La Mazmorra Gris
Actualmente el foro se encuentra en etapa de creación.
Es por eso que muchas cosas pueden no estar terminadas.
La fecha de inicio del rol aun no esta fijada pero puedes conectarte y husmear por el foro todo lo que gustes...
La Mazmorra Gris

Rol, Aventuras, Magia, Batallas, Romance, Fantasía, Rol


No estás conectado. Conéctate o registrate

La Mazmorra Gris » Roles » La guerra de los Mil Años

La guerra de los Mil Años

Ir a la página : Precedente  1, 2, 3, 4 ... 23 ... 44  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo  Mensaje [Página 3 de 44.]

1 La guerra de los Mil Años el Mar Jun 07, 2016 11:56 am

Recuerdo del primer mensaje :

Allí donde la noche es alumbrada por dos lunas, una guerra sin edad ni tiempo, fue iniciada siendo un recuerdo olvidado la causa de la misma. Durante mil años tan sólo sobrevivía la maldad y el odio.
Muerte tras muerte, venganza tras venganza, creó una guerra sin fin donde ningún ser humano ganaba nada, los únicos que conseguían algo eran aquellos seres ocultos en las tinieblas, que aparecían cuando los problemas se acercaban, se alimentaban de los pensamientos y acciones perversas, estos seres también eran llamados demonios.
Gobernados por la tecnología, y los pecados capitales, los demonios caminaban entre los humanos sin que estos lo supieran, todos temían su existencia, y la de un lugar donde habitaban.
Al mismo tiempo seres mágicos que solían caminar por aquellas lejanas tierras, usando magia por donde pasaban, eran desterrados a vivir en un lugar creado más tarde por ellos, los ángeles, incapaces de estar en un lugar con tanta maldad. Muchos se dejaron corromper e influir por ella y la desesperación que reinaba por tierras humanas, convirtiéndose en alas negras o aliados de Satán. Otros simplemente renunciaron a marcharse transformándose en ángeles grises.

Tres mundos distintos
Tres seres diferentes
Pero solo una guerra eterna en la que el equilibrio se había roto.
_____________________________________________________________________________________________



Última edición por Adamaris el Dom Ene 22, 2017 1:19 pm, editado 1 vez


_________________

Ver perfil de usuario

51 Re: La guerra de los Mil Años el Miér Jun 29, 2016 3:44 am

Cain / Sessaibushi:
-Nombre: Sessaibushi "Cain" DeepDark
-Edad: 130 años
-Descripción fisica: Su apariencia humana es similar a cualquier otro hombre que puedas cruzarte. Pelo algo más largo de lo habitual, de semblante duro, alto y ligeramente corpulento pero nada muy llamativo. Podría ser desde un soldado cualquiera hasta un panadero o un nómada. Apuesto y caballeroso pero con algo extraño. quizás tan solo un sentimiento de incomodidad cuando su mirada es muy fija o un miedo real a que se acerque. La unica diferencia son las orejas en forma de punta que oculta bajo el pelo.
Tras la rotura del sello, mostró su forma demoniaca. Su fuerza, velocidad y destreza se disparan. El color de ojos se torna ambarino y el pelo se alarga cubriendo su cuerpo. Le salen orejas, hocico y cola. Un lobo espectral ocupa el sitio en que antes había un hombre. Sin embargo, puede volver a su forma humana.
Forma humana

Forma demoniaca completa

-Descripción psicológica: A pesar de ser un demonio, su personalidad y educación lo mueve a ayudar a otras personas, humanos, angeles o demonios, e intentará hacer lo que esté en su mano Esta es una forma de vivir muy amable y generosa, pero él sabe que es egoista, pues más que hacerlo por otros, lo hace como compensación por lo ocurrido, para tener la conciencia tranquila.
Si bien sus poderes aumentan cuando los sentimientos negativos que lo rodean son más fuerte
s, este poder va quémandolo como ponzoña venenosa, volviendolo fuerte pero malvado. Por supuesto, no le gusta en absoluto la sensación de estar usando a los demás como canalizadores, por lo que busca liberar su propio poder sin que nadie tenga que odiar, matar o herir a otros. Solo tiene cariño por tres cosas, que lo acompañan en su viaje y de las que jamás se separa: Las espadas que s padre le regaló y una foto que tiene de su familia cuando aún estaban todos.
Conoce su apellido real, pero no tiene cariño ni curiosidad por establecer contacto con sus abuelos, lo que sus padres le contaron fue más que suficiente para que todo el interés que sentia por esos demonios desapareciese.


-Historia: En el mundo de los demonios, conocido como Infierno, no es extraño conocer el enlace entre dos demonios unidos por el interés paterno de aumentar su honor, orgullo y renombre. Allí donde la desolación y los sentimientos amargos son el pan de cada día, cuanto más poder se tiene, mayor respeto corresponde a la familia. Aunque las cosas han cambiado un poco, esta fue la razón de que Learty, una joven de la conocida familia demoníaca Rivernigth, huyera de lo que sus padres habían preparado para ella, de la mano del apuesto sirviente que vivía con ellos.
De esta aventura por los mundos, un amor dio paso a la relación clandestina de ambos jóvenes, que viajaron por el Infierno y la tierra humana conociendo sus costumbres y a sus gentes.
Veinte años después, el timbre de la mansión Rivernigth sonó con un apremiante tono de alarma. Al abrirse la puerta, la dulce Learty envuelta en lágrimas pidió ayuda. La guerra habia estallado en el mundo humano y los habia cogido en medio. Ni el avanzado estado en que se encontraba el embarazo de la chica, ni sus heridas o la presencia del marido de esta, herido gravemente, casi inconsciente, ablandó el corazón de sus padres, que cerraron las puertas fingiendo no reconocerla.
Obligandose a ser fuerte, Learty volvió al mundo humano con su marido. La casa era todo lo que tenian y desde ese momento decidieron dejar atras el apellido de ambos y comenzar la segunda parte de su aventura siendo la familia DeepDark, sin honor, sin conocidos, sin nada.
El doloroso parto tuvo lugar en el mundo humano, la madre quedo exahusta, por lo que Crypthorn tuvo que utilizar todos sus conocimientos en espadas, magia y la fuerza de la que disponia para proteger a su mujer y a su hijo, Sessaibushi, el nombre del hermano fallecido de Cryp.

Tras la recuperación y el encuentro de un lugar donde vivir, cuando el pequeño Sessai cumplia los tres años, sus padres tomaron la decision mas dificil. Al serle imposible ocultar su energia demoniaca, los humanos se sentian agresivos hacia el pequeño. Debian protegerlo. La forma mas segura para todos era aprovechar que los ojos del pequeño tenian un color humano para sellar su potencial y que, a ojos ajenos, fuera un niño humano como tantos otros, hasta que llegase la edad en que fuera capaz de cuidarse.
Para evitar que estuviera completamente indefenso, su padre le enseñó todo lo que sabia sobre el manejo de espadas, reconociendo que Sessai era muy bueno en el manejo de estas, llegando a usar dos y superar a su padre a los 60 años (aparentando de 16). Por su parte, Learty no queria enseñarle nada de poderes demoniacos, por lo que solo le contaron la verdad, evitando contarle lo que pudiera asustarlo.

Ajeno a ellos, la guerra avanzaba y cuando la familia se pensaba segura, un giro los separó, dejando al chico con su madre y al padre desaparecido. Delante de él, un ángel confundido atravesó a su madre con su propia arma. Nadie Tras nada, pero el sello que mantenia al demonio de Sessai oculto se rompió, liberandose. La cara del chico se alargó, sus dientes crecieron y cayo a cuatro patas. Un enorme lobo demoniaco de pelo morado claro y negro miraba a los hombres con ojos ambar, llenos de lagrimas. De un mordisco, enloquecido por el dolor de la perdida, mato a aquel que tenia mas cerca. Uno tras otro, todos mueron entre sus fauces, y solo el angel, que habia salido antes de que Learty muriera, estaba vivo. 
La consciencia de Sessai estaba apagada, y su moral y etica se habia quedado encerrada bajo los recuerdos de la reciente muerte de su madre. Sin ver nada, las muertes continuaron durante un rato, todo aquel que le atacaba, era despedazado, fuera quien fuera.
Nadie parecia capaz de pararlo, pero un lobo similar, de un color mas apagado pero de tamaño mayor consiguio tumbarlo. Mientras Sessai se revolvia, ambos, padre e hijo, volvian a su forma humana. No hicieron falta palabras, Crypthron lo sabia. Su esposa, la madre de Sessai, habia muerto. La sangre emanaba el olor de la desesperacion que intentaba ocultar de su hijo.
Sus caminos tardaron aun 1 año en separarse. Cuando una pista del angel causante de todo aquello hizo que Crypthorn olvidara su camino, las nuevas enseñanzas a su hijo para ayudar a su despertar repentino y ahogar el dolor de la perdida, para guiarse por la venganza en la que jamas habia pensado. La peticion de Sessai de que no lo hiciera tardo en hacer efecto, un par de semanas siguiendo al hombre, apagaron la llama del odio.
Si bien el poder de Crypthorn y Sessaibushi era cada vez mayor por la desesperacion de los humanos, ninguno queria seguir lo que su raza solia escoger. Aquel mundo era el que su madre habia escogido, en el que habian vivido durante tanto tiempo y donde ella habia muerto. En un viaje a la tumba de Learty, padre e hijo sabian el siguiente paso. Aventuras separadas, necesitaban pensar, digerir lo ocurrido. Crypthorn partio al anochecer en direccion norte. Sin despedidas, llantos o mentiras. Solo una promesa de reencontrarse cuando sus almas estuvieran recuperadas.
Seis años después, el dia a dia de Cain, el nombre humano que Sessai adopto por ser mas facil que el real, se basaba en ayudar a aquellos que lo necesitaban, a la fuerza si era necesario.

-Gustos y disgustos:
 +Las noches de luna llena
 +Ayudar a la gente
 +Su poder demoníaco cuando esta bajo control
 +Carne
 +Las noches con luna llena
 -Matar por error
 -Descontrolarse
 -Quedarse bloqueado
 -Pescado

-Poderes: En forma demonica tiene la capacidad de volar sin necesidad de alas, moverse de forma veloz, respirar y moverse por zonas contaminadas, comer comida cruda...

-Extras: Sus padres escogieron un apellido nuevo para su familia, evitando asi dañar de alguna forma a la familia de la chica.
Entre sus ropas esconde una vieja foto de sus padres con él de niño, cuando sus poderes estaban ya sellados.
Le gusta ser un demonio, no odia su naturaleza, a pesar de arrepentirse de lo que hizo.
Silya pareció tomar mi broma como una señal para disculparse. Al parecer, tras perderla en el mercado empezó a preocuparse a pesar de saber que podía cuidarme solo. Empecé a reirme, por su cara realemnte estaba arrepentida de pensar eso.
-¿Qué esperabas, que te atacase por eso? -Le pregunté bromeando -Es normal preocuparse por otras personas, aunque sea yo, ¿no crees? -Le sonreí, ya habiendo dejado de reirme. Me encantaba esta chica, era una caja de sorpresas, ¿a quién en su sano juicio le preocupa la seguridad de un demonio?
-No te preocupes -Le aseguré, pues mis respuestas no eran siempre lo que los humanos entendían -, no voy a enfadarme por que te preocupes por mi, seria una estupidez -Me comí un trocito más de carne... ¡estaba deliciosa! Aún me pesaba no haber conseguido la receta de la tarta de la posadera. -Además, no soy invencible, sino los pajaritos celestiales tendrian un grave problema, ¿no sabias que hacemos plaga? -Le pregunté, aun de broma, intentando que se relajase, ya que desde esa mañaa estaba demasiado centrada en los asesinos a los que cazariamos esa noche. En una pequeña pausa, rocé la caja donde escondía el regalo que aún no me había atrevido a darle, tentado de entregarselo en ese momento y lugar y escapar a la habitación, pero la interrumpción por parte de otro plato de comida, me hizo cambiar de opinión. Lo dejaría para más tarde... si. Seguro que había un momento mejor. Me recoloqué el pelo sobre las orejas.



Última edición por Adamaris el Lun Jul 04, 2016 4:48 am, editado 1 vez


_________________

Ver perfil de usuario

52 Re: La guerra de los Mil Años el Dom Jul 03, 2016 1:08 pm


Silya:


Nombre: Silya Losarig


 
Edad: 142 años


 
Descripción física: Silya es rubia su cabello cae laciamente hasta mitad de la espalda, tiene una tez bastante pálida que le hace parecer que nunca ha trabajado en el campo ni caminado siquiera sobre él, por tanto muchas personas cuando la ven creen que es alguien importante. Sus ojos grandes y expresivos, son una mezcla entre el castaño y el dorado, que le hace destacar aún más. Su aspecto en general es de una muchacha bastante joven y frágil, a pesar de esto tiene una fuerza y velocidad sobre humana que la hace capaz de cosas bastante sorprendentes. Aunque lleve armas, no parece nada amenazante, más bien parece una chica sensata que nunca las usaría de verdad y que las tiene para no verse indefensa… grave error. Tiene una voz muy suave, dulce y tranquila que hace que cualquier cosa que diga, incluso un insulto, parezca bonito. Silya nunca alza la voz, ya que no considera agradable el gritar, por esto a veces es tan solo un murmullo que no se escucha realmente, pero de igual manera parece importante y te obliga a preguntar qué dijo. Ella tiene una sonrisa cálida y sincera que hace que cualquier cosa, por mala que sea parezca menos importante que antes, pero su mirada es tan expresiva que de vez en cuando refleja lo que tiene en su interior, y no siempre en tranquilidad y felicidad. Las alas de Silya son largas, bellas y totalmente blancas, aunque cuando mata a alguien o hace algo que luego le hace sentir culpable, sus salas se muestran en tonos grises claros. Éstas están todo el rato plegadas perfectamente sobre su espalda, sin que se noten en lo más mínimo, pero por si acaso siempre se pone capas que cubran su espalda. 
 
Imagen:


Descripción psicológica: Es una persona muy honesta consigo misma y con los demás, es bastante detallista. Silya transmite tranquilidad, calma y felicidad allá por donde va, ella se preocupa por todos los seres del planeta, y aunque no lo demuestre nunca quiere herir a nadie. Parece algo callada, pero ese silencio no es incómodo, tan solo le gusta el prescindir de tener que hablar tanto. A pesar de esto superficialmente aparenta ser una persona muy cálida, que es verdad muy en el fondo, pero entre la falsa y la real hay un estado en el que se muestra fría y desinteresada con aquellas personas que ha visto más de dos o tres veces, ya que no quiere cogerle cariño a seres tan efímeros como lo son los humanos o cualquier otro ser que habite allí. Silya tiene una cálida sonrisa para los que no conoce y para los que verdaderamente quiere, y da igual si la encuentras de mal humor, ella será amable y ayudará a lo que sea que necesites, eso sí, sino eres uno de sus objetivos. Ella es bastante solitaria, y no se da cuenta, porque protege a los que quiere sin involucrarse con ellos, incluso si ella tiene que salir herida no dudará ni un momento. Cuando no sabe que hay alguien a veces tiene una mirada triste en el rostro que muestra los restos de su pasado.
 


Historia: Ella era el ser más raro que habitaba en la tierra, hija de un ángel y una mujer mestiza mitad ángel mitad humana, Silya era tres cuartas partes de ángel, ella era el fruto del amor de sus padres, pero también era de la necesidad de un ángel que caminara por la tierra por tiempo indefinido, ya que los ángeles reales no podían pasar más de uno o dos años en la tierra seguidos y luego un periodo de algunos años hasta que volvían a poder pisar la tierra sin que esta los debilitara y los hiciera cambiar de bando y convertirse en un ángel caído que sí podían caminar por la tierra todo el tiempo. Ella se crió con su madre, feliz en un pequeño hogar en medio de ninguna parte, que tenía todo lo que necesitaban para vivir. Ambas eran felices juntas mientras Silya aprendía magia, pero pronto superó a su madre, ella tenía el nivel de casi un ángel, sin llegar a ser tan rápida ni fuerte. Aprendía rápido cualquier cosa que se le enseñara, desde leer hasta tirar con arco, pasando por multitud de disciplinas que no tardaba ni dos semanas en dominar a la perfección. 


Silya también quería mucho a su padre que venía cada cinco años para quedarse uno o dos años con ellas, con él aprendió a volar, que fue lo que más le costó. También se convirtió en una guerrera fuerte, tanto en la espada como en la magia, lo que ella no sabía era que la estaban entrenando para que fuera una protectora del orden y por consiguiente una asesina de humanos y a veces demonios. Siendo todavía cría se enteró de los planes que tenían para ella y simplemente los asimiló como necesarios para que pudiera vivir tranquila, pero eso no pudo durar más tiempo, un grupo de demonios liderados por un ángel caído irrumpieron en su pequeño hogar… se habían enterado mediante el soplo de aquel ángel recientemente caído, de que allí vivía una mestiza con su marido, y su pequeña hija. Ese año su padre no estaba para protegerlas, era la primera vez que ella se encontraba con demonios, y no supo actuar con suficiente rapidez. 


Fueron segundos, minutos u horas las que pasó mirando el cuerpo ensangrentado y cruelmente degollado de su madre, que tenía la mirada perdida dirigida hacia donde estaba ella. Los demonios la habían dejado vivir porque nunca se les pasó por la cabeza que ella fuera hija de un ángel original, pensaban que era hija de un humano e inofensiva con ese pequeño poder, sin embargo el ángel caído culpable de la muerte de su madre se había callado la verdad y le salvó la vida. Él sabía que por más que la hirieran y le doliera como a cualquier persona, ella sanaría, así que después de que los demonios se divirtieran un poco infligiéndole algunas heridas que le habrían causado la muerte si fuera casi humana, les ordenó retirarse, dejando a Silya sola en lo que había sido su antiguo hogar, junto con él cadáver de su preciosa madre a la que tanto había querido. Y allí se quedó llorando, sin comer ni beber durante días o quizás semanas, hasta que unos amigos de su padre la sacaron de allí en brazos y enterraron el cuerpo de su madre. 


Ellos se quedaron con Silya durante dos años, ayudándole a recuperarse de aquel gran trauma sin mucho éxito, sus alas eran cada vez más grises debido a que se sentía responsable de la muerte de su madre y poco después de la caída de su padre, que debido a la tristeza de saber que el alma de su amada había sido llevada al infierno y a su sentimiento de culpabilidad se convirtió en un ángel caído, pero nunca se alió con los demonios, tan solo caminaba por la tierra como un ser sin motivo de existencia, esperando encontrar algo que le hiciera volver a ser quien era. Desde ese día, nunca más se volvió a encontrar con su hija a la cual parecía haber olvidado casi por completo.


Después de unos años, Silya se recuperó y empezó con que tenían en mente los “superiores”, hacía bastantes años que se había iniciado una guerra interminable entre humanos, y por culpa de eso había gran odio, asesinatos, venganzas y maldad, que alimentaban y volvían más poderosos a los demonios, al mismo tiempo, hacía más débiles a los ángeles reales. Por tanto, ella tenía que evitar el mayor número de casos malignos, adelantándose a los acontecimientos, matando así a personas que no habían cometido asesinato para que sus almas no se corrompieran o influyendo para que no ocurriera aquello por lo que estaba debía intervenir. Nunca discutía las órdenes que recibía, pero de repente un día dejó de recibir órdenes, la guerra incrementaba y estaba haciendo imposible a los ángeles comunicarse con ella, y no podían desvelar lo que tanto tiempo habían ocultado, que ellos existían.
 
Gustos:
+ Naturaleza
+ Música
+ Personas
+ Tranquilidad
+ Silencio
+ Viento
+ Volar
+ Usar su magia para el bien
+ Defender a todas las personas
+ Sinceridad
 
Disgustos:
+ Mentiras
+ Recordar cualquier cosa de su pasado
+ Demonios asesinos
+ Humanos corruptos
+ Gritos
+ Suciedad de las ciudades
+ Guerras
+ Cadáveres
 
Magia: Se irá añadiendo con forme vayan apareciendo


Extras: 

Tiene multitud de poderes diferentes, que se irán desvelando poco a poco.

Aunque no lo admitiría Silya nunca aprendió a socializar, ni las ironías y sarcasmos, y esto a veces le dificulta el trabajo.

Por más edad que tenga, sigue teniendo un lado infantil que aparece algunas veces. 

Tiene un arco y un carcaj lleno de flechas y un mandoble. El mandoble cualquiera que intentara cogerlo le sería imposible porque pesa algo así como una tonelada, fue fabricado especialmente para ella, ya que las otras espadas tenían tan poco peso para ella que salían disparadas a cualquier lugar, o se rompían con tan solo coger la empuñadura.

Ella nunca ha odiado a los demonios, ya que no todos son malvados, ni se alimentan de los pecados de los seres vivos. Por eso piensa que hay que mirar a cada demonio individualmente y no como raza.

Color de roleo: f7e240


Cain parecía reírse del asunto que a mí me había preocupado, e hizo que yo también sonriera haciéndome pensar que había sido una tontería. Le quitó importancia y me aseguró que no tenía intención de enfadarse por que alguien se preocupara por él. Tras darle un sorbo a mi bebida y él comerse otro trozo de carne que parecía estar disfrutando bastante, me dijo algo que hizo que me echara a reír -Pajaritos celestiales- murmuré entre risas, nunca imaginé que a mis superiores se les apodaba de ese modo, sabía que hasta mi padre se habría reído de ese nombre, no era para nada despreciable más bien era algo bastante lindo y hermoso, y aún más sabiendo que era un nombre puesto por los demonios que ni siquiera sabían que mis superiores también les tenían puesto un apodo que a mí también me parecía bastante lindo, pero supuse que no era el momento indicado para decirlo ya que yo no tenía por qué saber algo como aquello. Seguí comiendo más tranquila y relajada sabiendo que si estaba con Cain todo saldría bien, podíamos improvisar sobre el plan inicial para salir del paso o incluso usar algunos de sus poderes para atrapar al jefe si este tenía algún plan de huída secreto.

Y al fin llegó el momento por el que había estado tan nerviosa horas antes, yo estaba situada en mi posición con el arco tensado esperando que llegaran, me apetecía rezar a Dios para que nos ayudara con su gran poder, sin embargo sabía que no podía hacer eso cerca de un demonio y que no me descubriera, ya que a rezar acumulábamos una gran cantidad de poder y de pureza que eliminaba la maldad a nuestro alrededor y aunque no eliminaba demonios, a los mestizos nos hacía detectables en distancias bastante largas. Respiré profundamente justo antes de que todo empezara. Se oían multitud de pasos, no podía verlos desde el callejón en el que estaba, pero sabía que tenían que pasar justo por delante de mí y seguramente no se darían cuenta de que había alguien ahí que no era un vagabundo o un crío jugando. Entonces pude ver un solo pie que empezaba pasar por el lugar indicado, sin dudar ni un solo instante disparé la flecha que fue a parar delante del pie que había visto, volví a tensar el arco y salí de allí lentamente, mirando y confirmando al mismo tiempo que eran los hombres de la hermandad a los que teniamos que cazar.

Gracias a que no me equivoqué pude tranquilizar mi mente, pues me habría sentido muy mal si al haber disparado a ciegas y me hubiera equivocado y asustado a una persona normal que pasaba por allí justo en ese momento. -Quedáis arrestados por todos los asesinatos ocurridos en las tres últimas semanas y por el robo de objetos en la ciudad- miré al que había disparado descubriendo que la descripción de aquel herrero era bastante exacta, pero había algo de lo que el pobre hombre no podía percatarse, su mirada estaba llena de odio hacia los humanos y de maldad hacia cualquier ser vivo. Actué con tranquilidad, pero yo sabía algo que quizás ni siquiera él propio jefe sabía, él era un humano que se estaba llenando de sentimientos tan oscuros que los seres malignos serían atraídos hacia él y traerían más caos y discordia a la pobre ciudad ya asediada desde tiempos inmemorables por aquellos sentimientos que destrozaban la vida a su paso.

El extraño hombre tenía una sonrisa verdaderamente maléfica y no parecía tener la intención de dejarse arrestar e ir al calabozo tranquilamente, pero yo me negué a retroceder ante su mirada analizante, tampoco podía dispararle sin un motivo, además de que se nos pidió atraparlo vivo. Miré a Cain que estaba en su posición y le pedí con los ojos que adelantara su entrada en escena y me ayudara con aquel extraño hombre, ya que en cuanto lo tuviéramos, los demás no opondrían resistencia alguna o como mucho huirían a su guarida sin saber que hacer ahora que no tenían un líder.

Ver perfil de usuario

53 Re: La guerra de los Mil Años el Lun Jul 04, 2016 5:44 am

Cain / Sessaibushi:
-Nombre: Sessaibushi "Cain" DeepDark
-Edad: 130 años
-Descripción fisica: Su apariencia humana es similar a cualquier otro hombre que puedas cruzarte. Pelo algo más largo de lo habitual, de semblante duro, alto y ligeramente corpulento pero nada muy llamativo. Podría ser desde un soldado cualquiera hasta un panadero o un nómada. Apuesto y caballeroso pero con algo extraño. quizás tan solo un sentimiento de incomodidad cuando su mirada es muy fija o un miedo real a que se acerque. La unica diferencia son las orejas en forma de punta que oculta bajo el pelo.
Tras la rotura del sello, mostró su forma demoniaca. Su fuerza, velocidad y destreza se disparan. El color de ojos se torna ambarino y el pelo se alarga cubriendo su cuerpo. Le salen orejas, hocico y cola. Un lobo espectral ocupa el sitio en que antes había un hombre. Sin embargo, puede volver a su forma humana.
Forma humana

Forma demoniaca completa

-Descripción psicológica: A pesar de ser un demonio, su personalidad y educación lo mueve a ayudar a otras personas, humanos, angeles o demonios, e intentará hacer lo que esté en su mano Esta es una forma de vivir muy amable y generosa, pero él sabe que es egoista, pues más que hacerlo por otros, lo hace como compensación por lo ocurrido, para tener la conciencia tranquila.
Si bien sus poderes aumentan cuando los sentimientos negativos que lo rodean son más fuerte
s, este poder va quémandolo como ponzoña venenosa, volviendolo fuerte pero malvado. Por supuesto, no le gusta en absoluto la sensación de estar usando a los demás como canalizadores, por lo que busca liberar su propio poder sin que nadie tenga que odiar, matar o herir a otros. Solo tiene cariño por tres cosas, que lo acompañan en su viaje y de las que jamás se separa: Las espadas que s padre le regaló y una foto que tiene de su familia cuando aún estaban todos.
Conoce su apellido real, pero no tiene cariño ni curiosidad por establecer contacto con sus abuelos, lo que sus padres le contaron fue más que suficiente para que todo el interés que sentia por esos demonios desapareciese.


-Historia: En el mundo de los demonios, conocido como Infierno, no es extraño conocer el enlace entre dos demonios unidos por el interés paterno de aumentar su honor, orgullo y renombre. Allí donde la desolación y los sentimientos amargos son el pan de cada día, cuanto más poder se tiene, mayor respeto corresponde a la familia. Aunque las cosas han cambiado un poco, esta fue la razón de que Learty, una joven de la conocida familia demoníaca Rivernigth, huyera de lo que sus padres habían preparado para ella, de la mano del apuesto sirviente que vivía con ellos.
De esta aventura por los mundos, un amor dio paso a la relación clandestina de ambos jóvenes, que viajaron por el Infierno y la tierra humana conociendo sus costumbres y a sus gentes.
Veinte años después, el timbre de la mansión Rivernigth sonó con un apremiante tono de alarma. Al abrirse la puerta, la dulce Learty envuelta en lágrimas pidió ayuda. La guerra habia estallado en el mundo humano y los habia cogido en medio. Ni el avanzado estado en que se encontraba el embarazo de la chica, ni sus heridas o la presencia del marido de esta, herido gravemente, casi inconsciente, ablandó el corazón de sus padres, que cerraron las puertas fingiendo no reconocerla.
Obligandose a ser fuerte, Learty volvió al mundo humano con su marido. La casa era todo lo que tenian y desde ese momento decidieron dejar atras el apellido de ambos y comenzar la segunda parte de su aventura siendo la familia DeepDark, sin honor, sin conocidos, sin nada.
El doloroso parto tuvo lugar en el mundo humano, la madre quedo exahusta, por lo que Crypthorn tuvo que utilizar todos sus conocimientos en espadas, magia y la fuerza de la que disponia para proteger a su mujer y a su hijo, Sessaibushi, el nombre del hermano fallecido de Cryp.

Tras la recuperación y el encuentro de un lugar donde vivir, cuando el pequeño Sessai cumplia los tres años, sus padres tomaron la decision mas dificil. Al serle imposible ocultar su energia demoniaca, los humanos se sentian agresivos hacia el pequeño. Debian protegerlo. La forma mas segura para todos era aprovechar que los ojos del pequeño tenian un color humano para sellar su potencial y que, a ojos ajenos, fuera un niño humano como tantos otros, hasta que llegase la edad en que fuera capaz de cuidarse.
Para evitar que estuviera completamente indefenso, su padre le enseñó todo lo que sabia sobre el manejo de espadas, reconociendo que Sessai era muy bueno en el manejo de estas, llegando a usar dos y superar a su padre a los 60 años (aparentando de 16). Por su parte, Learty no queria enseñarle nada de poderes demoniacos, por lo que solo le contaron la verdad, evitando contarle lo que pudiera asustarlo.

Ajeno a ellos, la guerra avanzaba y cuando la familia se pensaba segura, un giro los separó, dejando al chico con su madre y al padre desaparecido. Delante de él, un ángel confundido atravesó a su madre con su propia arma. Nadie Tras nada, pero el sello que mantenia al demonio de Sessai oculto se rompió, liberandose. La cara del chico se alargó, sus dientes crecieron y cayo a cuatro patas. Un enorme lobo demoniaco de pelo morado claro y negro miraba a los hombres con ojos ambar, llenos de lagrimas. De un mordisco, enloquecido por el dolor de la perdida, mato a aquel que tenia mas cerca. Uno tras otro, todos mueron entre sus fauces, y solo el angel, que habia salido antes de que Learty muriera, estaba vivo. 
La consciencia de Sessai estaba apagada, y su moral y etica se habia quedado encerrada bajo los recuerdos de la reciente muerte de su madre. Sin ver nada, las muertes continuaron durante un rato, todo aquel que le atacaba, era despedazado, fuera quien fuera.
Nadie parecia capaz de pararlo, pero un lobo similar, de un color mas apagado pero de tamaño mayor consiguio tumbarlo. Mientras Sessai se revolvia, ambos, padre e hijo, volvian a su forma humana. No hicieron falta palabras, Crypthron lo sabia. Su esposa, la madre de Sessai, habia muerto. La sangre emanaba el olor de la desesperacion que intentaba ocultar de su hijo.
Sus caminos tardaron aun 1 año en separarse. Cuando una pista del angel causante de todo aquello hizo que Crypthorn olvidara su camino, las nuevas enseñanzas a su hijo para ayudar a su despertar repentino y ahogar el dolor de la perdida, para guiarse por la venganza en la que jamas habia pensado. La peticion de Sessai de que no lo hiciera tardo en hacer efecto, un par de semanas siguiendo al hombre, apagaron la llama del odio.
Si bien el poder de Crypthorn y Sessaibushi era cada vez mayor por la desesperacion de los humanos, ninguno queria seguir lo que su raza solia escoger. Aquel mundo era el que su madre habia escogido, en el que habian vivido durante tanto tiempo y donde ella habia muerto. En un viaje a la tumba de Learty, padre e hijo sabian el siguiente paso. Aventuras separadas, necesitaban pensar, digerir lo ocurrido. Crypthorn partio al anochecer en direccion norte. Sin despedidas, llantos o mentiras. Solo una promesa de reencontrarse cuando sus almas estuvieran recuperadas.
Seis años después, el dia a dia de Cain, el nombre humano que Sessai adopto por ser mas facil que el real, se basaba en ayudar a aquellos que lo necesitaban, a la fuerza si era necesario.

-Gustos y disgustos:
 +Las noches de luna llena
 +Ayudar a la gente
 +Su poder demoníaco cuando esta bajo control
 +Carne
 +Las noches con luna llena
 -Matar por error
 -Descontrolarse
 -Quedarse bloqueado
 -Pescado

-Poderes: En forma demonica tiene la capacidad de volar sin necesidad de alas, moverse de forma veloz, respirar y moverse por zonas contaminadas, comer comida cruda...
*Poderes de demonio estándar:
Ver el aura de las personas: Al utilizarlo para aumentar su poder, desarrollaron la capacidad de ver las auras. Su forma y color es diferente en cada persona, pero solo se ven cuando el dueño siente algo fuerte. La textura es siempre similar a un vaho, semitransparente, no se "ve" a no ser que se mire.
Visiones de un futuro cercano: El leido debe estar dormido, inconsciente o en coma para poder ser objeto de este poder. El r"ritual" es diferente para cada familia, pero el resultado es siempre el mismo, entre 5 y 10 segundos de una escena que ocurrira en el futuro. No es un poder exacto, podría mostrar un peligro, una pista o simplemente una imagen de lo que va a desayunar.

-Extras: Sus padres escogieron un apellido nuevo para su familia, evitando asi dañar de alguna forma a la familia de la chica.
Entre sus ropas esconde una vieja foto de sus padres con él de niño, cuando sus poderes estaban ya sellados.
Le gusta ser un demonio, no odia su naturaleza, a pesar de arrepentirse de lo que hizo.
Tras conseguir que Silya se relajase, di mi trabajo por concluido hasta que fueramos a cazar a los maleantes. Distraje mi mente con la duda entre darle el regalo o no, pero finalmente tomé una decisión. Esperar a que todo terminase. Seguramente, si se lo daba estando tensa por lo que ocurriria esa tarde, apenas miraria lo que le daba y solo lo apartaría. Una vez elegido, estaba bastante más tranquilo, ahora ese hueco en mi  cabeza se podía usar para otra cosa más improductiva, como por ejemplo, insistir en la receta de la tarta.

Unas horas más tarde, estabamos en posición de guardia. Desde donde yo miraba, podía ver la gente moverse, que en esos momentos volvía a sus casas huyendo del sol que caía sobre la ciudad. Solo un grupo me llamaba la atención, no era muy dificil saber cual de ellos era el encargado de segar las vidas de sus iguales, un aura negra con un repugnante y asqueroso olor que me revitalizaba se mantenía entre los otros sujetos del batallón de los asesinos. Esperé con paciencia, pues mi aparición aún no era necesaria. Demasiado tranquilo estaba todo... "Me estan vigilando" Comprendí de repente. Llevaba todo el dia sintiendo una presión en el pecho, pero por más que busqué alrededor, no veía nada. Tampoco oía a nadie más que nosotros y los tipos a los que estabamos atacando, ni sentia nada fuera de lo normal. Seguramente eran paranoias mías, como en casi todos los pueblos en los que me refugiaba. Al volver la vista a lo que estaba haciendo, me encontré con que Silya estaba mirandome. ¿Qué quería? ¿Qué me había perdido? Como tras unos segundos se mantenía mirandome, decidí entrar en escena. ¿Por que? Los hombres que rodeaban al perpetuador de los asesinatos comenzaban a pensar en huir y, honesteramente, era más rapido que ellos.
Vale, vale, planes. Salir en plan demonio malvado devora asesinos, "sorprender" a Silya y hacer un pacto con los tipos mientras ella tenía via libre para moverse por detras de ellos sin que le prestasen atención. Aproveché que las ventanas estaban cerradas para huir del sol de primeras horas de la tarde para, ayudandome del propio odio que emanaba de aquel hombre, dejar salir mis colmillos y ojos caninos. Seguramente daba bastante miedo, pero claro, yo estaa acostumbrado a esa forma. Con toda la elegancia que pude, avance el trozo que los separaba de mi en unos pocos pasos.
-Vaya... me has ahorrado trabajo -Utilicé parte del aura de aquel hombre para no gastar mis fuerzas y transformar ojos, colmillos y uñas a mi forma demoniaca, volviendome un ser bastante... aterrador. Los ojos de lobo brillaban en un tono rojizo sangre -provocado por la fuente de la que había cogido el poder-, mis colmillos, ahora bastante más afilados, reflejaban la luz como una katana recien desenvainada y donde antes tenía uñas, ahora unas garras no muy grandes, pero lo suficiente para cortar un cuello humano, ocupaban su lugar.
-Lo siento, amor... -Dije mirando a Silya con una sonrisa burlona -Mantente al margen -Volví a mirarlos. Parecían a punto de estallarles los ojos de lo abiertos que lo tenian. Solo el cabecilla mantenía un semblante firme, parecía que o estaba acostumbrado a esto o no le molestaba lo más minimo. Dos de aquellos hombres, al verse en peligro, salieron por patas, esquivando a Silya sin siquiera mirarla. Quizás me había pasado... Bueno, ahora ya era tarde.
-
Los pactos son caros -Le advertí, manteniendo su mirada sobre mi, haciendo que ignorase a su verdadero peligro -, tu alma no es lo suficiente para lo que veo que quieres -Cierto deje de sorpresa cruzó su gesto en un segundo. Realmente los demonios no eramos capaces ver eso, nuestro poder no alcanzaba la mente de los seres a los que usabamos de canalizador. Podíamos leer los sentimientos del aura y predecir levemente un futuro cercano (salvo en nosotros mismos y siempre que la "victima" estuviera dormida o inconsciente, pero en ningun momento llegabamos a leer los corazones de quienes nos rodeaban, siendo ese un poder de los ángeles.

En ese momento me di cuenta. Atrapar a aquel hombre no iba a ser suficiente, teniamos que tranquilizar su aura o seguiria causando estragos, si no se convertía antes en uno de nosotros. No podia avisar a Silya, asi que me centré en que debíamos atraparlo, más tarde lo tranquilizariamos.
-Recuerda que, una vez que entras, ya no puedes salir -Aunque normalmente esta amenaza no era lo que más llamaba la atención de los interesados en pactar con nosotros, sentí una sacudida en el movimiento de su aura. Demasiado fuerte para ser una simple coincidencia o un pensamiento furtivo. Algo pasaba por sumente. Esa frase parecia tener un significado que yo no entendí. me quedé pensativo un segundo. La frase podía malinterpretarse... pero ¿cómo?

Rol-off: Lo dejo aqui para que Silya no se quede muy atascada. Sobre lo del tipo, me he dado cuenta mientras escribia que si va a prision, su maldad aumentara, asi que en un moento he pensado una historia. Luego te la mando a ver que opinas XD
Oh, y he modificado la ficha de Cain con los nuevos poderes que he decidido.


_________________

Ver perfil de usuario

54 Re: La guerra de los Mil Años el Lun Jul 04, 2016 8:33 pm


Silya:


Nombre: Silya Losarig


 
Edad: 142 años


 
Descripción física: Silya es rubia su cabello cae laciamente hasta mitad de la espalda, tiene una tez bastante pálida que le hace parecer que nunca ha trabajado en el campo ni caminado siquiera sobre él, por tanto muchas personas cuando la ven creen que es alguien importante. Sus ojos grandes y expresivos, son una mezcla entre el castaño y el dorado, que le hace destacar aún más. Su aspecto en general es de una muchacha bastante joven y frágil, a pesar de esto tiene una fuerza y velocidad sobre humana que la hace capaz de cosas bastante sorprendentes. Aunque lleve armas, no parece nada amenazante, más bien parece una chica sensata que nunca las usaría de verdad y que las tiene para no verse indefensa… grave error. Tiene una voz muy suave, dulce y tranquila que hace que cualquier cosa que diga, incluso un insulto, parezca bonito. Silya nunca alza la voz, ya que no considera agradable el gritar, por esto a veces es tan solo un murmullo que no se escucha realmente, pero de igual manera parece importante y te obliga a preguntar qué dijo. Ella tiene una sonrisa cálida y sincera que hace que cualquier cosa, por mala que sea parezca menos importante que antes, pero su mirada es tan expresiva que de vez en cuando refleja lo que tiene en su interior, y no siempre en tranquilidad y felicidad. Las alas de Silya son largas, bellas y totalmente blancas, aunque cuando mata a alguien o hace algo que luego le hace sentir culpable, sus salas se muestran en tonos grises claros. Éstas están todo el rato plegadas perfectamente sobre su espalda, sin que se noten en lo más mínimo, pero por si acaso siempre se pone capas que cubran su espalda. 
 
Imagen:


Descripción psicológica: Es una persona muy honesta consigo misma y con los demás, es bastante detallista. Silya transmite tranquilidad, calma y felicidad allá por donde va, ella se preocupa por todos los seres del planeta, y aunque no lo demuestre nunca quiere herir a nadie. Parece algo callada, pero ese silencio no es incómodo, tan solo le gusta el prescindir de tener que hablar tanto. A pesar de esto superficialmente aparenta ser una persona muy cálida, que es verdad muy en el fondo, pero entre la falsa y la real hay un estado en el que se muestra fría y desinteresada con aquellas personas que ha visto más de dos o tres veces, ya que no quiere cogerle cariño a seres tan efímeros como lo son los humanos o cualquier otro ser que habite allí. Silya tiene una cálida sonrisa para los que no conoce y para los que verdaderamente quiere, y da igual si la encuentras de mal humor, ella será amable y ayudará a lo que sea que necesites, eso sí, sino eres uno de sus objetivos. Ella es bastante solitaria, y no se da cuenta, porque protege a los que quiere sin involucrarse con ellos, incluso si ella tiene que salir herida no dudará ni un momento. Cuando no sabe que hay alguien a veces tiene una mirada triste en el rostro que muestra los restos de su pasado.
 


Historia: Ella era el ser más raro que habitaba en la tierra, hija de un ángel y una mujer mestiza mitad ángel mitad humana, Silya era tres cuartas partes de ángel, ella era el fruto del amor de sus padres, pero también era de la necesidad de un ángel que caminara por la tierra por tiempo indefinido, ya que los ángeles reales no podían pasar más de uno o dos años en la tierra seguidos y luego un periodo de algunos años hasta que volvían a poder pisar la tierra sin que esta los debilitara y los hiciera cambiar de bando y convertirse en un ángel caído que sí podían caminar por la tierra todo el tiempo. Ella se crió con su madre, feliz en un pequeño hogar en medio de ninguna parte, que tenía todo lo que necesitaban para vivir. Ambas eran felices juntas mientras Silya aprendía magia, pero pronto superó a su madre, ella tenía el nivel de casi un ángel, sin llegar a ser tan rápida ni fuerte. Aprendía rápido cualquier cosa que se le enseñara, desde leer hasta tirar con arco, pasando por multitud de disciplinas que no tardaba ni dos semanas en dominar a la perfección. 


Silya también quería mucho a su padre que venía cada cinco años para quedarse uno o dos años con ellas, con él aprendió a volar, que fue lo que más le costó. También se convirtió en una guerrera fuerte, tanto en la espada como en la magia, lo que ella no sabía era que la estaban entrenando para que fuera una protectora del orden y por consiguiente una asesina de humanos y a veces demonios. Siendo todavía cría se enteró de los planes que tenían para ella y simplemente los asimiló como necesarios para que pudiera vivir tranquila, pero eso no pudo durar más tiempo, un grupo de demonios liderados por un ángel caído irrumpieron en su pequeño hogar… se habían enterado mediante el soplo de aquel ángel recientemente caído, de que allí vivía una mestiza con su marido, y su pequeña hija. Ese año su padre no estaba para protegerlas, era la primera vez que ella se encontraba con demonios, y no supo actuar con suficiente rapidez. 


Fueron segundos, minutos u horas las que pasó mirando el cuerpo ensangrentado y cruelmente degollado de su madre, que tenía la mirada perdida dirigida hacia donde estaba ella. Los demonios la habían dejado vivir porque nunca se les pasó por la cabeza que ella fuera hija de un ángel original, pensaban que era hija de un humano e inofensiva con ese pequeño poder, sin embargo el ángel caído culpable de la muerte de su madre se había callado la verdad y le salvó la vida. Él sabía que por más que la hirieran y le doliera como a cualquier persona, ella sanaría, así que después de que los demonios se divirtieran un poco infligiéndole algunas heridas que le habrían causado la muerte si fuera casi humana, les ordenó retirarse, dejando a Silya sola en lo que había sido su antiguo hogar, junto con él cadáver de su preciosa madre a la que tanto había querido. Y allí se quedó llorando, sin comer ni beber durante días o quizás semanas, hasta que unos amigos de su padre la sacaron de allí en brazos y enterraron el cuerpo de su madre. 


Ellos se quedaron con Silya durante dos años, ayudándole a recuperarse de aquel gran trauma sin mucho éxito, sus alas eran cada vez más grises debido a que se sentía responsable de la muerte de su madre y poco después de la caída de su padre, que debido a la tristeza de saber que el alma de su amada había sido llevada al infierno y a su sentimiento de culpabilidad se convirtió en un ángel caído, pero nunca se alió con los demonios, tan solo caminaba por la tierra como un ser sin motivo de existencia, esperando encontrar algo que le hiciera volver a ser quien era. Desde ese día, nunca más se volvió a encontrar con su hija a la cual parecía haber olvidado casi por completo.


Después de unos años, Silya se recuperó y empezó con que tenían en mente los “superiores”, hacía bastantes años que se había iniciado una guerra interminable entre humanos, y por culpa de eso había gran odio, asesinatos, venganzas y maldad, que alimentaban y volvían más poderosos a los demonios, al mismo tiempo, hacía más débiles a los ángeles reales. Por tanto, ella tenía que evitar el mayor número de casos malignos, adelantándose a los acontecimientos, matando así a personas que no habían cometido asesinato para que sus almas no se corrompieran o influyendo para que no ocurriera aquello por lo que estaba debía intervenir. Nunca discutía las órdenes que recibía, pero de repente un día dejó de recibir órdenes, la guerra incrementaba y estaba haciendo imposible a los ángeles comunicarse con ella, y no podían desvelar lo que tanto tiempo habían ocultado, que ellos existían.
 
Gustos:
+ Naturaleza
+ Música
+ Personas
+ Tranquilidad
+ Silencio
+ Viento
+ Volar
+ Usar su magia para el bien
+ Defender a todas las personas
+ Sinceridad
 
Disgustos:
+ Mentiras
+ Recordar cualquier cosa de su pasado
+ Demonios asesinos
+ Humanos corruptos
+ Gritos
+ Suciedad de las ciudades
+ Guerras
+ Cadáveres
 
Magia: Se irá añadiendo con forme vayan apareciendo


Extras: 

Tiene multitud de poderes diferentes, que se irán desvelando poco a poco.

Aunque no lo admitiría Silya nunca aprendió a socializar, ni las ironías y sarcasmos, y esto a veces le dificulta el trabajo.

Por más edad que tenga, sigue teniendo un lado infantil que aparece algunas veces. 

Tiene un arco y un carcaj lleno de flechas y un mandoble. El mandoble cualquiera que intentara cogerlo le sería imposible porque pesa algo así como una tonelada, fue fabricado especialmente para ella, ya que las otras espadas tenían tan poco peso para ella que salían disparadas a cualquier lugar, o se rompían con tan solo coger la empuñadura.

Ella nunca ha odiado a los demonios, ya que no todos son malvados, ni se alimentan de los pecados de los seres vivos. Por eso piensa que hay que mirar a cada demonio individualmente y no como raza.

Color de roleo: f7e240


Al fin pareció darse cuenta de lo que signifcaba mi mirada, o simplemente le dio por entrar en acción. Avanzó hasta llegar a donde estaban, notaba como se alimentaba del jefe para transformarse un poco, no pude evitar que se me erizaran las plumas del final de las alas pero sabía que él no era alguien malvado a quién debiera atacar, en cuestión de segundos mis plumas volvían a estar normales. Agradecí el tener la capa puesta, pues quizás se habrían notado ligeramente a través de la ropa. Cain se disculpó conmigo y me dijo que me mantuviera al margen, no estaba segura de si lo decía de broma o no, yo le sonreí abiertamente y muy dulcemente mientras tensaba más el arco y le apuntaba directamente a él -¿Dijiste algo?- murmuré para que solo lo pudiera oír Cain, volví a apuntar al objetivo justo cuando dos de los hombres huían sin preocuparse por mí, los seguí con la mirada sin pensar en perseguirlos, no me habían contratado para atraparlos a ellos. Volví a mirarlo, aunque parecía que él mismo se había dado cuenta de que se había pasado con su transformación, sólo el jefe se quedó igual.

Cain siguió hablando e insistiendo para tranquilizarlo o distraerlo para poder atraparlo, pero en un momento dado su mente y corazón arecieron coincidir dando un gran temblor y dejándome entrar en su corazón sin oponer resistencia alguna, parecía verdaderamente afectado por las palabras que había dicho Cain, tanto que dejó de proteger sus pensamientos más profundos cómo hacían incoscientemente los humanos más fuertes. Entonces pude ver su pasado, había conseguido entrar en su corazón y con esto podría hacer caer su muro de indiferencia.

Podía ver a unos adultos, una mujer y un hombre, cuidaban de él y de otra niña de su misma edad, el niño los llamaba tíos lo que me ayudó a descubrir que no tenía padres por alguna circunstancia. Pasaba a otro tiempo, uno en el que él era más adulto y se declaraba a la jóven con la que había vivido todo ese tiempo que parecía corresponder sus sentimientos, pero otra imágen cubrió rápidamente aquella hermosa declaración, los tíos del muchacho no aceptaban que saliera con su hija, ya que no permitían que dos primos se casaran. Poco después enviaron lejos a la muchacha y la obligaron a casarse con un hombre al que ni siquiera conocía, lo que ninguno de ellos sabía era la maldad oculta que había en ese hombre tan aprovechado, sólo nuestro hombre parecía saberlo e hizo algo al respecto. Un día cogió dos caballos y fue en busca de su amada, allí consiguieron salir del lugar. Pero no llegaron demasiado lejos, el futuro marido los pilló en medio de la huída y les apuntó con un arco, avisándolos de que dejara a la chica y se marchara. Y sin dejar que estos decidieran lo que iban a hacer, disparó la flecha que tenía ya tensada, se le había escapado y por culpa de eso hirió de muerte a la jóven enamorada. El pobre muchacho que había ido a salvarla entró en cólera y más tarde en la locura absoluta, dando golpes a diestro y siniestro a todo lo que cruzaba su camino, hasta que logró alcanzar al exprometido. Sin pensarselo dos veces y sin remordimiento alguno le mató, conviertiendo su aura de locura en una de maldad y venganza insatisfecha... se había iniciado la matanza.

Miré al jefe a los ojos -Feth- lo llamé, sabía por lo que había visto y oído que sólo ella lo había llamado así alguna vez, no me gustaba usar el pasado de las personas contra ellas mismas, sin embargo era lo más eficaz cuando estaban en un estado tan avanzado como era este caso. Di un paso hacia delante sin dejar de destensar el arco -¿A caso crees que ella querría que asesinaras personas?- seguí hablando al darme cuenta de que estaba funcionando un poco, destensé ligeramente el arco sabiendo que tenía a Cain cerca si había algún problema, además de que un humano no podría matarme. Feth tenía la mirada algo borrosa como si en su interior estuviera ocurriendo algo que nadie podía ver, aproveché ese momento para lanzarle las esposas a Cain y dar un paso atrás para volver a tensar totalmente el arco. Ese hombre quería algo imposible, quería resucitar a un muerto y yo no sería quien se lo diría. Apunté a su hombro derecho para que si cuando Cain lo arrestaba se movía, dispararle, tan solo esperaba que entre mis palabras y las de Cain, aquel hombre desistiera y se derrumbara.

Ver perfil de usuario

55 Re: La guerra de los Mil Años el Mar Jul 05, 2016 5:06 am

Cain / Sessaibushi:
-Nombre: Sessaibushi "Cain" DeepDark
-Edad: 130 años
-Descripción fisica: Su apariencia humana es similar a cualquier otro hombre que puedas cruzarte. Pelo algo más largo de lo habitual, de semblante duro, alto y ligeramente corpulento pero nada muy llamativo. Podría ser desde un soldado cualquiera hasta un panadero o un nómada. Apuesto y caballeroso pero con algo extraño. quizás tan solo un sentimiento de incomodidad cuando su mirada es muy fija o un miedo real a que se acerque. La unica diferencia son las orejas en forma de punta que oculta bajo el pelo.
Tras la rotura del sello, mostró su forma demoniaca. Su fuerza, velocidad y destreza se disparan. El color de ojos se torna ambarino y el pelo se alarga cubriendo su cuerpo. Le salen orejas, hocico y cola. Un lobo espectral ocupa el sitio en que antes había un hombre. Sin embargo, puede volver a su forma humana.
Forma humana

Forma demoniaca completa

-Descripción psicológica: A pesar de ser un demonio, su personalidad y educación lo mueve a ayudar a otras personas, humanos, angeles o demonios, e intentará hacer lo que esté en su mano Esta es una forma de vivir muy amable y generosa, pero él sabe que es egoista, pues más que hacerlo por otros, lo hace como compensación por lo ocurrido, para tener la conciencia tranquila.
Si bien sus poderes aumentan cuando los sentimientos negativos que lo rodean son más fuerte
s, este poder va quémandolo como ponzoña venenosa, volviendolo fuerte pero malvado. Por supuesto, no le gusta en absoluto la sensación de estar usando a los demás como canalizadores, por lo que busca liberar su propio poder sin que nadie tenga que odiar, matar o herir a otros. Solo tiene cariño por tres cosas, que lo acompañan en su viaje y de las que jamás se separa: Las espadas que s padre le regaló y una foto que tiene de su familia cuando aún estaban todos.
Conoce su apellido real, pero no tiene cariño ni curiosidad por establecer contacto con sus abuelos, lo que sus padres le contaron fue más que suficiente para que todo el interés que sentia por esos demonios desapareciese.


-Historia: En el mundo de los demonios, conocido como Infierno, no es extraño conocer el enlace entre dos demonios unidos por el interés paterno de aumentar su honor, orgullo y renombre. Allí donde la desolación y los sentimientos amargos son el pan de cada día, cuanto más poder se tiene, mayor respeto corresponde a la familia. Aunque las cosas han cambiado un poco, esta fue la razón de que Learty, una joven de la conocida familia demoníaca Rivernigth, huyera de lo que sus padres habían preparado para ella, de la mano del apuesto sirviente que vivía con ellos.
De esta aventura por los mundos, un amor dio paso a la relación clandestina de ambos jóvenes, que viajaron por el Infierno y la tierra humana conociendo sus costumbres y a sus gentes.
Veinte años después, el timbre de la mansión Rivernigth sonó con un apremiante tono de alarma. Al abrirse la puerta, la dulce Learty envuelta en lágrimas pidió ayuda. La guerra habia estallado en el mundo humano y los habia cogido en medio. Ni el avanzado estado en que se encontraba el embarazo de la chica, ni sus heridas o la presencia del marido de esta, herido gravemente, casi inconsciente, ablandó el corazón de sus padres, que cerraron las puertas fingiendo no reconocerla.
Obligandose a ser fuerte, Learty volvió al mundo humano con su marido. La casa era todo lo que tenian y desde ese momento decidieron dejar atras el apellido de ambos y comenzar la segunda parte de su aventura siendo la familia DeepDark, sin honor, sin conocidos, sin nada.
El doloroso parto tuvo lugar en el mundo humano, la madre quedo exahusta, por lo que Crypthorn tuvo que utilizar todos sus conocimientos en espadas, magia y la fuerza de la que disponia para proteger a su mujer y a su hijo, Sessaibushi, el nombre del hermano fallecido de Cryp.

Tras la recuperación y el encuentro de un lugar donde vivir, cuando el pequeño Sessai cumplia los tres años, sus padres tomaron la decision mas dificil. Al serle imposible ocultar su energia demoniaca, los humanos se sentian agresivos hacia el pequeño. Debian protegerlo. La forma mas segura para todos era aprovechar que los ojos del pequeño tenian un color humano para sellar su potencial y que, a ojos ajenos, fuera un niño humano como tantos otros, hasta que llegase la edad en que fuera capaz de cuidarse.
Para evitar que estuviera completamente indefenso, su padre le enseñó todo lo que sabia sobre el manejo de espadas, reconociendo que Sessai era muy bueno en el manejo de estas, llegando a usar dos y superar a su padre a los 60 años (aparentando de 16). Por su parte, Learty no queria enseñarle nada de poderes demoniacos, por lo que solo le contaron la verdad, evitando contarle lo que pudiera asustarlo.

Ajeno a ellos, la guerra avanzaba y cuando la familia se pensaba segura, un giro los separó, dejando al chico con su madre y al padre desaparecido. Delante de él, un ángel confundido atravesó a su madre con su propia arma. Nadie Tras nada, pero el sello que mantenia al demonio de Sessai oculto se rompió, liberandose. La cara del chico se alargó, sus dientes crecieron y cayo a cuatro patas. Un enorme lobo demoniaco de pelo morado claro y negro miraba a los hombres con ojos ambar, llenos de lagrimas. De un mordisco, enloquecido por el dolor de la perdida, mato a aquel que tenia mas cerca. Uno tras otro, todos mueron entre sus fauces, y solo el angel, que habia salido antes de que Learty muriera, estaba vivo. 
La consciencia de Sessai estaba apagada, y su moral y etica se habia quedado encerrada bajo los recuerdos de la reciente muerte de su madre. Sin ver nada, las muertes continuaron durante un rato, todo aquel que le atacaba, era despedazado, fuera quien fuera.
Nadie parecia capaz de pararlo, pero un lobo similar, de un color mas apagado pero de tamaño mayor consiguio tumbarlo. Mientras Sessai se revolvia, ambos, padre e hijo, volvian a su forma humana. No hicieron falta palabras, Crypthron lo sabia. Su esposa, la madre de Sessai, habia muerto. La sangre emanaba el olor de la desesperacion que intentaba ocultar de su hijo.
Sus caminos tardaron aun 1 año en separarse. Cuando una pista del angel causante de todo aquello hizo que Crypthorn olvidara su camino, las nuevas enseñanzas a su hijo para ayudar a su despertar repentino y ahogar el dolor de la perdida, para guiarse por la venganza en la que jamas habia pensado. La peticion de Sessai de que no lo hiciera tardo en hacer efecto, un par de semanas siguiendo al hombre, apagaron la llama del odio.
Si bien el poder de Crypthorn y Sessaibushi era cada vez mayor por la desesperacion de los humanos, ninguno queria seguir lo que su raza solia escoger. Aquel mundo era el que su madre habia escogido, en el que habian vivido durante tanto tiempo y donde ella habia muerto. En un viaje a la tumba de Learty, padre e hijo sabian el siguiente paso. Aventuras separadas, necesitaban pensar, digerir lo ocurrido. Crypthorn partio al anochecer en direccion norte. Sin despedidas, llantos o mentiras. Solo una promesa de reencontrarse cuando sus almas estuvieran recuperadas.
Seis años después, el dia a dia de Cain, el nombre humano que Sessai adopto por ser mas facil que el real, se basaba en ayudar a aquellos que lo necesitaban, a la fuerza si era necesario.

-Gustos y disgustos:
 +Las noches de luna llena
 +Ayudar a la gente
 +Su poder demoníaco cuando esta bajo control
 +Carne
 +Las noches con luna llena
 -Matar por error
 -Descontrolarse
 -Quedarse bloqueado
 -Pescado

-Poderes: En forma demonica tiene la capacidad de volar sin necesidad de alas, moverse de forma veloz, respirar y moverse por zonas contaminadas, comer comida cruda...
*Poderes de demonio estándar:
Ver el aura de las personas: Al utilizarlo para aumentar su poder, desarrollaron la capacidad de ver las auras. Su forma y color es diferente en cada persona, pero solo se ven cuando el dueño siente algo fuerte. La textura es siempre similar a un vaho, semitransparente, no se "ve" a no ser que se mire.
Visiones de un futuro cercano: El leido debe estar dormido, inconsciente o en coma para poder ser objeto de este poder. El r"ritual" es diferente para cada familia, pero el resultado es siempre el mismo, entre 5 y 10 segundos de una escena que ocurrira en el futuro. No es un poder exacto, podría mostrar un peligro, una pista o simplemente una imagen de lo que va a desayunar.

-Extras: Sus padres escogieron un apellido nuevo para su familia, evitando asi dañar de alguna forma a la familia de la chica.
Entre sus ropas esconde una vieja foto de sus padres con él de niño, cuando sus poderes estaban ya sellados.
Le gusta ser un demonio, no odia su naturaleza, a pesar de arrepentirse de lo que hizo.
De nuevo un escalofrío me recorrió el cuerpo y obligó a que mirase a mi alrededor. ¿Quién me vigilaba? Gruñí levemente, incomodo y molesto. Me centré en lo que estabamos haciendo en ese momento, despues buscaría cualquier pista. Silya dijo un nombre, haciendo que aquel desalmado se girase levemente a mirarla. Ella empezó a hablar, preguntandole algo sobre "ella". Me sorprendí de lo mucho que había investigado, pues era dificil averiguar el pasado de las personas en tan poco tiempo.
-Matarlas no tela va a devolver... Los muertos no pueden volver -Le aseguré, pues bien sabía sobre eso -Además, es probable que, depende el tiempo que lleve muerta su alma ya haya encontrado otro cuerpo en el que vivir -Solía pasar que todos los que subían al cielo, tras cumplir ciertos requisitos, eran enviados de vuelta, reencarnandose y perdiendo sus memorias, que quedaban archivadas en el cielo. ¿Por que lo sabía? Aburrimiento y un angel distraido.

El hombre parecía al borde del llanto, pero se mantenía en sus casillas. no lo culpaba, los humanos eran tercos y orgullosos en su mayoria. Le tendí las esposas.
-Tienes una oportunidad de comenzar de nuevo -Le dije, esperando no tener que transformarme para seguirlo, ya volviendo a mis rasgos humanos habituales. Me dolía la boca de mantener los colmillos -Empieza una vida nueva y consigue reencarnarte, lo más seguro es que consigais volveros a encontrar -no parecía muy convencido -Ella me encontró -Ahora si que me escuchaba. Eso si, menudo farol me había sacado de la manga. Esperaba que Silya no lo destapase, entendiendo lo que pretendía. De todas formas, aunque él volviera a la vida y se encontrase con su amada, ninguno de los dos se acordaría de lo ocurrido, aunque siempre era una bonita esperanza.

Rol-off: Y si! Me lo he sacado de la manga, no tiene por que ser cierto.


_________________

Ver perfil de usuario

56 Re: La guerra de los Mil Años el Miér Jul 06, 2016 7:18 am


Silya:


Nombre: Silya Losarig


 
Edad: 142 años


 
Descripción física: Silya es rubia su cabello cae laciamente hasta mitad de la espalda, tiene una tez bastante pálida que le hace parecer que nunca ha trabajado en el campo ni caminado siquiera sobre él, por tanto muchas personas cuando la ven creen que es alguien importante. Sus ojos grandes y expresivos, son una mezcla entre el castaño y el dorado, que le hace destacar aún más. Su aspecto en general es de una muchacha bastante joven y frágil, a pesar de esto tiene una fuerza y velocidad sobre humana que la hace capaz de cosas bastante sorprendentes. Aunque lleve armas, no parece nada amenazante, más bien parece una chica sensata que nunca las usaría de verdad y que las tiene para no verse indefensa… grave error. Tiene una voz muy suave, dulce y tranquila que hace que cualquier cosa que diga, incluso un insulto, parezca bonito. Silya nunca alza la voz, ya que no considera agradable el gritar, por esto a veces es tan solo un murmullo que no se escucha realmente, pero de igual manera parece importante y te obliga a preguntar qué dijo. Ella tiene una sonrisa cálida y sincera que hace que cualquier cosa, por mala que sea parezca menos importante que antes, pero su mirada es tan expresiva que de vez en cuando refleja lo que tiene en su interior, y no siempre en tranquilidad y felicidad. Las alas de Silya son largas, bellas y totalmente blancas, aunque cuando mata a alguien o hace algo que luego le hace sentir culpable, sus salas se muestran en tonos grises claros. Éstas están todo el rato plegadas perfectamente sobre su espalda, sin que se noten en lo más mínimo, pero por si acaso siempre se pone capas que cubran su espalda. 
 
Imagen:


Descripción psicológica: Es una persona muy honesta consigo misma y con los demás, es bastante detallista. Silya transmite tranquilidad, calma y felicidad allá por donde va, ella se preocupa por todos los seres del planeta, y aunque no lo demuestre nunca quiere herir a nadie. Parece algo callada, pero ese silencio no es incómodo, tan solo le gusta el prescindir de tener que hablar tanto. A pesar de esto superficialmente aparenta ser una persona muy cálida, que es verdad muy en el fondo, pero entre la falsa y la real hay un estado en el que se muestra fría y desinteresada con aquellas personas que ha visto más de dos o tres veces, ya que no quiere cogerle cariño a seres tan efímeros como lo son los humanos o cualquier otro ser que habite allí. Silya tiene una cálida sonrisa para los que no conoce y para los que verdaderamente quiere, y da igual si la encuentras de mal humor, ella será amable y ayudará a lo que sea que necesites, eso sí, sino eres uno de sus objetivos. Ella es bastante solitaria, y no se da cuenta, porque protege a los que quiere sin involucrarse con ellos, incluso si ella tiene que salir herida no dudará ni un momento. Cuando no sabe que hay alguien a veces tiene una mirada triste en el rostro que muestra los restos de su pasado.
 


Historia: Ella era el ser más raro que habitaba en la tierra, hija de un ángel y una mujer mestiza mitad ángel mitad humana, Silya era tres cuartas partes de ángel, ella era el fruto del amor de sus padres, pero también era de la necesidad de un ángel que caminara por la tierra por tiempo indefinido, ya que los ángeles reales no podían pasar más de uno o dos años en la tierra seguidos y luego un periodo de algunos años hasta que volvían a poder pisar la tierra sin que esta los debilitara y los hiciera cambiar de bando y convertirse en un ángel caído que sí podían caminar por la tierra todo el tiempo. Ella se crió con su madre, feliz en un pequeño hogar en medio de ninguna parte, que tenía todo lo que necesitaban para vivir. Ambas eran felices juntas mientras Silya aprendía magia, pero pronto superó a su madre, ella tenía el nivel de casi un ángel, sin llegar a ser tan rápida ni fuerte. Aprendía rápido cualquier cosa que se le enseñara, desde leer hasta tirar con arco, pasando por multitud de disciplinas que no tardaba ni dos semanas en dominar a la perfección. 


Silya también quería mucho a su padre que venía cada cinco años para quedarse uno o dos años con ellas, con él aprendió a volar, que fue lo que más le costó. También se convirtió en una guerrera fuerte, tanto en la espada como en la magia, lo que ella no sabía era que la estaban entrenando para que fuera una protectora del orden y por consiguiente una asesina de humanos y a veces demonios. Siendo todavía cría se enteró de los planes que tenían para ella y simplemente los asimiló como necesarios para que pudiera vivir tranquila, pero eso no pudo durar más tiempo, un grupo de demonios liderados por un ángel caído irrumpieron en su pequeño hogar… se habían enterado mediante el soplo de aquel ángel recientemente caído, de que allí vivía una mestiza con su marido, y su pequeña hija. Ese año su padre no estaba para protegerlas, era la primera vez que ella se encontraba con demonios, y no supo actuar con suficiente rapidez. 


Fueron segundos, minutos u horas las que pasó mirando el cuerpo ensangrentado y cruelmente degollado de su madre, que tenía la mirada perdida dirigida hacia donde estaba ella. Los demonios la habían dejado vivir porque nunca se les pasó por la cabeza que ella fuera hija de un ángel original, pensaban que era hija de un humano e inofensiva con ese pequeño poder, sin embargo el ángel caído culpable de la muerte de su madre se había callado la verdad y le salvó la vida. Él sabía que por más que la hirieran y le doliera como a cualquier persona, ella sanaría, así que después de que los demonios se divirtieran un poco infligiéndole algunas heridas que le habrían causado la muerte si fuera casi humana, les ordenó retirarse, dejando a Silya sola en lo que había sido su antiguo hogar, junto con él cadáver de su preciosa madre a la que tanto había querido. Y allí se quedó llorando, sin comer ni beber durante días o quizás semanas, hasta que unos amigos de su padre la sacaron de allí en brazos y enterraron el cuerpo de su madre. 


Ellos se quedaron con Silya durante dos años, ayudándole a recuperarse de aquel gran trauma sin mucho éxito, sus alas eran cada vez más grises debido a que se sentía responsable de la muerte de su madre y poco después de la caída de su padre, que debido a la tristeza de saber que el alma de su amada había sido llevada al infierno y a su sentimiento de culpabilidad se convirtió en un ángel caído, pero nunca se alió con los demonios, tan solo caminaba por la tierra como un ser sin motivo de existencia, esperando encontrar algo que le hiciera volver a ser quien era. Desde ese día, nunca más se volvió a encontrar con su hija a la cual parecía haber olvidado casi por completo.


Después de unos años, Silya se recuperó y empezó con que tenían en mente los “superiores”, hacía bastantes años que se había iniciado una guerra interminable entre humanos, y por culpa de eso había gran odio, asesinatos, venganzas y maldad, que alimentaban y volvían más poderosos a los demonios, al mismo tiempo, hacía más débiles a los ángeles reales. Por tanto, ella tenía que evitar el mayor número de casos malignos, adelantándose a los acontecimientos, matando así a personas que no habían cometido asesinato para que sus almas no se corrompieran o influyendo para que no ocurriera aquello por lo que estaba debía intervenir. Nunca discutía las órdenes que recibía, pero de repente un día dejó de recibir órdenes, la guerra incrementaba y estaba haciendo imposible a los ángeles comunicarse con ella, y no podían desvelar lo que tanto tiempo habían ocultado, que ellos existían.
 
Gustos:
+ Naturaleza
+ Música
+ Personas
+ Tranquilidad
+ Silencio
+ Viento
+ Volar
+ Usar su magia para el bien
+ Defender a todas las personas
+ Sinceridad
 
Disgustos:
+ Mentiras
+ Recordar cualquier cosa de su pasado
+ Demonios asesinos
+ Humanos corruptos
+ Gritos
+ Suciedad de las ciudades
+ Guerras
+ Cadáveres
 
Magia: Se irá añadiendo con forme vayan apareciendo


Extras: 

Tiene multitud de poderes diferentes, que se irán desvelando poco a poco.

Aunque no lo admitiría Silya nunca aprendió a socializar, ni las ironías y sarcasmos, y esto a veces le dificulta el trabajo.

Por más edad que tenga, sigue teniendo un lado infantil que aparece algunas veces. 

Tiene un arco y un carcaj lleno de flechas y un mandoble. El mandoble cualquiera que intentara cogerlo le sería imposible porque pesa algo así como una tonelada, fue fabricado especialmente para ella, ya que las otras espadas tenían tan poco peso para ella que salían disparadas a cualquier lugar, o se rompían con tan solo coger la empuñadura.

Ella nunca ha odiado a los demonios, ya que no todos son malvados, ni se alimentan de los pecados de los seres vivos. Por eso piensa que hay que mirar a cada demonio individualmente y no como raza.

Color de roleo: f7e240



Cain pareció entender mejor la situación de lo que yo pensaba, gracias a eso le explicó que no se podía resucitar a los muertos, y también le contó que quizás ya hubiera encontrado un cuerpo nuevo. Me sorprendió que sabía algo de cómo se movían las almas de cuerpo en cuerpo, quizás pensaba que siempre volvían a la tierra, cuando no era así, solo las almas con algo pendiente volvían a la tierra para en esa vida poder completarla, se les solía dejar elegir el género e incluso si preferían no volver a la tierra. También había almas muy antiguas que pedían por volver a bajar y cómo no, se lo concedíamos. Nosotros guardábamos las memorias de las almas hasta que volvían a venir, el inconveniente era que los demonios de vez en cuando interceptaban las almas que ya habían vivido varias vidas, impidiendo que pudieran recuperar sus memorias de vidas anteriores.

Feth parecía estar sucumbiendo a las palabras de Cain, sobre todo cuando éste le dijo que ella le había encontrado, sabía qué no podía ser verdad, ya que ni siquiera sabía hasta ese momento que había una chica, pero no pensé regañarle por mentir –En ocasiones…- dije para que centrara su atención en mí –Las almas reencarnadas mantienen sus recuerdos, para así poder realizar sus promesas de sus anteriores vidas- pronuncié una verdad mirando de reojo a Cain que seguramente no la creyera. El jefe parecía que empezaba a creerse que de verdad habíamos encontrado a su prima, yo conté los años más o menos que pasaron desde su muerte y de la desesperación por volver que tenían los enamorados para así poder hacer un cálculo estimado de cuántos años tendría ahora el cuerpo de ese alma –Todavía puedes reencontrarte con ella, aquí o allí- con la última palabra señalé hacia arriba, dando a entender que cuando se muriera podían estar juntos, que era lo que habitualmente ocurría.

Destensé mi arco al ver cómo habíamos abierto las heridas que estaban mal cicatrizadas –Venga… vámonos- insistí dulcemente, a lo que simplemente asintió para empezar a andar despacio en nuestra dirección, yo me giré hacia Cain para sonreírle y que viera que habíamos hecho un buen trabajo sin ningún herido y sin ningún ataque por parte de ellos.


Ver perfil de usuario

57 Re: La guerra de los Mil Años el Miér Jul 06, 2016 7:51 am

Cain / Sessaibushi:
-Nombre: Sessaibushi "Cain" DeepDark
-Edad: 130 años
-Descripción fisica: Su apariencia humana es similar a cualquier otro hombre que puedas cruzarte. Pelo algo más largo de lo habitual, de semblante duro, alto y ligeramente corpulento pero nada muy llamativo. Podría ser desde un soldado cualquiera hasta un panadero o un nómada. Apuesto y caballeroso pero con algo extraño. quizás tan solo un sentimiento de incomodidad cuando su mirada es muy fija o un miedo real a que se acerque. La unica diferencia son las orejas en forma de punta que oculta bajo el pelo.
Tras la rotura del sello, mostró su forma demoniaca. Su fuerza, velocidad y destreza se disparan. El color de ojos se torna ambarino y el pelo se alarga cubriendo su cuerpo. Le salen orejas, hocico y cola. Un lobo espectral ocupa el sitio en que antes había un hombre. Sin embargo, puede volver a su forma humana.
Forma humana

Forma demoniaca completa

-Descripción psicológica: A pesar de ser un demonio, su personalidad y educación lo mueve a ayudar a otras personas, humanos, angeles o demonios, e intentará hacer lo que esté en su mano Esta es una forma de vivir muy amable y generosa, pero él sabe que es egoista, pues más que hacerlo por otros, lo hace como compensación por lo ocurrido, para tener la conciencia tranquila.
Si bien sus poderes aumentan cuando los sentimientos negativos que lo rodean son más fuerte
s, este poder va quémandolo como ponzoña venenosa, volviendolo fuerte pero malvado. Por supuesto, no le gusta en absoluto la sensación de estar usando a los demás como canalizadores, por lo que busca liberar su propio poder sin que nadie tenga que odiar, matar o herir a otros. Solo tiene cariño por tres cosas, que lo acompañan en su viaje y de las que jamás se separa: Las espadas que s padre le regaló y una foto que tiene de su familia cuando aún estaban todos.
Conoce su apellido real, pero no tiene cariño ni curiosidad por establecer contacto con sus abuelos, lo que sus padres le contaron fue más que suficiente para que todo el interés que sentia por esos demonios desapareciese.


-Historia: En el mundo de los demonios, conocido como Infierno, no es extraño conocer el enlace entre dos demonios unidos por el interés paterno de aumentar su honor, orgullo y renombre. Allí donde la desolación y los sentimientos amargos son el pan de cada día, cuanto más poder se tiene, mayor respeto corresponde a la familia. Aunque las cosas han cambiado un poco, esta fue la razón de que Learty, una joven de la conocida familia demoníaca Rivernigth, huyera de lo que sus padres habían preparado para ella, de la mano del apuesto sirviente que vivía con ellos.
De esta aventura por los mundos, un amor dio paso a la relación clandestina de ambos jóvenes, que viajaron por el Infierno y la tierra humana conociendo sus costumbres y a sus gentes.
Veinte años después, el timbre de la mansión Rivernigth sonó con un apremiante tono de alarma. Al abrirse la puerta, la dulce Learty envuelta en lágrimas pidió ayuda. La guerra habia estallado en el mundo humano y los habia cogido en medio. Ni el avanzado estado en que se encontraba el embarazo de la chica, ni sus heridas o la presencia del marido de esta, herido gravemente, casi inconsciente, ablandó el corazón de sus padres, que cerraron las puertas fingiendo no reconocerla.
Obligandose a ser fuerte, Learty volvió al mundo humano con su marido. La casa era todo lo que tenian y desde ese momento decidieron dejar atras el apellido de ambos y comenzar la segunda parte de su aventura siendo la familia DeepDark, sin honor, sin conocidos, sin nada.
El doloroso parto tuvo lugar en el mundo humano, la madre quedo exahusta, por lo que Crypthorn tuvo que utilizar todos sus conocimientos en espadas, magia y la fuerza de la que disponia para proteger a su mujer y a su hijo, Sessaibushi, el nombre del hermano fallecido de Cryp.

Tras la recuperación y el encuentro de un lugar donde vivir, cuando el pequeño Sessai cumplia los tres años, sus padres tomaron la decision mas dificil. Al serle imposible ocultar su energia demoniaca, los humanos se sentian agresivos hacia el pequeño. Debian protegerlo. La forma mas segura para todos era aprovechar que los ojos del pequeño tenian un color humano para sellar su potencial y que, a ojos ajenos, fuera un niño humano como tantos otros, hasta que llegase la edad en que fuera capaz de cuidarse.
Para evitar que estuviera completamente indefenso, su padre le enseñó todo lo que sabia sobre el manejo de espadas, reconociendo que Sessai era muy bueno en el manejo de estas, llegando a usar dos y superar a su padre a los 60 años (aparentando de 16). Por su parte, Learty no queria enseñarle nada de poderes demoniacos, por lo que solo le contaron la verdad, evitando contarle lo que pudiera asustarlo.

Ajeno a ellos, la guerra avanzaba y cuando la familia se pensaba segura, un giro los separó, dejando al chico con su madre y al padre desaparecido. Delante de él, un ángel confundido atravesó a su madre con su propia arma. Nadie Tras nada, pero el sello que mantenia al demonio de Sessai oculto se rompió, liberandose. La cara del chico se alargó, sus dientes crecieron y cayo a cuatro patas. Un enorme lobo demoniaco de pelo morado claro y negro miraba a los hombres con ojos ambar, llenos de lagrimas. De un mordisco, enloquecido por el dolor de la perdida, mato a aquel que tenia mas cerca. Uno tras otro, todos mueron entre sus fauces, y solo el angel, que habia salido antes de que Learty muriera, estaba vivo. 
La consciencia de Sessai estaba apagada, y su moral y etica se habia quedado encerrada bajo los recuerdos de la reciente muerte de su madre. Sin ver nada, las muertes continuaron durante un rato, todo aquel que le atacaba, era despedazado, fuera quien fuera.
Nadie parecia capaz de pararlo, pero un lobo similar, de un color mas apagado pero de tamaño mayor consiguio tumbarlo. Mientras Sessai se revolvia, ambos, padre e hijo, volvian a su forma humana. No hicieron falta palabras, Crypthron lo sabia. Su esposa, la madre de Sessai, habia muerto. La sangre emanaba el olor de la desesperacion que intentaba ocultar de su hijo.
Sus caminos tardaron aun 1 año en separarse. Cuando una pista del angel causante de todo aquello hizo que Crypthorn olvidara su camino, las nuevas enseñanzas a su hijo para ayudar a su despertar repentino y ahogar el dolor de la perdida, para guiarse por la venganza en la que jamas habia pensado. La peticion de Sessai de que no lo hiciera tardo en hacer efecto, un par de semanas siguiendo al hombre, apagaron la llama del odio.
Si bien el poder de Crypthorn y Sessaibushi era cada vez mayor por la desesperacion de los humanos, ninguno queria seguir lo que su raza solia escoger. Aquel mundo era el que su madre habia escogido, en el que habian vivido durante tanto tiempo y donde ella habia muerto. En un viaje a la tumba de Learty, padre e hijo sabian el siguiente paso. Aventuras separadas, necesitaban pensar, digerir lo ocurrido. Crypthorn partio al anochecer en direccion norte. Sin despedidas, llantos o mentiras. Solo una promesa de reencontrarse cuando sus almas estuvieran recuperadas.
Seis años después, el dia a dia de Cain, el nombre humano que Sessai adopto por ser mas facil que el real, se basaba en ayudar a aquellos que lo necesitaban, a la fuerza si era necesario.

-Gustos y disgustos:
 +Las noches de luna llena
 +Ayudar a la gente
 +Su poder demoníaco cuando esta bajo control
 +Carne
 +Las noches con luna llena
 -Matar por error
 -Descontrolarse
 -Quedarse bloqueado
 -Pescado

-Poderes: En forma demonica tiene la capacidad de volar sin necesidad de alas, moverse de forma veloz, respirar y moverse por zonas contaminadas, comer comida cruda...
*Poderes de demonio estándar:
Ver el aura de las personas: Al utilizarlo para aumentar su poder, desarrollaron la capacidad de ver las auras. Su forma y color es diferente en cada persona, pero solo se ven cuando el dueño siente algo fuerte. La textura es siempre similar a un vaho, semitransparente, no se "ve" a no ser que se mire.
Visiones de un futuro cercano: El leido debe estar dormido, inconsciente o en coma para poder ser objeto de este poder. El r"ritual" es diferente para cada familia, pero el resultado es siempre el mismo, entre 5 y 10 segundos de una escena que ocurrira en el futuro. No es un poder exacto, podría mostrar un peligro, una pista o simplemente una imagen de lo que va a desayunar.

-Extras: Sus padres escogieron un apellido nuevo para su familia, evitando asi dañar de alguna forma a la familia de la chica.
Entre sus ropas esconde una vieja foto de sus padres con él de niño, cuando sus poderes estaban ya sellados.
Le gusta ser un demonio, no odia su naturaleza, a pesar de arrepentirse de lo que hizo.
El hombre parecía embaucado por la voz de Silya, por sus palabras, por la esperanza que oia en ellas y, aunque el alma dejó de desprender un amargo olor a odio, comenzaba a emitir un color de tristeza y culpabilidad. Feth, como parecía llamarse aquel asesino, fue tras mi compañera sin dudar mucho, dejando desamparados a sus colegas, que apenas se vieron sin el más fuerte, huyeron cual ratas asustadas al fondo de su alcantarilla.
-Puedes culparte por los asesinatos que has cometido, pero en vez de pensar cosas tan negras, mejor utiliza tus energias en compensar todo lo que has hecho
-Dije sin venir a cuento poco antes de que llegasemos a donde debíamos entregarlo. Sabía bien de lo que hablaba. Aún había dias en que me despertaba con la boca sabiendome a la sangre de aquellos malnacidos y, aunque una parte de mi no se arrepentía, había estado trabajando por devolver más de lo que había causado.
La alegría del alcalde fue bastante desmedida y, aunque accedió a nuestra petición de ser duro pero indulgente -no liberarlo, pero tampoco ponerlo en manos de las familias de los muertos-, apenas tardó unas horas en llamarnos a la habitación, no solo para pagar a Silya por su trabajo sino también para convocarnos en la plaza poco despues. Aun no habíamos llegado, pero ya escuchaba lo que ocurría.
-Por Satán... -Dije asombrado y divertido al saber lo que se nos venía encima. Siempre me había gustado esa expresión tan inecesaria -Creo que esto te va a asustar -Bromeé, cogiendo a Silya de la mano para impedir que huyese y llevandola hacia donde una enorme pancarta recien hecha rezaba "Los heroes nos han salvado. Vivan los heroes". Una grandiosa fiesta, abrumadora por la cantidad de humanos que nos adulaban y hablaban a la vez, con sus rostros sonrientes hacia nosotros. Fijo que ninguno sabía que era yo, o no se acercarían tanto. El ambiente estaba tan lleno de alegría que no tenía que prestar atención para ver el baile de auras que tenía delante.


_________________

Ver perfil de usuario

58 Re: La guerra de los Mil Años el Miér Jul 06, 2016 7:45 pm


Silya:


Nombre: Silya Losarig


 
Edad: 142 años


 
Descripción física: Silya es rubia su cabello cae laciamente hasta mitad de la espalda, tiene una tez bastante pálida que le hace parecer que nunca ha trabajado en el campo ni caminado siquiera sobre él, por tanto muchas personas cuando la ven creen que es alguien importante. Sus ojos grandes y expresivos, son una mezcla entre el castaño y el dorado, que le hace destacar aún más. Su aspecto en general es de una muchacha bastante joven y frágil, a pesar de esto tiene una fuerza y velocidad sobre humana que la hace capaz de cosas bastante sorprendentes. Aunque lleve armas, no parece nada amenazante, más bien parece una chica sensata que nunca las usaría de verdad y que las tiene para no verse indefensa… grave error. Tiene una voz muy suave, dulce y tranquila que hace que cualquier cosa que diga, incluso un insulto, parezca bonito. Silya nunca alza la voz, ya que no considera agradable el gritar, por esto a veces es tan solo un murmullo que no se escucha realmente, pero de igual manera parece importante y te obliga a preguntar qué dijo. Ella tiene una sonrisa cálida y sincera que hace que cualquier cosa, por mala que sea parezca menos importante que antes, pero su mirada es tan expresiva que de vez en cuando refleja lo que tiene en su interior, y no siempre en tranquilidad y felicidad. Las alas de Silya son largas, bellas y totalmente blancas, aunque cuando mata a alguien o hace algo que luego le hace sentir culpable, sus salas se muestran en tonos grises claros. Éstas están todo el rato plegadas perfectamente sobre su espalda, sin que se noten en lo más mínimo, pero por si acaso siempre se pone capas que cubran su espalda. 
 
Imagen:


Descripción psicológica: Es una persona muy honesta consigo misma y con los demás, es bastante detallista. Silya transmite tranquilidad, calma y felicidad allá por donde va, ella se preocupa por todos los seres del planeta, y aunque no lo demuestre nunca quiere herir a nadie. Parece algo callada, pero ese silencio no es incómodo, tan solo le gusta el prescindir de tener que hablar tanto. A pesar de esto superficialmente aparenta ser una persona muy cálida, que es verdad muy en el fondo, pero entre la falsa y la real hay un estado en el que se muestra fría y desinteresada con aquellas personas que ha visto más de dos o tres veces, ya que no quiere cogerle cariño a seres tan efímeros como lo son los humanos o cualquier otro ser que habite allí. Silya tiene una cálida sonrisa para los que no conoce y para los que verdaderamente quiere, y da igual si la encuentras de mal humor, ella será amable y ayudará a lo que sea que necesites, eso sí, sino eres uno de sus objetivos. Ella es bastante solitaria, y no se da cuenta, porque protege a los que quiere sin involucrarse con ellos, incluso si ella tiene que salir herida no dudará ni un momento. Cuando no sabe que hay alguien a veces tiene una mirada triste en el rostro que muestra los restos de su pasado.
 


Historia: Ella era el ser más raro que habitaba en la tierra, hija de un ángel y una mujer mestiza mitad ángel mitad humana, Silya era tres cuartas partes de ángel, ella era el fruto del amor de sus padres, pero también era de la necesidad de un ángel que caminara por la tierra por tiempo indefinido, ya que los ángeles reales no podían pasar más de uno o dos años en la tierra seguidos y luego un periodo de algunos años hasta que volvían a poder pisar la tierra sin que esta los debilitara y los hiciera cambiar de bando y convertirse en un ángel caído que sí podían caminar por la tierra todo el tiempo. Ella se crió con su madre, feliz en un pequeño hogar en medio de ninguna parte, que tenía todo lo que necesitaban para vivir. Ambas eran felices juntas mientras Silya aprendía magia, pero pronto superó a su madre, ella tenía el nivel de casi un ángel, sin llegar a ser tan rápida ni fuerte. Aprendía rápido cualquier cosa que se le enseñara, desde leer hasta tirar con arco, pasando por multitud de disciplinas que no tardaba ni dos semanas en dominar a la perfección. 


Silya también quería mucho a su padre que venía cada cinco años para quedarse uno o dos años con ellas, con él aprendió a volar, que fue lo que más le costó. También se convirtió en una guerrera fuerte, tanto en la espada como en la magia, lo que ella no sabía era que la estaban entrenando para que fuera una protectora del orden y por consiguiente una asesina de humanos y a veces demonios. Siendo todavía cría se enteró de los planes que tenían para ella y simplemente los asimiló como necesarios para que pudiera vivir tranquila, pero eso no pudo durar más tiempo, un grupo de demonios liderados por un ángel caído irrumpieron en su pequeño hogar… se habían enterado mediante el soplo de aquel ángel recientemente caído, de que allí vivía una mestiza con su marido, y su pequeña hija. Ese año su padre no estaba para protegerlas, era la primera vez que ella se encontraba con demonios, y no supo actuar con suficiente rapidez. 


Fueron segundos, minutos u horas las que pasó mirando el cuerpo ensangrentado y cruelmente degollado de su madre, que tenía la mirada perdida dirigida hacia donde estaba ella. Los demonios la habían dejado vivir porque nunca se les pasó por la cabeza que ella fuera hija de un ángel original, pensaban que era hija de un humano e inofensiva con ese pequeño poder, sin embargo el ángel caído culpable de la muerte de su madre se había callado la verdad y le salvó la vida. Él sabía que por más que la hirieran y le doliera como a cualquier persona, ella sanaría, así que después de que los demonios se divirtieran un poco infligiéndole algunas heridas que le habrían causado la muerte si fuera casi humana, les ordenó retirarse, dejando a Silya sola en lo que había sido su antiguo hogar, junto con él cadáver de su preciosa madre a la que tanto había querido. Y allí se quedó llorando, sin comer ni beber durante días o quizás semanas, hasta que unos amigos de su padre la sacaron de allí en brazos y enterraron el cuerpo de su madre. 


Ellos se quedaron con Silya durante dos años, ayudándole a recuperarse de aquel gran trauma sin mucho éxito, sus alas eran cada vez más grises debido a que se sentía responsable de la muerte de su madre y poco después de la caída de su padre, que debido a la tristeza de saber que el alma de su amada había sido llevada al infierno y a su sentimiento de culpabilidad se convirtió en un ángel caído, pero nunca se alió con los demonios, tan solo caminaba por la tierra como un ser sin motivo de existencia, esperando encontrar algo que le hiciera volver a ser quien era. Desde ese día, nunca más se volvió a encontrar con su hija a la cual parecía haber olvidado casi por completo.


Después de unos años, Silya se recuperó y empezó con que tenían en mente los “superiores”, hacía bastantes años que se había iniciado una guerra interminable entre humanos, y por culpa de eso había gran odio, asesinatos, venganzas y maldad, que alimentaban y volvían más poderosos a los demonios, al mismo tiempo, hacía más débiles a los ángeles reales. Por tanto, ella tenía que evitar el mayor número de casos malignos, adelantándose a los acontecimientos, matando así a personas que no habían cometido asesinato para que sus almas no se corrompieran o influyendo para que no ocurriera aquello por lo que estaba debía intervenir. Nunca discutía las órdenes que recibía, pero de repente un día dejó de recibir órdenes, la guerra incrementaba y estaba haciendo imposible a los ángeles comunicarse con ella, y no podían desvelar lo que tanto tiempo habían ocultado, que ellos existían.
 
Gustos:
+ Naturaleza
+ Música
+ Personas
+ Tranquilidad
+ Silencio
+ Viento
+ Volar
+ Usar su magia para el bien
+ Defender a todas las personas
+ Sinceridad
 
Disgustos:
+ Mentiras
+ Recordar cualquier cosa de su pasado
+ Demonios asesinos
+ Humanos corruptos
+ Gritos
+ Suciedad de las ciudades
+ Guerras
+ Cadáveres
 
Magia: Se irá añadiendo con forme vayan apareciendo


Extras: 

Tiene multitud de poderes diferentes, que se irán desvelando poco a poco.

Aunque no lo admitiría Silya nunca aprendió a socializar, ni las ironías y sarcasmos, y esto a veces le dificulta el trabajo.

Por más edad que tenga, sigue teniendo un lado infantil que aparece algunas veces. 

Tiene un arco y un carcaj lleno de flechas y un mandoble. El mandoble cualquiera que intentara cogerlo le sería imposible porque pesa algo así como una tonelada, fue fabricado especialmente para ella, ya que las otras espadas tenían tan poco peso para ella que salían disparadas a cualquier lugar, o se rompían con tan solo coger la empuñadura.

Ella nunca ha odiado a los demonios, ya que no todos son malvados, ni se alimentan de los pecados de los seres vivos. Por eso piensa que hay que mirar a cada demonio individualmente y no como raza.

Color de roleo: f7e240


Ya atrapado el jefe volvimos a nuestra habitación donde me puse a preparar el equipaje para marcharnos ese día, no tenía la intención de quedarme más tiempo del necesario. Con todo preparado y con la intención de descansar un poco, llamaron a la puerta, era el alcalde que venía a darme dinero, por haber ayudado a la ciudad. Yo no había pedido nada más que la ropa que tenía puesta y que si terminábamos el trabajo exitosamente, que pagaran todos los gastos del alojamiento y de la comida. Pero no iba a rechazar un regalo, así que simplemente lo acepté pensando en repartirlo a medias con Cain. Tampoco me dio tiempo de eso ya que nos llamaron para acudir a la plaza, había mucho ruido, eso me hizo pensar que quizás eran los de la hermandad haciendo ruido para pedir que les devolviéramos a su líder. Muy lejos de acertar, Cain soltó un juramento al darse cuenta de lo que pasaba, yo fruncí ligeramente el ceño pues no me gustaba aquella expresión, no le repliqué por que parecía muy divertido, cómo si algo bueno fuera a ocurrir en unos instantes. Me cogió de la mano y me guió hasta la plaza, allí lo pude ver, al parecer los habitantes de la ciudad nos estaban muy agradecidos por haberles ayudado y nos habían montado una fiesta.

Todo estaba bastante ajetreado, mientras que yo estaba algo insegura, solía irme antes de que estas cosas pasaran así no tenía que hablar más de lo necesario, ni cogerles cariño a los habitantes o a la ciudad. Me sentía un poco incómoda de tantas miradas de agradecimiento y tantas palabras de adulación. -Oye- le hablé a Cain en uno de los momentos en los que no había nadie cerca, la música sonaba cerca y aunque le estaba hablando a él, tenía mi mirada puesta en las personas que bailaban felices y divertidas -Veo difícil que te encontraras con su mujer- le aseguré suponiendo que había mentido desde casi el principio para poder atraparlo. La música estaba disminuyendo con el final de la canción, en un ratito ya me había aprendido todos los pasos que se hacían y el orden de ellos, quizás en una o dos canciones intentaría bailarlas, aunque tenía la sensación de que me saldría bien a la primera como siempre que me concentraba en algo sencillo como era bailar.

Ver perfil de usuario

59 Re: La guerra de los Mil Años el Jue Jul 07, 2016 5:43 am

Cain / Sessaibushi:
-Nombre: Sessaibushi "Cain" DeepDark
-Edad: 130 años
-Descripción fisica: Su apariencia humana es similar a cualquier otro hombre que puedas cruzarte. Pelo algo más largo de lo habitual, de semblante duro, alto y ligeramente corpulento pero nada muy llamativo. Podría ser desde un soldado cualquiera hasta un panadero o un nómada. Apuesto y caballeroso pero con algo extraño. quizás tan solo un sentimiento de incomodidad cuando su mirada es muy fija o un miedo real a que se acerque. La unica diferencia son las orejas en forma de punta que oculta bajo el pelo.
Tras la rotura del sello, mostró su forma demoniaca. Su fuerza, velocidad y destreza se disparan. El color de ojos se torna ambarino y el pelo se alarga cubriendo su cuerpo. Le salen orejas, hocico y cola. Un lobo espectral ocupa el sitio en que antes había un hombre. Sin embargo, puede volver a su forma humana.
Forma humana

Forma demoniaca completa

-Descripción psicológica: A pesar de ser un demonio, su personalidad y educación lo mueve a ayudar a otras personas, humanos, angeles o demonios, e intentará hacer lo que esté en su mano Esta es una forma de vivir muy amable y generosa, pero él sabe que es egoista, pues más que hacerlo por otros, lo hace como compensación por lo ocurrido, para tener la conciencia tranquila.
Si bien sus poderes aumentan cuando los sentimientos negativos que lo rodean son más fuerte
s, este poder va quémandolo como ponzoña venenosa, volviendolo fuerte pero malvado. Por supuesto, no le gusta en absoluto la sensación de estar usando a los demás como canalizadores, por lo que busca liberar su propio poder sin que nadie tenga que odiar, matar o herir a otros. Solo tiene cariño por tres cosas, que lo acompañan en su viaje y de las que jamás se separa: Las espadas que s padre le regaló y una foto que tiene de su familia cuando aún estaban todos.
Conoce su apellido real, pero no tiene cariño ni curiosidad por establecer contacto con sus abuelos, lo que sus padres le contaron fue más que suficiente para que todo el interés que sentia por esos demonios desapareciese.


-Historia: En el mundo de los demonios, conocido como Infierno, no es extraño conocer el enlace entre dos demonios unidos por el interés paterno de aumentar su honor, orgullo y renombre. Allí donde la desolación y los sentimientos amargos son el pan de cada día, cuanto más poder se tiene, mayor respeto corresponde a la familia. Aunque las cosas han cambiado un poco, esta fue la razón de que Learty, una joven de la conocida familia demoníaca Rivernigth, huyera de lo que sus padres habían preparado para ella, de la mano del apuesto sirviente que vivía con ellos.
De esta aventura por los mundos, un amor dio paso a la relación clandestina de ambos jóvenes, que viajaron por el Infierno y la tierra humana conociendo sus costumbres y a sus gentes.
Veinte años después, el timbre de la mansión Rivernigth sonó con un apremiante tono de alarma. Al abrirse la puerta, la dulce Learty envuelta en lágrimas pidió ayuda. La guerra habia estallado en el mundo humano y los habia cogido en medio. Ni el avanzado estado en que se encontraba el embarazo de la chica, ni sus heridas o la presencia del marido de esta, herido gravemente, casi inconsciente, ablandó el corazón de sus padres, que cerraron las puertas fingiendo no reconocerla.
Obligandose a ser fuerte, Learty volvió al mundo humano con su marido. La casa era todo lo que tenian y desde ese momento decidieron dejar atras el apellido de ambos y comenzar la segunda parte de su aventura siendo la familia DeepDark, sin honor, sin conocidos, sin nada.
El doloroso parto tuvo lugar en el mundo humano, la madre quedo exahusta, por lo que Crypthorn tuvo que utilizar todos sus conocimientos en espadas, magia y la fuerza de la que disponia para proteger a su mujer y a su hijo, Sessaibushi, el nombre del hermano fallecido de Cryp.

Tras la recuperación y el encuentro de un lugar donde vivir, cuando el pequeño Sessai cumplia los tres años, sus padres tomaron la decision mas dificil. Al serle imposible ocultar su energia demoniaca, los humanos se sentian agresivos hacia el pequeño. Debian protegerlo. La forma mas segura para todos era aprovechar que los ojos del pequeño tenian un color humano para sellar su potencial y que, a ojos ajenos, fuera un niño humano como tantos otros, hasta que llegase la edad en que fuera capaz de cuidarse.
Para evitar que estuviera completamente indefenso, su padre le enseñó todo lo que sabia sobre el manejo de espadas, reconociendo que Sessai era muy bueno en el manejo de estas, llegando a usar dos y superar a su padre a los 60 años (aparentando de 16). Por su parte, Learty no queria enseñarle nada de poderes demoniacos, por lo que solo le contaron la verdad, evitando contarle lo que pudiera asustarlo.

Ajeno a ellos, la guerra avanzaba y cuando la familia se pensaba segura, un giro los separó, dejando al chico con su madre y al padre desaparecido. Delante de él, un ángel confundido atravesó a su madre con su propia arma. Nadie Tras nada, pero el sello que mantenia al demonio de Sessai oculto se rompió, liberandose. La cara del chico se alargó, sus dientes crecieron y cayo a cuatro patas. Un enorme lobo demoniaco de pelo morado claro y negro miraba a los hombres con ojos ambar, llenos de lagrimas. De un mordisco, enloquecido por el dolor de la perdida, mato a aquel que tenia mas cerca. Uno tras otro, todos mueron entre sus fauces, y solo el angel, que habia salido antes de que Learty muriera, estaba vivo. 
La consciencia de Sessai estaba apagada, y su moral y etica se habia quedado encerrada bajo los recuerdos de la reciente muerte de su madre. Sin ver nada, las muertes continuaron durante un rato, todo aquel que le atacaba, era despedazado, fuera quien fuera.
Nadie parecia capaz de pararlo, pero un lobo similar, de un color mas apagado pero de tamaño mayor consiguio tumbarlo. Mientras Sessai se revolvia, ambos, padre e hijo, volvian a su forma humana. No hicieron falta palabras, Crypthron lo sabia. Su esposa, la madre de Sessai, habia muerto. La sangre emanaba el olor de la desesperacion que intentaba ocultar de su hijo.
Sus caminos tardaron aun 1 año en separarse. Cuando una pista del angel causante de todo aquello hizo que Crypthorn olvidara su camino, las nuevas enseñanzas a su hijo para ayudar a su despertar repentino y ahogar el dolor de la perdida, para guiarse por la venganza en la que jamas habia pensado. La peticion de Sessai de que no lo hiciera tardo en hacer efecto, un par de semanas siguiendo al hombre, apagaron la llama del odio.
Si bien el poder de Crypthorn y Sessaibushi era cada vez mayor por la desesperacion de los humanos, ninguno queria seguir lo que su raza solia escoger. Aquel mundo era el que su madre habia escogido, en el que habian vivido durante tanto tiempo y donde ella habia muerto. En un viaje a la tumba de Learty, padre e hijo sabian el siguiente paso. Aventuras separadas, necesitaban pensar, digerir lo ocurrido. Crypthorn partio al anochecer en direccion norte. Sin despedidas, llantos o mentiras. Solo una promesa de reencontrarse cuando sus almas estuvieran recuperadas.
Seis años después, el dia a dia de Cain, el nombre humano que Sessai adopto por ser mas facil que el real, se basaba en ayudar a aquellos que lo necesitaban, a la fuerza si era necesario.

-Gustos y disgustos:
 +Las noches de luna llena
 +Ayudar a la gente
 +Su poder demoníaco cuando esta bajo control
 +Carne
 +Las noches con luna llena
 -Matar por error
 -Descontrolarse
 -Quedarse bloqueado
 -Pescado

-Poderes: En forma demonica tiene la capacidad de volar sin necesidad de alas, moverse de forma veloz, respirar y moverse por zonas contaminadas, comer comida cruda...
*Poderes de demonio estándar:
Ver el aura de las personas: Al utilizarlo para aumentar su poder, desarrollaron la capacidad de ver las auras. Su forma y color es diferente en cada persona, pero solo se ven cuando el dueño siente algo fuerte. La textura es siempre similar a un vaho, semitransparente, no se "ve" a no ser que se mire.
Visiones de un futuro cercano: El leido debe estar dormido, inconsciente o en coma para poder ser objeto de este poder. El r"ritual" es diferente para cada familia, pero el resultado es siempre el mismo, entre 5 y 10 segundos de una escena que ocurrira en el futuro. No es un poder exacto, podría mostrar un peligro, una pista o simplemente una imagen de lo que va a desayunar.

-Extras: Sus padres escogieron un apellido nuevo para su familia, evitando asi dañar de alguna forma a la familia de la chica.
Entre sus ropas esconde una vieja foto de sus padres con él de niño, cuando sus poderes estaban ya sellados.
Le gusta ser un demonio, no odia su naturaleza, a pesar de arrepentirse de lo que hizo.
Como había previsto, Silya estaba muy incomoda con tanto aprecio y amabilidad de la gente, toda dirigida a nosotros. Yo, en cambio, a pesar de saber que los humanos no eran tan longevos como los demonios, también me era lógico interactuar con ellos y, aunque no entendía por qué ella era tan reticente a ser parte de la fiesta, no pregunté nada, alguna razón tendría. Estaba mirando como las parejas bailaban en el centro de la plaza, dando vueltas, creando, sin darse cuenta, un remolino de auras limpias sobre sus cabezas, que parecía un arcoiris en espiral. La voz de Silya me distrajo de esa fuente de buenos sentimientos.
-
Oye, veo difícil que te encontraras con su mujer -Me costó un poquito procesar lo que me estaba diciendo, mirandola extrañado. De repente, me acordé y supe de lo que hablaba, no pude evitar reirme.
-No hablaba de su esposa, hablaba de ti, de mi esposa -Eso era lo que aquel hombre pensaba. Me reí de nuevo -Le daba a entender que tu habias renacido y te habías encontrado conmigo de nuevo -Le sonreí tras dejar mi bebida en la mesa -Pensé que lo habias entendido -Admití tendiendole la mano, intentando que dejara su tensión, pues el momento de capturar a aquellos hombres ya había terminado -¿Me concedeis este baile? -Notaba el pequeño peso de la cajita con su regalo en mi ropa, que me invitaba a llevarla a bailar. No tenía muy claro lo que estaba haciendo pero... ¡Demonios! ¡Era una fiesta! Ahora no importaba la lógica o la moral, solo divertirse.
-Prometo no pisarte -Bromeé, cogiendole la mano sin esperar un si o un no, arrastrandola al centro entre los vítores de la gente del pueblo, justo antes de que comenzasen la siguiente canción. No fui el único que tomó la iniciativa y arrastró a una chica a la pista de baile, haciendo que varios destellos rojos cubrieran las mejillas de damiselas sorprendidas y avergonzadas.
-Vaya... ¿quién iba a decir que yo podría ser un buen ejemplo? -Susurré cerca de Silya para que tan solo me oyera ella, pues era la única que sabía qué era yo. Le hice una pequeña reverencia, modales aprendidos con los años y con una sonrisa burlona le tendí mi mano de nuevo, esta vez dandole tiempo a elegir.


_________________

Ver perfil de usuario

60 Re: La guerra de los Mil Años el Jue Jul 07, 2016 8:59 am


Silya:


Nombre: Silya Losarig


 
Edad: 142 años


 
Descripción física: Silya es rubia su cabello cae laciamente hasta mitad de la espalda, tiene una tez bastante pálida que le hace parecer que nunca ha trabajado en el campo ni caminado siquiera sobre él, por tanto muchas personas cuando la ven creen que es alguien importante. Sus ojos grandes y expresivos, son una mezcla entre el castaño y el dorado, que le hace destacar aún más. Su aspecto en general es de una muchacha bastante joven y frágil, a pesar de esto tiene una fuerza y velocidad sobre humana que la hace capaz de cosas bastante sorprendentes. Aunque lleve armas, no parece nada amenazante, más bien parece una chica sensata que nunca las usaría de verdad y que las tiene para no verse indefensa… grave error. Tiene una voz muy suave, dulce y tranquila que hace que cualquier cosa que diga, incluso un insulto, parezca bonito. Silya nunca alza la voz, ya que no considera agradable el gritar, por esto a veces es tan solo un murmullo que no se escucha realmente, pero de igual manera parece importante y te obliga a preguntar qué dijo. Ella tiene una sonrisa cálida y sincera que hace que cualquier cosa, por mala que sea parezca menos importante que antes, pero su mirada es tan expresiva que de vez en cuando refleja lo que tiene en su interior, y no siempre en tranquilidad y felicidad. Las alas de Silya son largas, bellas y totalmente blancas, aunque cuando mata a alguien o hace algo que luego le hace sentir culpable, sus salas se muestran en tonos grises claros. Éstas están todo el rato plegadas perfectamente sobre su espalda, sin que se noten en lo más mínimo, pero por si acaso siempre se pone capas que cubran su espalda. 
 
Imagen:


Descripción psicológica: Es una persona muy honesta consigo misma y con los demás, es bastante detallista. Silya transmite tranquilidad, calma y felicidad allá por donde va, ella se preocupa por todos los seres del planeta, y aunque no lo demuestre nunca quiere herir a nadie. Parece algo callada, pero ese silencio no es incómodo, tan solo le gusta el prescindir de tener que hablar tanto. A pesar de esto superficialmente aparenta ser una persona muy cálida, que es verdad muy en el fondo, pero entre la falsa y la real hay un estado en el que se muestra fría y desinteresada con aquellas personas que ha visto más de dos o tres veces, ya que no quiere cogerle cariño a seres tan efímeros como lo son los humanos o cualquier otro ser que habite allí. Silya tiene una cálida sonrisa para los que no conoce y para los que verdaderamente quiere, y da igual si la encuentras de mal humor, ella será amable y ayudará a lo que sea que necesites, eso sí, sino eres uno de sus objetivos. Ella es bastante solitaria, y no se da cuenta, porque protege a los que quiere sin involucrarse con ellos, incluso si ella tiene que salir herida no dudará ni un momento. Cuando no sabe que hay alguien a veces tiene una mirada triste en el rostro que muestra los restos de su pasado.
 


Historia: Ella era el ser más raro que habitaba en la tierra, hija de un ángel y una mujer mestiza mitad ángel mitad humana, Silya era tres cuartas partes de ángel, ella era el fruto del amor de sus padres, pero también era de la necesidad de un ángel que caminara por la tierra por tiempo indefinido, ya que los ángeles reales no podían pasar más de uno o dos años en la tierra seguidos y luego un periodo de algunos años hasta que volvían a poder pisar la tierra sin que esta los debilitara y los hiciera cambiar de bando y convertirse en un ángel caído que sí podían caminar por la tierra todo el tiempo. Ella se crió con su madre, feliz en un pequeño hogar en medio de ninguna parte, que tenía todo lo que necesitaban para vivir. Ambas eran felices juntas mientras Silya aprendía magia, pero pronto superó a su madre, ella tenía el nivel de casi un ángel, sin llegar a ser tan rápida ni fuerte. Aprendía rápido cualquier cosa que se le enseñara, desde leer hasta tirar con arco, pasando por multitud de disciplinas que no tardaba ni dos semanas en dominar a la perfección. 


Silya también quería mucho a su padre que venía cada cinco años para quedarse uno o dos años con ellas, con él aprendió a volar, que fue lo que más le costó. También se convirtió en una guerrera fuerte, tanto en la espada como en la magia, lo que ella no sabía era que la estaban entrenando para que fuera una protectora del orden y por consiguiente una asesina de humanos y a veces demonios. Siendo todavía cría se enteró de los planes que tenían para ella y simplemente los asimiló como necesarios para que pudiera vivir tranquila, pero eso no pudo durar más tiempo, un grupo de demonios liderados por un ángel caído irrumpieron en su pequeño hogar… se habían enterado mediante el soplo de aquel ángel recientemente caído, de que allí vivía una mestiza con su marido, y su pequeña hija. Ese año su padre no estaba para protegerlas, era la primera vez que ella se encontraba con demonios, y no supo actuar con suficiente rapidez. 


Fueron segundos, minutos u horas las que pasó mirando el cuerpo ensangrentado y cruelmente degollado de su madre, que tenía la mirada perdida dirigida hacia donde estaba ella. Los demonios la habían dejado vivir porque nunca se les pasó por la cabeza que ella fuera hija de un ángel original, pensaban que era hija de un humano e inofensiva con ese pequeño poder, sin embargo el ángel caído culpable de la muerte de su madre se había callado la verdad y le salvó la vida. Él sabía que por más que la hirieran y le doliera como a cualquier persona, ella sanaría, así que después de que los demonios se divirtieran un poco infligiéndole algunas heridas que le habrían causado la muerte si fuera casi humana, les ordenó retirarse, dejando a Silya sola en lo que había sido su antiguo hogar, junto con él cadáver de su preciosa madre a la que tanto había querido. Y allí se quedó llorando, sin comer ni beber durante días o quizás semanas, hasta que unos amigos de su padre la sacaron de allí en brazos y enterraron el cuerpo de su madre. 


Ellos se quedaron con Silya durante dos años, ayudándole a recuperarse de aquel gran trauma sin mucho éxito, sus alas eran cada vez más grises debido a que se sentía responsable de la muerte de su madre y poco después de la caída de su padre, que debido a la tristeza de saber que el alma de su amada había sido llevada al infierno y a su sentimiento de culpabilidad se convirtió en un ángel caído, pero nunca se alió con los demonios, tan solo caminaba por la tierra como un ser sin motivo de existencia, esperando encontrar algo que le hiciera volver a ser quien era. Desde ese día, nunca más se volvió a encontrar con su hija a la cual parecía haber olvidado casi por completo.


Después de unos años, Silya se recuperó y empezó con que tenían en mente los “superiores”, hacía bastantes años que se había iniciado una guerra interminable entre humanos, y por culpa de eso había gran odio, asesinatos, venganzas y maldad, que alimentaban y volvían más poderosos a los demonios, al mismo tiempo, hacía más débiles a los ángeles reales. Por tanto, ella tenía que evitar el mayor número de casos malignos, adelantándose a los acontecimientos, matando así a personas que no habían cometido asesinato para que sus almas no se corrompieran o influyendo para que no ocurriera aquello por lo que estaba debía intervenir. Nunca discutía las órdenes que recibía, pero de repente un día dejó de recibir órdenes, la guerra incrementaba y estaba haciendo imposible a los ángeles comunicarse con ella, y no podían desvelar lo que tanto tiempo habían ocultado, que ellos existían.
 
Gustos:
+ Naturaleza
+ Música
+ Personas
+ Tranquilidad
+ Silencio
+ Viento
+ Volar
+ Usar su magia para el bien
+ Defender a todas las personas
+ Sinceridad
 
Disgustos:
+ Mentiras
+ Recordar cualquier cosa de su pasado
+ Demonios asesinos
+ Humanos corruptos
+ Gritos
+ Suciedad de las ciudades
+ Guerras
+ Cadáveres
 
Magia: Se irá añadiendo con forme vayan apareciendo


Extras: 

Tiene multitud de poderes diferentes, que se irán desvelando poco a poco.

Aunque no lo admitiría Silya nunca aprendió a socializar, ni las ironías y sarcasmos, y esto a veces le dificulta el trabajo.

Por más edad que tenga, sigue teniendo un lado infantil que aparece algunas veces. 

Tiene un arco y un carcaj lleno de flechas y un mandoble. El mandoble cualquiera que intentara cogerlo le sería imposible porque pesa algo así como una tonelada, fue fabricado especialmente para ella, ya que las otras espadas tenían tan poco peso para ella que salían disparadas a cualquier lugar, o se rompían con tan solo coger la empuñadura.

Ella nunca ha odiado a los demonios, ya que no todos son malvados, ni se alimentan de los pecados de los seres vivos. Por eso piensa que hay que mirar a cada demonio individualmente y no como raza.

Color de roleo: f7e240



Cain empezó a reírse, eso me hizo desviar la mirada del baile casi terminado y mirarle directamente. Entonces me explicó que él no estaba hablando de su mujer, sino de mí, su "esposa". Cain no parecía que fuera parar de reír, pero me hizo sonreír y pensar en la casualidad de que mi respuesta coincidiera con las palabras anteriores de él. Me explicó lo que había entendido el jefe de la hermandad, y me sorprendió bastante que se creyera esa patraña, no pude evitar reírme al darme cuenta de lo que se daba a entender en las palabras de Cain. -Al parecer no, pero al menos funcionó- le respondí, mientras miraba su mano extendida, que no estaba segura de que debía hacer con ella, hasta que me preguntó si le concedía un baile, sonreí dulcemente al ver que parecía estar esforzándose para que yo también me divirtiera. Iba a decirle que sí, pero este no espero a mi respuesta, me prometió que no iba a pisarme mientras me arrastraba al centro. Gracias a la acción de Cain, otros muchachos se decidieron a hacer lo mismo, su voz me susurraba divertido de ver a todas las personas que lo habían imitado. Me hizo una reverencia y me tendió la mano, yo le tendí mi mano y le devolví una sonrisa burlona y atrevida -Veamos si sabes bailar...- enseguida de terminar esas palabras empezó la música y con ella los bailes.


Ver perfil de usuario

61 Re: La guerra de los Mil Años el Jue Jul 07, 2016 9:24 am

Cain / Sessaibushi:
-Nombre: Sessaibushi "Cain" DeepDark
-Edad: 130 años
-Descripción fisica: Su apariencia humana es similar a cualquier otro hombre que puedas cruzarte. Pelo algo más largo de lo habitual, de semblante duro, alto y ligeramente corpulento pero nada muy llamativo. Podría ser desde un soldado cualquiera hasta un panadero o un nómada. Apuesto y caballeroso pero con algo extraño. quizás tan solo un sentimiento de incomodidad cuando su mirada es muy fija o un miedo real a que se acerque. La unica diferencia son las orejas en forma de punta que oculta bajo el pelo.
Tras la rotura del sello, mostró su forma demoniaca. Su fuerza, velocidad y destreza se disparan. El color de ojos se torna ambarino y el pelo se alarga cubriendo su cuerpo. Le salen orejas, hocico y cola. Un lobo espectral ocupa el sitio en que antes había un hombre. Sin embargo, puede volver a su forma humana.
Forma humana

Forma demoniaca completa

-Descripción psicológica: A pesar de ser un demonio, su personalidad y educación lo mueve a ayudar a otras personas, humanos, angeles o demonios, e intentará hacer lo que esté en su mano Esta es una forma de vivir muy amable y generosa, pero él sabe que es egoista, pues más que hacerlo por otros, lo hace como compensación por lo ocurrido, para tener la conciencia tranquila.
Si bien sus poderes aumentan cuando los sentimientos negativos que lo rodean son más fuerte
s, este poder va quémandolo como ponzoña venenosa, volviendolo fuerte pero malvado. Por supuesto, no le gusta en absoluto la sensación de estar usando a los demás como canalizadores, por lo que busca liberar su propio poder sin que nadie tenga que odiar, matar o herir a otros. Solo tiene cariño por tres cosas, que lo acompañan en su viaje y de las que jamás se separa: Las espadas que s padre le regaló y una foto que tiene de su familia cuando aún estaban todos.
Conoce su apellido real, pero no tiene cariño ni curiosidad por establecer contacto con sus abuelos, lo que sus padres le contaron fue más que suficiente para que todo el interés que sentia por esos demonios desapareciese.


-Historia: En el mundo de los demonios, conocido como Infierno, no es extraño conocer el enlace entre dos demonios unidos por el interés paterno de aumentar su honor, orgullo y renombre. Allí donde la desolación y los sentimientos amargos son el pan de cada día, cuanto más poder se tiene, mayor respeto corresponde a la familia. Aunque las cosas han cambiado un poco, esta fue la razón de que Learty, una joven de la conocida familia demoníaca Rivernigth, huyera de lo que sus padres habían preparado para ella, de la mano del apuesto sirviente que vivía con ellos.
De esta aventura por los mundos, un amor dio paso a la relación clandestina de ambos jóvenes, que viajaron por el Infierno y la tierra humana conociendo sus costumbres y a sus gentes.
Veinte años después, el timbre de la mansión Rivernigth sonó con un apremiante tono de alarma. Al abrirse la puerta, la dulce Learty envuelta en lágrimas pidió ayuda. La guerra habia estallado en el mundo humano y los habia cogido en medio. Ni el avanzado estado en que se encontraba el embarazo de la chica, ni sus heridas o la presencia del marido de esta, herido gravemente, casi inconsciente, ablandó el corazón de sus padres, que cerraron las puertas fingiendo no reconocerla.
Obligandose a ser fuerte, Learty volvió al mundo humano con su marido. La casa era todo lo que tenian y desde ese momento decidieron dejar atras el apellido de ambos y comenzar la segunda parte de su aventura siendo la familia DeepDark, sin honor, sin conocidos, sin nada.
El doloroso parto tuvo lugar en el mundo humano, la madre quedo exahusta, por lo que Crypthorn tuvo que utilizar todos sus conocimientos en espadas, magia y la fuerza de la que disponia para proteger a su mujer y a su hijo, Sessaibushi, el nombre del hermano fallecido de Cryp.

Tras la recuperación y el encuentro de un lugar donde vivir, cuando el pequeño Sessai cumplia los tres años, sus padres tomaron la decision mas dificil. Al serle imposible ocultar su energia demoniaca, los humanos se sentian agresivos hacia el pequeño. Debian protegerlo. La forma mas segura para todos era aprovechar que los ojos del pequeño tenian un color humano para sellar su potencial y que, a ojos ajenos, fuera un niño humano como tantos otros, hasta que llegase la edad en que fuera capaz de cuidarse.
Para evitar que estuviera completamente indefenso, su padre le enseñó todo lo que sabia sobre el manejo de espadas, reconociendo que Sessai era muy bueno en el manejo de estas, llegando a usar dos y superar a su padre a los 60 años (aparentando de 16). Por su parte, Learty no queria enseñarle nada de poderes demoniacos, por lo que solo le contaron la verdad, evitando contarle lo que pudiera asustarlo.

Ajeno a ellos, la guerra avanzaba y cuando la familia se pensaba segura, un giro los separó, dejando al chico con su madre y al padre desaparecido. Delante de él, un ángel confundido atravesó a su madre con su propia arma. Nadie Tras nada, pero el sello que mantenia al demonio de Sessai oculto se rompió, liberandose. La cara del chico se alargó, sus dientes crecieron y cayo a cuatro patas. Un enorme lobo demoniaco de pelo morado claro y negro miraba a los hombres con ojos ambar, llenos de lagrimas. De un mordisco, enloquecido por el dolor de la perdida, mato a aquel que tenia mas cerca. Uno tras otro, todos mueron entre sus fauces, y solo el angel, que habia salido antes de que Learty muriera, estaba vivo. 
La consciencia de Sessai estaba apagada, y su moral y etica se habia quedado encerrada bajo los recuerdos de la reciente muerte de su madre. Sin ver nada, las muertes continuaron durante un rato, todo aquel que le atacaba, era despedazado, fuera quien fuera.
Nadie parecia capaz de pararlo, pero un lobo similar, de un color mas apagado pero de tamaño mayor consiguio tumbarlo. Mientras Sessai se revolvia, ambos, padre e hijo, volvian a su forma humana. No hicieron falta palabras, Crypthron lo sabia. Su esposa, la madre de Sessai, habia muerto. La sangre emanaba el olor de la desesperacion que intentaba ocultar de su hijo.
Sus caminos tardaron aun 1 año en separarse. Cuando una pista del angel causante de todo aquello hizo que Crypthorn olvidara su camino, las nuevas enseñanzas a su hijo para ayudar a su despertar repentino y ahogar el dolor de la perdida, para guiarse por la venganza en la que jamas habia pensado. La peticion de Sessai de que no lo hiciera tardo en hacer efecto, un par de semanas siguiendo al hombre, apagaron la llama del odio.
Si bien el poder de Crypthorn y Sessaibushi era cada vez mayor por la desesperacion de los humanos, ninguno queria seguir lo que su raza solia escoger. Aquel mundo era el que su madre habia escogido, en el que habian vivido durante tanto tiempo y donde ella habia muerto. En un viaje a la tumba de Learty, padre e hijo sabian el siguiente paso. Aventuras separadas, necesitaban pensar, digerir lo ocurrido. Crypthorn partio al anochecer en direccion norte. Sin despedidas, llantos o mentiras. Solo una promesa de reencontrarse cuando sus almas estuvieran recuperadas.
Seis años después, el dia a dia de Cain, el nombre humano que Sessai adopto por ser mas facil que el real, se basaba en ayudar a aquellos que lo necesitaban, a la fuerza si era necesario.

-Gustos y disgustos:
 +Las noches de luna llena
 +Ayudar a la gente
 +Su poder demoníaco cuando esta bajo control
 +Carne
 +Las noches con luna llena
 -Matar por error
 -Descontrolarse
 -Quedarse bloqueado
 -Pescado

-Poderes: En forma demonica tiene la capacidad de volar sin necesidad de alas, moverse de forma veloz, respirar y moverse por zonas contaminadas, comer comida cruda...
*Poderes de demonio estándar:
Ver el aura de las personas: Al utilizarlo para aumentar su poder, desarrollaron la capacidad de ver las auras. Su forma y color es diferente en cada persona, pero solo se ven cuando el dueño siente algo fuerte. La textura es siempre similar a un vaho, semitransparente, no se "ve" a no ser que se mire.
Visiones de un futuro cercano: El leido debe estar dormido, inconsciente o en coma para poder ser objeto de este poder. El r"ritual" es diferente para cada familia, pero el resultado es siempre el mismo, entre 5 y 10 segundos de una escena que ocurrira en el futuro. No es un poder exacto, podría mostrar un peligro, una pista o simplemente una imagen de lo que va a desayunar.

-Extras: Sus padres escogieron un apellido nuevo para su familia, evitando asi dañar de alguna forma a la familia de la chica.
Entre sus ropas esconde una vieja foto de sus padres con él de niño, cuando sus poderes estaban ya sellados.
Le gusta ser un demonio, no odia su naturaleza, a pesar de arrepentirse de lo que hizo.
Silya comenzaba a estar relajada, por fin sonreía y eso hacía que la caja pesase más. Al final no podría levantarla... claro que era todo imaginación mía, o eso esperaba. La música comenzó con suavidad, haciendo que cada pareja, absorta en su mundo, empezase a moverse con similares movimientos, formando una coreografía que, si bien era un poco descoordinada, se seguía viendo perfecta desde fuera. Dentro, cada humano miraba a los ojos a su acompañante, perdido en algún recuerdo o pensamiento agradable. Mientras seguía los pasos que todos daban a la par, me daba cuenta de detalles en los que antes no me había fijado, como el suave tono de pelo de mi compañera, su mueca burlona o el color de sus ojos, que parecía brillar bajo la luna. Cada paso me perdía un poco más en aquellos orbes ambarinos, que me recordaban al sol, al oro recien pulido, a la miel dulce de un panal desconocido... Notaba el pulso acelerado, asi que aparté la mirada.
El calor de quienes nos rodeaban, conforme avanzaba el tiempo era cada vez mayor... tanto que comenzaba a ser... molesto, pues aunque para mi el calor que emanaban era agradable, mi cuerpo lo notaba extraño, por mi simple naturaleza, haciendo que el pelo se me erizase y agudizara mis sentidos. Era molesto sentirse tan alerta cuando todo alrededor estaba tranquilo, pero no quería estropear el momento y transformarme allí, como mi instinto me pedía. Gruñí bajo cuando una pareja chocó contra nosotros, que danzábamos algo más lento que los otros.
-Lo siento -Me disculpé un segundo despues, consciente de mi comportamiento extraño y repentino. Dejé de lado eso y me centré en pensar en los pasos que debía dar, relajandome lo suficiente para poder ser normal de nuevo.
-Tanta felicidad perturba mi naturaleza -Le expliqué en bajito a Silya sin saber si me había preguntado o no. Al levantar la vista, en uno de los giros, crucé mi mirada con la asustada chica con quien me había chocado que, habiendodejado de bailar, miraba hacia mi con expresión de temor, mientras le contaba algo a su acompañante.
-...y mira sus orejas... -Alcancé a oir tras todo el ruido que nos rodeaba. Eso hizo que yo también me parase. Maldita sea... me había centrado tanto en no ser yo que había olvidado taparme lo unico que me diferenciaba de los humanos. Sin poder evitarlo, agarré algo mas fuerte a Silya, no para herirla, pero si como para que le fuera incómodo. "Tengo que irme... o atacaran a Silya... tengo que irme..." mi cabeza solo iba de una salida a otra, en todas ellas debía transformarme para poder saltar las murallas y en cualquier caso un mínimo de personas saldrían heridas en mi escapada fugaz. Debía cambiar cuando estuviera lejos de allí, justo antes de salir. Pero no podía dejarla sola, le harían algo y nada bueno. Ahora era un lobo encerrado en una jaula de humanos, no sabía que hace ni cuanto llevaba quieto. Levanté la vista para mirar a la única persona de ahi que sabía sobre mi. "Ayudame..." Pense sin decir nada.


_________________

Ver perfil de usuario

62 Re: La guerra de los Mil Años el Jue Jul 07, 2016 10:36 am


Silya:


Nombre: Silya Losarig


 
Edad: 142 años


 
Descripción física: Silya es rubia su cabello cae laciamente hasta mitad de la espalda, tiene una tez bastante pálida que le hace parecer que nunca ha trabajado en el campo ni caminado siquiera sobre él, por tanto muchas personas cuando la ven creen que es alguien importante. Sus ojos grandes y expresivos, son una mezcla entre el castaño y el dorado, que le hace destacar aún más. Su aspecto en general es de una muchacha bastante joven y frágil, a pesar de esto tiene una fuerza y velocidad sobre humana que la hace capaz de cosas bastante sorprendentes. Aunque lleve armas, no parece nada amenazante, más bien parece una chica sensata que nunca las usaría de verdad y que las tiene para no verse indefensa… grave error. Tiene una voz muy suave, dulce y tranquila que hace que cualquier cosa que diga, incluso un insulto, parezca bonito. Silya nunca alza la voz, ya que no considera agradable el gritar, por esto a veces es tan solo un murmullo que no se escucha realmente, pero de igual manera parece importante y te obliga a preguntar qué dijo. Ella tiene una sonrisa cálida y sincera que hace que cualquier cosa, por mala que sea parezca menos importante que antes, pero su mirada es tan expresiva que de vez en cuando refleja lo que tiene en su interior, y no siempre en tranquilidad y felicidad. Las alas de Silya son largas, bellas y totalmente blancas, aunque cuando mata a alguien o hace algo que luego le hace sentir culpable, sus salas se muestran en tonos grises claros. Éstas están todo el rato plegadas perfectamente sobre su espalda, sin que se noten en lo más mínimo, pero por si acaso siempre se pone capas que cubran su espalda. 
 
Imagen:


Descripción psicológica: Es una persona muy honesta consigo misma y con los demás, es bastante detallista. Silya transmite tranquilidad, calma y felicidad allá por donde va, ella se preocupa por todos los seres del planeta, y aunque no lo demuestre nunca quiere herir a nadie. Parece algo callada, pero ese silencio no es incómodo, tan solo le gusta el prescindir de tener que hablar tanto. A pesar de esto superficialmente aparenta ser una persona muy cálida, que es verdad muy en el fondo, pero entre la falsa y la real hay un estado en el que se muestra fría y desinteresada con aquellas personas que ha visto más de dos o tres veces, ya que no quiere cogerle cariño a seres tan efímeros como lo son los humanos o cualquier otro ser que habite allí. Silya tiene una cálida sonrisa para los que no conoce y para los que verdaderamente quiere, y da igual si la encuentras de mal humor, ella será amable y ayudará a lo que sea que necesites, eso sí, sino eres uno de sus objetivos. Ella es bastante solitaria, y no se da cuenta, porque protege a los que quiere sin involucrarse con ellos, incluso si ella tiene que salir herida no dudará ni un momento. Cuando no sabe que hay alguien a veces tiene una mirada triste en el rostro que muestra los restos de su pasado.
 


Historia: Ella era el ser más raro que habitaba en la tierra, hija de un ángel y una mujer mestiza mitad ángel mitad humana, Silya era tres cuartas partes de ángel, ella era el fruto del amor de sus padres, pero también era de la necesidad de un ángel que caminara por la tierra por tiempo indefinido, ya que los ángeles reales no podían pasar más de uno o dos años en la tierra seguidos y luego un periodo de algunos años hasta que volvían a poder pisar la tierra sin que esta los debilitara y los hiciera cambiar de bando y convertirse en un ángel caído que sí podían caminar por la tierra todo el tiempo. Ella se crió con su madre, feliz en un pequeño hogar en medio de ninguna parte, que tenía todo lo que necesitaban para vivir. Ambas eran felices juntas mientras Silya aprendía magia, pero pronto superó a su madre, ella tenía el nivel de casi un ángel, sin llegar a ser tan rápida ni fuerte. Aprendía rápido cualquier cosa que se le enseñara, desde leer hasta tirar con arco, pasando por multitud de disciplinas que no tardaba ni dos semanas en dominar a la perfección. 


Silya también quería mucho a su padre que venía cada cinco años para quedarse uno o dos años con ellas, con él aprendió a volar, que fue lo que más le costó. También se convirtió en una guerrera fuerte, tanto en la espada como en la magia, lo que ella no sabía era que la estaban entrenando para que fuera una protectora del orden y por consiguiente una asesina de humanos y a veces demonios. Siendo todavía cría se enteró de los planes que tenían para ella y simplemente los asimiló como necesarios para que pudiera vivir tranquila, pero eso no pudo durar más tiempo, un grupo de demonios liderados por un ángel caído irrumpieron en su pequeño hogar… se habían enterado mediante el soplo de aquel ángel recientemente caído, de que allí vivía una mestiza con su marido, y su pequeña hija. Ese año su padre no estaba para protegerlas, era la primera vez que ella se encontraba con demonios, y no supo actuar con suficiente rapidez. 


Fueron segundos, minutos u horas las que pasó mirando el cuerpo ensangrentado y cruelmente degollado de su madre, que tenía la mirada perdida dirigida hacia donde estaba ella. Los demonios la habían dejado vivir porque nunca se les pasó por la cabeza que ella fuera hija de un ángel original, pensaban que era hija de un humano e inofensiva con ese pequeño poder, sin embargo el ángel caído culpable de la muerte de su madre se había callado la verdad y le salvó la vida. Él sabía que por más que la hirieran y le doliera como a cualquier persona, ella sanaría, así que después de que los demonios se divirtieran un poco infligiéndole algunas heridas que le habrían causado la muerte si fuera casi humana, les ordenó retirarse, dejando a Silya sola en lo que había sido su antiguo hogar, junto con él cadáver de su preciosa madre a la que tanto había querido. Y allí se quedó llorando, sin comer ni beber durante días o quizás semanas, hasta que unos amigos de su padre la sacaron de allí en brazos y enterraron el cuerpo de su madre. 


Ellos se quedaron con Silya durante dos años, ayudándole a recuperarse de aquel gran trauma sin mucho éxito, sus alas eran cada vez más grises debido a que se sentía responsable de la muerte de su madre y poco después de la caída de su padre, que debido a la tristeza de saber que el alma de su amada había sido llevada al infierno y a su sentimiento de culpabilidad se convirtió en un ángel caído, pero nunca se alió con los demonios, tan solo caminaba por la tierra como un ser sin motivo de existencia, esperando encontrar algo que le hiciera volver a ser quien era. Desde ese día, nunca más se volvió a encontrar con su hija a la cual parecía haber olvidado casi por completo.


Después de unos años, Silya se recuperó y empezó con que tenían en mente los “superiores”, hacía bastantes años que se había iniciado una guerra interminable entre humanos, y por culpa de eso había gran odio, asesinatos, venganzas y maldad, que alimentaban y volvían más poderosos a los demonios, al mismo tiempo, hacía más débiles a los ángeles reales. Por tanto, ella tenía que evitar el mayor número de casos malignos, adelantándose a los acontecimientos, matando así a personas que no habían cometido asesinato para que sus almas no se corrompieran o influyendo para que no ocurriera aquello por lo que estaba debía intervenir. Nunca discutía las órdenes que recibía, pero de repente un día dejó de recibir órdenes, la guerra incrementaba y estaba haciendo imposible a los ángeles comunicarse con ella, y no podían desvelar lo que tanto tiempo habían ocultado, que ellos existían.
 
Gustos:
+ Naturaleza
+ Música
+ Personas
+ Tranquilidad
+ Silencio
+ Viento
+ Volar
+ Usar su magia para el bien
+ Defender a todas las personas
+ Sinceridad
 
Disgustos:
+ Mentiras
+ Recordar cualquier cosa de su pasado
+ Demonios asesinos
+ Humanos corruptos
+ Gritos
+ Suciedad de las ciudades
+ Guerras
+ Cadáveres
 
Magia: Se irá añadiendo con forme vayan apareciendo


Extras: 

Tiene multitud de poderes diferentes, que se irán desvelando poco a poco.

Aunque no lo admitiría Silya nunca aprendió a socializar, ni las ironías y sarcasmos, y esto a veces le dificulta el trabajo.

Por más edad que tenga, sigue teniendo un lado infantil que aparece algunas veces. 

Tiene un arco y un carcaj lleno de flechas y un mandoble. El mandoble cualquiera que intentara cogerlo le sería imposible porque pesa algo así como una tonelada, fue fabricado especialmente para ella, ya que las otras espadas tenían tan poco peso para ella que salían disparadas a cualquier lugar, o se rompían con tan solo coger la empuñadura.

Ella nunca ha odiado a los demonios, ya que no todos son malvados, ni se alimentan de los pecados de los seres vivos. Por eso piensa que hay que mirar a cada demonio individualmente y no como raza.

Color de roleo: f7e240



Empecé a bailar al son de la música, mientras evaluaba los pasos de mi pareja de baile que parecía saberse la coreografía, tenía la mirada fija en mis ojos, cómo si pudiera ver en ellos algo que ni yo misma sabía lo que era, no aparté la vista, ya que no me resultaba incómoda su forma de mirarme, al final desvió su atención a otra cosa y dejó poner los ojos en mi. Cada vez las auras parecía más felices y divertidas, menos la de Cain, éste estaba algo extraño, pensé en preguntárselo, pero una pareja chocó contra nosotros quitándome la oportunidad de preguntarle si estaba bien. Él se disculpó con la pareja tras haberles gruñido y poco a poco fue volviendo a bailar normal, Cain me explicó el por qué estaba tan raro a lo que solo pude dar un ligero asentimiento de comprensión.

Cain dejó de bailar de repente, cuando tenía la mirada puesta en la chica con la que nos habíamos chocado poco antes, y al ver el terror que tenía la muchacha me di cuenta, Cain tenía las orejas sin cubrir... Estábamos en problemas, y él era el que parecía darse más cuenta ya que me sujetaba el brazo derecho con algo más de fuerza de lo habitual, no me molestaba, pero si hubiera sido humana, seguramente me estaría quejando de molestia o dolor. Podía ver su mirada de pánico buscando una salida o algo que pudiéramos hacer para huir de allí, hasta que fijo su mirada en mí diciendo palabras que nadie podía oír pero que comprendía completamente -Déjamelo a mí- murmuré de forma casi inaudible.

Volví a sonreír esta vez de forma más picaresca, mientras me acercaba a él al ritmo de la música, dejé que mi cuerpo se pegara al suyo y con la mano izquierda que no me estaba agarrando la pasé lentamente pos su cabello hasta peinárselo completamente sin que se vieran sus orejas, durante todo ese rato estuve bailando de forma algo más provocativa de lo que me gustaría. Podía notar multitud de miradas, pero no se estaban fijando en él, sino en mí y en mi forma de moverme, sin que yo supiera que tan impactante era mi forma de bailar. Acerqué mis labios a los de Cain y a unos milímetros me detuve para mirar de reojo a la joven muchacha y a su acompañante, que parecía haber olvidado completamente lo que le había dicho su compañera de baile –Creo que estas muy cansada de bailar, serán imaginaciones tuyas- le comentó el chico desviando su mirada de mi y llevándose consigo a la chica que estaba bastante sonrojada y asentía murmurando algo como que debía de ser eso.

Justo después de que se marcharan me separé de Cain sin terminar la trayectoria que parecía fijada, y esperé a que me dijera que quería hacer, si seguir bailando, o salir de allí ahora que todavía podíamos.

Ver perfil de usuario

63 Re: La guerra de los Mil Años el Jue Jul 07, 2016 5:40 pm

Cain / Sessaibushi:
-Nombre: Sessaibushi "Cain" DeepDark
-Edad: 130 años
-Descripción fisica: Su apariencia humana es similar a cualquier otro hombre que puedas cruzarte. Pelo algo más largo de lo habitual, de semblante duro, alto y ligeramente corpulento pero nada muy llamativo. Podría ser desde un soldado cualquiera hasta un panadero o un nómada. Apuesto y caballeroso pero con algo extraño. quizás tan solo un sentimiento de incomodidad cuando su mirada es muy fija o un miedo real a que se acerque. La unica diferencia son las orejas en forma de punta que oculta bajo el pelo.
Tras la rotura del sello, mostró su forma demoniaca. Su fuerza, velocidad y destreza se disparan. El color de ojos se torna ambarino y el pelo se alarga cubriendo su cuerpo. Le salen orejas, hocico y cola. Un lobo espectral ocupa el sitio en que antes había un hombre. Sin embargo, puede volver a su forma humana.
Forma humana

Forma demoniaca completa

-Descripción psicológica: A pesar de ser un demonio, su personalidad y educación lo mueve a ayudar a otras personas, humanos, angeles o demonios, e intentará hacer lo que esté en su mano Esta es una forma de vivir muy amable y generosa, pero él sabe que es egoista, pues más que hacerlo por otros, lo hace como compensación por lo ocurrido, para tener la conciencia tranquila.
Si bien sus poderes aumentan cuando los sentimientos negativos que lo rodean son más fuerte
s, este poder va quémandolo como ponzoña venenosa, volviendolo fuerte pero malvado. Por supuesto, no le gusta en absoluto la sensación de estar usando a los demás como canalizadores, por lo que busca liberar su propio poder sin que nadie tenga que odiar, matar o herir a otros. Solo tiene cariño por tres cosas, que lo acompañan en su viaje y de las que jamás se separa: Las espadas que su padre le regaló y una foto que tiene de su familia cuando aún estaban todos.
Conoce su apellido real, pero no tiene cariño ni curiosidad por establecer contacto con sus abuelos, lo que sus padres le contaron fue más que suficiente para que todo el interés que sentia por esos demonios desapareciese.


-Historia: En el mundo de los demonios, conocido como Infierno, no es extraño conocer el enlace entre dos demonios unidos por el interés paterno de aumentar su honor, orgullo y renombre. Allí donde la desolación y los sentimientos amargos son el pan de cada día, cuanto más poder se tiene, mayor respeto corresponde a la familia. Aunque las cosas han cambiado un poco, esta fue la razón de que Learty, una joven de la conocida familia demoníaca Rivernigth, huyera de lo que sus padres habían preparado para ella, de la mano del apuesto sirviente que vivía con ellos.
De esta aventura por los mundos, un amor dio paso a la relación clandestina de ambos jóvenes, que viajaron por el Infierno y la tierra humana conociendo sus costumbres y a sus gentes.
Veinte años después, el timbre de la mansión Rivernigth sonó con un apremiante tono de alarma. Al abrirse la puerta, la dulce Learty envuelta en lágrimas pidió ayuda. La guerra habia estallado en el mundo humano y los habia cogido en medio. Ni el avanzado estado en que se encontraba el embarazo de la chica, ni sus heridas o la presencia del marido de esta, herido gravemente, casi inconsciente, ablandó el corazón de sus padres, que cerraron las puertas fingiendo no reconocerla.
Obligandose a ser fuerte, Learty volvió al mundo humano con su marido. La casa era todo lo que tenian y desde ese momento decidieron dejar atras el apellido de ambos y comenzar la segunda parte de su aventura siendo la familia DeepDark, sin honor, sin conocidos, sin nada.
El doloroso parto tuvo lugar en el mundo humano, la madre quedo exahusta, por lo que Crypthorn tuvo que utilizar todos sus conocimientos en espadas, magia y la fuerza de la que disponia para proteger a su mujer y a su hijo, Sessaibushi, el nombre del hermano fallecido de Cryp.

Tras la recuperación y el encuentro de un lugar donde vivir, cuando el pequeño Sessai cumplia los tres años, sus padres tomaron la decision mas dificil. Al serle imposible ocultar su energia demoniaca, los humanos se sentian agresivos hacia el pequeño. Debian protegerlo. La forma mas segura para todos era aprovechar que los ojos del pequeño tenian un color humano para sellar su potencial y que, a ojos ajenos, fuera un niño humano como tantos otros, hasta que llegase la edad en que fuera capaz de cuidarse.
Para evitar que estuviera completamente indefenso, su padre le enseñó todo lo que sabia sobre el manejo de espadas, reconociendo que Sessai era muy bueno en el manejo de estas, llegando a usar dos y superar a su padre a los 60 años (aparentando de 16). Por su parte, Learty no queria enseñarle nada de poderes demoniacos, por lo que solo le contaron la verdad, evitando contarle lo que pudiera asustarlo.

Ajeno a ellos, la guerra avanzaba y cuando la familia se pensaba segura, un giro los separó, dejando al chico con su madre y al padre desaparecido. Delante de él, un ángel confundido atravesó a su madre con su propia arma. Nadie Tras nada, pero el sello que mantenia al demonio de Sessai oculto se rompió, liberandose. La cara del chico se alargó, sus dientes crecieron y cayo a cuatro patas. Un enorme lobo demoniaco de pelo morado claro y negro miraba a los hombres con ojos ambar, llenos de lagrimas. De un mordisco, enloquecido por el dolor de la perdida, mato a aquel que tenia mas cerca. Uno tras otro, todos mueron entre sus fauces, y solo el angel, que habia salido antes de que Learty muriera, estaba vivo. 
La consciencia de Sessai estaba apagada, y su moral y etica se habia quedado encerrada bajo los recuerdos de la reciente muerte de su madre. Sin ver nada, las muertes continuaron durante un rato, todo aquel que le atacaba, era despedazado, fuera quien fuera.
Nadie parecia capaz de pararlo, pero un lobo similar, de un color mas apagado pero de tamaño mayor consiguio tumbarlo. Mientras Sessai se revolvia, ambos, padre e hijo, volvian a su forma humana. No hicieron falta palabras, Crypthron lo sabia. Su esposa, la madre de Sessai, habia muerto. La sangre emanaba el olor de la desesperacion que intentaba ocultar de su hijo.
Sus caminos tardaron aun 1 año en separarse. Cuando una pista del angel causante de todo aquello hizo que Crypthorn olvidara su camino, las nuevas enseñanzas a su hijo para ayudar a su despertar repentino y ahogar el dolor de la perdida, para guiarse por la venganza en la que jamas habia pensado. La peticion de Sessai de que no lo hiciera tardo en hacer efecto, un par de semanas siguiendo al hombre, apagaron la llama del odio.
Si bien el poder de Crypthorn y Sessaibushi era cada vez mayor por la desesperacion de los humanos, ninguno queria seguir lo que su raza solia escoger. Aquel mundo era el que su madre habia escogido, en el que habian vivido durante tanto tiempo y donde ella habia muerto. En un viaje a la tumba de Learty, padre e hijo sabian el siguiente paso. Aventuras separadas, necesitaban pensar, digerir lo ocurrido. Crypthorn partio al anochecer en direccion norte. Sin despedidas, llantos o mentiras. Solo una promesa de reencontrarse cuando sus almas estuvieran recuperadas.
Seis años después, el dia a dia de Cain, el nombre humano que Sessai adopto por ser mas facil que el real, se basaba en ayudar a aquellos que lo necesitaban, a la fuerza si era necesario.

-Gustos y disgustos:
 +Las noches de luna llena
 +Ayudar a la gente
 +Su poder demoníaco cuando esta bajo control
 +Carne
 +Las noches con luna llena
 -Matar por error
 -Descontrolarse
 -Quedarse bloqueado
 -Pescado

-Poderes: En forma demonica tiene la capacidad de volar sin necesidad de alas, moverse de forma veloz, respirar y moverse por zonas contaminadas, comer comida cruda...
*Poderes de demonio estándar:
Ver el aura de las personas: Al utilizarlo para aumentar su poder, desarrollaron la capacidad de ver las auras. Su forma y color es diferente en cada persona, pero solo se ven cuando el dueño siente algo fuerte. La textura es siempre similar a un vaho, semitransparente, no se "ve" a no ser que se mire.
Visiones de un futuro cercano: El leido debe estar dormido, inconsciente o en coma para poder ser objeto de este poder. El "ritual" es diferente para cada familia, pero el resultado es siempre el mismo, entre 5 y 10 segundos de una escena que ocurrira en el futuro. No es un poder exacto, podría mostrar un peligro, una pista o simplemente una imagen de lo que va a desayunar.

-Extras: Sus padres escogieron un apellido nuevo para su familia, evitando asi dañar de alguna forma a la familia de la chica.
Entre sus ropas esconde una vieja foto de sus padres con él de niño, cuando sus poderes estaban ya sellados.
Le gusta ser un demonio, no odia su naturaleza, a pesar de arrepentirse de lo que hizo.
Tenía el juicio bastante nublado, pero no alcancé a dar un paso en la dirección que había escogido, escuché entre la oscuridad la voz de Silya, que mantenía su vista en mis ojos. Cuando quise darme cuenta... la tenía pegada a mi, bailando, acariciandome. "¿Qué...?" No estaba seguro de lo que ocurría y aunque una alarma continuaba encendida en mi cabeza, la mayor parte de mi cuerpo no apartaba su atención de ella, a sus movimientos, sus curvas. Su baile era provocativo, sexy, todos habían vuelto la vista para mirarla, haciendo que un pequeño diablillo se levantase a gritarles que dejaran de mirar, pero no tenía derecho, no era nada, no eramos nada.
Mi corazón comenzó a acelerarse, pum, pum, pumpum, pumpum, pumpumpum
, cada vez más rápido. Hacía bastante tiempo que no me... excitaba de esa forma... y, sin embargo, continuaba quieto, sin saber como reaccionar o que decir. Solo sabía que mi mente rebotaba dentro de mi cabeza, encantada con lo que veía.
Vagamente escuché que la chica con quién nos habíamos chocado era reprendida por su pareja, asegurandole que serían imaginaciones suyas. En ese momento, sentí que tenia las orejas cubiertas, Silya me había salvado... de nuevo. Mi acompañante se separó de mí no mucho despues, mirandome a los ojos aun. Cerré la boca, que se me había quedado abierta y tardé un poquito en procesar algo inteligible.

-¡Dejad de mirar asi a mi esposa! -Exclamé para el resto, que empezaron a reirse y siguieron bailando -Gracias -Le sonreí y, cogiendola de la mano, la aparté del grupo, con delicadeza, donde no nos vieran.
-Me has salvado -Era el momento, no había otro mejor. estabamos solos y si reaccionaba mal podía huir donde estaban todos -, y... -Metí la mano en mi bolsillo... toqué la cajita y... comencé a dudar. ¿Le gustaría? ¿Debía darselo? No tenía mucho significado, pero no quería asustarla...
-Tomasinoloquierespuedestirarloregalarlo -Me había atropellado, dudaba que se me hubiera entendido. Me sonrojé por ser tan imbécil ¿desde cuando dudaba tanto? Carraspeé y lo intenté de nuevo -Te lo regalo... como agradecimiento por todo -A cada palabra mi cara brillaba más, parecia una luciernaga rebelde roja -, no es mucho, pero... me ha encantado viajar contigo.. o bueno... lo que sea -Le puse el regalo entre las manos -Abrelo antes de que salga huyendo -Pedí, completamente sincero.


_________________

Ver perfil de usuario

64 Re: La guerra de los Mil Años el Vie Jul 08, 2016 12:55 pm


Silya:


Nombre: Silya Losarig


 
Edad: 142 años


 
Descripción física: Silya es rubia su cabello cae laciamente hasta mitad de la espalda, tiene una tez bastante pálida que le hace parecer que nunca ha trabajado en el campo ni caminado siquiera sobre él, por tanto muchas personas cuando la ven creen que es alguien importante. Sus ojos grandes y expresivos, son una mezcla entre el castaño y el dorado, que le hace destacar aún más. Su aspecto en general es de una muchacha bastante joven y frágil, a pesar de esto tiene una fuerza y velocidad sobre humana que la hace capaz de cosas bastante sorprendentes. Aunque lleve armas, no parece nada amenazante, más bien parece una chica sensata que nunca las usaría de verdad y que las tiene para no verse indefensa… grave error. Tiene una voz muy suave, dulce y tranquila que hace que cualquier cosa que diga, incluso un insulto, parezca bonito. Silya nunca alza la voz, ya que no considera agradable el gritar, por esto a veces es tan solo un murmullo que no se escucha realmente, pero de igual manera parece importante y te obliga a preguntar qué dijo. Ella tiene una sonrisa cálida y sincera que hace que cualquier cosa, por mala que sea parezca menos importante que antes, pero su mirada es tan expresiva que de vez en cuando refleja lo que tiene en su interior, y no siempre en tranquilidad y felicidad. Las alas de Silya son largas, bellas y totalmente blancas, aunque cuando mata a alguien o hace algo que luego le hace sentir culpable, sus salas se muestran en tonos grises claros. Éstas están todo el rato plegadas perfectamente sobre su espalda, sin que se noten en lo más mínimo, pero por si acaso siempre se pone capas que cubran su espalda. 
 
Imagen:


Descripción psicológica: Es una persona muy honesta consigo misma y con los demás, es bastante detallista. Silya transmite tranquilidad, calma y felicidad allá por donde va, ella se preocupa por todos los seres del planeta, y aunque no lo demuestre nunca quiere herir a nadie. Parece algo callada, pero ese silencio no es incómodo, tan solo le gusta el prescindir de tener que hablar tanto. A pesar de esto superficialmente aparenta ser una persona muy cálida, que es verdad muy en el fondo, pero entre la falsa y la real hay un estado en el que se muestra fría y desinteresada con aquellas personas que ha visto más de dos o tres veces, ya que no quiere cogerle cariño a seres tan efímeros como lo son los humanos o cualquier otro ser que habite allí. Silya tiene una cálida sonrisa para los que no conoce y para los que verdaderamente quiere, y da igual si la encuentras de mal humor, ella será amable y ayudará a lo que sea que necesites, eso sí, sino eres uno de sus objetivos. Ella es bastante solitaria, y no se da cuenta, porque protege a los que quiere sin involucrarse con ellos, incluso si ella tiene que salir herida no dudará ni un momento. Cuando no sabe que hay alguien a veces tiene una mirada triste en el rostro que muestra los restos de su pasado.
 


Historia: Ella era el ser más raro que habitaba en la tierra, hija de un ángel y una mujer mestiza mitad ángel mitad humana, Silya era tres cuartas partes de ángel, ella era el fruto del amor de sus padres, pero también era de la necesidad de un ángel que caminara por la tierra por tiempo indefinido, ya que los ángeles reales no podían pasar más de uno o dos años en la tierra seguidos y luego un periodo de algunos años hasta que volvían a poder pisar la tierra sin que esta los debilitara y los hiciera cambiar de bando y convertirse en un ángel caído que sí podían caminar por la tierra todo el tiempo. Ella se crió con su madre, feliz en un pequeño hogar en medio de ninguna parte, que tenía todo lo que necesitaban para vivir. Ambas eran felices juntas mientras Silya aprendía magia, pero pronto superó a su madre, ella tenía el nivel de casi un ángel, sin llegar a ser tan rápida ni fuerte. Aprendía rápido cualquier cosa que se le enseñara, desde leer hasta tirar con arco, pasando por multitud de disciplinas que no tardaba ni dos semanas en dominar a la perfección. 


Silya también quería mucho a su padre que venía cada cinco años para quedarse uno o dos años con ellas, con él aprendió a volar, que fue lo que más le costó. También se convirtió en una guerrera fuerte, tanto en la espada como en la magia, lo que ella no sabía era que la estaban entrenando para que fuera una protectora del orden y por consiguiente una asesina de humanos y a veces demonios. Siendo todavía cría se enteró de los planes que tenían para ella y simplemente los asimiló como necesarios para que pudiera vivir tranquila, pero eso no pudo durar más tiempo, un grupo de demonios liderados por un ángel caído irrumpieron en su pequeño hogar… se habían enterado mediante el soplo de aquel ángel recientemente caído, de que allí vivía una mestiza con su marido, y su pequeña hija. Ese año su padre no estaba para protegerlas, era la primera vez que ella se encontraba con demonios, y no supo actuar con suficiente rapidez. 


Fueron segundos, minutos u horas las que pasó mirando el cuerpo ensangrentado y cruelmente degollado de su madre, que tenía la mirada perdida dirigida hacia donde estaba ella. Los demonios la habían dejado vivir porque nunca se les pasó por la cabeza que ella fuera hija de un ángel original, pensaban que era hija de un humano e inofensiva con ese pequeño poder, sin embargo el ángel caído culpable de la muerte de su madre se había callado la verdad y le salvó la vida. Él sabía que por más que la hirieran y le doliera como a cualquier persona, ella sanaría, así que después de que los demonios se divirtieran un poco infligiéndole algunas heridas que le habrían causado la muerte si fuera casi humana, les ordenó retirarse, dejando a Silya sola en lo que había sido su antiguo hogar, junto con él cadáver de su preciosa madre a la que tanto había querido. Y allí se quedó llorando, sin comer ni beber durante días o quizás semanas, hasta que unos amigos de su padre la sacaron de allí en brazos y enterraron el cuerpo de su madre. 


Ellos se quedaron con Silya durante dos años, ayudándole a recuperarse de aquel gran trauma sin mucho éxito, sus alas eran cada vez más grises debido a que se sentía responsable de la muerte de su madre y poco después de la caída de su padre, que debido a la tristeza de saber que el alma de su amada había sido llevada al infierno y a su sentimiento de culpabilidad se convirtió en un ángel caído, pero nunca se alió con los demonios, tan solo caminaba por la tierra como un ser sin motivo de existencia, esperando encontrar algo que le hiciera volver a ser quien era. Desde ese día, nunca más se volvió a encontrar con su hija a la cual parecía haber olvidado casi por completo.


Después de unos años, Silya se recuperó y empezó con que tenían en mente los “superiores”, hacía bastantes años que se había iniciado una guerra interminable entre humanos, y por culpa de eso había gran odio, asesinatos, venganzas y maldad, que alimentaban y volvían más poderosos a los demonios, al mismo tiempo, hacía más débiles a los ángeles reales. Por tanto, ella tenía que evitar el mayor número de casos malignos, adelantándose a los acontecimientos, matando así a personas que no habían cometido asesinato para que sus almas no se corrompieran o influyendo para que no ocurriera aquello por lo que estaba debía intervenir. Nunca discutía las órdenes que recibía, pero de repente un día dejó de recibir órdenes, la guerra incrementaba y estaba haciendo imposible a los ángeles comunicarse con ella, y no podían desvelar lo que tanto tiempo habían ocultado, que ellos existían.
 
Gustos:
+ Naturaleza
+ Música
+ Personas
+ Tranquilidad
+ Silencio
+ Viento
+ Volar
+ Usar su magia para el bien
+ Defender a todas las personas
+ Sinceridad
 
Disgustos:
+ Mentiras
+ Recordar cualquier cosa de su pasado
+ Demonios asesinos
+ Humanos corruptos
+ Gritos
+ Suciedad de las ciudades
+ Guerras
+ Cadáveres
 
Magia: Se irá añadiendo con forme vayan apareciendo


Extras: 

Tiene multitud de poderes diferentes, que se irán desvelando poco a poco.

Aunque no lo admitiría Silya nunca aprendió a socializar, ni las ironías y sarcasmos, y esto a veces le dificulta el trabajo.

Por más edad que tenga, sigue teniendo un lado infantil que aparece algunas veces. 

Tiene un arco y un carcaj lleno de flechas y un mandoble. El mandoble cualquiera que intentara cogerlo le sería imposible porque pesa algo así como una tonelada, fue fabricado especialmente para ella, ya que las otras espadas tenían tan poco peso para ella que salían disparadas a cualquier lugar, o se rompían con tan solo coger la empuñadura.

Ella nunca ha odiado a los demonios, ya que no todos son malvados, ni se alimentan de los pecados de los seres vivos. Por eso piensa que hay que mirar a cada demonio individualmente y no como raza.

Color de roleo: f7e240


Cerró su boca, para poco después exclamar que me dejaran de mirar, todos incluida yo, nos empezamos a reír y segundos después siguieron con el baile. Cain me agradeció y sonrío, me gustaba mucho su sonrisa era tranquila y dulce, cuando no era burlona y maquinadora. Me cogió de nuevo de la mano, algo que ya me estaba resultando bastante natural, y me alejó del grupo que bailaba, dónde ya no nos veían. Empezó a decir que le había salvado, quería decirle que no era así, pero estaba indeciso, como si quisiera decirme algo más, en ese momento lo supe, le había incomodado mi baile y no sabía cómo decírmelo. Para mi alegría me estaba intentando dar un regalo, hablaba a gran velocidad y estaba sonrojado como si le resultara difícil mirarme, seguro que era por lo de hacía un momento.

Cain me agradecía por todo y decía que le había gustado mucho el viajar conmigo para luego colocarme una cajita en las manos, lo miré dulcemente, y este me pidió que la abriera antes de que saliera huyendo. Así lo hice, eran las horquillas que había en el mercadillo que tanto me habían gustado, no pude hacer otra cosa que cerrar la caja para lanzarme velozmente a sus brazos y abrazarlo -Gracias, me encantan- le agradecí mientras notaba como una solitaria lágrima recorría mi rostro, hacía mucho tiempo que no lloraba, y mucho menos de alegría, desde hacía años no había recibido ningún regalo que no fueran las armas que me daban mis superiores. Estaba tan feliz de ver que alguien se había preocupado tanto por mí, sin separarme del abrazo que le estaba dando -Yo te quería pedir perdón, te incomodé en el baile ¿No es así?- le susurré sabiendo que podía oírme con tan poca distancia -No se me ocurrió ninguna otra manera de quitar la atención de ti- me separé de él ya habiendo secado la lágrima y lo volví a mirar a los ojos, como tanto me gustaba hacer, debido a que tenían un color lindo y no parecían llenos de maldad como muchos que había visto antes. -Yo no te he comprado nada…- volví a murmurar algo triste al saber lo mala compañera que había sido comparada con él -¿Hay algo que quieras?- le pregunté con decisión y esperanza, mientras acariciaba la cajita que contenía un regalo tan maravilloso como aquel que pensaba ponerme en cuanto termináramos de hablar.

Ver perfil de usuario

65 Re: La guerra de los Mil Años el Lun Jul 11, 2016 7:25 am

Cain / Sessaibushi:
-Nombre: Sessaibushi "Cain" DeepDark
-Edad: 130 años
-Descripción fisica: Su apariencia humana es similar a cualquier otro hombre que puedas cruzarte. Pelo algo más largo de lo habitual, de semblante duro, alto y ligeramente corpulento pero nada muy llamativo. Podría ser desde un soldado cualquiera hasta un panadero o un nómada. Apuesto y caballeroso pero con algo extraño. quizás tan solo un sentimiento de incomodidad cuando su mirada es muy fija o un miedo real a que se acerque. La unica diferencia son las orejas en forma de punta que oculta bajo el pelo.
Tras la rotura del sello, mostró su forma demoniaca. Su fuerza, velocidad y destreza se disparan. El color de ojos se torna ambarino y el pelo se alarga cubriendo su cuerpo. Le salen orejas, hocico y cola. Un lobo espectral ocupa el sitio en que antes había un hombre. Sin embargo, puede volver a su forma humana.
Forma humana

Forma demoniaca completa

-Descripción psicológica: A pesar de ser un demonio, su personalidad y educación lo mueve a ayudar a otras personas, humanos, angeles o demonios, e intentará hacer lo que esté en su mano Esta es una forma de vivir muy amable y generosa, pero él sabe que es egoista, pues más que hacerlo por otros, lo hace como compensación por lo ocurrido, para tener la conciencia tranquila.
Si bien sus poderes aumentan cuando los sentimientos negativos que lo rodean son más fuerte
s, este poder va quémandolo como ponzoña venenosa, volviendolo fuerte pero malvado. Por supuesto, no le gusta en absoluto la sensación de estar usando a los demás como canalizadores, por lo que busca liberar su propio poder sin que nadie tenga que odiar, matar o herir a otros. Solo tiene cariño por tres cosas, que lo acompañan en su viaje y de las que jamás se separa: Las espadas que su padre le regaló y una foto que tiene de su familia cuando aún estaban todos.
Conoce su apellido real, pero no tiene cariño ni curiosidad por establecer contacto con sus abuelos, lo que sus padres le contaron fue más que suficiente para que todo el interés que sentia por esos demonios desapareciese.


-Historia: En el mundo de los demonios, conocido como Infierno, no es extraño conocer el enlace entre dos demonios unidos por el interés paterno de aumentar su honor, orgullo y renombre. Allí donde la desolación y los sentimientos amargos son el pan de cada día, cuanto más poder se tiene, mayor respeto corresponde a la familia. Aunque las cosas han cambiado un poco, esta fue la razón de que Learty, una joven de la conocida familia demoníaca Rivernigth, huyera de lo que sus padres habían preparado para ella, de la mano del apuesto sirviente que vivía con ellos.
De esta aventura por los mundos, un amor dio paso a la relación clandestina de ambos jóvenes, que viajaron por el Infierno y la tierra humana conociendo sus costumbres y a sus gentes.
Veinte años después, el timbre de la mansión Rivernigth sonó con un apremiante tono de alarma. Al abrirse la puerta, la dulce Learty envuelta en lágrimas pidió ayuda. La guerra habia estallado en el mundo humano y los habia cogido en medio. Ni el avanzado estado en que se encontraba el embarazo de la chica, ni sus heridas o la presencia del marido de esta, herido gravemente, casi inconsciente, ablandó el corazón de sus padres, que cerraron las puertas fingiendo no reconocerla.
Obligandose a ser fuerte, Learty volvió al mundo humano con su marido. La casa era todo lo que tenian y desde ese momento decidieron dejar atras el apellido de ambos y comenzar la segunda parte de su aventura siendo la familia DeepDark, sin honor, sin conocidos, sin nada.
El doloroso parto tuvo lugar en el mundo humano, la madre quedo exahusta, por lo que Crypthorn tuvo que utilizar todos sus conocimientos en espadas, magia y la fuerza de la que disponia para proteger a su mujer y a su hijo, Sessaibushi, el nombre del hermano fallecido de Cryp.

Tras la recuperación y el encuentro de un lugar donde vivir, cuando el pequeño Sessai cumplia los tres años, sus padres tomaron la decision mas dificil. Al serle imposible ocultar su energia demoniaca, los humanos se sentian agresivos hacia el pequeño. Debian protegerlo. La forma mas segura para todos era aprovechar que los ojos del pequeño tenian un color humano para sellar su potencial y que, a ojos ajenos, fuera un niño humano como tantos otros, hasta que llegase la edad en que fuera capaz de cuidarse.
Para evitar que estuviera completamente indefenso, su padre le enseñó todo lo que sabia sobre el manejo de espadas, reconociendo que Sessai era muy bueno en el manejo de estas, llegando a usar dos y superar a su padre a los 60 años (aparentando de 16). Por su parte, Learty no queria enseñarle nada de poderes demoniacos, por lo que solo le contaron la verdad, evitando contarle lo que pudiera asustarlo.

Ajeno a ellos, la guerra avanzaba y cuando la familia se pensaba segura, un giro los separó, dejando al chico con su madre y al padre desaparecido. Delante de él, un ángel confundido atravesó a su madre con su propia arma. Nadie Tras nada, pero el sello que mantenia al demonio de Sessai oculto se rompió, liberandose. La cara del chico se alargó, sus dientes crecieron y cayo a cuatro patas. Un enorme lobo demoniaco de pelo morado claro y negro miraba a los hombres con ojos ambar, llenos de lagrimas. De un mordisco, enloquecido por el dolor de la perdida, mato a aquel que tenia mas cerca. Uno tras otro, todos mueron entre sus fauces, y solo el angel, que habia salido antes de que Learty muriera, estaba vivo. 
La consciencia de Sessai estaba apagada, y su moral y etica se habia quedado encerrada bajo los recuerdos de la reciente muerte de su madre. Sin ver nada, las muertes continuaron durante un rato, todo aquel que le atacaba, era despedazado, fuera quien fuera.
Nadie parecia capaz de pararlo, pero un lobo similar, de un color mas apagado pero de tamaño mayor consiguio tumbarlo. Mientras Sessai se revolvia, ambos, padre e hijo, volvian a su forma humana. No hicieron falta palabras, Crypthron lo sabia. Su esposa, la madre de Sessai, habia muerto. La sangre emanaba el olor de la desesperacion que intentaba ocultar de su hijo.
Sus caminos tardaron aun 1 año en separarse. Cuando una pista del angel causante de todo aquello hizo que Crypthorn olvidara su camino, las nuevas enseñanzas a su hijo para ayudar a su despertar repentino y ahogar el dolor de la perdida, para guiarse por la venganza en la que jamas habia pensado. La peticion de Sessai de que no lo hiciera tardo en hacer efecto, un par de semanas siguiendo al hombre, apagaron la llama del odio.
Si bien el poder de Crypthorn y Sessaibushi era cada vez mayor por la desesperacion de los humanos, ninguno queria seguir lo que su raza solia escoger. Aquel mundo era el que su madre habia escogido, en el que habian vivido durante tanto tiempo y donde ella habia muerto. En un viaje a la tumba de Learty, padre e hijo sabian el siguiente paso. Aventuras separadas, necesitaban pensar, digerir lo ocurrido. Crypthorn partio al anochecer en direccion norte. Sin despedidas, llantos o mentiras. Solo una promesa de reencontrarse cuando sus almas estuvieran recuperadas.
Seis años después, el dia a dia de Cain, el nombre humano que Sessai adopto por ser mas facil que el real, se basaba en ayudar a aquellos que lo necesitaban, a la fuerza si era necesario.

-Gustos y disgustos:
 +Las noches de luna llena
 +Ayudar a la gente
 +Su poder demoníaco cuando esta bajo control
 +Carne
 +Las noches con luna llena
 -Matar por error
 -Descontrolarse
 -Quedarse bloqueado
 -Pescado

-Poderes: En forma demonica tiene la capacidad de volar sin necesidad de alas, moverse de forma veloz, respirar y moverse por zonas contaminadas, comer comida cruda...
*Poderes de demonio estándar:
Ver el aura de las personas: Al utilizarlo para aumentar su poder, desarrollaron la capacidad de ver las auras. Su forma y color es diferente en cada persona, pero solo se ven cuando el dueño siente algo fuerte. La textura es siempre similar a un vaho, semitransparente, no se "ve" a no ser que se mire.
Visiones de un futuro cercano: El leido debe estar dormido, inconsciente o en coma para poder ser objeto de este poder. El "ritual" es diferente para cada familia, pero el resultado es siempre el mismo, entre 5 y 10 segundos de una escena que ocurrira en el futuro. No es un poder exacto, podría mostrar un peligro, una pista o simplemente una imagen de lo que va a desayunar.

-Extras: Sus padres escogieron un apellido nuevo para su familia, evitando asi dañar de alguna forma a la familia de la chica.
Entre sus ropas esconde una vieja foto de sus padres con él de niño, cuando sus poderes estaban ya sellados.
Le gusta ser un demonio, no odia su naturaleza, a pesar de arrepentirse de lo que hizo.
Durante el breve segundo en que Silya cerraba la cajita me decepcioné un poco y, aunque realmente no medió tiempo a casi nada, mi mente ya planeaba como huir de aquella embarazosa situación. Cuando de repenté saltó para abrazarme, no tenía muy claro como reaccionar. La gente solía agradecerme la ayuda o temerme, pero no recordaba la última vez que alguien me había abrazado por si mismo. Reaccioné y le devolví el abrazo, escuchando con alegría como me decía que le encantaban.
-
Yo te quería pedir perdón, te incomodé en el baile ¿No es así?-¿Era broma? Quizás lo parecía, ya que llevaba todo el dia en tensión, pero no era por eso.
-Creo que incomodar no es la palabra -Bromeé despues de que se excusase -No tienes que pedirme perdón, no me ha molestado -Le sonreí, mejor era no decirle las cosas que se me habían pasado por la mente viendola bailar. Me preguntó si había algo que quería. ¿Cualquier cosa? Fingí dudar, pero yo sabía qué queria.
-Mm.... -Por probar... -¿Podemos seguir viajando juntos? Si no te importa cuidar a un demonio estupido como yo, claro -No quería obligarla a aceptar y, aunque ella no lo parecía, los humanos normales escapaban a cualquiera de nosotros en cuanto nos conocian. Otro punto en el que aun no entendía que hacer.
-Me he cansado de viajar solo... -No eratoda la verdad, pero si era cierto que en esos dias me lo había pasado mejor que en mucho mucho tiempo.


_________________

Ver perfil de usuario

66 Re: La guerra de los Mil Años el Lun Jul 11, 2016 3:48 pm


Silya:


Nombre: Silya Losarig


 
Edad: 142 años


 
Descripción física: Silya es rubia su cabello cae laciamente hasta mitad de la espalda, tiene una tez bastante pálida que le hace parecer que nunca ha trabajado en el campo ni caminado siquiera sobre él, por tanto muchas personas cuando la ven creen que es alguien importante. Sus ojos grandes y expresivos, son una mezcla entre el castaño y el dorado, que le hace destacar aún más. Su aspecto en general es de una muchacha bastante joven y frágil, a pesar de esto tiene una fuerza y velocidad sobre humana que la hace capaz de cosas bastante sorprendentes. Aunque lleve armas, no parece nada amenazante, más bien parece una chica sensata que nunca las usaría de verdad y que las tiene para no verse indefensa… grave error. Tiene una voz muy suave, dulce y tranquila que hace que cualquier cosa que diga, incluso un insulto, parezca bonito. Silya nunca alza la voz, ya que no considera agradable el gritar, por esto a veces es tan solo un murmullo que no se escucha realmente, pero de igual manera parece importante y te obliga a preguntar qué dijo. Ella tiene una sonrisa cálida y sincera que hace que cualquier cosa, por mala que sea parezca menos importante que antes, pero su mirada es tan expresiva que de vez en cuando refleja lo que tiene en su interior, y no siempre en tranquilidad y felicidad. Las alas de Silya son largas, bellas y totalmente blancas, aunque cuando mata a alguien o hace algo que luego le hace sentir culpable, sus salas se muestran en tonos grises claros. Éstas están todo el rato plegadas perfectamente sobre su espalda, sin que se noten en lo más mínimo, pero por si acaso siempre se pone capas que cubran su espalda. 
 
Imagen:


Descripción psicológica: Es una persona muy honesta consigo misma y con los demás, es bastante detallista. Silya transmite tranquilidad, calma y felicidad allá por donde va, ella se preocupa por todos los seres del planeta, y aunque no lo demuestre nunca quiere herir a nadie. Parece algo callada, pero ese silencio no es incómodo, tan solo le gusta el prescindir de tener que hablar tanto. A pesar de esto superficialmente aparenta ser una persona muy cálida, que es verdad muy en el fondo, pero entre la falsa y la real hay un estado en el que se muestra fría y desinteresada con aquellas personas que ha visto más de dos o tres veces, ya que no quiere cogerle cariño a seres tan efímeros como lo son los humanos o cualquier otro ser que habite allí. Silya tiene una cálida sonrisa para los que no conoce y para los que verdaderamente quiere, y da igual si la encuentras de mal humor, ella será amable y ayudará a lo que sea que necesites, eso sí, sino eres uno de sus objetivos. Ella es bastante solitaria, y no se da cuenta, porque protege a los que quiere sin involucrarse con ellos, incluso si ella tiene que salir herida no dudará ni un momento. Cuando no sabe que hay alguien a veces tiene una mirada triste en el rostro que muestra los restos de su pasado.
 


Historia: Ella era el ser más raro que habitaba en la tierra, hija de un ángel y una mujer mestiza mitad ángel mitad humana, Silya era tres cuartas partes de ángel, ella era el fruto del amor de sus padres, pero también era de la necesidad de un ángel que caminara por la tierra por tiempo indefinido, ya que los ángeles reales no podían pasar más de uno o dos años en la tierra seguidos y luego un periodo de algunos años hasta que volvían a poder pisar la tierra sin que esta los debilitara y los hiciera cambiar de bando y convertirse en un ángel caído que sí podían caminar por la tierra todo el tiempo. Ella se crió con su madre, feliz en un pequeño hogar en medio de ninguna parte, que tenía todo lo que necesitaban para vivir. Ambas eran felices juntas mientras Silya aprendía magia, pero pronto superó a su madre, ella tenía el nivel de casi un ángel, sin llegar a ser tan rápida ni fuerte. Aprendía rápido cualquier cosa que se le enseñara, desde leer hasta tirar con arco, pasando por multitud de disciplinas que no tardaba ni dos semanas en dominar a la perfección. 


Silya también quería mucho a su padre que venía cada cinco años para quedarse uno o dos años con ellas, con él aprendió a volar, que fue lo que más le costó. También se convirtió en una guerrera fuerte, tanto en la espada como en la magia, lo que ella no sabía era que la estaban entrenando para que fuera una protectora del orden y por consiguiente una asesina de humanos y a veces demonios. Siendo todavía cría se enteró de los planes que tenían para ella y simplemente los asimiló como necesarios para que pudiera vivir tranquila, pero eso no pudo durar más tiempo, un grupo de demonios liderados por un ángel caído irrumpieron en su pequeño hogar… se habían enterado mediante el soplo de aquel ángel recientemente caído, de que allí vivía una mestiza con su marido, y su pequeña hija. Ese año su padre no estaba para protegerlas, era la primera vez que ella se encontraba con demonios, y no supo actuar con suficiente rapidez. 


Fueron segundos, minutos u horas las que pasó mirando el cuerpo ensangrentado y cruelmente degollado de su madre, que tenía la mirada perdida dirigida hacia donde estaba ella. Los demonios la habían dejado vivir porque nunca se les pasó por la cabeza que ella fuera hija de un ángel original, pensaban que era hija de un humano e inofensiva con ese pequeño poder, sin embargo el ángel caído culpable de la muerte de su madre se había callado la verdad y le salvó la vida. Él sabía que por más que la hirieran y le doliera como a cualquier persona, ella sanaría, así que después de que los demonios se divirtieran un poco infligiéndole algunas heridas que le habrían causado la muerte si fuera casi humana, les ordenó retirarse, dejando a Silya sola en lo que había sido su antiguo hogar, junto con él cadáver de su preciosa madre a la que tanto había querido. Y allí se quedó llorando, sin comer ni beber durante días o quizás semanas, hasta que unos amigos de su padre la sacaron de allí en brazos y enterraron el cuerpo de su madre. 


Ellos se quedaron con Silya durante dos años, ayudándole a recuperarse de aquel gran trauma sin mucho éxito, sus alas eran cada vez más grises debido a que se sentía responsable de la muerte de su madre y poco después de la caída de su padre, que debido a la tristeza de saber que el alma de su amada había sido llevada al infierno y a su sentimiento de culpabilidad se convirtió en un ángel caído, pero nunca se alió con los demonios, tan solo caminaba por la tierra como un ser sin motivo de existencia, esperando encontrar algo que le hiciera volver a ser quien era. Desde ese día, nunca más se volvió a encontrar con su hija a la cual parecía haber olvidado casi por completo.


Después de unos años, Silya se recuperó y empezó con que tenían en mente los “superiores”, hacía bastantes años que se había iniciado una guerra interminable entre humanos, y por culpa de eso había gran odio, asesinatos, venganzas y maldad, que alimentaban y volvían más poderosos a los demonios, al mismo tiempo, hacía más débiles a los ángeles reales. Por tanto, ella tenía que evitar el mayor número de casos malignos, adelantándose a los acontecimientos, matando así a personas que no habían cometido asesinato para que sus almas no se corrompieran o influyendo para que no ocurriera aquello por lo que estaba debía intervenir. Nunca discutía las órdenes que recibía, pero de repente un día dejó de recibir órdenes, la guerra incrementaba y estaba haciendo imposible a los ángeles comunicarse con ella, y no podían desvelar lo que tanto tiempo habían ocultado, que ellos existían.
 
Gustos:
+ Naturaleza
+ Música
+ Personas
+ Tranquilidad
+ Silencio
+ Viento
+ Volar
+ Usar su magia para el bien
+ Defender a todas las personas
+ Sinceridad
 
Disgustos:
+ Mentiras
+ Recordar cualquier cosa de su pasado
+ Demonios asesinos
+ Humanos corruptos
+ Gritos
+ Suciedad de las ciudades
+ Guerras
+ Cadáveres
 
Magia: Se irá añadiendo con forme vayan apareciendo


Extras: 

Tiene multitud de poderes diferentes, que se irán desvelando poco a poco.

Aunque no lo admitiría Silya nunca aprendió a socializar, ni las ironías y sarcasmos, y esto a veces le dificulta el trabajo.

Por más edad que tenga, sigue teniendo un lado infantil que aparece algunas veces. 

Tiene un arco y un carcaj lleno de flechas y un mandoble. El mandoble cualquiera que intentara cogerlo le sería imposible porque pesa algo así como una tonelada, fue fabricado especialmente para ella, ya que las otras espadas tenían tan poco peso para ella que salían disparadas a cualquier lugar, o se rompían con tan solo coger la empuñadura.

Ella nunca ha odiado a los demonios, ya que no todos son malvados, ni se alimentan de los pecados de los seres vivos. Por eso piensa que hay que mirar a cada demonio individualmente y no como raza.

Color de roleo: f7e240


Desde el principio, como siempre Cain me dijo que no le había incomodado y que no tenía que pedirle perdón. Poco después al decirle que pidiera lo que quisiera, me preguntó si podíamos continuar viajando juntos, si es que no me importaba, luego siguió hablando diciendo que se había cansado de viajar solo. En ese momento me di cuenta de cuánto se parecía a mí en ese aspecto, prefería estar sola, que con personas a las que no pudiera proteger de ellas mismas, como era el paso del tiempo, pero no me importaba compartir mi tiempo con alguien con el que podría viajar milenios. También supe que si íbamos a estar juntos por bastante tiempo, le tendría que contarle la verdad sobre mí -¡Por supuesto que podemos seguí viajando juntos!- dije con una sonrisa algo más infantil de lo que yo creía -Después de todo eres mi segundo demonio favorito- le guiñé el ojo mientras mi sonrisa se volvía más traviesa.

Después de decir eso abrí de nuevo la caja y cogí dos de las tres horquillas y con un solo giro de brazo me recogí el pelo como si fuera una coleta alta, pero en vez de cuerda, estaba sujetado por las dos flores que formaban un ángulo perfecto -¡Listo!- contenta del resultado, fui yo la que por primera vez tomé la iniciativa y le agarré de la mano -Vamos, esta fiesta es por los dos- tras decir eso empecé a guiarlo a donde estábamos antes de empezar a bailar -Y debes ir pensando a donde quieres que vayamos, todavía me queda tiempo hasta el próximo contrato- ya me había decidido, se lo diría cuando llegáramos al lugar que él decidiera, o si veía que todo marchaba bien quizás se lo contara por el camino. Solo esperaba que no me odiara por haberle ocultado algo como mi procedencia, o que me intentara asesinas como lo habían intentado multitud de demonios después de saberlo, siempre intentaba llevarme bien con ellos pero en cuanto descubrían que era toda la amistad se disolvía, algunos simplemente huían, otros me intentaban matar, pero solo uno le había dado igual que era y le importó nuestra amistad. Por ello deseaba que Cain fuera igual, pues algo me decía que no había sido casualidad que nos encontráramos aquel día.

Ver perfil de usuario

67 Re: La guerra de los Mil Años el Mar Jul 12, 2016 5:35 am

Cain / Sessaibushi:
-Nombre: Sessaibushi "Cain" DeepDark
-Edad: 130 años
-Descripción fisica: Su apariencia humana es similar a cualquier otro hombre que puedas cruzarte. Pelo algo más largo de lo habitual, de semblante duro, alto y ligeramente corpulento pero nada muy llamativo. Podría ser desde un soldado cualquiera hasta un panadero o un nómada. Apuesto y caballeroso pero con algo extraño. quizás tan solo un sentimiento de incomodidad cuando su mirada es muy fija o un miedo real a que se acerque. La unica diferencia son las orejas en forma de punta que oculta bajo el pelo.
Tras la rotura del sello, mostró su forma demoniaca. Su fuerza, velocidad y destreza se disparan. El color de ojos se torna ambarino y el pelo se alarga cubriendo su cuerpo. Le salen orejas, hocico y cola. Un lobo espectral ocupa el sitio en que antes había un hombre. Sin embargo, puede volver a su forma humana.
Forma humana

Forma demoniaca completa

-Descripción psicológica: A pesar de ser un demonio, su personalidad y educación lo mueve a ayudar a otras personas, humanos, angeles o demonios, e intentará hacer lo que esté en su mano Esta es una forma de vivir muy amable y generosa, pero él sabe que es egoista, pues más que hacerlo por otros, lo hace como compensación por lo ocurrido, para tener la conciencia tranquila.
Si bien sus poderes aumentan cuando los sentimientos negativos que lo rodean son más fuerte
s, este poder va quémandolo como ponzoña venenosa, volviendolo fuerte pero malvado. Por supuesto, no le gusta en absoluto la sensación de estar usando a los demás como canalizadores, por lo que busca liberar su propio poder sin que nadie tenga que odiar, matar o herir a otros. Solo tiene cariño por tres cosas, que lo acompañan en su viaje y de las que jamás se separa: Las espadas que su padre le regaló y una foto que tiene de su familia cuando aún estaban todos.
Conoce su apellido real, pero no tiene cariño ni curiosidad por establecer contacto con sus abuelos, lo que sus padres le contaron fue más que suficiente para que todo el interés que sentia por esos demonios desapareciese.


-Historia: En el mundo de los demonios, conocido como Infierno, no es extraño conocer el enlace entre dos demonios unidos por el interés paterno de aumentar su honor, orgullo y renombre. Allí donde la desolación y los sentimientos amargos son el pan de cada día, cuanto más poder se tiene, mayor respeto corresponde a la familia. Aunque las cosas han cambiado un poco, esta fue la razón de que Learty, una joven de la conocida familia demoníaca Rivernigth, huyera de lo que sus padres habían preparado para ella, de la mano del apuesto sirviente que vivía con ellos.
De esta aventura por los mundos, un amor dio paso a la relación clandestina de ambos jóvenes, que viajaron por el Infierno y la tierra humana conociendo sus costumbres y a sus gentes.
Veinte años después, el timbre de la mansión Rivernigth sonó con un apremiante tono de alarma. Al abrirse la puerta, la dulce Learty envuelta en lágrimas pidió ayuda. La guerra habia estallado en el mundo humano y los habia cogido en medio. Ni el avanzado estado en que se encontraba el embarazo de la chica, ni sus heridas o la presencia del marido de esta, herido gravemente, casi inconsciente, ablandó el corazón de sus padres, que cerraron las puertas fingiendo no reconocerla.
Obligandose a ser fuerte, Learty volvió al mundo humano con su marido. La casa era todo lo que tenian y desde ese momento decidieron dejar atras el apellido de ambos y comenzar la segunda parte de su aventura siendo la familia DeepDark, sin honor, sin conocidos, sin nada.
El doloroso parto tuvo lugar en el mundo humano, la madre quedo exahusta, por lo que Crypthorn tuvo que utilizar todos sus conocimientos en espadas, magia y la fuerza de la que disponia para proteger a su mujer y a su hijo, Sessaibushi, el nombre del hermano fallecido de Cryp.

Tras la recuperación y el encuentro de un lugar donde vivir, cuando el pequeño Sessai cumplia los tres años, sus padres tomaron la decision mas dificil. Al serle imposible ocultar su energia demoniaca, los humanos se sentian agresivos hacia el pequeño. Debian protegerlo. La forma mas segura para todos era aprovechar que los ojos del pequeño tenian un color humano para sellar su potencial y que, a ojos ajenos, fuera un niño humano como tantos otros, hasta que llegase la edad en que fuera capaz de cuidarse.
Para evitar que estuviera completamente indefenso, su padre le enseñó todo lo que sabia sobre el manejo de espadas, reconociendo que Sessai era muy bueno en el manejo de estas, llegando a usar dos y superar a su padre a los 60 años (aparentando de 16). Por su parte, Learty no queria enseñarle nada de poderes demoniacos, por lo que solo le contaron la verdad, evitando contarle lo que pudiera asustarlo.

Ajeno a ellos, la guerra avanzaba y cuando la familia se pensaba segura, un giro los separó, dejando al chico con su madre y al padre desaparecido. Delante de él, un ángel confundido atravesó a su madre con su propia arma. Nadie Tras nada, pero el sello que mantenia al demonio de Sessai oculto se rompió, liberandose. La cara del chico se alargó, sus dientes crecieron y cayo a cuatro patas. Un enorme lobo demoniaco de pelo morado claro y negro miraba a los hombres con ojos ambar, llenos de lagrimas. De un mordisco, enloquecido por el dolor de la perdida, mato a aquel que tenia mas cerca. Uno tras otro, todos mueron entre sus fauces, y solo el angel, que habia salido antes de que Learty muriera, estaba vivo. 
La consciencia de Sessai estaba apagada, y su moral y etica se habia quedado encerrada bajo los recuerdos de la reciente muerte de su madre. Sin ver nada, las muertes continuaron durante un rato, todo aquel que le atacaba, era despedazado, fuera quien fuera.
Nadie parecia capaz de pararlo, pero un lobo similar, de un color mas apagado pero de tamaño mayor consiguio tumbarlo. Mientras Sessai se revolvia, ambos, padre e hijo, volvian a su forma humana. No hicieron falta palabras, Crypthron lo sabia. Su esposa, la madre de Sessai, habia muerto. La sangre emanaba el olor de la desesperacion que intentaba ocultar de su hijo.
Sus caminos tardaron aun 1 año en separarse. Cuando una pista del angel causante de todo aquello hizo que Crypthorn olvidara su camino, las nuevas enseñanzas a su hijo para ayudar a su despertar repentino y ahogar el dolor de la perdida, para guiarse por la venganza en la que jamas habia pensado. La peticion de Sessai de que no lo hiciera tardo en hacer efecto, un par de semanas siguiendo al hombre, apagaron la llama del odio.
Si bien el poder de Crypthorn y Sessaibushi era cada vez mayor por la desesperacion de los humanos, ninguno queria seguir lo que su raza solia escoger. Aquel mundo era el que su madre habia escogido, en el que habian vivido durante tanto tiempo y donde ella habia muerto. En un viaje a la tumba de Learty, padre e hijo sabian el siguiente paso. Aventuras separadas, necesitaban pensar, digerir lo ocurrido. Crypthorn partio al anochecer en direccion norte. Sin despedidas, llantos o mentiras. Solo una promesa de reencontrarse cuando sus almas estuvieran recuperadas.
Seis años después, el dia a dia de Cain, el nombre humano que Sessai adopto por ser mas facil que el real, se basaba en ayudar a aquellos que lo necesitaban, a la fuerza si era necesario.

-Gustos y disgustos:
 +Las noches de luna llena
 +Ayudar a la gente
 +Su poder demoníaco cuando esta bajo control
 +Carne
 +Las noches con luna llena
 -Matar por error
 -Descontrolarse
 -Quedarse bloqueado
 -Pescado

-Poderes: En forma demonica tiene la capacidad de volar sin necesidad de alas, moverse de forma veloz, respirar y moverse por zonas contaminadas, comer comida cruda...
*Poderes de demonio estándar:
Ver el aura de las personas: Al utilizarlo para aumentar su poder, desarrollaron la capacidad de ver las auras. Su forma y color es diferente en cada persona, pero solo se ven cuando el dueño siente algo fuerte. La textura es siempre similar a un vaho, semitransparente, no se "ve" a no ser que se mire.
Visiones de un futuro cercano: El leido debe estar dormido, inconsciente o en coma para poder ser objeto de este poder. El "ritual" es diferente para cada familia, pero el resultado es siempre el mismo, entre 5 y 10 segundos de una escena que ocurrira en el futuro. No es un poder exacto, podría mostrar un peligro, una pista o simplemente una imagen de lo que va a desayunar.

-Extras: Sus padres escogieron un apellido nuevo para su familia, evitando asi dañar de alguna forma a la familia de la chica.
Entre sus ropas esconde una vieja foto de sus padres con él de niño, cuando sus poderes estaban ya sellados.
Le gusta ser un demonio, no odia su naturaleza, a pesar de arrepentirse de lo que hizo.
No pude evitar sonreir como un idiota cuando Silya aceptó el seguir viajand juntos. ¿Por qué se lo había pedido? Ni idea, pero no me arrepentía. Despues admitió que yo era su segundo demonio favorito.
-¿Solo el segundo? Señorita, usted ofende a este viejo lobo -Bromeé -Sea quien sea el primero lo derrocaré y ocuparé su puesto -Le dije, aún de broma, pero realmente pensando ganarme el primer puesto. La miré mientras se recogía el pelo con el regalo qe acababa de darle, le quedaban genial y parecía que tenia dos pequeñas flores decorando su pelo. Tras eso, volvimos con los demas para seguir en nuestra fiesta un rato más. Estuve un par de melodias bastante pensativo mientras bailaba. La gente comenzaba a sentarse y miré de reojo a Silya por si necesitaba descansar.
-Me gustaría ir a ver a mi madre... Mi pueblo esta aqui cerca a un par de dias -La miré de reojo -Igual mi padre ha vuelto por allí, quiero ver si sigue vivo -Admití, aunque algo me decía que él no había visitado a mamá desde que se marchó. De nuevo, mi mente comenzó a dar vueltas a que flores podía llevarle, pues no era época de la flor que le gustaba.
Pocos segundos despues, levanté la mirada y busqué alrededor. No se había oido nada, pero yo sentía que algo me miraba de nuevo. Tenía el pelo erizado por la sensación desagradable de ser observado sin poder hacer nada por espantar a mi acechador. Escuché algo y me dí cuenta que estaba gruñendo en bajo, seguramente solo Silya era capaz de oirlo, por su cercanía a mi.
-Algo acecha desde esta mañana -Le dije mientras bebía finguiendo tranquilidad -Deberiamos irnos... no quiero que ocurra nada mientras esta la fiesta en marcha -La miré dando otro trago, dando mi bebida por acabada. La garganta comenzaba a arderme, pero lo achaqué a la cercanía de un foco de sentimientos positivos y al guarda anónimo que se ocultaba a nuestra vista. Me terminé la bebida de un trago, acelerando el momento de marcharnos, a pesar de luego esperar pacientemente a que Silya terminase la suya. Mientras esperaba, me rasqué la nariz, notaba algo molesto en el aire, pero con todo loque me rodeaba no podía diferenciarlo.
Comenzaba a estar cada vez mas paranoico, pues la quemazon de la garganta aumentaba cuanto más tiempo pasabamos allí. Recogí mis cosas sin muchos miramientos y, asegurandome que Silya me seguía, empecé a anda, alejandome de la fiesta y el pueblo. Durante ese poco rato, me molestaba todo, y empezaba a estar ligeramente de mal humor, tambien respiraba algo más agitado, seguramente por la carrera, pues poco a poco había ido acelerando.


_________________

Ver perfil de usuario

68 Re: La guerra de los Mil Años el Miér Jul 13, 2016 4:17 pm


Silya:


Nombre: Silya Losarig


 
Edad: 142 años


 
Descripción física: Silya es rubia su cabello cae laciamente hasta mitad de la espalda, tiene una tez bastante pálida que le hace parecer que nunca ha trabajado en el campo ni caminado siquiera sobre él, por tanto muchas personas cuando la ven creen que es alguien importante. Sus ojos grandes y expresivos, son una mezcla entre el castaño y el dorado, que le hace destacar aún más. Su aspecto en general es de una muchacha bastante joven y frágil, a pesar de esto tiene una fuerza y velocidad sobre humana que la hace capaz de cosas bastante sorprendentes. Aunque lleve armas, no parece nada amenazante, más bien parece una chica sensata que nunca las usaría de verdad y que las tiene para no verse indefensa… grave error. Tiene una voz muy suave, dulce y tranquila que hace que cualquier cosa que diga, incluso un insulto, parezca bonito. Silya nunca alza la voz, ya que no considera agradable el gritar, por esto a veces es tan solo un murmullo que no se escucha realmente, pero de igual manera parece importante y te obliga a preguntar qué dijo. Ella tiene una sonrisa cálida y sincera que hace que cualquier cosa, por mala que sea parezca menos importante que antes, pero su mirada es tan expresiva que de vez en cuando refleja lo que tiene en su interior, y no siempre en tranquilidad y felicidad. Las alas de Silya son largas, bellas y totalmente blancas, aunque cuando mata a alguien o hace algo que luego le hace sentir culpable, sus salas se muestran en tonos grises claros. Éstas están todo el rato plegadas perfectamente sobre su espalda, sin que se noten en lo más mínimo, pero por si acaso siempre se pone capas que cubran su espalda. 
 
Imagen:


Descripción psicológica: Es una persona muy honesta consigo misma y con los demás, es bastante detallista. Silya transmite tranquilidad, calma y felicidad allá por donde va, ella se preocupa por todos los seres del planeta, y aunque no lo demuestre nunca quiere herir a nadie. Parece algo callada, pero ese silencio no es incómodo, tan solo le gusta el prescindir de tener que hablar tanto. A pesar de esto superficialmente aparenta ser una persona muy cálida, que es verdad muy en el fondo, pero entre la falsa y la real hay un estado en el que se muestra fría y desinteresada con aquellas personas que ha visto más de dos o tres veces, ya que no quiere cogerle cariño a seres tan efímeros como lo son los humanos o cualquier otro ser que habite allí. Silya tiene una cálida sonrisa para los que no conoce y para los que verdaderamente quiere, y da igual si la encuentras de mal humor, ella será amable y ayudará a lo que sea que necesites, eso sí, sino eres uno de sus objetivos. Ella es bastante solitaria, y no se da cuenta, porque protege a los que quiere sin involucrarse con ellos, incluso si ella tiene que salir herida no dudará ni un momento. Cuando no sabe que hay alguien a veces tiene una mirada triste en el rostro que muestra los restos de su pasado.
 


Historia: Ella era el ser más raro que habitaba en la tierra, hija de un ángel y una mujer mestiza mitad ángel mitad humana, Silya era tres cuartas partes de ángel, ella era el fruto del amor de sus padres, pero también era de la necesidad de un ángel que caminara por la tierra por tiempo indefinido, ya que los ángeles reales no podían pasar más de uno o dos años en la tierra seguidos y luego un periodo de algunos años hasta que volvían a poder pisar la tierra sin que esta los debilitara y los hiciera cambiar de bando y convertirse en un ángel caído que sí podían caminar por la tierra todo el tiempo. Ella se crió con su madre, feliz en un pequeño hogar en medio de ninguna parte, que tenía todo lo que necesitaban para vivir. Ambas eran felices juntas mientras Silya aprendía magia, pero pronto superó a su madre, ella tenía el nivel de casi un ángel, sin llegar a ser tan rápida ni fuerte. Aprendía rápido cualquier cosa que se le enseñara, desde leer hasta tirar con arco, pasando por multitud de disciplinas que no tardaba ni dos semanas en dominar a la perfección. 


Silya también quería mucho a su padre que venía cada cinco años para quedarse uno o dos años con ellas, con él aprendió a volar, que fue lo que más le costó. También se convirtió en una guerrera fuerte, tanto en la espada como en la magia, lo que ella no sabía era que la estaban entrenando para que fuera una protectora del orden y por consiguiente una asesina de humanos y a veces demonios. Siendo todavía cría se enteró de los planes que tenían para ella y simplemente los asimiló como necesarios para que pudiera vivir tranquila, pero eso no pudo durar más tiempo, un grupo de demonios liderados por un ángel caído irrumpieron en su pequeño hogar… se habían enterado mediante el soplo de aquel ángel recientemente caído, de que allí vivía una mestiza con su marido, y su pequeña hija. Ese año su padre no estaba para protegerlas, era la primera vez que ella se encontraba con demonios, y no supo actuar con suficiente rapidez. 


Fueron segundos, minutos u horas las que pasó mirando el cuerpo ensangrentado y cruelmente degollado de su madre, que tenía la mirada perdida dirigida hacia donde estaba ella. Los demonios la habían dejado vivir porque nunca se les pasó por la cabeza que ella fuera hija de un ángel original, pensaban que era hija de un humano e inofensiva con ese pequeño poder, sin embargo el ángel caído culpable de la muerte de su madre se había callado la verdad y le salvó la vida. Él sabía que por más que la hirieran y le doliera como a cualquier persona, ella sanaría, así que después de que los demonios se divirtieran un poco infligiéndole algunas heridas que le habrían causado la muerte si fuera casi humana, les ordenó retirarse, dejando a Silya sola en lo que había sido su antiguo hogar, junto con él cadáver de su preciosa madre a la que tanto había querido. Y allí se quedó llorando, sin comer ni beber durante días o quizás semanas, hasta que unos amigos de su padre la sacaron de allí en brazos y enterraron el cuerpo de su madre. 


Ellos se quedaron con Silya durante dos años, ayudándole a recuperarse de aquel gran trauma sin mucho éxito, sus alas eran cada vez más grises debido a que se sentía responsable de la muerte de su madre y poco después de la caída de su padre, que debido a la tristeza de saber que el alma de su amada había sido llevada al infierno y a su sentimiento de culpabilidad se convirtió en un ángel caído, pero nunca se alió con los demonios, tan solo caminaba por la tierra como un ser sin motivo de existencia, esperando encontrar algo que le hiciera volver a ser quien era. Desde ese día, nunca más se volvió a encontrar con su hija a la cual parecía haber olvidado casi por completo.


Después de unos años, Silya se recuperó y empezó con que tenían en mente los “superiores”, hacía bastantes años que se había iniciado una guerra interminable entre humanos, y por culpa de eso había gran odio, asesinatos, venganzas y maldad, que alimentaban y volvían más poderosos a los demonios, al mismo tiempo, hacía más débiles a los ángeles reales. Por tanto, ella tenía que evitar el mayor número de casos malignos, adelantándose a los acontecimientos, matando así a personas que no habían cometido asesinato para que sus almas no se corrompieran o influyendo para que no ocurriera aquello por lo que estaba debía intervenir. Nunca discutía las órdenes que recibía, pero de repente un día dejó de recibir órdenes, la guerra incrementaba y estaba haciendo imposible a los ángeles comunicarse con ella, y no podían desvelar lo que tanto tiempo habían ocultado, que ellos existían.
 
Gustos:
+ Naturaleza
+ Música
+ Personas
+ Tranquilidad
+ Silencio
+ Viento
+ Volar
+ Usar su magia para el bien
+ Defender a todas las personas
+ Sinceridad
 
Disgustos:
+ Mentiras
+ Recordar cualquier cosa de su pasado
+ Demonios asesinos
+ Humanos corruptos
+ Gritos
+ Suciedad de las ciudades
+ Guerras
+ Cadáveres
 
Magia: Se irá añadiendo con forme vayan apareciendo


Extras: 

Tiene multitud de poderes diferentes, que se irán desvelando poco a poco.

Aunque no lo admitiría Silya nunca aprendió a socializar, ni las ironías y sarcasmos, y esto a veces le dificulta el trabajo.

Por más edad que tenga, sigue teniendo un lado infantil que aparece algunas veces. 

Tiene un arco y un carcaj lleno de flechas y un mandoble. El mandoble cualquiera que intentara cogerlo le sería imposible porque pesa algo así como una tonelada, fue fabricado especialmente para ella, ya que las otras espadas tenían tan poco peso para ella que salían disparadas a cualquier lugar, o se rompían con tan solo coger la empuñadura.

Ella nunca ha odiado a los demonios, ya que no todos son malvados, ni se alimentan de los pecados de los seres vivos. Por eso piensa que hay que mirar a cada demonio individualmente y no como raza.

Color de roleo: f7e240




Cain parecía feliz con mi respuesta de seguir viajando juntos y bromeó diciendo que derrocaría a mi demonio favorito y ocuparía su puesto, dudaba que eso fuera posible, pero no dije nada al respecto. Cuando ya llegamos a la fiesta volvimos a bailar un rato más, siempre me había gustado aquella acción de mover tu cuerpo al son de la música, lo disfrutaba mucho y me dejaba liberar un poco de energía sin la necesidad de cruzar espadas con nadie, incluso muchas veces cuando el dinero que recibía no me daba lo suficiente para comer o para ayudar a las personas, trabajaba en eso.  Después de unas canciones, Cain me miró queriéndome decir algo, yo miré a mi alrededor para notar que las personas ya se estaban sentando cansadas de tanto baile, asentí a su oferta silenciosa de descansar un poco, para ir a donde estaban nuestras bebidas desde hacía rato. Allí me contó que quería  ir a su pueblo natal y visitar a su madre,  el pueblo al parecer estaba a un par de días desde la ciudad en la que estábamos ahora, lo que no sabía era si dos días a pie, o dos días a lobo. Me pareció muy bonito que me dejara visitar su pueblo y ver a su madre.
 
De pronto pareció alterarse por que cuando me di cuenta estaba gruñendo a algo invisible a mis ojos, entonces ya más tranquilo me explicó que algo estaba acechándonos desde la mañana, y sugirió que nos fuéramos marchando para que nada pasara en la fiesta. Le hice caso y empecé a terminarme mi bebida más rápido, aunque Cain ya la había terminado en dos tragos, luego recogí mis cosas y corrí hasta alcanzarlo, pues ya se había puesto en marcha. Me daba la sensación de que algo estaba mal en Cain, sobre todo cuando al salir ya de la ciudad caminaba más y más rápido e incluso le costaba respirar –Cain…- murmuré para que se diera la vuelta -¿Podemos descansar un poco?-  le pregunté algo tímida, no sabía que le pasaba, quizás era tanto tiempo en un lugar con un aura buena, o quizás era la prisa por ver a su madre. Fuera lo que fuera no me gustaba ver el estado en el que se encontraba. Tras recibir su afirmación, me senté en un tronco que estaba separado del camino, sin llegar a perderse por completo su visión y le ofrecí un sitio a mi lado. Así pasamos un rato hasta que noté que empezaba el sol a bajar –Creo que sería mejor si nos quedamos aquí hasta mañana, voy a ir a por leña para hacer un fuego ¿Vale?- le dije antes de levantarme del tronco y empezar a andar al interior del bosque que rodeaba el camino.

Ver perfil de usuario

69 Re: La guerra de los Mil Años el Jue Jul 14, 2016 10:16 am

Cain / Sessaibushi:
-Nombre: Sessaibushi "Cain" DeepDark
-Edad: 130 años
-Descripción fisica: Su apariencia humana es similar a cualquier otro hombre que puedas cruzarte. Pelo algo más largo de lo habitual, de semblante duro, alto y ligeramente corpulento pero nada muy llamativo. Podría ser desde un soldado cualquiera hasta un panadero o un nómada. Apuesto y caballeroso pero con algo extraño. quizás tan solo un sentimiento de incomodidad cuando su mirada es muy fija o un miedo real a que se acerque. La unica diferencia son las orejas en forma de punta que oculta bajo el pelo.
Tras la rotura del sello, mostró su forma demoniaca. Su fuerza, velocidad y destreza se disparan. El color de ojos se torna ambarino y el pelo se alarga cubriendo su cuerpo. Le salen orejas, hocico y cola. Un lobo espectral ocupa el sitio en que antes había un hombre. Sin embargo, puede volver a su forma humana.
Forma humana

Forma demoniaca completa

-Descripción psicológica: A pesar de ser un demonio, su personalidad y educación lo mueve a ayudar a otras personas, humanos, angeles o demonios, e intentará hacer lo que esté en su mano Esta es una forma de vivir muy amable y generosa, pero él sabe que es egoista, pues más que hacerlo por otros, lo hace como compensación por lo ocurrido, para tener la conciencia tranquila.
Si bien sus poderes aumentan cuando los sentimientos negativos que lo rodean son más fuerte
s, este poder va quémandolo como ponzoña venenosa, volviendolo fuerte pero malvado. Por supuesto, no le gusta en absoluto la sensación de estar usando a los demás como canalizadores, por lo que busca liberar su propio poder sin que nadie tenga que odiar, matar o herir a otros. Solo tiene cariño por tres cosas, que lo acompañan en su viaje y de las que jamás se separa: Las espadas que su padre le regaló y una foto que tiene de su familia cuando aún estaban todos.
Conoce su apellido real, pero no tiene cariño ni curiosidad por establecer contacto con sus abuelos, lo que sus padres le contaron fue más que suficiente para que todo el interés que sentia por esos demonios desapareciese.


-Historia: En el mundo de los demonios, conocido como Infierno, no es extraño conocer el enlace entre dos demonios unidos por el interés paterno de aumentar su honor, orgullo y renombre. Allí donde la desolación y los sentimientos amargos son el pan de cada día, cuanto más poder se tiene, mayor respeto corresponde a la familia. Aunque las cosas han cambiado un poco, esta fue la razón de que Learty, una joven de la conocida familia demoníaca Rivernigth, huyera de lo que sus padres habían preparado para ella, de la mano del apuesto sirviente que vivía con ellos.
De esta aventura por los mundos, un amor dio paso a la relación clandestina de ambos jóvenes, que viajaron por el Infierno y la tierra humana conociendo sus costumbres y a sus gentes.
Veinte años después, el timbre de la mansión Rivernigth sonó con un apremiante tono de alarma. Al abrirse la puerta, la dulce Learty envuelta en lágrimas pidió ayuda. La guerra habia estallado en el mundo humano y los habia cogido en medio. Ni el avanzado estado en que se encontraba el embarazo de la chica, ni sus heridas o la presencia del marido de esta, herido gravemente, casi inconsciente, ablandó el corazón de sus padres, que cerraron las puertas fingiendo no reconocerla.
Obligandose a ser fuerte, Learty volvió al mundo humano con su marido. La casa era todo lo que tenian y desde ese momento decidieron dejar atras el apellido de ambos y comenzar la segunda parte de su aventura siendo la familia DeepDark, sin honor, sin conocidos, sin nada.
El doloroso parto tuvo lugar en el mundo humano, la madre quedo exahusta, por lo que Crypthorn tuvo que utilizar todos sus conocimientos en espadas, magia y la fuerza de la que disponia para proteger a su mujer y a su hijo, Sessaibushi, el nombre del hermano fallecido de Cryp.

Tras la recuperación y el encuentro de un lugar donde vivir, cuando el pequeño Sessai cumplia los tres años, sus padres tomaron la decision mas dificil. Al serle imposible ocultar su energia demoniaca, los humanos se sentian agresivos hacia el pequeño. Debian protegerlo. La forma mas segura para todos era aprovechar que los ojos del pequeño tenian un color humano para sellar su potencial y que, a ojos ajenos, fuera un niño humano como tantos otros, hasta que llegase la edad en que fuera capaz de cuidarse.
Para evitar que estuviera completamente indefenso, su padre le enseñó todo lo que sabia sobre el manejo de espadas, reconociendo que Sessai era muy bueno en el manejo de estas, llegando a usar dos y superar a su padre a los 60 años (aparentando de 16). Por su parte, Learty no queria enseñarle nada de poderes demoniacos, por lo que solo le contaron la verdad, evitando contarle lo que pudiera asustarlo.

Ajeno a ellos, la guerra avanzaba y cuando la familia se pensaba segura, un giro los separó, dejando al chico con su madre y al padre desaparecido. Delante de él, un ángel confundido atravesó a su madre con su propia arma. Nadie Tras nada, pero el sello que mantenia al demonio de Sessai oculto se rompió, liberandose. La cara del chico se alargó, sus dientes crecieron y cayo a cuatro patas. Un enorme lobo demoniaco de pelo morado claro y negro miraba a los hombres con ojos ambar, llenos de lagrimas. De un mordisco, enloquecido por el dolor de la perdida, mato a aquel que tenia mas cerca. Uno tras otro, todos mueron entre sus fauces, y solo el angel, que habia salido antes de que Learty muriera, estaba vivo. 
La consciencia de Sessai estaba apagada, y su moral y etica se habia quedado encerrada bajo los recuerdos de la reciente muerte de su madre. Sin ver nada, las muertes continuaron durante un rato, todo aquel que le atacaba, era despedazado, fuera quien fuera.
Nadie parecia capaz de pararlo, pero un lobo similar, de un color mas apagado pero de tamaño mayor consiguio tumbarlo. Mientras Sessai se revolvia, ambos, padre e hijo, volvian a su forma humana. No hicieron falta palabras, Crypthron lo sabia. Su esposa, la madre de Sessai, habia muerto. La sangre emanaba el olor de la desesperacion que intentaba ocultar de su hijo.
Sus caminos tardaron aun 1 año en separarse. Cuando una pista del angel causante de todo aquello hizo que Crypthorn olvidara su camino, las nuevas enseñanzas a su hijo para ayudar a su despertar repentino y ahogar el dolor de la perdida, para guiarse por la venganza en la que jamas habia pensado. La peticion de Sessai de que no lo hiciera tardo en hacer efecto, un par de semanas siguiendo al hombre, apagaron la llama del odio.
Si bien el poder de Crypthorn y Sessaibushi era cada vez mayor por la desesperacion de los humanos, ninguno queria seguir lo que su raza solia escoger. Aquel mundo era el que su madre habia escogido, en el que habian vivido durante tanto tiempo y donde ella habia muerto. En un viaje a la tumba de Learty, padre e hijo sabian el siguiente paso. Aventuras separadas, necesitaban pensar, digerir lo ocurrido. Crypthorn partio al anochecer en direccion norte. Sin despedidas, llantos o mentiras. Solo una promesa de reencontrarse cuando sus almas estuvieran recuperadas.
Seis años después, el dia a dia de Cain, el nombre humano que Sessai adopto por ser mas facil que el real, se basaba en ayudar a aquellos que lo necesitaban, a la fuerza si era necesario.

-Gustos y disgustos:
 +Las noches de luna llena
 +Ayudar a la gente
 +Su poder demoníaco cuando esta bajo control
 +Carne
 +Las noches con luna llena
 -Matar por error
 -Descontrolarse
 -Quedarse bloqueado
 -Pescado

-Poderes: En forma demonica tiene la capacidad de volar sin necesidad de alas, moverse de forma veloz, respirar y moverse por zonas contaminadas, comer comida cruda...
*Poderes de demonio estándar:
Ver el aura de las personas: Al utilizarlo para aumentar su poder, desarrollaron la capacidad de ver las auras. Su forma y color es diferente en cada persona, pero solo se ven cuando el dueño siente algo fuerte. La textura es siempre similar a un vaho, semitransparente, no se "ve" a no ser que se mire.
Visiones de un futuro cercano: El leido debe estar dormido, inconsciente o en coma para poder ser objeto de este poder. El "ritual" es diferente para cada familia, pero el resultado es siempre el mismo, entre 5 y 10 segundos de una escena que ocurrira en el futuro. No es un poder exacto, podría mostrar un peligro, una pista o simplemente una imagen de lo que va a desayunar.

-Extras: Sus padres escogieron un apellido nuevo para su familia, evitando asi dañar de alguna forma a la familia de la chica.
Entre sus ropas esconde una vieja foto de sus padres con él de niño, cuando sus poderes estaban ya sellados.
Le gusta ser un demonio, no odia su naturaleza, a pesar de arrepentirse de lo que hizo.

Empece a preocuparme cuando, al poco de alejarnos de la ciudad, ni mi respiracion ni la presión que sentía el pecho disminuyeron lo mas mínimo. Me costaba andar y aunque procuraba que no se me notaba, tropece más veces de las debidas. Algo iba mal, me dolia el pecho, respirar estaba resultando pesado y molesto, asi que ralentice mi paso para respirar menos de lo necesario. Tambien pestañeaba mucho, intentando quitarme el escozor de los ojos.
Silya me sacó de mi distraccion, pidiendo que descansasemos. Asentí sin responder nada, sentia el estómago ligeramente revuelto. Me sente sin mucha delicadeza en una pared de no tenia muy claro qué, sobre un tronco caido. No podia disimular que me dolia respirar, asi que respiraba muy suave, fingiendo estar dormido mientras lo que fuera me hervia por dentro, no literalmente... de hecho comenzaba a remitir con suavidad. Poco a poco me sentía con los músculos adormecidos y no sacía si estaba quedandome inconciente o dormido, pero notaba la cabeza en otro sitio.
Poco despues, abrí los ojos para ver que mi amiga, si ya podia llamarla asi, se alejaba tras avisarme de que iria a por algo para hacer una hoguera. Mire su figura alejarse, centrado en ella. Pestañeé, unos buenos segundos mas de lo que un pestañeo duraba y, al mirar de nuevo, una sombra se acercaba. No era Silya, sus hombros eran mas anchos y sus caderas menos definidas. De su espalda salian dos enormes manchas facilmente reconocibles. "Ángeles..."
Conforme se acercaban, me fije que no era solo uno, sino cinco, aunque solo tres de ellos tenian alas. Llevaban algo en las manos, una bolsa que emitia un desagradablearoma celestial. Flores o quizás alguna fruta del cielo. Lo entendí, nuestras bebidas habían estado sin vigilar desde que nos alejamos apra unirnos a la fiesta. "Estoy muerto..." pense ligeramente abatido al notar que apenas podia moverme. Sonreí mas tranquilo al notar que los pasos Silya no se escuchaban. Ella no estaba cerca, no acabaria herida, no veria nada, no se enteraria, no sufriria.
Me levanté como pude, apoyado por la pared, rasposa y fria, causandome algunos arañazos en la piel. No podia cambiar de forma, mis musculos se resistian a dejar que por ellos fluyera mi energia demoniaca. Me escurri unos centimetros por la pared, sin poder evitarlo, no podía ver bien y no lograba enfocarme en uno de ellos. Levante la mirada, fijandola en los ojos de aquel que tenia mas cerca, que sonreia de forma psicopata.
-Te desgarrare la garganta... -no podia continuar hablando, escuché sus risas, burlandose del "pobre cachorrito ladrador" mientras uno de ellos me daba una patada en el estomago, dejandome sin respiracion. No podia mas... acabe desplomado en el suelo, sintiendo que algo frio y metalico me rozaba la zona donde me crecia cola. Intente evitarlo... pero perdi la consciencia unos pocos golpes despues. Una vez todo era negro... el dolor desapareció.
-----------------------------------------------------------
-Mirad que miedo -Se burlaba uno, levantandolo del pelo y atravesandole el estómago con una espada. Tras una carcajada general, soltó al pobre demonio contra la pared, haciendo que soltase el aire que le quedaba, haciendo que se arrastrase un poco para poder respirar de nuevo. Otro se acercó y le dió una patada en la cabeza, acabando con su orientacion y haciendlo sangrar por una nueva herida en la cara. Los otros dos no dudaron en golpear a Cain sin miramientos allí donde alcanzaban, haciendole cortes en la zona de la cola y las orejas.
-Creo que esta muerto -increpó uno con desdén, pero no duró mucho la espectación, pues la respiración del joven fue el pistoletazo que necesitaban para continuar con la paliza, haciendo caso omiso a la pérdida de consciencia del chico al que acribillaban a insultos y demás humillaciones.
Los golpes se oian desde varios metros. Golpes metálicos, secos, usandose contra algo que había en el suelo, un animal probablemente. Las alas de quienes lo perpretaban se volvían más y más negras con cada golpe que daban y, si bien al principio lo unico que se oía eran los gritos de dolor de la victima, una vez inconsciente, las risas, insultos y burlas de esos hombres se hicieron más intensas. Ya se les podía oir sin problemas desde bastante lejos. Risas de burla, golpes. Alabanzas a los otros, quejas por no poder romper más costillas pues todas lo estaban ya, ruido de escupir, más burlas, ropa rasgada.
La escena era bastante sádica, pero allí, en mitad del bosque, ¿quién iba a verlos?


_________________

Ver perfil de usuario

70 Re: La guerra de los Mil Años el Vie Jul 15, 2016 11:48 am


Silya:


Nombre: Silya Losarig


 
Edad: 142 años


 
Descripción física: Silya es rubia su cabello cae laciamente hasta mitad de la espalda, tiene una tez bastante pálida que le hace parecer que nunca ha trabajado en el campo ni caminado siquiera sobre él, por tanto muchas personas cuando la ven creen que es alguien importante. Sus ojos grandes y expresivos, son una mezcla entre el castaño y el dorado, que le hace destacar aún más. Su aspecto en general es de una muchacha bastante joven y frágil, a pesar de esto tiene una fuerza y velocidad sobre humana que la hace capaz de cosas bastante sorprendentes. Aunque lleve armas, no parece nada amenazante, más bien parece una chica sensata que nunca las usaría de verdad y que las tiene para no verse indefensa… grave error. Tiene una voz muy suave, dulce y tranquila que hace que cualquier cosa que diga, incluso un insulto, parezca bonito. Silya nunca alza la voz, ya que no considera agradable el gritar, por esto a veces es tan solo un murmullo que no se escucha realmente, pero de igual manera parece importante y te obliga a preguntar qué dijo. Ella tiene una sonrisa cálida y sincera que hace que cualquier cosa, por mala que sea parezca menos importante que antes, pero su mirada es tan expresiva que de vez en cuando refleja lo que tiene en su interior, y no siempre en tranquilidad y felicidad. Las alas de Silya son largas, bellas y totalmente blancas, aunque cuando mata a alguien o hace algo que luego le hace sentir culpable, sus salas se muestran en tonos grises claros. Éstas están todo el rato plegadas perfectamente sobre su espalda, sin que se noten en lo más mínimo, pero por si acaso siempre se pone capas que cubran su espalda. 
 
Imagen:


Descripción psicológica: Es una persona muy honesta consigo misma y con los demás, es bastante detallista. Silya transmite tranquilidad, calma y felicidad allá por donde va, ella se preocupa por todos los seres del planeta, y aunque no lo demuestre nunca quiere herir a nadie. Parece algo callada, pero ese silencio no es incómodo, tan solo le gusta el prescindir de tener que hablar tanto. A pesar de esto superficialmente aparenta ser una persona muy cálida, que es verdad muy en el fondo, pero entre la falsa y la real hay un estado en el que se muestra fría y desinteresada con aquellas personas que ha visto más de dos o tres veces, ya que no quiere cogerle cariño a seres tan efímeros como lo son los humanos o cualquier otro ser que habite allí. Silya tiene una cálida sonrisa para los que no conoce y para los que verdaderamente quiere, y da igual si la encuentras de mal humor, ella será amable y ayudará a lo que sea que necesites, eso sí, sino eres uno de sus objetivos. Ella es bastante solitaria, y no se da cuenta, porque protege a los que quiere sin involucrarse con ellos, incluso si ella tiene que salir herida no dudará ni un momento. Cuando no sabe que hay alguien a veces tiene una mirada triste en el rostro que muestra los restos de su pasado.
 


Historia: Ella era el ser más raro que habitaba en la tierra, hija de un ángel y una mujer mestiza mitad ángel mitad humana, Silya era tres cuartas partes de ángel, ella era el fruto del amor de sus padres, pero también era de la necesidad de un ángel que caminara por la tierra por tiempo indefinido, ya que los ángeles reales no podían pasar más de uno o dos años en la tierra seguidos y luego un periodo de algunos años hasta que volvían a poder pisar la tierra sin que esta los debilitara y los hiciera cambiar de bando y convertirse en un ángel caído que sí podían caminar por la tierra todo el tiempo. Ella se crió con su madre, feliz en un pequeño hogar en medio de ninguna parte, que tenía todo lo que necesitaban para vivir. Ambas eran felices juntas mientras Silya aprendía magia, pero pronto superó a su madre, ella tenía el nivel de casi un ángel, sin llegar a ser tan rápida ni fuerte. Aprendía rápido cualquier cosa que se le enseñara, desde leer hasta tirar con arco, pasando por multitud de disciplinas que no tardaba ni dos semanas en dominar a la perfección. 


Silya también quería mucho a su padre que venía cada cinco años para quedarse uno o dos años con ellas, con él aprendió a volar, que fue lo que más le costó. También se convirtió en una guerrera fuerte, tanto en la espada como en la magia, lo que ella no sabía era que la estaban entrenando para que fuera una protectora del orden y por consiguiente una asesina de humanos y a veces demonios. Siendo todavía cría se enteró de los planes que tenían para ella y simplemente los asimiló como necesarios para que pudiera vivir tranquila, pero eso no pudo durar más tiempo, un grupo de demonios liderados por un ángel caído irrumpieron en su pequeño hogar… se habían enterado mediante el soplo de aquel ángel recientemente caído, de que allí vivía una mestiza con su marido, y su pequeña hija. Ese año su padre no estaba para protegerlas, era la primera vez que ella se encontraba con demonios, y no supo actuar con suficiente rapidez. 


Fueron segundos, minutos u horas las que pasó mirando el cuerpo ensangrentado y cruelmente degollado de su madre, que tenía la mirada perdida dirigida hacia donde estaba ella. Los demonios la habían dejado vivir porque nunca se les pasó por la cabeza que ella fuera hija de un ángel original, pensaban que era hija de un humano e inofensiva con ese pequeño poder, sin embargo el ángel caído culpable de la muerte de su madre se había callado la verdad y le salvó la vida. Él sabía que por más que la hirieran y le doliera como a cualquier persona, ella sanaría, así que después de que los demonios se divirtieran un poco infligiéndole algunas heridas que le habrían causado la muerte si fuera casi humana, les ordenó retirarse, dejando a Silya sola en lo que había sido su antiguo hogar, junto con él cadáver de su preciosa madre a la que tanto había querido. Y allí se quedó llorando, sin comer ni beber durante días o quizás semanas, hasta que unos amigos de su padre la sacaron de allí en brazos y enterraron el cuerpo de su madre. 


Ellos se quedaron con Silya durante dos años, ayudándole a recuperarse de aquel gran trauma sin mucho éxito, sus alas eran cada vez más grises debido a que se sentía responsable de la muerte de su madre y poco después de la caída de su padre, que debido a la tristeza de saber que el alma de su amada había sido llevada al infierno y a su sentimiento de culpabilidad se convirtió en un ángel caído, pero nunca se alió con los demonios, tan solo caminaba por la tierra como un ser sin motivo de existencia, esperando encontrar algo que le hiciera volver a ser quien era. Desde ese día, nunca más se volvió a encontrar con su hija a la cual parecía haber olvidado casi por completo.


Después de unos años, Silya se recuperó y empezó con que tenían en mente los “superiores”, hacía bastantes años que se había iniciado una guerra interminable entre humanos, y por culpa de eso había gran odio, asesinatos, venganzas y maldad, que alimentaban y volvían más poderosos a los demonios, al mismo tiempo, hacía más débiles a los ángeles reales. Por tanto, ella tenía que evitar el mayor número de casos malignos, adelantándose a los acontecimientos, matando así a personas que no habían cometido asesinato para que sus almas no se corrompieran o influyendo para que no ocurriera aquello por lo que estaba debía intervenir. Nunca discutía las órdenes que recibía, pero de repente un día dejó de recibir órdenes, la guerra incrementaba y estaba haciendo imposible a los ángeles comunicarse con ella, y no podían desvelar lo que tanto tiempo habían ocultado, que ellos existían.
 
Gustos:
+ Naturaleza
+ Música
+ Personas
+ Tranquilidad
+ Silencio
+ Viento
+ Volar
+ Usar su magia para el bien
+ Defender a todas las personas
+ Sinceridad
 
Disgustos:
+ Mentiras
+ Recordar cualquier cosa de su pasado
+ Demonios asesinos
+ Humanos corruptos
+ Gritos
+ Suciedad de las ciudades
+ Guerras
+ Cadáveres
 
Magia: Se irá añadiendo con forme vayan apareciendo


Extras: 

Tiene multitud de poderes diferentes, que se irán desvelando poco a poco.

Aunque no lo admitiría Silya nunca aprendió a socializar, ni las ironías y sarcasmos, y esto a veces le dificulta el trabajo.

Por más edad que tenga, sigue teniendo un lado infantil que aparece algunas veces. 

Tiene un arco y un carcaj lleno de flechas y un mandoble. El mandoble cualquiera que intentara cogerlo le sería imposible porque pesa algo así como una tonelada, fue fabricado especialmente para ella, ya que las otras espadas tenían tan poco peso para ella que salían disparadas a cualquier lugar, o se rompían con tan solo coger la empuñadura.

Ella nunca ha odiado a los demonios, ya que no todos son malvados, ni se alimentan de los pecados de los seres vivos. Por eso piensa que hay que mirar a cada demonio individualmente y no como raza.

Color de roleo: f7e240



Recogía trozos de madera caídos del bosque a la mayor velocidad que podía, no estaba segura de lo que le pasaba a Cain, pero no quería dejarlo demasiado tiempo solo. Caminé de vuelta ya con todo lo que necesitaríamos para una hoguera y apurando el paso, andando silenciosamente por si se había dormido. Ya podía oír algo, como risas o algo así, pensé que quizás se había encontrado con algunos conocidos y le estaban intentando animar. Cuando me acerqué un poco más pude ver que estaba equivocada, eran ángeles, ¿Podrían haber venido a ver de que lado estaba?¿O quizás me estaban buscando a mi? corrí lo que quedaba de camino intentando que ni una sola rama se me cayera al suelo, sin embargo cuando llegué y observé la situación las solté de golpe causando gran estrépito y haciendo que los cinco se giraran para mirarme.

Podía ver gran la cantidad de sangre derramada de Cain, además de que no parecía que se estuviera regenerando a la velocidad que debía, tenía que darme prisa en echarlos de allí o se moriría antes de que pudiera curarlo. Y para que se fueran rápido solo tenía que… sí eso sería lo mejor -¿Qué le habéis hecho a Cain?- pregunté en general para todos al mismo tiempo que empezaba a tensar el arco y a poner una flecha en él. Uno de ellos soltó un bufido entre una risa y una amenaza -Te hemos salvado, ingrata humana, este al que llamas Cain no es más que un demonio- Con sus palabras me quedó muy claro que todos los de allí eran ángeles grises o humanos, pues ninguno se había dado cuenta de mi identidad, eso solo podía ocurrir por que no eran fuertes, y los grises eran los más débiles, si no tenían un ser superior que les protegiera y les otorgara poder, no eran nada -¿Y quién te permitió que tocaras a mi lobo?- Mis palabras hicieron retroceder al que había hablado al no esperarse que yo ya supiera su forma original -Solo eres un sucio e inmundo bicho que ni siquiera sabe que hacer con su existencia- mi mirada era más fría que la de cualquier demonio que hubiera visto una presa que cazar, esto hizo que miraran todos a uno de ellos, tenía una espada ensangrentada que se la había incrustado a Cain hacía pocos minutos antes. Algo en mi interior empezó a arder y entonces empecé. Disparé la flecha que tenía ya tensada, pero esta fue interceptada por uno de ellos -¿Quién te crees que eres estúpida humana?- preguntó el que había atrapado la flecha al vuelo, parecía irritado, pero no más que yo, bajé la mirada mientras dejaba caer el arco al suelo, parecía que eso les había tranquilizado hasta que volví a hablar -Solo deberíais morir y dejar de incordiar- Sí estaban enfadados, y yo estaba al borde de la locura, aunque ya nada importaba, Cain necesitaba curarse y no me importaba volverme una alimaña como esos que tenía delante. Saqué mi espada y la desenvainé, su metal era blanco como las plumas de mis alas y si me volvía negra, mi espada también lo haría, solo uno pareció darse cuenta de qué estaba hecha la espada, retrocedió unos pasos sin tener tiempo para huir -Desapareced- murmuré cuando liberé todo mi ser que había estado escondido y corría por todo el lugar atacando a cada uno de ellos que no pensaban encontrarse a una persona tan veloz y fuerte, estampé de un puñetazo al primero contra un árbol, hasta que el tronco se rompió de la fuerza que había ejercido para destrozarle todos los órganos internos. Me di la vuelta veloz mente para atacar al siguiente que ya estaba algo más preparado, pero todavía conmocionado "Muy lento" pensé con una sonrisa macabra en la cara mientras que de un salto rápido le partía la espalda dejándolo inmóvil. Los otros tres empezaban a hacerse preguntas -¿Cómo es que no le ha hecho efecto la droga a ella?- -¿De verdad es un demonio?- -¿Quién es esta persona?- No pensaba responder a ninguna de sus preguntas a si que cogí bien mi mandoble y me preparé para la verdadera lucha, sin embargo pronto me di cuenta que no estaban a mi alcance, en cuanto los otros dos cayeron al suelo ya sin brazos y uno sin una pierna también, miré al que llevaba la espada, sin mirar siquiera una vez el escenario tan sangriento que había dejado a mi alrededor -Tu eres el líder- no era ninguna pregunta, lo supe desde que todos habían buscado su mirada anteriormente, este asintió sin ser capaz de mentirme -Entonces te dejaré un recuerdo para que aprendas que no se tocan las propiedades ajenas y se lo hagas entender a tus subordinados- Sabía que Cain no era de mi propiedad, pero en ese momento no estaba pensando en decir la verdad o no. Tras tumbarlo en el suelo de una pequeña patada y oír sus súplicas por su vida alce la espada y le corté una de sus alas, todavía podría regenerarse, pero mi espada era especial y hacía que se volviera muchísimo más lento, "Tardará uno o dos años en curarse por completo ese ala" pensé haciendo cálculos y sabiendo que los otros a los que les había amputado algunas extremidades no tardarían más de un mes en curarse, no era lo mismo un ala que un brazo, tampoco dolía lo mismo. Escuchaba los gritos de dolor del líder satisfactoriamente, pero tenía que darme prisa en irme de allí con Cain, o hacer que se fueran ellos - Y ahora que todo está aclarado me presentaré, soy Silya, aunque desde hace tiempo descubrí que me apodasteis la cazadora…- -¡La cazadora de los caídos!- dijo el que no le faltaba ninguna pierna, me quité la capa y dejé que mis alas blancas como mi espada, se estiraran rasgando así la nueva blusa que había conseguido en ese pueblo. Eso fue la gota que colmó el vaso haciendo que todos huyeran despavoridos ayudándose unos a otros para no quedarse atrás y que les matara como había hecho con multitud de ángeles hace ya bastante tiempo.

Corrí hacia Cain, dandome igual el tono gris que estaba tomando mi espada, y me dejé caer a su lado, tenía los ojos entre abiertos, pero no sabía si estaba despierto o no, todavía respiraba y eso era lo único que necesitaba para poderlo salvar. Respiré hondo y le envié toda mi magia curativa hacia él, no podía parar de llorar -Lo siento, Cain, lo siento- no podía parar de disculparme al ver el estado en el que se encontraba -Todo a sido mi culpa, si hubiera llegado antes, si te hubiera dicho mi identidad…- la cura no estaba funcionando demasiado, tenía que usar el otro método de curación era más arriesgado para mí, pero si tenía veneno que impedía regenerarse, quizás también le costaba aceptar mi energía curativa. Me puse delante suya, todavía con lágrimas en los ojos, pero sabía lo que tenía que hacer, era un conjuro infalible y no tenía otra opción, lo besé en los labios dejando que toda su esencia y su alma entraran en mi cuerpo y así pudiendo realizar el conjuro de transferencia, nunca lo había utilizado con un demonio. Notaba que mis alas se oscurecían… eso ya no importaba, solo su vida era necesaria, cuando mi magia terminó su cometido me separé de él, ahora ya no tenía ningún rasguño… aunque no podía decir lo mismo de mí, todas sus heridas habían pasado a mi cuerpo, además mis alas eran casi negras, empezaba a entender por qué no debía de utilizar esta magia con demonios, sin embargo como también hacían dormir al que era sanado, lo que me daba tiempo para pensar qué hacer. Tosí sangre y supe lo doloroso que había sido para él todo lo que le habían hecho, solo por ser un demonio -Edahi… te necesito- pronuncié costosamente sabiendo que no hacía falta más para que me encontrara.

La vista se me nublaba, caería inconsciente en pocos segundos. Me negué a cerrar los ojos hasta que Edahi viniera, no quería que le pasara nada a Cain mientras yo me recuperaba en unas horas. Por fin pude ver una sombra roja entre los movimientos del bosque, ya tranquila cerré los ojos sabiendo que estábamos a salvo.

Ver perfil de usuario

71 Re: La guerra de los Mil Años el Sáb Jul 16, 2016 4:38 am

Cain / Sessaibushi:
-Nombre: Sessaibushi "Cain" DeepDark
-Edad: 130 años
-Descripción fisica: Su apariencia humana es similar a cualquier otro hombre que puedas cruzarte. Pelo algo más largo de lo habitual, de semblante duro, alto y ligeramente corpulento pero nada muy llamativo. Podría ser desde un soldado cualquiera hasta un panadero o un nómada. Apuesto y caballeroso pero con algo extraño. quizás tan solo un sentimiento de incomodidad cuando su mirada es muy fija o un miedo real a que se acerque. La unica diferencia son las orejas en forma de punta que oculta bajo el pelo.
Tras la rotura del sello, mostró su forma demoniaca. Su fuerza, velocidad y destreza se disparan. El color de ojos se torna ambarino y el pelo se alarga cubriendo su cuerpo. Le salen orejas, hocico y cola. Un lobo espectral ocupa el sitio en que antes había un hombre. Sin embargo, puede volver a su forma humana.
Forma humana

Forma demoniaca completa

-Descripción psicológica: A pesar de ser un demonio, su personalidad y educación lo mueve a ayudar a otras personas, humanos, angeles o demonios, e intentará hacer lo que esté en su mano Esta es una forma de vivir muy amable y generosa, pero él sabe que es egoista, pues más que hacerlo por otros, lo hace como compensación por lo ocurrido, para tener la conciencia tranquila.
Si bien sus poderes aumentan cuando los sentimientos negativos que lo rodean son más fuerte
s, este poder va quémandolo como ponzoña venenosa, volviendolo fuerte pero malvado. Por supuesto, no le gusta en absoluto la sensación de estar usando a los demás como canalizadores, por lo que busca liberar su propio poder sin que nadie tenga que odiar, matar o herir a otros. Solo tiene cariño por tres cosas, que lo acompañan en su viaje y de las que jamás se separa: Las espadas que su padre le regaló y una foto que tiene de su familia cuando aún estaban todos.
Conoce su apellido real, pero no tiene cariño ni curiosidad por establecer contacto con sus abuelos, lo que sus padres le contaron fue más que suficiente para que todo el interés que sentia por esos demonios desapareciese.


-Historia: En el mundo de los demonios, conocido como Infierno, no es extraño conocer el enlace entre dos demonios unidos por el interés paterno de aumentar su honor, orgullo y renombre. Allí donde la desolación y los sentimientos amargos son el pan de cada día, cuanto más poder se tiene, mayor respeto corresponde a la familia. Aunque las cosas han cambiado un poco, esta fue la razón de que Learty, una joven de la conocida familia demoníaca Rivernigth, huyera de lo que sus padres habían preparado para ella, de la mano del apuesto sirviente que vivía con ellos.
De esta aventura por los mundos, un amor dio paso a la relación clandestina de ambos jóvenes, que viajaron por el Infierno y la tierra humana conociendo sus costumbres y a sus gentes.
Veinte años después, el timbre de la mansión Rivernigth sonó con un apremiante tono de alarma. Al abrirse la puerta, la dulce Learty envuelta en lágrimas pidió ayuda. La guerra habia estallado en el mundo humano y los habia cogido en medio. Ni el avanzado estado en que se encontraba el embarazo de la chica, ni sus heridas o la presencia del marido de esta, herido gravemente, casi inconsciente, ablandó el corazón de sus padres, que cerraron las puertas fingiendo no reconocerla.
Obligandose a ser fuerte, Learty volvió al mundo humano con su marido. La casa era todo lo que tenian y desde ese momento decidieron dejar atras el apellido de ambos y comenzar la segunda parte de su aventura siendo la familia DeepDark, sin honor, sin conocidos, sin nada.
El doloroso parto tuvo lugar en el mundo humano, la madre quedo exahusta, por lo que Crypthorn tuvo que utilizar todos sus conocimientos en espadas, magia y la fuerza de la que disponia para proteger a su mujer y a su hijo, Sessaibushi, el nombre del hermano fallecido de Cryp.

Tras la recuperación y el encuentro de un lugar donde vivir, cuando el pequeño Sessai cumplia los tres años, sus padres tomaron la decision mas dificil. Al serle imposible ocultar su energia demoniaca, los humanos se sentian agresivos hacia el pequeño. Debian protegerlo. La forma mas segura para todos era aprovechar que los ojos del pequeño tenian un color humano para sellar su potencial y que, a ojos ajenos, fuera un niño humano como tantos otros, hasta que llegase la edad en que fuera capaz de cuidarse.
Para evitar que estuviera completamente indefenso, su padre le enseñó todo lo que sabia sobre el manejo de espadas, reconociendo que Sessai era muy bueno en el manejo de estas, llegando a usar dos y superar a su padre a los 60 años (aparentando de 16). Por su parte, Learty no queria enseñarle nada de poderes demoniacos, por lo que solo le contaron la verdad, evitando contarle lo que pudiera asustarlo.

Ajeno a ellos, la guerra avanzaba y cuando la familia se pensaba segura, un giro los separó, dejando al chico con su madre y al padre desaparecido. Delante de él, un ángel confundido atravesó a su madre con su propia arma. Nadie Tras nada, pero el sello que mantenia al demonio de Sessai oculto se rompió, liberandose. La cara del chico se alargó, sus dientes crecieron y cayo a cuatro patas. Un enorme lobo demoniaco de pelo morado claro y negro miraba a los hombres con ojos ambar, llenos de lagrimas. De un mordisco, enloquecido por el dolor de la perdida, mato a aquel que tenia mas cerca. Uno tras otro, todos mueron entre sus fauces, y solo el angel, que habia salido antes de que Learty muriera, estaba vivo. 
La consciencia de Sessai estaba apagada, y su moral y etica se habia quedado encerrada bajo los recuerdos de la reciente muerte de su madre. Sin ver nada, las muertes continuaron durante un rato, todo aquel que le atacaba, era despedazado, fuera quien fuera.
Nadie parecia capaz de pararlo, pero un lobo similar, de un color mas apagado pero de tamaño mayor consiguio tumbarlo. Mientras Sessai se revolvia, ambos, padre e hijo, volvian a su forma humana. No hicieron falta palabras, Crypthron lo sabia. Su esposa, la madre de Sessai, habia muerto. La sangre emanaba el olor de la desesperacion que intentaba ocultar de su hijo.
Sus caminos tardaron aun 1 año en separarse. Cuando una pista del angel causante de todo aquello hizo que Crypthorn olvidara su camino, las nuevas enseñanzas a su hijo para ayudar a su despertar repentino y ahogar el dolor de la perdida, para guiarse por la venganza en la que jamas habia pensado. La peticion de Sessai de que no lo hiciera tardo en hacer efecto, un par de semanas siguiendo al hombre, apagaron la llama del odio.
Si bien el poder de Crypthorn y Sessaibushi era cada vez mayor por la desesperacion de los humanos, ninguno queria seguir lo que su raza solia escoger. Aquel mundo era el que su madre habia escogido, en el que habian vivido durante tanto tiempo y donde ella habia muerto. En un viaje a la tumba de Learty, padre e hijo sabian el siguiente paso. Aventuras separadas, necesitaban pensar, digerir lo ocurrido. Crypthorn partio al anochecer en direccion norte. Sin despedidas, llantos o mentiras. Solo una promesa de reencontrarse cuando sus almas estuvieran recuperadas.
Seis años después, el dia a dia de Cain, el nombre humano que Sessai adopto por ser mas facil que el real, se basaba en ayudar a aquellos que lo necesitaban, a la fuerza si era necesario.

-Gustos y disgustos:
 +Las noches de luna llena
 +Ayudar a la gente
 +Su poder demoníaco cuando esta bajo control
 +Carne
 +Las noches con luna llena
 -Matar por error
 -Descontrolarse
 -Quedarse bloqueado
 -Pescado

-Poderes: En forma demonica tiene la capacidad de volar sin necesidad de alas, moverse de forma veloz, respirar y moverse por zonas contaminadas, comer comida cruda...
*Poderes de demonio estándar:
Ver el aura de las personas: Al utilizarlo para aumentar su poder, desarrollaron la capacidad de ver las auras. Su forma y color es diferente en cada persona, pero solo se ven cuando el dueño siente algo fuerte. La textura es siempre similar a un vaho, semitransparente, no se "ve" a no ser que se mire.
Visiones de un futuro cercano: El leido debe estar dormido, inconsciente o en coma para poder ser objeto de este poder. El "ritual" es diferente para cada familia, pero el resultado es siempre el mismo, entre 5 y 10 segundos de una escena que ocurrira en el futuro. No es un poder exacto, podría mostrar un peligro, una pista o simplemente una imagen de lo que va a desayunar.

-Extras: Sus padres escogieron un apellido nuevo para su familia, evitando asi dañar de alguna forma a la familia de la chica.
Entre sus ropas esconde una vieja foto de sus padres con él de niño, cuando sus poderes estaban ya sellados.
Le gusta ser un demonio, no odia su naturaleza, a pesar de arrepentirse de lo que hizo.
Un sueño agitado. Relámpagos, lluvia, viento. Me levantaba de la cama y me acercaba a la de mis padres. "Papá, papá" Lo llamaba, pero él no contestaba. Me subía y pasaba por encima de él para llegar a mi madre "Mamá, tengo miedo" Decía con una voz infantil mientras la movía demasiado bruscamente. Ninguno me respondía, no se despertaban, no reaccionaban. "¡¡Mamá!!" Grité.
Entonces, por fin despertó. Me miraba con la cabeza sangrando, mientras lloraba. Me pedía que fuera fuerte, que no tuviera miedo, que no odiase. Papá también levanto la cabeza, pero sus ojos estaban sin vida. Me miraban pero no me veían. "Tengo miedo" Mi voz infantil iba dejando paso a la voz adulta que tenía ahora "No me dejeis solo" Sus cuerpos se convertían en ceniza y, por una ventana abierta, el aire las arrastraba lejos de mí.
Mi cuerpo cambió, de un niño creció hasta ser un adolescente, un adulto y luego a la forma de lobo demoníaco. Aullé, fuerte, desgarrado por el miedo, la tristeza y el dolor. Escuchaba dos voces contrarias que me llamaban. Una delante de mi, otra detrás. Al girarme, vi una puerta que comenzaba a abrirse, su fondo era blanco, brillante. Pero no alcancé a tocar el pomo, la otra voz parecía asustada.
Volví la vista al frente, donde no había nada, solo oscuridad. ¿Luz y una voz dulce? ¿Oscuridad y una voz teñida de miedo? ¿La facil muerte o la cruel vida? "Me estoy muriendo" pensé al comprenderlo. No sentía alarma, no tenía nada entre los vivos, tampoco me importaba morir. La voz distorsionada se hizo más clara. "¿S...il...ya?" Era confuso, seguramente todo eran imaginaciones mías, pero eso no me aclaró la mente. ¿Quién era Silya? Ese nombre me hizo quedar mirando a la nada, donde la voz de una mujer me pedía perdón, asegurandome que todo saldría bien. Cerré los ojos un momento, segundos, minutos u horas pasaron mientras pensaba mis opciones. Podía irme... y quizás algún dia renacer de nuevo, podía abandonar un mundo donde no era bien recibido y escapar a una paz absoluta. La voz que me llamaba era la de mi madre, sin duda. La otra opción, despertarme, vivir, era complicado, pero aquella voz, asustada, confundida, al borde del llanto, me recordó a mi de pequeño, en el momento en que sus ojos se apagaron para siempre, esa sensación era tan desagradable que no quería que nadie la sintiera por mi.

Debía volver, tenía que despertarme. no podía dejarla sola.
Di la espalda a la puerta y avancé hacia la oscuridad...
Abrí los ojos, alarmado, sudando y con la respiración y el pulso disparados. Me dolía incluso respirar. Miré a mi alrededor, no recordaba lo que había ocurrido pero sentía una presión en el pecho y una amarga sensación de desasosiego.
Sobre mi, una cubierta de madera que supuse era el techo de una cabaña me protegía del exterior. Cuanto más despierto estaba, más me daba cuenta que... el dolor que sentía... era solo psicologico. Me miré y comrpobé, no tenía heridas, ni cortes, ni sangre. Solo mi ropa estaba rasgada y manchada. Ni yo me curaba tan rápido. La garganta ya no me dolía, ni los ojos escocian, y podía moverme mucho mejor, aunque aún había algo que hacía que la cabeza me pesase. Miré a mi alrededor. Estaba en una cabaña de madera. ¿Quién me había llevado alli? ¿Donde estaba? Un pensamiento cruzó mi cabeza haciendo que me levantase, ignorando el grito de mis músculos negandose a reaccionar, para buscar a Silya.
-¿Silya? -Pregunté en voz alta, notando que mi voz estaba algo más grave de lo habitual, probablemente por el anterior dolor de garganta. -¿Silya, donde estás? -Insisntí un poco más alto, sin el debido sentido del peligro de estar en un sitio desconocido sin saber como había llegado.


_________________

Ver perfil de usuario

72 Re: La guerra de los Mil Años el Dom Jul 17, 2016 2:19 pm


Edahi:


Nombre: Edahi Losarig

Edad:103

Descripción física: Lo más destacable de su apariencia es su larga cabellera roja intensa y sus ojos verdes cómo esmeraldas, de mirada fría y obstinada para algunos, a cálida y amable para los que se han ganado su amistad, que son la mayoría. Incluso con estas dos cosas que suelen resultar extravagantes, es una persona que se ve atractiva. No es especialmente alto ni musculoso, tampoco lo necesita para ser feliz. Cuando está con humanos o con Silya suele mostrar un rostro relajado, divertido, confiado y algo travieso. Pero todo cambia cuando los humanos son malvados o hay demonios cerca, se tensa de manera drástica y su cara muestra todo el odio y el enfado que tiene hacia los de su especie, normalmente sus colmillos son un poco más largos de lo normal, pero cuando se enfada se pronuncian bastante más sin que este muchas veces se de cuenta. Tiene una sonrisa muy cálida y energética, que hace que todo pareca más divertido y emocionante de lo que es.

imagen:

Nunca muestra su otra forma, por lo que todavía es un secreto para la mayoría.

Descripción psicológica: Es la persona más infantil que se puede encontrar, le encanta curiosear e investigar cosas simples cómo por qué se caen las hojas o que pasa con el agua que cae al llover. Es muy bondadoso y servicial, siempre que pueda hará algo por ayudar a quién sea. Edahi es leal a sus seres queridos, en especial a los que han convivido mucho tiempo con él y ya saben su secreto. Éste se divierte con cualquier cosa y hace que las personas a su alrededor también se lo pasen bien solo por verlo sonreír. Es una persona muy tierna y sincera a la que le gusta ver el mundo mejorar y avanzar poco a poco. Pero a pesar de todo esto tiene un lado serio y concienzudo que sabe cuándo tiene que aparecer para poner todo en orden. Al principio puede parecer algo contestón, arisco y rebelde, pero suele hacerlo para ver quién es digno de su confianza y respeto.

Historia: Al nacer en el infierno, su padre descubrió algo que nunca pensó que le ocurriría a él, su hijo no tenía ni una pizca de maldad en su interior, tampoco su aura era maligna. Preocupado por su bebé y el terrible futuro que le depararía si se quedaba en el infierno, decidió junto a su esposa, que ese bebé debía de ir al mundo humano para estar a salvode las manos de sus semejantes. Y eso fue lo que hicieron, buscaron un lugar donde la guerra no había llegado y se lo dejaron a una familia que no podía engendrar hijos, con una carta que pedía que se la entregaran cuando este ya fuera adulto y donde explicaba el por qué de su abandono y lo mucho que lo querían de todos modos. Sus padres adoptivos aceptaron a Edahi sin vacilar ni un segundo y le otorgaron un nombre pues sus padres originales no se habían atrevido a darle uno.

Pasaban los años y Edahi crecía lentamente poco a poco, sin parar, pero demasiado lento para sus padres humanos, que no pudieron verle hacerse un hombre incluso despues de cuarenta años, ellos se murieron sin poder cuidarlo hasta el final, sin embargo en esos años Edahi fue el niño más feliz de universo, con unos grandes padres y aprendiendo muchas cosas sobre el mundo y sobre la vida. Cuando se quedó huérfano intentó buscarse un trabajo para poder tener dinero para comer algo, como le había dicho su papá poco antes de dormirse para siempre. Buscó y buscó, pero nadie le quería dar un trabajo pues para ellos no era más que un crío. Así pasó una decada en la que tuvo que robar y manipular sus palabras para conseguir comer y dormir bien.

Poco después conoció a Silya, ella lo acogió, lo cuidó, le dió ropa limpia y se lo llevó consigo de viaje por todo el mundo, con ella descubrió que tan grande era el mundo y todo el tiempo que tenía para conocerlo, también lo que él era y por qué no parecía crecer. Con esto aprendió a utilizar sus poderes y el arte de la espada para así poder ayudar a las personas. El tiempo pasaba y ella no envejecía gracias a que tampoco era humana, cada vez le cogía más cariño hasta que un día le pidió permiso para apellidarse igual que ella y así ser su "hermano", feliz con su nuevo apellido, fueron a celebrar que ahora eran una familia. Allí en ese hostal, se dio cuenta de que Silya no estaba indefensa ante los seres no-humanos y de cuan despreciables eran los demonios. Gracias a sus poderes no tuvo que preguntarle sobre el pasado a su querida hermanita que parecía tener recuerdos muy oscuros con los demonios, desde ese día odió a los demonios por todo lo que le habían hecho a Silya y por cómo se comportaban todos, por eso nunca entendió que ella lo acogiera y lo cuidara con tanto cariño y amor.

Cuando cumplió los cien decidió que debía dejarle hacer su trabajo a su hermana y él viajaría intentado ayudar a los humanos y cumpliendo las órdenes que como a Silya le eran dadas por unos ángeles. Se marchó con la única promesa de que una vez al año se reunirían y que si se necesitaban se llamarían para acudir al auxilio del otro.


Gustos:

Disgustos:

Poderes:

- Puede ver los sentimientos, los sueños y los recuerdos, también puede comérselos haciendo que desaparezcan del individuo.

- Es capaz de hacer dormir a las personas.

- Puede transportarse de un lado a otro a través del mundo de los sueños, es decir si encuentra a una persona o a un ser que este durmiendo cerca de donde quiere ir tan solo tiene que usar sus poderes para entrar físicamente en el sueño y luego salir, encontrandose en el lugar en el que está el que duerme.

-


Extras:

- Se suele comer las pesadillas, y los malos pensamientos de las personas, pero nunca se ha comido un recuerdo por malo que sea ya que piensa que es algo sagrado y que no debería ser tocado.

- Nunca a querido comprender a los demonios, simplemente no quiere tener nada que ver.

- No a leido la carta que le dejaron sus padres reales, pero tampoco a sido capaz de tirarla sin saber lo que hay dentro.

- Tiene una espada que le dieron los "superiores" cuando decidió irse por su cuenta, esta incrementa sus poderes y hace que los seres mágicos tarden más en regenerarse.


Color de roleo: a61e1e




Estaba de nuevo en lo alto del mastil mayor, tumbado en la gavia, en ese momento no me necesitaban así que podía echarme otra siesta hasta que gritaran mi nombre... -¡Edahi!- gruñí en mi interior dándome cuenta de que tendría que posponer la cuarta siesta del día. Me levanté de un salto y busqué a mi captán por mi olfato, estaba en el puerto y no en el barco. Me moví con rápidez y agilidad del mástil mayor al trinquete y de ahí al espolón, en cuanto divisé a mi viejo capitán me dejé caer al puerto -Qué necesitas que yo haga, capitán- No estaba seguro de quién era el joven humano que lo acompañaba, tampoco es que me importara -Este muchacho va a venir en nuestro barco, carga el equipaje, tu irás más rápido- Asentí comprendiendo lo que decía, me fui a donde estaban todas esas cagas de madera y las cogí todas juntas. El muchacho pareció sorprendido... incluso soltó una exclamación, eso fue la gota que colmó el vaso para mi risueño capitán, que empezó a reírse como lo hacía cada vez que un viajero se subía al barco -Tranquilo jovencito, es de un país lejano dónde todos sus habitantes son ... así- me señaló con su dedo pulgar sin siquiera mirarme -¡Oye viejo! tu querías quedar bien ante este... como se llame, pero tú también te sorprendiste al principio- le espeté ya sin honoríficos, tan solo los usaba cuando teníamos invitados, y como él había empezado... ahora no tendría un viaje tranquilo hasta el país del norte. Seguí andando con todo en mis brazos para luego dejarlo en la bodega -Edahi…- Gruñí molesto, ¿Quién era ahora? -Te necesito- Como un cubo de agua su voz me dejó asustado y pálido, nunca me había llamado con tan poca voz...¿Estaría herida?¿Necesitaría refuerzos?¿Por qué tan repentinamente? en unos meses nos habríamos vuelto a encontrar. Salí disparado del barco agarrando todas mis cosas con forme las veía y me paré un momento con aquel señor que me había cuidado por más de tres años en los que le había dado igual las rarezas que tuviera pues decía que cosas más raras había visto en sus años jóvenes -Me tengo que ir- le dije sin dar ninguna explicación -Vale- contestó el tranquilamente ya acostumbrado a mis raros habitos -¿Piensas volver?- Me preguntó con una mirada algo preocupada -Seguramente, pero dudo que a tiempo para esta embarcación- tras extrenderle la mano en forma de despedida y darnos un buen apretón de manos, me di la vuelta sabiendo exactamente dónde se encontraba mi dulce hermanita -Ya te encontraré viejo, al fin y al cabo tu barco es el más impresionente de todo el mundo- tras oír su risa supe que ya estaba preparado, cerré los ojos y me dejé guiar por los sueños, hasta que encontre una pesadilla cerca de mi querida Silya.

Volví a abrir los ojos, estaba en un bosque y la sangre era algo que llamaba la atención en el lugar, sobre todo por que el olor me decía que ahí había habido una matanza... solo esperaba que la hubiera realizado Silya y no al contrario. Caminé un poco en esa dirección y allí la encontré junto a un demonio, medio desangrándose tenía multitud de heridas sin que su ropa hubiera sido rota y sus alas... tuve que desviar los ojos de aquellas alas negras, pues ni siquiera ella parecía saber que tan mal estaban. Cuando me vio acercarme cerró los ojos ya agotada. Tenía ganas de llorar y de matar al que le hubiera hecho aquellas heridas, pero sabía que debía protegerla y cuidar de su "amigito" al que me habría gustado dejar abandonado allí. Cargué a los dos y los llevé a uno de los refugios que tenía con el mismo método que había utilizado antes. Dejé al bicho raro en la primera habitación que vi y me llevé a Silya hasta la cama dónde la acomodé lo mejor que pude, Había vuelto a replegas las alas en su espalda de esa forma que tanto me fascinaba y hacía que no se notasen si quiera, le quité la blusa que estába rota por la espalda y entonces me di cuenta, el que tenía la camiseta rota era ese endemoniado tio, habría usado alguno de sus conjuros para curarlo.

El enfado y la preocupación aumentaban, no pude evitar fisgonear en lo ocurrido, y me adentré en su consciencia vacía para luego recorrer sus recuerdos más cercanos, en cuanto supe lo que quería salí de allí, ya me disculparía con ella cuando se despertara por curiosear en mente. Pasaban las horas y veía cómo parecía recuperarse de las heridas, pero había una que todavía persistía y se negaba a cerrarse, una en el centro del estómago. De repente una voz masculina me sacó de mis preocupaciones y me obligó a correr hacia la otra habitación abriendo la puerta de una vez y entrando dentro -¡Cállate de una vez!- exclamé en voz baja bastante enfadado, agarré mi espada dispuesto a hacerle callar a la fuerza si hacía falta, mientras no la despertara me daba igual lo que hiciera con su vida -Edahi... ¿Cain se despertó?- la voz susurrante de Silya hizo que me tranquilizara, y pensara con más claridad después de haber visto su ataque de ira, me costaba mantenerme sereno frente al demonio que había causado todo lo ocurrido -No, solo había venido a ver si estaba bien...- le mentí para que descansara un poco más, de repente escuché cómo tosía y olía a sangre fresca y lo que quedaba del enfado que tenía hacia ese tal Cain se desvaneció, mi cara pasó por varios sentimientos, pero los que más se marcaron eran la culpabilidad, la preocupación y el arrepentimiento. Solté el mango de la espada que había estado sujetando todo ese rato -Cuando se despierte te avisaré, así que duerme un rato más, yo iré a dar una vuelta para ver si no hay nada acechándonos por los alrrededores- Al mismo tiempo que decía eso le hacía una serie de gestos al demonio para que me siguiera en silencio si es que quería saber lo que ocurría y que no despertara a Silya o tendría problemas conmigo.

Ver perfil de usuario

73 Re: La guerra de los Mil Años el Dom Jul 17, 2016 6:08 pm

Cain / Sessaibushi:
-Nombre: Sessaibushi "Cain" DeepDark
-Edad: 130 años
-Descripción fisica: Su apariencia humana es similar a cualquier otro hombre que puedas cruzarte. Pelo algo más largo de lo habitual, de semblante duro, alto y ligeramente corpulento pero nada muy llamativo. Podría ser desde un soldado cualquiera hasta un panadero o un nómada. Apuesto y caballeroso pero con algo extraño. quizás tan solo un sentimiento de incomodidad cuando su mirada es muy fija o un miedo real a que se acerque. La unica diferencia son las orejas en forma de punta que oculta bajo el pelo.
Tras la rotura del sello, mostró su forma demoniaca. Su fuerza, velocidad y destreza se disparan. El color de ojos se torna ambarino y el pelo se alarga cubriendo su cuerpo. Le salen orejas, hocico y cola. Un lobo espectral ocupa el sitio en que antes había un hombre. Sin embargo, puede volver a su forma humana.
Forma humana

Forma demoniaca completa

-Descripción psicológica: A pesar de ser un demonio, su personalidad y educación lo mueve a ayudar a otras personas, humanos, angeles o demonios, e intentará hacer lo que esté en su mano Esta es una forma de vivir muy amable y generosa, pero él sabe que es egoista, pues más que hacerlo por otros, lo hace como compensación por lo ocurrido, para tener la conciencia tranquila.
Si bien sus poderes aumentan cuando los sentimientos negativos que lo rodean son más fuerte
s, este poder va quémandolo como ponzoña venenosa, volviendolo fuerte pero malvado. Por supuesto, no le gusta en absoluto la sensación de estar usando a los demás como canalizadores, por lo que busca liberar su propio poder sin que nadie tenga que odiar, matar o herir a otros. Solo tiene cariño por tres cosas, que lo acompañan en su viaje y de las que jamás se separa: Las espadas que su padre le regaló y una foto que tiene de su familia cuando aún estaban todos.
Conoce su apellido real, pero no tiene cariño ni curiosidad por establecer contacto con sus abuelos, lo que sus padres le contaron fue más que suficiente para que todo el interés que sentia por esos demonios desapareciese.


-Historia: En el mundo de los demonios, conocido como Infierno, no es extraño conocer el enlace entre dos demonios unidos por el interés paterno de aumentar su honor, orgullo y renombre. Allí donde la desolación y los sentimientos amargos son el pan de cada día, cuanto más poder se tiene, mayor respeto corresponde a la familia. Aunque las cosas han cambiado un poco, esta fue la razón de que Learty, una joven de la conocida familia demoníaca Rivernigth, huyera de lo que sus padres habían preparado para ella, de la mano del apuesto sirviente que vivía con ellos.
De esta aventura por los mundos, un amor dio paso a la relación clandestina de ambos jóvenes, que viajaron por el Infierno y la tierra humana conociendo sus costumbres y a sus gentes.
Veinte años después, el timbre de la mansión Rivernigth sonó con un apremiante tono de alarma. Al abrirse la puerta, la dulce Learty envuelta en lágrimas pidió ayuda. La guerra habia estallado en el mundo humano y los habia cogido en medio. Ni el avanzado estado en que se encontraba el embarazo de la chica, ni sus heridas o la presencia del marido de esta, herido gravemente, casi inconsciente, ablandó el corazón de sus padres, que cerraron las puertas fingiendo no reconocerla.
Obligandose a ser fuerte, Learty volvió al mundo humano con su marido. La casa era todo lo que tenian y desde ese momento decidieron dejar atras el apellido de ambos y comenzar la segunda parte de su aventura siendo la familia DeepDark, sin honor, sin conocidos, sin nada.
El doloroso parto tuvo lugar en el mundo humano, la madre quedo exahusta, por lo que Crypthorn tuvo que utilizar todos sus conocimientos en espadas, magia y la fuerza de la que disponia para proteger a su mujer y a su hijo, Sessaibushi, el nombre del hermano fallecido de Cryp.

Tras la recuperación y el encuentro de un lugar donde vivir, cuando el pequeño Sessai cumplia los tres años, sus padres tomaron la decision mas dificil. Al serle imposible ocultar su energia demoniaca, los humanos se sentian agresivos hacia el pequeño. Debian protegerlo. La forma mas segura para todos era aprovechar que los ojos del pequeño tenian un color humano para sellar su potencial y que, a ojos ajenos, fuera un niño humano como tantos otros, hasta que llegase la edad en que fuera capaz de cuidarse.
Para evitar que estuviera completamente indefenso, su padre le enseñó todo lo que sabia sobre el manejo de espadas, reconociendo que Sessai era muy bueno en el manejo de estas, llegando a usar dos y superar a su padre a los 60 años (aparentando de 16). Por su parte, Learty no queria enseñarle nada de poderes demoniacos, por lo que solo le contaron la verdad, evitando contarle lo que pudiera asustarlo.

Ajeno a ellos, la guerra avanzaba y cuando la familia se pensaba segura, un giro los separó, dejando al chico con su madre y al padre desaparecido. Delante de él, un ángel confundido atravesó a su madre con su propia arma. Nadie Tras nada, pero el sello que mantenia al demonio de Sessai oculto se rompió, liberandose. La cara del chico se alargó, sus dientes crecieron y cayo a cuatro patas. Un enorme lobo demoniaco de pelo morado claro y negro miraba a los hombres con ojos ambar, llenos de lagrimas. De un mordisco, enloquecido por el dolor de la perdida, mato a aquel que tenia mas cerca. Uno tras otro, todos mueron entre sus fauces, y solo el angel, que habia salido antes de que Learty muriera, estaba vivo. 
La consciencia de Sessai estaba apagada, y su moral y etica se habia quedado encerrada bajo los recuerdos de la reciente muerte de su madre. Sin ver nada, las muertes continuaron durante un rato, todo aquel que le atacaba, era despedazado, fuera quien fuera.
Nadie parecia capaz de pararlo, pero un lobo similar, de un color mas apagado pero de tamaño mayor consiguio tumbarlo. Mientras Sessai se revolvia, ambos, padre e hijo, volvian a su forma humana. No hicieron falta palabras, Crypthron lo sabia. Su esposa, la madre de Sessai, habia muerto. La sangre emanaba el olor de la desesperacion que intentaba ocultar de su hijo.
Sus caminos tardaron aun 1 año en separarse. Cuando una pista del angel causante de todo aquello hizo que Crypthorn olvidara su camino, las nuevas enseñanzas a su hijo para ayudar a su despertar repentino y ahogar el dolor de la perdida, para guiarse por la venganza en la que jamas habia pensado. La peticion de Sessai de que no lo hiciera tardo en hacer efecto, un par de semanas siguiendo al hombre, apagaron la llama del odio.
Si bien el poder de Crypthorn y Sessaibushi era cada vez mayor por la desesperacion de los humanos, ninguno queria seguir lo que su raza solia escoger. Aquel mundo era el que su madre habia escogido, en el que habian vivido durante tanto tiempo y donde ella habia muerto. En un viaje a la tumba de Learty, padre e hijo sabian el siguiente paso. Aventuras separadas, necesitaban pensar, digerir lo ocurrido. Crypthorn partio al anochecer en direccion norte. Sin despedidas, llantos o mentiras. Solo una promesa de reencontrarse cuando sus almas estuvieran recuperadas.
Seis años después, el dia a dia de Cain, el nombre humano que Sessai adopto por ser mas facil que el real, se basaba en ayudar a aquellos que lo necesitaban, a la fuerza si era necesario.

-Gustos y disgustos:
 +Las noches de luna llena
 +Ayudar a la gente
 +Su poder demoníaco cuando esta bajo control
 +Carne
 +Las noches con luna llena
 -Matar por error
 -Descontrolarse
 -Quedarse bloqueado
 -Pescado

-Poderes: En forma demonica tiene la capacidad de volar sin necesidad de alas, moverse de forma veloz, respirar y moverse por zonas contaminadas, comer comida cruda...
*Poderes de demonio estándar:
Ver el aura de las personas: Al utilizarlo para aumentar su poder, desarrollaron la capacidad de ver las auras. Su forma y color es diferente en cada persona, pero solo se ven cuando el dueño siente algo fuerte. La textura es siempre similar a un vaho, semitransparente, no se "ve" a no ser que se mire.
Visiones de un futuro cercano: El leido debe estar dormido, inconsciente o en coma para poder ser objeto de este poder. El "ritual" es diferente para cada familia, pero el resultado es siempre el mismo, entre 5 y 10 segundos de una escena que ocurrira en el futuro. No es un poder exacto, podría mostrar un peligro, una pista o simplemente una imagen de lo que va a desayunar.

-Extras: Sus padres escogieron un apellido nuevo para su familia, evitando asi dañar de alguna forma a la familia de la chica.
Entre sus ropas esconde una vieja foto de sus padres con él de niño, cuando sus poderes estaban ya sellados.
Le gusta ser un demonio, no odia su naturaleza, a pesar de arrepentirse de lo que hizo.
La ansiedad,  no solo de estar encerrado, sino tambien de no encontrar a Silya iba aumentando hasta que una voz me mandó callar, haciendome pasar a posición de guardia. No tenía mis armas, ¿dónde estaban? El chico que me gritaba, de pelo rojo largo, parecía realmente enfadado, pero no me importaba eso. Olisqueé el ambiente, sangre, lágrimas y el apestoso pero dulce aroma de los sentimientos negativos se arremolinaban en la habitación que aquel chaval protegía. Escuché la voz de Silya y di un paso. Se la oia cansada, dolorida. Me miré un segundo, ahora más despierto y confuso. Lo último que recordaba era las figuras de varios ángeles acercandose hacia mí, en cambio, no tenía ni heridas, ni dolor, ni nada. Mi corazón se aceleraba y, pensativo, no dudé en seguir a aquel demonio cuando este me hizo un gesto. En el paso, alcancé a ver por una rendija a traves de la puerta donde, arropada y vendada, Silya se encontraba tumbada en la cama, convaleciente.
Ahogué un casi grito de asombro, miedo, dolor y un gran sentimiento de culpa. ¿La habían atacado? Mi piel había perdido el poco color que tenía y mis pensamientos se movían a toda velocidad. Aquel muchacho facilmente podía notar el vortice de enrgía que emanaba crecer a una velocidad preocupante mientras con las pupilas recorría todas las manchas, heridas y cortes que cubrian el cuerpo de a quien más queria haber protegido.
-Los desgarrare... -Gruñi con voz gutural, provocada por el aumento de poder. Sin embargo, un mal gesto de mi dolorida compañera, probablemente molesta por el poder demoniaco calmó todo esto, dejandolo en una molesta sensación de presión en el pecho. Salí fuera de la cabaña antes de volverme loco y miré con fiereza al tipo que, supuse, nos pretendía ayudar. quería acerle millones de preguntas... pero solo una escapó de mi boca.
-Ha sido culpa mia... ¿verdad? -Quería saberlo, sin tapujos, sin medias tintas. La dolorosa verdad, pues había vuelto de la muerte para escucharla.


_________________

Ver perfil de usuario

74 Re: La guerra de los Mil Años el Dom Jul 17, 2016 8:07 pm


Edahi:


Nombre: Edahi Losarig

Edad:103

Descripción física: Lo más destacable de su apariencia es su larga cabellera roja intensa y sus ojos verdes cómo esmeraldas, de mirada fría y obstinada para algunos, a cálida y amable para los que se han ganado su amistad, que son la mayoría. Incluso con estas dos cosas que suelen resultar extravagantes, es una persona que se ve atractiva. No es especialmente alto ni musculoso, tampoco lo necesita para ser feliz. Cuando está con humanos o con Silya suele mostrar un rostro relajado, divertido, confiado y algo travieso. Pero todo cambia cuando los humanos son malvados o hay demonios cerca, se tensa de manera drástica y su cara muestra todo el odio y el enfado que tiene hacia los de su especie, normalmente sus colmillos son un poco más largos de lo normal, pero cuando se enfada se pronuncian bastante más sin que este muchas veces se de cuenta. Tiene una sonrisa muy cálida y energética, que hace que todo pareca más divertido y emocionante de lo que es.

imagen:

Nunca muestra su otra forma, por lo que todavía es un secreto para la mayoría.

Descripción psicológica: Es la persona más infantil que se puede encontrar, le encanta curiosear e investigar cosas simples cómo por qué se caen las hojas o que pasa con el agua que cae al llover. Es muy bondadoso y servicial, siempre que pueda hará algo por ayudar a quién sea. Edahi es leal a sus seres queridos, en especial a los que han convivido mucho tiempo con él y ya saben su secreto. Éste se divierte con cualquier cosa y hace que las personas a su alrededor también se lo pasen bien solo por verlo sonreír. Es una persona muy tierna y sincera a la que le gusta ver el mundo mejorar y avanzar poco a poco. Pero a pesar de todo esto tiene un lado serio y concienzudo que sabe cuándo tiene que aparecer para poner todo en orden. Al principio puede parecer algo contestón, arisco y rebelde, pero suele hacerlo para ver quién es digno de su confianza y respeto.

Historia: Al nacer en el infierno, su padre descubrió algo que nunca pensó que le ocurriría a él, su hijo no tenía ni una pizca de maldad en su interior, tampoco su aura era maligna. Preocupado por su bebé y el terrible futuro que le depararía si se quedaba en el infierno, decidió junto a su esposa, que ese bebé debía de ir al mundo humano para estar a salvode las manos de sus semejantes. Y eso fue lo que hicieron, buscaron un lugar donde la guerra no había llegado y se lo dejaron a una familia que no podía engendrar hijos, con una carta que pedía que se la entregaran cuando este ya fuera adulto y donde explicaba el por qué de su abandono y lo mucho que lo querían de todos modos. Sus padres adoptivos aceptaron a Edahi sin vacilar ni un segundo y le otorgaron un nombre pues sus padres originales no se habían atrevido a darle uno.

Pasaban los años y Edahi crecía lentamente poco a poco, sin parar, pero demasiado lento para sus padres humanos, que no pudieron verle hacerse un hombre incluso despues de cuarenta años, ellos se murieron sin poder cuidarlo hasta el final, sin embargo en esos años Edahi fue el niño más feliz de universo, con unos grandes padres y aprendiendo muchas cosas sobre el mundo y sobre la vida. Cuando se quedó huérfano intentó buscarse un trabajo para poder tener dinero para comer algo, como le había dicho su papá poco antes de dormirse para siempre. Buscó y buscó, pero nadie le quería dar un trabajo pues para ellos no era más que un crío. Así pasó una decada en la que tuvo que robar y manipular sus palabras para conseguir comer y dormir bien.

Poco después conoció a Silya, ella lo acogió, lo cuidó, le dió ropa limpia y se lo llevó consigo de viaje por todo el mundo, con ella descubrió que tan grande era el mundo y todo el tiempo que tenía para conocerlo, también lo que él era y por qué no parecía crecer. Con esto aprendió a utilizar sus poderes y el arte de la espada para así poder ayudar a las personas. El tiempo pasaba y ella no envejecía gracias a que tampoco era humana, cada vez le cogía más cariño hasta que un día le pidió permiso para apellidarse igual que ella y así ser su "hermano", feliz con su nuevo apellido, fueron a celebrar que ahora eran una familia. Allí en ese hostal, se dio cuenta de que Silya no estaba indefensa ante los seres no-humanos y de cuan despreciables eran los demonios. Gracias a sus poderes no tuvo que preguntarle sobre el pasado a su querida hermanita que parecía tener recuerdos muy oscuros con los demonios, desde ese día odió a los demonios por todo lo que le habían hecho a Silya y por cómo se comportaban todos, por eso nunca entendió que ella lo acogiera y lo cuidara con tanto cariño y amor.

Cuando cumplió los cien decidió que debía dejarle hacer su trabajo a su hermana y él viajaría intentado ayudar a los humanos y cumpliendo las órdenes que como a Silya le eran dadas por unos ángeles. Se marchó con la única promesa de que una vez al año se reunirían y que si se necesitaban se llamarían para acudir al auxilio del otro.


Gustos:

Disgustos:

Poderes:

- Puede ver los sentimientos, los sueños y los recuerdos, también puede comérselos haciendo que desaparezcan del individuo.

- Es capaz de hacer dormir a las personas.

- Puede transportarse de un lado a otro a través del mundo de los sueños, es decir si encuentra a una persona o a un ser que este durmiendo cerca de donde quiere ir tan solo tiene que usar sus poderes para entrar físicamente en el sueño y luego salir, encontrandose en el lugar en el que está el que duerme.

-


Extras:

- Se suele comer las pesadillas, y los malos pensamientos de las personas, pero nunca se ha comido un recuerdo por malo que sea ya que piensa que es algo sagrado y que no debería ser tocado.

- Nunca a querido comprender a los demonios, simplemente no quiere tener nada que ver.

- No a leido la carta que le dejaron sus padres reales, pero tampoco a sido capaz de tirarla sin saber lo que hay dentro.

- Tiene una espada que le dieron los "superiores" cuando decidió irse por su cuenta, esta incrementa sus poderes y hace que los seres mágicos tarden más en regenerarse.


Color de roleo: a61e1e





Noté que me seguía dócilmente por la casa, pero que se alteró cuando vio a Silya, parecía tan enfadado cómo lo estaba yo, y eso me gustaba, la única diferencia es que yo sabía que había ocurrido y los ángeles ya estaban bastante mal parados. Ya fuera de la cabaña su mirada de fiereza me daban ganas de zamparme sus emociones, y dejarlo tranquilo y quietecito mientras le explicaba la situación. Pero sabía que no era lo correcto , así que simplemente esperé a que preguntara lo que quisiera. Su pregunta hizo que respondiera automáticamente -- al pensar en la única pregunta que había hecho y el sentimiento de culpabilidad que tenía, hizo que me ablandara y suspirara sin poder evitar intentar aliviar su peso -Bueno, toda la culpa no fue tuya- Me moví de un lado a otro, dandome cuenta de que ella lo hizo por que quiso y que ahora que estaba a salvo sus heridad físicas no tardarían más de unas horas en cerrarse - Al fin y al cabo, mi hermana es una tonta que se entromete en todo, se lo ganó a pulso…- Lo miré a los ojos, divertido de recordar la paliza que les había dado a los ángeles grises -Pero siempre es la que más sangre derrama, y los dejó hechos trizas- Noté como me estaba yendo por las ramas, sin darle ninguna explicación clara de lo ocurrido -Te dejaré verlo por ti mismo- le comenté mientras le dejaba ver los recuerdos que había visto de Silya. Me preparé para protegerla pues sabía que Cain no tenía idea de su verdadera identidad, esperaba que no tuviera que matarlo yo, ella se sentiría muy apenada si eso ocurriera, tampoco quería que se quedara, le había hecho mucho daño, y casi era un ángel negro por su culpa.

Ver perfil de usuario

75 Re: La guerra de los Mil Años el Dom Jul 17, 2016 8:31 pm

Cain / Sessaibushi:
-Nombre: Sessaibushi "Cain" DeepDark
-Edad: 130 años
-Descripción fisica: Su apariencia humana es similar a cualquier otro hombre que puedas cruzarte. Pelo algo más largo de lo habitual, de semblante duro, alto y ligeramente corpulento pero nada muy llamativo. Podría ser desde un soldado cualquiera hasta un panadero o un nómada. Apuesto y caballeroso pero con algo extraño. quizás tan solo un sentimiento de incomodidad cuando su mirada es muy fija o un miedo real a que se acerque. La unica diferencia son las orejas en forma de punta que oculta bajo el pelo.
Tras la rotura del sello, mostró su forma demoniaca. Su fuerza, velocidad y destreza se disparan. El color de ojos se torna ambarino y el pelo se alarga cubriendo su cuerpo. Le salen orejas, hocico y cola. Un lobo espectral ocupa el sitio en que antes había un hombre. Sin embargo, puede volver a su forma humana.
Forma humana

Forma demoniaca completa

-Descripción psicológica: A pesar de ser un demonio, su personalidad y educación lo mueve a ayudar a otras personas, humanos, angeles o demonios, e intentará hacer lo que esté en su mano Esta es una forma de vivir muy amable y generosa, pero él sabe que es egoista, pues más que hacerlo por otros, lo hace como compensación por lo ocurrido, para tener la conciencia tranquila.
Si bien sus poderes aumentan cuando los sentimientos negativos que lo rodean son más fuerte
s, este poder va quémandolo como ponzoña venenosa, volviendolo fuerte pero malvado. Por supuesto, no le gusta en absoluto la sensación de estar usando a los demás como canalizadores, por lo que busca liberar su propio poder sin que nadie tenga que odiar, matar o herir a otros. Solo tiene cariño por tres cosas, que lo acompañan en su viaje y de las que jamás se separa: Las espadas que su padre le regaló y una foto que tiene de su familia cuando aún estaban todos.
Conoce su apellido real, pero no tiene cariño ni curiosidad por establecer contacto con sus abuelos, lo que sus padres le contaron fue más que suficiente para que todo el interés que sentia por esos demonios desapareciese.


-Historia: En el mundo de los demonios, conocido como Infierno, no es extraño conocer el enlace entre dos demonios unidos por el interés paterno de aumentar su honor, orgullo y renombre. Allí donde la desolación y los sentimientos amargos son el pan de cada día, cuanto más poder se tiene, mayor respeto corresponde a la familia. Aunque las cosas han cambiado un poco, esta fue la razón de que Learty, una joven de la conocida familia demoníaca Rivernigth, huyera de lo que sus padres habían preparado para ella, de la mano del apuesto sirviente que vivía con ellos.
De esta aventura por los mundos, un amor dio paso a la relación clandestina de ambos jóvenes, que viajaron por el Infierno y la tierra humana conociendo sus costumbres y a sus gentes.
Veinte años después, el timbre de la mansión Rivernigth sonó con un apremiante tono de alarma. Al abrirse la puerta, la dulce Learty envuelta en lágrimas pidió ayuda. La guerra habia estallado en el mundo humano y los habia cogido en medio. Ni el avanzado estado en que se encontraba el embarazo de la chica, ni sus heridas o la presencia del marido de esta, herido gravemente, casi inconsciente, ablandó el corazón de sus padres, que cerraron las puertas fingiendo no reconocerla.
Obligandose a ser fuerte, Learty volvió al mundo humano con su marido. La casa era todo lo que tenian y desde ese momento decidieron dejar atras el apellido de ambos y comenzar la segunda parte de su aventura siendo la familia DeepDark, sin honor, sin conocidos, sin nada.
El doloroso parto tuvo lugar en el mundo humano, la madre quedo exahusta, por lo que Crypthorn tuvo que utilizar todos sus conocimientos en espadas, magia y la fuerza de la que disponia para proteger a su mujer y a su hijo, Sessaibushi, el nombre del hermano fallecido de Cryp.

Tras la recuperación y el encuentro de un lugar donde vivir, cuando el pequeño Sessai cumplia los tres años, sus padres tomaron la decision mas dificil. Al serle imposible ocultar su energia demoniaca, los humanos se sentian agresivos hacia el pequeño. Debian protegerlo. La forma mas segura para todos era aprovechar que los ojos del pequeño tenian un color humano para sellar su potencial y que, a ojos ajenos, fuera un niño humano como tantos otros, hasta que llegase la edad en que fuera capaz de cuidarse.
Para evitar que estuviera completamente indefenso, su padre le enseñó todo lo que sabia sobre el manejo de espadas, reconociendo que Sessai era muy bueno en el manejo de estas, llegando a usar dos y superar a su padre a los 60 años (aparentando de 16). Por su parte, Learty no queria enseñarle nada de poderes demoniacos, por lo que solo le contaron la verdad, evitando contarle lo que pudiera asustarlo.

Ajeno a ellos, la guerra avanzaba y cuando la familia se pensaba segura, un giro los separó, dejando al chico con su madre y al padre desaparecido. Delante de él, un ángel confundido atravesó a su madre con su propia arma. Nadie Tras nada, pero el sello que mantenia al demonio de Sessai oculto se rompió, liberandose. La cara del chico se alargó, sus dientes crecieron y cayo a cuatro patas. Un enorme lobo demoniaco de pelo morado claro y negro miraba a los hombres con ojos ambar, llenos de lagrimas. De un mordisco, enloquecido por el dolor de la perdida, mato a aquel que tenia mas cerca. Uno tras otro, todos mueron entre sus fauces, y solo el angel, que habia salido antes de que Learty muriera, estaba vivo. 
La consciencia de Sessai estaba apagada, y su moral y etica se habia quedado encerrada bajo los recuerdos de la reciente muerte de su madre. Sin ver nada, las muertes continuaron durante un rato, todo aquel que le atacaba, era despedazado, fuera quien fuera.
Nadie parecia capaz de pararlo, pero un lobo similar, de un color mas apagado pero de tamaño mayor consiguio tumbarlo. Mientras Sessai se revolvia, ambos, padre e hijo, volvian a su forma humana. No hicieron falta palabras, Crypthron lo sabia. Su esposa, la madre de Sessai, habia muerto. La sangre emanaba el olor de la desesperacion que intentaba ocultar de su hijo.
Sus caminos tardaron aun 1 año en separarse. Cuando una pista del angel causante de todo aquello hizo que Crypthorn olvidara su camino, las nuevas enseñanzas a su hijo para ayudar a su despertar repentino y ahogar el dolor de la perdida, para guiarse por la venganza en la que jamas habia pensado. La peticion de Sessai de que no lo hiciera tardo en hacer efecto, un par de semanas siguiendo al hombre, apagaron la llama del odio.
Si bien el poder de Crypthorn y Sessaibushi era cada vez mayor por la desesperacion de los humanos, ninguno queria seguir lo que su raza solia escoger. Aquel mundo era el que su madre habia escogido, en el que habian vivido durante tanto tiempo y donde ella habia muerto. En un viaje a la tumba de Learty, padre e hijo sabian el siguiente paso. Aventuras separadas, necesitaban pensar, digerir lo ocurrido. Crypthorn partio al anochecer en direccion norte. Sin despedidas, llantos o mentiras. Solo una promesa de reencontrarse cuando sus almas estuvieran recuperadas.
Seis años después, el dia a dia de Cain, el nombre humano que Sessai adopto por ser mas facil que el real, se basaba en ayudar a aquellos que lo necesitaban, a la fuerza si era necesario.

-Gustos y disgustos:
 +Las noches de luna llena
 +Ayudar a la gente
 +Su poder demoníaco cuando esta bajo control
 +Carne
 +Las noches con luna llena
 -Matar por error
 -Descontrolarse
 -Quedarse bloqueado
 -Pescado

-Poderes: En forma demonica tiene la capacidad de volar sin necesidad de alas, moverse de forma veloz, respirar y moverse por zonas contaminadas, comer comida cruda...
*Poderes de demonio estándar:
Ver el aura de las personas: Al utilizarlo para aumentar su poder, desarrollaron la capacidad de ver las auras. Su forma y color es diferente en cada persona, pero solo se ven cuando el dueño siente algo fuerte. La textura es siempre similar a un vaho, semitransparente, no se "ve" a no ser que se mire.
Visiones de un futuro cercano: El leido debe estar dormido, inconsciente o en coma para poder ser objeto de este poder. El "ritual" es diferente para cada familia, pero el resultado es siempre el mismo, entre 5 y 10 segundos de una escena que ocurrira en el futuro. No es un poder exacto, podría mostrar un peligro, una pista o simplemente una imagen de lo que va a desayunar.

-Extras: Sus padres escogieron un apellido nuevo para su familia, evitando asi dañar de alguna forma a la familia de la chica.
Entre sus ropas esconde una vieja foto de sus padres con él de niño, cuando sus poderes estaban ya sellados.
Le gusta ser un demonio, no odia su naturaleza, a pesar de arrepentirse de lo que hizo.
La respuesta firme y rápida de aquel chico, del cuál aún no sabía su nombre, no hizo más que apagar la llama del odio que apenas tenía ya forma dentro de mi mente.  Un suspiro y una explicación posterior consiguió calmar los malos ánimos que me envolvían. Hablaba y hablaba, de su hermana, Silya, que era una cabezota y se había ganado a pulso lo ocurrido. "¿Qué ha ocurrido?" Me pregunté cuando admitió que era ella la que los había destrozado. Poco despues, me mostró los recuerdos que, supuse, se escondían en la cabeza de Silya y que él conocia por ciencia infusa. Imágenes cubiertas de sangre y desesperación cruzaban velozmente por mi cabeza. Todas ellas pasaban a raudas por mi mente, pero estaban a cámara lenta. Cuanto más veía, más ganas tenía de... de.... ... nada. Mi caja de sentimientos estaba completamente vacía. O al menos eso debía estar sintiendo mi colega, el pelo de lava. Todas las imágenes comenzaron a cesar cuando la consciencia de una pasada Silya se desvanecía, viendo la figura del chico acercarse.
Abrí los ojos, justo la silueta coincidió con el lugar donde se encontraba... ¿Edahi? Sin decir nada, puse rumbo a la cabaña. Y no me iba a parar, iba a entrar y a....
-Apartate -Gruñi al encontrarme con él, mis ojos comenzaban a cambiar, aunque el aura que me rodeaba estaba calmada, sin perturbaciones, sin colores tenebrosos o brillantes. Gris, neutral, vacía. No le di tiempo a reaccionar y lo esquivé, aprovechando el aumento de mi velocidad, colándome en la casa y, tras eso, en la habitación donde Silya descansaba. En cuanto la vi, mi aura tomó el control. Lejos de verse como el fuego del odio, parecía una niebla anaranjada. cubriendo la habitación como un gas inocuo. Sabía que Edahi quería protegerla, que me observaba y estaba en guardia, pero... quería hablar con ella. No dije nada y esperé pacientemente a que se despertase... quizás impaciente era más exacto, pues no dejé de mover la pierna, levantarme para andar de unlado a otro y jugar con algún trozo de mi destrozada ropa.


_________________

Ver perfil de usuario

Contenido patrocinado


Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba  Mensaje [Página 3 de 44.]

Ir a la página : Precedente  1, 2, 3, 4 ... 23 ... 44  Siguiente

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.