La Mazmorra Gris
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La guerra de los Mil Años

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1 La guerra de los Mil Años el Mar Jun 07, 2016 11:56 am

Allí donde la noche es alumbrada por dos lunas, una guerra sin edad ni tiempo, fue iniciada siendo un recuerdo olvidado la causa de la misma. Durante mil años tan sólo sobrevivía la maldad y el odio.
Muerte tras muerte, venganza tras venganza, creó una guerra sin fin donde ningún ser humano ganaba nada, los únicos que conseguían algo eran aquellos seres ocultos en las tinieblas, que aparecían cuando los problemas se acercaban, se alimentaban de los pensamientos y acciones perversas, estos seres también eran llamados demonios.
Gobernados por la tecnología, y los pecados capitales, los demonios caminaban entre los humanos sin que estos lo supieran, todos temían su existencia, y la de un lugar donde habitaban.
Al mismo tiempo seres mágicos que solían caminar por aquellas lejanas tierras, usando magia por donde pasaban, eran desterrados a vivir en un lugar creado más tarde por ellos, los ángeles, incapaces de estar en un lugar con tanta maldad. Muchos se dejaron corromper e influir por ella y la desesperación que reinaba por tierras humanas, convirtiéndose en alas negras o aliados de Satán. Otros simplemente renunciaron a marcharse transformándose en ángeles grises.

Tres mundos distintos
Tres seres diferentes
Pero solo una guerra eterna en la que el equilibrio se había roto.
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Última edición por Adamaris el Dom Ene 22, 2017 1:19 pm, editado 1 vez


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2 Re: La guerra de los Mil Años el Mar Jun 07, 2016 1:26 pm


Silya:


Nombre: Silya Losarig


 
Edad: 142 años


 
Descripción física: Silya es rubia su cabello cae laciamente hasta mitad de la espalda, tiene una tez bastante pálida que le hace parecer que nunca ha trabajado en el campo ni caminado siquiera sobre él, por tanto muchas personas cuando la ven creen que es alguien importante. Sus ojos grandes y expresivos, son una mezcla entre el castaño y el dorado, que le hace destacar aún más. Su aspecto en general es de una muchacha bastante joven y frágil, a pesar de esto tiene una fuerza y velocidad sobre humana que la hace capaz de cosas bastante sorprendentes. Aunque lleve armas, no parece nada amenazante, más bien parece una chica sensata que nunca las usaría de verdad y que las tiene para no verse indefensa… grave error. Tiene una voz muy suave, dulce y tranquila que hace que cualquier cosa que diga, incluso un insulto, parezca bonito. Silya nunca alza la voz, ya que no considera agradable el gritar, por esto a veces es tan solo un murmullo que no se escucha realmente, pero de igual manera parece importante y te obliga a preguntar qué dijo. Ella tiene una sonrisa cálida y sincera que hace que cualquier cosa, por mala que sea parezca menos importante que antes, pero su mirada es tan expresiva que de vez en cuando refleja lo que tiene en su interior, y no siempre en tranquilidad y felicidad. Las alas de Silya son largas, bellas y totalmente blancas, aunque cuando mata a alguien o hace algo que luego le hace sentir culpable, sus salas se muestran en tonos grises claros. Éstas están todo el rato plegadas perfectamente sobre su espalda, sin que se noten en lo más mínimo, pero por si acaso siempre se pone capas que cubran su espalda. 
 
Imagen:


Descripción psicológica: Es una persona muy honesta consigo misma y con los demás, es bastante detallista. Silya transmite tranquilidad, calma y felicidad allá por donde va, ella se preocupa por todos los seres del planeta, y aunque no lo demuestre nunca quiere herir a nadie. Parece algo callada, pero ese silencio no es incómodo, tan solo le gusta el prescindir de tener que hablar tanto. A pesar de esto superficialmente aparenta ser una persona muy cálida, que es verdad muy en el fondo, pero entre la falsa y la real hay un estado en el que se muestra fría y desinteresada con aquellas personas que ha visto más de dos o tres veces, ya que no quiere cogerle cariño a seres tan efímeros como lo son los humanos o cualquier otro ser que habite allí. Silya tiene una cálida sonrisa para los que no conoce y para los que verdaderamente quiere, y da igual si la encuentras de mal humor, ella será amable y ayudará a lo que sea que necesites, eso sí, sino eres uno de sus objetivos. Ella es bastante solitaria, y no se da cuenta, porque protege a los que quiere sin involucrarse con ellos, incluso si ella tiene que salir herida no dudará ni un momento. Cuando no sabe que hay alguien a veces tiene una mirada triste en el rostro que muestra los restos de su pasado.
 


Historia: Ella era el ser más raro que habitaba en la tierra, hija de un ángel y una mujer mestiza mitad ángel mitad humana, Silya era tres cuartas partes de ángel, ella era el fruto del amor de sus padres, pero también era de la necesidad de un ángel que caminara por la tierra por tiempo indefinido, ya que los ángeles reales no podían pasar más de uno o dos años en la tierra seguidos y luego un periodo de algunos años hasta que volvían a poder pisar la tierra sin que esta los debilitara y los hiciera cambiar de bando y convertirse en un ángel caído que sí podían caminar por la tierra todo el tiempo. Ella se crió con su madre, feliz en un pequeño hogar en medio de ninguna parte, que tenía todo lo que necesitaban para vivir. Ambas eran felices juntas mientras Silya aprendía magia, pero pronto superó a su madre, ella tenía el nivel de casi un ángel, sin llegar a ser tan rápida ni fuerte. Aprendía rápido cualquier cosa que se le enseñara, desde leer hasta tirar con arco, pasando por multitud de disciplinas que no tardaba ni dos semanas en dominar a la perfección. 


Silya también quería mucho a su padre que venía cada cinco años para quedarse uno o dos años con ellas, con él aprendió a volar, que fue lo que más le costó. También se convirtió en una guerrera fuerte, tanto en la espada como en la magia, lo que ella no sabía era que la estaban entrenando para que fuera una protectora del orden y por consiguiente una asesina de humanos y a veces demonios. Siendo todavía cría se enteró de los planes que tenían para ella y simplemente los asimiló como necesarios para que pudiera vivir tranquila, pero eso no pudo durar más tiempo, un grupo de demonios liderados por un ángel caído irrumpieron en su pequeño hogar… se habían enterado mediante el soplo de aquel ángel recientemente caído, de que allí vivía una mestiza con su marido, y su pequeña hija. Ese año su padre no estaba para protegerlas, era la primera vez que ella se encontraba con demonios, y no supo actuar con suficiente rapidez. 


Fueron segundos, minutos u horas las que pasó mirando el cuerpo ensangrentado y cruelmente degollado de su madre, que tenía la mirada perdida dirigida hacia donde estaba ella. Los demonios la habían dejado vivir porque nunca se les pasó por la cabeza que ella fuera hija de un ángel original, pensaban que era hija de un humano e inofensiva con ese pequeño poder, sin embargo el ángel caído culpable de la muerte de su madre se había callado la verdad y le salvó la vida. Él sabía que por más que la hirieran y le doliera como a cualquier persona, ella sanaría, así que después de que los demonios se divirtieran un poco infligiéndole algunas heridas que le habrían causado la muerte si fuera casi humana, les ordenó retirarse, dejando a Silya sola en lo que había sido su antiguo hogar, junto con él cadáver de su preciosa madre a la que tanto había querido. Y allí se quedó llorando, sin comer ni beber durante días o quizás semanas, hasta que unos amigos de su padre la sacaron de allí en brazos y enterraron el cuerpo de su madre. 


Ellos se quedaron con Silya durante dos años, ayudándole a recuperarse de aquel gran trauma sin mucho éxito, sus alas eran cada vez más grises debido a que se sentía responsable de la muerte de su madre y poco después de la caída de su padre, que debido a la tristeza de saber que el alma de su amada había sido llevada al infierno y a su sentimiento de culpabilidad se convirtió en un ángel caído, pero nunca se alió con los demonios, tan solo caminaba por la tierra como un ser sin motivo de existencia, esperando encontrar algo que le hiciera volver a ser quien era. Desde ese día, nunca más se volvió a encontrar con su hija a la cual parecía haber olvidado casi por completo.


Después de unos años, Silya se recuperó y empezó con que tenían en mente los “superiores”, hacía bastantes años que se había iniciado una guerra interminable entre humanos, y por culpa de eso había gran odio, asesinatos, venganzas y maldad, que alimentaban y volvían más poderosos a los demonios, al mismo tiempo, hacía más débiles a los ángeles reales. Por tanto, ella tenía que evitar el mayor número de casos malignos, adelantándose a los acontecimientos, matando así a personas que no habían cometido asesinato para que sus almas no se corrompieran o influyendo para que no ocurriera aquello por lo que estaba debía intervenir. Nunca discutía las órdenes que recibía, pero de repente un día dejó de recibir órdenes, la guerra incrementaba y estaba haciendo imposible a los ángeles comunicarse con ella, y no podían desvelar lo que tanto tiempo habían ocultado, que ellos existían.
 
Gustos:
+ Naturaleza
+ Música
+ Personas
+ Tranquilidad
+ Silencio
+ Viento
+ Volar
+ Usar su magia para el bien
+ Defender a todas las personas
+ Sinceridad
 
Disgustos:
+ Mentiras
+ Recordar cualquier cosa de su pasado
+ Demonios asesinos
+ Humanos corruptos
+ Gritos
+ Suciedad de las ciudades
+ Guerras
+ Cadáveres
 
Magia: Se irá añadiendo con forme vayan apareciendo


Extras: 

Tiene multitud de poderes diferentes, que se irán desvelando poco a poco.

Aunque no lo admitiría Silya nunca aprendió a socializar, ni las ironías y sarcasmos, y esto a veces le dificulta el trabajo.

Por más edad que tenga, sigue teniendo un lado infantil que aparece algunas veces. 

Tiene un arco y un carcaj lleno de flechas y un mandoble. El mandoble cualquiera que intentara cogerlo le sería imposible porque pesa algo así como una tonelada, fue fabricado especialmente para ella, ya que las otras espadas tenían tan poco peso para ella que salían disparadas a cualquier lugar, o se rompían con tan solo coger la empuñadura.

Ella nunca ha odiado a los demonios, ya que no todos son malvados, ni se alimentan de los pecados de los seres vivos. Por eso piensa que hay que mirar a cada demonio individualmente y no como raza.

Color de roleo: f7e240


Hacía poco que había llegado a aquel pueblo alejado de la mano de Dios, donde los pocos hombres que había se aprovechaban de la ausencia de los maridos de las mujeres o se emborrachaban por la pérdida de algún hijo. En cualquier lugar donde miraras, fuera este pueblo o la aldea siguiente, todo parecía estar desolado sin una posible solución rápida y eficaz que cortara el problema de raíz. Suspiré pensando en lo mucho que tendría que hacer, era verdad que había dejado de recibir órdenes de los superiores, pero yo había seguido haciendo lo que una vez se me encomendó, salvar a las almas de aquellos que podían corromperse y curar a los que ya habían caído en la maldad y el caos, para que así pudiéramos volver al equilibrio.

Caminé hasta el primer hostal con comida que vi abierto, prefería dormir a la intemperie, sin embargo algo me decía que debía ir allí. Al entrar pude ver que efectivamente no había demasiados hombre, solo un niño demasiado joven y un muchacho que parecía estar simplemente de paso. Yo miré a la mujer que atendía el lugar y me quité la capucha que había estado ocultando mi rostro todo ese tiempo, la señora pareció sorprenderse por algo, como ya estaba acostumbrada a las caras de sorpresa al verme el rostro no actué extraño, tan solo sonreí -Me gustaría pedir una habitación para un día... y algo para comer ahora- le pedí amablemente, pronunciando las palabras tan solo lo suficientemente alto como para que me oyera. La mujer parecía feliz de tener un cliente que no venía sólo a comer, y me dijo que elegiría la mejor habitación para mí, algo muy bondadoso de su parte. 

Tras un rato que pasé comiendo tranquilamente mi primera comida después de 4 días, un señor de unos cuarenta años irrumpió en el hostal, parecía agresivo y muy borracho, este en cuanto me vio vino directamente hacia donde yo estaba sentada -Oye muchachita, ¿Por qué no charlas conmigo?- preguntó mientras se sentaba en una silla vacía al lado mía, no me gustaba demasiado que me llamaran muchachita, cuando yo les duplicaba o triplicaba la edad. La mujer encargada del hostal, vino directamente para echarlo de allí, al parecer ese hombre solo causaba molestias desde que empezó a emborracharse. Yo miré a la señora sonriendo delicadamente haciéndola callar al instante -Tranquila, solo vamos a hablar un rato ¿Verdad?- le pregunté a lo que este asintió, aunque tenía la sensación de que si le hubiera dicho que tan solo pensaba matarlo me habría dado la misma respuesta. Cuando la mujer se marchó este pareció no entender lo que significaba hablar ya que colocó una de sus manos sobre mi pierna más cercana a él, estaba demasiado borracho como para poder culpar le por las acciones que estaba tomando, así que simplemente aparté con delicadeza la mano de mi pierna y repetí -Solo vamos a hablar- aunque esta vez era más suave, mi mirada decía que no había otra opción.



Última edición por clea el Sáb Mayo 13, 2017 9:01 am, editado 1 vez

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3 Re: La guerra de los Mil Años el Mar Jun 07, 2016 1:58 pm

Cain / Sessaibushi:
-Nombre: Sessaibushi "Cain" DeepDark
-Edad: 130 años
-Descripción fisica: Su apariencia humana es similar a cualquier otro hombre que puedas cruzarte. Pelo algo más largo de lo habitual, de semblante duro, alto y ligeramente corpulento pero nada muy llamativo. Podría ser desde un soldado cualquiera hasta un panadero o un nómada. Apuesto y caballeroso pero con algo extraño. quizás tan solo un sentimiento de incomodidad cuando su mirada es muy fija o un miedo real a que se acerque. La unica diferencia son las orejas en forma de punta que oculta bajo el pelo.
Tras la rotura del sello, mostró su forma demoniaca. Su fuerza, velocidad y destreza se disparan. El color de ojos se torna ambarino y el pelo se alarga cubriendo su cuerpo. Le salen orejas, hocico y cola. Un lobo espectral ocupa el sitio en que antes había un hombre. Sin embargo, puede volver a su forma humana.
Forma humana

Forma demoniaca completa

-Descripción psicológica: A pesar de ser un demonio, su personalidad y educación lo mueve a ayudar a otras personas, humanos, angeles o demonios, e intentará hacer lo que esté en su mano Esta es una forma de vivir muy amable y generosa, pero él sabe que es egoista, pues más que hacerlo por otros, lo hace como compensación por lo ocurrido, para tener la conciencia tranquila.
Si bien sus poderes aumentan cuando los sentimientos negativos que lo rodean son más fuerte
s, este poder va quémandolo como ponzoña venenosa, volviendolo fuerte pero malvado. Por supuesto, no le gusta en absoluto la sensación de estar usando a los demás como canalizadores, por lo que busca liberar su propio poder sin que nadie tenga que odiar, matar o herir a otros. Solo tiene cariño por tres cosas, que lo acompañan en su viaje y de las que jamás se separa: Las espadas que s padre le regaló y una foto que tiene de su familia cuando aún estaban todos.
Conoce su apellido real, pero no tiene cariño ni curiosidad por establecer contacto con sus abuelos, lo que sus padres le contaron fue más que suficiente para que todo el interés que sentia por esos demonios desapareciese.


-Historia: En el mundo de los demonios, conocido como Infierno, no es extraño conocer el enlace entre dos demonios unidos por el interés paterno de aumentar su honor, orgullo y renombre. Allí donde la desolación y los sentimientos amargos son el pan de cada día, cuanto más poder se tiene, mayor respeto corresponde a la familia. Aunque las cosas han cambiado un poco, esta fue la razón de que Learty, una joven de la conocida familia demoníaca Rivernigth, huyera de lo que sus padres habían preparado para ella, de la mano del apuesto sirviente que vivía con ellos.
De esta aventura por los mundos, un amor dio paso a la relación clandestina de ambos jóvenes, que viajaron por el Infierno y la tierra humana conociendo sus costumbres y a sus gentes.
Veinte años después, el timbre de la mansión Rivernigth sonó con un apremiante tono de alarma. Al abrirse la puerta, la dulce Learty envuelta en lágrimas pidió ayuda. La guerra habia estallado en el mundo humano y los habia cogido en medio. Ni el avanzado estado en que se encontraba el embarazo de la chica, ni sus heridas o la presencia del marido de esta, herido gravemente, casi inconsciente, ablandó el corazón de sus padres, que cerraron las puertas fingiendo no reconocerla.
Obligandose a ser fuerte, Learty volvió al mundo humano con su marido. La casa era todo lo que tenian y desde ese momento decidieron dejar atras el apellido de ambos y comenzar la segunda parte de su aventura siendo la familia DeepDark, sin honor, sin conocidos, sin nada.
El doloroso parto tuvo lugar en el mundo humano, la madre quedo exahusta, por lo que Crypthorn tuvo que utilizar todos sus conocimientos en espadas, magia y la fuerza de la que disponia para proteger a su mujer y a su hijo, Sessaibushi, el nombre del hermano fallecido de Cryp.

Tras la recuperación y el encuentro de un lugar donde vivir, cuando el pequeño Sessai cumplia los tres años, sus padres tomaron la decision mas dificil. Al serle imposible ocultar su energia demoniaca, los humanos se sentian agresivos hacia el pequeño. Debian protegerlo. La forma mas segura para todos era aprovechar que los ojos del pequeño tenian un color humano para sellar su potencial y que, a ojos ajenos, fuera un niño humano como tantos otros, hasta que llegase la edad en que fuera capaz de cuidarse.
Para evitar que estuviera completamente indefenso, su padre le enseñó todo lo que sabia sobre el manejo de espadas, reconociendo que Sessai era muy bueno en el manejo de estas, llegando a usar dos y superar a su padre a los 60 años (aparentando de 16). Por su parte, Learty no queria enseñarle nada de poderes demoniacos, por lo que solo le contaron la verdad, evitando contarle lo que pudiera asustarlo.

Ajeno a ellos, la guerra avanzaba y cuando la familia se pensaba segura, un giro los separó, dejando al chico con su madre y al padre desaparecido. Delante de él, un ángel confundido atravesó a su madre con su propia arma. Nadie Tras nada, pero el sello que mantenia al demonio de Sessai oculto se rompió, liberandose. La cara del chico se alargó, sus dientes crecieron y cayo a cuatro patas. Un enorme lobo demoniaco de pelo morado claro y negro miraba a los hombres con ojos ambar, llenos de lagrimas. De un mordisco, enloquecido por el dolor de la perdida, mato a aquel que tenia mas cerca. Uno tras otro, todos mueron entre sus fauces, y solo el angel, que habia salido antes de que Learty muriera, estaba vivo. 
La consciencia de Sessai estaba apagada, y su moral y etica se habia quedado encerrada bajo los recuerdos de la reciente muerte de su madre. Sin ver nada, las muertes continuaron durante un rato, todo aquel que le atacaba, era despedazado, fuera quien fuera.
Nadie parecia capaz de pararlo, pero un lobo similar, de un color mas apagado pero de tamaño mayor consiguio tumbarlo. Mientras Sessai se revolvia, ambos, padre e hijo, volvian a su forma humana. No hicieron falta palabras, Crypthron lo sabia. Su esposa, la madre de Sessai, habia muerto. La sangre emanaba el olor de la desesperacion que intentaba ocultar de su hijo.
Sus caminos tardaron aun 1 año en separarse. Cuando una pista del angel causante de todo aquello hizo que Crypthorn olvidara su camino, las nuevas enseñanzas a su hijo para ayudar a su despertar repentino y ahogar el dolor de la perdida, para guiarse por la venganza en la que jamas habia pensado. La peticion de Sessai de que no lo hiciera tardo en hacer efecto, un par de semanas siguiendo al hombre, apagaron la llama del odio.
Si bien el poder de Crypthorn y Sessaibushi era cada vez mayor por la desesperacion de los humanos, ninguno queria seguir lo que su raza solia escoger. Aquel mundo era el que su madre habia escogido, en el que habian vivido durante tanto tiempo y donde ella habia muerto. En un viaje a la tumba de Learty, padre e hijo sabian el siguiente paso. Aventuras separadas, necesitaban pensar, digerir lo ocurrido. Crypthorn partio al anochecer en direccion norte. Sin despedidas, llantos o mentiras. Solo una promesa de reencontrarse cuando sus almas estuvieran recuperadas.
Seis años después, el dia a dia de Cain, el nombre humano que Sessai adopto por ser mas facil que el real, se basaba en ayudar a aquellos que lo necesitaban, a la fuerza si era necesario.

-Gustos y disgustos:
 +Las noches de luna llena
 +Ayudar a la gente
 +Su poder demoníaco cuando esta bajo control
 +Carne
 +Las noches con luna llena
 -Matar por error
 -Descontrolarse
 -Quedarse bloqueado
 -Pescado

-Poderes: En forma demonica tiene la capacidad de volar sin necesidad de alas, moverse de forma veloz, respirar y moverse por zonas contaminadas, comer comida cruda...

-Extras: Sus padres escogieron un apellido nuevo para su familia, evitando asi dañar de alguna forma a la familia de la chica.
Entre sus ropas esconde una vieja foto de sus padres con él de niño, cuando sus poderes estaban ya sellados.
Le gusta ser un demonio, no odia su naturaleza, a pesar de arrepentirse de lo que hizo.


Oculto por los árboles llegué vagado hasta la siguiente aldea. Por suerte, nadie me había interrumpido en mi camino gracias a las leyendas de que los bosques ocultaban secretos peligrosos. Bueno... yo era un secreto y probablemente parecía peligroso. ¿Lo era? Sonreí al notar la brisa remover el pelo de mi lomo y volví a tomar forma humana. Ah... me cansaba hacer eso demasiado continuamente.
En el camino hasta la posada de aquella pequeña zona alejada de las guerras aunque fuera por poco tiempo, me coloqué la capucha de mi capa cubriendome las orejas. En la oscuridad apenas eran perceptibles, pero mejor asegurarme, no queria comenzar ese día con un escandalo, antorchas y gente agresiva.
El intercambio de palabras con la posadera fue mínimo, prefería pasar como un fantasma por aquellos lugares que no requerian mi presencia y ayuda... aunque casi todos la rechazaba, eso no era mi problema. A mi alrededor, un muchacho que apenas se veía entre las mesas y la mujer que regentaba el sitio. Nadie más, el resto era puro silencio o borrachos dormidos.
Mientras me comía la carne que había pedido y pensaba mi siguiente dirección, la puerta se abrió. Desde pequeño, mi madre sempre decía que aquellos que giran la vista cuando una puerta se abre es que están esperando al Diablo... Nunca llegué a comprender eso, a pesar de coger la costumbre de no mirar a las puertas, ya fuera por no esperar a nadie o para evitar contacto visual innecesario. Esta vez fue una excepción. La excepción que tiró mi mundo, lo humilló, derrotó para luego levantarlo.

Una figura, cubierta al igual que yo con su capa, se acercó a pedir una habitación. Sí, yo estaba lejos. Sí, lo había oido. Suspiré, solo era una mujer viajando, problablemente en busca de su marido, quizás un hermano o alguien que la acogiese. La historia de siempre. Igual que mi reacción. Ignorarla y, seguramente, vigilar su camino para advertirla del conflicto que había encontrado unas aldeas más allá de las montañas.
Al parecer, el olor de la presa facil despertó el interés de un parroquiano habitual, pero.... ante la falta de problemas... no me moví. En cambio, una voz infantil si interrumpió.
-¡Eres un borracho! -Era el chaval que rondaba por allí, se había acercado a ayudarla. "Que valiente ingenuo... " Pensé, esperando la resolución, apoyando mi mano en el mango de una de mis katanas. El chico agarró la jarra de una mesa y la giró sobre aquel hombre, empapandolo en licor viejo, malo y apestoso. Una mirada de odio fue directa desde los ojos del afectado hacia los del heroe de la dama, que se asustó pero no movió un solo músculo.
-¡Eres... despreciable!  -Oh... que palabras tan duras... Seguro que haría llorar al pobre hombre. Al fin y al cabo, era solo un chico gritando cosas de niños. Seguro que para él era un insulto grave, pero para un adulto, eso no significaba nada.
Para mi sorpresa, el borracho empapado de licor, dejando un horrible olor que me hizo apartar la cara a su paso, escondiendome dentro de mi capucha. "Un muerto olería mejor..." Pensé intentando recuperarme.


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4 Re: La guerra de los Mil Años el Mar Jun 07, 2016 2:44 pm


Silya:


Nombre: Silya Losarig


 
Edad: 142 años


 
Descripción física: Silya es rubia su cabello cae laciamente hasta mitad de la espalda, tiene una tez bastante pálida que le hace parecer que nunca ha trabajado en el campo ni caminado siquiera sobre él, por tanto muchas personas cuando la ven creen que es alguien importante. Sus ojos grandes y expresivos, son una mezcla entre el castaño y el dorado, que le hace destacar aún más. Su aspecto en general es de una muchacha bastante joven y frágil, a pesar de esto tiene una fuerza y velocidad sobre humana que la hace capaz de cosas bastante sorprendentes. Aunque lleve armas, no parece nada amenazante, más bien parece una chica sensata que nunca las usaría de verdad y que las tiene para no verse indefensa… grave error. Tiene una voz muy suave, dulce y tranquila que hace que cualquier cosa que diga, incluso un insulto, parezca bonito. Silya nunca alza la voz, ya que no considera agradable el gritar, por esto a veces es tan solo un murmullo que no se escucha realmente, pero de igual manera parece importante y te obliga a preguntar qué dijo. Ella tiene una sonrisa cálida y sincera que hace que cualquier cosa, por mala que sea parezca menos importante que antes, pero su mirada es tan expresiva que de vez en cuando refleja lo que tiene en su interior, y no siempre en tranquilidad y felicidad. Las alas de Silya son largas, bellas y totalmente blancas, aunque cuando mata a alguien o hace algo que luego le hace sentir culpable, sus salas se muestran en tonos grises claros. Éstas están todo el rato plegadas perfectamente sobre su espalda, sin que se noten en lo más mínimo, pero por si acaso siempre se pone capas que cubran su espalda. 
 
Imagen:


Descripción psicológica: Es una persona muy honesta consigo misma y con los demás, es bastante detallista. Silya transmite tranquilidad, calma y felicidad allá por donde va, ella se preocupa por todos los seres del planeta, y aunque no lo demuestre nunca quiere herir a nadie. Parece algo callada, pero ese silencio no es incómodo, tan solo le gusta el prescindir de tener que hablar tanto. A pesar de esto superficialmente aparenta ser una persona muy cálida, que es verdad muy en el fondo, pero entre la falsa y la real hay un estado en el que se muestra fría y desinteresada con aquellas personas que ha visto más de dos o tres veces, ya que no quiere cogerle cariño a seres tan efímeros como lo son los humanos o cualquier otro ser que habite allí. Silya tiene una cálida sonrisa para los que no conoce y para los que verdaderamente quiere, y da igual si la encuentras de mal humor, ella será amable y ayudará a lo que sea que necesites, eso sí, sino eres uno de sus objetivos. Ella es bastante solitaria, y no se da cuenta, porque protege a los que quiere sin involucrarse con ellos, incluso si ella tiene que salir herida no dudará ni un momento. Cuando no sabe que hay alguien a veces tiene una mirada triste en el rostro que muestra los restos de su pasado.
 


Historia: Ella era el ser más raro que habitaba en la tierra, hija de un ángel y una mujer mestiza mitad ángel mitad humana, Silya era tres cuartas partes de ángel, ella era el fruto del amor de sus padres, pero también era de la necesidad de un ángel que caminara por la tierra por tiempo indefinido, ya que los ángeles reales no podían pasar más de uno o dos años en la tierra seguidos y luego un periodo de algunos años hasta que volvían a poder pisar la tierra sin que esta los debilitara y los hiciera cambiar de bando y convertirse en un ángel caído que sí podían caminar por la tierra todo el tiempo. Ella se crió con su madre, feliz en un pequeño hogar en medio de ninguna parte, que tenía todo lo que necesitaban para vivir. Ambas eran felices juntas mientras Silya aprendía magia, pero pronto superó a su madre, ella tenía el nivel de casi un ángel, sin llegar a ser tan rápida ni fuerte. Aprendía rápido cualquier cosa que se le enseñara, desde leer hasta tirar con arco, pasando por multitud de disciplinas que no tardaba ni dos semanas en dominar a la perfección. 


Silya también quería mucho a su padre que venía cada cinco años para quedarse uno o dos años con ellas, con él aprendió a volar, que fue lo que más le costó. También se convirtió en una guerrera fuerte, tanto en la espada como en la magia, lo que ella no sabía era que la estaban entrenando para que fuera una protectora del orden y por consiguiente una asesina de humanos y a veces demonios. Siendo todavía cría se enteró de los planes que tenían para ella y simplemente los asimiló como necesarios para que pudiera vivir tranquila, pero eso no pudo durar más tiempo, un grupo de demonios liderados por un ángel caído irrumpieron en su pequeño hogar… se habían enterado mediante el soplo de aquel ángel recientemente caído, de que allí vivía una mestiza con su marido, y su pequeña hija. Ese año su padre no estaba para protegerlas, era la primera vez que ella se encontraba con demonios, y no supo actuar con suficiente rapidez. 


Fueron segundos, minutos u horas las que pasó mirando el cuerpo ensangrentado y cruelmente degollado de su madre, que tenía la mirada perdida dirigida hacia donde estaba ella. Los demonios la habían dejado vivir porque nunca se les pasó por la cabeza que ella fuera hija de un ángel original, pensaban que era hija de un humano e inofensiva con ese pequeño poder, sin embargo el ángel caído culpable de la muerte de su madre se había callado la verdad y le salvó la vida. Él sabía que por más que la hirieran y le doliera como a cualquier persona, ella sanaría, así que después de que los demonios se divirtieran un poco infligiéndole algunas heridas que le habrían causado la muerte si fuera casi humana, les ordenó retirarse, dejando a Silya sola en lo que había sido su antiguo hogar, junto con él cadáver de su preciosa madre a la que tanto había querido. Y allí se quedó llorando, sin comer ni beber durante días o quizás semanas, hasta que unos amigos de su padre la sacaron de allí en brazos y enterraron el cuerpo de su madre. 


Ellos se quedaron con Silya durante dos años, ayudándole a recuperarse de aquel gran trauma sin mucho éxito, sus alas eran cada vez más grises debido a que se sentía responsable de la muerte de su madre y poco después de la caída de su padre, que debido a la tristeza de saber que el alma de su amada había sido llevada al infierno y a su sentimiento de culpabilidad se convirtió en un ángel caído, pero nunca se alió con los demonios, tan solo caminaba por la tierra como un ser sin motivo de existencia, esperando encontrar algo que le hiciera volver a ser quien era. Desde ese día, nunca más se volvió a encontrar con su hija a la cual parecía haber olvidado casi por completo.


Después de unos años, Silya se recuperó y empezó con que tenían en mente los “superiores”, hacía bastantes años que se había iniciado una guerra interminable entre humanos, y por culpa de eso había gran odio, asesinatos, venganzas y maldad, que alimentaban y volvían más poderosos a los demonios, al mismo tiempo, hacía más débiles a los ángeles reales. Por tanto, ella tenía que evitar el mayor número de casos malignos, adelantándose a los acontecimientos, matando así a personas que no habían cometido asesinato para que sus almas no se corrompieran o influyendo para que no ocurriera aquello por lo que estaba debía intervenir. Nunca discutía las órdenes que recibía, pero de repente un día dejó de recibir órdenes, la guerra incrementaba y estaba haciendo imposible a los ángeles comunicarse con ella, y no podían desvelar lo que tanto tiempo habían ocultado, que ellos existían.
 
Gustos:
+ Naturaleza
+ Música
+ Personas
+ Tranquilidad
+ Silencio
+ Viento
+ Volar
+ Usar su magia para el bien
+ Defender a todas las personas
+ Sinceridad
 
Disgustos:
+ Mentiras
+ Recordar cualquier cosa de su pasado
+ Demonios asesinos
+ Humanos corruptos
+ Gritos
+ Suciedad de las ciudades
+ Guerras
+ Cadáveres
 
Magia: Se irá añadiendo con forme vayan apareciendo


Extras: 

Tiene multitud de poderes diferentes, que se irán desvelando poco a poco.

Aunque no lo admitiría Silya nunca aprendió a socializar, ni las ironías y sarcasmos, y esto a veces le dificulta el trabajo.

Por más edad que tenga, sigue teniendo un lado infantil que aparece algunas veces. 

Tiene un arco y un carcaj lleno de flechas y un mandoble. El mandoble cualquiera que intentara cogerlo le sería imposible porque pesa algo así como una tonelada, fue fabricado especialmente para ella, ya que las otras espadas tenían tan poco peso para ella que salían disparadas a cualquier lugar, o se rompían con tan solo coger la empuñadura.

Ella nunca ha odiado a los demonios, ya que no todos son malvados, ni se alimentan de los pecados de los seres vivos. Por eso piensa que hay que mirar a cada demonio individualmente y no como raza.

Color de roleo: f7e240


Ante el gesto de aquel pobre hombre, el niño que estaba en la sala pareció enfadarse insultando obviamente al señor que se sentaba a mi lado, para luego empaparlo en vino avinagrado. Sí, mi instinto no había fallado al decirme que ese pueblo tenía pequeños problemas, pero nada grave. El pequeño joven volvió a insultar inocentemente al borracho, parecía que quería defenderme, y aunque no lo necesitaba y no estaba bien insultar a los mayores, el muchacho ablandó aún más mi corazón, todavía había personas amables aunque fueran los niños, las personas todavía tenían salvación. El hombre se fue en dirección hacia el muchacho que estaba bastante asustado, yo le agarré del brazo -Sólo es un niño, no hagas nada de lo que te puedas arrepentir- le aconsejé mientras me ponía de pie para en cualquier momento actuar para ayudar al joven. 

En ese momento lo olí, además de ese apestoso vino había un olor a perro en dirección al encapuchado ¿Demonio?¿O mestizo? era lo único que me preguntaba ya que ese era un olor bastante característico de algunos demonios, también era el olor de los perros, pero en esa aldea ya no quedaban, los que no habían huido, habían muerto de hambre por la falta de alimento o se los habían comido sus propios dueños. No miré directamente al que tenía sangre de demonio, pero pude notar que se había puesto tenso al igual que yo, para parar la pelea en cualquier momento, o quizás para incrementarla.

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5 Re: La guerra de los Mil Años el Mar Jun 07, 2016 6:20 pm

Cain / Sessaibushi:
-Nombre: Sessaibushi "Cain" DeepDark
-Edad: 130 años
-Descripción fisica: Su apariencia humana es similar a cualquier otro hombre que puedas cruzarte. Pelo algo más largo de lo habitual, de semblante duro, alto y ligeramente corpulento pero nada muy llamativo. Podría ser desde un soldado cualquiera hasta un panadero o un nómada. Apuesto y caballeroso pero con algo extraño. quizás tan solo un sentimiento de incomodidad cuando su mirada es muy fija o un miedo real a que se acerque. La unica diferencia son las orejas en forma de punta que oculta bajo el pelo.
Tras la rotura del sello, mostró su forma demoniaca. Su fuerza, velocidad y destreza se disparan. El color de ojos se torna ambarino y el pelo se alarga cubriendo su cuerpo. Le salen orejas, hocico y cola. Un lobo espectral ocupa el sitio en que antes había un hombre. Sin embargo, puede volver a su forma humana.
Forma humana

Forma demoniaca completa

-Descripción psicológica: A pesar de ser un demonio, su personalidad y educación lo mueve a ayudar a otras personas, humanos, angeles o demonios, e intentará hacer lo que esté en su mano Esta es una forma de vivir muy amable y generosa, pero él sabe que es egoista, pues más que hacerlo por otros, lo hace como compensación por lo ocurrido, para tener la conciencia tranquila.
Si bien sus poderes aumentan cuando los sentimientos negativos que lo rodean son más fuerte
s, este poder va quémandolo como ponzoña venenosa, volviendolo fuerte pero malvado. Por supuesto, no le gusta en absoluto la sensación de estar usando a los demás como canalizadores, por lo que busca liberar su propio poder sin que nadie tenga que odiar, matar o herir a otros. Solo tiene cariño por tres cosas, que lo acompañan en su viaje y de las que jamás se separa: Las espadas que s padre le regaló y una foto que tiene de su familia cuando aún estaban todos.
Conoce su apellido real, pero no tiene cariño ni curiosidad por establecer contacto con sus abuelos, lo que sus padres le contaron fue más que suficiente para que todo el interés que sentia por esos demonios desapareciese.


-Historia: En el mundo de los demonios, conocido como Infierno, no es extraño conocer el enlace entre dos demonios unidos por el interés paterno de aumentar su honor, orgullo y renombre. Allí donde la desolación y los sentimientos amargos son el pan de cada día, cuanto más poder se tiene, mayor respeto corresponde a la familia. Aunque las cosas han cambiado un poco, esta fue la razón de que Learty, una joven de la conocida familia demoníaca Rivernigth, huyera de lo que sus padres habían preparado para ella, de la mano del apuesto sirviente que vivía con ellos.
De esta aventura por los mundos, un amor dio paso a la relación clandestina de ambos jóvenes, que viajaron por el Infierno y la tierra humana conociendo sus costumbres y a sus gentes.
Veinte años después, el timbre de la mansión Rivernigth sonó con un apremiante tono de alarma. Al abrirse la puerta, la dulce Learty envuelta en lágrimas pidió ayuda. La guerra habia estallado en el mundo humano y los habia cogido en medio. Ni el avanzado estado en que se encontraba el embarazo de la chica, ni sus heridas o la presencia del marido de esta, herido gravemente, casi inconsciente, ablandó el corazón de sus padres, que cerraron las puertas fingiendo no reconocerla.
Obligandose a ser fuerte, Learty volvió al mundo humano con su marido. La casa era todo lo que tenian y desde ese momento decidieron dejar atras el apellido de ambos y comenzar la segunda parte de su aventura siendo la familia DeepDark, sin honor, sin conocidos, sin nada.
El doloroso parto tuvo lugar en el mundo humano, la madre quedo exahusta, por lo que Crypthorn tuvo que utilizar todos sus conocimientos en espadas, magia y la fuerza de la que disponia para proteger a su mujer y a su hijo, Sessaibushi, el nombre del hermano fallecido de Cryp.

Tras la recuperación y el encuentro de un lugar donde vivir, cuando el pequeño Sessai cumplia los tres años, sus padres tomaron la decision mas dificil. Al serle imposible ocultar su energia demoniaca, los humanos se sentian agresivos hacia el pequeño. Debian protegerlo. La forma mas segura para todos era aprovechar que los ojos del pequeño tenian un color humano para sellar su potencial y que, a ojos ajenos, fuera un niño humano como tantos otros, hasta que llegase la edad en que fuera capaz de cuidarse.
Para evitar que estuviera completamente indefenso, su padre le enseñó todo lo que sabia sobre el manejo de espadas, reconociendo que Sessai era muy bueno en el manejo de estas, llegando a usar dos y superar a su padre a los 60 años (aparentando de 16). Por su parte, Learty no queria enseñarle nada de poderes demoniacos, por lo que solo le contaron la verdad, evitando contarle lo que pudiera asustarlo.

Ajeno a ellos, la guerra avanzaba y cuando la familia se pensaba segura, un giro los separó, dejando al chico con su madre y al padre desaparecido. Delante de él, un ángel confundido atravesó a su madre con su propia arma. Nadie Tras nada, pero el sello que mantenia al demonio de Sessai oculto se rompió, liberandose. La cara del chico se alargó, sus dientes crecieron y cayo a cuatro patas. Un enorme lobo demoniaco de pelo morado claro y negro miraba a los hombres con ojos ambar, llenos de lagrimas. De un mordisco, enloquecido por el dolor de la perdida, mato a aquel que tenia mas cerca. Uno tras otro, todos mueron entre sus fauces, y solo el angel, que habia salido antes de que Learty muriera, estaba vivo. 
La consciencia de Sessai estaba apagada, y su moral y etica se habia quedado encerrada bajo los recuerdos de la reciente muerte de su madre. Sin ver nada, las muertes continuaron durante un rato, todo aquel que le atacaba, era despedazado, fuera quien fuera.
Nadie parecia capaz de pararlo, pero un lobo similar, de un color mas apagado pero de tamaño mayor consiguio tumbarlo. Mientras Sessai se revolvia, ambos, padre e hijo, volvian a su forma humana. No hicieron falta palabras, Crypthron lo sabia. Su esposa, la madre de Sessai, habia muerto. La sangre emanaba el olor de la desesperacion que intentaba ocultar de su hijo.
Sus caminos tardaron aun 1 año en separarse. Cuando una pista del angel causante de todo aquello hizo que Crypthorn olvidara su camino, las nuevas enseñanzas a su hijo para ayudar a su despertar repentino y ahogar el dolor de la perdida, para guiarse por la venganza en la que jamas habia pensado. La peticion de Sessai de que no lo hiciera tardo en hacer efecto, un par de semanas siguiendo al hombre, apagaron la llama del odio.
Si bien el poder de Crypthorn y Sessaibushi era cada vez mayor por la desesperacion de los humanos, ninguno queria seguir lo que su raza solia escoger. Aquel mundo era el que su madre habia escogido, en el que habian vivido durante tanto tiempo y donde ella habia muerto. En un viaje a la tumba de Learty, padre e hijo sabian el siguiente paso. Aventuras separadas, necesitaban pensar, digerir lo ocurrido. Crypthorn partio al anochecer en direccion norte. Sin despedidas, llantos o mentiras. Solo una promesa de reencontrarse cuando sus almas estuvieran recuperadas.
Seis años después, el dia a dia de Cain, el nombre humano que Sessai adopto por ser mas facil que el real, se basaba en ayudar a aquellos que lo necesitaban, a la fuerza si era necesario.

-Gustos y disgustos:
 +Las noches de luna llena
 +Ayudar a la gente
 +Su poder demoníaco cuando esta bajo control
 +Carne
 +Las noches con luna llena
 -Matar por error
 -Descontrolarse
 -Quedarse bloqueado
 -Pescado

-Poderes: En forma demonica tiene la capacidad de volar sin necesidad de alas, moverse de forma veloz, respirar y moverse por zonas contaminadas, comer comida cruda...

-Extras: Sus padres escogieron un apellido nuevo para su familia, evitando asi dañar de alguna forma a la familia de la chica.
Entre sus ropas esconde una vieja foto de sus padres con él de niño, cuando sus poderes estaban ya sellados.
Le gusta ser un demonio, no odia su naturaleza, a pesar de arrepentirse de lo que hizo.

Algo en el ambiente había cambiado. Notaba el poder del odio de aquel borrachuzo crecer, rodeandolo como la nauseabunda aura morada que yo veia. Preferi esperar un poco más a que se desarrollara el conflicto, pues aunque no me miraba, notaba a la mujer atenta a mi. 
El muchacho debio notar algo, pues empujó al señor que lo amenazaba y salio corriendo de la taberna, seguido por el borracho muy de cerca. No tardé en escuchar el grito de aqul chiquillo pidiendo que lo soltarán. Debia actuar ya, no estaban muy lejos. Me levanté y salí corriendo de aquella posada siguiendo el nauseabundo olor del agresor, empezando a escuchar algun golpe.
No me di cuenta que, por el camino corriendo, la capucha había dejado de actuar de escudo y mis orejas estaban a la vista. Por suerte no habia casi nadie a esas horas y menos en el callejon donde el adulto atrapo al niño, sin embargo, lo mejor era actuar aprisa, pues sus gritos comenzaban a despertar a espectadores indeseados.



Última edición por Adamaris el Miér Jun 08, 2016 3:57 am, editado 1 vez


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6 Re: La guerra de los Mil Años el Mar Jun 07, 2016 7:08 pm


Silya:


Nombre: Silya Losarig


 
Edad: 142 años


 
Descripción física: Silya es rubia su cabello cae laciamente hasta mitad de la espalda, tiene una tez bastante pálida que le hace parecer que nunca ha trabajado en el campo ni caminado siquiera sobre él, por tanto muchas personas cuando la ven creen que es alguien importante. Sus ojos grandes y expresivos, son una mezcla entre el castaño y el dorado, que le hace destacar aún más. Su aspecto en general es de una muchacha bastante joven y frágil, a pesar de esto tiene una fuerza y velocidad sobre humana que la hace capaz de cosas bastante sorprendentes. Aunque lleve armas, no parece nada amenazante, más bien parece una chica sensata que nunca las usaría de verdad y que las tiene para no verse indefensa… grave error. Tiene una voz muy suave, dulce y tranquila que hace que cualquier cosa que diga, incluso un insulto, parezca bonito. Silya nunca alza la voz, ya que no considera agradable el gritar, por esto a veces es tan solo un murmullo que no se escucha realmente, pero de igual manera parece importante y te obliga a preguntar qué dijo. Ella tiene una sonrisa cálida y sincera que hace que cualquier cosa, por mala que sea parezca menos importante que antes, pero su mirada es tan expresiva que de vez en cuando refleja lo que tiene en su interior, y no siempre en tranquilidad y felicidad. Las alas de Silya son largas, bellas y totalmente blancas, aunque cuando mata a alguien o hace algo que luego le hace sentir culpable, sus salas se muestran en tonos grises claros. Éstas están todo el rato plegadas perfectamente sobre su espalda, sin que se noten en lo más mínimo, pero por si acaso siempre se pone capas que cubran su espalda. 
 
Imagen:


Descripción psicológica: Es una persona muy honesta consigo misma y con los demás, es bastante detallista. Silya transmite tranquilidad, calma y felicidad allá por donde va, ella se preocupa por todos los seres del planeta, y aunque no lo demuestre nunca quiere herir a nadie. Parece algo callada, pero ese silencio no es incómodo, tan solo le gusta el prescindir de tener que hablar tanto. A pesar de esto superficialmente aparenta ser una persona muy cálida, que es verdad muy en el fondo, pero entre la falsa y la real hay un estado en el que se muestra fría y desinteresada con aquellas personas que ha visto más de dos o tres veces, ya que no quiere cogerle cariño a seres tan efímeros como lo son los humanos o cualquier otro ser que habite allí. Silya tiene una cálida sonrisa para los que no conoce y para los que verdaderamente quiere, y da igual si la encuentras de mal humor, ella será amable y ayudará a lo que sea que necesites, eso sí, sino eres uno de sus objetivos. Ella es bastante solitaria, y no se da cuenta, porque protege a los que quiere sin involucrarse con ellos, incluso si ella tiene que salir herida no dudará ni un momento. Cuando no sabe que hay alguien a veces tiene una mirada triste en el rostro que muestra los restos de su pasado.
 


Historia: Ella era el ser más raro que habitaba en la tierra, hija de un ángel y una mujer mestiza mitad ángel mitad humana, Silya era tres cuartas partes de ángel, ella era el fruto del amor de sus padres, pero también era de la necesidad de un ángel que caminara por la tierra por tiempo indefinido, ya que los ángeles reales no podían pasar más de uno o dos años en la tierra seguidos y luego un periodo de algunos años hasta que volvían a poder pisar la tierra sin que esta los debilitara y los hiciera cambiar de bando y convertirse en un ángel caído que sí podían caminar por la tierra todo el tiempo. Ella se crió con su madre, feliz en un pequeño hogar en medio de ninguna parte, que tenía todo lo que necesitaban para vivir. Ambas eran felices juntas mientras Silya aprendía magia, pero pronto superó a su madre, ella tenía el nivel de casi un ángel, sin llegar a ser tan rápida ni fuerte. Aprendía rápido cualquier cosa que se le enseñara, desde leer hasta tirar con arco, pasando por multitud de disciplinas que no tardaba ni dos semanas en dominar a la perfección. 


Silya también quería mucho a su padre que venía cada cinco años para quedarse uno o dos años con ellas, con él aprendió a volar, que fue lo que más le costó. También se convirtió en una guerrera fuerte, tanto en la espada como en la magia, lo que ella no sabía era que la estaban entrenando para que fuera una protectora del orden y por consiguiente una asesina de humanos y a veces demonios. Siendo todavía cría se enteró de los planes que tenían para ella y simplemente los asimiló como necesarios para que pudiera vivir tranquila, pero eso no pudo durar más tiempo, un grupo de demonios liderados por un ángel caído irrumpieron en su pequeño hogar… se habían enterado mediante el soplo de aquel ángel recientemente caído, de que allí vivía una mestiza con su marido, y su pequeña hija. Ese año su padre no estaba para protegerlas, era la primera vez que ella se encontraba con demonios, y no supo actuar con suficiente rapidez. 


Fueron segundos, minutos u horas las que pasó mirando el cuerpo ensangrentado y cruelmente degollado de su madre, que tenía la mirada perdida dirigida hacia donde estaba ella. Los demonios la habían dejado vivir porque nunca se les pasó por la cabeza que ella fuera hija de un ángel original, pensaban que era hija de un humano e inofensiva con ese pequeño poder, sin embargo el ángel caído culpable de la muerte de su madre se había callado la verdad y le salvó la vida. Él sabía que por más que la hirieran y le doliera como a cualquier persona, ella sanaría, así que después de que los demonios se divirtieran un poco infligiéndole algunas heridas que le habrían causado la muerte si fuera casi humana, les ordenó retirarse, dejando a Silya sola en lo que había sido su antiguo hogar, junto con él cadáver de su preciosa madre a la que tanto había querido. Y allí se quedó llorando, sin comer ni beber durante días o quizás semanas, hasta que unos amigos de su padre la sacaron de allí en brazos y enterraron el cuerpo de su madre. 


Ellos se quedaron con Silya durante dos años, ayudándole a recuperarse de aquel gran trauma sin mucho éxito, sus alas eran cada vez más grises debido a que se sentía responsable de la muerte de su madre y poco después de la caída de su padre, que debido a la tristeza de saber que el alma de su amada había sido llevada al infierno y a su sentimiento de culpabilidad se convirtió en un ángel caído, pero nunca se alió con los demonios, tan solo caminaba por la tierra como un ser sin motivo de existencia, esperando encontrar algo que le hiciera volver a ser quien era. Desde ese día, nunca más se volvió a encontrar con su hija a la cual parecía haber olvidado casi por completo.


Después de unos años, Silya se recuperó y empezó con que tenían en mente los “superiores”, hacía bastantes años que se había iniciado una guerra interminable entre humanos, y por culpa de eso había gran odio, asesinatos, venganzas y maldad, que alimentaban y volvían más poderosos a los demonios, al mismo tiempo, hacía más débiles a los ángeles reales. Por tanto, ella tenía que evitar el mayor número de casos malignos, adelantándose a los acontecimientos, matando así a personas que no habían cometido asesinato para que sus almas no se corrompieran o influyendo para que no ocurriera aquello por lo que estaba debía intervenir. Nunca discutía las órdenes que recibía, pero de repente un día dejó de recibir órdenes, la guerra incrementaba y estaba haciendo imposible a los ángeles comunicarse con ella, y no podían desvelar lo que tanto tiempo habían ocultado, que ellos existían.
 
Gustos:
+ Naturaleza
+ Música
+ Personas
+ Tranquilidad
+ Silencio
+ Viento
+ Volar
+ Usar su magia para el bien
+ Defender a todas las personas
+ Sinceridad
 
Disgustos:
+ Mentiras
+ Recordar cualquier cosa de su pasado
+ Demonios asesinos
+ Humanos corruptos
+ Gritos
+ Suciedad de las ciudades
+ Guerras
+ Cadáveres
 
Magia: Se irá añadiendo con forme vayan apareciendo


Extras: 

Tiene multitud de poderes diferentes, que se irán desvelando poco a poco.

Aunque no lo admitiría Silya nunca aprendió a socializar, ni las ironías y sarcasmos, y esto a veces le dificulta el trabajo.

Por más edad que tenga, sigue teniendo un lado infantil que aparece algunas veces. 

Tiene un arco y un carcaj lleno de flechas y un mandoble. El mandoble cualquiera que intentara cogerlo le sería imposible porque pesa algo así como una tonelada, fue fabricado especialmente para ella, ya que las otras espadas tenían tan poco peso para ella que salían disparadas a cualquier lugar, o se rompían con tan solo coger la empuñadura.

Ella nunca ha odiado a los demonios, ya que no todos son malvados, ni se alimentan de los pecados de los seres vivos. Por eso piensa que hay que mirar a cada demonio individualmente y no como raza.

Color de roleo: f7e240


Aquel hombre no iba a dar su brazo a torcer, estaba enfadado y parecía querer venganza, el joven niño se dio cuenta y le empujó para salir de allí huyendo, corría bastante rápido para ser un humano, aunque no lo suficiente, el señor borracho daba más tumbos, pero era más grande y en menos zancadas recorría lo mismo que el otro. El grito del joven hizo que me pusiera nerviosa, pensé que el borracho lo habría dejado marchar y dudaba bastante que lograra alcanzarlo siquiera, pero me había equivocado en ambas suposiciones, aquel señor estaba peor de lo que pensaba. El encapuchado empezó a correr delante mía, yo le seguí, sabia que seguramente su olfato nos llevaría a donde estaban, mientras corría se le cayó la capucha, dejando a relucir unas orejas puntiagudas que me decían que no era mestizo.

En cuanto alcanzamos a los otros dos, tiré de la capucha de aquel joven para que no lo descubrieran, no parecía ser un demonio malvado, a decir verdad, estaba bastante más tranquila con él que con otros demonios pacíficos, lo que me decía que verdaderamente no era alguien a quien exterminar. Puse una de las manos en la empuñadura de mi mandoble, pero antes de atacar tenía que intentar otra cosa -Señor... discutamos lo, solucionemos esto como adultos- al mismo tiempo que hablaba en un tono suave y delicado que intentaba relajar el ambiente, me acercaba lentamente para que mi aura le llegara, no era magia lo que estaba usando, cualquier humano con un aura poderosa podría calmar a alguien colérico con tan solo acercarse. Noté que este me miraba y dudaba por un instante, yo le sonreí cálidamente, ese hombre había perdido mucho, y no podía enfadarme con alguien que tan solo quería olvidar todo y ser feliz, pero esa no era la solución a sus problemas, lo primero que tenía que hacer era dejarme hacer mi trabajo y escuchar aquellas cosas que le aconsejaba.

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7 Re: La guerra de los Mil Años el Miér Jun 08, 2016 4:56 am

Cain / Sessaibushi:
-Nombre: Sessaibushi "Cain" DeepDark
-Edad: 130 años
-Descripción fisica: Su apariencia humana es similar a cualquier otro hombre que puedas cruzarte. Pelo algo más largo de lo habitual, de semblante duro, alto y ligeramente corpulento pero nada muy llamativo. Podría ser desde un soldado cualquiera hasta un panadero o un nómada. Apuesto y caballeroso pero con algo extraño. quizás tan solo un sentimiento de incomodidad cuando su mirada es muy fija o un miedo real a que se acerque. La unica diferencia son las orejas en forma de punta que oculta bajo el pelo.
Tras la rotura del sello, mostró su forma demoniaca. Su fuerza, velocidad y destreza se disparan. El color de ojos se torna ambarino y el pelo se alarga cubriendo su cuerpo. Le salen orejas, hocico y cola. Un lobo espectral ocupa el sitio en que antes había un hombre. Sin embargo, puede volver a su forma humana.
Forma humana

Forma demoniaca completa

-Descripción psicológica: A pesar de ser un demonio, su personalidad y educación lo mueve a ayudar a otras personas, humanos, angeles o demonios, e intentará hacer lo que esté en su mano Esta es una forma de vivir muy amable y generosa, pero él sabe que es egoista, pues más que hacerlo por otros, lo hace como compensación por lo ocurrido, para tener la conciencia tranquila.
Si bien sus poderes aumentan cuando los sentimientos negativos que lo rodean son más fuerte
s, este poder va quémandolo como ponzoña venenosa, volviendolo fuerte pero malvado. Por supuesto, no le gusta en absoluto la sensación de estar usando a los demás como canalizadores, por lo que busca liberar su propio poder sin que nadie tenga que odiar, matar o herir a otros. Solo tiene cariño por tres cosas, que lo acompañan en su viaje y de las que jamás se separa: Las espadas que s padre le regaló y una foto que tiene de su familia cuando aún estaban todos.
Conoce su apellido real, pero no tiene cariño ni curiosidad por establecer contacto con sus abuelos, lo que sus padres le contaron fue más que suficiente para que todo el interés que sentia por esos demonios desapareciese.


-Historia: En el mundo de los demonios, conocido como Infierno, no es extraño conocer el enlace entre dos demonios unidos por el interés paterno de aumentar su honor, orgullo y renombre. Allí donde la desolación y los sentimientos amargos son el pan de cada día, cuanto más poder se tiene, mayor respeto corresponde a la familia. Aunque las cosas han cambiado un poco, esta fue la razón de que Learty, una joven de la conocida familia demoníaca Rivernigth, huyera de lo que sus padres habían preparado para ella, de la mano del apuesto sirviente que vivía con ellos.
De esta aventura por los mundos, un amor dio paso a la relación clandestina de ambos jóvenes, que viajaron por el Infierno y la tierra humana conociendo sus costumbres y a sus gentes.
Veinte años después, el timbre de la mansión Rivernigth sonó con un apremiante tono de alarma. Al abrirse la puerta, la dulce Learty envuelta en lágrimas pidió ayuda. La guerra habia estallado en el mundo humano y los habia cogido en medio. Ni el avanzado estado en que se encontraba el embarazo de la chica, ni sus heridas o la presencia del marido de esta, herido gravemente, casi inconsciente, ablandó el corazón de sus padres, que cerraron las puertas fingiendo no reconocerla.
Obligandose a ser fuerte, Learty volvió al mundo humano con su marido. La casa era todo lo que tenian y desde ese momento decidieron dejar atras el apellido de ambos y comenzar la segunda parte de su aventura siendo la familia DeepDark, sin honor, sin conocidos, sin nada.
El doloroso parto tuvo lugar en el mundo humano, la madre quedo exahusta, por lo que Crypthorn tuvo que utilizar todos sus conocimientos en espadas, magia y la fuerza de la que disponia para proteger a su mujer y a su hijo, Sessaibushi, el nombre del hermano fallecido de Cryp.

Tras la recuperación y el encuentro de un lugar donde vivir, cuando el pequeño Sessai cumplia los tres años, sus padres tomaron la decision mas dificil. Al serle imposible ocultar su energia demoniaca, los humanos se sentian agresivos hacia el pequeño. Debian protegerlo. La forma mas segura para todos era aprovechar que los ojos del pequeño tenian un color humano para sellar su potencial y que, a ojos ajenos, fuera un niño humano como tantos otros, hasta que llegase la edad en que fuera capaz de cuidarse.
Para evitar que estuviera completamente indefenso, su padre le enseñó todo lo que sabia sobre el manejo de espadas, reconociendo que Sessai era muy bueno en el manejo de estas, llegando a usar dos y superar a su padre a los 60 años (aparentando de 16). Por su parte, Learty no queria enseñarle nada de poderes demoniacos, por lo que solo le contaron la verdad, evitando contarle lo que pudiera asustarlo.

Ajeno a ellos, la guerra avanzaba y cuando la familia se pensaba segura, un giro los separó, dejando al chico con su madre y al padre desaparecido. Delante de él, un ángel confundido atravesó a su madre con su propia arma. Nadie Tras nada, pero el sello que mantenia al demonio de Sessai oculto se rompió, liberandose. La cara del chico se alargó, sus dientes crecieron y cayo a cuatro patas. Un enorme lobo demoniaco de pelo morado claro y negro miraba a los hombres con ojos ambar, llenos de lagrimas. De un mordisco, enloquecido por el dolor de la perdida, mato a aquel que tenia mas cerca. Uno tras otro, todos mueron entre sus fauces, y solo el angel, que habia salido antes de que Learty muriera, estaba vivo. 
La consciencia de Sessai estaba apagada, y su moral y etica se habia quedado encerrada bajo los recuerdos de la reciente muerte de su madre. Sin ver nada, las muertes continuaron durante un rato, todo aquel que le atacaba, era despedazado, fuera quien fuera.
Nadie parecia capaz de pararlo, pero un lobo similar, de un color mas apagado pero de tamaño mayor consiguio tumbarlo. Mientras Sessai se revolvia, ambos, padre e hijo, volvian a su forma humana. No hicieron falta palabras, Crypthron lo sabia. Su esposa, la madre de Sessai, habia muerto. La sangre emanaba el olor de la desesperacion que intentaba ocultar de su hijo.
Sus caminos tardaron aun 1 año en separarse. Cuando una pista del angel causante de todo aquello hizo que Crypthorn olvidara su camino, las nuevas enseñanzas a su hijo para ayudar a su despertar repentino y ahogar el dolor de la perdida, para guiarse por la venganza en la que jamas habia pensado. La peticion de Sessai de que no lo hiciera tardo en hacer efecto, un par de semanas siguiendo al hombre, apagaron la llama del odio.
Si bien el poder de Crypthorn y Sessaibushi era cada vez mayor por la desesperacion de los humanos, ninguno queria seguir lo que su raza solia escoger. Aquel mundo era el que su madre habia escogido, en el que habian vivido durante tanto tiempo y donde ella habia muerto. En un viaje a la tumba de Learty, padre e hijo sabian el siguiente paso. Aventuras separadas, necesitaban pensar, digerir lo ocurrido. Crypthorn partio al anochecer en direccion norte. Sin despedidas, llantos o mentiras. Solo una promesa de reencontrarse cuando sus almas estuvieran recuperadas.
Seis años después, el dia a dia de Cain, el nombre humano que Sessai adopto por ser mas facil que el real, se basaba en ayudar a aquellos que lo necesitaban, a la fuerza si era necesario.

-Gustos y disgustos:
 +Las noches de luna llena
 +Ayudar a la gente
 +Su poder demoníaco cuando esta bajo control
 +Carne
 +Las noches con luna llena
 -Matar por error
 -Descontrolarse
 -Quedarse bloqueado
 -Pescado

-Poderes: En forma demonica tiene la capacidad de volar sin necesidad de alas, moverse de forma veloz, respirar y moverse por zonas contaminadas, comer comida cruda...

-Extras: Sus padres escogieron un apellido nuevo para su familia, evitando asi dañar de alguna forma a la familia de la chica.
Entre sus ropas esconde una vieja foto de sus padres con él de niño, cuando sus poderes estaban ya sellados.
Le gusta ser un demonio, no odia su naturaleza, a pesar de arrepentirse de lo que hizo.

El callejón se encontraba cerca, pero aún asi no me había ahorrado la carrera. El hombre parecía dispuesto a seguir golpeando al niño y yo tenía pensado pararlo. Lo tenía pensado hasta que noté que alguien me colocaba la capucha, lo cual me desconcentró totalmente. Miré al causante de esto, la mujer que habia en la taberna. ¿Por que me tapaba? ¿Me había visto las orejas? Espera, normalmente la gente no ayudaba, sino que gritaba y salía corriendo. Mm... interesante.

Me quedé mirandola con interés mientras ella intentaba razonar con un borracho, cosa inútil a mi parecer. Algunas personas se estaban asomando a las puertas, lo que me hizo agradecer que no se me viese. De todas formas, me incomodaba la situación, que podía ser fácilmente malinterpretada por quien no se habia enterado de lo ocurrido.
El chico no parecía dispuesto a retroceder por más que lo golpeasen. Aquello parecía algo más que una simple pelea momentánea, probablemente habría ocurrido algo entre esos dos. Mi mente divagaba entre las posibilidades cuando el borracho agarró del cuello al niño, tras apartar de un golpe a la muchacha que solo intentaba que no hubiera daños. Era hora de intervenir... en fin...
Aprovechando el odio del hombre, tomé un poco para cambiar la forma de mis ojos. Necesitaba mucho poder para transformar solo una parte de mi cuerpo, pues era mas fácil simplemente dejarme llevar.
-Si quiere acabar en el Cielo, debería olvidar lo ocurrido y marcharse -Me acerqué a él y retiré un poco mi capucha, mirandolo a los ojos, asustándolo -El Infierno siempre esta mirando -Por fin una reaccion lógica! Un grito, soltar al crio y atacar a quien le da miedo. Suspiré... siempre me tocaba ser el malo.
No es que me lo pensase mucho, la verdad... siempre olvidaba que los humanos eran frágiles. De un puñetazo en el estómago bastó para que acabase arrodillado y suplicando por su vida. "Supongo que mientras aprenda la lección..." Pasé de largo para coger al niño, inconsciente por el zarandeo y llevarlo a donde alguien pudiera atenderlo. Mis ojos volvian a su forma humana y me picaban. Miré un momento a la chica que me había ayudado. ¿Gracias seria apropiado? ¿O tal vez un lo siento? No era bueno con las palabras...
-... -Opté por no decir nada y llevé al muchacho hasta unas mujeres que parecían conocerlo, pues al estar visible lo llamaron por un nombre, altamente preocupadas. Tras eso me fui a la taberna... A terminar de cenar para seguir mi viaje. Suspiré de nuevo. Preferiria haber podido dormir alli una noche.

[Rol-off: Utilizaré la fuente "impact" cuando Cain use su voz demoniaca, ya sea por transformación o por cosas asi] su voz demoniaca, ya sea por transformación o por cosas asi]


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8 Re: La guerra de los Mil Años el Miér Jun 08, 2016 12:49 pm


Silya:


Nombre: Silya Losarig


 
Edad: 142 años


 
Descripción física: Silya es rubia su cabello cae laciamente hasta mitad de la espalda, tiene una tez bastante pálida que le hace parecer que nunca ha trabajado en el campo ni caminado siquiera sobre él, por tanto muchas personas cuando la ven creen que es alguien importante. Sus ojos grandes y expresivos, son una mezcla entre el castaño y el dorado, que le hace destacar aún más. Su aspecto en general es de una muchacha bastante joven y frágil, a pesar de esto tiene una fuerza y velocidad sobre humana que la hace capaz de cosas bastante sorprendentes. Aunque lleve armas, no parece nada amenazante, más bien parece una chica sensata que nunca las usaría de verdad y que las tiene para no verse indefensa… grave error. Tiene una voz muy suave, dulce y tranquila que hace que cualquier cosa que diga, incluso un insulto, parezca bonito. Silya nunca alza la voz, ya que no considera agradable el gritar, por esto a veces es tan solo un murmullo que no se escucha realmente, pero de igual manera parece importante y te obliga a preguntar qué dijo. Ella tiene una sonrisa cálida y sincera que hace que cualquier cosa, por mala que sea parezca menos importante que antes, pero su mirada es tan expresiva que de vez en cuando refleja lo que tiene en su interior, y no siempre en tranquilidad y felicidad. Las alas de Silya son largas, bellas y totalmente blancas, aunque cuando mata a alguien o hace algo que luego le hace sentir culpable, sus salas se muestran en tonos grises claros. Éstas están todo el rato plegadas perfectamente sobre su espalda, sin que se noten en lo más mínimo, pero por si acaso siempre se pone capas que cubran su espalda. 
 
Imagen:


Descripción psicológica: Es una persona muy honesta consigo misma y con los demás, es bastante detallista. Silya transmite tranquilidad, calma y felicidad allá por donde va, ella se preocupa por todos los seres del planeta, y aunque no lo demuestre nunca quiere herir a nadie. Parece algo callada, pero ese silencio no es incómodo, tan solo le gusta el prescindir de tener que hablar tanto. A pesar de esto superficialmente aparenta ser una persona muy cálida, que es verdad muy en el fondo, pero entre la falsa y la real hay un estado en el que se muestra fría y desinteresada con aquellas personas que ha visto más de dos o tres veces, ya que no quiere cogerle cariño a seres tan efímeros como lo son los humanos o cualquier otro ser que habite allí. Silya tiene una cálida sonrisa para los que no conoce y para los que verdaderamente quiere, y da igual si la encuentras de mal humor, ella será amable y ayudará a lo que sea que necesites, eso sí, sino eres uno de sus objetivos. Ella es bastante solitaria, y no se da cuenta, porque protege a los que quiere sin involucrarse con ellos, incluso si ella tiene que salir herida no dudará ni un momento. Cuando no sabe que hay alguien a veces tiene una mirada triste en el rostro que muestra los restos de su pasado.
 


Historia: Ella era el ser más raro que habitaba en la tierra, hija de un ángel y una mujer mestiza mitad ángel mitad humana, Silya era tres cuartas partes de ángel, ella era el fruto del amor de sus padres, pero también era de la necesidad de un ángel que caminara por la tierra por tiempo indefinido, ya que los ángeles reales no podían pasar más de uno o dos años en la tierra seguidos y luego un periodo de algunos años hasta que volvían a poder pisar la tierra sin que esta los debilitara y los hiciera cambiar de bando y convertirse en un ángel caído que sí podían caminar por la tierra todo el tiempo. Ella se crió con su madre, feliz en un pequeño hogar en medio de ninguna parte, que tenía todo lo que necesitaban para vivir. Ambas eran felices juntas mientras Silya aprendía magia, pero pronto superó a su madre, ella tenía el nivel de casi un ángel, sin llegar a ser tan rápida ni fuerte. Aprendía rápido cualquier cosa que se le enseñara, desde leer hasta tirar con arco, pasando por multitud de disciplinas que no tardaba ni dos semanas en dominar a la perfección. 


Silya también quería mucho a su padre que venía cada cinco años para quedarse uno o dos años con ellas, con él aprendió a volar, que fue lo que más le costó. También se convirtió en una guerrera fuerte, tanto en la espada como en la magia, lo que ella no sabía era que la estaban entrenando para que fuera una protectora del orden y por consiguiente una asesina de humanos y a veces demonios. Siendo todavía cría se enteró de los planes que tenían para ella y simplemente los asimiló como necesarios para que pudiera vivir tranquila, pero eso no pudo durar más tiempo, un grupo de demonios liderados por un ángel caído irrumpieron en su pequeño hogar… se habían enterado mediante el soplo de aquel ángel recientemente caído, de que allí vivía una mestiza con su marido, y su pequeña hija. Ese año su padre no estaba para protegerlas, era la primera vez que ella se encontraba con demonios, y no supo actuar con suficiente rapidez. 


Fueron segundos, minutos u horas las que pasó mirando el cuerpo ensangrentado y cruelmente degollado de su madre, que tenía la mirada perdida dirigida hacia donde estaba ella. Los demonios la habían dejado vivir porque nunca se les pasó por la cabeza que ella fuera hija de un ángel original, pensaban que era hija de un humano e inofensiva con ese pequeño poder, sin embargo el ángel caído culpable de la muerte de su madre se había callado la verdad y le salvó la vida. Él sabía que por más que la hirieran y le doliera como a cualquier persona, ella sanaría, así que después de que los demonios se divirtieran un poco infligiéndole algunas heridas que le habrían causado la muerte si fuera casi humana, les ordenó retirarse, dejando a Silya sola en lo que había sido su antiguo hogar, junto con él cadáver de su preciosa madre a la que tanto había querido. Y allí se quedó llorando, sin comer ni beber durante días o quizás semanas, hasta que unos amigos de su padre la sacaron de allí en brazos y enterraron el cuerpo de su madre. 


Ellos se quedaron con Silya durante dos años, ayudándole a recuperarse de aquel gran trauma sin mucho éxito, sus alas eran cada vez más grises debido a que se sentía responsable de la muerte de su madre y poco después de la caída de su padre, que debido a la tristeza de saber que el alma de su amada había sido llevada al infierno y a su sentimiento de culpabilidad se convirtió en un ángel caído, pero nunca se alió con los demonios, tan solo caminaba por la tierra como un ser sin motivo de existencia, esperando encontrar algo que le hiciera volver a ser quien era. Desde ese día, nunca más se volvió a encontrar con su hija a la cual parecía haber olvidado casi por completo.


Después de unos años, Silya se recuperó y empezó con que tenían en mente los “superiores”, hacía bastantes años que se había iniciado una guerra interminable entre humanos, y por culpa de eso había gran odio, asesinatos, venganzas y maldad, que alimentaban y volvían más poderosos a los demonios, al mismo tiempo, hacía más débiles a los ángeles reales. Por tanto, ella tenía que evitar el mayor número de casos malignos, adelantándose a los acontecimientos, matando así a personas que no habían cometido asesinato para que sus almas no se corrompieran o influyendo para que no ocurriera aquello por lo que estaba debía intervenir. Nunca discutía las órdenes que recibía, pero de repente un día dejó de recibir órdenes, la guerra incrementaba y estaba haciendo imposible a los ángeles comunicarse con ella, y no podían desvelar lo que tanto tiempo habían ocultado, que ellos existían.
 
Gustos:
+ Naturaleza
+ Música
+ Personas
+ Tranquilidad
+ Silencio
+ Viento
+ Volar
+ Usar su magia para el bien
+ Defender a todas las personas
+ Sinceridad
 
Disgustos:
+ Mentiras
+ Recordar cualquier cosa de su pasado
+ Demonios asesinos
+ Humanos corruptos
+ Gritos
+ Suciedad de las ciudades
+ Guerras
+ Cadáveres
 
Magia: Se irá añadiendo con forme vayan apareciendo


Extras: 

Tiene multitud de poderes diferentes, que se irán desvelando poco a poco.

Aunque no lo admitiría Silya nunca aprendió a socializar, ni las ironías y sarcasmos, y esto a veces le dificulta el trabajo.

Por más edad que tenga, sigue teniendo un lado infantil que aparece algunas veces. 

Tiene un arco y un carcaj lleno de flechas y un mandoble. El mandoble cualquiera que intentara cogerlo le sería imposible porque pesa algo así como una tonelada, fue fabricado especialmente para ella, ya que las otras espadas tenían tan poco peso para ella que salían disparadas a cualquier lugar, o se rompían con tan solo coger la empuñadura.

Ella nunca ha odiado a los demonios, ya que no todos son malvados, ni se alimentan de los pecados de los seres vivos. Por eso piensa que hay que mirar a cada demonio individualmente y no como raza.

Color de roleo: f7e240


El señor no parecía querer entrar en razón, el alcohol nublaba su aura y no dejaba que la mía le llegara con efectividad. Esto hizo que siguiera golpeando al jovencito, me costaba mucho actuar como una humana, si no fuera por la multitud de gente que parecía curiosear, los habría mandado a dormir de un golpe, para más tarde hablar por separado con cada uno de ellos. Pude ver que el hombre tenía intención de golpearme, como no podía mostrar mi auténtica velocidad, tan solo esperé a que llegara el golpe. Cuando llegó me sorprendió de nuevo la poca fuerza que tenían los humanos, yo actué como si de verdad hubiera sido un golpe más o menos fuerte y retrocedí ligeramente para darle realismo... iba a volver a avanzar insistiendo en que dejara de herir al muchacho, pero noté que el demonio tenía la intención de hacer algo.

El demonio amenazó al hombre, y lo asustó, parecía que sí era un aliado aunque con unos métodos algo bruscos. El borracho gritó y atacó al encapuchado, este simplemente le atacó una vez, pero pude notar que se había pasado de fuerte, el pobre hombre estaba retorciéndose de dolor y suplicando por su vida. Al ver que el demonio cogía al muchacho inconsciente yo me acerqué al hombre y le pasé un dedo por el estómago por si acaso para que si tenía alguna herida interna se le curara velozmente sin causarle grandes dolores, eso sí el golpe le iba a seguir doliendo. 

En seguida de usar ese poquito de magia y de empezar a seguirlo para ver a donde llevaba al niño, el demonio me miró, parecía querer decir algo, aunque tan solo descubrí que no era muy bueno con las palabras, eso me hizo bastante gracia, ya que siempre pensé que los demonios eran buenos para decir cosas y al mismo tiempo decir otras totalmente diferentes. El encapuchado dejó al niño con unas mujeres que parecían conocerlo, no estaba demasiado herido, y sería extraño que de un día para otro ya no tuviera ningún hematoma, así que lo dejé estar, volviendo de nuevo a la taberna en la que había pedido una habitación para dormir esa noche.

Allí pedí comida de nuevo, plato tras plato, sin darme cuenta de que podía ser un poco extraño, pero yo no había comido en días y aunque no necesitara comer tanto, sabía que seguramente me llevaría otros cuantos días sin comer si seguía la trayectoria que pensaba. Al acabar de comer no sabría decir cuántos platos, la mujer me dio la llave de mi habitación, diciendo que era la mejor que tenía para dos jóvenes... yo enarqué la ceja -¿Qué dos jóvenes?- le pregunté delicadamente, esta se rió disimuladamente y dijo que no era normal que vinieran jóvenes por aquí y menos el mismo día, soltó al señalar al demonio. Parecía muy emocionada por pensar que el reino estaba mejor, ya que ver parejas viajando solo podía significar abundancia o que la guerra remitía, no pude discutirle por miedo a desilusionar la y solo le sonreí y le dí las gracias por la habitación, para luego pagarle y dejarle propina por el buen trato que había recibido allí. Recogí la llave y me dirigí al fondo del bar donde este se situaba -Ya lo has oído- le comenté, para que decidiera si quería o no dormir en una habitación con cama y techo o por si ya tenía dónde quedarse a dormir.

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9 Re: La guerra de los Mil Años el Jue Jun 09, 2016 4:17 am

Cain / Sessaibushi:
-Nombre: Sessaibushi "Cain" DeepDark
-Edad: 130 años
-Descripción fisica: Su apariencia humana es similar a cualquier otro hombre que puedas cruzarte. Pelo algo más largo de lo habitual, de semblante duro, alto y ligeramente corpulento pero nada muy llamativo. Podría ser desde un soldado cualquiera hasta un panadero o un nómada. Apuesto y caballeroso pero con algo extraño. quizás tan solo un sentimiento de incomodidad cuando su mirada es muy fija o un miedo real a que se acerque. La unica diferencia son las orejas en forma de punta que oculta bajo el pelo.
Tras la rotura del sello, mostró su forma demoniaca. Su fuerza, velocidad y destreza se disparan. El color de ojos se torna ambarino y el pelo se alarga cubriendo su cuerpo. Le salen orejas, hocico y cola. Un lobo espectral ocupa el sitio en que antes había un hombre. Sin embargo, puede volver a su forma humana.
Forma humana

Forma demoniaca completa

-Descripción psicológica: A pesar de ser un demonio, su personalidad y educación lo mueve a ayudar a otras personas, humanos, angeles o demonios, e intentará hacer lo que esté en su mano Esta es una forma de vivir muy amable y generosa, pero él sabe que es egoista, pues más que hacerlo por otros, lo hace como compensación por lo ocurrido, para tener la conciencia tranquila.
Si bien sus poderes aumentan cuando los sentimientos negativos que lo rodean son más fuerte
s, este poder va quémandolo como ponzoña venenosa, volviendolo fuerte pero malvado. Por supuesto, no le gusta en absoluto la sensación de estar usando a los demás como canalizadores, por lo que busca liberar su propio poder sin que nadie tenga que odiar, matar o herir a otros. Solo tiene cariño por tres cosas, que lo acompañan en su viaje y de las que jamás se separa: Las espadas que s padre le regaló y una foto que tiene de su familia cuando aún estaban todos.
Conoce su apellido real, pero no tiene cariño ni curiosidad por establecer contacto con sus abuelos, lo que sus padres le contaron fue más que suficiente para que todo el interés que sentia por esos demonios desapareciese.


-Historia: En el mundo de los demonios, conocido como Infierno, no es extraño conocer el enlace entre dos demonios unidos por el interés paterno de aumentar su honor, orgullo y renombre. Allí donde la desolación y los sentimientos amargos son el pan de cada día, cuanto más poder se tiene, mayor respeto corresponde a la familia. Aunque las cosas han cambiado un poco, esta fue la razón de que Learty, una joven de la conocida familia demoníaca Rivernigth, huyera de lo que sus padres habían preparado para ella, de la mano del apuesto sirviente que vivía con ellos.
De esta aventura por los mundos, un amor dio paso a la relación clandestina de ambos jóvenes, que viajaron por el Infierno y la tierra humana conociendo sus costumbres y a sus gentes.
Veinte años después, el timbre de la mansión Rivernigth sonó con un apremiante tono de alarma. Al abrirse la puerta, la dulce Learty envuelta en lágrimas pidió ayuda. La guerra habia estallado en el mundo humano y los habia cogido en medio. Ni el avanzado estado en que se encontraba el embarazo de la chica, ni sus heridas o la presencia del marido de esta, herido gravemente, casi inconsciente, ablandó el corazón de sus padres, que cerraron las puertas fingiendo no reconocerla.
Obligandose a ser fuerte, Learty volvió al mundo humano con su marido. La casa era todo lo que tenian y desde ese momento decidieron dejar atras el apellido de ambos y comenzar la segunda parte de su aventura siendo la familia DeepDark, sin honor, sin conocidos, sin nada.
El doloroso parto tuvo lugar en el mundo humano, la madre quedo exahusta, por lo que Crypthorn tuvo que utilizar todos sus conocimientos en espadas, magia y la fuerza de la que disponia para proteger a su mujer y a su hijo, Sessaibushi, el nombre del hermano fallecido de Cryp.

Tras la recuperación y el encuentro de un lugar donde vivir, cuando el pequeño Sessai cumplia los tres años, sus padres tomaron la decision mas dificil. Al serle imposible ocultar su energia demoniaca, los humanos se sentian agresivos hacia el pequeño. Debian protegerlo. La forma mas segura para todos era aprovechar que los ojos del pequeño tenian un color humano para sellar su potencial y que, a ojos ajenos, fuera un niño humano como tantos otros, hasta que llegase la edad en que fuera capaz de cuidarse.
Para evitar que estuviera completamente indefenso, su padre le enseñó todo lo que sabia sobre el manejo de espadas, reconociendo que Sessai era muy bueno en el manejo de estas, llegando a usar dos y superar a su padre a los 60 años (aparentando de 16). Por su parte, Learty no queria enseñarle nada de poderes demoniacos, por lo que solo le contaron la verdad, evitando contarle lo que pudiera asustarlo.

Ajeno a ellos, la guerra avanzaba y cuando la familia se pensaba segura, un giro los separó, dejando al chico con su madre y al padre desaparecido. Delante de él, un ángel confundido atravesó a su madre con su propia arma. Nadie Tras nada, pero el sello que mantenia al demonio de Sessai oculto se rompió, liberandose. La cara del chico se alargó, sus dientes crecieron y cayo a cuatro patas. Un enorme lobo demoniaco de pelo morado claro y negro miraba a los hombres con ojos ambar, llenos de lagrimas. De un mordisco, enloquecido por el dolor de la perdida, mato a aquel que tenia mas cerca. Uno tras otro, todos mueron entre sus fauces, y solo el angel, que habia salido antes de que Learty muriera, estaba vivo. 
La consciencia de Sessai estaba apagada, y su moral y etica se habia quedado encerrada bajo los recuerdos de la reciente muerte de su madre. Sin ver nada, las muertes continuaron durante un rato, todo aquel que le atacaba, era despedazado, fuera quien fuera.
Nadie parecia capaz de pararlo, pero un lobo similar, de un color mas apagado pero de tamaño mayor consiguio tumbarlo. Mientras Sessai se revolvia, ambos, padre e hijo, volvian a su forma humana. No hicieron falta palabras, Crypthron lo sabia. Su esposa, la madre de Sessai, habia muerto. La sangre emanaba el olor de la desesperacion que intentaba ocultar de su hijo.
Sus caminos tardaron aun 1 año en separarse. Cuando una pista del angel causante de todo aquello hizo que Crypthorn olvidara su camino, las nuevas enseñanzas a su hijo para ayudar a su despertar repentino y ahogar el dolor de la perdida, para guiarse por la venganza en la que jamas habia pensado. La peticion de Sessai de que no lo hiciera tardo en hacer efecto, un par de semanas siguiendo al hombre, apagaron la llama del odio.
Si bien el poder de Crypthorn y Sessaibushi era cada vez mayor por la desesperacion de los humanos, ninguno queria seguir lo que su raza solia escoger. Aquel mundo era el que su madre habia escogido, en el que habian vivido durante tanto tiempo y donde ella habia muerto. En un viaje a la tumba de Learty, padre e hijo sabian el siguiente paso. Aventuras separadas, necesitaban pensar, digerir lo ocurrido. Crypthorn partio al anochecer en direccion norte. Sin despedidas, llantos o mentiras. Solo una promesa de reencontrarse cuando sus almas estuvieran recuperadas.
Seis años después, el dia a dia de Cain, el nombre humano que Sessai adopto por ser mas facil que el real, se basaba en ayudar a aquellos que lo necesitaban, a la fuerza si era necesario.

-Gustos y disgustos:
 +Las noches de luna llena
 +Ayudar a la gente
 +Su poder demoníaco cuando esta bajo control
 +Carne
 +Las noches con luna llena
 -Matar por error
 -Descontrolarse
 -Quedarse bloqueado
 -Pescado

-Poderes: En forma demonica tiene la capacidad de volar sin necesidad de alas, moverse de forma veloz, respirar y moverse por zonas contaminadas, comer comida cruda...

-Extras: Sus padres escogieron un apellido nuevo para su familia, evitando asi dañar de alguna forma a la familia de la chica.
Entre sus ropas esconde una vieja foto de sus padres con él de niño, cuando sus poderes estaban ya sellados.
Le gusta ser un demonio, no odia su naturaleza, a pesar de arrepentirse de lo que hizo.
Conforme la comida de mi plato disminuía, iba comiendo más y más despacio. No me apetecía seguir viajando esa noche, estaba cansado por el uso de energía negativa, transformación y el viaje anterior. Suspiré de nuevo y terminé de cenar. Con calma, saboreando. No me costaba encontrar alguna presa de la que alimentarme, pero los alimentos humanos eran mucho mejores que un conejo crudo.
Me disponía a pagar cuando una conversación llamó mi atención. Al parecer, la mujer que nos atendia había deducido que la otra viajera y yo eramos pareja. ¿Que le había llevado a esa extraña conclusión? Ni idea, dado que no nos habíamos hablado, llegamos con tiempo de diferencia y no nos sentabamos juntos. PEEEERO eso no queria decir que fuese a desaprovechar la oportunidad.
Me levanté para seguir a mi "compañera", haciendo una pequeña reverencia a la tabernera que parecía inventar una historia de amor para nosotros. Estaba ya por donde había salvado a una joven desamparada y ella, en agradecimiento, viajaba conmigo para casarnos o algo asi. No la interrumpí, que imaginase lo que quisiera, no me afectaba.
Intenté no levantar mucho la vista mientras subía las escaleras tras la chica que ahora dormiría conmigo. Si... mejor dejar la vista abajo. El suelo era muy interesante. ¡Oh, mira, una mancha de sangre! Escalera, escalera, mancha, escalera, suelo. Levanté la mirada al llegar arriba. Sinceramente tenía curiosidad por aquella persona... aunque no le olía nada extraño, no parecía asustada, ni temerosa, ni alerta.
-¿Por qué me pusisteis la capucha? -Le pregunté cuando ya estabamos solos, tampoco es que hubiese mucha más gente y menos aún, despierta a esas horas. La sensación de que alguien me hubiera ayudado era extraña y queria respuestas, a pesar de que si me ignoraba no molestaría mucho, solo me iria al amanecer.


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10 Re: La guerra de los Mil Años el Jue Jun 09, 2016 12:23 pm


Silya:


Nombre: Silya Losarig


 
Edad: 142 años


 
Descripción física: Silya es rubia su cabello cae laciamente hasta mitad de la espalda, tiene una tez bastante pálida que le hace parecer que nunca ha trabajado en el campo ni caminado siquiera sobre él, por tanto muchas personas cuando la ven creen que es alguien importante. Sus ojos grandes y expresivos, son una mezcla entre el castaño y el dorado, que le hace destacar aún más. Su aspecto en general es de una muchacha bastante joven y frágil, a pesar de esto tiene una fuerza y velocidad sobre humana que la hace capaz de cosas bastante sorprendentes. Aunque lleve armas, no parece nada amenazante, más bien parece una chica sensata que nunca las usaría de verdad y que las tiene para no verse indefensa… grave error. Tiene una voz muy suave, dulce y tranquila que hace que cualquier cosa que diga, incluso un insulto, parezca bonito. Silya nunca alza la voz, ya que no considera agradable el gritar, por esto a veces es tan solo un murmullo que no se escucha realmente, pero de igual manera parece importante y te obliga a preguntar qué dijo. Ella tiene una sonrisa cálida y sincera que hace que cualquier cosa, por mala que sea parezca menos importante que antes, pero su mirada es tan expresiva que de vez en cuando refleja lo que tiene en su interior, y no siempre en tranquilidad y felicidad. Las alas de Silya son largas, bellas y totalmente blancas, aunque cuando mata a alguien o hace algo que luego le hace sentir culpable, sus salas se muestran en tonos grises claros. Éstas están todo el rato plegadas perfectamente sobre su espalda, sin que se noten en lo más mínimo, pero por si acaso siempre se pone capas que cubran su espalda. 
 
Imagen:


Descripción psicológica: Es una persona muy honesta consigo misma y con los demás, es bastante detallista. Silya transmite tranquilidad, calma y felicidad allá por donde va, ella se preocupa por todos los seres del planeta, y aunque no lo demuestre nunca quiere herir a nadie. Parece algo callada, pero ese silencio no es incómodo, tan solo le gusta el prescindir de tener que hablar tanto. A pesar de esto superficialmente aparenta ser una persona muy cálida, que es verdad muy en el fondo, pero entre la falsa y la real hay un estado en el que se muestra fría y desinteresada con aquellas personas que ha visto más de dos o tres veces, ya que no quiere cogerle cariño a seres tan efímeros como lo son los humanos o cualquier otro ser que habite allí. Silya tiene una cálida sonrisa para los que no conoce y para los que verdaderamente quiere, y da igual si la encuentras de mal humor, ella será amable y ayudará a lo que sea que necesites, eso sí, sino eres uno de sus objetivos. Ella es bastante solitaria, y no se da cuenta, porque protege a los que quiere sin involucrarse con ellos, incluso si ella tiene que salir herida no dudará ni un momento. Cuando no sabe que hay alguien a veces tiene una mirada triste en el rostro que muestra los restos de su pasado.
 


Historia: Ella era el ser más raro que habitaba en la tierra, hija de un ángel y una mujer mestiza mitad ángel mitad humana, Silya era tres cuartas partes de ángel, ella era el fruto del amor de sus padres, pero también era de la necesidad de un ángel que caminara por la tierra por tiempo indefinido, ya que los ángeles reales no podían pasar más de uno o dos años en la tierra seguidos y luego un periodo de algunos años hasta que volvían a poder pisar la tierra sin que esta los debilitara y los hiciera cambiar de bando y convertirse en un ángel caído que sí podían caminar por la tierra todo el tiempo. Ella se crió con su madre, feliz en un pequeño hogar en medio de ninguna parte, que tenía todo lo que necesitaban para vivir. Ambas eran felices juntas mientras Silya aprendía magia, pero pronto superó a su madre, ella tenía el nivel de casi un ángel, sin llegar a ser tan rápida ni fuerte. Aprendía rápido cualquier cosa que se le enseñara, desde leer hasta tirar con arco, pasando por multitud de disciplinas que no tardaba ni dos semanas en dominar a la perfección. 


Silya también quería mucho a su padre que venía cada cinco años para quedarse uno o dos años con ellas, con él aprendió a volar, que fue lo que más le costó. También se convirtió en una guerrera fuerte, tanto en la espada como en la magia, lo que ella no sabía era que la estaban entrenando para que fuera una protectora del orden y por consiguiente una asesina de humanos y a veces demonios. Siendo todavía cría se enteró de los planes que tenían para ella y simplemente los asimiló como necesarios para que pudiera vivir tranquila, pero eso no pudo durar más tiempo, un grupo de demonios liderados por un ángel caído irrumpieron en su pequeño hogar… se habían enterado mediante el soplo de aquel ángel recientemente caído, de que allí vivía una mestiza con su marido, y su pequeña hija. Ese año su padre no estaba para protegerlas, era la primera vez que ella se encontraba con demonios, y no supo actuar con suficiente rapidez. 


Fueron segundos, minutos u horas las que pasó mirando el cuerpo ensangrentado y cruelmente degollado de su madre, que tenía la mirada perdida dirigida hacia donde estaba ella. Los demonios la habían dejado vivir porque nunca se les pasó por la cabeza que ella fuera hija de un ángel original, pensaban que era hija de un humano e inofensiva con ese pequeño poder, sin embargo el ángel caído culpable de la muerte de su madre se había callado la verdad y le salvó la vida. Él sabía que por más que la hirieran y le doliera como a cualquier persona, ella sanaría, así que después de que los demonios se divirtieran un poco infligiéndole algunas heridas que le habrían causado la muerte si fuera casi humana, les ordenó retirarse, dejando a Silya sola en lo que había sido su antiguo hogar, junto con él cadáver de su preciosa madre a la que tanto había querido. Y allí se quedó llorando, sin comer ni beber durante días o quizás semanas, hasta que unos amigos de su padre la sacaron de allí en brazos y enterraron el cuerpo de su madre. 


Ellos se quedaron con Silya durante dos años, ayudándole a recuperarse de aquel gran trauma sin mucho éxito, sus alas eran cada vez más grises debido a que se sentía responsable de la muerte de su madre y poco después de la caída de su padre, que debido a la tristeza de saber que el alma de su amada había sido llevada al infierno y a su sentimiento de culpabilidad se convirtió en un ángel caído, pero nunca se alió con los demonios, tan solo caminaba por la tierra como un ser sin motivo de existencia, esperando encontrar algo que le hiciera volver a ser quien era. Desde ese día, nunca más se volvió a encontrar con su hija a la cual parecía haber olvidado casi por completo.


Después de unos años, Silya se recuperó y empezó con que tenían en mente los “superiores”, hacía bastantes años que se había iniciado una guerra interminable entre humanos, y por culpa de eso había gran odio, asesinatos, venganzas y maldad, que alimentaban y volvían más poderosos a los demonios, al mismo tiempo, hacía más débiles a los ángeles reales. Por tanto, ella tenía que evitar el mayor número de casos malignos, adelantándose a los acontecimientos, matando así a personas que no habían cometido asesinato para que sus almas no se corrompieran o influyendo para que no ocurriera aquello por lo que estaba debía intervenir. Nunca discutía las órdenes que recibía, pero de repente un día dejó de recibir órdenes, la guerra incrementaba y estaba haciendo imposible a los ángeles comunicarse con ella, y no podían desvelar lo que tanto tiempo habían ocultado, que ellos existían.
 
Gustos:
+ Naturaleza
+ Música
+ Personas
+ Tranquilidad
+ Silencio
+ Viento
+ Volar
+ Usar su magia para el bien
+ Defender a todas las personas
+ Sinceridad
 
Disgustos:
+ Mentiras
+ Recordar cualquier cosa de su pasado
+ Demonios asesinos
+ Humanos corruptos
+ Gritos
+ Suciedad de las ciudades
+ Guerras
+ Cadáveres
 
Magia: Se irá añadiendo con forme vayan apareciendo


Extras: 

Tiene multitud de poderes diferentes, que se irán desvelando poco a poco.

Aunque no lo admitiría Silya nunca aprendió a socializar, ni las ironías y sarcasmos, y esto a veces le dificulta el trabajo.

Por más edad que tenga, sigue teniendo un lado infantil que aparece algunas veces. 

Tiene un arco y un carcaj lleno de flechas y un mandoble. El mandoble cualquiera que intentara cogerlo le sería imposible porque pesa algo así como una tonelada, fue fabricado especialmente para ella, ya que las otras espadas tenían tan poco peso para ella que salían disparadas a cualquier lugar, o se rompían con tan solo coger la empuñadura.

Ella nunca ha odiado a los demonios, ya que no todos son malvados, ni se alimentan de los pecados de los seres vivos. Por eso piensa que hay que mirar a cada demonio individualmente y no como raza.

Color de roleo: f7e240


El joven demonio parecía no tener ningún sitio mejor que el que yo le ofrecía, así que se levantó y me siguió. No estaba muy segura de qué se había tomado la mujer del hostal, pero parecía totalmente feliz de haber hecho algo por unos jóvenes que no querían mostrar su "amor" en público. Yo volví a sonreír ligeramente a la dueña, entonces me dirigí a la habitación que me habían dado en la planta de arriba. Después de cerrar la puerta tras el encapuchado este me preguntó por que le había puesto la capucha -Parecías querer ayudar, y si te hubieran visto... bueno... seguro que lo sabes, al fin y al cabo el demonio eres tú, no yo- le dije mientras me quitaba el mandoble y lo dejaba en el suelo de forma estratégica para que el suelo no se rompiera a causa del enorme peso, también solté el arco y lo puse al lado del mandoble y el carcaj -Soy Silya, encantada- me presenté tras un breve silencio.

Me asomé a la ventana, la habitación era bastante sencillita con una silla, un escritorio, una cama grande y una mesilla donde dejar las velas, pero a pesar de todo parecía cómoda, lo que realmente me fascinó fueron las vistas, solo había una de las lunas en ese día, pero alumbraba bastante, pronto sería luna llena, en dos días debería de estar en la ciudad, así que esta noche sería la única que podría descansar... y tampoco, aunque pareciera un demonio agradable no sabía demasiado de él, a sí que solo cerraría los ojos y me mantendría despierta -Voy a quedarme un rato más despierta, ve a descansar si quieres- tras unos segundos en los que intenté ponerme en su situación añadí -No tengo intención de matarte ni hacerte nada- sí, yo podía parecer una humana, pero si el dormía podía estar indefenso y cualquiera si actuaba rápido podría hacerle daño, aunque no necesariamente matarle, también había cazadores humanos que por alguna extraña causa sabían de nuestra existencia e intentaban aniquilarnos, yo no me había topado con ninguno, había sido bastante precavida en estar andando todo el rato, menos cuando estaba sola y era suficientemente de noche como para que nadie me viera en el cielo.

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11 Re: La guerra de los Mil Años el Jue Jun 09, 2016 1:36 pm

Cain / Sessaibushi:
-Nombre: Sessaibushi "Cain" DeepDark
-Edad: 130 años
-Descripción fisica: Su apariencia humana es similar a cualquier otro hombre que puedas cruzarte. Pelo algo más largo de lo habitual, de semblante duro, alto y ligeramente corpulento pero nada muy llamativo. Podría ser desde un soldado cualquiera hasta un panadero o un nómada. Apuesto y caballeroso pero con algo extraño. quizás tan solo un sentimiento de incomodidad cuando su mirada es muy fija o un miedo real a que se acerque. La unica diferencia son las orejas en forma de punta que oculta bajo el pelo.
Tras la rotura del sello, mostró su forma demoniaca. Su fuerza, velocidad y destreza se disparan. El color de ojos se torna ambarino y el pelo se alarga cubriendo su cuerpo. Le salen orejas, hocico y cola. Un lobo espectral ocupa el sitio en que antes había un hombre. Sin embargo, puede volver a su forma humana.
Forma humana

Forma demoniaca completa

-Descripción psicológica: A pesar de ser un demonio, su personalidad y educación lo mueve a ayudar a otras personas, humanos, angeles o demonios, e intentará hacer lo que esté en su mano Esta es una forma de vivir muy amable y generosa, pero él sabe que es egoista, pues más que hacerlo por otros, lo hace como compensación por lo ocurrido, para tener la conciencia tranquila.
Si bien sus poderes aumentan cuando los sentimientos negativos que lo rodean son más fuerte
s, este poder va quémandolo como ponzoña venenosa, volviendolo fuerte pero malvado. Por supuesto, no le gusta en absoluto la sensación de estar usando a los demás como canalizadores, por lo que busca liberar su propio poder sin que nadie tenga que odiar, matar o herir a otros. Solo tiene cariño por tres cosas, que lo acompañan en su viaje y de las que jamás se separa: Las espadas que s padre le regaló y una foto que tiene de su familia cuando aún estaban todos.
Conoce su apellido real, pero no tiene cariño ni curiosidad por establecer contacto con sus abuelos, lo que sus padres le contaron fue más que suficiente para que todo el interés que sentia por esos demonios desapareciese.


-Historia: En el mundo de los demonios, conocido como Infierno, no es extraño conocer el enlace entre dos demonios unidos por el interés paterno de aumentar su honor, orgullo y renombre. Allí donde la desolación y los sentimientos amargos son el pan de cada día, cuanto más poder se tiene, mayor respeto corresponde a la familia. Aunque las cosas han cambiado un poco, esta fue la razón de que Learty, una joven de la conocida familia demoníaca Rivernigth, huyera de lo que sus padres habían preparado para ella, de la mano del apuesto sirviente que vivía con ellos.
De esta aventura por los mundos, un amor dio paso a la relación clandestina de ambos jóvenes, que viajaron por el Infierno y la tierra humana conociendo sus costumbres y a sus gentes.
Veinte años después, el timbre de la mansión Rivernigth sonó con un apremiante tono de alarma. Al abrirse la puerta, la dulce Learty envuelta en lágrimas pidió ayuda. La guerra habia estallado en el mundo humano y los habia cogido en medio. Ni el avanzado estado en que se encontraba el embarazo de la chica, ni sus heridas o la presencia del marido de esta, herido gravemente, casi inconsciente, ablandó el corazón de sus padres, que cerraron las puertas fingiendo no reconocerla.
Obligandose a ser fuerte, Learty volvió al mundo humano con su marido. La casa era todo lo que tenian y desde ese momento decidieron dejar atras el apellido de ambos y comenzar la segunda parte de su aventura siendo la familia DeepDark, sin honor, sin conocidos, sin nada.
El doloroso parto tuvo lugar en el mundo humano, la madre quedo exahusta, por lo que Crypthorn tuvo que utilizar todos sus conocimientos en espadas, magia y la fuerza de la que disponia para proteger a su mujer y a su hijo, Sessaibushi, el nombre del hermano fallecido de Cryp.

Tras la recuperación y el encuentro de un lugar donde vivir, cuando el pequeño Sessai cumplia los tres años, sus padres tomaron la decision mas dificil. Al serle imposible ocultar su energia demoniaca, los humanos se sentian agresivos hacia el pequeño. Debian protegerlo. La forma mas segura para todos era aprovechar que los ojos del pequeño tenian un color humano para sellar su potencial y que, a ojos ajenos, fuera un niño humano como tantos otros, hasta que llegase la edad en que fuera capaz de cuidarse.
Para evitar que estuviera completamente indefenso, su padre le enseñó todo lo que sabia sobre el manejo de espadas, reconociendo que Sessai era muy bueno en el manejo de estas, llegando a usar dos y superar a su padre a los 60 años (aparentando de 16). Por su parte, Learty no queria enseñarle nada de poderes demoniacos, por lo que solo le contaron la verdad, evitando contarle lo que pudiera asustarlo.

Ajeno a ellos, la guerra avanzaba y cuando la familia se pensaba segura, un giro los separó, dejando al chico con su madre y al padre desaparecido. Delante de él, un ángel confundido atravesó a su madre con su propia arma. Nadie Tras nada, pero el sello que mantenia al demonio de Sessai oculto se rompió, liberandose. La cara del chico se alargó, sus dientes crecieron y cayo a cuatro patas. Un enorme lobo demoniaco de pelo morado claro y negro miraba a los hombres con ojos ambar, llenos de lagrimas. De un mordisco, enloquecido por el dolor de la perdida, mato a aquel que tenia mas cerca. Uno tras otro, todos mueron entre sus fauces, y solo el angel, que habia salido antes de que Learty muriera, estaba vivo. 
La consciencia de Sessai estaba apagada, y su moral y etica se habia quedado encerrada bajo los recuerdos de la reciente muerte de su madre. Sin ver nada, las muertes continuaron durante un rato, todo aquel que le atacaba, era despedazado, fuera quien fuera.
Nadie parecia capaz de pararlo, pero un lobo similar, de un color mas apagado pero de tamaño mayor consiguio tumbarlo. Mientras Sessai se revolvia, ambos, padre e hijo, volvian a su forma humana. No hicieron falta palabras, Crypthron lo sabia. Su esposa, la madre de Sessai, habia muerto. La sangre emanaba el olor de la desesperacion que intentaba ocultar de su hijo.
Sus caminos tardaron aun 1 año en separarse. Cuando una pista del angel causante de todo aquello hizo que Crypthorn olvidara su camino, las nuevas enseñanzas a su hijo para ayudar a su despertar repentino y ahogar el dolor de la perdida, para guiarse por la venganza en la que jamas habia pensado. La peticion de Sessai de que no lo hiciera tardo en hacer efecto, un par de semanas siguiendo al hombre, apagaron la llama del odio.
Si bien el poder de Crypthorn y Sessaibushi era cada vez mayor por la desesperacion de los humanos, ninguno queria seguir lo que su raza solia escoger. Aquel mundo era el que su madre habia escogido, en el que habian vivido durante tanto tiempo y donde ella habia muerto. En un viaje a la tumba de Learty, padre e hijo sabian el siguiente paso. Aventuras separadas, necesitaban pensar, digerir lo ocurrido. Crypthorn partio al anochecer en direccion norte. Sin despedidas, llantos o mentiras. Solo una promesa de reencontrarse cuando sus almas estuvieran recuperadas.
Seis años después, el dia a dia de Cain, el nombre humano que Sessai adopto por ser mas facil que el real, se basaba en ayudar a aquellos que lo necesitaban, a la fuerza si era necesario.

-Gustos y disgustos:
 +Las noches de luna llena
 +Ayudar a la gente
 +Su poder demoníaco cuando esta bajo control
 +Carne
 +Las noches con luna llena
 -Matar por error
 -Descontrolarse
 -Quedarse bloqueado
 -Pescado

-Poderes: En forma demonica tiene la capacidad de volar sin necesidad de alas, moverse de forma veloz, respirar y moverse por zonas contaminadas, comer comida cruda...

-Extras: Sus padres escogieron un apellido nuevo para su familia, evitando asi dañar de alguna forma a la familia de la chica.
Entre sus ropas esconde una vieja foto de sus padres con él de niño, cuando sus poderes estaban ya sellados.
Le gusta ser un demonio, no odia su naturaleza, a pesar de arrepentirse de lo que hizo.
Dulce muchacha viajera la que me había encontrado. No parecía sorprendida por mi pregunta, pues sonrió con gentileza. Parecía ya consciente de mi naturaleza y, extrañamente, muy cómoda. Bueno... no confiada, sino que no estaba gritando "demonio, demonio" como el uno de los últimos pueblos que visité. Mm... quizás había sido pareja de un demonio... o un ángel. Eso explicaría que nos conociera, pues parecía saber sobre los cazarecompensas. No comenté nada sobre esto, solo hice una pequeña reverencia de agradecimiento. Tras esto, dejó sus armas a un lado. Espada y arco. Peligrosa de cerca y de lejos. Interesante.
-
Soy Silya, encantada -Le sonreí, no diría mi nombre de demonio, nunca se lo decía a nadie, solo mis padres y dos personas de gran confianza lo conocian. También era realmente complicado de pronunciar, asi que, para presentarme, utilizaba el apodo para mi forma humana que usaba desde que era un niño.
-Cain -"Seco!! Que eres un seco!" Me regañé y carraspeé un poco -. Soy un demonio, como bien habeis deducido -Añadí un poco más tranquilo. Tenía muchas cuestiones en mente, pero decidí callarme.
Poco después, Silya me invitó a descansar. La miré fijamente mientras hablaba, lo cual le pareció una pregunta sin formular y me aseguró que no planeaba matarme. Yo le sonreí, confiado en ese aspecto.
-Aunque planeaseis matarme, no me despierteis, prefiero no enterarme-En el fondo tenía cierto miedo a la muerte, algo extraño en uno de nosotros, pero viendo como había quedado mi padre tras lo ocurrido con mi madre... prefería continuar vivo, al menos, unos cientos de años más.
-De todas formas tengo buen oido -Le expliqué, mientras dejaba mis armas a un lado y me sentaba apoyado en una pared, dispuesto a dormir -, creo que me daría cuenta -O eso esperaba. Me puse la capa de viaje por encima y me acomodé, usando las espadas como un punto de apoyo para poder bajar la guardia. Tras eso, cerré los ojos, y me centré en el ruido de agua corriendo que venía de algún sitio de la taberna.


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12 Re: La guerra de los Mil Años el Jue Jun 09, 2016 3:26 pm


Silya:


Nombre: Silya Losarig


 
Edad: 142 años


 
Descripción física: Silya es rubia su cabello cae laciamente hasta mitad de la espalda, tiene una tez bastante pálida que le hace parecer que nunca ha trabajado en el campo ni caminado siquiera sobre él, por tanto muchas personas cuando la ven creen que es alguien importante. Sus ojos grandes y expresivos, son una mezcla entre el castaño y el dorado, que le hace destacar aún más. Su aspecto en general es de una muchacha bastante joven y frágil, a pesar de esto tiene una fuerza y velocidad sobre humana que la hace capaz de cosas bastante sorprendentes. Aunque lleve armas, no parece nada amenazante, más bien parece una chica sensata que nunca las usaría de verdad y que las tiene para no verse indefensa… grave error. Tiene una voz muy suave, dulce y tranquila que hace que cualquier cosa que diga, incluso un insulto, parezca bonito. Silya nunca alza la voz, ya que no considera agradable el gritar, por esto a veces es tan solo un murmullo que no se escucha realmente, pero de igual manera parece importante y te obliga a preguntar qué dijo. Ella tiene una sonrisa cálida y sincera que hace que cualquier cosa, por mala que sea parezca menos importante que antes, pero su mirada es tan expresiva que de vez en cuando refleja lo que tiene en su interior, y no siempre en tranquilidad y felicidad. Las alas de Silya son largas, bellas y totalmente blancas, aunque cuando mata a alguien o hace algo que luego le hace sentir culpable, sus salas se muestran en tonos grises claros. Éstas están todo el rato plegadas perfectamente sobre su espalda, sin que se noten en lo más mínimo, pero por si acaso siempre se pone capas que cubran su espalda. 
 
Imagen:


Descripción psicológica: Es una persona muy honesta consigo misma y con los demás, es bastante detallista. Silya transmite tranquilidad, calma y felicidad allá por donde va, ella se preocupa por todos los seres del planeta, y aunque no lo demuestre nunca quiere herir a nadie. Parece algo callada, pero ese silencio no es incómodo, tan solo le gusta el prescindir de tener que hablar tanto. A pesar de esto superficialmente aparenta ser una persona muy cálida, que es verdad muy en el fondo, pero entre la falsa y la real hay un estado en el que se muestra fría y desinteresada con aquellas personas que ha visto más de dos o tres veces, ya que no quiere cogerle cariño a seres tan efímeros como lo son los humanos o cualquier otro ser que habite allí. Silya tiene una cálida sonrisa para los que no conoce y para los que verdaderamente quiere, y da igual si la encuentras de mal humor, ella será amable y ayudará a lo que sea que necesites, eso sí, sino eres uno de sus objetivos. Ella es bastante solitaria, y no se da cuenta, porque protege a los que quiere sin involucrarse con ellos, incluso si ella tiene que salir herida no dudará ni un momento. Cuando no sabe que hay alguien a veces tiene una mirada triste en el rostro que muestra los restos de su pasado.
 


Historia: Ella era el ser más raro que habitaba en la tierra, hija de un ángel y una mujer mestiza mitad ángel mitad humana, Silya era tres cuartas partes de ángel, ella era el fruto del amor de sus padres, pero también era de la necesidad de un ángel que caminara por la tierra por tiempo indefinido, ya que los ángeles reales no podían pasar más de uno o dos años en la tierra seguidos y luego un periodo de algunos años hasta que volvían a poder pisar la tierra sin que esta los debilitara y los hiciera cambiar de bando y convertirse en un ángel caído que sí podían caminar por la tierra todo el tiempo. Ella se crió con su madre, feliz en un pequeño hogar en medio de ninguna parte, que tenía todo lo que necesitaban para vivir. Ambas eran felices juntas mientras Silya aprendía magia, pero pronto superó a su madre, ella tenía el nivel de casi un ángel, sin llegar a ser tan rápida ni fuerte. Aprendía rápido cualquier cosa que se le enseñara, desde leer hasta tirar con arco, pasando por multitud de disciplinas que no tardaba ni dos semanas en dominar a la perfección. 


Silya también quería mucho a su padre que venía cada cinco años para quedarse uno o dos años con ellas, con él aprendió a volar, que fue lo que más le costó. También se convirtió en una guerrera fuerte, tanto en la espada como en la magia, lo que ella no sabía era que la estaban entrenando para que fuera una protectora del orden y por consiguiente una asesina de humanos y a veces demonios. Siendo todavía cría se enteró de los planes que tenían para ella y simplemente los asimiló como necesarios para que pudiera vivir tranquila, pero eso no pudo durar más tiempo, un grupo de demonios liderados por un ángel caído irrumpieron en su pequeño hogar… se habían enterado mediante el soplo de aquel ángel recientemente caído, de que allí vivía una mestiza con su marido, y su pequeña hija. Ese año su padre no estaba para protegerlas, era la primera vez que ella se encontraba con demonios, y no supo actuar con suficiente rapidez. 


Fueron segundos, minutos u horas las que pasó mirando el cuerpo ensangrentado y cruelmente degollado de su madre, que tenía la mirada perdida dirigida hacia donde estaba ella. Los demonios la habían dejado vivir porque nunca se les pasó por la cabeza que ella fuera hija de un ángel original, pensaban que era hija de un humano e inofensiva con ese pequeño poder, sin embargo el ángel caído culpable de la muerte de su madre se había callado la verdad y le salvó la vida. Él sabía que por más que la hirieran y le doliera como a cualquier persona, ella sanaría, así que después de que los demonios se divirtieran un poco infligiéndole algunas heridas que le habrían causado la muerte si fuera casi humana, les ordenó retirarse, dejando a Silya sola en lo que había sido su antiguo hogar, junto con él cadáver de su preciosa madre a la que tanto había querido. Y allí se quedó llorando, sin comer ni beber durante días o quizás semanas, hasta que unos amigos de su padre la sacaron de allí en brazos y enterraron el cuerpo de su madre. 


Ellos se quedaron con Silya durante dos años, ayudándole a recuperarse de aquel gran trauma sin mucho éxito, sus alas eran cada vez más grises debido a que se sentía responsable de la muerte de su madre y poco después de la caída de su padre, que debido a la tristeza de saber que el alma de su amada había sido llevada al infierno y a su sentimiento de culpabilidad se convirtió en un ángel caído, pero nunca se alió con los demonios, tan solo caminaba por la tierra como un ser sin motivo de existencia, esperando encontrar algo que le hiciera volver a ser quien era. Desde ese día, nunca más se volvió a encontrar con su hija a la cual parecía haber olvidado casi por completo.


Después de unos años, Silya se recuperó y empezó con que tenían en mente los “superiores”, hacía bastantes años que se había iniciado una guerra interminable entre humanos, y por culpa de eso había gran odio, asesinatos, venganzas y maldad, que alimentaban y volvían más poderosos a los demonios, al mismo tiempo, hacía más débiles a los ángeles reales. Por tanto, ella tenía que evitar el mayor número de casos malignos, adelantándose a los acontecimientos, matando así a personas que no habían cometido asesinato para que sus almas no se corrompieran o influyendo para que no ocurriera aquello por lo que estaba debía intervenir. Nunca discutía las órdenes que recibía, pero de repente un día dejó de recibir órdenes, la guerra incrementaba y estaba haciendo imposible a los ángeles comunicarse con ella, y no podían desvelar lo que tanto tiempo habían ocultado, que ellos existían.
 
Gustos:
+ Naturaleza
+ Música
+ Personas
+ Tranquilidad
+ Silencio
+ Viento
+ Volar
+ Usar su magia para el bien
+ Defender a todas las personas
+ Sinceridad
 
Disgustos:
+ Mentiras
+ Recordar cualquier cosa de su pasado
+ Demonios asesinos
+ Humanos corruptos
+ Gritos
+ Suciedad de las ciudades
+ Guerras
+ Cadáveres
 
Magia: Se irá añadiendo con forme vayan apareciendo


Extras: 

Tiene multitud de poderes diferentes, que se irán desvelando poco a poco.

Aunque no lo admitiría Silya nunca aprendió a socializar, ni las ironías y sarcasmos, y esto a veces le dificulta el trabajo.

Por más edad que tenga, sigue teniendo un lado infantil que aparece algunas veces. 

Tiene un arco y un carcaj lleno de flechas y un mandoble. El mandoble cualquiera que intentara cogerlo le sería imposible porque pesa algo así como una tonelada, fue fabricado especialmente para ella, ya que las otras espadas tenían tan poco peso para ella que salían disparadas a cualquier lugar, o se rompían con tan solo coger la empuñadura.

Ella nunca ha odiado a los demonios, ya que no todos son malvados, ni se alimentan de los pecados de los seres vivos. Por eso piensa que hay que mirar a cada demonio individualmente y no como raza.

Color de roleo: f7e240


El demonio se presentó como Cain, me parecía un nombre muy sencillo para él, pero así era mejor y más fácil el llamarlo por su nombre, también me afirmó lo que yo ya sabía, que era un demonio. Tras un rato me dijo que si le quería matar que no lo despertara y que de todas maneras seguramente me oiría, yo sonreí ante su confianza, aunque estaba segura de que si supiera que era yo, no estaría tan confiado de que fuera capaz de matarlo sin hacer ni un solo ruido que lo despertara. Esperé un poco más y luego fui en dirección a la cama y me tumbé en mi parte de la cama para así poder saber si se había dormido ya, estuve un rato allí, pero no notaba ninguna diferencia con el principio, así que supuse que se había dormido muy rápido. Tras otro periodo de tiempo para asegurarme de que no parecía que fuera a despertarse pronto, me levanté de la cama sin hacer ruido y me dirigí a la ventana, el salto era pequeño, cualquier humano podría saltarlo... o eso creía yo -Vuelvo en un rato- murmuré casi inaudible por si acaso estaba despierto. Salté de la ventana como si se tratara de un pequeño escalón, y aterricé delicadamente sobre el suelo, había dejado mis armas en el piso, pero no me hacían falta para lo que tenía planeado, me puse la capucha y fui en dirección al bosque que estaba cerca. 

Cuando me interné lo suficiente en el bosque me quité la capa, y miré mi espalda, aunque me la quitara nunca notaba que sobresalieran por el vestido... debería de irme consiguiendo una camisa y un pantalón para poder correr con más facilidad. Mientras pensaba en las cosas que debería de ir haciendo, me fui desvistiendo para ver mis alas, ese también era un problema, si no me quitaba la ropa al estirar las alas las rasgaría y tendría que buscar otras prendas. Estiré por fin las alas y las miré, tan blancas como siempre, aleteé un poco sin llegar a elevarme, pues no me quería arriesgar a que Cain o un humano pudieran verme. Poco después volví a vestirme e ir al hostal, allí había otra mujer más joven atendiendo en la noche que parecía ser la hija de la anterior, la saludé con un gesto de la cabeza y una breve sonrisa, a lo que ella me respondió igual -¿Me podría dar las sobras de la noche?- le pregunté amablemente, sabía que la hora que era no se pondría a cocinar, así que me dio dos bollos de pan algunas frutas y un filete de carne, yo le pagué aunque seguramente esto sería gratis ya que se pondría mala de aquí a unas horas.

Subí las escaleras con la comida en un plato, abrí la puerta silenciosamente e intenté cerrarla con la mayor delicadeza posible, pero el lugar era viejo y seguramente chirriara, por eso me había marchado por la ventana. Fui capaz de abrirla sin hacer un ruido que lo pudiera despertar, pero justo al cerrarla oí un pequeño ruido de que estaba bien cerrada.

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13 Re: La guerra de los Mil Años el Jue Jun 09, 2016 3:46 pm

Cain / Sessaibushi:
-Nombre: Sessaibushi "Cain" DeepDark
-Edad: 130 años
-Descripción fisica: Su apariencia humana es similar a cualquier otro hombre que puedas cruzarte. Pelo algo más largo de lo habitual, de semblante duro, alto y ligeramente corpulento pero nada muy llamativo. Podría ser desde un soldado cualquiera hasta un panadero o un nómada. Apuesto y caballeroso pero con algo extraño. quizás tan solo un sentimiento de incomodidad cuando su mirada es muy fija o un miedo real a que se acerque. La unica diferencia son las orejas en forma de punta que oculta bajo el pelo.
Tras la rotura del sello, mostró su forma demoniaca. Su fuerza, velocidad y destreza se disparan. El color de ojos se torna ambarino y el pelo se alarga cubriendo su cuerpo. Le salen orejas, hocico y cola. Un lobo espectral ocupa el sitio en que antes había un hombre. Sin embargo, puede volver a su forma humana.
Forma humana

Forma demoniaca completa

-Descripción psicológica: A pesar de ser un demonio, su personalidad y educación lo mueve a ayudar a otras personas, humanos, angeles o demonios, e intentará hacer lo que esté en su mano Esta es una forma de vivir muy amable y generosa, pero él sabe que es egoista, pues más que hacerlo por otros, lo hace como compensación por lo ocurrido, para tener la conciencia tranquila.
Si bien sus poderes aumentan cuando los sentimientos negativos que lo rodean son más fuerte
s, este poder va quémandolo como ponzoña venenosa, volviendolo fuerte pero malvado. Por supuesto, no le gusta en absoluto la sensación de estar usando a los demás como canalizadores, por lo que busca liberar su propio poder sin que nadie tenga que odiar, matar o herir a otros. Solo tiene cariño por tres cosas, que lo acompañan en su viaje y de las que jamás se separa: Las espadas que s padre le regaló y una foto que tiene de su familia cuando aún estaban todos.
Conoce su apellido real, pero no tiene cariño ni curiosidad por establecer contacto con sus abuelos, lo que sus padres le contaron fue más que suficiente para que todo el interés que sentia por esos demonios desapareciese.


-Historia: En el mundo de los demonios, conocido como Infierno, no es extraño conocer el enlace entre dos demonios unidos por el interés paterno de aumentar su honor, orgullo y renombre. Allí donde la desolación y los sentimientos amargos son el pan de cada día, cuanto más poder se tiene, mayor respeto corresponde a la familia. Aunque las cosas han cambiado un poco, esta fue la razón de que Learty, una joven de la conocida familia demoníaca Rivernigth, huyera de lo que sus padres habían preparado para ella, de la mano del apuesto sirviente que vivía con ellos.
De esta aventura por los mundos, un amor dio paso a la relación clandestina de ambos jóvenes, que viajaron por el Infierno y la tierra humana conociendo sus costumbres y a sus gentes.
Veinte años después, el timbre de la mansión Rivernigth sonó con un apremiante tono de alarma. Al abrirse la puerta, la dulce Learty envuelta en lágrimas pidió ayuda. La guerra habia estallado en el mundo humano y los habia cogido en medio. Ni el avanzado estado en que se encontraba el embarazo de la chica, ni sus heridas o la presencia del marido de esta, herido gravemente, casi inconsciente, ablandó el corazón de sus padres, que cerraron las puertas fingiendo no reconocerla.
Obligandose a ser fuerte, Learty volvió al mundo humano con su marido. La casa era todo lo que tenian y desde ese momento decidieron dejar atras el apellido de ambos y comenzar la segunda parte de su aventura siendo la familia DeepDark, sin honor, sin conocidos, sin nada.
El doloroso parto tuvo lugar en el mundo humano, la madre quedo exahusta, por lo que Crypthorn tuvo que utilizar todos sus conocimientos en espadas, magia y la fuerza de la que disponia para proteger a su mujer y a su hijo, Sessaibushi, el nombre del hermano fallecido de Cryp.

Tras la recuperación y el encuentro de un lugar donde vivir, cuando el pequeño Sessai cumplia los tres años, sus padres tomaron la decision mas dificil. Al serle imposible ocultar su energia demoniaca, los humanos se sentian agresivos hacia el pequeño. Debian protegerlo. La forma mas segura para todos era aprovechar que los ojos del pequeño tenian un color humano para sellar su potencial y que, a ojos ajenos, fuera un niño humano como tantos otros, hasta que llegase la edad en que fuera capaz de cuidarse.
Para evitar que estuviera completamente indefenso, su padre le enseñó todo lo que sabia sobre el manejo de espadas, reconociendo que Sessai era muy bueno en el manejo de estas, llegando a usar dos y superar a su padre a los 60 años (aparentando de 16). Por su parte, Learty no queria enseñarle nada de poderes demoniacos, por lo que solo le contaron la verdad, evitando contarle lo que pudiera asustarlo.

Ajeno a ellos, la guerra avanzaba y cuando la familia se pensaba segura, un giro los separó, dejando al chico con su madre y al padre desaparecido. Delante de él, un ángel confundido atravesó a su madre con su propia arma. Nadie Tras nada, pero el sello que mantenia al demonio de Sessai oculto se rompió, liberandose. La cara del chico se alargó, sus dientes crecieron y cayo a cuatro patas. Un enorme lobo demoniaco de pelo morado claro y negro miraba a los hombres con ojos ambar, llenos de lagrimas. De un mordisco, enloquecido por el dolor de la perdida, mato a aquel que tenia mas cerca. Uno tras otro, todos mueron entre sus fauces, y solo el angel, que habia salido antes de que Learty muriera, estaba vivo. 
La consciencia de Sessai estaba apagada, y su moral y etica se habia quedado encerrada bajo los recuerdos de la reciente muerte de su madre. Sin ver nada, las muertes continuaron durante un rato, todo aquel que le atacaba, era despedazado, fuera quien fuera.
Nadie parecia capaz de pararlo, pero un lobo similar, de un color mas apagado pero de tamaño mayor consiguio tumbarlo. Mientras Sessai se revolvia, ambos, padre e hijo, volvian a su forma humana. No hicieron falta palabras, Crypthron lo sabia. Su esposa, la madre de Sessai, habia muerto. La sangre emanaba el olor de la desesperacion que intentaba ocultar de su hijo.
Sus caminos tardaron aun 1 año en separarse. Cuando una pista del angel causante de todo aquello hizo que Crypthorn olvidara su camino, las nuevas enseñanzas a su hijo para ayudar a su despertar repentino y ahogar el dolor de la perdida, para guiarse por la venganza en la que jamas habia pensado. La peticion de Sessai de que no lo hiciera tardo en hacer efecto, un par de semanas siguiendo al hombre, apagaron la llama del odio.
Si bien el poder de Crypthorn y Sessaibushi era cada vez mayor por la desesperacion de los humanos, ninguno queria seguir lo que su raza solia escoger. Aquel mundo era el que su madre habia escogido, en el que habian vivido durante tanto tiempo y donde ella habia muerto. En un viaje a la tumba de Learty, padre e hijo sabian el siguiente paso. Aventuras separadas, necesitaban pensar, digerir lo ocurrido. Crypthorn partio al anochecer en direccion norte. Sin despedidas, llantos o mentiras. Solo una promesa de reencontrarse cuando sus almas estuvieran recuperadas.
Seis años después, el dia a dia de Cain, el nombre humano que Sessai adopto por ser mas facil que el real, se basaba en ayudar a aquellos que lo necesitaban, a la fuerza si era necesario.

-Gustos y disgustos:
 +Las noches de luna llena
 +Ayudar a la gente
 +Su poder demoníaco cuando esta bajo control
 +Carne
 +Las noches con luna llena
 -Matar por error
 -Descontrolarse
 -Quedarse bloqueado
 -Pescado

-Poderes: En forma demonica tiene la capacidad de volar sin necesidad de alas, moverse de forma veloz, respirar y moverse por zonas contaminadas, comer comida cruda...

-Extras: Sus padres escogieron un apellido nuevo para su familia, evitando asi dañar de alguna forma a la familia de la chica.
Entre sus ropas esconde una vieja foto de sus padres con él de niño, cuando sus poderes estaban ya sellados.
Le gusta ser un demonio, no odia su naturaleza, a pesar de arrepentirse de lo que hizo.
El sonido del rio era hipnótico. Me gustaban mucho las zonas de agua, sobre todo lagos donde podía meterme siendo un enorme lobo sin que se me viera, a pesar de que hacía ya mucho tiempo que encontré uno donde poder nadar de esa forma. Notaba la suave brisa que acompañaba al movimiento del mar, al que hacía mucho que no iba. noté como la chica que estaba conmigo se movia, pero no le prestaba atención, empezaba a quedarme dormido.
El lago cada vez era más nítido. En él, mis padres jugaban como adolescentes salpicandose y dandose besos como unos recien casados. Suspiré y me acerqué a molestarlos por estar tan pesados, aunque no pude llegar a la orilla antes de que una grieta se abriese en mitad del lugar, tragandose poco a poco el agua del lago, llevandose con ella a mi madre, que gritaba mi nombre entre sombras. Era la pesadilla de siempre... no me asustaba ya... pero debía admitir que la visión siempre me aceleraba el corazón que en esos momentos tato pesaba.
No... Algo había cambiado. Un chirrido de puerta mal engrasada. ¿Algo corriendo? ¿Cascos?
Eran caballos... y jinetes. Problemas. De repente, al darme cuenta, abrí los ojos. Miré a quien estaba delante de mi, la chica rubia que ahora compartía su habitación conmigo. Llevaba cosas en manos, pero no me paré a mirar qué era. Tampoco a escuchar sus excusas y me levanté de un salto.
-Chst- La mandé callar aun sin saber si estaba diciendo algo o solo se me mezclaban sonidos por estar aún algo dormido. Me asomé a la ventana, pero desde ese sitio nose veía nada -Oigo caballos acercarse al pueblo -Le expliqué, mirandola por fin. no recordaba haberla escuchado irse... pero me importaba poco en ese momento.
Me centré en el grupo de jinetes, pero el ruido de los cascos, la distancia y los ronquidos de alguien cerca me impedían escuchar lo que decían. Estaban casi en la puerta. Me tiré a por mi capa, mis armas, me las coloqué y salí disprado por la puerta. Tenía que avisar a quien pudiera hacer algo.

La gente del pueblo estaba dormida, no podía despertar a nadie. Cambié mi dirección hacia el grupo que se acercaba a caballo. no los oía aún estando allí, pero olía sangre, sudor, barro... Esperé en la entrada por la que venían, sujetando el mango de mi espada negra, esperando pacientemente a que estuvieran más cerca. No me moví, pero ellos empezaron a bajar la valocidad. Parecían dispuestos a entrar, pues aquellos que iban solos a caballo empezaron a rodearme, más no pensaba retroceder. Estaba centrado en ellos, asi que no escuché que algunas personas, que volvian en esos momentos de no se sabe donde, se acercaban por mi espalda.
¿Conocian a esos hombres? Eran aquellos que fueron en ayuda a la aldea vecina, que llevaban tiempo desaparecidos. Por desgracia, mis movimientos agresivos, las espadas y el ir encapuchado los había hecho sospechar de mi. Hablar no serviria de nada y estaban a punto de quitarme la capa para verme la cara.
Maldita sea... otra vez a transformarme. Estaba cansado pero... seguro que podía.


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14 Re: La guerra de los Mil Años el Sáb Jun 11, 2016 7:56 am


Silya:


Nombre: Silya Losarig


 
Edad: 142 años


 
Descripción física: Silya es rubia su cabello cae laciamente hasta mitad de la espalda, tiene una tez bastante pálida que le hace parecer que nunca ha trabajado en el campo ni caminado siquiera sobre él, por tanto muchas personas cuando la ven creen que es alguien importante. Sus ojos grandes y expresivos, son una mezcla entre el castaño y el dorado, que le hace destacar aún más. Su aspecto en general es de una muchacha bastante joven y frágil, a pesar de esto tiene una fuerza y velocidad sobre humana que la hace capaz de cosas bastante sorprendentes. Aunque lleve armas, no parece nada amenazante, más bien parece una chica sensata que nunca las usaría de verdad y que las tiene para no verse indefensa… grave error. Tiene una voz muy suave, dulce y tranquila que hace que cualquier cosa que diga, incluso un insulto, parezca bonito. Silya nunca alza la voz, ya que no considera agradable el gritar, por esto a veces es tan solo un murmullo que no se escucha realmente, pero de igual manera parece importante y te obliga a preguntar qué dijo. Ella tiene una sonrisa cálida y sincera que hace que cualquier cosa, por mala que sea parezca menos importante que antes, pero su mirada es tan expresiva que de vez en cuando refleja lo que tiene en su interior, y no siempre en tranquilidad y felicidad. Las alas de Silya son largas, bellas y totalmente blancas, aunque cuando mata a alguien o hace algo que luego le hace sentir culpable, sus salas se muestran en tonos grises claros. Éstas están todo el rato plegadas perfectamente sobre su espalda, sin que se noten en lo más mínimo, pero por si acaso siempre se pone capas que cubran su espalda. 
 
Imagen:


Descripción psicológica: Es una persona muy honesta consigo misma y con los demás, es bastante detallista. Silya transmite tranquilidad, calma y felicidad allá por donde va, ella se preocupa por todos los seres del planeta, y aunque no lo demuestre nunca quiere herir a nadie. Parece algo callada, pero ese silencio no es incómodo, tan solo le gusta el prescindir de tener que hablar tanto. A pesar de esto superficialmente aparenta ser una persona muy cálida, que es verdad muy en el fondo, pero entre la falsa y la real hay un estado en el que se muestra fría y desinteresada con aquellas personas que ha visto más de dos o tres veces, ya que no quiere cogerle cariño a seres tan efímeros como lo son los humanos o cualquier otro ser que habite allí. Silya tiene una cálida sonrisa para los que no conoce y para los que verdaderamente quiere, y da igual si la encuentras de mal humor, ella será amable y ayudará a lo que sea que necesites, eso sí, sino eres uno de sus objetivos. Ella es bastante solitaria, y no se da cuenta, porque protege a los que quiere sin involucrarse con ellos, incluso si ella tiene que salir herida no dudará ni un momento. Cuando no sabe que hay alguien a veces tiene una mirada triste en el rostro que muestra los restos de su pasado.
 


Historia: Ella era el ser más raro que habitaba en la tierra, hija de un ángel y una mujer mestiza mitad ángel mitad humana, Silya era tres cuartas partes de ángel, ella era el fruto del amor de sus padres, pero también era de la necesidad de un ángel que caminara por la tierra por tiempo indefinido, ya que los ángeles reales no podían pasar más de uno o dos años en la tierra seguidos y luego un periodo de algunos años hasta que volvían a poder pisar la tierra sin que esta los debilitara y los hiciera cambiar de bando y convertirse en un ángel caído que sí podían caminar por la tierra todo el tiempo. Ella se crió con su madre, feliz en un pequeño hogar en medio de ninguna parte, que tenía todo lo que necesitaban para vivir. Ambas eran felices juntas mientras Silya aprendía magia, pero pronto superó a su madre, ella tenía el nivel de casi un ángel, sin llegar a ser tan rápida ni fuerte. Aprendía rápido cualquier cosa que se le enseñara, desde leer hasta tirar con arco, pasando por multitud de disciplinas que no tardaba ni dos semanas en dominar a la perfección. 


Silya también quería mucho a su padre que venía cada cinco años para quedarse uno o dos años con ellas, con él aprendió a volar, que fue lo que más le costó. También se convirtió en una guerrera fuerte, tanto en la espada como en la magia, lo que ella no sabía era que la estaban entrenando para que fuera una protectora del orden y por consiguiente una asesina de humanos y a veces demonios. Siendo todavía cría se enteró de los planes que tenían para ella y simplemente los asimiló como necesarios para que pudiera vivir tranquila, pero eso no pudo durar más tiempo, un grupo de demonios liderados por un ángel caído irrumpieron en su pequeño hogar… se habían enterado mediante el soplo de aquel ángel recientemente caído, de que allí vivía una mestiza con su marido, y su pequeña hija. Ese año su padre no estaba para protegerlas, era la primera vez que ella se encontraba con demonios, y no supo actuar con suficiente rapidez. 


Fueron segundos, minutos u horas las que pasó mirando el cuerpo ensangrentado y cruelmente degollado de su madre, que tenía la mirada perdida dirigida hacia donde estaba ella. Los demonios la habían dejado vivir porque nunca se les pasó por la cabeza que ella fuera hija de un ángel original, pensaban que era hija de un humano e inofensiva con ese pequeño poder, sin embargo el ángel caído culpable de la muerte de su madre se había callado la verdad y le salvó la vida. Él sabía que por más que la hirieran y le doliera como a cualquier persona, ella sanaría, así que después de que los demonios se divirtieran un poco infligiéndole algunas heridas que le habrían causado la muerte si fuera casi humana, les ordenó retirarse, dejando a Silya sola en lo que había sido su antiguo hogar, junto con él cadáver de su preciosa madre a la que tanto había querido. Y allí se quedó llorando, sin comer ni beber durante días o quizás semanas, hasta que unos amigos de su padre la sacaron de allí en brazos y enterraron el cuerpo de su madre. 


Ellos se quedaron con Silya durante dos años, ayudándole a recuperarse de aquel gran trauma sin mucho éxito, sus alas eran cada vez más grises debido a que se sentía responsable de la muerte de su madre y poco después de la caída de su padre, que debido a la tristeza de saber que el alma de su amada había sido llevada al infierno y a su sentimiento de culpabilidad se convirtió en un ángel caído, pero nunca se alió con los demonios, tan solo caminaba por la tierra como un ser sin motivo de existencia, esperando encontrar algo que le hiciera volver a ser quien era. Desde ese día, nunca más se volvió a encontrar con su hija a la cual parecía haber olvidado casi por completo.


Después de unos años, Silya se recuperó y empezó con que tenían en mente los “superiores”, hacía bastantes años que se había iniciado una guerra interminable entre humanos, y por culpa de eso había gran odio, asesinatos, venganzas y maldad, que alimentaban y volvían más poderosos a los demonios, al mismo tiempo, hacía más débiles a los ángeles reales. Por tanto, ella tenía que evitar el mayor número de casos malignos, adelantándose a los acontecimientos, matando así a personas que no habían cometido asesinato para que sus almas no se corrompieran o influyendo para que no ocurriera aquello por lo que estaba debía intervenir. Nunca discutía las órdenes que recibía, pero de repente un día dejó de recibir órdenes, la guerra incrementaba y estaba haciendo imposible a los ángeles comunicarse con ella, y no podían desvelar lo que tanto tiempo habían ocultado, que ellos existían.
 
Gustos:
+ Naturaleza
+ Música
+ Personas
+ Tranquilidad
+ Silencio
+ Viento
+ Volar
+ Usar su magia para el bien
+ Defender a todas las personas
+ Sinceridad
 
Disgustos:
+ Mentiras
+ Recordar cualquier cosa de su pasado
+ Demonios asesinos
+ Humanos corruptos
+ Gritos
+ Suciedad de las ciudades
+ Guerras
+ Cadáveres
 
Magia: Se irá añadiendo con forme vayan apareciendo


Extras: 

Tiene multitud de poderes diferentes, que se irán desvelando poco a poco.

Aunque no lo admitiría Silya nunca aprendió a socializar, ni las ironías y sarcasmos, y esto a veces le dificulta el trabajo.

Por más edad que tenga, sigue teniendo un lado infantil que aparece algunas veces. 

Tiene un arco y un carcaj lleno de flechas y un mandoble. El mandoble cualquiera que intentara cogerlo le sería imposible porque pesa algo así como una tonelada, fue fabricado especialmente para ella, ya que las otras espadas tenían tan poco peso para ella que salían disparadas a cualquier lugar, o se rompían con tan solo coger la empuñadura.

Ella nunca ha odiado a los demonios, ya que no todos son malvados, ni se alimentan de los pecados de los seres vivos. Por eso piensa que hay que mirar a cada demonio individualmente y no como raza.

Color de roleo: f7e240


Miré de reojo a Cain... este no se había despertado con el ruido de la puerta, lo que hizo que suspirara mentalmente. Un poco más tarde me asustó al abrir los ojos de repente y mandarme a callar, aunque yo no había pronunciado ni un solo ruido. Me regañé a mí misma por haberme sobresaltado, estaba cerca de un demonio, debía ser más cautelosa y menos confiada.

Tras decir que oía el sonido de unos caballos acercarse al pueblo salió corriendo cogiendo a su paso todas sus cosas. Yo lo imité y cogí mis armas para luego salir corriendo en su busca. Con forme corría la atadura de la capa se me iba deshaciendo, aunque de eso no me di cuenta hasta llegar a donde Cain estaba -Cain...¿Qué estás haciendo?¿Por que tanta prisa?- le pregunté sin darme cuanta de que todos los ojos estaban fijos en mí, tampoco me había fijado en como estaba mi capa, que parecía que me la había puesto apresuradamente aunque por otras causas que yo no entendía.

Observé la situación, y no era muy favorable para el pobre demonio que había confundido a los caballeros con algún tipo de malhechor o algo así, aunque el que parecía más malvado era él en cualquiera de los aspectos, uno de los caballeros me miró aunque yo no lo reconocí él sí lo hizo -¿Usted no es Silya Losarig?- me preguntó con gran respecto, a lo que yo asentí. Pareció que el simple hecho de que uno me reconociera hizo que los demás se relajaran con respecto a Cain. La siguiente frase me dejó algo descolocada -Te vi en la batalla de hace un mes en la ciudad de Pligsrta, también se oyen grandes hazañas atribuidas a usted- yo me sonrojé un poco, era verdad que había estado en esa batalla, y que había estado en muchas otras, siempre intentando vencer las disputas que los llevaban a luchar entre ellos, lo que realmente me sorprendió fue que alguien me reconociera, siempre intentaba pasar desapercibida, aunque a veces me reconocía alguien porque también solía ayudarlos como curandera ya que desde hacía casi 20 años que ya no tenía noticia de los superiores, así que simplemente seguí con mi trabajo de evitar muertes innecesarias y curar las almas corruptas -Pronto llegaré a la cuidad en la que se planea otro asedio- le dejé claro al joven de casi treinta años aparentes. En ese momento todo parecía más tranquilo como si la tensión inicial hubiera desaparecido completamente, quizás debería de invitarles a curarles las heridas, o tal vez tan solo volver a la habitación en la que nos habíamos alojado, mi conciencia casi siempre ganaba sobre mi egoísmo -¿Queréis que os ayude con los heridos?- les pregunté mientras me volvía a atar bien la capa que no me había dado cuenta hasta ese momento de como estaba.



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OFF: espero que así esté mejor ^^, y perdón por no responder antes, mis padres me han raptado y me han sacado de casa. xD

Y la ciudad, no se me ocurría mejor nombre, si quieres le cambiamos el nombre xDD

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15 Re: La guerra de los Mil Años el Sáb Jun 11, 2016 9:38 am

Cain / Sessaibushi:
-Nombre: Sessaibushi "Cain" DeepDark
-Edad: 130 años
-Descripción fisica: Su apariencia humana es similar a cualquier otro hombre que puedas cruzarte. Pelo algo más largo de lo habitual, de semblante duro, alto y ligeramente corpulento pero nada muy llamativo. Podría ser desde un soldado cualquiera hasta un panadero o un nómada. Apuesto y caballeroso pero con algo extraño. quizás tan solo un sentimiento de incomodidad cuando su mirada es muy fija o un miedo real a que se acerque. La unica diferencia son las orejas en forma de punta que oculta bajo el pelo.
Tras la rotura del sello, mostró su forma demoniaca. Su fuerza, velocidad y destreza se disparan. El color de ojos se torna ambarino y el pelo se alarga cubriendo su cuerpo. Le salen orejas, hocico y cola. Un lobo espectral ocupa el sitio en que antes había un hombre. Sin embargo, puede volver a su forma humana.
Forma humana

Forma demoniaca completa

-Descripción psicológica: A pesar de ser un demonio, su personalidad y educación lo mueve a ayudar a otras personas, humanos, angeles o demonios, e intentará hacer lo que esté en su mano Esta es una forma de vivir muy amable y generosa, pero él sabe que es egoista, pues más que hacerlo por otros, lo hace como compensación por lo ocurrido, para tener la conciencia tranquila.
Si bien sus poderes aumentan cuando los sentimientos negativos que lo rodean son más fuerte
s, este poder va quémandolo como ponzoña venenosa, volviendolo fuerte pero malvado. Por supuesto, no le gusta en absoluto la sensación de estar usando a los demás como canalizadores, por lo que busca liberar su propio poder sin que nadie tenga que odiar, matar o herir a otros. Solo tiene cariño por tres cosas, que lo acompañan en su viaje y de las que jamás se separa: Las espadas que s padre le regaló y una foto que tiene de su familia cuando aún estaban todos.
Conoce su apellido real, pero no tiene cariño ni curiosidad por establecer contacto con sus abuelos, lo que sus padres le contaron fue más que suficiente para que todo el interés que sentia por esos demonios desapareciese.


-Historia: En el mundo de los demonios, conocido como Infierno, no es extraño conocer el enlace entre dos demonios unidos por el interés paterno de aumentar su honor, orgullo y renombre. Allí donde la desolación y los sentimientos amargos son el pan de cada día, cuanto más poder se tiene, mayor respeto corresponde a la familia. Aunque las cosas han cambiado un poco, esta fue la razón de que Learty, una joven de la conocida familia demoníaca Rivernigth, huyera de lo que sus padres habían preparado para ella, de la mano del apuesto sirviente que vivía con ellos.
De esta aventura por los mundos, un amor dio paso a la relación clandestina de ambos jóvenes, que viajaron por el Infierno y la tierra humana conociendo sus costumbres y a sus gentes.
Veinte años después, el timbre de la mansión Rivernigth sonó con un apremiante tono de alarma. Al abrirse la puerta, la dulce Learty envuelta en lágrimas pidió ayuda. La guerra habia estallado en el mundo humano y los habia cogido en medio. Ni el avanzado estado en que se encontraba el embarazo de la chica, ni sus heridas o la presencia del marido de esta, herido gravemente, casi inconsciente, ablandó el corazón de sus padres, que cerraron las puertas fingiendo no reconocerla.
Obligandose a ser fuerte, Learty volvió al mundo humano con su marido. La casa era todo lo que tenian y desde ese momento decidieron dejar atras el apellido de ambos y comenzar la segunda parte de su aventura siendo la familia DeepDark, sin honor, sin conocidos, sin nada.
El doloroso parto tuvo lugar en el mundo humano, la madre quedo exahusta, por lo que Crypthorn tuvo que utilizar todos sus conocimientos en espadas, magia y la fuerza de la que disponia para proteger a su mujer y a su hijo, Sessaibushi, el nombre del hermano fallecido de Cryp.

Tras la recuperación y el encuentro de un lugar donde vivir, cuando el pequeño Sessai cumplia los tres años, sus padres tomaron la decision mas dificil. Al serle imposible ocultar su energia demoniaca, los humanos se sentian agresivos hacia el pequeño. Debian protegerlo. La forma mas segura para todos era aprovechar que los ojos del pequeño tenian un color humano para sellar su potencial y que, a ojos ajenos, fuera un niño humano como tantos otros, hasta que llegase la edad en que fuera capaz de cuidarse.
Para evitar que estuviera completamente indefenso, su padre le enseñó todo lo que sabia sobre el manejo de espadas, reconociendo que Sessai era muy bueno en el manejo de estas, llegando a usar dos y superar a su padre a los 60 años (aparentando de 16). Por su parte, Learty no queria enseñarle nada de poderes demoniacos, por lo que solo le contaron la verdad, evitando contarle lo que pudiera asustarlo.

Ajeno a ellos, la guerra avanzaba y cuando la familia se pensaba segura, un giro los separó, dejando al chico con su madre y al padre desaparecido. Delante de él, un ángel confundido atravesó a su madre con su propia arma. Nadie Tras nada, pero el sello que mantenia al demonio de Sessai oculto se rompió, liberandose. La cara del chico se alargó, sus dientes crecieron y cayo a cuatro patas. Un enorme lobo demoniaco de pelo morado claro y negro miraba a los hombres con ojos ambar, llenos de lagrimas. De un mordisco, enloquecido por el dolor de la perdida, mato a aquel que tenia mas cerca. Uno tras otro, todos mueron entre sus fauces, y solo el angel, que habia salido antes de que Learty muriera, estaba vivo. 
La consciencia de Sessai estaba apagada, y su moral y etica se habia quedado encerrada bajo los recuerdos de la reciente muerte de su madre. Sin ver nada, las muertes continuaron durante un rato, todo aquel que le atacaba, era despedazado, fuera quien fuera.
Nadie parecia capaz de pararlo, pero un lobo similar, de un color mas apagado pero de tamaño mayor consiguio tumbarlo. Mientras Sessai se revolvia, ambos, padre e hijo, volvian a su forma humana. No hicieron falta palabras, Crypthron lo sabia. Su esposa, la madre de Sessai, habia muerto. La sangre emanaba el olor de la desesperacion que intentaba ocultar de su hijo.
Sus caminos tardaron aun 1 año en separarse. Cuando una pista del angel causante de todo aquello hizo que Crypthorn olvidara su camino, las nuevas enseñanzas a su hijo para ayudar a su despertar repentino y ahogar el dolor de la perdida, para guiarse por la venganza en la que jamas habia pensado. La peticion de Sessai de que no lo hiciera tardo en hacer efecto, un par de semanas siguiendo al hombre, apagaron la llama del odio.
Si bien el poder de Crypthorn y Sessaibushi era cada vez mayor por la desesperacion de los humanos, ninguno queria seguir lo que su raza solia escoger. Aquel mundo era el que su madre habia escogido, en el que habian vivido durante tanto tiempo y donde ella habia muerto. En un viaje a la tumba de Learty, padre e hijo sabian el siguiente paso. Aventuras separadas, necesitaban pensar, digerir lo ocurrido. Crypthorn partio al anochecer en direccion norte. Sin despedidas, llantos o mentiras. Solo una promesa de reencontrarse cuando sus almas estuvieran recuperadas.
Seis años después, el dia a dia de Cain, el nombre humano que Sessai adopto por ser mas facil que el real, se basaba en ayudar a aquellos que lo necesitaban, a la fuerza si era necesario.

-Gustos y disgustos:
 +Las noches de luna llena
 +Ayudar a la gente
 +Su poder demoníaco cuando esta bajo control
 +Carne
 +Las noches con luna llena
 -Matar por error
 -Descontrolarse
 -Quedarse bloqueado
 -Pescado

-Poderes: En forma demonica tiene la capacidad de volar sin necesidad de alas, moverse de forma veloz, respirar y moverse por zonas contaminadas, comer comida cruda...

-Extras: Sus padres escogieron un apellido nuevo para su familia, evitando asi dañar de alguna forma a la familia de la chica.
Entre sus ropas esconde una vieja foto de sus padres con él de niño, cuando sus poderes estaban ya sellados.
Le gusta ser un demonio, no odia su naturaleza, a pesar de arrepentirse de lo que hizo.
Gruñi al darme cuenta que las cosas no iban como esperaba. Por las palabras de aquellos hombres, no eran bandidos, sino aquellos que se habían ido del pueblo para prestar ayuda al vecino. La chica con quien compartía habitación, Silya, me había seguido y parecía confusa por loque ocurria, aunque el reconocimiento de su ayuda en alguna otra batalla disolvió la tensión causada por mi agresividad. Aunque eso no quería decir nada.

Acompañabamos al grupo de heridos hacia el interior del pueblo. Durante ese rato no dije nada, estaba dandole vueltas en mi mente a varias cosas. Entre ellas, que quizás viajar con aquella chica nos iria bien a ambos. De todas formas se lo ofrecería más tarde, ahora estaba algo alerta todavía.
Al parecer aquella muchacha era capaz de cuidarse por si misma y yo no entendía en que podía ayudarla en su viaje... tampoco cual era su meta u objetivo. No presté atención a la conversación que se llevaba a cabo tras de mi, mientras me movía por el pueblo apenas atendiendo a lo que ocurria. Hasta que un parde mujeres del pueblo acudieron corriendo hasta nosotros no volví al mundo.

No tardamos en encontrar una casa donde poder curar a los heridos. Los que estaban en buenas condiciones fisicas decidieron que, para no molestar, se irian a sus casas. asi que de los 10 hombres que venian, nos quedamos Silya, tres hombres inconscientes, dos concientes y yo. Ayudé con lo que pude, aunque no era muy bueno con las curas, habitualmente las dejaba curarse solas con el tiempo y como mucho me limpiaba con agua. Aproveché un momento de "privacidad" para quitarme la capa y taparme las orejas con el pelo. Por suerte lo tenía lo suficientemente largo para logarlo, despues volví con el resto.
-Parece que tuvistes suerte, chaval -Me dijo uno de ellos, mirandonos a la chica y a mi. Cuando levanté la vista me fijé que le sonreía a ella -Menuda chica bonita te has encontrado -Añadió soltando una carcajada. La miré un momento.
-La verdad es que si... -No sabía si estaría de acuerdo, pero no quería problemas de nuevo. Hizo algún comentario más, pero apenas le atendía.
-Sinceramente, pensé que eras un bandido cuando nos acercabamos al pueblo -Admitió poco después -, pero al verla acercase he supuesto que solo era cosa mia -Y me sonrió. En fin... eso no decía anda buen de mi.


_________________

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16 Re: La guerra de los Mil Años el Sáb Jun 11, 2016 12:00 pm


Silya:


Nombre: Silya Losarig


 
Edad: 142 años


 
Descripción física: Silya es rubia su cabello cae laciamente hasta mitad de la espalda, tiene una tez bastante pálida que le hace parecer que nunca ha trabajado en el campo ni caminado siquiera sobre él, por tanto muchas personas cuando la ven creen que es alguien importante. Sus ojos grandes y expresivos, son una mezcla entre el castaño y el dorado, que le hace destacar aún más. Su aspecto en general es de una muchacha bastante joven y frágil, a pesar de esto tiene una fuerza y velocidad sobre humana que la hace capaz de cosas bastante sorprendentes. Aunque lleve armas, no parece nada amenazante, más bien parece una chica sensata que nunca las usaría de verdad y que las tiene para no verse indefensa… grave error. Tiene una voz muy suave, dulce y tranquila que hace que cualquier cosa que diga, incluso un insulto, parezca bonito. Silya nunca alza la voz, ya que no considera agradable el gritar, por esto a veces es tan solo un murmullo que no se escucha realmente, pero de igual manera parece importante y te obliga a preguntar qué dijo. Ella tiene una sonrisa cálida y sincera que hace que cualquier cosa, por mala que sea parezca menos importante que antes, pero su mirada es tan expresiva que de vez en cuando refleja lo que tiene en su interior, y no siempre en tranquilidad y felicidad. Las alas de Silya son largas, bellas y totalmente blancas, aunque cuando mata a alguien o hace algo que luego le hace sentir culpable, sus salas se muestran en tonos grises claros. Éstas están todo el rato plegadas perfectamente sobre su espalda, sin que se noten en lo más mínimo, pero por si acaso siempre se pone capas que cubran su espalda. 
 
Imagen:


Descripción psicológica: Es una persona muy honesta consigo misma y con los demás, es bastante detallista. Silya transmite tranquilidad, calma y felicidad allá por donde va, ella se preocupa por todos los seres del planeta, y aunque no lo demuestre nunca quiere herir a nadie. Parece algo callada, pero ese silencio no es incómodo, tan solo le gusta el prescindir de tener que hablar tanto. A pesar de esto superficialmente aparenta ser una persona muy cálida, que es verdad muy en el fondo, pero entre la falsa y la real hay un estado en el que se muestra fría y desinteresada con aquellas personas que ha visto más de dos o tres veces, ya que no quiere cogerle cariño a seres tan efímeros como lo son los humanos o cualquier otro ser que habite allí. Silya tiene una cálida sonrisa para los que no conoce y para los que verdaderamente quiere, y da igual si la encuentras de mal humor, ella será amable y ayudará a lo que sea que necesites, eso sí, sino eres uno de sus objetivos. Ella es bastante solitaria, y no se da cuenta, porque protege a los que quiere sin involucrarse con ellos, incluso si ella tiene que salir herida no dudará ni un momento. Cuando no sabe que hay alguien a veces tiene una mirada triste en el rostro que muestra los restos de su pasado.
 


Historia: Ella era el ser más raro que habitaba en la tierra, hija de un ángel y una mujer mestiza mitad ángel mitad humana, Silya era tres cuartas partes de ángel, ella era el fruto del amor de sus padres, pero también era de la necesidad de un ángel que caminara por la tierra por tiempo indefinido, ya que los ángeles reales no podían pasar más de uno o dos años en la tierra seguidos y luego un periodo de algunos años hasta que volvían a poder pisar la tierra sin que esta los debilitara y los hiciera cambiar de bando y convertirse en un ángel caído que sí podían caminar por la tierra todo el tiempo. Ella se crió con su madre, feliz en un pequeño hogar en medio de ninguna parte, que tenía todo lo que necesitaban para vivir. Ambas eran felices juntas mientras Silya aprendía magia, pero pronto superó a su madre, ella tenía el nivel de casi un ángel, sin llegar a ser tan rápida ni fuerte. Aprendía rápido cualquier cosa que se le enseñara, desde leer hasta tirar con arco, pasando por multitud de disciplinas que no tardaba ni dos semanas en dominar a la perfección. 


Silya también quería mucho a su padre que venía cada cinco años para quedarse uno o dos años con ellas, con él aprendió a volar, que fue lo que más le costó. También se convirtió en una guerrera fuerte, tanto en la espada como en la magia, lo que ella no sabía era que la estaban entrenando para que fuera una protectora del orden y por consiguiente una asesina de humanos y a veces demonios. Siendo todavía cría se enteró de los planes que tenían para ella y simplemente los asimiló como necesarios para que pudiera vivir tranquila, pero eso no pudo durar más tiempo, un grupo de demonios liderados por un ángel caído irrumpieron en su pequeño hogar… se habían enterado mediante el soplo de aquel ángel recientemente caído, de que allí vivía una mestiza con su marido, y su pequeña hija. Ese año su padre no estaba para protegerlas, era la primera vez que ella se encontraba con demonios, y no supo actuar con suficiente rapidez. 


Fueron segundos, minutos u horas las que pasó mirando el cuerpo ensangrentado y cruelmente degollado de su madre, que tenía la mirada perdida dirigida hacia donde estaba ella. Los demonios la habían dejado vivir porque nunca se les pasó por la cabeza que ella fuera hija de un ángel original, pensaban que era hija de un humano e inofensiva con ese pequeño poder, sin embargo el ángel caído culpable de la muerte de su madre se había callado la verdad y le salvó la vida. Él sabía que por más que la hirieran y le doliera como a cualquier persona, ella sanaría, así que después de que los demonios se divirtieran un poco infligiéndole algunas heridas que le habrían causado la muerte si fuera casi humana, les ordenó retirarse, dejando a Silya sola en lo que había sido su antiguo hogar, junto con él cadáver de su preciosa madre a la que tanto había querido. Y allí se quedó llorando, sin comer ni beber durante días o quizás semanas, hasta que unos amigos de su padre la sacaron de allí en brazos y enterraron el cuerpo de su madre. 


Ellos se quedaron con Silya durante dos años, ayudándole a recuperarse de aquel gran trauma sin mucho éxito, sus alas eran cada vez más grises debido a que se sentía responsable de la muerte de su madre y poco después de la caída de su padre, que debido a la tristeza de saber que el alma de su amada había sido llevada al infierno y a su sentimiento de culpabilidad se convirtió en un ángel caído, pero nunca se alió con los demonios, tan solo caminaba por la tierra como un ser sin motivo de existencia, esperando encontrar algo que le hiciera volver a ser quien era. Desde ese día, nunca más se volvió a encontrar con su hija a la cual parecía haber olvidado casi por completo.


Después de unos años, Silya se recuperó y empezó con que tenían en mente los “superiores”, hacía bastantes años que se había iniciado una guerra interminable entre humanos, y por culpa de eso había gran odio, asesinatos, venganzas y maldad, que alimentaban y volvían más poderosos a los demonios, al mismo tiempo, hacía más débiles a los ángeles reales. Por tanto, ella tenía que evitar el mayor número de casos malignos, adelantándose a los acontecimientos, matando así a personas que no habían cometido asesinato para que sus almas no se corrompieran o influyendo para que no ocurriera aquello por lo que estaba debía intervenir. Nunca discutía las órdenes que recibía, pero de repente un día dejó de recibir órdenes, la guerra incrementaba y estaba haciendo imposible a los ángeles comunicarse con ella, y no podían desvelar lo que tanto tiempo habían ocultado, que ellos existían.
 
Gustos:
+ Naturaleza
+ Música
+ Personas
+ Tranquilidad
+ Silencio
+ Viento
+ Volar
+ Usar su magia para el bien
+ Defender a todas las personas
+ Sinceridad
 
Disgustos:
+ Mentiras
+ Recordar cualquier cosa de su pasado
+ Demonios asesinos
+ Humanos corruptos
+ Gritos
+ Suciedad de las ciudades
+ Guerras
+ Cadáveres
 
Magia: Se irá añadiendo con forme vayan apareciendo


Extras: 

Tiene multitud de poderes diferentes, que se irán desvelando poco a poco.

Aunque no lo admitiría Silya nunca aprendió a socializar, ni las ironías y sarcasmos, y esto a veces le dificulta el trabajo.

Por más edad que tenga, sigue teniendo un lado infantil que aparece algunas veces. 

Tiene un arco y un carcaj lleno de flechas y un mandoble. El mandoble cualquiera que intentara cogerlo le sería imposible porque pesa algo así como una tonelada, fue fabricado especialmente para ella, ya que las otras espadas tenían tan poco peso para ella que salían disparadas a cualquier lugar, o se rompían con tan solo coger la empuñadura.

Ella nunca ha odiado a los demonios, ya que no todos son malvados, ni se alimentan de los pecados de los seres vivos. Por eso piensa que hay que mirar a cada demonio individualmente y no como raza.

Color de roleo: f7e240


Los caballeros aceptaron mi propuesta y fuimos por el pueblo hasta llegar a la casa de uno de los caballeros que vivía solo. Cain estaba bastante callado, pero no le di demasiada importancia ya que tenía a personas que atender, las mujeres que nos acompañaron me ayudaron a traer todo lo necesario para curar a los heridos, aquellos que estaban bien se marcharon para no estorbar al igual que las mujeres después de ayudarme con los que estaban conscientes con heridas leves a los que curé con las hierbas, las vendas y un poco de magia para que no se les infectaran las heridas mientras se cerraban solas.

Luego seguí con los que estaban inconscientes que aunque tenían heridas más graves, al no sentir el dolor era mejor dejarlos para después si se iba bastante rápido para que los que estaban despiertos no tuvieran que sufrir demasiado. Los dos primeros no se despertaron mientras les aplicaba los ungüentos ni cuando usaba magia para que se curaran a mayor velocidad y que fueran menos graves. Pero el último sí se despertó, yo había estado bastante concentrada en la herida que tenía en el pecho que no me había fijado en que Cain había vuelto de un descanso en el que se había recolocado el pelo para que no se le vieran las orejas -Nunca pensé que al despertarme vería a una dama tan bella- murmuró el joven al que estaba curando, yo le sonreí amablemente y seguí con la cura, sabía que lo mejor para entretenerlo era hablarle sobre algo -¿Qué piensas hacer cuando todo esto termine?- le pregunté amablemente, este me fue contando historias a las que yo respondía o preguntaba cosas sobre ella, hasta que de una conversación saltamos a otra -Entonces ¿Planeas estas en la ciudad más cercana en dos días?- me preguntó a lo que yo asentí, mientras empleaba magia para curarle y le limpiaba el alrededor de la herida -Pero desde aquí tardarás algo más de tres días ¿A caso tienes caballo?- yo le sonreí mientras terminaba las curas y le vendaba la herida que en unos días debería estar bastante mejor -No, no lo tengo, pero si me doy prisa y acorto las horas de sueño tengo posibilidades de llegar- este se rió despreocupadamente, ya que le había dado unas hierbas para el dolor -Acabarías muerta- yo me reí algo divertida de el efecto que habían tenido las hierbas sobre aquel sujeto -Habrá que comprobarlo- le aseguré mientras le dejaba tumbado en la cama y me despedía del somnoliento caballero.

Mientras me limpiaba la sangre de las manos del último herido me fui hacia donde estaba Cain, me tenía que ir despidiendo de él, pero justo en ese momento se me ocurrió algo, yo estaba bastante cansada de usar tanta magia en tan poco tiempo y con otro conjuro para que al mismo tiempo no se notara que usaba magia, seguramente me cansaría bastante el volar durante las dos noches que faltaban, o al menos la primera noche debería de dormir... Sacudí la cabeza para sacar pensamientos que solo me beneficiaban a mí, no tenía sentido que Cain aceptara una petición tan egoísta, así que simplemente la borré de mi mente. Como había cogido todas las cosas antes de curar a los heridos, tan solo tenía que coger algo para picar por el camino -Cain, espero que algún día nos encontremos de nuevo- me despedí, para justo después dirigirme a la puerta de esa casa viendo que pronto amanecería.

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17 Re: La guerra de los Mil Años el Dom Jun 12, 2016 5:09 am

Cain / Sessaibushi:
-Nombre: Sessaibushi "Cain" DeepDark
-Edad: 130 años
-Descripción fisica: Su apariencia humana es similar a cualquier otro hombre que puedas cruzarte. Pelo algo más largo de lo habitual, de semblante duro, alto y ligeramente corpulento pero nada muy llamativo. Podría ser desde un soldado cualquiera hasta un panadero o un nómada. Apuesto y caballeroso pero con algo extraño. quizás tan solo un sentimiento de incomodidad cuando su mirada es muy fija o un miedo real a que se acerque. La unica diferencia son las orejas en forma de punta que oculta bajo el pelo.
Tras la rotura del sello, mostró su forma demoniaca. Su fuerza, velocidad y destreza se disparan. El color de ojos se torna ambarino y el pelo se alarga cubriendo su cuerpo. Le salen orejas, hocico y cola. Un lobo espectral ocupa el sitio en que antes había un hombre. Sin embargo, puede volver a su forma humana.
Forma humana

Forma demoniaca completa

-Descripción psicológica: A pesar de ser un demonio, su personalidad y educación lo mueve a ayudar a otras personas, humanos, angeles o demonios, e intentará hacer lo que esté en su mano Esta es una forma de vivir muy amable y generosa, pero él sabe que es egoista, pues más que hacerlo por otros, lo hace como compensación por lo ocurrido, para tener la conciencia tranquila.
Si bien sus poderes aumentan cuando los sentimientos negativos que lo rodean son más fuerte
s, este poder va quémandolo como ponzoña venenosa, volviendolo fuerte pero malvado. Por supuesto, no le gusta en absoluto la sensación de estar usando a los demás como canalizadores, por lo que busca liberar su propio poder sin que nadie tenga que odiar, matar o herir a otros. Solo tiene cariño por tres cosas, que lo acompañan en su viaje y de las que jamás se separa: Las espadas que s padre le regaló y una foto que tiene de su familia cuando aún estaban todos.
Conoce su apellido real, pero no tiene cariño ni curiosidad por establecer contacto con sus abuelos, lo que sus padres le contaron fue más que suficiente para que todo el interés que sentia por esos demonios desapareciese.


-Historia: En el mundo de los demonios, conocido como Infierno, no es extraño conocer el enlace entre dos demonios unidos por el interés paterno de aumentar su honor, orgullo y renombre. Allí donde la desolación y los sentimientos amargos son el pan de cada día, cuanto más poder se tiene, mayor respeto corresponde a la familia. Aunque las cosas han cambiado un poco, esta fue la razón de que Learty, una joven de la conocida familia demoníaca Rivernigth, huyera de lo que sus padres habían preparado para ella, de la mano del apuesto sirviente que vivía con ellos.
De esta aventura por los mundos, un amor dio paso a la relación clandestina de ambos jóvenes, que viajaron por el Infierno y la tierra humana conociendo sus costumbres y a sus gentes.
Veinte años después, el timbre de la mansión Rivernigth sonó con un apremiante tono de alarma. Al abrirse la puerta, la dulce Learty envuelta en lágrimas pidió ayuda. La guerra habia estallado en el mundo humano y los habia cogido en medio. Ni el avanzado estado en que se encontraba el embarazo de la chica, ni sus heridas o la presencia del marido de esta, herido gravemente, casi inconsciente, ablandó el corazón de sus padres, que cerraron las puertas fingiendo no reconocerla.
Obligandose a ser fuerte, Learty volvió al mundo humano con su marido. La casa era todo lo que tenian y desde ese momento decidieron dejar atras el apellido de ambos y comenzar la segunda parte de su aventura siendo la familia DeepDark, sin honor, sin conocidos, sin nada.
El doloroso parto tuvo lugar en el mundo humano, la madre quedo exahusta, por lo que Crypthorn tuvo que utilizar todos sus conocimientos en espadas, magia y la fuerza de la que disponia para proteger a su mujer y a su hijo, Sessaibushi, el nombre del hermano fallecido de Cryp.

Tras la recuperación y el encuentro de un lugar donde vivir, cuando el pequeño Sessai cumplia los tres años, sus padres tomaron la decision mas dificil. Al serle imposible ocultar su energia demoniaca, los humanos se sentian agresivos hacia el pequeño. Debian protegerlo. La forma mas segura para todos era aprovechar que los ojos del pequeño tenian un color humano para sellar su potencial y que, a ojos ajenos, fuera un niño humano como tantos otros, hasta que llegase la edad en que fuera capaz de cuidarse.
Para evitar que estuviera completamente indefenso, su padre le enseñó todo lo que sabia sobre el manejo de espadas, reconociendo que Sessai era muy bueno en el manejo de estas, llegando a usar dos y superar a su padre a los 60 años (aparentando de 16). Por su parte, Learty no queria enseñarle nada de poderes demoniacos, por lo que solo le contaron la verdad, evitando contarle lo que pudiera asustarlo.

Ajeno a ellos, la guerra avanzaba y cuando la familia se pensaba segura, un giro los separó, dejando al chico con su madre y al padre desaparecido. Delante de él, un ángel confundido atravesó a su madre con su propia arma. Nadie Tras nada, pero el sello que mantenia al demonio de Sessai oculto se rompió, liberandose. La cara del chico se alargó, sus dientes crecieron y cayo a cuatro patas. Un enorme lobo demoniaco de pelo morado claro y negro miraba a los hombres con ojos ambar, llenos de lagrimas. De un mordisco, enloquecido por el dolor de la perdida, mato a aquel que tenia mas cerca. Uno tras otro, todos mueron entre sus fauces, y solo el angel, que habia salido antes de que Learty muriera, estaba vivo. 
La consciencia de Sessai estaba apagada, y su moral y etica se habia quedado encerrada bajo los recuerdos de la reciente muerte de su madre. Sin ver nada, las muertes continuaron durante un rato, todo aquel que le atacaba, era despedazado, fuera quien fuera.
Nadie parecia capaz de pararlo, pero un lobo similar, de un color mas apagado pero de tamaño mayor consiguio tumbarlo. Mientras Sessai se revolvia, ambos, padre e hijo, volvian a su forma humana. No hicieron falta palabras, Crypthron lo sabia. Su esposa, la madre de Sessai, habia muerto. La sangre emanaba el olor de la desesperacion que intentaba ocultar de su hijo.
Sus caminos tardaron aun 1 año en separarse. Cuando una pista del angel causante de todo aquello hizo que Crypthorn olvidara su camino, las nuevas enseñanzas a su hijo para ayudar a su despertar repentino y ahogar el dolor de la perdida, para guiarse por la venganza en la que jamas habia pensado. La peticion de Sessai de que no lo hiciera tardo en hacer efecto, un par de semanas siguiendo al hombre, apagaron la llama del odio.
Si bien el poder de Crypthorn y Sessaibushi era cada vez mayor por la desesperacion de los humanos, ninguno queria seguir lo que su raza solia escoger. Aquel mundo era el que su madre habia escogido, en el que habian vivido durante tanto tiempo y donde ella habia muerto. En un viaje a la tumba de Learty, padre e hijo sabian el siguiente paso. Aventuras separadas, necesitaban pensar, digerir lo ocurrido. Crypthorn partio al anochecer en direccion norte. Sin despedidas, llantos o mentiras. Solo una promesa de reencontrarse cuando sus almas estuvieran recuperadas.
Seis años después, el dia a dia de Cain, el nombre humano que Sessai adopto por ser mas facil que el real, se basaba en ayudar a aquellos que lo necesitaban, a la fuerza si era necesario.

-Gustos y disgustos:
 +Las noches de luna llena
 +Ayudar a la gente
 +Su poder demoníaco cuando esta bajo control
 +Carne
 +Las noches con luna llena
 -Matar por error
 -Descontrolarse
 -Quedarse bloqueado
 -Pescado

-Poderes: En forma demonica tiene la capacidad de volar sin necesidad de alas, moverse de forma veloz, respirar y moverse por zonas contaminadas, comer comida cruda...

-Extras: Sus padres escogieron un apellido nuevo para su familia, evitando asi dañar de alguna forma a la familia de la chica.
Entre sus ropas esconde una vieja foto de sus padres con él de niño, cuando sus poderes estaban ya sellados.
Le gusta ser un demonio, no odia su naturaleza, a pesar de arrepentirse de lo que hizo.
No pude ayudar mucho a curar a los heridos, más allá deutilizar las telas a modo de venda y limpiar dos o tres heridas superficiales. Como demonio, is poderes sin desarrollar eran inutiles si se trataba de curar gente, aunque para destrozar cosas, era el mejor. La voz de la chica me llamó la atención, estaba hablando con uno de los hombres heridos, contandole sus planes. Aún desde el otro lado de la casa, no necesité acercarme para escucharles hablar.
-
Cain, espero que algún día nos encontremos de nuevo-se despidió poco despues. Era un buen momento para ofrecerle viajar juntos asi que, cuando terminé de ayudar a uno de los heridos, que me había pedido tumbarse de otra forma, la seguí.
-Esperad -no tardé mucho en alcanzarla, sin armas ni nada era muy rápido -He oido la conversacion que tuvisteis dentro -No estaba arrepentido tampoco, no eraculpable de tener un oido tan fino -. No tengo rumbo fijo, os podría acompañar al siguiente pueblo, dudo que llegueis antes de cuatro dias andando, aunque eviteis dormir -Le avisé. Incluso yo tardaría mucho, ya que era más fácil atajar por zonas peligrosas o cruzando por barrancos Esperé a que se lo pensase -No os mataré, lo prometo -Bromeé, tal como ella me había dicho antes de dormirme.
-Os dejo pensaroslo... Voy a por mis cosas -Dije antes de volver dentro a por mis espadas, capa y demás.


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18 Re: La guerra de los Mil Años el Dom Jun 12, 2016 10:44 am


Silya:


Nombre: Silya Losarig


 
Edad: 142 años


 
Descripción física: Silya es rubia su cabello cae laciamente hasta mitad de la espalda, tiene una tez bastante pálida que le hace parecer que nunca ha trabajado en el campo ni caminado siquiera sobre él, por tanto muchas personas cuando la ven creen que es alguien importante. Sus ojos grandes y expresivos, son una mezcla entre el castaño y el dorado, que le hace destacar aún más. Su aspecto en general es de una muchacha bastante joven y frágil, a pesar de esto tiene una fuerza y velocidad sobre humana que la hace capaz de cosas bastante sorprendentes. Aunque lleve armas, no parece nada amenazante, más bien parece una chica sensata que nunca las usaría de verdad y que las tiene para no verse indefensa… grave error. Tiene una voz muy suave, dulce y tranquila que hace que cualquier cosa que diga, incluso un insulto, parezca bonito. Silya nunca alza la voz, ya que no considera agradable el gritar, por esto a veces es tan solo un murmullo que no se escucha realmente, pero de igual manera parece importante y te obliga a preguntar qué dijo. Ella tiene una sonrisa cálida y sincera que hace que cualquier cosa, por mala que sea parezca menos importante que antes, pero su mirada es tan expresiva que de vez en cuando refleja lo que tiene en su interior, y no siempre en tranquilidad y felicidad. Las alas de Silya son largas, bellas y totalmente blancas, aunque cuando mata a alguien o hace algo que luego le hace sentir culpable, sus salas se muestran en tonos grises claros. Éstas están todo el rato plegadas perfectamente sobre su espalda, sin que se noten en lo más mínimo, pero por si acaso siempre se pone capas que cubran su espalda. 
 
Imagen:


Descripción psicológica: Es una persona muy honesta consigo misma y con los demás, es bastante detallista. Silya transmite tranquilidad, calma y felicidad allá por donde va, ella se preocupa por todos los seres del planeta, y aunque no lo demuestre nunca quiere herir a nadie. Parece algo callada, pero ese silencio no es incómodo, tan solo le gusta el prescindir de tener que hablar tanto. A pesar de esto superficialmente aparenta ser una persona muy cálida, que es verdad muy en el fondo, pero entre la falsa y la real hay un estado en el que se muestra fría y desinteresada con aquellas personas que ha visto más de dos o tres veces, ya que no quiere cogerle cariño a seres tan efímeros como lo son los humanos o cualquier otro ser que habite allí. Silya tiene una cálida sonrisa para los que no conoce y para los que verdaderamente quiere, y da igual si la encuentras de mal humor, ella será amable y ayudará a lo que sea que necesites, eso sí, sino eres uno de sus objetivos. Ella es bastante solitaria, y no se da cuenta, porque protege a los que quiere sin involucrarse con ellos, incluso si ella tiene que salir herida no dudará ni un momento. Cuando no sabe que hay alguien a veces tiene una mirada triste en el rostro que muestra los restos de su pasado.
 


Historia: Ella era el ser más raro que habitaba en la tierra, hija de un ángel y una mujer mestiza mitad ángel mitad humana, Silya era tres cuartas partes de ángel, ella era el fruto del amor de sus padres, pero también era de la necesidad de un ángel que caminara por la tierra por tiempo indefinido, ya que los ángeles reales no podían pasar más de uno o dos años en la tierra seguidos y luego un periodo de algunos años hasta que volvían a poder pisar la tierra sin que esta los debilitara y los hiciera cambiar de bando y convertirse en un ángel caído que sí podían caminar por la tierra todo el tiempo. Ella se crió con su madre, feliz en un pequeño hogar en medio de ninguna parte, que tenía todo lo que necesitaban para vivir. Ambas eran felices juntas mientras Silya aprendía magia, pero pronto superó a su madre, ella tenía el nivel de casi un ángel, sin llegar a ser tan rápida ni fuerte. Aprendía rápido cualquier cosa que se le enseñara, desde leer hasta tirar con arco, pasando por multitud de disciplinas que no tardaba ni dos semanas en dominar a la perfección. 


Silya también quería mucho a su padre que venía cada cinco años para quedarse uno o dos años con ellas, con él aprendió a volar, que fue lo que más le costó. También se convirtió en una guerrera fuerte, tanto en la espada como en la magia, lo que ella no sabía era que la estaban entrenando para que fuera una protectora del orden y por consiguiente una asesina de humanos y a veces demonios. Siendo todavía cría se enteró de los planes que tenían para ella y simplemente los asimiló como necesarios para que pudiera vivir tranquila, pero eso no pudo durar más tiempo, un grupo de demonios liderados por un ángel caído irrumpieron en su pequeño hogar… se habían enterado mediante el soplo de aquel ángel recientemente caído, de que allí vivía una mestiza con su marido, y su pequeña hija. Ese año su padre no estaba para protegerlas, era la primera vez que ella se encontraba con demonios, y no supo actuar con suficiente rapidez. 


Fueron segundos, minutos u horas las que pasó mirando el cuerpo ensangrentado y cruelmente degollado de su madre, que tenía la mirada perdida dirigida hacia donde estaba ella. Los demonios la habían dejado vivir porque nunca se les pasó por la cabeza que ella fuera hija de un ángel original, pensaban que era hija de un humano e inofensiva con ese pequeño poder, sin embargo el ángel caído culpable de la muerte de su madre se había callado la verdad y le salvó la vida. Él sabía que por más que la hirieran y le doliera como a cualquier persona, ella sanaría, así que después de que los demonios se divirtieran un poco infligiéndole algunas heridas que le habrían causado la muerte si fuera casi humana, les ordenó retirarse, dejando a Silya sola en lo que había sido su antiguo hogar, junto con él cadáver de su preciosa madre a la que tanto había querido. Y allí se quedó llorando, sin comer ni beber durante días o quizás semanas, hasta que unos amigos de su padre la sacaron de allí en brazos y enterraron el cuerpo de su madre. 


Ellos se quedaron con Silya durante dos años, ayudándole a recuperarse de aquel gran trauma sin mucho éxito, sus alas eran cada vez más grises debido a que se sentía responsable de la muerte de su madre y poco después de la caída de su padre, que debido a la tristeza de saber que el alma de su amada había sido llevada al infierno y a su sentimiento de culpabilidad se convirtió en un ángel caído, pero nunca se alió con los demonios, tan solo caminaba por la tierra como un ser sin motivo de existencia, esperando encontrar algo que le hiciera volver a ser quien era. Desde ese día, nunca más se volvió a encontrar con su hija a la cual parecía haber olvidado casi por completo.


Después de unos años, Silya se recuperó y empezó con que tenían en mente los “superiores”, hacía bastantes años que se había iniciado una guerra interminable entre humanos, y por culpa de eso había gran odio, asesinatos, venganzas y maldad, que alimentaban y volvían más poderosos a los demonios, al mismo tiempo, hacía más débiles a los ángeles reales. Por tanto, ella tenía que evitar el mayor número de casos malignos, adelantándose a los acontecimientos, matando así a personas que no habían cometido asesinato para que sus almas no se corrompieran o influyendo para que no ocurriera aquello por lo que estaba debía intervenir. Nunca discutía las órdenes que recibía, pero de repente un día dejó de recibir órdenes, la guerra incrementaba y estaba haciendo imposible a los ángeles comunicarse con ella, y no podían desvelar lo que tanto tiempo habían ocultado, que ellos existían.
 
Gustos:
+ Naturaleza
+ Música
+ Personas
+ Tranquilidad
+ Silencio
+ Viento
+ Volar
+ Usar su magia para el bien
+ Defender a todas las personas
+ Sinceridad
 
Disgustos:
+ Mentiras
+ Recordar cualquier cosa de su pasado
+ Demonios asesinos
+ Humanos corruptos
+ Gritos
+ Suciedad de las ciudades
+ Guerras
+ Cadáveres
 
Magia: Se irá añadiendo con forme vayan apareciendo


Extras: 

Tiene multitud de poderes diferentes, que se irán desvelando poco a poco.

Aunque no lo admitiría Silya nunca aprendió a socializar, ni las ironías y sarcasmos, y esto a veces le dificulta el trabajo.

Por más edad que tenga, sigue teniendo un lado infantil que aparece algunas veces. 

Tiene un arco y un carcaj lleno de flechas y un mandoble. El mandoble cualquiera que intentara cogerlo le sería imposible porque pesa algo así como una tonelada, fue fabricado especialmente para ella, ya que las otras espadas tenían tan poco peso para ella que salían disparadas a cualquier lugar, o se rompían con tan solo coger la empuñadura.

Ella nunca ha odiado a los demonios, ya que no todos son malvados, ni se alimentan de los pecados de los seres vivos. Por eso piensa que hay que mirar a cada demonio individualmente y no como raza.

Color de roleo: f7e240



Cain me interceptó y me pidió que esperara, había oído lo que había estado hablando con el último de los heridos, era cierto, sabía los demonios tenían ampliados los sentidos de una manera descomunal, donde yo oía a un insecto moverse, el humano no oía nada, y el demonio sabía hasta la distancia en la que estaba, el tamaño y la velocidad del insecto. Él decía que no tenía un rumbo fijo y que me podía acompañar, yo no entendía que podía sacar Cain de todo aquello, pero si quería venir no le diría que no. Este volvió a decir la misma frase que yo había utilizado horas antes, cosa que por primera vez en bastante tiempo me hizo reír, ahora que lo decía él me daba cuenta de la poca confianza que daban esas palabras. 

Cain me dejó pensarlo mientras iba a por sus cosas, para cuando vino ya tenía una respuesta, -A mí me parece bien, pero que sepas que yo nunca sigo los caminos, los atajos son mejores y más rápidos- le comenté para que se diera cuenta de que si atajaba seguramente si me daría tiempo -Tenemos que darnos prisa, ya que deberíamos de estar en el bosque de los bandidos al anochecer- le comenté mientras le pegaba un mordisco al pan que me habían regalado los caballeros junto con otros alimentos y me ponían en marcha en dirección este, el camino daba muchos rodeos y vueltas estúpidas, mientras que en línea recta tan solo había un bosque, un barranco, y algunos sitios más que se podían ver en dos días.

Miré a Cain para saber si se había echado atrás en lo de acompañarme, no le había dicho el por qué de mi prisa, ni el objetivo que quería lograr, tampoco es que me pareciera necesario decírselo si no me lo preguntaba, así que al ver que verdaderamente me seguía solo pude sonreír en mi interior de pensar que durante dos días tendría alguien al lado, aunque este fuera un demonio.

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19 Re: La guerra de los Mil Años el Dom Jun 12, 2016 11:06 am

Cain / Sessaibushi:
-Nombre: Sessaibushi "Cain" DeepDark
-Edad: 130 años
-Descripción fisica: Su apariencia humana es similar a cualquier otro hombre que puedas cruzarte. Pelo algo más largo de lo habitual, de semblante duro, alto y ligeramente corpulento pero nada muy llamativo. Podría ser desde un soldado cualquiera hasta un panadero o un nómada. Apuesto y caballeroso pero con algo extraño. quizás tan solo un sentimiento de incomodidad cuando su mirada es muy fija o un miedo real a que se acerque. La unica diferencia son las orejas en forma de punta que oculta bajo el pelo.
Tras la rotura del sello, mostró su forma demoniaca. Su fuerza, velocidad y destreza se disparan. El color de ojos se torna ambarino y el pelo se alarga cubriendo su cuerpo. Le salen orejas, hocico y cola. Un lobo espectral ocupa el sitio en que antes había un hombre. Sin embargo, puede volver a su forma humana.
Forma humana

Forma demoniaca completa

-Descripción psicológica: A pesar de ser un demonio, su personalidad y educación lo mueve a ayudar a otras personas, humanos, angeles o demonios, e intentará hacer lo que esté en su mano Esta es una forma de vivir muy amable y generosa, pero él sabe que es egoista, pues más que hacerlo por otros, lo hace como compensación por lo ocurrido, para tener la conciencia tranquila.
Si bien sus poderes aumentan cuando los sentimientos negativos que lo rodean son más fuerte
s, este poder va quémandolo como ponzoña venenosa, volviendolo fuerte pero malvado. Por supuesto, no le gusta en absoluto la sensación de estar usando a los demás como canalizadores, por lo que busca liberar su propio poder sin que nadie tenga que odiar, matar o herir a otros. Solo tiene cariño por tres cosas, que lo acompañan en su viaje y de las que jamás se separa: Las espadas que s padre le regaló y una foto que tiene de su familia cuando aún estaban todos.
Conoce su apellido real, pero no tiene cariño ni curiosidad por establecer contacto con sus abuelos, lo que sus padres le contaron fue más que suficiente para que todo el interés que sentia por esos demonios desapareciese.


-Historia: En el mundo de los demonios, conocido como Infierno, no es extraño conocer el enlace entre dos demonios unidos por el interés paterno de aumentar su honor, orgullo y renombre. Allí donde la desolación y los sentimientos amargos son el pan de cada día, cuanto más poder se tiene, mayor respeto corresponde a la familia. Aunque las cosas han cambiado un poco, esta fue la razón de que Learty, una joven de la conocida familia demoníaca Rivernigth, huyera de lo que sus padres habían preparado para ella, de la mano del apuesto sirviente que vivía con ellos.
De esta aventura por los mundos, un amor dio paso a la relación clandestina de ambos jóvenes, que viajaron por el Infierno y la tierra humana conociendo sus costumbres y a sus gentes.
Veinte años después, el timbre de la mansión Rivernigth sonó con un apremiante tono de alarma. Al abrirse la puerta, la dulce Learty envuelta en lágrimas pidió ayuda. La guerra habia estallado en el mundo humano y los habia cogido en medio. Ni el avanzado estado en que se encontraba el embarazo de la chica, ni sus heridas o la presencia del marido de esta, herido gravemente, casi inconsciente, ablandó el corazón de sus padres, que cerraron las puertas fingiendo no reconocerla.
Obligandose a ser fuerte, Learty volvió al mundo humano con su marido. La casa era todo lo que tenian y desde ese momento decidieron dejar atras el apellido de ambos y comenzar la segunda parte de su aventura siendo la familia DeepDark, sin honor, sin conocidos, sin nada.
El doloroso parto tuvo lugar en el mundo humano, la madre quedo exahusta, por lo que Crypthorn tuvo que utilizar todos sus conocimientos en espadas, magia y la fuerza de la que disponia para proteger a su mujer y a su hijo, Sessaibushi, el nombre del hermano fallecido de Cryp.

Tras la recuperación y el encuentro de un lugar donde vivir, cuando el pequeño Sessai cumplia los tres años, sus padres tomaron la decision mas dificil. Al serle imposible ocultar su energia demoniaca, los humanos se sentian agresivos hacia el pequeño. Debian protegerlo. La forma mas segura para todos era aprovechar que los ojos del pequeño tenian un color humano para sellar su potencial y que, a ojos ajenos, fuera un niño humano como tantos otros, hasta que llegase la edad en que fuera capaz de cuidarse.
Para evitar que estuviera completamente indefenso, su padre le enseñó todo lo que sabia sobre el manejo de espadas, reconociendo que Sessai era muy bueno en el manejo de estas, llegando a usar dos y superar a su padre a los 60 años (aparentando de 16). Por su parte, Learty no queria enseñarle nada de poderes demoniacos, por lo que solo le contaron la verdad, evitando contarle lo que pudiera asustarlo.

Ajeno a ellos, la guerra avanzaba y cuando la familia se pensaba segura, un giro los separó, dejando al chico con su madre y al padre desaparecido. Delante de él, un ángel confundido atravesó a su madre con su propia arma. Nadie Tras nada, pero el sello que mantenia al demonio de Sessai oculto se rompió, liberandose. La cara del chico se alargó, sus dientes crecieron y cayo a cuatro patas. Un enorme lobo demoniaco de pelo morado claro y negro miraba a los hombres con ojos ambar, llenos de lagrimas. De un mordisco, enloquecido por el dolor de la perdida, mato a aquel que tenia mas cerca. Uno tras otro, todos mueron entre sus fauces, y solo el angel, que habia salido antes de que Learty muriera, estaba vivo. 
La consciencia de Sessai estaba apagada, y su moral y etica se habia quedado encerrada bajo los recuerdos de la reciente muerte de su madre. Sin ver nada, las muertes continuaron durante un rato, todo aquel que le atacaba, era despedazado, fuera quien fuera.
Nadie parecia capaz de pararlo, pero un lobo similar, de un color mas apagado pero de tamaño mayor consiguio tumbarlo. Mientras Sessai se revolvia, ambos, padre e hijo, volvian a su forma humana. No hicieron falta palabras, Crypthron lo sabia. Su esposa, la madre de Sessai, habia muerto. La sangre emanaba el olor de la desesperacion que intentaba ocultar de su hijo.
Sus caminos tardaron aun 1 año en separarse. Cuando una pista del angel causante de todo aquello hizo que Crypthorn olvidara su camino, las nuevas enseñanzas a su hijo para ayudar a su despertar repentino y ahogar el dolor de la perdida, para guiarse por la venganza en la que jamas habia pensado. La peticion de Sessai de que no lo hiciera tardo en hacer efecto, un par de semanas siguiendo al hombre, apagaron la llama del odio.
Si bien el poder de Crypthorn y Sessaibushi era cada vez mayor por la desesperacion de los humanos, ninguno queria seguir lo que su raza solia escoger. Aquel mundo era el que su madre habia escogido, en el que habian vivido durante tanto tiempo y donde ella habia muerto. En un viaje a la tumba de Learty, padre e hijo sabian el siguiente paso. Aventuras separadas, necesitaban pensar, digerir lo ocurrido. Crypthorn partio al anochecer en direccion norte. Sin despedidas, llantos o mentiras. Solo una promesa de reencontrarse cuando sus almas estuvieran recuperadas.
Seis años después, el dia a dia de Cain, el nombre humano que Sessai adopto por ser mas facil que el real, se basaba en ayudar a aquellos que lo necesitaban, a la fuerza si era necesario.

-Gustos y disgustos:
 +Las noches de luna llena
 +Ayudar a la gente
 +Su poder demoníaco cuando esta bajo control
 +Carne
 +Las noches con luna llena
 -Matar por error
 -Descontrolarse
 -Quedarse bloqueado
 -Pescado

-Poderes: En forma demonica tiene la capacidad de volar sin necesidad de alas, moverse de forma veloz, respirar y moverse por zonas contaminadas, comer comida cruda...

-Extras: Sus padres escogieron un apellido nuevo para su familia, evitando asi dañar de alguna forma a la familia de la chica.
Entre sus ropas esconde una vieja foto de sus padres con él de niño, cuando sus poderes estaban ya sellados.
Le gusta ser un demonio, no odia su naturaleza, a pesar de arrepentirse de lo que hizo.
Cuando volví, Silya ya tenia respuesta. Le parecía bien que la acompañase, pero pareció intentar disuadirme al decir que ella no viajaba por caminos, que cruzaba por los bosques y zonas de bandidos. Le sonreí divertido, una chica valiente.
-
Creo que... sere capaz deseguirle el ritmo... la pregunta es... ¿Podreis seguirmelo usted a mi? -Le pregunté haciendome el interesante, caminando junto a ella. Al parecer tenía cierta prisa, ya que nos dio de margen un día para llegar a un bosque cercano. Sonreí, impaciente por correr de nuevo más veloz que el aire. Su paso no era muy rápido, quizás para no dejarme atrás, pero comencé a andar a mi velocidad normal. Enseguida la sobrepasé.
El camino hasta los exteriores del pueblo fue silencioso, y seguía sin comprender por qué salir de noche era la mejor idea, en vez de descansar un día completo antes de seguir, pero dado que yo había ofrecido el ir con ella, no era muy educado preguntar... al menos de momento.
-Bueno... -Dije de repente cuando ya llevabamos varias horas andando a esa velocidad -, ¿os llevo o vais corriendo trás de mi? -Le pregunté sin avisar de lo que hablaba. Había tantos tipos de demonio que no era facil saber qué era uno hasta que lo veias... o, en mi caso, olisqueabas su raza.
Me estiré mientras ella respondía. Notaba la brisita de esas horas removerme el pelo. Seguramente dentro del bosque el ambiente sería más frio, ya que las hojas tapaban del sol, refugiando su interior del calor mañanero.
-Pues... señorita... me adelanto -Le hice una pequeña reverencia. Seguramente la iba a acabar llevando... pero me gustaba hacerme el interesante. Me metí en la espesura del bosque para transformarme y me acerqué a donde ella estaba, sin dejarme ver del todo, aprovechando la poca luz que la luna nos cedía.


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20 Re: La guerra de los Mil Años el Dom Jun 12, 2016 11:45 am


Silya:


Nombre: Silya Losarig


 
Edad: 142 años


 
Descripción física: Silya es rubia su cabello cae laciamente hasta mitad de la espalda, tiene una tez bastante pálida que le hace parecer que nunca ha trabajado en el campo ni caminado siquiera sobre él, por tanto muchas personas cuando la ven creen que es alguien importante. Sus ojos grandes y expresivos, son una mezcla entre el castaño y el dorado, que le hace destacar aún más. Su aspecto en general es de una muchacha bastante joven y frágil, a pesar de esto tiene una fuerza y velocidad sobre humana que la hace capaz de cosas bastante sorprendentes. Aunque lleve armas, no parece nada amenazante, más bien parece una chica sensata que nunca las usaría de verdad y que las tiene para no verse indefensa… grave error. Tiene una voz muy suave, dulce y tranquila que hace que cualquier cosa que diga, incluso un insulto, parezca bonito. Silya nunca alza la voz, ya que no considera agradable el gritar, por esto a veces es tan solo un murmullo que no se escucha realmente, pero de igual manera parece importante y te obliga a preguntar qué dijo. Ella tiene una sonrisa cálida y sincera que hace que cualquier cosa, por mala que sea parezca menos importante que antes, pero su mirada es tan expresiva que de vez en cuando refleja lo que tiene en su interior, y no siempre en tranquilidad y felicidad. Las alas de Silya son largas, bellas y totalmente blancas, aunque cuando mata a alguien o hace algo que luego le hace sentir culpable, sus salas se muestran en tonos grises claros. Éstas están todo el rato plegadas perfectamente sobre su espalda, sin que se noten en lo más mínimo, pero por si acaso siempre se pone capas que cubran su espalda. 
 
Imagen:


Descripción psicológica: Es una persona muy honesta consigo misma y con los demás, es bastante detallista. Silya transmite tranquilidad, calma y felicidad allá por donde va, ella se preocupa por todos los seres del planeta, y aunque no lo demuestre nunca quiere herir a nadie. Parece algo callada, pero ese silencio no es incómodo, tan solo le gusta el prescindir de tener que hablar tanto. A pesar de esto superficialmente aparenta ser una persona muy cálida, que es verdad muy en el fondo, pero entre la falsa y la real hay un estado en el que se muestra fría y desinteresada con aquellas personas que ha visto más de dos o tres veces, ya que no quiere cogerle cariño a seres tan efímeros como lo son los humanos o cualquier otro ser que habite allí. Silya tiene una cálida sonrisa para los que no conoce y para los que verdaderamente quiere, y da igual si la encuentras de mal humor, ella será amable y ayudará a lo que sea que necesites, eso sí, sino eres uno de sus objetivos. Ella es bastante solitaria, y no se da cuenta, porque protege a los que quiere sin involucrarse con ellos, incluso si ella tiene que salir herida no dudará ni un momento. Cuando no sabe que hay alguien a veces tiene una mirada triste en el rostro que muestra los restos de su pasado.
 


Historia: Ella era el ser más raro que habitaba en la tierra, hija de un ángel y una mujer mestiza mitad ángel mitad humana, Silya era tres cuartas partes de ángel, ella era el fruto del amor de sus padres, pero también era de la necesidad de un ángel que caminara por la tierra por tiempo indefinido, ya que los ángeles reales no podían pasar más de uno o dos años en la tierra seguidos y luego un periodo de algunos años hasta que volvían a poder pisar la tierra sin que esta los debilitara y los hiciera cambiar de bando y convertirse en un ángel caído que sí podían caminar por la tierra todo el tiempo. Ella se crió con su madre, feliz en un pequeño hogar en medio de ninguna parte, que tenía todo lo que necesitaban para vivir. Ambas eran felices juntas mientras Silya aprendía magia, pero pronto superó a su madre, ella tenía el nivel de casi un ángel, sin llegar a ser tan rápida ni fuerte. Aprendía rápido cualquier cosa que se le enseñara, desde leer hasta tirar con arco, pasando por multitud de disciplinas que no tardaba ni dos semanas en dominar a la perfección. 


Silya también quería mucho a su padre que venía cada cinco años para quedarse uno o dos años con ellas, con él aprendió a volar, que fue lo que más le costó. También se convirtió en una guerrera fuerte, tanto en la espada como en la magia, lo que ella no sabía era que la estaban entrenando para que fuera una protectora del orden y por consiguiente una asesina de humanos y a veces demonios. Siendo todavía cría se enteró de los planes que tenían para ella y simplemente los asimiló como necesarios para que pudiera vivir tranquila, pero eso no pudo durar más tiempo, un grupo de demonios liderados por un ángel caído irrumpieron en su pequeño hogar… se habían enterado mediante el soplo de aquel ángel recientemente caído, de que allí vivía una mestiza con su marido, y su pequeña hija. Ese año su padre no estaba para protegerlas, era la primera vez que ella se encontraba con demonios, y no supo actuar con suficiente rapidez. 


Fueron segundos, minutos u horas las que pasó mirando el cuerpo ensangrentado y cruelmente degollado de su madre, que tenía la mirada perdida dirigida hacia donde estaba ella. Los demonios la habían dejado vivir porque nunca se les pasó por la cabeza que ella fuera hija de un ángel original, pensaban que era hija de un humano e inofensiva con ese pequeño poder, sin embargo el ángel caído culpable de la muerte de su madre se había callado la verdad y le salvó la vida. Él sabía que por más que la hirieran y le doliera como a cualquier persona, ella sanaría, así que después de que los demonios se divirtieran un poco infligiéndole algunas heridas que le habrían causado la muerte si fuera casi humana, les ordenó retirarse, dejando a Silya sola en lo que había sido su antiguo hogar, junto con él cadáver de su preciosa madre a la que tanto había querido. Y allí se quedó llorando, sin comer ni beber durante días o quizás semanas, hasta que unos amigos de su padre la sacaron de allí en brazos y enterraron el cuerpo de su madre. 


Ellos se quedaron con Silya durante dos años, ayudándole a recuperarse de aquel gran trauma sin mucho éxito, sus alas eran cada vez más grises debido a que se sentía responsable de la muerte de su madre y poco después de la caída de su padre, que debido a la tristeza de saber que el alma de su amada había sido llevada al infierno y a su sentimiento de culpabilidad se convirtió en un ángel caído, pero nunca se alió con los demonios, tan solo caminaba por la tierra como un ser sin motivo de existencia, esperando encontrar algo que le hiciera volver a ser quien era. Desde ese día, nunca más se volvió a encontrar con su hija a la cual parecía haber olvidado casi por completo.


Después de unos años, Silya se recuperó y empezó con que tenían en mente los “superiores”, hacía bastantes años que se había iniciado una guerra interminable entre humanos, y por culpa de eso había gran odio, asesinatos, venganzas y maldad, que alimentaban y volvían más poderosos a los demonios, al mismo tiempo, hacía más débiles a los ángeles reales. Por tanto, ella tenía que evitar el mayor número de casos malignos, adelantándose a los acontecimientos, matando así a personas que no habían cometido asesinato para que sus almas no se corrompieran o influyendo para que no ocurriera aquello por lo que estaba debía intervenir. Nunca discutía las órdenes que recibía, pero de repente un día dejó de recibir órdenes, la guerra incrementaba y estaba haciendo imposible a los ángeles comunicarse con ella, y no podían desvelar lo que tanto tiempo habían ocultado, que ellos existían.
 
Gustos:
+ Naturaleza
+ Música
+ Personas
+ Tranquilidad
+ Silencio
+ Viento
+ Volar
+ Usar su magia para el bien
+ Defender a todas las personas
+ Sinceridad
 
Disgustos:
+ Mentiras
+ Recordar cualquier cosa de su pasado
+ Demonios asesinos
+ Humanos corruptos
+ Gritos
+ Suciedad de las ciudades
+ Guerras
+ Cadáveres
 
Magia: Se irá añadiendo con forme vayan apareciendo


Extras: 

Tiene multitud de poderes diferentes, que se irán desvelando poco a poco.

Aunque no lo admitiría Silya nunca aprendió a socializar, ni las ironías y sarcasmos, y esto a veces le dificulta el trabajo.

Por más edad que tenga, sigue teniendo un lado infantil que aparece algunas veces. 

Tiene un arco y un carcaj lleno de flechas y un mandoble. El mandoble cualquiera que intentara cogerlo le sería imposible porque pesa algo así como una tonelada, fue fabricado especialmente para ella, ya que las otras espadas tenían tan poco peso para ella que salían disparadas a cualquier lugar, o se rompían con tan solo coger la empuñadura.

Ella nunca ha odiado a los demonios, ya que no todos son malvados, ni se alimentan de los pecados de los seres vivos. Por eso piensa que hay que mirar a cada demonio individualmente y no como raza.

Color de roleo: f7e240


Cain decía que creía ser capaz de seguirme, algo que yo pensé que era evidente, ya que yo no podía ir más rápido que el de una muchacha normal, si no quería que me descubriera. Normalmente los demonios odiaban bastante a los ángeles, ya que estos tienen la oportunidad de decidir en que bando quieren estar, mientras que ellos no. No sabía si Cain sería igual, pero no tenía que arriesgarme si tan solo íbamos a pasar dos días juntos. En poco rato empezó a andar más rápido, así que yo pude alargar el paso un poco, el iba delante mía pero parecía esperarme si veía que no estaba cerca.

De repente después de varias horas en las que no habíamos hablado casi nada, me preguntó si me llevaba o corría detrás suya, yo incliné ligeramente la cabeza sin entender del todo la pregunta, para demostrar que no estaba segura de a lo que se refería -¿Emh?- pregunté sin decir nada, para que me explicara a lo que se refería, este decidió por mí y dijo que se adelantaba, tras una reverencia a la que tan solo hice un gesto de "No hace falta" se marchó a la espesura del bosque. Segundos después oía que volvía, me giré para encontrarme con unos ojos ambarinos, y un hocico negro, lo miré un momento mientras deslizaba mi mano hacia la empuñadura de mi arma, para luego descubrir que era Cain y soltar el arma. Me acerqué un poco para verlo mejor, y no pude evitar que me brillaran los ojos de la emoción, esto tan solo me pasaba cuando veía algo a lo que yo lo calificaba como hermoso -Suavito y achuchable- murmuré sin darme cuenta de que lo había dicho realmente, me encantaban los animales, formaban parte de la naturaleza que tanto admiraba. 

Cuando estuve suficientemente cerca, pasé mi mano por su cuello para luego tocar su oreja, era realmente adorable, sabía que tenía un sentido de la hermosura mucho más amplio que la mayoría de los ángeles, pero por eso también era por lo que yo era importante para el equilibrio que tanto faltaba. -¿De verdad puedo?- le pregunté refiriéndome a lo que había dicho hace poco, de esta manera sí que iríamos rápido y tendríamos tiempo para dormir.

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21 Re: La guerra de los Mil Años el Dom Jun 12, 2016 5:17 pm

Cain / Sessaibushi:
-Nombre: Sessaibushi "Cain" DeepDark
-Edad: 130 años
-Descripción fisica: Su apariencia humana es similar a cualquier otro hombre que puedas cruzarte. Pelo algo más largo de lo habitual, de semblante duro, alto y ligeramente corpulento pero nada muy llamativo. Podría ser desde un soldado cualquiera hasta un panadero o un nómada. Apuesto y caballeroso pero con algo extraño. quizás tan solo un sentimiento de incomodidad cuando su mirada es muy fija o un miedo real a que se acerque. La unica diferencia son las orejas en forma de punta que oculta bajo el pelo.
Tras la rotura del sello, mostró su forma demoniaca. Su fuerza, velocidad y destreza se disparan. El color de ojos se torna ambarino y el pelo se alarga cubriendo su cuerpo. Le salen orejas, hocico y cola. Un lobo espectral ocupa el sitio en que antes había un hombre. Sin embargo, puede volver a su forma humana.
Forma humana

Forma demoniaca completa

-Descripción psicológica: A pesar de ser un demonio, su personalidad y educación lo mueve a ayudar a otras personas, humanos, angeles o demonios, e intentará hacer lo que esté en su mano Esta es una forma de vivir muy amable y generosa, pero él sabe que es egoista, pues más que hacerlo por otros, lo hace como compensación por lo ocurrido, para tener la conciencia tranquila.
Si bien sus poderes aumentan cuando los sentimientos negativos que lo rodean son más fuerte
s, este poder va quémandolo como ponzoña venenosa, volviendolo fuerte pero malvado. Por supuesto, no le gusta en absoluto la sensación de estar usando a los demás como canalizadores, por lo que busca liberar su propio poder sin que nadie tenga que odiar, matar o herir a otros. Solo tiene cariño por tres cosas, que lo acompañan en su viaje y de las que jamás se separa: Las espadas que s padre le regaló y una foto que tiene de su familia cuando aún estaban todos.
Conoce su apellido real, pero no tiene cariño ni curiosidad por establecer contacto con sus abuelos, lo que sus padres le contaron fue más que suficiente para que todo el interés que sentia por esos demonios desapareciese.


-Historia: En el mundo de los demonios, conocido como Infierno, no es extraño conocer el enlace entre dos demonios unidos por el interés paterno de aumentar su honor, orgullo y renombre. Allí donde la desolación y los sentimientos amargos son el pan de cada día, cuanto más poder se tiene, mayor respeto corresponde a la familia. Aunque las cosas han cambiado un poco, esta fue la razón de que Learty, una joven de la conocida familia demoníaca Rivernigth, huyera de lo que sus padres habían preparado para ella, de la mano del apuesto sirviente que vivía con ellos.
De esta aventura por los mundos, un amor dio paso a la relación clandestina de ambos jóvenes, que viajaron por el Infierno y la tierra humana conociendo sus costumbres y a sus gentes.
Veinte años después, el timbre de la mansión Rivernigth sonó con un apremiante tono de alarma. Al abrirse la puerta, la dulce Learty envuelta en lágrimas pidió ayuda. La guerra habia estallado en el mundo humano y los habia cogido en medio. Ni el avanzado estado en que se encontraba el embarazo de la chica, ni sus heridas o la presencia del marido de esta, herido gravemente, casi inconsciente, ablandó el corazón de sus padres, que cerraron las puertas fingiendo no reconocerla.
Obligandose a ser fuerte, Learty volvió al mundo humano con su marido. La casa era todo lo que tenian y desde ese momento decidieron dejar atras el apellido de ambos y comenzar la segunda parte de su aventura siendo la familia DeepDark, sin honor, sin conocidos, sin nada.
El doloroso parto tuvo lugar en el mundo humano, la madre quedo exahusta, por lo que Crypthorn tuvo que utilizar todos sus conocimientos en espadas, magia y la fuerza de la que disponia para proteger a su mujer y a su hijo, Sessaibushi, el nombre del hermano fallecido de Cryp.

Tras la recuperación y el encuentro de un lugar donde vivir, cuando el pequeño Sessai cumplia los tres años, sus padres tomaron la decision mas dificil. Al serle imposible ocultar su energia demoniaca, los humanos se sentian agresivos hacia el pequeño. Debian protegerlo. La forma mas segura para todos era aprovechar que los ojos del pequeño tenian un color humano para sellar su potencial y que, a ojos ajenos, fuera un niño humano como tantos otros, hasta que llegase la edad en que fuera capaz de cuidarse.
Para evitar que estuviera completamente indefenso, su padre le enseñó todo lo que sabia sobre el manejo de espadas, reconociendo que Sessai era muy bueno en el manejo de estas, llegando a usar dos y superar a su padre a los 60 años (aparentando de 16). Por su parte, Learty no queria enseñarle nada de poderes demoniacos, por lo que solo le contaron la verdad, evitando contarle lo que pudiera asustarlo.

Ajeno a ellos, la guerra avanzaba y cuando la familia se pensaba segura, un giro los separó, dejando al chico con su madre y al padre desaparecido. Delante de él, un ángel confundido atravesó a su madre con su propia arma. Nadie Tras nada, pero el sello que mantenia al demonio de Sessai oculto se rompió, liberandose. La cara del chico se alargó, sus dientes crecieron y cayo a cuatro patas. Un enorme lobo demoniaco de pelo morado claro y negro miraba a los hombres con ojos ambar, llenos de lagrimas. De un mordisco, enloquecido por el dolor de la perdida, mato a aquel que tenia mas cerca. Uno tras otro, todos mueron entre sus fauces, y solo el angel, que habia salido antes de que Learty muriera, estaba vivo. 
La consciencia de Sessai estaba apagada, y su moral y etica se habia quedado encerrada bajo los recuerdos de la reciente muerte de su madre. Sin ver nada, las muertes continuaron durante un rato, todo aquel que le atacaba, era despedazado, fuera quien fuera.
Nadie parecia capaz de pararlo, pero un lobo similar, de un color mas apagado pero de tamaño mayor consiguio tumbarlo. Mientras Sessai se revolvia, ambos, padre e hijo, volvian a su forma humana. No hicieron falta palabras, Crypthron lo sabia. Su esposa, la madre de Sessai, habia muerto. La sangre emanaba el olor de la desesperacion que intentaba ocultar de su hijo.
Sus caminos tardaron aun 1 año en separarse. Cuando una pista del angel causante de todo aquello hizo que Crypthorn olvidara su camino, las nuevas enseñanzas a su hijo para ayudar a su despertar repentino y ahogar el dolor de la perdida, para guiarse por la venganza en la que jamas habia pensado. La peticion de Sessai de que no lo hiciera tardo en hacer efecto, un par de semanas siguiendo al hombre, apagaron la llama del odio.
Si bien el poder de Crypthorn y Sessaibushi era cada vez mayor por la desesperacion de los humanos, ninguno queria seguir lo que su raza solia escoger. Aquel mundo era el que su madre habia escogido, en el que habian vivido durante tanto tiempo y donde ella habia muerto. En un viaje a la tumba de Learty, padre e hijo sabian el siguiente paso. Aventuras separadas, necesitaban pensar, digerir lo ocurrido. Crypthorn partio al anochecer en direccion norte. Sin despedidas, llantos o mentiras. Solo una promesa de reencontrarse cuando sus almas estuvieran recuperadas.
Seis años después, el dia a dia de Cain, el nombre humano que Sessai adopto por ser mas facil que el real, se basaba en ayudar a aquellos que lo necesitaban, a la fuerza si era necesario.

-Gustos y disgustos:
 +Las noches de luna llena
 +Ayudar a la gente
 +Su poder demoníaco cuando esta bajo control
 +Carne
 +Las noches con luna llena
 -Matar por error
 -Descontrolarse
 -Quedarse bloqueado
 -Pescado

-Poderes: En forma demonica tiene la capacidad de volar sin necesidad de alas, moverse de forma veloz, respirar y moverse por zonas contaminadas, comer comida cruda...

-Extras: Sus padres escogieron un apellido nuevo para su familia, evitando asi dañar de alguna forma a la familia de la chica.
Entre sus ropas esconde una vieja foto de sus padres con él de niño, cuando sus poderes estaban ya sellados.
Le gusta ser un demonio, no odia su naturaleza, a pesar de arrepentirse de lo que hizo.

Al verme, la chica se quedó palida, aunque, tras reconocerme, pareció algo mas confiada. Cierto que mi forma de demonio era imponente e intimidante, pero no era peor que yo mismo en forma humana. Agaché la cabeza para dejarla acariciar mi suave pelo. Por sus ojos brillantes cualquiera diria que era una niña. Su comentario me hizo gracia, habia oido millares de palabras describiendome pero jamás nadie me llamo "suavito y achuchable". Me rei con la voz de esa forma, grave, con un pequeño eco, como de ultratumba.
Despues de que Silya se quedara a gusto acariciandome el pelo, cosa que me daba bastante gusto -y una pequeña modorra-, me agaché cerca para que pudiera subir.
-Que tengais cuidado con arrancarme pelo es lo único que os pido -Le dije con una sonrisa, quizas no tan galante como con mi forma humana pero tampoco podia hacer nada. Espere hasta que la muchacha se subió a mi espalda, ignorando los tirones de pelo.-Agarraos fuerte... -Le di tiempo para reaccionar y... sali disparado hacia la noche, evitando los arboles a gran velocidad. Cuando llegué al borde del barraco mire a la luna. Adoraba la velocidad.
-Tapaos los oidos -Avise justo antes de aullar como hacia tiempo que no podia. La luna estaba preciosa y varias manadas cercanas respondieron a mi aullido. Miré a mi acompañante y, tras asegurarme que se recuperaba, continué corriendo.



Última edición por Adamaris el Lun Jun 13, 2016 6:00 am, editado 1 vez


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22 Re: La guerra de los Mil Años el Dom Jun 12, 2016 6:33 pm


Silya:


Nombre: Silya Losarig


 
Edad: 142 años


 
Descripción física: Silya es rubia su cabello cae laciamente hasta mitad de la espalda, tiene una tez bastante pálida que le hace parecer que nunca ha trabajado en el campo ni caminado siquiera sobre él, por tanto muchas personas cuando la ven creen que es alguien importante. Sus ojos grandes y expresivos, son una mezcla entre el castaño y el dorado, que le hace destacar aún más. Su aspecto en general es de una muchacha bastante joven y frágil, a pesar de esto tiene una fuerza y velocidad sobre humana que la hace capaz de cosas bastante sorprendentes. Aunque lleve armas, no parece nada amenazante, más bien parece una chica sensata que nunca las usaría de verdad y que las tiene para no verse indefensa… grave error. Tiene una voz muy suave, dulce y tranquila que hace que cualquier cosa que diga, incluso un insulto, parezca bonito. Silya nunca alza la voz, ya que no considera agradable el gritar, por esto a veces es tan solo un murmullo que no se escucha realmente, pero de igual manera parece importante y te obliga a preguntar qué dijo. Ella tiene una sonrisa cálida y sincera que hace que cualquier cosa, por mala que sea parezca menos importante que antes, pero su mirada es tan expresiva que de vez en cuando refleja lo que tiene en su interior, y no siempre en tranquilidad y felicidad. Las alas de Silya son largas, bellas y totalmente blancas, aunque cuando mata a alguien o hace algo que luego le hace sentir culpable, sus salas se muestran en tonos grises claros. Éstas están todo el rato plegadas perfectamente sobre su espalda, sin que se noten en lo más mínimo, pero por si acaso siempre se pone capas que cubran su espalda. 
 
Imagen:


Descripción psicológica: Es una persona muy honesta consigo misma y con los demás, es bastante detallista. Silya transmite tranquilidad, calma y felicidad allá por donde va, ella se preocupa por todos los seres del planeta, y aunque no lo demuestre nunca quiere herir a nadie. Parece algo callada, pero ese silencio no es incómodo, tan solo le gusta el prescindir de tener que hablar tanto. A pesar de esto superficialmente aparenta ser una persona muy cálida, que es verdad muy en el fondo, pero entre la falsa y la real hay un estado en el que se muestra fría y desinteresada con aquellas personas que ha visto más de dos o tres veces, ya que no quiere cogerle cariño a seres tan efímeros como lo son los humanos o cualquier otro ser que habite allí. Silya tiene una cálida sonrisa para los que no conoce y para los que verdaderamente quiere, y da igual si la encuentras de mal humor, ella será amable y ayudará a lo que sea que necesites, eso sí, sino eres uno de sus objetivos. Ella es bastante solitaria, y no se da cuenta, porque protege a los que quiere sin involucrarse con ellos, incluso si ella tiene que salir herida no dudará ni un momento. Cuando no sabe que hay alguien a veces tiene una mirada triste en el rostro que muestra los restos de su pasado.
 


Historia: Ella era el ser más raro que habitaba en la tierra, hija de un ángel y una mujer mestiza mitad ángel mitad humana, Silya era tres cuartas partes de ángel, ella era el fruto del amor de sus padres, pero también era de la necesidad de un ángel que caminara por la tierra por tiempo indefinido, ya que los ángeles reales no podían pasar más de uno o dos años en la tierra seguidos y luego un periodo de algunos años hasta que volvían a poder pisar la tierra sin que esta los debilitara y los hiciera cambiar de bando y convertirse en un ángel caído que sí podían caminar por la tierra todo el tiempo. Ella se crió con su madre, feliz en un pequeño hogar en medio de ninguna parte, que tenía todo lo que necesitaban para vivir. Ambas eran felices juntas mientras Silya aprendía magia, pero pronto superó a su madre, ella tenía el nivel de casi un ángel, sin llegar a ser tan rápida ni fuerte. Aprendía rápido cualquier cosa que se le enseñara, desde leer hasta tirar con arco, pasando por multitud de disciplinas que no tardaba ni dos semanas en dominar a la perfección. 


Silya también quería mucho a su padre que venía cada cinco años para quedarse uno o dos años con ellas, con él aprendió a volar, que fue lo que más le costó. También se convirtió en una guerrera fuerte, tanto en la espada como en la magia, lo que ella no sabía era que la estaban entrenando para que fuera una protectora del orden y por consiguiente una asesina de humanos y a veces demonios. Siendo todavía cría se enteró de los planes que tenían para ella y simplemente los asimiló como necesarios para que pudiera vivir tranquila, pero eso no pudo durar más tiempo, un grupo de demonios liderados por un ángel caído irrumpieron en su pequeño hogar… se habían enterado mediante el soplo de aquel ángel recientemente caído, de que allí vivía una mestiza con su marido, y su pequeña hija. Ese año su padre no estaba para protegerlas, era la primera vez que ella se encontraba con demonios, y no supo actuar con suficiente rapidez. 


Fueron segundos, minutos u horas las que pasó mirando el cuerpo ensangrentado y cruelmente degollado de su madre, que tenía la mirada perdida dirigida hacia donde estaba ella. Los demonios la habían dejado vivir porque nunca se les pasó por la cabeza que ella fuera hija de un ángel original, pensaban que era hija de un humano e inofensiva con ese pequeño poder, sin embargo el ángel caído culpable de la muerte de su madre se había callado la verdad y le salvó la vida. Él sabía que por más que la hirieran y le doliera como a cualquier persona, ella sanaría, así que después de que los demonios se divirtieran un poco infligiéndole algunas heridas que le habrían causado la muerte si fuera casi humana, les ordenó retirarse, dejando a Silya sola en lo que había sido su antiguo hogar, junto con él cadáver de su preciosa madre a la que tanto había querido. Y allí se quedó llorando, sin comer ni beber durante días o quizás semanas, hasta que unos amigos de su padre la sacaron de allí en brazos y enterraron el cuerpo de su madre. 


Ellos se quedaron con Silya durante dos años, ayudándole a recuperarse de aquel gran trauma sin mucho éxito, sus alas eran cada vez más grises debido a que se sentía responsable de la muerte de su madre y poco después de la caída de su padre, que debido a la tristeza de saber que el alma de su amada había sido llevada al infierno y a su sentimiento de culpabilidad se convirtió en un ángel caído, pero nunca se alió con los demonios, tan solo caminaba por la tierra como un ser sin motivo de existencia, esperando encontrar algo que le hiciera volver a ser quien era. Desde ese día, nunca más se volvió a encontrar con su hija a la cual parecía haber olvidado casi por completo.


Después de unos años, Silya se recuperó y empezó con que tenían en mente los “superiores”, hacía bastantes años que se había iniciado una guerra interminable entre humanos, y por culpa de eso había gran odio, asesinatos, venganzas y maldad, que alimentaban y volvían más poderosos a los demonios, al mismo tiempo, hacía más débiles a los ángeles reales. Por tanto, ella tenía que evitar el mayor número de casos malignos, adelantándose a los acontecimientos, matando así a personas que no habían cometido asesinato para que sus almas no se corrompieran o influyendo para que no ocurriera aquello por lo que estaba debía intervenir. Nunca discutía las órdenes que recibía, pero de repente un día dejó de recibir órdenes, la guerra incrementaba y estaba haciendo imposible a los ángeles comunicarse con ella, y no podían desvelar lo que tanto tiempo habían ocultado, que ellos existían.
 
Gustos:
+ Naturaleza
+ Música
+ Personas
+ Tranquilidad
+ Silencio
+ Viento
+ Volar
+ Usar su magia para el bien
+ Defender a todas las personas
+ Sinceridad
 
Disgustos:
+ Mentiras
+ Recordar cualquier cosa de su pasado
+ Demonios asesinos
+ Humanos corruptos
+ Gritos
+ Suciedad de las ciudades
+ Guerras
+ Cadáveres
 
Magia: Se irá añadiendo con forme vayan apareciendo


Extras: 

Tiene multitud de poderes diferentes, que se irán desvelando poco a poco.

Aunque no lo admitiría Silya nunca aprendió a socializar, ni las ironías y sarcasmos, y esto a veces le dificulta el trabajo.

Por más edad que tenga, sigue teniendo un lado infantil que aparece algunas veces. 

Tiene un arco y un carcaj lleno de flechas y un mandoble. El mandoble cualquiera que intentara cogerlo le sería imposible porque pesa algo así como una tonelada, fue fabricado especialmente para ella, ya que las otras espadas tenían tan poco peso para ella que salían disparadas a cualquier lugar, o se rompían con tan solo coger la empuñadura.

Ella nunca ha odiado a los demonios, ya que no todos son malvados, ni se alimentan de los pecados de los seres vivos. Por eso piensa que hay que mirar a cada demonio individualmente y no como raza.

Color de roleo: f7e240




Podía oír un ruido gutural proveniente de Cain, parecía estar riéndose de algo, aunque no estaba segura de qué. Cuando dejé de acariciarlo, este se agachó para que me pudiera subir, en ese momento me acordé de mi dichosa espada y la tonelada que pesaba, si me subía con ella a cuestas se daría cuenta de que algo estaba mal, así que tuve que utilizar de nuevo la magia aunque esta vez no me cansaba tanto, ya que simplemente tenía que hacer un pequeño conjuro para que se volviera mil veces menos pesada, hasta que yo le pidiera que volviera a su estado natural.

Ya listo el conjuro en el que tarde menos de un pestañeo me subí intentando no tirarle demasiado del pelo, y cuando estuve arriba del todo, pude ver que estaba bastante alto, Cain me sacó de mi ensimismamiento cuando me avisó de que me agarrara fuerte, y eso hice, no quería tirarle del pelo, pero no había otro sitio al que agarrarse bien que no fuera ese, así que me agarré del pelo de su cuello y entonces salió lanzado a gran velocidad, yo al principio me pegué con fuerza a él para evitar el caerme, pero cuando ya me acostumbré un poco, aflojé mi agarre y levanté la vista para ver como iba esquivando árboles a una velocidad que me parecía que podría igualar volando, sería divertido intentarlo algún día.

En menos tiempo del que pensaba llegamos al barranco, todavía era de noche y supuse que llegaríamos al barranco a medio día. Cain me pidió que me tapara los oídos, algo que no dudé ni un instante en hacer, justo después un gran aullido sonoro hizo que me estremeciera, no me gustaban los sonidos fuertes, pero no me quejé, era al mismo tiempo algo bonito el buscar a más como tú mediante un sonido. Cuando me volví a agarrar siguió corriendo, al poco rato habíamos avanzado bastante, yo me acerqué a su oído un poco -Vamos muy bien de tiempo, deberías descansar un poco, aquí no aparecerá nadie ni cuando haga sol- le comenté para que descansara, prefería tener tiempo para descansar que llegar allí con tiempo, ya que en cuanto llegara a la cuidad me pondría a trabajar.

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23 Re: La guerra de los Mil Años el Lun Jun 13, 2016 6:31 am

Cain / Sessaibushi:
-Nombre: Sessaibushi "Cain" DeepDark
-Edad: 130 años
-Descripción fisica: Su apariencia humana es similar a cualquier otro hombre que puedas cruzarte. Pelo algo más largo de lo habitual, de semblante duro, alto y ligeramente corpulento pero nada muy llamativo. Podría ser desde un soldado cualquiera hasta un panadero o un nómada. Apuesto y caballeroso pero con algo extraño. quizás tan solo un sentimiento de incomodidad cuando su mirada es muy fija o un miedo real a que se acerque. La unica diferencia son las orejas en forma de punta que oculta bajo el pelo.
Tras la rotura del sello, mostró su forma demoniaca. Su fuerza, velocidad y destreza se disparan. El color de ojos se torna ambarino y el pelo se alarga cubriendo su cuerpo. Le salen orejas, hocico y cola. Un lobo espectral ocupa el sitio en que antes había un hombre. Sin embargo, puede volver a su forma humana.
Forma humana

Forma demoniaca completa

-Descripción psicológica: A pesar de ser un demonio, su personalidad y educación lo mueve a ayudar a otras personas, humanos, angeles o demonios, e intentará hacer lo que esté en su mano Esta es una forma de vivir muy amable y generosa, pero él sabe que es egoista, pues más que hacerlo por otros, lo hace como compensación por lo ocurrido, para tener la conciencia tranquila.
Si bien sus poderes aumentan cuando los sentimientos negativos que lo rodean son más fuerte
s, este poder va quémandolo como ponzoña venenosa, volviendolo fuerte pero malvado. Por supuesto, no le gusta en absoluto la sensación de estar usando a los demás como canalizadores, por lo que busca liberar su propio poder sin que nadie tenga que odiar, matar o herir a otros. Solo tiene cariño por tres cosas, que lo acompañan en su viaje y de las que jamás se separa: Las espadas que s padre le regaló y una foto que tiene de su familia cuando aún estaban todos.
Conoce su apellido real, pero no tiene cariño ni curiosidad por establecer contacto con sus abuelos, lo que sus padres le contaron fue más que suficiente para que todo el interés que sentia por esos demonios desapareciese.


-Historia: En el mundo de los demonios, conocido como Infierno, no es extraño conocer el enlace entre dos demonios unidos por el interés paterno de aumentar su honor, orgullo y renombre. Allí donde la desolación y los sentimientos amargos son el pan de cada día, cuanto más poder se tiene, mayor respeto corresponde a la familia. Aunque las cosas han cambiado un poco, esta fue la razón de que Learty, una joven de la conocida familia demoníaca Rivernigth, huyera de lo que sus padres habían preparado para ella, de la mano del apuesto sirviente que vivía con ellos.
De esta aventura por los mundos, un amor dio paso a la relación clandestina de ambos jóvenes, que viajaron por el Infierno y la tierra humana conociendo sus costumbres y a sus gentes.
Veinte años después, el timbre de la mansión Rivernigth sonó con un apremiante tono de alarma. Al abrirse la puerta, la dulce Learty envuelta en lágrimas pidió ayuda. La guerra habia estallado en el mundo humano y los habia cogido en medio. Ni el avanzado estado en que se encontraba el embarazo de la chica, ni sus heridas o la presencia del marido de esta, herido gravemente, casi inconsciente, ablandó el corazón de sus padres, que cerraron las puertas fingiendo no reconocerla.
Obligandose a ser fuerte, Learty volvió al mundo humano con su marido. La casa era todo lo que tenian y desde ese momento decidieron dejar atras el apellido de ambos y comenzar la segunda parte de su aventura siendo la familia DeepDark, sin honor, sin conocidos, sin nada.
El doloroso parto tuvo lugar en el mundo humano, la madre quedo exahusta, por lo que Crypthorn tuvo que utilizar todos sus conocimientos en espadas, magia y la fuerza de la que disponia para proteger a su mujer y a su hijo, Sessaibushi, el nombre del hermano fallecido de Cryp.

Tras la recuperación y el encuentro de un lugar donde vivir, cuando el pequeño Sessai cumplia los tres años, sus padres tomaron la decision mas dificil. Al serle imposible ocultar su energia demoniaca, los humanos se sentian agresivos hacia el pequeño. Debian protegerlo. La forma mas segura para todos era aprovechar que los ojos del pequeño tenian un color humano para sellar su potencial y que, a ojos ajenos, fuera un niño humano como tantos otros, hasta que llegase la edad en que fuera capaz de cuidarse.
Para evitar que estuviera completamente indefenso, su padre le enseñó todo lo que sabia sobre el manejo de espadas, reconociendo que Sessai era muy bueno en el manejo de estas, llegando a usar dos y superar a su padre a los 60 años (aparentando de 16). Por su parte, Learty no queria enseñarle nada de poderes demoniacos, por lo que solo le contaron la verdad, evitando contarle lo que pudiera asustarlo.

Ajeno a ellos, la guerra avanzaba y cuando la familia se pensaba segura, un giro los separó, dejando al chico con su madre y al padre desaparecido. Delante de él, un ángel confundido atravesó a su madre con su propia arma. Nadie Tras nada, pero el sello que mantenia al demonio de Sessai oculto se rompió, liberandose. La cara del chico se alargó, sus dientes crecieron y cayo a cuatro patas. Un enorme lobo demoniaco de pelo morado claro y negro miraba a los hombres con ojos ambar, llenos de lagrimas. De un mordisco, enloquecido por el dolor de la perdida, mato a aquel que tenia mas cerca. Uno tras otro, todos mueron entre sus fauces, y solo el angel, que habia salido antes de que Learty muriera, estaba vivo. 
La consciencia de Sessai estaba apagada, y su moral y etica se habia quedado encerrada bajo los recuerdos de la reciente muerte de su madre. Sin ver nada, las muertes continuaron durante un rato, todo aquel que le atacaba, era despedazado, fuera quien fuera.
Nadie parecia capaz de pararlo, pero un lobo similar, de un color mas apagado pero de tamaño mayor consiguio tumbarlo. Mientras Sessai se revolvia, ambos, padre e hijo, volvian a su forma humana. No hicieron falta palabras, Crypthron lo sabia. Su esposa, la madre de Sessai, habia muerto. La sangre emanaba el olor de la desesperacion que intentaba ocultar de su hijo.
Sus caminos tardaron aun 1 año en separarse. Cuando una pista del angel causante de todo aquello hizo que Crypthorn olvidara su camino, las nuevas enseñanzas a su hijo para ayudar a su despertar repentino y ahogar el dolor de la perdida, para guiarse por la venganza en la que jamas habia pensado. La peticion de Sessai de que no lo hiciera tardo en hacer efecto, un par de semanas siguiendo al hombre, apagaron la llama del odio.
Si bien el poder de Crypthorn y Sessaibushi era cada vez mayor por la desesperacion de los humanos, ninguno queria seguir lo que su raza solia escoger. Aquel mundo era el que su madre habia escogido, en el que habian vivido durante tanto tiempo y donde ella habia muerto. En un viaje a la tumba de Learty, padre e hijo sabian el siguiente paso. Aventuras separadas, necesitaban pensar, digerir lo ocurrido. Crypthorn partio al anochecer en direccion norte. Sin despedidas, llantos o mentiras. Solo una promesa de reencontrarse cuando sus almas estuvieran recuperadas.
Seis años después, el dia a dia de Cain, el nombre humano que Sessai adopto por ser mas facil que el real, se basaba en ayudar a aquellos que lo necesitaban, a la fuerza si era necesario.

-Gustos y disgustos:
 +Las noches de luna llena
 +Ayudar a la gente
 +Su poder demoníaco cuando esta bajo control
 +Carne
 +Las noches con luna llena
 -Matar por error
 -Descontrolarse
 -Quedarse bloqueado
 -Pescado

-Poderes: En forma demonica tiene la capacidad de volar sin necesidad de alas, moverse de forma veloz, respirar y moverse por zonas contaminadas, comer comida cruda...

-Extras: Sus padres escogieron un apellido nuevo para su familia, evitando asi dañar de alguna forma a la familia de la chica.
Entre sus ropas esconde una vieja foto de sus padres con él de niño, cuando sus poderes estaban ya sellados.
Le gusta ser un demonio, no odia su naturaleza, a pesar de arrepentirse de lo que hizo.
Hacia mucho tiempo que disfrutaba correr a la máxima velocidad que mis patas me permitieran. Era quizas una de las mejores sensaciones que conocía y no recordaba cuando comencé a usar esta forma para viajar. Al principio viajaba como un simple humano, usando caballos, carros de mercaderes, andando... No avergonzado de mi mismo pero si ocultandome, como si no quisiera que nadie viera que los demonios andaban cerca, a pesar de estar yo solo. Esa forma de viaje era aburrida, cansada, agobiante y, sobre todo, lenta. Pero ¿porqué vajar como un humano cuando yo no lo era? ¿Por que ocultarme en la oscuridad de la noche donde los únicos ojos que miraban eran los mios? ¿Porque no aprovechar mi naturaleza sobrehumana para moverme veloz y lejos de peligros durante los viajes? Desde ese día, los trayectos entre lugares eran mi momento favorito de la aventura. Correr libre, sin limitaciones, sin preocupación, sin miedo, como un lobo salvaje, aullando a la luna o corriendo con otros similares a mi. Nunca más me avergonzaria de mi especie y, si me ocultaba, era para evitar el panico general, sin embargo, las veces que me había cruzado con personas que no huian al conocer dicho secreto, no me preocupaba de esconderme de ellos. Siempre me había tenido que despedir para continuar mi viaje, pero habituaba a visitalos alguna vez.
-
Vamos muy bien de tiempo, deberías descansar un poco, aquí no aparecerá nadie ni cuando haga sol- Miré a mi pequeña jinete. no sabía cuanto tiempo llevaba corriendo sin parar pero tampoco me preocupaba. Baje la velocidad poco a poco justo al borde de uno de los barrancos de la zona.
-Recuerdo haberos oido decir que teniais prisa -Le dije, esperando ver si prefería continuar -Aun podría contnuar un rato más -O quizás no, pero correr me llenaba de energía y no notaba el cansancio. Esperé su respuesta, pero ahora al haber parado si notaba que estaba más cansado de lo esperado.
-Bajemos, aqui hay un rio y estaremos al resguardo de miradas de extraños -Le sugerí, antes de comenzar a bajar a menos velocidad de la que yo acostumbraria para evitar que se cayera de mi lomo. Levantando ligeramente la cabeza para que, en caso de que se escurriera, pudiera agarrarse bien. Salté los ultimos metros hasta el fondo y me agaché con suavidad para que pudiera bajarse. Uff... quizás si estaba cansado... Apoyé la cabeza en el suelo y cerré los ojos, aunque mi cola seguía moviendose en eses, ya que no estaba dormido.
-Cambiar de forma me cansa mucho -Respondí sin esperar preguntas, mirandola con un ojo. No por vagancia, sino por que, a esa distancia, abrir el otro no serviria de nada. Ya que solo ibamos a descansar un rato, no me merecía la pena transformarme para volver luego. Bostecé y me tumbé, rodeando a mi compañera.
-Podeis descansar sobre mi cola, nadie os vera, ya miren desde arriba o se acerquen -Sabía que no era algo habitual, pero recordando como de ilusionada parecía cuando vió mi forma, supuse que seria una experiencia interesante dormir en un colchon de pelo sedoso.


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24 Re: La guerra de los Mil Años el Lun Jun 13, 2016 2:14 pm


Silya:


Nombre: Silya Losarig


 
Edad: 142 años


 
Descripción física: Silya es rubia su cabello cae laciamente hasta mitad de la espalda, tiene una tez bastante pálida que le hace parecer que nunca ha trabajado en el campo ni caminado siquiera sobre él, por tanto muchas personas cuando la ven creen que es alguien importante. Sus ojos grandes y expresivos, son una mezcla entre el castaño y el dorado, que le hace destacar aún más. Su aspecto en general es de una muchacha bastante joven y frágil, a pesar de esto tiene una fuerza y velocidad sobre humana que la hace capaz de cosas bastante sorprendentes. Aunque lleve armas, no parece nada amenazante, más bien parece una chica sensata que nunca las usaría de verdad y que las tiene para no verse indefensa… grave error. Tiene una voz muy suave, dulce y tranquila que hace que cualquier cosa que diga, incluso un insulto, parezca bonito. Silya nunca alza la voz, ya que no considera agradable el gritar, por esto a veces es tan solo un murmullo que no se escucha realmente, pero de igual manera parece importante y te obliga a preguntar qué dijo. Ella tiene una sonrisa cálida y sincera que hace que cualquier cosa, por mala que sea parezca menos importante que antes, pero su mirada es tan expresiva que de vez en cuando refleja lo que tiene en su interior, y no siempre en tranquilidad y felicidad. Las alas de Silya son largas, bellas y totalmente blancas, aunque cuando mata a alguien o hace algo que luego le hace sentir culpable, sus salas se muestran en tonos grises claros. Éstas están todo el rato plegadas perfectamente sobre su espalda, sin que se noten en lo más mínimo, pero por si acaso siempre se pone capas que cubran su espalda. 
 
Imagen:


Descripción psicológica: Es una persona muy honesta consigo misma y con los demás, es bastante detallista. Silya transmite tranquilidad, calma y felicidad allá por donde va, ella se preocupa por todos los seres del planeta, y aunque no lo demuestre nunca quiere herir a nadie. Parece algo callada, pero ese silencio no es incómodo, tan solo le gusta el prescindir de tener que hablar tanto. A pesar de esto superficialmente aparenta ser una persona muy cálida, que es verdad muy en el fondo, pero entre la falsa y la real hay un estado en el que se muestra fría y desinteresada con aquellas personas que ha visto más de dos o tres veces, ya que no quiere cogerle cariño a seres tan efímeros como lo son los humanos o cualquier otro ser que habite allí. Silya tiene una cálida sonrisa para los que no conoce y para los que verdaderamente quiere, y da igual si la encuentras de mal humor, ella será amable y ayudará a lo que sea que necesites, eso sí, sino eres uno de sus objetivos. Ella es bastante solitaria, y no se da cuenta, porque protege a los que quiere sin involucrarse con ellos, incluso si ella tiene que salir herida no dudará ni un momento. Cuando no sabe que hay alguien a veces tiene una mirada triste en el rostro que muestra los restos de su pasado.
 


Historia: Ella era el ser más raro que habitaba en la tierra, hija de un ángel y una mujer mestiza mitad ángel mitad humana, Silya era tres cuartas partes de ángel, ella era el fruto del amor de sus padres, pero también era de la necesidad de un ángel que caminara por la tierra por tiempo indefinido, ya que los ángeles reales no podían pasar más de uno o dos años en la tierra seguidos y luego un periodo de algunos años hasta que volvían a poder pisar la tierra sin que esta los debilitara y los hiciera cambiar de bando y convertirse en un ángel caído que sí podían caminar por la tierra todo el tiempo. Ella se crió con su madre, feliz en un pequeño hogar en medio de ninguna parte, que tenía todo lo que necesitaban para vivir. Ambas eran felices juntas mientras Silya aprendía magia, pero pronto superó a su madre, ella tenía el nivel de casi un ángel, sin llegar a ser tan rápida ni fuerte. Aprendía rápido cualquier cosa que se le enseñara, desde leer hasta tirar con arco, pasando por multitud de disciplinas que no tardaba ni dos semanas en dominar a la perfección. 


Silya también quería mucho a su padre que venía cada cinco años para quedarse uno o dos años con ellas, con él aprendió a volar, que fue lo que más le costó. También se convirtió en una guerrera fuerte, tanto en la espada como en la magia, lo que ella no sabía era que la estaban entrenando para que fuera una protectora del orden y por consiguiente una asesina de humanos y a veces demonios. Siendo todavía cría se enteró de los planes que tenían para ella y simplemente los asimiló como necesarios para que pudiera vivir tranquila, pero eso no pudo durar más tiempo, un grupo de demonios liderados por un ángel caído irrumpieron en su pequeño hogar… se habían enterado mediante el soplo de aquel ángel recientemente caído, de que allí vivía una mestiza con su marido, y su pequeña hija. Ese año su padre no estaba para protegerlas, era la primera vez que ella se encontraba con demonios, y no supo actuar con suficiente rapidez. 


Fueron segundos, minutos u horas las que pasó mirando el cuerpo ensangrentado y cruelmente degollado de su madre, que tenía la mirada perdida dirigida hacia donde estaba ella. Los demonios la habían dejado vivir porque nunca se les pasó por la cabeza que ella fuera hija de un ángel original, pensaban que era hija de un humano e inofensiva con ese pequeño poder, sin embargo el ángel caído culpable de la muerte de su madre se había callado la verdad y le salvó la vida. Él sabía que por más que la hirieran y le doliera como a cualquier persona, ella sanaría, así que después de que los demonios se divirtieran un poco infligiéndole algunas heridas que le habrían causado la muerte si fuera casi humana, les ordenó retirarse, dejando a Silya sola en lo que había sido su antiguo hogar, junto con él cadáver de su preciosa madre a la que tanto había querido. Y allí se quedó llorando, sin comer ni beber durante días o quizás semanas, hasta que unos amigos de su padre la sacaron de allí en brazos y enterraron el cuerpo de su madre. 


Ellos se quedaron con Silya durante dos años, ayudándole a recuperarse de aquel gran trauma sin mucho éxito, sus alas eran cada vez más grises debido a que se sentía responsable de la muerte de su madre y poco después de la caída de su padre, que debido a la tristeza de saber que el alma de su amada había sido llevada al infierno y a su sentimiento de culpabilidad se convirtió en un ángel caído, pero nunca se alió con los demonios, tan solo caminaba por la tierra como un ser sin motivo de existencia, esperando encontrar algo que le hiciera volver a ser quien era. Desde ese día, nunca más se volvió a encontrar con su hija a la cual parecía haber olvidado casi por completo.


Después de unos años, Silya se recuperó y empezó con que tenían en mente los “superiores”, hacía bastantes años que se había iniciado una guerra interminable entre humanos, y por culpa de eso había gran odio, asesinatos, venganzas y maldad, que alimentaban y volvían más poderosos a los demonios, al mismo tiempo, hacía más débiles a los ángeles reales. Por tanto, ella tenía que evitar el mayor número de casos malignos, adelantándose a los acontecimientos, matando así a personas que no habían cometido asesinato para que sus almas no se corrompieran o influyendo para que no ocurriera aquello por lo que estaba debía intervenir. Nunca discutía las órdenes que recibía, pero de repente un día dejó de recibir órdenes, la guerra incrementaba y estaba haciendo imposible a los ángeles comunicarse con ella, y no podían desvelar lo que tanto tiempo habían ocultado, que ellos existían.
 
Gustos:
+ Naturaleza
+ Música
+ Personas
+ Tranquilidad
+ Silencio
+ Viento
+ Volar
+ Usar su magia para el bien
+ Defender a todas las personas
+ Sinceridad
 
Disgustos:
+ Mentiras
+ Recordar cualquier cosa de su pasado
+ Demonios asesinos
+ Humanos corruptos
+ Gritos
+ Suciedad de las ciudades
+ Guerras
+ Cadáveres
 
Magia: Se irá añadiendo con forme vayan apareciendo


Extras: 

Tiene multitud de poderes diferentes, que se irán desvelando poco a poco.

Aunque no lo admitiría Silya nunca aprendió a socializar, ni las ironías y sarcasmos, y esto a veces le dificulta el trabajo.

Por más edad que tenga, sigue teniendo un lado infantil que aparece algunas veces. 

Tiene un arco y un carcaj lleno de flechas y un mandoble. El mandoble cualquiera que intentara cogerlo le sería imposible porque pesa algo así como una tonelada, fue fabricado especialmente para ella, ya que las otras espadas tenían tan poco peso para ella que salían disparadas a cualquier lugar, o se rompían con tan solo coger la empuñadura.

Ella nunca ha odiado a los demonios, ya que no todos son malvados, ni se alimentan de los pecados de los seres vivos. Por eso piensa que hay que mirar a cada demonio individualmente y no como raza.

Color de roleo: f7e240



Cain me respondió que había oído que tenía prisa y me dijo que todavía podía continuar un poco más, yo negué con la cabeza -Tengo prisa, pero no tanta, vamos muy bien de tiempo, en solo una noche hicimos casi la mitad del recorrido- le comenté, para que se diera cuenta de lo mucho que habíamos avanzado en tan poco tiempo. Cain pareció tomar mi palabra y sugirió que bajáramos al río que estaba situado debajo del barranco, algo que me parecía bien, aunque algo difícil para mí que estaba encima suya y me resbalaba hacia delante, pero él ya sabía que pasaría algo así porque subió la cabeza para que no cayera precipitadamente por el barranco. 

Cuando ya estuvimos abajo, se agachó, yo me bajé de él y dejé que se tumbara tranquilo, yo me dirigí un momento al río que teníamos al lado para beber un poco de agua, desde allí me giré para ver a Cain de una forma muy divertida, tenía los ojos cerrados pero la cola seguía moviéndose como una serpiente. Yo me volví a acercar a donde estaba él, que me explicaba el por qué no volvía a su forma humanoide, poco después bostezó y se tumbó rodeándome y me invitó a descansar en su cola cosa que me entusiasmó mucho y no dudé en aceptar ni un instante, con una sonrisa divertida y unos ojos que decían que yo seguía siendo bastante infantil. Tras colocarme a mi gusto en su cola tan blandita le hablé en voz baja -Me gustaría pedirte un favor si no es mucho problema- yo ya tenía los ojos cerrados, por lo que no sabía si él me miraba o ya estaba dormido -Me gustaría que no me hablaras de usted... soy simplemente Silya- dejé un poco de tiempo para luego añadir -Es que me hace sentir que soy una señora mayor- le concluí para que supiera el porqué prefería que me hablara de tú o simplemente me llamara por mi nombre, quizás yo tuviera más edad que él y todo, pero prefería seguir considerándome joven.

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25 Re: La guerra de los Mil Años el Mar Jun 14, 2016 8:30 am

Cain / Sessaibushi:
-Nombre: Sessaibushi "Cain" DeepDark
-Edad: 130 años
-Descripción fisica: Su apariencia humana es similar a cualquier otro hombre que puedas cruzarte. Pelo algo más largo de lo habitual, de semblante duro, alto y ligeramente corpulento pero nada muy llamativo. Podría ser desde un soldado cualquiera hasta un panadero o un nómada. Apuesto y caballeroso pero con algo extraño. quizás tan solo un sentimiento de incomodidad cuando su mirada es muy fija o un miedo real a que se acerque. La unica diferencia son las orejas en forma de punta que oculta bajo el pelo.
Tras la rotura del sello, mostró su forma demoniaca. Su fuerza, velocidad y destreza se disparan. El color de ojos se torna ambarino y el pelo se alarga cubriendo su cuerpo. Le salen orejas, hocico y cola. Un lobo espectral ocupa el sitio en que antes había un hombre. Sin embargo, puede volver a su forma humana.
Forma humana

Forma demoniaca completa

-Descripción psicológica: A pesar de ser un demonio, su personalidad y educación lo mueve a ayudar a otras personas, humanos, angeles o demonios, e intentará hacer lo que esté en su mano Esta es una forma de vivir muy amable y generosa, pero él sabe que es egoista, pues más que hacerlo por otros, lo hace como compensación por lo ocurrido, para tener la conciencia tranquila.
Si bien sus poderes aumentan cuando los sentimientos negativos que lo rodean son más fuerte
s, este poder va quémandolo como ponzoña venenosa, volviendolo fuerte pero malvado. Por supuesto, no le gusta en absoluto la sensación de estar usando a los demás como canalizadores, por lo que busca liberar su propio poder sin que nadie tenga que odiar, matar o herir a otros. Solo tiene cariño por tres cosas, que lo acompañan en su viaje y de las que jamás se separa: Las espadas que s padre le regaló y una foto que tiene de su familia cuando aún estaban todos.
Conoce su apellido real, pero no tiene cariño ni curiosidad por establecer contacto con sus abuelos, lo que sus padres le contaron fue más que suficiente para que todo el interés que sentia por esos demonios desapareciese.


-Historia: En el mundo de los demonios, conocido como Infierno, no es extraño conocer el enlace entre dos demonios unidos por el interés paterno de aumentar su honor, orgullo y renombre. Allí donde la desolación y los sentimientos amargos son el pan de cada día, cuanto más poder se tiene, mayor respeto corresponde a la familia. Aunque las cosas han cambiado un poco, esta fue la razón de que Learty, una joven de la conocida familia demoníaca Rivernigth, huyera de lo que sus padres habían preparado para ella, de la mano del apuesto sirviente que vivía con ellos.
De esta aventura por los mundos, un amor dio paso a la relación clandestina de ambos jóvenes, que viajaron por el Infierno y la tierra humana conociendo sus costumbres y a sus gentes.
Veinte años después, el timbre de la mansión Rivernigth sonó con un apremiante tono de alarma. Al abrirse la puerta, la dulce Learty envuelta en lágrimas pidió ayuda. La guerra habia estallado en el mundo humano y los habia cogido en medio. Ni el avanzado estado en que se encontraba el embarazo de la chica, ni sus heridas o la presencia del marido de esta, herido gravemente, casi inconsciente, ablandó el corazón de sus padres, que cerraron las puertas fingiendo no reconocerla.
Obligandose a ser fuerte, Learty volvió al mundo humano con su marido. La casa era todo lo que tenian y desde ese momento decidieron dejar atras el apellido de ambos y comenzar la segunda parte de su aventura siendo la familia DeepDark, sin honor, sin conocidos, sin nada.
El doloroso parto tuvo lugar en el mundo humano, la madre quedo exahusta, por lo que Crypthorn tuvo que utilizar todos sus conocimientos en espadas, magia y la fuerza de la que disponia para proteger a su mujer y a su hijo, Sessaibushi, el nombre del hermano fallecido de Cryp.

Tras la recuperación y el encuentro de un lugar donde vivir, cuando el pequeño Sessai cumplia los tres años, sus padres tomaron la decision mas dificil. Al serle imposible ocultar su energia demoniaca, los humanos se sentian agresivos hacia el pequeño. Debian protegerlo. La forma mas segura para todos era aprovechar que los ojos del pequeño tenian un color humano para sellar su potencial y que, a ojos ajenos, fuera un niño humano como tantos otros, hasta que llegase la edad en que fuera capaz de cuidarse.
Para evitar que estuviera completamente indefenso, su padre le enseñó todo lo que sabia sobre el manejo de espadas, reconociendo que Sessai era muy bueno en el manejo de estas, llegando a usar dos y superar a su padre a los 60 años (aparentando de 16). Por su parte, Learty no queria enseñarle nada de poderes demoniacos, por lo que solo le contaron la verdad, evitando contarle lo que pudiera asustarlo.

Ajeno a ellos, la guerra avanzaba y cuando la familia se pensaba segura, un giro los separó, dejando al chico con su madre y al padre desaparecido. Delante de él, un ángel confundido atravesó a su madre con su propia arma. Nadie Tras nada, pero el sello que mantenia al demonio de Sessai oculto se rompió, liberandose. La cara del chico se alargó, sus dientes crecieron y cayo a cuatro patas. Un enorme lobo demoniaco de pelo morado claro y negro miraba a los hombres con ojos ambar, llenos de lagrimas. De un mordisco, enloquecido por el dolor de la perdida, mato a aquel que tenia mas cerca. Uno tras otro, todos mueron entre sus fauces, y solo el angel, que habia salido antes de que Learty muriera, estaba vivo. 
La consciencia de Sessai estaba apagada, y su moral y etica se habia quedado encerrada bajo los recuerdos de la reciente muerte de su madre. Sin ver nada, las muertes continuaron durante un rato, todo aquel que le atacaba, era despedazado, fuera quien fuera.
Nadie parecia capaz de pararlo, pero un lobo similar, de un color mas apagado pero de tamaño mayor consiguio tumbarlo. Mientras Sessai se revolvia, ambos, padre e hijo, volvian a su forma humana. No hicieron falta palabras, Crypthron lo sabia. Su esposa, la madre de Sessai, habia muerto. La sangre emanaba el olor de la desesperacion que intentaba ocultar de su hijo.
Sus caminos tardaron aun 1 año en separarse. Cuando una pista del angel causante de todo aquello hizo que Crypthorn olvidara su camino, las nuevas enseñanzas a su hijo para ayudar a su despertar repentino y ahogar el dolor de la perdida, para guiarse por la venganza en la que jamas habia pensado. La peticion de Sessai de que no lo hiciera tardo en hacer efecto, un par de semanas siguiendo al hombre, apagaron la llama del odio.
Si bien el poder de Crypthorn y Sessaibushi era cada vez mayor por la desesperacion de los humanos, ninguno queria seguir lo que su raza solia escoger. Aquel mundo era el que su madre habia escogido, en el que habian vivido durante tanto tiempo y donde ella habia muerto. En un viaje a la tumba de Learty, padre e hijo sabian el siguiente paso. Aventuras separadas, necesitaban pensar, digerir lo ocurrido. Crypthorn partio al anochecer en direccion norte. Sin despedidas, llantos o mentiras. Solo una promesa de reencontrarse cuando sus almas estuvieran recuperadas.
Seis años después, el dia a dia de Cain, el nombre humano que Sessai adopto por ser mas facil que el real, se basaba en ayudar a aquellos que lo necesitaban, a la fuerza si era necesario.

-Gustos y disgustos:
 +Las noches de luna llena
 +Ayudar a la gente
 +Su poder demoníaco cuando esta bajo control
 +Carne
 +Las noches con luna llena
 -Matar por error
 -Descontrolarse
 -Quedarse bloqueado
 -Pescado

-Poderes: En forma demonica tiene la capacidad de volar sin necesidad de alas, moverse de forma veloz, respirar y moverse por zonas contaminadas, comer comida cruda...

-Extras: Sus padres escogieron un apellido nuevo para su familia, evitando asi dañar de alguna forma a la familia de la chica.
Entre sus ropas esconde una vieja foto de sus padres con él de niño, cuando sus poderes estaban ya sellados.
Le gusta ser un demonio, no odia su naturaleza, a pesar de arrepentirse de lo que hizo.
Tanto mi pulso como la respiración me habían vuelto a su ritmo normal despues de unos minutos tumbado. No tendría problemas para seguir, pero al parecer la prisa de Silya no era tan urgente como para continuar viajando de día, dándonos un tiempo para poder descansar.
-Me gustaría pedirte un favor si no es mucho problema -La miré con un ojo, de nuevo, parecía realmente cómoda en mi cola, como si llevase usándola de cama toda la vida. -Me gustaría que no me hablaras de usted... soy simplemente Silya -Me reí, no me había fijado que hablaba así, no lo hacía a proposito, simplemente era mi educación.
-Disculpa, deformación profesional -bromeé, aunque despues coloqué la cabeza como la tenía y continué -Mi padre me educó tratando a todo el mundo de usted hasta que me pidan lo contrario, decia que te ganas menos broncas asi que al reves... Aunque a mi madre le exasperaba -Fueron buenos tiempos... pero ya habían pasado. Mi madre por fin descansaba tranquila y mi padre, probablemente, iba a visitarla a menudo.
-Mm... Quizás debería visitarla... el pueblo no queda muy lejos -comenté en voz alta, a pesar de estar hablando conmigo mismo. Intentaba no mover la cola para que Silya no se cayera, pero era dificil, sobre todo cuando comenzaba a dormirme. Con la misma, levanté a la chica y la eché sobre mi cuerpo, aún cubierta sin problemas por mi gran envergadura, con un colchón similar donde dormir, pero dejandome libre la cola, que utilicé parataparme los ojos y a ella el cielo, ya que, cuando amaneciera, os molestaria.
-Espero que no te moleste tumbarte ahi... -Le dije mirandola con un ojo y después me dispuse a dormir. sin duda en ese sitio estaría más resguardada y cómoda.


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