La Mazmorra Gris
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La guerra de los Mil Años

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1 La guerra de los Mil Años el Mar Jun 07, 2016 11:56 am

Recuerdo del primer mensaje :

Allí donde la noche es alumbrada por dos lunas, una guerra sin edad ni tiempo, fue iniciada siendo un recuerdo olvidado la causa de la misma. Durante mil años tan sólo sobrevivía la maldad y el odio.
Muerte tras muerte, venganza tras venganza, creó una guerra sin fin donde ningún ser humano ganaba nada, los únicos que conseguían algo eran aquellos seres ocultos en las tinieblas, que aparecían cuando los problemas se acercaban, se alimentaban de los pensamientos y acciones perversas, estos seres también eran llamados demonios.
Gobernados por la tecnología, y los pecados capitales, los demonios caminaban entre los humanos sin que estos lo supieran, todos temían su existencia, y la de un lugar donde habitaban.
Al mismo tiempo seres mágicos que solían caminar por aquellas lejanas tierras, usando magia por donde pasaban, eran desterrados a vivir en un lugar creado más tarde por ellos, los ángeles, incapaces de estar en un lugar con tanta maldad. Muchos se dejaron corromper e influir por ella y la desesperación que reinaba por tierras humanas, convirtiéndose en alas negras o aliados de Satán. Otros simplemente renunciaron a marcharse transformándose en ángeles grises.

Tres mundos distintos
Tres seres diferentes
Pero solo una guerra eterna en la que el equilibrio se había roto.
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Última edición por Adamaris el Dom Ene 22, 2017 1:19 pm, editado 1 vez


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76 Re: La guerra de los Mil Años el Lun Jul 18, 2016 8:00 pm


Edahi:


Nombre: Edahi Losarig

Edad:103

Descripción física: Lo más destacable de su apariencia es su larga cabellera roja intensa y sus ojos verdes cómo esmeraldas, de mirada fría y obstinada para algunos, a cálida y amable para los que se han ganado su amistad, que son la mayoría. Incluso con estas dos cosas que suelen resultar extravagantes, es una persona que se ve atractiva. No es especialmente alto ni musculoso, tampoco lo necesita para ser feliz. Cuando está con humanos o con Silya suele mostrar un rostro relajado, divertido, confiado y algo travieso. Pero todo cambia cuando los humanos son malvados o hay demonios cerca, se tensa de manera drástica y su cara muestra todo el odio y el enfado que tiene hacia los de su especie, normalmente sus colmillos son un poco más largos de lo normal, pero cuando se enfada se pronuncian bastante más sin que este muchas veces se de cuenta. Tiene una sonrisa muy cálida y energética, que hace que todo pareca más divertido y emocionante de lo que es.

imagen:

Nunca muestra su otra forma, por lo que todavía es un secreto para la mayoría.

Descripción psicológica: Es la persona más infantil que se puede encontrar, le encanta curiosear e investigar cosas simples cómo por qué se caen las hojas o que pasa con el agua que cae al llover. Es muy bondadoso y servicial, siempre que pueda hará algo por ayudar a quién sea. Edahi es leal a sus seres queridos, en especial a los que han convivido mucho tiempo con él y ya saben su secreto. Éste se divierte con cualquier cosa y hace que las personas a su alrededor también se lo pasen bien solo por verlo sonreír. Es una persona muy tierna y sincera a la que le gusta ver el mundo mejorar y avanzar poco a poco. Pero a pesar de todo esto tiene un lado serio y concienzudo que sabe cuándo tiene que aparecer para poner todo en orden. Al principio puede parecer algo contestón, arisco y rebelde, pero suele hacerlo para ver quién es digno de su confianza y respeto.

Historia: Al nacer en el infierno, su padre descubrió algo que nunca pensó que le ocurriría a él, su hijo no tenía ni una pizca de maldad en su interior, tampoco su aura era maligna. Preocupado por su bebé y el terrible futuro que le depararía si se quedaba en el infierno, decidió junto a su esposa, que ese bebé debía de ir al mundo humano para estar a salvode las manos de sus semejantes. Y eso fue lo que hicieron, buscaron un lugar donde la guerra no había llegado y se lo dejaron a una familia que no podía engendrar hijos, con una carta que pedía que se la entregaran cuando este ya fuera adulto y donde explicaba el por qué de su abandono y lo mucho que lo querían de todos modos. Sus padres adoptivos aceptaron a Edahi sin vacilar ni un segundo y le otorgaron un nombre pues sus padres originales no se habían atrevido a darle uno.

Pasaban los años y Edahi crecía lentamente poco a poco, sin parar, pero demasiado lento para sus padres humanos, que no pudieron verle hacerse un hombre incluso despues de cuarenta años, ellos se murieron sin poder cuidarlo hasta el final, sin embargo en esos años Edahi fue el niño más feliz de universo, con unos grandes padres y aprendiendo muchas cosas sobre el mundo y sobre la vida. Cuando se quedó huérfano intentó buscarse un trabajo para poder tener dinero para comer algo, como le había dicho su papá poco antes de dormirse para siempre. Buscó y buscó, pero nadie le quería dar un trabajo pues para ellos no era más que un crío. Así pasó una decada en la que tuvo que robar y manipular sus palabras para conseguir comer y dormir bien.

Poco después conoció a Silya, ella lo acogió, lo cuidó, le dió ropa limpia y se lo llevó consigo de viaje por todo el mundo, con ella descubrió que tan grande era el mundo y todo el tiempo que tenía para conocerlo, también lo que él era y por qué no parecía crecer. Con esto aprendió a utilizar sus poderes y el arte de la espada para así poder ayudar a las personas. El tiempo pasaba y ella no envejecía gracias a que tampoco era humana, cada vez le cogía más cariño hasta que un día le pidió permiso para apellidarse igual que ella y así ser su "hermano", feliz con su nuevo apellido, fueron a celebrar que ahora eran una familia. Allí en ese hostal, se dio cuenta de que Silya no estaba indefensa ante los seres no-humanos y de cuan despreciables eran los demonios. Gracias a sus poderes no tuvo que preguntarle sobre el pasado a su querida hermanita que parecía tener recuerdos muy oscuros con los demonios, desde ese día odió a los demonios por todo lo que le habían hecho a Silya y por cómo se comportaban todos, por eso nunca entendió que ella lo acogiera y lo cuidara con tanto cariño y amor.

Cuando cumplió los cien decidió que debía dejarle hacer su trabajo a su hermana y él viajaría intentado ayudar a los humanos y cumpliendo las órdenes que como a Silya le eran dadas por unos ángeles. Se marchó con la única promesa de que una vez al año se reunirían y que si se necesitaban se llamarían para acudir al auxilio del otro.


Gustos:

Disgustos:

Poderes:

- Puede ver los sentimientos, los sueños y los recuerdos, también puede comérselos haciendo que desaparezcan del individuo.

- Es capaz de hacer dormir a las personas.

- Puede transportarse de un lado a otro a través del mundo de los sueños, es decir si encuentra a una persona o a un ser que este durmiendo cerca de donde quiere ir tan solo tiene que usar sus poderes para entrar físicamente en el sueño y luego salir, encontrandose en el lugar en el que está el que duerme.

-


Extras:

- Se suele comer las pesadillas, y los malos pensamientos de las personas, pero nunca se ha comido un recuerdo por malo que sea ya que piensa que es algo sagrado y que no debería ser tocado.

- Nunca a querido comprender a los demonios, simplemente no quiere tener nada que ver.

- No a leido la carta que le dejaron sus padres reales, pero tampoco a sido capaz de tirarla sin saber lo que hay dentro.

- Tiene una espada que le dieron los "superiores" cuando decidió irse por su cuenta, esta incrementa sus poderes y hace que los seres mágicos tarden más en regenerarse.


Color de roleo: a61e1e





En cuanto todos los recuerdos cesaron miré al que podía intentar arremeter contra Silya. Me alteré cuando empezó a andar hacia la cabaña, e incluso me esquivó sin darme tiempo de reaccionar, pero al contrario de lo que pensaba su aura era calmada y sin ningún aparente rencor, pero de todos modos le seguí por si se le ocurría hacer alguna estupidez mandarlo a dormir. Y allí se colocó, nervioso esperando que se despertara, ella no se despertaría si no oía alguna voz, aunque eso Cain quizás no lo supiera, le dejé esperar un poco más, mientras yo recordaba los primeros años con Silya y cómo me obligó a dejarme el pelo largo para podérmelo peinar, trenzar y adornar con todo tipo de cosas, al principio me pareció algo gracioso y divertido, ahora esa un ritual que no quería perder pasase lo que pasase.

Por fin me convencí de que no le pasaría nada a Silya por hablar con ese demonio, me acerqué a su cama y le acaricié el cabello -Silya…- le murmuré, enseguida entreabrió los ojos para saber que ocurría, no dijo nada, sin embargo la conocía bien y entendía sus miradas de preguntar que ocurría -Cain ya se despertó- como si mis palabras le hubieran dado la energía que en ese momento le faltaba, sus ojos cambiaron de objetivo -Qué bien que no estés herido- comentó ella sin muchas energías pero con una cálida sonrisa. Noté cómo movió sus brazos y entendí la intención que tenía. Yo no era capaz de evitar que fuera tan cabezota, así que simplemente la ayudé a incorporarse en la cama, notaba como su herida más profunda volvía a abrirse, pero apreté los labios y me callé mis preocupaciones, ahora yo solo era un espectador al que estaban a punto de echar de la habitación… -Espero que hayas podido dormir bien- intentó decir más alto esta vez, me miró un instante, para luego darme las palmaditas en la cabeza de esas que hacían que todo pareciera más fácil de lo que era -Voy a estar bien, así que ve a dar una vuelta y a tranquilizarte, sólo vamos a hablar- yo asentí cabizbajo, preocupado por su salud y por su compañía, confié en ella y salí de la habitación prometiendome no entrar hasta un rato o hasta que oliera a sangre fresca. Sin embargo la frase que pronunció Silya tras esa puerta cerrada, hizo que me girara en un instante, sabiendo que lo decía enserio -Si querías matarme ahora es el momento ideal- lo había dicho tranquilamente, como quien dice que hay tarta encima de la mesa, y lo más probable es que pusiera su sonrisa con su triste mirada sabiendo que incluso en ese estado podría defenderse por más triste que le resultara. La conocía demasiado bien, y comprendía que yo no tenía derecho a escuchar esa conversación, y como ella me pidió fui a dar una vuelta por los alrededores, esperando que mi hermanita no tuviera que matar a nadie en el estado en el que estaba, no quería que se volviera más oscura de lo que ya era, tampoco me importaba tanto, pues a donde ella fuera yo iría, aunque fuera al mismísimo infierno que tanto odiaba.

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77 Re: La guerra de los Mil Años el Mar Jul 19, 2016 4:54 am

Cain / Sessaibushi:
-Nombre: Sessaibushi "Cain" DeepDark
-Edad: 130 años
-Descripción fisica: Su apariencia humana es similar a cualquier otro hombre que puedas cruzarte. Pelo algo más largo de lo habitual, de semblante duro, alto y ligeramente corpulento pero nada muy llamativo. Podría ser desde un soldado cualquiera hasta un panadero o un nómada. Apuesto y caballeroso pero con algo extraño. quizás tan solo un sentimiento de incomodidad cuando su mirada es muy fija o un miedo real a que se acerque. La unica diferencia son las orejas en forma de punta que oculta bajo el pelo.
Tras la rotura del sello, mostró su forma demoniaca. Su fuerza, velocidad y destreza se disparan. El color de ojos se torna ambarino y el pelo se alarga cubriendo su cuerpo. Le salen orejas, hocico y cola. Un lobo espectral ocupa el sitio en que antes había un hombre. Sin embargo, puede volver a su forma humana.
Forma humana

Forma demoniaca completa

-Descripción psicológica: A pesar de ser un demonio, su personalidad y educación lo mueve a ayudar a otras personas, humanos, angeles o demonios, e intentará hacer lo que esté en su mano Esta es una forma de vivir muy amable y generosa, pero él sabe que es egoista, pues más que hacerlo por otros, lo hace como compensación por lo ocurrido, para tener la conciencia tranquila.
Si bien sus poderes aumentan cuando los sentimientos negativos que lo rodean son más fuerte
s, este poder va quémandolo como ponzoña venenosa, volviendolo fuerte pero malvado. Por supuesto, no le gusta en absoluto la sensación de estar usando a los demás como canalizadores, por lo que busca liberar su propio poder sin que nadie tenga que odiar, matar o herir a otros. Solo tiene cariño por tres cosas, que lo acompañan en su viaje y de las que jamás se separa: Las espadas que su padre le regaló y una foto que tiene de su familia cuando aún estaban todos.
Conoce su apellido real, pero no tiene cariño ni curiosidad por establecer contacto con sus abuelos, lo que sus padres le contaron fue más que suficiente para que todo el interés que sentia por esos demonios desapareciese.


-Historia: En el mundo de los demonios, conocido como Infierno, no es extraño conocer el enlace entre dos demonios unidos por el interés paterno de aumentar su honor, orgullo y renombre. Allí donde la desolación y los sentimientos amargos son el pan de cada día, cuanto más poder se tiene, mayor respeto corresponde a la familia. Aunque las cosas han cambiado un poco, esta fue la razón de que Learty, una joven de la conocida familia demoníaca Rivernigth, huyera de lo que sus padres habían preparado para ella, de la mano del apuesto sirviente que vivía con ellos.
De esta aventura por los mundos, un amor dio paso a la relación clandestina de ambos jóvenes, que viajaron por el Infierno y la tierra humana conociendo sus costumbres y a sus gentes.
Veinte años después, el timbre de la mansión Rivernigth sonó con un apremiante tono de alarma. Al abrirse la puerta, la dulce Learty envuelta en lágrimas pidió ayuda. La guerra habia estallado en el mundo humano y los habia cogido en medio. Ni el avanzado estado en que se encontraba el embarazo de la chica, ni sus heridas o la presencia del marido de esta, herido gravemente, casi inconsciente, ablandó el corazón de sus padres, que cerraron las puertas fingiendo no reconocerla.
Obligandose a ser fuerte, Learty volvió al mundo humano con su marido. La casa era todo lo que tenian y desde ese momento decidieron dejar atras el apellido de ambos y comenzar la segunda parte de su aventura siendo la familia DeepDark, sin honor, sin conocidos, sin nada.
El doloroso parto tuvo lugar en el mundo humano, la madre quedo exahusta, por lo que Crypthorn tuvo que utilizar todos sus conocimientos en espadas, magia y la fuerza de la que disponia para proteger a su mujer y a su hijo, Sessaibushi, el nombre del hermano fallecido de Cryp.

Tras la recuperación y el encuentro de un lugar donde vivir, cuando el pequeño Sessai cumplia los tres años, sus padres tomaron la decision mas dificil. Al serle imposible ocultar su energia demoniaca, los humanos se sentian agresivos hacia el pequeño. Debian protegerlo. La forma mas segura para todos era aprovechar que los ojos del pequeño tenian un color humano para sellar su potencial y que, a ojos ajenos, fuera un niño humano como tantos otros, hasta que llegase la edad en que fuera capaz de cuidarse.
Para evitar que estuviera completamente indefenso, su padre le enseñó todo lo que sabia sobre el manejo de espadas, reconociendo que Sessai era muy bueno en el manejo de estas, llegando a usar dos y superar a su padre a los 60 años (aparentando de 16). Por su parte, Learty no queria enseñarle nada de poderes demoniacos, por lo que solo le contaron la verdad, evitando contarle lo que pudiera asustarlo.

Ajeno a ellos, la guerra avanzaba y cuando la familia se pensaba segura, un giro los separó, dejando al chico con su madre y al padre desaparecido. Delante de él, un ángel confundido atravesó a su madre con su propia arma. Nadie Tras nada, pero el sello que mantenia al demonio de Sessai oculto se rompió, liberandose. La cara del chico se alargó, sus dientes crecieron y cayo a cuatro patas. Un enorme lobo demoniaco de pelo morado claro y negro miraba a los hombres con ojos ambar, llenos de lagrimas. De un mordisco, enloquecido por el dolor de la perdida, mato a aquel que tenia mas cerca. Uno tras otro, todos mueron entre sus fauces, y solo el angel, que habia salido antes de que Learty muriera, estaba vivo. 
La consciencia de Sessai estaba apagada, y su moral y etica se habia quedado encerrada bajo los recuerdos de la reciente muerte de su madre. Sin ver nada, las muertes continuaron durante un rato, todo aquel que le atacaba, era despedazado, fuera quien fuera.
Nadie parecia capaz de pararlo, pero un lobo similar, de un color mas apagado pero de tamaño mayor consiguio tumbarlo. Mientras Sessai se revolvia, ambos, padre e hijo, volvian a su forma humana. No hicieron falta palabras, Crypthron lo sabia. Su esposa, la madre de Sessai, habia muerto. La sangre emanaba el olor de la desesperacion que intentaba ocultar de su hijo.
Sus caminos tardaron aun 1 año en separarse. Cuando una pista del angel causante de todo aquello hizo que Crypthorn olvidara su camino, las nuevas enseñanzas a su hijo para ayudar a su despertar repentino y ahogar el dolor de la perdida, para guiarse por la venganza en la que jamas habia pensado. La peticion de Sessai de que no lo hiciera tardo en hacer efecto, un par de semanas siguiendo al hombre, apagaron la llama del odio.
Si bien el poder de Crypthorn y Sessaibushi era cada vez mayor por la desesperacion de los humanos, ninguno queria seguir lo que su raza solia escoger. Aquel mundo era el que su madre habia escogido, en el que habian vivido durante tanto tiempo y donde ella habia muerto. En un viaje a la tumba de Learty, padre e hijo sabian el siguiente paso. Aventuras separadas, necesitaban pensar, digerir lo ocurrido. Crypthorn partio al anochecer en direccion norte. Sin despedidas, llantos o mentiras. Solo una promesa de reencontrarse cuando sus almas estuvieran recuperadas.
Seis años después, el dia a dia de Cain, el nombre humano que Sessai adopto por ser mas facil que el real, se basaba en ayudar a aquellos que lo necesitaban, a la fuerza si era necesario.

-Gustos y disgustos:
 +Las noches de luna llena
 +Ayudar a la gente
 +Su poder demoníaco cuando esta bajo control
 +Carne
 +Las noches con luna llena
 -Matar por error
 -Descontrolarse
 -Quedarse bloqueado
 -Pescado

-Poderes: En forma demonica tiene la capacidad de volar sin necesidad de alas, moverse de forma veloz, respirar y moverse por zonas contaminadas, comer comida cruda...
*Poderes de demonio estándar:
Ver el aura de las personas: Al utilizarlo para aumentar su poder, desarrollaron la capacidad de ver las auras. Su forma y color es diferente en cada persona, pero solo se ven cuando el dueño siente algo fuerte. La textura es siempre similar a un vaho, semitransparente, no se "ve" a no ser que se mire.
Visiones de un futuro cercano: El leido debe estar dormido, inconsciente o en coma para poder ser objeto de este poder. El "ritual" es diferente para cada familia, pero el resultado es siempre el mismo, entre 5 y 10 segundos de una escena que ocurrira en el futuro. No es un poder exacto, podría mostrar un peligro, una pista o simplemente una imagen de lo que va a desayunar.

-Extras: Sus padres escogieron un apellido nuevo para su familia, evitando asi dañar de alguna forma a la familia de la chica.
Entre sus ropas esconde una vieja foto de sus padres con él de niño, cuando sus poderes estaban ya sellados.
Le gusta ser un demonio, no odia su naturaleza, a pesar de arrepentirse de lo que hizo.
Me era facil ver que Edahi no me consideraba una amenaza para Silya, pues acabó por despesrtarla no mucho más tarde de que mi camiseta acabase practicamente pulverizada. Y yo seguia sin saber bien que sentir. Me había engañado... haciendome pensar que era una humana. Yo tampoco me había preguntado nada, ni había indagado en su pasado, eso también era cierto.
El chico la ayudó a sentarse. El olor a sangre se renovó allí dentro, haciendome pensar que quizás viajar juntos no era la mejor opción. Aún estaba cansado de la paliza que me habían dado y las imágenes mostradas seguían rondando mi cabeza, probablemente ya algo modificadas de tantas vueltas, pero molestas de igual forma. Cuando por fin ella habló, su voz seguía siendo tan dulce como cuando se alejó a por madera, quizás algo más baja y un poco dolorida, pero eso hizo que sopesase mi reacción. No respondí a sus palabras, no sabía que decirle. Para mi sorpresa, pidió a su guardián que saliera a dar una vuelta mientras hablabamos y, aunque él no tardó en ceder, su siguiente frase hizo que ambos reaccionasemos. Era obvio, lo decía en serio. No pude evitar cabrearme por que pensase asi.

-¿De verdad piensas que te voy a matar? -Le gruñí furioso -Solo por que tengas plumas en la espalda voy a matarte, ¿no? -Me crucé de brazos, quizás estaba más cabreado de lo que esperaba -¡Entonces tu deberias haberme matado a mi cuando supiste que era un ser del Inframundo y nos habriamos ahorrado todo esto! -No la dejaba hablar, y me daba igual lo que tuviera que decirme, estaba cabreado, muy cabreado, pero no di un paso hacia ella, no iba a hacerle daño, mi enfado no eracontra ella, sino contra mi, por ser idiota, por no darme cuenta, por ponerla en peligro...-O todavía no puedo cuidarme solo, no peudo protegerme de ti que tengo que atacarte cuando estas tan herida- Resoplé.
-¡Ademas me has besado sin preguntarme! -Y hasta ahi me duraba el enfado. Crucé la habitación en dos pasos y me abalance sobre ella. No me paré a pensar que quizás lo tomasse como un ataque. simplemente la abracé de repente.
-Eres una idiota y una ladrona, esas heridas son mias, tendrás que compensarme -Ya pensaría alguna cosa para agradecerlo lo que había hecho por mi. De momento, aflojar el abrazo para no abrirle más las heridas.
-Más te vale recuperarte, por que sino tendré que viajar solo y me cabrearia mucho -Le dije, notando que, de nuevo, olía a sangre fresca. Quizás me había pasado... un poquito...sus heridas estaban abiertas otra vez, pero confiaba en que se curase. Más le valía.


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78 Re: La guerra de los Mil Años el Mar Jul 19, 2016 5:44 pm


Silya:


Nombre: Silya Losarig


 
Edad: 142 años


 
Descripción física: Silya es rubia su cabello cae laciamente hasta mitad de la espalda, tiene una tez bastante pálida que le hace parecer que nunca ha trabajado en el campo ni caminado siquiera sobre él, por tanto muchas personas cuando la ven creen que es alguien importante. Sus ojos grandes y expresivos, son una mezcla entre el castaño y el dorado, que le hace destacar aún más. Su aspecto en general es de una muchacha bastante joven y frágil, a pesar de esto tiene una fuerza y velocidad sobre humana que la hace capaz de cosas bastante sorprendentes. Aunque lleve armas, no parece nada amenazante, más bien parece una chica sensata que nunca las usaría de verdad y que las tiene para no verse indefensa… grave error. Tiene una voz muy suave, dulce y tranquila que hace que cualquier cosa que diga, incluso un insulto, parezca bonito. Silya nunca alza la voz, ya que no considera agradable el gritar, por esto a veces es tan solo un murmullo que no se escucha realmente, pero de igual manera parece importante y te obliga a preguntar qué dijo. Ella tiene una sonrisa cálida y sincera que hace que cualquier cosa, por mala que sea parezca menos importante que antes, pero su mirada es tan expresiva que de vez en cuando refleja lo que tiene en su interior, y no siempre en tranquilidad y felicidad. Las alas de Silya son largas, bellas y totalmente blancas, aunque cuando mata a alguien o hace algo que luego le hace sentir culpable, sus salas se muestran en tonos grises claros. Éstas están todo el rato plegadas perfectamente sobre su espalda, sin que se noten en lo más mínimo, pero por si acaso siempre se pone capas que cubran su espalda. 
 
Imagen:


Descripción psicológica: Es una persona muy honesta consigo misma y con los demás, es bastante detallista. Silya transmite tranquilidad, calma y felicidad allá por donde va, ella se preocupa por todos los seres del planeta, y aunque no lo demuestre nunca quiere herir a nadie. Parece algo callada, pero ese silencio no es incómodo, tan solo le gusta el prescindir de tener que hablar tanto. A pesar de esto superficialmente aparenta ser una persona muy cálida, que es verdad muy en el fondo, pero entre la falsa y la real hay un estado en el que se muestra fría y desinteresada con aquellas personas que ha visto más de dos o tres veces, ya que no quiere cogerle cariño a seres tan efímeros como lo son los humanos o cualquier otro ser que habite allí. Silya tiene una cálida sonrisa para los que no conoce y para los que verdaderamente quiere, y da igual si la encuentras de mal humor, ella será amable y ayudará a lo que sea que necesites, eso sí, sino eres uno de sus objetivos. Ella es bastante solitaria, y no se da cuenta, porque protege a los que quiere sin involucrarse con ellos, incluso si ella tiene que salir herida no dudará ni un momento. Cuando no sabe que hay alguien a veces tiene una mirada triste en el rostro que muestra los restos de su pasado.
 


Historia: Ella era el ser más raro que habitaba en la tierra, hija de un ángel y una mujer mestiza mitad ángel mitad humana, Silya era tres cuartas partes de ángel, ella era el fruto del amor de sus padres, pero también era de la necesidad de un ángel que caminara por la tierra por tiempo indefinido, ya que los ángeles reales no podían pasar más de uno o dos años en la tierra seguidos y luego un periodo de algunos años hasta que volvían a poder pisar la tierra sin que esta los debilitara y los hiciera cambiar de bando y convertirse en un ángel caído que sí podían caminar por la tierra todo el tiempo. Ella se crió con su madre, feliz en un pequeño hogar en medio de ninguna parte, que tenía todo lo que necesitaban para vivir. Ambas eran felices juntas mientras Silya aprendía magia, pero pronto superó a su madre, ella tenía el nivel de casi un ángel, sin llegar a ser tan rápida ni fuerte. Aprendía rápido cualquier cosa que se le enseñara, desde leer hasta tirar con arco, pasando por multitud de disciplinas que no tardaba ni dos semanas en dominar a la perfección. 


Silya también quería mucho a su padre que venía cada cinco años para quedarse uno o dos años con ellas, con él aprendió a volar, que fue lo que más le costó. También se convirtió en una guerrera fuerte, tanto en la espada como en la magia, lo que ella no sabía era que la estaban entrenando para que fuera una protectora del orden y por consiguiente una asesina de humanos y a veces demonios. Siendo todavía cría se enteró de los planes que tenían para ella y simplemente los asimiló como necesarios para que pudiera vivir tranquila, pero eso no pudo durar más tiempo, un grupo de demonios liderados por un ángel caído irrumpieron en su pequeño hogar… se habían enterado mediante el soplo de aquel ángel recientemente caído, de que allí vivía una mestiza con su marido, y su pequeña hija. Ese año su padre no estaba para protegerlas, era la primera vez que ella se encontraba con demonios, y no supo actuar con suficiente rapidez. 


Fueron segundos, minutos u horas las que pasó mirando el cuerpo ensangrentado y cruelmente degollado de su madre, que tenía la mirada perdida dirigida hacia donde estaba ella. Los demonios la habían dejado vivir porque nunca se les pasó por la cabeza que ella fuera hija de un ángel original, pensaban que era hija de un humano e inofensiva con ese pequeño poder, sin embargo el ángel caído culpable de la muerte de su madre se había callado la verdad y le salvó la vida. Él sabía que por más que la hirieran y le doliera como a cualquier persona, ella sanaría, así que después de que los demonios se divirtieran un poco infligiéndole algunas heridas que le habrían causado la muerte si fuera casi humana, les ordenó retirarse, dejando a Silya sola en lo que había sido su antiguo hogar, junto con él cadáver de su preciosa madre a la que tanto había querido. Y allí se quedó llorando, sin comer ni beber durante días o quizás semanas, hasta que unos amigos de su padre la sacaron de allí en brazos y enterraron el cuerpo de su madre. 


Ellos se quedaron con Silya durante dos años, ayudándole a recuperarse de aquel gran trauma sin mucho éxito, sus alas eran cada vez más grises debido a que se sentía responsable de la muerte de su madre y poco después de la caída de su padre, que debido a la tristeza de saber que el alma de su amada había sido llevada al infierno y a su sentimiento de culpabilidad se convirtió en un ángel caído, pero nunca se alió con los demonios, tan solo caminaba por la tierra como un ser sin motivo de existencia, esperando encontrar algo que le hiciera volver a ser quien era. Desde ese día, nunca más se volvió a encontrar con su hija a la cual parecía haber olvidado casi por completo.


Después de unos años, Silya se recuperó y empezó con que tenían en mente los “superiores”, hacía bastantes años que se había iniciado una guerra interminable entre humanos, y por culpa de eso había gran odio, asesinatos, venganzas y maldad, que alimentaban y volvían más poderosos a los demonios, al mismo tiempo, hacía más débiles a los ángeles reales. Por tanto, ella tenía que evitar el mayor número de casos malignos, adelantándose a los acontecimientos, matando así a personas que no habían cometido asesinato para que sus almas no se corrompieran o influyendo para que no ocurriera aquello por lo que estaba debía intervenir. Nunca discutía las órdenes que recibía, pero de repente un día dejó de recibir órdenes, la guerra incrementaba y estaba haciendo imposible a los ángeles comunicarse con ella, y no podían desvelar lo que tanto tiempo habían ocultado, que ellos existían.
 
Gustos:
+ Naturaleza
+ Música
+ Personas
+ Tranquilidad
+ Silencio
+ Viento
+ Volar
+ Usar su magia para el bien
+ Defender a todas las personas
+ Sinceridad
 
Disgustos:
+ Mentiras
+ Recordar cualquier cosa de su pasado
+ Demonios asesinos
+ Humanos corruptos
+ Gritos
+ Suciedad de las ciudades
+ Guerras
+ Cadáveres
 
Magia: Se irá añadiendo con forme vayan apareciendo


Extras: 

Tiene multitud de poderes diferentes, que se irán desvelando poco a poco.

Aunque no lo admitiría Silya nunca aprendió a socializar, ni las ironías y sarcasmos, y esto a veces le dificulta el trabajo.

Por más edad que tenga, sigue teniendo un lado infantil que aparece algunas veces. 

Tiene un arco y un carcaj lleno de flechas y un mandoble. El mandoble cualquiera que intentara cogerlo le sería imposible porque pesa algo así como una tonelada, fue fabricado especialmente para ella, ya que las otras espadas tenían tan poco peso para ella que salían disparadas a cualquier lugar, o se rompían con tan solo coger la empuñadura.

Ella nunca ha odiado a los demonios, ya que no todos son malvados, ni se alimentan de los pecados de los seres vivos. Por eso piensa que hay que mirar a cada demonio individualmente y no como raza.

Color de roleo: f7e240



Mis palabras alteraron mucho a Cain, me resultó extraño ya que normalmente o se daban la vuelta y no los volvía a ver o se abalanzaban para intentarlo. Él solo me regañaba furioso sin dejarme hablar, no se acercaba y me dejaba claro que no tenia planeado matarme, yo tampoco lo había intentado y eso parecía molestarle. No lo entendía ¿Qué quería que hiciera? lo miré sorprendida cuando habló del beso, ¿Por qué le había molestado que no le preguntara?¿A caso no era normal besar a alguien? Tras eso parecía que se había calmado su enfado y se atrevió a cruzar la habitación a gran velocidad, para abrazarme de repente. Reprimí un gemido de dolor, pues sabía que lo hacía con buena intención y no había necesidad de que yo me quejara más de lo que ya lo había hecho. Cain me llamó idiota y ladrona, sabía que no lo decía insultando de verdad, seguía abrazando y me pedía una compensación, poco después aflojó el abrazo y pude notar como volvía a sangrar de nuevo, pero no me importaba, ya me curaría.

Le acaricié la cabeza dulcemente, mientras que con el otro brazo le devolvía el abrazo -Lo siento, no sabía que te había molestado el beso- le comenté ya más tranquila, sin saber si le molestaba por que era un demonio y eso no era normal, o por que yo era un ángel y no le gustaba haber sido besado por mi. -Tranquilo, me recuperaré y podré compensarte por las heridas…- le intenté animar mientras seguía acariciándole el cabello -Además, tenemos que ir a visitar a tu madre ¿No?- Intenté que mi voz fuera más cálida, no estaba segura de qué pensaría de que yo visitara a su madre cuando ya sabía que no era humana. Le daba vueltas, no sabía si de verdad me recuperaría, físicamente sí, lo que me preocupaba era que ahora mismo estaba luchando contra la oscuridad de mi alma para mantener una conversación normal, sin que mi maldad saliera al exterior e intentara hacer una locura como atacar a Cain, mentir, o cualquier cosa que no haría en mi estado normal.

Estaba indecisa de pedirle algo, pero me atreví ya que no sabía cuánto tiempo me quedaba hasta que perdiera una de las batallas contra mi maldad interior y se apoderara de mi cuerpo durante un rato -Cain... ¿Puedes…- me paré volviendo a dudar, tenía que tener valor -¿Puedes dormir un rato aquí conmigo?- La verdad es que solo con Cain y con Edahi había sido capaz de dormir sin tener pesadillas, aunque sabía que en ocasiones Edahi se las comía para que yo pudiera dormir tranquila -Es una tontería- dije riéndome de mi propia estupidez -Acabas de despertarte-. Notaba como mi hermanito venía a gran velocidad de donde fuera que estuviera, yo le envié un destello de luz morada para que supiera que todo estaba bien y que Cain no era un problema. La lucecita brillaba por los resquicios de la puerta, ya había llegado allí. No llegó a entrar, vi su sombra darse la vuelta después de unos segundos, era una gran persona y era evidente cuánto me quería, solo deseaba poder superar mi oscuridad y volver a cuidar de los humanos y de mis dos demonios favoritos.

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79 Re: La guerra de los Mil Años el Miér Jul 20, 2016 6:47 am

Cain / Sessaibushi:
-Nombre: Sessaibushi "Cain" DeepDark
-Edad: 130 años
-Descripción fisica: Su apariencia humana es similar a cualquier otro hombre que puedas cruzarte. Pelo algo más largo de lo habitual, de semblante duro, alto y ligeramente corpulento pero nada muy llamativo. Podría ser desde un soldado cualquiera hasta un panadero o un nómada. Apuesto y caballeroso pero con algo extraño. quizás tan solo un sentimiento de incomodidad cuando su mirada es muy fija o un miedo real a que se acerque. La unica diferencia son las orejas en forma de punta que oculta bajo el pelo.
Tras la rotura del sello, mostró su forma demoniaca. Su fuerza, velocidad y destreza se disparan. El color de ojos se torna ambarino y el pelo se alarga cubriendo su cuerpo. Le salen orejas, hocico y cola. Un lobo espectral ocupa el sitio en que antes había un hombre. Sin embargo, puede volver a su forma humana.
Forma humana

Forma demoniaca completa

-Descripción psicológica: A pesar de ser un demonio, su personalidad y educación lo mueve a ayudar a otras personas, humanos, angeles o demonios, e intentará hacer lo que esté en su mano Esta es una forma de vivir muy amable y generosa, pero él sabe que es egoista, pues más que hacerlo por otros, lo hace como compensación por lo ocurrido, para tener la conciencia tranquila.
Si bien sus poderes aumentan cuando los sentimientos negativos que lo rodean son más fuerte
s, este poder va quémandolo como ponzoña venenosa, volviendolo fuerte pero malvado. Por supuesto, no le gusta en absoluto la sensación de estar usando a los demás como canalizadores, por lo que busca liberar su propio poder sin que nadie tenga que odiar, matar o herir a otros. Solo tiene cariño por tres cosas, que lo acompañan en su viaje y de las que jamás se separa: Las espadas que su padre le regaló y una foto que tiene de su familia cuando aún estaban todos.
Conoce su apellido real, pero no tiene cariño ni curiosidad por establecer contacto con sus abuelos, lo que sus padres le contaron fue más que suficiente para que todo el interés que sentia por esos demonios desapareciese.


-Historia: En el mundo de los demonios, conocido como Infierno, no es extraño conocer el enlace entre dos demonios unidos por el interés paterno de aumentar su honor, orgullo y renombre. Allí donde la desolación y los sentimientos amargos son el pan de cada día, cuanto más poder se tiene, mayor respeto corresponde a la familia. Aunque las cosas han cambiado un poco, esta fue la razón de que Learty, una joven de la conocida familia demoníaca Rivernigth, huyera de lo que sus padres habían preparado para ella, de la mano del apuesto sirviente que vivía con ellos.
De esta aventura por los mundos, un amor dio paso a la relación clandestina de ambos jóvenes, que viajaron por el Infierno y la tierra humana conociendo sus costumbres y a sus gentes.
Veinte años después, el timbre de la mansión Rivernigth sonó con un apremiante tono de alarma. Al abrirse la puerta, la dulce Learty envuelta en lágrimas pidió ayuda. La guerra habia estallado en el mundo humano y los habia cogido en medio. Ni el avanzado estado en que se encontraba el embarazo de la chica, ni sus heridas o la presencia del marido de esta, herido gravemente, casi inconsciente, ablandó el corazón de sus padres, que cerraron las puertas fingiendo no reconocerla.
Obligandose a ser fuerte, Learty volvió al mundo humano con su marido. La casa era todo lo que tenian y desde ese momento decidieron dejar atras el apellido de ambos y comenzar la segunda parte de su aventura siendo la familia DeepDark, sin honor, sin conocidos, sin nada.
El doloroso parto tuvo lugar en el mundo humano, la madre quedo exahusta, por lo que Crypthorn tuvo que utilizar todos sus conocimientos en espadas, magia y la fuerza de la que disponia para proteger a su mujer y a su hijo, Sessaibushi, el nombre del hermano fallecido de Cryp.

Tras la recuperación y el encuentro de un lugar donde vivir, cuando el pequeño Sessai cumplia los tres años, sus padres tomaron la decision mas dificil. Al serle imposible ocultar su energia demoniaca, los humanos se sentian agresivos hacia el pequeño. Debian protegerlo. La forma mas segura para todos era aprovechar que los ojos del pequeño tenian un color humano para sellar su potencial y que, a ojos ajenos, fuera un niño humano como tantos otros, hasta que llegase la edad en que fuera capaz de cuidarse.
Para evitar que estuviera completamente indefenso, su padre le enseñó todo lo que sabia sobre el manejo de espadas, reconociendo que Sessai era muy bueno en el manejo de estas, llegando a usar dos y superar a su padre a los 60 años (aparentando de 16). Por su parte, Learty no queria enseñarle nada de poderes demoniacos, por lo que solo le contaron la verdad, evitando contarle lo que pudiera asustarlo.

Ajeno a ellos, la guerra avanzaba y cuando la familia se pensaba segura, un giro los separó, dejando al chico con su madre y al padre desaparecido. Delante de él, un ángel confundido atravesó a su madre con su propia arma. Nadie Tras nada, pero el sello que mantenia al demonio de Sessai oculto se rompió, liberandose. La cara del chico se alargó, sus dientes crecieron y cayo a cuatro patas. Un enorme lobo demoniaco de pelo morado claro y negro miraba a los hombres con ojos ambar, llenos de lagrimas. De un mordisco, enloquecido por el dolor de la perdida, mato a aquel que tenia mas cerca. Uno tras otro, todos mueron entre sus fauces, y solo el angel, que habia salido antes de que Learty muriera, estaba vivo. 
La consciencia de Sessai estaba apagada, y su moral y etica se habia quedado encerrada bajo los recuerdos de la reciente muerte de su madre. Sin ver nada, las muertes continuaron durante un rato, todo aquel que le atacaba, era despedazado, fuera quien fuera.
Nadie parecia capaz de pararlo, pero un lobo similar, de un color mas apagado pero de tamaño mayor consiguio tumbarlo. Mientras Sessai se revolvia, ambos, padre e hijo, volvian a su forma humana. No hicieron falta palabras, Crypthron lo sabia. Su esposa, la madre de Sessai, habia muerto. La sangre emanaba el olor de la desesperacion que intentaba ocultar de su hijo.
Sus caminos tardaron aun 1 año en separarse. Cuando una pista del angel causante de todo aquello hizo que Crypthorn olvidara su camino, las nuevas enseñanzas a su hijo para ayudar a su despertar repentino y ahogar el dolor de la perdida, para guiarse por la venganza en la que jamas habia pensado. La peticion de Sessai de que no lo hiciera tardo en hacer efecto, un par de semanas siguiendo al hombre, apagaron la llama del odio.
Si bien el poder de Crypthorn y Sessaibushi era cada vez mayor por la desesperacion de los humanos, ninguno queria seguir lo que su raza solia escoger. Aquel mundo era el que su madre habia escogido, en el que habian vivido durante tanto tiempo y donde ella habia muerto. En un viaje a la tumba de Learty, padre e hijo sabian el siguiente paso. Aventuras separadas, necesitaban pensar, digerir lo ocurrido. Crypthorn partio al anochecer en direccion norte. Sin despedidas, llantos o mentiras. Solo una promesa de reencontrarse cuando sus almas estuvieran recuperadas.
Seis años después, el dia a dia de Cain, el nombre humano que Sessai adopto por ser mas facil que el real, se basaba en ayudar a aquellos que lo necesitaban, a la fuerza si era necesario.

-Gustos y disgustos:
 +Las noches de luna llena
 +Ayudar a la gente
 +Su poder demoníaco cuando esta bajo control
 +Carne
 +Las noches con luna llena
 -Matar por error
 -Descontrolarse
 -Quedarse bloqueado
 -Pescado

-Poderes: En forma demonica tiene la capacidad de volar sin necesidad de alas, moverse de forma veloz, respirar y moverse por zonas contaminadas, comer comida cruda...
*Poderes de demonio estándar:
Ver el aura de las personas: Al utilizarlo para aumentar su poder, desarrollaron la capacidad de ver las auras. Su forma y color es diferente en cada persona, pero solo se ven cuando el dueño siente algo fuerte. La textura es siempre similar a un vaho, semitransparente, no se "ve" a no ser que se mire.
Visiones de un futuro cercano: El leido debe estar dormido, inconsciente o en coma para poder ser objeto de este poder. El "ritual" es diferente para cada familia, pero el resultado es siempre el mismo, entre 5 y 10 segundos de una escena que ocurrira en el futuro. No es un poder exacto, podría mostrar un peligro, una pista o simplemente una imagen de lo que va a desayunar.

-Extras: Sus padres escogieron un apellido nuevo para su familia, evitando asi dañar de alguna forma a la familia de la chica.
Entre sus ropas esconde una vieja foto de sus padres con él de niño, cuando sus poderes estaban ya sellados.
Le gusta ser un demonio, no odia su naturaleza, a pesar de arrepentirse de lo que hizo.
Había algo en la habitación que me ponía los pelos de punta, y no precisamente por ser algo bueno. Mi naturaleza estaba relajandose por algo negativo que ocurria ahí, pero que no lograba entender qué era. Escuchaba a silya intentando averiguarlo, pero sus palabras me distrajeron. Tenía razón, estabamos yendo a la tumba de mi madre.
-Es verdad, asi que mas te vale recuperarte por que me gustaría llegar pronto -Mi tono parecía de indignación, pero estaba seguro que ella podía ver que no era real. La notaba rara, pero... ¿qué era raro? La observé con disimulo sin saber bien lo que miraba, y me costó mucho decirdirme a preguntar al hermano postizo. Cuando iba a levantarme, me pidió que durmiera con ella... dudó unos segundo y admitió que era una tonteria, que acababa de despertarme. Me tumbé a su lado sin explicaciones previas.
-Ahora que lo dices... no me vendría mal dormir -La atrapé como quién abraza un peluche y la acerqué a mi -No me beses, ¿eh? me gstaría estar consciente para el próximo -Dije, intentando molestarla y esperé en silencio hasta que se durmió. No me moví inmediatamente, pero cuando escuché que Edahi estaba cerca, me liberé del abrazo de Silya y salí fuera.
-Oye, Edy -Esperaba atraer su atención, claramente -, noto el aura de Silya extraña... ¿que me estais ocultando? -Le pregunté directamente, darle vueltas no haría anda y cuanto antes lo supiera, antes podria averiguar como slucionarlo.


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80 Re: La guerra de los Mil Años el Miér Jul 20, 2016 3:03 pm


Edahi:


Nombre: Edahi Losarig

Edad:103

Descripción física: Lo más destacable de su apariencia es su larga cabellera roja intensa y sus ojos verdes cómo esmeraldas, de mirada fría y obstinada para algunos, a cálida y amable para los que se han ganado su amistad, que son la mayoría. Incluso con estas dos cosas que suelen resultar extravagantes, es una persona que se ve atractiva. No es especialmente alto ni musculoso, tampoco lo necesita para ser feliz. Cuando está con humanos o con Silya suele mostrar un rostro relajado, divertido, confiado y algo travieso. Pero todo cambia cuando los humanos son malvados o hay demonios cerca, se tensa de manera drástica y su cara muestra todo el odio y el enfado que tiene hacia los de su especie, normalmente sus colmillos son un poco más largos de lo normal, pero cuando se enfada se pronuncian bastante más sin que este muchas veces se de cuenta. Tiene una sonrisa muy cálida y energética, que hace que todo pareca más divertido y emocionante de lo que es.

imagen:

Nunca muestra su otra forma, por lo que todavía es un secreto para la mayoría.

Descripción psicológica: Es la persona más infantil que se puede encontrar, le encanta curiosear e investigar cosas simples cómo por qué se caen las hojas o que pasa con el agua que cae al llover. Es muy bondadoso y servicial, siempre que pueda hará algo por ayudar a quién sea. Edahi es leal a sus seres queridos, en especial a los que han convivido mucho tiempo con él y ya saben su secreto. Éste se divierte con cualquier cosa y hace que las personas a su alrededor también se lo pasen bien solo por verlo sonreír. Es una persona muy tierna y sincera a la que le gusta ver el mundo mejorar y avanzar poco a poco. Pero a pesar de todo esto tiene un lado serio y concienzudo que sabe cuándo tiene que aparecer para poner todo en orden. Al principio puede parecer algo contestón, arisco y rebelde, pero suele hacerlo para ver quién es digno de su confianza y respeto.

Historia: Al nacer en el infierno, su padre descubrió algo que nunca pensó que le ocurriría a él, su hijo no tenía ni una pizca de maldad en su interior, tampoco su aura era maligna. Preocupado por su bebé y el terrible futuro que le depararía si se quedaba en el infierno, decidió junto a su esposa, que ese bebé debía de ir al mundo humano para estar a salvode las manos de sus semejantes. Y eso fue lo que hicieron, buscaron un lugar donde la guerra no había llegado y se lo dejaron a una familia que no podía engendrar hijos, con una carta que pedía que se la entregaran cuando este ya fuera adulto y donde explicaba el por qué de su abandono y lo mucho que lo querían de todos modos. Sus padres adoptivos aceptaron a Edahi sin vacilar ni un segundo y le otorgaron un nombre pues sus padres originales no se habían atrevido a darle uno.

Pasaban los años y Edahi crecía lentamente poco a poco, sin parar, pero demasiado lento para sus padres humanos, que no pudieron verle hacerse un hombre incluso despues de cuarenta años, ellos se murieron sin poder cuidarlo hasta el final, sin embargo en esos años Edahi fue el niño más feliz de universo, con unos grandes padres y aprendiendo muchas cosas sobre el mundo y sobre la vida. Cuando se quedó huérfano intentó buscarse un trabajo para poder tener dinero para comer algo, como le había dicho su papá poco antes de dormirse para siempre. Buscó y buscó, pero nadie le quería dar un trabajo pues para ellos no era más que un crío. Así pasó una decada en la que tuvo que robar y manipular sus palabras para conseguir comer y dormir bien.

Poco después conoció a Silya, ella lo acogió, lo cuidó, le dió ropa limpia y se lo llevó consigo de viaje por todo el mundo, con ella descubrió que tan grande era el mundo y todo el tiempo que tenía para conocerlo, también lo que él era y por qué no parecía crecer. Con esto aprendió a utilizar sus poderes y el arte de la espada para así poder ayudar a las personas. El tiempo pasaba y ella no envejecía gracias a que tampoco era humana, cada vez le cogía más cariño hasta que un día le pidió permiso para apellidarse igual que ella y así ser su "hermano", feliz con su nuevo apellido, fueron a celebrar que ahora eran una familia. Allí en ese hostal, se dio cuenta de que Silya no estaba indefensa ante los seres no-humanos y de cuan despreciables eran los demonios. Gracias a sus poderes no tuvo que preguntarle sobre el pasado a su querida hermanita que parecía tener recuerdos muy oscuros con los demonios, desde ese día odió a los demonios por todo lo que le habían hecho a Silya y por cómo se comportaban todos, por eso nunca entendió que ella lo acogiera y lo cuidara con tanto cariño y amor.

Cuando cumplió los cien decidió que debía dejarle hacer su trabajo a su hermana y él viajaría intentado ayudar a los humanos y cumpliendo las órdenes que como a Silya le eran dadas por unos ángeles. Se marchó con la única promesa de que una vez al año se reunirían y que si se necesitaban se llamarían para acudir al auxilio del otro.


Gustos:

Disgustos:

Poderes:

- Puede ver los sentimientos, los sueños y los recuerdos, también puede comérselos haciendo que desaparezcan del individuo.

- Es capaz de hacer dormir a las personas.

- Puede transportarse de un lado a otro a través del mundo de los sueños, es decir si encuentra a una persona o a un ser que este durmiendo cerca de donde quiere ir tan solo tiene que usar sus poderes para entrar físicamente en el sueño y luego salir, encontrandose en el lugar en el que está el que duerme.

-


Extras:

- Se suele comer las pesadillas, y los malos pensamientos de las personas, pero nunca se ha comido un recuerdo por malo que sea ya que piensa que es algo sagrado y que no debería ser tocado.

- Nunca a querido comprender a los demonios, simplemente no quiere tener nada que ver.

- No a leido la carta que le dejaron sus padres reales, pero tampoco a sido capaz de tirarla sin saber lo que hay dentro.

- Tiene una espada que le dieron los "superiores" cuando decidió irse por su cuenta, esta incrementa sus poderes y hace que los seres mágicos tarden más en regenerarse.


Color de roleo: a61e1e




Había salido corriendo a la habitación de Silya, olía a sangre fresca y eso no podía ser bueno. Pero parecía ser que todo estaba tranquilo, una luz morada, pequeña y temblorosa como una luciernaga me afirmaba que no había peligro alguno. Con un suspiro de resignación me di la vuelta y me volví a marchar. Salí de la cabaña intentando relajarme y concentrarme en protegerla, me senté a algunos pasos de la entrada, cerré los ojos y me puse a vigilar. No había ningún ser humano, demonio o ángel en las cercanias, si alguno se acercaba demasiado se pondría a dormir casi al instante.

Cain me llamó, abrí los ojos molesto ¿Me había llamado Edy? El chucho volvió a hablar diciendo que notaba el aura de Silya extraña y preguntó que qué le estábamos ocultando. No pude soltar una risa, -¿Acaso no lo sabes, después incluso de que te mostrara sus recuerdos?- pregunté ironicamente, pues por su pregunta veía lo estúpido que era este tío -Por eso te decía que era tu culpa, las heridas son cosa de Silya, pero su aura es cosa tuya- suspiré sabiendo que tampoco podía culparle a él, ya que ni siquiera estaba despierto -Uso magia de transferencia cuando sus alas no eran blancas del todo, eso significa que por un momento tu alma y toda tu aura residió en su cuerpo para que te pudiera quitar también las heridas... significa por si no te has enterado que tu aura y tu alma han convertido a Silya en un ángel negro- Quizás mi forma tan simple y tranquila de contar algo tan importante le molestara, sin embargo, como dejara a mis sentimientos salir, ya le habría intentado matar y eso no era algo que yo haría normalmente. -Ahora solo podemos esperar a que gane contra su oscuridad y vuelva a la normalidad- le comenté intentando evitar que se alterara demasiado -Además, le a ocurrido otras veces... aunque nunca llegó a negro- murmuré preocupado por no saber si se recuperaría de verdad -Cuando esto ocurre, normalmente le intento mostrar el lado bueno del mundo y de las personas que tiene a su alrededor...- Justo terminé la frase para ver que se abría la puerta -¡Mierda!- exclamé sabiendo lo que ocurría, solo por su forma de caminar silenciosamente hasta la puerta y de abrirla sin que se oyera, sabía que esta no era la Silya que conocía.



Silya:


Nombre: Silya Losarig


 
Edad: 142 años


 
Descripción física: Silya es rubia su cabello cae laciamente hasta mitad de la espalda, tiene una tez bastante pálida que le hace parecer que nunca ha trabajado en el campo ni caminado siquiera sobre él, por tanto muchas personas cuando la ven creen que es alguien importante. Sus ojos grandes y expresivos, son una mezcla entre el castaño y el dorado, que le hace destacar aún más. Su aspecto en general es de una muchacha bastante joven y frágil, a pesar de esto tiene una fuerza y velocidad sobre humana que la hace capaz de cosas bastante sorprendentes. Aunque lleve armas, no parece nada amenazante, más bien parece una chica sensata que nunca las usaría de verdad y que las tiene para no verse indefensa… grave error. Tiene una voz muy suave, dulce y tranquila que hace que cualquier cosa que diga, incluso un insulto, parezca bonito. Silya nunca alza la voz, ya que no considera agradable el gritar, por esto a veces es tan solo un murmullo que no se escucha realmente, pero de igual manera parece importante y te obliga a preguntar qué dijo. Ella tiene una sonrisa cálida y sincera que hace que cualquier cosa, por mala que sea parezca menos importante que antes, pero su mirada es tan expresiva que de vez en cuando refleja lo que tiene en su interior, y no siempre en tranquilidad y felicidad. Las alas de Silya son largas, bellas y totalmente blancas, aunque cuando mata a alguien o hace algo que luego le hace sentir culpable, sus salas se muestran en tonos grises claros. Éstas están todo el rato plegadas perfectamente sobre su espalda, sin que se noten en lo más mínimo, pero por si acaso siempre se pone capas que cubran su espalda. 
 
Imagen:


Descripción psicológica: Es una persona muy honesta consigo misma y con los demás, es bastante detallista. Silya transmite tranquilidad, calma y felicidad allá por donde va, ella se preocupa por todos los seres del planeta, y aunque no lo demuestre nunca quiere herir a nadie. Parece algo callada, pero ese silencio no es incómodo, tan solo le gusta el prescindir de tener que hablar tanto. A pesar de esto superficialmente aparenta ser una persona muy cálida, que es verdad muy en el fondo, pero entre la falsa y la real hay un estado en el que se muestra fría y desinteresada con aquellas personas que ha visto más de dos o tres veces, ya que no quiere cogerle cariño a seres tan efímeros como lo son los humanos o cualquier otro ser que habite allí. Silya tiene una cálida sonrisa para los que no conoce y para los que verdaderamente quiere, y da igual si la encuentras de mal humor, ella será amable y ayudará a lo que sea que necesites, eso sí, sino eres uno de sus objetivos. Ella es bastante solitaria, y no se da cuenta, porque protege a los que quiere sin involucrarse con ellos, incluso si ella tiene que salir herida no dudará ni un momento. Cuando no sabe que hay alguien a veces tiene una mirada triste en el rostro que muestra los restos de su pasado.
 


Historia: Ella era el ser más raro que habitaba en la tierra, hija de un ángel y una mujer mestiza mitad ángel mitad humana, Silya era tres cuartas partes de ángel, ella era el fruto del amor de sus padres, pero también era de la necesidad de un ángel que caminara por la tierra por tiempo indefinido, ya que los ángeles reales no podían pasar más de uno o dos años en la tierra seguidos y luego un periodo de algunos años hasta que volvían a poder pisar la tierra sin que esta los debilitara y los hiciera cambiar de bando y convertirse en un ángel caído que sí podían caminar por la tierra todo el tiempo. Ella se crió con su madre, feliz en un pequeño hogar en medio de ninguna parte, que tenía todo lo que necesitaban para vivir. Ambas eran felices juntas mientras Silya aprendía magia, pero pronto superó a su madre, ella tenía el nivel de casi un ángel, sin llegar a ser tan rápida ni fuerte. Aprendía rápido cualquier cosa que se le enseñara, desde leer hasta tirar con arco, pasando por multitud de disciplinas que no tardaba ni dos semanas en dominar a la perfección. 


Silya también quería mucho a su padre que venía cada cinco años para quedarse uno o dos años con ellas, con él aprendió a volar, que fue lo que más le costó. También se convirtió en una guerrera fuerte, tanto en la espada como en la magia, lo que ella no sabía era que la estaban entrenando para que fuera una protectora del orden y por consiguiente una asesina de humanos y a veces demonios. Siendo todavía cría se enteró de los planes que tenían para ella y simplemente los asimiló como necesarios para que pudiera vivir tranquila, pero eso no pudo durar más tiempo, un grupo de demonios liderados por un ángel caído irrumpieron en su pequeño hogar… se habían enterado mediante el soplo de aquel ángel recientemente caído, de que allí vivía una mestiza con su marido, y su pequeña hija. Ese año su padre no estaba para protegerlas, era la primera vez que ella se encontraba con demonios, y no supo actuar con suficiente rapidez. 


Fueron segundos, minutos u horas las que pasó mirando el cuerpo ensangrentado y cruelmente degollado de su madre, que tenía la mirada perdida dirigida hacia donde estaba ella. Los demonios la habían dejado vivir porque nunca se les pasó por la cabeza que ella fuera hija de un ángel original, pensaban que era hija de un humano e inofensiva con ese pequeño poder, sin embargo el ángel caído culpable de la muerte de su madre se había callado la verdad y le salvó la vida. Él sabía que por más que la hirieran y le doliera como a cualquier persona, ella sanaría, así que después de que los demonios se divirtieran un poco infligiéndole algunas heridas que le habrían causado la muerte si fuera casi humana, les ordenó retirarse, dejando a Silya sola en lo que había sido su antiguo hogar, junto con él cadáver de su preciosa madre a la que tanto había querido. Y allí se quedó llorando, sin comer ni beber durante días o quizás semanas, hasta que unos amigos de su padre la sacaron de allí en brazos y enterraron el cuerpo de su madre. 


Ellos se quedaron con Silya durante dos años, ayudándole a recuperarse de aquel gran trauma sin mucho éxito, sus alas eran cada vez más grises debido a que se sentía responsable de la muerte de su madre y poco después de la caída de su padre, que debido a la tristeza de saber que el alma de su amada había sido llevada al infierno y a su sentimiento de culpabilidad se convirtió en un ángel caído, pero nunca se alió con los demonios, tan solo caminaba por la tierra como un ser sin motivo de existencia, esperando encontrar algo que le hiciera volver a ser quien era. Desde ese día, nunca más se volvió a encontrar con su hija a la cual parecía haber olvidado casi por completo.


Después de unos años, Silya se recuperó y empezó con que tenían en mente los “superiores”, hacía bastantes años que se había iniciado una guerra interminable entre humanos, y por culpa de eso había gran odio, asesinatos, venganzas y maldad, que alimentaban y volvían más poderosos a los demonios, al mismo tiempo, hacía más débiles a los ángeles reales. Por tanto, ella tenía que evitar el mayor número de casos malignos, adelantándose a los acontecimientos, matando así a personas que no habían cometido asesinato para que sus almas no se corrompieran o influyendo para que no ocurriera aquello por lo que estaba debía intervenir. Nunca discutía las órdenes que recibía, pero de repente un día dejó de recibir órdenes, la guerra incrementaba y estaba haciendo imposible a los ángeles comunicarse con ella, y no podían desvelar lo que tanto tiempo habían ocultado, que ellos existían.
 
Gustos:
+ Naturaleza
+ Música
+ Personas
+ Tranquilidad
+ Silencio
+ Viento
+ Volar
+ Usar su magia para el bien
+ Defender a todas las personas
+ Sinceridad
 
Disgustos:
+ Mentiras
+ Recordar cualquier cosa de su pasado
+ Demonios asesinos
+ Humanos corruptos
+ Gritos
+ Suciedad de las ciudades
+ Guerras
+ Cadáveres
 
Magia: Se irá añadiendo con forme vayan apareciendo


Extras: 

Tiene multitud de poderes diferentes, que se irán desvelando poco a poco.

Aunque no lo admitiría Silya nunca aprendió a socializar, ni las ironías y sarcasmos, y esto a veces le dificulta el trabajo.

Por más edad que tenga, sigue teniendo un lado infantil que aparece algunas veces. 

Tiene un arco y un carcaj lleno de flechas y un mandoble. El mandoble cualquiera que intentara cogerlo le sería imposible porque pesa algo así como una tonelada, fue fabricado especialmente para ella, ya que las otras espadas tenían tan poco peso para ella que salían disparadas a cualquier lugar, o se rompían con tan solo coger la empuñadura.

Ella nunca ha odiado a los demonios, ya que no todos son malvados, ni se alimentan de los pecados de los seres vivos. Por eso piensa que hay que mirar a cada demonio individualmente y no como raza.

Color de roleo: f7e240



Sin pensárselo mucho se tumbó a mi lado, diciendo que no le vendría mal dormir otro rato. Me abrazo y me acercó a él, esta vez con mas delicadeza, cerré los ojos notando como el aroma a bosque y flores se mezclaba con el de Cain -Tranquilo, ahora que sé que te disgusta no lo volveré a hacer-le aseguré respecto a lo del beso. No sabía qué pensar de mí misma, tampoco le daba muchas vueltas en ese momento, tenía sueño y las fragancias mezcladas me hacían encontrar algo de paz.

No estaba segura de cuando me dormi, lo que si sabia era que no había pasado mucho rato y Cain ya no estaba, ¿Tanto me odiaba?¿Simplemente se había quedado por que yo era molesta?¿Qué le pasaba a ese perro del infierno? Yo le salvaba la vida ¿Y así me lo agradecía?¿Huyendo? Ah, no esta vez no. Salí despacio de la cabaña al notar que estaba cerca y no parecía moverse especialmente. En cuanto abrí la puerta el otro tío raro se dio cuenta de que estaba alli, maldiciendo algo se quedó donde estaba, de pie pensando algo. Yo divisé al demonio que buscaba, y empecé a andar hacia él, clavé mis ojos en Cain, era una mirada fría, sanguinaria, y tranquila. Ya lo había encontrado, ahora no podría escapar de mi.

Levanté mi brazo ya con un conjuro puesto en él, solo tenía que tocarlo y... De nuevo el otro tío se interpuso en mi camino -¡¿Eres idiota?!- le preguntaba mientras se acercaba a mi antes de que yo llegara al otro, ya no me acordaba ni de sus nombres, si es que en algún momento los había sabido. Movió su brazo hasta mi mano en un movimiento rápido que no pude esquivar -Tu eres el idiota- le dije con frialdad absoluta al ver como su brazo bajaba a su lugar original ya inerte, él sabía que ese hechizo era de destrucción ahora mismo tendría algunos huesos del brazo rotos -No tenía nada contra ti- podía ver al objetivo detrás, -Lo sé, pero tampoco contra él- murmuró el rojo sujetándose el brazo. Le hice el vacío, pues ya había logrado lo que quería, ahora no podía utilizar esa magia hasta rato después, ya que estaba débil. Miré enfadada al de pelo corto -Me mentiste- fueron dos palabras, pero tenían tanto odio y rabia dentro que parecían ser muchas más -¿Tenías sueño? Vaya... no pensé que fueras así... un mentiroso- gruñí molesta, esperando que me diera una explicación razonable. Algo en mi interior parecía luchar contra mi ira, no entendía qué era, solo sabía que se hacía más fuerte con forme pasaba el tiempo. Tenía que darme prisa, o no llegaría a oír lo que dijera ese tipejo tan molesto.



Última edición por clea el Jue Jul 21, 2016 11:24 am, editado 1 vez

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81 Re: La guerra de los Mil Años el Jue Jul 21, 2016 5:35 am

Cain / Sessaibushi:
-Nombre: Sessaibushi "Cain" DeepDark
-Edad: 130 años
-Descripción fisica: Su apariencia humana es similar a cualquier otro hombre que puedas cruzarte. Pelo algo más largo de lo habitual, de semblante duro, alto y ligeramente corpulento pero nada muy llamativo. Podría ser desde un soldado cualquiera hasta un panadero o un nómada. Apuesto y caballeroso pero con algo extraño. quizás tan solo un sentimiento de incomodidad cuando su mirada es muy fija o un miedo real a que se acerque. La unica diferencia son las orejas en forma de punta que oculta bajo el pelo.
Tras la rotura del sello, mostró su forma demoniaca. Su fuerza, velocidad y destreza se disparan. El color de ojos se torna ambarino y el pelo se alarga cubriendo su cuerpo. Le salen orejas, hocico y cola. Un lobo espectral ocupa el sitio en que antes había un hombre. Sin embargo, puede volver a su forma humana.
Forma humana

Forma demoniaca completa

-Descripción psicológica: A pesar de ser un demonio, su personalidad y educación lo mueve a ayudar a otras personas, humanos, angeles o demonios, e intentará hacer lo que esté en su mano Esta es una forma de vivir muy amable y generosa, pero él sabe que es egoista, pues más que hacerlo por otros, lo hace como compensación por lo ocurrido, para tener la conciencia tranquila.
Si bien sus poderes aumentan cuando los sentimientos negativos que lo rodean son más fuerte
s, este poder va quémandolo como ponzoña venenosa, volviendolo fuerte pero malvado. Por supuesto, no le gusta en absoluto la sensación de estar usando a los demás como canalizadores, por lo que busca liberar su propio poder sin que nadie tenga que odiar, matar o herir a otros. Solo tiene cariño por tres cosas, que lo acompañan en su viaje y de las que jamás se separa: Las espadas que su padre le regaló y una foto que tiene de su familia cuando aún estaban todos.
Conoce su apellido real, pero no tiene cariño ni curiosidad por establecer contacto con sus abuelos, lo que sus padres le contaron fue más que suficiente para que todo el interés que sentia por esos demonios desapareciese.


-Historia: En el mundo de los demonios, conocido como Infierno, no es extraño conocer el enlace entre dos demonios unidos por el interés paterno de aumentar su honor, orgullo y renombre. Allí donde la desolación y los sentimientos amargos son el pan de cada día, cuanto más poder se tiene, mayor respeto corresponde a la familia. Aunque las cosas han cambiado un poco, esta fue la razón de que Learty, una joven de la conocida familia demoníaca Rivernigth, huyera de lo que sus padres habían preparado para ella, de la mano del apuesto sirviente que vivía con ellos.
De esta aventura por los mundos, un amor dio paso a la relación clandestina de ambos jóvenes, que viajaron por el Infierno y la tierra humana conociendo sus costumbres y a sus gentes.
Veinte años después, el timbre de la mansión Rivernigth sonó con un apremiante tono de alarma. Al abrirse la puerta, la dulce Learty envuelta en lágrimas pidió ayuda. La guerra habia estallado en el mundo humano y los habia cogido en medio. Ni el avanzado estado en que se encontraba el embarazo de la chica, ni sus heridas o la presencia del marido de esta, herido gravemente, casi inconsciente, ablandó el corazón de sus padres, que cerraron las puertas fingiendo no reconocerla.
Obligandose a ser fuerte, Learty volvió al mundo humano con su marido. La casa era todo lo que tenian y desde ese momento decidieron dejar atras el apellido de ambos y comenzar la segunda parte de su aventura siendo la familia DeepDark, sin honor, sin conocidos, sin nada.
El doloroso parto tuvo lugar en el mundo humano, la madre quedo exahusta, por lo que Crypthorn tuvo que utilizar todos sus conocimientos en espadas, magia y la fuerza de la que disponia para proteger a su mujer y a su hijo, Sessaibushi, el nombre del hermano fallecido de Cryp.

Tras la recuperación y el encuentro de un lugar donde vivir, cuando el pequeño Sessai cumplia los tres años, sus padres tomaron la decision mas dificil. Al serle imposible ocultar su energia demoniaca, los humanos se sentian agresivos hacia el pequeño. Debian protegerlo. La forma mas segura para todos era aprovechar que los ojos del pequeño tenian un color humano para sellar su potencial y que, a ojos ajenos, fuera un niño humano como tantos otros, hasta que llegase la edad en que fuera capaz de cuidarse.
Para evitar que estuviera completamente indefenso, su padre le enseñó todo lo que sabia sobre el manejo de espadas, reconociendo que Sessai era muy bueno en el manejo de estas, llegando a usar dos y superar a su padre a los 60 años (aparentando de 16). Por su parte, Learty no queria enseñarle nada de poderes demoniacos, por lo que solo le contaron la verdad, evitando contarle lo que pudiera asustarlo.

Ajeno a ellos, la guerra avanzaba y cuando la familia se pensaba segura, un giro los separó, dejando al chico con su madre y al padre desaparecido. Delante de él, un ángel confundido atravesó a su madre con su propia arma. Nadie Tras nada, pero el sello que mantenia al demonio de Sessai oculto se rompió, liberandose. La cara del chico se alargó, sus dientes crecieron y cayo a cuatro patas. Un enorme lobo demoniaco de pelo morado claro y negro miraba a los hombres con ojos ambar, llenos de lagrimas. De un mordisco, enloquecido por el dolor de la perdida, mato a aquel que tenia mas cerca. Uno tras otro, todos mueron entre sus fauces, y solo el angel, que habia salido antes de que Learty muriera, estaba vivo. 
La consciencia de Sessai estaba apagada, y su moral y etica se habia quedado encerrada bajo los recuerdos de la reciente muerte de su madre. Sin ver nada, las muertes continuaron durante un rato, todo aquel que le atacaba, era despedazado, fuera quien fuera.
Nadie parecia capaz de pararlo, pero un lobo similar, de un color mas apagado pero de tamaño mayor consiguio tumbarlo. Mientras Sessai se revolvia, ambos, padre e hijo, volvian a su forma humana. No hicieron falta palabras, Crypthron lo sabia. Su esposa, la madre de Sessai, habia muerto. La sangre emanaba el olor de la desesperacion que intentaba ocultar de su hijo.
Sus caminos tardaron aun 1 año en separarse. Cuando una pista del angel causante de todo aquello hizo que Crypthorn olvidara su camino, las nuevas enseñanzas a su hijo para ayudar a su despertar repentino y ahogar el dolor de la perdida, para guiarse por la venganza en la que jamas habia pensado. La peticion de Sessai de que no lo hiciera tardo en hacer efecto, un par de semanas siguiendo al hombre, apagaron la llama del odio.
Si bien el poder de Crypthorn y Sessaibushi era cada vez mayor por la desesperacion de los humanos, ninguno queria seguir lo que su raza solia escoger. Aquel mundo era el que su madre habia escogido, en el que habian vivido durante tanto tiempo y donde ella habia muerto. En un viaje a la tumba de Learty, padre e hijo sabian el siguiente paso. Aventuras separadas, necesitaban pensar, digerir lo ocurrido. Crypthorn partio al anochecer en direccion norte. Sin despedidas, llantos o mentiras. Solo una promesa de reencontrarse cuando sus almas estuvieran recuperadas.
Seis años después, el dia a dia de Cain, el nombre humano que Sessai adopto por ser mas facil que el real, se basaba en ayudar a aquellos que lo necesitaban, a la fuerza si era necesario.

-Gustos y disgustos:
 +Las noches de luna llena
 +Ayudar a la gente
 +Su poder demoníaco cuando esta bajo control
 +Carne
 +Las noches con luna llena
 -Matar por error
 -Descontrolarse
 -Quedarse bloqueado
 -Pescado

-Poderes: En forma demonica tiene la capacidad de volar sin necesidad de alas, moverse de forma veloz, respirar y moverse por zonas contaminadas, comer comida cruda...
*Poderes de demonio estándar:
Ver el aura de las personas: Al utilizarlo para aumentar su poder, desarrollaron la capacidad de ver las auras. Su forma y color es diferente en cada persona, pero solo se ven cuando el dueño siente algo fuerte. La textura es siempre similar a un vaho, semitransparente, no se "ve" a no ser que se mire.
Visiones de un futuro cercano: El leido debe estar dormido, inconsciente o en coma para poder ser objeto de este poder. El "ritual" es diferente para cada familia, pero el resultado es siempre el mismo, entre 5 y 10 segundos de una escena que ocurrira en el futuro. No es un poder exacto, podría mostrar un peligro, una pista o simplemente una imagen de lo que va a desayunar.

-Extras: Sus padres escogieron un apellido nuevo para su familia, evitando asi dañar de alguna forma a la familia de la chica.
Entre sus ropas esconde una vieja foto de sus padres con él de niño, cuando sus poderes estaban ya sellados.
Le gusta ser un demonio, no odia su naturaleza, a pesar de arrepentirse de lo que hizo.

De nuevo, la explicación de Edahi fue directa y detallada. Sinceramente no esperaba un mazazo tan grande, sabia que era culpa mia pero ¿porqué lo habia hecho? Intenté pensar de forma lógica buscando una salida, aunque según el chico, al que yo no debía caerle bien en absoluto y que parecia tener ya algo de experiencia con una Silya negra, una forma segura era usar la bondad de la gente.
La puerta de la cabaña se abrió y no pude hacer nada en la corta pelea entre los dos "hermanos". La chica que ahora se acercaba a mi ya no tenia la mirada dulce de mi angelita, ni su sonrisa timida o sus movimientos elegantes. Se habia vuelto una agresiva, fria y directa... No pude evitar sentir cierto deseo por la maldad que sentia en su interior, pero no el mismo que cuando habia bailado frente a mi. No preste mucha atencion a sus palabras, aunque entendi alguna cosa.
-Vale, vale, me has pillado - Admiti, pensando algo velozmente, no esperaba que se despertara, pero ahora tenia que arreglarlo -No queria decirtelo... veras... yo queria pedirle a tu hermano que me ayudase a prepararte tu plato favorito... ya sabes... como agradecimiento -Evité su mirada y miré al chaval, que tenia el brazo en mala posicion -Pero nos has descubierto antes de que me pudiera decir algo, asi que improvisaré- me acerque a Silya, sin mirarla, y le coloque un mechon de pelo, con suavidad y la cogi como a una princesa en un movimiento rápido.
-Ahora, si eres tan amable de finguir que no te he dicho nada y dormir un rato... Edahi te vigilara, asi que no vale que hagas trampas -¿Y ahora que hacia? Mi especialidad era no saber cocinar nada espectacular, carne a la hoguera era lo máximo. Mientras caminaba hacia la cabaña para dejar a Silya en la cama, intentando evitar que se escapase de mi agarre, pensaba en algo que pudiera gustarle. Algo dulce. La puse con suavidad en su lecho, aún pensativo.
-Dame un rato, no voy a escaparme, tengo que cobrar mi recompensa -No sabia si se fiaba de mi o no, asi que saque la foto de mi familia, la unica que tenia y lo que mas queria de todas mis cosas, junto a las espadas de mi padre. Tambien le deje estas y mi mochila a un lado de la cama.
-Vigila mis cosas, por favor, Silya -le pedí sinceramente-, no tardare mucho pero asi voy mas cómodo -le sonrei y le di un beso rapido en la mejilla -, y no pienses que te has librado, quiero que me enseñes tus alas, tu me has visto las orejas -bromee antes de salir y meter a Edahi dentro con ella.
-Cuida del pequeño mientras cocino, no quiero que se coma mi regalo -Y dicho esto hui a toda velocidad a buscar frutas frescas, menta y unas flores de colores vivos. Me costo algo mas de lo deseado, pero estaba orgulloso de mi trabajo. En una carrera al pueblo, había conseguido ayuda en la posada. Una base de galleta no muy dulce, crujiente y dorada, cubierta de una crema blanca que no recordaba como había llamado, suave y sin endulzar. Sobre esta, una capa de las frutas silvestres que había encontrado, casi todas bayas, puestas cubriendola parte superior y con la menta decorando. Le pagué la clase y volví a la cabaña con todo el cuidado del mundo.
Spoiler:


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82 Re: La guerra de los Mil Años el Jue Jul 21, 2016 12:31 pm


Edahi:


Nombre: Edahi Losarig

Edad:103

Descripción física: Lo más destacable de su apariencia es su larga cabellera roja intensa y sus ojos verdes cómo esmeraldas, de mirada fría y obstinada para algunos, a cálida y amable para los que se han ganado su amistad, que son la mayoría. Incluso con estas dos cosas que suelen resultar extravagantes, es una persona que se ve atractiva. No es especialmente alto ni musculoso, tampoco lo necesita para ser feliz. Cuando está con humanos o con Silya suele mostrar un rostro relajado, divertido, confiado y algo travieso. Pero todo cambia cuando los humanos son malvados o hay demonios cerca, se tensa de manera drástica y su cara muestra todo el odio y el enfado que tiene hacia los de su especie, normalmente sus colmillos son un poco más largos de lo normal, pero cuando se enfada se pronuncian bastante más sin que este muchas veces se de cuenta. Tiene una sonrisa muy cálida y energética, que hace que todo pareca más divertido y emocionante de lo que es.

imagen:

Nunca muestra su otra forma, por lo que todavía es un secreto para la mayoría.

Descripción psicológica: Es la persona más infantil que se puede encontrar, le encanta curiosear e investigar cosas simples cómo por qué se caen las hojas o que pasa con el agua que cae al llover. Es muy bondadoso y servicial, siempre que pueda hará algo por ayudar a quién sea. Edahi es leal a sus seres queridos, en especial a los que han convivido mucho tiempo con él y ya saben su secreto. Éste se divierte con cualquier cosa y hace que las personas a su alrededor también se lo pasen bien solo por verlo sonreír. Es una persona muy tierna y sincera a la que le gusta ver el mundo mejorar y avanzar poco a poco. Pero a pesar de todo esto tiene un lado serio y concienzudo que sabe cuándo tiene que aparecer para poner todo en orden. Al principio puede parecer algo contestón, arisco y rebelde, pero suele hacerlo para ver quién es digno de su confianza y respeto.

Historia: Al nacer en el infierno, su padre descubrió algo que nunca pensó que le ocurriría a él, su hijo no tenía ni una pizca de maldad en su interior, tampoco su aura era maligna. Preocupado por su bebé y el terrible futuro que le depararía si se quedaba en el infierno, decidió junto a su esposa, que ese bebé debía de ir al mundo humano para estar a salvode las manos de sus semejantes. Y eso fue lo que hicieron, buscaron un lugar donde la guerra no había llegado y se lo dejaron a una familia que no podía engendrar hijos, con una carta que pedía que se la entregaran cuando este ya fuera adulto y donde explicaba el por qué de su abandono y lo mucho que lo querían de todos modos. Sus padres adoptivos aceptaron a Edahi sin vacilar ni un segundo y le otorgaron un nombre pues sus padres originales no se habían atrevido a darle uno.

Pasaban los años y Edahi crecía lentamente poco a poco, sin parar, pero demasiado lento para sus padres humanos, que no pudieron verle hacerse un hombre incluso despues de cuarenta años, ellos se murieron sin poder cuidarlo hasta el final, sin embargo en esos años Edahi fue el niño más feliz de universo, con unos grandes padres y aprendiendo muchas cosas sobre el mundo y sobre la vida. Cuando se quedó huérfano intentó buscarse un trabajo para poder tener dinero para comer algo, como le había dicho su papá poco antes de dormirse para siempre. Buscó y buscó, pero nadie le quería dar un trabajo pues para ellos no era más que un crío. Así pasó una decada en la que tuvo que robar y manipular sus palabras para conseguir comer y dormir bien.

Poco después conoció a Silya, ella lo acogió, lo cuidó, le dió ropa limpia y se lo llevó consigo de viaje por todo el mundo, con ella descubrió que tan grande era el mundo y todo el tiempo que tenía para conocerlo, también lo que él era y por qué no parecía crecer. Con esto aprendió a utilizar sus poderes y el arte de la espada para así poder ayudar a las personas. El tiempo pasaba y ella no envejecía gracias a que tampoco era humana, cada vez le cogía más cariño hasta que un día le pidió permiso para apellidarse igual que ella y así ser su "hermano", feliz con su nuevo apellido, fueron a celebrar que ahora eran una familia. Allí en ese hostal, se dio cuenta de que Silya no estaba indefensa ante los seres no-humanos y de cuan despreciables eran los demonios. Gracias a sus poderes no tuvo que preguntarle sobre el pasado a su querida hermanita que parecía tener recuerdos muy oscuros con los demonios, desde ese día odió a los demonios por todo lo que le habían hecho a Silya y por cómo se comportaban todos, por eso nunca entendió que ella lo acogiera y lo cuidara con tanto cariño y amor.

Cuando cumplió los cien decidió que debía dejarle hacer su trabajo a su hermana y él viajaría intentado ayudar a los humanos y cumpliendo las órdenes que como a Silya le eran dadas por unos ángeles. Se marchó con la única promesa de que una vez al año se reunirían y que si se necesitaban se llamarían para acudir al auxilio del otro.


Gustos:

Disgustos:

Poderes:

- Puede ver los sentimientos, los sueños y los recuerdos, también puede comérselos haciendo que desaparezcan del individuo.

- Es capaz de hacer dormir a las personas.

- Puede transportarse de un lado a otro a través del mundo de los sueños, es decir si encuentra a una persona o a un ser que este durmiendo cerca de donde quiere ir tan solo tiene que usar sus poderes para entrar físicamente en el sueño y luego salir, encontrandose en el lugar en el que está el que duerme.

-


Extras:

- Se suele comer las pesadillas, y los malos pensamientos de las personas, pero nunca se ha comido un recuerdo por malo que sea ya que piensa que es algo sagrado y que no debería ser tocado.

- Nunca a querido comprender a los demonios, simplemente no quiere tener nada que ver.

- No a leido la carta que le dejaron sus padres reales, pero tampoco a sido capaz de tirarla sin saber lo que hay dentro.

- Tiene una espada que le dieron los "superiores" cuando decidió irse por su cuenta, esta incrementa sus poderes y hace que los seres mágicos tarden más en regenerarse.


Color de roleo: a61e1e





No me dio tiempo a gritar de dolor, sabía que mientras más rato estuviera así, más fuerte se volvería, tenía qé pensar en algo y rápido. Miré al perro sarnoso cuando Silya dijo que le había mentido, ¿Yo le salvaba la vida y él le mentía a mi hermana en un momento en el que todo le molesta? Me empezaba a plantear qué quizás debía de haberle dejado que lo tocara en el pecho o la cabeza y que le hubiera hecho trizas el corazón o cualquier otro órgano interno, con esa magia localizada. Me reí de mí mismo sabiendo que me habría sido imposible hacer eso, no le odiaba tanto cómo para dejarlo morir a manos de Silya, luego me sentiría muy mal al tenerle que decir a mi hermana que había muerto.

Cain empezó a improvisar, volviendo a mentir, cómo lo descubriera sí que sería hombre muerto, Silya me miró ante sus palabras con unos ojos que me analizaban parecía preguntarse si hablaba de mí y si yo era su hermano. Él demonio era bueno en lo suyo, pues aunque no parecía creerse mucho lo que decía, estaba quieta y mirándolo intentando atisbar un mínimo de sentido de culpabilidad. No parecía haber encontrado nada que le llamara la atención, pues se dejó levantar y ser llevada hasta su dormitorio sin hacer mucho escándalo, solo estaba callada y fría, parecía tan… calculadora y malvada. Me daban escalofríos de pensar que se quedara así para siempre. Seguí a los dos y me quedé en la puerta hasta que Cain se marchó a por lo que fuera que pensara preparar, me asomé al interior para ver a Silya mirando una extraña carta con dibujos, tuve que entrar a obligación, aunque solo me quedé en la pared justo al lado de la puerta. -Edahi- al pronunciar mi nombre me puse un poco en tensión, pero me acerqué de todos modos acudiendo a su llamada. No dije nada, ella ya sabía que estaba a su lado -Siéntate- me ordenó sin siquiera mirarme, dejó lo que fuera que estaba mirando en la pequeña mesa que estaba al lado de la cama, para luego empezar a acariciar las espadas que Cain le había dejado a mano ¿Quién en su sano juicio le dejaba unas espadas a alguien que estaba en modo agresivo? -Si yo…- empezó murmurando, algo en su interior parecía volver a la normalidad -Si yo no volviera a ser la de siempre, ¿Te quedarías conmigo?- intenté averiguar qué era lo que quería que respondiera, cómo no conseguía averiguarlo simplemente dije la verdad -¡Pues claro que me quedaría a tu lado! incluso si te plantearas ir a vivir al infierno, yo te acompañaría- respondí indignado por la pregunta, miré en su dirección tímidamente, para encontrarme una sonrisa cálida y llena de satisfacción, y unas lágrimas en sus ojos de felicidad -Me alegro- murmuró antes de cerrar los ojos. Ahora lo entendía, solía haber un motivo para sus cambios drásticos de personalidad, este había sido por que se sentía sola y abandonada.

Volvió a abrir los ojos, pero ahora era la misma de siempre, incluso su postura de incorporarse en la cama era especial, me miró cómo siempre después de volver a la normalidad… sin saber lo que había ocurrido y sin recordar nada en absoluto -Buenos días, Cain se ha marchado hace poco, quería darte un regalo- le comenté sonriente como si todo lo ocurrido, no fuera más que una mala pesadilla mía. Parecía feliz por mis palabras, pero enseguida se fijó en el brazo que tenía agarrado en mala postura -¿Qué te ha pasado?- me preguntó preocupada -Ha sido un accidente- empecé diciendo la verdad, pues ella no me quería hacer daño a mí -Cuando estaba vigilando el perímetro, sin darme cuenta me metí en la pesadilla de una ardilla, ahora les tengo más respeto a las aves rapaces- eso también era verdad, pero no era lo ocurrido, yo le había enseñado a manipular la verdad de forma que parezca otra, sin embargo ella nunca sabe cuando yo hago esa misma técnica en su contra. A veces me había ocurrido que al entrar en una pesadilla me atacaran, al despertar solía tener las heridas de la misma, por eso siempre se debía tener cuidado con lo que se hacía en el mundo de los sueños. -Yo estoy bastante débil, pero puedo usar tu energía para curarte- eso ya lo sabía, y nunca me había gustado aquella sensación de notar cómo te robaban la energía, sin embargo cedí a su petición con un suspiro sabiendo que era lo mejor para mí. Estiré mi brazo herido en su dirección, y le dejé que absorbiera mi ser, me asustaba incluso después de tantas décadas. Mis huesos se regeneraban a súper velocidad con si magia -Cúrate tu también- le pedí ahora que ya estaba casi curado al completo, parecía reticente a ello, pero tras una de mis miradas de cachorro abandonado solo pudo reír y aceptar mi petición.

Las heridas más importantes ya se las había sanado, así que cerró el canal de comunicación entre ambos. La miré satisfecho Silya estaba menos cabezota que de costumbre con eso de no aprovecharse de los demás. Aunque en un instante mi cara de orgullo, paso a ser un suspiro y un -Lo que tiene que hacer uno para hacerte feliz- sus ojos me decían lo que todavía no había pronunciado -¡Gracias!- se levantó de la cama y se puso de rodillas en ella, yo me coloqué derecho en el borde de la cama que no estaba abarrotada por cosas y me dejé peinar. Nunca había entendido ese afán que tenía por peinarme, pero recuerdo que los primeros años incluso los habitantes de los pueblos pensaban que yo era una niña por los peinados tan elaborados que me hacía de vez en cuando, esta vez parecía ser una trenza normal y corriente. Entonces noté su presencia, Cain había vuelto, no me importaba que me viera así, pero en cuanto entrara tendría que decirle de alguna manera que Silya no se acordaba de nada y que yo no le había explicado lo ocurrido y él tampoco debía hacerlo.

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83 Re: La guerra de los Mil Años el Jue Jul 21, 2016 1:54 pm

Cain / Sessaibushi:
-Nombre: Sessaibushi "Cain" DeepDark
-Edad: 130 años
-Descripción fisica: Su apariencia humana es similar a cualquier otro hombre que puedas cruzarte. Pelo algo más largo de lo habitual, de semblante duro, alto y ligeramente corpulento pero nada muy llamativo. Podría ser desde un soldado cualquiera hasta un panadero o un nómada. Apuesto y caballeroso pero con algo extraño. quizás tan solo un sentimiento de incomodidad cuando su mirada es muy fija o un miedo real a que se acerque. La unica diferencia son las orejas en forma de punta que oculta bajo el pelo.
Tras la rotura del sello, mostró su forma demoniaca. Su fuerza, velocidad y destreza se disparan. El color de ojos se torna ambarino y el pelo se alarga cubriendo su cuerpo. Le salen orejas, hocico y cola. Un lobo espectral ocupa el sitio en que antes había un hombre. Sin embargo, puede volver a su forma humana.
Forma humana

Forma demoniaca completa

-Descripción psicológica: A pesar de ser un demonio, su personalidad y educación lo mueve a ayudar a otras personas, humanos, angeles o demonios, e intentará hacer lo que esté en su mano Esta es una forma de vivir muy amable y generosa, pero él sabe que es egoista, pues más que hacerlo por otros, lo hace como compensación por lo ocurrido, para tener la conciencia tranquila.
Si bien sus poderes aumentan cuando los sentimientos negativos que lo rodean son más fuerte
s, este poder va quémandolo como ponzoña venenosa, volviendolo fuerte pero malvado. Por supuesto, no le gusta en absoluto la sensación de estar usando a los demás como canalizadores, por lo que busca liberar su propio poder sin que nadie tenga que odiar, matar o herir a otros. Solo tiene cariño por tres cosas, que lo acompañan en su viaje y de las que jamás se separa: Las espadas que su padre le regaló y una foto que tiene de su familia cuando aún estaban todos.
Conoce su apellido real, pero no tiene cariño ni curiosidad por establecer contacto con sus abuelos, lo que sus padres le contaron fue más que suficiente para que todo el interés que sentia por esos demonios desapareciese.


-Historia: En el mundo de los demonios, conocido como Infierno, no es extraño conocer el enlace entre dos demonios unidos por el interés paterno de aumentar su honor, orgullo y renombre. Allí donde la desolación y los sentimientos amargos son el pan de cada día, cuanto más poder se tiene, mayor respeto corresponde a la familia. Aunque las cosas han cambiado un poco, esta fue la razón de que Learty, una joven de la conocida familia demoníaca Rivernigth, huyera de lo que sus padres habían preparado para ella, de la mano del apuesto sirviente que vivía con ellos.
De esta aventura por los mundos, un amor dio paso a la relación clandestina de ambos jóvenes, que viajaron por el Infierno y la tierra humana conociendo sus costumbres y a sus gentes.
Veinte años después, el timbre de la mansión Rivernigth sonó con un apremiante tono de alarma. Al abrirse la puerta, la dulce Learty envuelta en lágrimas pidió ayuda. La guerra habia estallado en el mundo humano y los habia cogido en medio. Ni el avanzado estado en que se encontraba el embarazo de la chica, ni sus heridas o la presencia del marido de esta, herido gravemente, casi inconsciente, ablandó el corazón de sus padres, que cerraron las puertas fingiendo no reconocerla.
Obligandose a ser fuerte, Learty volvió al mundo humano con su marido. La casa era todo lo que tenian y desde ese momento decidieron dejar atras el apellido de ambos y comenzar la segunda parte de su aventura siendo la familia DeepDark, sin honor, sin conocidos, sin nada.
El doloroso parto tuvo lugar en el mundo humano, la madre quedo exahusta, por lo que Crypthorn tuvo que utilizar todos sus conocimientos en espadas, magia y la fuerza de la que disponia para proteger a su mujer y a su hijo, Sessaibushi, el nombre del hermano fallecido de Cryp.

Tras la recuperación y el encuentro de un lugar donde vivir, cuando el pequeño Sessai cumplia los tres años, sus padres tomaron la decision mas dificil. Al serle imposible ocultar su energia demoniaca, los humanos se sentian agresivos hacia el pequeño. Debian protegerlo. La forma mas segura para todos era aprovechar que los ojos del pequeño tenian un color humano para sellar su potencial y que, a ojos ajenos, fuera un niño humano como tantos otros, hasta que llegase la edad en que fuera capaz de cuidarse.
Para evitar que estuviera completamente indefenso, su padre le enseñó todo lo que sabia sobre el manejo de espadas, reconociendo que Sessai era muy bueno en el manejo de estas, llegando a usar dos y superar a su padre a los 60 años (aparentando de 16). Por su parte, Learty no queria enseñarle nada de poderes demoniacos, por lo que solo le contaron la verdad, evitando contarle lo que pudiera asustarlo.

Ajeno a ellos, la guerra avanzaba y cuando la familia se pensaba segura, un giro los separó, dejando al chico con su madre y al padre desaparecido. Delante de él, un ángel confundido atravesó a su madre con su propia arma. Nadie Tras nada, pero el sello que mantenia al demonio de Sessai oculto se rompió, liberandose. La cara del chico se alargó, sus dientes crecieron y cayo a cuatro patas. Un enorme lobo demoniaco de pelo morado claro y negro miraba a los hombres con ojos ambar, llenos de lagrimas. De un mordisco, enloquecido por el dolor de la perdida, mato a aquel que tenia mas cerca. Uno tras otro, todos mueron entre sus fauces, y solo el angel, que habia salido antes de que Learty muriera, estaba vivo. 
La consciencia de Sessai estaba apagada, y su moral y etica se habia quedado encerrada bajo los recuerdos de la reciente muerte de su madre. Sin ver nada, las muertes continuaron durante un rato, todo aquel que le atacaba, era despedazado, fuera quien fuera.
Nadie parecia capaz de pararlo, pero un lobo similar, de un color mas apagado pero de tamaño mayor consiguio tumbarlo. Mientras Sessai se revolvia, ambos, padre e hijo, volvian a su forma humana. No hicieron falta palabras, Crypthron lo sabia. Su esposa, la madre de Sessai, habia muerto. La sangre emanaba el olor de la desesperacion que intentaba ocultar de su hijo.
Sus caminos tardaron aun 1 año en separarse. Cuando una pista del angel causante de todo aquello hizo que Crypthorn olvidara su camino, las nuevas enseñanzas a su hijo para ayudar a su despertar repentino y ahogar el dolor de la perdida, para guiarse por la venganza en la que jamas habia pensado. La peticion de Sessai de que no lo hiciera tardo en hacer efecto, un par de semanas siguiendo al hombre, apagaron la llama del odio.
Si bien el poder de Crypthorn y Sessaibushi era cada vez mayor por la desesperacion de los humanos, ninguno queria seguir lo que su raza solia escoger. Aquel mundo era el que su madre habia escogido, en el que habian vivido durante tanto tiempo y donde ella habia muerto. En un viaje a la tumba de Learty, padre e hijo sabian el siguiente paso. Aventuras separadas, necesitaban pensar, digerir lo ocurrido. Crypthorn partio al anochecer en direccion norte. Sin despedidas, llantos o mentiras. Solo una promesa de reencontrarse cuando sus almas estuvieran recuperadas.
Seis años después, el dia a dia de Cain, el nombre humano que Sessai adopto por ser mas facil que el real, se basaba en ayudar a aquellos que lo necesitaban, a la fuerza si era necesario.

-Gustos y disgustos:
 +Las noches de luna llena
 +Ayudar a la gente
 +Su poder demoníaco cuando esta bajo control
 +Carne
 +Las noches con luna llena
 -Matar por error
 -Descontrolarse
 -Quedarse bloqueado
 -Pescado

-Poderes: En forma demonica tiene la capacidad de volar sin necesidad de alas, moverse de forma veloz, respirar y moverse por zonas contaminadas, comer comida cruda...
*Poderes de demonio estándar:
Ver el aura de las personas: Al utilizarlo para aumentar su poder, desarrollaron la capacidad de ver las auras. Su forma y color es diferente en cada persona, pero solo se ven cuando el dueño siente algo fuerte. La textura es siempre similar a un vaho, semitransparente, no se "ve" a no ser que se mire.
Visiones de un futuro cercano: El leido debe estar dormido, inconsciente o en coma para poder ser objeto de este poder. El "ritual" es diferente para cada familia, pero el resultado es siempre el mismo, entre 5 y 10 segundos de una escena que ocurrira en el futuro. No es un poder exacto, podría mostrar un peligro, una pista o simplemente una imagen de lo que va a desayunar.

-Extras: Sus padres escogieron un apellido nuevo para su familia, evitando asi dañar de alguna forma a la familia de la chica.
Entre sus ropas esconde una vieja foto de sus padres con él de niño, cuando sus poderes estaban ya sellados.
Le gusta ser un demonio, no odia su naturaleza, a pesar de arrepentirse de lo que hizo.
El camino de vuelta fue mucho más largo que el de ida y, dejando de lado el susto que la pobre mujer se había llevado al verme entrar de golpe en su taberna como si no nos hubieramos ido del pueblo. Protegiendo la tartaleta con mi vida, volví a a cabaña... sin ninguna forma de abrir la puerta. Me la que´de mirando un momento y, despues de unos minutos de duro pensamiento, giré el pomo con la cola, usando mi energía para dejarla salir.
"Quieta... quieta..." ¡Y abierta! Entré orgulloso de mi aventura mitica cuidando de una tarta que yo mismo había hecho y fui directo a la habitació nde Silya, donde sentía que estaban las dos unicas auras de la zona. La escena... me dejó frio. Un rato más del que había estado en la puerta pasó mientras intentaba asimilar lo que veía. ¿Qué me habia perdido? Mi mirada iba de Edahi y su cara de resignación, a las manos de Silya que jugaban con su pelo, a la propia Silya, que sonreía de nuevo de esa forma dulce que derretiria hasta un corazón helado.
-Eh... no preguntare por la sesion de belleza -Entré, por fin, aguantandome la risa de una forma muy evidente y aparté a Edahi para pasar, pegandole con la cola de lobo que ahora llevaba. -Aparta, guapa -Me burlé mirandolo con triunfo, para sentarme junto a Silya -Aqui tienes, tu regalo -Le destapé la tartita que le había traido todo el camino.Estaba perfecta... salvo que las frutas estaban ligeramente movidas y la menta se había caido. No dije nada.
-Tranquila -Dije mirando a Edahi -, luego puede seguir peinandote, no te la robaré mucho rato -La tarta ya estaba cortada, pero no se había separado. Le ofrecí a Silya que cogiera el primer trozo y, mientras la probaba, la miraba con cara de ilusión, esperando su veredicto.


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84 Re: La guerra de los Mil Años el Vie Jul 22, 2016 11:10 am


Silya:


Nombre: Silya Losarig


 
Edad: 142 años


 
Descripción física: Silya es rubia su cabello cae laciamente hasta mitad de la espalda, tiene una tez bastante pálida que le hace parecer que nunca ha trabajado en el campo ni caminado siquiera sobre él, por tanto muchas personas cuando la ven creen que es alguien importante. Sus ojos grandes y expresivos, son una mezcla entre el castaño y el dorado, que le hace destacar aún más. Su aspecto en general es de una muchacha bastante joven y frágil, a pesar de esto tiene una fuerza y velocidad sobre humana que la hace capaz de cosas bastante sorprendentes. Aunque lleve armas, no parece nada amenazante, más bien parece una chica sensata que nunca las usaría de verdad y que las tiene para no verse indefensa… grave error. Tiene una voz muy suave, dulce y tranquila que hace que cualquier cosa que diga, incluso un insulto, parezca bonito. Silya nunca alza la voz, ya que no considera agradable el gritar, por esto a veces es tan solo un murmullo que no se escucha realmente, pero de igual manera parece importante y te obliga a preguntar qué dijo. Ella tiene una sonrisa cálida y sincera que hace que cualquier cosa, por mala que sea parezca menos importante que antes, pero su mirada es tan expresiva que de vez en cuando refleja lo que tiene en su interior, y no siempre en tranquilidad y felicidad. Las alas de Silya son largas, bellas y totalmente blancas, aunque cuando mata a alguien o hace algo que luego le hace sentir culpable, sus salas se muestran en tonos grises claros. Éstas están todo el rato plegadas perfectamente sobre su espalda, sin que se noten en lo más mínimo, pero por si acaso siempre se pone capas que cubran su espalda. 
 
Imagen:


Descripción psicológica: Es una persona muy honesta consigo misma y con los demás, es bastante detallista. Silya transmite tranquilidad, calma y felicidad allá por donde va, ella se preocupa por todos los seres del planeta, y aunque no lo demuestre nunca quiere herir a nadie. Parece algo callada, pero ese silencio no es incómodo, tan solo le gusta el prescindir de tener que hablar tanto. A pesar de esto superficialmente aparenta ser una persona muy cálida, que es verdad muy en el fondo, pero entre la falsa y la real hay un estado en el que se muestra fría y desinteresada con aquellas personas que ha visto más de dos o tres veces, ya que no quiere cogerle cariño a seres tan efímeros como lo son los humanos o cualquier otro ser que habite allí. Silya tiene una cálida sonrisa para los que no conoce y para los que verdaderamente quiere, y da igual si la encuentras de mal humor, ella será amable y ayudará a lo que sea que necesites, eso sí, sino eres uno de sus objetivos. Ella es bastante solitaria, y no se da cuenta, porque protege a los que quiere sin involucrarse con ellos, incluso si ella tiene que salir herida no dudará ni un momento. Cuando no sabe que hay alguien a veces tiene una mirada triste en el rostro que muestra los restos de su pasado.
 


Historia: Ella era el ser más raro que habitaba en la tierra, hija de un ángel y una mujer mestiza mitad ángel mitad humana, Silya era tres cuartas partes de ángel, ella era el fruto del amor de sus padres, pero también era de la necesidad de un ángel que caminara por la tierra por tiempo indefinido, ya que los ángeles reales no podían pasar más de uno o dos años en la tierra seguidos y luego un periodo de algunos años hasta que volvían a poder pisar la tierra sin que esta los debilitara y los hiciera cambiar de bando y convertirse en un ángel caído que sí podían caminar por la tierra todo el tiempo. Ella se crió con su madre, feliz en un pequeño hogar en medio de ninguna parte, que tenía todo lo que necesitaban para vivir. Ambas eran felices juntas mientras Silya aprendía magia, pero pronto superó a su madre, ella tenía el nivel de casi un ángel, sin llegar a ser tan rápida ni fuerte. Aprendía rápido cualquier cosa que se le enseñara, desde leer hasta tirar con arco, pasando por multitud de disciplinas que no tardaba ni dos semanas en dominar a la perfección. 


Silya también quería mucho a su padre que venía cada cinco años para quedarse uno o dos años con ellas, con él aprendió a volar, que fue lo que más le costó. También se convirtió en una guerrera fuerte, tanto en la espada como en la magia, lo que ella no sabía era que la estaban entrenando para que fuera una protectora del orden y por consiguiente una asesina de humanos y a veces demonios. Siendo todavía cría se enteró de los planes que tenían para ella y simplemente los asimiló como necesarios para que pudiera vivir tranquila, pero eso no pudo durar más tiempo, un grupo de demonios liderados por un ángel caído irrumpieron en su pequeño hogar… se habían enterado mediante el soplo de aquel ángel recientemente caído, de que allí vivía una mestiza con su marido, y su pequeña hija. Ese año su padre no estaba para protegerlas, era la primera vez que ella se encontraba con demonios, y no supo actuar con suficiente rapidez. 


Fueron segundos, minutos u horas las que pasó mirando el cuerpo ensangrentado y cruelmente degollado de su madre, que tenía la mirada perdida dirigida hacia donde estaba ella. Los demonios la habían dejado vivir porque nunca se les pasó por la cabeza que ella fuera hija de un ángel original, pensaban que era hija de un humano e inofensiva con ese pequeño poder, sin embargo el ángel caído culpable de la muerte de su madre se había callado la verdad y le salvó la vida. Él sabía que por más que la hirieran y le doliera como a cualquier persona, ella sanaría, así que después de que los demonios se divirtieran un poco infligiéndole algunas heridas que le habrían causado la muerte si fuera casi humana, les ordenó retirarse, dejando a Silya sola en lo que había sido su antiguo hogar, junto con él cadáver de su preciosa madre a la que tanto había querido. Y allí se quedó llorando, sin comer ni beber durante días o quizás semanas, hasta que unos amigos de su padre la sacaron de allí en brazos y enterraron el cuerpo de su madre. 


Ellos se quedaron con Silya durante dos años, ayudándole a recuperarse de aquel gran trauma sin mucho éxito, sus alas eran cada vez más grises debido a que se sentía responsable de la muerte de su madre y poco después de la caída de su padre, que debido a la tristeza de saber que el alma de su amada había sido llevada al infierno y a su sentimiento de culpabilidad se convirtió en un ángel caído, pero nunca se alió con los demonios, tan solo caminaba por la tierra como un ser sin motivo de existencia, esperando encontrar algo que le hiciera volver a ser quien era. Desde ese día, nunca más se volvió a encontrar con su hija a la cual parecía haber olvidado casi por completo.


Después de unos años, Silya se recuperó y empezó con que tenían en mente los “superiores”, hacía bastantes años que se había iniciado una guerra interminable entre humanos, y por culpa de eso había gran odio, asesinatos, venganzas y maldad, que alimentaban y volvían más poderosos a los demonios, al mismo tiempo, hacía más débiles a los ángeles reales. Por tanto, ella tenía que evitar el mayor número de casos malignos, adelantándose a los acontecimientos, matando así a personas que no habían cometido asesinato para que sus almas no se corrompieran o influyendo para que no ocurriera aquello por lo que estaba debía intervenir. Nunca discutía las órdenes que recibía, pero de repente un día dejó de recibir órdenes, la guerra incrementaba y estaba haciendo imposible a los ángeles comunicarse con ella, y no podían desvelar lo que tanto tiempo habían ocultado, que ellos existían.
 
Gustos:
+ Naturaleza
+ Música
+ Personas
+ Tranquilidad
+ Silencio
+ Viento
+ Volar
+ Usar su magia para el bien
+ Defender a todas las personas
+ Sinceridad
 
Disgustos:
+ Mentiras
+ Recordar cualquier cosa de su pasado
+ Demonios asesinos
+ Humanos corruptos
+ Gritos
+ Suciedad de las ciudades
+ Guerras
+ Cadáveres
 
Magia: Se irá añadiendo con forme vayan apareciendo


Extras: 

Tiene multitud de poderes diferentes, que se irán desvelando poco a poco.

Aunque no lo admitiría Silya nunca aprendió a socializar, ni las ironías y sarcasmos, y esto a veces le dificulta el trabajo.

Por más edad que tenga, sigue teniendo un lado infantil que aparece algunas veces. 

Tiene un arco y un carcaj lleno de flechas y un mandoble. El mandoble cualquiera que intentara cogerlo le sería imposible porque pesa algo así como una tonelada, fue fabricado especialmente para ella, ya que las otras espadas tenían tan poco peso para ella que salían disparadas a cualquier lugar, o se rompían con tan solo coger la empuñadura.

Ella nunca ha odiado a los demonios, ya que no todos son malvados, ni se alimentan de los pecados de los seres vivos. Por eso piensa que hay que mirar a cada demonio individualmente y no como raza.

Color de roleo: f7e240



Por primera vez en meses Edahi y yo estábamos tranquilamente hablando de lo que nos había pasado en los meses que no nos veíamos, sus historias siempre eras divertidas y curiosas, además de que parecía querer mucho a la tripulación que había en el barco en el que vivía desde que nos separamos, yo le contaba un resumen detallando las cosas que más me había gustado, mientras le peinaba su suave pelo entre mis dedos, para luego darle forma en un perfecto entrelazado, no tenía prisa así que me tomé mi tiempo para que quedara bien, me encantaba cómo le quedaban las trenzas y que se hubiera dejado el pelo largo para que yo me entretuviera con él. Hasta que bailé en la última fiesta, no me había puesto un adorno en el pelo desde hacía décadas antes de conocer a Edahi, me había costado superar mi pasado, y ahora tenía a dos personas que cuidaban de mí y me consentían. Empecé a notar que Cain estaba llegado, quería terminar de peinar a Edahi, al entrar en la habitación, se quedó en la puerta parado el tiempo suficiente para que cogiera una cinta del mismo verde que los ojos de Edahi y se lo atara perfectamente. Cain no pudo evitar reírse y soltar un comentario sarcástico en el momento en el que se decidió a entrar. Apartó a Edahi de mi lado para sentarse él en su lugar, podía ver la cara de molestia que ponía éste, pero se calló lo que quisiera decirle y simplemente se quedó en su nuevo sitio.

Justo después, Cain me dijo que me había traído un regalo así que dirigí mi atención a lo que llevaba en las manos. Era una tarta con una pinta deliciosa -Oh, muchas gracias, no tenías por que haber traído un regalo- comenté sinceramente, mientras notaba como el olor hacía que mi estómago me pidiera comer, mis ojos buscaron a Cain, sin embargo no encontré su mirada, estaba volviendo a molestar a Edahi, esta vez me molestó a mi también, así que hice algo al respecto, fruncí ligeramente las cejas -Para ya. Yo se lo pedí- le intenté explicar me gustaba su pelo, y lo aprovechaba cuando podía -Además, le queda elegante y muy bien-. Edahi sonreía de ver que le defendía, en ese momento sus colmillos sobresalían ligeramente y me dejaban claro que no se estaban llevando bien, simplemente suspiré mirando la tarta que tenía tan buena pinta -No os llevaréis bien ¿Verdad?- pregunté retóricamente sabiendo cual sería la respuesta, ¿Por qué se iban a llevar bien?¿Qué más daba? -Puede que sí, pero nos acabamos de conocer y no precisamente de buenas maneras- contestó Edahi, lo miré para descubrir que parecía decirlo en serio -Anda, cómete tu regalo, que te lo ha preparado con mucho cuidado, luego ya le peinas a él si te apetece- volví a sonreír viendo que de verdad lo intentarían -Vale- acepté el regalo y cogí el trozo que tenía más fresas. Con la naturalidad de siempre, empecé a comerme la tarta -¡Está deliciosa! Me encanta, gracias- Sabía que mi tolerancia para comer cualquier cosa era muy grande, pero esta vez sabía que estaba bueno de verdad y no eran solo imaginaciones mías -Venga, probad vosotros también, no quiero comer yo sola- les ofrecí a los dos para que por primera vez comiéramos los tres juntos y empezáramos a crear buenos recuerdos juntos.

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85 Re: La guerra de los Mil Años el Sáb Jul 23, 2016 5:18 am

Cain / Sessaibushi:
-Nombre: Sessaibushi "Cain" DeepDark
-Edad: 130 años
-Descripción fisica: Su apariencia humana es similar a cualquier otro hombre que puedas cruzarte. Pelo algo más largo de lo habitual, de semblante duro, alto y ligeramente corpulento pero nada muy llamativo. Podría ser desde un soldado cualquiera hasta un panadero o un nómada. Apuesto y caballeroso pero con algo extraño. quizás tan solo un sentimiento de incomodidad cuando su mirada es muy fija o un miedo real a que se acerque. La unica diferencia son las orejas en forma de punta que oculta bajo el pelo.
Tras la rotura del sello, mostró su forma demoniaca. Su fuerza, velocidad y destreza se disparan. El color de ojos se torna ambarino y el pelo se alarga cubriendo su cuerpo. Le salen orejas, hocico y cola. Un lobo espectral ocupa el sitio en que antes había un hombre. Sin embargo, puede volver a su forma humana.
Forma humana

Forma demoniaca completa

-Descripción psicológica: A pesar de ser un demonio, su personalidad y educación lo mueve a ayudar a otras personas, humanos, angeles o demonios, e intentará hacer lo que esté en su mano Esta es una forma de vivir muy amable y generosa, pero él sabe que es egoista, pues más que hacerlo por otros, lo hace como compensación por lo ocurrido, para tener la conciencia tranquila.
Si bien sus poderes aumentan cuando los sentimientos negativos que lo rodean son más fuerte
s, este poder va quémandolo como ponzoña venenosa, volviendolo fuerte pero malvado. Por supuesto, no le gusta en absoluto la sensación de estar usando a los demás como canalizadores, por lo que busca liberar su propio poder sin que nadie tenga que odiar, matar o herir a otros. Solo tiene cariño por tres cosas, que lo acompañan en su viaje y de las que jamás se separa: Las espadas que su padre le regaló y una foto que tiene de su familia cuando aún estaban todos.
Conoce su apellido real, pero no tiene cariño ni curiosidad por establecer contacto con sus abuelos, lo que sus padres le contaron fue más que suficiente para que todo el interés que sentia por esos demonios desapareciese.


-Historia: En el mundo de los demonios, conocido como Infierno, no es extraño conocer el enlace entre dos demonios unidos por el interés paterno de aumentar su honor, orgullo y renombre. Allí donde la desolación y los sentimientos amargos son el pan de cada día, cuanto más poder se tiene, mayor respeto corresponde a la familia. Aunque las cosas han cambiado un poco, esta fue la razón de que Learty, una joven de la conocida familia demoníaca Rivernigth, huyera de lo que sus padres habían preparado para ella, de la mano del apuesto sirviente que vivía con ellos.
De esta aventura por los mundos, un amor dio paso a la relación clandestina de ambos jóvenes, que viajaron por el Infierno y la tierra humana conociendo sus costumbres y a sus gentes.
Veinte años después, el timbre de la mansión Rivernigth sonó con un apremiante tono de alarma. Al abrirse la puerta, la dulce Learty envuelta en lágrimas pidió ayuda. La guerra habia estallado en el mundo humano y los habia cogido en medio. Ni el avanzado estado en que se encontraba el embarazo de la chica, ni sus heridas o la presencia del marido de esta, herido gravemente, casi inconsciente, ablandó el corazón de sus padres, que cerraron las puertas fingiendo no reconocerla.
Obligandose a ser fuerte, Learty volvió al mundo humano con su marido. La casa era todo lo que tenian y desde ese momento decidieron dejar atras el apellido de ambos y comenzar la segunda parte de su aventura siendo la familia DeepDark, sin honor, sin conocidos, sin nada.
El doloroso parto tuvo lugar en el mundo humano, la madre quedo exahusta, por lo que Crypthorn tuvo que utilizar todos sus conocimientos en espadas, magia y la fuerza de la que disponia para proteger a su mujer y a su hijo, Sessaibushi, el nombre del hermano fallecido de Cryp.

Tras la recuperación y el encuentro de un lugar donde vivir, cuando el pequeño Sessai cumplia los tres años, sus padres tomaron la decision mas dificil. Al serle imposible ocultar su energia demoniaca, los humanos se sentian agresivos hacia el pequeño. Debian protegerlo. La forma mas segura para todos era aprovechar que los ojos del pequeño tenian un color humano para sellar su potencial y que, a ojos ajenos, fuera un niño humano como tantos otros, hasta que llegase la edad en que fuera capaz de cuidarse.
Para evitar que estuviera completamente indefenso, su padre le enseñó todo lo que sabia sobre el manejo de espadas, reconociendo que Sessai era muy bueno en el manejo de estas, llegando a usar dos y superar a su padre a los 60 años (aparentando de 16). Por su parte, Learty no queria enseñarle nada de poderes demoniacos, por lo que solo le contaron la verdad, evitando contarle lo que pudiera asustarlo.

Ajeno a ellos, la guerra avanzaba y cuando la familia se pensaba segura, un giro los separó, dejando al chico con su madre y al padre desaparecido. Delante de él, un ángel confundido atravesó a su madre con su propia arma. Nadie Tras nada, pero el sello que mantenia al demonio de Sessai oculto se rompió, liberandose. La cara del chico se alargó, sus dientes crecieron y cayo a cuatro patas. Un enorme lobo demoniaco de pelo morado claro y negro miraba a los hombres con ojos ambar, llenos de lagrimas. De un mordisco, enloquecido por el dolor de la perdida, mato a aquel que tenia mas cerca. Uno tras otro, todos mueron entre sus fauces, y solo el angel, que habia salido antes de que Learty muriera, estaba vivo. 
La consciencia de Sessai estaba apagada, y su moral y etica se habia quedado encerrada bajo los recuerdos de la reciente muerte de su madre. Sin ver nada, las muertes continuaron durante un rato, todo aquel que le atacaba, era despedazado, fuera quien fuera.
Nadie parecia capaz de pararlo, pero un lobo similar, de un color mas apagado pero de tamaño mayor consiguio tumbarlo. Mientras Sessai se revolvia, ambos, padre e hijo, volvian a su forma humana. No hicieron falta palabras, Crypthron lo sabia. Su esposa, la madre de Sessai, habia muerto. La sangre emanaba el olor de la desesperacion que intentaba ocultar de su hijo.
Sus caminos tardaron aun 1 año en separarse. Cuando una pista del angel causante de todo aquello hizo que Crypthorn olvidara su camino, las nuevas enseñanzas a su hijo para ayudar a su despertar repentino y ahogar el dolor de la perdida, para guiarse por la venganza en la que jamas habia pensado. La peticion de Sessai de que no lo hiciera tardo en hacer efecto, un par de semanas siguiendo al hombre, apagaron la llama del odio.
Si bien el poder de Crypthorn y Sessaibushi era cada vez mayor por la desesperacion de los humanos, ninguno queria seguir lo que su raza solia escoger. Aquel mundo era el que su madre habia escogido, en el que habian vivido durante tanto tiempo y donde ella habia muerto. En un viaje a la tumba de Learty, padre e hijo sabian el siguiente paso. Aventuras separadas, necesitaban pensar, digerir lo ocurrido. Crypthorn partio al anochecer en direccion norte. Sin despedidas, llantos o mentiras. Solo una promesa de reencontrarse cuando sus almas estuvieran recuperadas.
Seis años después, el dia a dia de Cain, el nombre humano que Sessai adopto por ser mas facil que el real, se basaba en ayudar a aquellos que lo necesitaban, a la fuerza si era necesario.

-Gustos y disgustos:
 +Las noches de luna llena
 +Ayudar a la gente
 +Su poder demoníaco cuando esta bajo control
 +Carne
 +Las noches con luna llena
 -Matar por error
 -Descontrolarse
 -Quedarse bloqueado
 -Pescado

-Poderes: En forma demonica tiene la capacidad de volar sin necesidad de alas, moverse de forma veloz, respirar y moverse por zonas contaminadas, comer comida cruda...
*Poderes de demonio estándar:
Ver el aura de las personas: Al utilizarlo para aumentar su poder, desarrollaron la capacidad de ver las auras. Su forma y color es diferente en cada persona, pero solo se ven cuando el dueño siente algo fuerte. La textura es siempre similar a un vaho, semitransparente, no se "ve" a no ser que se mire.
Visiones de un futuro cercano: El leido debe estar dormido, inconsciente o en coma para poder ser objeto de este poder. El "ritual" es diferente para cada familia, pero el resultado es siempre el mismo, entre 5 y 10 segundos de una escena que ocurrira en el futuro. No es un poder exacto, podría mostrar un peligro, una pista o simplemente una imagen de lo que va a desayunar.

-Extras: Sus padres escogieron un apellido nuevo para su familia, evitando asi dañar de alguna forma a la familia de la chica.
Entre sus ropas esconde una vieja foto de sus padres con él de niño, cuando sus poderes estaban ya sellados.
Le gusta ser un demonio, no odia su naturaleza, a pesar de arrepentirse de lo que hizo.
Al parecer, mis comentarios molestaron no solo a Edahi, que parecía el menos afectado, sino también a Silya. De todas formas no le di mucha importancia, ya que estaba advertido sobre sus cambios de humor. Nos preguntósi nos llevabamos mal pero como el tema de conversación cambió, no dije nada y esperé a
más tarde. Acepté el trozo de tartaleta que Silya me ofrecía aunque... lomejor era disculparse lo primero.
-No es que me caiga mal, es que no soporto que tu demonio favorito sea el, ya te dije que le superaria -Dije en tono de ofendido, sin ir en serio, pues había visto la clase de relación que tenian y superar a un hermano, por más postizo que fuera, me iba a resultar imposible -. No pretendía ofenderlo, solo lo molestaba como molesto a cualquiera, pero si quieres, para demostrartelo puedes peinarme a mi también -Me revolví el pelo -... -Pensé un segundo y añadí -Creo que en la otra forma tengo más pelo, podrías disfrutarlo mejor -me levanté y le ofrecí la mano para salir fuera, si me transformaba ahí dentro destrozaría todo y me haría daño. Había dejado el postre de nuevo en el plato -A por ti vendré más tarde, no te muevas -Le dije al pedazo, intentando hacer reir a Silya, y que no se enfadase por rechazar el ofrecimiento de que lo probasemos.


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86 Re: La guerra de los Mil Años el Sáb Jul 23, 2016 12:36 pm


Silya:


Nombre: Silya Losarig


 
Edad: 142 años


 
Descripción física: Silya es rubia su cabello cae laciamente hasta mitad de la espalda, tiene una tez bastante pálida que le hace parecer que nunca ha trabajado en el campo ni caminado siquiera sobre él, por tanto muchas personas cuando la ven creen que es alguien importante. Sus ojos grandes y expresivos, son una mezcla entre el castaño y el dorado, que le hace destacar aún más. Su aspecto en general es de una muchacha bastante joven y frágil, a pesar de esto tiene una fuerza y velocidad sobre humana que la hace capaz de cosas bastante sorprendentes. Aunque lleve armas, no parece nada amenazante, más bien parece una chica sensata que nunca las usaría de verdad y que las tiene para no verse indefensa… grave error. Tiene una voz muy suave, dulce y tranquila que hace que cualquier cosa que diga, incluso un insulto, parezca bonito. Silya nunca alza la voz, ya que no considera agradable el gritar, por esto a veces es tan solo un murmullo que no se escucha realmente, pero de igual manera parece importante y te obliga a preguntar qué dijo. Ella tiene una sonrisa cálida y sincera que hace que cualquier cosa, por mala que sea parezca menos importante que antes, pero su mirada es tan expresiva que de vez en cuando refleja lo que tiene en su interior, y no siempre en tranquilidad y felicidad. Las alas de Silya son largas, bellas y totalmente blancas, aunque cuando mata a alguien o hace algo que luego le hace sentir culpable, sus salas se muestran en tonos grises claros. Éstas están todo el rato plegadas perfectamente sobre su espalda, sin que se noten en lo más mínimo, pero por si acaso siempre se pone capas que cubran su espalda. 
 
Imagen:


Descripción psicológica: Es una persona muy honesta consigo misma y con los demás, es bastante detallista. Silya transmite tranquilidad, calma y felicidad allá por donde va, ella se preocupa por todos los seres del planeta, y aunque no lo demuestre nunca quiere herir a nadie. Parece algo callada, pero ese silencio no es incómodo, tan solo le gusta el prescindir de tener que hablar tanto. A pesar de esto superficialmente aparenta ser una persona muy cálida, que es verdad muy en el fondo, pero entre la falsa y la real hay un estado en el que se muestra fría y desinteresada con aquellas personas que ha visto más de dos o tres veces, ya que no quiere cogerle cariño a seres tan efímeros como lo son los humanos o cualquier otro ser que habite allí. Silya tiene una cálida sonrisa para los que no conoce y para los que verdaderamente quiere, y da igual si la encuentras de mal humor, ella será amable y ayudará a lo que sea que necesites, eso sí, sino eres uno de sus objetivos. Ella es bastante solitaria, y no se da cuenta, porque protege a los que quiere sin involucrarse con ellos, incluso si ella tiene que salir herida no dudará ni un momento. Cuando no sabe que hay alguien a veces tiene una mirada triste en el rostro que muestra los restos de su pasado.
 


Historia: Ella era el ser más raro que habitaba en la tierra, hija de un ángel y una mujer mestiza mitad ángel mitad humana, Silya era tres cuartas partes de ángel, ella era el fruto del amor de sus padres, pero también era de la necesidad de un ángel que caminara por la tierra por tiempo indefinido, ya que los ángeles reales no podían pasar más de uno o dos años en la tierra seguidos y luego un periodo de algunos años hasta que volvían a poder pisar la tierra sin que esta los debilitara y los hiciera cambiar de bando y convertirse en un ángel caído que sí podían caminar por la tierra todo el tiempo. Ella se crió con su madre, feliz en un pequeño hogar en medio de ninguna parte, que tenía todo lo que necesitaban para vivir. Ambas eran felices juntas mientras Silya aprendía magia, pero pronto superó a su madre, ella tenía el nivel de casi un ángel, sin llegar a ser tan rápida ni fuerte. Aprendía rápido cualquier cosa que se le enseñara, desde leer hasta tirar con arco, pasando por multitud de disciplinas que no tardaba ni dos semanas en dominar a la perfección. 


Silya también quería mucho a su padre que venía cada cinco años para quedarse uno o dos años con ellas, con él aprendió a volar, que fue lo que más le costó. También se convirtió en una guerrera fuerte, tanto en la espada como en la magia, lo que ella no sabía era que la estaban entrenando para que fuera una protectora del orden y por consiguiente una asesina de humanos y a veces demonios. Siendo todavía cría se enteró de los planes que tenían para ella y simplemente los asimiló como necesarios para que pudiera vivir tranquila, pero eso no pudo durar más tiempo, un grupo de demonios liderados por un ángel caído irrumpieron en su pequeño hogar… se habían enterado mediante el soplo de aquel ángel recientemente caído, de que allí vivía una mestiza con su marido, y su pequeña hija. Ese año su padre no estaba para protegerlas, era la primera vez que ella se encontraba con demonios, y no supo actuar con suficiente rapidez. 


Fueron segundos, minutos u horas las que pasó mirando el cuerpo ensangrentado y cruelmente degollado de su madre, que tenía la mirada perdida dirigida hacia donde estaba ella. Los demonios la habían dejado vivir porque nunca se les pasó por la cabeza que ella fuera hija de un ángel original, pensaban que era hija de un humano e inofensiva con ese pequeño poder, sin embargo el ángel caído culpable de la muerte de su madre se había callado la verdad y le salvó la vida. Él sabía que por más que la hirieran y le doliera como a cualquier persona, ella sanaría, así que después de que los demonios se divirtieran un poco infligiéndole algunas heridas que le habrían causado la muerte si fuera casi humana, les ordenó retirarse, dejando a Silya sola en lo que había sido su antiguo hogar, junto con él cadáver de su preciosa madre a la que tanto había querido. Y allí se quedó llorando, sin comer ni beber durante días o quizás semanas, hasta que unos amigos de su padre la sacaron de allí en brazos y enterraron el cuerpo de su madre. 


Ellos se quedaron con Silya durante dos años, ayudándole a recuperarse de aquel gran trauma sin mucho éxito, sus alas eran cada vez más grises debido a que se sentía responsable de la muerte de su madre y poco después de la caída de su padre, que debido a la tristeza de saber que el alma de su amada había sido llevada al infierno y a su sentimiento de culpabilidad se convirtió en un ángel caído, pero nunca se alió con los demonios, tan solo caminaba por la tierra como un ser sin motivo de existencia, esperando encontrar algo que le hiciera volver a ser quien era. Desde ese día, nunca más se volvió a encontrar con su hija a la cual parecía haber olvidado casi por completo.


Después de unos años, Silya se recuperó y empezó con que tenían en mente los “superiores”, hacía bastantes años que se había iniciado una guerra interminable entre humanos, y por culpa de eso había gran odio, asesinatos, venganzas y maldad, que alimentaban y volvían más poderosos a los demonios, al mismo tiempo, hacía más débiles a los ángeles reales. Por tanto, ella tenía que evitar el mayor número de casos malignos, adelantándose a los acontecimientos, matando así a personas que no habían cometido asesinato para que sus almas no se corrompieran o influyendo para que no ocurriera aquello por lo que estaba debía intervenir. Nunca discutía las órdenes que recibía, pero de repente un día dejó de recibir órdenes, la guerra incrementaba y estaba haciendo imposible a los ángeles comunicarse con ella, y no podían desvelar lo que tanto tiempo habían ocultado, que ellos existían.
 
Gustos:
+ Naturaleza
+ Música
+ Personas
+ Tranquilidad
+ Silencio
+ Viento
+ Volar
+ Usar su magia para el bien
+ Defender a todas las personas
+ Sinceridad
 
Disgustos:
+ Mentiras
+ Recordar cualquier cosa de su pasado
+ Demonios asesinos
+ Humanos corruptos
+ Gritos
+ Suciedad de las ciudades
+ Guerras
+ Cadáveres
 
Magia: Se irá añadiendo con forme vayan apareciendo


Extras: 

Tiene multitud de poderes diferentes, que se irán desvelando poco a poco.

Aunque no lo admitiría Silya nunca aprendió a socializar, ni las ironías y sarcasmos, y esto a veces le dificulta el trabajo.

Por más edad que tenga, sigue teniendo un lado infantil que aparece algunas veces. 

Tiene un arco y un carcaj lleno de flechas y un mandoble. El mandoble cualquiera que intentara cogerlo le sería imposible porque pesa algo así como una tonelada, fue fabricado especialmente para ella, ya que las otras espadas tenían tan poco peso para ella que salían disparadas a cualquier lugar, o se rompían con tan solo coger la empuñadura.

Ella nunca ha odiado a los demonios, ya que no todos son malvados, ni se alimentan de los pecados de los seres vivos. Por eso piensa que hay que mirar a cada demonio individualmente y no como raza.

Color de roleo: f7e240


Ambos me aceptaron los trozos de pastel que ofrecía, Cain empezó a disculparse, diciendo que no le caía mal y que lo que le molestaba de Edahi era que era mi favorito. No pude evitar soltar una pequeña risa, al darme cuenta de que lo había dicho enserio en aquel momento, y aunque no entendía el motivo de querer ser mi favorito, no me importaba que lo intentara. Luego para demostrarme que no era por ofenderlo me dejó peinarle a él también, pareció pensar algo por un momento mientras se revolvía el pelo, para luego decir que era mejor e su otra forma, ya que tenía más pelo. Dejó su postre en el plato, y me ofreció la mano que cogí sin pensarlo dos veces, antes de marcharnos de la habitación le pidió al trozo de tarta que no se moviera de hay. Me reí de sus palabras, por que sabía que lo hacía por mí y por que me parecía graciosa la forma de actuar que tenía de vez en cuando. 

Le seguí por la casa que ya había visto antes, era una de las casas construidas en lugares despoblados para que familias como la mía pudieran criar a sus hijos sin preocuparse de humanos o demonios, sin embargo, cuando estos crecían y se ponían a viajar o a cumplir obligaciones fuera de esa casa, la familia al completo la abandonaba y se buscaban otro lugar ya sin la protección de la naturaleza. Por esto había una o dos casas en las profundidades de cada bosque, pradera, montaña, isla y desierto. Seguía pensando en todas las que había visitado casi siempre vacías pero en buen estado. Miré un momento a mi alrededor para notar la mirada de Edahi fijada en mí -¿Más pelo?- preguntó sorprendido de lo que había dicho Cain -Sí, no es como tú… ya lo verás- puse una sonrisa traviesa que interesó más a Edahi, la verdad es que sólo lo había visto una vez cuando era más joven, y tampoco lo vi en la realidad, sólo me mostró su otra forma en un sueño que conectamos juntos, de todos modos, sabía que no me mentía sobre él, pues nunca podría haberse imaginado un ser así, sino fuera de verdad él mismo. 

No entendía lo que les pasaba por la cabeza a estos dos, pero sí lo que estaba en la mía, ahora que ya estaba mejor físicamente, debía aprovechar que todavía tenía control sobre mi aura para ir a visitar a la madre de Cain, no quería desaprovechar este tiempo, pues al principio no era tan difícil manejarla, pero después de unos días me costaba mucho y solía tener que huir muy lejos para no ocasionar problemas a nadie hasta que conseguía recuperar mi fuerza y hacerla retroceder. Así que en cuanto terminara de peinarlo, o mientras lo hacía, le preguntaría cuándo nos poníamos en marcha. Solo esperaba qué no se hubiera replanteado su oferta y ya no quisiera viajar conmigo a ningún lugar.



Última edición por clea el Lun Jul 25, 2016 1:02 pm, editado 1 vez

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87 Re: La guerra de los Mil Años el Dom Jul 24, 2016 6:13 am

Cain / Sessaibushi:
-Nombre: Sessaibushi "Cain" DeepDark
-Edad: 130 años
-Descripción fisica: Su apariencia humana es similar a cualquier otro hombre que puedas cruzarte. Pelo algo más largo de lo habitual, de semblante duro, alto y ligeramente corpulento pero nada muy llamativo. Podría ser desde un soldado cualquiera hasta un panadero o un nómada. Apuesto y caballeroso pero con algo extraño. quizás tan solo un sentimiento de incomodidad cuando su mirada es muy fija o un miedo real a que se acerque. La unica diferencia son las orejas en forma de punta que oculta bajo el pelo.
Tras la rotura del sello, mostró su forma demoniaca. Su fuerza, velocidad y destreza se disparan. El color de ojos se torna ambarino y el pelo se alarga cubriendo su cuerpo. Le salen orejas, hocico y cola. Un lobo espectral ocupa el sitio en que antes había un hombre. Sin embargo, puede volver a su forma humana.
Forma humana

Forma demoniaca completa

-Descripción psicológica: A pesar de ser un demonio, su personalidad y educación lo mueve a ayudar a otras personas, humanos, angeles o demonios, e intentará hacer lo que esté en su mano Esta es una forma de vivir muy amable y generosa, pero él sabe que es egoista, pues más que hacerlo por otros, lo hace como compensación por lo ocurrido, para tener la conciencia tranquila.
Si bien sus poderes aumentan cuando los sentimientos negativos que lo rodean son más fuerte
s, este poder va quémandolo como ponzoña venenosa, volviendolo fuerte pero malvado. Por supuesto, no le gusta en absoluto la sensación de estar usando a los demás como canalizadores, por lo que busca liberar su propio poder sin que nadie tenga que odiar, matar o herir a otros. Solo tiene cariño por tres cosas, que lo acompañan en su viaje y de las que jamás se separa: Las espadas que su padre le regaló y una foto que tiene de su familia cuando aún estaban todos.
Conoce su apellido real, pero no tiene cariño ni curiosidad por establecer contacto con sus abuelos, lo que sus padres le contaron fue más que suficiente para que todo el interés que sentia por esos demonios desapareciese.


-Historia: En el mundo de los demonios, conocido como Infierno, no es extraño conocer el enlace entre dos demonios unidos por el interés paterno de aumentar su honor, orgullo y renombre. Allí donde la desolación y los sentimientos amargos son el pan de cada día, cuanto más poder se tiene, mayor respeto corresponde a la familia. Aunque las cosas han cambiado un poco, esta fue la razón de que Learty, una joven de la conocida familia demoníaca Rivernigth, huyera de lo que sus padres habían preparado para ella, de la mano del apuesto sirviente que vivía con ellos.
De esta aventura por los mundos, un amor dio paso a la relación clandestina de ambos jóvenes, que viajaron por el Infierno y la tierra humana conociendo sus costumbres y a sus gentes.
Veinte años después, el timbre de la mansión Rivernigth sonó con un apremiante tono de alarma. Al abrirse la puerta, la dulce Learty envuelta en lágrimas pidió ayuda. La guerra habia estallado en el mundo humano y los habia cogido en medio. Ni el avanzado estado en que se encontraba el embarazo de la chica, ni sus heridas o la presencia del marido de esta, herido gravemente, casi inconsciente, ablandó el corazón de sus padres, que cerraron las puertas fingiendo no reconocerla.
Obligandose a ser fuerte, Learty volvió al mundo humano con su marido. La casa era todo lo que tenian y desde ese momento decidieron dejar atras el apellido de ambos y comenzar la segunda parte de su aventura siendo la familia DeepDark, sin honor, sin conocidos, sin nada.
El doloroso parto tuvo lugar en el mundo humano, la madre quedo exahusta, por lo que Crypthorn tuvo que utilizar todos sus conocimientos en espadas, magia y la fuerza de la que disponia para proteger a su mujer y a su hijo, Sessaibushi, el nombre del hermano fallecido de Cryp.

Tras la recuperación y el encuentro de un lugar donde vivir, cuando el pequeño Sessai cumplia los tres años, sus padres tomaron la decision mas dificil. Al serle imposible ocultar su energia demoniaca, los humanos se sentian agresivos hacia el pequeño. Debian protegerlo. La forma mas segura para todos era aprovechar que los ojos del pequeño tenian un color humano para sellar su potencial y que, a ojos ajenos, fuera un niño humano como tantos otros, hasta que llegase la edad en que fuera capaz de cuidarse.
Para evitar que estuviera completamente indefenso, su padre le enseñó todo lo que sabia sobre el manejo de espadas, reconociendo que Sessai era muy bueno en el manejo de estas, llegando a usar dos y superar a su padre a los 60 años (aparentando de 16). Por su parte, Learty no queria enseñarle nada de poderes demoniacos, por lo que solo le contaron la verdad, evitando contarle lo que pudiera asustarlo.

Ajeno a ellos, la guerra avanzaba y cuando la familia se pensaba segura, un giro los separó, dejando al chico con su madre y al padre desaparecido. Delante de él, un ángel confundido atravesó a su madre con su propia arma. Nadie Tras nada, pero el sello que mantenia al demonio de Sessai oculto se rompió, liberandose. La cara del chico se alargó, sus dientes crecieron y cayo a cuatro patas. Un enorme lobo demoniaco de pelo morado claro y negro miraba a los hombres con ojos ambar, llenos de lagrimas. De un mordisco, enloquecido por el dolor de la perdida, mato a aquel que tenia mas cerca. Uno tras otro, todos mueron entre sus fauces, y solo el angel, que habia salido antes de que Learty muriera, estaba vivo. 
La consciencia de Sessai estaba apagada, y su moral y etica se habia quedado encerrada bajo los recuerdos de la reciente muerte de su madre. Sin ver nada, las muertes continuaron durante un rato, todo aquel que le atacaba, era despedazado, fuera quien fuera.
Nadie parecia capaz de pararlo, pero un lobo similar, de un color mas apagado pero de tamaño mayor consiguio tumbarlo. Mientras Sessai se revolvia, ambos, padre e hijo, volvian a su forma humana. No hicieron falta palabras, Crypthron lo sabia. Su esposa, la madre de Sessai, habia muerto. La sangre emanaba el olor de la desesperacion que intentaba ocultar de su hijo.
Sus caminos tardaron aun 1 año en separarse. Cuando una pista del angel causante de todo aquello hizo que Crypthorn olvidara su camino, las nuevas enseñanzas a su hijo para ayudar a su despertar repentino y ahogar el dolor de la perdida, para guiarse por la venganza en la que jamas habia pensado. La peticion de Sessai de que no lo hiciera tardo en hacer efecto, un par de semanas siguiendo al hombre, apagaron la llama del odio.
Si bien el poder de Crypthorn y Sessaibushi era cada vez mayor por la desesperacion de los humanos, ninguno queria seguir lo que su raza solia escoger. Aquel mundo era el que su madre habia escogido, en el que habian vivido durante tanto tiempo y donde ella habia muerto. En un viaje a la tumba de Learty, padre e hijo sabian el siguiente paso. Aventuras separadas, necesitaban pensar, digerir lo ocurrido. Crypthorn partio al anochecer en direccion norte. Sin despedidas, llantos o mentiras. Solo una promesa de reencontrarse cuando sus almas estuvieran recuperadas.
Seis años después, el dia a dia de Cain, el nombre humano que Sessai adopto por ser mas facil que el real, se basaba en ayudar a aquellos que lo necesitaban, a la fuerza si era necesario.

-Gustos y disgustos:
 +Las noches de luna llena
 +Ayudar a la gente
 +Su poder demoníaco cuando esta bajo control
 +Carne
 +Las noches con luna llena
 -Matar por error
 -Descontrolarse
 -Quedarse bloqueado
 -Pescado

-Poderes: En forma demonica tiene la capacidad de volar sin necesidad de alas, moverse de forma veloz, respirar y moverse por zonas contaminadas, comer comida cruda...
*Poderes de demonio estándar:
Ver el aura de las personas: Al utilizarlo para aumentar su poder, desarrollaron la capacidad de ver las auras. Su forma y color es diferente en cada persona, pero solo se ven cuando el dueño siente algo fuerte. La textura es siempre similar a un vaho, semitransparente, no se "ve" a no ser que se mire.
Visiones de un futuro cercano: El leido debe estar dormido, inconsciente o en coma para poder ser objeto de este poder. El "ritual" es diferente para cada familia, pero el resultado es siempre el mismo, entre 5 y 10 segundos de una escena que ocurrira en el futuro. No es un poder exacto, podría mostrar un peligro, una pista o simplemente una imagen de lo que va a desayunar.

-Extras: Sus padres escogieron un apellido nuevo para su familia, evitando asi dañar de alguna forma a la familia de la chica.
Entre sus ropas esconde una vieja foto de sus padres con él de niño, cuando sus poderes estaban ya sellados.
Le gusta ser un demonio, no odia su naturaleza, a pesar de arrepentirse de lo que hizo.
Silya no dudó mucho y aceptó mi invitación a peinar un enorme lobo morado. Parecía divertida por la idea, aunque no dijo nada a Edahi sobre eso. Eso me desconcertó bastante, ¿por que preguntaba? ¿Acaso me había equivocado al suponer que el era también un demonio? Había escuchado que algunos mestizos no podían transformarse completamente, o incluso los menos puros que no tenian ningúna forma demoniaca, quizás él no era un demonio completo. No iba a preguntar, cada uno tiene su pasado y compartirlo solo depende de él mismo. Esta ve no me molesté mucho en alejarme para quitarme la ropa, ya que estaba completamente destrozada y había aprovechado mi visita al pueblo para hacerme con algun ropaje nuevo con el que cambiarme. Me alejé un poco de Silya, pues no quería pisarla o azotarla con la cola por error y me transformé, delante de ambos. Me acerqué de nuevo y acerqué la cabeza, sabiendo que la angelita querría acariciarme. Era algo innato, mi pelo era suave y yo un lobo gigante, ¿qué mujer no me acariciaria?
-¿Empiezas por la cola? -Le pregunté rodeandola con esta, molestandola de forma infantil. Despues miré a Edahi -Si me sigues mirando asi se me caeran las orejas -Bromeé, tumbandome al lado de ambos -Que comience la peluqueria -dije tras subirla con suavidad a mi lomo, procurando no hacerle daño. Mi voz sonaba grave, gutural y demoniaca, pero al fondo del bosque, o en la linde del pueblo, solo un ruido similar al aullido de los lobos alcanzaria los oidos de aquellos que estuviesen prestando atención. Por suerte para mi, la voz en esta forma solo se entendia si hablabamos en el idioma del Infierno o si se estaba lo suficientemente cerca, más allá de eso, tan solo un ruido salvaje se podía diferenciar.


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88 Re: La guerra de los Mil Años el Lun Jul 25, 2016 1:42 pm



Edahi:


Nombre: Edahi Losarig

Edad:103

Descripción física: Lo más destacable de su apariencia es su larga cabellera roja intensa y sus ojos verdes cómo esmeraldas, de mirada fría y obstinada para algunos, a cálida y amable para los que se han ganado su amistad, que son la mayoría. Incluso con estas dos cosas que suelen resultar extravagantes, es una persona que se ve atractiva. No es especialmente alto ni musculoso, tampoco lo necesita para ser feliz. Cuando está con humanos o con Silya suele mostrar un rostro relajado, divertido, confiado y algo travieso. Pero todo cambia cuando los humanos son malvados o hay demonios cerca, se tensa de manera drástica y su cara muestra todo el odio y el enfado que tiene hacia los de su especie, normalmente sus colmillos son un poco más largos de lo normal, pero cuando se enfada se pronuncian bastante más sin que este muchas veces se de cuenta. Tiene una sonrisa muy cálida y energética, que hace que todo pareca más divertido y emocionante de lo que es.

imagen:

Nunca muestra su otra forma, por lo que todavía es un secreto para la mayoría.

Descripción psicológica: Es la persona más infantil que se puede encontrar, le encanta curiosear e investigar cosas simples cómo por qué se caen las hojas o que pasa con el agua que cae al llover. Es muy bondadoso y servicial, siempre que pueda hará algo por ayudar a quién sea. Edahi es leal a sus seres queridos, en especial a los que han convivido mucho tiempo con él y ya saben su secreto. Éste se divierte con cualquier cosa y hace que las personas a su alrededor también se lo pasen bien solo por verlo sonreír. Es una persona muy tierna y sincera a la que le gusta ver el mundo mejorar y avanzar poco a poco. Pero a pesar de todo esto tiene un lado serio y concienzudo que sabe cuándo tiene que aparecer para poner todo en orden. Al principio puede parecer algo contestón, arisco y rebelde, pero suele hacerlo para ver quién es digno de su confianza y respeto.

Historia: Al nacer en el infierno, su padre descubrió algo que nunca pensó que le ocurriría a él, su hijo no tenía ni una pizca de maldad en su interior, tampoco su aura era maligna. Preocupado por su bebé y el terrible futuro que le depararía si se quedaba en el infierno, decidió junto a su esposa, que ese bebé debía de ir al mundo humano para estar a salvode las manos de sus semejantes. Y eso fue lo que hicieron, buscaron un lugar donde la guerra no había llegado y se lo dejaron a una familia que no podía engendrar hijos, con una carta que pedía que se la entregaran cuando este ya fuera adulto y donde explicaba el por qué de su abandono y lo mucho que lo querían de todos modos. Sus padres adoptivos aceptaron a Edahi sin vacilar ni un segundo y le otorgaron un nombre pues sus padres originales no se habían atrevido a darle uno.

Pasaban los años y Edahi crecía lentamente poco a poco, sin parar, pero demasiado lento para sus padres humanos, que no pudieron verle hacerse un hombre incluso despues de cuarenta años, ellos se murieron sin poder cuidarlo hasta el final, sin embargo en esos años Edahi fue el niño más feliz de universo, con unos grandes padres y aprendiendo muchas cosas sobre el mundo y sobre la vida. Cuando se quedó huérfano intentó buscarse un trabajo para poder tener dinero para comer algo, como le había dicho su papá poco antes de dormirse para siempre. Buscó y buscó, pero nadie le quería dar un trabajo pues para ellos no era más que un crío. Así pasó una decada en la que tuvo que robar y manipular sus palabras para conseguir comer y dormir bien.

Poco después conoció a Silya, ella lo acogió, lo cuidó, le dió ropa limpia y se lo llevó consigo de viaje por todo el mundo, con ella descubrió que tan grande era el mundo y todo el tiempo que tenía para conocerlo, también lo que él era y por qué no parecía crecer. Con esto aprendió a utilizar sus poderes y el arte de la espada para así poder ayudar a las personas. El tiempo pasaba y ella no envejecía gracias a que tampoco era humana, cada vez le cogía más cariño hasta que un día le pidió permiso para apellidarse igual que ella y así ser su "hermano", feliz con su nuevo apellido, fueron a celebrar que ahora eran una familia. Allí en ese hostal, se dio cuenta de que Silya no estaba indefensa ante los seres no-humanos y de cuan despreciables eran los demonios. Gracias a sus poderes no tuvo que preguntarle sobre el pasado a su querida hermanita que parecía tener recuerdos muy oscuros con los demonios, desde ese día odió a los demonios por todo lo que le habían hecho a Silya y por cómo se comportaban todos, por eso nunca entendió que ella lo acogiera y lo cuidara con tanto cariño y amor.

Cuando cumplió los cien decidió que debía dejarle hacer su trabajo a su hermana y él viajaría intentado ayudar a los humanos y cumpliendo las órdenes que como a Silya le eran dadas por unos ángeles. Se marchó con la única promesa de que una vez al año se reunirían y que si se necesitaban se llamarían para acudir al auxilio del otro.


Gustos:

Disgustos:

Poderes:

- Puede ver los sentimientos, los sueños y los recuerdos, también puede comérselos haciendo que desaparezcan del individuo.

- Es capaz de hacer dormir a las personas.

- Puede transportarse de un lado a otro a través del mundo de los sueños, es decir si encuentra a una persona o a un ser que este durmiendo cerca de donde quiere ir tan solo tiene que usar sus poderes para entrar físicamente en el sueño y luego salir, encontrandose en el lugar en el que está el que duerme.

-


Extras:

- Se suele comer las pesadillas, y los malos pensamientos de las personas, pero nunca se ha comido un recuerdo por malo que sea ya que piensa que es algo sagrado y que no debería ser tocado.

- Nunca a querido comprender a los demonios, simplemente no quiere tener nada que ver.

- No a leido la carta que le dejaron sus padres reales, pero tampoco a sido capaz de tirarla sin saber lo que hay dentro.

- Tiene una espada que le dieron los "superiores" cuando decidió irse por su cuenta, esta incrementa sus poderes y hace que los seres mágicos tarden más en regenerarse.


Color de roleo: a61e1e




No sabía en qué pensaba Silya cuando me dio esa respuesta, pero parecía tan emocionada, que no quería molestarle con mis preguntas, era verdad pronto sabría que era a lo que se referían con peinar. A mí era imposible peinarme en mi otra forma, si se pudiera, seguramente habría estado más tiempo con aquel aspecto. Veía como Cain se alejaba de nosotros, para luego transformarse... en un lobo gigante, me quedé quieto observando cada detalle y pensando cómo no me lo había imaginado, éste se acercó a Silya la cual sin pensárselo dos veces levantó una mano para acariciarle el pelaje. Yo seguía mirando la escena sin moverme del lugar en el que estaba inicialmente, parecían divertirse... en ese momento Cain me habló, yo me apoyé el árbol más cercano y me crucé de brazos -Increíble, y yo que pensaba que serías un pequeño perro sarnoso- aunque no lo pareciera por las palabras, el tono tenía algo de admiración, estaba sorprendido de que fuera tan grande, también de la confianza que me producía ver que no tenía ninguna mala intención hacia Silya y qué si algún día yo faltaba, él sería capaz de protegerla de los demás y de ella misma.

Cain se había tumbado y había subido a Silya con cuidado, esta puso su cara de concentración y empezó lo que a mi me pareció la cosa más graciosa que había visto en mucho tiempo. Tardó bastante tiempo, yo incluso me puse a juguetear con todas las flores que había alrededor para ayudarla a que terminara antes. Pero de todos modos lo hizo a su manera y a su velocidad. Cuando ya creía que estaba como a ella le gustaba se le iluminó la cara -Ya está listo- la sonrisa que tenía y la alegría que parecía irradiar, hacían que no pudiera decir otras palabras que no fueran -Está genial- y a decir verdad, lo estaba. Toda la fiereza que tenía Cain, había desaparecido y lo había vuelto elegante, y adorable, sin ningún exceso. Le había puesto unas flores que yo le había traído que conjuntaban bien con el pelaje y los ojos de Cain, también le había hecho una "pequeña" trenza que empezaba arriba de la cabeza y se caía a un lado del cuello. Además de todo eso, le había abultado el pelaje para que pareciera más esponjoso y blandito.

Tenía ganas de reírme a carcajada limpia, no por que no estuviera bien, sino del cambio que había pegado en lo que había pasado de tiempo. En vez de hacer eso, simplemente sonreí amablemente, para que mi hermanita viera que yo no me reiría como lo había hecho él y que a pesar de todo, me gustaba las rarezas que tenía.

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89 Re: La guerra de los Mil Años el Mar Jul 26, 2016 4:28 am

Cain / Sessaibushi:
-Nombre: Sessaibushi "Cain" DeepDark
-Edad: 130 años
-Descripción fisica: Su apariencia humana es similar a cualquier otro hombre que puedas cruzarte. Pelo algo más largo de lo habitual, de semblante duro, alto y ligeramente corpulento pero nada muy llamativo. Podría ser desde un soldado cualquiera hasta un panadero o un nómada. Apuesto y caballeroso pero con algo extraño. quizás tan solo un sentimiento de incomodidad cuando su mirada es muy fija o un miedo real a que se acerque. La unica diferencia son las orejas en forma de punta que oculta bajo el pelo.
Tras la rotura del sello, mostró su forma demoniaca. Su fuerza, velocidad y destreza se disparan. El color de ojos se torna ambarino y el pelo se alarga cubriendo su cuerpo. Le salen orejas, hocico y cola. Un lobo espectral ocupa el sitio en que antes había un hombre. Sin embargo, puede volver a su forma humana.
Forma humana

Forma demoniaca completa

-Descripción psicológica: A pesar de ser un demonio, su personalidad y educación lo mueve a ayudar a otras personas, humanos, angeles o demonios, e intentará hacer lo que esté en su mano Esta es una forma de vivir muy amable y generosa, pero él sabe que es egoista, pues más que hacerlo por otros, lo hace como compensación por lo ocurrido, para tener la conciencia tranquila.
Si bien sus poderes aumentan cuando los sentimientos negativos que lo rodean son más fuerte
s, este poder va quémandolo como ponzoña venenosa, volviendolo fuerte pero malvado. Por supuesto, no le gusta en absoluto la sensación de estar usando a los demás como canalizadores, por lo que busca liberar su propio poder sin que nadie tenga que odiar, matar o herir a otros. Solo tiene cariño por tres cosas, que lo acompañan en su viaje y de las que jamás se separa: Las espadas que su padre le regaló y una foto que tiene de su familia cuando aún estaban todos.
Conoce su apellido real, pero no tiene cariño ni curiosidad por establecer contacto con sus abuelos, lo que sus padres le contaron fue más que suficiente para que todo el interés que sentia por esos demonios desapareciese.


-Historia: En el mundo de los demonios, conocido como Infierno, no es extraño conocer el enlace entre dos demonios unidos por el interés paterno de aumentar su honor, orgullo y renombre. Allí donde la desolación y los sentimientos amargos son el pan de cada día, cuanto más poder se tiene, mayor respeto corresponde a la familia. Aunque las cosas han cambiado un poco, esta fue la razón de que Learty, una joven de la conocida familia demoníaca Rivernigth, huyera de lo que sus padres habían preparado para ella, de la mano del apuesto sirviente que vivía con ellos.
De esta aventura por los mundos, un amor dio paso a la relación clandestina de ambos jóvenes, que viajaron por el Infierno y la tierra humana conociendo sus costumbres y a sus gentes.
Veinte años después, el timbre de la mansión Rivernigth sonó con un apremiante tono de alarma. Al abrirse la puerta, la dulce Learty envuelta en lágrimas pidió ayuda. La guerra habia estallado en el mundo humano y los habia cogido en medio. Ni el avanzado estado en que se encontraba el embarazo de la chica, ni sus heridas o la presencia del marido de esta, herido gravemente, casi inconsciente, ablandó el corazón de sus padres, que cerraron las puertas fingiendo no reconocerla.
Obligandose a ser fuerte, Learty volvió al mundo humano con su marido. La casa era todo lo que tenian y desde ese momento decidieron dejar atras el apellido de ambos y comenzar la segunda parte de su aventura siendo la familia DeepDark, sin honor, sin conocidos, sin nada.
El doloroso parto tuvo lugar en el mundo humano, la madre quedo exahusta, por lo que Crypthorn tuvo que utilizar todos sus conocimientos en espadas, magia y la fuerza de la que disponia para proteger a su mujer y a su hijo, Sessaibushi, el nombre del hermano fallecido de Cryp.

Tras la recuperación y el encuentro de un lugar donde vivir, cuando el pequeño Sessai cumplia los tres años, sus padres tomaron la decision mas dificil. Al serle imposible ocultar su energia demoniaca, los humanos se sentian agresivos hacia el pequeño. Debian protegerlo. La forma mas segura para todos era aprovechar que los ojos del pequeño tenian un color humano para sellar su potencial y que, a ojos ajenos, fuera un niño humano como tantos otros, hasta que llegase la edad en que fuera capaz de cuidarse.
Para evitar que estuviera completamente indefenso, su padre le enseñó todo lo que sabia sobre el manejo de espadas, reconociendo que Sessai era muy bueno en el manejo de estas, llegando a usar dos y superar a su padre a los 60 años (aparentando de 16). Por su parte, Learty no queria enseñarle nada de poderes demoniacos, por lo que solo le contaron la verdad, evitando contarle lo que pudiera asustarlo.

Ajeno a ellos, la guerra avanzaba y cuando la familia se pensaba segura, un giro los separó, dejando al chico con su madre y al padre desaparecido. Delante de él, un ángel confundido atravesó a su madre con su propia arma. Nadie Tras nada, pero el sello que mantenia al demonio de Sessai oculto se rompió, liberandose. La cara del chico se alargó, sus dientes crecieron y cayo a cuatro patas. Un enorme lobo demoniaco de pelo morado claro y negro miraba a los hombres con ojos ambar, llenos de lagrimas. De un mordisco, enloquecido por el dolor de la perdida, mato a aquel que tenia mas cerca. Uno tras otro, todos mueron entre sus fauces, y solo el angel, que habia salido antes de que Learty muriera, estaba vivo. 
La consciencia de Sessai estaba apagada, y su moral y etica se habia quedado encerrada bajo los recuerdos de la reciente muerte de su madre. Sin ver nada, las muertes continuaron durante un rato, todo aquel que le atacaba, era despedazado, fuera quien fuera.
Nadie parecia capaz de pararlo, pero un lobo similar, de un color mas apagado pero de tamaño mayor consiguio tumbarlo. Mientras Sessai se revolvia, ambos, padre e hijo, volvian a su forma humana. No hicieron falta palabras, Crypthron lo sabia. Su esposa, la madre de Sessai, habia muerto. La sangre emanaba el olor de la desesperacion que intentaba ocultar de su hijo.
Sus caminos tardaron aun 1 año en separarse. Cuando una pista del angel causante de todo aquello hizo que Crypthorn olvidara su camino, las nuevas enseñanzas a su hijo para ayudar a su despertar repentino y ahogar el dolor de la perdida, para guiarse por la venganza en la que jamas habia pensado. La peticion de Sessai de que no lo hiciera tardo en hacer efecto, un par de semanas siguiendo al hombre, apagaron la llama del odio.
Si bien el poder de Crypthorn y Sessaibushi era cada vez mayor por la desesperacion de los humanos, ninguno queria seguir lo que su raza solia escoger. Aquel mundo era el que su madre habia escogido, en el que habian vivido durante tanto tiempo y donde ella habia muerto. En un viaje a la tumba de Learty, padre e hijo sabian el siguiente paso. Aventuras separadas, necesitaban pensar, digerir lo ocurrido. Crypthorn partio al anochecer en direccion norte. Sin despedidas, llantos o mentiras. Solo una promesa de reencontrarse cuando sus almas estuvieran recuperadas.
Seis años después, el dia a dia de Cain, el nombre humano que Sessai adopto por ser mas facil que el real, se basaba en ayudar a aquellos que lo necesitaban, a la fuerza si era necesario.

-Gustos y disgustos:
 +Las noches de luna llena
 +Ayudar a la gente
 +Su poder demoníaco cuando esta bajo control
 +Carne
 +Las noches con luna llena
 -Matar por error
 -Descontrolarse
 -Quedarse bloqueado
 -Pescado

-Poderes: En forma demonica tiene la capacidad de volar sin necesidad de alas, moverse de forma veloz, respirar y moverse por zonas contaminadas, comer comida cruda...
*Poderes de demonio estándar:
Ver el aura de las personas: Al utilizarlo para aumentar su poder, desarrollaron la capacidad de ver las auras. Su forma y color es diferente en cada persona, pero solo se ven cuando el dueño siente algo fuerte. La textura es siempre similar a un vaho, semitransparente, no se "ve" a no ser que se mire.
Visiones de un futuro cercano: El leido debe estar dormido, inconsciente o en coma para poder ser objeto de este poder. El "ritual" es diferente para cada familia, pero el resultado es siempre el mismo, entre 5 y 10 segundos de una escena que ocurrira en el futuro. No es un poder exacto, podría mostrar un peligro, una pista o simplemente una imagen de lo que va a desayunar.

-Extras: Sus padres escogieron un apellido nuevo para su familia, evitando asi dañar de alguna forma a la familia de la chica.
Entre sus ropas esconde una vieja foto de sus padres con él de niño, cuando sus poderes estaban ya sellados.
Le gusta ser un demonio, no odia su naturaleza, a pesar de arrepentirse de lo que hizo.
Notaba las suaves manos de Silya acariciandome el pelo mientras lo peinaba. Miré a Edahi con cierto orgullo por mi forma demoniaca, aunque no mucha gente solía verme asi, ya que los humanos huían, los ángeles atacaban y los demonios solían ignorarme. Solo ella me había mirado con fascinación, cosa que, ahora que sabía quien era, también me extrañaba.
-¿Tú que eres? ¿Un pajarito? -Lo molesté de nuevo, sacudiendo una oreja por donde la peluquera celestial rondaba. Me extrañaba que Edahi pensase que yo era grande, no es que fuera muy diferente a otros demonios que había visto, asi que dedije que sería algo más joven que yo.
Cuando Silya terminó de peinarme y sin esperar a que bajase, me levanté para hacer el tonto. Me puse a pasear de forma estúpida como un perro amaestrado, dando vueltas alrededor de Edahi, que sonreía a mi jinete dandole su aprobación.
-Listo para una cita -Bromeé antes de agacharme para dejar que mi compañera pudiera bajar. Miré al cielo, no estaba atardeciendo, pero no debía quedar mucho para ello, seguramente tardaríamos algo más de lo debido en ir hacia la tumba de mi madre, pero ahora eso no me importaba, ella no iba a moverse.


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90 Re: La guerra de los Mil Años el Mar Jul 26, 2016 1:14 pm

                   
 

Silya:


Nombre: Silya Losarig


 
Edad: 142 años


 
Descripción física: Silya es rubia su cabello cae laciamente hasta mitad de la espalda, tiene una tez bastante pálida que le hace parecer que nunca ha trabajado en el campo ni caminado siquiera sobre él, por tanto muchas personas cuando la ven creen que es alguien importante. Sus ojos grandes y expresivos, son una mezcla entre el castaño y el dorado, que le hace destacar aún más. Su aspecto en general es de una muchacha bastante joven y frágil, a pesar de esto tiene una fuerza y velocidad sobre humana que la hace capaz de cosas bastante sorprendentes. Aunque lleve armas, no parece nada amenazante, más bien parece una chica sensata que nunca las usaría de verdad y que las tiene para no verse indefensa… grave error. Tiene una voz muy suave, dulce y tranquila que hace que cualquier cosa que diga, incluso un insulto, parezca bonito. Silya nunca alza la voz, ya que no considera agradable el gritar, por esto a veces es tan solo un murmullo que no se escucha realmente, pero de igual manera parece importante y te obliga a preguntar qué dijo. Ella tiene una sonrisa cálida y sincera que hace que cualquier cosa, por mala que sea parezca menos importante que antes, pero su mirada es tan expresiva que de vez en cuando refleja lo que tiene en su interior, y no siempre en tranquilidad y felicidad. Las alas de Silya son largas, bellas y totalmente blancas, aunque cuando mata a alguien o hace algo que luego le hace sentir culpable, sus salas se muestran en tonos grises claros. Éstas están todo el rato plegadas perfectamente sobre su espalda, sin que se noten en lo más mínimo, pero por si acaso siempre se pone capas que cubran su espalda. 
 
Imagen:


Descripción psicológica: Es una persona muy honesta consigo misma y con los demás, es bastante detallista. Silya transmite tranquilidad, calma y felicidad allá por donde va, ella se preocupa por todos los seres del planeta, y aunque no lo demuestre nunca quiere herir a nadie. Parece algo callada, pero ese silencio no es incómodo, tan solo le gusta el prescindir de tener que hablar tanto. A pesar de esto superficialmente aparenta ser una persona muy cálida, que es verdad muy en el fondo, pero entre la falsa y la real hay un estado en el que se muestra fría y desinteresada con aquellas personas que ha visto más de dos o tres veces, ya que no quiere cogerle cariño a seres tan efímeros como lo son los humanos o cualquier otro ser que habite allí. Silya tiene una cálida sonrisa para los que no conoce y para los que verdaderamente quiere, y da igual si la encuentras de mal humor, ella será amable y ayudará a lo que sea que necesites, eso sí, sino eres uno de sus objetivos. Ella es bastante solitaria, y no se da cuenta, porque protege a los que quiere sin involucrarse con ellos, incluso si ella tiene que salir herida no dudará ni un momento. Cuando no sabe que hay alguien a veces tiene una mirada triste en el rostro que muestra los restos de su pasado.
 


Historia: Ella era el ser más raro que habitaba en la tierra, hija de un ángel y una mujer mestiza mitad ángel mitad humana, Silya era tres cuartas partes de ángel, ella era el fruto del amor de sus padres, pero también era de la necesidad de un ángel que caminara por la tierra por tiempo indefinido, ya que los ángeles reales no podían pasar más de uno o dos años en la tierra seguidos y luego un periodo de algunos años hasta que volvían a poder pisar la tierra sin que esta los debilitara y los hiciera cambiar de bando y convertirse en un ángel caído que sí podían caminar por la tierra todo el tiempo. Ella se crió con su madre, feliz en un pequeño hogar en medio de ninguna parte, que tenía todo lo que necesitaban para vivir. Ambas eran felices juntas mientras Silya aprendía magia, pero pronto superó a su madre, ella tenía el nivel de casi un ángel, sin llegar a ser tan rápida ni fuerte. Aprendía rápido cualquier cosa que se le enseñara, desde leer hasta tirar con arco, pasando por multitud de disciplinas que no tardaba ni dos semanas en dominar a la perfección. 


Silya también quería mucho a su padre que venía cada cinco años para quedarse uno o dos años con ellas, con él aprendió a volar, que fue lo que más le costó. También se convirtió en una guerrera fuerte, tanto en la espada como en la magia, lo que ella no sabía era que la estaban entrenando para que fuera una protectora del orden y por consiguiente una asesina de humanos y a veces demonios. Siendo todavía cría se enteró de los planes que tenían para ella y simplemente los asimiló como necesarios para que pudiera vivir tranquila, pero eso no pudo durar más tiempo, un grupo de demonios liderados por un ángel caído irrumpieron en su pequeño hogar… se habían enterado mediante el soplo de aquel ángel recientemente caído, de que allí vivía una mestiza con su marido, y su pequeña hija. Ese año su padre no estaba para protegerlas, era la primera vez que ella se encontraba con demonios, y no supo actuar con suficiente rapidez. 


Fueron segundos, minutos u horas las que pasó mirando el cuerpo ensangrentado y cruelmente degollado de su madre, que tenía la mirada perdida dirigida hacia donde estaba ella. Los demonios la habían dejado vivir porque nunca se les pasó por la cabeza que ella fuera hija de un ángel original, pensaban que era hija de un humano e inofensiva con ese pequeño poder, sin embargo el ángel caído culpable de la muerte de su madre se había callado la verdad y le salvó la vida. Él sabía que por más que la hirieran y le doliera como a cualquier persona, ella sanaría, así que después de que los demonios se divirtieran un poco infligiéndole algunas heridas que le habrían causado la muerte si fuera casi humana, les ordenó retirarse, dejando a Silya sola en lo que había sido su antiguo hogar, junto con él cadáver de su preciosa madre a la que tanto había querido. Y allí se quedó llorando, sin comer ni beber durante días o quizás semanas, hasta que unos amigos de su padre la sacaron de allí en brazos y enterraron el cuerpo de su madre. 


Ellos se quedaron con Silya durante dos años, ayudándole a recuperarse de aquel gran trauma sin mucho éxito, sus alas eran cada vez más grises debido a que se sentía responsable de la muerte de su madre y poco después de la caída de su padre, que debido a la tristeza de saber que el alma de su amada había sido llevada al infierno y a su sentimiento de culpabilidad se convirtió en un ángel caído, pero nunca se alió con los demonios, tan solo caminaba por la tierra como un ser sin motivo de existencia, esperando encontrar algo que le hiciera volver a ser quien era. Desde ese día, nunca más se volvió a encontrar con su hija a la cual parecía haber olvidado casi por completo.


Después de unos años, Silya se recuperó y empezó con que tenían en mente los “superiores”, hacía bastantes años que se había iniciado una guerra interminable entre humanos, y por culpa de eso había gran odio, asesinatos, venganzas y maldad, que alimentaban y volvían más poderosos a los demonios, al mismo tiempo, hacía más débiles a los ángeles reales. Por tanto, ella tenía que evitar el mayor número de casos malignos, adelantándose a los acontecimientos, matando así a personas que no habían cometido asesinato para que sus almas no se corrompieran o influyendo para que no ocurriera aquello por lo que estaba debía intervenir. Nunca discutía las órdenes que recibía, pero de repente un día dejó de recibir órdenes, la guerra incrementaba y estaba haciendo imposible a los ángeles comunicarse con ella, y no podían desvelar lo que tanto tiempo habían ocultado, que ellos existían.
 
Gustos:
+ Naturaleza
+ Música
+ Personas
+ Tranquilidad
+ Silencio
+ Viento
+ Volar
+ Usar su magia para el bien
+ Defender a todas las personas
+ Sinceridad
 
Disgustos:
+ Mentiras
+ Recordar cualquier cosa de su pasado
+ Demonios asesinos
+ Humanos corruptos
+ Gritos
+ Suciedad de las ciudades
+ Guerras
+ Cadáveres
 
Magia: Se irá añadiendo con forme vayan apareciendo


Extras: 

Tiene multitud de poderes diferentes, que se irán desvelando poco a poco.

Aunque no lo admitiría Silya nunca aprendió a socializar, ni las ironías y sarcasmos, y esto a veces le dificulta el trabajo.

Por más edad que tenga, sigue teniendo un lado infantil que aparece algunas veces. 

Tiene un arco y un carcaj lleno de flechas y un mandoble. El mandoble cualquiera que intentara cogerlo le sería imposible porque pesa algo así como una tonelada, fue fabricado especialmente para ella, ya que las otras espadas tenían tan poco peso para ella que salían disparadas a cualquier lugar, o se rompían con tan solo coger la empuñadura.

Ella nunca ha odiado a los demonios, ya que no todos son malvados, ni se alimentan de los pecados de los seres vivos. Por eso piensa que hay que mirar a cada demonio individualmente y no como raza.

Color de roleo: f7e240

 
 
Me encantaba, estaba completamente feliz, como una niña pequeña cuando le das algo nuevo con lo que jugar. Yo seguía peinándole disfrutando del tacto y del olor que este me ofrecía. No le hice ninguna extravagancia, solo lo dejé cómo a mí me gustaba. Durante todo ese rato en el que yo estuve arriba de Cain, Edahi simplemente se quedó observando, admirando la forma demoníaca que tenía y sorprendido. A decir verdad, yo lo acogí a temprana edad y en todo el tiempo que habíamos estado juntos ningún demonio nos había atacado en la otra forma, yo le había explicado todo lo que sabía de los demonios, pero entendía que no era lo mismo que te lo contara un mestizo sin sangre de demonio a verlo por ti mismo de un demonio real. Yo estaba bastante sorprendida de la reacción de Edahi ante la forma de Cain, había supuesto que diría algo molesto y le miraría con mala cara al darse cuenta de que era más grande que él. Pero me equivocaba totalmente, la transformación de Cain le había hecho pensarse eso de entablar amistad con otro demonio.
 
Escuché como Cain le preguntaba a Edahi que qué era, lo hacía para molestarlo, lo que nunca esperé fue que hubiera una respuesta por parte de Edahi –Un pájaro no, pero sí que puedo volar- dijo bastante orgulloso de sí mismo, pocas veces había hablado de sí mismo con otra persona que no fuera yo, tanto en forma humana como en la otra, era difícil poder escuchar sobre él cuando ni siquiera te conocía demasiado.
 
Terminé de peinar a Cain, recibiendo la aprobación de Edahi y viendo como Cain se paseaba desfilando malamente, no podía evitar reírme de las tonterías que hacía, era divertido estar con los dos juntos, por más que todavía tuvieran sus diferencias. Tras bajarme de Cain, miré al interior del bosque, intrigada por varias cosas que me llamaban la atención. -¿Por qué no damos un paseo los tres juntos?- preguntó Edahi, iba a responder enseguida, pero miré de reojo a Cain que no sabía si querría dar un paseo por el bosque para ver que nos encontrábamos allí –Venga, será divertido- volvió a insistir, esta vez no me lo pensé de nuevo -¡Vale! Seguro que será entretenido- mis ojos volvían a brillar como los de una cría, incluso cuando yo era mayor que ellos.
 
Me interné en el bosque sin pensar mucho si me seguían los otros dos, notaba como cada pequeño ser me entregaba un poco de su esencia, para darme magia, esto no siempre pasaba, solo cuando era bien recibida en el bosque y yo a cambio la energía que me daban la invertía en ellos, haciendo crecer flores y árboles de sus semillas y atrayendo a todos los animales que acudían a mi llamada sin intentar atacarse unos a otros. Estaba tan ensimismada que había perdido la sensación del pasar del tiempo e incluso de si habían llegado a venir mis compañeros en algún momento. Al encontrar un lugar más abierto, miré a mi alrededor para descubrir que sí que habían venido conmigo, les enseñé mi más cálida sonrisa llena de felicidad y plenitud, esto era lo que necesitaba, ahora me encontraba bastante mejor y con más fuerzas para luchar contra la oscuridad que ahora residía en mí.
 
Me había sentado en el suelo, haciendo crecer flores incluso de otras estaciones, los animales que habían estado cerca viéndonos pasear, se dignaron a acercarse más. La mayoría se había quedado fuera de mi alcance, pero los más valientes y cariñosos se acercaron, había todo tipo de animales, ardillas, ratones, pájaros… ciervos, zorros y una serpiente, tímida de ser la única que se había atrevido a acercarse se arrastraba lentamente dudando de si volver por donde había venido, yo le ofrecí mi mano para que esta se pudiera enroscar, pero seguía pareciendo reticente a cubrir el poco espacio que le quedaba hasta llegar a mí, solo pude sonreír tiernamente al darme cuenta de que me recordaba mucho a alguien que era así cuando lo conocí. Al final pareció decidir reptar hasta donde yo estaba para que la pudiera rozar ligeramente y luego marcharse. –Me voy a marchar a preparar la cena- avisó Edahi intentando no levantar la voz para no asustar a los animales, yo hice un pequeño gesto que todos los animales entendieron, y se separaron de mi volviendo al bosque, me levanté del suelo para volver junto a ellos –No hace falta que vengas, Cain se quedará contigo hasta que la cena esté preparada ¿verdad?- la mirada fue de Edahi a Cain, estaba sorprendida de cuánto me cuidaban y me malcriaban, dejándome hacer lo que me gustaba sin ponerme límite de tiempo –Gracias- les comenté a ambos, me sentía mucho mejor, supuse que cuando saliera del bosque poco a poco esta mejoría iría disminuyendo, pero aquí tenía seguro que tenía el completo control de mi cuerpo y mi mente.
 

Tras irse mi hermanito me dirigí hacia Cain –Si no es mucho pedir, me gustaría que tú también volvieras y le ayudaras con la comida- le sonreí tímidamente –Hay alguien con quien quiero hablar y es muy tímido- murmuré balanceándome de un lado a otro, sabía que estaba allí pero dudaba que pudiera oír lo que había murmurado de qué era muy tímido –Quiero darle las gracias al guardián del bosque por su gran acogida y su buen trato hacia todos nosotros- esto lo dije más alto mirando de reojo a uno de los árboles en los que ya veía unos tonos blancos moviéndose de un lado a otro ansiosos de poder acercarse a hablar.

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91 Re: La guerra de los Mil Años el Miér Jul 27, 2016 5:22 am

Cain / Sessaibushi:
-Nombre: Sessaibushi "Cain" DeepDark
-Edad: 130 años
-Descripción fisica: Su apariencia humana es similar a cualquier otro hombre que puedas cruzarte. Pelo algo más largo de lo habitual, de semblante duro, alto y ligeramente corpulento pero nada muy llamativo. Podría ser desde un soldado cualquiera hasta un panadero o un nómada. Apuesto y caballeroso pero con algo extraño. quizás tan solo un sentimiento de incomodidad cuando su mirada es muy fija o un miedo real a que se acerque. La unica diferencia son las orejas en forma de punta que oculta bajo el pelo.
Tras la rotura del sello, mostró su forma demoniaca. Su fuerza, velocidad y destreza se disparan. El color de ojos se torna ambarino y el pelo se alarga cubriendo su cuerpo. Le salen orejas, hocico y cola. Un lobo espectral ocupa el sitio en que antes había un hombre. Sin embargo, puede volver a su forma humana.
Forma humana

Forma demoniaca completa

-Descripción psicológica: A pesar de ser un demonio, su personalidad y educación lo mueve a ayudar a otras personas, humanos, angeles o demonios, e intentará hacer lo que esté en su mano Esta es una forma de vivir muy amable y generosa, pero él sabe que es egoista, pues más que hacerlo por otros, lo hace como compensación por lo ocurrido, para tener la conciencia tranquila.
Si bien sus poderes aumentan cuando los sentimientos negativos que lo rodean son más fuerte
s, este poder va quémandolo como ponzoña venenosa, volviendolo fuerte pero malvado. Por supuesto, no le gusta en absoluto la sensación de estar usando a los demás como canalizadores, por lo que busca liberar su propio poder sin que nadie tenga que odiar, matar o herir a otros. Solo tiene cariño por tres cosas, que lo acompañan en su viaje y de las que jamás se separa: Las espadas que su padre le regaló y una foto que tiene de su familia cuando aún estaban todos.
Conoce su apellido real, pero no tiene cariño ni curiosidad por establecer contacto con sus abuelos, lo que sus padres le contaron fue más que suficiente para que todo el interés que sentia por esos demonios desapareciese.


-Historia: En el mundo de los demonios, conocido como Infierno, no es extraño conocer el enlace entre dos demonios unidos por el interés paterno de aumentar su honor, orgullo y renombre. Allí donde la desolación y los sentimientos amargos son el pan de cada día, cuanto más poder se tiene, mayor respeto corresponde a la familia. Aunque las cosas han cambiado un poco, esta fue la razón de que Learty, una joven de la conocida familia demoníaca Rivernigth, huyera de lo que sus padres habían preparado para ella, de la mano del apuesto sirviente que vivía con ellos.
De esta aventura por los mundos, un amor dio paso a la relación clandestina de ambos jóvenes, que viajaron por el Infierno y la tierra humana conociendo sus costumbres y a sus gentes.
Veinte años después, el timbre de la mansión Rivernigth sonó con un apremiante tono de alarma. Al abrirse la puerta, la dulce Learty envuelta en lágrimas pidió ayuda. La guerra habia estallado en el mundo humano y los habia cogido en medio. Ni el avanzado estado en que se encontraba el embarazo de la chica, ni sus heridas o la presencia del marido de esta, herido gravemente, casi inconsciente, ablandó el corazón de sus padres, que cerraron las puertas fingiendo no reconocerla.
Obligandose a ser fuerte, Learty volvió al mundo humano con su marido. La casa era todo lo que tenian y desde ese momento decidieron dejar atras el apellido de ambos y comenzar la segunda parte de su aventura siendo la familia DeepDark, sin honor, sin conocidos, sin nada.
El doloroso parto tuvo lugar en el mundo humano, la madre quedo exahusta, por lo que Crypthorn tuvo que utilizar todos sus conocimientos en espadas, magia y la fuerza de la que disponia para proteger a su mujer y a su hijo, Sessaibushi, el nombre del hermano fallecido de Cryp.

Tras la recuperación y el encuentro de un lugar donde vivir, cuando el pequeño Sessai cumplia los tres años, sus padres tomaron la decision mas dificil. Al serle imposible ocultar su energia demoniaca, los humanos se sentian agresivos hacia el pequeño. Debian protegerlo. La forma mas segura para todos era aprovechar que los ojos del pequeño tenian un color humano para sellar su potencial y que, a ojos ajenos, fuera un niño humano como tantos otros, hasta que llegase la edad en que fuera capaz de cuidarse.
Para evitar que estuviera completamente indefenso, su padre le enseñó todo lo que sabia sobre el manejo de espadas, reconociendo que Sessai era muy bueno en el manejo de estas, llegando a usar dos y superar a su padre a los 60 años (aparentando de 16). Por su parte, Learty no queria enseñarle nada de poderes demoniacos, por lo que solo le contaron la verdad, evitando contarle lo que pudiera asustarlo.

Ajeno a ellos, la guerra avanzaba y cuando la familia se pensaba segura, un giro los separó, dejando al chico con su madre y al padre desaparecido. Delante de él, un ángel confundido atravesó a su madre con su propia arma. Nadie Tras nada, pero el sello que mantenia al demonio de Sessai oculto se rompió, liberandose. La cara del chico se alargó, sus dientes crecieron y cayo a cuatro patas. Un enorme lobo demoniaco de pelo morado claro y negro miraba a los hombres con ojos ambar, llenos de lagrimas. De un mordisco, enloquecido por el dolor de la perdida, mato a aquel que tenia mas cerca. Uno tras otro, todos mueron entre sus fauces, y solo el angel, que habia salido antes de que Learty muriera, estaba vivo. 
La consciencia de Sessai estaba apagada, y su moral y etica se habia quedado encerrada bajo los recuerdos de la reciente muerte de su madre. Sin ver nada, las muertes continuaron durante un rato, todo aquel que le atacaba, era despedazado, fuera quien fuera.
Nadie parecia capaz de pararlo, pero un lobo similar, de un color mas apagado pero de tamaño mayor consiguio tumbarlo. Mientras Sessai se revolvia, ambos, padre e hijo, volvian a su forma humana. No hicieron falta palabras, Crypthron lo sabia. Su esposa, la madre de Sessai, habia muerto. La sangre emanaba el olor de la desesperacion que intentaba ocultar de su hijo.
Sus caminos tardaron aun 1 año en separarse. Cuando una pista del angel causante de todo aquello hizo que Crypthorn olvidara su camino, las nuevas enseñanzas a su hijo para ayudar a su despertar repentino y ahogar el dolor de la perdida, para guiarse por la venganza en la que jamas habia pensado. La peticion de Sessai de que no lo hiciera tardo en hacer efecto, un par de semanas siguiendo al hombre, apagaron la llama del odio.
Si bien el poder de Crypthorn y Sessaibushi era cada vez mayor por la desesperacion de los humanos, ninguno queria seguir lo que su raza solia escoger. Aquel mundo era el que su madre habia escogido, en el que habian vivido durante tanto tiempo y donde ella habia muerto. En un viaje a la tumba de Learty, padre e hijo sabian el siguiente paso. Aventuras separadas, necesitaban pensar, digerir lo ocurrido. Crypthorn partio al anochecer en direccion norte. Sin despedidas, llantos o mentiras. Solo una promesa de reencontrarse cuando sus almas estuvieran recuperadas.
Seis años después, el dia a dia de Cain, el nombre humano que Sessai adopto por ser mas facil que el real, se basaba en ayudar a aquellos que lo necesitaban, a la fuerza si era necesario.

-Gustos y disgustos:
 +Las noches de luna llena
 +Ayudar a la gente
 +Su poder demoníaco cuando esta bajo control
 +Carne
 +Las noches con luna llena
 -Matar por error
 -Descontrolarse
 -Quedarse bloqueado
 -Pescado

-Poderes: En forma demonica tiene la capacidad de volar sin necesidad de alas, moverse de forma veloz, respirar y moverse por zonas contaminadas, comer comida cruda, comunicarse con lobos...
*Poderes de demonio estándar:
Ver el aura de las personas: Al utilizarlo para aumentar su poder, desarrollaron la capacidad de ver las auras. Su forma y color es diferente en cada persona, pero solo se ven cuando el dueño siente algo fuerte. La textura es siempre similar a un vaho, semitransparente, no se "ve" a no ser que se mire.
Visiones de un futuro cercano: El leido debe estar dormido, inconsciente o en coma para poder ser objeto de este poder. El "ritual" es diferente para cada familia, pero el resultado es siempre el mismo, entre 5 y 10 segundos de una escena que ocurrira en el futuro. No es un poder exacto, podría mostrar un peligro, una pista o simplemente una imagen de lo que va a desayunar.

-Extras: Sus padres escogieron un apellido nuevo para su familia, evitando asi dañar de alguna forma a la familia de la chica.
Entre sus ropas esconde una vieja foto de sus padres con él de niño, cuando sus poderes estaban ya sellados.
Le gusta ser un demonio, no odia su naturaleza, a pesar de arrepentirse de lo que hizo.
El chico estaba bastante entusiasmado viendome en forma de lobo y, según dijo, él también podía volar a pesar de no ser un ave. No le dije nada, pues parecía realmente orgulloso de ello, pero yo podía andar por el aire. No era lo mismo que volar, solo podía mantenerme y descender, no subir. De repente, pareció que Silya tenia ganas de dar una vuelta por el bosque. Ella no esperó a mirar si la seguiamos y se puso en marcha. Yo me levanté, avanzando tras ella, sin cambiar de forma, pero teniendo cuidado con las ramas en los ojos, además de no asustar a los animales que comenzaban a rodear a la ángel. Miraba al suelo con cuidado de no pisar a ninguno ya que, aunque mis pisadas no hacian ruido, si podría aplastarlos.
No mucho después, cuando ella se había sentado entre animalitos, Edahi se ofreció a ir haciendo la cena y se marchó. Me había tumbado cerca de silya pero sin estar a su lado, ya que los animales solían temer a los demonios, sobre todo aquellos considerados presas.
-
Si no es mucho pedir, me gustaría que tú también volvieras y le ayudaras con la comida. Hay alguien con quien quiero hablar y es muy tímido -Me pidio Silya. Me la quedé mirando esperando la explicación necesaria. Al parecer el guardián del bosque era timido y ella queria agradecerle nuestra tranquila estancia allí. Suspiré y me levanté.
-Esta bien... pero no tardes o ire a buscarte... -Comencé a andar alejandome de ella -Y no creo que al bosque le siente bien algo como yo corriendo como un loco -La avisé antes de, por después, girarme por ultima vez -Ten cuidado -Realmente me daba algo de miedo dejarla sola, sabía que se podía cuidar sola, pero yo también y casi había muerto. Sin embargo, estaba seguro que agradecer al guardián solo era una escusa para no pedirme quedarse sola sin razón.
Continué tranquilamente el camino hasta la cabaña, viendo a los animales apartarse de mi camino. Olía a lobos, asi que probablemente habría una manada por ese bosque. No quería que me tomasen por un intruso, asi que tapé mi olor a bestia volvíendo a mi forma humana, justo en la entrada. Al entrar, no esperé las preguntas de Edahi.
-Me ha echado, queria hablar con el guardian del bosque y conmigo ahi, él no queria mostrarse -No era del todo cierto, ella nunca dijo que el guardian estuviera ya ahí, pero sabía que él se quedaría más tranquilo al pensar que no estaba sola -De todas formas hay una manada de lobos en los alrededores, si oigo algo extraño ire a buscarla -Seguía hablando mientras me acercaba -¿Qué haces de cenar? -Olía bien, pero no sabía lo que era, quizás lo había comido pero no lo recordaba.
Estuve ayudando a Edahi en lo que pude haciendo la cena hasta que, no mucho después, me cansé del silencio
-Al final no me has dicho lo que eres -Le dije, buscando platos que no fueran los tipicos blancos para la cena -, mejor dicho, no me lo has enseñado -Nada... no había. Pues blancos. Lo miré esperando su respuesta.


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92 Re: La guerra de los Mil Años el Miér Jul 27, 2016 12:23 pm


Silya:


Nombre: Silya Losarig


 
Edad: 142 años


 
Descripción física: Silya es rubia su cabello cae laciamente hasta mitad de la espalda, tiene una tez bastante pálida que le hace parecer que nunca ha trabajado en el campo ni caminado siquiera sobre él, por tanto muchas personas cuando la ven creen que es alguien importante. Sus ojos grandes y expresivos, son una mezcla entre el castaño y el dorado, que le hace destacar aún más. Su aspecto en general es de una muchacha bastante joven y frágil, a pesar de esto tiene una fuerza y velocidad sobre humana que la hace capaz de cosas bastante sorprendentes. Aunque lleve armas, no parece nada amenazante, más bien parece una chica sensata que nunca las usaría de verdad y que las tiene para no verse indefensa… grave error. Tiene una voz muy suave, dulce y tranquila que hace que cualquier cosa que diga, incluso un insulto, parezca bonito. Silya nunca alza la voz, ya que no considera agradable el gritar, por esto a veces es tan solo un murmullo que no se escucha realmente, pero de igual manera parece importante y te obliga a preguntar qué dijo. Ella tiene una sonrisa cálida y sincera que hace que cualquier cosa, por mala que sea parezca menos importante que antes, pero su mirada es tan expresiva que de vez en cuando refleja lo que tiene en su interior, y no siempre en tranquilidad y felicidad. Las alas de Silya son largas, bellas y totalmente blancas, aunque cuando mata a alguien o hace algo que luego le hace sentir culpable, sus salas se muestran en tonos grises claros. Éstas están todo el rato plegadas perfectamente sobre su espalda, sin que se noten en lo más mínimo, pero por si acaso siempre se pone capas que cubran su espalda. 
 
Imagen:


Descripción psicológica: Es una persona muy honesta consigo misma y con los demás, es bastante detallista. Silya transmite tranquilidad, calma y felicidad allá por donde va, ella se preocupa por todos los seres del planeta, y aunque no lo demuestre nunca quiere herir a nadie. Parece algo callada, pero ese silencio no es incómodo, tan solo le gusta el prescindir de tener que hablar tanto. A pesar de esto superficialmente aparenta ser una persona muy cálida, que es verdad muy en el fondo, pero entre la falsa y la real hay un estado en el que se muestra fría y desinteresada con aquellas personas que ha visto más de dos o tres veces, ya que no quiere cogerle cariño a seres tan efímeros como lo son los humanos o cualquier otro ser que habite allí. Silya tiene una cálida sonrisa para los que no conoce y para los que verdaderamente quiere, y da igual si la encuentras de mal humor, ella será amable y ayudará a lo que sea que necesites, eso sí, sino eres uno de sus objetivos. Ella es bastante solitaria, y no se da cuenta, porque protege a los que quiere sin involucrarse con ellos, incluso si ella tiene que salir herida no dudará ni un momento. Cuando no sabe que hay alguien a veces tiene una mirada triste en el rostro que muestra los restos de su pasado.
 


Historia: Ella era el ser más raro que habitaba en la tierra, hija de un ángel y una mujer mestiza mitad ángel mitad humana, Silya era tres cuartas partes de ángel, ella era el fruto del amor de sus padres, pero también era de la necesidad de un ángel que caminara por la tierra por tiempo indefinido, ya que los ángeles reales no podían pasar más de uno o dos años en la tierra seguidos y luego un periodo de algunos años hasta que volvían a poder pisar la tierra sin que esta los debilitara y los hiciera cambiar de bando y convertirse en un ángel caído que sí podían caminar por la tierra todo el tiempo. Ella se crió con su madre, feliz en un pequeño hogar en medio de ninguna parte, que tenía todo lo que necesitaban para vivir. Ambas eran felices juntas mientras Silya aprendía magia, pero pronto superó a su madre, ella tenía el nivel de casi un ángel, sin llegar a ser tan rápida ni fuerte. Aprendía rápido cualquier cosa que se le enseñara, desde leer hasta tirar con arco, pasando por multitud de disciplinas que no tardaba ni dos semanas en dominar a la perfección. 


Silya también quería mucho a su padre que venía cada cinco años para quedarse uno o dos años con ellas, con él aprendió a volar, que fue lo que más le costó. También se convirtió en una guerrera fuerte, tanto en la espada como en la magia, lo que ella no sabía era que la estaban entrenando para que fuera una protectora del orden y por consiguiente una asesina de humanos y a veces demonios. Siendo todavía cría se enteró de los planes que tenían para ella y simplemente los asimiló como necesarios para que pudiera vivir tranquila, pero eso no pudo durar más tiempo, un grupo de demonios liderados por un ángel caído irrumpieron en su pequeño hogar… se habían enterado mediante el soplo de aquel ángel recientemente caído, de que allí vivía una mestiza con su marido, y su pequeña hija. Ese año su padre no estaba para protegerlas, era la primera vez que ella se encontraba con demonios, y no supo actuar con suficiente rapidez. 


Fueron segundos, minutos u horas las que pasó mirando el cuerpo ensangrentado y cruelmente degollado de su madre, que tenía la mirada perdida dirigida hacia donde estaba ella. Los demonios la habían dejado vivir porque nunca se les pasó por la cabeza que ella fuera hija de un ángel original, pensaban que era hija de un humano e inofensiva con ese pequeño poder, sin embargo el ángel caído culpable de la muerte de su madre se había callado la verdad y le salvó la vida. Él sabía que por más que la hirieran y le doliera como a cualquier persona, ella sanaría, así que después de que los demonios se divirtieran un poco infligiéndole algunas heridas que le habrían causado la muerte si fuera casi humana, les ordenó retirarse, dejando a Silya sola en lo que había sido su antiguo hogar, junto con él cadáver de su preciosa madre a la que tanto había querido. Y allí se quedó llorando, sin comer ni beber durante días o quizás semanas, hasta que unos amigos de su padre la sacaron de allí en brazos y enterraron el cuerpo de su madre. 


Ellos se quedaron con Silya durante dos años, ayudándole a recuperarse de aquel gran trauma sin mucho éxito, sus alas eran cada vez más grises debido a que se sentía responsable de la muerte de su madre y poco después de la caída de su padre, que debido a la tristeza de saber que el alma de su amada había sido llevada al infierno y a su sentimiento de culpabilidad se convirtió en un ángel caído, pero nunca se alió con los demonios, tan solo caminaba por la tierra como un ser sin motivo de existencia, esperando encontrar algo que le hiciera volver a ser quien era. Desde ese día, nunca más se volvió a encontrar con su hija a la cual parecía haber olvidado casi por completo.


Después de unos años, Silya se recuperó y empezó con que tenían en mente los “superiores”, hacía bastantes años que se había iniciado una guerra interminable entre humanos, y por culpa de eso había gran odio, asesinatos, venganzas y maldad, que alimentaban y volvían más poderosos a los demonios, al mismo tiempo, hacía más débiles a los ángeles reales. Por tanto, ella tenía que evitar el mayor número de casos malignos, adelantándose a los acontecimientos, matando así a personas que no habían cometido asesinato para que sus almas no se corrompieran o influyendo para que no ocurriera aquello por lo que estaba debía intervenir. Nunca discutía las órdenes que recibía, pero de repente un día dejó de recibir órdenes, la guerra incrementaba y estaba haciendo imposible a los ángeles comunicarse con ella, y no podían desvelar lo que tanto tiempo habían ocultado, que ellos existían.
 
Gustos:
+ Naturaleza
+ Música
+ Personas
+ Tranquilidad
+ Silencio
+ Viento
+ Volar
+ Usar su magia para el bien
+ Defender a todas las personas
+ Sinceridad
 
Disgustos:
+ Mentiras
+ Recordar cualquier cosa de su pasado
+ Demonios asesinos
+ Humanos corruptos
+ Gritos
+ Suciedad de las ciudades
+ Guerras
+ Cadáveres
 
Magia: Se irá añadiendo con forme vayan apareciendo


Extras: 

Tiene multitud de poderes diferentes, que se irán desvelando poco a poco.

Aunque no lo admitiría Silya nunca aprendió a socializar, ni las ironías y sarcasmos, y esto a veces le dificulta el trabajo.

Por más edad que tenga, sigue teniendo un lado infantil que aparece algunas veces. 

Tiene un arco y un carcaj lleno de flechas y un mandoble. El mandoble cualquiera que intentara cogerlo le sería imposible porque pesa algo así como una tonelada, fue fabricado especialmente para ella, ya que las otras espadas tenían tan poco peso para ella que salían disparadas a cualquier lugar, o se rompían con tan solo coger la empuñadura.

Ella nunca ha odiado a los demonios, ya que no todos son malvados, ni se alimentan de los pecados de los seres vivos. Por eso piensa que hay que mirar a cada demonio individualmente y no como raza.

Color de roleo: f7e240



Cain aceptó mi petición de marcharse, pidiéndome que no tardara mucho pues si no iría a buscarme, yo asentí con fuerza a sus comentarios y le observé marcharse hasta que no se percibía su sombra en el bosque –Ya estamos solos- murmuré a uno de los árboles. De ahí apareció un pequeño conejo blanco, que me miraba con cara de comprensión -¿Estás bien?- su voz profunda y grave se escuchaba en mi cabeza, me chocaba mucho la voz que tenía con el cuerpo, pero no dije nada respecto a eso –Tuve algunos problemillas poco antes de llegar aquí- le comenté, sabía que el guardián notaba mi aura y mi conflicto con mi propio ser –Pero me has ayudado mucho permitiéndome estar aquí y notar la vida del bosque- El pequeño conejito blanco se acercó hasta rozar mis dedos –Te lo debía, salvaste este bosque una vez y me salvaste a mi- yo levanté la mano mientras lo acariciaba y empezaba a recordar aquel fatídico día en el que decidieron que este bosque tan poblado y tan misterioso, solo daba miedo y había que quemarlo. No pude evitar que empezaran el incendio, pero si pude convencerlos de que lo apagaran. Miré el bosque, ya no quedaban restos de aquel incendio, pero todavía no estaba recuperado del todo, faltaban animales y en algunas zonas los árboles estaban muy separados entre ellos.
 
Después de un rato hablando tranquilamente de lo que me había ocurrido, me ofreció ir al corazón del bosque dónde había más pureza y no había sido visto ni tocado nunca por el humano, pensaba que quizás me recuperara un poco si me quedaba un rato allí –No puedo, tendría que regresar, o se preocuparán y vendrán a buscarme- le decliné la oferta, al notar que seguramente si no volvía en poco tiempo se preocuparían –Tranquila, enviaré a algunos seres del bosque para que si se sienten preocupados les muestren el camino hasta donde estés- tanta amabilidad que me ofrecía, me era imposible rechazarla, así que simplemente sonreí –De acuerdo- dije mientras me levantaba para que me guiaran. El espíritu del bosque llamó a la manada de lobos que residía allí, y los separó en dos grupos, uno me llevaría hasta el corazón del bosque y el otro se iría al linde del bosque para que si salía Cain o Edahi en mi busca, estos pudieran guiarlos hasta mí. Ya con todo decidido me despedí del guardián y marché directa a las profundidades de aquel mágico bosque.



Edahi:


Nombre: Edahi Losarig

Edad:103

Descripción física: Lo más destacable de su apariencia es su larga cabellera roja intensa y sus ojos verdes cómo esmeraldas, de mirada fría y obstinada para algunos, a cálida y amable para los que se han ganado su amistad, que son la mayoría. Incluso con estas dos cosas que suelen resultar extravagantes, es una persona que se ve atractiva. No es especialmente alto ni musculoso, tampoco lo necesita para ser feliz. Cuando está con humanos o con Silya suele mostrar un rostro relajado, divertido, confiado y algo travieso. Pero todo cambia cuando los humanos son malvados o hay demonios cerca, se tensa de manera drástica y su cara muestra todo el odio y el enfado que tiene hacia los de su especie, normalmente sus colmillos son un poco más largos de lo normal, pero cuando se enfada se pronuncian bastante más sin que este muchas veces se de cuenta. Tiene una sonrisa muy cálida y energética, que hace que todo pareca más divertido y emocionante de lo que es.

imagen:

Nunca muestra su otra forma, por lo que todavía es un secreto para la mayoría.

Descripción psicológica: Es la persona más infantil que se puede encontrar, le encanta curiosear e investigar cosas simples cómo por qué se caen las hojas o que pasa con el agua que cae al llover. Es muy bondadoso y servicial, siempre que pueda hará algo por ayudar a quién sea. Edahi es leal a sus seres queridos, en especial a los que han convivido mucho tiempo con él y ya saben su secreto. Éste se divierte con cualquier cosa y hace que las personas a su alrededor también se lo pasen bien solo por verlo sonreír. Es una persona muy tierna y sincera a la que le gusta ver el mundo mejorar y avanzar poco a poco. Pero a pesar de todo esto tiene un lado serio y concienzudo que sabe cuándo tiene que aparecer para poner todo en orden. Al principio puede parecer algo contestón, arisco y rebelde, pero suele hacerlo para ver quién es digno de su confianza y respeto.

Historia: Al nacer en el infierno, su padre descubrió algo que nunca pensó que le ocurriría a él, su hijo no tenía ni una pizca de maldad en su interior, tampoco su aura era maligna. Preocupado por su bebé y el terrible futuro que le depararía si se quedaba en el infierno, decidió junto a su esposa, que ese bebé debía de ir al mundo humano para estar a salvode las manos de sus semejantes. Y eso fue lo que hicieron, buscaron un lugar donde la guerra no había llegado y se lo dejaron a una familia que no podía engendrar hijos, con una carta que pedía que se la entregaran cuando este ya fuera adulto y donde explicaba el por qué de su abandono y lo mucho que lo querían de todos modos. Sus padres adoptivos aceptaron a Edahi sin vacilar ni un segundo y le otorgaron un nombre pues sus padres originales no se habían atrevido a darle uno.

Pasaban los años y Edahi crecía lentamente poco a poco, sin parar, pero demasiado lento para sus padres humanos, que no pudieron verle hacerse un hombre incluso despues de cuarenta años, ellos se murieron sin poder cuidarlo hasta el final, sin embargo en esos años Edahi fue el niño más feliz de universo, con unos grandes padres y aprendiendo muchas cosas sobre el mundo y sobre la vida. Cuando se quedó huérfano intentó buscarse un trabajo para poder tener dinero para comer algo, como le había dicho su papá poco antes de dormirse para siempre. Buscó y buscó, pero nadie le quería dar un trabajo pues para ellos no era más que un crío. Así pasó una decada en la que tuvo que robar y manipular sus palabras para conseguir comer y dormir bien.

Poco después conoció a Silya, ella lo acogió, lo cuidó, le dió ropa limpia y se lo llevó consigo de viaje por todo el mundo, con ella descubrió que tan grande era el mundo y todo el tiempo que tenía para conocerlo, también lo que él era y por qué no parecía crecer. Con esto aprendió a utilizar sus poderes y el arte de la espada para así poder ayudar a las personas. El tiempo pasaba y ella no envejecía gracias a que tampoco era humana, cada vez le cogía más cariño hasta que un día le pidió permiso para apellidarse igual que ella y así ser su "hermano", feliz con su nuevo apellido, fueron a celebrar que ahora eran una familia. Allí en ese hostal, se dio cuenta de que Silya no estaba indefensa ante los seres no-humanos y de cuan despreciables eran los demonios. Gracias a sus poderes no tuvo que preguntarle sobre el pasado a su querida hermanita que parecía tener recuerdos muy oscuros con los demonios, desde ese día odió a los demonios por todo lo que le habían hecho a Silya y por cómo se comportaban todos, por eso nunca entendió que ella lo acogiera y lo cuidara con tanto cariño y amor.

Cuando cumplió los cien decidió que debía dejarle hacer su trabajo a su hermana y él viajaría intentado ayudar a los humanos y cumpliendo las órdenes que como a Silya le eran dadas por unos ángeles. Se marchó con la única promesa de que una vez al año se reunirían y que si se necesitaban se llamarían para acudir al auxilio del otro.


Gustos:

Disgustos:

Poderes:

- Puede ver los sentimientos, los sueños y los recuerdos, también puede comérselos haciendo que desaparezcan del individuo.

- Es capaz de hacer dormir a las personas.

- Puede transportarse de un lado a otro a través del mundo de los sueños, es decir si encuentra a una persona o a un ser que este durmiendo cerca de donde quiere ir tan solo tiene que usar sus poderes para entrar físicamente en el sueño y luego salir, encontrandose en el lugar en el que está el que duerme.

-


Extras:

- Se suele comer las pesadillas, y los malos pensamientos de las personas, pero nunca se ha comido un recuerdo por malo que sea ya que piensa que es algo sagrado y que no debería ser tocado.

- Nunca a querido comprender a los demonios, simplemente no quiere tener nada que ver.

- No a leido la carta que le dejaron sus padres reales, pero tampoco a sido capaz de tirarla sin saber lo que hay dentro.

- Tiene una espada que le dieron los "superiores" cuando decidió irse por su cuenta, esta incrementa sus poderes y hace que los seres mágicos tarden más en regenerarse.


Color de roleo: a61e1e




Ya había empezado a reunir los ingredientes cuando escuché la puerta abrirse, no me había dado tiempo a girarme para ver si estaban los dos y ya estaba escuchando a Cain quejarse de que le había echado, no pude evitar mofarme del por qué –Normal que no quiera mostrarse- murmuré entre carcajadas al darme cuenta de lo cómica que sería la escena –Tu eres un lobo gigante y él un pequeño conejito blanco, pomposo y todo- lo dije sin darme cuenta pues creía que solo lo había pensado al principio. Yo había estado una vez en este bosque y fue la primera vez que vi un espíritu guardián, desde ese día durante uno o dos años, pensaba que todos los espíritus guardianes eran así, pequeñitos y adorables, pero Silya me explicó que eso no era así algo que me fastidió bastante en mi niñez.
 
Seguí haciendo la cena mientras oía lo que decía Cain, que se acercaba con intriga y me preguntaba que había de cenar –Comida- dije simplemente, algo animado de que parecía tener hambre y no se quejaría si no le gustaba la cena. Estaba preparando pasta con atún y cebolla, era uno de los platos favoritos de Silya, además eran fáciles de hacer y de comer, lo único difícil era encontrar pasta, pero gracias a que viajaba tanto había aprendido a hacerla de un modo especial para tardar menos. Seguía en silencio sin importarme mucho que Cain estuviera deambulando por allí aburrido, al parecer no le gustaba el silencio y lo rompió preguntándome que era yo, suspiré notando la curiosidad de Cain –Hagamos un trato, por cada pregunta que te responda, tendré derecho a preguntarte algo que tendrás que responder- dudaba que eso fuera apararlo mucho, pero al menos era algo que yo me merecía si iba a responder a sus preguntas, como seguramente querría Silya que hiciera, para así llevarnos mejor –Soy un devorador de sueños- comenté mientras cortaba la cebolla y la calentaba para quitarle el sabor fuerte. 

Los demonios como yo eran muy poco corrientes y verdaderamente admirados por su fuerza y por su maldad en el infierno, ya que se comían todos los pensamientos, sueños y recuerdos buenos que tenía una persona, para dejarla solo con maldad y oscuridad, y cuando rebosaba de estas, comerse también las cosas malas. Dejando al humano sin nada, ni siquiera podía soñar o pensar... solían acabar suicidándose y entregando sus almas al infierno donde se mantendrían a buen recaudo. –Una serpiente con alas- simplifiqué por si no sabía el aspecto demoníaco que tenía un devorador de sueños -Y no creo que sea ni el momento ni el lugar idóneo para demostrártelo- terminaba de preparar la cebolla ahora me tocaría el atún –Ahora me toca, si miras esos platos por tanto tiempo ¿Por qué no los decoras?- le pregunté, no lo había estado mirando mucho, pero era evidente que no sabía dónde estábamos alojados –Esta es la antigua casa de unos ángeles… casi todo aquí es mágico- no alcé la mirada mientras le quitaba las escamas al pescado, pero no pude evitar dibujar una sonrisa en mi rostro, dejaría que descubriera por su cuenta cómo se hacía eso.

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93 Re: La guerra de los Mil Años el Miér Jul 27, 2016 12:53 pm

Cain / Sessaibushi:
-Nombre: Sessaibushi "Cain" DeepDark
-Edad: 130 años
-Descripción fisica: Su apariencia humana es similar a cualquier otro hombre que puedas cruzarte. Pelo algo más largo de lo habitual, de semblante duro, alto y ligeramente corpulento pero nada muy llamativo. Podría ser desde un soldado cualquiera hasta un panadero o un nómada. Apuesto y caballeroso pero con algo extraño. quizás tan solo un sentimiento de incomodidad cuando su mirada es muy fija o un miedo real a que se acerque. La unica diferencia son las orejas en forma de punta que oculta bajo el pelo.
Tras la rotura del sello, mostró su forma demoniaca. Su fuerza, velocidad y destreza se disparan. El color de ojos se torna ambarino y el pelo se alarga cubriendo su cuerpo. Le salen orejas, hocico y cola. Un lobo espectral ocupa el sitio en que antes había un hombre. Sin embargo, puede volver a su forma humana.
Forma humana

Forma demoniaca completa

-Descripción psicológica: A pesar de ser un demonio, su personalidad y educación lo mueve a ayudar a otras personas, humanos, angeles o demonios, e intentará hacer lo que esté en su mano Esta es una forma de vivir muy amable y generosa, pero él sabe que es egoista, pues más que hacerlo por otros, lo hace como compensación por lo ocurrido, para tener la conciencia tranquila.
Si bien sus poderes aumentan cuando los sentimientos negativos que lo rodean son más fuerte
s, este poder va quémandolo como ponzoña venenosa, volviendolo fuerte pero malvado. Por supuesto, no le gusta en absoluto la sensación de estar usando a los demás como canalizadores, por lo que busca liberar su propio poder sin que nadie tenga que odiar, matar o herir a otros. Solo tiene cariño por tres cosas, que lo acompañan en su viaje y de las que jamás se separa: Las espadas que su padre le regaló y una foto que tiene de su familia cuando aún estaban todos.
Conoce su apellido real, pero no tiene cariño ni curiosidad por establecer contacto con sus abuelos, lo que sus padres le contaron fue más que suficiente para que todo el interés que sentia por esos demonios desapareciese.


-Historia: En el mundo de los demonios, conocido como Infierno, no es extraño conocer el enlace entre dos demonios unidos por el interés paterno de aumentar su honor, orgullo y renombre. Allí donde la desolación y los sentimientos amargos son el pan de cada día, cuanto más poder se tiene, mayor respeto corresponde a la familia. Aunque las cosas han cambiado un poco, esta fue la razón de que Learty, una joven de la conocida familia demoníaca Rivernigth, huyera de lo que sus padres habían preparado para ella, de la mano del apuesto sirviente que vivía con ellos.
De esta aventura por los mundos, un amor dio paso a la relación clandestina de ambos jóvenes, que viajaron por el Infierno y la tierra humana conociendo sus costumbres y a sus gentes.
Veinte años después, el timbre de la mansión Rivernigth sonó con un apremiante tono de alarma. Al abrirse la puerta, la dulce Learty envuelta en lágrimas pidió ayuda. La guerra habia estallado en el mundo humano y los habia cogido en medio. Ni el avanzado estado en que se encontraba el embarazo de la chica, ni sus heridas o la presencia del marido de esta, herido gravemente, casi inconsciente, ablandó el corazón de sus padres, que cerraron las puertas fingiendo no reconocerla.
Obligandose a ser fuerte, Learty volvió al mundo humano con su marido. La casa era todo lo que tenian y desde ese momento decidieron dejar atras el apellido de ambos y comenzar la segunda parte de su aventura siendo la familia DeepDark, sin honor, sin conocidos, sin nada.
El doloroso parto tuvo lugar en el mundo humano, la madre quedo exahusta, por lo que Crypthorn tuvo que utilizar todos sus conocimientos en espadas, magia y la fuerza de la que disponia para proteger a su mujer y a su hijo, Sessaibushi, el nombre del hermano fallecido de Cryp.

Tras la recuperación y el encuentro de un lugar donde vivir, cuando el pequeño Sessai cumplia los tres años, sus padres tomaron la decision mas dificil. Al serle imposible ocultar su energia demoniaca, los humanos se sentian agresivos hacia el pequeño. Debian protegerlo. La forma mas segura para todos era aprovechar que los ojos del pequeño tenian un color humano para sellar su potencial y que, a ojos ajenos, fuera un niño humano como tantos otros, hasta que llegase la edad en que fuera capaz de cuidarse.
Para evitar que estuviera completamente indefenso, su padre le enseñó todo lo que sabia sobre el manejo de espadas, reconociendo que Sessai era muy bueno en el manejo de estas, llegando a usar dos y superar a su padre a los 60 años (aparentando de 16). Por su parte, Learty no queria enseñarle nada de poderes demoniacos, por lo que solo le contaron la verdad, evitando contarle lo que pudiera asustarlo.

Ajeno a ellos, la guerra avanzaba y cuando la familia se pensaba segura, un giro los separó, dejando al chico con su madre y al padre desaparecido. Delante de él, un ángel confundido atravesó a su madre con su propia arma. Nadie Tras nada, pero el sello que mantenia al demonio de Sessai oculto se rompió, liberandose. La cara del chico se alargó, sus dientes crecieron y cayo a cuatro patas. Un enorme lobo demoniaco de pelo morado claro y negro miraba a los hombres con ojos ambar, llenos de lagrimas. De un mordisco, enloquecido por el dolor de la perdida, mato a aquel que tenia mas cerca. Uno tras otro, todos mueron entre sus fauces, y solo el angel, que habia salido antes de que Learty muriera, estaba vivo. 
La consciencia de Sessai estaba apagada, y su moral y etica se habia quedado encerrada bajo los recuerdos de la reciente muerte de su madre. Sin ver nada, las muertes continuaron durante un rato, todo aquel que le atacaba, era despedazado, fuera quien fuera.
Nadie parecia capaz de pararlo, pero un lobo similar, de un color mas apagado pero de tamaño mayor consiguio tumbarlo. Mientras Sessai se revolvia, ambos, padre e hijo, volvian a su forma humana. No hicieron falta palabras, Crypthron lo sabia. Su esposa, la madre de Sessai, habia muerto. La sangre emanaba el olor de la desesperacion que intentaba ocultar de su hijo.
Sus caminos tardaron aun 1 año en separarse. Cuando una pista del angel causante de todo aquello hizo que Crypthorn olvidara su camino, las nuevas enseñanzas a su hijo para ayudar a su despertar repentino y ahogar el dolor de la perdida, para guiarse por la venganza en la que jamas habia pensado. La peticion de Sessai de que no lo hiciera tardo en hacer efecto, un par de semanas siguiendo al hombre, apagaron la llama del odio.
Si bien el poder de Crypthorn y Sessaibushi era cada vez mayor por la desesperacion de los humanos, ninguno queria seguir lo que su raza solia escoger. Aquel mundo era el que su madre habia escogido, en el que habian vivido durante tanto tiempo y donde ella habia muerto. En un viaje a la tumba de Learty, padre e hijo sabian el siguiente paso. Aventuras separadas, necesitaban pensar, digerir lo ocurrido. Crypthorn partio al anochecer en direccion norte. Sin despedidas, llantos o mentiras. Solo una promesa de reencontrarse cuando sus almas estuvieran recuperadas.
Seis años después, el dia a dia de Cain, el nombre humano que Sessai adopto por ser mas facil que el real, se basaba en ayudar a aquellos que lo necesitaban, a la fuerza si era necesario.

-Gustos y disgustos:
 +Las noches de luna llena
 +Ayudar a la gente
 +Su poder demoníaco cuando esta bajo control
 +Carne
 +Las noches con luna llena
 -Matar por error
 -Descontrolarse
 -Quedarse bloqueado
 -Pescado

-Poderes:
En forma demonica tiene la capacidad de volar sin necesidad de alas, moverse de forma veloz, comer comida cruda, comunicarse con lobos...
*Poderes de demonio estándar:
Ver el aura de las personas: Al utilizarlo para aumentar su poder, desarrollaron la capacidad de ver las auras. Su forma y color es diferente en cada persona, pero solo se ven cuando el dueño siente algo fuerte. La textura es siempre similar a un vaho, semitransparente, no se "ve" a no ser que se mire.
Visiones de un futuro cercano: El leido debe estar dormido, inconsciente o en coma para poder ser objeto de este poder. El "ritual" es diferente para cada familia, pero el resultado es siempre el mismo, entre 5 y 10 segundos de una escena que ocurrira en el futuro. No es un poder exacto, podría mostrar un peligro, una pista o simplemente una imagen de lo que va a desayunar.
Sobrehumano: Su capacidad sobrehumana les permite moverse por zonas contaminadas sin sentir los efectos de estas (excepto radiación en grados altos)


-Extras: Sus padres escogieron un apellido nuevo para su familia, evitando asi dañar de alguna forma a la familia de la chica.
Entre sus ropas esconde una vieja foto de sus padres con él de niño, cuando sus poderes estaban ya sellados.
Le gusta ser un demonio, no odia su naturaleza, a pesar de arrepentirse de lo que hizo.

Edahi parecía aceptar el hecho de que Silya estaba sola, pero lejos de mantenerme tranquilo, comencé a moverme por toda la cocina sin sentido alguno. con un monosílabo, acepté la condición que me propuso para contarme cosas. Escuché su respuesta atento, parecía afectarle ser lo que era.
-Tu raza me da igual, solo queria saber tu forma, no estamos en el infierno, asi que lo que alli digan me importa más bien poco -Admití con cierto rencor, desde que había pasado por casa de los padres de mi madre para informar de su muerte, ignorando los deseos de mi padre, ya carcomido por  la locura, y me di cuenta que ni la mujer que abrió ni el hombre que salió tras ella parecían reconocerme, que me echaron sin ningún remordimiento al mencionar a su hija y que me gritaron mentiroso y farsante, jamás quise saber nada del Infierno. quizás era el hogar de mis padres, pero no el mio. Yo nací en el mundo humano y allí me quedaría.
-Esa cuenta como tu pregunta -Molesté un poco a Edahi cuando me dijo que decorase los platos, aunque, sin intentarlo, los fui colocando en la mesa -Seguro que a Silya le gustan blancos, y sino que me enseñe ella... ¿Como la conociste? -Y en vez de esperar, seguí hablando -¿Y como es que siendo un demonio no  os llevas mal? Por que su hermano biologico no creo que seas... -Esta vez si que me callé... un momento -Tengo más preguntas, pero no quiero que pierdas la cuenta -Bromeé, terminando de poner la mesa, y buscando un jarroncito donde poder colocar una florecita para nuestra querida plumifera.


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94 Re: La guerra de los Mil Años el Miér Jul 27, 2016 2:11 pm


Silya:


Nombre: Silya Losarig


 
Edad: 142 años


 
Descripción física: Silya es rubia su cabello cae laciamente hasta mitad de la espalda, tiene una tez bastante pálida que le hace parecer que nunca ha trabajado en el campo ni caminado siquiera sobre él, por tanto muchas personas cuando la ven creen que es alguien importante. Sus ojos grandes y expresivos, son una mezcla entre el castaño y el dorado, que le hace destacar aún más. Su aspecto en general es de una muchacha bastante joven y frágil, a pesar de esto tiene una fuerza y velocidad sobre humana que la hace capaz de cosas bastante sorprendentes. Aunque lleve armas, no parece nada amenazante, más bien parece una chica sensata que nunca las usaría de verdad y que las tiene para no verse indefensa… grave error. Tiene una voz muy suave, dulce y tranquila que hace que cualquier cosa que diga, incluso un insulto, parezca bonito. Silya nunca alza la voz, ya que no considera agradable el gritar, por esto a veces es tan solo un murmullo que no se escucha realmente, pero de igual manera parece importante y te obliga a preguntar qué dijo. Ella tiene una sonrisa cálida y sincera que hace que cualquier cosa, por mala que sea parezca menos importante que antes, pero su mirada es tan expresiva que de vez en cuando refleja lo que tiene en su interior, y no siempre en tranquilidad y felicidad. Las alas de Silya son largas, bellas y totalmente blancas, aunque cuando mata a alguien o hace algo que luego le hace sentir culpable, sus salas se muestran en tonos grises claros. Éstas están todo el rato plegadas perfectamente sobre su espalda, sin que se noten en lo más mínimo, pero por si acaso siempre se pone capas que cubran su espalda. 
 
Imagen:


Descripción psicológica: Es una persona muy honesta consigo misma y con los demás, es bastante detallista. Silya transmite tranquilidad, calma y felicidad allá por donde va, ella se preocupa por todos los seres del planeta, y aunque no lo demuestre nunca quiere herir a nadie. Parece algo callada, pero ese silencio no es incómodo, tan solo le gusta el prescindir de tener que hablar tanto. A pesar de esto superficialmente aparenta ser una persona muy cálida, que es verdad muy en el fondo, pero entre la falsa y la real hay un estado en el que se muestra fría y desinteresada con aquellas personas que ha visto más de dos o tres veces, ya que no quiere cogerle cariño a seres tan efímeros como lo son los humanos o cualquier otro ser que habite allí. Silya tiene una cálida sonrisa para los que no conoce y para los que verdaderamente quiere, y da igual si la encuentras de mal humor, ella será amable y ayudará a lo que sea que necesites, eso sí, sino eres uno de sus objetivos. Ella es bastante solitaria, y no se da cuenta, porque protege a los que quiere sin involucrarse con ellos, incluso si ella tiene que salir herida no dudará ni un momento. Cuando no sabe que hay alguien a veces tiene una mirada triste en el rostro que muestra los restos de su pasado.
 


Historia: Ella era el ser más raro que habitaba en la tierra, hija de un ángel y una mujer mestiza mitad ángel mitad humana, Silya era tres cuartas partes de ángel, ella era el fruto del amor de sus padres, pero también era de la necesidad de un ángel que caminara por la tierra por tiempo indefinido, ya que los ángeles reales no podían pasar más de uno o dos años en la tierra seguidos y luego un periodo de algunos años hasta que volvían a poder pisar la tierra sin que esta los debilitara y los hiciera cambiar de bando y convertirse en un ángel caído que sí podían caminar por la tierra todo el tiempo. Ella se crió con su madre, feliz en un pequeño hogar en medio de ninguna parte, que tenía todo lo que necesitaban para vivir. Ambas eran felices juntas mientras Silya aprendía magia, pero pronto superó a su madre, ella tenía el nivel de casi un ángel, sin llegar a ser tan rápida ni fuerte. Aprendía rápido cualquier cosa que se le enseñara, desde leer hasta tirar con arco, pasando por multitud de disciplinas que no tardaba ni dos semanas en dominar a la perfección. 


Silya también quería mucho a su padre que venía cada cinco años para quedarse uno o dos años con ellas, con él aprendió a volar, que fue lo que más le costó. También se convirtió en una guerrera fuerte, tanto en la espada como en la magia, lo que ella no sabía era que la estaban entrenando para que fuera una protectora del orden y por consiguiente una asesina de humanos y a veces demonios. Siendo todavía cría se enteró de los planes que tenían para ella y simplemente los asimiló como necesarios para que pudiera vivir tranquila, pero eso no pudo durar más tiempo, un grupo de demonios liderados por un ángel caído irrumpieron en su pequeño hogar… se habían enterado mediante el soplo de aquel ángel recientemente caído, de que allí vivía una mestiza con su marido, y su pequeña hija. Ese año su padre no estaba para protegerlas, era la primera vez que ella se encontraba con demonios, y no supo actuar con suficiente rapidez. 


Fueron segundos, minutos u horas las que pasó mirando el cuerpo ensangrentado y cruelmente degollado de su madre, que tenía la mirada perdida dirigida hacia donde estaba ella. Los demonios la habían dejado vivir porque nunca se les pasó por la cabeza que ella fuera hija de un ángel original, pensaban que era hija de un humano e inofensiva con ese pequeño poder, sin embargo el ángel caído culpable de la muerte de su madre se había callado la verdad y le salvó la vida. Él sabía que por más que la hirieran y le doliera como a cualquier persona, ella sanaría, así que después de que los demonios se divirtieran un poco infligiéndole algunas heridas que le habrían causado la muerte si fuera casi humana, les ordenó retirarse, dejando a Silya sola en lo que había sido su antiguo hogar, junto con él cadáver de su preciosa madre a la que tanto había querido. Y allí se quedó llorando, sin comer ni beber durante días o quizás semanas, hasta que unos amigos de su padre la sacaron de allí en brazos y enterraron el cuerpo de su madre. 


Ellos se quedaron con Silya durante dos años, ayudándole a recuperarse de aquel gran trauma sin mucho éxito, sus alas eran cada vez más grises debido a que se sentía responsable de la muerte de su madre y poco después de la caída de su padre, que debido a la tristeza de saber que el alma de su amada había sido llevada al infierno y a su sentimiento de culpabilidad se convirtió en un ángel caído, pero nunca se alió con los demonios, tan solo caminaba por la tierra como un ser sin motivo de existencia, esperando encontrar algo que le hiciera volver a ser quien era. Desde ese día, nunca más se volvió a encontrar con su hija a la cual parecía haber olvidado casi por completo.


Después de unos años, Silya se recuperó y empezó con que tenían en mente los “superiores”, hacía bastantes años que se había iniciado una guerra interminable entre humanos, y por culpa de eso había gran odio, asesinatos, venganzas y maldad, que alimentaban y volvían más poderosos a los demonios, al mismo tiempo, hacía más débiles a los ángeles reales. Por tanto, ella tenía que evitar el mayor número de casos malignos, adelantándose a los acontecimientos, matando así a personas que no habían cometido asesinato para que sus almas no se corrompieran o influyendo para que no ocurriera aquello por lo que estaba debía intervenir. Nunca discutía las órdenes que recibía, pero de repente un día dejó de recibir órdenes, la guerra incrementaba y estaba haciendo imposible a los ángeles comunicarse con ella, y no podían desvelar lo que tanto tiempo habían ocultado, que ellos existían.
 
Gustos:
+ Naturaleza
+ Música
+ Personas
+ Tranquilidad
+ Silencio
+ Viento
+ Volar
+ Usar su magia para el bien
+ Defender a todas las personas
+ Sinceridad
 
Disgustos:
+ Mentiras
+ Recordar cualquier cosa de su pasado
+ Demonios asesinos
+ Humanos corruptos
+ Gritos
+ Suciedad de las ciudades
+ Guerras
+ Cadáveres
 
Magia: Se irá añadiendo con forme vayan apareciendo


Extras: 

Tiene multitud de poderes diferentes, que se irán desvelando poco a poco.

Aunque no lo admitiría Silya nunca aprendió a socializar, ni las ironías y sarcasmos, y esto a veces le dificulta el trabajo.

Por más edad que tenga, sigue teniendo un lado infantil que aparece algunas veces. 

Tiene un arco y un carcaj lleno de flechas y un mandoble. El mandoble cualquiera que intentara cogerlo le sería imposible porque pesa algo así como una tonelada, fue fabricado especialmente para ella, ya que las otras espadas tenían tan poco peso para ella que salían disparadas a cualquier lugar, o se rompían con tan solo coger la empuñadura.

Ella nunca ha odiado a los demonios, ya que no todos son malvados, ni se alimentan de los pecados de los seres vivos. Por eso piensa que hay que mirar a cada demonio individualmente y no como raza.

Color de roleo: f7e240



Llegué al sitio indicado más rápido de lo que creía, sorprendida ante lo que había delante de mí, me paré en seco. Los lobos que me habían acompañado hasta allí dieron unos pasos atrás para dejarme espacio. El lugar era verdaderamente hermoso, incluso en la noche era fascinante el brillo del agua y los reflejos de la luna que iluminaban todo con una tenue luz. Estaba en un lago, uno precioso y calmado, me acerqué para tocar el agua, no me parecía fría, así que hice lo que el guardián me dijo, disfrutar de la naturaleza y de la magia que esta otorgaba a los elegidos por la misma. Siguiendo sus palabras, me desvestí entrando lentamente en el lago que estaba casi a oscuras. Nunca había entendido el miedo irracional que tenían los humanos a los lugares a oscuras, sin embargo sabía que cualquier persona se fascinaría por todo lo que había allí, las rocas, las plantas, y sobre todo la sensación que se creaba en conjunto. Hundí mi cabeza dentro del agua y estiré mis alas, pero al verlas tuve que volverlas a replegar en mi espalda por miedo a que mis sentimientos destruyeran la visión tan bonita que tenía del lugar.



Edahi:


Nombre: Edahi Losarig

Edad:103

Descripción física: Lo más destacable de su apariencia es su larga cabellera roja intensa y sus ojos verdes cómo esmeraldas, de mirada fría y obstinada para algunos, a cálida y amable para los que se han ganado su amistad, que son la mayoría. Incluso con estas dos cosas que suelen resultar extravagantes, es una persona que se ve atractiva. No es especialmente alto ni musculoso, tampoco lo necesita para ser feliz. Cuando está con humanos o con Silya suele mostrar un rostro relajado, divertido, confiado y algo travieso. Pero todo cambia cuando los humanos son malvados o hay demonios cerca, se tensa de manera drástica y su cara muestra todo el odio y el enfado que tiene hacia los de su especie, normalmente sus colmillos son un poco más largos de lo normal, pero cuando se enfada se pronuncian bastante más sin que este muchas veces se de cuenta. Tiene una sonrisa muy cálida y energética, que hace que todo pareca más divertido y emocionante de lo que es.

imagen:

Nunca muestra su otra forma, por lo que todavía es un secreto para la mayoría.

Descripción psicológica: Es la persona más infantil que se puede encontrar, le encanta curiosear e investigar cosas simples cómo por qué se caen las hojas o que pasa con el agua que cae al llover. Es muy bondadoso y servicial, siempre que pueda hará algo por ayudar a quién sea. Edahi es leal a sus seres queridos, en especial a los que han convivido mucho tiempo con él y ya saben su secreto. Éste se divierte con cualquier cosa y hace que las personas a su alrededor también se lo pasen bien solo por verlo sonreír. Es una persona muy tierna y sincera a la que le gusta ver el mundo mejorar y avanzar poco a poco. Pero a pesar de todo esto tiene un lado serio y concienzudo que sabe cuándo tiene que aparecer para poner todo en orden. Al principio puede parecer algo contestón, arisco y rebelde, pero suele hacerlo para ver quién es digno de su confianza y respeto.

Historia: Al nacer en el infierno, su padre descubrió algo que nunca pensó que le ocurriría a él, su hijo no tenía ni una pizca de maldad en su interior, tampoco su aura era maligna. Preocupado por su bebé y el terrible futuro que le depararía si se quedaba en el infierno, decidió junto a su esposa, que ese bebé debía de ir al mundo humano para estar a salvo de las manos de sus semejantes. Y eso fue lo que hicieron, buscaron un lugar donde la guerra no había llegado y se lo dejaron a una familia que no podía engendrar hijos, con una carta que pedía que se la entregaran cuando este ya fuera adulto y donde explicaba el por qué de su abandono y lo mucho que lo querían de todos modos. Sus padres adoptivos aceptaron a Edahi sin vacilar ni un segundo y le otorgaron un nombre pues sus padres originales no se habían atrevido a darle uno.

Pasaban los años y Edahi crecía lentamente poco a poco, sin parar, pero demasiado lento para sus padres humanos, que no pudieron verle hacerse un hombre incluso despues de cuarenta años, ellos se murieron sin poder cuidarlo hasta el final, sin embargo en esos años Edahi fue el niño más feliz de universo, con unos grandes padres y aprendiendo muchas cosas sobre el mundo y sobre la vida. Cuando se quedó huérfano intentó buscarse un trabajo para poder tener dinero para comer algo, como le había dicho su papá poco antes de dormirse para siempre. Buscó y buscó, pero nadie le quería dar un trabajo pues para ellos no era más que un crío. Así pasó una decada en la que tuvo que robar y manipular sus palabras para conseguir comer y dormir bien.

Poco después conoció a Silya, ella lo acogió, lo cuidó, le dió ropa limpia y se lo llevó consigo de viaje por todo el mundo, con ella descubrió que tan grande era el mundo y todo el tiempo que tenía para conocerlo, también lo que él era y por qué no parecía crecer. Con esto aprendió a utilizar sus poderes y el arte de la espada para así poder ayudar a las personas. El tiempo pasaba y ella no envejecía gracias a que tampoco era humana, cada vez le cogía más cariño hasta que un día le pidió permiso para apellidarse igual que ella y así ser su "hermano", feliz con su nuevo apellido, fueron a celebrar que ahora eran una familia. Allí en ese hostal, se dio cuenta de que Silya no estaba indefensa ante los seres no-humanos y de cuan despreciables eran los demonios. Gracias a sus poderes no tuvo que preguntarle sobre el pasado a su querida hermanita que parecía tener recuerdos muy oscuros con los demonios, desde ese día odió a los demonios por todo lo que le habían hecho a Silya y por cómo se comportaban todos, por eso nunca entendió que ella lo acogiera y lo cuidara con tanto cariño y amor.

Cuando cumplió los cien decidió que debía dejarle hacer su trabajo a su hermana y él viajaría intentado ayudar a los humanos y cumpliendo las órdenes que como a Silya le eran dadas por unos ángeles. Se marchó con la única promesa de que una vez al año se reunirían y que si se necesitaban se llamarían para acudir al auxilio del otro.


Gustos:

Disgustos:

Poderes:

- Puede ver los sentimientos, los sueños y los recuerdos, también puede comérselos haciendo que desaparezcan del individuo.

- Es capaz de hacer dormir a las personas.

- Puede transportarse de un lado a otro a través del mundo de los sueños, es decir si encuentra a una persona o a un ser que este durmiendo cerca de donde quiere ir tan solo tiene que usar sus poderes para entrar físicamente en el sueño y luego salir, encontrandose en el lugar en el que está el que duerme.

-


Extras:

- Se suele comer las pesadillas, y los malos pensamientos de las personas, pero nunca se ha comido un recuerdo por malo que sea ya que piensa que es algo sagrado y que no debería ser tocado.

- Nunca a querido comprender a los demonios, simplemente no quiere tener nada que ver.

- No a leido la carta que le dejaron sus padres reales, pero tampoco a sido capaz de tirarla sin saber lo que hay dentro.

- Tiene una espada que le dieron los "superiores" cuando decidió irse por su cuenta, esta incrementa sus poderes y hace que los seres mágicos tarden más en regenerarse.


Color de roleo: a61e1e



En sus palabras se notaba incluso más rencor hacia el infierno del que yo tenía. Más tarde cuando le dije lo de los platos, me avisó de que esa contaba como pregunta, solo me limité a sonreír ya que esa era la intención desde el principio. Seguí escuchando mientras empezaba a preguntar y esperé a que terminara -Tranquilo, dudo que pierda la cuenta- le comenté mientras me ponía a cortar el pescado, -La conocí hace algo más de cincuenta años, yo era un crío muy pequeño y me costaba sobrevivir cada día. Entonces simplemente un día Silya me encontró en una pequeña aldea, me acogió, me cuidó y me alimentó. No estoy seguro de si responde a tu pregunta del cómo la conocí pero creo esa es mi respuesta- seguía cortando el pescado, ahora tenía mucha más práctica desde que viajaba en un barco de mercancías -Respecto a la segunda pregunta, tu tampoco te llevas mal con ella, así que no sé que pretendes que te responda- terminé de cortar y paré un momento, todavía quedaba rato para que fuera la hora de cenar, y si seguía a la velocidad que iba en unos minutos ya estaría listo. -¿Por qué viajabas con Silya?- le pregunté, no era una pregunta a maldad, simplemente, como él, por curiosidad. Lo miré a los ojos para saber que me respondería -¿Te gusta el pescado?- esa era la segunda pregunta, podía parecer que no tenía mucho sentido preguntarlo -Silya adora el pescado- añadí después de un rato, dandome cuenta de que tanto sus preguntas como las mías giraban en torno a ella.

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95 Re: La guerra de los Mil Años el Jue Jul 28, 2016 6:25 am

Cain / Sessaibushi:
-Nombre: Sessaibushi "Cain" DeepDark
-Edad: 130 años
-Descripción fisica: Su apariencia humana es similar a cualquier otro hombre que puedas cruzarte. Pelo algo más largo de lo habitual, de semblante duro, alto y ligeramente corpulento pero nada muy llamativo. Podría ser desde un soldado cualquiera hasta un panadero o un nómada. Apuesto y caballeroso pero con algo extraño. quizás tan solo un sentimiento de incomodidad cuando su mirada es muy fija o un miedo real a que se acerque. La unica diferencia son las orejas en forma de punta que oculta bajo el pelo.
Tras la rotura del sello, mostró su forma demoniaca. Su fuerza, velocidad y destreza se disparan. El color de ojos se torna ambarino y el pelo se alarga cubriendo su cuerpo. Le salen orejas, hocico y cola. Un lobo espectral ocupa el sitio en que antes había un hombre. Sin embargo, puede volver a su forma humana.
Forma humana

Forma demoniaca completa

-Descripción psicológica: A pesar de ser un demonio, su personalidad y educación lo mueve a ayudar a otras personas, humanos, angeles o demonios, e intentará hacer lo que esté en su mano Esta es una forma de vivir muy amable y generosa, pero él sabe que es egoista, pues más que hacerlo por otros, lo hace como compensación por lo ocurrido, para tener la conciencia tranquila.
Si bien sus poderes aumentan cuando los sentimientos negativos que lo rodean son más fuerte
s, este poder va quémandolo como ponzoña venenosa, volviendolo fuerte pero malvado. Por supuesto, no le gusta en absoluto la sensación de estar usando a los demás como canalizadores, por lo que busca liberar su propio poder sin que nadie tenga que odiar, matar o herir a otros. Solo tiene cariño por tres cosas, que lo acompañan en su viaje y de las que jamás se separa: Las espadas que su padre le regaló y una foto que tiene de su familia cuando aún estaban todos.
Conoce su apellido real, pero no tiene cariño ni curiosidad por establecer contacto con sus abuelos, lo que sus padres le contaron fue más que suficiente para que todo el interés que sentia por esos demonios desapareciese.


-Historia: En el mundo de los demonios, conocido como Infierno, no es extraño conocer el enlace entre dos demonios unidos por el interés paterno de aumentar su honor, orgullo y renombre. Allí donde la desolación y los sentimientos amargos son el pan de cada día, cuanto más poder se tiene, mayor respeto corresponde a la familia. Aunque las cosas han cambiado un poco, esta fue la razón de que Learty, una joven de la conocida familia demoníaca Rivernigth, huyera de lo que sus padres habían preparado para ella, de la mano del apuesto sirviente que vivía con ellos.
De esta aventura por los mundos, un amor dio paso a la relación clandestina de ambos jóvenes, que viajaron por el Infierno y la tierra humana conociendo sus costumbres y a sus gentes.
Veinte años después, el timbre de la mansión Rivernigth sonó con un apremiante tono de alarma. Al abrirse la puerta, la dulce Learty envuelta en lágrimas pidió ayuda. La guerra habia estallado en el mundo humano y los habia cogido en medio. Ni el avanzado estado en que se encontraba el embarazo de la chica, ni sus heridas o la presencia del marido de esta, herido gravemente, casi inconsciente, ablandó el corazón de sus padres, que cerraron las puertas fingiendo no reconocerla.
Obligandose a ser fuerte, Learty volvió al mundo humano con su marido. La casa era todo lo que tenian y desde ese momento decidieron dejar atras el apellido de ambos y comenzar la segunda parte de su aventura siendo la familia DeepDark, sin honor, sin conocidos, sin nada.
El doloroso parto tuvo lugar en el mundo humano, la madre quedo exahusta, por lo que Crypthorn tuvo que utilizar todos sus conocimientos en espadas, magia y la fuerza de la que disponia para proteger a su mujer y a su hijo, Sessaibushi, el nombre del hermano fallecido de Cryp.

Tras la recuperación y el encuentro de un lugar donde vivir, cuando el pequeño Sessai cumplia los tres años, sus padres tomaron la decision mas dificil. Al serle imposible ocultar su energia demoniaca, los humanos se sentian agresivos hacia el pequeño. Debian protegerlo. La forma mas segura para todos era aprovechar que los ojos del pequeño tenian un color humano para sellar su potencial y que, a ojos ajenos, fuera un niño humano como tantos otros, hasta que llegase la edad en que fuera capaz de cuidarse.
Para evitar que estuviera completamente indefenso, su padre le enseñó todo lo que sabia sobre el manejo de espadas, reconociendo que Sessai era muy bueno en el manejo de estas, llegando a usar dos y superar a su padre a los 60 años (aparentando de 16). Por su parte, Learty no queria enseñarle nada de poderes demoniacos, por lo que solo le contaron la verdad, evitando contarle lo que pudiera asustarlo.

Ajeno a ellos, la guerra avanzaba y cuando la familia se pensaba segura, un giro los separó, dejando al chico con su madre y al padre desaparecido. Delante de él, un ángel confundido atravesó a su madre con su propia arma. Nadie Tras nada, pero el sello que mantenia al demonio de Sessai oculto se rompió, liberandose. La cara del chico se alargó, sus dientes crecieron y cayo a cuatro patas. Un enorme lobo demoniaco de pelo morado claro y negro miraba a los hombres con ojos ambar, llenos de lagrimas. De un mordisco, enloquecido por el dolor de la perdida, mato a aquel que tenia mas cerca. Uno tras otro, todos mueron entre sus fauces, y solo el angel, que habia salido antes de que Learty muriera, estaba vivo. 
La consciencia de Sessai estaba apagada, y su moral y etica se habia quedado encerrada bajo los recuerdos de la reciente muerte de su madre. Sin ver nada, las muertes continuaron durante un rato, todo aquel que le atacaba, era despedazado, fuera quien fuera.
Nadie parecia capaz de pararlo, pero un lobo similar, de un color mas apagado pero de tamaño mayor consiguio tumbarlo. Mientras Sessai se revolvia, ambos, padre e hijo, volvian a su forma humana. No hicieron falta palabras, Crypthron lo sabia. Su esposa, la madre de Sessai, habia muerto. La sangre emanaba el olor de la desesperacion que intentaba ocultar de su hijo.
Sus caminos tardaron aun 1 año en separarse. Cuando una pista del angel causante de todo aquello hizo que Crypthorn olvidara su camino, las nuevas enseñanzas a su hijo para ayudar a su despertar repentino y ahogar el dolor de la perdida, para guiarse por la venganza en la que jamas habia pensado. La peticion de Sessai de que no lo hiciera tardo en hacer efecto, un par de semanas siguiendo al hombre, apagaron la llama del odio.
Si bien el poder de Crypthorn y Sessaibushi era cada vez mayor por la desesperacion de los humanos, ninguno queria seguir lo que su raza solia escoger. Aquel mundo era el que su madre habia escogido, en el que habian vivido durante tanto tiempo y donde ella habia muerto. En un viaje a la tumba de Learty, padre e hijo sabian el siguiente paso. Aventuras separadas, necesitaban pensar, digerir lo ocurrido. Crypthorn partio al anochecer en direccion norte. Sin despedidas, llantos o mentiras. Solo una promesa de reencontrarse cuando sus almas estuvieran recuperadas.
Seis años después, el dia a dia de Cain, el nombre humano que Sessai adopto por ser mas facil que el real, se basaba en ayudar a aquellos que lo necesitaban, a la fuerza si era necesario.

-Gustos y disgustos:
 +Las noches de luna llena
 +Ayudar a la gente
 +Su poder demoníaco cuando esta bajo control
 +Carne
 +
 -Matar por error
 -Descontrolarse
 -Quedarse bloqueado
 -Pescado

-Poderes:
En forma demonica tiene la capacidad de volar sin necesidad de alas, ver en la oscuridad (no ve como un gato, pero puede moverse a oscuras), moverse de forma veloz, comer comida cruda, comunicarse con lobos...
*Poderes de demonio estándar:
Ver el aura de las personas: Al utilizarlo para aumentar su poder, desarrollaron la capacidad de ver las auras. Su forma y color es diferente en cada persona, pero solo se ven cuando el dueño siente algo fuerte. La textura es siempre similar a un vaho, semitransparente, no se "ve" a no ser que se mire.
Visiones de un futuro cercano: El leido debe estar dormido, inconsciente o en coma para poder ser objeto de este poder. El "ritual" es diferente para cada familia, pero el resultado es siempre el mismo, entre 5 y 10 segundos de una escena que ocurrira en el futuro. No es un poder exacto, podría mostrar un peligro, una pista o simplemente una imagen de lo que va a desayunar.
Sobrehumano: Su capacidad sobrehumana les permite moverse por zonas contaminadas sin sentir los efectos de estas (excepto radiación en grados altos)


-Extras: Sus padres escogieron un apellido nuevo para su familia, evitando asi dañar de alguna forma a la familia de la chica.
Entre sus ropas esconde una vieja foto de sus padres con él de niño, cuando sus poderes estaban ya sellados.
Le gusta ser un demonio, no odia su naturaleza, a pesar de arrepentirse de lo que hizo.

La escueta respuesta sobre qué había de cenar me hizo gruñir en voz baja como una queja, aunque me vengué con mis preguntas. Edahi parecía muy tranquilo a pesar de las preguntas que le hice y muy seguro de que no se olvidaría del numero de preguntas que le estaba haciendo. Me sorprendió que solo hacía 50 años que se conocían. Varias preguntas seguian rondando mi cabeza, pero esperé a que terminase su "turno". No me sorprendió la primera respuesta, supuse que seria algo asi o quizás que los padres de Silya eran amigos de los suyos, a pesar de que no los había mencionado, era fácil deducir que, o lo habían abandonado, o algo malo había ocurrido. Sobre por que se llevaba bien con ella, no respondió nada, pero con la historia de como se conocieron bastó para que yo me enterase de todo.
Sus preguntas fueron simples, por qué viajaba con Silya y si me gustaba el pescado. No pude evitar poner mala cara a esta última, nunca me había gustado el pescado, su textura y las espinas eran algo que odiaba, pero eso no me impedía comerlo.
-Casualidad -Le dije sobre viajar con Silya -, me ofrecí a traerla al pueblo vecino, ella tenía prisa y yo voy a visitar a mi madre, asi que tenía que pasar por aqui -coloqué por último los cubiertos en sus sitios correspondientes -, la traje corriendo para que llegase en el plazo que queria y despues decidimos seguir viajando juntos... menos mal sino estaria muerto -Me reí de eso. Aunque aún la garganta me molestaba al pensar lo cerca que había estado, era mejor no darle vueltas y dejarlo como una anécdota -Y sobre el pescado, lo tolero si no tiene espinas -Era mentira, también la textura me molestaba, pero ya que se había ofrecido, me lo comería sin rechistar. Me pensé un momento la pregunta- Entonces, eres una serpiente voladora, pero no pareces muy contento con ello, has hecho una mueca al mencionarlo ¿por qué? -Escuché lo que tenía que decirme, pero lo interrumpí antes de que formulase su siguiente cuestión.
-Sobre la naturaleza de Silya -No me había preguntado, pero yo hablaba igual -, no me ha sorprendido tanto como crees. Había notado que decía cosas extrañas, por ejemplo, conocer a un hombre de 60 años cuando era un niño... aunque me molesta que no me lo contase, yo confiaba en ella desde el principio, entiendo que no me dijera nada, ¿quién se fiaria de un demonio? -Bromeé, sabiendo que Edahi era un demonio y ella se fiaba y lo cuidaba.
-¿Todas las preguntas que vas a hacerme son sobre alimentos o platos? Según me has dicho, Silya te cuidó de pequeño, seguro que tienes preguntas de otro estilo -Miré fugazmente por la ventana... era muy muy de noche -Oye, ¿Silya no tendría que haber vuelto ya? -Me levanté de la silla -Voy a buscarla, queda poco para la cena ¿no? -Salí fuera y, apenas puse un pie en el cesped, un pequeño grupo de lobos hizo acto de presencia. Les gruñí y me dijeron que les habían ordenado guiarme hasta ella en caso de requerirlo. Esto me hizo bajar las alertas y no transformarme, así que, tranquilamente, los seguí por el interior del bosque sin incidentes. La pequeña manada se juntó con la otra mitad un rato después. Al parecer el grupo era uno de los que el guardián de ese bosque utilizaba como escolta para llevar a los bienvenidos por el bosque. No indagué mucho en sus metodos de dirección y me separé de ellos, acercandome a Silya, que estaba en mitad de un lago. Parecía tranquila y no queria molestarla... Asi que me acerqué en todo el silencio que pude, simplemente mirandola.



Última edición por Adamaris el Jue Jul 28, 2016 2:17 pm, editado 1 vez


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96 Re: La guerra de los Mil Años el Jue Jul 28, 2016 12:41 pm


Edahi:


Nombre: Edahi Losarig

Edad:103

Descripción física: Lo más destacable de su apariencia es su larga cabellera roja intensa y sus ojos verdes cómo esmeraldas, de mirada fría y obstinada para algunos, a cálida y amable para los que se han ganado su amistad, que son la mayoría. Incluso con estas dos cosas que suelen resultar extravagantes, es una persona que se ve atractiva. No es especialmente alto ni musculoso, tampoco lo necesita para ser feliz. Cuando está con humanos o con Silya suele mostrar un rostro relajado, divertido, confiado y algo travieso. Pero todo cambia cuando los humanos son malvados o hay demonios cerca, se tensa de manera drástica y su cara muestra todo el odio y el enfado que tiene hacia los de su especie, normalmente sus colmillos son un poco más largos de lo normal, pero cuando se enfada se pronuncian bastante más sin que este muchas veces se de cuenta. Tiene una sonrisa muy cálida y energética, que hace que todo pareca más divertido y emocionante de lo que es.

imagen:

Nunca muestra su otra forma, por lo que todavía es un secreto para la mayoría.

Descripción psicológica: Es la persona más infantil que se puede encontrar, le encanta curiosear e investigar cosas simples cómo por qué se caen las hojas o que pasa con el agua que cae al llover. Es muy bondadoso y servicial, siempre que pueda hará algo por ayudar a quién sea. Edahi es leal a sus seres queridos, en especial a los que han convivido mucho tiempo con él y ya saben su secreto. Éste se divierte con cualquier cosa y hace que las personas a su alrededor también se lo pasen bien solo por verlo sonreír. Es una persona muy tierna y sincera a la que le gusta ver el mundo mejorar y avanzar poco a poco. Pero a pesar de todo esto tiene un lado serio y concienzudo que sabe cuándo tiene que aparecer para poner todo en orden. Al principio puede parecer algo contestón, arisco y rebelde, pero suele hacerlo para ver quién es digno de su confianza y respeto.

Historia: Al nacer en el infierno, su padre descubrió algo que nunca pensó que le ocurriría a él, su hijo no tenía ni una pizca de maldad en su interior, tampoco su aura era maligna. Preocupado por su bebé y el terrible futuro que le depararía si se quedaba en el infierno, decidió junto a su esposa, que ese bebé debía de ir al mundo humano para estar a salvo de las manos de sus semejantes. Y eso fue lo que hicieron, buscaron un lugar donde la guerra no había llegado y se lo dejaron a una familia que no podía engendrar hijos, con una carta que pedía que se la entregaran cuando este ya fuera adulto y donde explicaba el por qué de su abandono y lo mucho que lo querían de todos modos. Sus padres adoptivos aceptaron a Edahi sin vacilar ni un segundo y le otorgaron un nombre pues sus padres originales no se habían atrevido a darle uno.

Pasaban los años y Edahi crecía lentamente poco a poco, sin parar, pero demasiado lento para sus padres humanos, que no pudieron verle hacerse un hombre incluso despues de cuarenta años, ellos se murieron sin poder cuidarlo hasta el final, sin embargo en esos años Edahi fue el niño más feliz de universo, con unos grandes padres y aprendiendo muchas cosas sobre el mundo y sobre la vida. Cuando se quedó huérfano intentó buscarse un trabajo para poder tener dinero para comer algo, como le había dicho su papá poco antes de dormirse para siempre. Buscó y buscó, pero nadie le quería dar un trabajo pues para ellos no era más que un crío. Así pasó una decada en la que tuvo que robar y manipular sus palabras para conseguir comer y dormir bien.

Poco después conoció a Silya, ella lo acogió, lo cuidó, le dió ropa limpia y se lo llevó consigo de viaje por todo el mundo, con ella descubrió que tan grande era el mundo y todo el tiempo que tenía para conocerlo, también lo que él era y por qué no parecía crecer. Con esto aprendió a utilizar sus poderes y el arte de la espada para así poder ayudar a las personas. El tiempo pasaba y ella no envejecía gracias a que tampoco era humana, cada vez le cogía más cariño hasta que un día le pidió permiso para apellidarse igual que ella y así ser su "hermano", feliz con su nuevo apellido, fueron a celebrar que ahora eran una familia. Allí en ese hostal, se dio cuenta de que Silya no estaba indefensa ante los seres no-humanos y de cuan despreciables eran los demonios. Gracias a sus poderes no tuvo que preguntarle sobre el pasado a su querida hermanita que parecía tener recuerdos muy oscuros con los demonios, desde ese día odió a los demonios por todo lo que le habían hecho a Silya y por cómo se comportaban todos, por eso nunca entendió que ella lo acogiera y lo cuidara con tanto cariño y amor.

Cuando cumplió los cien decidió que debía dejarle hacer su trabajo a su hermana y él viajaría intentado ayudar a los humanos y cumpliendo las órdenes que como a Silya le eran dadas por unos ángeles. Se marchó con la única promesa de que una vez al año se reunirían y que si se necesitaban se llamarían para acudir al auxilio del otro.


Gustos:

Disgustos:

Poderes:

- Puede ver los sentimientos, los sueños y los recuerdos, también puede comérselos haciendo que desaparezcan del individuo.

- Es capaz de hacer dormir a las personas.

- Puede transportarse de un lado a otro a través del mundo de los sueños, es decir si encuentra a una persona o a un ser que este durmiendo cerca de donde quiere ir tan solo tiene que usar sus poderes para entrar físicamente en el sueño y luego salir, encontrandose en el lugar en el que está el que duerme.

-


Extras:

- Se suele comer las pesadillas, y los malos pensamientos de las personas, pero nunca se ha comido un recuerdo por malo que sea ya que piensa que es algo sagrado y que no debería ser tocado.

- Nunca a querido comprender a los demonios, simplemente no quiere tener nada que ver.

- No a leido la carta que le dejaron sus padres reales, pero tampoco a sido capaz de tirarla sin saber lo que hay dentro.

- Tiene una espada que le dieron los "superiores" cuando decidió irse por su cuenta, esta incrementa sus poderes y hace que los seres mágicos tarden más en regenerarse.


Color de roleo: a61e1e



 
Cain me respondió a mis preguntas, al parecer había sido casualidad que se encontraran y más tarde siguieron el viaje junto. Silya siempre era igual, y por más que le hicieran daño, decía que algunas veces las cosas resultaban bien y ella se conformaba con esas pocas veces. Seguía escuchándolo, cuando me explico que lo toleraba sin espinas, algo que no me creí demasiado por la cara que había puesto cuando le pregunté. Entonces la ronda volvió a empezar, me sorprendió mucho la pregunta y que se hubiera fijado en cómo había respondido. –Porque odio a los demonios, son malvados, sanguinarios y suelen pensar solo en ellos mismos. Yo no quiero ser alguien así, pero tengo que admitir que gracias a esto logré encontrarme con Silya y le pude ayudar en cosas que de otro modo no hubiera podido- Antes de que pudiera formular una pregunta, empezó a hablar de nuevo, diciendo que él se había fiado de ella desde el principio, pero que quién se fiaría de un demonio –Esa cuenta como pregunta- le comenté antes de contestarle –No es que ella no se fiara de ti, más bien quería tener buenos recuerdos por si cuando te lo contara decidías odiarla- lo miré recordando la multitud de demonios que había tenido que conocer por que ella quería acogerlos y llevarse bien con ellos, también sabía que esta era la segunda vez que un demonio no huía o intentaba asesinarla después de saber su naturaleza –Ha sufrido mucho, así que cuídala- sí, era una petición, no estaría siempre con ella, quizás él tampoco, pero no parecía tener la intención de marcharse por su cuenta pronto.

Empezó e preguntarme de broma de si solo le iba a cuestionar cosas como los platos o el pescado –También cuenta como pregunta, y no, yo solo te pregunto lo que pienso que es algo que quizás yo deba saber- respondí mientras me volvía a poner a cocinar, esta vez me puse a cortar un poco de carne de cerdo, si no le gustaba el pescado, no se lo iba a poner para cenar. Volvió a preguntar, y al igual que él, miré por la ventana para darme cuenta de lo rápido que había anochecido. Se levantó y dijo que iría a buscarla, seguramente se habría entretenido con cualquier cosa –- respondí para las dos preguntas que me había hecho en un instante –Ahora me quedan 5 preguntas- murmuré mientras se marchaba, no pude evitar sonreír ligeramente, tenía que admitir que no me caía mal y parecía bastante atento a Silya. Volví a remangarme para terminar de cocinar todo por separado, ya cuando volvieran les pondría a cada uno su plato de comida sin que se pudieran quejar de que no les gustaba.
 
 

Silya:


Nombre: Silya Losarig


 
Edad: 142 años


 
Descripción física: Silya es rubia su cabello cae laciamente hasta mitad de la espalda, tiene una tez bastante pálida que le hace parecer que nunca ha trabajado en el campo ni caminado siquiera sobre él, por tanto muchas personas cuando la ven creen que es alguien importante. Sus ojos grandes y expresivos, son una mezcla entre el castaño y el dorado, que le hace destacar aún más. Su aspecto en general es de una muchacha bastante joven y frágil, a pesar de esto tiene una fuerza y velocidad sobre humana que la hace capaz de cosas bastante sorprendentes. Aunque lleve armas, no parece nada amenazante, más bien parece una chica sensata que nunca las usaría de verdad y que las tiene para no verse indefensa… grave error. Tiene una voz muy suave, dulce y tranquila que hace que cualquier cosa que diga, incluso un insulto, parezca bonito. Silya nunca alza la voz, ya que no considera agradable el gritar, por esto a veces es tan solo un murmullo que no se escucha realmente, pero de igual manera parece importante y te obliga a preguntar qué dijo. Ella tiene una sonrisa cálida y sincera que hace que cualquier cosa, por mala que sea parezca menos importante que antes, pero su mirada es tan expresiva que de vez en cuando refleja lo que tiene en su interior, y no siempre en tranquilidad y felicidad. Las alas de Silya son largas, bellas y totalmente blancas, aunque cuando mata a alguien o hace algo que luego le hace sentir culpable, sus salas se muestran en tonos grises claros. Éstas están todo el rato plegadas perfectamente sobre su espalda, sin que se noten en lo más mínimo, pero por si acaso siempre se pone capas que cubran su espalda. 
 
Imagen:


Descripción psicológica: Es una persona muy honesta consigo misma y con los demás, es bastante detallista. Silya transmite tranquilidad, calma y felicidad allá por donde va, ella se preocupa por todos los seres del planeta, y aunque no lo demuestre nunca quiere herir a nadie. Parece algo callada, pero ese silencio no es incómodo, tan solo le gusta el prescindir de tener que hablar tanto. A pesar de esto superficialmente aparenta ser una persona muy cálida, que es verdad muy en el fondo, pero entre la falsa y la real hay un estado en el que se muestra fría y desinteresada con aquellas personas que ha visto más de dos o tres veces, ya que no quiere cogerle cariño a seres tan efímeros como lo son los humanos o cualquier otro ser que habite allí. Silya tiene una cálida sonrisa para los que no conoce y para los que verdaderamente quiere, y da igual si la encuentras de mal humor, ella será amable y ayudará a lo que sea que necesites, eso sí, sino eres uno de sus objetivos. Ella es bastante solitaria, y no se da cuenta, porque protege a los que quiere sin involucrarse con ellos, incluso si ella tiene que salir herida no dudará ni un momento. Cuando no sabe que hay alguien a veces tiene una mirada triste en el rostro que muestra los restos de su pasado.
 


Historia: Ella era el ser más raro que habitaba en la tierra, hija de un ángel y una mujer mestiza mitad ángel mitad humana, Silya era tres cuartas partes de ángel, ella era el fruto del amor de sus padres, pero también era de la necesidad de un ángel que caminara por la tierra por tiempo indefinido, ya que los ángeles reales no podían pasar más de uno o dos años en la tierra seguidos y luego un periodo de algunos años hasta que volvían a poder pisar la tierra sin que esta los debilitara y los hiciera cambiar de bando y convertirse en un ángel caído que sí podían caminar por la tierra todo el tiempo. Ella se crió con su madre, feliz en un pequeño hogar en medio de ninguna parte, que tenía todo lo que necesitaban para vivir. Ambas eran felices juntas mientras Silya aprendía magia, pero pronto superó a su madre, ella tenía el nivel de casi un ángel, sin llegar a ser tan rápida ni fuerte. Aprendía rápido cualquier cosa que se le enseñara, desde leer hasta tirar con arco, pasando por multitud de disciplinas que no tardaba ni dos semanas en dominar a la perfección. 


Silya también quería mucho a su padre que venía cada cinco años para quedarse uno o dos años con ellas, con él aprendió a volar, que fue lo que más le costó. También se convirtió en una guerrera fuerte, tanto en la espada como en la magia, lo que ella no sabía era que la estaban entrenando para que fuera una protectora del orden y por consiguiente una asesina de humanos y a veces demonios. Siendo todavía cría se enteró de los planes que tenían para ella y simplemente los asimiló como necesarios para que pudiera vivir tranquila, pero eso no pudo durar más tiempo, un grupo de demonios liderados por un ángel caído irrumpieron en su pequeño hogar… se habían enterado mediante el soplo de aquel ángel recientemente caído, de que allí vivía una mestiza con su marido, y su pequeña hija. Ese año su padre no estaba para protegerlas, era la primera vez que ella se encontraba con demonios, y no supo actuar con suficiente rapidez. 


Fueron segundos, minutos u horas las que pasó mirando el cuerpo ensangrentado y cruelmente degollado de su madre, que tenía la mirada perdida dirigida hacia donde estaba ella. Los demonios la habían dejado vivir porque nunca se les pasó por la cabeza que ella fuera hija de un ángel original, pensaban que era hija de un humano e inofensiva con ese pequeño poder, sin embargo el ángel caído culpable de la muerte de su madre se había callado la verdad y le salvó la vida. Él sabía que por más que la hirieran y le doliera como a cualquier persona, ella sanaría, así que después de que los demonios se divirtieran un poco infligiéndole algunas heridas que le habrían causado la muerte si fuera casi humana, les ordenó retirarse, dejando a Silya sola en lo que había sido su antiguo hogar, junto con él cadáver de su preciosa madre a la que tanto había querido. Y allí se quedó llorando, sin comer ni beber durante días o quizás semanas, hasta que unos amigos de su padre la sacaron de allí en brazos y enterraron el cuerpo de su madre. 


Ellos se quedaron con Silya durante dos años, ayudándole a recuperarse de aquel gran trauma sin mucho éxito, sus alas eran cada vez más grises debido a que se sentía responsable de la muerte de su madre y poco después de la caída de su padre, que debido a la tristeza de saber que el alma de su amada había sido llevada al infierno y a su sentimiento de culpabilidad se convirtió en un ángel caído, pero nunca se alió con los demonios, tan solo caminaba por la tierra como un ser sin motivo de existencia, esperando encontrar algo que le hiciera volver a ser quien era. Desde ese día, nunca más se volvió a encontrar con su hija a la cual parecía haber olvidado casi por completo.


Después de unos años, Silya se recuperó y empezó con que tenían en mente los “superiores”, hacía bastantes años que se había iniciado una guerra interminable entre humanos, y por culpa de eso había gran odio, asesinatos, venganzas y maldad, que alimentaban y volvían más poderosos a los demonios, al mismo tiempo, hacía más débiles a los ángeles reales. Por tanto, ella tenía que evitar el mayor número de casos malignos, adelantándose a los acontecimientos, matando así a personas que no habían cometido asesinato para que sus almas no se corrompieran o influyendo para que no ocurriera aquello por lo que estaba debía intervenir. Nunca discutía las órdenes que recibía, pero de repente un día dejó de recibir órdenes, la guerra incrementaba y estaba haciendo imposible a los ángeles comunicarse con ella, y no podían desvelar lo que tanto tiempo habían ocultado, que ellos existían.
 
Gustos:
+ Naturaleza
+ Música
+ Personas
+ Tranquilidad
+ Silencio
+ Viento
+ Volar
+ Usar su magia para el bien
+ Defender a todas las personas
+ Sinceridad
 
Disgustos:
+ Mentiras
+ Recordar cualquier cosa de su pasado
+ Demonios asesinos
+ Humanos corruptos
+ Gritos
+ Suciedad de las ciudades
+ Guerras
+ Cadáveres
 
Magia: Se irá añadiendo con forme vayan apareciendo


Extras: 

Tiene multitud de poderes diferentes, que se irán desvelando poco a poco.

Aunque no lo admitiría Silya nunca aprendió a socializar, ni las ironías y sarcasmos, y esto a veces le dificulta el trabajo.

Por más edad que tenga, sigue teniendo un lado infantil que aparece algunas veces. 

Tiene un arco y un carcaj lleno de flechas y un mandoble. El mandoble cualquiera que intentara cogerlo le sería imposible porque pesa algo así como una tonelada, fue fabricado especialmente para ella, ya que las otras espadas tenían tan poco peso para ella que salían disparadas a cualquier lugar, o se rompían con tan solo coger la empuñadura.

Ella nunca ha odiado a los demonios, ya que no todos son malvados, ni se alimentan de los pecados de los seres vivos. Por eso piensa que hay que mirar a cada demonio individualmente y no como raza.

Color de roleo: f7e240

 

Cerré los ojos para bucear un poco, no había una profundidad demasiado grande incluso hacía pie en la mayoría del lago. Al salir a respirar, noté como mi cabello parecía más brillante con la luz de la luna, era algo extraño y curioso que me hacía poner mi atención en ello. Pero algo me distrajo, ahora había más lobos, y eso significaba que alguno de los dos habría venido a buscarme, si hubiera sido Edahi, no hubiera tardado ni un segundo en avisarme de que estaba allí –Cain- le llamé en voz baja mientras me giraba para buscarlo con la mirada –El agua está genial- dije al mismo tiempo que buscaba un lugar donde hiciera pie para poder buscarlo mejor, en cuanto toqué suelo lo usé para levantarme un poco más por encima del agua, aunque tampoco fue mucho, solo un poco más abajo del hombro que era más que suficiente –Ahí estabas- sonreí al encontrarlo –Deberías bañarte también- estaba muy contenta al darme cuenta de que de verdad había venido a buscarme porque había tardado mucho para su gusto, el lugar también había ayudado a mi estado de ánimo, haciendo que incluso olvidara por un tiempo que pronto sería la hora de cenar.

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97 Re: La guerra de los Mil Años el Jue Jul 28, 2016 2:59 pm

Cain / Sessaibushi:
-Nombre: Sessaibushi "Cain" DeepDark
-Edad: 130 años
-Descripción fisica: Su apariencia humana es similar a cualquier otro hombre que puedas cruzarte. Pelo algo más largo de lo habitual, de semblante duro, alto y ligeramente corpulento pero nada muy llamativo. Podría ser desde un soldado cualquiera hasta un panadero o un nómada. Apuesto y caballeroso pero con algo extraño. quizás tan solo un sentimiento de incomodidad cuando su mirada es muy fija o un miedo real a que se acerque. La unica diferencia son las orejas en forma de punta que oculta bajo el pelo.
Tras la rotura del sello, mostró su forma demoniaca. Su fuerza, velocidad y destreza se disparan. El color de ojos se torna ambarino y el pelo se alarga cubriendo su cuerpo. Le salen orejas, hocico y cola. Un lobo espectral ocupa el sitio en que antes había un hombre. Sin embargo, puede volver a su forma humana.
Forma humana

Forma demoniaca completa

-Descripción psicológica: A pesar de ser un demonio, su personalidad y educación lo mueve a ayudar a otras personas, humanos, angeles o demonios, e intentará hacer lo que esté en su mano Esta es una forma de vivir muy amable y generosa, pero él sabe que es egoista, pues más que hacerlo por otros, lo hace como compensación por lo ocurrido, para tener la conciencia tranquila.
Si bien sus poderes aumentan cuando los sentimientos negativos que lo rodean son más fuerte
s, este poder va quémandolo como ponzoña venenosa, volviendolo fuerte pero malvado. Por supuesto, no le gusta en absoluto la sensación de estar usando a los demás como canalizadores, por lo que busca liberar su propio poder sin que nadie tenga que odiar, matar o herir a otros. Solo tiene cariño por tres cosas, que lo acompañan en su viaje y de las que jamás se separa: Las espadas que su padre le regaló y una foto que tiene de su familia cuando aún estaban todos.
Conoce su apellido real, pero no tiene cariño ni curiosidad por establecer contacto con sus abuelos, lo que sus padres le contaron fue más que suficiente para que todo el interés que sentia por esos demonios desapareciese.


-Historia: En el mundo de los demonios, conocido como Infierno, no es extraño conocer el enlace entre dos demonios unidos por el interés paterno de aumentar su honor, orgullo y renombre. Allí donde la desolación y los sentimientos amargos son el pan de cada día, cuanto más poder se tiene, mayor respeto corresponde a la familia. Aunque las cosas han cambiado un poco, esta fue la razón de que Learty, una joven de la conocida familia demoníaca Rivernigth, huyera de lo que sus padres habían preparado para ella, de la mano del apuesto sirviente que vivía con ellos.
De esta aventura por los mundos, un amor dio paso a la relación clandestina de ambos jóvenes, que viajaron por el Infierno y la tierra humana conociendo sus costumbres y a sus gentes.
Veinte años después, el timbre de la mansión Rivernigth sonó con un apremiante tono de alarma. Al abrirse la puerta, la dulce Learty envuelta en lágrimas pidió ayuda. La guerra habia estallado en el mundo humano y los habia cogido en medio. Ni el avanzado estado en que se encontraba el embarazo de la chica, ni sus heridas o la presencia del marido de esta, herido gravemente, casi inconsciente, ablandó el corazón de sus padres, que cerraron las puertas fingiendo no reconocerla.
Obligandose a ser fuerte, Learty volvió al mundo humano con su marido. La casa era todo lo que tenian y desde ese momento decidieron dejar atras el apellido de ambos y comenzar la segunda parte de su aventura siendo la familia DeepDark, sin honor, sin conocidos, sin nada.
El doloroso parto tuvo lugar en el mundo humano, la madre quedo exahusta, por lo que Crypthorn tuvo que utilizar todos sus conocimientos en espadas, magia y la fuerza de la que disponia para proteger a su mujer y a su hijo, Sessaibushi, el nombre del hermano fallecido de Cryp.

Tras la recuperación y el encuentro de un lugar donde vivir, cuando el pequeño Sessai cumplia los tres años, sus padres tomaron la decision mas dificil. Al serle imposible ocultar su energia demoniaca, los humanos se sentian agresivos hacia el pequeño. Debian protegerlo. La forma mas segura para todos era aprovechar que los ojos del pequeño tenian un color humano para sellar su potencial y que, a ojos ajenos, fuera un niño humano como tantos otros, hasta que llegase la edad en que fuera capaz de cuidarse.
Para evitar que estuviera completamente indefenso, su padre le enseñó todo lo que sabia sobre el manejo de espadas, reconociendo que Sessai era muy bueno en el manejo de estas, llegando a usar dos y superar a su padre a los 60 años (aparentando de 16). Por su parte, Learty no queria enseñarle nada de poderes demoniacos, por lo que solo le contaron la verdad, evitando contarle lo que pudiera asustarlo.

Ajeno a ellos, la guerra avanzaba y cuando la familia se pensaba segura, un giro los separó, dejando al chico con su madre y al padre desaparecido. Delante de él, un ángel confundido atravesó a su madre con su propia arma. Nadie Tras nada, pero el sello que mantenia al demonio de Sessai oculto se rompió, liberandose. La cara del chico se alargó, sus dientes crecieron y cayo a cuatro patas. Un enorme lobo demoniaco de pelo morado claro y negro miraba a los hombres con ojos ambar, llenos de lagrimas. De un mordisco, enloquecido por el dolor de la perdida, mato a aquel que tenia mas cerca. Uno tras otro, todos mueron entre sus fauces, y solo el angel, que habia salido antes de que Learty muriera, estaba vivo. 
La consciencia de Sessai estaba apagada, y su moral y etica se habia quedado encerrada bajo los recuerdos de la reciente muerte de su madre. Sin ver nada, las muertes continuaron durante un rato, todo aquel que le atacaba, era despedazado, fuera quien fuera.
Nadie parecia capaz de pararlo, pero un lobo similar, de un color mas apagado pero de tamaño mayor consiguio tumbarlo. Mientras Sessai se revolvia, ambos, padre e hijo, volvian a su forma humana. No hicieron falta palabras, Crypthron lo sabia. Su esposa, la madre de Sessai, habia muerto. La sangre emanaba el olor de la desesperacion que intentaba ocultar de su hijo.
Sus caminos tardaron aun 1 año en separarse. Cuando una pista del angel causante de todo aquello hizo que Crypthorn olvidara su camino, las nuevas enseñanzas a su hijo para ayudar a su despertar repentino y ahogar el dolor de la perdida, para guiarse por la venganza en la que jamas habia pensado. La peticion de Sessai de que no lo hiciera tardo en hacer efecto, un par de semanas siguiendo al hombre, apagaron la llama del odio.
Si bien el poder de Crypthorn y Sessaibushi era cada vez mayor por la desesperacion de los humanos, ninguno queria seguir lo que su raza solia escoger. Aquel mundo era el que su madre habia escogido, en el que habian vivido durante tanto tiempo y donde ella habia muerto. En un viaje a la tumba de Learty, padre e hijo sabian el siguiente paso. Aventuras separadas, necesitaban pensar, digerir lo ocurrido. Crypthorn partio al anochecer en direccion norte. Sin despedidas, llantos o mentiras. Solo una promesa de reencontrarse cuando sus almas estuvieran recuperadas.
Seis años después, el dia a dia de Cain, el nombre humano que Sessai adopto por ser mas facil que el real, se basaba en ayudar a aquellos que lo necesitaban, a la fuerza si era necesario.

-Gustos y disgustos:
 +Las noches de luna llena
 +Ayudar a la gente
 +Su poder demoníaco cuando esta bajo control
 +Carne
 +
 -Matar por error
 -Descontrolarse
 -Quedarse bloqueado
 -Pescado

-Poderes:
En forma demonica tiene la capacidad de volar sin necesidad de alas, ver en la oscuridad (no ve como un gato, pero puede moverse a oscuras), moverse de forma veloz, comer comida cruda, comunicarse con lobos...
*Poderes de demonio estándar:
Ver el aura de las personas: Al utilizarlo para aumentar su poder, desarrollaron la capacidad de ver las auras. Su forma y color es diferente en cada persona, pero solo se ven cuando el dueño siente algo fuerte. La textura es siempre similar a un vaho, semitransparente, no se "ve" a no ser que se mire.
Visiones de un futuro cercano: El leido debe estar dormido, inconsciente o en coma para poder ser objeto de este poder. El "ritual" es diferente para cada familia, pero el resultado es siempre el mismo, entre 5 y 10 segundos de una escena que ocurrira en el futuro. No es un poder exacto, podría mostrar un peligro, una pista o simplemente una imagen de lo que va a desayunar.
Sobrehumano: Su capacidad sobrehumana les permite moverse por zonas contaminadas sin sentir los efectos de estas (excepto radiación en grados altos)


-Extras: Sus padres escogieron un apellido nuevo para su familia, evitando asi dañar de alguna forma a la familia de la chica.
Entre sus ropas esconde una vieja foto de sus padres con él de niño, cuando sus poderes estaban ya sellados.
Le gusta ser un demonio, no odia su naturaleza, a pesar de arrepentirse de lo que hizo.
Silya no tardó en sentir mi presencia, lo que la hizo girarse. Parecía que, a oscuras donde me encontraba, no era capaz de verme. No me sorprendió, yo veía en la oscuridad por mi lobuna naturaleza. Avancé un par de pasos hasta que la luna me iluminó y ella alcanzó a localizarme. Le sonreí cuando me vió y me acerqué los pocos  metros que nos separaban. Su voz sonaba suave, más de lo habitual. La luna la bañaba en destellos blancos de su luz reflejando en las gotas. De mis heridas no quedaban marcas, y no veía sus alas, pero a juzgar por lo que Edahi me había contado, quizás las escondía.
-
Deberías bañarte también -No dudé mucho, al menos no tanto como habitualmente, algo me movía a acercarme. Me quité la camiseta, me descalcé y desvestí casi por completo, no quería incomodarla. Me metí con ella y me acerqué a donde estaba.
-Estabamos preocupados por que no volvias -Le dije apartandole un mechón de pelo detrás de la oreja -Y te avisé que vendría a buscarte -Añadí sonriendole, pues aunque la amenaza de destruir todo era una broma, no tanto el ir a buscarla.
No sabía por que era, si el agua, la luna, el estar en un bosque a solas con ella, tenerla tan cerca, desnuda, o qué, pero pensamientos poco caballerosos cruzaron por mi mente, y por más que los desechaba, volvian, atrayendome con sus seductoras ideas de sentir su piel con la mía. Por más que mi cuerpo quisiera actuar, me contenté con un simple roce acariciando la piel de su mejilla, bajar la mano a sus labios y acariciarlos con un dedo suavemente, perdiendome en pensamientos que, esperaba, nadie pudiera leer.


_________________

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98 Re: La guerra de los Mil Años el Jue Jul 28, 2016 7:01 pm

 

Silya:


Nombre: Silya Losarig


 
Edad: 142 años


 
Descripción física: Silya es rubia su cabello cae laciamente hasta mitad de la espalda, tiene una tez bastante pálida que le hace parecer que nunca ha trabajado en el campo ni caminado siquiera sobre él, por tanto muchas personas cuando la ven creen que es alguien importante. Sus ojos grandes y expresivos, son una mezcla entre el castaño y el dorado, que le hace destacar aún más. Su aspecto en general es de una muchacha bastante joven y frágil, a pesar de esto tiene una fuerza y velocidad sobre humana que la hace capaz de cosas bastante sorprendentes. Aunque lleve armas, no parece nada amenazante, más bien parece una chica sensata que nunca las usaría de verdad y que las tiene para no verse indefensa… grave error. Tiene una voz muy suave, dulce y tranquila que hace que cualquier cosa que diga, incluso un insulto, parezca bonito. Silya nunca alza la voz, ya que no considera agradable el gritar, por esto a veces es tan solo un murmullo que no se escucha realmente, pero de igual manera parece importante y te obliga a preguntar qué dijo. Ella tiene una sonrisa cálida y sincera que hace que cualquier cosa, por mala que sea parezca menos importante que antes, pero su mirada es tan expresiva que de vez en cuando refleja lo que tiene en su interior, y no siempre en tranquilidad y felicidad. Las alas de Silya son largas, bellas y totalmente blancas, aunque cuando mata a alguien o hace algo que luego le hace sentir culpable, sus salas se muestran en tonos grises claros. Éstas están todo el rato plegadas perfectamente sobre su espalda, sin que se noten en lo más mínimo, pero por si acaso siempre se pone capas que cubran su espalda. 
 
Imagen:


Descripción psicológica: Es una persona muy honesta consigo misma y con los demás, es bastante detallista. Silya transmite tranquilidad, calma y felicidad allá por donde va, ella se preocupa por todos los seres del planeta, y aunque no lo demuestre nunca quiere herir a nadie. Parece algo callada, pero ese silencio no es incómodo, tan solo le gusta el prescindir de tener que hablar tanto. A pesar de esto superficialmente aparenta ser una persona muy cálida, que es verdad muy en el fondo, pero entre la falsa y la real hay un estado en el que se muestra fría y desinteresada con aquellas personas que ha visto más de dos o tres veces, ya que no quiere cogerle cariño a seres tan efímeros como lo son los humanos o cualquier otro ser que habite allí. Silya tiene una cálida sonrisa para los que no conoce y para los que verdaderamente quiere, y da igual si la encuentras de mal humor, ella será amable y ayudará a lo que sea que necesites, eso sí, sino eres uno de sus objetivos. Ella es bastante solitaria, y no se da cuenta, porque protege a los que quiere sin involucrarse con ellos, incluso si ella tiene que salir herida no dudará ni un momento. Cuando no sabe que hay alguien a veces tiene una mirada triste en el rostro que muestra los restos de su pasado.
 


Historia: Ella era el ser más raro que habitaba en la tierra, hija de un ángel y una mujer mestiza mitad ángel mitad humana, Silya era tres cuartas partes de ángel, ella era el fruto del amor de sus padres, pero también era de la necesidad de un ángel que caminara por la tierra por tiempo indefinido, ya que los ángeles reales no podían pasar más de uno o dos años en la tierra seguidos y luego un periodo de algunos años hasta que volvían a poder pisar la tierra sin que esta los debilitara y los hiciera cambiar de bando y convertirse en un ángel caído que sí podían caminar por la tierra todo el tiempo. Ella se crió con su madre, feliz en un pequeño hogar en medio de ninguna parte, que tenía todo lo que necesitaban para vivir. Ambas eran felices juntas mientras Silya aprendía magia, pero pronto superó a su madre, ella tenía el nivel de casi un ángel, sin llegar a ser tan rápida ni fuerte. Aprendía rápido cualquier cosa que se le enseñara, desde leer hasta tirar con arco, pasando por multitud de disciplinas que no tardaba ni dos semanas en dominar a la perfección. 


Silya también quería mucho a su padre que venía cada cinco años para quedarse uno o dos años con ellas, con él aprendió a volar, que fue lo que más le costó. También se convirtió en una guerrera fuerte, tanto en la espada como en la magia, lo que ella no sabía era que la estaban entrenando para que fuera una protectora del orden y por consiguiente una asesina de humanos y a veces demonios. Siendo todavía cría se enteró de los planes que tenían para ella y simplemente los asimiló como necesarios para que pudiera vivir tranquila, pero eso no pudo durar más tiempo, un grupo de demonios liderados por un ángel caído irrumpieron en su pequeño hogar… se habían enterado mediante el soplo de aquel ángel recientemente caído, de que allí vivía una mestiza con su marido, y su pequeña hija. Ese año su padre no estaba para protegerlas, era la primera vez que ella se encontraba con demonios, y no supo actuar con suficiente rapidez. 


Fueron segundos, minutos u horas las que pasó mirando el cuerpo ensangrentado y cruelmente degollado de su madre, que tenía la mirada perdida dirigida hacia donde estaba ella. Los demonios la habían dejado vivir porque nunca se les pasó por la cabeza que ella fuera hija de un ángel original, pensaban que era hija de un humano e inofensiva con ese pequeño poder, sin embargo el ángel caído culpable de la muerte de su madre se había callado la verdad y le salvó la vida. Él sabía que por más que la hirieran y le doliera como a cualquier persona, ella sanaría, así que después de que los demonios se divirtieran un poco infligiéndole algunas heridas que le habrían causado la muerte si fuera casi humana, les ordenó retirarse, dejando a Silya sola en lo que había sido su antiguo hogar, junto con él cadáver de su preciosa madre a la que tanto había querido. Y allí se quedó llorando, sin comer ni beber durante días o quizás semanas, hasta que unos amigos de su padre la sacaron de allí en brazos y enterraron el cuerpo de su madre. 


Ellos se quedaron con Silya durante dos años, ayudándole a recuperarse de aquel gran trauma sin mucho éxito, sus alas eran cada vez más grises debido a que se sentía responsable de la muerte de su madre y poco después de la caída de su padre, que debido a la tristeza de saber que el alma de su amada había sido llevada al infierno y a su sentimiento de culpabilidad se convirtió en un ángel caído, pero nunca se alió con los demonios, tan solo caminaba por la tierra como un ser sin motivo de existencia, esperando encontrar algo que le hiciera volver a ser quien era. Desde ese día, nunca más se volvió a encontrar con su hija a la cual parecía haber olvidado casi por completo.


Después de unos años, Silya se recuperó y empezó con que tenían en mente los “superiores”, hacía bastantes años que se había iniciado una guerra interminable entre humanos, y por culpa de eso había gran odio, asesinatos, venganzas y maldad, que alimentaban y volvían más poderosos a los demonios, al mismo tiempo, hacía más débiles a los ángeles reales. Por tanto, ella tenía que evitar el mayor número de casos malignos, adelantándose a los acontecimientos, matando así a personas que no habían cometido asesinato para que sus almas no se corrompieran o influyendo para que no ocurriera aquello por lo que estaba debía intervenir. Nunca discutía las órdenes que recibía, pero de repente un día dejó de recibir órdenes, la guerra incrementaba y estaba haciendo imposible a los ángeles comunicarse con ella, y no podían desvelar lo que tanto tiempo habían ocultado, que ellos existían.
 
Gustos:
+ Naturaleza
+ Música
+ Personas
+ Tranquilidad
+ Silencio
+ Viento
+ Volar
+ Usar su magia para el bien
+ Defender a todas las personas
+ Sinceridad
 
Disgustos:
+ Mentiras
+ Recordar cualquier cosa de su pasado
+ Demonios asesinos
+ Humanos corruptos
+ Gritos
+ Suciedad de las ciudades
+ Guerras
+ Cadáveres
 
Magia: Se irá añadiendo con forme vayan apareciendo


Extras: 

Tiene multitud de poderes diferentes, que se irán desvelando poco a poco.

Aunque no lo admitiría Silya nunca aprendió a socializar, ni las ironías y sarcasmos, y esto a veces le dificulta el trabajo.

Por más edad que tenga, sigue teniendo un lado infantil que aparece algunas veces. 

Tiene un arco y un carcaj lleno de flechas y un mandoble. El mandoble cualquiera que intentara cogerlo le sería imposible porque pesa algo así como una tonelada, fue fabricado especialmente para ella, ya que las otras espadas tenían tan poco peso para ella que salían disparadas a cualquier lugar, o se rompían con tan solo coger la empuñadura.

Ella nunca ha odiado a los demonios, ya que no todos son malvados, ni se alimentan de los pecados de los seres vivos. Por eso piensa que hay que mirar a cada demonio individualmente y no como raza.

Color de roleo: f7e240




En cuanto se lo ofrecí aceptó sin dudarlo, me extrañó que no se quitara toda la ropa, se la mojaría y luego tendría que esperar a que se secara. Pero no dije nada al respecto por si acaso era algo que le resultaba habitual. Miré como se acercaba hasta mí, su voz era calmada y protectora, parecía haber algún sentimiento más, que no logré descifrar, de verdad estaban preocupados por mi ausencia como para venir a buscarme. Me apartó un mechón de pelo para colocármelo detrás de la oreja, sonreía amablemente e hizo que mi mirada no se apartara de él y de sus ojos, tampoco hablé, no lo creía necesario. Cain volvió a levantar la mano para acariciarme la mejilla, y más tarde mis labios, parecía completamente fascinado o entretenido con algo que estaba en su cabeza. Entonces recordé el beso que le había dado sin su consentimiento, quizás estaba recordando eso y no sabía qué hacer. Mi cabeza daba vueltas… si tan importante había sido para él, debía hacer algo qué fuera importante para mí y no quisiera, así estaríamos casi iguales.
 

Lentamente cogí la mano que Cain mantenía sobre mis labios, y acercándome un poco más a él, le llevé la mano a mi espalda dónde se situaban mis alas –No quiero que las veas todavía- murmuré lo más relajada que podía, mi corazón latía con fuerza en mi pecho, dejar tocar las alas era algo muy personal, pues le entregabas la posibilidad de que te las arrancara o te las rompiera, lo que yo acababa de hacer era un símbolo de confianza plena en él, dudaba que lo supiera y era mejor así, entonces no sabría lo mucho que me había costado y lo importante que era para mí. Observé a Cain, para darme cuenta por tercera vez, de lo atractivo que era, con sus orejas puntiagudas, su cabello oscuro y algo largo, su altura y sobre todo su mirada -¿En qué piensas?- le pregunté después de un rato, no sabía si quería saber la respuesta, lo que sí sabía era que quería quedarme allí con él, por el mayor tiempo posible.

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99 Re: La guerra de los Mil Años el Vie Jul 29, 2016 6:45 am

Cain / Sessaibushi:
-Nombre: Sessaibushi "Cain" DeepDark
-Edad: 130 años
-Descripción fisica: Su apariencia humana es similar a cualquier otro hombre que puedas cruzarte. Pelo algo más largo de lo habitual, de semblante duro, alto y ligeramente corpulento pero nada muy llamativo. Podría ser desde un soldado cualquiera hasta un panadero o un nómada. Apuesto y caballeroso pero con algo extraño. quizás tan solo un sentimiento de incomodidad cuando su mirada es muy fija o un miedo real a que se acerque. La unica diferencia son las orejas en forma de punta que oculta bajo el pelo.
Tras la rotura del sello, mostró su forma demoniaca. Su fuerza, velocidad y destreza se disparan. El color de ojos se torna ambarino y el pelo se alarga cubriendo su cuerpo. Le salen orejas, hocico y cola. Un lobo espectral ocupa el sitio en que antes había un hombre. Sin embargo, puede volver a su forma humana.
Forma humana

Forma demoniaca completa

-Descripción psicológica: A pesar de ser un demonio, su personalidad y educación lo mueve a ayudar a otras personas, humanos, angeles o demonios, e intentará hacer lo que esté en su mano Esta es una forma de vivir muy amable y generosa, pero él sabe que es egoista, pues más que hacerlo por otros, lo hace como compensación por lo ocurrido, para tener la conciencia tranquila.
Si bien sus poderes aumentan cuando los sentimientos negativos que lo rodean son más fuerte
s, este poder va quémandolo como ponzoña venenosa, volviendolo fuerte pero malvado. Por supuesto, no le gusta en absoluto la sensación de estar usando a los demás como canalizadores, por lo que busca liberar su propio poder sin que nadie tenga que odiar, matar o herir a otros. Solo tiene cariño por tres cosas, que lo acompañan en su viaje y de las que jamás se separa: Las espadas que su padre le regaló y una foto que tiene de su familia cuando aún estaban todos.
Conoce su apellido real, pero no tiene cariño ni curiosidad por establecer contacto con sus abuelos, lo que sus padres le contaron fue más que suficiente para que todo el interés que sentia por esos demonios desapareciese.


-Historia: En el mundo de los demonios, conocido como Infierno, no es extraño conocer el enlace entre dos demonios unidos por el interés paterno de aumentar su honor, orgullo y renombre. Allí donde la desolación y los sentimientos amargos son el pan de cada día, cuanto más poder se tiene, mayor respeto corresponde a la familia. Aunque las cosas han cambiado un poco, esta fue la razón de que Learty, una joven de la conocida familia demoníaca Rivernigth, huyera de lo que sus padres habían preparado para ella, de la mano del apuesto sirviente que vivía con ellos.
De esta aventura por los mundos, un amor dio paso a la relación clandestina de ambos jóvenes, que viajaron por el Infierno y la tierra humana conociendo sus costumbres y a sus gentes.
Veinte años después, el timbre de la mansión Rivernigth sonó con un apremiante tono de alarma. Al abrirse la puerta, la dulce Learty envuelta en lágrimas pidió ayuda. La guerra habia estallado en el mundo humano y los habia cogido en medio. Ni el avanzado estado en que se encontraba el embarazo de la chica, ni sus heridas o la presencia del marido de esta, herido gravemente, casi inconsciente, ablandó el corazón de sus padres, que cerraron las puertas fingiendo no reconocerla.
Obligandose a ser fuerte, Learty volvió al mundo humano con su marido. La casa era todo lo que tenian y desde ese momento decidieron dejar atras el apellido de ambos y comenzar la segunda parte de su aventura siendo la familia DeepDark, sin honor, sin conocidos, sin nada.
El doloroso parto tuvo lugar en el mundo humano, la madre quedo exahusta, por lo que Crypthorn tuvo que utilizar todos sus conocimientos en espadas, magia y la fuerza de la que disponia para proteger a su mujer y a su hijo, Sessaibushi, el nombre del hermano fallecido de Cryp.

Tras la recuperación y el encuentro de un lugar donde vivir, cuando el pequeño Sessai cumplia los tres años, sus padres tomaron la decision mas dificil. Al serle imposible ocultar su energia demoniaca, los humanos se sentian agresivos hacia el pequeño. Debian protegerlo. La forma mas segura para todos era aprovechar que los ojos del pequeño tenian un color humano para sellar su potencial y que, a ojos ajenos, fuera un niño humano como tantos otros, hasta que llegase la edad en que fuera capaz de cuidarse.
Para evitar que estuviera completamente indefenso, su padre le enseñó todo lo que sabia sobre el manejo de espadas, reconociendo que Sessai era muy bueno en el manejo de estas, llegando a usar dos y superar a su padre a los 60 años (aparentando de 16). Por su parte, Learty no queria enseñarle nada de poderes demoniacos, por lo que solo le contaron la verdad, evitando contarle lo que pudiera asustarlo.

Ajeno a ellos, la guerra avanzaba y cuando la familia se pensaba segura, un giro los separó, dejando al chico con su madre y al padre desaparecido. Delante de él, un ángel confundido atravesó a su madre con su propia arma. Nadie Tras nada, pero el sello que mantenia al demonio de Sessai oculto se rompió, liberandose. La cara del chico se alargó, sus dientes crecieron y cayo a cuatro patas. Un enorme lobo demoniaco de pelo morado claro y negro miraba a los hombres con ojos ambar, llenos de lagrimas. De un mordisco, enloquecido por el dolor de la perdida, mato a aquel que tenia mas cerca. Uno tras otro, todos mueron entre sus fauces, y solo el angel, que habia salido antes de que Learty muriera, estaba vivo. 
La consciencia de Sessai estaba apagada, y su moral y etica se habia quedado encerrada bajo los recuerdos de la reciente muerte de su madre. Sin ver nada, las muertes continuaron durante un rato, todo aquel que le atacaba, era despedazado, fuera quien fuera.
Nadie parecia capaz de pararlo, pero un lobo similar, de un color mas apagado pero de tamaño mayor consiguio tumbarlo. Mientras Sessai se revolvia, ambos, padre e hijo, volvian a su forma humana. No hicieron falta palabras, Crypthron lo sabia. Su esposa, la madre de Sessai, habia muerto. La sangre emanaba el olor de la desesperacion que intentaba ocultar de su hijo.
Sus caminos tardaron aun 1 año en separarse. Cuando una pista del angel causante de todo aquello hizo que Crypthorn olvidara su camino, las nuevas enseñanzas a su hijo para ayudar a su despertar repentino y ahogar el dolor de la perdida, para guiarse por la venganza en la que jamas habia pensado. La peticion de Sessai de que no lo hiciera tardo en hacer efecto, un par de semanas siguiendo al hombre, apagaron la llama del odio.
Si bien el poder de Crypthorn y Sessaibushi era cada vez mayor por la desesperacion de los humanos, ninguno queria seguir lo que su raza solia escoger. Aquel mundo era el que su madre habia escogido, en el que habian vivido durante tanto tiempo y donde ella habia muerto. En un viaje a la tumba de Learty, padre e hijo sabian el siguiente paso. Aventuras separadas, necesitaban pensar, digerir lo ocurrido. Crypthorn partio al anochecer en direccion norte. Sin despedidas, llantos o mentiras. Solo una promesa de reencontrarse cuando sus almas estuvieran recuperadas.
Seis años después, el dia a dia de Cain, el nombre humano que Sessai adopto por ser mas facil que el real, se basaba en ayudar a aquellos que lo necesitaban, a la fuerza si era necesario.

-Gustos y disgustos:
 +Las noches de luna llena
 +Ayudar a la gente
 +Su poder demoníaco cuando esta bajo control
 +Carne
 +
 -Matar por error
 -Descontrolarse
 -Quedarse bloqueado
 -Pescado

-Poderes:
En forma demonica tiene la capacidad de volar sin necesidad de alas, ver en la oscuridad (no ve como un gato, pero puede moverse a oscuras), moverse de forma veloz, comer comida cruda, comunicarse con lobos...
*Poderes de demonio estándar:
Ver el aura de las personas: Al utilizarlo para aumentar su poder, desarrollaron la capacidad de ver las auras. Su forma y color es diferente en cada persona, pero solo se ven cuando el dueño siente algo fuerte. La textura es siempre similar a un vaho, semitransparente, no se "ve" a no ser que se mire.
Visiones de un futuro cercano: El leido debe estar dormido, inconsciente o en coma para poder ser objeto de este poder. El "ritual" es diferente para cada familia, pero el resultado es siempre el mismo, entre 5 y 10 segundos de una escena que ocurrira en el futuro. No es un poder exacto, podría mostrar un peligro, una pista o simplemente una imagen de lo que va a desayunar.
Sobrehumano: Su capacidad sobrehumana les permite moverse por zonas contaminadas sin sentir los efectos de estas (excepto radiación en grados altos)


-Extras: Sus padres escogieron un apellido nuevo para su familia, evitando asi dañar de alguna forma a la familia de la chica.
Entre sus ropas esconde una vieja foto de sus padres con él de niño, cuando sus poderes estaban ya sellados.
Le gusta ser un demonio, no odia su naturaleza, a pesar de arrepentirse de lo que hizo.
Con tan solo el roce de su mano sobre la mía, Silya hizo que se me erizase el pelo tras el recorrido de el escalofrío provocado por ella, que la tomó para pasarla a su espalda, justo donde dos pequeñas alas se escondian de mi vista. No estaba todavía confiada de enseñarmelas, pero no me importaba, mi mente no pensaba en eso ahora. Subí con suavidad la mano, acariciando la suave piel que formaba la unión con sus alas. Tuve mucho cuidado al tocarlas, no estaba seguro de si podría hacerle daño de esa forma, o si le molestaria notar caricias en ellas. A pesar de mirar por encima de su hombro, no podía verlas, pero si tocarlas. Acaricié cada pluma, cada ángulo, cada forma. Eran suaves, mucho más que mi pelo de lobo, pero no quería molestarla y siguiendo el borde de la misteriosa extremidad, volví a la piel de su espalda y, con ello, a mirarla a los ojos.
-
¿En qué piensas? -No supe que responderle, no estaba precisamente pensando algo en concreto, pues muchas cosas pasaban por mi mente, pero ninguna se quedaba el tiempo suficiente para ser procesada y tan solo una me había llamado la atención.
-En nada -Le dije de la forma más sincera que pude, bajando la mano hasta su cintura incoscientemente, tentado a besarla. Dudé un poco pero no queria perder la oportunidad. Le acaricié la mejilla, dandole vueltas, la miré a los ojos y dejé de obligarme a pensarlo todo cuatro veces. Simplemente me incliné hacia ella. Noté como mis labios rozaban los suyos, pero un movimiento inquieto de el lobo más alejado me hizo abrir los ojos de nuevo.
No me moví, pero escuché lo que decía. Edahi había salido de la cabaña, seguramente estabamos tardando bastante. No me moví, pero la miré.
-Deberiamos volver... Edahi ha salido a buscarnos -Le expliqué, susurrando sin saber bien por qué. De nuevo me costó reaccionar, pero por fin me separé de ella, sin soltarla del todo, cogiendola de la mano y saliendo del lago. El corazón me iba a mil por hora... parecía que se me iba a salir del pecho.


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100 Re: La guerra de los Mil Años el Vie Jul 29, 2016 11:23 am


Silya:


Nombre: Silya Losarig


 
Edad: 142 años


 
Descripción física: Silya es rubia su cabello cae laciamente hasta mitad de la espalda, tiene una tez bastante pálida que le hace parecer que nunca ha trabajado en el campo ni caminado siquiera sobre él, por tanto muchas personas cuando la ven creen que es alguien importante. Sus ojos grandes y expresivos, son una mezcla entre el castaño y el dorado, que le hace destacar aún más. Su aspecto en general es de una muchacha bastante joven y frágil, a pesar de esto tiene una fuerza y velocidad sobre humana que la hace capaz de cosas bastante sorprendentes. Aunque lleve armas, no parece nada amenazante, más bien parece una chica sensata que nunca las usaría de verdad y que las tiene para no verse indefensa… grave error. Tiene una voz muy suave, dulce y tranquila que hace que cualquier cosa que diga, incluso un insulto, parezca bonito. Silya nunca alza la voz, ya que no considera agradable el gritar, por esto a veces es tan solo un murmullo que no se escucha realmente, pero de igual manera parece importante y te obliga a preguntar qué dijo. Ella tiene una sonrisa cálida y sincera que hace que cualquier cosa, por mala que sea parezca menos importante que antes, pero su mirada es tan expresiva que de vez en cuando refleja lo que tiene en su interior, y no siempre en tranquilidad y felicidad. Las alas de Silya son largas, bellas y totalmente blancas, aunque cuando mata a alguien o hace algo que luego le hace sentir culpable, sus salas se muestran en tonos grises claros. Éstas están todo el rato plegadas perfectamente sobre su espalda, sin que se noten en lo más mínimo, pero por si acaso siempre se pone capas que cubran su espalda. 
 
Imagen:


Descripción psicológica: Es una persona muy honesta consigo misma y con los demás, es bastante detallista. Silya transmite tranquilidad, calma y felicidad allá por donde va, ella se preocupa por todos los seres del planeta, y aunque no lo demuestre nunca quiere herir a nadie. Parece algo callada, pero ese silencio no es incómodo, tan solo le gusta el prescindir de tener que hablar tanto. A pesar de esto superficialmente aparenta ser una persona muy cálida, que es verdad muy en el fondo, pero entre la falsa y la real hay un estado en el que se muestra fría y desinteresada con aquellas personas que ha visto más de dos o tres veces, ya que no quiere cogerle cariño a seres tan efímeros como lo son los humanos o cualquier otro ser que habite allí. Silya tiene una cálida sonrisa para los que no conoce y para los que verdaderamente quiere, y da igual si la encuentras de mal humor, ella será amable y ayudará a lo que sea que necesites, eso sí, sino eres uno de sus objetivos. Ella es bastante solitaria, y no se da cuenta, porque protege a los que quiere sin involucrarse con ellos, incluso si ella tiene que salir herida no dudará ni un momento. Cuando no sabe que hay alguien a veces tiene una mirada triste en el rostro que muestra los restos de su pasado.
 


Historia: Ella era el ser más raro que habitaba en la tierra, hija de un ángel y una mujer mestiza mitad ángel mitad humana, Silya era tres cuartas partes de ángel, ella era el fruto del amor de sus padres, pero también era de la necesidad de un ángel que caminara por la tierra por tiempo indefinido, ya que los ángeles reales no podían pasar más de uno o dos años en la tierra seguidos y luego un periodo de algunos años hasta que volvían a poder pisar la tierra sin que esta los debilitara y los hiciera cambiar de bando y convertirse en un ángel caído que sí podían caminar por la tierra todo el tiempo. Ella se crió con su madre, feliz en un pequeño hogar en medio de ninguna parte, que tenía todo lo que necesitaban para vivir. Ambas eran felices juntas mientras Silya aprendía magia, pero pronto superó a su madre, ella tenía el nivel de casi un ángel, sin llegar a ser tan rápida ni fuerte. Aprendía rápido cualquier cosa que se le enseñara, desde leer hasta tirar con arco, pasando por multitud de disciplinas que no tardaba ni dos semanas en dominar a la perfección. 


Silya también quería mucho a su padre que venía cada cinco años para quedarse uno o dos años con ellas, con él aprendió a volar, que fue lo que más le costó. También se convirtió en una guerrera fuerte, tanto en la espada como en la magia, lo que ella no sabía era que la estaban entrenando para que fuera una protectora del orden y por consiguiente una asesina de humanos y a veces demonios. Siendo todavía cría se enteró de los planes que tenían para ella y simplemente los asimiló como necesarios para que pudiera vivir tranquila, pero eso no pudo durar más tiempo, un grupo de demonios liderados por un ángel caído irrumpieron en su pequeño hogar… se habían enterado mediante el soplo de aquel ángel recientemente caído, de que allí vivía una mestiza con su marido, y su pequeña hija. Ese año su padre no estaba para protegerlas, era la primera vez que ella se encontraba con demonios, y no supo actuar con suficiente rapidez. 


Fueron segundos, minutos u horas las que pasó mirando el cuerpo ensangrentado y cruelmente degollado de su madre, que tenía la mirada perdida dirigida hacia donde estaba ella. Los demonios la habían dejado vivir porque nunca se les pasó por la cabeza que ella fuera hija de un ángel original, pensaban que era hija de un humano e inofensiva con ese pequeño poder, sin embargo el ángel caído culpable de la muerte de su madre se había callado la verdad y le salvó la vida. Él sabía que por más que la hirieran y le doliera como a cualquier persona, ella sanaría, así que después de que los demonios se divirtieran un poco infligiéndole algunas heridas que le habrían causado la muerte si fuera casi humana, les ordenó retirarse, dejando a Silya sola en lo que había sido su antiguo hogar, junto con él cadáver de su preciosa madre a la que tanto había querido. Y allí se quedó llorando, sin comer ni beber durante días o quizás semanas, hasta que unos amigos de su padre la sacaron de allí en brazos y enterraron el cuerpo de su madre. 


Ellos se quedaron con Silya durante dos años, ayudándole a recuperarse de aquel gran trauma sin mucho éxito, sus alas eran cada vez más grises debido a que se sentía responsable de la muerte de su madre y poco después de la caída de su padre, que debido a la tristeza de saber que el alma de su amada había sido llevada al infierno y a su sentimiento de culpabilidad se convirtió en un ángel caído, pero nunca se alió con los demonios, tan solo caminaba por la tierra como un ser sin motivo de existencia, esperando encontrar algo que le hiciera volver a ser quien era. Desde ese día, nunca más se volvió a encontrar con su hija a la cual parecía haber olvidado casi por completo.


Después de unos años, Silya se recuperó y empezó con que tenían en mente los “superiores”, hacía bastantes años que se había iniciado una guerra interminable entre humanos, y por culpa de eso había gran odio, asesinatos, venganzas y maldad, que alimentaban y volvían más poderosos a los demonios, al mismo tiempo, hacía más débiles a los ángeles reales. Por tanto, ella tenía que evitar el mayor número de casos malignos, adelantándose a los acontecimientos, matando así a personas que no habían cometido asesinato para que sus almas no se corrompieran o influyendo para que no ocurriera aquello por lo que estaba debía intervenir. Nunca discutía las órdenes que recibía, pero de repente un día dejó de recibir órdenes, la guerra incrementaba y estaba haciendo imposible a los ángeles comunicarse con ella, y no podían desvelar lo que tanto tiempo habían ocultado, que ellos existían.
 
Gustos:
+ Naturaleza
+ Música
+ Personas
+ Tranquilidad
+ Silencio
+ Viento
+ Volar
+ Usar su magia para el bien
+ Defender a todas las personas
+ Sinceridad
 
Disgustos:
+ Mentiras
+ Recordar cualquier cosa de su pasado
+ Demonios asesinos
+ Humanos corruptos
+ Gritos
+ Suciedad de las ciudades
+ Guerras
+ Cadáveres
 
Magia: Se irá añadiendo con forme vayan apareciendo


Extras: 

Tiene multitud de poderes diferentes, que se irán desvelando poco a poco.

Aunque no lo admitiría Silya nunca aprendió a socializar, ni las ironías y sarcasmos, y esto a veces le dificulta el trabajo.

Por más edad que tenga, sigue teniendo un lado infantil que aparece algunas veces. 

Tiene un arco y un carcaj lleno de flechas y un mandoble. El mandoble cualquiera que intentara cogerlo le sería imposible porque pesa algo así como una tonelada, fue fabricado especialmente para ella, ya que las otras espadas tenían tan poco peso para ella que salían disparadas a cualquier lugar, o se rompían con tan solo coger la empuñadura.

Ella nunca ha odiado a los demonios, ya que no todos son malvados, ni se alimentan de los pecados de los seres vivos. Por eso piensa que hay que mirar a cada demonio individualmente y no como raza.

Color de roleo: f7e240


Cain movía despacio la mano, acariciando cada tramo de mis alas con un cuidado y una delicadeza que no creía posibles. Tras terminar de recorrerlas con su mano me miró a los ojos y respondió a mi pregunta diciendo que en nada, algo que me pareció muy extraño pues parecía estar lleno de pensamientos y sentimientos, pero si él lo decía, no veía por qué dudar de lo que respondió. 

Poco a poco fue desplazando la mano que estaba en mi espalda hacia mi cintura, notaba sus dedos al recorrerme la piel y fue una sensacion bastante agradable, tanto como cuando acariciaba mis alas. La otra mano la llevó a mi mejilla y me miró a los ojos. Sí, tenía algo en mente, y aunque no sabía qué era, confiaba en él como para quedarme observándolo mientras recorría el poco espacio que había entre nosotros. Instantes después sus labios se encontraron con los mios, tan solo un ligero roce pero lo suficiente para que mi corazón se acelerara unos segundos y me obligara a cerrar los ojos. Al mirarlo de nuevo se encontraron nuestros ojos, Cain me susurró que Edahi había salido a buscarnos y que debíamos de volver. Tenía razón, no debía preocuparlo, así que salí del lago detrás de Cain que agarraba mi mano y me guiaba por el lugar. 

Me tuve que soltar de él casi ensguida para poder coger mi ropa y vestirme, durante el trayecto que hicimos con gran velocidad me dio tiempo a pensar en lo que había ocurrido en el lago ¿Había sido algo importante?¿Solo era venganza?¿Por qué me había latido con tanta fuerza el corazón? No pude responder las preguntas antes de empezar a ver la casa y una silueta en el exterior, que en cuanto nos encontró se metió en la casa de nuevo seguramente para ir sirviendo la comida. Me di un poco más de prisa hasta llegar a la cabaña, en cuanto crucé la puerta toda la humedad sobrante de mi piel y mi pelo se esfumaron como si no me hubiera metido en el lago ese día, sin embargo dudaba que mis recuerdos desaparecieran como lo había hecho el agua.




Edahi:


Nombre: Edahi Losarig

Edad:103

Descripción física: Lo más destacable de su apariencia es su larga cabellera roja intensa y sus ojos verdes cómo esmeraldas, de mirada fría y obstinada para algunos, a cálida y amable para los que se han ganado su amistad, que son la mayoría. Incluso con estas dos cosas que suelen resultar extravagantes, es una persona que se ve atractiva. No es especialmente alto ni musculoso, tampoco lo necesita para ser feliz. Cuando está con humanos o con Silya suele mostrar un rostro relajado, divertido, confiado y algo travieso. Pero todo cambia cuando los humanos son malvados o hay demonios cerca, se tensa de manera drástica y su cara muestra todo el odio y el enfado que tiene hacia los de su especie, normalmente sus colmillos son un poco más largos de lo normal, pero cuando se enfada se pronuncian bastante más sin que este muchas veces se de cuenta. Tiene una sonrisa muy cálida y energética, que hace que todo pareca más divertido y emocionante de lo que es.

imagen:

Nunca muestra su otra forma, por lo que todavía es un secreto para la mayoría.

Descripción psicológica: Es la persona más infantil que se puede encontrar, le encanta curiosear e investigar cosas simples cómo por qué se caen las hojas o que pasa con el agua que cae al llover. Es muy bondadoso y servicial, siempre que pueda hará algo por ayudar a quién sea. Edahi es leal a sus seres queridos, en especial a los que han convivido mucho tiempo con él y ya saben su secreto. Éste se divierte con cualquier cosa y hace que las personas a su alrededor también se lo pasen bien solo por verlo sonreír. Es una persona muy tierna y sincera a la que le gusta ver el mundo mejorar y avanzar poco a poco. Pero a pesar de todo esto tiene un lado serio y concienzudo que sabe cuándo tiene que aparecer para poner todo en orden. Al principio puede parecer algo contestón, arisco y rebelde, pero suele hacerlo para ver quién es digno de su confianza y respeto.

Historia: Al nacer en el infierno, su padre descubrió algo que nunca pensó que le ocurriría a él, su hijo no tenía ni una pizca de maldad en su interior, tampoco su aura era maligna. Preocupado por su bebé y el terrible futuro que le depararía si se quedaba en el infierno, decidió junto a su esposa, que ese bebé debía de ir al mundo humano para estar a salvo de las manos de sus semejantes. Y eso fue lo que hicieron, buscaron un lugar donde la guerra no había llegado y se lo dejaron a una familia que no podía engendrar hijos, con una carta que pedía que se la entregaran cuando este ya fuera adulto y donde explicaba el por qué de su abandono y lo mucho que lo querían de todos modos. Sus padres adoptivos aceptaron a Edahi sin vacilar ni un segundo y le otorgaron un nombre pues sus padres originales no se habían atrevido a darle uno.

Pasaban los años y Edahi crecía lentamente poco a poco, sin parar, pero demasiado lento para sus padres humanos, que no pudieron verle hacerse un hombre incluso despues de cuarenta años, ellos se murieron sin poder cuidarlo hasta el final, sin embargo en esos años Edahi fue el niño más feliz de universo, con unos grandes padres y aprendiendo muchas cosas sobre el mundo y sobre la vida. Cuando se quedó huérfano intentó buscarse un trabajo para poder tener dinero para comer algo, como le había dicho su papá poco antes de dormirse para siempre. Buscó y buscó, pero nadie le quería dar un trabajo pues para ellos no era más que un crío. Así pasó una decada en la que tuvo que robar y manipular sus palabras para conseguir comer y dormir bien.

Poco después conoció a Silya, ella lo acogió, lo cuidó, le dió ropa limpia y se lo llevó consigo de viaje por todo el mundo, con ella descubrió que tan grande era el mundo y todo el tiempo que tenía para conocerlo, también lo que él era y por qué no parecía crecer. Con esto aprendió a utilizar sus poderes y el arte de la espada para así poder ayudar a las personas. El tiempo pasaba y ella no envejecía gracias a que tampoco era humana, cada vez le cogía más cariño hasta que un día le pidió permiso para apellidarse igual que ella y así ser su "hermano", feliz con su nuevo apellido, fueron a celebrar que ahora eran una familia. Allí en ese hostal, se dio cuenta de que Silya no estaba indefensa ante los seres no-humanos y de cuan despreciables eran los demonios. Gracias a sus poderes no tuvo que preguntarle sobre el pasado a su querida hermanita que parecía tener recuerdos muy oscuros con los demonios, desde ese día odió a los demonios por todo lo que le habían hecho a Silya y por cómo se comportaban todos, por eso nunca entendió que ella lo acogiera y lo cuidara con tanto cariño y amor.

Cuando cumplió los cien decidió que debía dejarle hacer su trabajo a su hermana y él viajaría intentado ayudar a los humanos y cumpliendo las órdenes que como a Silya le eran dadas por unos ángeles. Se marchó con la única promesa de que una vez al año se reunirían y que si se necesitaban se llamarían para acudir al auxilio del otro.


Gustos:

Disgustos:

Poderes:

- Puede ver los sentimientos, los sueños y los recuerdos, también puede comérselos haciendo que desaparezcan del individuo.

- Es capaz de hacer dormir a las personas.

- Puede transportarse de un lado a otro a través del mundo de los sueños, es decir si encuentra a una persona o a un ser que este durmiendo cerca de donde quiere ir tan solo tiene que usar sus poderes para entrar físicamente en el sueño y luego salir, encontrandose en el lugar en el que está el que duerme.

-


Extras:

- Se suele comer las pesadillas, y los malos pensamientos de las personas, pero nunca se ha comido un recuerdo por malo que sea ya que piensa que es algo sagrado y que no debería ser tocado.

- Nunca a querido comprender a los demonios, simplemente no quiere tener nada que ver.

- No a leido la carta que le dejaron sus padres reales, pero tampoco a sido capaz de tirarla sin saber lo que hay dentro.

- Tiene una espada que le dieron los "superiores" cuando decidió irse por su cuenta, esta incrementa sus poderes y hace que los seres mágicos tarden más en regenerarse.


Color de roleo: a61e1e



Empezaba a preocuparme, Cain estaba tardando en encontrar a Silya y yo ya había terminado de hacer la cena, ya solo se mantenía caliente hasta que llegaran. Esperé unos minutos más, y cuando no aguanté, fuí afuera. Nada más salir crucé mi mirada con un lobo, me crucé de brazos y le siseé molesto e irritado, pareció ser suficiente para que se marchara en busca de Silya, en vez de quedarse allí observando como cocinaba. 

Al poco tiempo aparecieron los dos, yo entré en la casa más tranquilo de saber que ambos estaban bien y me puse a llevar la comida a la mesa, lo había separado en dos, la mía y la de Silya que era pasta con atún y cebolla, y la de Cain, que era pasta con carne y tomate -La comida ya está lista- murmuré un poco molesto de que hubieran tardado tanto. Miré a la mesa, como a Cain no le gustara el tomate lo mataría después de que le había preparado algo diferente.



Última edición por clea el Dom Jul 31, 2016 7:13 pm, editado 1 vez

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