La Mazmorra Gris
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La guerra de los Mil Años

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1 La guerra de los Mil Años el Lun Ene 22, 2018 2:24 pm

Recuerdo del primer mensaje :

Allí donde la noche es alumbrada por dos lunas, una guerra sin edad ni tiempo, fue iniciada siendo un recuerdo olvidado la causa de la misma. Durante mil años tan sólo sobrevivía la maldad y el odio.
Muerte tras muerte, venganza tras venganza, creó una guerra sin fin donde ningún ser humano ganaba nada, los únicos que conseguían algo eran aquellos seres ocultos en las tinieblas, que aparecían cuando los problemas se acercaban, se alimentaban de los pensamientos y acciones perversas, estos seres también eran llamados demonios.
Gobernados por la tecnología, y los pecados capitales, los demonios caminaban entre los humanos sin que estos lo supieran, todos temían su existencia, y la de un lugar donde habitaban.
Al mismo tiempo seres mágicos que solían caminar por aquellas lejanas tierras, usando magia por donde pasaban, eran desterrados a vivir en un lugar creado más tarde por ellos, los ángeles, incapaces de estar en un lugar con tanta maldad. Muchos se dejaron corromper e influir por ella y la desesperación que reinaba por tierras humanas, convirtiéndose en alas negras o aliados de Satán. Otros simplemente renunciaron a marcharse transformándose en ángeles grises.

Tres mundos distintos
Tres seres diferentes
Pero solo una guerra eterna en la que el equilibrio se había roto.
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251 Re: La guerra de los Mil Años el Sáb Oct 20, 2018 6:31 am


Wendy:
-Nombre: Wendy D'font
-Edad: 20
-Descripción fisica: Una chica de cabellos largos, ojos color miel y piel clara. Es un poco más delgada de lo que a Scar le gustaría, pero se niega a comer más de lo que necesita. Suele llevar las manos limpias y las uñas arregladas, el pelo suelto decorado con un lazo y no utiliza ni pulseras ni colgantes, tampoco anillos. Le gusta ir con colores cálidos, como el marrón o el naranja, y prefiere los vestidos, a no ser que necesite llevar pantalones (por ejemplo, para ir a la montaña o ayudar en algo).



-Descripción psicológica:  Desde pequeña siempre ha sido una chica tímida pues sus padres, al ser un mitad ángel y una medio demonio no eran bien vistos en casi ningún circulo social. Le encanta la naturaleza y con su tía aprendió todo lo que pudo antes de que sus caminos se separasen, por lo que se enfada si alguien la hiere o ensucia. No le gusta hacer daño a los animales ni destrozar las plantas, por lo que prefiere no mirar cuando hay caza o talan para leña. Es muy dulce y amable, pero su timidez le impide mucha de la sociabilidad que le gustaría tener, por suerte para ella, Scar es un remolino. De llanto fácil y alegría contagiosa, parece más una niña cuando esta rodeada de algo que le gusta.
-Historia: Los padres de Wendy, su tía y su primo mayor se mudaron a la aldea improvisada cuando ella tan solo tenía tres años. Sus recuerdos de esa época son borrosos, pero el olor del valle, la tranquilidad y el haber huido de unos horribles ruidos nocturnos hicieron que la pequeña durmiese bien y sin problemas durante el resto del tiempo. Nicole, su tía, la alentó con su amor a la naturaleza, enseñandole a partir de los cinco años todo lo que sabía y la pequela podía aprender. Su madre, Martha, una medio demonio que había escapado por los pelos de la masacre a su familia, la cuidaba pero nunca la notó tan cariñosa como cuando estaba con su padre. Wendy no lo entendía y sus preguntas se respondian con "tiene un mal día, cielo". Jack, su padre, medio ángel, intentó enseñarle la magia que conocía, pero enseguida se dieron cuenta que las habilidades sobrenaturales de la pequeña no se desarrollarian si ella no quería. Y la pequeña, ignorando a sus maestros, salía corriendo tras una mariposa o se paraba a alimentar a cualquier animal.
Conforme crecía, algunas de las conversaciones qe antes pasaban inadvertidas para ella, fueron cobrando sentido. Su madre se había quedado embarazada sin proponerselo, Jack no quería hijos pero no había sido capaz de abandonar a Martha a su suerte. Siendo una niña no deseada, aunque si su madre la veía llorar o herida, si se paraba, no solía mostrar verdaderos signos de amor a su pequeña. Nicole, hermana de Jack, que no había podido tener hijos, le brindaba todo el cariño que su madre no le profesaba. Noir, su primo mayor, hijo del marido de Nicole, fruto de una relación anterior, un ángel, no era partidario de jugar con niñas. Él quería unirse al ejercito.
Cuando cumplió los 16 años, se escapó de casa, haciendo que su madre fuera tras él.  Algunas cartas llegaron durante los siguientes años, con su nuevo hogar, la novia de Noir y el nuevo hijo, un humano adoptado por parte de Nicole. Pero, tras un par de semanas sin noticias, los padres de Wendy tomaron rumbo a aquella morada, dejando a la joven en aquella aldea protegida, donde estaban seguros de que su vida continuaria tranquila y sin problemas. Le mandan una carta cada semana mínimo y, si no pueden, una paloma de luz, creada por Jack, la visita poco despues, para llevarle un regalo y quedarse con ella al menos unas horas.
-Gustos y disgustos:
+La naturaleza
+Los animales (sobre todo los zorros y serpientes) y las plantas (sobre todo la lavanda y la menta)
+Los dias con el cielo lluvioso
+La cecina
+Té de lavanda (Laimae) y menta
+Las noches donde las nubes rodean la luna.
+Cuevas oscuras
-Los sobrenaturales extremistas
-Su tio
-Que le pregunten algo y se la queden mirando muy fijamente
-Que Scar llore
-Poderes: No los ha desarrollado (por elección propia).
-Extras: Cuida de los niños de la aldea y es la profesora de naturaleza oficial, encargada de ir a por hierbas medicinales y separación de hongos venenosos. Vive con Scar desde hace relativamente poco, pero se lleva genial con ella. Ha aprendido medicina humana para complementar los conocimientos de Scar.
Edahi sonrió con dulzura, pero no sabía si era por mi o por poder ir a ver a su ex-novia. Parecía más tranquilo una vez le respondí, incluso preguntandome si ir en ese momento o al día siguiente. Lo pensé un momento, sin preocuparme de si lo oía o no, ya que así podía responder a algunas de las dudas que tenía. Sonreí ampliamente cuando me invitó a ir, no había salido demasiado de la aldea y siempre me había gustado escuchar las historias de Sessy, que aunque el nuestro no iba a ser un viaje por placer, a mi me valía igual, por eso acepté sin dudar. Después, se alejó a llevar al pobre animal a casa, donde podría reponer fuerzas.
Cuando, al volver, Edahi me preguntó sobre cuándo ir, me di cuenta que no sabía hasta dónde iríamos, y aún así visitar a alguien de noche no era la mejor idea, menos aún siendo que estaba enferma ya que eso podría emperorar, era ejor que descansase y ya de día fueramos a verla, pero seguramente era más complicado viajar de día.
-"Ahora es momento de celebrar la barrera" -Le dije, poniendo mi mano sobre la suya -"Podemos ir antes de acostarnos y dormir allí, pero sería mejor verla de día, para no molestar" -Le di un beso y tiré con suavidad de él, para terminar de aprovechar la fiesta antes de marcharnos.



Última edición por Adamaris el Miér Nov 07, 2018 9:24 am, editado 1 vez


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252 Re: La guerra de los Mil Años el Lun Oct 22, 2018 4:50 pm

Silya

La música, las risas y el buen ambiente frente a las fogatas, causó que mis ojos brillaran de alegría, manteniendo en mi mente las palabras de Scar, antes de que terminara la fiesta les llevaría algo del allí para que lo pudieran disfrutar juntos. Bailé hasta la saciedad, sacando a bailar a Edahi en multitud de ocasiones, a igual que a muchos de los niños que ya habían empezado a cansarse. Intenté sacar a Cain a bailar, pero tal y como siempre, se negó excusándose en que no sabía bailar. Los niños tampoco sabían, y eso no les impedía divertirse. Lucas era casi igual que Cain ya que decía que su coordinación con la música era pésima, sin embargo, yo sabía que no era cierto. Habíamos bailado en más de una ocasión y jamás me pisó los pies o fue a distinto compás que el mío, lo único que le ocurría es que se comparaba conmigo, pero en sí bailaba muy bien. Gracias a mi insistencia en ambos uno de ellos se rindió, tal vez un poco antes que el otro al que le seguiría insistiendo una vez acabase la canción. Lucas fue el primero en aceptar mi mano ofrecida.

Tras un baile fuimos de vuelta a ver a Cain, en nuestro camino nos encontramos con Edahi y Wendy, que tras un beso que creían nadie había visto, se fueron a la pista a bailar una canción. Yo aproveché que iba a descansar para ir a por un poco de comida para Scar e Isaro -¿Vienes?- le pregunté a Cain una vez le mostré el plato lleno. Quería alegrarles aunque fuera un poco la noche que no debería haber sido la más cómoda a causa del resfriado de Isaro. 

Para mi sorpresa, fue Isaro quien abrió la puerta una vez llamamos con suavidad. Mi confusión debía estar escrita en toda mi cara ya que me dedicó una sonrisa dulce antes de explicármelo -Scar se acaba de dormir, lleva todo el día cuidándome así que está algo cansada- me explicó antes de preguntar por lo que habíamos traído, pues al estar descansando no se había enterado de nada de aquello -Scar nos pidió algo de comida de la fiesta- le contesté empezando a fruncir el ceño. Su pijama era muy ligero y estando en la puerta le entraba todo el frío del exterior, sin embargo lo que más me llamó la atención fue el vaho que salía tan denso de su boca y que también estaba alrededor suyo. Sin mucha delicadeza tiré de su cabeza hacia la mía y posé su frene contra la mía, mis manos solían siempre estar bastante calientes, por lo que no me servían para medir correctamente la temperatura, cosa que descubrí después de algunos años de curar a enfermos -Sigues teniendo fiebre- lo acusé mirando su sonrisa gentil que no parecía haberse ofendido por mis palabras -Lo sé, pero no quería despertar a Scar con mi tos, además estaba recalentando la cena. Luego volveré a la cama- solo sus últimas palabras me tranquilizaron, no entendía como un chico tan obediente se volvía así cada vez que estaba enfermo o herido, nunca antes lo había visto resfriado, pero cuando tenía heridas actuaba igual, como si su cuerpo no fuese importante y solo el resto de personas lo fueran -Debes cuidarte, sino Scar se enfadará- le amenacé causando que su sonrisa se ampliara -Ella ya se enfadó- me contestó divertido de que fuera por detrás de su novia... o al menos eso creía. Lo que realmente no sabía era que su felicidad era causada por otra cosa: Él jamás había sido cuidado cuando estaba enfermo por un ser querido, siempre creyó que aquello eran historias que se le contaban a los niños esclavos para que no perdieran la esperanzas de ser libres y no una realidad que pudiera obtener... Ese día había podido cumplir uno de sus pequeños pero maravillosos sueños de la infancia.

Tras entregarle la comida que le había traído, le volví a pedir que descansase apropiadamente y que lo visitaríamos pronto para ver cómo estaba. Fue de regreso a la fiesta que vi a Ryan hablando con Caila, era una chica de cabello rojo, voluptuosa y realmente animada y sonriente. Ella y los de su cabello no habían estado allí para ayudar a formar la barrera, sino a proteger el lugar mientras se creaba. Los ángeles de Uriel eran por así decirlo la caballería que se dedicaba a proteger y defender a sus seres queridos con escudos, mientras que los que trabajaban para mi jefe los defendían con espadas, atacando en vez de defendiendo. -¡Mira!- exclamé tirando de la manga de Cain muy emocionada, ya le había hablado en alguna ocasión de ella y de que parecía gustarle mucho Ryan al igual que los dos pequeños que vivían con él -¿Tú crees que se quedará?- le pregunté con muchas ganas de que así fuese, no solo por Ryan y Caila, sino también por los niños que le habían cogido cariño y porque ahora que la barrera estaba puesta cualquier ángel podría vivir allí sin sufrir la depravación.


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253 Re: La guerra de los Mil Años el Mar Oct 23, 2018 8:10 am

Cain / Sessaibushi:
-Nombre: Sessaibushi "Cain" DeepDark
-Edad: 130 años
-Descripción fisica: Su apariencia humana es similar a cualquier otro hombre que puedas cruzarte. Pelo algo más largo de lo habitual, de semblante duro, alto y ligeramente corpulento pero nada muy llamativo. Podría ser desde un soldado cualquiera hasta un panadero o un nómada. Apuesto y caballeroso pero con algo extraño. quizás tan solo un sentimiento de incomodidad cuando su mirada es muy fija o un miedo real a que se acerque. La unica diferencia son las orejas en forma de punta que oculta bajo el pelo.
Tras la rotura del sello, mostró su forma demoniaca. Su fuerza, velocidad y destreza se disparan. El color de ojos se torna ambarino y el pelo se alarga cubriendo su cuerpo. Le salen orejas, hocico y cola. Un lobo espectral ocupa el sitio en que antes había un hombre. Sin embargo, puede volver a su forma humana.
Forma humana

Forma demoniaca completa


-Descripción psicológica: A pesar de ser un demonio, su personalidad y educación lo mueve a ayudar a otras personas, humanos, ángeles o demonios, e intentará hacer lo que esté en su mano Esta es una forma de vivir muy amable y generosa, pero él sabe que es egoísta, pues más que hacerlo por otros, lo hace como compensación por lo ocurrido, para tener la conciencia tranquila.
Si bien sus poderes aumentan cuando los sentimientos negativos que lo rodean son más fuerte
s, este poder va quemándolo como ponzoña venenosa, volviendolo fuerte pero malvado. Por supuesto, no le gusta en absoluto la sensación de estar usando a los demás como canalizadores, por lo que busca liberar su propio poder sin que nadie tenga que odiar, matar o herir a otros. Solo tiene cariño por tres cosas, que lo acompañan en su viaje y de las que jamás se separa: Las espadas que su padre le regaló y una foto que tiene de su familia cuando aún estaban todos. 
Conoce su apellido real, pero no tiene cariño ni curiosidad por establecer contacto con sus abuelos, lo que sus padres le contaron fue más que suficiente para que todo el interés que sentia por esos demonios desapareciese. 


-Historia: En el mundo de los demonios, conocido como Infierno, no es extraño conocer el enlace entre dos demonios unidos por el interés paterno de aumentar su honor, orgullo y renombre. Allí donde la desolación y los sentimientos amargos son el pan de cada día, cuanto más poder se tiene, mayor respeto corresponde a la familia. Aunque las cosas han cambiado un poco, esta fue la razón de que Learty, una joven de la conocida familia demoníaca Rivernigth, huyera de lo que sus padres habían preparado para ella, de la mano del apuesto sirviente que vivía con ellos.
De esta aventura por los mundos, un amor dio paso a la relación clandestina de ambos jóvenes, que viajaron por el Infierno y la tierra humana conociendo sus costumbres y a sus gentes.
Veinte años después, el timbre de la mansión Rivernigth sonó con un apremiante tono de alarma. Al abrirse la puerta, la dulce Learty envuelta en lágrimas pidió ayuda. La guerra habia estallado en el mundo humano y los habia cogido en medio. Ni el avanzado estado en que se encontraba el embarazo de la chica, ni sus heridas o la presencia del marido de esta, herido gravemente, casi inconsciente, ablandó el corazón de sus padres, que cerraron las puertas fingiendo no reconocerla.
Obligandose a ser fuerte, Learty volvió al mundo humano con su marido. La casa era todo lo que tenian y desde ese momento decidieron dejar atras el apellido de ambos y comenzar la segunda parte de su aventura siendo la familia DeepDark, sin honor, sin conocidos, sin nada.
El doloroso parto tuvo lugar en el mundo humano, la madre quedo exahusta, por lo que Crypthorn tuvo que utilizar todos sus conocimientos en espadas, magia y la fuerza de la que disponia para proteger a su mujer y a su hijo, Sessaibushi, el nombre del hermano fallecido de Cryp.

Tras la recuperación y el encuentro de un lugar donde vivir, cuando el pequeño Sessai cumplia los tres años, sus padres tomaron la decision mas dificil. Al serle imposible ocultar su energia demoniaca, los humanos se sentian agresivos hacia el pequeño. Debian protegerlo. La forma mas segura para todos era aprovechar que los ojos del pequeño tenian un color humano para sellar su potencial y que, a ojos ajenos, fuera un niño humano como tantos otros, hasta que llegase la edad en que fuera capaz de cuidarse.
Para evitar que estuviera completamente indefenso, su padre le enseñó todo lo que sabia sobre espadas, reconociendo que Sessai era muy bueno en el manejo de estas, llegando a usar dos y superar a su padre a los 60 años (aparentando 16). Por su parte, Learty no queria enseñarle nada de poderes demoniacos, por lo que solo le contaron la verdad, evitando contarle lo que pudiera asustarlo.

Ajeno a ellos, la guerra avanzaba y cuando la familia se pensaba segura, un giro los separó, dejando al chico con su madre y al padre desaparecido. Delante de él, un ángel confundido atravesó a su madre con su propia arma. El sello que mantenia al demonio de Sessai oculto se rompió, liberandose. La cara del chico se alargó, sus dientes crecieron y cayo a cuatro patas. Un enorme lobo demoniaco de pelo morado claro y negro miraba a los hombres con ojos rojos, llenos de lagrimas. De un mordisco, enloquecido por el dolor de la perdida, mató a aquel que tenia mas cerca. Uno tras otro, todos murieron entre sus fauces, y solo el angel, que habia salido antes de que Learty muriera, estaba vivo. 
La consciencia de Sessai estaba apagada, y su moral y etica se habia quedado encerrada bajo los recuerdos de la reciente muerte de su madre. Sin ver nada, las muertes continuaron durante un rato, todo aquel que le atacaba, era despedazado, fuera quien fuera.
Nadie parecia capaz de pararlo, pero un lobo similar, de un color mas apagado pero de tamaño mayor consiguio tumbarlo. Mientras Sessai se revolvia, ambos, padre e hijo, volvian a su forma humana. No hicieron falta palabras, Crypthron lo sabia. Su esposa, la madre de Sessai, habia muerto. La sangre emanaba el olor de la desesperacion que intentaba ocultar de su hijo.
Sus caminos tardaron aun 1 año en separarse. Cuando una pista del angel causante de todo aquello hizo que Crypthorn olvidara su camino, las nuevas enseñanzas a su hijo para ayudar a su despertar repentino y ahogar el dolor de la perdida, para guiarse por la venganza en la que jamas habia pensado. La peticion de Sessai de que no lo hiciera tardo en hacer efecto, un par de semanas siguiendo al hombre, apagaron la llama del odio.
Si bien el poder de Crypthorn y Sessaibushi era cada vez mayor por la desesperacion de los humanos, ninguno queria seguir lo que su raza solia escoger. Aquel mundo era el que su madre habia elegido, en el que habian vivido durante tanto tiempo y donde ella habia muerto. En un viaje a la tumba de Learty, padre e hijo sabian el siguiente paso. Aventuras separadas, necesitaban pensar, digerir lo ocurrido. Crypthorn partio al anochecer en direccion norte. Sin despedidas, llantos o mentiras. Solo una promesa de reencontrarse cuando sus almas estuvieran recuperadas.
Seis años después, el dia a dia de Cain, el nombre humano que Sessai adopto por ser mas facil que el real, se basaba en ayudar a aquellos que lo necesitaban, a la fuerza si era necesario.

-Gustos y disgustos:
 +Las noches de luna llena
 +Ayudar a la gente
 +Su poder demoníaco cuando esta bajo control
 +Carne
 +
 -Matar por error
 -Descontrolarse
 -Quedarse bloqueado
 -Pescado

-Poderes:
*Poderes de demonio estándar:
Ver el aura de las personas: Al utilizarlo para aumentar su poder, desarrollaron la capacidad de ver las auras. Su forma y color es diferente en cada persona, pero solo se ven cuando el dueño siente algo fuerte. La textura es siempre similar a un vaho, semitransparente, no se "ve" a no ser que se mire.
Visiones de un futuro cercano: El leido debe estar dormido, inconsciente o en coma para poder ser objeto de este poder. El "ritual" es diferente para cada familia, pero el resultado es siempre el mismo, entre 5 y 10 segundos de una escena que ocurrira en el futuro. No es un poder exacto, podría mostrar un peligro, una pista o simplemente una imagen de lo que va a desayunar.
Sobrehumano: Su capacidad sobrehumana les permite moverse por zonas contaminadas sin sentir los efectos de estas (excepto radiación en grados altos)
Modificación temporal de apariencia demoniaca: A pesar de ser muy cansado, en ocasiones, los demonios utilizan la energía oscura ambiental para modificar a ojos de quienes les ven su apariencia demoniaca, no pudiendo cambiar su forma pero si ciertos aspectos como el color del pelo o las escamas, los ojos o el tamaño de los colmillos, incluso su aparición. Esto para quienes tienen mucho potencial mágico (como arcángeles o altos cargos infernales) se ve como una ilusión translucida sobre la verdadera apariencia del sujeto.
Absorción de sentimientos negativos: La ira, el miedo, el dolor y la venganza son algunos de los poderes que más energía y poder suministran a los demonios, que son capaces de utilizarlos a su favor.
*Poderes de Cain:
Velocidad aumentada: Como demonio lobo tiene la capacidad de correr grandes distancias a gran velocidad sin cansarse aunque, una vez pare, deberá descasar hasta reponerse.
Visión nocturna:
 Gracias a su naturaleza lobuna, es capaz de ver sin problemas en noches de luna nueva, tanto en su forma humana como demoníaca.
Alimentación animal: Esto es más una característica, pero por su forma de depredador puede comer carne cruda sin problemas para su organismo.
Comunicación:
 Puede entender y hablar con lobos.

-Extras: Sus padres escogieron un apellido nuevo para su familia, evitando asi dañar de alguna forma a la familia de la chica.
Entre sus ropas esconde una vieja foto de sus padres con él de niño, cuando sus poderes estaban ya sellados.
Le gusta ser un demonio, no odia su naturaleza, a pesar de arrepentirse de lo que hizo.
Tiene una relación con Silya
La fiesta fue una locura, y bastante tarde la gente empezó a retirarse a sus casas para descansar, dejando tan solo a unos pocos todavía disfrutándola. Lucas había decidido irse con Ceci a casa, seguramente todavía cansado o buscando una escusa para huir de los vecinos que, como agradecimiento por la barrera, no dejaban que estuviera un segundo sin atención. Los niños ya se habían ido y Silya, decidió que era el momento de llevarle lo pedido a Scar y marcharnos a dormir nosotros también. La acompañé, despidiendome de Wendy, que también se iba a su casa, moviendo la cola de un lado a otro. Parecía querer decirme algo, pero me centré más en ir en silencio para no molestar a Isaro, que si se encontraba mal seguro que sería capaz de oir bastante bien lo que ocurría fuera.
Tanto Silya como yo nos sorprendimos cuando fue él quién nos abrió, pero según nos dijo, iba a volver a la cama. Estuve tentado de despertar a Scar, pero parecía sincero, así que decidí darle un voto de confianza y no molestarla, incluso cuando él parecía feliz de que se hubiera enfadado. Caminando de vuelta hacia casa, pude escuchar como Isaro se comía lo que estaba calentando, con calma, volviendo después a la cama. Avisé a Silya de ello para que se quedase más tranquila, haciendo que su atención se fijase en otra cosa.
Estaba muy entusiasmada por la aparente relación creciente entre Ryan y una angelita de nombre Caila, que pese a venir acompañando al grupo de protectores, había decidido quedarse después de terminar, claramente interesada en el viudo. Los miré, era evidente que saltaban chispas entre ellos, Ryan la miraba de reojo incluso cuando Caila estaba pendiente de otra cosa, sonriendole cuando volvía a hablarle. María y Chris estaban ya en la casa, probablemente profundamente dormidos, pero había podido ver como María adulaba a Caila, queriendo ponerle una corona de flores que había hecho con su reciente adoptado hermano. Chris aún parecía afectado por la muerte de su abuela, pero al ser tan pequeño se olvidaba temporalmente de lo ocurrido y corría con normalidad jugando con los demás.
-Me sorprende que te des cuenta de cosas asi -Le dije, con una sonrisa, queriendo molestarla -, y luego te pasa a ti y tienen que decírtelo -Añadí, suspirando resignado de broma, recalcando su incapacidad de darse cuenta de cuando una persona estaba interesada en ella. Quise tomarle un poco más el pelo pero podía escuchar la conversación entre ambos adultos y me pareció que sería más interesante mostrarle que sus sospechas eran ciertas.
-Ryan le ha ofrecido quedarse unos días más -Le comenté, escuchando la risa nerviosa que soltaba al notar el silencio de la chica. Evidentemente estaba nervioso, no solo por su respuesta sino por todo lo que significaba. En el interior de la casa, todo estaba silencioso, podía oir la respiración de Ceci, que se había quedado dormida en el sofá, impidiendole a Lucas hacer lo mismo. Me quité el abrigo, dejándolo a un lado y me acerqué para llevarla a la cama. Conociéndola habría querido quedarse hasta que llegásemos, pero estaba demasiado cansada para conseguirlo. Le quité el cascabel con cuidado para dejárselo en la mesilla y que no se rompiera.



Última edición por Adamaris el Miér Nov 07, 2018 9:22 am, editado 1 vez


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254 Re: La guerra de los Mil Años el Vie Oct 26, 2018 11:59 am

Isaro

Tras calentar ambas cenas y tomar un poco de lo que habían traído volví a la cama, la tos se negaba a desaparecer, y eso me preocupaba. No quería que por mi culpa Scar no pudiera dormir correctamente. Me costó tragar cada cucharada, pues mi garganta seguía tan dolorosa como antes, incluso el dolor de cabeza que había ido desapareciendo durante el día, volvió para dar guerra por la noche. Comí despacio, intentando hacer el mínimo ruido posible y luego dejé las cosas en la cocina. Pensé en lavarlas, pero eso haría más ruido y Scar se molestaría si me veía haciendo demasiadas cosas.

Justo cuando volví a tumbarme noté la respiración de Scar cambiar, se estaba despertando por lo que me acomodé rápidamente justo a tiempo para cuando abrió los ojos. Lo primero que hizo fue girarse a revisar mi estado, solo con esa acción mis dolores parecían merecer la pena. Como tenía los ojos cerrados no pude ver su expresión, pero por cómo volvió a traer un paño frío no estaba muy conforme con lo descubierto. Al marcharse supuse que para preparar las cenas se percató de que todavía estaba caliente su parte, por lo que mi pequeño engaño terminó en cuanto regresó -Tenía un poco de hambre y no quería despertarte solo por eso- le aseguré con una cálida y enamorada sonrisa. Al menos ya había conseguido comer antes que ella confiando en que comería igualmente.

Esa misma noche me desperté de repente y salí corriendo hacia el baño para vomitar toda la cena. Tenía sudores fríos que unidos a la pesadilla que tuve causaba que temblara, no de frío pero sí de malestar. No entendía porqué a pesar de los cuidados de Scar seguía encontrándome cada vez peor, y eso me hacía enfadarme conmigo mismo "Ya que se está tomando la molestia de cuidarme, lo menos que debería de hacer es mejorar" pensé todavía allí. Tenía que encontrar fuerzas de algún sitio para volver a la cama... el camino era corto, pero no me veía capaz de llegar hasta mi objetivo... sería una noche larga.



Silya

Hinché mis mejillas cuando me dijo que le sorprendía que me diera cuenta de lo que había entre Caila y Ryan -Suelo ser bastante aguda en estas cosas, es solo que nunca siento cuando van dirigidas hacia mí- le respondí a modo de queja, no sabía porqué ocurría, pero tanto en las cosas buenas como el amor y en las cosas malas como el odio, era incapaz de sentirlo si esos sentimientos me tenían a mi como receptor. El cambio de tema hizo que mis ojos comenzasen a brillar de emoción -Sería fantástico que se quedase- le comenté a Cain mirando a la pareja, aunque Ryan había perdido a su esposa, ya habían pasado muchos años de aquello, se merecía ser feliz y amar a otra persona, si era eso lo que él quería.

De vuelta a casa Cain cargó a Ceci de vuelta a su cama, y yo me quedé hablando un poco con Lucas preguntándole si había disfrutado de la fiesta. Su sonrisa fue una confirmación, y tras unos segundos después de que ambos bostezásemos al mismo tiempo me recomendó irme a dormir, pues según Lucas debía de estar cansada después de tanto esfuerzo en montarla y luego en disfrutarla. Asentí al darme cuenta de que como él decía, estaba agotada, y tras despedirme con un simple buenas noches, me fui a la habitación donde empecé a cambiarme. El día había sido largo pero muy divertido.


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255 Re: La guerra de los Mil Años el Sáb Oct 27, 2018 8:09 am

Scar:
-Nombre: Marie Anne Limesground, "Scar"
-Edad: 89
-Descripción fisica: La piel de Scar es de un tono claro pero algo más oscuro que la de Wendy pues se pasa más tiempo al sol, sus ojos de un tono lavanda suave y el pelo violeta casi blanco, siempre atado en una coleta o trenza, casi nunca decorado con nada salvo algún lazo regalo de su amiga Wendy. Le gusta vestir cómoda, con camisetas simples de colores básicos, su chaqueta de "aventuras" y unos pantalones casi siempre destrozados por sus continuos viajesfuera de la casa. Le gusta llevar un a cinta al cuello como si fuera un collar y un par de pulseras que su hermana le dió cuando eran más pequeñas. A su espalda, dos enormes alas marrones creadas por Tefael le dan el aspecto de ángel que siempre quiso.


-Descripción psicológica:  Una chica fuerte, dura, borde y algo agridulce. Es muy directa cuando tiene algo que decir y no se corta un pelo al hablar. Es borde si la situación lo requiere pero sabe cuando debe mantenerse callada. Su caracter desaparece cuando ve un ciervo, pues es su animal favorito.
-Historia: Amaia y Eduardo, sus padres, abandonaron a Scar a sus siete años en la aldea donde ha crecido desde entonces, diciendo que iban a buscar a su hermana. Jamás volvieron. Scar no les odia, pero sabe que si volvieran no los trataria como padres. Se crió con ayuda de los padres de Cain, que la cuidaban como alguien más de la familia, y unos vecinos sin hijos, que la acogieron como tal. Estos han sido desde entonces sus padres, viven aun en la aldea, aunque ella decidió montarse su propia casa más cerca del bosque, bien camuflada, como refugio para un posible ataque. Su historia no es más compleja que eso.
La unica peculiaridad es que su padre era un ángel caido, por lo que la mancha de oscuridad devoró una de las alas de Scar antes de que esta comenzase a andar. Es una mutación genetica que no afectó a su hermana mayor.
-Gustos y disgustos:
+Correr junto a Ocho
+Nadar en el lago desnuda
+El pescado, en especial la trucha frita
+Aunque jamás lo admitirá, volver a ver a sus padres
+Isaro
-Luna nueva
-Eclipses
-Que se burlen por su unica ala
-....
-Poderes: Mantener la estabilidad en una caida
Arma sagradas (regalo de sus padres para que se protegiera), es una daga que hace mucho dejó de ser realmente sagrada
Curación
Vuelo
Si sus emciones se descontrolan, comienza a llover a su alrededor.
-Extras: Vive con Wendy en su casa junto al bosque, aunque visita a sus padres cada dos dias.
Tiene un perro llamado Ocho en el bosque. Entra a casa a dormir y come con ella. Ocho es un mestizo de Pastor alemán y Rottweiler y lo llamó asi por el antifaz que tiene en los ojos, que forma el simbolo infinito.
Es mitad guardían, mitad alquimista con un don innato mínimo para Miada, es decir, no cura las heridas, sino que las restaura. No sabe controlar el tiempo ni sabe que tiene este poder, ya que nunca se ha activado.
El nombre real de su hermana era Rilleta Kathleen pero, al ser muy largo y dificil, todos la llamaban cariñosamente Ricca.
Tiene una relación con Isaro y ha comenzado a vivir con él
Su hija Clarisse murió por culpa de Mitzrael con 3 meses de gestación
Estaba soñando algo sin sentido sobre la aldea, por fin sin ángeles asesinos, cuando simplemente me desperté. Isaro seguía dumiendo, asi que comprobé su fiebre. No había bajado, lo cual me preocupaba, pero al menos no había vuelto a subir. Me levanté con suavidad para mojar la toalla de su cabeza y volví a ponérsela con cuidado de no despertarlo, pensando que le pediría a Wendy por la mañana que nos diera algo para que se mejorase, pues no teníamos demasiadas cosas en casa, y me fiaba más de ella que de mi. Salí de la habitación, bostezando y en todo el silencio que pude, dando vueltas a qué hora sería y porque no habían venido todavía, seguramente era más pronto de lo que yo creía. Me estiré, yendo a la cocina para preparar algo fácil de tragar con lo que teníamos. En la encimera me encontré que había comida que yo no recordaba, pero al estar dormida no le di demasiada importancia hasta que, al coger el plato, noté que seguía caliente. Lo dejé donde estaba y volví a la habitación, evidentemente molesta.
-Supongo que no tengo que preocuparme por no despertarte -Dije, cruzandome de brazos, intentando mantener la voz lo más baja posible. Por supuesto, Isaro estaba despierto y me respondió que tenía hambre y no quería despertarme -Y por no hacerlo estas peor -Le respondí, acercándome a ponerle bien las mantas y la toalla de la cabeza. Me resigné, sabiendo que él era así y por más enfermo que estuviera no querría molestarme. Le di un beso después de suspirar.
-Voy a cenar -Le dije, yendo a la cocina a comerme lo que había calentado. Ya que se había esforzado en ello mejor no rechazarlo. Tras eso, volví en silencio y me tumbé, quedandome dormida por no mucho rato antes de que el movimiento de la cama me despertase de nuevo. Me levanté al escuchar a Isaro vomitando, cogí una de las toallas mojadas y  aparté de la cama la que se le había caido.
-¿Isaro? -Lo llamé, antes de entrar al baño. Estaba segura de que no querría que me acercase pero no era una opción, asi que simplemente lo hice. Me daba la impresión de que se sentía culpable por algo, o quizás temiendo alguna tontería como que le fuera a dejar o similar, asi que era el momento de ser más... yo.
-Toma, puedes limpiarte con esto -Le dije con suavidad pero de forma directa, no quería quejas -Voy a traerte algo para beber y luego te ayudaré a ir a la cama -Le aseguré, frotándole las manos para darle algo de calor, pese a que era él el que lo irradiaba, estaba segura de que sentía mucho frío. Fui a la cocina y rebusqué entre las hierbas que teníamos allí. Entre ellas había una sin empaquetar, simplemente atada y metida entre las otras, era similar a la que había en los alrededores de la casa y, tras olerla, estaba segura de que era la hierba que hacía a Isaro actuar extraño. Pensé dejarla donde estaba, pero si eso ayudaba a que descansase mejor, la usaria. La dejé en la mesilla de Isaro mientras se hacía la infusión y despues volví al baño con la bebida, que había enfriado un poco para que no estuviera ardiendo.
Volvía agacharme con él, a su lado y le ayudé a tomarsela, con calma, poquito a poco, esperando que con eso se le calmase el estómago.



Última edición por Adamaris el Miér Nov 07, 2018 9:20 am, editado 1 vez


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256 Re: La guerra de los Mil Años el Sáb Oct 27, 2018 12:59 pm

Isaro

Mis orejas se agacharon cuando escuché a Scar llamarme, tenía la mente completamente en blanco por lo que ni siquiera fui capaz de disculparme por hacer que se levantase. Cogí lo que me entregó, volviendo poco a poco a pensar con más claridad, haciendo que mi mirada se volviera más tierna y mis orejas se relajasen moviéndose torpemente cada vez que inclinaba o giraba la cabeza. -Gracias- le dije en voz baja una vez me limpié con el trapo húmedo, tenía un sabor horrible en la boca por lo que no me apetecía beber nada, pero Scar no me dio la posibilidad de elegir que simplemente se quedase a mi lado unos minutos hasta que me encontrase mejor. 

Esperé pacientemente allí, estremeciéndome cada pocos segundos, el pijama se había empapado de sudor y aunque seguía teniendo calor, aquello me daba frío... era una sensación extraña. La tos había resurgido a raíz de la acidez en mi garganta que incrementaba el dolor. Debido a todo esto, los minutos se me hicieron eternos hasta que Scar volvió con una bebida. A pesar de que no quería beber nada, le regalé una sincera sonrisa donde sin saberlo mis ojos le mostraban todo el amor que sentía por ella y lo agradecido que le estaba por todas las molestias que se estaba tomando al cuidarme. Solo fue al tocar sus manos para coger el vaso, que un olor muy familiar e intenso fue percibido por mi nariz. Mis sentimientos se quedaron más escondidos de lo que ya estaban, causando que la sonrisa se fuese apagando, convirtiéndose simplemente en un rostro tranquilo que nada podía alterarlo. Fui tomándome la bebida poco a poco, hasta que a mitad cogí la mano de Scar y la llevé a mi cabeza. Aunque no la acariciase, me sentía mejor de ese modo, y con aquel olor intensificado mis preocupaciones desaparecían, haciendo que pudiera actuar sin preguntar y decir sin temer.

Con cuidado de no caerme, me apoyé en Scar para volver a la cama. Una vez sentado en ella comencé a desvestirme, Scar frunció el ceño, sabía que no era porque tuviese ideas extrañas, sino porque entendía que no era bueno para mí quitarme la ropa -Sudé mucho- le comenté antes de encontrar un pijama limpio y seco que ponerme. Una vez tumbado me acurruqué en mi lado de la cama y busqué a tientas el cuerpo de Scar, al encontrarlo dejé mi mano allí en lo que, por todo el tiempo que llevaba con ella, sabía era su cintura. Así ya no me sentía tan solo, pues debido al calor que tenía de vez en cuando, me era imposible abrazarla durante toda la noche.



Edahi

Una vez terminó la fiesta volvimos a casa, recogiendo rápidamente algunas cosas "No te lleves demasiada ropa, el frío de allí es mayor por lo que compraremos ropa cálida allí" le comenté, como era de noche haría bastante frío, así que sí debíamos de estar abrigados hasta que llegara el amanecer, pero el resto de los días que pasásemos allí, si es que nos quedábamos más de un día, la compraríamos en los alrededores. En poco rato tuvimos todo listo para irnos, por si acaso, le puse un gorro, más que para abrigarla, para ocultar sus orejas. Aquella sería la primera vez que salía del pueblo después de su transformación, y todavía había ocasiones en las que no podía controlar sus orejas y cola, así que lo mejor era que en caso de que saliesen, estuviesen protegidas de las miradas de los extraños.

Tomé su mano con cariño antes de sonreírle "Parece que será un viaje tranquilo" Le aseguré, a diferencia de cuando fuimos a ver a su padre, el viaje desde donde estábamos hasta el reino del hielo, era de más de un mes a caballo, por lo que la distancia entre sueño y sueño que cogía era mayor, para disminuir el tiempo, y aunque me cansaba más, en poco más de dos horas estaríamos allí. El trayecto fue sin ningún problema, y en la hora planeada aterrizamos bajo la nieve de casi mi altura. Habiendo estado allí con anterioridad hacía dos años cuando desembarcamos en un puerto a un día de camino, supe donde estaba el hostal más cercano que siempre tendría habitaciones libres, la chimenea central encendida y alguien que cuidase de la puerta principal. Tuve que pagar una tasa extra por la hora de llegada tan mala, pero no me importó.

Una vez estuvimos en la habitación, las mantas de pelo y el revestimiento de todos los muebles con cuero nos dieron la bienvenida. Además de la cama, había una silla y una mesa protegidas del frío y la humedad con cuero impermeable. -Métete rápido en la cama o cogerás frío- le dije a Wendy con una sonrisa. Había sido especialmente rápido al llegar desde donde aparecimos, ya que no quería que el frío del norte la congelase. Dejé al pequeño pájaro en la silla para que descansase ahí hasta el día siguiente que lo llevaría con su dueño, y una vez todo estuvo listo me tumbé al lado de Wendy -Buenas noches- me despedí en voz alta antes de cerrar los ojos y desear que amaneciera más rápido aquel día... estaba muy preocupado por Y'Ami.


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257 Re: La guerra de los Mil Años el Dom Oct 28, 2018 8:34 am

Scar:
-Nombre: Marie Anne Limesground, "Scar"
-Edad: 89
-Descripción fisica: La piel de Scar es de un tono claro pero algo más oscuro que la de Wendy pues se pasa más tiempo al sol, sus ojos de un tono lavanda suave y el pelo violeta casi blanco, siempre atado en una coleta o trenza, casi nunca decorado con nada salvo algún lazo regalo de su amiga Wendy. Le gusta vestir cómoda, con camisetas simples de colores básicos, su chaqueta de "aventuras" y unos pantalones casi siempre destrozados por sus continuos viajesfuera de la casa. Le gusta llevar un a cinta al cuello como si fuera un collar y un par de pulseras que su hermana le dió cuando eran más pequeñas. A su espalda, dos enormes alas marrones creadas por Tefael le dan el aspecto de ángel que siempre quiso.


-Descripción psicológica:  Una chica fuerte, dura, borde y algo agridulce. Es muy directa cuando tiene algo que decir y no se corta un pelo al hablar. Es borde si la situación lo requiere pero sabe cuando debe mantenerse callada. Su caracter desaparece cuando ve un ciervo, pues es su animal favorito.
-Historia: Amaia y Eduardo, sus padres, abandonaron a Scar a sus siete años en la aldea donde ha crecido desde entonces, diciendo que iban a buscar a su hermana. Jamás volvieron. Scar no les odia, pero sabe que si volvieran no los trataria como padres. Se crió con ayuda de los padres de Cain, que la cuidaban como alguien más de la familia, y unos vecinos sin hijos, que la acogieron como tal. Estos han sido desde entonces sus padres, viven aun en la aldea, aunque ella decidió montarse su propia casa más cerca del bosque, bien camuflada, como refugio para un posible ataque. Su historia no es más compleja que eso.
La unica peculiaridad es que su padre era un ángel caido, por lo que la mancha de oscuridad devoró una de las alas de Scar antes de que esta comenzase a andar. Es una mutación genetica que no afectó a su hermana mayor.
-Gustos y disgustos:
+Correr junto a Ocho
+Nadar en el lago desnuda
+El pescado, en especial la trucha frita
+Aunque jamás lo admitirá, volver a ver a sus padres
+Isaro
-Luna nueva
-Eclipses
-Que se burlen por su unica ala
-....
-Poderes: Mantener la estabilidad en una caida
Arma sagradas (regalo de sus padres para que se protegiera), es una daga que hace mucho dejó de ser realmente sagrada
Curación
Vuelo
Si sus emciones se descontrolan, comienza a llover a su alrededor.
-Extras: Vive con Wendy en su casa junto al bosque, aunque visita a sus padres cada dos dias.
Tiene un perro llamado Ocho en el bosque. Entra a casa a dormir y come con ella. Ocho es un mestizo de Pastor alemán y Rottweiler y lo llamó asi por el antifaz que tiene en los ojos, que forma el simbolo infinito.
Es mitad guardían, mitad alquimista con un don innato mínimo para Miada, es decir, no cura las heridas, sino que las restaura. No sabe controlar el tiempo ni sabe que tiene este poder, ya que nunca se ha activado.
El nombre real de su hermana era Rilleta Kathleen pero, al ser muy largo y dificil, todos la llamaban cariñosamente Ricca.
Tiene una relación con Isaro y ha comenzado a vivir con él
Su hija Clarisse murió por culpa de Mitzrael con 3 meses de gestación
Isaro estaba bastante mal, notaba como temblaba basante fuerte cada ciertos segundos, seguramente por escalofríos, pero esperé pacientemente a que terminase de beber lo que le había llevado. Era tan solo una infusión cálida de hierbas que le ayudarían a dormir y le calmarían el estómago, pero seguramente con un buen descanso, sería más fácil que mejorase. Acaricié su pelo con suavidad cuando tomó mi mano para ponersela en la cabeza, tocando también sus orejas, que ardían de fiebre y se movían como si se encontrasen cansadas. Le di un beso en la cabeza cuando terminó la bebida, dejando la taza en cualquier lado, ya me ocuparia de recoger por la mañana. Isaro intentó levantarse por  si mismo, pero no dejé que se escapase de mi cuidado y le ayudé a llegar a la cama, donde, de repente, comenzó a desvestirse. Me confundió bastante, tal vez estaba deshorientado o se había manchado, pero él parecía bastante atento y me avisó que había sudado bastante. Le ayudé un poco, acercándole el pijama y usando una toalla para quitarle el sudor de encima antes de que se pusiera el pijama limpio, así se encontraría más cómodo. Aproveché mientras él se cambiaba para cambiar el agua, que ya apenas quedaba y pasar un poco las toallas por el grifo para eliminar restos de sudor, limpiandolas y cambiando alguna por otra limpia. Era evidente que la enfermedad lo tenía con energía bajo mínimos, sus movimientos eran pausados e incluso su cola se removía bajo las mantas, así que lo ayudé a colocarse, dejé el agua a mi lado para poder mojar las toallas sin levantarme, un cubo al suyo y me tumbé a su lado.
-Te he dejado un cubo por si lo necesitas, pero despiertame, ¿vale? -Le pedí al notar como me buscaba, cogiendome finalmente solo la mano. La subí y le di un beso en la palma, acercándome un poco más para poder apoyar mi cabeza contra la suya, notaba su fiebre, pero tan solo quería que se sintiera bien hasta que pudiera dormir -Te quiero -Murmuré, dandole un beso en la mejilla cuando parecía adormilado ya, cerrando los ojos y esperando un poco a ver si lograba dormirse.
Por la mañana no parecía hacerse movido absolutamente nada, pero las sábanas estaban muy revueltas y la almohada apartada de su lado, usando el peluche del pez como esta. Me preocupaba que estuviera tan delgado, y aunque la noche anterior apenas me había fijado, al despertarme recordé ese momento. Era evidente que le dolía la garganta, asi que necesitaba algo que pudiera comer sin problemas. Me levanté con mucha suavidad, atenta a que no se despertase. Lo tapé bien y salí de la habitación, cerrando la puerta para que el ruido no le molestase. Recogí los cacharros del día anterior, preparando una taza de leche con hierbas antiinflamatorias, miel y canela, que al ser tan fuertes le quitarían los sabores extraños.
Miré constantemente por la ventana del salón, intentando deducir cuando veía movimiento en la casa de Cain hasta que, por fin, una cosa blanca pasó frente a una de ellas. No sabía si era el ángel que vivía con ellos o la propia Silya, pero seguramente no tardaría en despertar el resto de la casa, asi que, tras poner la leche en una taza, calentar un cazo para llenar las bolsas de agua y preparar el resto de mi desayuno, usé la pluma de Tefael para contactar con Silya.
-¿Silya? -La llamé, en voz baja, hasta que contestó -¿Te puedes pasar un rato? Aun no puedo curar a Isaro y le vendría bien poder tragar -No era posible curar del todo su resfriado... o lo que fuera, pero seguramente agradecería poder comer sin sentir que se tragaba un erizo.


Wendy:
-Nombre: Wendy D'font
-Edad: 20
-Descripción fisica: Una chica de cabellos largos, ojos color miel y piel clara. Es un poco más delgada de lo que a Scar le gustaría, pero se niega a comer más de lo que necesita. Suele llevar las manos limpias y las uñas arregladas, el pelo suelto decorado con un lazo y no utiliza ni pulseras ni colgantes, tampoco anillos. Le gusta ir con colores cálidos, como el marrón o el naranja, y prefiere los vestidos, a no ser que necesite llevar pantalones (por ejemplo, para ir a la montaña o ayudar en algo).



-Descripción psicológica:  Desde pequeña siempre ha sido una chica tímida pues sus padres, al ser un mitad ángel y una medio demonio no eran bien vistos en casi ningún circulo social. Le encanta la naturaleza y con su tía aprendió todo lo que pudo antes de que sus caminos se separasen, por lo que se enfada si alguien la hiere o ensucia. No le gusta hacer daño a los animales ni destrozar las plantas, por lo que prefiere no mirar cuando hay caza o talan para leña. Es muy dulce y amable, pero su timidez le impide mucha de la sociabilidad que le gustaría tener, por suerte para ella, Scar es un remolino. De llanto fácil y alegría contagiosa, parece más una niña cuando esta rodeada de algo que le gusta.
-Historia: Los padres de Wendy, su tía y su primo mayor se mudaron a la aldea improvisada cuando ella tan solo tenía tres años. Sus recuerdos de esa época son borrosos, pero el olor del valle, la tranquilidad y el haber huido de unos horribles ruidos nocturnos hicieron que la pequeña durmiese bien y sin problemas durante el resto del tiempo. Nicole, su tía, la alentó con su amor a la naturaleza, enseñandole a partir de los cinco años todo lo que sabía y la pequela podía aprender. Su madre, Martha, una medio demonio que había escapado por los pelos de la masacre a su familia, la cuidaba pero nunca la notó tan cariñosa como cuando estaba con su padre. Wendy no lo entendía y sus preguntas se respondian con "tiene un mal día, cielo". Jack, su padre, medio ángel, intentó enseñarle la magia que conocía, pero enseguida se dieron cuenta que las habilidades sobrenaturales de la pequeña no se desarrollarian si ella no quería. Y la pequeña, ignorando a sus maestros, salía corriendo tras una mariposa o se paraba a alimentar a cualquier animal.
Conforme crecía, algunas de las conversaciones qe antes pasaban inadvertidas para ella, fueron cobrando sentido. Su madre se había quedado embarazada sin proponerselo, Jack no quería hijos pero no había sido capaz de abandonar a Martha a su suerte. Siendo una niña no deseada, aunque si su madre la veía llorar o herida, si se paraba, no solía mostrar verdaderos signos de amor a su pequeña. Nicole, hermana de Jack, que no había podido tener hijos, le brindaba todo el cariño que su madre no le profesaba. Noir, su primo mayor, hijo del marido de Nicole, fruto de una relación anterior, un ángel, no era partidario de jugar con niñas. Él quería unirse al ejercito.
Cuando cumplió los 16 años, se escapó de casa, haciendo que su madre fuera tras él.  Algunas cartas llegaron durante los siguientes años, con su nuevo hogar, la novia de Noir y el nuevo hijo, un humano adoptado por parte de Nicole. Pero, tras un par de semanas sin noticias, los padres de Wendy tomaron rumbo a aquella morada, dejando a la joven en aquella aldea protegida, donde estaban seguros de que su vida continuaria tranquila y sin problemas. Le mandan una carta cada semana mínimo y, si no pueden, una paloma de luz, creada por Jack, la visita poco despues, para llevarle un regalo y quedarse con ella al menos unas horas.
-Gustos y disgustos:
+La naturaleza
+Los animales (sobre todo los zorros y serpientes) y las plantas (sobre todo la lavanda y la menta)
+Los dias con el cielo lluvioso
+La cecina
+Té de lavanda (Laimae) y menta
+Las noches donde las nubes rodean la luna.
+Cuevas oscuras
-Los sobrenaturales extremistas
-Su tio
-Que le pregunten algo y se la queden mirando muy fijamente
-Que Scar llore
-Poderes: No los ha desarrollado (por elección propia).
-Extras: Cuida de los niños de la aldea y es la profesora de naturaleza oficial, encargada de ir a por hierbas medicinales y separación de hongos venenosos. Vive con Scar desde hace relativamente poco, pero se lleva genial con ella. Ha aprendido medicina humana para complementar los conocimientos de Scar.

Edahi me fue avisando de cosas importantes, como que no era necesaria demasiada ropa pues compraríamos allí. Antes de "salir", Edahi me puso un gorro que había olvidado por completo, seguramente consciente de que haría mucho frío en el lugar al que íbamos. El viaje fue extraño, pero me encantaba ver los diferentes sueños por los que pasábamos fugazmente. Cada uno era diferente al resto, pero tenian un ambiente similar, además que no se podía oler nada ni sentir ningún tipo de corriente, incluso si el mismo trataba de un tornado.
La dirección al llegar fue clara, Edahi ya sabía a donde íbamos, por lo que tomó las cosas y aceleramos el paso hasta allí. Nada más entrar se notaba la diferencia de temperatura, que incluso con la hoguera apagada era más alta que en la calle. Hice caso de sus instrucciones, sabiendo que hacía más frío del que probablemente notaba. Pese a que él no tardó tampoco en tumbarse, enseguida pude notar que estaba un poco inquieto, e intentando no demostrarlo.
-"Estará bien" -Aseguré, dandole un beso y acurrucandome con él -"Tienes que descansar o te pondrás de mal humor" -Dije, en parte de broma, pero sabiendo que cuando tenía sueño su humor no era el mejor del mundo. Para tranquilizarlo, le propuse pasar primero por el mercado para llevar tanto a Y'ami como a su hermano algo agradable de comer, pues si estaban pasando un mal momento, lo más seguro era que no pudieran disfrutar de muchos momentos dulces.



Última edición por Adamaris el Miér Nov 07, 2018 9:24 am, editado 1 vez


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258 Re: La guerra de los Mil Años el Lun Oct 29, 2018 3:29 am

Silya

Lucas había madrugado para ayudar a retirar todo lo que quedó en la fiesta, como mesas o sillas, ya que en la noche anterior estábamos todos muy cansados. Casi al mismo instante en que él salió por la puerta la voz de Scar me llamó, por lo que me contaba, Isaro seguía tan enfermo como el día anterior "Seguro que fue por levantarse de la cama" me quejé en mi interior, Isaro parecía muy obediente, pero como paciente era uno de los peores, incluso Tefa era mejor paciente que él. Aunque solo porque conocía sus límites y se mantenía activo en su zona segura para no empeorar demasiado los resfriados o las heridas. -Sí, termino de desayunar y voy- le aseguré mientras terminaba de untar una de las tostadas con mermelada de manzana verde -¿Vienes?- le pregunté a Cain al tiempo en que le entregaba la tostada. Scar era una buena amiga suya, y con lo que estaba pasando no le vendría mal una cara familiar.

Tras alimentarnos, comenzamos a vestirnos y ver si debíamos llevarles algo de comida, pero con la cantidad que tenían en la cocina supuse, no necesitarían más. Llamamos suavemente a la puerta, siendo recibidos por Scar, que tenía una mirada más firme y brillante que antes. A mis ojos, se había recuperado gracias a que tenía que cuidar de su pareja, no podía darse el lujo de dejarlo a su suerte cuando él la había estado cuidando durante tanto tiempo para que se recuperase, incluso a penas había dormido en las primeras semanas cuando Scar había olvidado todo y justo después cuando esta tenía pesadillas todos los días. Aunque todo esto eran simplemente mis sospechas, también sabía que Scar no lo hacía porque le debiese un favor a Isaro, sino porque lo quería mucho más de lo que jamás admitiría.


Edahi

Las palabras de Wendy aliviaron mis pensamientos, estaba preocupado, pero no podía hacer nada hasta la mañana siguiente, por lo que decidí hacerle caso. Cerré los ojos dispuesto a dormirme en poco tiempo, algo que sorprendentemente conseguí. No fue hasta que el ruido de las calles empezó a ser mayor que me desperté. Apenas estaba amaneciendo, y sin embargo ya había una gran multitud agolpada en las calles. Sabía que allí amanecía más tarde, pero no sabía que durante el invierno seguían madrugando aunque el sol no estuviese.

Me giré para comprobar si Wendy estaba despierta, encontrándome con una escena muy linda. Sus orejas de zorro habían aparecido y por el ruido se las tapaba con sus manos frunciendo el ceño, su cola se movía bajo la manta, mostrándose en ocasiones por el borde de la misma. Estaba hecha una bolita que daban ganas de abrazar con fuerza y conseguir que durmiese con mayor tranquilidad. Sin embargo, no hice aquellas acciones inofensivas sabiendo que podrían asustarla más que reconfortarla. Al final estiré un dedo y se lo puse justo entre sus cejas fruncidas intentando relajarlas "Wendy, es hora de levantarse" le dije una vez sentí que estaba menos molesta con el ruido "Nos iremos de tiendas antes de visitarlos" le aseguré, no era bueno acudir temprano, ya que a esas horas todas las casas todavía estaban preparándose para sus trabajos "Así que tenemos que desayunar rápido si queremos que pasear por la ciudad" le comenté al notar que remoloneaba entre las sábanas, la había llevado allí porque era un lugar precioso de visitar, pero si prefería quedarse en la cama, no la regañaría, después de todo estaba en su derecho de seguir durmiendo.


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259 Re: La guerra de los Mil Años el Lun Oct 29, 2018 6:37 am

[Scar]
Silya tardó un poco en responder, seguramente no era ella la que había cruzado por la ventana, tal vez solo seguía adormilada o tenía el colgante lejos. Por suerte, no dudó en aceptar venir, tras desayunar. Pude oir de fondo a Cain preguntando qué ocurría. Dejé que ella le explicase y fui a terminar las cosas que había por hacer antes de que llegasen, para poder centrarme después en ayudar a Isaro. Fui rápidamente a abrir en cuanto tocaron a la puerta, siendo Silya, que había llegado sola. Cuando pregunté por Cain me contó que había preferido esperar a llevar a Ceci a casa de Eva primero y la pequeña acababa de despertarse cuando ella salía de casa.
-Bueno, tampoco es que sea de ninguna ayuda -Comenté, quitandole importancia y yendo a por el desayuno de Isaro -¿Puedes quedarte con Isaro por la mañana? -Le pregunté mientras lo colocaba todo en una bandeja -Me dijo que tenía que ir a cazar y obviamente no puede ir -Le dije. Pensaba ir a avisar que estaba enfermo y ver si podía ayudar yo un poco, pese a que pensar en salir fuera seguía agobiandome ligeramente, prefería que no se acercasen a preguntar o lo molestarían. Esperé a tener su respuesta antes de entrar a despertar a Isaro para que desayunase. Le acaricié con suavidad el pelo, tocándle las orejas para ver si su temperatura había bajado. La noté ligeramente más baja, pero habiendo estado con la taza caliente, no lo tomé como algo real.
-Isaro -Lo llamé en voz baja, dandole un beso suave entre las orejas felinas, quitándo la toalla ya seca de la cama y metiendola en el agua -Ha venido Silya a verte -Susurré, acariciandole la mejilla con calma, no queriendo asustarlo o despertarlo muy de golpe. Iba a aprovechar para pedirle a Wendy algún remedio para atenuar la enfermedad de Isaro o, al menos, ayudarlo a dormir sin problemas.

[Wendy]
El ruido en la ciudad era muchisimo mayor que el que podía haber en el pueblo y no dejaba de intentar amortiguarlo con las manos, cosa que apenas servía de nada. La voz suave de Edahi se sobrepuso a todo lo demás, avisandome que iríamos a comprar antes de pasar a visitar a los hermanos, seguramente para evitar molestarlos demasiados. Lo miré, al menos parecía que había descansado lo suficiente para estar de buen humor y que su preocupación se hubiera atenuado.
De la misma forma que había mucho ruido, también había mucha gente y cosas que ver. El gorro que Edahi me había puesto ayudó a que mis orejas no se enfriasen, pese a que era incómodo por no poder mover las orejas de zorro de las que siempre me olvidaba. Mi cola, escondida bajo el vestido y la capa de invierno, apenas era visible salvo que supieras que estaba ahí, asi que dejé de pensar en ella, queriendo ver todo lo que pudieramos antes de ir a visitar a Y'ami, quién seguro que seguía siendo un pensamiento constante en la cabeza de Edahi, que por más que parecía tranquilo, tenía la sensación de que quería ir cuanto antes para intentar ayudar si era posible.


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260 Re: La guerra de los Mil Años el Mar Oct 30, 2018 6:18 pm

Isaro

Me desperté casi tan agotado como me acosté, sentía que había dormido para nada, pero no me quejé. En cambio levanté las orejas con curiosidad antes de abrir los ojos ante las palabras de Scar y besando su mano que rozaba mis mejillas como si no quisiera realmente despertarme -¿Qué tal dormiste hoy?- le pregunté con una pequeña sonrisa obviando las palabras de Scar, Silya no era alguien impaciente ni susceptible, no le importaría que hablara un poco con mi novia antes de saludarla -Espero no haberte despertado- no sabía cuanto había tosido, ni cuantas veces me había girado en la cama, sintiéndome incómodo con cualquier postura que tenía. La cara de Scar me demostró que no le gustaba que solo me preocupara por ella, pero había sido mucho tiempo desde que se la veía tan animada, y mis preguntas solían ser siempre las mismas: Cómo se encontraba, si tenía hambre o quería algo especial para comer, qué tal había dormido y si era interesante el libro qué leía. A penas podía preguntar cosas sin tocar terreno peligroso ya que casi cualquier pregunta era capaz de hacerla llorar al pensar en nuestra hija o en Mitzrael.

Cuando Silya apareció no dudó en decirme que aliviaría un poco mi dolor en la garganta para facilitarme el alimentarme correctamente, al igual que me pidió que la avisara si sentía náuseas para calmar mi estómago, pues tenía que comer algo, ya que toda la cena se malgastó "Si hubiera sabido que la iba a vomitar no la hubiera tomado" pensé refunfuñado, no porque pensara que la comida estuviese en mal estado, sino porque eso habría hecho que hoy Scar tuviera algo que comer y no necesitaría preparar nada en la cocina. -Me quedaré la mañana contigo- me aseguró con una sonrisa, pero mis labios se apretaron y mis orejas se agacharon al cambiar la vista a la otra persona de la habitación -¿Te vas a ir?- pregunté lastimosamente, Silya era mi mejor amiga y entendía que no solo era porque quisiera que Scar me cuidara, sino también mi preocupación por ella. Casi nunca salía de casa ¿A dónde iba a ir toda la mañana y sola? No quería que se marchara conmigo en aquel estado ¿Qué haría si algo le ocurría? Aunque lo quisiera negar estaba torpe y débil, no podría estar ahí para ella si me necesitaba... y eso me causaba demasiada ansiedad. Volví a abrir la boca, pero nada salió de ella, quería decirle que no se marchase, sin embargo entendía que aquella era su decisión, por lo que cerré los labios con frustración mientras que mis orejas se mantuvieron agachadas hacia atrás como si me hubiesen intimidado... aunque a decir verdad aquello no lo sabía.



Edahi

Además de algunos abrigos de piel realmente bonitos, compramos algunas artesanías del lugar, tenían muchas montañas cerca, por lo que los cristales eran algo barato allí. Entre vendedor y vendedor aproveché para comprarle unos pendientes a Wendy, que a mis ojos poco adaptados a la moda encajaban bien con los abrigos que compramos. También encontramos algunos gorros y guantes que hacían que se viera más tierna y dulce, tan abrigada y con esa sonrisa radiante, sentía que todo le quedaba bien. 

No fue hasta que el sol comenzó a calentar que nos marchamos rumbo al hogar de Y'ami y P'yetur, sabía donde estaba por lo que me dijeron en una ocasión, sin embargo el lugar rompió por completo todas mis ideas. Sabía que eran nobles por las vestimentas y los accesorios entre otros... pero no pensé que vivirían en el castillo de la capital. Fue en ese momento en el que algunos engranajes comenzaron a moverse, ahora entendía porqué P'yetur acogía a su hermana en la casa de su prometida... su prometida era de la realeza. Todo empezaba a tener sentido, incluso algunas frases que anteriormente pasé desapercibidas, ahora consiguieron nuevos significados. Miré al pájaro en mi brazo sin saber cómo lograríamos entrar, ya que en una mansión al menos habría más posibilidades de entrar sin que nos vieran como una amenaza extranjera.

Para mi sorpresa, ni siquiera habíamos llegado a la puerta cuando unos sirvientes se acercaron corriendo a saludarnos y permitirnos el paso. Empecé a reírme en mi mente, intentándole explicar a Wendy el cómo nos habían reconocido "Más que por el halcón blanco, fue por la descripción que P'yetur dio de mí... al parecer soy un hombre de cabello largo y rojo, con ojos verdes y aura amenazadora" le expliqué, mientras me reía en mi interior, a pesar de que él estaba prometido seguía siendo muy inocente e infantil, podría haberme dado alguna tarjeta de invitación para ser más discretos, pero en vez de eso prefirió informar a todos los sirvientes y guardias de mi aspecto físico. "Siento que no va a cambiar nunca" añadí mientras una sonrisa se formaba en mi rostro, aunque seguía preocupado, sentí que si tenía tiempo para aquello era porque su hermana no estaba tan grave como me hizo pensar en la nota. 

El propio P'yetur salió corriendo de alguno de los pasillos para acompañarnos lo que quedaba de trayecto -No deberías de dejar tus obligaciones, sino la cuñada te regañará- le comenté bromista, no eramos verdaderos hermanos, pero los lazos de amistad eran realmente fuertes, y al final acabamos tratándonos como familia. Él se rió diciéndole que su prometida estaba muy ocupada para regañarlo, en aquel momento estaban haciendo algunos tratados comerciales con otros reinos, por lo que no se centraría en el torpe de su futuro marido. Aunque intentó no decir nada, una vez llegamos a la habitación de Y'ami no pudo dejarnos entrar sin saber nada. Por lo que me contaba, llevaba enferma casi un mes, vomitaba mucho, estaba pálida, se cansaba fácilmente y no dormía demasiado bien. La preocupación se percibía en su tono, y aunque intentó disimularlo, era evidente cuanto apreciaba a su querida hermana. Incluso llamó a un amigo que estaba relativamente lejos solo para ver si aquello la animaba.

Una vez entramos Wendy y yo, pudimos ver la figura de Y'ami sentada en el interior de la cama mientras tejía algo. No fue hasta que levantó la mirada que sus ojos pasaron por multitud de emociones antes de sonreír con amabilidad. Estaba más pálida de lo normal, pero seguía siendo tan hermosa como antes, aquello solo le daba un toque de fragilidad que antes era de vivacidad -Ed, ¿Viniste a visitarme?- preguntó siendo la respuesta más que evidente -¡Oh! ¡También vino Wendy!- exclamó al verla a mi lado, tenía muy buena memoria para las caras y los nombres, así que aunque solo se habían visto una vez, ya se acordaban mutuamente de sus nombres. -Te trajimos algunos dulces- le comenté mostrándole lo que le habíamos llevado, omitiendo con mucha velocidad el apodo que había usado por tantos meses cerca suya.


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261 Re: La guerra de los Mil Años el Miér Oct 31, 2018 7:26 am

Scar:
-Nombre: Marie Anne Limesground, "Scar"
-Edad: 89
-Descripción fisica: La piel de Scar es de un tono claro pero algo más oscuro que la de Wendy pues se pasa más tiempo al sol, sus ojos de un tono lavanda suave y el pelo violeta casi blanco, siempre atado en una coleta o trenza, casi nunca decorado con nada salvo algún lazo regalo de su amiga Wendy. Le gusta vestir cómoda, con camisetas simples de colores básicos, su chaqueta de "aventuras" y unos pantalones casi siempre destrozados por sus continuos viajesfuera de la casa. Le gusta llevar un a cinta al cuello como si fuera un collar y un par de pulseras que su hermana le dió cuando eran más pequeñas. A su espalda, dos enormes alas marrones creadas por Tefael le dan el aspecto de ángel que siempre quiso.


-Descripción psicológica:  Una chica fuerte, dura, borde y algo agridulce. Es muy directa cuando tiene algo que decir y no se corta un pelo al hablar. Es borde si la situación lo requiere pero sabe cuando debe mantenerse callada. Su caracter desaparece cuando ve un ciervo, pues es su animal favorito.
-Historia: Amaia y Eduardo, sus padres, abandonaron a Scar a sus siete años en la aldea donde ha crecido desde entonces, diciendo que iban a buscar a su hermana. Jamás volvieron. Scar no les odia, pero sabe que si volvieran no los trataria como padres. Se crió con ayuda de los padres de Cain, que la cuidaban como alguien más de la familia, y unos vecinos sin hijos, que la acogieron como tal. Estos han sido desde entonces sus padres, viven aun en la aldea, aunque ella decidió montarse su propia casa más cerca del bosque, bien camuflada, como refugio para un posible ataque. Su historia no es más compleja que eso.
La unica peculiaridad es que su padre era un ángel caido, por lo que la mancha de oscuridad devoró una de las alas de Scar antes de que esta comenzase a andar. Es una mutación genetica que no afectó a su hermana mayor.
-Gustos y disgustos:
+Correr junto a Ocho
+Nadar en el lago desnuda
+El pescado, en especial la trucha frita
+Aunque jamás lo admitirá, volver a ver a sus padres
+Isaro
-Luna nueva
-Eclipses
-Que se burlen por su unica ala
-....
-Poderes: Mantener la estabilidad en una caida
Arma sagradas (regalo de sus padres para que se protegiera), es una daga que hace mucho dejó de ser realmente sagrada
Curación
Vuelo
Si sus emciones se descontrolan, comienza a llover a su alrededor.
-Extras: Vive con Wendy en su casa junto al bosque, aunque visita a sus padres cada dos dias.
Tiene un perro llamado Ocho en el bosque. Entra a casa a dormir y come con ella. Ocho es un mestizo de Pastor alemán y Rottweiler y lo llamó asi por el antifaz que tiene en los ojos, que forma el simbolo infinito.
Es mitad guardían, mitad alquimista con un don innato mínimo para Miada, es decir, no cura las heridas, sino que las restaura. No sabe controlar el tiempo ni sabe que tiene este poder, ya que nunca se ha activado.
El nombre real de su hermana era Rilleta Kathleen pero, al ser muy largo y dificil, todos la llamaban cariñosamente Ricca.
Tiene una relación con Isaro y ha comenzado a vivir con él
Su hija Clarisse murió por culpa de Mitzrael con 3 meses de gestación
Siguiendo en su linea habitual, Isaro primero preguntó por mi, queriendo saber si había domido bien o si me había molestado por la noche. Lo miré molesta, siempre se quedaba él en segundo plano y aunque a veces lo agradecía, ya había estado cuidandome durante todos esos días sin tenerse en cuenta, era suficiente para una buena temporada. Suspiré y le di un beso en la cabeza.
-He dormido bien -Le aseguré, dejándo que Silya se acercase para ayudar, ella podía aliviar las nauseas e incluso el dolor de garganta lo que le facilitaría descansar y comer. Ignorando todo lo que su amiga le había dicho, Isaro tan solo se dio cuenta de que si Silya se quedaba con él era por que yo no iba a estar. Durante un segundo me sentí como una niña capturada haciendo algo mal, pero no era así, por lo que comencé a desenrredarme el pelo, preparandome para irme.
-Si, voy a ir a ayudar a cazar, tenías que ir, ¿verdad? -Le pregunté, mirandolo a los ojos notando que aún tenía miedo a que me alejase. Y sinceramente yo tampoco quería salir, pero las cosas no funcionaban solo por como yo quería. isaro abrió la boca durante un momento y tras pensarselo, debió decidir que lo mejor era no decir nada. Me acerqué y agaché a su lado.
-Venga, dime lo que querías decir -Le pedí, acariciandole el pelo, sabiendo de sobra que eso lo tranquilizaba. Sus pequeñas y redondeadas orejas estaban tensas y no dejaban de moverse muy rápidamente, seguramente respondiendo a sus pensamientos, en los que dudaba entre hablar o callarse. al final, por fin decidió a explicarme que era peligroso, que deberia esperar a que estuviera recuperado.
-¿Peligroso? ¿Y por qué para mi es peligroso y para ti esta bien sobreesforzarte hasta desmayarte? -Me quejé, sin alzar la voz para no molestarsu agudo oido. De nuevo, evitó contestar, pero por la forma en la que sus orejas se movían, supe que quería quejarse de algo más, no era muy dificil  saber lo que estaba pasando por su cabeza. Solté aire de golpe y lo tomé por las mejillas para que me mirase. Aún tenía fiebre, pero no parecía haber ido a peor.
-Yo también quiero poder cuidarte, que puedas confiar en mi si estas cansado o enfermo, no que te obligues a levantarte a medianoche y calentarte la comida solo por no despertarme -Sabía que no era desconfianza, pero tenía la sensación de ser un objeto demasiado delicado para ser utilizado y por más que ese ángel hubiera conseguido romperme en mil pedazos, estaba decidida a no dejar que Isaro volviera a pasar por eso nunca más.


Wendy:
-Nombre: Wendy D'font
-Edad: 20
-Descripción fisica: Una chica de cabellos largos, ojos color miel y piel clara. Es un poco más delgada de lo que a Scar le gustaría, pero se niega a comer más de lo que necesita. Suele llevar las manos limpias y las uñas arregladas, el pelo suelto decorado con un lazo y no utiliza ni pulseras ni colgantes, tampoco anillos. Le gusta ir con colores cálidos, como el marrón o el naranja, y prefiere los vestidos, a no ser que necesite llevar pantalones (por ejemplo, para ir a la montaña o ayudar en algo).



-Descripción psicológica:  Desde pequeña siempre ha sido una chica tímida pues sus padres, al ser un mitad ángel y una medio demonio no eran bien vistos en casi ningún circulo social. Le encanta la naturaleza y con su tía aprendió todo lo que pudo antes de que sus caminos se separasen, por lo que se enfada si alguien la hiere o ensucia. No le gusta hacer daño a los animales ni destrozar las plantas, por lo que prefiere no mirar cuando hay caza o talan para leña. Es muy dulce y amable, pero su timidez le impide mucha de la sociabilidad que le gustaría tener, por suerte para ella, Scar es un remolino. De llanto fácil y alegría contagiosa, parece más una niña cuando esta rodeada de algo que le gusta.
-Historia: Los padres de Wendy, su tía y su primo mayor se mudaron a la aldea improvisada cuando ella tan solo tenía tres años. Sus recuerdos de esa época son borrosos, pero el olor del valle, la tranquilidad y el haber huido de unos horribles ruidos nocturnos hicieron que la pequeña durmiese bien y sin problemas durante el resto del tiempo. Nicole, su tía, la alentó con su amor a la naturaleza, enseñandole a partir de los cinco años todo lo que sabía y la pequela podía aprender. Su madre, Martha, una medio demonio que había escapado por los pelos de la masacre a su familia, la cuidaba pero nunca la notó tan cariñosa como cuando estaba con su padre. Wendy no lo entendía y sus preguntas se respondian con "tiene un mal día, cielo". Jack, su padre, medio ángel, intentó enseñarle la magia que conocía, pero enseguida se dieron cuenta que las habilidades sobrenaturales de la pequeña no se desarrollarian si ella no quería. Y la pequeña, ignorando a sus maestros, salía corriendo tras una mariposa o se paraba a alimentar a cualquier animal.
Conforme crecía, algunas de las conversaciones qe antes pasaban inadvertidas para ella, fueron cobrando sentido. Su madre se había quedado embarazada sin proponerselo, Jack no quería hijos pero no había sido capaz de abandonar a Martha a su suerte. Siendo una niña no deseada, aunque si su madre la veía llorar o herida, si se paraba, no solía mostrar verdaderos signos de amor a su pequeña. Nicole, hermana de Jack, que no había podido tener hijos, le brindaba todo el cariño que su madre no le profesaba. Noir, su primo mayor, hijo del marido de Nicole, fruto de una relación anterior, un ángel, no era partidario de jugar con niñas. Él quería unirse al ejercito.
Cuando cumplió los 16 años, se escapó de casa, haciendo que su madre fuera tras él.  Algunas cartas llegaron durante los siguientes años, con su nuevo hogar, la novia de Noir y el nuevo hijo, un humano adoptado por parte de Nicole. Pero, tras un par de semanas sin noticias, los padres de Wendy tomaron rumbo a aquella morada, dejando a la joven en aquella aldea protegida, donde estaban seguros de que su vida continuaria tranquila y sin problemas. Le mandan una carta cada semana mínimo y, si no pueden, una paloma de luz, creada por Jack, la visita poco despues, para llevarle un regalo y quedarse con ella al menos unas horas.
-Gustos y disgustos:
+La naturaleza
+Los animales (sobre todo los zorros y serpientes) y las plantas (sobre todo la lavanda y la menta)
+Los dias con el cielo lluvioso
+La cecina
+Té de lavanda (Laimae) y menta
+Las noches donde las nubes rodean la luna.
+Cuevas oscuras
-Los sobrenaturales extremistas
-Su tio
-Que le pregunten algo y se la queden mirando muy fijamente
-Que Scar llore
-Poderes: No los ha desarrollado (por elección propia).
-Extras: Cuida de los niños de la aldea y es la profesora de naturaleza oficial, encargada de ir a por hierbas medicinales y separación de hongos venenosos. Vive con Scar desde hace relativamente poco, pero se lleva genial con ella. Ha aprendido medicina humana para complementar los conocimientos de Scar.
El tiempo avanzaba realmente rápido, al menos para mí, pues recorrer un lugar desconocido y nuevo, ver a las personas hablando idiomas que a veces no conocía y hacer cosas que no esperaba era realmente apasionante, pese a que preferí evitar las grandes cantidades de personas acumuladas en las pequeñas calles de la ciudad. El halcón que llevaba Edahi había estado increíblemente tranquilo todo el camino hasta la casa de sus dueños, donde comenzó a mostrar que ese era su hogar o, al menos, el lugar en el que se encontraba su dueño.
El castillo en el que vivían era incluso más espectacular que la ciudad y no podía evitar mirar absolutamente todo. Edahi me explicó que P'yetur había avisado a todos los guardias de su apariencia, incluyendo un aura amenazadora que yo no sabía dónde veía. Me reí un poco al oirlo. y simplemente los seguí, manteniendo algo de distancia con cualquier hombre que me cruzaba, pese a que era inconsciente, notaba los pelos de la cola erizarse cuando dos o más se encontraban demasiado cerca. Ya en la habitación de Y'ami, esta nos recibió con una enorme pero pálida sonrisa, muy diferente a la que me había encontrado en el barco. Su apariencia era parecida a...
-"... Scar" -Pensé sin darme cuenta en los días en que Scar había estado vomitando continuamente, sin ganas de comer, durmiendose por las esquinas y con bastante facilidad para llorar. Estaba un poco distraída cuando escuché mi nombre y sonreí, sonrojandome un poco por no haber prestado atención.
-Espero no molestar... -Dije, escondiendome levemente en el borde de mi abrigo, notando que mi cola se movía inquieta, no solo por sentirme el centro de atención como por que algo me decía que ese fugaz pensamiento era el acertado, había algo en Y'ami que me hacía estar en guardia. Me acerqué a la cama -Si te hacen una infusión de manzanilla pueden calmar las nauseas -Le dije, mirando después a P'yetur, quien salió automaticamente a buscar lo que había solicitado. Suspiré, esperando que no hubiera sido demasiado sospechoso, seguro que tardaría poco, así que prefería ahcerlo sin su hermano delante.
-Y'ami -Dije, mirandola de nuevo -¿es posible... que estés embarazada? -Pregunté en voz ligeramente más bajita, por si alguien más nos estaba escuchando. No sabía como funcionaban las cosas fuera de nuestra pequeña aldea, como mucho el mercado de la ciudad y prefería evitarle problemas sobre ese tema. Le expliqué que una amiga nuestra había pasado por algo similar y los síntomas se me hacían parecidos. También era consciente de que había posibilidades de que, si lo estaba, fuera de Edahi, habían pasado pocos meses desde que estaban juntos, pero en ese caso era un tema entre ellos en el que yo no tenía nada que ver.



Última edición por Adamaris el Miér Nov 07, 2018 9:24 am, editado 1 vez


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262 Re: La guerra de los Mil Años el Jue Nov 01, 2018 7:48 am

Isaro

Silya me dio un pequeño asentimiento antes de retirarse al salón, quería darnos espacio para hablar sin invitados cerca. No me esperaba que hubiera recordado que tenía que ir a cazar, por lo que me sentí más mimado al ver lo atenta que estaba, aunque eso no quitaba que prefiriera que se quedara en casa. Silya podía ir a cazar en vez de cuidarme y así Scar se quedaba en casa. Las palabras que se quedaron sin pronunciar, fueron pedidas por Scar, que había percibido que tenía algo que decir. Me mantuve en silencio sin saber si decirlo, ya que sabía que al fin y al cabo era su decisión y yo no era nadie para impedirle que hiciera lo que quisiera -Es peligroso- murmuré después de un rato en que ella se mantuvo paciente acariciándome el cabello -Si algo te sucede me costará ir hasta allí...- añadí levantando ligeramente la cabeza para mirarla a los ojos -¿No sería mejor esperar unos días? Así te puedo acompañar- una vez que estuviera recuperado, si ella quería salir la acompañaría a donde quisiera, siempre y cuando me quisiera cerca.

Sus preguntas a modo de queja me hicieron agachar de nuevo las orejas que se habían relajado en los últimos minutos y bajar la cabeza, quería decirle lo que pasaba por mi cabeza, pero no estaba segura de cómo se lo tomaría. Unas manos frías me hicieron volver a mirarla -Confío en ti- le aseguré, era una de las pocas personas que sabían muchos de los secretos que escondía en mi interior, además de que si no confiara en ella no la querría tanto como lo hago. Sabía que nunca me golpearía sin un motivo, que me regaña por su preocupación, que cocina aún sin gustarle y que si tenía miedo o pesadillas ella me consolaría son enfadarse... por supuesto que confiaba en ella -Pero no quiero que salgas herida... La última vez fuiste tú la que salió herida y a la que casi pierdo- admití sin ocultar la preocupación y el miedo que tenía de que algo así pudiera volver a suceder. Ya perdimos a nuestra hija, no quería que la otra persona a la que más quería también desapareciera. Sus palabras me hicieron ver por primera vez desde el incidente, que aquel sentimiento era mutuo. Estiré los brazos para abrazarla justo cuando ella se acercó para hacer lo mismo -Lo siento- me disculpé estrechándola suavemente -Te prometo que seré más cuidadoso, no volveré a resfriarme- le aseguré, todavía queriendo pedirle que se quedase en casa, me quedaría más tranquilo si permanecía cerca hasta que me asegurara que aquella seguridad en sus palabras y acciones no durarían solo hasta que mi enfermedad remitiera.



Edahi

Los pensamientos de Y'ami me llegaron justo antes de que las palabras de Wendy lo dijeran en voz alta, por suerte su hermano no estaba aquí, sino esto habría sido un problema mayor. El rostro preocupado de Y'ami fue un acto reflejo al darse cuenta de que lo habían descubierto -...- intentó decir algo pero nada salió de su boca. Sus pensamientos pasaron veloz por mi cabeza, al parecer no solo estaba embarazada, sino que tampoco sabía de quién era el niño, yo siempre había sido cuidadoso con aquellos temas, pero uno nunca podía estar seguro de que no hubiese un incidente como aquel -¿Lo sabe tu marido?- le pregunté preocupado, todavía no eran marido y mujer, pero como la habían obligado a prometerse y casarse con aquel hombre cuando tan solo tenía tres años, ya era un hecho que lo sería. Y'ami me había explicado que no había amor entre ellos, y que solo era una formalidad. Sin embargo, era evidente que aquel matrimonio todavía les hacía tener relaciones entre ellos de vez en cuando.

Y'ami negó con la cabeza, y sus lágrimas que había estado ocultando tras una sonrisa aparecieron -¿Qué voy a hacer?- preguntó, aunque su marido era liberal y le permitía hacer lo que quisiera con quien quisiera, no era lo mismo de cara al público, y si el bebé que tenía era mío la acusarían de adulterio y la castigarían por ello. Le acaricié el cabello antes de darle un beso en la frente -No te preocupes, sea mío o no, cuidaré de él- le aseguré. Sabía que eso me implicaba convertirme en padre repentinamente y quizás incluso abandonar la relación recién comenzada con la primera persona que amé de corazón, pero no podía dejar mis responsabilidades como amigo y como expareja -Puedes venirte a vivir conmigo antes de que lo descubran- si hacíamos eso tan solo me acusarían a mí de secuestrarla y no a ella por ser infiel, sin embargo aunque mis palabras calmaron sus lágrimas, ella negó con la cabeza -No puedo hacer eso... tengo mis obligaciones- me aseguró tocándose el vientre con preocupación, mi mente se movía con rapidez llegando a la última conclusión posible -Entonces haz público tu embarazo- sus ojos se abrieron con sorpresa sin saber en qué estaba pensando al decir aquello -Si el hijo es de tu esposo entonces te lo quedas tú, y si el hijo es mío me lo llevo al pueblo donde vivo y explicamos que el niño nació muerto- la preocupación empezó a desaparecer gradualmente de su rostro -¿Y podré ir a verlo?- preguntó. Ella no podía desaparecer porque su familia perdería toda la reputación y se arruinaría, incluso la boda de su hermano podría anularse si ella huía o había dudas de que hubiera sido realmente un rapto -Te lo traeré todos los meses para que lo veas- le aseguré aliviando por fin todas las inseguridades que tenía, causando que volviera a llorar pero en esa ocasión de alivio al darse cuenta que aunque no fuéramos pareja yo estaba allí para ayudarla y que tomaría responsabilidades de mis propios actos.

Cuando se calmó una sirvienta apareció con la bebida que Wendy había dicho, y con P'yetur detrás todavía preocupado por el estado de su hermana -Lo siento- se disculpó no por haber llorado sino porque fue en ese instante en el que se dio cuenta de que si había llevado a Wendy hasta allí era porque era mi persona especial -Yo...- intentó decir algo rectificando todo lo anterior, pero no se lo permití -Ya está todo dicho, vendré a visitarte a menudo para ver que tal estás durante estos meses- le prometí antes de girarme a mirar a Wendy, tendría que hablar con ella sobre si todo aquello suponía un cambio para nuestra relación, por más que la amase y pensara en cuidarla por el resto de mi vida, si no estaba de acuerdo con mi decisión tendría que quererla en la distancia, pues jamás dejaría que aquel niño y su madre pudieran estar en peligro por mi culpa.


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263 Re: La guerra de los Mil Años el Jue Nov 01, 2018 8:42 am

Scar:
-Nombre: Marie Anne Limesground, "Scar"
-Edad: 89
-Descripción fisica: La piel de Scar es de un tono claro pero algo más oscuro que la de Wendy pues se pasa más tiempo al sol, sus ojos de un tono lavanda suave y el pelo violeta casi blanco, siempre atado en una coleta o trenza, casi nunca decorado con nada salvo algún lazo regalo de su amiga Wendy. Le gusta vestir cómoda, con camisetas simples de colores básicos, su chaqueta de "aventuras" y unos pantalones casi siempre destrozados por sus continuos viajesfuera de la casa. Le gusta llevar un a cinta al cuello como si fuera un collar y un par de pulseras que su hermana le dió cuando eran más pequeñas. A su espalda, dos enormes alas marrones creadas por Tefael le dan el aspecto de ángel que siempre quiso.


-Descripción psicológica:  Una chica fuerte, dura, borde y algo agridulce. Es muy directa cuando tiene algo que decir y no se corta un pelo al hablar. Es borde si la situación lo requiere pero sabe cuando debe mantenerse callada. Su caracter desaparece cuando ve un ciervo, pues es su animal favorito.
-Historia: Amaia y Eduardo, sus padres, abandonaron a Scar a sus siete años en la aldea donde ha crecido desde entonces, diciendo que iban a buscar a su hermana. Jamás volvieron. Scar no les odia, pero sabe que si volvieran no los trataria como padres. Se crió con ayuda de los padres de Cain, que la cuidaban como alguien más de la familia, y unos vecinos sin hijos, que la acogieron como tal. Estos han sido desde entonces sus padres, viven aun en la aldea, aunque ella decidió montarse su propia casa más cerca del bosque, bien camuflada, como refugio para un posible ataque. Su historia no es más compleja que eso.
La unica peculiaridad es que su padre era un ángel caido, por lo que la mancha de oscuridad devoró una de las alas de Scar antes de que esta comenzase a andar. Es una mutación genetica que no afectó a su hermana mayor.
-Gustos y disgustos:
+Correr junto a Ocho
+Nadar en el lago desnuda
+El pescado, en especial la trucha frita
+Aunque jamás lo admitirá, volver a ver a sus padres
+Isaro
-Luna nueva
-Eclipses
-Que se burlen por su unica ala
-....
-Poderes: Mantener la estabilidad en una caida
Arma sagradas (regalo de sus padres para que se protegiera), es una daga que hace mucho dejó de ser realmente sagrada
Curación
Vuelo
Si sus emciones se descontrolan, comienza a llover a su alrededor.
-Extras: Vive con Wendy en su casa junto al bosque, aunque visita a sus padres cada dos dias.
Tiene un perro llamado Ocho en el bosque. Entra a casa a dormir y come con ella. Ocho es un mestizo de Pastor alemán y Rottweiler y lo llamó asi por el antifaz que tiene en los ojos, que forma el simbolo infinito.
Es mitad guardían, mitad alquimista con un don innato mínimo para Miada, es decir, no cura las heridas, sino que las restaura. No sabe controlar el tiempo ni sabe que tiene este poder, ya que nunca se ha activado.
El nombre real de su hermana era Rilleta Kathleen pero, al ser muy largo y dificil, todos la llamaban cariñosamente Ricca.
Tiene una relación con Isaro y ha comenzado a vivir con él
Su hija Clarisse murió por culpa de Mitzrael con 3 meses de gestación
Las adorables orejas de Isaro seguían mostrandome que por más que se mantuviera callado, muchas cosas cruzaban su mente, molestandose por que fuera a irme cuando hacía tan poco que había ocurrido aquello. Me sentía en parte avergonzada por mi forma de actuar durante todo este tiempo, pero realmente quería que pudiera apoyarse en mi y no solo intentar sostenerme para que no notara los baches del camino. 
-La última vez fuiste tú la que salió herida y a la que casi pierdo -No supe bien que decirle al principio, había tardado en querer contarme lo que le pasaba y realmente me daba la impresión de que si yo no avanzaba, él tampoco lo haría, pues su atención era totalmente para mi y eso no iba a ayudarnos a ninguno de los dos. Seguí jugando con su pelo suavemente mientras él hablaba hasta que tuve que interrumpirlo.
-¿Y cómo de herida quedaría si te pierdo también a ti, Isaro? -Pregunté, notando que esta vez sí había entendido lo que le decía. Sus orejas se relajaron, no del todo, pero casi y al verlo moverse lo abracé, escuchando su disculpa. Le di un beso sin soltarlo.
-Me vale si no desapareces -Le dije, sabiendo que no era cosa suya el caer enfermo. Me seguía escociendo lo ocurrido, pero ya no era algo que yo o cualquier otro pudiera cambiar, tenía que aprender a vivir con el vacío que sentía en mi interior y el dolor de lo que había pasado, ahora que la cara del angel era totalmente desconocida, que su nombre ya no formaba parte de mis recuerdos y que su presencia perdía fuerza gracias a la ayuda de Edahi. Me separé con cuidado, colcoándole bien la almohada y acariciandole un poco las orejas, decidí que mi salida sería más corta de lo que pensaba para evitarle quebraderos de cabeza en esos momentos, ya otro día intentaría recuperar mi vida. Me abrigué tanto como Isaro habría exigido, avisé a Silya de que me iba y, antes de salir, volví a donde estaba mi pareja, claramente incómodo por verme marchar sin poder seguirme. Me agaché a su lado y le di un beso.
-Puedes hablar conmigo por el colgante de Silya -Le recordé, colocándole la toalla mojada en la cabeza -Ya he desayunado, tengo un testigo -Le avisé en parte de broma pese a ser cierto, señalando a la ángel -No tardaré -Intentaba retrasar mi salida lo máximo posible, pero conforme más lo aplazaba, menos me apetecía, así que tomé la determinación que logré acumular y me despedí, saliendo de la casa con naturalidad. Esta desapareció a los cinco pasos de la puerta, pero me obligué a seguir caminando, pensando tan solo cosas como el color de los ojos de Isaro.


Wendy:
-Nombre: Wendy D'font
-Edad: 20
-Descripción fisica: Una chica de cabellos largos, ojos color miel y piel clara. Es un poco más delgada de lo que a Scar le gustaría, pero se niega a comer más de lo que necesita. Suele llevar las manos limpias y las uñas arregladas, el pelo suelto decorado con un lazo y no utiliza ni pulseras ni colgantes, tampoco anillos. Le gusta ir con colores cálidos, como el marrón o el naranja, y prefiere los vestidos, a no ser que necesite llevar pantalones (por ejemplo, para ir a la montaña o ayudar en algo).



-Descripción psicológica:  Desde pequeña siempre ha sido una chica tímida pues sus padres, al ser un mitad ángel y una medio demonio no eran bien vistos en casi ningún circulo social. Le encanta la naturaleza y con su tía aprendió todo lo que pudo antes de que sus caminos se separasen, por lo que se enfada si alguien la hiere o ensucia. No le gusta hacer daño a los animales ni destrozar las plantas, por lo que prefiere no mirar cuando hay caza o talan para leña. Es muy dulce y amable, pero su timidez le impide mucha de la sociabilidad que le gustaría tener, por suerte para ella, Scar es un remolino. De llanto fácil y alegría contagiosa, parece más una niña cuando esta rodeada de algo que le gusta.
-Historia: Los padres de Wendy, su tía y su primo mayor se mudaron a la aldea improvisada cuando ella tan solo tenía tres años. Sus recuerdos de esa época son borrosos, pero el olor del valle, la tranquilidad y el haber huido de unos horribles ruidos nocturnos hicieron que la pequeña durmiese bien y sin problemas durante el resto del tiempo. Nicole, su tía, la alentó con su amor a la naturaleza, enseñandole a partir de los cinco años todo lo que sabía y la pequela podía aprender. Su madre, Martha, una medio demonio que había escapado por los pelos de la masacre a su familia, la cuidaba pero nunca la notó tan cariñosa como cuando estaba con su padre. Wendy no lo entendía y sus preguntas se respondian con "tiene un mal día, cielo". Jack, su padre, medio ángel, intentó enseñarle la magia que conocía, pero enseguida se dieron cuenta que las habilidades sobrenaturales de la pequeña no se desarrollarian si ella no quería. Y la pequeña, ignorando a sus maestros, salía corriendo tras una mariposa o se paraba a alimentar a cualquier animal.
Conforme crecía, algunas de las conversaciones qe antes pasaban inadvertidas para ella, fueron cobrando sentido. Su madre se había quedado embarazada sin proponerselo, Jack no quería hijos pero no había sido capaz de abandonar a Martha a su suerte. Siendo una niña no deseada, aunque si su madre la veía llorar o herida, si se paraba, no solía mostrar verdaderos signos de amor a su pequeña. Nicole, hermana de Jack, que no había podido tener hijos, le brindaba todo el cariño que su madre no le profesaba. Noir, su primo mayor, hijo del marido de Nicole, fruto de una relación anterior, un ángel, no era partidario de jugar con niñas. Él quería unirse al ejercito.
Cuando cumplió los 16 años, se escapó de casa, haciendo que su madre fuera tras él.  Algunas cartas llegaron durante los siguientes años, con su nuevo hogar, la novia de Noir y el nuevo hijo, un humano adoptado por parte de Nicole. Pero, tras un par de semanas sin noticias, los padres de Wendy tomaron rumbo a aquella morada, dejando a la joven en aquella aldea protegida, donde estaban seguros de que su vida continuaria tranquila y sin problemas. Le mandan una carta cada semana mínimo y, si no pueden, una paloma de luz, creada por Jack, la visita poco despues, para llevarle un regalo y quedarse con ella al menos unas horas.
-Gustos y disgustos:
+La naturaleza
+Los animales (sobre todo los zorros y serpientes) y las plantas (sobre todo la lavanda y la menta)
+Los dias con el cielo lluvioso
+La cecina
+Té de lavanda (Laimae) y menta
+Las noches donde las nubes rodean la luna.
+Cuevas oscuras
-Los sobrenaturales extremistas
-Su tio
-Que le pregunten algo y se la queden mirando muy fijamente
-Que Scar llore
-Poderes: No los ha desarrollado (por elección propia).
-Extras: Cuida de los niños de la aldea y es la profesora de naturaleza oficial, encargada de ir a por hierbas medicinales y separación de hongos venenosos. Vive con Scar desde hace relativamente poco, pero se lleva genial con ella. Ha aprendido medicina humana para complementar los conocimientos de Scar.
Era evidente que Y'ami no era tonta y se había dado cuenta de que esa enfermedad no era tal cosa, estaba aterrada sin saber qué hacer y temía que alguien se enterase, cosa obvia incluso para mi, de ahí que hubiera pedido a su hermano que saliera. Edahi enseguida preguntó si lo sabía su marido, lo que hizo que surgieran muchas dudas en mi cabeza sobre la relación que tendría con esa persona, pero dado que nunca lo habían mencionado, tal vez era una relación similar a la de Scar y Tefael, por eso no entré en poner mis dudas en voz alta. En cuanto Edahi vio que Y'ami estaba asustada, le ofreció venirse a vivir a la aldea, era una gran idea, pues sería más fácil para ella esconderlo si resultaba no ser de su marido. Escuché su conversación sin intervenir, me parecía que era un tanto delicado como para hacer preguntas o similar. Cuando P'yetur llegó acompañado de una sirvienta con la manzanilla, me dio la impresión de que Y'ami se disculpaba por algo que no entendí. Le sonreí para tranquilizarla, fuera lo que fuera que pasaba por su cabeza.
-Nuestra aldea es muy tranquila, allí podrías recuperarte con el aire fresco de las montañas -Le dije, esperando que lo aceptase como una invitación y no pensara que intentaba amenazarla o algo similar, me acerqué para darle un abrazo, sabiendo que ya nos ibamos a ir, pero no podría decirle nada sin que nos escuchasen -Todo saldrá bien, ya lo verás -No iba solo por el tema del padre, sino que estaba segura de que muchas cosas le daban miedo en ese momento, me despedí con la mano, saliendo de la habitación colocándome bien la capa ahora que ibamos a marcharnos al extrerior.



Última edición por Adamaris el Miér Nov 07, 2018 9:24 am, editado 1 vez


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264 Re: La guerra de los Mil Años el Jue Nov 01, 2018 3:08 pm

Isaro

A pesar de mi petición de que se quedara, se marchó, lo que ocasionó que mis orejas cayeran a los lados tristes. Silya no dudó en acariciarme el cabello con cariño -Volverá pronto- me aseguró con una cálida sonrisa -Mientras tanto ¿Porqué no te quito unos cuantos dolores para que Scar esté más feliz cuando regrese?- ella sabía qué decir para calmarme y conseguir que me portase bien, por lo que no tardé en asentir con suavidad para permitirle que hiciese lo que había venido a hacer. Con sus cuidados, el dolor de garganta se convirtió en una pequeña molestia, al igual que el dolor de cabeza el cual aunque inicialmente no estaba en sus planes, al descubrir que me dolía casi tanto como la garganta prefirió hacer eso antes de centrarse en las nauseas. Aunque como solo las tenía después de comer, no me eran tan molestas como los otros dos dolores que eran continuos a lo largo del día. Además en un momento dado, las náuseas podía controlarlas siempre y cuando estuviese despierto, con cenar antes debería ser suficiente.

Eso fue lo que yo pensé, pero Silya me ayudó a mitigarlo igualmente -Tienes que comer más- se quejó al mirarme más atentamente, no estaba tan delgado como cuando llegué ya que en aquel momento se me marcaban tanto las costillas que la gente no comprendía como me estaba en pie, pero realmente las costillas se habían empezado a ver más de lo que la gente consideraba normal. -Comeré- le prometí, si no ganaba fuerzas no me curaría rápido de aquel resfriado, porque aunque Silya aliviara los dolores, seguía estando enfermo por lo que sino me cuidaba tras unos días el dolor volvería cuando se disipase la magia. 

Por mucho que quise llamar a Scar y preguntar cómo iba, qué estaba haciendo y dónde estaba, sabía que tenía gente alrededor que la cuidaría... no quería molestarla, por lo que me contuve dedicándome a mirar el cielo desde la ventana para saber cuánto tiempo había pasado desde que salió. Quería que tuviese su propia vida, que fuera tan independiente como antes cuando ella salía a cazar mientras yo me quedaba en casa haciendo los quehaceres o dibujando, pero me costaba dejar la vigilancia que tenía sobre Scar. Incluso si ella ganara confianza, no volvería a ser lo mismo, por suerte Scar no se había dado cuenta de aquello todavía -Debería vaciar la otra habitación, así habrá sitio para los invitados- murmuré sin pensar que Silya me escucharía -¿Aquella no es tu habitación de dibujo?- asentí con suavidad mientras seguía mirando por la ventana -Ya no dibujo, por lo que tenerla es innecesaria. Sería más útil si la convertimos en otro dormitorio- contesté, con Silya era capaz de hablar de todo, por lo que no le escondí aquella realidad. Hacía meses que no había cogido un papel y lo había llenado de dibujos, y poco a poco se hacía más difícil intentarlo. Una vez que aquella habitación desapareciera podría dejar a un lado a aquella pequeña voz de mi interior que me insistía cada día a volver a intentarlo una vez más.



Edahi

Las palabras de Wendy aliviaron a Y'ami, que siempre había querido llevarse bien con ella, ya que yo le hablaba de cómo era y lo rápido que se harían amigas si entablaban conversación. Lo que nadie esperaba es que fuera en esa situación en la que volvieran a reencontrarse, una como mi pareja y la otra como mi expareja. Lo sentía algo incómodo para mí mismo, pero ellas se veían muy bien juntas como si se hubieran conocido hacía años, así que las dejé hablar mientras me metía en mi mundo. Si Wendy quería ponerle fin a la relación después de aquello tendría que buscar un sitio en el que quedarme y en el que el bebé pudiese estas cómodo, ya que el barco no era muy apto para niños. Sabía que esa solo era una posibilidad, pero quería estar preparado, ya que no deseaba que si era mío no tuviera nada listo cuando tuviera que llevármelo. Si en realidad era de su marido entonces todo estaba bien, así que era mejor prepararse por si realmente el bebé que llevaba en su vientre era hijo mío.

También repasé la posibilidad de que Wendy aceptara todo aquello y siguiéramos saliendo, en cuyo caso la habitación que primero fue de Scar y luego de Eider, se transformaría en la habitación del pequeño. En aquel caso también tendríamos que comprar algunos muebles como una cuna, que en caso de no necesitarla simplemente se la llevaríamos a Y'ami para que su hijo la usara. Muchos pensamientos circulaban por mi cabeza ¿Cómo se lo diría a Silya? Su reacción era imposible de imaginármela, ya que para ella seguía siendo su hermano pequeño con apenas edad de tener pareja más formal. Eso sí, Tefael seguro que soltaba alguna de sus burlas, aunque como tendría que pedirle ayuda para que usara sus contactos, las tendría que soportar.

Solo fue cuando salimos del castillo que volví en mí -El esposo de Y'ami es solo de cara al público, son buenos amigos así que seguramente le contará todo esto- le conté una vez estuvimos fuera, ya que sus preguntas mentales habían sido lo suficientemente fuertes como para traspasar la barrera que había creado -Es como la antigua relación de Scar y Tefael, sin ataduras personales. Cada uno tiene su verdadera pareja por un lado- añadí explicándole que el problema no era tener un niño bastardo, sino uno que fuera tan evidente que no era suyo, ya que mi color de pelo y ojos era único en la zona, por no hablar de lo que ellos no sabían de que yo era un demonio y que por tanto aquel niño si era mío también presentaría esos rasgos. Al llegar a la habitación la miré con seriedad, preocupado de lo que pudiese decidir -Comprenderé si quieres dejar esta relación- le comenté intentando facilitarle las cosas si realmente le costaba decírmelo a la cara, aquel bebé estaba fuera de mis planes y más allá de mi imaginación, pero como posible padre me encargaría de que tuviera la mejor vida que pudiera -Me quedaré un día más para terminar de hablar algunas cosas con Y'ami y su marido, si quieres puedo llevarte hoy de regreso- me ofrecí, por más que decidiera que todo aquello la sobrepasaba, seguía queriéndola por lo que era normal que quisiera llevarla de vuelta a su casa.

Sin embargo antes de decir nada más quería escuchar su veredicto, ya que la vida que llevaría si se quedaba conmigo sería el de una madre para aquel niño, si realmente era mío. Y ser madre cuando tu pareja ni siquiera te ha puesto un dedo encima... debería ser difícil para ella tomar aquel papel. Cosa a la que jamás le obligaría incluso si permanecíamos juntos, pero siendo como era, en poco tiempo le cogería verdadero cariño y actuaría como tal independientemente de que aquello le comiera tiempo y energías para hacer lo que realmente debería como una chica joven que era "Jack me va a matar" pensé de repente, seguramente era la persona a la que más debía de temer, ya que si hacía las cuentas se percataría rápidamente de que cuando lo visité y le dije que me gustaba Wendy, todavía no se había ido Y'ami del barco.


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265 Re: La guerra de los Mil Años el Vie Nov 02, 2018 7:57 am

Scar:
-Nombre: Marie Anne Limesground, "Scar"
-Edad: 89
-Descripción fisica: La piel de Scar es de un tono claro pero algo más oscuro que la de Wendy pues se pasa más tiempo al sol, sus ojos de un tono lavanda suave y el pelo violeta casi blanco, siempre atado en una coleta o trenza, casi nunca decorado con nada salvo algún lazo regalo de su amiga Wendy. Le gusta vestir cómoda, con camisetas simples de colores básicos, su chaqueta de "aventuras" y unos pantalones casi siempre destrozados por sus continuos viajesfuera de la casa. Le gusta llevar un a cinta al cuello como si fuera un collar y un par de pulseras que su hermana le dió cuando eran más pequeñas. A su espalda, dos enormes alas marrones creadas por Tefael le dan el aspecto de ángel que siempre quiso.


-Descripción psicológica:  Una chica fuerte, dura, borde y algo agridulce. Es muy directa cuando tiene algo que decir y no se corta un pelo al hablar. Es borde si la situación lo requiere pero sabe cuando debe mantenerse callada. Su caracter desaparece cuando ve un ciervo, pues es su animal favorito.
-Historia: Amaia y Eduardo, sus padres, abandonaron a Scar a sus siete años en la aldea donde ha crecido desde entonces, diciendo que iban a buscar a su hermana. Jamás volvieron. Scar no les odia, pero sabe que si volvieran no los trataria como padres. Se crió con ayuda de los padres de Cain, que la cuidaban como alguien más de la familia, y unos vecinos sin hijos, que la acogieron como tal. Estos han sido desde entonces sus padres, viven aun en la aldea, aunque ella decidió montarse su propia casa más cerca del bosque, bien camuflada, como refugio para un posible ataque. Su historia no es más compleja que eso.
La unica peculiaridad es que su padre era un ángel caido, por lo que la mancha de oscuridad devoró una de las alas de Scar antes de que esta comenzase a andar. Es una mutación genetica que no afectó a su hermana mayor.
-Gustos y disgustos:
+Correr junto a Ocho
+Nadar en el lago desnuda
+El pescado, en especial la trucha frita
+Aunque jamás lo admitirá, volver a ver a sus padres
+Isaro
-Luna nueva
-Eclipses
-Que se burlen por su unica ala
-....
-Poderes: Mantener la estabilidad en una caida
Arma sagradas (regalo de sus padres para que se protegiera), es una daga que hace mucho dejó de ser realmente sagrada
Curación
Vuelo
Si sus emciones se descontrolan, comienza a llover a su alrededor.
-Extras: Vive con Wendy en su casa junto al bosque, aunque visita a sus padres cada dos dias.
Tiene un perro llamado Ocho en el bosque. Entra a casa a dormir y come con ella. Ocho es un mestizo de Pastor alemán y Rottweiler y lo llamó asi por el antifaz que tiene en los ojos, que forma el simbolo infinito.
Es mitad guardían, mitad alquimista con un don innato mínimo para Miada, es decir, no cura las heridas, sino que las restaura. No sabe controlar el tiempo ni sabe que tiene este poder, ya que nunca se ha activado.
El nombre real de su hermana era Rilleta Kathleen pero, al ser muy largo y dificil, todos la llamaban cariñosamente Ricca.
Tiene una relación con Isaro y ha comenzado a vivir con él
Su hija Clarisse murió por culpa de Mitzrael con 3 meses de gestación
El camino hasta la zona de reunión de cazadores se me hizo increíblemente larga pese a no haber apenas distancia, allí estaban todos ya, hablando entre ellos de algo que me interesaba más bien poco. Ariel, que había decidido acompañarnos ese día, me miró, entre sorprendida y confusa, igual que el resto en cuanto me acerqué. El temor de estar en el exterior se amortiguaba bastante debajo de tantas capas de ropa, pero el calor que empezaba a sentir me incomodaba. La miradas comenzaron a cruzarse entre ellos cuando dije que Isaro no podía acompañarlos ese día, todos dudaban de si acompañarlos era buena idea tras lo ocurrido. Obviamente la aldea entera sabía que ese ángel se había cebado conmigo, ninguno preguntaba por nada, pero todos querían que contase como estaba, tan solo Ariel preguntó si quería ir con ellos. Un alivio general surgió ante mi negativa.
-Mejor, Isaro se sentirá solo si no estás -Dijo con una sonrisa, acercandose a abrazarme. Me aparté de ella, haciendo que volviera a parecer confundida, pero me estaba costando mantenerme quieta allí y si me abrazaba casi seguro que o lloraría o echaría a correr. Una vez explicado, decidí marchar a casa de Wendy, pero en su interior no había nadie. Igualmente, al ser mi vieja casa, entré a comprobar si había alguna medicina o similar. Encontré una crema de menta para la congestión, unos paquetes para infusionar y cosas similares que Wendy había estado preparando para repartir por el pueblo. Cogí tan solo unos pocos y dejé una nota por si regresaban de noche.
La vuelta a casa se me hizo mucho más corta que la ida, seguramente por que sabía que enseguida llegaría a nuestro refugio. Entré con suavidad para no molestar demasiado y dejé todas las cosas sobre la mesa del salón, quitándome todas las capas que tenía puestas y fui directa a la habitación para ver como se encontraba mi dulce tigre enfermo.


Wendy:
-Nombre: Wendy D'font
-Edad: 20
-Descripción fisica: Una chica de cabellos largos, ojos color miel y piel clara. Es un poco más delgada de lo que a Scar le gustaría, pero se niega a comer más de lo que necesita. Suele llevar las manos limpias y las uñas arregladas, el pelo suelto decorado con un lazo y no utiliza ni pulseras ni colgantes, tampoco anillos. Le gusta ir con colores cálidos, como el marrón o el naranja, y prefiere los vestidos, a no ser que necesite llevar pantalones (por ejemplo, para ir a la montaña o ayudar en algo).



-Descripción psicológica:  Desde pequeña siempre ha sido una chica tímida pues sus padres, al ser un mitad ángel y una medio demonio no eran bien vistos en casi ningún circulo social. Le encanta la naturaleza y con su tía aprendió todo lo que pudo antes de que sus caminos se separasen, por lo que se enfada si alguien la hiere o ensucia. No le gusta hacer daño a los animales ni destrozar las plantas, por lo que prefiere no mirar cuando hay caza o talan para leña. Es muy dulce y amable, pero su timidez le impide mucha de la sociabilidad que le gustaría tener, por suerte para ella, Scar es un remolino. De llanto fácil y alegría contagiosa, parece más una niña cuando esta rodeada de algo que le gusta.
-Historia: Los padres de Wendy, su tía y su primo mayor se mudaron a la aldea improvisada cuando ella tan solo tenía tres años. Sus recuerdos de esa época son borrosos, pero el olor del valle, la tranquilidad y el haber huido de unos horribles ruidos nocturnos hicieron que la pequeña durmiese bien y sin problemas durante el resto del tiempo. Nicole, su tía, la alentó con su amor a la naturaleza, enseñandole a partir de los cinco años todo lo que sabía y la pequela podía aprender. Su madre, Martha, una medio demonio que había escapado por los pelos de la masacre a su familia, la cuidaba pero nunca la notó tan cariñosa como cuando estaba con su padre. Wendy no lo entendía y sus preguntas se respondian con "tiene un mal día, cielo". Jack, su padre, medio ángel, intentó enseñarle la magia que conocía, pero enseguida se dieron cuenta que las habilidades sobrenaturales de la pequeña no se desarrollarian si ella no quería. Y la pequeña, ignorando a sus maestros, salía corriendo tras una mariposa o se paraba a alimentar a cualquier animal.
Conforme crecía, algunas de las conversaciones qe antes pasaban inadvertidas para ella, fueron cobrando sentido. Su madre se había quedado embarazada sin proponerselo, Jack no quería hijos pero no había sido capaz de abandonar a Martha a su suerte. Siendo una niña no deseada, aunque si su madre la veía llorar o herida, si se paraba, no solía mostrar verdaderos signos de amor a su pequeña. Nicole, hermana de Jack, que no había podido tener hijos, le brindaba todo el cariño que su madre no le profesaba. Noir, su primo mayor, hijo del marido de Nicole, fruto de una relación anterior, un ángel, no era partidario de jugar con niñas. Él quería unirse al ejercito.
Cuando cumplió los 16 años, se escapó de casa, haciendo que su madre fuera tras él.  Algunas cartas llegaron durante los siguientes años, con su nuevo hogar, la novia de Noir y el nuevo hijo, un humano adoptado por parte de Nicole. Pero, tras un par de semanas sin noticias, los padres de Wendy tomaron rumbo a aquella morada, dejando a la joven en aquella aldea protegida, donde estaban seguros de que su vida continuaria tranquila y sin problemas. Le mandan una carta cada semana mínimo y, si no pueden, una paloma de luz, creada por Jack, la visita poco despues, para llevarle un regalo y quedarse con ella al menos unas horas.
-Gustos y disgustos:
+La naturaleza
+Los animales (sobre todo los zorros y serpientes) y las plantas (sobre todo la lavanda y la menta)
+Los dias con el cielo lluvioso
+La cecina
+Té de lavanda (Laimae) y menta
+Las noches donde las nubes rodean la luna.
+Cuevas oscuras
-Los sobrenaturales extremistas
-Su tio
-Que le pregunten algo y se la queden mirando muy fijamente
-Que Scar llore
-Poderes: No los ha desarrollado (por elección propia).
-Extras: Cuida de los niños de la aldea y es la profesora de naturaleza oficial, encargada de ir a por hierbas medicinales y separación de hongos venenosos. Vive con Scar desde hace relativamente poco, pero se lleva genial con ella. Ha aprendido medicina humana para complementar los conocimientos de Scar.
Aunque se había quedado callado, Edahi estaba inquieto, estaba pensando en algo que no lograba escuchar, seguramente por que él mimso estaba bloqueando la "coversación" para evitar molestarme, pese a eso, estaba demasiado concentrado en algo que miraba como para que realmente nos estuviera prestando atención. Una vez fuera, por fin Edahi pareció volver a la realidad y empezó a responderme a preguntas que yo no había hecho en voz alta. Dejé que hablase, entendiendo en ese momento la relación de Y'ami con su marido, tal como yo había supuesto, más de amistad que de amor. Era muy evidente, por el ceño fruncido de Edahi, que estaba pensando en algo más que en la situación de su amiga. Me cerré el abrigo al notar el aire frío que venía de frente, Edahi seguía hablandome de cosas hasta que llegamos a la habitación, donde llegó al tema que le preocupaba. Sonreí un poco escondida en el abrigo, mirandolo fijamente mientras me daba la opción de llevarme al pueblo mientras él se quedaba un día más para hablar de ciertas cosas con Y'ami y su esposo. Algo más pasó por su cabeza, pero no dijo nada al respecto, así que simplemente lo tomé como que me dejaba hablar.
-No digas tonterías -Le respondí quitándome la bufanda de la boca para poder hablar bien, pues sino se llenaría de mi aliento condensado, quedando mojado e incómodo. Me acerqué un poco para tomarle de la mano, moviendo suavemente la cola de un lado a otro -"¿En que cambia eso lo que siento por ti?" -Le pregunté, poniendome roja incluso sin haberlo dicho en voz alta, volviendo a esconderme en el abrigo que todavía llevaba, entrelazando mis dedos con los suyos, esperando poder tranquilizar un poco todas las preocupaciones que le pasaban por la mente -"Es bastante imprevisto, pero sigo queriendo estar contigo" -Añadí que aún no estabamos seguros de que el bebé fuera suyo, que no tenía que preocuparse y, después, en parte de broma, intentando hacerle sonreír, le recordé que tenia que esforzarse más para escaparse de mi. Me estiré para darle un beso y aproveché para quitarme el abrigo.



Última edición por Adamaris el Miér Nov 07, 2018 9:24 am, editado 1 vez


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266 Re: La guerra de los Mil Años el Sáb Nov 03, 2018 7:15 am

Silya

Pude entretenerlo lo suficiente como para que se sorprendiera al escuchar la puerta y girara su cabeza en aquella dirección, con muchas ganas de encontrarse a la persona a la que estaba esperando como si fuera un perro dejado en casa por su dueño. Si tuviera cola perruna lo más probable es que la agitara con fuerza, pero los felinos no eran así, por lo que movía su cola sinuosamente dejando que la punta final nunca llegase a calmarse ni a tocar las sábanas. Nada más encontrarse con los ojos de Scar, una cálida sonrisa se formó en su rostro. Su mirada lo decía todo, y en cuanto ella se acercó, Isaro tiró suavemente de su mano hasta conseguir acercarla lo suficiente como para poder abrazarla -Tardaste mucho- se quejó con una pequeña sonrisa en la boca que hacía imposible que alguien se molestase con él -Bienvenida de vuelta- añadió antes de estremecerse al sentir las manos de Scar en sus mejillas -¿Tanto frío hace? Ya tenías las manos muy frías antes de irte- comentó sujetando sus manos y calentándolas sin darse cuenta de que no era ella la que estaba fría, sino él el que estaba caliente. Aunque le había curado las dolencias eso había causado que su fiebre aumentase un poco ya que la magia angelical no era una buena forma de tratar a los demonios enfermos.

Una vez se saludaron, me llevé un momento a Scar fuera de la habitación, y creé una pequeña barrera de sonido para que aquel mal paciente no nos pudiera escuchar -Aunque le quité la mayoría de dolencias no le debes permitir hacer esfuerzos en los próximos dos días hasta que realmente se recupere... y haz que coma más, está muy delgado- le pedí diciéndole que intentara que si Isaro se duchaba fuera con agua caliente, ya que este tendía a dejarla como saliera sin importarle que estuviera el punto de congelación. -¡Ah!- recordé en el último momento -Deberías convencerlo de que no vacíe su habitación de dibujo- añadí guiñándole un ojo -Pero esto es un secreto entre nosotras- le dije guiñándole un ojo, sabía que Isaro no se lo diría, por lo que la única forma de que se enterase era que yo se lo contase, y que fuera discreta ya que si era muy insistente enseguida se daría cuenta de que yo le había dicho algo.

Con todo listo y teniendo tiempo de sobra, preferí volver a casa y dejar a la pareja descansar, aquel resfriado les había venido bien para comenzar a escalar el pozo en el que estaban.



Edahi

Fruncí el ceño al escuchar sus palabras "No digo tonterías, solo quiero que sepas tus opciones" le aclaré suavemente. Cuidar a un niño no era algo sencillo, y aquella relación que teníamos se dificultaría más, no podríamos ir a navegar como yo había querido, ni sería capaz de llevarla a todos aquellos sitios de los que le hablé. Ya que un niño no está hecho para hacer viajes a todos los lugares que queríamos recorrer juntos. Sin embargo su siguiente pregunta me relajó, no muchas personas seguirían queriendo a alguien después de descubrir que realmente era un demonio poco cuidadoso y que empezaba a salir con una chica poco después de dejar a la anterior.

Correspondí a su beso de buen agrado, sintiendo que sus palabras me quitaban un peso de encima. Jamás se me pasó siquiera por la cabeza que de todos sería el primero en formar una familia, ya que Isaro a punto estuvo de ser padre y a Tefael no lo contaba porque llevaba siendo padre desde antes de que yo naciese, siempre creí que sería el último o de los últimos ya que Silya también parecía ser de las que esperaría mucho para tener hijos. En mi caso todavía no era seguro, pero preferí hacerme a la idea en vez de negar esa posibilidad, pues no quería ser como mis verdaderos padres que me abandonaron con una carta que todavía mantenía conmigo sin haberla abierto. No sabía lo que había en la carta, y preferí nunca descubrirlo ya que ellos me dejaron a mi suerte con una familia humana, al menos eligieron bien a mi nueva familia. Era por ello que jamás dejaría que un posible hijo mío no me llegara a conocer o se quedara sin ver a su verdadera madre, por eso me quedaría un día más para hablar sobre lo que haríamos si el niño era mío, pensaba decirles de visitarlos juntos todos los meses y en épocas de poco trabajo allí en el norte podría dejarlo con ellos un por una semana antes de recogerlo.

Sintiéndome más calmado me quité mi propio abrigo y pensé en llamar a Tefael, debíamos de conseguir una comadrona personal para que en caso de que fuera mío tuviéramos la seguridad de que aquella información no se filtraría.



Tefael

El progreso de Cryp, antes más lento, comenzó a mejorar a pasos agigantados. Su naturaleza suave volvió a aparecer en todos los aspectos de su vida, y ya nunca se transformaba inconscientemente. Debido a eso aprovechamos para cambiar de casa a un lugar más animado y cálido cerca del mar. Teníamos un puerto en aquella ciudad, y aunque no era de mercancía sí de pasajeros, por lo que podías encontrar a personas de todos los lugares que paraban en la ciudad a descansar por unos días. Eider se  emocionó mucho por el lugar, ya que solo caminando se encontraba a muchos niños con los que podía jugar y en poco tiempo ya se sabía el nombre de sus nuevos amigos.

Cryp comenzaba a disfrutar de los paseos conmigo, su estabilidad le había hecho que poco a poco recuperase la cordura. Nuestra relación se había fortalecido considerablemente y a ojos de los demás parecíamos una pareja de muchos años juntos, o eso me gustaba pensar, pero de vez en cuando me encontraba con chicas mirándome que suponían que solo éramos dos amigos de viaje. Para silenciarlas, cada vez que sentía ese tipo de mirada le daba un beso a mi querido demonio, así al menos no intentaban acercarse más de lo necesario y no alteraban a mi chico. Fue una de esas veces en las que lo besé en un restaurante que escuché una respuesta extraña ante mi acción que siempre causaba suspiros de lamento o indignación -¿Ves? te dije que eran pareja- le respondió el hombre que cogía la mano de una chica que tenía el mismo anillo cobrizo que él -Pero entonces ¿De donde salió el pequeño?- preguntó poniéndose con delicadeza el pulgar en la frente mientras se la acariciaba a sí misma, eso me sorprendió bastante, solo había una persona que conociera que hacía eso, por lo que al mirar fijamente descubrí que realmente llevaban ropas del otro continente.

Sin pensármelo mucho me giré para mirarlos sin discreción -Lo adoptamos- les respondí antes de sonreírles -¿Sois de Zéndikar o los alrededores?- les pregunté consiguiendo que me miraran con sorpresa antes de asentir -Conozco a alguien de allí que hace el mismo gesto que ustedes- añadí imitando el gesto que hacían cuando estaban pensando en algo. Su rostro de dudas me hizo descubrir que aquel gesto no era tan habitual como yo pensaba, tal vez solo de una región pequeña. Ellos me explicaron que eran viajeros, y aprovecharon para preguntarme si sabía dónde se encontraba aquella persona, sentía que aquella pareja de casados no eran malos chicos así que les dije una ubicación aproximada. No fue hasta que pagaron la cuenta y se marcharon que me percaté de que iban bastante abrigados para estar en una ciudad cálida donde no nevaba, el chico incluso llevaba un pañuelo en el cuello ¿No sentía calor? Sin darle más vueltas al asunto y recordando lo que le prometí a Scar, aproveché esa ciudad comercial para comprar lo que me pidió.


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267 Re: La guerra de los Mil Años el Dom Nov 04, 2018 1:48 pm

Scar:
-Nombre: Marie Anne Limesground, "Scar"
-Edad: 89
-Descripción fisica: La piel de Scar es de un tono claro pero algo más oscuro que la de Wendy pues se pasa más tiempo al sol, sus ojos de un tono lavanda suave y el pelo violeta casi blanco, siempre atado en una coleta o trenza, casi nunca decorado con nada salvo algún lazo regalo de su amiga Wendy. Le gusta vestir cómoda, con camisetas simples de colores básicos, su chaqueta de "aventuras" y unos pantalones casi siempre destrozados por sus continuos viajesfuera de la casa. Le gusta llevar un a cinta al cuello como si fuera un collar y un par de pulseras que su hermana le dió cuando eran más pequeñas. A su espalda, dos enormes alas marrones creadas por Tefael le dan el aspecto de ángel que siempre quiso.


-Descripción psicológica:  Una chica fuerte, dura, borde y algo agridulce. Es muy directa cuando tiene algo que decir y no se corta un pelo al hablar. Es borde si la situación lo requiere pero sabe cuando debe mantenerse callada. Su caracter desaparece cuando ve un ciervo, pues es su animal favorito.
-Historia: Amaia y Eduardo, sus padres, abandonaron a Scar a sus siete años en la aldea donde ha crecido desde entonces, diciendo que iban a buscar a su hermana. Jamás volvieron. Scar no les odia, pero sabe que si volvieran no los trataria como padres. Se crió con ayuda de los padres de Cain, que la cuidaban como alguien más de la familia, y unos vecinos sin hijos, que la acogieron como tal. Estos han sido desde entonces sus padres, viven aun en la aldea, aunque ella decidió montarse su propia casa más cerca del bosque, bien camuflada, como refugio para un posible ataque. Su historia no es más compleja que eso.
La unica peculiaridad es que su padre era un ángel caido, por lo que la mancha de oscuridad devoró una de las alas de Scar antes de que esta comenzase a andar. Es una mutación genetica que no afectó a su hermana mayor.
-Gustos y disgustos:
+Correr junto a Ocho
+Nadar en el lago desnuda
+El pescado, en especial la trucha frita
+Aunque jamás lo admitirá, volver a ver a sus padres
+Isaro
-Luna nueva
-Eclipses
-Que se burlen por su unica ala
-....
-Poderes: Mantener la estabilidad en una caida
Arma sagradas (regalo de sus padres para que se protegiera), es una daga que hace mucho dejó de ser realmente sagrada
Curación
Vuelo
Si sus emciones se descontrolan, comienza a llover a su alrededor.
-Extras: Vive con Wendy en su casa junto al bosque, aunque visita a sus padres cada dos dias.
Tiene un perro llamado Ocho en el bosque. Entra a casa a dormir y come con ella. Ocho es un mestizo de Pastor alemán y Rottweiler y lo llamó asi por el antifaz que tiene en los ojos, que forma el simbolo infinito.
Es mitad guardían, mitad alquimista con un don innato mínimo para Miada, es decir, no cura las heridas, sino que las restaura. No sabe controlar el tiempo ni sabe que tiene este poder, ya que nunca se ha activado.
El nombre real de su hermana era Rilleta Kathleen pero, al ser muy largo y dificil, todos la llamaban cariñosamente Ricca.
Tiene una relación con Isaro y ha comenzado a vivir con él
Su hija Clarisse murió por culpa de Mitzrael con 3 meses de gestación
Silya se había quedado con Isaro el rato que estuve fuera e incluso me pareció que él estaba sorprendido al verme entrar, quizás tenía los oidos también afectados por el resfriado, no le dí muchas vueltas y lo abracé cuando casi me hizo caer al tirar de golpe de mi mano.
-Lo siento, quería hablar con Wendy pero no estaba en casa -Le dije cuando me acusó de tardar demasiado. Se alarmó rápidamente por la temperatura de mis manos, que aunque sí estaban frías no era para tanto. No quise decirle nada que lo entristeciera y le di la razón, asegurandole que iba a hacer algo de fuego para calentar el salón y entrar en calor. Le di un beso en la frente y me levanté, tapándolo un poco, esperando que pudiera descansar con el estómago lleno y sin molestias. Ya fuera, Silya me contó que Isaro seguía enfermo aunque no lo notase tanto, por eso debía descansar unos días. Me sorprendió un poco que lo dijese con tanta tranquilidad justo al lado de la puerta, pero seguro que había hecho algo para ello.
-Lo intentaré -Aseguré, tanto al descanso como a ducharlo con agua no fría y a que comiese más, si no podía simplemente la llamaría, parecía que Isaro le hacía más caso a ella respecto a las cosas que decía sobre si mismo. Una parte de mi se molestó por que Isaro quisiera vaciar la habitación que tenía para dibujar, no me sorprendió que no me hubiera dicho nada, pero también me parecía un poco insultante que no me contase esas cosas.
-Espera -Le pedí antes de que saliera -Sella esa puerta -Dije, señalando la habitación de dibujo. No sabía cuando podría encontrar un candado para evitar que Isaro la vaciase y aunque no estaba en esos momentos en forma como para poder llevarselo todo antes de que yo pudiera evitarselo, prefería evitarlo de todas las formas posibles. Una vez se marchó, cogí un par de libros y volví a la habitación, cerrando muy suavemente. En el interior no se escuchaba absolutamente nada, como si el exterior estuviera vacío. seguramente era eso lo que había hecho que Isaro no nos pudiera oir.
-Me ha dicho Silya que tienes que descansar unos días -Le dije con suavidad, agachandome a su lado para acariciarle la cabeza sin quitarle sitio en la cama. Bajo las mantas podía ver como se movía su cola de un lado a otro. Apoyé la cabeza a su lado para poder notar la fiebre y mimarlo a la vez.
-No puedes levantarte para nada que no sea ir al baño -Dije sin moverme, jugando con un mechón de su suave pelo, hablando bajo para no molestarlo -No quiero que te empeores -Le di un beso con suavidad en la cabeza, pidiendole que descansase un poco, esperando que pudiera dormir hasta la hora de la comida, mientras yo planeaba como convencerlo de que no tirase ese entretenimiento que tan feliz lo había hecho. Quizás ahora no era capaz de dibujar, pero yo tampoco lo era de curar, solo necesitabamos más tiempo.


Wendy:
-Nombre: Wendy D'font
-Edad: 20
-Descripción fisica: Una chica de cabellos largos, ojos color miel y piel clara. Es un poco más delgada de lo que a Scar le gustaría, pero se niega a comer más de lo que necesita. Suele llevar las manos limpias y las uñas arregladas, el pelo suelto decorado con un lazo y no utiliza ni pulseras ni colgantes, tampoco anillos. Le gusta ir con colores cálidos, como el marrón o el naranja, y prefiere los vestidos, a no ser que necesite llevar pantalones (por ejemplo, para ir a la montaña o ayudar en algo).



-Descripción psicológica:  Desde pequeña siempre ha sido una chica tímida pues sus padres, al ser un mitad ángel y una medio demonio no eran bien vistos en casi ningún circulo social. Le encanta la naturaleza y con su tía aprendió todo lo que pudo antes de que sus caminos se separasen, por lo que se enfada si alguien la hiere o ensucia. No le gusta hacer daño a los animales ni destrozar las plantas, por lo que prefiere no mirar cuando hay caza o talan para leña. Es muy dulce y amable, pero su timidez le impide mucha de la sociabilidad que le gustaría tener, por suerte para ella, Scar es un remolino. De llanto fácil y alegría contagiosa, parece más una niña cuando esta rodeada de algo que le gusta.
-Historia: Los padres de Wendy, su tía y su primo mayor se mudaron a la aldea improvisada cuando ella tan solo tenía tres años. Sus recuerdos de esa época son borrosos, pero el olor del valle, la tranquilidad y el haber huido de unos horribles ruidos nocturnos hicieron que la pequeña durmiese bien y sin problemas durante el resto del tiempo. Nicole, su tía, la alentó con su amor a la naturaleza, enseñandole a partir de los cinco años todo lo que sabía y la pequela podía aprender. Su madre, Martha, una medio demonio que había escapado por los pelos de la masacre a su familia, la cuidaba pero nunca la notó tan cariñosa como cuando estaba con su padre. Wendy no lo entendía y sus preguntas se respondian con "tiene un mal día, cielo". Jack, su padre, medio ángel, intentó enseñarle la magia que conocía, pero enseguida se dieron cuenta que las habilidades sobrenaturales de la pequeña no se desarrollarian si ella no quería. Y la pequeña, ignorando a sus maestros, salía corriendo tras una mariposa o se paraba a alimentar a cualquier animal.
Conforme crecía, algunas de las conversaciones qe antes pasaban inadvertidas para ella, fueron cobrando sentido. Su madre se había quedado embarazada sin proponerselo, Jack no quería hijos pero no había sido capaz de abandonar a Martha a su suerte. Siendo una niña no deseada, aunque si su madre la veía llorar o herida, si se paraba, no solía mostrar verdaderos signos de amor a su pequeña. Nicole, hermana de Jack, que no había podido tener hijos, le brindaba todo el cariño que su madre no le profesaba. Noir, su primo mayor, hijo del marido de Nicole, fruto de una relación anterior, un ángel, no era partidario de jugar con niñas. Él quería unirse al ejercito.
Cuando cumplió los 16 años, se escapó de casa, haciendo que su madre fuera tras él.  Algunas cartas llegaron durante los siguientes años, con su nuevo hogar, la novia de Noir y el nuevo hijo, un humano adoptado por parte de Nicole. Pero, tras un par de semanas sin noticias, los padres de Wendy tomaron rumbo a aquella morada, dejando a la joven en aquella aldea protegida, donde estaban seguros de que su vida continuaria tranquila y sin problemas. Le mandan una carta cada semana mínimo y, si no pueden, una paloma de luz, creada por Jack, la visita poco despues, para llevarle un regalo y quedarse con ella al menos unas horas.
-Gustos y disgustos:
+La naturaleza
+Los animales (sobre todo los zorros y serpientes) y las plantas (sobre todo la lavanda y la menta)
+Los dias con el cielo lluvioso
+La cecina
+Té de lavanda (Laimae) y menta
+Las noches donde las nubes rodean la luna.
+Cuevas oscuras
-Los sobrenaturales extremistas
-Su tio
-Que le pregunten algo y se la queden mirando muy fijamente
-Que Scar llore
-Poderes: No los ha desarrollado (por elección propia).
-Extras: Cuida de los niños de la aldea y es la profesora de naturaleza oficial, encargada de ir a por hierbas medicinales y separación de hongos venenosos. Vive con Scar desde hace relativamente poco, pero se lleva genial con ella. Ha aprendido medicina humana para complementar los conocimientos de Scar.

La tensión que Edahi sentía se desvaneció rápidamente con solo decirle lo que pensaba. Estaba más tranquilo cuando por fin se quitó el abrigo, pero sabía que seguía planeando un monton de cosas para hacer solo por una posibilidad de que fuera suyo. Viendo que se tomaba más tiempo del necesario en colocar su abrigo, seguramente hablando consigo mismo sobre demasiadas cosas, decidí que lo mejor era sacarlo de ese círculo de tensión y desazón. Me acerqué y lo rodeé con los brazos, esperando poder distraerlo.
-Sería mejor hablar con Y'ami y su marido antes de que decidas hacer nada, ellos también tienen que poder opinar -Le dije, metiendome por debajo de su brazo para ponerme delante de él, mirandolo pero sin soltarlo -Así que... deberiamos aprovechar el viaje -Le dije con una sonrisa demasiado entusiasmada al recordar los alrededores nevados con plantas diferentes a las de la aldea, animales que no había visto nunca de cerca y muchos sitios más que quería visitar antes de volver, además de que, si ibamos a tener que cuidar de un bebé, lo mejor era aprovechar el tiempo para hacer cosas que después serían algo más complicadas. Darle demasiadas vueltas a todo lo que estabamos "perdiendo" cuando aún no sabíamos si podríamos o no hacerlo, era una tontería, lo mejor era aprovechar el tiempo para ayudar a Y'ami a que su embarazo fuera lo más feliz posible, ya que pasase lo que pasase, era una gran noticia que tenía que celebrarse en cuanto las cosas estuvieran más tranquilas.



Última edición por Adamaris el Miér Nov 07, 2018 9:24 am, editado 1 vez


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268 Re: La guerra de los Mil Años el Lun Nov 05, 2018 1:27 pm

Isaro

Sabía que estaban muy cerca de la puerta porque se habían parado justo unos pasos después de cruzarla, sin embargo era incapaz de oír nada que no fuese mi respiración o los latidos de mi corazón retumbando en mis orejas tigrunas. En aquel entonces ni siquiera estaba al tanto de que Silya había sellado la habitación de dibujo permitiendo que solo Scar pudiese entrar. Me relajé una vez que Scar volvió y escuché la puerta de la casa cerrarse indicando que Silya se había marchado, mis orejas se agacharon cuando me indicó que no podía levantarme para nada que no fuese ir al baño -¿Ni cocinar?- pregunté recibiendo una clara negativa diciéndome que no quería que empeorase. A mí me encantaba encargarme de los quehaceres de la casa, en especial de la cocina ya que lo demás aunque lo hacía de buena gana, era más por necesidad que por gusto. 

Sabiendo que no había modo de ganar aquella batalla decidí rendirme pidiéndole a cambio que volviera a leer los últimos capítulos de aquel libro que me leía en ocasiones, ya que no fui capaz de entender muchas de las palabras entre la fiebre y el sueño de la vez anterior.




Edahi

Wendy me volvió a sacar de mi mundo haciéndome ver que estaba tomando demasiadas decisiones sin sus padres y que todavía existía la posibilidad de que aquel bebé no fuese mío. Asentí a todas sus palabras sonriendo al recordar lo increíble que era la chica de la que me enamoré -Entonces después de comer podríamos visitar los alrededores y mañana ir al bosque nevado o a la montaña para ver la fauna y la flora de aquí- le comenté a medida que mis ideas surgían. La había llevado allí para que disfrutase del lugar, y al menos aquello lo cumpliría. Había muchos lugares que visitar, por lo que estaríamos entretenidos gran parte del tiempo que pasásemos allí.


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269 Re: La guerra de los Mil Años el Mar Nov 06, 2018 8:12 am

Scar:
-Nombre: Marie Anne Limesground, "Scar"
-Edad: 89
-Descripción fisica: La piel de Scar es de un tono claro pero algo más oscuro que la de Wendy pues se pasa más tiempo al sol, sus ojos de un tono lavanda suave y el pelo violeta casi blanco, siempre atado en una coleta o trenza, casi nunca decorado con nada salvo algún lazo regalo de su amiga Wendy. Le gusta vestir cómoda, con camisetas simples de colores básicos, su chaqueta de "aventuras" y unos pantalones casi siempre destrozados por sus continuos viajesfuera de la casa. Le gusta llevar un a cinta al cuello como si fuera un collar y un par de pulseras que su hermana le dió cuando eran más pequeñas. A su espalda, dos enormes alas marrones creadas por Tefael le dan el aspecto de ángel que siempre quiso.


-Descripción psicológica:  Una chica fuerte, dura, borde y algo agridulce. Es muy directa cuando tiene algo que decir y no se corta un pelo al hablar. Es borde si la situación lo requiere pero sabe cuando debe mantenerse callada. Su caracter desaparece cuando ve un ciervo, pues es su animal favorito.
-Historia: Amaia y Eduardo, sus padres, abandonaron a Scar a sus siete años en la aldea donde ha crecido desde entonces, diciendo que iban a buscar a su hermana. Jamás volvieron. Scar no les odia, pero sabe que si volvieran no los trataria como padres. Se crió con ayuda de los padres de Cain, que la cuidaban como alguien más de la familia, y unos vecinos sin hijos, que la acogieron como tal. Estos han sido desde entonces sus padres, viven aun en la aldea, aunque ella decidió montarse su propia casa más cerca del bosque, bien camuflada, como refugio para un posible ataque. Su historia no es más compleja que eso.
La unica peculiaridad es que su padre era un ángel caido, por lo que la mancha de oscuridad devoró una de las alas de Scar antes de que esta comenzase a andar. Es una mutación genetica que no afectó a su hermana mayor.
-Gustos y disgustos:
+Correr junto a Ocho
+Nadar en el lago desnuda
+El pescado, en especial la trucha frita
+Aunque jamás lo admitirá, volver a ver a sus padres
+Isaro
-Luna nueva
-Eclipses
-Que se burlen por su unica ala
-....
-Poderes: Mantener la estabilidad en una caida
Arma sagradas (regalo de sus padres para que se protegiera), es una daga que hace mucho dejó de ser realmente sagrada
Curación
Vuelo
Si sus emciones se descontrolan, comienza a llover a su alrededor.
-Extras: Vive con Wendy en su casa junto al bosque, aunque visita a sus padres cada dos dias.
Tiene un perro llamado Ocho en el bosque. Entra a casa a dormir y come con ella. Ocho es un mestizo de Pastor alemán y Rottweiler y lo llamó asi por el antifaz que tiene en los ojos, que forma el simbolo infinito.
Es mitad guardían, mitad alquimista con un don innato mínimo para Miada, es decir, no cura las heridas, sino que las restaura. No sabe controlar el tiempo ni sabe que tiene este poder, ya que nunca se ha activado.
El nombre real de su hermana era Rilleta Kathleen pero, al ser muy largo y dificil, todos la llamaban cariñosamente Ricca.
Tiene una relación con Isaro y ha comenzado a vivir con él
Su hija Clarisse murió por culpa de Mitzrael con 3 meses de gestación
Silya aceptó mi petición sobre sellar la habitación, poniendolo de forma que tan solo yo pudiera entrar. Se lo agradecí sin mucha efusividad por que aun no era capaz de hablar con ella demasiado rato sin recordar que fue la primera persona a la que conté que estaba embarazada. Volví dentro con Isaro, que pareció contrariado por no poder cocinar. Ya que preguntó por eso en concreto, también le negué el poder cocinar, no quería que empeorase, ya me ocuparía yo de todo. Lejos de seguir quejándose, me pidió que, a cambio de ser un buen paciente y mantenerse quieto, le leyera el final del libro de nuevo, ya que no probablemente se había quedado dormido sin poder oirlo. Le di un beso en la cabeza para comprobar su fiebre antes de sentarme a su lado, para que pudiera apoyarse si quería e incluso ver por donde iba leyendo, y empecé desde donde él recordaba.
Cuando Isaro se quedó dormido, saqué el papel que tenía a un lado, no quería que vaciase su habitación de dibujo sin razón, al menos no una razón válida ya que él adoraba dibujar y nadie iba a quitarle eso. Ya que no se me daba bien dibujar, simplemente escribí como una lista todas las cosas que quería cambiar o modificar para que pareciera realmente un taller de trabajo y no un montón de cosas apiladas. Iba a tardar muchisimo tiempo en terminarla, pero en cuanto Isaro se recuperase, querría vaciarla, asi que debía ser lo más rápida posible o, al menos, impedir que entrase hasta que todo estuviera hecho.
Poner estanterías, lugares para que organizase sus cosas, comprarle pinturas, pinceles, carboncillos, gomas, lienzos, papeles... No sabía demasiado del tema, pero recordaba lo que había estado usando en el tiempo que sí dibujaba, así que fui apuntando todo eso que recordaba. Además quería ponerle los que me había dicho que eran sus favoritos en cuadros, tal como el que teníamos sobre el cabecero de la cama. Seguramente Ariel o Zahán irían a la ciudad a ayudar a Daion, asi que les pediría que los llevasen a enmarcar. Eso era fácil. Conforme fui haciendome una idea de cómo quería que quedase, fue más rápido escribirlo todo y apuntar a quién pedirselo o cuando hacerlo, empezaría por limpiar la habitación y comprobar todos los dibujos para organizar lo suficiente para que hubiese espacio para arreglarla. Por supuesto, quería evitar cualquier recuerdo que pudiera traerle, así que iba a mover todo excepto la puerta y por que no era capaz. Recordaba que el color favorito de Isaro era el marrón, asi que le pintaría tres paredes de blanco y la última de marrón, donde estarían sus dibujos con marco blanco. Conforme se fue haciendo más tarde, me levanté suavemente a hacer la comida, dejando a Isaro bien tapado y con el peluche del pez cerca, para que no se despertase. Mientras hacía una sopa con trozos de carne picada para que fuera capaz de tragarlos sin problemas, me asomé a la habitación de dibujo, recogiendo algunas de las cosas que habían quedado tiradas delante de la puerta, la mayoría dibujos y un par de botes de pintura. No quise tardar mucho, pero la sensación de haber avanzado un poco me animó lo suficiente para que hiciera un poco de gelatina.


Wendy:
-Nombre: Wendy D'font
-Edad: 20
-Descripción fisica: Una chica de cabellos largos, ojos color miel y piel clara. Es un poco más delgada de lo que a Scar le gustaría, pero se niega a comer más de lo que necesita. Suele llevar las manos limpias y las uñas arregladas, el pelo suelto decorado con un lazo y no utiliza ni pulseras ni colgantes, tampoco anillos. Le gusta ir con colores cálidos, como el marrón o el naranja, y prefiere los vestidos, a no ser que necesite llevar pantalones (por ejemplo, para ir a la montaña o ayudar en algo).



-Descripción psicológica:  Desde pequeña siempre ha sido una chica tímida pues sus padres, al ser un mitad ángel y una medio demonio no eran bien vistos en casi ningún circulo social. Le encanta la naturaleza y con su tía aprendió todo lo que pudo antes de que sus caminos se separasen, por lo que se enfada si alguien la hiere o ensucia. No le gusta hacer daño a los animales ni destrozar las plantas, por lo que prefiere no mirar cuando hay caza o talan para leña. Es muy dulce y amable, pero su timidez le impide mucha de la sociabilidad que le gustaría tener, por suerte para ella, Scar es un remolino. De llanto fácil y alegría contagiosa, parece más una niña cuando esta rodeada de algo que le gusta.
-Historia: Los padres de Wendy, su tía y su primo mayor se mudaron a la aldea improvisada cuando ella tan solo tenía tres años. Sus recuerdos de esa época son borrosos, pero el olor del valle, la tranquilidad y el haber huido de unos horribles ruidos nocturnos hicieron que la pequeña durmiese bien y sin problemas durante el resto del tiempo. Nicole, su tía, la alentó con su amor a la naturaleza, enseñandole a partir de los cinco años todo lo que sabía y la pequela podía aprender. Su madre, Martha, una medio demonio que había escapado por los pelos de la masacre a su familia, la cuidaba pero nunca la notó tan cariñosa como cuando estaba con su padre. Wendy no lo entendía y sus preguntas se respondian con "tiene un mal día, cielo". Jack, su padre, medio ángel, intentó enseñarle la magia que conocía, pero enseguida se dieron cuenta que las habilidades sobrenaturales de la pequeña no se desarrollarian si ella no quería. Y la pequeña, ignorando a sus maestros, salía corriendo tras una mariposa o se paraba a alimentar a cualquier animal.
Conforme crecía, algunas de las conversaciones qe antes pasaban inadvertidas para ella, fueron cobrando sentido. Su madre se había quedado embarazada sin proponerselo, Jack no quería hijos pero no había sido capaz de abandonar a Martha a su suerte. Siendo una niña no deseada, aunque si su madre la veía llorar o herida, si se paraba, no solía mostrar verdaderos signos de amor a su pequeña. Nicole, hermana de Jack, que no había podido tener hijos, le brindaba todo el cariño que su madre no le profesaba. Noir, su primo mayor, hijo del marido de Nicole, fruto de una relación anterior, un ángel, no era partidario de jugar con niñas. Él quería unirse al ejercito.
Cuando cumplió los 16 años, se escapó de casa, haciendo que su madre fuera tras él.  Algunas cartas llegaron durante los siguientes años, con su nuevo hogar, la novia de Noir y el nuevo hijo, un humano adoptado por parte de Nicole. Pero, tras un par de semanas sin noticias, los padres de Wendy tomaron rumbo a aquella morada, dejando a la joven en aquella aldea protegida, donde estaban seguros de que su vida continuaria tranquila y sin problemas. Le mandan una carta cada semana mínimo y, si no pueden, una paloma de luz, creada por Jack, la visita poco despues, para llevarle un regalo y quedarse con ella al menos unas horas.
-Gustos y disgustos:
+La naturaleza
+Los animales (sobre todo los zorros y serpientes) y las plantas (sobre todo la lavanda y la menta)
+Los dias con el cielo lluvioso
+La cecina
+Té de lavanda (Laimae) y menta
+Las noches donde las nubes rodean la luna.
+Cuevas oscuras
-Los sobrenaturales extremistas
-Su tio
-Que le pregunten algo y se la queden mirando muy fijamente
-Que Scar llore
-Poderes: No los ha desarrollado (por elección propia).
-Extras: Cuida de los niños de la aldea y es la profesora de naturaleza oficial, encargada de ir a por hierbas medicinales y separación de hongos venenosos. Vive con Scar desde hace relativamente poco, pero se lleva genial con ella. Ha aprendido medicina humana para complementar los conocimientos de Scar.

Por fin, Edahi entró en razón, o al menos eso me pareció, volviendo a la normalidad y recordando que aunque el viaje era por Y'ami, también podíamos hacer cosas que no fueran con ella. Acepté con alegría la propuesta de visitar los alrededores, dejando para el día siguiente la montaña. Tampoco quería solo hacer cosas que me entusiasmasen a mi, asi que le dejé escoger dónde comíamos, en la posada se comía bien, pero ya que sabía más de la zona que yo, quizás conocía alún sitio que estuviera mejor.
Tras descansar un poco en la habitación y secarme la cola que parecía una esponja llena de nieve, fuimos a comer. Quizás era el agua o la zona, pero la comida tenía un toque diferente a la de mi pequeña y querida aldea, por lo que era dificil escoger una sola cosa, suerte que tenía dinero para pagar lo que fuera, aún si Edahi no me permitía hacerlo. Dando un paseo después de esto, se me ocurrió algo, pero tardé en ponerlo en voz alta, más por distracciones que por vergüenza.
-"Deberiamos sacar a Y'ami a que pasee" -Le dije a Edahi, que había estado explicándome algo sobre la zona de la ciudad por la que estabamos pasando -"Le vendrá bien olvidarse de lo que le pasa y el aire fresco le aliviará el malestar" -Le sugerí, moviendo la cola de un lado a otro, dandole golpecitos en la pierna sin darme cuenta ya que con la tela en medio no sentía demasiado -"Además, seguro que ella conoce la ciudad mucho mejor y quiero llevarle regalos a todos como ellos me traen a mi" -Había estado muy entusiasmada hablandole de esa forma ya por costumbre, sin darme cuenta que Edahi me estaba mirando. Me sonrojé de golpe, preguntándole si había dicho algo raro, comenzando a jugar con la cinta que sujetaba mi capa.



Última edición por Adamaris el Miér Nov 07, 2018 9:24 am, editado 1 vez


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270 Re: La guerra de los Mil Años el Miér Nov 07, 2018 4:07 am

Edahi

El paseo fue extremadamente tranquilo, disfrutamos de aquellos lugares que recordaba más agradables, pudiéndola llevar a comer a los mejores sitios. Viendo las ganas que tenía de segur una ruta gastronómica, le prometí que al día siguiente pediría que nos hicieran comida para cuando visitásemos la montaña. Aunque había bastante gente, por ser invierno, no era demasiada, así que no tenía que coger la mano de Wendy para que no se perdiese entre las personas, pero igualmente se la tomaba cada vez que nos poníamos a andar por las calles de allí.

Las palabras de Wendy me hicieron girarme a verla, junto con el golpeteo incesante de su cola en mi pierna "Sí, se lo ofreceremos" acepté, un poco sorprendido de que mi pareja estuviese tan pendiente de Y'ami y la quisiese cuidar tanto.Una sonrisa se formó en mi rostro cuando bajo mi atenta mirada empezó a sonrojarse preguntándome si había dicho algo raro "No, es solo que estás muy linda y se me olvida disimular mientras te miro" admití, sus palabras siempre serían amables, por lo que no era extraño que pensara tanto en mi expareja y su futuro hijo.

Caminamos sin rumbo durante horas hasta que fue el momento de volver al castillo, esta vez para encontrarme por primera vez con el marido de Y'ami. En poco tiempo un guardia nos atendió, dándonos indicaciones que no fueron realmente necesarias gracias a la sirvienta que pasaba cerca y decidió llevarnos hasta allí. Llegamos a la puerta del estudio, y tras permitírsenos el paso nos encontramos con un chico rubio, de ojos grises que se sentaba recto en la silla de su estudio. Al vernos se sorprendió un poco, pero no dudó en sonreírnos e invitarnos a entrar. Podía ver que ya estaba informado de lo que ocurría, habiendo sino Y'ami la que lo convocó a la hora de comer para hablar sobre todo el asunto, y él al igual que yo se lo tomó de buena manera asegurándole al principio que fuera suyo o no lo criaría como si lo fuera, pero descubriendo más tarde que el posible padre era un extranjero y que sería muy evidente la "Infidelidad". Ante esas palabras el marido la miró con tristeza, era evidente que quería ser padre aunque fuera en un matrimonio que solo tenía amistad, por lo que la decisión a la que habíamos llegado de que si era hijo mío me lo llevaría no le hizo la persona más feliz del mundo. Sin embargo, lo comprendía y lo aceptaba diciéndole a Y'ami que no se preocupase y que si quería venir a vivir conmigo, él se encargaría de todo para facilitarlo. Para mi sorpresa había amor en sus palabras, realmente amaba a Y'ami aunque ella no lo hiciera, por eso aunque era un matrimonio de conveniencia la mimaba tanto y le permitía hacer lo que quisiera, aún si eso le traería problemas luego.

Al salir de sus recuerdos al instante siguiente, vi con nuevos ojos al esposo de Y'ami, por lo que en vez de hablar con mi frialdad habitual ante desconocidos, me senté a explicarle lo que yo había hablado con Y'ami aún sabiendo que ya lo sabía y añadiéndole mis propias ideas que surgieron a lo largo del día, entre ellos la de la comadrona, de la cual nos encargaríamos nosotros para que no hubiese ninguna filtración sobre si el bebé realmente estaba muerto o era porque alguien se lo había llevado. Estuvo de acuerdo en todos los puntos principales, añadiendo solo algunas cosas como que tenía que visitarlos entre una vez a la semana y una vez cada dos semanas, aunque solo fuera unos minutos para así tranquilizar a Y'ami de que no había retrocedido ante mis ideas. También puso sobre la mesa lo que deseaba que hiciéramos si el niño era mío, pidiéndonos que lo llevásemos a menudo y que lo dejáramos algunos días allí cuando fuese más mayor para que pudiera dormir con ellos y aprendiera un poco más de la cultura de su madre. 

Estuvimos decidiendo cosas y hablando sobre el futuro del niño y de Y'ami hasta que casi atardeció, todavía era temprano ya que allí anochecía muy pronto, pero igualmente sabiendo que no era apropiado quedarse en el castillo cuando el sol se hubiese puesto, decidimos marcharnos ya. Por el camino aproveché para contarle a Wendy lo que había descubierto sobre los sentimientos del esposo de Y'ami, sentía un poco de lástima por él, ya que aunque compartían cama y futuro, ella no lo miraba del mismo modo. Era por eso que había aceptado que cada uno fuese por su lado, y aunque dijo aquello, él realmente no tenía a nadie que  no fuera Y'ami, a diferencia de lo que me decían los recuerdos de ella en los que él aseguraba que sí solo para poder ocultar que realmente la amaba.


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271 Re: La guerra de los Mil Años el Miér Nov 07, 2018 5:19 pm

Cain / Sessaibushi:
-Nombre: Sessaibushi "Cain" DeepDark
-Edad: 130 años
-Descripción fisica: Su apariencia humana es similar a cualquier otro hombre que puedas cruzarte. Pelo algo más largo de lo habitual, de semblante duro, alto y ligeramente corpulento pero nada muy llamativo. Podría ser desde un soldado cualquiera hasta un panadero o un nómada. Apuesto y caballeroso pero con algo extraño. quizás tan solo un sentimiento de incomodidad cuando su mirada es muy fija o un miedo real a que se acerque. La unica diferencia son las orejas en forma de punta que oculta bajo el pelo.
Tras la rotura del sello, mostró su forma demoniaca. Su fuerza, velocidad y destreza se disparan. El color de ojos se torna ambarino y el pelo se alarga cubriendo su cuerpo. Le salen orejas, hocico y cola. Un lobo espectral ocupa el sitio en que antes había un hombre. Sin embargo, puede volver a su forma humana.
Forma humana

Forma demoniaca completa


-Descripción psicológica: A pesar de ser un demonio, su personalidad y educación lo mueve a ayudar a otras personas, humanos, ángeles o demonios, e intentará hacer lo que esté en su mano Esta es una forma de vivir muy amable y generosa, pero él sabe que es egoísta, pues más que hacerlo por otros, lo hace como compensación por lo ocurrido, para tener la conciencia tranquila.
Si bien sus poderes aumentan cuando los sentimientos negativos que lo rodean son más fuerte
s, este poder va quemándolo como ponzoña venenosa, volviendolo fuerte pero malvado. Por supuesto, no le gusta en absoluto la sensación de estar usando a los demás como canalizadores, por lo que busca liberar su propio poder sin que nadie tenga que odiar, matar o herir a otros. Solo tiene cariño por tres cosas, que lo acompañan en su viaje y de las que jamás se separa: Las espadas que su padre le regaló y una foto que tiene de su familia cuando aún estaban todos. 
Conoce su apellido real, pero no tiene cariño ni curiosidad por establecer contacto con sus abuelos, lo que sus padres le contaron fue más que suficiente para que todo el interés que sentia por esos demonios desapareciese. 


-Historia: En el mundo de los demonios, conocido como Infierno, no es extraño conocer el enlace entre dos demonios unidos por el interés paterno de aumentar su honor, orgullo y renombre. Allí donde la desolación y los sentimientos amargos son el pan de cada día, cuanto más poder se tiene, mayor respeto corresponde a la familia. Aunque las cosas han cambiado un poco, esta fue la razón de que Learty, una joven de la conocida familia demoníaca Rivernigth, huyera de lo que sus padres habían preparado para ella, de la mano del apuesto sirviente que vivía con ellos.
De esta aventura por los mundos, un amor dio paso a la relación clandestina de ambos jóvenes, que viajaron por el Infierno y la tierra humana conociendo sus costumbres y a sus gentes.
Veinte años después, el timbre de la mansión Rivernigth sonó con un apremiante tono de alarma. Al abrirse la puerta, la dulce Learty envuelta en lágrimas pidió ayuda. La guerra habia estallado en el mundo humano y los habia cogido en medio. Ni el avanzado estado en que se encontraba el embarazo de la chica, ni sus heridas o la presencia del marido de esta, herido gravemente, casi inconsciente, ablandó el corazón de sus padres, que cerraron las puertas fingiendo no reconocerla.
Obligandose a ser fuerte, Learty volvió al mundo humano con su marido. La casa era todo lo que tenian y desde ese momento decidieron dejar atras el apellido de ambos y comenzar la segunda parte de su aventura siendo la familia DeepDark, sin honor, sin conocidos, sin nada.
El doloroso parto tuvo lugar en el mundo humano, la madre quedo exahusta, por lo que Crypthorn tuvo que utilizar todos sus conocimientos en espadas, magia y la fuerza de la que disponia para proteger a su mujer y a su hijo, Sessaibushi, el nombre del hermano fallecido de Cryp.

Tras la recuperación y el encuentro de un lugar donde vivir, cuando el pequeño Sessai cumplia los tres años, sus padres tomaron la decision mas dificil. Al serle imposible ocultar su energia demoniaca, los humanos se sentian agresivos hacia el pequeño. Debian protegerlo. La forma mas segura para todos era aprovechar que los ojos del pequeño tenian un color humano para sellar su potencial y que, a ojos ajenos, fuera un niño humano como tantos otros, hasta que llegase la edad en que fuera capaz de cuidarse.
Para evitar que estuviera completamente indefenso, su padre le enseñó todo lo que sabia sobre espadas, reconociendo que Sessai era muy bueno en el manejo de estas, llegando a usar dos y superar a su padre a los 60 años (aparentando 16). Por su parte, Learty no queria enseñarle nada de poderes demoniacos, por lo que solo le contaron la verdad, evitando contarle lo que pudiera asustarlo.

Ajeno a ellos, la guerra avanzaba y cuando la familia se pensaba segura, un giro los separó, dejando al chico con su madre y al padre desaparecido. Delante de él, un ángel confundido atravesó a su madre con su propia arma. El sello que mantenia al demonio de Sessai oculto se rompió, liberandose. La cara del chico se alargó, sus dientes crecieron y cayo a cuatro patas. Un enorme lobo demoniaco de pelo morado claro y negro miraba a los hombres con ojos rojos, llenos de lagrimas. De un mordisco, enloquecido por el dolor de la perdida, mató a aquel que tenia mas cerca. Uno tras otro, todos murieron entre sus fauces, y solo el angel, que habia salido antes de que Learty muriera, estaba vivo. 
La consciencia de Sessai estaba apagada, y su moral y etica se habia quedado encerrada bajo los recuerdos de la reciente muerte de su madre. Sin ver nada, las muertes continuaron durante un rato, todo aquel que le atacaba, era despedazado, fuera quien fuera.
Nadie parecia capaz de pararlo, pero un lobo similar, de un color mas apagado pero de tamaño mayor consiguio tumbarlo. Mientras Sessai se revolvia, ambos, padre e hijo, volvian a su forma humana. No hicieron falta palabras, Crypthron lo sabia. Su esposa, la madre de Sessai, habia muerto. La sangre emanaba el olor de la desesperacion que intentaba ocultar de su hijo.
Sus caminos tardaron aun 1 año en separarse. Cuando una pista del angel causante de todo aquello hizo que Crypthorn olvidara su camino, las nuevas enseñanzas a su hijo para ayudar a su despertar repentino y ahogar el dolor de la perdida, para guiarse por la venganza en la que jamas habia pensado. La peticion de Sessai de que no lo hiciera tardo en hacer efecto, un par de semanas siguiendo al hombre, apagaron la llama del odio.
Si bien el poder de Crypthorn y Sessaibushi era cada vez mayor por la desesperacion de los humanos, ninguno queria seguir lo que su raza solia escoger. Aquel mundo era el que su madre habia elegido, en el que habian vivido durante tanto tiempo y donde ella habia muerto. En un viaje a la tumba de Learty, padre e hijo sabian el siguiente paso. Aventuras separadas, necesitaban pensar, digerir lo ocurrido. Crypthorn partio al anochecer en direccion norte. Sin despedidas, llantos o mentiras. Solo una promesa de reencontrarse cuando sus almas estuvieran recuperadas.
Seis años después, el dia a dia de Cain, el nombre humano que Sessai adopto por ser mas facil que el real, se basaba en ayudar a aquellos que lo necesitaban, a la fuerza si era necesario.

-Gustos y disgustos:
 +Las noches de luna llena
 +Ayudar a la gente
 +Su poder demoníaco cuando esta bajo control
 +Carne
 +
 -Matar por error
 -Descontrolarse
 -Quedarse bloqueado
 -Pescado

-Poderes:
*Poderes de demonio estándar:
Ver el aura de las personas: Al utilizarlo para aumentar su poder, desarrollaron la capacidad de ver las auras. Su forma y color es diferente en cada persona, pero solo se ven cuando el dueño siente algo fuerte. La textura es siempre similar a un vaho, semitransparente, no se "ve" a no ser que se mire.
Visiones de un futuro cercano: El leido debe estar dormido, inconsciente o en coma para poder ser objeto de este poder. El "ritual" es diferente para cada familia, pero el resultado es siempre el mismo, entre 5 y 10 segundos de una escena que ocurrira en el futuro. No es un poder exacto, podría mostrar un peligro, una pista o simplemente una imagen de lo que va a desayunar.
Sobrehumano: Su capacidad sobrehumana les permite moverse por zonas contaminadas sin sentir los efectos de estas (excepto radiación en grados altos)
Modificación temporal de apariencia demoniaca: A pesar de ser muy cansado, en ocasiones, los demonios utilizan la energía oscura ambiental para modificar a ojos de quienes les ven su apariencia demoniaca, no pudiendo cambiar su forma pero si ciertos aspectos como el color del pelo o las escamas, los ojos o el tamaño de los colmillos, incluso su aparición. Esto para quienes tienen mucho potencial mágico (como arcángeles o altos cargos infernales) se ve como una ilusión translucida sobre la verdadera apariencia del sujeto.
Absorción de sentimientos negativos: La ira, el miedo, el dolor y la venganza son algunos de los poderes que más energía y poder suministran a los demonios, que son capaces de utilizarlos a su favor.
*Poderes de Cain:
Velocidad aumentada: Como demonio lobo tiene la capacidad de correr grandes distancias a gran velocidad sin cansarse aunque, una vez pare, deberá descasar hasta reponerse.
Visión nocturna:
 Gracias a su naturaleza lobuna, es capaz de ver sin problemas en noches de luna nueva, tanto en su forma humana como demoníaca.
Alimentación animal: Esto es más una característica, pero por su forma de depredador puede comer carne cruda sin problemas para su organismo.
Comunicación:
 Puede entender y hablar con lobos.

-Extras: Sus padres escogieron un apellido nuevo para su familia, evitando asi dañar de alguna forma a la familia de la chica.
Entre sus ropas esconde una vieja foto de sus padres con él de niño, cuando sus poderes estaban ya sellados.
Le gusta ser un demonio, no odia su naturaleza, a pesar de arrepentirse de lo que hizo.
Tiene una relación con Silya
Lucas decidió quedarse un poco más de tiempo, asegurando que lo mejor era comprobar el estado de la barrera unos días después, y pese a que me daba la impresión de que simplemente quería estar con Silya, no me molestó que se quedase, Ceci pareía cada vez más cómoda con él y sin duda la sonrisa de Silya no podía ser más grande, pese a que Edahi había salido de viaje junto a Wendy sin decir demasiado.
Los días pasaban veloces, pero incluso siendo cuatro en casa, habiendo puesto una cama a Lucas ya que el sofá debía estar haciendosele completamente incómodo, tenía pequeños momentos para estar a solas con Silya, aunque tan solo fuera para hablar de tonterías justo antes de dormirnos. No me importaba no tenerla solo para mi, quería verla tan feliz como estaba y ella adoraba estar con todo el mundo.


Wendy:
-Nombre: Wendy D'font
-Edad: 20
-Descripción fisica: Una chica de cabellos largos, ojos color miel y piel clara. Es un poco más delgada de lo que a Scar le gustaría, pero se niega a comer más de lo que necesita. Suele llevar las manos limpias y las uñas arregladas, el pelo suelto decorado con un lazo y no utiliza ni pulseras ni colgantes, tampoco anillos. Le gusta ir con colores cálidos, como el marrón o el naranja, y prefiere los vestidos, a no ser que necesite llevar pantalones (por ejemplo, para ir a la montaña o ayudar en algo).



-Descripción psicológica:  Desde pequeña siempre ha sido una chica tímida pues sus padres, al ser un mitad ángel y una medio demonio no eran bien vistos en casi ningún circulo social. Le encanta la naturaleza y con su tía aprendió todo lo que pudo antes de que sus caminos se separasen, por lo que se enfada si alguien la hiere o ensucia. No le gusta hacer daño a los animales ni destrozar las plantas, por lo que prefiere no mirar cuando hay caza o talan para leña. Es muy dulce y amable, pero su timidez le impide mucha de la sociabilidad que le gustaría tener, por suerte para ella, Scar es un remolino. De llanto fácil y alegría contagiosa, parece más una niña cuando esta rodeada de algo que le gusta.
-Historia: Los padres de Wendy, su tía y su primo mayor se mudaron a la aldea improvisada cuando ella tan solo tenía tres años. Sus recuerdos de esa época son borrosos, pero el olor del valle, la tranquilidad y el haber huido de unos horribles ruidos nocturnos hicieron que la pequeña durmiese bien y sin problemas durante el resto del tiempo. Nicole, su tía, la alentó con su amor a la naturaleza, enseñandole a partir de los cinco años todo lo que sabía y la pequela podía aprender. Su madre, Martha, una medio demonio que había escapado por los pelos de la masacre a su familia, la cuidaba pero nunca la notó tan cariñosa como cuando estaba con su padre. Wendy no lo entendía y sus preguntas se respondian con "tiene un mal día, cielo". Jack, su padre, medio ángel, intentó enseñarle la magia que conocía, pero enseguida se dieron cuenta que las habilidades sobrenaturales de la pequeña no se desarrollarian si ella no quería. Y la pequeña, ignorando a sus maestros, salía corriendo tras una mariposa o se paraba a alimentar a cualquier animal.
Conforme crecía, algunas de las conversaciones qe antes pasaban inadvertidas para ella, fueron cobrando sentido. Su madre se había quedado embarazada sin proponerselo, Jack no quería hijos pero no había sido capaz de abandonar a Martha a su suerte. Siendo una niña no deseada, aunque si su madre la veía llorar o herida, si se paraba, no solía mostrar verdaderos signos de amor a su pequeña. Nicole, hermana de Jack, que no había podido tener hijos, le brindaba todo el cariño que su madre no le profesaba. Noir, su primo mayor, hijo del marido de Nicole, fruto de una relación anterior, un ángel, no era partidario de jugar con niñas. Él quería unirse al ejercito.
Cuando cumplió los 16 años, se escapó de casa, haciendo que su madre fuera tras él.  Algunas cartas llegaron durante los siguientes años, con su nuevo hogar, la novia de Noir y el nuevo hijo, un humano adoptado por parte de Nicole. Pero, tras un par de semanas sin noticias, los padres de Wendy tomaron rumbo a aquella morada, dejando a la joven en aquella aldea protegida, donde estaban seguros de que su vida continuaria tranquila y sin problemas. Le mandan una carta cada semana mínimo y, si no pueden, una paloma de luz, creada por Jack, la visita poco despues, para llevarle un regalo y quedarse con ella al menos unas horas.
-Gustos y disgustos:
+La naturaleza
+Los animales (sobre todo los zorros y serpientes) y las plantas (sobre todo la lavanda y la menta)
+Los dias con el cielo lluvioso
+La cecina
+Té de lavanda (Laimae) y menta
+Las noches donde las nubes rodean la luna.
+Cuevas oscuras
-Los sobrenaturales extremistas
-Su tio
-Que le pregunten algo y se la queden mirando muy fijamente
-Que Scar llore
-Poderes: No los ha desarrollado (por elección propia).
-Extras: Cuida de los niños de la aldea y es la profesora de naturaleza oficial, encargada de ir a por hierbas medicinales y separación de hongos venenosos. Vive con Scar desde hace relativamente poco, pero se lleva genial con ella. Ha aprendido medicina humana para complementar los conocimientos de Scar.
La ciudad parecía crecer conforme nosotros la descubríamos. No era capaz de orientarme con facilidad, me costaba diferenciar las calles unas de otras, pero por suerte Edahi tenía mucha paciencia y siempre estaba ahí para ayudarme, no queriendo dejarme atrás en casi ningún momento.
Pude probar muchisimas comidas nuevas, e incluso algunas que ya había probado hicieron que me entusiasmase con la diferencia tenue de sabor entre la que preparaba yo y la que hacían allí. Pese a que la reunión fue un tanto triste y el ambiente se tornó tenso por el tema que había, Y'ami parecía mucho más tranquila ahora que veía que no iba a tener que pasar por aquello sola, que nos tenía a los cuatro, pero sin ser capaz de ver los ojos con los que su marido la veía. Entendí como se sentía, querría poder ayudarle, pero tan solo estaba preocupado por su esposa, que se encontraba bastante mal probablemente por el miedo que había estado escondiendo.
Logramos sacarla a dar una vuelta, al inicio acompañados por su marido que debió volver para ayudar con algo que no comprendí, probablemente sería de la boda de P'yetur. El paseo fue un poco incómodo para Edahi, que sujetaba a Y'ami mientras intentaba darme la mano para no dejarme de lado, pero no estaba preocupada, ella se encontraba mal y lo mejor era que se sintiera segura. Me solté algunas veces para alejarme a mirar cosas, esperando aliviar un poco el peso de nuestro paseo, ya que había sido idea mia. Alejandome un poco más de lo necesario, encontré una manta de pequeño tamaño, suave y completamente blanca. Miré en busca de mi pareja, pero se encontraba de espaldas a mi, así que aproveché para comprarlo rápidamente, y volver con ellos, manteniendola fuera de su vista. No supe bien como, pero logré que ninguno se diera cuenta, aprovechando también para curiosear todas las cosas que encontraba en el camino.
No estuvimos muchos días, pero incluso en el último de ellos, cuando nos despedimos de Y'ami, asegurandole volver en unas semanas, me embargaba la emoción de esta fuera de la aldea. Después de que Edahi se despidiera de ella, me acerqué a abrazarla, estando segura de que, tal como Scar, aún había miedos que no había conseguido apagar. Le di un papel con lo que debía escribir para que un cartero pasase por la ciudad cercana a nuestro pueblo y, en cada viaje, nosotros mismos las recogíamos de allí. Le aseguré que Edahi estaría atento a sus cartas, casi segura de que apenas podría dormir hasta por fin acostumbrarse a la sensación que tenía desde que se había enterado. También le dije de algunas plantas que la ayudarían con las nauseas y el malestar general, que pese a no ser infalibles, le aliviarían mucho en días en los que no se encontrase bien.

Scar:
-Nombre: Marie Anne Limesground, "Scar"
-Edad: 89
-Descripción fisica: La piel de Scar es de un tono claro pero algo más oscuro que la de Wendy pues se pasa más tiempo al sol, sus ojos de un tono lavanda suave y el pelo violeta casi blanco, siempre atado en una coleta o trenza, casi nunca decorado con nada salvo algún lazo regalo de su amiga Wendy. Le gusta vestir cómoda, con camisetas simples de colores básicos, su chaqueta de "aventuras" y unos pantalones casi siempre destrozados por sus continuos viajesfuera de la casa. Le gusta llevar un a cinta al cuello como si fuera un collar y un par de pulseras que su hermana le dió cuando eran más pequeñas. A su espalda, dos enormes alas marrones creadas por Tefael le dan el aspecto de ángel que siempre quiso.


-Descripción psicológica:  Una chica fuerte, dura, borde y algo agridulce. Es muy directa cuando tiene algo que decir y no se corta un pelo al hablar. Es borde si la situación lo requiere pero sabe cuando debe mantenerse callada. Su caracter desaparece cuando ve un ciervo, pues es su animal favorito.
-Historia: Amaia y Eduardo, sus padres, abandonaron a Scar a sus siete años en la aldea donde ha crecido desde entonces, diciendo que iban a buscar a su hermana. Jamás volvieron. Scar no les odia, pero sabe que si volvieran no los trataria como padres. Se crió con ayuda de los padres de Cain, que la cuidaban como alguien más de la familia, y unos vecinos sin hijos, que la acogieron como tal. Estos han sido desde entonces sus padres, viven aun en la aldea, aunque ella decidió montarse su propia casa más cerca del bosque, bien camuflada, como refugio para un posible ataque. Su historia no es más compleja que eso.
La unica peculiaridad es que su padre era un ángel caido, por lo que la mancha de oscuridad devoró una de las alas de Scar antes de que esta comenzase a andar. Es una mutación genetica que no afectó a su hermana mayor.
-Gustos y disgustos:
+Correr junto a Ocho
+Nadar en el lago desnuda
+El pescado, en especial la trucha frita
+Aunque jamás lo admitirá, volver a ver a sus padres
+Isaro
-Luna nueva
-Eclipses
-Que se burlen por su unica ala
-....
-Poderes: Mantener la estabilidad en una caida
Arma sagradas (regalo de sus padres para que se protegiera), es una daga que hace mucho dejó de ser realmente sagrada
Curación
Vuelo
Si sus emciones se descontrolan, comienza a llover a su alrededor.
-Extras: Vive con Wendy en su casa junto al bosque, aunque visita a sus padres cada dos dias.
Tiene un perro llamado Ocho en el bosque. Entra a casa a dormir y come con ella. Ocho es un mestizo de Pastor alemán y Rottweiler y lo llamó asi por el antifaz que tiene en los ojos, que forma el simbolo infinito.
Es mitad guardían, mitad alquimista con un don innato mínimo para Miada, es decir, no cura las heridas, sino que las restaura. No sabe controlar el tiempo ni sabe que tiene este poder, ya que nunca se ha activado.
El nombre real de su hermana era Rilleta Kathleen pero, al ser muy largo y dificil, todos la llamaban cariñosamente Ricca.
Tiene una relación con Isaro y ha comenzado a vivir con él
Su hija Clarisse murió por culpa de Mitzrael con 3 meses de gestación
Al final de cada día, el cansancio casi podía conmigo, pero incluso cuando los ojos se me cerraban solos en cuanto tocaba la almohada, no me permitía dejar mi rutina autoimpuesta. Primero comprobaba la fiebre de Isaro, cambiaba y refrescaba sus toallas y lo tapaba de nuevo para que no se despertase, diciendole que iba al baño si no lo conseguía. Preparaba el desayuno para ambos, algo más grande de lo que habría preparado de habitual dejandolo enfriarse lo justo mientras fregaba y volvía con él para ayudarlo si necesitaba algo. Tras desayunar, dejaba que fuese al baño mientras se llenaba la bañera de agua tibia y le ponía hierbas mentoladas, que le ayudaban a respirar un poco mejor con el vapor que se acumulaba. No estaba mucho rato ahí para evitar empeorar su temperatura y, tras eso, lo ayudaba a volver a la cama, notando una pequeña mejoría al menos durante un rato. Le leía hasta que se quedaba dormido, momento en el que aprovechaba para entrar a su habitación de dibujo para continuar con la reconstrucción. Si no tenía sueño, simplemente hablaba con él mientras le acariciaba el pelo, cosa que casi siempre lograba calmarlo. Ocho solía quedarse siempre con él mientras dormía, vigilandolo igual que yo hacía, y yendo a avisarme cuando se despertaba encontrandose peor.
Las tardes eran más suaves, pues solía pasarlas durmiendo, aunque cada vez menos tiempo, hasta que su enfermedad remitió lo suficiente para que la cabeza despejada le permitiera simplemente estar leyendo mientras yo "limpiaba la casa". Por fin, una mañana, la fiebre de Isaro había desaparecido por completo, así que retiré las toallas que habían estado acompañandolo todos esos días y pese a eso no volvió a subirle en todo el día. Le pedí esperar al día siguiente para asegurarnos, quedando como enfermo por un día más, en el que le permití salir al sofá para despejarse un poco del encierro en una habitación tan pequeña y, aún así, en cuanto se sentó, le puse el desayuno delante, junto al mio.



Última edición por Adamaris el Mar Nov 13, 2018 7:00 am, editado 1 vez


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272 Re: La guerra de los Mil Años el Jue Nov 08, 2018 5:34 pm

Edahi

Wendy estaba encantada con la ciudad, y con todo lo que había en su interior; comida, ropa, accesorios, libros, decoración... todo le hacía sonreír, incluyendo Y'ami, con la cual en poco tiempo hicieron grandes amistades. Ante los pensamientos de ella sobre el marido de Y'ami solo pude decirle que el tiempo diría si conseguiría conquistar a aquella amiga de la infancia de la cual siempre estuvo enamorado. 

Uno de esos días, por petición de Wendy le ofrecimos a Y'ami y su esposo dar una vuelta por la ciudad. Esta última se agarraba a mi brazo porque no quería molestar a su marido al apoyarse por estar cansada esos días, yo sin embargo notaba los ojos de este algo tristes, pero silencioso. Solo fue en un momento dado en el que ambas se fueron a mirar joyas que pude aclararle todo -Yo solo tengo a Wendy en mis ojos- le expliqué mientras las veíamos de fondo reírse ante algo que habían comentado -Deberías intentar ser más sincero, ella seguro te querrá si le dices lo que sientes- tal vez era por tener aquella experiencia personal, pero sentí que le funcionaría si era con Y'ami. Mis palabras consiguieron que sus ojos se agrandaran debido a la sorpresa, sin embargo también lo aliviaron al ver que no tenía intención de llevármela lejos incluso si el bebé era mío. Ella tenía su vida allí, una persona que la amaba y una familia que la quería mucho, no debía dejar todo aquello solo por un incidente ocurrido con una antigua pareja.

Cuando volvieron Y'ami se volvió a enganchar a mi brazo, pero su marido estaba más calmado pues ya sabía que no la apartaría de su lado con la excusa de haber estado saliendo juntos. Incluso con un brazo agarrado por Y'ami, con la otra mano siempre buscaba a Wendy, ella era la verdadera persona a la que quería tener cerca y por tanto no quería que pudiera tener un atisbo de duda sobre mis sentimientos por ella, ni que pensara que me había olvidado de ella, ya que para mí eso era imposible. 

Días más tarde, volvimos al pueblo, que estaba muy silencioso. Aunque era bien entrada la madrugada por lo que en cierto modo era bastante comprensible. -Durmamos mucho hoy- le dije estirándome algo cansado mientras caminábamos el par de casas hasta la nuestra. Quería que incluso cuando hiciese sol nadie tuviese que levantarse para nada, así descansaríamos lo suficiente después de ese largo trayecto de vuelta, que aunque más seguro, un poco más largo que el más recto.




Isaro

Por más que intenté ayudar a Scar, no me dejaba hacer absolutamente nada que no fuese remendar algunas ropas algo gastadas, solo porque podía hacerlo en la propia cama incorporado. Así que pasé los días de manera aburrida, disfrutando de la atención de Scar y de los cuidados que me daba. Nunca había cuidado de alguien enfermo, ni me habían cuidado a mí, por lo que sentía que algunas de sus acciones eran excesivas, como la de tener siempre a mano un paño húmedo o preparar hierbas para mejorar mi estado. Me apunté todas las cosas que hacía por mí en la cabeza para cuando ella estuviese enferma, ya que la primera vez no pude hacer demasiado por cuidarla.

Los días pasaron y por fin me dejó salir de la habitación de la cual había descubierto detalles que anteriormente no había notado, eran pequeñas decoraciones en algunos muebles, distintas tonalidades de alguna de las patas de la cama, el crujir leve de uno de los tablones... percibí aquello de lo que no me había fijado desde que entré en aquella habitación por primera vez, y la primera idea que se me pasaba por la cabeza era dibujarlo, pero evidentemente eso tan solo era un sueño imposible. No fue hasta ese día que cuando me levanté descubrí algo que había estado ahí tantos días que casi se me había hecho invisible... la nébeda. Estaba seguro que llevaba casi desde el principio en la mesilla, lugar en el que yo jamás lo colocaría, por lo que solo podía significar que Scar la había encontrado la había puesto en ese lugar... Pero si era así ¿Porqué no había dicho nada?¿Esperaba que fuera yo el que iniciara la conversación? Una vez en la bañera le prometí que algún día se lo contaría, y ese debía de ser el día, ya estaba completamente recuperado de la enfermedad, por lo que no había motivo para ocultar por más tiempo aquello que usaba para apagar mis emociones o dejarlas bajo mínimos.

Cuando Scar volvió a aparecer en el salón después de limpiar un poco el cuarto de dibujo, la llamé para que se sentase a mi lado en el sofá y le tomé la mano más cercana. Había estado ocultándolo por tanto tiempo que se me hacía difícil encontrar las palabras correctas con las que comenzar la frase. Al final mis ojos llenos de preocupación y miedo a que se enfadasen hablaron por mí, causando que Scar se pusiera a preguntar que qué me ocurría, si era por algo malo o si me volvía a encontrar enfermo. Sus palabras consiguieron calmarme un poco haciendo que negase con la cabeza -¿Te acuerdas de ese día en la bañera en la que te prometí que en algún momento te contaría sobre lo que me ocurría?- le pregunté consiguiendo que empezase a recordar y que de ese modo fuese más fácil. Así pude explicarle mi situación y cómo usaba la hierba nébeda para poder salir de la cama todos los días para hacer lo que había que hacer, y también poder descansar mejor, ya que sino las pesadillas me perseguían. Incluso con la nébeda no me libraba completamente de ellas. Me encogí un poco en el asiento estrechando la mano de Scar -Pero no la usaré más- le prometí con seriedad antes de sonreírle -Ya no necesitas un guardián- tenía miedo de descubrir que es lo que pasaría cuando desapareciera de la casa, pero eso sucedería en algún momento, y era mejor comenzar en ese momento antes de que lo retrasase demasiado y ya no fuera capaz de volver a ser el mismo que una vez fui.


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273 Re: La guerra de los Mil Años el Vie Nov 09, 2018 6:34 am


Wendy:
-Nombre: Wendy D'font
-Edad: 20
-Descripción fisica: Una chica de cabellos largos, ojos color miel y piel clara. Es un poco más delgada de lo que a Scar le gustaría, pero se niega a comer más de lo que necesita. Suele llevar las manos limpias y las uñas arregladas, el pelo suelto decorado con un lazo y no utiliza ni pulseras ni colgantes, tampoco anillos. Le gusta ir con colores cálidos, como el marrón o el naranja, y prefiere los vestidos, a no ser que necesite llevar pantalones (por ejemplo, para ir a la montaña o ayudar en algo).



-Descripción psicológica:  Desde pequeña siempre ha sido una chica tímida pues sus padres, al ser un mitad ángel y una medio demonio no eran bien vistos en casi ningún circulo social. Le encanta la naturaleza y con su tía aprendió todo lo que pudo antes de que sus caminos se separasen, por lo que se enfada si alguien la hiere o ensucia. No le gusta hacer daño a los animales ni destrozar las plantas, por lo que prefiere no mirar cuando hay caza o talan para leña. Es muy dulce y amable, pero su timidez le impide mucha de la sociabilidad que le gustaría tener, por suerte para ella, Scar es un remolino. De llanto fácil y alegría contagiosa, parece más una niña cuando esta rodeada de algo que le gusta.
-Historia: Los padres de Wendy, su tía y su primo mayor se mudaron a la aldea improvisada cuando ella tan solo tenía tres años. Sus recuerdos de esa época son borrosos, pero el olor del valle, la tranquilidad y el haber huido de unos horribles ruidos nocturnos hicieron que la pequeña durmiese bien y sin problemas durante el resto del tiempo. Nicole, su tía, la alentó con su amor a la naturaleza, enseñandole a partir de los cinco años todo lo que sabía y la pequela podía aprender. Su madre, Martha, una medio demonio que había escapado por los pelos de la masacre a su familia, la cuidaba pero nunca la notó tan cariñosa como cuando estaba con su padre. Wendy no lo entendía y sus preguntas se respondian con "tiene un mal día, cielo". Jack, su padre, medio ángel, intentó enseñarle la magia que conocía, pero enseguida se dieron cuenta que las habilidades sobrenaturales de la pequeña no se desarrollarian si ella no quería. Y la pequeña, ignorando a sus maestros, salía corriendo tras una mariposa o se paraba a alimentar a cualquier animal.
Conforme crecía, algunas de las conversaciones qe antes pasaban inadvertidas para ella, fueron cobrando sentido. Su madre se había quedado embarazada sin proponerselo, Jack no quería hijos pero no había sido capaz de abandonar a Martha a su suerte. Siendo una niña no deseada, aunque si su madre la veía llorar o herida, si se paraba, no solía mostrar verdaderos signos de amor a su pequeña. Nicole, hermana de Jack, que no había podido tener hijos, le brindaba todo el cariño que su madre no le profesaba. Noir, su primo mayor, hijo del marido de Nicole, fruto de una relación anterior, un ángel, no era partidario de jugar con niñas. Él quería unirse al ejercito.
Cuando cumplió los 16 años, se escapó de casa, haciendo que su madre fuera tras él.  Algunas cartas llegaron durante los siguientes años, con su nuevo hogar, la novia de Noir y el nuevo hijo, un humano adoptado por parte de Nicole. Pero, tras un par de semanas sin noticias, los padres de Wendy tomaron rumbo a aquella morada, dejando a la joven en aquella aldea protegida, donde estaban seguros de que su vida continuaria tranquila y sin problemas. Le mandan una carta cada semana mínimo y, si no pueden, una paloma de luz, creada por Jack, la visita poco despues, para llevarle un regalo y quedarse con ella al menos unas horas.
-Gustos y disgustos:
+La naturaleza
+Los animales (sobre todo los zorros y serpientes) y las plantas (sobre todo la lavanda y la menta)
+Los dias con el cielo lluvioso
+La cecina
+Té de lavanda (Laimae) y menta
+Las noches donde las nubes rodean la luna.
+Cuevas oscuras
-Los sobrenaturales extremistas
-Su tio
-Que le pregunten algo y se la queden mirando muy fijamente
-Que Scar llore
-Poderes: No los ha desarrollado (por elección propia).
-Extras: Cuida de los niños de la aldea y es la profesora de naturaleza oficial, encargada de ir a por hierbas medicinales y separación de hongos venenosos. Vive con Scar desde hace relativamente poco, pero se lleva genial con ella. Ha aprendido medicina humana para complementar los conocimientos de Scar.
Estaba casi segura de que Edahi había hablado con el marido de Y'ami pues tras dejarlos un poco a solas, él parecía ir más erguido, como si hubiera dejado de molestarle algo. No pensé mucho en ello y para cuando realmente me di cuenta, estabamos por volver. El viaje hasta la aldea fue increiblemente largo, o quizás solo a mi se me hizo asi, pero me sentía mal por que Edahi tuviera que hacer tanto esfuerzo por el viaje ya que yo no podía ayudar de ninguna manera. Por eso, en cuanto llegamos, me puse rápidamente a preparar el fuego para calentar la casa cuando nos despertasemos, que aunque no estaba tan fría como la posada de allí, sabía que luego me daría mucha pereza. Enseguida fui a la cama con Edahi, dejando las cosas para recolocarlas al día siguiente, en ese momento solo quería descansar un poco.

Scar:
-Nombre: Marie Anne Limesground, "Scar"
-Edad: 89
-Descripción fisica: La piel de Scar es de un tono claro pero algo más oscuro que la de Wendy pues se pasa más tiempo al sol, sus ojos de un tono lavanda suave y el pelo violeta casi blanco, siempre atado en una coleta o trenza, casi nunca decorado con nada salvo algún lazo regalo de su amiga Wendy. Le gusta vestir cómoda, con camisetas simples de colores básicos, su chaqueta de "aventuras" y unos pantalones casi siempre destrozados por sus continuos viajesfuera de la casa. Le gusta llevar un a cinta al cuello como si fuera un collar y un par de pulseras que su hermana le dió cuando eran más pequeñas. A su espalda, dos enormes alas marrones creadas por Tefael le dan el aspecto de ángel que siempre quiso.


-Descripción psicológica:  Una chica fuerte, dura, borde y algo agridulce. Es muy directa cuando tiene algo que decir y no se corta un pelo al hablar. Es borde si la situación lo requiere pero sabe cuando debe mantenerse callada. Su caracter desaparece cuando ve un ciervo, pues es su animal favorito.
-Historia: Amaia y Eduardo, sus padres, abandonaron a Scar a sus siete años en la aldea donde ha crecido desde entonces, diciendo que iban a buscar a su hermana. Jamás volvieron. Scar no les odia, pero sabe que si volvieran no los trataria como padres. Se crió con ayuda de los padres de Cain, que la cuidaban como alguien más de la familia, y unos vecinos sin hijos, que la acogieron como tal. Estos han sido desde entonces sus padres, viven aun en la aldea, aunque ella decidió montarse su propia casa más cerca del bosque, bien camuflada, como refugio para un posible ataque. Su historia no es más compleja que eso.
La unica peculiaridad es que su padre era un ángel caido, por lo que la mancha de oscuridad devoró una de las alas de Scar antes de que esta comenzase a andar. Es una mutación genetica que no afectó a su hermana mayor.
-Gustos y disgustos:
+Correr junto a Ocho
+Nadar en el lago desnuda
+El pescado, en especial la trucha frita
+Aunque jamás lo admitirá, volver a ver a sus padres
+Isaro
-Luna nueva
-Eclipses
-Que se burlen por su unica ala
-....
-Poderes: Mantener la estabilidad en una caida
Arma sagradas (regalo de sus padres para que se protegiera), es una daga que hace mucho dejó de ser realmente sagrada
Curación
Vuelo
Si sus emciones se descontrolan, comienza a llover a su alrededor.
-Extras: Vive con Wendy en su casa junto al bosque, aunque visita a sus padres cada dos dias.
Tiene un perro llamado Ocho en el bosque. Entra a casa a dormir y come con ella. Ocho es un mestizo de Pastor alemán y Rottweiler y lo llamó asi por el antifaz que tiene en los ojos, que forma el simbolo infinito.
Es mitad guardían, mitad alquimista con un don innato mínimo para Miada, es decir, no cura las heridas, sino que las restaura. No sabe controlar el tiempo ni sabe que tiene este poder, ya que nunca se ha activado.
El nombre real de su hermana era Rilleta Kathleen pero, al ser muy largo y dificil, todos la llamaban cariñosamente Ricca.
Tiene una relación con Isaro y ha comenzado a vivir con él
Su hija Clarisse murió por culpa de Mitzrael con 3 meses de gestación
Isaro, pese a estar recuperado, parecía volver a encontrarse mal, quizás no había podido dormir bien o tal vez solo eran los restos de la enfermedad. Cuando me llamó, dejé lo que estaba haciendo para acercarme a él, notando como me cogía las manos, como si no quisiera que me alejase. Pese a todo, incluso tras eso, no dijo nada durante un buen rato, cosa que me preocupó. Le puse la mano en la mejilla y la frente, buscando fiebre o algo similar.
-¿Qué ocurre? ¿No te encuentras bien? ¿Quieres que te ayude a volver? -Pregunté, esperando que no fuera eso ya que había estado casi segura de que la enfermedad había remitido casi completamente y, de no ser asi, me sentiría una estúpida. Por eso me tranquilizó cuando negó con la cabeza. Y comenzó a hablar. Me recordó algo que había pasado y que apenas recordaba hasta que lo mencionó, se me hacía un tiempo muy lejano, como si el malestar de Isaro hubiera cubierto de tierra todo lo que yo sentía para poder centrarme en él. Asentí suavemente con la cabeza, sin saber qué me quería decir, me sorprendió tanto que solo se debiera a la planta que había semiescondida cuando la encontré que por más que quisiera enfadarme habría sido incapaz. Sonreí al ver como me pretaba la mano, asegurandome que no iba a volver a usarla, estaba asustado, probablemente por que después de tanto dependiendo de ese olor, la idea de que desapareciera hacia que quisiera vomitar, como cada vez que veía a Isaro salir de la habitación sin avisarme durante el poco tiempo que no fui capaz de comprender nada. Me acerqué a abrazarlo, despacio para que pudiera escaparse si quería.
-No te preocupes, ahora yo seré el guardian -Escapandose un poco de mi atrapante abrazo, Isaro negó con la cabeza, diciendo lo que tantas veces había intentado que comprendiera, negandome a que hiciera todo lo que él había hecho por  mi. Fruncí el ceño, fingiendo estar molesta -¿Ahora que me toca a mi entiendes lo que te decia? -Me tranquilizó ver que Isaro sonreía, había entendido desde siempre lo que le decía, pero no encontraba otra forma de cuidarme. Suspiré, resignandome a no ser su guardián, lo que en parte me tranquilizaba ya que no estaba segura de no derrumbarme yo si tenía que hacer lo mismo que él, no quería volver a asustarlo, por eso simplemente le di un beso.
-Te voy a cuidar igualmente -Le aseguré, pese a que estaba segura de que él es ya lo sabía, se apresuró a pedirme que no me sobreesforzase. Le prometí no hacerlo antes de proponerle que, en vez de tirar toda la hierba de golpe, lo que podría causarle un shock bastante grande al recuperar todo de repente, igual que a mi cuando recuperé todos mis recuerdos, fueramos deshaciendonos poco a poco de ella, y siempre sin que él lo viera, de esa forma el olor iría desapareciendo muy lentamente y podría acostumbrarse a todo lo que iba a reaparecer, no quería que sifriera, asi que quería evitarle todo el daño que pudiese.



Última edición por Adamaris el Mar Nov 13, 2018 6:58 am, editado 1 vez


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274 Re: La guerra de los Mil Años el Sáb Nov 10, 2018 3:51 pm

Isaro

La tensión que sentía se terminó de desvanecer cuando Scar me dijo que no debía de preocuparme, sin embargo negué con la cabeza -No necesito un guardián- le aseguré permaneciendo en su abrazo, iba siendo hora de que empezásemos a comportarnos como la pareja que éramos, apoyándonos mutuamente para comenzar a recuperar lo que una vez tuvimos. También le comenté que ya nadie debería ser el guardián del otro, pues lo peor ya había pasado, prefería tener alguien que me cuidase a alguien que me protegiese. Sonreí ante su ceño funcido y su pregunta -Siempre lo entendí, pero no veía otro modo de cuidarte- le expliqué haciéndole ver que en realidad simplemente no cambié porque no había otra forma para conseguir estar atento a todo lo que le sucedía.

Acepté que siguiese cuidándome, porque no podía negar que lo necesitaba y que notaba que Scar se sentía mejor cuando estaba haciendo cosas que antes cuando se dedicaba a leer y a pasar el tiempo mirando a la nada "Tal vez debería haber intentado que hiciese cosas conmigo" Pensé viendo otros de los tantos errores que había cometido al intentar cuidarla. -Pero no debes sobreesforzarte- le pedí algo preocupado porque intentara hacer más cosas de las que su cuerpo era capaz de soportar. Asentí a su consejo -Hagamos eso entonces- acepté antes de separarme un poco de ella para poder darle un beso y enterrándome de nuevo en su abrazo, Scar era siempre tan comprensiva... sentía que no lo merecía, y a pesar de ello me sentía bien al notar que aunque no fuese digno de ello, Scar me seguiría queriendo como yo la quería a ella.



Tefael

Ese mismo día al anochecer nos quedamos en un hostal en el interior de la ciudad, se nos había hecho tarde y Eider estaba muy cansado como para esperar hasta llegar a casa. Además a Cryp no le gustaba nada la sensación de teletransporte, por lo que decidimos dormir allí en dos habitaciones distintas y volver a la mañana siguiente después de desayunar. Eider dormía en la habitación contigua, pero como siempre, silencié nuestra habitación para que no escuchara ruidos innecesarios que lo hicieran despertarse.

Me desperté alterado después de tener una pesadilla, que en realidad tan solo era un recuerdo de lo que realmente sucedió aquel día en el que gané el respeto en el infierno. Al descubrir que Cryp no había notado nada y dormía plácidamente, decidí levantarme y salir a que me diera un poco el aire para poderme relajar antes de volver a la cama. Ya fuera encendí un cigarro, hacía una temperatura muy agradable con eso de que estábamos al sur, por lo que a pesar de ser bastante más de medianoche no se sentía más que una brisa fresca más primaveral o estival que invernal. El sabor del cigarro me calmaba, hacía muchos años que no había soñado con aquella persona... la primera y la única persona con la que no cumplí una de las reglas de Chamuel. No matar.


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275 Re: La guerra de los Mil Años el Dom Nov 11, 2018 7:25 am

Scar:
-Nombre: Marie Anne Limesground, "Scar"
-Edad: 89
-Descripción fisica: La piel de Scar es de un tono claro pero algo más oscuro que la de Wendy pues se pasa más tiempo al sol, sus ojos de un tono lavanda suave y el pelo violeta casi blanco, siempre atado en una coleta o trenza, casi nunca decorado con nada salvo algún lazo regalo de su amiga Wendy. Le gusta vestir cómoda, con camisetas simples de colores básicos, su chaqueta de "aventuras" y unos pantalones casi siempre destrozados por sus continuos viajesfuera de la casa. Le gusta llevar un a cinta al cuello como si fuera un collar y un par de pulseras que su hermana le dió cuando eran más pequeñas. A su espalda, dos enormes alas marrones creadas por Tefael le dan el aspecto de ángel que siempre quiso.


-Descripción psicológica:  Una chica fuerte, dura, borde y algo agridulce. Es muy directa cuando tiene algo que decir y no se corta un pelo al hablar. Es borde si la situación lo requiere pero sabe cuando debe mantenerse callada. Su caracter desaparece cuando ve un ciervo, pues es su animal favorito.
-Historia: Amaia y Eduardo, sus padres, abandonaron a Scar a sus siete años en la aldea donde ha crecido desde entonces, diciendo que iban a buscar a su hermana. Jamás volvieron. Scar no les odia, pero sabe que si volvieran no los trataria como padres. Se crió con ayuda de los padres de Cain, que la cuidaban como alguien más de la familia, y unos vecinos sin hijos, que la acogieron como tal. Estos han sido desde entonces sus padres, viven aun en la aldea, aunque ella decidió montarse su propia casa más cerca del bosque, bien camuflada, como refugio para un posible ataque. Su historia no es más compleja que eso.
La unica peculiaridad es que su padre era un ángel caido, por lo que la mancha de oscuridad devoró una de las alas de Scar antes de que esta comenzase a andar. Es una mutación genetica que no afectó a su hermana mayor.
-Gustos y disgustos:
+Correr junto a Ocho
+Nadar en el lago desnuda
+El pescado, en especial la trucha frita
+Aunque jamás lo admitirá, volver a ver a sus padres
+Isaro
-Luna nueva
-Eclipses
-Que se burlen por su unica ala
-....
-Poderes: Mantener la estabilidad en una caida
Arma sagradas (regalo de sus padres para que se protegiera), es una daga que hace mucho dejó de ser realmente sagrada
Curación
Vuelo
Si sus emciones se descontrolan, comienza a llover a su alrededor.
-Extras: Vive con Wendy en su casa junto al bosque, aunque visita a sus padres cada dos dias.
Tiene un perro llamado Ocho en el bosque. Entra a casa a dormir y come con ella. Ocho es un mestizo de Pastor alemán y Rottweiler y lo llamó asi por el antifaz que tiene en los ojos, que forma el simbolo infinito.
Es mitad guardían, mitad alquimista con un don innato mínimo para Miada, es decir, no cura las heridas, sino que las restaura. No sabe controlar el tiempo ni sabe que tiene este poder, ya que nunca se ha activado.
El nombre real de su hermana era Rilleta Kathleen pero, al ser muy largo y dificil, todos la llamaban cariñosamente Ricca.
Tiene una relación con Isaro y ha comenzado a vivir con él
Su hija Clarisse murió por culpa de Mitzrael con 3 meses de gestación
Noté que Isaro se tranquilizaba cuando le dije que cuidaría de él pasase lo que pasase. Tal como prometió, descansó los dias siguientes mientras yo me escabullía a arreglar su habitación de dibujo, ayudada por Ariel y Zahán, quienes se entusiasmaron con la idea cuando vinieron de visita para comprobar cómo estaba su hijo. Ya que ibamos a ir quitando la nebeda poco a poco, les pedí que cuando vinieran a casa no trajeran a Abi al menos hasta que Isaro estuviera un poco mejor, cosa que aceptaron sin problemas, a cambio de ayudarme con la habitación y los muebles. Ariel me ayudó a pintar las paredes y mover los muebles, mientras Zahán me echó una mano con la "reforma" del refugio, que ahóra hacía las veces de mesa y base de estantería, estando cubierto por madera y cerrado por una pequeña puerta. En el interior había dejado los cojines que habíamos usado para montarlo al inicio y estos podían sacarse o cambiarse. También metí algunas mantas y sellos de luz. Podría haberlo quitado, pero era parte de nosotros, de la forma en la que nos conocimos, así que me negaba a simplemente desmontarlo.
No tuve tiempo para mucho más que pintar y montar el refugio hasta que mis intentos de eliminar la hierba lentamente hicieron que los sentimientos que Isaro escondía fueran demasiado y desbordasen sin razón alguna. No había pasado nada fuera de lo normal, pero sabía de sobra que no era necesario que pasase, así que me quedé con él el tiempo que hizo falta, abrazándolo para que supiera que estaba ahí con él. Me destrozaba oir como lloraba sin poder hacer nada, pero él había estado en la misma situación durante mucho tiempo, así que me sequé las lágrimas, me tragué la tristeza y le recordé una y otra vez lo mucho que le quería.


Wendy:
-Nombre: Wendy D'font
-Edad: 20
-Descripción fisica: Una chica de cabellos largos, ojos color miel y piel clara. Es un poco más delgada de lo que a Scar le gustaría, pero se niega a comer más de lo que necesita. Suele llevar las manos limpias y las uñas arregladas, el pelo suelto decorado con un lazo y no utiliza ni pulseras ni colgantes, tampoco anillos. Le gusta ir con colores cálidos, como el marrón o el naranja, y prefiere los vestidos, a no ser que necesite llevar pantalones (por ejemplo, para ir a la montaña o ayudar en algo).



-Descripción psicológica:  Desde pequeña siempre ha sido una chica tímida pues sus padres, al ser un mitad ángel y una medio demonio no eran bien vistos en casi ningún circulo social. Le encanta la naturaleza y con su tía aprendió todo lo que pudo antes de que sus caminos se separasen, por lo que se enfada si alguien la hiere o ensucia. No le gusta hacer daño a los animales ni destrozar las plantas, por lo que prefiere no mirar cuando hay caza o talan para leña. Es muy dulce y amable, pero su timidez le impide mucha de la sociabilidad que le gustaría tener, por suerte para ella, Scar es un remolino. De llanto fácil y alegría contagiosa, parece más una niña cuando esta rodeada de algo que le gusta.
-Historia: Los padres de Wendy, su tía y su primo mayor se mudaron a la aldea improvisada cuando ella tan solo tenía tres años. Sus recuerdos de esa época son borrosos, pero el olor del valle, la tranquilidad y el haber huido de unos horribles ruidos nocturnos hicieron que la pequeña durmiese bien y sin problemas durante el resto del tiempo. Nicole, su tía, la alentó con su amor a la naturaleza, enseñandole a partir de los cinco años todo lo que sabía y la pequela podía aprender. Su madre, Martha, una medio demonio que había escapado por los pelos de la masacre a su familia, la cuidaba pero nunca la notó tan cariñosa como cuando estaba con su padre. Wendy no lo entendía y sus preguntas se respondian con "tiene un mal día, cielo". Jack, su padre, medio ángel, intentó enseñarle la magia que conocía, pero enseguida se dieron cuenta que las habilidades sobrenaturales de la pequeña no se desarrollarian si ella no quería. Y la pequeña, ignorando a sus maestros, salía corriendo tras una mariposa o se paraba a alimentar a cualquier animal.
Conforme crecía, algunas de las conversaciones qe antes pasaban inadvertidas para ella, fueron cobrando sentido. Su madre se había quedado embarazada sin proponerselo, Jack no quería hijos pero no había sido capaz de abandonar a Martha a su suerte. Siendo una niña no deseada, aunque si su madre la veía llorar o herida, si se paraba, no solía mostrar verdaderos signos de amor a su pequeña. Nicole, hermana de Jack, que no había podido tener hijos, le brindaba todo el cariño que su madre no le profesaba. Noir, su primo mayor, hijo del marido de Nicole, fruto de una relación anterior, un ángel, no era partidario de jugar con niñas. Él quería unirse al ejercito.
Cuando cumplió los 16 años, se escapó de casa, haciendo que su madre fuera tras él.  Algunas cartas llegaron durante los siguientes años, con su nuevo hogar, la novia de Noir y el nuevo hijo, un humano adoptado por parte de Nicole. Pero, tras un par de semanas sin noticias, los padres de Wendy tomaron rumbo a aquella morada, dejando a la joven en aquella aldea protegida, donde estaban seguros de que su vida continuaria tranquila y sin problemas. Le mandan una carta cada semana mínimo y, si no pueden, una paloma de luz, creada por Jack, la visita poco despues, para llevarle un regalo y quedarse con ella al menos unas horas.
-Gustos y disgustos:
+La naturaleza
+Los animales (sobre todo los zorros y serpientes) y las plantas (sobre todo la lavanda y la menta)
+Los dias con el cielo lluvioso
+La cecina
+Té de lavanda (Laimae) y menta
+Las noches donde las nubes rodean la luna.
+Cuevas oscuras
-Los sobrenaturales extremistas
-Su tio
-Que le pregunten algo y se la queden mirando muy fijamente
-Que Scar llore
-Poderes: No los ha desarrollado (por elección propia).
-Extras: Cuida de los niños de la aldea y es la profesora de naturaleza oficial, encargada de ir a por hierbas medicinales y separación de hongos venenosos. Vive con Scar desde hace relativamente poco, pero se lleva genial con ella. Ha aprendido medicina humana para complementar los conocimientos de Scar.
Nadie nos molestó ese día, seguramente sin saber del todo si estabamos o no. No fue hasta la tarde que ambos nos despertamos, yo un poco antes, por lo que para cuando Edahi apareció en la cocina, ya tenía el desayuno a la mitad. Me tranquilizó ver que aunque seguía teniendo muchas cosas en las que pensar, había logrado dormir sin problemas. No quise empezar el día hablando sobre lo que haríamos o dejaríamos de hacer si el bebé era suyo, así que preferí darle vueltas a otras cosas, yendo a ver a Silya para que viera que habiamos vuelto, paseando un rato y repartiendo los recuerdos que había comprado. Los días siguientes, estando ya ambos descansados, hablamos un poco sobre ello. Preferiamos esperar a estar cómodos con el tema para que Edahi contase lo que ocurría a Silya, pues si fuera por él se lo habría dicho nada más volver. Al final, ya que no sabríamos si tendríamos un nuevo inquilino o no en casa y me parecía mal quitarle la habitación a Eider sin razón, preferimos solo poner la cuna en nuestra habitación. Si el bebé era de Edahi, tendríamos tiempo de sobra para arreglar las habitaciones o incluso remodelar la casa si era necesario. Si no lo era, solo habría que llevarsela a Y'ami como regalo. Dado que la misma cuna valía para ambos propósitos, me parecía que no era un recuerdo constante de un posible cambio enorme en nuestras vidas, por lo que no vi ningún problema en dejarla en su sitio definitivo si Edahi no se sentía incómodo con ella cerca.

Abrí los ojos al escuchar ruido. Tefael solía ser muy silencioso cuando rebuscaba sus objetos, vistiendose o por algún ataque de interés en comprobar el estado de quién sabe qué, por lo que el exceso de golpes me molestó, haciendo que me incorporase rápidamente, esperando encontrar quizás a Eider, que era más travieso que su padre. Para mi enorme sorpresa y su devastadora desgracia, me encontré con un joven vestido de negro que rebuscaba entre los objetos de mi territorio. Al notar movimiento me miró, tirando algo que tenía en la mano. Mis ojos estaban adaptados a la oscuridad por la naturaleza nocturna de los lobos, pero había manchas oscuras por toda la habitación. Dado que sus manos estaban manchadas y no vi a Tefael, pocas opciones parecían realmente probables, y mi forma empezó a cambiar, haciendo que los ojos de ese desconocido se abrieran como platos, justo antes de salir corriendo. La taberna estaba increíblemente silenciosa, y eso hizo que los ruidos de la persecución fueran más llamativos, pero me dio totalmente igual, persiguiendo a aquel chico hasta el exterior, donde por fin tenía espacio para transformarme, pese a que apenas lo conseguí completamente. Escuché que gritaba hombre lobo, después demonio y al final, cuando lo alcancé en el bosque, tan solo suplicando, pero ya era tarde. Logré agarrarlo de la pierna antes de que intentase volver a huir, notando como sus huesos se quebraban entre mis dientes, haciendo que un escalofrío me recorriera el lomo, de una forma bastante agradable. Conforme lo atacaba, conseguí tomar mi forma al completo, siendo ya lo suficientemente grande para que no pudiera escapar ni aunque lo dejara alejarse. Estaba muy herido, pero seguía vivo, lo oía llorar y suplicar, diciendo que sentía haberme robado, pero ¿a quién le importaba eso ya? Me relamí, mirandolo a los ojos, notando como el miedo lo cubría por completo, siendo todo este pánico el que me alimentaba, haciendo que quisiera seguir.



Última edición por Adamaris el Mar Nov 13, 2018 7:01 am, editado 1 vez


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