrió algo que nunca pensó que le ocurriría a él, su hijo no tenía ni una pizca de maldad en su interior, tampoco su aura era maligna. Preocupado por su bebé y el terrible futuro que le depararía si se quedaba en el infierno, decidió junto a su esposa, que ese bebé debía de ir al mundo humano para estar a salvo de las manos de sus semejantes. Y eso fue lo que hicieron, buscaron un lugar donde la guerra no había llegado y se lo dejaron a una familia que no podía engendrar hijos, con una carta que pedía que se la entregaran cuando este ya fuera adulto y donde explicaba el por qué de su abandono y lo mucho que lo querían de todos modos. Sus padres adoptivos aceptaron a Edahi sin vacilar ni un segundo y le otorgaron un nombre pues sus padres originales no se habían atrevido a darle uno.

Pasaban los años y Edahi crecía lentamente poco a poco, sin parar, pero demasiado lento para sus padres humanos, que no pudieron verle hacerse un hombre incluso despues de cuarenta años, ellos se murieron sin poder cuidarlo hasta el final, sin embargo en esos años Edahi fue el niño más feliz de universo, con unos grandes padres y aprendiendo muchas cosas sobre el mundo y sobre la vida. Cuando se quedó huérfano intentó buscarse un trabajo para poder tener dinero para comer algo, como le había dicho su papá poco antes de dormirse para siempre. Buscó y buscó, pero nadie le quería dar un trabajo pues para ellos no era más que un crío. Así pasó una decada en la que tuvo que robar y manipular sus palabras para conseguir comer y dormir bien.

Poco después conoció a Silya, ella lo acogió, lo cuidó, le dió ropa limpia y se lo llevó consigo de viaje por todo el mundo, con ella descubrió que tan grande era el mundo y todo el tiempo que tenía para conocerlo, también lo que él era y por qué no parecía crecer. Con esto aprendió a utilizar sus poderes y el arte de la espada para así poder ayudar a las personas. El tiempo pasaba y ella no envejecía gracias a que tampoco era humana, cada vez le cogía más cariño hasta que un día le pidió permiso para apellidarse igual que ella y así ser su "hermano", feliz con su nuevo apellido, fueron a celebrar que ahora eran una familia. Allí en ese hostal, se dio cuenta de que Silya no estaba indefensa ante los seres no-humanos y de cuan despreciables eran los demonios. Gracias a sus poderes no tuvo que preguntarle sobre el pasado a su querida hermanita que parecía tener recuerdos muy oscuros con los demonios, desde ese día odió a los demonios por todo lo que le habían hecho a Silya y por cómo se comportaban todos, por eso nunca entendió que ella lo acogiera y lo cuidara con tanto cariño y amor.

Cuando cumplió los cien decidió que debía dejarle hacer su trabajo a su hermana y él viajaría intentado ayudar a los humanos y cumpliendo las órdenes que como a Silya le eran dadas por unos ángeles. Se marchó con la única promesa de que una vez al año se reunirían y que si se necesitaban se llamarían para acudir al auxilio del otro.


Gustos:

Disgustos:

Poderes:

- Puede ver los sentimientos, los sueños y los recuerdos, también puede comérselos haciendo que desaparezcan del individuo.

- Es capaz de hacer dormir a las personas.

- Puede transportarse de un lado a otro a través del mundo de los sueños, es decir si encuentra a una persona o a un ser que este durmiendo cerca de donde quiere ir tan solo tiene que usar sus poderes para entrar físicamente en el sueño y luego salir, encontrandose en el lugar en el que está el que duerme.

-


Extras:

- Se suele comer las pesadillas, y los malos pensamientos de las personas, pero nunca se ha comido un recuerdo por malo que sea ya que piensa que es algo sagrado y que no debería ser tocado.

- Nunca a querido comprender a los demonios, simplemente no quiere tener nada que ver.

- No a leido la carta que le dejaron sus padres reales, pero tampoco a sido capaz de tirarla sin saber lo que hay dentro.

- Tiene una espada que le dieron los "superiores" cuando decidió irse por su cuenta, esta incrementa sus poderes y hace que los seres mágicos tarden más en regenerarse.


Color de roleo: a61e1e





Wendy me explicó que Cain odiaba mantenerse quieto sin poder hacer nada por lo que la única solución que teníamos era entretenerlo para que no pensara en ese tema. Acepté su sugerencia que que fuera a hablar con él haber si averiguaba algo de lo que le ocurría. Miré un momento hacia delante para ver cómo Isaro y Silya estaban uno frente al otro haciendo saludos de cortesía para mostrar a los niños que estaban cerca cómo se invitaba a una persona a bailar, se los veía felices. Hacían una maravillosa pareja como bailarines y se parecían mucho en actitud, por lo que verlos practicar sin música me traía recuerdos de cuando los tres nos lo pasábamos tan bien.

Algo más lejos estaba Eva hablando con Dino, escuchaba fácilmente la conversación a pesar de la distancia "Pronto será el cumpleaños de Eva" pensé tranquilamente mientras volvía a mirar a Isaro que en ese momento hacía girar a Silya con gracilidad. Sonreí para mí mismo -¿Qué tal si hacemos una fiesta de cumpleaños para Eva y así entretenemos a Cain?- pregunté esperando que mi idea le gustara a Wendy y que la modificara como más le conviniera.

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981 Re: La guerra de los Mil Años el Sáb Abr 08, 2017 2:02 pm


Wendy:
-Nombre: Wendy D'font
-Edad: 20
-Descripción fisica: Una chica de cabellos largos, ojos color miel y piel clara. Es un poco más delgada de lo que a Scar le gustaría, pero se niega a comer más de lo que necesita. Suele llevar las manos limpias y las uñas arregladas, el pelo suelto decorado con un lazo y no utiliza ni pulseras ni colgantes, tampoco anillos. Le gusta ir con colores cálidos, como el marrón o el naranja, y prefiere los vestidos, a no ser que necesite llevar pantalones (por ejemplo, para ir a la montaña o ayudar en algo).

-Descripción psicológica:
  Desde pequeña siempre ha sido una chica tímida pues sus padres, al ser un mitad ángel y una medio demonio no eran bien vistos en casi ningún circulo social. Le encanta la naturaleza y con su tía aprendió todo lo que pudo antes de que sus caminos se separasen, por lo que se enfada si alguien la hiere o ensucia. No le gusta hacer daño a los animales ni destrozar las plantas, por lo que prefiere no mirar cuando hay caza o talan para leña. Es muy dulce y amable, pero su timidez le impide mucha de la sociabilidad que le gustaría tener, por suerte para ella, Scar es un remolino. De llanto fácil y alegría contagiosa, parece más una niña cuando esta rodeada de algoque le gusta.
-Historia: Los padres de Wendy, su tía y su primo mayor se mudaron a la aldea improvisada cuando ella tan solo tenía tres años. Sus recuerdos de esa época son borrosos, pero el olor del valle, la tranquilidad y el haber huido de unos horribles ruidos nocturnos hicieron que la pequeña durmiese bien y sin problemas durante el resto del tiempo. Nicole, su tía, la alentó con su amor a la naturaleza, enseñandole a partir de los cinco años todo lo que sabía y la pequela podía aprender. Su padre, Jack, un medio ángel que había escapado por los pelos de la masacre a su familia, la cuidaba pero nunca lo notó tan cariñoso como cuando estaba con su madre. Wendy no lo entendía y sus preguntas se respondian con "tiene un mal día, cielo". Martha, su madre, medio demonio, intentó enseñarle la magia que conocía, pero enseguida se dieron cuenta que las habilidades sobrenaturales de la pequeña no se desarrollarian si ella no quería. Y la pequeña, ignorando a sus maestros, salía corriendo tras una mariposa o se paraba a alimentar a cualquier animal.
Conforme crecía, algunas de las conversaciones qe antes pasaban inadvertidas para ella, fueron cobrando sentido. Su madre se había quedado embarazada sin proponerselo, Jack no quería hijos pero no había sido capaz de abandonar a Martha a su suerte. Por eso, aunque si la veía llorar o herida, si se paraba, no solía mostrar verdaderos signos de amor a su pequeña. Nicole, hermana de Jack, que no había podido tener hijos, le brindaba todo el cariño que su padre no le profesaba. Noir, su primo mayor, hijo del marido de Nicole, fruto de una relación anterior, un ángel, no era partidario de jugar con niñas. Él quería unirse al ejercito.
Cuando cumplió los 16 años, se escapó de casa, haciendo que su madre fuera tras él.  Algunas cartas llegaron durante los siguientes años, con su nuevo hogar, la nova de Noir y el nuevo hijo, un humano adoptado por parte de Nicole pero, tras un par de semanas sin noticias, los padres de Wendy tomaron rumbo a aquella morada, dejando a la joven en aquella aldea protegida, donde estaban seguros de que su vida continuaria tranquila y sin problemas. Le mandan una carta cada semana mínimo y, si no pueden, una paloma de luz, creada por Jack, la visita poco despues, para llevarle un regalo y quedarse con ella al menos unas horas.
-Gustos y disgustos:
+La naturaleza
+Los animales (sobre todo los zorros y serpientes) y las plantas (sobre todo la lavanda y la menta)
+Los dias con el cielo lluvioso
+La cecina
+Té de lavanda (Laimae) y menta
+Las noches donde las nubes rodean la luna.
+Cuevas oscuras
-Los sobrenaturales extremistas
-Su tio
-Que le pregunten algo y se la queden mirando muy fijamente
-Que Scar llore
-Poderes: No los ha desarrollado (por elección propia).
-Extras: Cuida de los niños de la aldea y es la profesora de naturaleza oficial, encargada de ir a por hierbas medicinales y separación de hongos venenosos. Vive con Scar desde hace relativamente poco, pero se lleva genial con ella. Ha aprendido medicina humana para complementar los conocimientos de Scar.
Me sorprendió que Edahi supiera que pronto era el cumpleaños de Eva. Aún quedaban un par de dias y realmente no sabíamos como celebrarlo, las fiestas solian ser un tanto aburridas sin saber que hacer, aunque siempre pretendiamos que, por un día, cada niño se sintiera especial. Miré a Eva cuando me propuse hacerle una fiesta, por suerte no parecía haberse enterado de nada.
-Es una idea genial -La única parte negativa era que una fiesta para un niño significaba que todos los demás también querrían una -Podemos aprovechar tambien para que los padres de Laima informen al pueblo de que se quedan a vivir aquí -Esto se lo dije en bajo al oido, no quería que nadie pudiera escucharlo, pues solo ellos, la niña y yo lo sabíamos. Querian asegurarse de varias cosas y por eso Adam, el más pequeño de los dos, se había marchado de viaje esos días. Esperabamos que no tardase mucho en llegar.
-Avisaré a Scar. Aunque no lo parezca adora las fiestas -Le dije, sonriendole. Seguro que una fiesta no solo animaba a los niños sino que relajaría el ambiente de la aldea y nos sentaría bien a todos. La clase terminaba, pero dejé que jugasen un rato más ya que hoy era una situación "especial". Tras más o menos media hora extra, los llamé para volver a recoger todo y ponernos en marcha para volver.


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982 Re: La guerra de los Mil Años el Sáb Abr 08, 2017 2:31 pm


Silya:


Nombre: Silya Losarig


 
Edad: 142 años


 
Descripción física: Silya es rubia su cabello cae laciamente hasta mitad de la espalda, tiene una tez bastante pálida que le hace parecer que nunca ha trabajado en el campo ni caminado siquiera sobre él, por tanto muchas personas cuando la ven creen que es alguien importante. Sus ojos grandes y expresivos, son una mezcla entre el castaño y el dorado, que le hace destacar aún más. Su aspecto en general es de una muchacha bastante joven y frágil, a pesar de esto tiene una fuerza y velocidad sobre humana que la hace capaz de cosas bastante sorprendentes. Aunque lleve armas, no parece nada amenazante, más bien parece una chica sensata que nunca las usaría de verdad y que las tiene para no verse indefensa… grave error. Tiene una voz muy suave, dulce y tranquila que hace que cualquier cosa que diga, incluso un insulto, parezca bonito. Silya nunca alza la voz, ya que no considera agradable el gritar, por esto a veces es tan solo un murmullo que no se escucha realmente, pero de igual manera parece importante y te obliga a preguntar qué dijo. Ella tiene una sonrisa cálida y sincera que hace que cualquier cosa, por mala que sea parezca menos importante que antes, pero su mirada es tan expresiva que de vez en cuando refleja lo que tiene en su interior, y no siempre en tranquilidad y felicidad. Las alas de Silya son largas, bellas y totalmente blancas, aunque cuando mata a alguien o hace algo que luego le hace sentir culpable, sus salas se muestran en tonos grises claros. Éstas están todo el rato plegadas perfectamente sobre su espalda, sin que se noten en lo más mínimo, pero por si acaso siempre se pone capas que cubran su espalda. 
 
Imagen:


Descripción psicológica: Es una persona muy honesta consigo misma y con los demás, es bastante detallista. Silya transmite tranquilidad, calma y felicidad allá por donde va, ella se preocupa por todos los seres del planeta, y aunque no lo demuestre nunca quiere herir a nadie. Parece algo callada, pero ese silencio no es incómodo, tan solo le gusta el prescindir de tener que hablar tanto. A pesar de esto superficialmente aparenta ser una persona muy cálida, que es verdad muy en el fondo, pero entre la falsa y la real hay un estado en el que se muestra fría y desinteresada con aquellas personas que ha visto más de dos o tres veces, ya que no quiere cogerle cariño a seres tan efímeros como lo son los humanos o cualquier otro ser que habite allí. Silya tiene una cálida sonrisa para los que no conoce y para los que verdaderamente quiere, y da igual si la encuentras de mal humor, ella será amable y ayudará a lo que sea que necesites, eso sí, sino eres uno de sus objetivos. Ella es bastante solitaria, y no se da cuenta, porque protege a los que quiere sin involucrarse con ellos, incluso si ella tiene que salir herida no dudará ni un momento. Cuando no sabe que hay alguien a veces tiene una mirada triste en el rostro que muestra los restos de su pasado.
 


Historia: Ella era el ser más raro que habitaba en la tierra, hija de un ángel y una mujer mestiza mitad ángel mitad humana, Silya era tres cuartas partes de ángel, ella era el fruto del amor de sus padres, pero también era de la necesidad de un ángel que caminara por la tierra por tiempo indefinido, ya que los ángeles reales no podían pasar más de uno o dos años en la tierra seguidos y luego un periodo de algunos años hasta que volvían a poder pisar la tierra sin que esta los debilitara y los hiciera cambiar de bando y convertirse en un ángel caído que sí podían caminar por la tierra todo el tiempo. Ella se crió con su madre, feliz en un pequeño hogar en medio de ninguna parte, que tenía todo lo que necesitaban para vivir. Ambas eran felices juntas mientras Silya aprendía magia, pero pronto superó a su madre, ella tenía el nivel de casi un ángel, sin llegar a ser tan rápida ni fuerte. Aprendía rápido cualquier cosa que se le enseñara, desde leer hasta tirar con arco, pasando por multitud de disciplinas que no tardaba ni dos semanas en dominar a la perfección. 


Silya también quería mucho a su padre que venía cada cinco años para quedarse uno o dos años con ellas, con él aprendió a volar, que fue lo que más le costó. También se convirtió en una guerrera fuerte, tanto en la espada como en la magia, lo que ella no sabía era que la estaban entrenando para que fuera una protectora del orden y por consiguiente una asesina de humanos y a veces demonios. Siendo todavía cría se enteró de los planes que tenían para ella y simplemente los asimiló como necesarios para que pudiera vivir tranquila, pero eso no pudo durar más tiempo, un grupo de demonios liderados por un ángel caído irrumpieron en su pequeño hogar… se habían enterado mediante el soplo de aquel ángel recientemente caído, de que allí vivía una mestiza con su marido, y su pequeña hija. Ese año su padre no estaba para protegerlas, era la primera vez que ella se encontraba con demonios, y no supo actuar con suficiente rapidez. 


Fueron segundos, minutos u horas las que pasó mirando el cuerpo ensangrentado y cruelmente degollado de su madre, que tenía la mirada perdida dirigida hacia donde estaba ella. Los demonios la habían dejado vivir porque nunca se les pasó por la cabeza que ella fuera hija de un ángel original, pensaban que era hija de un humano e inofensiva con ese pequeño poder, sin embargo el ángel caído culpable de la muerte de su madre se había callado la verdad y le salvó la vida. Él sabía que por más que la hirieran y le doliera como a cualquier persona, ella sanaría, así que después de que los demonios se divirtieran un poco infligiéndole algunas heridas que le habrían causado la muerte si fuera casi humana, les ordenó retirarse, dejando a Silya sola en lo que había sido su antiguo hogar, junto con él cadáver de su preciosa madre a la que tanto había querido. Y allí se quedó llorando, sin comer ni beber durante días o quizás semanas, hasta que unos amigos de su padre la sacaron de allí en brazos y enterraron el cuerpo de su madre. 


Ellos se quedaron con Silya durante dos años, ayudándole a recuperarse de aquel gran trauma sin mucho éxito, sus alas eran cada vez más grises debido a que se sentía responsable de la muerte de su madre y poco después de la caída de su padre, que debido a la tristeza de saber que el alma de su amada había sido llevada al infierno y a su sentimiento de culpabilidad se convirtió en un ángel caído, pero nunca se alió con los demonios, tan solo caminaba por la tierra como un ser sin motivo de existencia, esperando encontrar algo que le hiciera volver a ser quien era. Desde ese día, nunca más se volvió a encontrar con su hija a la cual parecía haber olvidado casi por completo.


Después de unos años, Silya se recuperó y empezó con que tenían en mente los “superiores”, hacía bastantes años que se había iniciado una guerra interminable entre humanos, y por culpa de eso había gran odio, asesinatos, venganzas y maldad, que alimentaban y volvían más poderosos a los demonios, al mismo tiempo, hacía más débiles a los ángeles reales. Por tanto, ella tenía que evitar el mayor número de casos malignos, adelantándose a los acontecimientos, matando así a personas que no habían cometido asesinato para que sus almas no se corrompieran o influyendo para que no ocurriera aquello por lo que estaba debía intervenir. Nunca discutía las órdenes que recibía, pero de repente un día dejó de recibir órdenes, la guerra incrementaba y estaba haciendo imposible a los ángeles comunicarse con ella, y no podían desvelar lo que tanto tiempo habían ocultado, que ellos existían.
 
Gustos:
+ Naturaleza
+ Música
+ Personas
+ Tranquilidad
+ Silencio
+ Viento
+ Volar
+ Usar su magia para el bien
+ Defender a todas las personas
+ Sinceridad
 
Disgustos:
+ Mentiras
+ Recordar cualquier cosa de su pasado
+ Demonios asesinos
+ Humanos corruptos
+ Gritos
+ Suciedad de las ciudades
+ Guerras
+ Cadáveres
 
Magia: Se irá añadiendo con forme vayan apareciendo


Extras: 

Tiene multitud de poderes diferentes, que se irán desvelando poco a poco.

Aunque no lo admitiría Silya nunca aprendió a socializar, ni las ironías y sarcasmos, y esto a veces le dificulta el trabajo.

Por más edad que tenga, sigue teniendo un lado infantil que aparece algunas veces. 

Tiene un arco y un carcaj lleno de flechas y un mandoble. El mandoble cualquiera que intentara cogerlo le sería imposible porque pesa algo así como una tonelada, fue fabricado especialmente para ella, ya que las otras espadas tenían tan poco peso para ella que salían disparadas a cualquier lugar, o se rompían con tan solo coger la empuñadura.

Ella nunca ha odiado a los demonios, ya que no todos son malvados, ni se alimentan de los pecados de los seres vivos. Por eso piensa que hay que mirar a cada demonio individualmente y no como raza.

Color de roleo: f7e240



Ya de regreso Edahi y Wendy nos hablaron de lo que estaban planeando de una pequeña fiesta en un par de días por el cumpleaños de Eva, animando de paso a Cain que estaba todavía convaleciente -¡Sí!- dije entusiasmada agarrando la mano de Isaro y sonriéndole -Podríamos hacer una de nuestras actuaciones- se veía que él también estaba emocionado por la idea de volver a bailar junto a mi -Eso sería fantástico, desde que nos separamos no he vuelto a bailar- su sonrisa era más calmada que la mía, reflejaba un poco su apacible forma de ser.

Edahi que estaba al lado de Wendy decidió por fin explicarle nuestro pasado como grupo -Nosotros tres estuvimos viajando con un grupo ambulante por todo el continente del este dado espectáculos de baile- me miró para confirmar que no me importaba que lo supieran -Después de un tiempo nos separamos del grupo y nos vinimos para seguir actuando en este continente- Me hizo gracia que aunque dijo que bailábamos no le contó que él era quién hacía la música. Muchas veces teníamos que adelantarnos los tres para ver el estilo de canciones del lugar y adaptar el ritmo, la música y el baile a lo que gustaba en aquella zona… era algo realmente único cuando veías a la gente emocionada por ver cómo te movías, aunque sin duda el que siempre se llevó la mitad de las admiradoras fue Edahi, cuando tocaba su cara de concentración y precisión lo hacían destacar aún más, volviendo más atractivo para los ojos de muchas muchachas.

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983 Re: La guerra de los Mil Años el Sáb Abr 08, 2017 2:55 pm


Wendy:
-Nombre: Wendy D'font
-Edad: 20
-Descripción fisica: Una chica de cabellos largos, ojos color miel y piel clara. Es un poco más delgada de lo que a Scar le gustaría, pero se niega a comer más de lo que necesita. Suele llevar las manos limpias y las uñas arregladas, el pelo suelto decorado con un lazo y no utiliza ni pulseras ni colgantes, tampoco anillos. Le gusta ir con colores cálidos, como el marrón o el naranja, y prefiere los vestidos, a no ser que necesite llevar pantalones (por ejemplo, para ir a la montaña o ayudar en algo).

-Descripción psicológica:
  Desde pequeña siempre ha sido una chica tímida pues sus padres, al ser un mitad ángel y una medio demonio no eran bien vistos en casi ningún circulo social. Le encanta la naturaleza y con su tía aprendió todo lo que pudo antes de que sus caminos se separasen, por lo que se enfada si alguien la hiere o ensucia. No le gusta hacer daño a los animales ni destrozar las plantas, por lo que prefiere no mirar cuando hay caza o talan para leña. Es muy dulce y amable, pero su timidez le impide mucha de la sociabilidad que le gustaría tener, por suerte para ella, Scar es un remolino. De llanto fácil y alegría contagiosa, parece más una niña cuando esta rodeada de algo que le gusta.
-Historia: Los padres de Wendy, su tía y su primo mayor se mudaron a la aldea improvisada cuando ella tan solo tenía tres años. Sus recuerdos de esa época son borrosos, pero el olor del valle, la tranquilidad y el haber huido de unos horribles ruidos nocturnos hicieron que la pequeña durmiese bien y sin problemas durante el resto del tiempo. Nicole, su tía, la alentó con su amor a la naturaleza, enseñandole a partir de los cinco años todo lo que sabía y la pequela podía aprender. Su padre, Jack, un medio ángel que había escapado por los pelos de la masacre a su familia, la cuidaba pero nunca lo notó tan cariñoso como cuando estaba con su madre. Wendy no lo entendía y sus preguntas se respondian con "tiene un mal día, cielo". Martha, su madre, medio demonio, intentó enseñarle la magia que conocía, pero enseguida se dieron cuenta que las habilidades sobrenaturales de la pequeña no se desarrollarian si ella no quería. Y la pequeña, ignorando a sus maestros, salía corriendo tras una mariposa o se paraba a alimentar a cualquier animal.
Conforme crecía, algunas de las conversaciones qe antes pasaban inadvertidas para ella, fueron cobrando sentido. Su madre se había quedado embarazada sin proponerselo, Jack no quería hijos pero no había sido capaz de abandonar a Martha a su suerte. Por eso, aunque si la veía llorar o herida, si se paraba, no solía mostrar verdaderos signos de amor a su pequeña. Nicole, hermana de Jack, que no había podido tener hijos, le brindaba todo el cariño que su padre no le profesaba. Noir, su primo mayor, hijo del marido de Nicole, fruto de una relación anterior, un ángel, no era partidario de jugar con niñas. Él quería unirse al ejercito.
Cuando cumplió los 16 años, se escapó de casa, haciendo que su madre fuera tras él.  Algunas cartas llegaron durante los siguientes años, con su nuevo hogar, la nova de Noir y el nuevo hijo, un humano adoptado por parte de Nicole pero, tras un par de semanas sin noticias, los padres de Wendy tomaron rumbo a aquella morada, dejando a la joven en aquella aldea protegida, donde estaban seguros de que su vida continuaria tranquila y sin problemas. Le mandan una carta cada semana mínimo y, si no pueden, una paloma de luz, creada por Jack, la visita poco despues, para llevarle un regalo y quedarse con ella al menos unas horas.
-Gustos y disgustos:
+La naturaleza
+Los animales (sobre todo los zorros y serpientes) y las plantas (sobre todo la lavanda y la menta)
+Los dias con el cielo lluvioso
+La cecina
+Té de lavanda (Laimae) y menta
+Las noches donde las nubes rodean la luna.
+Cuevas oscuras
-Los sobrenaturales extremistas
-Su tio
-Que le pregunten algo y se la queden mirando muy fijamente
-Que Scar llore
-Poderes: No los ha desarrollado (por elección propia).
-Extras: Cuida de los niños de la aldea y es la profesora de naturaleza oficial, encargada de ir a por hierbas medicinales y separación de hongos venenosos. Vive con Scar desde hace relativamente poco, pero se lleva genial con ella. Ha aprendido medicina humana para complementar los conocimientos de Scar.
Por supuesto, el entusiasmo desbrodó rapidamente a Silya, que le dijo a Isaro de hacer una de sus actuaciones. No comprendí bien a que se referían, hasta que Edahi me contó un poco su historia en común. Habñian sido un grupo de baile ambulante, hacía mucho, mucho tiempo. Yo sonreí.
-¿Ha cambiado mucho el mundo desde esa época? -Les pergunté, mirandolos -Yo no he vivido tanto y llegué aqui muy pequeña, asi que solo se lo que ocurre fuera por lo que me cuenta Sessy -Y los pocos viajes que había hecho a la capital, claramente no era lo mismo que vivir donde quisieras el tiempo que necesitases, a pesar de que estando quieta me aseguraba de tener siempre lo necesario.


Llevo un rato haciendome el dormido mirando a un punto fijo de la pared, dandole vueltas una y otra y otra vez a las palabras de Cain. Tiene razón en todo, es lo mismo que yo llevo pensando un tiempo, desde que le ofrecí a Tefael esta extraña relación que él aceptó sin problemas. Pero también es verdad que estoy mejor, que no tengo casi ataques de histeria, ni me transformo de golpe. Suspiro cerrando los ojos al acelerarse mi corazón por el miedo de que ocurra eso en un lugar pequeño con Cain, Tefael o cualquier otra persona conmigo. Ellos no merecen pasar por esto, es solo cosa mía.
Sin embargo, él no lo entiende, solo me defiende de todo, incluido de mí mismo, alejandome de lo negativo para que me sea fácil pensar con claridad, no quiere ver el peligro que eso le atañe, ni sería capaz de hacer nada si las cosas salieran mal. Dudo que me matase si llegase el momento en que lo necesitase. Desolado por el sentimiento de que le ocurra algo por mi culpa, me doy la vuelta para abrazarlo. Abro la boca para decir algo, pero las palabras no salen y decido mirar si está despierto. No voy a molestarlo si sigue durmiendo y casi prefiero que sea así.


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984 Re: La guerra de los Mil Años el Sáb Abr 08, 2017 4:21 pm


Isaro:
*Nombre: Isaro Narabul


*Edad: 145 años


*Descripción física: Su cabello es morado claro con algunos mechones más oscuros, suele tenerlo un poco desordenado. La mirada violácea que tiene es amable y sincera, al igual que su sonrisa que desvela la tristeza que alberga en su interior. Las orejas le acaban en punta, que es lo que más puede destacar de él además de su color de pelo. Su cuerpo es delgado y elegante, para la mayoría de personas puede parecer frágil o delicado, pero a pesar de esa apariencia es capaz de resistir mucho además de que sigue teniendo la fuerza de un demonio. Tiene unas extrañas marcas que rodean ambos tobillos, que suele taparlas con lo que puede.

Cuando se transforma se vuelve un tigre gigante y feroz de color morado oscuro con rayas negras cruzando su cuerpo, los ojos le cambian a color azul cielo y se vuelven más felinos. Además le aparecen unos grandes colmillos superiores que le aportan la agresividad que en su otro cuerpo no impone.

Transformado y sin transformar:





*Descripción psicológica: Es una persona bastante tímida e insegura, siempre está disculpándose por todo lo que hace y agradeciendo lo que los demás hacen por él. Cuando lo conoces mejor, descubres a una persona cálida y amable que siempre intenta hacer lo mejor. Es muy paciente y difícil de enojar, pero cuando  su serenidad y calma son destrozadas atente a las consecuencias.

Sonríe con facilidad, pues cualquier cosa lo hace feliz. Nunca espera nada a cambio. Isaro también es algo cabezota y sincero, siendo unas de sus mejores facultades. Por desgracia es muy sensiblero y tiende a llorar con facilidad, aunque casi nunca por él mismo… más bien por lo que los demás sufren cerca suya.


*Historia: Nacido en Zéndikar, un reino más allá del horizonte, donde el mar es el mejor sustento para sobrevivir, vivió Isaro. No recuerda a sus padres o a algún tipo de familia que no fuera el sobrino del rey. En ese lugar apartado de la mayoría de culturas, los cazadores de demonios habitaba por todos lados y usaban a los demonios que conseguían coger de muy pequeños para usarlos a su antojo… es decir, los convertían en esclavos de la sociedad.

La mayoría de la gente los veía como simples humanos esclavos, pues solo los altos cargos y los cazadores sabían lo que eran realmente despreciándolos más que cualquier otra persona. Su dueño, el sobrino del rey, lo estuvo torturando tanto física como psicológicamente desde que no era más que un crío. Isaro estaba acostumbrado a todo aquello, aterrado de que se enfadaran con él vivía cada día obedeciendo las órdenes que le daba su señor, que siempre le recordaba que no podía escapar y que si lo intentaba llamaría a los cazadores para que acabaran lo que empezaron.

Daba igual cuantas heridas fueran hechas en su cuerpo, todas se curaban excepto las creadas con aquellos grilletes de tal extraño metal que no solo le era imposible de romper, sino que le abrasaba como si fuera fuego cuando a los humanos no les ocurría nada al tocarlo. Al parecer era algún tipo de arma para mantenerlo sujeto. El rey murió pronto y su hermano subió al poder… los años se sucedían y la monotonía ya se había instaurado en la mente de Isaro, el tiempo pasaba más rápido para los humanos, finalmente su dueño llegó al poder. Aunque eso no le interesaba a un esclavo como Isaro, pues su papel era el mismo que antes: divertir, entretener y obedecer.

Más rápido de lo que él creyó su amo, quién lo había estado torturando por más de 70 años falleció, dejándolo como regalo a su hijo que era tan cruel como el anterior dueño. No le cambió mucho la situación por el traslado, tan solo era menos veces castigado y cuando su dueño estaba feliz, mejor alimentado. Otros treinta años pasaron antes de que este humano falleciera. Isaro ya pensó que otro nuevo vendría para hacerlo su esclavo, pero no fue así, en su lecho de muerte el rey liberó a todos los demonios que habían sido obedientes toda su vida. Nadie estaba desacuerdo con esa decisión, pero ninguna persona se atrevía a contradecirlo sobretodo teniendo a tantos demonios que defenderían a su señor hasta la muerte. Los más disgustados fueron los cazadores que aceptaron con la única condición de que tenían que salir del reino y nunca regresar.

Sin grilletes, patria o dinero, Isaro vagó por las tierras cercanas haciendo lo único que se le daba bien además de las luchas contra otros esclavos, bailar. Se buscó un grupo ambulante con el que viajar y rehacer su vida desde cero intentando aprender qué era lo que le gustaba y lo que no, cómo funcionaba el mundo en realidad y cuántas personas eran amables con él sin saber nada sobre su pasado. En el grupo ambulante hizo una gran amiga que bailaba con él en las actuaciones y un pequeño amigo que tocaba la música, cantaba y hacía todas las cosas que los demás no querían, como era cocinar o curar a los que se herían en sus actuaciones. Estos dos eran Silya y Edahi.

Fueron tres los años que disfrutó con esta compañía, él nunca les dijo sobre su identidad, aunque ellos tampoco preguntaron ni informaron de la propia. Poco a poco el grupo ambulante se empezó a dirigir a Zéndikar, por lo que Isaro prefirió dejarlos. Lo que no se esperaba es que Silya y Edahi decidieran irse con él, los tres juntos escogieron cruzar el mar y cambiar de continente para llegar a aguas más tranquilas que son las actuales. Poco más de un año después Mitzrael apareció en su mundo y tras una sola noche, supo cómo amenazarlo para que se marchara con él y dejara a sus únicos dos amigos. Mitzrael, al igual que Silya y Edahi, sabía parcialmente de su pasado y averiguó que si Isaro volvía a su lugar de nacimiento o avisando a un cazador, sería asesinado o convertido de nuevo a la esclavitud.

Esto fue suficiente para que el sumiso de Isaro aceptara seguirlo. No fue hasta una semana más tarde que volvió a ver a Silya, aunque esta vez en su verdadera forma. Aquello lo dejó bastante sorprendido, más por que no lo hubiera descubierto en todo el tiempo que estuvieron juntos que en que matara a los compañeros que acababa de conocer. Esa vez fue la última vez que vio a Silya, y aunque ensangrentada la mirada de tristeza en el rostro de su amiga se quedó grabada en él hasta el día de hoy.

Los años pasaron, las torturas de Mitzrael eran peores que cualquier otra que hubiera tenido anteriormente, él conocía el límite físico de un demonio por lo que siempre rozaba la línea… y cuando se pasaba lo único que tenía que hacer era curar un poco o entregar algo de oscuridad para sanarlo antes de que se muriera. Isaro nunca supo si lo que tenía Mitzrael con él era odio o la simple relación amo-esclavo que había tenido anteriormente. Solo tenía que aguantarlo, no era tan difícil soportar algo así cuando solo cuatro años de tu vida habían sido en plena libertad… al fin y al cabo un esclavo siempre será visto como un esclavo…¿No?


*Gustos:
+Dulces
+Noches
+Bailar
+Canciones
+Visitar nuevos lugares
+Que las personas a su alrededor sean felices


*Disgustos:
+La comida salada


*Poderes:
(Todavía no los tengo decididos)


*Extra:

-Siempre que alguien levanta una mano para acariciarle o tocarle cierra fuertemente los ojos creyendo que lo van a golpear.

-Tiene miedo a los rayos, por que la mayoría de las veces Mitzrael lo torturaba así.

-No tiene dificultad en hablar de su pasado como tal, pues aunque no está orgulloso de él, no le ve nada por lo que no se deba contar.


*Color de roleo: 3f2380


No parecía que la oferta de Silya de que actuáramos en aquella fiesta fuera mal recibida -La verdad es que en el continente del este la guerra es muchísimo menor, solo se les presentan batallas desde el océano provenientes de aquí- de solo recordarlo un sentimiento apacible llenaba mi interior -Era un lugar muy bonito, nadie se preocupaba por la guerra, todos eran bastante felices- ciertamente esto era así solo por que los demonios del reino de Zéndikar eran los únicos que iban a la batalla, y al luchar con simples humanos era casi imposible perder. Aunque el reino era pequeño estaba a cargo de todo el poder militar del continente, ya que había muy buena relación con todos los países del continente… también es que nadie se atrevería a enfrentar a Zéndikar.

-Cuando llegamos aquí nos sorprendimos mucho de la cantidad de conflictos, y batallas que había en la mayoría de las ciudades más grandes- añadió Edahi. Aunque no ganábamos tanto por culpa de que las guerras se llevan todo, podíamos ver las sonrisas de las personas desafortunadas que eran capaces de disfrutar de un pequeño baile y tranquilizar sus corazones al pensar que si había viajeros era por que la guerra se alejaba.

Mi cara debía estar seria por que Silya tiró con dulzura de mi manga para llamar mi atención. La miré a los ojos viendo que estaba algo tímida, como si dudara de algo -Toma, esto es para ti- bajé la vista para ver que era lo que me entregaba para sorprenderme inmensamente, abrí más los ojos sin saber que decir. -Edahi me ayudó con la cadena, ya que creí que el cuero podría romperse con más facilidad- añadió mientras ponía en mis manos el regalo que ella me daba. Era una cadena larga sin ningún tipo de enganche con una pluma blanca de cristal colgando en el centro. Era realmente bonito, además de que la cadena parecía estar hecha de un material muy resistente al fuego y a la fuerza -No… No sé qué decir- comenté empezando a ver como mis lágrimas se desbordaban ¿Cómo podía ser tan dichoso? No creí que me pudiera merecer tanta bondad que me entregaba el mundo sin dar nada a cambio.

Al ver que me emocionaba tanto Edahi me hizo el favor de ponerlo por mi, era bastante largo, lo suficiente por si me transformaba o al menos esa impresión me daba. -Muchas gracias- dije por fin lanzándome a los brazos de Silya como tantas otras veces lo había hecho. Ella me acarició la cabeza hasta que logré recomponerme, yo ya sabía el significado de las plumas, Mitz me lo había contado vagamente un día que estaba más agradable de lo normal. Silya me estaba mostrando su gran afecto por mi -Quise entregártela cuando todavía viajábamos, pero habrías descubierto mi naturaleza… así que la he guardado todo este tiempo para cuándo nos volviéramos a ver- Se notaba que realmente me la había querido dar cuarenta años atrás cuando todavía éramos un equipo. Le cogí de la mano y sonreí abiertamente -Yo también guardé un regalo para ti, pero no te lo puedo dar ahora mismo- No parecía importarle esperar, ya que la emoción de que tuviera algo que quisiera darle la hacía sentirse honrada.

-Bueno chicos, todavía tenemos que dejar a los niños en sus casas así que no os escapéis para practicar, y debéis comer antes para recuperar fuerzas- la voz de Edahi nos hizo reír, era el que cuidaba de nosotros a pesar de ser bastante más joven. Si no fuera por él nos habríamos metido en muchos más problemas, sobre todo con organizar las tareas en las que se ocupaba de todo lo que nadie quería para que no hubiera conflictos internos.




Tefael:


- Nombre: Tefael Odicil

- Edad: 820 años

- Descripción física: Tiene el cabello grisáceo, largo a mitad de espalda y suele tener gran parte atado en una cola baja. Sus ojos tiene el mismo tono de gris, son llamativos y suelen atraer a las personas. Tiene una sonrisa cálida y sensual, parece muy dulce, pero suele esconder pensamientos poco dignos de un ángel. No tiene demasiada musculatura, pero lo compensa con su fuerza, magia y velocidad. Es un chico de una altura media alta. Sus alas son todo un espectáculo pues son totalmente blancas por dentro y blancas con manchas negras por fuera, también son realmente grandes y esponjosas. Su tono de piel es similar al de Silya, bastante claro como si nunca fuere por el sol.

Tefa:

- Descripción psicológica: Tefael es una persona divertida y animada, que no puede evitar hacer comentarios inapropiados y bromas inesperadas. Le encanta llamar la atención y hacer caos en asuntos pequeños. Le gusta hacerse el misterioso y el interesante, para intrigar a las personas que no conoce demasiado. Pero a pesar de todas estas cosas tiene un interior cálido y dulce que pocas personas han llegado a conocer. También es una persona responsable y seria cuando los acontecimientos le obligan a actuar de ese modo, y ante todo Tefael es protector, le gusta tener protegidos a los seres que ama, aunque adora la libertad y la soledad por lo que suele distanciarse por ciertos periodos de tiempo de la gente a la que quiere.

- Historia: Antes de nacer su padre y su madre vivían pacíficamente en tierras humanas, ambos eran ángeles blancos que traían paz y prosperidad a la zona en la que vivían. Un día su madre, se quedó embarazada de Tefael, durante ese tiempo todo fue bien, hasta que un día su padre apareció con las alas completamente negras. Nunca explicó que pasó ni por qué decidió aceptar aquella oscuridad, tampoco nadie le pidió explicaciones. Ambos siguieron viviendo juntos, pues su amor era más fuerte que los bandos y que los colores.

Sin embargo el día del nacimiento de Tefael, ambos se quedaron atónitos, su hijo tenía el interior de las alas blancas y el exterior completamente negras. Nadie sabía cómo podía haber sucedido algo así, pues cuando fue concebido ambos eran blancos. Con el tiempo la parte exterior de sus alas empezó a volverse más blanca gracias a la pureza de su madre, pero nunca terminó de convertirse en blanca dejando manchas en algunas partes. Sus padres pensaron que quizás no estaba hecho para ser un ángel de la luz, así que decidieron dejarlo con su padre y mostrarle lo que era la oscuridad, sin embargo esto tampoco funcionó, sus alas eran negras salvo por unas manchas blancas en el interior.

Debido a esto se pasó la infancia cambiando de plumaje una y otra vez, pero nunca tuvo un solo color, por lo que nunca fue aceptado en ninguno de los dos bandos, y fue convertido en un alas grises aun sin tener las alas de ese color. A pesar de que no era aceptado en ninguno de los dos bandos era capaz de sacar las energías de ambos, pues una ángel ya fuera blanco o negro se abastecía de la energía y la magia que había almacenada en el lugar al que siempre regresaban.

Ya con los años no le importó lo que los demás pensaran de él, era capaz de aprovechar lo mejor de ambos bandos, como era el mentir o el sanar las heridas de otros. Después de un tiempo de marchó de su casa y dejó a sus dos padres solos. Tefael viajó por todo el mundo sin prisa alguna hasta que un día se encontró con su madre que había ido a buscarlo, al parecer una guerra muy intensa había comenzado y había obligado a los ángeles puros a marcharse de la tierra para volver al Cielo. Él nunca hizo nada por impedir la guerra, tampoco por que prosiguiera, simplemente veía cómo algo normal que hubiera guerras, pues la naturaleza humana les obligaba a ello. Siguió su camino por el mundo, esquivando batallas y caminando en zonas tranquilas, hasta que de nuevo le llamaron, una niña que al igual que él podía quedarse en la tierra todo el tiempo que quisiera había nacido. Sorprendido de escuchar que era su prima, la hija del hermano de su madre, se fue volando hasta allí. 

Cuando llegó ya ella ya tenía 5 años, por que le habían avisado después de asegurarse de que de verdad no tenía necesidad de marcharse. A Tefael le resultó extraño que sus alas fueran totalmente blancas y sin embargo siguiera aquí, hasta que conoció a su madre una mestiza de mitad sangre ángel mitad humana. Allí supo que aquella joven no iba a poder ir nunca al cielo, y seguramente tampoco al infierno, se sentía tan identificado con ella que se quedó cerca a vivir por un tiempo y ayudar a su madre a cuidarla mientras el padre no estaba, y cuando éste llegaba él se marchaba un par de años a viajar por ahí. 

Una de esas veces, Tefael se había retrasado en llegar y cuando entró en la casa encontró una escena de lo más sangrienta, a la madre de Silya había muerto, le faltaba un ala y tenía la garganta cortada, además de evidencias de haberla torturado antes de que muriera... Y Silya se aferraba a su madre suplicando de que volviera, a ésta también le faltaba un ala, además de un brazo y multitud de signos de tortura. Él no pudo evitar que su ira creciera, por una vez que había apreciado algo, lo había perdido por su propia culpa. 

Sólo el consiguió sacar a Silya de la casa, y mas tarde empezar a curarla. Su ala y su brazo se regeneraron, pero no recuperó su color blanco puro. Para eso tardó años en los que asimiló lo sucedido, pero cuando lo logró empezó ha cumplir misiones para el cielo, Tefael supuso que era para distraerse y concentrarse en otra cosa así que decidió dejarle sola y verla de vez en cuando. Así lo hizo, cada cierto tiempo iba a visitarla y empezó a ver su mejoría, sobre todo cuando acogió a un pequeño niño demonio y lo trató cómo a su hermano. A él nunca le pareció mal aquello, tan solo extraño, pues eran demonios los que habían matado a su madre y ella iba y acogía uno. Pero al poco tiempo tuvo que admitir que el muchacho era un buen chico y de lo más responsable.

Con los años hicieron un trato de que cada uno o dos años como máximo se verían y se pondrían al corriente. 

-Gustos: ~

-Disgustos: ~

-Magia: ~

-Extra:

+ Adora a los gatos, es incapaz de no sentir fascinación por ellos, además parece ser que los gatos también le adoran a él, pues los atrae con facilidad.

+ Le encanta hacer bromas y crear pequeños disturbios cómicos.

+ Tiene la capacidad de mentir, al igual que muchas cualidades de los ángeles oscuros.

-Color de roleo: c2bec2



Noto como Cryp me rodea entre sus brazos haciendo que habrá los ojos, estaba medio dormido pero sus acciones nunca pasaban desapercibidas para mi -¿qué es esto?- pregunté con una sonrisa -No sueles ser tú el que se me acerca- añadí devolviéndole el abrazo y alejándome para verle el rostro. Notaba que algo ocurría, pero no parecía querer decírmelo todavía así que decidí calmarlo a mi manera, sonreí con picardía -¿No me digas que ya quieres de nuevo?- suspiré como si en realidad lo ansiara -Y yo que pensaba que era el único que disfrutaba- comenté bromeando dándole un corto y delicado beso en los labios.

-Aunque si no quieres todavía puedes poner más marcas en mi- añadí dejándole ver la que me había hecho el día anterior. Le dejaba decidir lo que quería hacer, tan solo con verlo sonreír me bastaba para tranquilizarme y saber que no era nada verdaderamente grave.

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985 Re: La guerra de los Mil Años el Sáb Abr 08, 2017 5:02 pm


Como no puede ser de otra forma, he despertado a Tefael, que me mira algo adormilado y en parte sorprendido. Le sonrio algo triste al escuchar sus bromas y me alegra que esta vez no sea capaz de leer mi mente. Correspondo a su dulce beso, dandome cuenta de que no me pregunta que me ocurre. De nuevo, lo estrecho en mis brazos ignorando las as que me dice.
-Creo que necesito un descanso -Le murmuro al oido dandole un beso en la mejilla, sabiendo que aunque quisiese, todas las tonterias, palabras y cosas que rondan mi cabeza harian que algo no funcionase. Quiero hablar con él de lo que me molesta, pero la ultima confesion sobre su naturaleza y las palabras que mi lobo habia puesto en voz alta me piden algo mas de tiempo. Quiero asimilar el posible final de la tranquilidad de mi mundo.
-Me alegro de que estes aqui -Le digo sin mirarlo y sin moverme. No quiero preocuparle, asi que le doy un beso -Definitivamente te queda bien el pelo suelto -Añadi con una sonrisa algo mas sincera.


Wendy:
-Nombre: Wendy D'font
-Edad: 20
-Descripción fisica: Una chica de cabellos largos, ojos color miel y piel clara. Es un poco más delgada de lo que a Scar le gustaría, pero se niega a comer más de lo que necesita. Suele llevar las manos limpias y las uñas arregladas, el pelo suelto decorado con un lazo y no utiliza ni pulseras ni colgantes, tampoco anillos. Le gusta ir con colores cálidos, como el marrón o el naranja, y prefiere los vestidos, a no ser que necesite llevar pantalones (por ejemplo, para ir a la montaña o ayudar en algo).

-Descripción psicológica:
  Desde pequeña siempre ha sido una chica tímida pues sus padres, al ser un mitad ángel y una medio demonio no eran bien vistos en casi ningún circulo social. Le encanta la naturaleza y con su tía aprendió todo lo que pudo antes de que sus caminos se separasen, por lo que se enfada si alguien la hiere o ensucia. No le gusta hacer daño a los animales ni destrozar las plantas, por lo que prefiere no mirar cuando hay caza o talan para leña. Es muy dulce y amable, pero su timidez le impide mucha de la sociabilidad que le gustaría tener, por suerte para ella, Scar es un remolino. De llanto fácil y alegría contagiosa, parece más una niña cuando esta rodeada de algo que le gusta.
-Historia: Los padres de Wendy, su tía y su primo mayor se mudaron a la aldea improvisada cuando ella tan solo tenía tres años. Sus recuerdos de esa época son borrosos, pero el olor del valle, la tranquilidad y el haber huido de unos horribles ruidos nocturnos hicieron que la pequeña durmiese bien y sin problemas durante el resto del tiempo. Nicole, su tía, la alentó con su amor a la naturaleza, enseñandole a partir de los cinco años todo lo que sabía y la pequela podía aprender. Su padre, Jack, un medio ángel que había escapado por los pelos de la masacre a su familia, la cuidaba pero nunca lo notó tan cariñoso como cuando estaba con su madre. Wendy no lo entendía y sus preguntas se respondian con "tiene un mal día, cielo". Martha, su madre, medio demonio, intentó enseñarle la magia que conocía, pero enseguida se dieron cuenta que las habilidades sobrenaturales de la pequeña no se desarrollarian si ella no quería. Y la pequeña, ignorando a sus maestros, salía corriendo tras una mariposa o se paraba a alimentar a cualquier animal.
Conforme crecía, algunas de las conversaciones qe antes pasaban inadvertidas para ella, fueron cobrando sentido. Su madre se había quedado embarazada sin proponerselo, Jack no quería hijos pero no había sido capaz de abandonar a Martha a su suerte. Por eso, aunque si la veía llorar o herida, si se paraba, no solía mostrar verdaderos signos de amor a su pequeña. Nicole, hermana de Jack, que no había podido tener hijos, le brindaba todo el cariño que su padre no le profesaba. Noir, su primo mayor, hijo del marido de Nicole, fruto de una relación anterior, un ángel, no era partidario de jugar con niñas. Él quería unirse al ejercito.
Cuando cumplió los 16 años, se escapó de casa, haciendo que su madre fuera tras él.  Algunas cartas llegaron durante los siguientes años, con su nuevo hogar, la nova de Noir y el nuevo hijo, un humano adoptado por parte de Nicole pero, tras un par de semanas sin noticias, los padres de Wendy tomaron rumbo a aquella morada, dejando a la joven en aquella aldea protegida, donde estaban seguros de que su vida continuaria tranquila y sin problemas. Le mandan una carta cada semana mínimo y, si no pueden, una paloma de luz, creada por Jack, la visita poco despues, para llevarle un regalo y quedarse con ella al menos unas horas.
-Gustos y disgustos:
+La naturaleza
+Los animales (sobre todo los zorros y serpientes) y las plantas (sobre todo la lavanda y la menta)
+Los dias con el cielo lluvioso
+La cecina
+Té de lavanda (Laimae) y menta
+Las noches donde las nubes rodean la luna.
+Cuevas oscuras
-Los sobrenaturales extremistas
-Su tio
-Que le pregunten algo y se la queden mirando muy fijamente
-Que Scar llore
-Poderes: No los ha desarrollado (por elección propia).
-Extras: Cuida de los niños de la aldea y es la profesora de naturaleza oficial, encargada de ir a por hierbas medicinales y separación de hongos venenosos. Vive con Scar desde hace relativamente poco, pero se lleva genial con ella. Ha aprendido medicina humana para complementar los conocimientos de Scar.
Silya e Isaro estaban realmente entusiasmados con la fiesta, segun me dijeron en el otro continente era menos grave la guerra. Me habria gustado escuchar mas pero Edahi tenia razon, teniamos que llevar a los niños a sus casas. Viendo lo encantados que estaban, interrumpi su conversacion.
-Puedo llevarlos yo a sus casas, id a comer -Les ofreci, sonriendo. No me importaba "repartirlos" pues asi hablaba un poco para ver como iban las cosas en em resto de casas. Scar y el resto de los cazadores volverian sobre media tarde, asi que tampoco ella estaria en casa para comer.



Última edición por Adamaris el Dom Abr 09, 2017 11:58 am, editado 1 vez


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986 Re: La guerra de los Mil Años el Dom Abr 09, 2017 11:49 am


Tefael:


- Nombre: Tefael Odicil

- Edad: 820 años

- Descripción física: Tiene el cabello grisáceo, largo a mitad de espalda y suele tener gran parte atado en una cola baja. Sus ojos tiene el mismo tono de gris, son llamativos y suelen atraer a las personas. Tiene una sonrisa cálida y sensual, parece muy dulce, pero suele esconder pensamientos poco dignos de un ángel. No tiene demasiada musculatura, pero lo compensa con su fuerza, magia y velocidad. Es un chico de una altura media alta. Sus alas son todo un espectáculo pues son totalmente blancas por dentro y blancas con manchas negras por fuera, también son realmente grandes y esponjosas. Su tono de piel es similar al de Silya, bastante claro como si nunca fuere por el sol.

Tefa:

- Descripción psicológica: Tefael es una persona divertida y animada, que no puede evitar hacer comentarios inapropiados y bromas inesperadas. Le encanta llamar la atención y hacer caos en asuntos pequeños. Le gusta hacerse el misterioso y el interesante, para intrigar a las personas que no conoce demasiado. Pero a pesar de todas estas cosas tiene un interior cálido y dulce que pocas personas han llegado a conocer. También es una persona responsable y seria cuando los acontecimientos le obligan a actuar de ese modo, y ante todo Tefael es protector, le gusta tener protegidos a los seres que ama, aunque adora la libertad y la soledad por lo que suele distanciarse por ciertos periodos de tiempo de la gente a la que quiere.

- Historia: Antes de nacer su padre y su madre vivían pacíficamente en tierras humanas, ambos eran ángeles blancos que traían paz y prosperidad a la zona en la que vivían. Un día su madre, se quedó embarazada de Tefael, durante ese tiempo todo fue bien, hasta que un día su padre apareció con las alas completamente negras. Nunca explicó que pasó ni por qué decidió aceptar aquella oscuridad, tampoco nadie le pidió explicaciones. Ambos siguieron viviendo juntos, pues su amor era más fuerte que los bandos y que los colores.

Sin embargo el día del nacimiento de Tefael, ambos se quedaron atónitos, su hijo tenía el interior de las alas blancas y el exterior completamente negras. Nadie sabía cómo podía haber sucedido algo así, pues cuando fue concebido ambos eran blancos. Con el tiempo la parte exterior de sus alas empezó a volverse más blanca gracias a la pureza de su madre, pero nunca terminó de convertirse en blanca dejando manchas en algunas partes. Sus padres pensaron que quizás no estaba hecho para ser un ángel de la luz, así que decidieron dejarlo con su padre y mostrarle lo que era la oscuridad, sin embargo esto tampoco funcionó, sus alas eran negras salvo por unas manchas blancas en el interior.

Debido a esto se pasó la infancia cambiando de plumaje una y otra vez, pero nunca tuvo un solo color, por lo que nunca fue aceptado en ninguno de los dos bandos, y fue convertido en un alas grises aun sin tener las alas de ese color. A pesar de que no era aceptado en ninguno de los dos bandos era capaz de sacar las energías de ambos, pues una ángel ya fuera blanco o negro se abastecía de la energía y la magia que había almacenada en el lugar al que siempre regresaban.

Ya con los años no le importó lo que los demás pensaran de él, era capaz de aprovechar lo mejor de ambos bandos, como era el mentir o el sanar las heridas de otros. Después de un tiempo de marchó de su casa y dejó a sus dos padres solos. Tefael viajó por todo el mundo sin prisa alguna hasta que un día se encontró con su madre que había ido a buscarlo, al parecer una guerra muy intensa había comenzado y había obligado a los ángeles puros a marcharse de la tierra para volver al Cielo. Él nunca hizo nada por impedir la guerra, tampoco por que prosiguiera, simplemente veía cómo algo normal que hubiera guerras, pues la naturaleza humana les obligaba a ello. Siguió su camino por el mundo, esquivando batallas y caminando en zonas tranquilas, hasta que de nuevo le llamaron, una niña que al igual que él podía quedarse en la tierra todo el tiempo que quisiera había nacido. Sorprendido de escuchar que era su prima, la hija del hermano de su madre, se fue volando hasta allí. 

Cuando llegó ya ella ya tenía 5 años, por que le habían avisado después de asegurarse de que de verdad no tenía necesidad de marcharse. A Tefael le resultó extraño que sus alas fueran totalmente blancas y sin embargo siguiera aquí, hasta que conoció a su madre una mestiza de mitad sangre ángel mitad humana. Allí supo que aquella joven no iba a poder ir nunca al cielo, y seguramente tampoco al infierno, se sentía tan identificado con ella que se quedó cerca a vivir por un tiempo y ayudar a su madre a cuidarla mientras el padre no estaba, y cuando éste llegaba él se marchaba un par de años a viajar por ahí. 

Una de esas veces, Tefael se había retrasado en llegar y cuando entró en la casa encontró una escena de lo más sangrienta, a la madre de Silya había muerto, le faltaba un ala y tenía la garganta cortada, además de evidencias de haberla torturado antes de que muriera... Y Silya se aferraba a su madre suplicando de que volviera, a ésta también le faltaba un ala, además de un brazo y multitud de signos de tortura. Él no pudo evitar que su ira creciera, por una vez que había apreciado algo, lo había perdido por su propia culpa. 

Sólo el consiguió sacar a Silya de la casa, y mas tarde empezar a curarla. Su ala y su brazo se regeneraron, pero no recuperó su color blanco puro. Para eso tardó años en los que asimiló lo sucedido, pero cuando lo logró empezó ha cumplir misiones para el cielo, Tefael supuso que era para distraerse y concentrarse en otra cosa así que decidió dejarle sola y verla de vez en cuando. Así lo hizo, cada cierto tiempo iba a visitarla y empezó a ver su mejoría, sobre todo cuando acogió a un pequeño niño demonio y lo trató cómo a su hermano. A él nunca le pareció mal aquello, tan solo extraño, pues eran demonios los que habían matado a su madre y ella iba y acogía uno. Pero al poco tiempo tuvo que admitir que el muchacho era un buen chico y de lo más responsable.

Con los años hicieron un trato de que cada uno o dos años como máximo se verían y se pondrían al corriente. 

-Gustos: ~

-Disgustos: ~

-Magia: ~

-Extra:

+ Adora a los gatos, es incapaz de no sentir fascinación por ellos, además parece ser que los gatos también le adoran a él, pues los atrae con facilidad.

+ Le encanta hacer bromas y crear pequeños disturbios cómicos.

+ Tiene la capacidad de mentir, al igual que muchas cualidades de los ángeles oscuros.

-Color de roleo: c2bec2



Tenía ganas de saber qué era lo que lo atormentaba, pues la sonrisa triste que me devolvió me preocupó más que si simplemente no se hubiera reído, al final decide ocultármelo diciendo que solo necesitaba descansar. Aunque para mi estaba claro que eso no era cierto, lo dejé pasar, no tenía ningún derecho de pedirle que me explicara lo que le sucedía.

Su beso me dejó aún más confuso, parecía que no quería que me diera cuenta de que algo marchaba mal y yo como estúpido que era tan solo le seguí la corriente -Entonces siempre que estemos a solas me dejaré el pelo suelto para que sólo tu puedas verlo- respondí acercándome un poco más a él, con solo verlo sonreír de verdad pude calmar mis inquietudes y pensar en que fuera lo que fuera tendría una solución.




Edahi:


Nombre: Edahi Losarig

Edad:103

Descripción física: Lo más destacable de su apariencia es su larga cabellera roja intensa y sus ojos verdes cómo esmeraldas, de mirada fría y obstinada para algunos, a cálida y amable para los que se han ganado su amistad, que son la mayoría. Incluso con estas dos cosas que suelen resultar extravagantes, es una persona que se ve atractiva. No es especialmente alto ni musculoso, tampoco lo necesita para ser feliz. Cuando está con humanos o con Silya suele mostrar un rostro relajado, divertido, confiado y algo travieso. Pero todo cambia cuando los humanos son malvados o hay demonios cerca, se tensa de manera drástica y su cara muestra todo el odio y el enfado que tiene hacia los de su especie, normalmente sus colmillos son un poco más largos de lo normal, pero cuando se enfada se pronuncian bastante más sin que este muchas veces se de cuenta. Tiene una sonrisa muy cálida y energética, que hace que todo pareca más divertido y emocionante de lo que es.

imagen:

Nunca muestra su otra forma, por lo que todavía es un secreto para la mayoría.

Descripción psicológica: Es la persona más infantil que se puede encontrar, le encanta curiosear e investigar cosas simples cómo por qué se caen las hojas o que pasa con el agua que cae al llover. Es muy bondadoso y servicial, siempre que pueda hará algo por ayudar a quién sea. Edahi es leal a sus seres queridos, en especial a los que han convivido mucho tiempo con él y ya saben su secreto. Éste se divierte con cualquier cosa y hace que las personas a su alrededor también se lo pasen bien solo por verlo sonreír. Es una persona muy tierna y sincera a la que le gusta ver el mundo mejorar y avanzar poco a poco. Pero a pesar de todo esto tiene un lado serio y concienzudo que sabe cuándo tiene que aparecer para poner todo en orden. Al principio puede parecer algo contestón, arisco y rebelde, pero suele hacerlo para ver quién es digno de su confianza y respeto.

Historia: Al nacer en el infierno, su padre descubrió algo que nunca pensó que le ocurriría a él, su hijo no tenía ni una pizca de maldad en su interior, tampoco su aura era maligna. Preocupado por su bebé y el terrible futuro que le depararía si se quedaba en el infierno, decidió junto a su esposa, que ese bebé debía de ir al mundo humano para estar a salvo de las manos de sus semejantes. Y eso fue lo que hicieron, buscaron un lugar donde la guerra no había llegado y se lo dejaron a una familia que no podía engendrar hijos, con una carta que pedía que se la entregaran cuando este ya fuera adulto y donde explicaba el por qué de su abandono y lo mucho que lo querían de todos modos. Sus padres adoptivos aceptaron a Edahi sin vacilar ni un segundo y le otorgaron un nombre pues sus padres originales no se habían atrevido a darle uno.

Pasaban los años y Edahi crecía lentamente poco a poco, sin parar, pero demasiado lento para sus padres humanos, que no pudieron verle hacerse un hombre incluso despues de cuarenta años, ellos se murieron sin poder cuidarlo hasta el final, sin embargo en esos años Edahi fue el niño más feliz de universo, con unos grandes padres y aprendiendo muchas cosas sobre el mundo y sobre la vida. Cuando se quedó huérfano intentó buscarse un trabajo para poder tener dinero para comer algo, como le había dicho su papá poco antes de dormirse para siempre. Buscó y buscó, pero nadie le quería dar un trabajo pues para ellos no era más que un crío. Así pasó una decada en la que tuvo que robar y manipular sus palabras para conseguir comer y dormir bien.

Poco después conoció a Silya, ella lo acogió, lo cuidó, le dió ropa limpia y se lo llevó consigo de viaje por todo el mundo, con ella descubrió que tan grande era el mundo y todo el tiempo que tenía para conocerlo, también lo que él era y por qué no parecía crecer. Con esto aprendió a utilizar sus poderes y el arte de la espada para así poder ayudar a las personas. El tiempo pasaba y ella no envejecía gracias a que tampoco era humana, cada vez le cogía más cariño hasta que un día le pidió permiso para apellidarse igual que ella y así ser su "hermano", feliz con su nuevo apellido, fueron a celebrar que ahora eran una familia. Allí en ese hostal, se dio cuenta de que Silya no estaba indefensa ante los seres no-humanos y de cuan despreciables eran los demonios. Gracias a sus poderes no tuvo que preguntarle sobre el pasado a su querida hermanita que parecía tener recuerdos muy oscuros con los demonios, desde ese día odió a los demonios por todo lo que le habían hecho a Silya y por cómo se comportaban todos, por eso nunca entendió que ella lo acogiera y lo cuidara con tanto cariño y amor.

Cuando cumplió los cien decidió que debía dejarle hacer su trabajo a su hermana y él viajaría intentado ayudar a los humanos y cumpliendo las órdenes que como a Silya le eran dadas por unos ángeles. Se marchó con la única promesa de que una vez al año se reunirían y que si se necesitaban se llamarían para acudir al auxilio del otro.


Gustos:

Disgustos:

Poderes:

- Puede ver los sentimientos, los sueños y los recuerdos, también puede comérselos haciendo que desaparezcan del individuo.

- Es capaz de hacer dormir a las personas.

- Puede transportarse de un lado a otro a través del mundo de los sueños, es decir si encuentra a una persona o a un ser que este durmiendo cerca de donde quiere ir tan solo tiene que usar sus poderes para entrar físicamente en el sueño y luego salir, encontrandose en el lugar en el que está el que duerme.

-


Extras:

- Se suele comer las pesadillas, y los malos pensamientos de las personas, pero nunca se ha comido un recuerdo por malo que sea ya que piensa que es algo sagrado y que no debería ser tocado.

- Nunca a querido comprender a los demonios, simplemente no quiere tener nada que ver.

- No a leido la carta que le dejaron sus padres reales, pero tampoco a sido capaz de tirarla sin saber lo que hay dentro.

- Tiene una espada que le dieron los "superiores" cuando decidió irse por su cuenta, esta incrementa sus poderes y hace que los seres mágicos tarden más en regenerarse.


Color de roleo: a61e1e





Wendy se presentó voluntaria para llevar a todos los niños a sus casas mientras nosotros preparábamos la comida, yo negué con la cabeza -Que Silya e Isaro vayan regresando… Isaro es bastante bueno cocinando así que se podría poner con la comida- admití haciendo que se sonrojara al recibir el halago -Yo te acompaño, que para eso he venido- comenté con una cálida sonrisa.

No tardamos en despedirnos de ambos que se marcharon rápidamente hasta la casa de Cain, hablando sobre si hacer un vestuario para ese día y que canciones o bailes elegirían para la actuación. Estaba seguro del baile que realizarían, siempre había sido el más hermoso y por más que tuvieran bailes donde elegir, ése era el que combinaba con ambos a la perfección "Lo que les falta ahora es elegir la canción" supuse que me dirían cual querían antes para ver si me parecía bien. Todo aquello me emocionaba casi tanto como a ellos, solo que tenía cosas que hacer y en dos días habríamos embarcado así que no estaba seguro de cuanto tiempo sería capaz de escaparme sin que se dieran cuenta.



Última edición por clea el Sáb Jul 15, 2017 2:03 pm, editado 2 veces

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987 Re: La guerra de los Mil Años el Dom Abr 09, 2017 12:11 pm


Wendy:
-Nombre: Wendy D'font
-Edad: 20
-Descripción fisica: Una chica de cabellos largos, ojos color miel y piel clara. Es un poco más delgada de lo que a Scar le gustaría, pero se niega a comer más de lo que necesita. Suele llevar las manos limpias y las uñas arregladas, el pelo suelto decorado con un lazo y no utiliza ni pulseras ni colgantes, tampoco anillos. Le gusta ir con colores cálidos, como el marrón o el naranja, y prefiere los vestidos, a no ser que necesite llevar pantalones (por ejemplo, para ir a la montaña o ayudar en algo).

-Descripción psicológica:
  Desde pequeña siempre ha sido una chica tímida pues sus padres, al ser un mitad ángel y una medio demonio no eran bien vistos en casi ningún circulo social. Le encanta la naturaleza y con su tía aprendió todo lo que pudo antes de que sus caminos se separasen, por lo que se enfada si alguien la hiere o ensucia. No le gusta hacer daño a los animales ni destrozar las plantas, por lo que prefiere no mirar cuando hay caza o talan para leña. Es muy dulce y amable, pero su timidez le impide mucha de la sociabilidad que le gustaría tener, por suerte para ella, Scar es un remolino. De llanto fácil y alegría contagiosa, parece más una niña cuando esta rodeada de algo que le gusta.
-Historia: Los padres de Wendy, su tía y su primo mayor se mudaron a la aldea improvisada cuando ella tan solo tenía tres años. Sus recuerdos de esa época son borrosos, pero el olor del valle, la tranquilidad y el haber huido de unos horribles ruidos nocturnos hicieron que la pequeña durmiese bien y sin problemas durante el resto del tiempo. Nicole, su tía, la alentó con su amor a la naturaleza, enseñandole a partir de los cinco años todo lo que sabía y la pequela podía aprender. Su padre, Jack, un medio ángel que había escapado por los pelos de la masacre a su familia, la cuidaba pero nunca lo notó tan cariñoso como cuando estaba con su madre. Wendy no lo entendía y sus preguntas se respondian con "tiene un mal día, cielo". Martha, su madre, medio demonio, intentó enseñarle la magia que conocía, pero enseguida se dieron cuenta que las habilidades sobrenaturales de la pequeña no se desarrollarian si ella no quería. Y la pequeña, ignorando a sus maestros, salía corriendo tras una mariposa o se paraba a alimentar a cualquier animal.
Conforme crecía, algunas de las conversaciones qe antes pasaban inadvertidas para ella, fueron cobrando sentido. Su madre se había quedado embarazada sin proponerselo, Jack no quería hijos pero no había sido capaz de abandonar a Martha a su suerte. Por eso, aunque si la veía llorar o herida, si se paraba, no solía mostrar verdaderos signos de amor a su pequeña. Nicole, hermana de Jack, que no había podido tener hijos, le brindaba todo el cariño que su padre no le profesaba. Noir, su primo mayor, hijo del marido de Nicole, fruto de una relación anterior, un ángel, no era partidario de jugar con niñas. Él quería unirse al ejercito.
Cuando cumplió los 16 años, se escapó de casa, haciendo que su madre fuera tras él.  Algunas cartas llegaron durante los siguientes años, con su nuevo hogar, la nova de Noir y el nuevo hijo, un humano adoptado por parte de Nicole pero, tras un par de semanas sin noticias, los padres de Wendy tomaron rumbo a aquella morada, dejando a la joven en aquella aldea protegida, donde estaban seguros de que su vida continuaria tranquila y sin problemas. Le mandan una carta cada semana mínimo y, si no pueden, una paloma de luz, creada por Jack, la visita poco despues, para llevarle un regalo y quedarse con ella al menos unas horas.
-Gustos y disgustos:
+La naturaleza
+Los animales (sobre todo los zorros y serpientes) y las plantas (sobre todo la lavanda y la menta)
+Los dias con el cielo lluvioso
+La cecina
+Té de lavanda (Laimae) y menta
+Las noches donde las nubes rodean la luna.
+Cuevas oscuras
-Los sobrenaturales extremistas
-Su tio
-Que le pregunten algo y se la queden mirando muy fijamente
-Que Scar llore
-Poderes: No los ha desarrollado (por elección propia) al menos conscientemente.
-Extras: Cuida de los niños de la aldea y es la profesora de naturaleza oficial, encargada de ir a por hierbas medicinales y separación de hongos venenosos. Vive con Scar desde hace relativamente poco, pero se lleva genial con ella. Ha aprendido medicina humana para complementar los conocimientos de Scar.
Edahi estaba seguro de querer acompañarme, seguramente por que los que bailarían iban a ser Silya e Isaro y tras tanto tiempo separados debían practicar. Ambos se marcharon entusiasmados y nosotros dejamos a cada peque en su hogar. Tenía muchas ganas de que fuera de noche para la fiesta, asi que estuve hablando con Edahi sobre ello durante el camino, además de averiguando a qué se refería con que Sessy estaba "raro". Porque de normal cuando quería moverse y no podía, su forma de comportamiento se tornaba infantil, tanto para entretenerse como para evitar que el resto nos sintiéramos realmente mal.
-Mis padres me mandaron otra carta esta mañana -Le dije, entusiasmada, después de que no contactasen conmigo por mucho tiempo antes de lo ocurrido. Le conté un poco lo que me decían, no tenía mucho que ver, pero lo más interesante, se lo escondí. Iban a parar en la ciudad costera donde Edahi había dicho que su barco estaba atracado. Por ello, cuando decidiera irse, lo acompañaría, aprovechando el viaje para verlos de nuevo antes de volver a casa. Le sonreí, esperando con ansias ver su cara cuando se lo dijera.


Como premio por mi sinceridad, Tefael propone dejarse el pelo suelto cuando estemos a solas para que solo yo pueda disfrutar de ello. Le sonrio con cariño, agradeciendole los gestos tontos como ese, aunque solo me hacen ver que lo más seguro que es que lo haga sufrir muy seriamente si no logro curarme. Por supuesto, sigo consciente de haber aceptado su propuesta de llevarme al Infierno para curarme, que es una de las cosas que me dan esperanza.
-Si me das todos los caprichos que te pido solo vas a conseguir malcriarme -Digo de broma, volviendo a tumbarme a su lado - y yo no puedo hacerlo -Murmuro. Me molesta que no puedo ofrecerle absolutamente nada a cambio de todo lo que hace él por mi.


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988 Re: La guerra de los Mil Años el Dom Abr 09, 2017 12:58 pm


Edahi:


Nombre: Edahi Losarig

Edad:103

Descripción física: Lo más destacable de su apariencia es su larga cabellera roja intensa y sus ojos verdes cómo esmeraldas, de mirada fría y obstinada para algunos, a cálida y amable para los que se han ganado su amistad, que son la mayoría. Incluso con estas dos cosas que suelen resultar extravagantes, es una persona que se ve atractiva. No es especialmente alto ni musculoso, tampoco lo necesita para ser feliz. Cuando está con humanos o con Silya suele mostrar un rostro relajado, divertido, confiado y algo travieso. Pero todo cambia cuando los humanos son malvados o hay demonios cerca, se tensa de manera drástica y su cara muestra todo el odio y el enfado que tiene hacia los de su especie, normalmente sus colmillos son un poco más largos de lo normal, pero cuando se enfada se pronuncian bastante más sin que este muchas veces se de cuenta. Tiene una sonrisa muy cálida y energética, que hace que todo pareca más divertido y emocionante de lo que es.

imagen:

Nunca muestra su otra forma, por lo que todavía es un secreto para la mayoría.

Descripción psicológica: Es la persona más infantil que se puede encontrar, le encanta curiosear e investigar cosas simples cómo por qué se caen las hojas o que pasa con el agua que cae al llover. Es muy bondadoso y servicial, siempre que pueda hará algo por ayudar a quién sea. Edahi es leal a sus seres queridos, en especial a los que han convivido mucho tiempo con él y ya saben su secreto. Éste se divierte con cualquier cosa y hace que las personas a su alrededor también se lo pasen bien solo por verlo sonreír. Es una persona muy tierna y sincera a la que le gusta ver el mundo mejorar y avanzar poco a poco. Pero a pesar de todo esto tiene un lado serio y concienzudo que sabe cuándo tiene que aparecer para poner todo en orden. Al principio puede parecer algo contestón, arisco y rebelde, pero suele hacerlo para ver quién es digno de su confianza y respeto.

Historia: Al nacer en el infierno, su padre descubrió algo que nunca pensó que le ocurriría a él, su hijo no tenía ni una pizca de maldad en su interior, tampoco su aura era maligna. Preocupado por su bebé y el terrible futuro que le depararía si se quedaba en el infierno, decidió junto a su esposa, que ese bebé debía de ir al mundo humano para estar a salvo de las manos de sus semejantes. Y eso fue lo que hicieron, buscaron un lugar donde la guerra no había llegado y se lo dejaron a una familia que no podía engendrar hijos, con una carta que pedía que se la entregaran cuando este ya fuera adulto y donde explicaba el por qué de su abandono y lo mucho que lo querían de todos modos. Sus padres adoptivos aceptaron a Edahi sin vacilar ni un segundo y le otorgaron un nombre pues sus padres originales no se habían atrevido a darle uno.

Pasaban los años y Edahi crecía lentamente poco a poco, sin parar, pero demasiado lento para sus padres humanos, que no pudieron verle hacerse un hombre incluso despues de cuarenta años, ellos se murieron sin poder cuidarlo hasta el final, sin embargo en esos años Edahi fue el niño más feliz de universo, con unos grandes padres y aprendiendo muchas cosas sobre el mundo y sobre la vida. Cuando se quedó huérfano intentó buscarse un trabajo para poder tener dinero para comer algo, como le había dicho su papá poco antes de dormirse para siempre. Buscó y buscó, pero nadie le quería dar un trabajo pues para ellos no era más que un crío. Así pasó una decada en la que tuvo que robar y manipular sus palabras para conseguir comer y dormir bien.

Poco después conoció a Silya, ella lo acogió, lo cuidó, le dió ropa limpia y se lo llevó consigo de viaje por todo el mundo, con ella descubrió que tan grande era el mundo y todo el tiempo que tenía para conocerlo, también lo que él era y por qué no parecía crecer. Con esto aprendió a utilizar sus poderes y el arte de la espada para así poder ayudar a las personas. El tiempo pasaba y ella no envejecía gracias a que tampoco era humana, cada vez le cogía más cariño hasta que un día le pidió permiso para apellidarse igual que ella y así ser su "hermano", feliz con su nuevo apellido, fueron a celebrar que ahora eran una familia. Allí en ese hostal, se dio cuenta de que Silya no estaba indefensa ante los seres no-humanos y de cuan despreciables eran los demonios. Gracias a sus poderes no tuvo que preguntarle sobre el pasado a su querida hermanita que parecía tener recuerdos muy oscuros con los demonios, desde ese día odió a los demonios por todo lo que le habían hecho a Silya y por cómo se comportaban todos, por eso nunca entendió que ella lo acogiera y lo cuidara con tanto cariño y amor.

Cuando cumplió los cien decidió que debía dejarle hacer su trabajo a su hermana y él viajaría intentado ayudar a los humanos y cumpliendo las órdenes que como a Silya le eran dadas por unos ángeles. Se marchó con la única promesa de que una vez al año se reunirían y que si se necesitaban se llamarían para acudir al auxilio del otro.


Gustos:

Disgustos:

Poderes:

- Puede ver los sentimientos, los sueños y los recuerdos, también puede comérselos haciendo que desaparezcan del individuo.

- Es capaz de hacer dormir a las personas.

- Puede transportarse de un lado a otro a través del mundo de los sueños, es decir si encuentra a una persona o a un ser que este durmiendo cerca de donde quiere ir tan solo tiene que usar sus poderes para entrar físicamente en el sueño y luego salir, encontrandose en el lugar en el que está el que duerme.

-


Extras:

- Se suele comer las pesadillas, y los malos pensamientos de las personas, pero nunca se ha comido un recuerdo por malo que sea ya que piensa que es algo sagrado y que no debería ser tocado.

- Nunca a querido comprender a los demonios, simplemente no quiere tener nada que ver.

- No a leido la carta que le dejaron sus padres reales, pero tampoco a sido capaz de tirarla sin saber lo que hay dentro.

- Tiene una espada que le dieron los "superiores" cuando decidió irse por su cuenta, esta incrementa sus poderes y hace que los seres mágicos tarden más en regenerarse.


Color de roleo: a61e1e





Nos quedamos hablando de lo que podíamos hacer en la fiesta y de algunas de las cosas que necesitaríamos. También charlamos de otros asuntos como era el de sus padres que al parecer ya le habían vuelto a enviar una carta, eso la había tenido bastante preocupada por mucho tiempo. Era un alivio para todos saber que nada malo les había ocurrido a sus padres.

No tardé en sacar el tema que tantas vueltas le había estado dando -Mañana no voy a poder volver… mi barco zarpara en breve y tendré que estar allí para ayudar a meter toda la mercancía nueva- No pude sonreír como ella lo hacía, así que me limité a mantener la vista al frente esperando que no se entristeciera por saber que hasta algo más de un mes o quizás incluso dos, no podríamos vernos. La miré segundos después para sonreírle cuando me acordé de lo que dijo el viejo -Eso sí, el capitán me ha permitido quedarme esta noche y ya regresar al amanecer- No comprendía por qué me había dejado hacer tal cosa cuando para él la cena con todos era de las cosas más importantes… pero ya que me lo había ofrecido ¿Por qué no aceptarlo?




Tefael:


- Nombre: Tefael Odicil

- Edad: 820 años

- Descripción física: Tiene el cabello grisáceo, largo a mitad de espalda y suele tener gran parte atado en una cola baja. Sus ojos tiene el mismo tono de gris, son llamativos y suelen atraer a las personas. Tiene una sonrisa cálida y sensual, parece muy dulce, pero suele esconder pensamientos poco dignos de un ángel. No tiene demasiada musculatura, pero lo compensa con su fuerza, magia y velocidad. Es un chico de una altura media alta. Sus alas son todo un espectáculo pues son totalmente blancas por dentro y blancas con manchas negras por fuera, también son realmente grandes y esponjosas. Su tono de piel es similar al de Silya, bastante claro como si nunca fuere por el sol.

Tefa:

- Descripción psicológica: Tefael es una persona divertida y animada, que no puede evitar hacer comentarios inapropiados y bromas inesperadas. Le encanta llamar la atención y hacer caos en asuntos pequeños. Le gusta hacerse el misterioso y el interesante, para intrigar a las personas que no conoce demasiado. Pero a pesar de todas estas cosas tiene un interior cálido y dulce que pocas personas han llegado a conocer. También es una persona responsable y seria cuando los acontecimientos le obligan a actuar de ese modo, y ante todo Tefael es protector, le gusta tener protegidos a los seres que ama, aunque adora la libertad y la soledad por lo que suele distanciarse por ciertos periodos de tiempo de la gente a la que quiere.

- Historia: Antes de nacer su padre y su madre vivían pacíficamente en tierras humanas, ambos eran ángeles blancos que traían paz y prosperidad a la zona en la que vivían. Un día su madre, se quedó embarazada de Tefael, durante ese tiempo todo fue bien, hasta que un día su padre apareció con las alas completamente negras. Nunca explicó que pasó ni por qué decidió aceptar aquella oscuridad, tampoco nadie le pidió explicaciones. Ambos siguieron viviendo juntos, pues su amor era más fuerte que los bandos y que los colores.

Sin embargo el día del nacimiento de Tefael, ambos se quedaron atónitos, su hijo tenía el interior de las alas blancas y el exterior completamente negras. Nadie sabía cómo podía haber sucedido algo así, pues cuando fue concebido ambos eran blancos. Con el tiempo la parte exterior de sus alas empezó a volverse más blanca gracias a la pureza de su madre, pero nunca terminó de convertirse en blanca dejando manchas en algunas partes. Sus padres pensaron que quizás no estaba hecho para ser un ángel de la luz, así que decidieron dejarlo con su padre y mostrarle lo que era la oscuridad, sin embargo esto tampoco funcionó, sus alas eran negras salvo por unas manchas blancas en el interior.

Debido a esto se pasó la infancia cambiando de plumaje una y otra vez, pero nunca tuvo un solo color, por lo que nunca fue aceptado en ninguno de los dos bandos, y fue convertido en un alas grises aun sin tener las alas de ese color. A pesar de que no era aceptado en ninguno de los dos bandos era capaz de sacar las energías de ambos, pues una ángel ya fuera blanco o negro se abastecía de la energía y la magia que había almacenada en el lugar al que siempre regresaban.

Ya con los años no le importó lo que los demás pensaran de él, era capaz de aprovechar lo mejor de ambos bandos, como era el mentir o el sanar las heridas de otros. Después de un tiempo de marchó de su casa y dejó a sus dos padres solos. Tefael viajó por todo el mundo sin prisa alguna hasta que un día se encontró con su madre que había ido a buscarlo, al parecer una guerra muy intensa había comenzado y había obligado a los ángeles puros a marcharse de la tierra para volver al Cielo. Él nunca hizo nada por impedir la guerra, tampoco por que prosiguiera, simplemente veía cómo algo normal que hubiera guerras, pues la naturaleza humana les obligaba a ello. Siguió su camino por el mundo, esquivando batallas y caminando en zonas tranquilas, hasta que de nuevo le llamaron, una niña que al igual que él podía quedarse en la tierra todo el tiempo que quisiera había nacido. Sorprendido de escuchar que era su prima, la hija del hermano de su madre, se fue volando hasta allí. 

Cuando llegó ya ella ya tenía 5 años, por que le habían avisado después de asegurarse de que de verdad no tenía necesidad de marcharse. A Tefael le resultó extraño que sus alas fueran totalmente blancas y sin embargo siguiera aquí, hasta que conoció a su madre una mestiza de mitad sangre ángel mitad humana. Allí supo que aquella joven no iba a poder ir nunca al cielo, y seguramente tampoco al infierno, se sentía tan identificado con ella que se quedó cerca a vivir por un tiempo y ayudar a su madre a cuidarla mientras el padre no estaba, y cuando éste llegaba él se marchaba un par de años a viajar por ahí. 

Una de esas veces, Tefael se había retrasado en llegar y cuando entró en la casa encontró una escena de lo más sangrienta, a la madre de Silya había muerto, le faltaba un ala y tenía la garganta cortada, además de evidencias de haberla torturado antes de que muriera... Y Silya se aferraba a su madre suplicando de que volviera, a ésta también le faltaba un ala, además de un brazo y multitud de signos de tortura. Él no pudo evitar que su ira creciera, por una vez que había apreciado algo, lo había perdido por su propia culpa. 

Sólo el consiguió sacar a Silya de la casa, y mas tarde empezar a curarla. Su ala y su brazo se regeneraron, pero no recuperó su color blanco puro. Para eso tardó años en los que asimiló lo sucedido, pero cuando lo logró empezó ha cumplir misiones para el cielo, Tefael supuso que era para distraerse y concentrarse en otra cosa así que decidió dejarle sola y verla de vez en cuando. Así lo hizo, cada cierto tiempo iba a visitarla y empezó a ver su mejoría, sobre todo cuando acogió a un pequeño niño demonio y lo trató cómo a su hermano. A él nunca le pareció mal aquello, tan solo extraño, pues eran demonios los que habían matado a su madre y ella iba y acogía uno. Pero al poco tiempo tuvo que admitir que el muchacho era un buen chico y de lo más responsable.

Con los años hicieron un trato de que cada uno o dos años como máximo se verían y se pondrían al corriente. 

-Gustos: ~

-Disgustos: ~

-Magia: ~

-Extra:

+ Adora a los gatos, es incapaz de no sentir fascinación por ellos, además parece ser que los gatos también le adoran a él, pues los atrae con facilidad.

+ Le encanta hacer bromas y crear pequeños disturbios cómicos.

+ Tiene la capacidad de mentir, al igual que muchas cualidades de los ángeles oscuros.

-Color de roleo: c2bec2



Me río ante su comentario -Me encanta malcriarte- reconocí para rozarle suavemente la mejilla -Te brillan mucho los ojos cuando eres feliz, y si está a mi alcance haré lo que sea por verte así- Me era fácil decir lo que pensaba, y aunque no estaba seguro de que fuera algo bueno, en este momento lo aproveché para decir con simplicidad lo que a otros les costaba toda una vida.

Su murmullo me hizo reaccionar rápido girándome hasta ponerme encima suya, dejé una separación entre nosotros que mantenía gracias a mis brazos apoyados en la cama -¿Cómo puedes decir que tu no me das caprichos?- le pregunté con el rostro afligido. El cabello se movía ocultando un poco mi boca y ensombreciendo mi cara -Cada vez que quiero un beso me lo das. Cada vez que quiero tocarte te dejas. Cada vez que me apetece acostarme contigo me lo permites…- Flexioné mis brazos para acercarme un poco más -Y sé que no siempre te apetece- Susurré, haciendo que se volviera algo más íntimo. Lo supe cuando se lo pedí esta última vez, su rostro reflejaba la preocupación por mi y a pesar de todo aceptó -Aunque no lo veas todos esos detalles hacen que me sienta como un niño consentido- volví a mostrar mi sonrisa típica, ya que la anterior tristeza había sido una completa falsa para que se preocupara un poco por lo que había dicho. No quería que pensara de ese modo, que yo quisiera darle todo lo que me pidiera no significaba que tuviera que darme algo a cambio, lo que hacía era por que quería. Lo que más deseaba era que simplemente aceptara mi manera de ser y me comprendiera… y ambas ya habían sido concedidas.



Última edición por clea el Sáb Abr 22, 2017 4:51 am, editado 1 vez

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989 Re: La guerra de los Mil Años el Dom Abr 09, 2017 1:20 pm


Wendy:
-Nombre: Wendy D'font
-Edad: 20
-Descripción fisica: Una chica de cabellos largos, ojos color miel y piel clara. Es un poco más delgada de lo que a Scar le gustaría, pero se niega a comer más de lo que necesita. Suele llevar las manos limpias y las uñas arregladas, el pelo suelto decorado con un lazo y no utiliza ni pulseras ni colgantes, tampoco anillos. Le gusta ir con colores cálidos, como el marrón o el naranja, y prefiere los vestidos, a no ser que necesite llevar pantalones (por ejemplo, para ir a la montaña o ayudar en algo).

-Descripción psicológica:
  Desde pequeña siempre ha sido una chica tímida pues sus padres, al ser un mitad ángel y una medio demonio no eran bien vistos en casi ningún circulo social. Le encanta la naturaleza y con su tía aprendió todo lo que pudo antes de que sus caminos se separasen, por lo que se enfada si alguien la hiere o ensucia. No le gusta hacer daño a los animales ni destrozar las plantas, por lo que prefiere no mirar cuando hay caza o talan para leña. Es muy dulce y amable, pero su timidez le impide mucha de la sociabilidad que le gustaría tener, por suerte para ella, Scar es un remolino. De llanto fácil y alegría contagiosa, parece más una niña cuando esta rodeada de algo que le gusta.
-Historia: Los padres de Wendy, su tía y su primo mayor se mudaron a la aldea improvisada cuando ella tan solo tenía tres años. Sus recuerdos de esa época son borrosos, pero el olor del valle, la tranquilidad y el haber huido de unos horribles ruidos nocturnos hicieron que la pequeña durmiese bien y sin problemas durante el resto del tiempo. Nicole, su tía, la alentó con su amor a la naturaleza, enseñandole a partir de los cinco años todo lo que sabía y la pequela podía aprender. Su padre, Jack, un medio ángel que había escapado por los pelos de la masacre a su familia, la cuidaba pero nunca lo notó tan cariñoso como cuando estaba con su madre. Wendy no lo entendía y sus preguntas se respondian con "tiene un mal día, cielo". Martha, su madre, medio demonio, intentó enseñarle la magia que conocía, pero enseguida se dieron cuenta que las habilidades sobrenaturales de la pequeña no se desarrollarian si ella no quería. Y la pequeña, ignorando a sus maestros, salía corriendo tras una mariposa o se paraba a alimentar a cualquier animal.
Conforme crecía, algunas de las conversaciones qe antes pasaban inadvertidas para ella, fueron cobrando sentido. Su madre se había quedado embarazada sin proponerselo, Jack no quería hijos pero no había sido capaz de abandonar a Martha a su suerte. Por eso, aunque si la veía llorar o herida, si se paraba, no solía mostrar verdaderos signos de amor a su pequeña. Nicole, hermana de Jack, que no había podido tener hijos, le brindaba todo el cariño que su padre no le profesaba. Noir, su primo mayor, hijo del marido de Nicole, fruto de una relación anterior, un ángel, no era partidario de jugar con niñas. Él quería unirse al ejercito.
Cuando cumplió los 16 años, se escapó de casa, haciendo que su madre fuera tras él.  Algunas cartas llegaron durante los siguientes años, con su nuevo hogar, la nova de Noir y el nuevo hijo, un humano adoptado por parte de Nicole pero, tras un par de semanas sin noticias, los padres de Wendy tomaron rumbo a aquella morada, dejando a la joven en aquella aldea protegida, donde estaban seguros de que su vida continuaria tranquila y sin problemas. Le mandan una carta cada semana mínimo y, si no pueden, una paloma de luz, creada por Jack, la visita poco despues, para llevarle un regalo y quedarse con ella al menos unas horas.
-Gustos y disgustos:
+La naturaleza
+Los animales (sobre todo los zorros y serpientes) y las plantas (sobre todo la lavanda y la menta)
+Los dias con el cielo lluvioso
+La cecina
+Té de lavanda (Laimae) y menta
+Las noches donde las nubes rodean la luna.
+Cuevas oscuras
-Los sobrenaturales extremistas
-Su tio
-Que le pregunten algo y se la queden mirando muy fijamente
-Que Scar llore
-Poderes: No los ha desarrollado (por elección propia).
-Extras: Cuida de los niños de la aldea y es la profesora de naturaleza oficial, encargada de ir a por hierbas medicinales y separación de hongos venenosos. Vive con Scar desde hace relativamente poco, pero se lleva genial con ella. Ha aprendido medicina humana para complementar los conocimientos de esta.
Las palabras de Edahi me hicieron dejar de andar, pensaba que aún tenía un par de días más para entrar en el pueblo y me entristecía saber que iba a irse. Lo pensé un momento, la última vez que se fue no pasó demasiado tiempo antes de poder verlo, no solo en la realidad, sino en un sueño, ya que tenía la capacidad de viajar por ellos. Añadió que podía quedarse esa noche, pero debía salir al día siguiente, al amanecer.
-Preferiría que no tuvieras que irte -Murmuré, antes de sonreírle -Pero seguro que te cuidaran bien en el barco -Volví a andar con naturalidad, aunque en parte seguía algo triste, que Edahi lo notase no iba a servir de nada, solo le haría irse con mal humor.
-Si tienes que irte al amanecer no deberias irte a dormir muy tarde, no quiero que te pase nada malo -Me sonrojé ligeramente al decirlo tan tranquila, pero procuré no darle importancia. cogí a Edahi de la mano y continué caminando -No te lo iba a decir aún pero... -Me giré a mirarlo -Mis padres están en la ciudad donde se encuentra tu barco -Le sonreí -Si salimos pronto podemos ir juntos hasta allí, aunque tendré que pedirle el caballo a Ryan -Le advertí, pensando si me lo dejaría. El animal no era joven y, aunque tenía energía de sobra para ir y volver dos veces, el cariño que sentía por él hacía que lo prestase en muy pocas ocasiones.



Tras sus bonitas y ligeramente egoistas palabras, Tefael se coloca sobre mi para negar que no le dé caprichos, pues acepto sus besos, caricias y juegos sin rechistar, a pesar de que no siempre me apetezcan. Me sonrojo al darme cuenta que no había conseguido engañarlo demasiado y la preocupación desaparece cuando vuelve a sonreír como suele hacerlo, provocando que yo también lo haga.
-Puede que si, pero hay muchas cosas que no te puedo dar -Algunas de ellas pasan por mi mente, entre todas, solo Lear se muestra continuamente. Ella es una de las cosas que pude darle y jamás le dejé. Y probablemente jamás lo haría si se diera la situación, yo no soy tan bueno como él, no soy capaz de darla sin luchar, nunca quise ni quiero que alguien que no sea yo la tenga. Excepto que eso condicionase su felicidad. De igual forma, me ocurre con Tefael, a quién no quiero compartir, salvo que se vea afectado por mi continua presencia... cosa que, según Cain y mi propia negatividad, ocurrirá más pronto que tarde.
-Tefa... -Comienzo a decir, antes de que nos interrumpieran y yo mismo decidiese cerrar la boca. Zahan se disculpa y Ariel, lejos de sentirse avergonzada, se acerca corriendo a abrazar a Tefael felicitandolo, provocando una mirada resignada de su marido.


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990 Re: La guerra de los Mil Años el Dom Abr 09, 2017 2:11 pm


Edahi:


Nombre: Edahi Losarig

Edad:103

Descripción física: Lo más destacable de su apariencia es su larga cabellera roja intensa y sus ojos verdes cómo esmeraldas, de mirada fría y obstinada para algunos, a cálida y amable para los que se han ganado su amistad, que son la mayoría. Incluso con estas dos cosas que suelen resultar extravagantes, es una persona que se ve atractiva. No es especialmente alto ni musculoso, tampoco lo necesita para ser feliz. Cuando está con humanos o con Silya suele mostrar un rostro relajado, divertido, confiado y algo travieso. Pero todo cambia cuando los humanos son malvados o hay demonios cerca, se tensa de manera drástica y su cara muestra todo el odio y el enfado que tiene hacia los de su especie, normalmente sus colmillos son un poco más largos de lo normal, pero cuando se enfada se pronuncian bastante más sin que este muchas veces se de cuenta. Tiene una sonrisa muy cálida y energética, que hace que todo pareca más divertido y emocionante de lo que es.

imagen:

Nunca muestra su otra forma, por lo que todavía es un secreto para la mayoría.

Descripción psicológica: Es la persona más infantil que se puede encontrar, le encanta curiosear e investigar cosas simples cómo por qué se caen las hojas o que pasa con el agua que cae al llover. Es muy bondadoso y servicial, siempre que pueda hará algo por ayudar a quién sea. Edahi es leal a sus seres queridos, en especial a los que han convivido mucho tiempo con él y ya saben su secreto. Éste se divierte con cualquier cosa y hace que las personas a su alrededor también se lo pasen bien solo por verlo sonreír. Es una persona muy tierna y sincera a la que le gusta ver el mundo mejorar y avanzar poco a poco. Pero a pesar de todo esto tiene un lado serio y concienzudo que sabe cuándo tiene que aparecer para poner todo en orden. Al principio puede parecer algo contestón, arisco y rebelde, pero suele hacerlo para ver quién es digno de su confianza y respeto.

Historia: Al nacer en el infierno, su padre descubrió algo que nunca pensó que le ocurriría a él, su hijo no tenía ni una pizca de maldad en su interior, tampoco su aura era maligna. Preocupado por su bebé y el terrible futuro que le depararía si se quedaba en el infierno, decidió junto a su esposa, que ese bebé debía de ir al mundo humano para estar a salvo de las manos de sus semejantes. Y eso fue lo que hicieron, buscaron un lugar donde la guerra no había llegado y se lo dejaron a una familia que no podía engendrar hijos, con una carta que pedía que se la entregaran cuando este ya fuera adulto y donde explicaba el por qué de su abandono y lo mucho que lo querían de todos modos. Sus padres adoptivos aceptaron a Edahi sin vacilar ni un segundo y le otorgaron un nombre pues sus padres originales no se habían atrevido a darle uno.

Pasaban los años y Edahi crecía lentamente poco a poco, sin parar, pero demasiado lento para sus padres humanos, que no pudieron verle hacerse un hombre incluso despues de cuarenta años, ellos se murieron sin poder cuidarlo hasta el final, sin embargo en esos años Edahi fue el niño más feliz de universo, con unos grandes padres y aprendiendo muchas cosas sobre el mundo y sobre la vida. Cuando se quedó huérfano intentó buscarse un trabajo para poder tener dinero para comer algo, como le había dicho su papá poco antes de dormirse para siempre. Buscó y buscó, pero nadie le quería dar un trabajo pues para ellos no era más que un crío. Así pasó una decada en la que tuvo que robar y manipular sus palabras para conseguir comer y dormir bien.

Poco después conoció a Silya, ella lo acogió, lo cuidó, le dió ropa limpia y se lo llevó consigo de viaje por todo el mundo, con ella descubrió que tan grande era el mundo y todo el tiempo que tenía para conocerlo, también lo que él era y por qué no parecía crecer. Con esto aprendió a utilizar sus poderes y el arte de la espada para así poder ayudar a las personas. El tiempo pasaba y ella no envejecía gracias a que tampoco era humana, cada vez le cogía más cariño hasta que un día le pidió permiso para apellidarse igual que ella y así ser su "hermano", feliz con su nuevo apellido, fueron a celebrar que ahora eran una familia. Allí en ese hostal, se dio cuenta de que Silya no estaba indefensa ante los seres no-humanos y de cuan despreciables eran los demonios. Gracias a sus poderes no tuvo que preguntarle sobre el pasado a su querida hermanita que parecía tener recuerdos muy oscuros con los demonios, desde ese día odió a los demonios por todo lo que le habían hecho a Silya y por cómo se comportaban todos, por eso nunca entendió que ella lo acogiera y lo cuidara con tanto cariño y amor.

Cuando cumplió los cien decidió que debía dejarle hacer su trabajo a su hermana y él viajaría intentado ayudar a los humanos y cumpliendo las órdenes que como a Silya le eran dadas por unos ángeles. Se marchó con la única promesa de que una vez al año se reunirían y que si se necesitaban se llamarían para acudir al auxilio del otro.


Gustos:

Disgustos:

Poderes:

- Puede ver los sentimientos, los sueños y los recuerdos, también puede comérselos haciendo que desaparezcan del individuo.

- Es capaz de hacer dormir a las personas.

- Puede transportarse de un lado a otro a través del mundo de los sueños, es decir si encuentra a una persona o a un ser que este durmiendo cerca de donde quiere ir tan solo tiene que usar sus poderes para entrar físicamente en el sueño y luego salir, encontrandose en el lugar en el que está el que duerme.

-


Extras:

- Se suele comer las pesadillas, y los malos pensamientos de las personas, pero nunca se ha comido un recuerdo por malo que sea ya que piensa que es algo sagrado y que no debería ser tocado.

- Nunca a querido comprender a los demonios, simplemente no quiere tener nada que ver.

- No a leido la carta que le dejaron sus padres reales, pero tampoco a sido capaz de tirarla sin saber lo que hay dentro.

- Tiene una espada que le dieron los "superiores" cuando decidió irse por su cuenta, esta incrementa sus poderes y hace que los seres mágicos tarden más en regenerarse.


Color de roleo: a61e1e





Aunque al principio Wendy reaccionó mostrando su desacuerdo en que me marchara antes, pronto se animó convenciéndose de que me trataban bien en el barco. Me reí ante su comentario de irme a dormir pronto -Tranquila, soy un demonio de los sueños, no necesito dormir tanto como las personas normales- le aseguré sin explicarle que de todos modos era incapaz de descansar mientras dormía.

Su nueva sorpresa me hizo apretarle un poco la mano -Si vas a caballo vas a tardar mucho- La ciudad estaba cruzando la frontera del reino y tendría que estar viajando toda la noche y parte de la mañana a gran velocidad para alcanzar la ciudad antes de que tuviera que irme. Supuse que no había calculado del todo las distancias -¿Qué tal si te llevo yo?- le pregunté animado con una pequeña sonrisa de pensar que la podría llevar -Desde aquí se tarda alrededor de una hora y no cansa nada llevarte a través de los sueños- Había tenido que llevar a Silya y a Cain de este modo la primera vez que conocí al lobo, para dejarlos en una zona segura. -Y como no embarco hasta dentro de dos días aunque mañana cargue toda la mercancía podría traerte de vuelta al anochecer- Me entusiasmaba esa idea, incluso si podía ser peligroso para ella, la protegería de cualquier enemigo que nos atacase en los sueños. Con la buena velocidad y capacidad de identificación de pesadillas que tenía estaba seguro de que sería un trayecto de lo más agradable en su compañía.




Tefael:


- Nombre: Tefael Odicil

- Edad: 820 años

- Descripción física: Tiene el cabello grisáceo, largo a mitad de espalda y suele tener gran parte atado en una cola baja. Sus ojos tiene el mismo tono de gris, son llamativos y suelen atraer a las personas. Tiene una sonrisa cálida y sensual, parece muy dulce, pero suele esconder pensamientos poco dignos de un ángel. No tiene demasiada musculatura, pero lo compensa con su fuerza, magia y velocidad. Es un chico de una altura media alta. Sus alas son todo un espectáculo pues son totalmente blancas por dentro y blancas con manchas negras por fuera, también son realmente grandes y esponjosas. Su tono de piel es similar al de Silya, bastante claro como si nunca fuere por el sol.

Tefa:

- Descripción psicológica: Tefael es una persona divertida y animada, que no puede evitar hacer comentarios inapropiados y bromas inesperadas. Le encanta llamar la atención y hacer caos en asuntos pequeños. Le gusta hacerse el misterioso y el interesante, para intrigar a las personas que no conoce demasiado. Pero a pesar de todas estas cosas tiene un interior cálido y dulce que pocas personas han llegado a conocer. También es una persona responsable y seria cuando los acontecimientos le obligan a actuar de ese modo, y ante todo Tefael es protector, le gusta tener protegidos a los seres que ama, aunque adora la libertad y la soledad por lo que suele distanciarse por ciertos periodos de tiempo de la gente a la que quiere.

- Historia: Antes de nacer su padre y su madre vivían pacíficamente en tierras humanas, ambos eran ángeles blancos que traían paz y prosperidad a la zona en la que vivían. Un día su madre, se quedó embarazada de Tefael, durante ese tiempo todo fue bien, hasta que un día su padre apareció con las alas completamente negras. Nunca explicó que pasó ni por qué decidió aceptar aquella oscuridad, tampoco nadie le pidió explicaciones. Ambos siguieron viviendo juntos, pues su amor era más fuerte que los bandos y que los colores.

Sin embargo el día del nacimiento de Tefael, ambos se quedaron atónitos, su hijo tenía el interior de las alas blancas y el exterior completamente negras. Nadie sabía cómo podía haber sucedido algo así, pues cuando fue concebido ambos eran blancos. Con el tiempo la parte exterior de sus alas empezó a volverse más blanca gracias a la pureza de su madre, pero nunca terminó de convertirse en blanca dejando manchas en algunas partes. Sus padres pensaron que quizás no estaba hecho para ser un ángel de la luz, así que decidieron dejarlo con su padre y mostrarle lo que era la oscuridad, sin embargo esto tampoco funcionó, sus alas eran negras salvo por unas manchas blancas en el interior.

Debido a esto se pasó la infancia cambiando de plumaje una y otra vez, pero nunca tuvo un solo color, por lo que nunca fue aceptado en ninguno de los dos bandos, y fue convertido en un alas grises aun sin tener las alas de ese color. A pesar de que no era aceptado en ninguno de los dos bandos era capaz de sacar las energías de ambos, pues una ángel ya fuera blanco o negro se abastecía de la energía y la magia que había almacenada en el lugar al que siempre regresaban.

Ya con los años no le importó lo que los demás pensaran de él, era capaz de aprovechar lo mejor de ambos bandos, como era el mentir o el sanar las heridas de otros. Después de un tiempo de marchó de su casa y dejó a sus dos padres solos. Tefael viajó por todo el mundo sin prisa alguna hasta que un día se encontró con su madre que había ido a buscarlo, al parecer una guerra muy intensa había comenzado y había obligado a los ángeles puros a marcharse de la tierra para volver al Cielo. Él nunca hizo nada por impedir la guerra, tampoco por que prosiguiera, simplemente veía cómo algo normal que hubiera guerras, pues la naturaleza humana les obligaba a ello. Siguió su camino por el mundo, esquivando batallas y caminando en zonas tranquilas, hasta que de nuevo le llamaron, una niña que al igual que él podía quedarse en la tierra todo el tiempo que quisiera había nacido. Sorprendido de escuchar que era su prima, la hija del hermano de su madre, se fue volando hasta allí. 

Cuando llegó ya ella ya tenía 5 años, por que le habían avisado después de asegurarse de que de verdad no tenía necesidad de marcharse. A Tefael le resultó extraño que sus alas fueran totalmente blancas y sin embargo siguiera aquí, hasta que conoció a su madre una mestiza de mitad sangre ángel mitad humana. Allí supo que aquella joven no iba a poder ir nunca al cielo, y seguramente tampoco al infierno, se sentía tan identificado con ella que se quedó cerca a vivir por un tiempo y ayudar a su madre a cuidarla mientras el padre no estaba, y cuando éste llegaba él se marchaba un par de años a viajar por ahí. 

Una de esas veces, Tefael se había retrasado en llegar y cuando entró en la casa encontró una escena de lo más sangrienta, a la madre de Silya había muerto, le faltaba un ala y tenía la garganta cortada, además de evidencias de haberla torturado antes de que muriera... Y Silya se aferraba a su madre suplicando de que volviera, a ésta también le faltaba un ala, además de un brazo y multitud de signos de tortura. Él no pudo evitar que su ira creciera, por una vez que había apreciado algo, lo había perdido por su propia culpa. 

Sólo el consiguió sacar a Silya de la casa, y mas tarde empezar a curarla. Su ala y su brazo se regeneraron, pero no recuperó su color blanco puro. Para eso tardó años en los que asimiló lo sucedido, pero cuando lo logró empezó ha cumplir misiones para el cielo, Tefael supuso que era para distraerse y concentrarse en otra cosa así que decidió dejarle sola y verla de vez en cuando. Así lo hizo, cada cierto tiempo iba a visitarla y empezó a ver su mejoría, sobre todo cuando acogió a un pequeño niño demonio y lo trató cómo a su hermano. A él nunca le pareció mal aquello, tan solo extraño, pues eran demonios los que habían matado a su madre y ella iba y acogía uno. Pero al poco tiempo tuvo que admitir que el muchacho era un buen chico y de lo más responsable.

Con los años hicieron un trato de que cada uno o dos años como máximo se verían y se pondrían al corriente. 

-Gustos: ~

-Disgustos: ~

-Magia: ~

-Extra:

+ Adora a los gatos, es incapaz de no sentir fascinación por ellos, además parece ser que los gatos también le adoran a él, pues los atrae con facilidad.

+ Le encanta hacer bromas y crear pequeños disturbios cómicos.

+ Tiene la capacidad de mentir, al igual que muchas cualidades de los ángeles oscuros.

-Color de roleo: c2bec2



Consigo hacer que se ría ante mis comentarios, todavía parece algo convencido de que no me está consintiendo lo suficiente -Yo tampoco te puedo dar todo lo que quisiera- en especial por que él no me deja comprarle cosas ni consentirlo más, pero también había algunas que yo no era capaz de darle.

Dijo mi nombre mirándome decidido, parecía que por fin iba a contarme lo que le rondaba la cabeza. Para mi desgracia fuimos interrumpidos, no me importaba mucho tener espectadores, pero notando que Cryp se había callado estaba claro que tendríamos que dejar esa conversación para más tarde "Y yo que casi había conseguido que me lo dijera sin presionarlo" pensé moviéndome de encima de Cryp para acabar a su lado y poder ver quién era el que nos había cortado el ambiente.

Para mi asombro eran la otra pareja que solían usar la cabaña. La mujer estaba realmente contenta felicitándome incluso abrazándome, le pregunté a Cryp y al marido con la mirada para saber el por qué me estaba felicitando. La mujer era bastante guapa, además de que su naturaleza era más que evidente -Lo siento señorita pero no deberías de abrazar así a la gente, o sus parejas se sentirán celosas- dije bromeando con una pequeña sonrisa. Incluso tras mi evaluación y afirmación de que era una mujer de mi gusto, para mi el matrimonio era algo importante y jamás intentaría algo con una esposa… menos aún cuando su marido está delante -Si esperáis un rato nos da tiempo a limpiar el lugar- añadí con amabilidad mirando a Cryp, nos habíamos apropiado el lugar y por lo que me había contado ellos también necesitaban un espacio libre de niños, un poco de consideración por los que estaban en nuestra misma situación era lo mínimo que podíamos hacer por ellos después de todo.



Última edición por clea el Sáb Jul 15, 2017 2:11 pm, editado 2 veces

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991 Re: La guerra de los Mil Años el Dom Abr 09, 2017 2:44 pm


Wendy:
-Nombre: Wendy D'font
-Edad: 20
-Descripción fisica: Una chica de cabellos largos, ojos color miel y piel clara. Es un poco más delgada de lo que a Scar le gustaría, pero se niega a comer más de lo que necesita. Suele llevar las manos limpias y las uñas arregladas, el pelo suelto decorado con un lazo y no utiliza ni pulseras ni colgantes, tampoco anillos. Le gusta ir con colores cálidos, como el marrón o el naranja, y prefiere los vestidos, a no ser que necesite llevar pantalones (por ejemplo, para ir a la montaña o ayudar en algo).

-Descripción psicológica:
  Desde pequeña siempre ha sido una chica tímida pues sus padres, al ser un mitad ángel y una medio demonio no eran bien vistos en casi ningún circulo social. Le encanta la naturaleza y con su tía aprendió todo lo que pudo antes de que sus caminos se separasen, por lo que se enfada si alguien la hiere o ensucia. No le gusta hacer daño a los animales ni destrozar las plantas, por lo que prefiere no mirar cuando hay caza o talan para leña. Es muy dulce y amable, pero su timidez le impide mucha de la sociabilidad que le gustaría tener, por suerte para ella, Scar es un remolino. De llanto fácil y alegría contagiosa, parece más una niña cuando esta rodeada de algo que le gusta.
-Historia: Los padres de Wendy, su tía y su primo mayor se mudaron a la aldea improvisada cuando ella tan solo tenía tres años. Sus recuerdos de esa época son borrosos, pero el olor del valle, la tranquilidad y el haber huido de unos horribles ruidos nocturnos hicieron que la pequeña durmiese bien y sin problemas durante el resto del tiempo. Nicole, su tía, la alentó con su amor a la naturaleza, enseñandole a partir de los cinco años todo lo que sabía y la pequela podía aprender. Su padre, Jack, un medio ángel que había escapado por los pelos de la masacre a su familia, la cuidaba pero nunca lo notó tan cariñoso como cuando estaba con su madre. Wendy no lo entendía y sus preguntas se respondian con "tiene un mal día, cielo". Martha, su madre, medio demonio, intentó enseñarle la magia que conocía, pero enseguida se dieron cuenta que las habilidades sobrenaturales de la pequeña no se desarrollarian si ella no quería. Y la pequeña, ignorando a sus maestros, salía corriendo tras una mariposa o se paraba a alimentar a cualquier animal.
Conforme crecía, algunas de las conversaciones qe antes pasaban inadvertidas para ella, fueron cobrando sentido. Su madre se había quedado embarazada sin proponerselo, Jack no quería hijos pero no había sido capaz de abandonar a Martha a su suerte. Por eso, aunque si la veía llorar o herida, si se paraba, no solía mostrar verdaderos signos de amor a su pequeña. Nicole, hermana de Jack, que no había podido tener hijos, le brindaba todo el cariño que su padre no le profesaba. Noir, su primo mayor, hijo del marido de Nicole, fruto de una relación anterior, un ángel, no era partidario de jugar con niñas. Él quería unirse al ejercito.
Cuando cumplió los 16 años, se escapó de casa, haciendo que su madre fuera tras él.  Algunas cartas llegaron durante los siguientes años, con su nuevo hogar, la nova de Noir y el nuevo hijo, un humano adoptado por parte de Nicole pero, tras un par de semanas sin noticias, los padres de Wendy tomaron rumbo a aquella morada, dejando a la joven en aquella aldea protegida, donde estaban seguros de que su vida continuaria tranquila y sin problemas. Le mandan una carta cada semana mínimo y, si no pueden, una paloma de luz, creada por Jack, la visita poco despues, para llevarle un regalo y quedarse con ella al menos unas horas.
-Gustos y disgustos:
+La naturaleza
+Los animales (sobre todo los zorros y serpientes) y las plantas (sobre todo la lavanda y la menta)
+Los dias con el cielo lluvioso
+La cecina
+Té de lavanda (Laimae) y menta
+Las noches donde las nubes rodean la luna.
+Cuevas oscuras
-Los sobrenaturales extremistas
-Su tio
-Que le pregunten algo y se la queden mirando muy fijamente
-Que Scar llore
-Poderes: No los ha desarrollado (por elección propia).
-Extras: Cuida de los niños de la aldea y es la profesora de naturaleza oficial, encargada de ir a por hierbas medicinales y separación de hongos venenosos. Vive con Scar desde hace relativamente poco, pero se lleva genial con ella. Ha aprendido medicina humana para complementar los conocimientos de Scar.
En cuanto Edahi propuso el llevarme, ya que a caballo tardaría demasiado, me emocioné, nunca había salido demasiado lejos de la aldea y casi siempre montada sobre Sessy o acompañada por Zahan o Scar. Escuché su idea atentamente y conforme más sabía más ganas tenía de que fuera la hora de salir. ¿Cómo iríamos? ¿Cómo sería el barco? ¿Me dejarían ayudarles?
-¿Podré conocer a tu capitán? -Le pregunté encantada por la idea de llegar a hablar cara a cara con aquel que había cuidado de Edahi, para poder pedirle que me contase cosas sobre sus viajes en el mar -Te prometo que no molestare -No podía evitar sonreir, tampoco quería, era quizás una oportunidad única y no pensaba dejarla escaparse. Ya no me daba tiempo a avisar a mis padres, pero por suerte la posada donde se alojaban estaba en la última carta. Sonreí a Edahi de nuevo, durante el resto del camino no pude andar animada, sonreir como una cría y comenzar a tararear en momentos de silencio. 


La interrupción de Zahán y Ariel me molesta menos de lo que creí. La mirada resignada de este me hace reir, Lear se asemejaba bastante, siendo cariñosa y bastante impulsiva, aunque algo más timida que la ángel, que se rie al escuchar a Tefael avisarla de que abrasar así a alguien podría poner celosas a las respectivas parejas.
-No hay nada de malo en ser cariñosa -Dijo con voz de madre, antes de levantarse del abrazo -Me alegra ver que estas mejor -Al mirarla, veo que esta hablándome a mi. No se bien como contestar, asi que tan solo le sonrío. La indirecta de Tefael sobre limpiar hace que Zahan salga del lugar, disculpandose por molestar. Ariel nos dice que esperan fuera, asi que mi oportunidad de hablar se reduce a cenizas y, en cuanto salen, me dispongo a vestirme, haciendo como si nada hubiera ocurrido. Cuando salimos, una vez todo arreglado y Ariel entra tranquilamente, Zahan se espera con nosotros un momento.
-Disculpad el ataque de antes -Bromea, conociendo de sobra a su mujer como para saber que no lo hace a mala idea -Ariel esta entusiasmada con el cumpleaños de Eva y va esparciendo su felicidad en forma de abrazos -A pesar de que las palabras podrían sonar crueles a oídos desconocidos, es fácil para mi ver en los ojos del ángel un cariño infinito por su compañera de vida. Lo que me golpea como un latigazo y me hace darme la vuelta para alejarme tan solo murmurando un "no importa" que dudo si quiera que haya llegado a escuchar. Siento envidia, celos, ira y no es culpa suya. Tampoco lo es de Tefael, que se que está siguiéndome, aunque me encuentro de frente con Silya e Isaro antes de que él consiga alcanzarme.
-¿Y-ya habéis vuelto? -Intento, hablando, deshacer el nudo que se ha formado en mi garganta, ambos sonríen abiertamente y parecen tener algún tipo de conversación interesante.

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