La Mazmorra Gris
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• LA REUNIÓN DE LAS ROSAS • [ROL]

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1 • LA REUNIÓN DE LAS ROSAS • [ROL] el Dom Abr 22, 2018 9:40 am

Recuerdo del primer mensaje :



Historia:

Dorian Dumont, mejor conocido como “Le Conde”, es el único heredero de Black Diamond Corp., una empresa petrolífera multimillonaria, dueña de múltiples plataformas en cada rincón del planeta. No hay información disponible acerca de él, y lo poco que se sabe son sólo rumores incomprobables. La única noticia que se tiene de éste misterioso personaje cada año es la fiesta que realiza en su mansión. 
Los invitados han sido mantenidos en secreto con la misma discreción que su anfitrión, al igual que el motivo de cada reunión. Nadie parece demasiado preocupado en descubrir los secretos que encierran los negocios de “Le Conde”, pues ha destruido a cada individuo que se ha interpuesto entre él y sus intereses. 


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Apenas unos kilómetros de distancia separan a las receptoras de una misteriosa cadena de e-mails que se ha dispersado por internet.
Su contenido puede no resultar extraño, pues sólo se trata de una oferta para unas pequeñas vacaciones en un pueblo casi desconocido. ¿El atractivo principal? L’Fontaine de La Vertu. Una fuente que promete cumplir cualquier deseo que le sea pedido, si se desea desde lo más profundo del corazón. Un vídeo con testimonios verídicos de personas a quienes le han sido concedidas sus peticiones acompaña la publicidad del viaje.
Los tickets son sumamente baratos, al igual que la estadía. Y la promesa de devolver el total del dinero abonado en caso de disconformidad con cualquiera de las condiciones del viaje lo hace aún más tentador. Sólo un click y una llamada telefónica bastarán para hacer la reserva. Lo que ninguna de ellas sospecha es que aquel e-mail no ha llegado al azar. Todas son vulnerables. Todas son un objetivo.


Casi al mismo tiempo, una inesperada carta ha llegado a los escogidos de ese año. El sello de cera rojiza que la cierra ostenta el grabado de una rosa en el auge de su florecimiento… La distintiva marca no da lugar a confusiones: aquella invitación no debe ser rechazada. 
Recibirla es un honor y un privilegio. Una oportunidad única que pocos han tenido. La secreta tradición se ha mantenido generación tras generación, y si aprecian todo lo que conocen y poseen, asistirán con suma discreción a “La Reunión de Las Rosas”. 
Lo que ellos ignoran es que el nombre de “Le Conde” ha sido recientemente vinculado a una cadena de misteriosos e impactantes secuestros que se repiten cada año desde hace casi una década y están a punto de hallar la respuesta. Pero puede que sea mejor seguir el juego, pues quien está detrás de esas desapariciones se encuentra muy cerca de ellos, y hará todo lo que esté a su alcance para que no se sepa la verdad.




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Cupos Femeninos aka "Team A" (3/4)
♤ Amy ♤
♡ Amelie ♡
☆ Angelica ☆
♧  Susan  ♧

Cupos Masculinos (1/4)
◇ Christopher ◇
○ Dimitri ○
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• Personajes •




DORIAN DUMONT:

Nombre: Dorian Dummont aka “Le Conde”
Edad: 35 años
Dorian Dummont  es un hombre de 1,86 m de altura que no aparenta más de 30 años. Empresario multimillonario, único heredero de la empresa de su familia. Su historia es un misterio aún para sus allegados más cercanos. Tez ligeramente bronceada, musculatura definida, hombros anchos y andar elegante. Su aura emana seguridad y despreocupación. Siempre viste trajes hechos a medida y zapatos de cuero. Obseso del control y el orden, no hay detalle que escape a su afilada observación. Ojos color hazel claro, distantes y fríos. Jamás recibe un “no” como respuesta.
Color de roleo: b5a058
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MILO PEIROT:

Nombre: Milo Peirot
Edad: 24 años.
Milo es un joven de 24 años y 1,79 m de altura. Contextura delgada y atlética. Semblante inexpresivo, cabello negro azabache. Rara vez se le oye articular palabra. Fue abandonado junto a su hermana cuando tenía 9 años y ella 5, y acogido por Dorian Dummont. Su lealtad a él es absoluta.  Viste siempre de negro, traje y zapatos. Sus ojos son de una extraña tonalidad caoba que los hace parecer rojizos a la luz intensa. Le gusta leer. Tiene una gata negra, llamada Isabella. Cumplirá y hará cumplir cualquier orden que le sea impartida, sea cual fuere.
Color de roleo: b1808f



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CECILLE PEIROT:

Nombre: Cecille Peirot
Edad: 20 años.
Cecille es una joven de 20 años, de figura esbelta y delgada. Sus movimientos son siempre gatunos y sensuales. Es una mujer venenosa y malévola. Consigue lo que quiere utilizando la seducción y su cuerpo como armas principales. Fue abandonada junto a su hermano cuando tenía 5 años y él  9, y acogida por Dorian Dummont. Su lealtad a él es absoluta. Utiliza vestidos provocativos al cuerpo, maquillaje fuerte y tacones. Sus ojos son grises y su cabello largo casi hasta la cintura. Adora el lujo y la exclusividad.
Color de roleo: A080b1


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• COMIENZO •


TEAM "A"

El atardecer rojizo tiñe los tejados del pintoresco Vernier. Es un pueblo pequeño, de no más de 1500 habitantes, rural y ubicado a casi 200 km de Gordiens, departamento de Vaucluse. Sus callejuelas de pedregón antiguo y grisáceo han sido transitadas día tras día por viajeros de toda edad y procedencia. “L’Font de La Vertu” es el atractivo principal, visitada constantemente por turistas que buscan esperanzados la oportunidad de ver cumplidos sus deseos a través de sus aguas. Es una formación de piedra natural que emerge a mitad de la plaza principal de Vernier. La falla geográfica no parece tener explicación científica, con lo cual se le atribuyeron condiciones mágicas que no hicieron más que acrecentar su popularidad. Aparte de la fuente, hay un parque de diversiones con múltiples juegos y una feria artesanal que abre cada noche a partir de las 19:00 hs para entretenimiento de los visitantes.

Ubicado a escasas cuadras de la plaza principal y la feria, el Hotel “Les Marroniers” pareciera ser el alojamiento predilecto de los turistas. Cuenta con 19 habitaciones, económicas o clásicas, de unos 11m². Sus instalaciones disponen de TV de pantalla plana, nevera, baño privado con ducha o bañera, conexión inalámbrica a internet, cafetera, tostadora y hervidor de agua. Algunas incluyen sala de estar. Las fotos de aquel mail publicitario le han hecho bastante justicia al lugar, aunque en persona quizás se nota más deteriorado, producto de la antigüedad del edificio. Éste está íntegramente decorado de manera rústica, sin lujos ni excedentes. Al llegar, los ocupantes deben registrarse en la recepción con su identificación – original y fotocopia, menores de edad con autorización firmada por sus padres o tutores – y cupón de descuento impreso, luego son dirigidos a sus correspondientes reservas.



Otras locaciones


Cafetería “Pont d’Avignon”

El lugar para la gente inquieta por desayunos clásicos, hechos como en casa, jugos y tizanas naturales, café y café helado, comidas ligeras pero con aires de mundo y, lo que le da un pico de personalidad: una mini sala de cine. Brinda excelentes opciones a precios accesibles y hay películas toda la semana en distintos horarios, tanto nacionales como extranjeras. 



Tienda de recuerdos “Le Cube”

El lema en la cartelera reza “Tenemos lo que necesitas”, y es cierto. Casi 50m² de góndolas repletas de todo lo que puedas imaginar aguardan a quien esté buscando tanto objetos de diseño como utensilios corrientes. Sus paredes están repletas de cuadros, relojes, colgantes y demás elementos de decoración. Quizás no sea de lo más barato de la zona, pero lo que hallarás será único, exclusivo y original.




Tienda de libros “Pendulum”


En “Pendulum” usted encontrará un amplio y diverso catálogo de libros. Novelas, cuentos, poesía, profesionales, infantiles y juveniles, historia, economía, jardinería y mucho más. El lugar fue montado sobre la fachada de un antiguo teatro y ofrece una amplia y silenciosa sala de estar con taburetes y propuestas de cafetería tradicionales. En una esquina hay un piano y los jueves por la tarde suelen tocar música clásica.


¿Dónde empezar?

Pueden ir donde les plazca. Tienen tres lugares para elegir. Vernier es un pueblo pequeño donde todos se conocen entre sí y saben reconocer a los extranjeros. Hagan lo que quieran y traten de no poner en riesgo su vida.


TEAM "C" (CABALLEROS)

Tendrán que esperar un poco más. 

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• INFORMACIÓN GENERAL •


1. TENER EN CUENTA QUE ESTE ES UN ROL DONDE LOS PERSONAJES SUFRIRÁN FÍSICA Y PSICOLÓGICAMENTE. Habrá partes que quizás no puedan ser jugadas dentro de este foro. La decisión de revelar contenido queda completamente bajo la responsabilidad del jugador. Sugiero discreción. Si alguien precisa más información, enviar MP. Sus inquietudes serán respondidas a la brevedad.

2. Cada jugador tiene TOTAL CONTROL sobre los datos de su personaje. Cada uno de ustedes tiene la libertad de decidir cuánta información desea ocultar a los demás. Enviarme un MP con los detalles que no se hayan colocado públicamente en la ficha.

3. Son libres de abandonar el rol si éste no cumple con sus expectativas. Enviar MP para acordar una resolución acorde a su personaje.


Bienvenidos a La Reunión  de Las Rosas.





Última edición por Leidana el Dom Mayo 06, 2018 10:56 am, editado 2 veces


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26 Re: • LA REUNIÓN DE LAS ROSAS • [ROL] el Mar Mayo 01, 2018 7:23 pm

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♧  Susan  ♧

La pintoresca fachada de estilo francés recibe a los visitantes, iluminada cálidamente por los tenues faroles de la avenida principal. Al parecer, “Pont D’Avignon” es un lugar bastante popular entre la juventud de Vernier. La decoración en general tiene aires neo-vintage, con muchas plantas en macetas de colores colgando de las paredes, réplicas de cuadros famosos y un pequeño patio descubierto con una fuente de piedra tallada. La cafetería posee prolongadas mesas comunitarias de madera y una extensa barra con banquetas que recorren todo el largo del local. El aroma a café tostado se percibe en el aire de un ambiente relajado y divertido, en donde todos parecen hablar con todos. Las mesas están abarrotadas de gente y ya no parece haber espacio disponible frente a la barra, tampoco en el deck del patio. 
Hacia el fondo del café, la pared blanca sirve de pantalla para la proyección de diversas películas y, a diferencia del resto del lugar, las mesas son pequeñas y redondas. Es el único sitio donde hay un par de asientos vacíos. Esa tarde, la famosa Holly Golightly camina por las calles de Nueva York en su icónico vestido negro, tomando café y admirando las joyas de una vidriera, en una de las reconocidas escenas de “Desayuno con Diamantes”, obra cumbre de Truman Capote.  La sala mantiene el silencio casi en su totalidad, respetando la reproducción de la película. 
En una mesa sobre la derecha, un joven de unos 24 años. Lee tranquilamente la sección de negocios del periódico que sostiene entre las manos y cada tanto da sorbos a la pequeña taza de expresso que tiene delante de él. Sus rasgos finos están acompañados por una mirada cristalina y serena. Lleva una camisa color caqui, pantalones de vestir negros y zapatos de cuero, perfectamente lustrados. El asiento frente a él está libre.
En una mesa sobre la izquierda, una joven de tez pálida escribe frenéticamente en su celular, con una sonrisa en el rostro. Lleva el cabello castaño recogido en un despreocupado rodete detrás de su cabeza, y el flequillo le cae ligeramente despeinado hasta la altura de las cejas. Sobre la mesa tiene un enorme vaso de té helado y una porción de cheesecake a medio terminar. El asiento frente a ella está libre.

DERECHA:

IZQUIERDA:



♤  Amy  ♤

Al oír que la llamaban desde debajo de la tarima, Sasha se giró y miró con cara de pocos amigos a la peliazul, pero luego de inclinarse para escuchar lo que decía, una sonrisa malvada se dibujó en su rostro. Claramente había dado en el clavo con lo de la cerveza.
- Tenemos un trato.
Acto seguido se levantó y se acercó al micrófono.

- Buenas noches a todos los presentes y gracias por haber venido. Hoy quiero dedicar el show a una persona muy especial. – hizo una pausa, tras la cual sus ojos se posaron sobre el pelinegro.  Hablaba con voz aterciopelada y sensual. - ¿Philippe?


¿Cómo describir el rostro del muchacho? Se levantó de su asiento como si tuviese un resorte en el trasero y caminó a paso robótico hacia el escenario, dejando atrás a un Eugene que se retorcía de risa sobre la mesa y un Brandon que se agarraba la cabeza, visiblemente preocupado por el lío en el que se había metido. Subió al escenario con ayuda de un hombre inmenso y con barba, que parecía estar poniendo a raya al público a un costado de la tarima. Al llegar éste a su lado, Sasha lo rodeó con un brazo y le susurró algo al oído, tras lo cual él respondió de la misma manera. La cara de la chica cambió de neutralidad a asombro, hizo un gesto a su bajista para que le cediera el lugar a Philippe y éste se posicionó para comenzar a tocar junto con ellos. Una vez todos listos, la muchacha tomó nuevamente el micrófono.

- Bienvenidos, mi nombre es Sasha y esto es “Hash”.
El conteo de la batería cortó el aire y la música comenzó a sonar, volando el techo del lugar. La banda cuenta con claras influencias de blues, grunge y hard-rock de antaño, acompañados de la voz agresiva de la vocalista, lo que hace una combinación digna de tener en cuenta y claramente popular entre un público que no escatima aplausos y ovaciones a los artistas.
Frente al escenario, un grupo de metaleros hace pogo al llegar el primer solo de guitarra, atrapando a Amy en medio. Para su suerte, alguien la toma con firmeza del brazo y la extrae de entre el tumulto de inmensos hombres que parecía estar dispuesto a aplastarla.

- ¿Te gustan las emociones fuertes? – el rostro de Dylan se coloca cerca del suyo, quitándole un mechón azulado del rostro empapado en sudor. – Eres un peligro… - ríe el muchacho, tras lo cual la conduce a la mesa en la que se encontraban los demás.  
Al verla regresar a la mesa, Brandon le dirige una mirada de derrota.
- Tengo que admitir que la has hecho de maravilla… - confiesa. 
- Sabía que tenías más chances. – termina Eugene con una sonrisa. – Muy bien, hora de pagar, Brandon. Vengan esas pintas gratis.
Ambos muchachos se dirigen a la barra, con lo cual Amy queda a solas con su salvador. Éste le extiende un vaso de cerveza oscura y de ligero sabor ahumado. Da un sorbo al suyo y la mira de reojo, con malicia.

- Con que “impresionantes ojos celestes y aspecto rudo”… - sonríe.



Máster escribió:
Notas:


- La barra está repleta, por lo que Eugene y Brandon tardarán en regresar.
- Philippe no parece tener intenciones de bajarse del escenario ni devolverle el instrumento al miembro original de la banda, quien lo fulmina con la mirada desde una esquina.
- Las chicas de la mesa contigua han desaparecido. En su lugar, un hombre de barba y cabello largo, atado en una cola de caballo, pareciera estar acosando a una muchacha pelirroja y risueña con aspecto de quinceañera.






DYLAN:

Brandon:

PHILIPPE:

EUGENE:

SASHA:



♡  Amelie  ♡



El hombre de la caseta tomó el dinero de inmediato y se lo guardó en el bolsillo de sus demacrados y grasientos jeans. Les tendió dos rifles iguales de aire comprimido y algunas municiones. Luego quitó la manta del blanco a atinar. Era la silueta de un hombre, cada parte de su cuerpo estaba delineada de un color diferente y tenía un valor que rondaba desde los 10 puntos a los 70 y a los 100. Menor era el tamaño de la superficie a atinar, mayor el número de puntos obtenido por darle. Ojos y corazón eran las zonas más pequeñas y las únicas que valían 100 puntos.

- Son diez disparos cada uno. – informó con desgano mientras se rascaba la barbilla. – Podrán canjear sus premios dependiendo la cantidad de puntos que junten. – dijo, señalando el lateral del cual colgaban diversos peluches y otras tonterías. ¿Lo más difícil de conseguir? Una pequeña cámara vintage de fotos instantáneas que valía mil puntos, seguido de un gran conejo de peluche con galera y una rosa, que valía setecientos. 

- Te has equivocado al retarme. – le sonrió Fred. – Soy el mejor en esto.

Acto seguido, se posicionó y disparó el primer tiro, dándole al monigote de papel en el ojo derecho, luego se giró a mirar a Amelia con expresión satisfecha.

- El que consiga más puntaje invita los helados.





Máster escribió:
Notas:

- El hombre de la caseta se ha hecho a un lado y anota los puntos conseguidos en un papel. Cada tanto, estudia a Fred con resignación en la mirada. 

- Georgiana y Ashanti  han desaparecido de la vista de ambos, lo màs probable es que se hayan ido hasta la recepción de “XtremePaintCombat” para anotarlos a todos antes de que cierren las inscripciones.

- La mira de tu rifle está torcida.



FRÉDERIC:
GEORGIANA:
ASHANTI:



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☆ Angélica ☆

Era una noche hermosa y estrellada. La luna brillaba radiante en el cielo y el silencio sólo era interrumpido por la música que provenía de la fiesta y algún que otro auto pasando esporádicamente por la calle. Casi no había lugar para estacionar, debido a la cantidad de vehículos aparcados en todo el largo de la cuadra. Una tenue brisa revuelve el cabello de Angélica. Debían ser cerca de las 2 de la mañana y comenzaba a hacer frío. Ya habían pasado 40 minutos desde que decidió salir a esperar afuera.
- Angie…
 Una voz femenina extrajo a Angélica de su lectura. Frente a ella, Allie la observaba con una sonrisa de oreja a oreja. La tomó de la mano y la ayudó a levantarse.
- Ven. Ian me dijo que se ha quedado sin batería en el móvil y no tenía cómo avisarte que te esperaba en la esquina. Peter le ayudó a salir por la puerta lateral de la casa. – comentó, entre risas. – ¿Puedes creer que aún están buscándole? – dijo, haciendo referencia al grupo de chicas que lo habían atosigado gran parte de la noche, si no había sido toda.
La condujo dos domicilios hacia la izquierda, hasta llegar a la entrada de una inmensa casa con fachada de ladrillo a la vista y techo de teja colonial. Se notaba la mano experta de un parquista en la armoniosa disposición de las vegetación sobre el jardín frontal. Un Volvo XC90 negro y con vidrios polarizados descansaba sobre la caminadora. A pocos metros, la atlética figura del muchacho se deja entrever bajo las sombras de los árboles, mientras el viento mece sus copas sutilmente haciendo que la armadura centellease bajo los aces de luz que le alcanzaban. 
- Ahí está. – le susurra Allie con emoción. - ¡Vamos! ¿Qué esperas?
Ian está de espaldas, apoyado tranquilamente sobre uno de los autos estacionados. Juega con algo pequeño entre sus dedos y  no pareciera haber notado la presencia de Angélica hasta que ella está lo suficientemente cerca. Cuando el muchacho finalmente gira en su dirección, la muchacha se encuentra con el rostro de Peter.
- Lo siento, Angie…
La chica es inmovilizada desde atrás con firmeza por un brazo fuerte que le coloca un pañuelo sobre el rostro, tras lo cual el panorama se obscurece.
El motor del Volvo aparcado sobre la caminadora se enciende.
 

• Fin de introducción •


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27 Re: • LA REUNIÓN DE LAS ROSAS • [ROL] el Miér Mayo 02, 2018 1:09 pm


Amelia Rouge Laurent:

Nombre:Amelia Rouge Laurent

Edad: 17

Personalidad: Su cara siempre suele reflejar una sonrisa, es una persona bastante tranquila y reflexiva, eso no quiere decir que no tengas sus arranques de rabia, es una buena estratega en sus juegos de airsoft.

Descripción física:

Amelia es una muchacha con una estatura dentro de la media de 1’62, con una complexión delgada pero atlética ,aunque sus ropas habituales puede dar pie el error de que aparezca una niña frágil.
Su piel tiene un tono blanquecino que solo se ve estropeado por dos lunares colocados estratégicamente en su hombro derecho y por una pequeña cicatriz ( 8cm) que recorre su muslo izquierdo por la parte lateral a causa de un alambre colocado en un mal sitio en una partida haciendo que tuvieran que ponerles unos pequeño puntos, pero esta no es muy pronunciada.
Haciendo contraste a su piel Lleva orgullosa una media melena de color negro azabache  la cual cuida como un tesoro, su rostro delicado se ve completado por unos grandes ojos de color azul intenso adornados por unas largas pestañas.
Tiene una pequeña nariz y unos labios finos.
Su indumentaria habitual suele constar habitualmente de unos zapatos altos, bien sean cuñas,taco chino o wedge, una falda de pliegues o de plato(?) y una camisa . Aquello suele ir acompañado de medias de todo tipo, tirantes… aunque rara vez usa pulseras, anillos, pendientes o collares.
Tampoco le importa usar jeans y sudaderas pero no suele hacerlo.
Sin embargo tiene toda una indumentaria aparte para el campo de batallas y los entrenamientos que consta de deportivas y botas militares, pantalones, chaquetas, camisetas y todos los complementos imaginables de aspecto militar, incluyendo gafas, cascos y chalecos “antibalas”.
A pesar de ir vestida de forma femenina es una negada para el maquillaje, no le gusta y no va mas haya de utilizar de vez en cuando alguna crema hidratante o algún exfoliante.




Spoiler:
Historia:
La pequeña Amelia fue adoptada cuando todavía era un bebé, su núcleo familiar consistía en dos mujeres , Marta y Susan, que tras mucho pelear contra el mundo consiguieron adoptar a una pequeña niña que las derritío con su mirada curiosa.
Su infancia fue feliz y llena de alegrías, sus madres era todo lo que podía pedir , justas y rectas cuando tenían que serlo y agradables y cariñosas el resto del tiempo.
Siempre la animaron mucho a seguir sus propósitos y no tardaron en darse cuenta en que la niña adoraba leer así que su hogar se llenó de libros e historias. Cuando la pequeña Amelia ya tuvo 5 años comenzaron a acudir a un campo de airsoft, allí Marta con sus amigos y equipo ganaban competiciones amistosas contra gente que iba y venía, la pequeña niña era la delicia de todos mientras correteaba por el campo de descanso mientras Susy hacia la barbacoa para después del combate. Allí fue donde encontró su afición por la fotografía pues por mucho que insistiera sus madres no la dejarían participar en el juego hasta que no cumpliera al menos 14 o 15 años.
Cuando cumplio aquella edad le falto tiempo para arrastrarlas a comprar su equipamiento y sus armas, y después de la primera partida quedó tan enamorada de aquel juego como de sus libros.
Poco a poco se fue haciendo mayor e ingresó en la universidad, justo en la que ella quería aunque no tenía la mejor nota de todas había conseguido plaza y había podido irse con su amiga de siempre. Sintió mucho el tener que mudarse lejos de sus madres pues la universidad estaba en el centro y ellas vivían en un pequeño pueblo, pero aquello sería toda una aventura.
Con su amiga de siempre buscaron un piso y se instalaron con una tercera chica, aquella muchacha resultó encajar perfectamente con ellas y se hicieron rápidamente amigas, ahora ella trabaja a tiempo parcial en un Mcdonalds para pagarse la carrera y en parte sus caprichos.
Un buen dia le llega un e-mail extraño, lo revisa por si fuera algún trabajo de la universidad pero al ver que solo era publicidad estuvo a punto de borrarlo pero una imagen tremendamente bonita llamó su atención.
La chica decidió leer aquel mensaje al completo y aunque no se fiaba después de hacer alguna que otra investigación con lo poco que encontró en internet decidió que no podia ser un timo, y que aprovechando que no tenia examenes… ademas se parecía tanto al libro que estaba leyendo… no pudo evitarlo y al final de la noche hizo su reserva.

Gustos:

  • Los libros
  • La reposteria
  • Los gatos
  • La hipica
  • El senderismo
  • La fotografia
  • Las armas y el airsoft

Disgustos:

  • La gente demasiado ruidosa
  • Tener que alzar al voz para que la escuchen
  • El desorden y el caos
  • Las ardillas
  • El alcohol
  • Los borrachos
  • Los gansos (cree que son malos)

Miedos:

  • Que no hagan daño ni ningún mal a su familia y amigas.
  • A morir
  • A los fantasmas  
  • Le aterroriza viajar en barco


Observaciones/Extras: Le encanta leer, sobretodo fantasía, no es de extrañar que tenga un amor platónico con alguno de los personajes de sus libros, una vez termina un libro tiene que esperar unos días antes de empezar con otro, es como un ritual suyo de “luto” . También le encanta la fotografía para plasmar esos sitios encantados que suele visitar con sus compañeras de piso.
Estudia historia del arte

Color de roleo: #c3d69b

El hombre del tenderete no tardó en tomar el dinero que deje en la mesa y en darnos dos rifles, mire el mío mientras el destapaba los blancos, estas cosas solían estar trucadas y giradas , ahora debía saber hacia qué lado estaba desviado, o quizá fuera la mira.
El señor informó que teníamos diez disparos y que depende de los puntos que consiguieramos juntos podriamos coger un premio. “Diez disparos…” pensé , así que solo podría puntuar con 8 pues los otros dos tendría que averiguar hacia donde estaba girada.
Apenas mire los premios pues lo que me interesaba era disparar y calentar, entonces levanté la cabeza cuando Fred hablo diciendo que me acababa de equivocar retandole y con su primer disparo atravesó el ojo derecho de la diana, fruncí el ceño mirándolo fijamente mientras me observaba con expresión satisfecha y decía que el que consiguiera más puntos invitaba a los helados.
-Me va  acostar mucho perder a propósito para que me invites a un helado- bromee , apunte de forma correcta aunque se me daban mejor los blancos en movimiento pero estuve mucho tiempo disparando estática de niña, me fije en la mira y seguí el cañón hasta la punta, negué con la cabeza, la mira estaba ligeramente desviada .
Separe un poco las piernas para mayor estabilidad y cargue el primer disparo posicionando mi arma de manera que no tuviera que usar la mira, aquella posición me hizo pensar en mis madres ...seguro que tendría 42789 llamadas y 697 whatsapp, me centre en el primer disparo y después de atinar en el corazón saqué mi teléfono.
-Perdona - mire a Fred un segundo y como esperaba tenía 32 llamadas perdidas y 17 mensajes, tecleé rápidamente un “ya llegué hace rato, lo siento, me quede dormida , estoy bien, os quiero” a mis madres y volví a mirar a Fred.
-Listo- dije mientras volvía a apoyar mi arma. - Es una pena que todos vosotros viváis tan lejos de mi ciudad, me encantaría teneros en mi equipo de airsoft- Le admití recargando el arma de nuevo.- La verdad que es muy raro - dije razonando en voz alta y es que al igual que leer me absorbía y no me dejaba pensar disparar hacia que templara los nervios y pensara con la cabeza fría .- Nunca he coincidido con gente con..-pensé un segundo volviendo a disparar .. blanco en el riñón - tanta afinidad conmigo, os gusta el arte , la música, las armas- recargue de nuevo y mire a Fred, le sonreí.

-Una pena que estudie tan lejos, si no me quedaria aqui- bromee sonriéndole.- Si todos son tan buenos disparando será un apartida genial- Sentencie con ilusión en la voz, no solía encontrar a tiradores tan buenos, aunque en estos juegos también contaba el sigilo, la rapidez y la estrategia claro.

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28 Re: • LA REUNIÓN DE LAS ROSAS • [ROL] el Jue Mayo 03, 2018 1:48 am


Spoiler:

Nombre: Susan Stannon

Edad: 17 años

Personalidad: callada y taciturna, suele ser rebelde cuando no se hacen las cosas a su manera. Heredo el caracter de su padre y la determinacion de su madre. Tipica niña criada en cuna de oro.

Descripción física: cabello negro y lacio, ojos color gris, piel blanca casi palida, usa siempre unos lentes grandes y redondos. Estatura 1.60 ~

Historia: 
Unica hija del ministro de un empresario de Inglaterra, desde pequeña tuvo todo lo que una niña de su edad podria desear. Pero no a sus Padres ya que ambos solo estaban en casa en las noches y raras veces los fines de semana. Crecio entre sirvientas y niñeras, con la unica compañia de sus libros. A los 14 recibio una beca para la universidad por sus calificaciones pero lo rechazo ya que no queria convertirse en alguien como su padre. El dia de su presentacion en sociedad, comprendio que no queria una vida predescible como la de su Madre. Aun si eso implicaba dejar todos los lujos que su padre podria ofrecerle. Rechazo a varios pretendientes por tal motivo y se dedico solo a sus estudios en el primer año de Medicina. Esperando si aquella carrera la podria llevar lejos de ahi. 
Recibio el e-mail una tarde mientras revisaba sus calificaciones de la Universidad y decidio asistir aun sin consultarselo a sus Padres, despues de todo ellos estarian demaciado ocupados para escuchar lo que podria decirles.

Gustos:
-libros
-Esquiar en la nieve
-musica clasica
-la pintura
-Tocar el violin

Disgustos: 
-dias soleados
-lugares con mucha gente
-cigarrillos
-arañas
-el ruido

Miedos:
A las arañas, la oscuridad, fantasmas.

Observaciones/Extras: jamas tuvo pareja sexual.

Color de roleo:  cc1a70


Cafetería “Pont d’Avignon”

El chofer del taxi me ayuda a bajar las maletas, hace un gento con tu pequeño sobrero despues de que le pago el viaje y vuelve a subir a su auto para perderse entre las empedradas calles del pueblo. Me quedo parada en la entrada de la cafeteria unos segundos pensando que hacer. Estaba lleno, el taxista tenia razon cuando dijo que era muy concurrido. Mi estomago vuelve a rugir y me cubro con mi abrigo tratando de disimular el sonido. Podia oir el ruido de todas las personas dentro conversar y el sonido de la pelicula que se esta proyectando, esperaba poder pasar desapercibida una vez adento. Sujeto mi maletin con ruedas y entro sin pensarlo dos veces.

-Rayos...- 

Estaba muy lleno y yo necesitaba comer algo urgentemente. Paso junto a varios hombres y mujeres que estaban sentados en sus asientos, tratando de no golpearlos con mis maletas y disculpandome repetidas veces por mi torpe caminar. Mi telefono suena y trato de alcanzarlo mientras sigo avanzando buscando un lugar donde sentarme. Se me hace una eternidad encontrarlo hasta que la pantalla iluminada aparece entre todas mis cosas.

>>"Llegaste bien?" <<

-Louis...-  murmuro mientras leo el mensaje de texto. Paro inmediatamente cuando un señor alto y corpulento se para frente a mi con intension de pasar. Me hago a un lado moviendo mis maletas hasta que el desaparece y me quedo mirando dos mesas... 

-Disculpa- pregunto amablemente a una joven que no le quitaba la mirada de encima a su telefono. 

-Te molestaria si me siento? Es que no veo mas lugares vacios y vengo de un viaje muy largo- sonrio nerviosa mientras ella me mira. Mi telefono vuelve a vibrar pero solo lo sujeto en mi mano esperando su respuesta.


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29 Re: • LA REUNIÓN DE LAS ROSAS • [ROL] el Jue Mayo 03, 2018 8:53 am


Spoiler:
Nombre: Amy Hampton

Edad: 18 años

Personalidad:

Amy es una chica de carácter, no le gusta que la molesten y pisoteen. Suele responder de forma agresiva cuando se ve amenazada o ante algún posible peligro, no es una damisela que deba ser rescatada, ella es su propio príncipe azul. Tampoco tiene cuidado con lo que dice, siempre con la verdad y acidez por delante (a menos que seas alguien muy querido por ella, entonces hace el esfuerzo de ser un poco más dulce). Pero ¡hey! que esta ruda actitud no te asuste, ella es muy amigable y de fácil conversación, es muy sobre protectora con la gente que le cae bien y nunca dudará en ayudar en algo cuando sea posible.

A veces puede llegar a ser muy relajada dejando algunas cosas para después. "Si lo puedes hacer mañana, entonces a dormir se ha dicho" frase célebre de ella. Ésto le ha traído algunos problemas en el instituto debido a la tardía entrega de trabajos, pero que esto no te confunda, ella es una chica muy capaz e inteligente, tiene gran inventiva y siempre su mente se encuentra volando creando historias imaginarias o en escenarios para dibujar.

Descripción física:

Es una chica que posee una estatura promedio de aproximadamente 1.60m y una figura delgada. Su piel es de un tono blanquecino y la única característica notoria de ésta es que en su brazo derecho posee un labrado y colorido tatuaje que cubre desde el hombro hasta la muñeca. Posee un lacia y corta cabellera tintada de un brillante azul que va muy a juego con su look de niña rebelde. Su rostro es ovalado y de rasgos bastante femeninos (más de lo que le gustaría).

Su mirada es atrapante y muy expresiva, sus iris son de una tonalidad muy especial, "Del tiempo", dependiendo de la época del año el color varia de un pálido verde hasta un celeste claro. Su nariz es fina y de puente recto, sus labios son ligeramente carnosos y poseen una sana tonalidad rosada.

Su forma de vestir es muy sencilla, sus prendas favoritas son camisetas sin mangas con algún estampado de alguna de sus bandas favoritas, jeans con algún aplique de cadena y botas cortas tipo texanas (o zapatillas en su defecto si hace calor). Como toque final casi siempre utiliza un gorro de lanilla negro para complementar su look.

I'm soo blue:





Historia:

Desde el momento en que respiró y abrió sus ojos por primera vez el mundo supo que ella iba a ser la oveja negra de aquella familia sumamente religiosa compuesta por una perfecta y orgullosa hermana mayor, su estricto padre y su sumisa madre. Desde que tuvo memoria vivió bajo la sombra de Christine (la hermana mayor), alta, delgada, con un rostro angelical y un perfecto y lacio cabello castaño. Sus padres siempre la comparaban con ella y eso le enervaba hasta la médula por lo que desde joven comenzó a adoptar una actitud hostil y rebelde; y el hecho de que sus progenitores intentaran corregirla a través de la religión y con métodos arcaicos de tortura bíblica, eso hacía que su enojo fuera en aumento. Para aliviar sus emociones comenzó a volcarlas en el arte descubriendo así que era bastante buena sobre todo para el dibujo.

Se podría decir que niñez y adolescencia han sido bastante desastrosas. Malas juntas, comenzar a fumar a escondidas, vandalismo y hasta una detención breve en una comisaría. Sus padres creían con fervor que iba a cambiar pero la gota que colmó el vaso fue cuando descubrieron que a la dulce edad de 16 años Amy se había hecho un enorme tatuaje con calaveras en el brazo. Su padre estalló en furia y a pesar de que no la echaron de casa si le cortaron todos los suministros económicos por lo que Amy ahora tenía que pagar para poder vivir bajo ese techo. Al principio tuvo problemas para equilibrar la situación, cuando logró conseguir un trabajo de medio tiempo como camarera en un fast food, tuvo una recaída en notas en el instituto por lo que lastimosamente repitió un año.

La situación era insoportable, necesitaba desesperadamente conseguir suficiente dinero para rehacer su vida lejos de todos ellos ya que se le había muy doloroso tener que convivir bajo el mismo techo con tres personas que ahora no la consideraban parte de la familia. Sobre todo tener que ver que su hermana mayor era exitosa en todo, en su carrera universitaria, en su fabuloso empleo de medio tiempo como recepcionista de consultorio médico, en su belleza, en sus habilidad para tocar el piano, en todo. Pero aún así lo soportaba ¿Por qué? Porque era mejor vivir bajo un techo con gente que era peor que un grano en el culo a que vivir en la calle bajo un puente.

Pero parecía que su vida iba a tener un cambio justo cuando a su email llegó un curioso correo. Se trataba de una vacaciones baratas (realmente baratas) en un pueblito lejano que poseía una misteriosa fuente mágica que concedía deseos a la gente, incluso tenía videos acompañados de testigos de la situación. Ella no creía mucho en esas cosas... pero el precio era llamativo y realmente necesitaba al menos unas cortas vacaciones para desintoxicarse de tanta familia de porquería. Así que sin dudarlo compró los boletos de ida y a pesar de que les avisó a sus padres, estos poco y nada le prestaron atención.

Gustos:
- Su música favorita es el rock y metal. Pero en sí no le molesta escuchar casi ningún género.
- Ama la cerveza negra, si es artesanal mucho mejor.
- Los colores oscuros y de tonalidades azuladas.
- El helado a montones.
- Conocer gente nueva con sus mismos gustos.
- Dibujar y escribir historias.

Disgustos:
- El fanatismo religioso
- Su hermana mayor, le tiene mucho rencor.
- Chicas populares (usualmente son demasiado creídas y eso le cae muy mal)
- Que la obliguen a hacer cosas que no quiere.
- Las cosas demasiado femeninas, no se siente cómoda con tanto accesorio innecesario y cortas faldas.
- Clases de historia.

Miedos:
- Caer en las drogas. Es muy cuidadosa con ese tema, si le cuesta dejar un simple cigarro, imaginen que pasaría si probara algo peor.
- Contagiarse de alguna enfermedad grave e infecciosa.
- Las serpientes. Nunca ha visto una en persona pero sabe que muchas son venenosas por lo que no le agradaría nada encontrarse con una.

Observaciones/Extras:
- Bisexual b*tch
- El color real de su cabello es un aburrido castaño chocolate.
- Se hizo el tatuaje cuando apenas tenía 16 años en una tatuadora clandestina. Por suerte no se contagió de ningún bicho.
- En el instituto tiene notas sobresalientes en arte. Uno de sus sueños sería llegar a ser una buena artista y trabajar en una reconocida tatuadora.
- Kat Von D es su ídolo.
- Yes, virgen. Aunque no lo parezca. Lo único que rescató de la religión es esperar hasta el día de su boda.
- Fuma eventualmente. Trata de dejarlo pero el vicio siempre es más fuerte.
- No cree en Dios tal como lo presenta la biblia cristiana. Tiene su propia visión del más allá y ser todo poderoso.

Color de roleo: # 254d73

/Bar/
~Sasha / Dylan~

*¡Yesss!* pensó victoriosa apenas la castaña del escenario le dijo que tenían un trato. Volteó a observar al grupo de músicos y apenas Sasha mencionó con una voz realmente aterciopelada el nombre de "Philippe", el muchacho saltó como un resorte de su silla y en tan solo un segundo ya se encontraba subiendo el escenario. Amy soltó una sonora carcajada al observar la expresión en el rostro de Brandon quién se agarraba la cabeza sin poder creer lo que había sucedido. Pronto la banda "Hash" comenzó a tocar con Phillipe de bajista, la música era realmente buena y el frente del escenario no tardó nada en llenarse de corpulentos metaleros dejándola atrapada entre brazos musculosos y axilas peludas.

Para su suerte, antes de llagar a asfixiarse o quedar aplastada alguien la tomó firmemente de uno de sus brazos y de un tirón la hizo emerger del tumulto de gente. -¿Te gustan las emociones fuertes?– era Dylan quién le hablaba muy cerca y tiernamente le quitaba un mechón azulado de pelo de su frente sudada -¡Hoy es mi día de suerte!- exclamó contenta la muchacha sin poder creer todo lo que estaba sucediendo. Realizar el viaje si que había sido bien acertado.

Regresaron nuevamente a la mesa, lugar en el que Brandon le dirigió una mirada de pura derrota la cual la muchacha devolvió con puro orgullo. Él junto con Eugene terminaron por ir a la barra para pagar la apuesta dejando a la peliazul a sola con Dylan, aunque para su suerte en la mesa de al lado ya no se encontraban las envidiosas muchachas de antes, ahora en su lugar se encontraba un chico adulto acompañado de una chiquilla de cabello rojizo. Su mirada regresó a Dylan cuando éste le tendió delante un vaso que contenía una oscura cerveza, Amy la tomó entre sus manos y antes de siquiera poder saborearla una frase la descolocó por completo...

-Con que “impresionantes ojos celestes y aspecto rudo”…- ¿¡Cómo!?. Su mandíbula se desencajó ligeramente y sus ojos se abrieron tanto quedando como dos platos -Nooo...- comentó en voz baja para luego comenzar a reír -¿La moza del café? ¡No puedo creer que te haya dicho eso!- seguía riendo un tanto nerviosa ante el hecho de que había quedado expuesta. -Dios mio, no se le puede confiar un comentario a nadie. Tendré que tener más cuidado cuando diga algo sobre tus impresionantes ojos nuevamente- bromeó divertida para luego beber el contenido del vaso. Un suspiro de puro gusto escapó por sus labios, el sabor era de lo mejor, era fuerte y tenía un deje de ahumado. -Realmente es muy buena- comentó dándole otro sorbo inmediatamente. -Deberíamos pedir algo para comer tal vez. ¿Tendrán papas?. Tengo el estómago vacío y no va a ser bonito verme mareada por la vida- dijo entre ligeras risas, aunque si no vendían nada para comer tampoco era el fin del mundo, tan solo iban a tener que acompañarla hasta la puerta del hotel. Nada malo podía pasarle..... ¿Verdad?.


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♥ Hikami-Kun ♥







~Believe in MAGIC~


~ I'm strong, I'm brave, I'M A LION ~
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30 Re: • LA REUNIÓN DE LAS ROSAS • [ROL] el Jue Mayo 03, 2018 4:09 pm


Spoiler:

Nombre: Angelica Baklava
Edad: 17
Personalidad: Su personalidad podría definirse como una Queen. Cree ser la mas en todo, la preferida, la más bonita, que en el fondo solo ocultan sus propios complejos. Aparenta estar por encima de todo, aunque se esté ahogando en un charco de agua. Debido a que viene de un pueblo pequeño donde es la más popular, erronéamente traslada eso al resto del mundo, creyendo que es superior a los demás. Un diva de granja. No es mala persona en el fondo pero el egoísmo gana la mayoría de las veces. En el fondo envidia a aquellos que son auténticos y no fingen para gustar a todo el mundo.
Descripción física:
Spoiler:

Historia: Nació en Atenas, pero nunca llegó a vivir allí, ya que al poco de nacer toda su familia se mudó por motivos laborales a Francia. Terminaron lejos de su tierra natal, en un pueblo portuario de unos mil habitantes, donde al poco tiempo ya se les conocía como "los  griegos". Vivían una vida normal y modesta en el pueblecito, donde nunca pasaba nada interesante.
Con el paso de los años, Angelica se convirtió sin duda en la diva del instituto. Siempre rodeada de amigos, invitada a todas las fiestas e incluso consiguió modelar para la tienda de ropa del paseo marítimo del pueblo, disparando su fama local.
Angelica, como cualquier chica de 17 años con aires de grandeza, soñaba con ir a la capital, donde con su talento y su belleza triunfaria como actriz, o como modelo...o como ella eligiera. Mandaba fotos y audiciones a escondidas de sus padres a todas las empresas de modelos y actores del país, con la esperanza de que la "descubrieran." 
Un día, navegando por internet, le llegó un email bastante tentador. Era su oportunidad de conocer un poco el mundo, aunque fuera dentro del país. Después de consultarlo con sus padres y que estos investigaran todo lo profundo que podías sobre ese lugar y decidir que, al igual que aqui nunca pasaba nada, era poco probable que en ese otro pueblo desconocido pasara algo, le dieron permiso para ir. Con la promesa de llamar cada día y no salir del recinto de la estancia con desconocidos.
 

Gustos: 
-La musica pop
-El chocolate blanco
-Patinar 
-Los animales peludos y pequeños
-Los utensilios de papelería (papel de carta con diseños, sobres bonitos, boligráfos originales...)
-Desayunar gofres los domingos

Disgustos: 
-La Bullabesa (sopa francesa de pescado)
-El olor de las sardinas
-Las matemáticas
-Las piscinas públicas
-Los programas de preguntas
-Los murciélagos
 

Miedos:
-
Miedo leve a las alturas. Aunque puede estar en alto, lo pasa un poco mal y prefiere estar en zonas bajas. A la hora de viajar en avión, se sentara siempre en un asiento sin ventanilla.
-Nictofobia: Nunca puede estar a oscuras. Tiene pavor a la oscuridad. A la hora de dormir lo hace con la ventana abierta y una luz en la habitación. Siempre lleva consigo una linterna de dínamo.
 

Observaciones/Extras:
-Su familia se compone de 5 miembros; Su madre (Tannia) , su padre (Demetrius) , su hermano mayor (Colin), su hermano pequeño (Eryx) y ella.
-Es alérgica a los frutos secos, especialmente a las avellanas.
-A pesar de ser griega, no ha estado alli desde que era un bebé.
-Sabe hablar griego y francés.
-Siempre lleva una linterna de dinamo encima.
-Puede llegar a hacerse 50 selfies al dia.
 

Color de roleo: 09777d 
[FIESTA/????]

La calle estaba silenciosa. De fondo podía oírse el ruido de la casa, pero parecía lejano aunque estuviera a menos de 200 metros de la fiesta. Ya habían pasado los veinte minutos hace diez y empezaba a pensar que Ian no iba a aparecer. Quizá Michelle se había equivocado o quizá Ian se había arrepentido. Cuarenta minutos. La tela del vestido era fina, lo que unido al hecho de que llevaba cuarenta minutos quieta en las escaleras, me había dejado helada. ”Si en diez minutos no ha llegado, me vuelvo a la fiesta” Pensé con amargura. Seguro que Érica y Michelle seguían por allí. Pasé la página del blog que fingía leer desde hace rato-Angie…-.Alguien me llamó. Era Allie. Se acercó sonriendo como había hecho desde el momento que la conocí. Me tomó de la mano helada y me ayudó a levantarme. Tenía las piernas entumecidas por el frío, así que estaba deseando volver dentro y calentarme.-Ven. Ian me dijo que se ha quedado sin batería en el móvil y no tenía cómo avisarte que te esperaba en la esquina. Peter le ayudó a salir por la puerta lateral de la casa. -.Claro, debería haber entrado a preguntar desde el principio.-Imagino que sus fangirls no estarán nada contentas-. Comenté doblando dando saltitos para evitar el frío. La temperatura había bajado de golpe en solo unas horas.-¿Puedes creer que aún están buscándole?-.Comentó divertida. La seguí por una de las calles a buscar a Ian.-Lo que me extraña es que haya conseguido escapar de ellas-Comenté llegando a la fachada de una enorme casa. Era ese tipo de casas lujosas que ves en las revistas, pero que nunca estarían presentes en un pueblo pequeño como el mío. En la acera, un coche y a su lado, por supuesto, el apuesto Thor. La armadura, brillando entre las sombras de los árboles, contrastaba con la modernidad de la casa, formando una especie de conexión entre dos épocas distintas. La realidad era más sencilla, pero también más emocionante.-Ahí está.-.Susurró Allie a mis espaldas. Realmente sabía que decir y cuando decirlo. Como si tuviera un guión preparado. Dudé un segundo. A pesar de mi popularidad, no había estado con chicos, ni siquiera en una cita. Cabe recordar que de donde yo venía, no había mucho donde escoger. Pero los nervios comenzaban a aflorar.-¡Vamos! ¿Qué esperas?-.Me apresuró Allie.-Si, si , ya voy. Deseame suerte-. Le dije sonriendo mientras me despedía. 
Comencé a trotar hacía Ian, que estaba de espaldas apoyado en uno de los coches mientras jugaba con algo.-¡Ian!.-Dije en voz alta para anunciarme. Ian se giró al oír mi voz…pero…-¿Peter?-. Paré en seco. ¿Qué hacía Peter allí? ¿Y dónde estaba Ian?. Durante una milésima de segundo, tuve una sensación. Esa cuando tu cuerpo sabe algo que tu cabeza aún no ha procesado.-Lo siento, Angie…-.Dijo Peter. La sensación se hizo más grande. Algo pasaba. Algo IBA a pasarme a mi. Un brazó me agarra desde atrás. Demasiado fuerte, no puedo soltarme. Trato de moverme pero me ha inmovilizado hábilmente. Quiero irme a casa. Me pone algo en la cama. “Quiero irme a casa” Pienso tratando de escapar. Pierdo fuerza por momento y no se por qué “Quiero irme a casa” Pienso de nuevo. Trato de gritar, pero tengo algo en cara, una tela, que me lo impide. Me debilito aún más…y más…y más…Todo se oscurece. "Mamá, ¡ayúdame!“.



Última edición por Ayha el Vie Mayo 04, 2018 11:47 am, editado 1 vez (Razón : Porque no se postear como una persona normal)


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31 Re: • LA REUNIÓN DE LAS ROSAS • [ROL] el Vie Mayo 04, 2018 1:31 am

•  Actualización  •



♧  Susan  ♧

La chica dio un salto al oír la voz de Susan. Al parecer, había estado demasiado absorta en su conversación como para notar la presencia de la muchacha antes de que ésta se acercase.
- Oh… por supuesto. – rió nerviosa, levantándose y quitando su bolso de la silla. – Lo siento, no te había visto.
Se sentó nuevamente, trayendo más hacia sí su bebida para dar espacio a su nueva acompañante, estudiando las maletas que Susan cargaba consigo.
- ¿También eres turista? – preguntó con alegría y una sonrisa en el rostro. – Yo he llegado ayer por la tarde. Realmente es un pueblo hermoso, ¿verdad? Todos han sido súper amables. –comentó, al tiempo que se acomodaba un mechón de cabello detrás de la oreja. – Una amiga se ha mudado aquí hace poco y me recomendó que venga de visita para ver “L’Font de La Vertu”. Dicen que es maravillosa.
Hizo una pausa para darle un sorbo al té helado. Su teléfono vibraba constantemente sobre la mesa de madera lustrada. 
- Dentro de unas semanas tengo que rendir un final de medicina. No me vendría mal un poco de ayuda extra. – bromeó. - ¿Y tú? ¿Viniste por la fuente también?
La chica rebuscó algo en su bolso y sacó un espejo dorado. Se arregló un poco el flequillo.
- Por cierto, soy Christine. - dijo sonriente, mirándole por encima del pequeño objeto.



Máster escribió:Notas:


- Tras unos minutos de espera, la camarera se acerca a tomarte el pedido.

- Desde la barra, una chica rubia dirige cada tanto miradas en tu dirección.

- Una pareja joven pareciera estar discutiendo en la mesa contigüa.




CHRISTINE:



♤  Amy  ♤

- No deberías fiarte tanto de las muchachas de éste pueblo. Algunas son muy extrañas. – bromea Dylan. – y ahora que lo mencionas, yo también muero de hambre. No he comido nada desde ésta tarde. Aprovechemos que los chicos están en la barra para que pidan algo…
El muchacho saca su celular y escribe un mensaje. Luego deja el móvil sobre la mesa.
Tras unos minutos, Brandon y Eugene regresan con cuatro vasos de cerveza y dos porciones de papas rústicas con queso cheddar y panceta. La comida era un manjar. 
Sobre el escenario, la banda sigue tocando, pero Philippe ya no se encuentra allí. A ninguno de sus amigos parece importarle, puesto que la bebida comienza a hacer efecto en todos.
La desinhibición repentina lleva a Brandon a contar anécdotas sobre la vez en que los padres de su ex novia le descubrieron trepando por el alero del garaje de su casa. El chico solía visitarla de esa manera por las noches, puesto que no le dejaban verla libremente. Al parecer creían que el chico no era lo suficientemente bueno para su hija y más de una vez habían utilizado el término “vándalo sin futuro” para referirse a él. Brandon lo cuenta de una manera tan graciosa que casi ni se nota lo triste de la situación. Él la quería mucho, pero la oposición de los padres de la chica terminó separándolos. Lauren se mudó de la ciudad tras un par de meses de haber cortado. Aún se mensajeaban cada tanto.
- Por lo menos sirvió para escribir algunas canciones para la banda… - dijo, encogiéndose de hombros. – Quizás vuelva a verla algún día.
- Casada y con hijos de algún tío multimillonario y muy bien parado. – ríe Eugene.
- Si ella es feliz no importa con quién esté. – le responde él. 
Un silencio incómodo se hace entre ellos, tras lo cual Brandon vuelve a hablar.
- Ya se hizo muy tarde. – informa, observando la pantalla de su móvil. – Creo que me retiro, he bebido demasiado. – dice soltando una carcajada y apurando lo que quedaba de su cuarta pinta. – Si quieren puedo alcanzarles a dónde me digan, tengo auto y creo que las llaves estaban por aquí… en algún lugar… - dice mientras tantea uno a uno todos los bolsillos que posee. - ¡Aquí!
Levanta las llaves sobre su cabeza de manera triunfal pero luego se le caen al suelo.
- Diablos…
- Creo que mejor caminaremos, ¿verdad Amy? – bromea Dylan. – No me siento con ánimos de poner en riesgo mi vida el día de hoy…
- Yo sí. – contesta Eugene con una sonrisa. – Estoy muy lejos de casa como para volver a pie a estas horas.
Cuando Brandon encuentra por fin sus llaves nuevamente, ambos muchachos se despiden y desaparecen. Dylan vuelve su mirada a Amy, pareciera estar pensándose demasiado sus palabras.
- Si quieres regresar, puedo acompañarte… - dice. – O si lo prefieres te pago un taxi, como tú quieras…


Máster escribió:Notas:

- La música ha cesado y gran parte del público se ha marchado ya. Son casi las 4 de la mañana.

- A un costado del escenario, entre las sombras, la cantante se besa apasionadamente con el hombre fornido que mantenía a raya al público durante el concierto.

- Aún no hay señales de Philippe. Lo más probable es que se haya ido por su cuenta.


DYLAN:

Brandon:

PHILIPPE:

EUGENE:

SASHA:



♡  Amelie  ♡

El muchacho escuchaba detenidamente cada una de las palabras dichas por Amelia, siguiendo el trayecto desde la punta del rifle de la muchacha hasta el monigote de papel cada vez que ésta disparaba. El asombro en  su rostro era casi palpable.
- Mucho más que genial, sería excelente. – dice con una sonrisa. Se prepara para disparar, pero ésta vez da en el ojo izquierdo. El hombre de la caseta le anota 200 puntos. Él vuelve a cargar el rifle. – El único problema es que Georgiana no podría atinarle a éste monigote ni aunque estuviera inmóvil a su lado. – Un nuevo disparo hace blanco pocos milímetros por fuera del perímetro del corazón. Una mueca de disconformidad se dibuja en el rostro de Fréderic, tras lo cual se le oye maldecir por lo bajo. – Ashanti es poco mejor, y William viene sólo porque Ashanti viene, así que puedes imaginar el empeño que le pone al juego… - vuelve a cargar su arma, pero no dispara. – El único con el que compito de igual a igual es Jeong, siempre y cuando su novia le permita juntarse con nosotros… - informa con un dejo de amargura. Se posiciona nuevamente, tomándose unos segundos de más. – Definitivamente tienes que estar en mi equipo, Amelia. No dejaré que te me escapes. – Su próximo disparo da justo en medio del corazón. - Tu turno.


El celular de Fréderic comienza a sonar, pero él rechaza la llamada casi al instante. No pareciera querer distracciones en lo que dure aquella competencia.


Máster escribió:
Notas:


- Al parecer, el muchacho se toma muy en serio el reto.

- El hombre de la caseta se excusa unos momentos y se retira. Dejando la libreta y el bolígrafo con el cual anotaba los puntos hechos sobre la mesa frente a ellos.

- A sus espaldas, un grupo de jóvenes se reúne para presenciar el duelo de tiro.


FRÉDERIC:


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32 Re: • LA REUNIÓN DE LAS ROSAS • [ROL] el Vie Mayo 04, 2018 3:23 pm


Spoiler:
Nombre: Amy Hampton

Edad: 18 años

Personalidad:

Amy es una chica de carácter, no le gusta que la molesten y pisoteen. Suele responder de forma agresiva cuando se ve amenazada o ante algún posible peligro, no es una damisela que deba ser rescatada, ella es su propio príncipe azul. Tampoco tiene cuidado con lo que dice, siempre con la verdad y acidez por delante (a menos que seas alguien muy querido por ella, entonces hace el esfuerzo de ser un poco más dulce). Pero ¡hey! que esta ruda actitud no te asuste, ella es muy amigable y de fácil conversación, es muy sobre protectora con la gente que le cae bien y nunca dudará en ayudar en algo cuando sea posible.

A veces puede llegar a ser muy relajada dejando algunas cosas para después. "Si lo puedes hacer mañana, entonces a dormir se ha dicho" frase célebre de ella. Ésto le ha traído algunos problemas en el instituto debido a la tardía entrega de trabajos, pero que esto no te confunda, ella es una chica muy capaz e inteligente, tiene gran inventiva y siempre su mente se encuentra volando creando historias imaginarias o en escenarios para dibujar.

Descripción física:

Es una chica que posee una estatura promedio de aproximadamente 1.60m y una figura delgada. Su piel es de un tono blanquecino y la única característica notoria de ésta es que en su brazo derecho posee un labrado y colorido tatuaje que cubre desde el hombro hasta la muñeca. Posee un lacia y corta cabellera tintada de un brillante azul que va muy a juego con su look de niña rebelde. Su rostro es ovalado y de rasgos bastante femeninos (más de lo que le gustaría).

Su mirada es atrapante y muy expresiva, sus iris son de una tonalidad muy especial, "Del tiempo", dependiendo de la época del año el color varia de un pálido verde hasta un celeste claro. Su nariz es fina y de puente recto, sus labios son ligeramente carnosos y poseen una sana tonalidad rosada.

Su forma de vestir es muy sencilla, sus prendas favoritas son camisetas sin mangas con algún estampado de alguna de sus bandas favoritas, jeans con algún aplique de cadena y botas cortas tipo texanas (o zapatillas en su defecto si hace calor). Como toque final casi siempre utiliza un gorro de lanilla negro para complementar su look.

I'm soo blue:





Historia:

Desde el momento en que respiró y abrió sus ojos por primera vez el mundo supo que ella iba a ser la oveja negra de aquella familia sumamente religiosa compuesta por una perfecta y orgullosa hermana mayor, su estricto padre y su sumisa madre. Desde que tuvo memoria vivió bajo la sombra de Christine (la hermana mayor), alta, delgada, con un rostro angelical y un perfecto y lacio cabello castaño. Sus padres siempre la comparaban con ella y eso le enervaba hasta la médula por lo que desde joven comenzó a adoptar una actitud hostil y rebelde; y el hecho de que sus progenitores intentaran corregirla a través de la religión y con métodos arcaicos de tortura bíblica, eso hacía que su enojo fuera en aumento. Para aliviar sus emociones comenzó a volcarlas en el arte descubriendo así que era bastante buena sobre todo para el dibujo.

Se podría decir que niñez y adolescencia han sido bastante desastrosas. Malas juntas, comenzar a fumar a escondidas, vandalismo y hasta una detención breve en una comisaría. Sus padres creían con fervor que iba a cambiar pero la gota que colmó el vaso fue cuando descubrieron que a la dulce edad de 16 años Amy se había hecho un enorme tatuaje con calaveras en el brazo. Su padre estalló en furia y a pesar de que no la echaron de casa si le cortaron todos los suministros económicos por lo que Amy ahora tenía que pagar para poder vivir bajo ese techo. Al principio tuvo problemas para equilibrar la situación, cuando logró conseguir un trabajo de medio tiempo como camarera en un fast food, tuvo una recaída en notas en el instituto por lo que lastimosamente repitió un año.

La situación era insoportable, necesitaba desesperadamente conseguir suficiente dinero para rehacer su vida lejos de todos ellos ya que se le había muy doloroso tener que convivir bajo el mismo techo con tres personas que ahora no la consideraban parte de la familia. Sobre todo tener que ver que su hermana mayor era exitosa en todo, en su carrera universitaria, en su fabuloso empleo de medio tiempo como recepcionista de consultorio médico, en su belleza, en sus habilidad para tocar el piano, en todo. Pero aún así lo soportaba ¿Por qué? Porque era mejor vivir bajo un techo con gente que era peor que un grano en el culo a que vivir en la calle bajo un puente.

Pero parecía que su vida iba a tener un cambio justo cuando a su email llegó un curioso correo. Se trataba de una vacaciones baratas (realmente baratas) en un pueblito lejano que poseía una misteriosa fuente mágica que concedía deseos a la gente, incluso tenía videos acompañados de testigos de la situación. Ella no creía mucho en esas cosas... pero el precio era llamativo y realmente necesitaba al menos unas cortas vacaciones para desintoxicarse de tanta familia de porquería. Así que sin dudarlo compró los boletos de ida y a pesar de que les avisó a sus padres, estos poco y nada le prestaron atención.

Gustos:
- Su música favorita es el rock y metal. Pero en sí no le molesta escuchar casi ningún género.
- Ama la cerveza negra, si es artesanal mucho mejor.
- Los colores oscuros y de tonalidades azuladas.
- El helado a montones.
- Conocer gente nueva con sus mismos gustos.
- Dibujar y escribir historias.

Disgustos:
- El fanatismo religioso
- Su hermana mayor, le tiene mucho rencor.
- Chicas populares (usualmente son demasiado creídas y eso le cae muy mal)
- Que la obliguen a hacer cosas que no quiere.
- Las cosas demasiado femeninas, no se siente cómoda con tanto accesorio innecesario y cortas faldas.
- Clases de historia.

Miedos:
- Caer en las drogas. Es muy cuidadosa con ese tema, si le cuesta dejar un simple cigarro, imaginen que pasaría si probara algo peor.
- Contagiarse de alguna enfermedad grave e infecciosa.
- Las serpientes. Nunca ha visto una en persona pero sabe que muchas son venenosas por lo que no le agradaría nada encontrarse con una.

Observaciones/Extras:
- Bisexual b*tch
- El color real de su cabello es un aburrido castaño chocolate.
- Se hizo el tatuaje cuando apenas tenía 16 años en una tatuadora clandestina. Por suerte no se contagió de ningún bicho.
- En el instituto tiene notas sobresalientes en arte. Uno de sus sueños sería llegar a ser una buena artista y trabajar en una reconocida tatuadora.
- Kat Von D es su ídolo.
- Yes, virgen. Aunque no lo parezca. Lo único que rescató de la religión es esperar hasta el día de su boda.
- Fuma eventualmente. Trata de dejarlo pero el vicio siempre es más fuerte.
- No cree en Dios tal como lo presenta la biblia cristiana. Tiene su propia visión del más allá y ser todo poderoso.

Color de roleo: # 254d73

/Bar/ - /Calle/
~Dylan~

- No deberías fiarte tanto de las muchachas de éste pueblo. Algunas son muy extrañas. – bromeo Dylan haciendo que la muchacha arqueara una ceja. A decir verdad hasta ahora no había visto a nadie "normal" en ese pueblo, o todos tenían un estilo bastante particular, tenían una belleza de supermodelos o actitud desbordante – y ahora que lo mencionas, yo también muero de hambre. No he comido nada desde ésta tarde. Aprovechemos que los chicos están en la barra para que pidan algo…- la sonrisa que portaba Amy se ensanchó con aquella respuesta afirmativa y su estómago no tardó en emitir un sonido de aprobación. El muchacho mandó un mensaje de texto y minutos más tarde aparecieron sus dos compañeros de banda cargando con cuatro pintas y dos porciones de papas con queso cheddar y panceta. LA GLORIA.

Momentáneamente la peliazul giró para observar el escenario y llamar a Phillipe para que los acompañara, pero a pesar de que la banda seguía tocando... el ya no estaba allí. Le sorprendió el hecho de que a nadie parecía importarle pero aquello quedó de lado cuando todos empezaron a beber aquellas exquisitas cervezas que poco a poco comenzaron a hacer efecto. La des inhibición hizo que Brandon contara una historia sobre su ex-novia, era triste pero el momento hacía que no sonara tan mal. Y al final, cuando todo acabó ya era tarde - - Ya se hizo muy tarde. – informó Brandon sacando su celular a lo que Amy hizo lo mismo para descubrir que ya eran las 4am. -Oh dios- comentó en voz baja para volver a guardarlo, no tenía planeado quedarse hasta esa hora. Brandon se había ofrecido a conducir para llevarlos a alguna parte pero su estado no era de lo más confiable -Creo que mejor caminaremos, ¿verdad Amy?– bromeo Dylan haciendo que ella riera –No me siento con ánimos de poner en riesgo mi vida el día de hoy…-, -Yo tampoco- agregó inmediatamente para luego escuchar que Eugene iba a tomar el riezgo porque vivía lejos.

Ambos amigos se despidieron dejando a Dylan y Amy a solas. -Si quieres regresar, puedo acompañarte…- dijo pensando bien las palabras –O si lo prefieres te pago un taxi, como tú quieras…-. Tomar un taxi era tentador... pero por otro lado... pasar un rato más con él no le hacía mal a nadie. Ya era tarde y el daño estaba hecho, además, ¿Cuando iba a volver a tener tanta diversión en una noche? Solo se vive una vez. -Vamos caminando, ¿No queda muy lejos mi hotel verdad?- le dijo notando como las demás personas del lugar se iban poco a poco. La música ya había terminado y curiosamente por allí cerca del escenario se encontraba Sasha enredándose con el cuerpo de un guapo y fornido hombre. Alguien iba a tener diversión esa noche.  

Esperó a que Dylan la siguiera para luego salir del Bar, fuera el aire estaba muy fresco pero debido al alcohol en sangre y calor que poseía casi ni lo sentía, tan solo esperaba no enfermarse luego. -Oh dulce príncipe, guíame a mi castillo- le dijo al muchacho con un claro sarcasmo y tono de broma en su voz pero luciendo una radiante sonrisa en su rostro. -Muchas gracias por esta noche, me lo he pasado muy bien- confesó -Me han caído muy bien, espero volver a verlos- agregó comenzando a caminar lentamente a su lado al mismo tiempo que inconscientemente una de sus manos comenzó a juguetear con uno de sus cortos mechones de cabello. Por alguna razón se sentía un poco tonta a su lado ¿Qué le pasaba?. Ese muchacho si que despedía un inusual encanto ahora entendía mejor porqué tantas féminas lo rodeaban -Me sorprende que estés soltero- soltó de la nada producto de un pensamiento en voz alta. -Es decir...- agregó atropelladamente -Realmente eres muy cool- dijo lo primero que se le vino a la cabeza en un vano intento por arreglar la situación, por lo que finalmente soltó una corta risa como si reconociera el hecho de que había sido muy bobo decirle aquello. Debía ser la cerveza hablando por ella.


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33 Re: • LA REUNIÓN DE LAS ROSAS • [ROL] el Sáb Mayo 05, 2018 3:53 pm

Amelia Rouge Laurent:

Nombre:Amelia Rouge Laurent

Edad: 17

Personalidad: Su cara siempre suele reflejar una sonrisa, es una persona bastante tranquila y reflexiva, eso no quiere decir que no tengas sus arranques de rabia, es una buena estratega en sus juegos de airsoft.

Descripción física:

Amelia es una muchacha con una estatura dentro de la media de 1’62, con una complexión delgada pero atlética ,aunque sus ropas habituales puede dar pie el error de que aparezca una niña frágil.
Su piel tiene un tono blanquecino que solo se ve estropeado por dos lunares colocados estratégicamente en su hombro derecho y por una pequeña cicatriz ( 8cm) que recorre su muslo izquierdo por la parte lateral a causa de un alambre colocado en un mal sitio en una partida haciendo que tuvieran que ponerles unos pequeño puntos, pero esta no es muy pronunciada.
Haciendo contraste a su piel Lleva orgullosa una media melena de color negro azabache  la cual cuida como un tesoro, su rostro delicado se ve completado por unos grandes ojos de color azul intenso adornados por unas largas pestañas.
Tiene una pequeña nariz y unos labios finos.
Su indumentaria habitual suele constar habitualmente de unos zapatos altos, bien sean cuñas,taco chino o wedge, una falda de pliegues o de plato(?) y una camisa . Aquello suele ir acompañado de medias de todo tipo, tirantes… aunque rara vez usa pulseras, anillos, pendientes o collares.
Tampoco le importa usar jeans y sudaderas pero no suele hacerlo.
Sin embargo tiene toda una indumentaria aparte para el campo de batallas y los entrenamientos que consta de deportivas y botas militares, pantalones, chaquetas, camisetas y todos los complementos imaginables de aspecto militar, incluyendo gafas, cascos y chalecos “antibalas”.
A pesar de ir vestida de forma femenina es una negada para el maquillaje, no le gusta y no va mas haya de utilizar de vez en cuando alguna crema hidratante o algún exfoliante.




Spoiler:
Historia:
La pequeña Amelia fue adoptada cuando todavía era un bebé, su núcleo familiar consistía en dos mujeres , Marta y Susan, que tras mucho pelear contra el mundo consiguieron adoptar a una pequeña niña que las derritío con su mirada curiosa.
Su infancia fue feliz y llena de alegrías, sus madres era todo lo que podía pedir , justas y rectas cuando tenían que serlo y agradables y cariñosas el resto del tiempo.
Siempre la animaron mucho a seguir sus propósitos y no tardaron en darse cuenta en que la niña adoraba leer así que su hogar se llenó de libros e historias. Cuando la pequeña Amelia ya tuvo 5 años comenzaron a acudir a un campo de airsoft, allí Marta con sus amigos y equipo ganaban competiciones amistosas contra gente que iba y venía, la pequeña niña era la delicia de todos mientras correteaba por el campo de descanso mientras Susy hacia la barbacoa para después del combate. Allí fue donde encontró su afición por la fotografía pues por mucho que insistiera sus madres no la dejarían participar en el juego hasta que no cumpliera al menos 14 o 15 años.
Cuando cumplio aquella edad le falto tiempo para arrastrarlas a comprar su equipamiento y sus armas, y después de la primera partida quedó tan enamorada de aquel juego como de sus libros.
Poco a poco se fue haciendo mayor e ingresó en la universidad, justo en la que ella quería aunque no tenía la mejor nota de todas había conseguido plaza y había podido irse con su amiga de siempre. Sintió mucho el tener que mudarse lejos de sus madres pues la universidad estaba en el centro y ellas vivían en un pequeño pueblo, pero aquello sería toda una aventura.
Con su amiga de siempre buscaron un piso y se instalaron con una tercera chica, aquella muchacha resultó encajar perfectamente con ellas y se hicieron rápidamente amigas, ahora ella trabaja a tiempo parcial en un Mcdonalds para pagarse la carrera y en parte sus caprichos.
Un buen dia le llega un e-mail extraño, lo revisa por si fuera algún trabajo de la universidad pero al ver que solo era publicidad estuvo a punto de borrarlo pero una imagen tremendamente bonita llamó su atención.
La chica decidió leer aquel mensaje al completo y aunque no se fiaba después de hacer alguna que otra investigación con lo poco que encontró en internet decidió que no podia ser un timo, y que aprovechando que no tenia examenes… ademas se parecía tanto al libro que estaba leyendo… no pudo evitarlo y al final de la noche hizo su reserva.

Gustos:

  • Los libros
  • La reposteria
  • Los gatos
  • La hipica
  • El senderismo
  • La fotografia
  • Las armas y el airsoft

Disgustos:

  • La gente demasiado ruidosa
  • Tener que alzar al voz para que la escuchen
  • El desorden y el caos
  • Las ardillas
  • El alcohol
  • Los borrachos
  • Los gansos (cree que son malos)

Miedos:

  • Que no hagan daño ni ningún mal a su familia y amigas.
  • A morir
  • A los fantasmas  
  • Le aterroriza viajar en barco


Observaciones/Extras: Le encanta leer, sobretodo fantasía, no es de extrañar que tenga un amor platónico con alguno de los personajes de sus libros, una vez termina un libro tiene que esperar unos días antes de empezar con otro, es como un ritual suyo de “luto” . También le encanta la fotografía para plasmar esos sitios encantados que suele visitar con sus compañeras de piso.
Estudia historia del arte

Color de roleo: #c3d69b



Cuando mire el rostro de mi acompañante pelirrojo pude ver asombro en sus ojos, la incredulidad de lo que estaba viendo casi podia cortarse con un cuchillo y no pude evitar reír alegremente de sus caras.
No tardo en darme la  razón y sonrio. Un suspiro se escapó de entre mis labios después de su sonrisa como si fuera tonta, me centre de nuevo en nuestro reto y observe cómo se  preparaba para disparar , tenia que admitir que tenía una postura de tiro perfecta, así que no me extrañaba que fuera tan bueno, es más aquello me hacía querer saltar de alegría por la futura batalla .
Cuando escuche el impacto me di cuenta que había sido en el otro ojo, se lo estaba tomando en serio y eso hacía que sintiera una satisfacción interna inmensa.
El hombre que llevaba el puesto nos dio los papeles después de anotar y se marchó de allí dejándonos apuntar  a nosotros, cogí papel y boli y mire fijamente a mi apuesto acompañante.
Entonces comenzó a hablar de la destreza de sus compañeros, Gigi por lo visto lo intentaba pero no se le daba del todo bien, fruncí ligeramente el ceño cuando vi el fallo del tiro y anote. La charla lo despistaba , si estuviera con mis compañeros de airsoft eso hubiera equivalido a llevar unas orejitas de conejo en el siguiente partido.
Sus maldiciones y su mueca de desacuerdo con la bala hizo que riera un poco , después volvió a describirme a sus amigos, por lo visto a parte de él solo estaba Jeong que también era bueno, cuando la novia lo dejaba escapar. Entendía el deje de amargura en su voz pues yo tambien tenia una amiga parecida, pero eso no venía la caso ahora.
-Puedo sustituirle siempre que no pueda venir- bromee antes de que él disparara de nuevo, tomó posicion de forma elegante, la gente empezaba a aglomerarse alrededor a mirar curiosos el duelo que teníamos, supongo que Fred llamaba la atencion de las feminas del parque, apuesto, con porte y elegancia, aunque supuse que no se fijarian en lo mismo que me fijaba yo.
Mire la diana mientras él volvía a hablar , dijo que tenía que estar en su equipo, lo mire con cara de estar disconforme con esa elección, ya que después de que me digan que todos son malos le quitariamos la emoción al juego. Entonces de sus labios brotaron las palabras “No dejare que te escapes” aquel disparo al corazón bien podría haber sido directo al mío, mis mejillas no tardaron en volverse del color de la sangre y mire directamente a la diana y luego apunte en el papel templando mis nervios, ¿a que había venido esa frase? ¿me estaba intentado poner nerviosa? Eso no funcionaria conmigo, respire hondo un segundo . Y es que si era honesta conmigo misma me tiraria a sus brazos encandilada por su personalidad, por su porte, por su físico, por su forma de disparar , además era culto. TUve que frenarme a mi misma , le di el papel y el boli y me puse a recargar el arma.
Aquello era solo una frase, si yo encontraba un tirador excelente quizá le diría lo mismo en cuanto al equipo…
Volví a tomar posición, respire hondo y cuando solté todo el aire antes de volver a cogerlo dispare , diana al ojo derecho.
Mientras disparaba su teléfono reclamaba atención, pero sin perder ni un ápice de su tiempo lo colgó .
-Estaba pensando.. ¿En  mismo equipo? Ahora tu ya sabes como disparo yo, y yo se como lo hace stu, lo gracioso sería probarnos en bandos diferentes ¿no?- razone al aire, quería una ardua batalla en la que la lucha fuera difícil. Volví a disparar de nuevo al otro ojo.
-Imaginate , un partido igualado, dos buenos tiradores rivales buscándose en el campo de batalla, con cuidado, evitando ser vistos por para no caer en la trampa del otro. - Me encantaba como sonaba aquello , casi podía palpar la adrenalina de la batalla, volvi a disparar de nuevo a uno de los pequeños puntos
-Aunque si viene Jeong y es tan bueno como tú - añadi dubitativa al aire. En ese caso algún equipo cojearia… - Entonces quizás si pudiéramos ir juntos.- Aunque lo que realmente me apetecía era enfrentarme a él.

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34 Re: • LA REUNIÓN DE LAS ROSAS • [ROL] el Dom Mayo 06, 2018 8:27 pm

•  Actualización  •


♤  Amy  ♤


Dylan sonrío, se quitó la campera y se la puso a Amy sobre los hombros.
- Aún no he encontrado quien realmente me haga sentir de esa manera. – contestó con tranquilidad. -¿Qué me dices de ti? ¿Está tu novio motociclista esperándote en casa? – bromeó, mientras le miraba de reojo con una sonrisa en sus labios.
Su teléfono vibraba frenéticamente dentro del bolsillo de la chaqueta de cuero, pero él no parecía deseoso de contestarlo. 
- Déjalo...
Caminaron calle abajo con dirección a “Les Marroniers”, pero algo entre ellos había cambiado. El aire se notaba tenso. El rostro de Dylan reflejaba un deje de preocupación que Amy no podía descifrar, y aún si le preguntase, la respuesta hubiese sido que se lo estaba imaginando, que nada sucedía. El efecto del alcohol en ambos era latente, y fue lo suficiente fuerte para que él hablase sobre lo espantoso de su situación familiar. Dylan era el producto precoz de una relación adolescente e irresponsable. Su padre había sido un hombre violento, adicto a las apuestas y alcohólico desde que él tenía memoria, y golpeaba a su madre siempre que encontraba oportunidad. Era usual que desapareciese por días o hasta semanas, dejando sola a la mujer con el pequeño y sin dinero. A veces siquiera tenían comida para subsistir, y los míseros ingresos que su madre conseguía eran producto de la caridad de sus hermanas. El hombre finalmente los abandonó cuando el niño cumplió los 4 años y jamás supieron nada más de él.
Rememoró una anécdota de cuando tenía 5 o 6 años, en la cual Caroline, su madre, tuvo que recurrir a su hermana mayor, Giselle, para poder comprar comida para su hijo. Luego de dar un vistazo a las casas contiguas, corroborando que los vecinos no estuviesen viendo, Giselle le dio un pequeño sobre con dinero suficiente para un par de días, tras lo cual cerró las puertas en su cara, sin siquiera invitarlos a pasar. Lo que más recuerda el jóven músico era la lluvia torrencial que caía sobre sus cabezas esa tarde.
El muchacho cuenta que siempre vestía la ropa usada y maltrecha que sus primos desechaban. Sus compañeros de clase le molestaban constantemente porque las prendas le iban pequeñas o demasiado holgadas, porque tenía rotas las zapatillas, por su mochila remedada con cinta adhesiva…
- Le enseñan a uno a ser humilde… - reflexiona, encogiéndose de hombros. – ¿Sabes? Mi madre quería que fuese abogado, médico o algo así. Casi le da un ataque cuando le dije que quería dedicarme a la música. – Su sonrisa es algo triste. – Falleció el año pasado.
Al parecer, los gases tóxicos de la fábrica textil donde había conseguido empleo hicieron estragos en los pulmones de la mujer, y no logró sobreponerse a una neumonía durante el invierno.
- Tu hotel está a dos calles… Me alegra que la hayas pasado bien, Amy. Fue un placer conocerte… -  Parecía estar despidiéndose por su tono de voz, pero su expresión contrariada reflejaba algo más. Algo que estaba ocultando.
De un momento a otro, Amy comienza a sentir náuseas, debilidad y dolor de cabeza. Cuando la muchacha finalmente tropieza debido al repentino mareo, él la sostiene y debe ayudarla a incorporarse, pero su cuerpo ya no responde con fuerza. Dylan coloca su rostro muy cerca del de ella y trata de que le preste atención llamándola por su nombre. La mirada de la chica está perdida y quizás ni siquiera sepa ya quién es él.
- Escucha, Amy. He puesto algo en tu bebida. Lo siento mucho… Realmente lo siento… - suplica arrepentido, dándole repetidas palmadas en la mejilla y tratando de reanimarla con desesperación.
Una calle por delante, un Volvo negro enciende sus luces, iluminándolos a ambos.
- ¡Mierda, Amy! ¡Reacciona! – la vista del Dylan va nerviosamente del rostro adormecido de la muchacha a la camioneta que avanza a toda velocidad hacia ellos. Pasa el brazo de la chica por encima de su hombro e intenta correr, pero el peso es demasiado como para ganar velocidad. El chirrido de los neumáticos sobre el pedregón hizo que el muchacho parase en seco.

Una sola explosión rompió el silencio de aquella calma madrugada en Vernier.


•  Fin de introducción  •


• • • • • • • • • • • • • • • • • • • •




♡  Amelie  ♡

La multitud que se agolpaba detrás de la joven pareja de tiradores ovacionó efusivamente cuando Amelia acertó en el blanco. El muchacho pareció pensárselo unos momentos antes de responder.
- No estaba teniendo en cuenta que seremos dos grupos de tres esta vez... - meditó, en lo que recargaba su rifle. – Tienes razón, estaremos desnivelados en cuanto a habilidades. – levantó el arma, se concentró en la mira y apretó el gatillo. La bala atravesó la silueta masculina frente a él sobre la altura de las cejas,  justo en mitad de la cabeza.  El grupo de jóvenes a sus espaldas aplaudió fervientemente en lo que Fréderic dejaba la segunda munición lista para volver a tirar. Miró de reojo a Amelia. Aquel iba a ser su sexto disparo. – Podemos competir uno a uno, si lo deseas. Pero, te advierto, no tendré piedad contigo. – Su sonrisa y tono de voz escondían cierto dejo de malicia. – Terminemos rápido con esto. Aunque creo que el que acabará  invitando los helados seré yo. – le dijo a modo de cumplido, espiando la tabla de puntajes. Amelia le llevaba 50 puntos de ventaja hasta ese momento.
Los demás se encontraban justo a la entrada de “XTremePaintCombat”.  Había dos jóvenes junto a Georgiana, quien les hacían señas para que se acercasen. Al llegar, el más bajo de los dos estrechó la mano de Fréderic con fuerza. Tenía rasgos asiáticos, cargaba un gran bolso al hombro e iba vestido bastante formal para la ocasión. En contraste con la ropa que llevaba, su cabello estaba teñido de un extraño color violeta.
- Amelia, ellos son Jeong y William. – los presentó Georgiana con una sonrisa. – Conocimos a Amelia en El Péndulo. – prosiguió.
- ¿En serio? – preguntó asombrado el segundo joven. Una tupida y prolija barba le cubría gran parte del rostro, dándole un aspecto mucho mayor a la edad que seguramente poseía. Llevaba puesto unos jeans de corte normal y una sudadera marrón. – Vaya, genial. No se conocen muchas personas allí. Generalmente siempre ves los mismos rostros cada vez que vas. – Dio la mano a Amelia de manera amistosa. – Es bueno saber que viene gente interesante a éste pueblo de vez en cuando... – terminó con una sonrisa.
Tras unos minutos de charla, Ashanti apareció con expresión consternada.
- Malas noticias, chicos. Ya no hay cupos grupales, llegamos tarde para la inscripción. – informó con tristeza. – Sólo uno a uno, pero será aburrido. Estaremos todos separados…
- ¿Y ahora? – consultó Jeong. – Tengo todo mi equipo encima…
- Vamos igual. – contestó Fred. – Amelia acaba de ganarme en la caseta de tiro.
Todos parecieron sorprendidos ante lo que había dicho y clavaron sus miradas en la muchacha.
- Ya era hora de que alguien bajara del pedestal a este idiota. – rió Jeong. – Bien hecho. Si van a jugar entre ustedes, iremos al observatorio. – dijo, encogiéndose de hombros. – Mejor así. Tengo que volver antes de las 9 a casa de Diana, es el cumpleaños de su madre.
A las chicas tampoco parecía molestarles la idea de dejar que ellos jugaran, con lo cual se dirigieron hasta la recepción para que pudieran anotarse.
“XTremePaintCombat”  brinda equipamiento completo a sus jugadores. El mismo se comprende de máscara termal, chaleco tipo SWAT, cuello protector, marcadora, aire propulsor libre y ropa de combate. En modo 1Vs1, cada jugador cuenta con 150 paintballs.
El escenario elegido por Fréderic se llamaba “Menkiller” y constaba de un predio de 100 m ², cerrado y techado que hacía alusión a un pequeño edificio en ruinas y poco iluminado. Cada uno entraría al predio a través de ubicaciones contrarias.

- Que gane el mejor. – dijo el muchacho a Amelia, al tiempo en que se ajustaba el chaleco y se colocaba la máscara. Luego de eso, se dirigieron a sus respectivos puestos de ingreso.

 

Máster escribió:
Notas:


- El lugar es cerrado y tiene pocos espacios iluminados. Su interior está lleno de pasillos y escaleras. Ten cuidado donde pisas.


- La marcadora es profesional y liviana. Una sirena dará inicio a la partida.


- Cada jugador tiene 10 “vidas”. El primero que logre atinar al otro diez balas ganará el juego.





FRÉDERIC:
GEORGIANA:
ASHANTI:

William:




Jeong:




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35 Re: • LA REUNIÓN DE LAS ROSAS • [ROL] el Lun Mayo 07, 2018 5:26 pm


Spoiler:
Nombre: Amy Hampton

Edad: 18 años

Personalidad:

Amy es una chica de carácter, no le gusta que la molesten y pisoteen. Suele responder de forma agresiva cuando se ve amenazada o ante algún posible peligro, no es una damisela que deba ser rescatada, ella es su propio príncipe azul. Tampoco tiene cuidado con lo que dice, siempre con la verdad y acidez por delante (a menos que seas alguien muy querido por ella, entonces hace el esfuerzo de ser un poco más dulce). Pero ¡hey! que esta ruda actitud no te asuste, ella es muy amigable y de fácil conversación, es muy sobre protectora con la gente que le cae bien y nunca dudará en ayudar en algo cuando sea posible.

A veces puede llegar a ser muy relajada dejando algunas cosas para después. "Si lo puedes hacer mañana, entonces a dormir se ha dicho" frase célebre de ella. Ésto le ha traído algunos problemas en el instituto debido a la tardía entrega de trabajos, pero que esto no te confunda, ella es una chica muy capaz e inteligente, tiene gran inventiva y siempre su mente se encuentra volando creando historias imaginarias o en escenarios para dibujar.

Descripción física:

Es una chica que posee una estatura promedio de aproximadamente 1.60m y una figura delgada. Su piel es de un tono blanquecino y la única característica notoria de ésta es que en su brazo derecho posee un labrado y colorido tatuaje que cubre desde el hombro hasta la muñeca. Posee un lacia y corta cabellera tintada de un brillante azul que va muy a juego con su look de niña rebelde. Su rostro es ovalado y de rasgos bastante femeninos (más de lo que le gustaría).

Su mirada es atrapante y muy expresiva, sus iris son de una tonalidad muy especial, "Del tiempo", dependiendo de la época del año el color varia de un pálido verde hasta un celeste claro. Su nariz es fina y de puente recto, sus labios son ligeramente carnosos y poseen una sana tonalidad rosada.

Su forma de vestir es muy sencilla, sus prendas favoritas son camisetas sin mangas con algún estampado de alguna de sus bandas favoritas, jeans con algún aplique de cadena y botas cortas tipo texanas (o zapatillas en su defecto si hace calor). Como toque final casi siempre utiliza un gorro de lanilla negro para complementar su look.

I'm soo blue:





Historia:

Desde el momento en que respiró y abrió sus ojos por primera vez el mundo supo que ella iba a ser la oveja negra de aquella familia sumamente religiosa compuesta por una perfecta y orgullosa hermana mayor, su estricto padre y su sumisa madre. Desde que tuvo memoria vivió bajo la sombra de Christine (la hermana mayor), alta, delgada, con un rostro angelical y un perfecto y lacio cabello castaño. Sus padres siempre la comparaban con ella y eso le enervaba hasta la médula por lo que desde joven comenzó a adoptar una actitud hostil y rebelde; y el hecho de que sus progenitores intentaran corregirla a través de la religión y con métodos arcaicos de tortura bíblica, eso hacía que su enojo fuera en aumento. Para aliviar sus emociones comenzó a volcarlas en el arte descubriendo así que era bastante buena sobre todo para el dibujo.

Se podría decir que niñez y adolescencia han sido bastante desastrosas. Malas juntas, comenzar a fumar a escondidas, vandalismo y hasta una detención breve en una comisaría. Sus padres creían con fervor que iba a cambiar pero la gota que colmó el vaso fue cuando descubrieron que a la dulce edad de 16 años Amy se había hecho un enorme tatuaje con calaveras en el brazo. Su padre estalló en furia y a pesar de que no la echaron de casa si le cortaron todos los suministros económicos por lo que Amy ahora tenía que pagar para poder vivir bajo ese techo. Al principio tuvo problemas para equilibrar la situación, cuando logró conseguir un trabajo de medio tiempo como camarera en un fast food, tuvo una recaída en notas en el instituto por lo que lastimosamente repitió un año.

La situación era insoportable, necesitaba desesperadamente conseguir suficiente dinero para rehacer su vida lejos de todos ellos ya que se le había muy doloroso tener que convivir bajo el mismo techo con tres personas que ahora no la consideraban parte de la familia. Sobre todo tener que ver que su hermana mayor era exitosa en todo, en su carrera universitaria, en su fabuloso empleo de medio tiempo como recepcionista de consultorio médico, en su belleza, en sus habilidad para tocar el piano, en todo. Pero aún así lo soportaba ¿Por qué? Porque era mejor vivir bajo un techo con gente que era peor que un grano en el culo a que vivir en la calle bajo un puente.

Pero parecía que su vida iba a tener un cambio justo cuando a su email llegó un curioso correo. Se trataba de una vacaciones baratas (realmente baratas) en un pueblito lejano que poseía una misteriosa fuente mágica que concedía deseos a la gente, incluso tenía videos acompañados de testigos de la situación. Ella no creía mucho en esas cosas... pero el precio era llamativo y realmente necesitaba al menos unas cortas vacaciones para desintoxicarse de tanta familia de porquería. Así que sin dudarlo compró los boletos de ida y a pesar de que les avisó a sus padres, estos poco y nada le prestaron atención.

Gustos:
- Su música favorita es el rock y metal. Pero en sí no le molesta escuchar casi ningún género.
- Ama la cerveza negra, si es artesanal mucho mejor.
- Los colores oscuros y de tonalidades azuladas.
- El helado a montones.
- Conocer gente nueva con sus mismos gustos.
- Dibujar y escribir historias.

Disgustos:
- El fanatismo religioso
- Su hermana mayor, le tiene mucho rencor.
- Chicas populares (usualmente son demasiado creídas y eso le cae muy mal)
- Que la obliguen a hacer cosas que no quiere.
- Las cosas demasiado femeninas, no se siente cómoda con tanto accesorio innecesario y cortas faldas.
- Clases de historia.

Miedos:
- Caer en las drogas. Es muy cuidadosa con ese tema, si le cuesta dejar un simple cigarro, imaginen que pasaría si probara algo peor.
- Contagiarse de alguna enfermedad grave e infecciosa.
- Las serpientes. Nunca ha visto una en persona pero sabe que muchas son venenosas por lo que no le agradaría nada encontrarse con una.

Observaciones/Extras:
- Bisexual b*tch
- El color real de su cabello es un aburrido castaño chocolate.
- Se hizo el tatuaje cuando apenas tenía 16 años en una tatuadora clandestina. Por suerte no se contagió de ningún bicho.
- En el instituto tiene notas sobresalientes en arte. Uno de sus sueños sería llegar a ser una buena artista y trabajar en una reconocida tatuadora.
- Kat Von D es su ídolo.
- Yes, virgen. Aunque no lo parezca. Lo único que rescató de la religión es esperar hasta el día de su boda.
- Fuma eventualmente. Trata de dejarlo pero el vicio siempre es más fuerte.
- No cree en Dios tal como lo presenta la biblia cristiana. Tiene su propia visión del más allá y ser todo poderoso.

Color de roleo: # 254d73

/Calle/ - /¿¿??/
~Dylan / ¿¿??~

Dylan le dedicó una hermosa sonrisa y se quitó la campera para ponérsela sobre los hombros. Too Sweet. -Aún no he encontrado quien realmente me haga sentir de esa manera.– contesto con suma tranquilidad, al parecer el chico a pesar de toda la atención que recibía constantemente no era motivo suficiente -¿Qué me dices de ti? ¿Está tu novio motociclista esperándote en casa?– bromeó haciendo que Amy soltara una carcajada -¿Novio?- había tenido algún que otro huesito en el pasado, nada muy duradero o profundo, usualmente terminaban siendo unos/as idiotas. Antes de poder contestarle que estaba soltera Dylan la interrumpió - Déjalo...-

Caminaron lado a lado por la oscura y desértica calle. Por alguna razón el ambiente se había puesto un poco espeso entre los dos haciendo que la peliazul se sintiera un tanto nerviosa ¿Qué sucedía?. Pronto para romper el silencio el muchacho comenzó a contarle sobre su niñez, dura y cruel, algo que absolutamente nadie debía pasar. Un padre que era una basura y una madre demasiado sumisa pero desvivida por su hijo. Aquello hizo que el corazón de la muchacha se encogiera en pena, ojalá pudiese ayudarlo, tal vez ahora se encontraba mejor económicamente... pero ella podía estar ahí para darle una mano así fuese en contar con alguien con quién charlar. - Le enseñan a uno a ser humilde… - reflexionó al momento en que Amy soltó un largo bostezo que cubrió con una de sus manos, no era porque le aburriera el chico.... de pronto se sentía muy cansada. – ¿Sabes? Mi madre quería que fuese abogado, médico o algo así. Casi le da un ataque cuando le dije que quería dedicarme a la música. – su sonrisa fue triste al igual que la de Amy – Falleció el año pasado.- finalizó, -Cuanto lo siento- dijo ella con un vago tono de voz, ¿Por qué le estaba costando hablar? ¿Cuanto alcohol había tenido esa maldita cerveza? -Espero que...- dios que mareo -Encuentres consuelo. Ella hizo todo lo posible...- acomodó un poco más el abrigo que tenía sobre los hombros, estaba comenzando a sentir mucho frío.

-Tu hotel está a dos calles… Me alegra que la hayas pasado bien, Amy. Fue un placer conocerte… - detuvo su marcha al oír aquello, parecía que ya se estaba despidiendo. Le regaló una cansada sonrisa y le dijo agradecida -Gracias por la compañía....- al querer reanudar el paso sus pies tropezaron haciéndola caer duramente de rodillas contra el pavimento. Soltó un quejido de su garganta y observó al muchacho pidiendo auxilio, el se apresuró a tomarla y ayudarla a ponerse de pié, pero sus extremidades ya no le respondían -Escucha, Amy. He puesto algo en tu bebida. Lo siento mucho… Realmente lo siento… - la voz de Dylan se hizo cada vez más baja y lejana, pero lo había escuchado. ¿Algo en su bebida? ¿Por qué? Una punzada de dolor atravesó su pecho dificultándole respirar, aquello era una cruel traición. *¿Por qué Dylan?... ¿Por qué?* Se preguntó dolida. Jadeó intentando llenar sus pulmones de aire pero le costaba mucho y poco a poco pudo percibir como el entorno se volvía cada vez más oscuro. Su cuerpo dejó de sentir, lo que ocurría a su alrededor ya no tenía sentido para ella. Cerró sus ojos y todo lo que pasó después.... fue un completo misterio.


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36 Re: • LA REUNIÓN DE LAS ROSAS • [ROL] el Lun Mayo 07, 2018 7:43 pm




Spoiler:

Nombre: Susan Stannon

Edad: 17 años

Personalidad: callada y taciturna, suele ser rebelde cuando no se hacen las cosas a su manera. Heredo el caracter de su padre y la determinacion de su madre. Tipica niña criada en cuna de oro.

Descripción física: cabello negro y lacio, ojos color gris, piel blanca casi palida, usa siempre unos lentes grandes y redondos. Estatura 1.60 ~

Historia: 
Unica hija del ministro de un empresario de Inglaterra, desde pequeña tuvo todo lo que una niña de su edad podria desear. Pero no a sus Padres ya que ambos solo estaban en casa en las noches y raras veces los fines de semana. Crecio entre sirvientas y niñeras, con la unica compañia de sus libros. A los 14 recibio una beca para la universidad por sus calificaciones pero lo rechazo ya que no queria convertirse en alguien como su padre. El dia de su presentacion en sociedad, comprendio que no queria una vida predescible como la de su Madre. Aun si eso implicaba dejar todos los lujos que su padre podria ofrecerle. Rechazo a varios pretendientes por tal motivo y se dedico solo a sus estudios en el primer año de Medicina. Esperando si aquella carrera la podria llevar lejos de ahi. 
Recibio el e-mail una tarde mientras revisaba sus calificaciones de la Universidad y decidio asistir aun sin consultarselo a sus Padres, despues de todo ellos estarian demaciado ocupados para escuchar lo que podria decirles.

Gustos:
-libros
-Esquiar en la nieve
-musica clasica
-la pintura
-Tocar el violin

Disgustos: 
-dias soleados
-lugares con mucha gente
-cigarrillos
-arañas
-el ruido

Miedos:
A las arañas, la oscuridad, fantasmas.

Observaciones/Extras: jamas tuvo pareja sexual.

Color de roleo:  cc1a70


Cafetería “Pont d’Avignon”

No estaba segura si contarle o no las circunstancias por las cuales yo estaba ahi, no era de completa confianza asi que solo atine a sonreir. Y tratar de responderle algo inocente. 
-Tambien vengo a divertirme un poco. Viaje desde Inglaterra dejando un tiempo la universidad y quise despejarme un poco- 

La mesera regresa, despues de haberme hecho el pedido, con una taza de te negro y lo deja frente a mi con una cucharita y una servilleta. Bebo un poco mientras escucho disimuladamente a la pareja a un lado discutir. Busco en mi cartera nuevamente mi telefono y le envio un texto a Louis.
>>Estoy bien<<
Sus mensajes me ponian nerviosa, su preocupacion me erizaba la piel. Y mas aun sabiendo que me fui de viaje varias veces y jamas me escribia de esa manera. Con este ya eran 10 mensajes. Mire a la chica disimuladamente, estaba observandome. Movi mis maletas y las puse mas junto a mi. 
-La verdad no crei q fuera un lugar tan... turistico. Recien me entere de la fuente mientras lo googleaba en internet. Tal vez vaya despues de ir al hotel-

Oigo decirme su nombre y me presento de la misma manera -Me llamo Susan, un placer conocerte- sonrio y mi telefono vuelve a vibrar, las luces se encienden y apagan. Era una llamada, lo pongo en silencio y coloco mi cartera a un lado al tiempo que me sentia algo extraña.


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37 Re: • LA REUNIÓN DE LAS ROSAS • [ROL] el Jue Mayo 10, 2018 4:50 pm


Amelia Rouge Laurent:

Nombre:Amelia Rouge Laurent

Edad: 17

Personalidad: Su cara siempre suele reflejar una sonrisa, es una persona bastante tranquila y reflexiva, eso no quiere decir que no tengas sus arranques de rabia, es una buena estratega en sus juegos de airsoft.

Descripción física:

Amelia es una muchacha con una estatura dentro de la media de 1’62, con una complexión delgada pero atlética ,aunque sus ropas habituales puede dar pie el error de que aparezca una niña frágil.
Su piel tiene un tono blanquecino que solo se ve estropeado por dos lunares colocados estratégicamente en su hombro derecho y por una pequeña cicatriz ( 8cm) que recorre su muslo izquierdo por la parte lateral a causa de un alambre colocado en un mal sitio en una partida haciendo que tuvieran que ponerles unos pequeño puntos, pero esta no es muy pronunciada.
Haciendo contraste a su piel Lleva orgullosa una media melena de color negro azabache  la cual cuida como un tesoro, su rostro delicado se ve completado por unos grandes ojos de color azul intenso adornados por unas largas pestañas.
Tiene una pequeña nariz y unos labios finos.
Su indumentaria habitual suele constar habitualmente de unos zapatos altos, bien sean cuñas,taco chino o wedge, una falda de pliegues o de plato(?) y una camisa . Aquello suele ir acompañado de medias de todo tipo, tirantes… aunque rara vez usa pulseras, anillos, pendientes o collares.
Tampoco le importa usar jeans y sudaderas pero no suele hacerlo.
Sin embargo tiene toda una indumentaria aparte para el campo de batallas y los entrenamientos que consta de deportivas y botas militares, pantalones, chaquetas, camisetas y todos los complementos imaginables de aspecto militar, incluyendo gafas, cascos y chalecos “antibalas”.
A pesar de ir vestida de forma femenina es una negada para el maquillaje, no le gusta y no va mas haya de utilizar de vez en cuando alguna crema hidratante o algún exfoliante.




Spoiler:
Historia:
La pequeña Amelia fue adoptada cuando todavía era un bebé, su núcleo familiar consistía en dos mujeres , Marta y Susan, que tras mucho pelear contra el mundo consiguieron adoptar a una pequeña niña que las derritío con su mirada curiosa.
Su infancia fue feliz y llena de alegrías, sus madres era todo lo que podía pedir , justas y rectas cuando tenían que serlo y agradables y cariñosas el resto del tiempo.
Siempre la animaron mucho a seguir sus propósitos y no tardaron en darse cuenta en que la niña adoraba leer así que su hogar se llenó de libros e historias. Cuando la pequeña Amelia ya tuvo 5 años comenzaron a acudir a un campo de airsoft, allí Marta con sus amigos y equipo ganaban competiciones amistosas contra gente que iba y venía, la pequeña niña era la delicia de todos mientras correteaba por el campo de descanso mientras Susy hacia la barbacoa para después del combate. Allí fue donde encontró su afición por la fotografía pues por mucho que insistiera sus madres no la dejarían participar en el juego hasta que no cumpliera al menos 14 o 15 años.
Cuando cumplio aquella edad le falto tiempo para arrastrarlas a comprar su equipamiento y sus armas, y después de la primera partida quedó tan enamorada de aquel juego como de sus libros.
Poco a poco se fue haciendo mayor e ingresó en la universidad, justo en la que ella quería aunque no tenía la mejor nota de todas había conseguido plaza y había podido irse con su amiga de siempre. Sintió mucho el tener que mudarse lejos de sus madres pues la universidad estaba en el centro y ellas vivían en un pequeño pueblo, pero aquello sería toda una aventura.
Con su amiga de siempre buscaron un piso y se instalaron con una tercera chica, aquella muchacha resultó encajar perfectamente con ellas y se hicieron rápidamente amigas, ahora ella trabaja a tiempo parcial en un Mcdonalds para pagarse la carrera y en parte sus caprichos.
Un buen dia le llega un e-mail extraño, lo revisa por si fuera algún trabajo de la universidad pero al ver que solo era publicidad estuvo a punto de borrarlo pero una imagen tremendamente bonita llamó su atención.
La chica decidió leer aquel mensaje al completo y aunque no se fiaba después de hacer alguna que otra investigación con lo poco que encontró en internet decidió que no podia ser un timo, y que aprovechando que no tenia examenes… ademas se parecía tanto al libro que estaba leyendo… no pudo evitarlo y al final de la noche hizo su reserva.

Gustos:

  • Los libros
  • La reposteria
  • Los gatos
  • La hipica
  • El senderismo
  • La fotografia
  • Las armas y el airsoft

Disgustos:

  • La gente demasiado ruidosa
  • Tener que alzar al voz para que la escuchen
  • El desorden y el caos
  • Las ardillas
  • El alcohol
  • Los borrachos
  • Los gansos (cree que son malos)

Miedos:

  • Que no hagan daño ni ningún mal a su familia y amigas.
  • A morir
  • A los fantasmas  
  • Le aterroriza viajar en barco


Observaciones/Extras: Le encanta leer, sobretodo fantasía, no es de extrañar que tenga un amor platónico con alguno de los personajes de sus libros, una vez termina un libro tiene que esperar unos días antes de empezar con otro, es como un ritual suyo de “luto” . También le encanta la fotografía para plasmar esos sitios encantados que suele visitar con sus compañeras de piso.
Estudia historia del arte

Color de roleo: #c3d69b

Aquella competicion pronto llegaria a su fin para mi desgracia , y por lo visto para la de todo el publico.
Mientras tirabamos Fred me ofrecio un uno contra uno, aunque con cierta picardia añadio que no pensaba tener piedad conmigo.
-Me enfadaria muchisimo si jugaras con piedad, y no quieres conocerme enfadada- bromee mientras el volvia a tirar, añadio que al final el invitaria a los helados a lo que asenti mirando la puntuacion, solamente debia no errar en lso siguientes tiros y ganaria le sacaba 50 puntos.
Devolvimos la sarmas al terminar y le agradeci a aquel hombre, nos ofrecio coger el premio que nos correspondía pero rehuse de llevarmelo de manera elegante, aunque pareciera cortesia y humildad era simplemente que no queria cargar con ellos el resto de la velada.


Cuando nos acercamos a la entrada del “XTremePaintCombat” parecía que todos habian llegado, Georgiana me prensento a las personas que no conocia rapidamente y viceversa, la verdad que aquella chica era del todo extrovertida, bueno realmente todos lo eran.
Las malas noticias no tardaron en llegar de la mano de Ashanti que venia con cara de trsiteza, no podriamos hacer grupos pero los uno contra uno estaba abierto aun.
Mire la cara de todos mis acompañantes y aprecia qu eel luchar solos no les hacia gracia, cierto que no era tan divertido pero siempre puede ser de como te lo tomes…
El primero en hablar fue Jeong que se quejaba de llevar todo su equipo encima, suspire, ojala yo tuviera el mío en ese lugar…
Fred contestó que jugaríamos igual a lo que asenti y luego hizo que todos me miraran fijamente cuando mencionó que lo había ganado, no pude evitar sonreir de manera agradable como si nunca en la vida hubiera hecho nada malo mientras me encogia de hombros.
Pronto todo el mundo se pidio ir a los observatorios dejandonos jugar solo a nosotros.
-Bueno…¿Queriamos un uno contra uno no? - le sonrei de nuevo y me dirigi a la entrada de cabeza, no tardamos en apuntarnos y vestirnos, deje mi ropa perfectamente plegada en las taquillas de los vestuarios junto con mi telefono , mi libro y mis otros enseres , cuando sali Frederic ya estaba esperandome, me acerque a él mientras elegia campo de batalla después añadió un que gane el mejor y desapareció de mi vista. Sonreí como una idiota y me dirigí a mi zona de juego , antes de salir de la zona de inicio revise de nuevo todo mi equipamiento rápidamente y el arma, todo estaba listo.
Respire hondo 4 o 5 veces para serenarme , cerre los ojos y centre mi mente en lo que estaba pasando, era momento de ponerse en situación.
En cuanto llegara al hotel telefonearia a Marta y Susana,  vendria aqui con ellas de vacaciones dentro de unos meses sin duda…
Cuando la sirena artono en el recinto cogi mi arma con la firmeza justa para que a la vez fuera manejable , saque uno d emis ases en la manga del bolsillo que era simplemente un espejo de mano, lo abri y mire por la esquina con él, con la vía libre comencé a moverme sigilosamente por los pasillos, cubriendo todos los flancos y atenta a cualquier ruido dispuesta a disparar.

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38 Re: • LA REUNIÓN DE LAS ROSAS • [ROL] el Vie Mayo 11, 2018 1:36 am

•  Actualización  •



♧  Susan  ♧

Los ojos de Christine se abrieron como dos platos ante las palabras de Susan.
- Espera… - hace una pausa, visiblemente confundida. - Entonces, ¿viniste aquí, a éste pueblito en medio de la nada, sin siquiera saber de “L'Fontaine De La Vertu”? ¿Es que acaso te echaron de tu casa? - bromea. Su expresión cambia drásticamente tras unos segundos de risas. Algo se le ha ocurrido. - ¡Vamos a ver la fuente juntas, Susan! Desde que puse un pie en esta ciudad es lo único que quiero hacer y el único lugar al cual aún no he podido ir… - toma su teléfono y tipea un mensaje rápidamente, mientras sigue hablando. - Mi hotel queda a unas cuadras del café. Estoy hospedándome en “Les Marroniers”. Al parecer es el único hotel bonito de por aquí… - comenta, encogiéndose de hombros. Apura su bebida y su aperitivo, claramente emocionada. - ¿Qué dices? De a dos es mejor que andar sola por ahí… Lauren, la amiga que te decía, me ha pasado un par de contactos de transporte, podemos pedir un taxi, te dejo donde sea que te estés hospedando y luego nos encontramos en la plaza, ¿qué te parece?
Su rostro alegre transmite amabilidad y despreocupación. Se acomoda un mechón que se le escapa del rodete y guarda el celular en su bolso, esperando la respuesta de su compañera. Sobre la pared, Holly llora desconsoladamente en el asiento trasero de un vehículo que la conduce a través de la ciudad de Nueva York.


Máster escribió:Notas:


- El tiempo ha pasado volando y afuera ya ha oscurecido.

- Del bolsillo derecho del abrigo de Christine asoma un sobre rojo con una rosa dorada que parece estar a punto de caérsele.

- La pareja de la mesa contigua ha sido reemplazada por un grupo de pre-adolescentes ruidosas.




CHRISTINE:



• • • • • • • • • • • • • • • • • • • •




♡  Amelie  ♡


El sonido de la sirena fue precedido  por un silencio casi absoluto. La oscuridad se cierne sobre la gran mayoría de los pasillos en aquella arena, tenuemente iluminados por focos de emergencia rojizos que se encienden y se apagan rítmicamente. El suelo húmedo delata las pisadas de quien pase sobre él y el goteo de una cañería rota hace eco en las paredes, estorbando un poco la audición.
El aire está cargado por la adrenalina de la batalla, y tras algunos minutos de cautelosa exploración del entorno, el primer disparo corta el aire, impactando sobre la pared a espaldas de Amelia. Su procedencia es incierta, pero el muchacho anda cerca y la ha visto, de eso ella puede estar segura. Otros dos disparos dejan distintivas marcas coloridas a escasos centímetros de sus pies. Fréderic está jugando con ella. Podría haberlos acertado de haberlo querido así.
A través de la lobreguez a su alrededor, Amelia distingue una silueta asomándose sobre el borde de un destruido ventanal, a unos 15 metros de distancia por delante, quizás un poco más. Desde su posición es imposible saber con certeza. Tras unos segundos, un proyectil pasa zumbando a milímetros de su oído y se estrella en la pared frente a ella. Están apuntándole desde atrás. Es imposible que el muchacho se haya trasladado de lugar tan rápido y sin haberlo  notado. No están solos. ¿Qué sucede?
Un silbido hace eco en las paredes del recinto y la mano que se asoma sobre el umbral de aquel ventanal arroja algo en su dirección. Es un objeto sólido que rebota un par de veces hasta llegar a sus pies. Para cuando Amelia logra reconocer el explosivo, ya es demasiado tarde. El dispositivo se activa creando una estela de humo espeso que le dificulta la visión. Ya no parece un juego, se ha transformado en algo más. Comienza a tener dificultad para respirar y sus músculos se entumecen bajo el traje de combate. El arma se resbala de sus dedos y cae de rodillas al suelo sin poder moverse.

- Fue más fácil de lo que pensé…
Una voz grave se eleva por sobre el silencio y la silueta de Fréderic aparece, abriéndose paso a través de la humareda. Lleva una máscara de gas sobre el rostro, tras la cual asoma su mirada cristalina. La toma firmemente del brazo y la levanta, acorralándola contra la pared.
- Creí que ibas a darme más trabajo, preciosa.
La inspecciona detenidamente y luego le quita la máscara termal de forma brusca. Arroja su arma a un lado y usa su mano libre para elevar el rostro de la chica, poniéndolo a su altura y notando los intentos de Amelia por mantenerse consiente. Baja su propia máscara, dejando al descubierto la sonrisa que deforma diabólicamente aquella cicatriz en sus labios.
- Shhh… Tranquila, en unos segundos estarás durmiendo plácidamente. Es una pena, me hubiese gustado jugar contigo un poco más... – Pasa su dedo pulgar sobre los labios fríos de la muchacha. Ella quizás ya no pueda distinguir su voz. – Debo admitir que eres divertida…
Lo último que Amelia percibe es una mano que le recorre la cintura y la forma en que es alzada. La luz titilante del recinto finalmente se apaga por completo.


•  Fin de introducción  •


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39 Re: • LA REUNIÓN DE LAS ROSAS • [ROL] el Lun Mayo 14, 2018 2:11 am


Spoiler:

Nombre: Susan Stannon

Edad: 17 años

Personalidad: callada y taciturna, suele ser rebelde cuando no se hacen las cosas a su manera. Heredo el caracter de su padre y la determinacion de su madre. Tipica niña criada en cuna de oro.

Descripción física: cabello negro y lacio, ojos color gris, piel blanca casi palida, usa siempre unos lentes grandes y redondos. Estatura 1.60 ~

Historia: 
Unica hija del ministro de un empresario de Inglaterra, desde pequeña tuvo todo lo que una niña de su edad podria desear. Pero no a sus Padres ya que ambos solo estaban en casa en las noches y raras veces los fines de semana. Crecio entre sirvientas y niñeras, con la unica compañia de sus libros. A los 14 recibio una beca para la universidad por sus calificaciones pero lo rechazo ya que no queria convertirse en alguien como su padre. El dia de su presentacion en sociedad, comprendio que no queria una vida predescible como la de su Madre. Aun si eso implicaba dejar todos los lujos que su padre podria ofrecerle. Rechazo a varios pretendientes por tal motivo y se dedico solo a sus estudios en el primer año de Medicina. Esperando si aquella carrera la podria llevar lejos de ahi. 
Recibio el e-mail una tarde mientras revisaba sus calificaciones de la Universidad y decidio asistir aun sin consultarselo a sus Padres, despues de todo ellos estarian demaciado ocupados para escuchar lo que podria decirles.

Gustos:
-libros
-Esquiar en la nieve
-musica clasica
-la pintura
-Tocar el violin

Disgustos: 
-dias soleados
-lugares con mucha gente
-cigarrillos
-arañas
-el ruido

Miedos:
A las arañas, la oscuridad, fantasmas.

Observaciones/Extras: jamas tuvo pareja sexual.

Color de roleo:  cc1a70

Cafetería “Pont d’Avignon”


 Me sobresalte cuando note como me miraba y sus palabras al enterarse de mi nulo conocimiento por esa... fuente o lo que sea que es. -No me botaron!- respondi para dejar en claro eso, me calme cuando note que me estaba exhaltando un poco. -Pues si, me gustaria conocer esa famosa fuente. Solo quiero ir al hotel y dejar mis pertenencias-

Miro a travez de los cristales del local mientras bebo un poco de te. Ha oscurecido en menos tiempo del que imagine. Siento un poco de frio e ignoro el vibrar de mi telefono dentro de la cartera. Miro a Christine y la noto contenta. Sera acaso el hecho de estar sola en ese lugar al igual que yo? Tambien habra sido invitada? Deberia preguntarle?...

No, termino mi te y sonrio amablemente antes de mirar la pantalla de mi telefono. "louis..." pienso. Lo pongo en modo silencio para no pensar mas en lo que me dijo y me levanto dejando un billete junto a la taza de te.
-Podriamos tomar el taxi de una vez, cosa que tenemos mas tiempo para ir a la fuente- Queria conocer el lugar o al menos esperar que sea quien sea que me mando la invitacion me contacte y ver que rayos era.

Oigo un extraño crujir cuando ella se levanta de su silla, como si arrugaran un papel. Miro disimuladamente su bolsillo "No... son ideas mias" me respondo a mi misma al negar lo que vi. Avanzo entre el grupo de jovenes al lado y golpeo a uno en la cabeza con mi cartera. Me disculpo varias veces por lo torpe que me estaba poniendo y salgo detras de Christine. 


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40 Re: • LA REUNIÓN DE LAS ROSAS • [ROL] el Lun Mayo 14, 2018 11:36 pm

•  Actualización  •



♧  Susan  ♧


Al salir, un Volvo negro y de vidrios polarizados esperaba a las muchachas con las balizas encendidas, aparcado sobre la acera frente a la cafetería. Un silbido de asombro se escapa de los labios de Christine.
- Wow… parece el auto de algún famoso, ¿verdad? Con razón Lauren insistió en que utilice esta empresa de transporte… - comenta en voz baja. – Vamos.
Ambas suben al vehículo y, al cerrar las puertas, los pestillos se accionan automáticamente. El interior está inmaculado, como si aquella camioneta hubiese sido recientemente adquirida y no constantemente utilizada por los turistas del lugar. Los tapizados de cuero estaban intactos e impecablemente limpios. Las luces de la avenida iluminan el interior tenuemente a través de los vidrios oscuros y entre el asiento de los pasajeros y el conductor parecía haber una división de cristal polarizado, abierta en ese momento para que pudiesen ver al chofer.

- Hasta el Hotel “Les Marroniers”, por favor. – indica Christine. El hombre no responde pero enciende el vehículo y emprende la marcha. Sus ojos están ocultos tras un par de gafas negras y lleva una especie de diminuto micrófono en la oreja. La radio está encendida y el punteo de guitarra de un hermoso blues resuena sobre el sonido del motor y el andar de las ruedas en las remotas y desoladas calles de Vernier.  La imagen que daba el pedregón iluminado por los faroles antiguos de la calle y las marquesinas coloridas de los locales parecía extraída de un óleo de Afremov.

- Estamos a unas pocas cuadras. – informó Christine. - Podríamos cenar algo en la feria, ¿qué te parece? Oí que hay algunos puestos muy buenos de comidas típicas del pueblo y… - la muchacha paró en seco lo que estaba diciendo y giró rápidamente su rostro para observar por la ventana. Su vista se posó en el conductor. Parecía desconcertada. – Disculpe, acabamos de pasar el hotel, era en la calle anterior… - El hombre no se inmutó ante el reclamo de la joven. Siguió conduciendo, completamente en silencio – Oiga, ¿está escuchándome? Acabo de decirle que nos pasamos. – Insistió la muchacha, ya con un dejo de preocupación en la voz. El Volvo aceleró su velocidad. Habían avanzado casi seis calles más allá de la dirección a la que supuestamente debían ir. Comenzaban a alejarse de las zonas céntricas de Vernier.

- ¡¿Dónde demonios está yendo?! ¡Deténgase en éste instante! – suplicó nerviosamente Christine. El vidrio opaco se levantó, separándolas del conductor. Los ojos de la muchacha buscaron los de Susan. La angustia había hecho que se empañaran de lágrimas. Un espeso humo gris inundó rápidamente la cabina trasera, nublándoles la visión y dificultándoles respirar. El sonido de los golpes que las muchachas propinaban al vidrio fue apagándose bajo el melancólico llanto de una guitarra.



  Fin de introducción  


• • • • • • • • • • • • • • • • • • • • 






•  Team A • 


El canto de los pájaros es lo único que parece perturbar el silencio del lugar. La conciencia regresa poco a poco, pero las imágenes de lo acontecido están aún dispersas, y es casi imposible hilvanar los hechos de manera convincente. Tu cuerpo está débil y cansado, el dolor de cabeza te impide pensar con claridad. No hay nadie más en la habitación y tampoco reconoces absolutamente nada en ella.
Los últimos ases de luz del atardecer se cuelan a través de las cortinas que cubren el inmenso ventanal, creando un entramado cuadricular sobre el piso al reflejar la sombra de la gruesa reja que la sella. Tras el marco de hierro, se descubre la sobrecogedora vista de un inmenso jardín plagado de rosedales, arbustos con diseños geométricos y dos estanques. La caída desde allí debe rondar los 30 metros.

Te han cambiado completamente de ropa. Ahora llevas puesto un camisolín satinado de seda color [a elección]. A un lado de la cama, yace una bata larga de la misma tela, pero de color negro, perfectamente doblada.  Sobre la mesilla de luz sólo hay un vaso de cristal esmerilado lleno de agua, y un pequeño plato de porcelana blanca con un pañuelo de tela carmesí sobre el cual descansa una píldora blanca y alargada. El reloj de péndulo que cuelga de la pared marca las 6:45 pm.

Sobre la cómoda descansa un florero pintado con rosas, un pequeño balde repleto de hielo con una botella dentro, dos copas de champagne, y a su lado, un teléfono de tubo antiguo. Dentro del cajón de la cómoda encontrarás únicamente toallas blancas, todos los demás cajones están vacíos, a excepción del de la mesilla, donde hay un cepillo de pelo dorado. Tanto las puertas de la habitación como las ventanas han sido cerradas con llave y no pueden abrirse. La única puerta que no parece haber sido trabada conduce a un baño con jacuzzi. Sobre la pequeña mesa, frente al sillón, hay una bandeja de desayuno con suficiente comida para dos personas adultas. Una nota descansa a un lado.



Máster escribió:Nota:


- En la cara interna de tu brazo derecho, llevas un pequeño vendaje a la altura del codo.

- El teléfono comienza a sonar cuando el reloj marca las 06:55 pm.

- Han cambiado hasta tu ropa interior. Te han quitado todos los pendientes que llevabas. Te han emprolijado y pintado uñas de manos y pies, perfectamente perfilado tus cejas y depilado.

- No hay rastro de absolutamente ninguna de tus pertenencias.

- Las rosas son azules para Amy, amarillas para Amelia, rojas para Angélica y blancas para Susan.

SUSAN:
AMY:
ANGELICA:

AMELIA:



• • • • • • • • • • • • • • • • • • • • 



•  Team C  • 



La carta recibida generó una manifestada conmoción entre los elegidos. Algunos han hablado de ello a sus allegados y amigos, visiblemente orgullosos de su fortuna, otros han decidido mantenerlo en secreto, como era costumbre en temas referidos al acontecimiento. El punto de inicio era el Aeropuerto de París, allí cada uno de ellos sería recogido por la empresa de seguridad privada de BlackDiamond Corp, y conducidos al lugar donde se llevaría a cabo “La Reunión de Las Rosas”.


El atardecer tiñe de rojo el camino cercado por una extensa arboleda, que lleva al lugar de destino. Al llegar, una placa dorada sobre la inmensa puerta negra – con adornos de oro pulido en forma de pequeñas rosas - donde se lee “LeMaison Dummont" indica a los visitantes que están exactamente donde deberían. La estructura de la mansión está formada por bloques gigantes de piedra caliza, mientras unos frondosos rosales cubren la pintoresca fachada. Una gran fuente custodiada por la esfinge de una damisela semidesnuda que sostiene un cántaro pone broche final a la imponente imagen del edificio que debe rondar los 7 pisos. Al acercarse, dos guardias de seguridad vestidos con trajes azul marino de doble botón y lentes oscuros, abren las puertas de ingreso con una sincronía casi perfecta.
El inmaculado Hall de la mansión los recibe al atravesar el umbral. Todo en su interior se encuentra pintado en tonalidades claras que van del blanco al beige, y la imagen de sus visitantes se refleja sobre el piso de mármol grisáceo, perfectamente pulido. Allí, el lujo francés tradicional se hace evidente en todo su esplendor. Pilares tallados en piedra, cuadros con marcos ornamentados, muebles de madera lustrada y grabados en oro, floristería fina en cada esquina, cortinas de aterciopelado color vinotinto colgando desde la punta de los altísimos ventanales y terminando en el suelo de mármol gris.


Una grandiosa escalera curvada que ocupa el centro del recibidor pareciera conducir a los pisos superiores. En la base, la figura esbelta de una joven de vestido negro ceñido al cuerpo y escote pronunciado parece desentonar con la pálida escena. El largo cabello ondulado y castaño cae perfectamente arreglado sobre su hombro derecho. La expresión apacible acompaña un rostro de rasgos finos y mirada cristalina. Una sonrisa se dibuja en sus rojos labios al verte ingresar.


- Bienvenido. – saluda, y sus estiletos rojo brillante resuenan sobre el mármol del hall al acercarse. Se presenta como ”Cecille”. – Permítame su abrigo. – solicita de manera cordial. – El Sr. Dummont le recibirá en su despacho. Sígame, por favor.
Su andar gatuno invita a obedecerle y escoltarla escaleras arriba. Gira a la derecha, atravesando un corredor con varias puertas numeradas. El pasillo termina en la entrada de un ascensor. Sus puertas dobles son doradas y van del suelo al techo, finalizando en un arco que ostenta números romanos del 1 al 7. La aguja labrada que se encarga de indicar el piso en el que se encuentran marca el número 1. Al acercarse, el ascensor se abre automáticamente. 

- El piso del Sr. Dummont es el número 7. – informa la jóven con una sonrisa. Un dejo de malicia se deja ver tras su ojos. Con un ademán te invita a pasar al interior del cubículo. – Le está esperando.

Las inmensas puertas se cierran contigo dentro y el elevador comienza a ascender. La fina aguja metálica pasa lentamente cada número en la grilla hasta llegar al 7, tras lo cual se detiene y las puertas se abren. El supuesto despacho ocupa prácticamente el piso completo y es exageradamente grande para una sola persona. Los ventanales panorámicos cubren prácticamente toda la extensión del lateral izquierdo de la habitación. Exactamente en medio hay una mesa de madera oscura y espejada con espacio para veinte personas. El lugar está íntegramente decorado en el mismo estilo que el vestíbulo, con la única diferencia que los colores van del ocre a tonos tierra más oscuros, los pilares en las paredes que enfrentan los ventanales son de madera tallada y la réplica de una Venus Calipigia los observa por sobre su hombro desde una esquina, mientras se levanta descaradamente el vestido. Hacia el final de la habitación, un escritorio gigantesco de madera de negra con un taburete tapizado y de respaldo altísimo cortan la escena.


Sentado en una de las sillas de la mesa, un hombre de cabello blanquecino y traje gris fuma un habano mientras sigue con sus dedos el ritmo del piano en “Silencio”, de Beethoven. Está demasiado absorto en la pieza que está escuchando y no parece haber notado que han ingresado más personas.



Máster escribió:Notas:


- Frente a cada una de las sillas, descansa una carpeta angosta, forrada en cuerina negra y con pequeños cantos metálicos en las esquinas.

- No hay nadie más  en la habitación, a excepción del hombre sentado en la mesa.

- A través de los ventanales se puede apreciar un inmenso jardín con diversos arbustos de diseños geométricos y rosales en flor.



Última edición por Leidana el Mar Mayo 15, 2018 8:25 am, editado 1 vez


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41 Re: • LA REUNIÓN DE LAS ROSAS • [ROL] el Mar Mayo 15, 2018 5:26 am

Christopher D. Greyluck:
Nombre: Christopher Donovan Greyluck
Edad: 35 años
Descripción física: Christopher es un hombre alto, de 1.89 de estatura, espalda ancha y brazos fuertes. No tiene una piel muy bronceada dado que la mayoría del tiempo lo pasa en su despacho o preparando reuniones, pero se pasa por el gimnasio siempre que puede para mantenerse en forma. Siempre afeitado y peinado, vestido con traje o ropa formal y zapatos negros impolutos. Sus ojos grises se muestran distantes y frios excepto cuando necesita de la calidez de estos para conseguir lo que quiere.

Historia: Nacido en la familia de un gran empresario, es el hijo mayor de dos hermanos. Desde pequeño siempre ha querido ser como su padre, se esforzó mucho en sus estudios para lograr sacar las mejores notas y tener el poder objetivo. Pese a haber pasado su infancia entre psicólogos, hasta los 16 años no fue diagnosticado de psicopatía, dato que quedó en sereto para toda persona ajena a su pequeña familia. Elena, su madre, jamás lo trató diferente a la pequeña Jean, con 10 años en ese momento, por lo que para ella ambos son iguales. Su padre, Edison,  al contrario que ella se volvió más estricto con la niña, demostrandole que el llorar era algo totalmente innecesario. Ocho años después, cuando Jean cumplió la mayoría de edad, se mudó a otra ciudad, de donde volvió seis años más tarde con un bebé recién nacido y su marido, Adam. Para entonces, Christopher ya estaba comenzando a escalar puestos en la empresa de su padre, donde había comenzado en el puesto al que pudo acceder, independizado en un piso bastante grande en la planta media de un rascacielos del centro de la ciudad, donde cada vez que tenía tiempo aparecía con una chica diferente.
Una tarde, volviendo del trabajo, encontró entre su correo una carta que nada pintaba allí. Al encontrarla lo primero que pensó era que se trataba de una estúpida broma que ninguna gracia tenía, pero al comprobar el diseño más detenidamente reconoció con suma facilidad la procedencia de la misma. Sin duda, él era uno de los mejores ¿cómo no iban a contar con su presencia? Sonrió con calma y entró a servirse un vaso de whisky. No había duda alguna de que iría, quería conocer al resto de personas que el anfitrión de la misma consideraba que se encontraban en su misma posición y, si había suerte, lograr algún buen negocio.
Gustos:
1. Las mujeres solteras
2. Personas centradas o con las que se pueda hablar de casi todo.
3. Tabaco y whisky, sobre todo para las negociaciones.
4. Música clásica para relajarse.
5. La soledad pero siempre con el móvil disponible.
Disgustos: 
1. Las comidas familiares con el marido y los hijos de su hermana.
2.
La religión (en general) y por ende todo aquello relacionado con estas, como bautizos, bodas, comuniones, misas...
3. Que le digan que no a algo que realmente quiere.
4. Las mascotas que sueltan pelo (realmente, encontrarse pelos en el traje).
5. Las pérdidas de dinero por parte de la empresa en cosas inútiles.
Miedos: Que su empresa caiga en bancarrota, tener un accidente, perderlo todo y más aun teniendo que vivir en casa de su hermana o volver con sus padres.
Observaciones/Extras:
Diagnosticado con psicopatía, evita en todo momento que la gente de su entorno conozca este detalle, así como los temas semejantes.
Tiene una secretaria poco atractiva y con la que no interacciona más de lo necesario para evitar que su interés por las mujeres tiré abajo las agendas del día o incluso su empresa, en la cual, las mujeres que trabajan son en puestos que a él le importan poco.
Tiene carnet de moto, pero no le gusta la sensación de montar en una, por lo que no lo usa casi nunca.
Color de roleo: #6347ff
La espera se estaba haciendo eterna. Ya desde primera hora ese día las cosas pintaban mal. El despertador había sonado tan solo una vez antes de comenzar a echar humo, el agua caliente había sido cortada y el periódico online que solía leer mientras desayunaba estaba en mantenimiento. Tras conseguir bajar en el ascensor con la señora ** sin que me repitiera su retaíla de consejos cristianos para encontrar una buena mujer, alcancé mi coche.
-Ey, Chris -Dijo Adam, el vecino de un par de pisos por debajo del mío. Llevaba a su perro atado con una correa y una enorme sonrisa. Le devolví el saludo sin pararme demasiado rato. El bicho intentó saltar a lamerme las manos pero Adam lo detuvo. Según su marido me había contado, al ser todavía un cachorro de apenas año y medio se emocionaba fácilmente, por suerte, ambos no habían tardado en notar que me desagradaba su contacto, y lo mantenían a una prucencial distancia de mi traje limpio.
-Lo siento, ya nos alejamos, solo quería decirte que tenemos un par de cartas para ti, el cartero ha vuelto a equivocarse -Asentí con la cabeza y él sonrió amablemente y se marchó. Suspiré ya cansado de la humanidad y me metí en mi coche, un sedán azul oscuro casi negro y cristales traseros tintados. Dejé mi maletín en el asiento del copiloto y arranqué, en dirección al trabajo. No podía marcharme sin dejarle a Carmen todas las cosas que debía tener preparadas y un poco de trabajo adelantado por si la visita se extendía más de lo debido.
-Señor -Me saludó ella, sorprendida. Le había ordenado que no me molestase esa mañana, mi vuelo salía pronto y no podía retrasarme. Con un solo gesto, se levantó y vino detrás de mi mientras yo le organizaba las cosas que necesitaría para pedidos y reclamaciones que teníamos pendientes. No hablé demasiado, ella sabía que notas tomar conforme yo le hacía un par de gestos o le mostraba un papel en concreto. Estaba muy bien formada, era demasiado afectiva, debía creerse que era mi madre o algo similar, pero exceptuando los regalos que me hacía algunas mañanas, su trabajo era impecable.
-Si llama mi hermana dígale que estoy reunido -Ella simplemente asintió, ya estaba acostumbrada a las órdenes de que filtrase esas llamadas y siempre encontraba una escusa razonable con esa sonrisa que me recibía todos los días. No entendía cómo hacía para sonreir, fuera cual fuera la situación a quién se le acercase. Pero por eso yo era el jefe de todo y ella solo una secretaria.
-Los papeles están firmados y sellados -Me avisó cuando fui a revisar un bloque de folios mal colocados. De nuevo sonrió de forma maternal y apuntó algo, antes de leerme toda la lista de tareas que tenía por delante, muy pocas pues ya me había ocupado yo de que todo quedase claro y cerrado para evitar que metieran la pata en mi ausencia.
-... dejar su correo en el primer cajón, reorganizar las reuniones de las próximas dos semanas, enviarle un regalo a su madre por su cumpleaños y cancelar la cena del sábado con el señor Maurice -Finalizó su lista, aún con el boligrafo junto a la última palabra, dispuesta a escribir algo más. Realmente nunca había hablado del cumpleaños de mi madre, pero conociendo como conocía la eficacia de Carmen, era muy evidente que ella se encargaba de todo.
-Una sola pérdida y le bajare el sueldo a toda la planta -Le advertí, pero quedó en el aire, pues ella soltó una risa. Asintió y me dio el maletín, un gesto un poco molesto pero que pasé por alto pues siempre solía hacerlo.
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Por fin, tras cuarenta y cinco minutos de viaje hasta el aeropuerto, hora y media de espera para facturar la maleta y otros quince minutos para que la encargada de los billetes consiguiera acabar con la fila que se le había acumulado, me senté en mi lugar del avión, en la zona de primera clase, junto a la ventanilla en el último asiento. Me puse música clásica, esta vez de Chaikovski, comenzando por el segundo movimiento de su sinfonía nº 5 y continuando a partir de ahí. Me relajé el tiempo de viaje que quedaba por delante, bastante más del que me gustaba.
Una vez en el aeropuerto de París, una azafata de cara seria nos guió con mucha amabilidad, claramente fingida, hasta la salida más cercana. No le presté atención a lo que decían como despedida como si realmente les importase nuestra presencia.
Me estiré un poco para bajar mi maleta, lo suficientemente pequeña para que no tuviera que mandarla a aparte, y me dispuse a bajar, queriendo alejarme del gentío que se formaba al vaciarse el avión lo más rápido posible. La melodía de la hermosa sínfonía seguía sonando en mi cabeza, haciendo que los gritos del aeropuerto me fueran menos molestos.
En apenas una última hora, cuando la luz del atardecer ya decoraba el cielo, el coche de la empresa de seguridad que había venido a recogerme al aeropuerto cruzó por fin las puertas metálicas de la mansión. Me dediqué a observar por la ventallina del elegante vehículo la entrada del lugar, lleno por completo de unos rosales bien cuidados que apenas dejaban entrever lo que ocultaban tras ellos. El camino fue silencioso, ni yo quería hablar de nada ni el conductor parecía dispuesto a obligarme. Un agradable cambio frente a otro tipo de personal que parecía en la obligación de mantener siempre una amistad o conversación.
Debía admitirlo, el edificio que allí se ocultaba era grandioso, unos siete pisos de esquisito lujo ciertamente sobrecargado que daban ganas en partes iguales de odiarlo y quererlo. Eso me dejaba claro que la persona que vivía en su interior sería muy similar a la fachada del mismo. Bajé del coche y, tras admirar durante un momento la figura que cuida de la fuente, de rasgos increiblemente bien logrados, avancé hasta la enorme puerta de entrada. No me molesté en estirar la mano para abrir, aquellos dos hombres no pasaban desapercibidos y estaban ahí por algo.
No había nadie más, tal vez el resto de invitados todavía no había llegado o estaban ya en sus habitaciones, pero no era algo que realmente me preocupase en exceso. Lo primero que me llamó la atención de interior, además de la dama que esperaba en la base de las escaleras, fueros las enormes cortinas que decoraban los lados de las ventanas. Desde fuera no se apreciaban al estar abiertas. No tomé mucho tiempo para dejar de pensar en ello y me acerqué a Cecille.
-Bienvenido -Simple y cordial. Una chica realmente hermosa en la puerta siempre era la mejor de las formas para empezar cualquier cosa -Permítame su abrigo -Tal como pidió, me quité mi abrigo y se lo coloqué sobre las manos, llevaba todo lo necesario en la chaqueta de mi traje, de forma que no me importaba lo que hicieran con la simple gabardina negra. Tal como pidió, la acompañé, pese a que podría haber encontrado su despacho por mi cuenta, estaba claro que el señor Dummont encontraba cierto encanto en el espectáculo de mostrar su poder adquisitivo. Algo que, sin duda, me agradaba. El camino parecía ensayado miles de veces por aquella muchacha, sus pasos se movían sin dudar y, como en una coreografía, se deslizaba sobre los suelos del lugar similar a un gato. Querría haberle preguntado algunas cosas más, pero estaba más intrigado por lo que el señor de la mansión representaba que por conseguir información de Cecille, con quien esperaba tener el placer de volver a hablar en otra ocasión.
Volví a mirarla un segundo antes de entrar, pero de nuevo, avancé sin decir nada. El interior, como el resto de la mansión, estaba sobredecorado y totalmente impoluto. Por supuesto, ya que esperaban visita no me sorprendió en absoluto. Una melodía familiar se movía gentil por la habitación, la sinfonía de Beethoven llamada Silencio mantenía en un mundo aparte al anfitrión, que no había reparado en mi presencia.
Asi pues, tal como decía el título, el silencio continuó en la habitaión. Por mi parte, tan solo avancé unos pocos pasos antes de sentarme en la silla más cercana, colocándome bien el traje y decidí escuchar la melodía.
-Personalmente, prefiero a Chaikovski -comenté cuando la melodía dejó de sonar, ya fuera por una pausa o el final de la misma. No era que quisiera atención, pero aunque adoraba la música clásica, mis planes no eran estar allí sin hacer nada, pues ese tiempo bien podría invertirlo en mi despacho.


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42 Re: • LA REUNIÓN DE LAS ROSAS • [ROL] el Mar Mayo 15, 2018 3:37 pm

Spoiler:

Nombre: Angelica Baklava
Edad: 17
Personalidad: Su personalidad podría definirse como una Queen. Cree ser la mas en todo, la preferida, la más bonita, que en el fondo solo ocultan sus propios complejos. Aparenta estar por encima de todo, aunque se esté ahogando en un charco de agua. Debido a que viene de un pueblo pequeño donde es la más popular, erronéamente traslada eso al resto del mundo, creyendo que es superior a los demás. Un diva de granja. No es mala persona en el fondo pero el egoísmo gana la mayoría de las veces. En el fondo envidia a aquellos que son auténticos y no fingen para gustar a todo el mundo.
Descripción física:
Spoiler:

Historia: Nació en Atenas, pero nunca llegó a vivir allí, ya que al poco de nacer toda su familia se mudó por motivos laborales a Francia. Terminaron lejos de su tierra natal, en un pueblo portuario de unos mil habitantes, donde al poco tiempo ya se les conocía como "los  griegos". Vivían una vida normal y modesta en el pueblecito, donde nunca pasaba nada interesante.
Con el paso de los años, Angelica se convirtió sin duda en la diva del instituto. Siempre rodeada de amigos, invitada a todas las fiestas e incluso consiguió modelar para la tienda de ropa del paseo marítimo del pueblo, disparando su fama local.
Angelica, como cualquier chica de 17 años con aires de grandeza, soñaba con ir a la capital, donde con su talento y su belleza triunfaria como actriz, o como modelo...o como ella eligiera. Mandaba fotos y audiciones a escondidas de sus padres a todas las empresas de modelos y actores del país, con la esperanza de que la "descubrieran." 
Un día, navegando por internet, le llegó un email bastante tentador. Era su oportunidad de conocer un poco el mundo, aunque fuera dentro del país. Después de consultarlo con sus padres y que estos investigaran todo lo profundo que podías sobre ese lugar y decidir que, al igual que aqui nunca pasaba nada, era poco probable que en ese otro pueblo desconocido pasara algo, le dieron permiso para ir. Con la promesa de llamar cada día y no salir del recinto de la estancia con desconocidos.
 

Gustos: 
-La musica pop
-El chocolate blanco
-Patinar 
-Los animales peludos y pequeños
-Los utensilios de papelería (papel de carta con diseños, sobres bonitos, boligráfos originales...)
-Desayunar gofres los domingos

Disgustos: 
-La Bullabesa (sopa francesa de pescado)
-El olor de las sardinas
-Las matemáticas
-Las piscinas públicas
-Los programas de preguntas
-Los murciélagos
 

Miedos:
-
Miedo leve a las alturas. Aunque puede estar en alto, lo pasa un poco mal y prefiere estar en zonas bajas. A la hora de viajar en avión, se sentara siempre en un asiento sin ventanilla.
-Nictofobia: Nunca puede estar a oscuras. Tiene pavor a la oscuridad. A la hora de dormir lo hace con la ventana abierta y una luz en la habitación. Siempre lleva consigo una linterna de dínamo.
 

Observaciones/Extras:
-Su familia se compone de 5 miembros; Su madre (Tannia) , su padre (Demetrius) , su hermano mayor (Colin), su hermano pequeño (Eryx) y ella.
-Es alérgica a los frutos secos, especialmente a las avellanas.
-A pesar de ser griega, no ha estado alli desde que era un bebé.
-Sabe hablar griego y francés.
-Siempre lleva una linterna de dinamo encima.
-Puede llegar a hacerse 50 selfies al dia.
 

Color de roleo: 09777d 
[¿??]
Me medio desperté con el canto de los pajaros. O eso creía, pues seguía en un estado de duermevela. El cansancio se extendía por todo mi cuerpo. No sabía cuantas horas había estado durmiendo, pero no habían sido suficientes. ¿Qué había pasado en la fiesta?. Flashes venían. Thor, frío, ¿Un coche?. No  estaba segura. "Este dolor de cabeza no me deja pensar" pensé tratando de volver a dormir. Pero no podía. Esta no era mi cama.
Abrí los ojos, solo un poco, para evitar que la migraña que me martilleaba en la cabeza subiera de potencia. Tardé unos segundos en acostumbrarme a la luz. No traté de levantarme, estaba demasiado confusa en ese momento. Seguía teniendo ese sentimiento de no haber despertado, pero había señales claras que me confirmaban que hubiera sido mejor seguir dormida. El cansancio, que había drenado todas mis fuerzas, como si hubiera corrido una maratón o me hubiera pasado todo el día bajo el sol arrasador. Y ese dolor de cabeza, no como una resaca normal, sino un dolor que solo se intensificaba al abrir los ojos. Lo primero que pensé al despertarme es que quizá me pasara bebiendo y alguien me llevara a su casa. ¿Quién? Y me acordé. El puzzle se resolvió en un segundo y sabía que no estaba en la casa de nadie. Al menos de nadie decente.
Di un salto, balanceándome mareada un segundo. No sabía que hacer. Miré a mi alrededor, confusa. Era una habitación lujosa, ese tipo de lujos que solo ves en la películas. La habitación estaba perfectamente conjuntada de tonos beiges y marrones. El armario, sencillo, tenia un espejo  mostrando un rostró con ojos de loca. Me costó unos segundos reconocerme. A pesar de la mirada de terror, mi apariencia exterior no concordaba con como me sentía por dentro. Alguien se habia tomado la molestia de vestirme, peinarme y maquillarme. “Esto no puede ser bueno” me dije. Este tipo de cosas, propias de un capitulo de Criminal Minds, no podian ser ciertas. Me toqué la cara y el pelo, notándolo suave y lacio. Alquien me había quitado los pendiente y mi uñas estaban perfectamente pintadas de un color coral, a juego con el camisolín que llevaba puesto. En la cama, un batín de seda negro estaba colocado perfectamente para evitar que se arrugara. Y no pensaba tocarlo.
Me acerqué a la ventana, solo para que mis ya nulas esperanzas, desaparecieran por completo. “Barrotes” pensé, deseando cerrar los ojos y aparecer en casa. La ventana está sellada por unos gruesos barrotes de acero que contrastan con la bella vista exterior. Un jardín digno de reyes, como burlándose de mi, por estar atrapada aquí. Por haber confiado en aquellos monstruos.
No me atrevía a moverme, estaba paralizada sin saber que hacer.  Traté de respirar y pensar. ¿Qué haría Colin? . “Colin no hubiera caído en la trampa”. Me acerqué a la puerta y, despacio, giré el pomo que por supuesto estaba cerrado. Probé el resto de puertas, confirmando lo obvio en todas ellas, hasta que una cedió. La puerta daba a un jacuzzi, perfectamente a juego con la otra habitación. Volví a cerrar la puerta, con un escalofrío.
Una cómoda, a mi lado, con un jarrón lleno de rosas rojas y una cubitera llena de hielo, sosteniendo dos botellas de champagne.
Me apoyé en la pared un segundo, abrumada. No sabia que había pasado o porque, pero quería irme a casa, con mis padres y mi pueblucho cateto.
Cuanto más me fijaba en la habitación, mas detalles podía sacar. Como la mesa llena de comina con un “Bon apetit” en una nota. Como si fuera a probarlo. O un extraño vendaje que claramente no tenía el valor de levantar. Tenía que irme a mi casa. Volví a probar a abrir todas las puertas, esta vez tirando y empujando de ellas, en vano. Cogí una de las lámparas, dispuesta a lanzarla contra la ventana. Cuando sonó un teléfono.
Miré alrededor, localizando el estridente teléfono. En la cómoda, al lado del champagne. Y lo había pasado por alto. Durante un segundo, dudé si debería coger el teléfono.  Estaba claro, que quien llamara sabía que estaba allí y el miedo a que pudiera venir a buscarme si no contestaba, era más fuerte que el tratar de escapar antes de que llegara. Fuera quien fuera.
Temblando y dudosa, cogí el teléfono. Lo miré un segundo, sin estar muy segura de cómo funcionaba aquella tecnología tan desfasada.-¿Sí?.-Pregunté en tensión. Quizá si pensaba que estaba allí tranquila, no viniera y me diera tiempo a escapar.


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43 Re: • LA REUNIÓN DE LAS ROSAS • [ROL] el Mar Mayo 15, 2018 5:42 pm


Amelia Rouge Laurent:

Nombre:Amelia Rouge Laurent

Edad: 17

Personalidad: Su cara siempre suele reflejar una sonrisa, es una persona bastante tranquila y reflexiva, eso no quiere decir que no tengas sus arranques de rabia, es una buena estratega en sus juegos de airsoft.

Descripción física:

Amelia es una muchacha con una estatura dentro de la media de 1’62, con una complexión delgada pero atlética ,aunque sus ropas habituales puede dar pie el error de que aparezca una niña frágil.
Su piel tiene un tono blanquecino que solo se ve estropeado por dos lunares colocados estratégicamente en su hombro derecho y por una pequeña cicatriz ( 8cm) que recorre su muslo izquierdo por la parte lateral a causa de un alambre colocado en un mal sitio en una partida haciendo que tuvieran que ponerles unos pequeño puntos, pero esta no es muy pronunciada.
Haciendo contraste a su piel Lleva orgullosa una media melena de color negro azabache  la cual cuida como un tesoro, su rostro delicado se ve completado por unos grandes ojos de color azul intenso adornados por unas largas pestañas.
Tiene una pequeña nariz y unos labios finos.
Su indumentaria habitual suele constar habitualmente de unos zapatos altos, bien sean cuñas,taco chino o wedge, una falda de pliegues o de plato(?) y una camisa . Aquello suele ir acompañado de medias de todo tipo, tirantes… aunque rara vez usa pulseras, anillos, pendientes o collares.
Tampoco le importa usar jeans y sudaderas pero no suele hacerlo.
Sin embargo tiene toda una indumentaria aparte para el campo de batallas y los entrenamientos que consta de deportivas y botas militares, pantalones, chaquetas, camisetas y todos los complementos imaginables de aspecto militar, incluyendo gafas, cascos y chalecos “antibalas”.
A pesar de ir vestida de forma femenina es una negada para el maquillaje, no le gusta y no va mas haya de utilizar de vez en cuando alguna crema hidratante o algún exfoliante.




Spoiler:
Historia:
La pequeña Amelia fue adoptada cuando todavía era un bebé, su núcleo familiar consistía en dos mujeres , Marta y Susan, que tras mucho pelear contra el mundo consiguieron adoptar a una pequeña niña que las derritío con su mirada curiosa.
Su infancia fue feliz y llena de alegrías, sus madres era todo lo que podía pedir , justas y rectas cuando tenían que serlo y agradables y cariñosas el resto del tiempo.
Siempre la animaron mucho a seguir sus propósitos y no tardaron en darse cuenta en que la niña adoraba leer así que su hogar se llenó de libros e historias. Cuando la pequeña Amelia ya tuvo 5 años comenzaron a acudir a un campo de airsoft, allí Marta con sus amigos y equipo ganaban competiciones amistosas contra gente que iba y venía, la pequeña niña era la delicia de todos mientras correteaba por el campo de descanso mientras Susy hacia la barbacoa para después del combate. Allí fue donde encontró su afición por la fotografía pues por mucho que insistiera sus madres no la dejarían participar en el juego hasta que no cumpliera al menos 14 o 15 años.
Cuando cumplio aquella edad le falto tiempo para arrastrarlas a comprar su equipamiento y sus armas, y después de la primera partida quedó tan enamorada de aquel juego como de sus libros.
Poco a poco se fue haciendo mayor e ingresó en la universidad, justo en la que ella quería aunque no tenía la mejor nota de todas había conseguido plaza y había podido irse con su amiga de siempre. Sintió mucho el tener que mudarse lejos de sus madres pues la universidad estaba en el centro y ellas vivían en un pequeño pueblo, pero aquello sería toda una aventura.
Con su amiga de siempre buscaron un piso y se instalaron con una tercera chica, aquella muchacha resultó encajar perfectamente con ellas y se hicieron rápidamente amigas, ahora ella trabaja a tiempo parcial en un Mcdonalds para pagarse la carrera y en parte sus caprichos.
Un buen dia le llega un e-mail extraño, lo revisa por si fuera algún trabajo de la universidad pero al ver que solo era publicidad estuvo a punto de borrarlo pero una imagen tremendamente bonita llamó su atención.
La chica decidió leer aquel mensaje al completo y aunque no se fiaba después de hacer alguna que otra investigación con lo poco que encontró en internet decidió que no podia ser un timo, y que aprovechando que no tenia examenes… ademas se parecía tanto al libro que estaba leyendo… no pudo evitarlo y al final de la noche hizo su reserva.

Gustos:

  • Los libros
  • La reposteria
  • Los gatos
  • La hipica
  • El senderismo
  • La fotografia
  • Las armas y el airsoft

Disgustos:

  • La gente demasiado ruidosa
  • Tener que alzar al voz para que la escuchen
  • El desorden y el caos
  • Las ardillas
  • El alcohol
  • Los borrachos
  • Los gansos (cree que son malos)

Miedos:

  • Que no hagan daño ni ningún mal a su familia y amigas.
  • A morir
  • A los fantasmas  
  • Le aterroriza viajar en barco


Observaciones/Extras: Le encanta leer, sobretodo fantasía, no es de extrañar que tenga un amor platónico con alguno de los personajes de sus libros, una vez termina un libro tiene que esperar unos días antes de empezar con otro, es como un ritual suyo de “luto” . También le encanta la fotografía para plasmar esos sitios encantados que suele visitar con sus compañeras de piso.
Estudia historia del arte

Color de roleo: #c3d69b
Fecha cumpleaños: 17 de mayo

La adrenalina recorría cada centímetro de mi cuerpo, y encima me lo estaba pasando como una niña pequeña. Di la siguiente esquina con cuidado cuando un proyectil cortó el aire prácticamente rozandome, rápidamente me refugie en la pared buscando a mi espléndido enemigo mas no conseguía que apareciera en mi campo visual.
Decidí adelantarme suavemente para ir a por él cuando otro proyectil se estampo en la pared.
Al estar de cuclillas me era más fácil hacer una pequeña voltereta hasta el siguiente objeto para cubrirme , una vez allí me levanté ligeramente en busca de mi agresor sin éxito de nuevo, un bufido de desagrado escapó por mis labios y volví a cubrirme.
Dos balas impactaron tras mis pies, miré alrededor con cara de pocos amigos, Frederic ya no me caía bien, estaba jugando conmigo y eso no me gustaba, odiaba que me tomaran el pelo o que me menospreciaran.
Una silueta a unos 15 metros se hace visible por fin a través de mi mira, estaba suficiente cerca como para saber que no fallaria , mi dedo se desliza por el gatillo para dar fin a frederic cuando una bala pasa silbando al lado de mi oído.
En un acto reflejo apartó la cabeza de la zona del silbido y vuelvo a apoyar mi espalda con la pared. El ritmo cardiaco acelerado y mi respiracion extremadamente rapida, ¿que estaba pasando? …”Jeong ha entrado a ayudar a su amigo” era la única solución que se me ocurría, que tramposos, dos contra una y sin avisar.
Respire hondo calmando mi respiración y volví al ataque, un silbido hizo que me cubriera rapidamente, pero aquello había sonado diferente a los disparos, la silueta que observaba acababa de hacer el gesto de lanzar algo, volví a dispararle, estaba segura que le había dado.
Mire hacia arriba esperando el gong ganador pero al no sonar supe con certeza que se trataba de un equipos de 2vs1, chasquee la lengua con fastidio mirando el objeto que rebotó hasta que llegó a mis pies.
-¿¡Granada?! ¡Que pasa aqui!?- aquel artefacto en vez de soltar pintura empezó a soltar gas, pronto se me nubló la visión, sujetando con firmeza mi arma me tape la cara rapidamente , tenia que escapar de allí pero no veía hacia donde correr... y cuando decidí que daba igual hacia donde estaba demasiado débil.
Comencé a toser de forma descontrolada, sujete con más fuerza el pañuelo, cada bocanada de aire me llevaba al desastre.
“Muévete amelia, corre” pensé con agonía mientras el arma se me caía de las manos, aunque era de mentira aquello me había hecho sentirme segura hasta el momento, mis rodillas encuentran el duro suelo haciendo que suelte un pequeño lamento de dolor y haciendo que suelte el pañuelo, a ciegas arrastró las manos por el suelo con pocas fuerzas en busca del arma sin suerte.
La voz de Frederic hace que mire hacia arriba, un bruto tirón del brazo hace que me levante del suelo, lo único que consigo hacer es mantenerme despierta y consciente.
- Creí que ibas a darme más trabajo, preciosa.   La mirada tierna de Marta rondaba por mi mente, dándome mi primer arma, una desert eagle, una pistola potente prefería los rifles… Mi mente estaba perdiéndose en algún sitio lejano cuando otro tirón hizo que volviera ligeramente a la realidad, acababan de quitar mi mascara y alguien me sostenía, vi a Frederic observándome, me estaba hablando.. “Traidor… rata… Embustero hipócrita,sucio mentiroso” Él seguía hablando, de algo a lo que decidi no podía prestar ya atención…Volví a recordar a mis madres, a susan esta vez… si alguien te hace algo alguna vez… que no piensen que te afecte… decía susan mientras marta gritaba por detrás, patada en los huevos y corre… Saque algo de fuerza del interior, mientras Frederic bajaba su mano por mi cintura, lo mire de reojo y le escupi después de aquello todo quedo en negro.


-Malditos pájaros, porque no se van a cantar lejos de aquí…-Murmuré mientras abrazaba la almohada, aquel gesto hizo que todo mi cuerpo se lamentara a la vez. ¿que había sucedido? ¿Porque me dolía todo? Abrí suavemente los ojos, la claridad de aquel lugar era de todo menos reconfortarte, me senté suavemente intentando no hacer movimientos bruscos mientras despejaba mi mente.
La luz del atardecer se colaba por la ventana , mire la habitación fijamente unas rosas de color amarillo concentran toda mi atención, como si quisiera pasar por alto todo lo que sucedía, un silbido aparece en mis odios… No tarde en rodar por la cama hasta descender de ella de forma brusca por un lateral. Mi cuerpo volví a resentirse , mire a un lado y a otro…
-¿donde estoy? - Una bomba de humo… - No era de humo- aquello me había dormido… busque la salida con la mirada , como no había nadie emprendí la carrera a la puerta, intente girar el pomo.
Mi mente intentaba despertar de aquello, iba a aporrear la puerta y a gritar pero justo reaccione para no hacerlo, quiza seria mejor que no supieran que estaba despierta.
Descalza corrí de nuevo hacia la ventana, barrotes, volví a correr hacia la otra puerta… un jacuzzi.
Mi ira se vio descargada en un puñetazo contra la pared, apoye mi espalda contra la pared y me escurrí por ella, abrace mis piernas.
-Ten cuidado cariño.. No te fies de cualquiera… ¿Estás segura de que no quieres que vayamos las tres en verano?- Repetir las frases que habían dicho msi madres mientras unas lágrimas se escurrian por mis mejillas…
-¿porque nunca os hago caso?- pregunte al aire.
Se volvió a hacer el silencio , los cantos de los pájaros cesaban por momentos y en la habitación aprecia escucharse solo mis sollozos… el teléfono hizo que levantara la cabeza de mis rodillas.
-Vais buenos si pensais que voy a colaborar!!- mi voz había ido en aumento mientras aquello seguia sonando…
“Quiza.. Debiera cogerlo… igual.. Solo.. quieren dinero.. “ Pensé mientras mi mirada burlona se paseaba por aquella magnifica habitacion llena de lujos y extravagancias... mis piernas me levantaron de forma pesada mi cuerpo, limpie la lagrima que resbala por mi mejilla y lo cogi, no dije nada, tan solo escuche allí plantada.

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44 Re: • LA REUNIÓN DE LAS ROSAS • [ROL] el Mar Mayo 15, 2018 7:22 pm


Spoiler:
Nombre: Amy Hampton

Edad: 18 años

Personalidad:

Amy es una chica de carácter, no le gusta que la molesten y pisoteen. Suele responder de forma agresiva cuando se ve amenazada o ante algún posible peligro, no es una damisela que deba ser rescatada, ella es su propio príncipe azul. Tampoco tiene cuidado con lo que dice, siempre con la verdad y acidez por delante (a menos que seas alguien muy querido por ella, entonces hace el esfuerzo de ser un poco más dulce). Pero ¡hey! que esta ruda actitud no te asuste, ella es muy amigable y de fácil conversación, es muy sobre protectora con la gente que le cae bien y nunca dudará en ayudar en algo cuando sea posible.

A veces puede llegar a ser muy relajada dejando algunas cosas para después. "Si lo puedes hacer mañana, entonces a dormir se ha dicho" frase célebre de ella. Ésto le ha traído algunos problemas en el instituto debido a la tardía entrega de trabajos, pero que esto no te confunda, ella es una chica muy capaz e inteligente, tiene gran inventiva y siempre su mente se encuentra volando creando historias imaginarias o en escenarios para dibujar.

Descripción física:

Es una chica que posee una estatura promedio de aproximadamente 1.60m y una figura delgada. Su piel es de un tono blanquecino y la única característica notoria de ésta es que en su brazo derecho posee un labrado y colorido tatuaje que cubre desde el hombro hasta la muñeca. Posee un lacia y corta cabellera tintada de un brillante azul que va muy a juego con su look de niña rebelde. Su rostro es ovalado y de rasgos bastante femeninos (más de lo que le gustaría).

Su mirada es atrapante y muy expresiva, sus iris son de una tonalidad muy especial, "Del tiempo", dependiendo de la época del año el color varia de un pálido verde hasta un celeste claro. Su nariz es fina y de puente recto, sus labios son ligeramente carnosos y poseen una sana tonalidad rosada.

Su forma de vestir es muy sencilla, sus prendas favoritas son camisetas sin mangas con algún estampado de alguna de sus bandas favoritas, jeans con algún aplique de cadena y botas cortas tipo texanas (o zapatillas en su defecto si hace calor). Como toque final casi siempre utiliza un gorro de lanilla negro para complementar su look.

I'm soo blue:





Historia:

Desde el momento en que respiró y abrió sus ojos por primera vez el mundo supo que ella iba a ser la oveja negra de aquella familia sumamente religiosa compuesta por una perfecta y orgullosa hermana mayor, su estricto padre y su sumisa madre. Desde que tuvo memoria vivió bajo la sombra de Christine (la hermana mayor), alta, delgada, con un rostro angelical y un perfecto y lacio cabello castaño. Sus padres siempre la comparaban con ella y eso le enervaba hasta la médula por lo que desde joven comenzó a adoptar una actitud hostil y rebelde; y el hecho de que sus progenitores intentaran corregirla a través de la religión y con métodos arcaicos de tortura bíblica, eso hacía que su enojo fuera en aumento. Para aliviar sus emociones comenzó a volcarlas en el arte descubriendo así que era bastante buena sobre todo para el dibujo.

Se podría decir que niñez y adolescencia han sido bastante desastrosas. Malas juntas, comenzar a fumar a escondidas, vandalismo y hasta una detención breve en una comisaría. Sus padres creían con fervor que iba a cambiar pero la gota que colmó el vaso fue cuando descubrieron que a la dulce edad de 16 años Amy se había hecho un enorme tatuaje con calaveras en el brazo. Su padre estalló en furia y a pesar de que no la echaron de casa si le cortaron todos los suministros económicos por lo que Amy ahora tenía que pagar para poder vivir bajo ese techo. Al principio tuvo problemas para equilibrar la situación, cuando logró conseguir un trabajo de medio tiempo como camarera en un fast food, tuvo una recaída en notas en el instituto por lo que lastimosamente repitió un año.

La situación era insoportable, necesitaba desesperadamente conseguir suficiente dinero para rehacer su vida lejos de todos ellos ya que se le había muy doloroso tener que convivir bajo el mismo techo con tres personas que ahora no la consideraban parte de la familia. Sobre todo tener que ver que su hermana mayor era exitosa en todo, en su carrera universitaria, en su fabuloso empleo de medio tiempo como recepcionista de consultorio médico, en su belleza, en sus habilidad para tocar el piano, en todo. Pero aún así lo soportaba ¿Por qué? Porque era mejor vivir bajo un techo con gente que era peor que un grano en el culo a que vivir en la calle bajo un puente.

Pero parecía que su vida iba a tener un cambio justo cuando a su email llegó un curioso correo. Se trataba de una vacaciones baratas (realmente baratas) en un pueblito lejano que poseía una misteriosa fuente mágica que concedía deseos a la gente, incluso tenía videos acompañados de testigos de la situación. Ella no creía mucho en esas cosas... pero el precio era llamativo y realmente necesitaba al menos unas cortas vacaciones para desintoxicarse de tanta familia de porquería. Así que sin dudarlo compró los boletos de ida y a pesar de que les avisó a sus padres, estos poco y nada le prestaron atención.

Gustos:
- Su música favorita es el rock y metal. Pero en sí no le molesta escuchar casi ningún género.
- Ama la cerveza negra, si es artesanal mucho mejor.
- Los colores oscuros y de tonalidades azuladas.
- El helado a montones.
- Conocer gente nueva con sus mismos gustos.
- Dibujar y escribir historias.

Disgustos:
- El fanatismo religioso
- Su hermana mayor, le tiene mucho rencor.
- Chicas populares (usualmente son demasiado creídas y eso le cae muy mal)
- Que la obliguen a hacer cosas que no quiere.
- Las cosas demasiado femeninas, no se siente cómoda con tanto accesorio innecesario y cortas faldas.
- Clases de historia.

Miedos:
- Caer en las drogas. Es muy cuidadosa con ese tema, si le cuesta dejar un simple cigarro, imaginen que pasaría si probara algo peor.
- Contagiarse de alguna enfermedad grave e infecciosa.
- Las serpientes. Nunca ha visto una en persona pero sabe que muchas son venenosas por lo que no le agradaría nada encontrarse con una.

Observaciones/Extras:
- Bisexual b*tch
- El color real de su cabello es un aburrido castaño chocolate.
- Se hizo el tatuaje cuando apenas tenía 16 años en una tatuadora clandestina. Por suerte no se contagió de ningún bicho.
- En el instituto tiene notas sobresalientes en arte. Uno de sus sueños sería llegar a ser una buena artista y trabajar en una reconocida tatuadora.
- Kat Von D es su ídolo.
- Yes, virgen. Aunque no lo parezca. Lo único que rescató de la religión es esperar hasta el día de su boda.
- Fuma eventualmente. Trata de dejarlo pero el vicio siempre es más fuerte.
- No cree en Dios tal como lo presenta la biblia cristiana. Tiene su propia visión del más allá y ser todo poderoso.

Color de roleo: # 254d73

/¿¿??/
~Sola de momento~

Se sentía flotar en una esponjosa nube, cálida y que abrazaba su cuerpo transportándola por lo alto de los cielos. Parecía ser un placentero sueño hasta que de pronto la nube poco a poco comenzó a correrse llevándola más y más hacia el borde junto con el lejano trinar de unas aves que no podía ver. Y de pronto... ¡Paf!, un duro golpe hizo que despertara abruptamente.

Se encontraba tendida sobre un lustroso y helado suelo, claramente se había caído de la cama. Lentamente levantó la cabeza y confundida inspeccionó los alrededores -hmmm- se quejó levemente ante el dolor en sus sienes, era toda una molestia. No podía reconocer el ambiente que la rodeaba, claramente no era su habitación y mucho menos la de alguno de sus rebeldes amigos, el lugar lucía muy elegante y sacado de una de esas caras revistas de decoración de interiores para gente adinerada. Con torpeza se puso de pié, le dolía todo el cuerpo y sentía todas sus extremidades pesadas. -¿Pero qué demonios.....?- se preguntó en voz alta cuando ya erguida observó su reflejo en aquel espejo que estaba colgado en la puerta de un elegante ropero.

Nerviosa pasó sus manos por su peinado cabello sin gorro de lanilla, ya no estaba usando su ropa, en su lugar ahora poseía un femenino camisolin de seda negra como la noche, -No, no, no, no...- repetía una y otra vez a medida que sus ojos abiertos como dos enormes platos se paseaban por su figura. La piel de su rostro estaba maquillada muy sutilmente con delineador y rimel. Sus uñas estaban prolijas y pintadas a la francesa, igual que la de sus pies. -Pedazos de hijos de p*ta- insultó en voz baja cuando levantó el camisolin y descubrió que hasta le habían cambiado la ropa interior. ¡Pedazo de cerdos! ¿¡Cómo se atrevían a hacerle eso!?. -¡¡¡AAAH!!!- pegó un fuerte grito de pura rabia que hizo que le doliera aún más la cabeza, la sangre rápidamente había comenzado a hervir en sus venas y la adrenalina no se hizo esperar haciendo que su corazón bombeara a mil.

Hecha una furia y sus orbes azulinos prendidos fuego buscó la salida, apenas divisó la puerta se acercó a ella como una saeta... para su mala suerte estaba cerrada con llave. -¡M*erda!- exclamó tras darle un puñetazo que hizo que le dolieran los nudillos de la mano derecha, brazo en el cual tenía una venda a la altura del codo. ¿A caso también le habían sacado sangre? ¿¡Qué más faltaba!?. La rabia estaba haciendo estragos en sus emociones, las lagrimas comenzaban a agolparse en sus ojos amenazando con salir y rodar por sus mejillas. Intentó abrir las ventanas, pero también estaban cerradas, además de poseer un fuerte enrejado... ¿y qué decir de la otra puerta? completamente inútil, conducía a un jacuzzi.

Con ambas manos tomó su cabeza por los costados, las palpitaciones en su cerebro la estaban matando y por un instante pensó en tomar aquella pastilla que reposaba sobre el pañuelo rojo pensando que era algún tipo de analgésico... o cianuro... mejor si era cianuro. Su vista pronto pasó por una mesa que tenía un desayuno muy completo con un cartel de "Bon appetit" *Que asco*, por allí había un balde con hielo y una botella de champagne dentro y a su lado... -¡Un teléfono!- como un rayo se acercó a él pero antes de poder levantar el tubo, el mismo comenzó a sonar dejándola totalmente descolocada. Sonó un par de veces con aquel característico "ring" hasta que Amy logró retomar el control de su cuerpo. Frunciendo profundamente el ceño levantó violentamente el tubo y antes de que alguien podiera decirle siquiera un "hola" ella escupió a gritos -¡Pedazo de m*ierda más vale que me dejes en libertad si no quieres que te meta la botella de Champagne en el c*lo!-


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45 Re: • LA REUNIÓN DE LAS ROSAS • [ROL] el Miér Mayo 16, 2018 1:50 am


LACROIX:

Nombre: Gael Baptiste Lacroix
Edad: 35 años.
Gael Lacroix es un hombre de 1, 93 m, 98 kg, cabello color ceniza y ojos cristalinos Su pasado es algo de lo que jamás da detalles. Se recibió de cirujano a los 27 años, tras lo cual amasó un imperio multimillonario gracias a su gran capacidad para los negocios. Actualmente es el dueño y único jefe de LaCroix&Co, una multinacional líder a nivel mundial en fabricación de insumos farmacéuticos. Como todo hombre excesivamente rico, tiene aficiones caras como la equitación, navegación, vuelo y otras tantas igual de fascinantes. Amante de la música clásica, el buen vino y los habanos cubanos. Su actitud es casi siempre seria y dominante. Le gusta que acaten sus órdenes eficientemente.
Color de roleo: 594120


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Eran cerca de las 6 de la tarde cuando sus lustrosos zapatos pisaron la ya conocida fachada de “LeMaison Dummont”. Había dejado atrás sus obligaciones, reprogramado citas y reuniones, y pospuesto otros eventos de menor relevancia, como cada año desde hacía casi una década. Gael Lacroix era un hombre de porte elegante y altivo. De aquellos a quienes reconoces fácilmente aún en mitad de una multitud. Su rostro reflejaba una serenidad casi tangible que acompañaba sus estilizados movimientos e impecables formas.

Tomó su maletín y descendió del Cadillac negro sin despedirse del conductor y avanzó a paso lento a través de los rosales del jardín frontal. Cuando ingresó al vestíbulo, la figura curvilínea que aguardaba en la base de la escalera se acercó a él, dándole la bienvenida y solicitándole su abrigo. Ofreció su brazo educadamente a la muchacha y ésta lo tomó a modo de cortesía, sin decir una palabra y disimulando la sonrisa que luchaba por escapar de sus sofisticados labios rojos. Se dirigieron escaleras arriba y a través del extenso pasillo, hasta llegar a las puertas metálicas del ascensor.

- El Sr. Dumont lo está esperando. - anunció Cecille. La frialdad en su voz hizo que media sonrisa se dibujara en el rostro del hombre.

- Lo sé. - responde con total naturalidad. Las puertas del ascensor comienzan a cerrarse lentamente. - Te vuelves más hermosa cada año.

Dio otra pitada al habano que tenía entre los labios. Habían pasado casi 20 minutos desde su arribo y casi no se había percatado de ello gracias a la música que resonaba por las paredes del ostentoso despacho. Llevaba un traje slim fit de color gris, con la camisa blanca ligeramente desabrochada que dejaba entrever su tonificado y ancho pecho. Tiene una melena rubia, casi blanca, al igual que la barba rala que le cubre la mandíbula cuadrada y masculina. Se gira al oír la voz de Christopher y le estudia durante un par de segundos, tras los cuales finalmente esboza una pequeña sonrisa.

- ¿De verdad? - pregunta con un dejo de curiosidad. Su voz es gruesa y áspera. Se levanta de su lugar para estrecharle la mano. Es alto, debe rondar casi el metro noventa. - Chaikovski es excelente, pero Beethoven tiene una especie de magia hechicera que nadie más parece poseer… - El tatuaje de una rosa negra siendo devorada por una serpiente se asoma por debajo de la camisa arremangada hasta el codo. - Gael Lacroix. - se presenta, tras lo cual vuelve a acomodarse en la silla. Cruza una pierna sobre la otra, de manera que un tobillo descansa sobre el muslo, y se recuesta en el respaldo de su asiento. Le extiende la caja de habanos que tenía frente a sí. - Para hacer más amena la espera. Son cubanos, lo mejor de lo mejor, como de costumbre. - comenta, inspeccionando el que bailaba entre sus dedos.


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46 Re: • LA REUNIÓN DE LAS ROSAS • [ROL] el Miér Mayo 16, 2018 6:51 pm


Dimitri:


Nombre: Dimitri Kaminski

Edad: 24

Descripción física: 

Su cabello rubio natural se une perfectamente a los ojos azul intenso que le dan un aire sofisticado y elegante. A pesar de esto, suele llevar el cabello desordenado o atado de mala manera en una cola que en realidad no recoge tanto como debería. Su piel es bastante clara a causa de las pocas veces que sale directamente a la luz del sol. Tiene unos rasgos delicados pero sin llegar a ser femeninos, suele tener siempre una sonrisa en la boca, aunque sea por cortesía. 

Es de una estatura media baja, 1'76 metros, pero no se siente mal por ser el bajito de la familia, después de todo lo ha ayudado muchas veces a huir cuando nadie lo miraba. Suele vestirse de traje de tres partes, aunque más porque está acostumbrado que porque le guste.
dimitri <3:

Historia: Nació y vivió en las calles de una gran ciudad, malviviendo y comiendo de la basura hasta los 7 años, se encontró por casualidad una cartera tirada en el suelo. Aunque descubrió que esta estaba llena de dinero, su buen corazón le hizo ir a devolverla a la comisaría más cercana sin coger ni un solo billete. Todo esto había sido visto desde lejos por el propietario de la cartera que ya había descubierto su despiste y se giró para encontrar a aquel niño escuálido y sucio caminar en la dirección contraria. En un principio pensó en dejarle el dinero para que pudiera comer, y simplemente lo siguió un par de calles hasta encontrarse de frente con una comisaría, donde el niño la dejó sin siquiera pensárselo dos veces. Esto, no solo llegó al corazón de ese hombre, sino también de la persona que lo había estado acompañando todo ese rato. Él solo era un pequeño empresario, pero la persona a su lado era nada más y nada menos que el empresario más conocido de Rusia, que fomentaba aquellos trabajos artesanales, entre ellos la lutería, la joyería y la alfarería, siempre de la mayor calidad existente en el mundo.

Desde ese mismo día Dimitri fue llevado a una gran mansión, donde fue adoptado por el señor Misha Kaminski. Allí conoció a sus nuevos hermanos mayores, siendo muy bien tratado por ambos. El cambio drástico le hizo difícil adaptarse con velocidad, pero poco a poco pudo acomodarse al ritmo de vida de los Kaminski. Al parecer la mujer de su padre había fallecido hacía ya varios años, así que la nueva familia la formaban, su padre, su hermano, su hermana y él. Dimitri nunca tuvo intención de heredar la empresa de su padre, así que se dedicó a mejorar su educación y sus habilidades, aprendiendo de ese modo a fabricar violines, a tocarlos junto con otros instrumentos, e incluso a hacer joyas y repostería. Lo único que no pudo aprender fue alfarería porque siempre le salían disparados trozos de barro e hizo a su hermana enfurecerse en una ocasión cuando por casualidad pasaba cerca en ese momento. Lo que él no sabía era que el buen corazón que había demostrado tener todos los días de su vida, yendo a barrios pobres para darles comida, dinero y tocarles un poco de música, le hizo ganarse el favor del pueblo. Mientras que su buena educación y memoria para reconocer personas le hizo ganarse a la clase alta. Todos creían que sería él, quién heredaría la empresa familiar, sin saber ninguno que en realidad tanto él como su hermano se habían negado a ello ya que ambos sabían que la hermana de ambos era la más cualificada para aquel puesto. 

Entre tantos rumores que rodeaban a la familia Kaminski sobre la tensión interior por el puesto de heredero de uno de sus hijos, llegó una carta. Sabía de quién era aquel inconfundible sello, y a pesar de las malas lenguas, creyó firmemente que solo se trataban de rumores sin consistencia al igual que los que había sobre sus hermanos y él. Por esto en poco tiempo hizo las maletas y se dirigió a Francia, era el momento de hacer un pequeño viaje y de paso ayudar a minimizar los chismes que no parecían hacer más que crecer a cada día que pasaban en la misma mansión todos juntos.

Gustos: 
+Instrumentos (Fabricarlos y tocarlos)
+Los niños
+No sentir hambre
+El olor del pan recién hecho
+Los animales

Disgustos: 
-Sentir que no puede hacer nada para ayudar a alguien
-Ver llorar a alguien
-Sentir hambre
-Los rumores sin fundamento
-Escuchar un instrumento desafinado

Miedos: 
-Que sus tan queridos hermanos lo desprecien
-No ser capaz de devolver toda la bondad que la familia Kaminski le entregó
-Las montañas rusas
-Que un pez gigante se lo coma

Observaciones/Extras: 
-Tiene algunas cicatrices por su cuerpo de cuando estaba malviviendo en las calles y otros vagabundos lo golpeaban para quitarle la comida que había obtenido, y de algunos perros que lo mordieron creyendo que era un cuerpo muerto.

-A pesar de todo, nadie lo ha visto nunca llorar. Más bien, incluso si es insultado suele mantener una sonrisa en su boca. Aunque en ocasiones eso los hacía callar al sentirlo terrorífico, no siendo esa la intención de Dimitri.

-Aprendió muchos idiomas, debido a que siempre quiso viajar y vivir fuera de Rusia.

-Tiene algo extraño con los pájaros, parecen siempre seguirle.

Color de roleo: ff6f00


Tocaba suavemente sus curvas deslizando mis dedos totalmente absorto, emitía una sensación de perfección -¿Porqué tendrá esta hermosura?- me pregunté en voz alta mientras miraba con la tenue luz del atardecer todos aquellos rasgos que tanto adoraba -¡Dimitri!- una voz me llamó haciendo que volviera a la realidad -¿Qué ocurre?- le pregunté a la sirvienta que solía estar siempre cerca y que había entrado en mi cuarto a toda prisa sin siquiera llamar -¡Deja ya ese violín!¡Tu avión sale en dos horas y ni siquiera has comido algo!- me reprendió, a lo que yo solo pude dedicarle una sonrisa. Por más que se enfadara, no me iba a dar mucha más prisa -No quería dejar a la mitad al pobre violín, por lo menos finalizarlo y ya cuando vuelva lo barnizo y lo pruebo- estaba muy contento con la forma del instrumento, no tenía defectos importantes y sentía que su sonido sería más grave que el anterior "Será una pareja perfecta para duetos" un par que vendería juntos, ya que el sonido que producirían juntos sería magnífico. 

-¡Vamos!¡Vamos!¿A caso quieres tener que coger un avión de tercera clase?- me preguntó molesta Ninochka -No me importaría- admití mientras me estiraba perezoso, me apetecía viajar a Francia y usar mis estudios de idioma de manera más productiva que para hablar con empresarios -Nina, no deberías de ser tan arisca- la regañe con suavidad mientras le acariciaba la cabeza. Tenía suficiente dinero como para pagarme una sirvienta más callada y eficiente, pero me gustaba ver a Nina revolotear, gritando por todos lados, regañándome y siendo incapaz de no hacer ruido incluso al caminar -Cuida de la casa, y no dejes que mis hermanos sepan mi lugar de destino- A todos les había anunciado mi viaje a causa de una invitación, pero no comenté ni el país ni la persona, ya que esos dos eran demasiado protectores conmigo y si realmente venían no podría conseguir mi objetivo de aliviar la tensión que había en el exterior y que hacían que los rumores incrementaran. Me cambié de ropa a una más apropiada, poniéndome un traje de tres piezas y recogiéndome mejor el pelo que estaba revuelto sin hacer caso a la atadura... quería estar presentable.

No tardé en coger la maleta que había hecho anteriormente y montarme en el coche al lado del chófer. Aunque me había sacado el carnet, realmente no me gustaba mucho conducir, y ya que teníamos chófer no iba a dudar en hacer que se ganase un dinero extra por aceptar las peticiones del hijo menor. En menos de lo que creí llegamos al avión, desde Rusia se tardaba bastante tiempo en ir hasta Francia, por no decir que en la aduana perdería un tiempo. Todo estuvo meticulosamente calculado para llegar allí sin prisas. Para mi suerte, ya me estaban esperando cuando llegué "Qué eficaces" pensé recordando que Nina habría venido después de que yo hubiera esperado por una hora. El lugar al que me llevaron, tuve que admitir que era del estilo de mi padre... extravagante. Ya había pasado muchos años junto a él, pero me seguía sorprendiendo como le gustaba tener grandes mansiones y jardines. -Gracias- contesté a Ceci antes de entregarle el abrigo con una sonrisa, asintiendo ante sus palabras y siguiéndola hasta el despacho, donde ya se encontraban algunas otras personas. Me mantuve al margen al principio de la conversación pero no pude evitar sonreír ante temas de música -Sea cual sea, al menos que tenga todas las cuerdas afinadas- murmuré. Tenía el oído lo suficientemente afinado como para no darme cuenta que el fa de la cuarta octava estaba más agudo de lo que debería, mi especialidad eran los violines, pero cualquier instrumento de cuerda que se pusiera en mis manos sería capaz de afinarlo, crearlo y mejorarlo... por supuesto, el piano entraba en esa categoría. 

Me senté más cerca del que favorecía a Chaikovski por simple coincidencia -Dimitri Kaminski- me presenté después de que Gael lo hiciera. Me negué a fumar debido a mis propios principios, pero le agradecí el ofrecimiento igualmente "¿Me dejará el Señor Dumont tocar su piano?" pensé sin saber qué hacer con mis manos, lo que más quería en ese momento era que me dejara afinar esa maldita cuerda, y de paso le haría una revisión al piano entero. Parecía en buen estado, pero era evidente que lo usaba, por lo que no estaba de más ver las zonas desgastadas de su interior.


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•  Team A • 

Al descolgar el tubo del teléfono se hacen unos segundos de silencio, tras los cuales una voz robótica anuncia que las puertas se abrirán en 5 minutos. La comunicación se corta inmediatamente después de eso, siendo reemplazada por la  señal intermitente de ocupado. El teléfono no registra ningún número que se intente marcar en el disco circular, ni tampoco vuelve a sonar.
 Efectivamente, al cabo del tiempo establecido, un chasquido metálico - proveniente del cerrojo de la gran puerta en su habitación - indica que quizás ya puede abandonar su encierro.
Al abrirla, la imagen de una imponente sala se presenta frente a la joven. La decoración excesivamente extravagante desconcierta y precede a la ya vista en el dormitorio. Para su sorpresa,  ella no es la única. Dos rostros más se asoman a través de otros umbrales. ¿Qué está sucediendo?

 
Máster escribió:
Notas:



- Tanto Amelia, como Amy y Angélica salen de puertas contiguas.

- Excluyéndolas, la habitación está vacía. 

- Las ventanas y puertas en aquella habitación están cerradas con llave y no pueden abrirse aún forzándolas.

- Tres cámaras de seguridad protegidas por cubos de un material cristalino, se encargan de abarcar cada rincón de la habitación.


• • • • • • • • • • • • • • • • • • • • 


•  Team C •

Sobre la pared enfrentada al ascensor, la gran puerta doble de roble tallado en estilo rococó - que hasta hacía unos momentos se encontraba herméticamente cerrada - se abre de par en par. A contraluz, la silueta de un hombre esbelto avanza a paso seguro, ingresando en la habitación. Cuando su rostro por fin se hace visible, la música se detiene por completo. Una sonrisa se dibuja en sus perfectas facciones al contemplar a sus invitados. Lleva un frac negro de tres piezas que le hacen parecer de otra época. Su altura ronda el metro noventa, su contextura musculosa no logra disimularse bajo el traje y contrasta con la sofisticación de la habitación. Lleva el cabello impecablemente peinado hacia atrás.

- Bienvenidos.
La gruesa voz resuena en las paredes del cuarto. Gael se levanta de su asiento y se acerca para estrecharle la mano.
- Monsieur Dumont. – saluda con extrema cortesía, y aquel coloquio francés se escurre entre sus labios de forma elegante. Dorian Dumont devuelve el apretón con fuerza y le da unas palmadas amistosas en el hombro.
- Mi buen amigo. Me alegro de volver a verte. -  Su sonrisa cálida emana un aura de despreocupación y confianza. Tras unos segundos, posa su penetrante y gélida mirada en los demás invitados. – Señor Greyluck, Señor Kaminski, es un placer conocerlos. Mi nombre es Dorian Dumont. - Se presenta, haciendo una ligera reverencia. - ¿Puedo ofrecerles algo de beber?
Chasquea los dedos y las puertas que enfrentan los ventanales panorámicos se abren, permitiendo el paso a una seguidilla de criadas que portan bandejas de plata. En cuestión de segundos, la mesa está colmada de aperitivos de toda clase. Un muchacho delgado y de tez pálida se acerca a cada uno de ellos ofreciendo whiskey, vino o agua. Sus ojos se esconden tras un par de gafas de marco oscuro y va vestido completamente de negro, traje, camisa y zapatos.
- Lamento haberos hecho esperar. He tenido un par de asuntos que arreglar antes de venir aquí. - Hace un ademán y las sirvientas desaparecen, pero el muchacho se ubica a la derecha del taburete en la cabecera, retirando la ornamentada silla para que él pueda sentarse. - Por favor, tomen asiento. No habrá más concurrentes el día de hoy.
Prende un habano y da un sorbo al vaso de whiskey con hielo que el muchacho ha dejado frente a él anteriormente. Cruza las piernas una sobre otra y aguarda pacientemente a que cada uno se ubique en su lugar.
- Muy bien. Ya podemos comenzar. Imagino que se preguntarán para qué estamos aquí… Pero primero, el papeleo. – dice con un dejo de malicia, en lo que se reclina en el asiento, apoyando los codos sobre los brazos del taburete y uniendo las yemas de sus finos dedos frente a sus labios.  – Lo que tienen frente a sí es un contrato de confidencialidad. Tómense su tiempo para leerlo, si así lo desean. Tendrán una copia en su poder al terminar esta reunión. – señala las carpetas que descansan sobre la mesa frente a cada uno de los hombres, estudiando sus rostros. Su voz se vuelve fría y su semblante se torna serio. – Una vez que lo firmen hablaremos de negocios y podrán hacerme todas las preguntas que quieran. El que no desee hacerlo es libre de marcharse en éste momento.

CONTRATO DE CONFIDENCIALIDAD:



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