La Mazmorra Gris
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La guerra de los Mil Años

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1 La guerra de los Mil Años el Lun Ene 22, 2018 2:24 pm

Recuerdo del primer mensaje :

Allí donde la noche es alumbrada por dos lunas, una guerra sin edad ni tiempo, fue iniciada siendo un recuerdo olvidado la causa de la misma. Durante mil años tan sólo sobrevivía la maldad y el odio.
Muerte tras muerte, venganza tras venganza, creó una guerra sin fin donde ningún ser humano ganaba nada, los únicos que conseguían algo eran aquellos seres ocultos en las tinieblas, que aparecían cuando los problemas se acercaban, se alimentaban de los pensamientos y acciones perversas, estos seres también eran llamados demonios.
Gobernados por la tecnología, y los pecados capitales, los demonios caminaban entre los humanos sin que estos lo supieran, todos temían su existencia, y la de un lugar donde habitaban.
Al mismo tiempo seres mágicos que solían caminar por aquellas lejanas tierras, usando magia por donde pasaban, eran desterrados a vivir en un lugar creado más tarde por ellos, los ángeles, incapaces de estar en un lugar con tanta maldad. Muchos se dejaron corromper e influir por ella y la desesperación que reinaba por tierras humanas, convirtiéndose en alas negras o aliados de Satán. Otros simplemente renunciaron a marcharse transformándose en ángeles grises.

Tres mundos distintos
Tres seres diferentes
Pero solo una guerra eterna en la que el equilibrio se había roto.
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101 Re: La guerra de los Mil Años el Mar Abr 17, 2018 1:15 pm

[Scar]
Pensaba que estaba más tranquila con la presencia de mi hermana, pero el no saber que habían hablado hizo que empezase a molestarme la situación de la que, por supuesto, no dije nada. Fingí que nada ocurría pero Isaro no tardó en levantarse para ir a preparar la cocina. Realmente no me apetecía quedarme a solas con Ricca, ella haría preguntas a las que yo no quería contestar, asi que en cuanto abrió la boca, ptracticamente salí corriendo hasta la cocina. Isaro apenas había tenido tiempo de nada, pero no quería molestarlo.
-¿Te ayudo con algo? -Me sentí un poco tonta pues acababa de decirme que no entrase a cotillear. Me acerqué y los rodeé con los brazos sin decir nada, solo esperando que me lo devolviera, no estaba muy animada ese día.


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102 Re: La guerra de los Mil Años el Sáb Abr 21, 2018 5:43 pm

Isaro

No tardó ni un minuto en venir a la cocina después de que las dejara solas. Aunque quise regañarla suavemente por no cumplir mi petición, fui incapaz de hacerlo al sentir que no quería separarse de mí. Le devolví el abrazo sabiendo que lo necesitaba y le di un tímido beso en los labios -Puedes ayudarme, pero como no hiciste caso a mi petición, esta noche tendrás que compensarme- le susurré con dulzura -Tienes que leerme el siguiente capítulo- hacía días que no leía nada y en realidad, además de ayudarme a dormir, me intrigaba mucho como seguía la historia. Era muy interesante.

Poco después de aliviar su intranquilidad, me puse a cocinar utilizándola de catadora y asegurándome de ese modo que le gustaría lo que cocinara para ella. Ricca estuvo pacientemente esperando y solo entró en la cocina cuando le dije que iría poniendo la mesa, a lo que se ofreció a ayudar. Era buena hora, por lo que esperaba que ninguna de las dos hubiera pasado demasiada hambre mientras terminaba de preparar todo.

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103 Re: La guerra de los Mil Años el Dom Abr 22, 2018 4:38 am

[Cain]
El paseo por el pueblo no duró demasiado para mi. Tras pensarlo un rato, avisé a Silya de que iría a ver a Scar pues había olido a su hermana y aprovechaba para dejar a Ceci en casa de Ariel. Volví con ella a casa para que pudiera coger las cosas que necesitaba, poco pues la mayoría de veces Eva le prestaba su propia ropa.
En casa de Ariel las cosas estaban un poco tensas ya que Daion tenía la maleta preparada para marcharse en unas semanas, pues había querido esperar a que las cosas estuvieran totalmente calmadas de nuevo antes de irse, sin embargo, sí la había visitado un par de veces para encontrar un lugar donde quedarse y un trabajo donde ganar dinero. Pese a todo, los ánimos volvieron rápidamente cuando toqué a la puerta, Eva parecía haber estado esperándola desde hacía rato, pues enseguida se acercó a la puerta. En unos minutos ya estaban jugando los niños al escondite, comenzando Donovan a contar por haber sido el más lento de reflejos. Me despedí de Ceci y me fui a la casa de Scar donde, por el olor, hacía un rato que habían terminado de comer. Toqué a la puerta con suavidad, Isaro seguramente ya me había oido acercarme a la puerta, asi que no era necesario hacer demasiado ruido.


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104 Re: La guerra de los Mil Años el Jue Mayo 03, 2018 2:59 pm

Tefael

Durante todos esos días, estuve dándole vueltas a la cabeza. Cryp había mejorado mucho hasta que casi desapareció la marca de su espalda, pero la desgracia del pueblo la hizo regresar con una velocidad aterradora. No solo eso, también estaba el hecho de que si no estaba Eider, él no me daba un respiro. Jamás negaría que aquello no me gustara, sin embargo, sabía con absoluta certeza que aquello no era un buen indicador. Cryp estaba volviendo a perder la cabeza poco a poco, y aunque no era tanto como al principio, aún lo podía ver de vez en cuando mirando a las paredes como si realmente viera algo en aquellos sitios.

Fue por eso que ese día decidí pasarme a ver a Scar, tenía que avisarle de nuestra marcha y dejarle claro, y bien remarcado que podía llamarme cuando quisiera si tenía problemas con cualquier cosa, incluso porque se hubiera olvidado de alguna receta. La conocía bien, y a pesar de todo lo ocurrido, sabía que era incapaz de decir sus problemas a las personas que le importaban. Scar no quería preocupar, tal y como era yo... por eso nos entendíamos tan bien. Cogí a Eider en brazos, que estaba en forma de niño, no solía ser tan permisivo, pero su ánimo era realmente bueno después de saber que se vendría con nosotros en el viaje. Lo había hablado con Nemamiah, y no solo ya lo veía bastante maduro, sino que también comprendía que Cryp lo necesitaba cerca como un estabilizador.

-Espero no molestar a los tortolitos- comenté desde la puerta de su casa al verla sin cerrar del todo. Para mi sorpresa, había más gente de la que conocía -¡Ah!¡Vino la tita Ricca!- exclamó Eider bajándose de mis brazos y yendo corriendo a abrazarla. No tardé mucho en caer en quién era, ya que la última vez que se pasó por el pueblo Eider la vio y me habló de ella -Entonces tu eres la hermana de Scar- dije mirándola antes de extender mi mano como saludo -Un placer, yo soy Tefael, aunque algunos me llaman Tefa- me presenté amablemente, sin saber nada de lo que pasaba por su mente. Saludé también a Cain que estaba sentado allí en el sofá antes de saludar a los dos anfitriones. Primero le di un suave asentimiento a Isaro, que por lo que vi, estaba de buen humor y ya parecía haber perdido toda la hostilidad que tenía contra mí. Sabiendo eso al ver a Scar no dudé en darle un abrazo, aunque sí me contuve en que fuera demasiado largo como para incomodar a los demás -¿Cómo estás?- le pregunté con cariño al separarme, sabía que no se llevaba bien con su hermana, por lo que no dudé en añadir la siguiente frase -Sabes que no tienes que atender a invitados si no quieres- Isaro era muy capaz de sacar de la casa a alguien de forma galante. 

No pasaron ni dos segundos cuando Eider tiró de mi pantalón con cara de no querer estar con tantos adultos -Vete a jugar con tu hermana mayor, ahora después de hablar un rato volveré a por ti- le comenté causando que una gran sonrisa se mostrara en su pequeño y dulce rostro -¡Gracias papuski!- exclamó antes de abrazarme la pierna y salir corriendo de la casa. Suspiré sin saber qué hacer con él, cuando estuviéramos de viaje nos agotaría tener que perseguirlo por todas partes, eso era bueno para Cryp... pero yo me quedaría bastante necesitado "Lo que se hace por amor" pensé dibujando una pequeña sonrisa cariñosa en mi rostro.


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105 Re: La guerra de los Mil Años el Jue Mayo 03, 2018 4:10 pm

[Scar]
No quería tanta gente en casa, cuando llamaron por segunda vez a la puerta me removí en el sofá, más visitas en ese día. Quería echar a los dos y quedarme sola con Isaro, pero entencía que estaban preocupados, por lo que me parecía mal simplemente sacarlos a patadas. El mal camuflado humor desagradable de Cain no había pasado desapercibido para nadie, pero igualmente, él seguía intentando disimularlo. Saludó a Tefael con toda naturalidad y revolvió el pelo de Eider. Ricca, por su lado, se quedó mirando a Tefael con la boca algo abierta, que el demonio le cerró con un solo dedo.
-No te dejes engañar por su apariencia -Bromeó, mostrando que sus colmillos estaban ligeramente más afilados que de costumbre. Algo lo molestaba o estaba en guardia, prefería no saberlo. Ricca se levantó rápidamente y le dio dos besos, sonriendo con su estúpida cara de brillante falsedad.
-Encantada, Scar me ha hablado mucho de ti -Levanté ligeramente las cejas, ¿cuándo le había hablado yo de él? Apenas había hablado de nada con ella, mucho menos le habría mencionado a Tefael. No comenté nada, pues el abrazo de Tefael me tranquilizó, si que estaba un poco agresiva... o quizás antisocial, no me importaba.
-¿Cómo estás? -Lo miré a los ojos un momento y después al suelo. "Mal" Pensé, pero no quería decirlo en voz alta, Isaro parecía tener un buen día y yo no se lo iba a estropear. Le sonreí un poco, todo lo sinceramente que pude.
-Un poco dormida -No era mentira, pero prefería evitar hablar de la pesadilla que había tenido, de la sensación que me daba mi hermana allí tan atenta y de que estar rodeada de gente empezaba a darme ganas de escapar. Con su siguiente comentario, noté que la mirada de Cain se clavaba en mi, era evidente que él sabía que me molestaba, asi que, en cuando vio su oportunidad, la aprovechó.
-Silya no está en casa -Dijo, un poco más alto de lo que era normal -Ven, granuja, vamos a buscarla, no sea que Lucas aproveche que no estoy cerca para enamorarla con sus poderes de ángel estúpido y brillante -Añadió, echandose a Eider al hombro como un saco de patatas. Ricca le rió la gracia, haciendo que él levantase una ceja -No le veo lo divertido -La risa de mi hermana se fue apagando y pareció algo incómoda mientras Cain se despedía y alejaba, hablando con Eider sobre algo que no alcancé a oir. de nuevo, Ricca abrió la boca, pero debió decidir que no era el momento y la cerró.
-¿Ocurre algo? -Le pregunté finalmente, viendo que nadie daba el paso de hablar. Algo pasaba por la cabeza de Ricca que miraba a Tefael de reojo quedandose pensativa. No la quería allí, me incomodaba que se quisiera quedar más que el que hubiera venido. No quería responder a sus preguntas ni que me mirase con pena. Para mi sorpresa, se levantó repentinamente, como si hubiera pensado algo por fin.
-Voy a ducharme -Y desapareció en el baño. Suspiré, enterrando la cara entra mis manos. Seguramente había pensado que Tefa no hablaba por que ella estaba delante, pero sin toalla ni nada, ¿qué pretendía hacer allí dentro? Miré a Isaro, esperando que pudiera llevarle las cosas para que realmente se duchase, aún era pronto, asi que le permití llevarle algo de mi ropa. Después me acerqué a donde estaba Tefael sentado y me apoyé en él.


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106 Re: La guerra de los Mil Años el Miér Mayo 09, 2018 2:02 pm

Isaro

Tefael no dudó en mirar acusadoramente a Cain, cuando este le dijo a Ricca que las apariencias engañaban. Era cierto que Tefael era muy apuesto, pero jamás creí que lo fuera hasta el punto de que la hermana de Scar se le quedara mirando con la boca abierta. Me miré a mí mismo algo desilusionado, ella nunca reaccionó así conmigo. No es que realmente me importara, ya que con tener cerca a Scar era suficiente, pero me dejaba claro que Scar debía tener un grave problema de visión sin que se hubiera percatado en todo ese tiempo "Ella puede leer bien" pensé abandonando esa idea. Dejando la opción de que tal vez no veía de lejos, y de cerca era capaz de enfocar mejor.

No me incomodé por el abrazo entre ellos, ya había sido capaz de aceptar que la relación que tenían era irremplazable, y se debía sobre todo a que eran personas hechas del mismo molde. Se entendían incluso sino decían nada en voz alta, dudaba que alguna vez tuviera ese nivel de comprensión de Scar, sin embargo no lo necesitaba mientras ella fuera feliz. Tefael suspiró ante su respuesta, estaba claro que no la creía, y a decir verdad, yo tampoco. Pero tras una mirada de entendimiento entre nosotros, decidimos no presionarla, dejando pasar el hecho de que nos había mentido.

Cain se marchó algo malhumorado soltando palabras que me hicieron pensar -Lucas...- intentaba recordar, me sonaba realmente el nombre -¡Ah!¡Ese Lucas!- exclamé una vez caí en la cuenta de quién era. Ese chico era uno de los que solía llamar Silya en sueños, y Edahi siempre conseguía calmarla para que durmiera tranquilamente. Antes no sabía lo que hacía, pero tras volvernos a encontrar entendí que calmaba sus pesadillas y sus malos recuerdos. La desaparición de Ricca fue casi tan rápida como la de Cain, y en nada de tiempo ya se había metido en el cuarto de baño. Al ver la mirada de Scar asentí, sin embargo me sentía realmente incómodo. No por dejarlos a solas, sino porque no me sentía bien estando a solas con Ricca, no deseaba que nada como la vez anterior volvira a suceder... Scar no estaba bien como para pasar por ese malentendido que la haría llorar. Tras coger la ropa y la toalla golpeé suavemente la puerta del baño antes de entrar, por suerte ella seguía vestida -Te traigo las cosas para que te puedas duchar- le informé rápidamente para aclarar ese asunto antes que nada, no me apetecía que algo como la vez anterior volviera a suceder por no ser lo suficientemente claro.

La miré a los ojos algo feliz cuando preguntó por Silya -Es la segunda hija de Tefael, es mi mejor amiga- le comenté con una sonrisa que aunque de cortesía, un poco más sincera que las anteriores. Le debía todo a ella, hubiera podido dejarme morir en aquel acantilado pero no lo hizo, sin Silya, jamás habría sido capaz de conocer a Scar. Al parecer le interesaba bastante la vida de Tefael, ya que al descubrir que era la segunda me preguntó por los demás -Ah, Silya creo que es la segunda, no sé si tiene más de los que yo ya conozco. Tan solo sé de cuatro de sus hijos... aunque contando con que tiene unos 800 años, raro sería si no hubiera alguno más- a pesar de que lo dije en voz alta, era más para mí mismo. Al mismo tiempo me planteaba si Edahi se consideraba o no hijo de Tefael, era el hermano de Silya y de Emeriel, pero cuando el ángel lo veía lo llamaba primito... aquella familia era muy extraña, y eso que había excluido el hecho de que ahora Cain y Silya son hermanastros que salen juntos y que tienen un hermano en común que es Eider que es de ambos padres. La cabeza me empezaba a doler de pensar en ese árbol genealógico cuando las palabras de Ricca me sacaron de allí -820- repetí volviéndome más exacto que antes, sin embargo al ver su cara supe que era otro número el que me había pedido -Contando Eider son cuatro que conozca, pero Silya me habló de alguien que no estoy seguro de si es o no su hermano, y Emeriel es la mayor, tal vez ella sepa de alguno más... se llevan tantos años de diferencia que no se ven demasiado- respondí con una pequeña sonrisa intentado disminuir el ambiente tan tenso que sentía. Por suerte ella cambió de tema, aunque no precisamente a uno que me gustara, por lo que me forcé a sonreírle y entregarle las cosas -Vete duchando, hay mucho tiempo para hablar- comenté intentando finalizar la conversación que no sabía en realidad como responder, antes de marcharme recordé algo -Ten cuidado con acercarte demasiado a Tefael, él es muy amable, pero su nueva pareja es alguien a quien no deseas ver en cólera- No quería que le pasara nada malo, así que me sentí en la obligación de avisarla. Si se acercaba al menos era bajo su propia responsabilidad.

Tras dejar el baño sin ningún percance, me quedé en el cuarto de dormir mirando algunas cosas, no deseaba ser una molestia entre Scar y Tefael, así que me quedaría allí un rato y si veía que no acababan su tiempo juntos me iría a dar un paseo para darles un poco más de intimidad.


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107 Re: La guerra de los Mil Años el Vie Mayo 11, 2018 5:40 am

[Scar]
Isaro se lo pensó un segundo, parecía no querer ir a darle la toalla a Ricca, cosa que comprendía. Prefería que no se quedase a solas con ella, pero lo cierto era que prefería no ser interrumpida a los dos minutos cuando ella se cansase de estar allí dentro. Así no tenía excusa alguna, debía ducharse, perdiendo la posibilidad de oir cualquier cosa con el ruido del agua.
Respiré hondo, la presión de mi hermana había desaparecido, al menos en un rato no tendría miedo de que me preguntase algo. Hice un gesto para que Tefael se sentase a mi lado y apoyé la cabeza en su hombro. No quería ser egoista y tenía la sensación de que había ido a decirme algo, por eso los días anteriores no me visitaba.
-Pareces cansado -Le dije, sin moverme de la posición en la que estaba, no quería hablar sobre mi, no era una buen día y prefería que pasase lo más rápido posible. Lo miré de reojo al oir que se reía, haciendo que yo también sonriera un poco, y aún asi puse mala cara cuando me explicó porqué era -No necesitaba saber cuanto os restregais -Me quejé, totalmente de broma, volviendo a colocarme como estaba a lo que por supuesto se defendió diciendo que era yo la que le había preguntado. Sonreí de nuevo, volviendo a suspirar, si Crypthorn estaba tan activo como para hacer que Tefael admitiera estar cansado, debía ser realmente agotador. Cerré los ojos otra vez, escuchando lo que había ido a decirme.

[Ricca]
Estaba en el baño, sola, encerrada y sin ningún plan para ese rato. No pretendía marcharme de vuelta a casa hasta, por lo menos, ver que las cosas estaban bien. Me sobresalté más de lo debido al escuchar que alguien tocaba a la puerta, pero de igual forma fui a abrir. Isaro, con cara de circunstancias, me entregó una toalla y algo de ropa, todavía era pronto para dormir o quizás esperaban que me fuera antes de eso. Sin embargo, por más que la última vez que estuve allí con él mi plan era otro, esta vez había ido de forma totalmente pacífica.
-Eh... Isaro... estabais hablando de una chica antes... -Le dije, esperando algo más de información. No me sorprendió que Tefael tuviera otra hija, pero que Sessaibushi la tratase como algo preciado era extraño, y más aún querer alejarla de ese tal Lucas -¿La segunda? -Pregunté, curiosa. Me extrañaba que mi hermana, sin instinto maternal, hubiera tenido un hijo con Tefael si ya tenía dos de antes.
-Tan solo sé de cuatro de sus hijos... aunque contando con que tiene unos 800 años, raro sería si no hubiera alguno más -Miré a Isaro con los ojos como platos. ¿Había dicho cuatro hijos? ¿Cómo que cuatro hijos? ¿En que había estadopensando Annie para tener una relación con un hombre con tres hijos, tener el cuarto y leugo volver a quedarse embarazada de otra persona?
-¿Cuántos has dicho? -Pregunté, pensando que igual había oído mal y aunque Isaro me repitió la edad, no tardó en darse cuenta de que yo hablaba de otra cosa.
-Contando Eider son cuatro que conozca, pero Silya me habló de alguien que no estoy seguro de si es o no su hermano -¿Aún podía tener más? Y claro, él no lo sabía, pero seguro que Marie Anne sí debía saberlo. Me había quedado muy sorprendida por todo eso, no esperaba que mi hermana tuviera la cabeza tan centrada -Ten cuidado con acercarte demasiado a Tefael -Lo miré de nuevo -, él es muy amable, pero su nueva pareja es alguien a quien no deseas ver en cólera -No entendí por que me avisaba, lo último que queria era juntarme con alguien con tantas cargas, Eider era el más pequeño y fácilmente tendría seis años. Eso me hizo abrir mucho los ojos y abrir la puerta para preguntar a mi hermana. Estaba a solas con Tefael, Isaro sebía haberse alejado para no verlos así, realmente parecían una pareja cualquiera y seguía sin entender qué tenía Annie para atraerlos tanto. Me volví a meter al baño para ducharme e intentar poner en orden mis pensamientos.


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108 Re: La guerra de los Mil Años el Vie Mayo 11, 2018 6:20 am

Tefael

Me senté donde me indicó, y la rodeé con el brazo más cercano para poder acariciarle la cabeza que reposaba sobre mi hombro. Sabía que no quería hablar de ella misma, por lo que no dudé en intentar animarle el día con cualquier cosa que dijera. Y no me faltaron oportunidades, me reí suavemente ante su comentario -Antes éramos versátiles, ahora está tan de ese modo que me volvió pasivo... estoy agotado- aunque no mentí, no era realmente cierto que eso era lo único que me dejaba cansado. La preocupación de que su lado oscuro estuviera creciendo me impedía dormir lo que quedaba de noche, si es que realmente acabábamos de noche. Su respuesta acusadora me hizo sonreír -Fuiste tú la que dijiste que estaba cansado, yo solo te conté el motivo- quise devolverle una sonrisa picaresca, pero me contuve sabiendo que era mejor dejarlo para cuando estuviera más animada.

En el momento en el que Scar cerró los ojos, supe que era su forma de escuchar atentamente lo que tenía que decir -Cryp, Eider y yo nos vamos a ir- empecé soltando lo importante para no andarme por las ramas -Crypthorn está volviendo a enloquecer con tanta oscuridad, y no puedo permitirme que se autodestruya- le expliqué el porqué de nuestra marcha -Que esté tan activo es una de las cosas que me preocupa...- no dije la razón de mi preocupación, pues estaba directamente relacionada con su oscuridad -Me llevo a Eider porque ayuda mucho a calmar su mente y a centrarse en lo importante- miré un momento hacia el baño al sentir que alguien me miraba desde allí, pero para cuando me giré ya no había nadie. -Pero incluso si me voy de aquí, sabes que puedes contar conmigo para lo que sea, incluso si solo es para mirar el cielo juntos o contar semillas de sandía... puedes llamarme a la hora que quieras, acudiré- podía parecer más unas palabras de novios, pero en realidad era algo distinto. Era amistad, de esas en las que puedes confiar en el otro incluso para hablar de temas aburridos, vergonzosos, picantes o tabús. Después de que los minutos pasaron me acerqué a su oreja -Deberías decirle que venga, el pobre se fue a la habitación para no molestar- le susurré para que Isaro no lo oyera, quería que fuera ella quién le pidiera que viniera, ya que no es tan agradable que te lo diga su ex, a que te lo diga la persona a la que quieres.


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109 Re: La guerra de los Mil Años el Vie Mayo 11, 2018 7:02 am

[Scar]
Me desilusionó un poco saber que Tefael iba a marcharse. Entendía los motivos, lo ocurrido había hecho que en el pueblo se respirase un ambiente desagradable que incluso a mi me ponía los pelos de punta las pocas veces que salía. La tristeza y el miedo paseaban por las calles donde antes estaban jugando los niños. Tan solo Cecilia y Eva mantenían el ánimo, eran las únicas a las que se les oía reir de vez en cuando. Asentí un poco cuando me explicó por qué Eider los acompañaría, realmente era Wendy la que más cariño le había tomado, pero comprendería fácilmente que era por ayudar a Crypthorn a mejorar.
-Sabes que no lo haré salvo que sea importante -Le dije cuando me ofreció el llamarlo siempre que quisiera, aún si era para cosas estúpidas. Iba a añadir una broma, pero ¿para qué? Él sabía que no estaba de humor, sabía que si decía algo iba a ser forzado y sin duda se sentiría mal por ello. Igual que si yo lo llamaba por una estúpidez, él estaba cuidado de su pareja y el pequeño hijo adoptivo, ¿quién era yo para pedirle que diera una vuelta conmigo? Eso sería realmente egoista.
-Deberías decirle que venga, el pobre se fue a la habitación para no molestar -Lo miré un momento, hablaba de Isaro, Ricca no habría dudado en entrar a molestar si se le presentaba la oportunidad. Igualmente, me sorprendía que se hubiera escondido en la habitación, no tanto por que era su casa también, sino por que podía oirlo bien incluso desde allí.
-¿Isaro? -Pregunté al aire sin alzar mucho la voz -¿Ocurre algo? -No me había dado cuenta de cuánto tiempo llevaba en la habitación, no quería que se sintiera una molestia porque para mi no lo era.


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110 Re: La guerra de los Mil Años el Sáb Mayo 12, 2018 11:58 am

Isaro

Permanecí en la habitación por un tiempo, era cierto que los oía, pero no creí que ese fuera un problema. Consideraba que lo que les podría resultar incómodo era mi presencia en la habitación, no que escuchara la conversación... después de todo si fuera algo que no quisieran que supiera no lo dirían cerca de mí, ya saben de mi buena audición. Ante la llamada de Scar no dudé en salir, seguían en la misma postura que antes, aunque ni siquiera me importó, tenía la confianza de ocupar una parte del amor de mi novia -No ocurre nada, aproveché que Ricca se estaba duchando para preparar el cuarto- ya que iban a dormir juntas cambié las sábanas, ordené la ropa por si ella tenía algo que guardar y quité los objetos más frágiles para que no se rompieran por algún descuido -Le puse uno de tus pijamas en la cama ¿Te parece bien?- aunque Ricca era un poco más alta que Scar no había mucha diferencia en ese aspecto. En un principio pensé en ponerle un pijama mío que le sería más ancho y cómodo, pero alejé esa idea al suponer que no sería bien recibida.

Tras informarla de ello me acerqué a ambos -¿Queréis que prepare algún dulce?- ya iba siendo la hora de la merienda, y debido a que los ánimos no parecían ir en aumento, solo se me ocurría eso para conseguir una pequeña sonrisa por parte de Scar.


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111 Re: La guerra de los Mil Años el Dom Mayo 13, 2018 6:35 am

[Scar]
Isaro apenas tardó un par de segundos en salir de la habitación, claramente podía oirlos, era obvio que Tefael tenía razón y no quería molestar. Se buscó una escusa rápida, y aunque probablemente era cierto que había estado preparando la habitación para quién sabe qué, me parecía que lo había utilizado más como una razón para estar escondido.
-¿Hay gelatina? -Le pregunté, dudando de si nos habíamos comido todas las que había preparado. Realmente no me apetecía aún comer nada, pero sabía que si le decía que no, empezaría de nuevo a preocuparse por mi. Le sonreí un poco cuando respondió, tampoco quería hacer que se pasase la tarde cuidando de mi, estaba mejor y no estaba sola, podía tomarse un tiempo para si mismo, pero eso lo hablaría con él más tarde.
-¿Cain lo sabe? -Dije, volviendo mi atención a Tefael, moviendo un poco las alas para recolocarme bien. Me preocupaba un poco como iba a tomárselo, pero no sabía si era buena idea contárselo o no.


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112 Re: La guerra de los Mil Años el Dom Mayo 13, 2018 2:08 pm

Tefael

El regreso de Isaro no pareció forzado, y con una sonrisa asintió a la pregunta de Scar -Iré a por ellas- para la buena o la mala suerte de Scar, todavía quedaban... aunque estaba seguro de que incluso si no hubiera, Isaro se pondría enseguida a prepararlas para ella. A pesar de que me daba un poco de lástima que tuviera que comer forzadamente por no preocupar al pequeño tigre, me pareció el mejor de los resultados. La inocencia y la bondad de Isaro hacían que Scar no quisiera causar más problemas a su pareja y por tanto comería más que si su pareja fuera cualquier otra.

Tras su marcha a la cocina, una pregunta fue dirigida hacia mí, la cual me hizo suspirar -No, no lo sabe- admití sin dar rodeos -Mañana nos iremos, así que entre esta tarde y mañana antes de partir le avisaremos... pero no pienso decirle la causa de nuestra partida, y espero que tu tampoco lo hagas- confiaba en ella, por eso le contaba la verdad. Sin embargo, Cain no debía saberlo, no solo lo preocuparía de más, sino que dado su temperamento podría hacer alguna locura digna de su padre. -Prometo que cuando Cryp mejore volveremos, además, él quiere ver el árbol de Lear en flor- le comenté. Para la primavera estaríamos de vuelta, pues por lo que me había enterado, tras tantos años desde su fallecimiento, nunca había visitado la tumba de Lear en primavera cuando más hermosa era. Aquella era mi forma de asegurarle a Scar, que nuestro viaje no duraría más que unos meses y no tendría que esperar tanto para verme de nuevo... o al menos eso creí en aquel momento.


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113 Re: La guerra de los Mil Años el Dom Mayo 13, 2018 2:38 pm

[Scar]
Tal como yo suponía, Cain no estaba al tanto de que iban a irse. No estaba en contra de escoderselo, el poco rato que había estado en casa, me había dado la impresión que había algo que no dejaba de molestarle. Seguramente era la presencia de la persona que había mencionado, Lucas, que debía molestarle más que otra cosa. Sonreí un poco al escuchar como Tefael me avisaba de que volverían para ver las flores en el árbol de Learty. Sabía que él realmente quería cumplir lo que me había prometido, pero también era cosnciente de que para eso tendría que forzar un poco a Crypthorn a mejorar y, aún con todo, me animó saber que para cuando volviese me encontraría mejor.
-Más vale que me traigas algo -Dije, como advertencia  y luego lo miré y gesticulé -"Tráele algo" -Y señalé en dirección a la cocina, esperando que entendiera a qué me refería. No quería que le trajese cualquier cosa, tenía que ser lo mejor, cualquier cosa que hiciera que Isaro sonriese. Me levanté un poco para susurrarle al oido lo que se me había ocurrido, todo lo bajo que pude para que no me escuchasen sus felinos oidos de demonio. Algún traje tradicional del lugar del que había pasado tan buenos momentos con Silya, asi podría tener siempre sus buenos recuerdos presentes. Preferiría llevarlo hasta allí, pero no me encontraba con fuerzas, ánimos ni esperanzas de ser capaz de acompañarle hasta allí y sabía que si me quedaba él no querría marcharse. Después el di un pequeó beso en la mejilla y me levanté, justo cuando Isaro salía de la cocina. Le sonreí un poco, me sentía algo más animada al pensar en cuanto sonreiría si Tefael encontraba lo que le había pedido. Tomé la energía que había cosneguido y coloqué bien las alas para andar.
-¿Quieres que demos una vuelta? -Le pregunté, queriendo aprovechar para acompañar a Tefael un poco del trayecto y así que Isaro pasase algo de rato fuera de la casa.


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114 Re: La guerra de los Mil Años el Lun Mayo 21, 2018 3:29 pm

Tefael

Su advertencia y sus gestos me hicieron reírme en voz alta -Lo prometo, te traeré algo- le respondí señalando hacia la cocina para que supiera que a Isaro también. Las ideas de Scar me gustaron, además aunque durante todo el tiempo que llevaba en el pueblo entre todos le compraron algunas ropas, no tenía demasiadas y de ellas ninguna era arreglada "Le buscaré varios conjuntos para informal y formal" No estaba seguro de cuando se podría poner los arreglados, pero si surgía algún evento al menos tendría algo elegante con lo que presentarse. Pensando de ese modo decidí de paso comprarle a Scar también algún conjunto de ropa. Y ya que estaba comprando aprovecharía para mirar si compraba algún libro extranjero interesante o cualquier cosa que se antojara regalar. Si iba a comprar... sería a lo grande "Tendré que preguntar a los demás también que es lo que quieren que les traiga" dinero no me faltaba, por lo que ni siquiera pasó por mi cabeza ser tan parcial y dar solo a los que me lo pedían.

-¿Qué es el pago por adelantado de malcriaros?¿O el agradecimiento por hacerlo?- le pregunté a Scar cuando me dio un beso en la mejilla, se la veía más feliz que antes, así que sentí que podía bromear un poco más con ella antes de marcharme finalmente. Por suerte Isaro volvió con las gelatinas, que había decorado sorprendentemente, si fuera al infierno tenía la seguridad de que sería halagado por su gran habilidad tanto culinaria como estética -Aquí tenéis- dijo repartiendo dos de los cuatro platos. Lo más probable era que el cuarto fuera para Ricca, aunque sino seguro que ocho estaba dispuesto a sacrificarse por el equipo y comérselo. -Sí, me parece bien- admitió Isaro que aunque tranquilo poco a poco parecía volver a su antiguo yo "¿Estará dejando la Nébeda?" me pregunté con casi al cien por cien de seguridad de que era eso -Pero te tendrás que abrigar- su forma dulce de decírselo a Scar hacía imposible negarse a ello, era lo mejor que podía pasar, ya que con una chica tan obstinada no servía ser firme y cabezón.

Mientras nos terminábamos las gelatinas Ricca salió del baño, y en poco tiempo fue informada tanto de la merienda como del paseo que daríamos en breve. Se veía la preocupación que tenía por Scar, ya que no tardó en apuntarse "Tan orgullosa y cabezota como su hermana, pero en realidad es amable" en eso realmente se parecían. Scar me había hablado bastante de ella durante el tiempo divertido que pasamos hacía ya tantos meses, siempre me había parecido que Scar tenía complejo de inferioridad hacia su hermana, y esperaba que tanto el apoyo de Ricca como el de Isaro le hicieran ver que ella no era peor que su hermana en nada. Más bien, era mejor. Aunque eso lo decía por simple favoritismo ya que en realidad a penas la conocía.


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115 Re: La guerra de los Mil Años el Mar Mayo 22, 2018 12:25 pm

[Scar]
La razón oficial del beso fue que tal solo era un pago por adelantado de todo lo que iba a traerme para compensar haberme ignorado los dos o tres días anteriores. Le dirigí una pequeña sonrisa, era tan solo una broma para relajar el ambiente, que mejoró considerablemente con la llegada de las gelatinas. Me obligué a comerme una, más por falta de apetito que otra cosa, pero no podía negar que le quedaban deliciosas.
Isaro aceptó dar una vuelta, incluso me parecía que sus ojos brillaban un poco más cuando me escuchó proponérselo, pero me impuso su propia condición. Quería quejarme, abrigarme era tonto, no hacía tanto frío, pero me aguanté.
-Esta bien -Me levanté -, pero solo por que me lo pides tú -Aclaré, yendo a la habitación a ponerme las treinta capas que Isaro aceptaría como ir "abrigada". Al salir, me encontré que Ricca, comiendose la gelatina restante, se quedaba mirandome.
-¿Vais a salir? -Antes de que pusiera asentir, dejó el vaso sobre la mesa y se limpió conuna servilleta -Esperadme, quiero ir -Saltó a Ocho y fue directa a la habitación. Mi perro levantó las orejas en cuanto me vio vestida y, conforma me acercaba a la puerta, más movía la cola.
-Venga, pequeño glotón -Le invité con cariño, haciendo que se levantase y comenzara a trotar alrededor de Isaro y mio, luego lamiendo la mano de Tefael y volviendo a Isaro, para ponerse de patas sobre él y moverle la cola. Ricca no tardó, asi que abrí la puerta, notando una flecha perruna salir a toda velocidad a oler todo alrededor. El paseo no fue mucho, tan solo era para acompañar a Tefael en parte de su camino. Aún antes de llegar, en el borde del bosque, nos encontramos frente con frente a Crypthorn, que parecía algo molesto.
-Te has escapado, queria..desayunar -Había sido muy sutil, pero el espacio que había dejado entre las ultimas dos palabras me hizo pensar que Tefael había sido llevado a la boca del lobo, nunca mejor dicho.


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116 Re: La guerra de los Mil Años el Mar Mayo 22, 2018 4:52 pm

Tefael

El camino fue agradable, estuve conversando con todos hasta que Ricca se quedó un momento atrás y nosotros seguimos caminando. No era mucha sorpresa para mí que Cryp hubiera venido a buscarme después de despertarse de la última ronda. Su cara molesta era muy linda, dándome ganas de besarlo, cosa que me ahorré ya que no quería que se calentara demasiado allí mismo -Ya pasó hace mucho la hora de desayunar, tal vez debería ser la merienda o un postre tardío- le respondí intentando orientar el horario de su cabeza. Al mirar de reojo, supe que Scar lo había comprendido a la primera el comentario de Cryp, pero Isaro parecía no tener ninguna expresión extraña, lo que me llevó a tres respuestas: Que la hierba nébeda seguía haciendo efecto y por eso seguía tan tranquilo, que en realidad no había captado el doble sentido de sus palabras, o que en realidad lo veía tan normal que no sentía que debiera hacer un rostro ruborizado o de complicidad... esperaba que fuera o mi primera o mi tercera suposición, ya que si era la segunda Scar tendría problemas para hacerle ver lo que quería.

Creí que le había dejado claro a Cryp que lo había comprendido, pero su comentario gruñón de que quería desayunarme a mí no fue demasiado sutil. Miré a Scar un momento para darle una mirada de "¿No te lo dije ya?" solía ser muy exagerado, por lo que en ocasiones las personas no se tomaban mis palabras muy enserio. Tras unos segundos cogí la mano de Cryp y entrelacé mis dedos -Entonces vayamos a desayunar- respondí sonriente. No tardé mucho en despedirme de los chicos para llevarme a mi pareja a la cabaña. -Bueno, ya estamos solos... ¿Preparamos ese desayuno?- le pregunté acercándome a él y dándole un beso en los labios que esperaba mejorara lo suficiente su humor como para comenzar con aquello por lo que había ido a buscarme.


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117 Re: La guerra de los Mil Años el Vie Mayo 25, 2018 7:46 am

[Scar]
Me preocupó un poco ver el estado de Cryp cuando nos lo cruzamos en el camino. Tenía el pelo despeinado, las pupilas ligeramente dilatadas y parecía cansado. Fingí no darme cuenta del segundo sentido de su frase, igual que Isaro, quien tampoco le dio importancia. Al volver a mirarlo, los ojos lobunos de Crypthorn se clavaban en los mios de forma agresiva. Me alejé un paso de Tefael, estaba casi tocándolo y seguro que eso le había molestado. Le mantuve como pude esa feroz amenaza hasta que las palabras del ángel lo sacaron de su mundo y se volvió a mirarlo con un gruñido.
-Pretendía desayunarte a ti [/b]-Era evidente que la oscuridad causaba estragos ya en su mente, haciendolo agresivo, mordaz, desagradable y posesivo. Se me erizó el pelo de la nuca cuando volvió a mirarme fijamente y sentí como si una piedra de hielo bajase por mi garganta. No duró mucho pues enseguida se perdieron de vista.
-¿Ese quién era? [/b][/color]-Preguntó Ricca, moviendo las alas inquieta. Estaba segura de que a ella también la había mirado con desprecio. Le expliqué quién era, el padre de Cain y pareja de Tefael. Sus ojos se abrieron conforme se lo decía pero no quise prestarle mucha atención, la sensación de inseguridad por estar en el exterior había vuelto y quería regresar a casa.
-¿Podemos volver? Estoy algo cansada -Era mentira, pero esperaba evitar cualquier tipo de pregunta de esa forma, solo sentarme en el sofá y alejarme de ahí.


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118 Re: La guerra de los Mil Años el Sáb Mayo 26, 2018 2:58 pm

Edahi

Durante esos días los ánimos del pueblo empezaron a calmarse, algunos resignados a sus pérdidas, otros decidiendo marcharse y los demás recordando que vivíamos en un periodo de guerra, donde las fechorías eran algo habitual. Para mi desgracia, una de esas personas que habían sido afectadas por ello, era la persona a la que amaba. "Wendy, hoy parece todo un poco ajetreado, tal vez tengamos visitantes en el pueblo" ahora ella tenía mejor audición que yo, por lo que mi comentario era para que Wendy me dijera si realmente mi suposición era correcta. Aunque ya vivíamos juntos seguíamos teniendo una relación muy inocente, incluso cuando la besaba seguía sonrojándose. Eso hacía que mi interior se debatiera entre querer que se acostumbrara a mis muestras de afecto y no querer que dejara de sonrojarse por ellas.

Aunque la situación era así, no me sentía impaciente por avanzar la relación. Deseaba ir a su ritmo y sin presionarla nunca, quería hacerla feliz incluso si eso significaba no poderla tocar tanto como quería. Además de ese insignificante problema tenía algunos más serios que no me había atrevido a comentar ni a mi sombra. Y esos eran mis recuerdos borrados. Desde que Wendy despertó su sangre demoníaca había algunos momentos de mi mente que estaban borrados por completo. Con el paso de los días había averiguado cosas más inquietantes, como era el que solo me pasaba cuando me cruzaba con Tefael, en especial si estábamos solos. Al principio solo era una suposición, pero al ver sus recuerdos podía ver que realmente habíamos hablado y sin embargo incluso en su mente no podía escuchar lo que era. Al igual que no podía escucharlo ni leer mis propios labios desde la vista de Tefael, si me fijé en que mis ojos cambiaban a marrón y mi personalidad parecía cambiar. Tefael parecía saber sobre esa otra persona, pero incluso su mente era ilegible cuando preguntaba... todos mis caminos estaban cerrados por el momento, y solo podía esperar que quién fuera que era capaz de hacer eso con mi mente, no pusiera en peligro a mis seres queridos.

Me acerqué a Wendy hasta abrazarla por la espalda cuando no miraba, no se sorprendería ya que eracapaz de oírme caminar hacia ella "Silya, Cain, Eider y un desconocido parece que están viniendo hacia aquí" le comenté, sus mentes eran demasiado ruidosas y debido al invierno la temperatura corporal tenía mucha diferencia con el exterior, así que mi capacidad para detectarlos era mucho mayor. Efectivamente a los pocos minutos llegaron a casa y en cuanto abrí la puerta Eider saltó sobre Wendy para abrazarla -¡Tita Wendy! ¿Puedo quedarme hoy a dormir?- Aunque lo preguntaba inocentemente él solo ya había establecido un día con Wendy y uno con Tefael, por lo que en realidad la pregunta sobraba. -Pasad- les dije a los demás encontrándome con una cara que aunque había visto en muchísimas ocasiones jamás creí que vería en persona -¿Lucas?- pregunté sorprendido, a lo que él simplemente sonrió -Parece que soy más famoso de lo que imaginaba- comentó risueño, tenía un humor bromista muy similar a alguien, aunque en ese momento no caí en quién.


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119 Re: La guerra de los Mil Años el Sáb Mayo 26, 2018 3:53 pm

[Cain]
No me costó encontrar a Silya, la gente comentaba rápidamente sobre el ángel guapo que la acompañaba. Ignorando las bromitas de un par de vecinos sobre que había encontrado a alguien menos demoníaco que yo. Subí a Eider a mis hombros para que pudiera buscar a más distancia que yo y con su buena vista, los encontró en un instante. Los acompañé durante una casa antes de que me dijeran que la siguiente casa era la de Wendy. Eider estaba emocionado por verla, así que pese a que me incomodaba un poco la presencia de Lucas, los decidí acompañar, pues de todas formas pretendía ir.
El pequeño entró corriendo para saltar a los brazos de Wendy, que se agachó enseguida para hablar con él, dándole permiso para quedarse, asegurandole tendría siempre su habitación. Mientras tanto, Edahi, que ya estaba viviendo allí de forma estable, reconoció rápidamente a Lucas, seguramente por cosas que Silya le hubiera contado.
-¿Quereís tomar algo? -Preguntó Wendy con una enorme sonrisa, incorporándose para estar a la misma altura que el resto. Ofreció una infusión y algunas otras cosas que tenía, como zumo de manzana o menta. Me alegraba ver que lo ocurrido no había afectado a su forma de ser, pese a que era más seguro que todo se debiera a la presencia de su pareja.

[Ricca]
Preferí ahorrarme los comentarios sobre lo ocurrido, pero seguí dándole vueltas una parte del camino. Al llegar, mientras Annie iba al baño, me ofrecí para ir a buscar el pijama y cambiarme más tarde. Él me avisó de donde estaba, por lo que fui a la habitación, pero no llegué a encontrarlo. Un pequeño ruido me llamó la atención, había pisado un trozo de... ¿cerámica? Al agacharme, encontré un pequeño jarrón debajo de la cama, tumbado. Lo cogí como pude y me levanté, quizás se les había caído, pues parecía roto, y no se habían dado cuenta.
-Oye, este jarrón estaba roto debajo de la cama -Dije, mientras salía. Los ojos de Annie, que ya había vuelto, se abrieron, miraron a Isaro y a mi. ¿Qué ocurría? Se levantó del sofá y se acercó, quitándomelo de la mano y metiendose a la habitación.
-S-solo estoy arreglán-ndolo -Dijo, apresuradamente mientras buscaba una bolsa bajo la cama y lo metía dentro -No deberias rebuscar en mi casa -Dijo, claramente molesta, pero seguí sin comprender qué le ocurría. ¿Era un secreto? Ups...



Última edición por Adamaris el Miér Mayo 30, 2018 5:11 am, editado 1 vez


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120 Re: La guerra de los Mil Años el Mar Mayo 29, 2018 6:24 pm

Silya

El aspecto de Wendy no hacía más que mejorar a medida que pasaba el tiempo. No era solo que parecía feliz y tranquila, sino que su aura reflejaba fuerza e incluso si no lo quería admitir su cuerpo había cambiado ligeramente. La notaba más elegante y delicada, sin perder el toque salvaje que había ganado desde que su sangre demoníaca dominó su cuerpo. Eider no tardó en pedir el zumo de manzana ya que el de menta le hacía estornudar mucho cuando lo olía, y eso que le gustaba al pobre -Yo estoy bien con té- admití aceptando la oferta de tomarnos algo allí y pasar el rato charlando -¿Sigue siendo con miel?- me preguntó Lucas con su radiante sonrisa -Evidentemente- le respondí devolviéndole la sonrisa, durante ese tiempo nos habíamos puesto bastante al día de lo que ocurría en nuestras vidas, pero no de las cosas más básicas. Aunque justamente eso no creí que hubiera duda, Isaro y Edahi ya sabían de ello, y lo más probable es que los demás de vérmelo tomar así lo recordarían, ya que mucha gente prefiere añadirle limón y no miel -No sé, tal ve dejó de gustarte. Después de todo cuando te conocí odiabas el té- su respuesta con esa cara medio en serio medio en broma, me hicieron reír ligeramente -Acabó gustándome porque los tres no parabais de dármelo de beber... al final me acostumbré- desde el principio solía tolerar cualquier tipo de comida, sin embargo en realidad era más exigente para las bebidas.


Lucas decidió tomar otra infusión igual que yo, y como Cain era el único que todavía no había hablado Edahi fue yéndose a la cocina -Traeré galletas también- avisó siendo más para Eider que para cualquier otro -Él es mi hermano, al que confundiste con Cain- le comenté sin ocultarlo mientras todos nos íbamos acomodando en el salón. Giré un momento la cabeza para mirar a Cain y regalarle una gran sonrisa, no solo estaba radiantemente feliz por tener de vueltas a Lucas, también lo estaba por que ambos parecían llevarse bastante bien -Iré a ayudar a Edahi a traer todo- dije antes de levantarme e ir a la cocina esperando que así pudieran hablar un poco más sin que yo interfiriera entre ellos.



Isaro

Mientras Ricca se cambiaba y Scar se estaba en el baño, aproveché el tiempo para limpiar el salón y la cocina. Esa noche por suerte ya teníamos algo de comida hecha por lo que no tendría que ponerme a cocinar. Estaba bastante cansado, más mentalmente que físicamente, pero de igual modo, cansado. Miré el sofá donde dormiría, seguía siendo muy cómodo, sin embargo tenía seguro que sin la presencia de Scar, me sería difícil conciliar el sueño cuando fuera el momento. Estaba barriendo un poco cuando Ricca y Scar se pusieron a hablar "¿Un jarrón debajo de la cama?" si eso ya era extraño debido a que no teníamos jarrones, el que estuviera roto lo aclaraba todo "El jarrón que restauré" pensé levantando la mirada de lo que barría y encontrándome con los trozos rotos de aquel jarrón que tanto me gustaba. La huida de Scar con el objeto en cuestión no hizo que mi ojos dejaran de observarla.

Dejé lo que estaba haciendo para acercarme hacia la habitación donde podía escuchar claramente como mi avergonzada novia aseguraba estar únicamente arreglándolo -Pues a mí me parece un gran trabajo- respondí desde la puerta con una mirada llena de amor y de gratitud. En aquel momento por no preocuparla o hacerla sentir mal decidí simplemente tirarlo para que así no sufriera cada vez que lo viera destrozado, ahogando de ese modo mis ganas de quedármelo, ya que aunque ya era inservible seguía siendo el primer y el mayor aporte que hice a aquella casa, y también fue el primer regalo que Scar me hizo. En mi interior había sufrido al tener que tratarlo como basura, pero ese día ese peso se fue de mis hombros -Tengo una persona fantástica a mi lado que se preocupa por lo que me pasa- comenté sonriendo más cálidamente que cualquier vez antes desde lo ocurrido. Tal vez no era esa sonrisa animada, pero al menos era sincera. No iba a mirar debajo de la cama, ya que lo había vuelto a esconder, algún motivo tendría -Ven aquí- le pedí estirando mis brazos y rodeándola con ellos cuando estuvo lo suficientemente cerca -Eres tan adorable y atenta- la halagué una vez no pudo negarlo entre mis brazos -Lo más tierno que se puede encontrar- Sabía que estaba avergonzada por haber sido pillada ocultándome algo. Ya habíamos dicho que no nos ocultaríamos cosas, pero no me importó hacer una excepción por aquello, por eso tampoco quería que ella se sintiera mal. Tras un beso en la frente, la solté -Estaré esperando con ansias poder verlo de nuevo- añadí sintiendo que lo más probable es que aunque no se pudiera llenar con agua, al menos quedaría de nuevo en su forma original.


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121 Re: La guerra de los Mil Años el Miér Mayo 30, 2018 6:16 am

[Cain]
Wendy se fue tan animada como siempre a preparar lo que le habíamos pedido, ella ya sabía lo que iba a tomar yo, por eso no esperó a que diijera nada. La conversación entre Silya y Lucas parecía de un tema bastante viejo, asi que no podía comentar nada y Edahi huyó como una comadreja a la cocina a por "galletas". Me senté a un lado del sofá, junto a Silya, que no solo me miró sinó que parecía que estaba teniendo el mejor día de su vida, lo que rápidamente suavizó mi humor, que realmente no era tan malo.
-Pero déjanos alguna galleta -Le dije de broma cuando se levantó para ayudar con las cosas. No era que Silya comiera demasiado, pero era divertido molestarla, no necesitaba excusas para eso. Y me quedé a solas con Lucas -¿Te quedarás en casa a dormir? -Le pregunté, pues si habían hablado de eso no me había enterado y seguro que Silya estaría totalmente encantada de poder hablar hasta la madrugada con él de cosas que yo ni entendía.

[Scar]
Temía que cuando Isaro descubriera que  había escondido su jarrón quisiera tirarlo, pero cuando se asomó parecía algo más tranquilo, seguramente no había querido tirarlo pero en ese momento no apreciaba suficiente el objeto como para mantenerlo con él. Me mantuve atenta a lo que decía, sin saber qué hacer, asi que me alegró que no estuviera molesto. Me acerqué, tal como me pidió, ignorando que Ricca miraba para otro lado, como dejandonos privacidad. Lo abracé, escondiendome un poco, sintiendome un poco mejor, pero sintiendo que no era cierto lo que decía, pero igualmente avergonzada por que fuera tan directo.
-N-no voy demasiado rápido -Murmuré, intentando excusarme, no iba a estar arreglado pronto y ni siquiera sabía si tenía todas las piezas.
-¿No puedes simplemente reconstruirlo? -Miré a Ricca de reojo,  y luego a Isaro antes de negar con la cabeza. Por supuesto ella no sabía que yo en ese momento era completamente incapaz de usar mi magia.
-Yo... no puedo usar mis poderes... ninguno -Prefería evitar preguntas de ese tema y por suerte ella debió comprenderlo, pues se calló lo que fuera que quería decir y se ofreció a ayudarme. Acepté con un hilo de voz y abracé a Isaro, sin saber qué más decir.


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122 Re: La guerra de los Mil Años el Jue Mayo 31, 2018 6:59 pm

Lucas

Aunque no me sorprendió su pregunta, sí lo hizo el descubrir que no estaba a la defensiva conmigo en el grado en el que creí "Lo más probable es que cuando lo conocí no eran las mejores condiciones" el cielo no era un lugar para los demonios normales, así que nunca me tomé a mal su malhumor y sus amenazas constantes a todo lo que se moviera a su alrededor que no fuera Siliel. -No lo sé- admití sin molestarme por su franqueza -Eso dependerá de ti- no era por meterle presión; la elección la tenía él y Siliel, yo no podía opinar -Si fuera yo en tu situación no me dejaría entrar- Ya que ambos éramos bastante sinceros no creí que fuera necesario ocultar lo que ya estaba dicho. Quería a Siliel, desde hacía muchas décadas, y él no me resultaba un impedimento para intentar volver a conquistarla. Tan solo mi respeto hacia su elección por Cain me hacían actuar más razonablemente, y si en cualquier momento veía que él no la merecía o no la trataba como a una dama, la moderación y la prudencia se irían por la ventana.

Ya había comenzado el invierno, así que la temperatura por las noches descendería bastante como para dormir a la intemperie. Sin embargo, había tenido junto a mis compañeros noches peores en las que no había nada más que el fuego que Siliel pudiera crear con su magia para mantenernos calientes en una ventisca en los países del norte. Había empezado a recordar toda la misión cuando escuché que ya se estaban acercando -¿Hay alguna cueva por la zona?- pregunté rápidamente bajando el tono para que ella no nos escuchara. No quería que se preocupara por mí, mientras tuviera un sitio cubierto podría apañármelas. De todos modos mi meta de reconquistarla no disminuiría, es más el no acompañarlos a su casa era porque no quería estar en un lugar con la pareja que intentaba separar, ya que en realidad poniéndome en el lugar de Cain, tendría la suficiente confianza en Siliel como para sentirme seguro de que no cambiaría sus sentimientos prontamente. -Traje las galletas- habló con una cálida sonrisa poniendo el plato en el centro mientras Edahi nos repartía algunas bebidas. -Parecen faltar muchas ¿Ya te las comistes?- le pregunté bromeando causando que hiciera una cara de falsa molestia -Solo cogí un par- argumentó ella causando que me riera, tan solo había sido una broma, nunca pensé realmente fuera tan glotona.



Isaro

Su murmullo tartamudeante me resultó muy lindo, la notaba avergonzada, y ese era un sentimiento mejor que cualquiera de los que tenía antes de tristeza, arrepentimiento, odio consigo misma y pesadillas... avergonzada parecía olvidar sus problemas -No me importa el tiempo- admití con un tono cariñoso, incluso si no se arreglaba, el mero hecho de que lo intentara ya era suficiente para calentar mi corazón. La estreché más fuerte entre mis brazos cuando respondió a la pregunta de su hermana -Ya sabes que los poderes nunca fueron lo que hizo que me enamorara de ti- le susurré en el oído esperando poder calmar sus inseguridades -Con o sin poderes sigues siendo Scar- le aseguré, había querido decirle "La persona a la que amo" en vez de Scar, pero sabía por comentarios de otros que ser demasiado meloso en presencia de otras personas podían incomodarlas.

Cuando se relajó un poco, le acaricié la cabeza y dejé que se separara de mis brazos. Parecía más decidida a terminar el jarrón que antes, y junto a Ricca se pusieron manos a la obra. Ese tiempo lo aproveché para descansar un poco y revisar la cantidad de Nébeda que me quedaba, con las nieves pronto de quemarían del frío, así que antes de ello debía recoger la que creyera necesaria. Había algunas zonas en las que los árboles las protegían de la nieve, sin embargo no eran muchos lugares, y si ya recurría a esos sitios en poco se agotarían.


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123 Re: La guerra de los Mil Años el Vie Jun 01, 2018 1:18 pm

[Cain]
Me daba la impresión de que Lucas se sorprendió por que le pregunté si dormiría en nuestra casa. Por una parte lo entendía, había declarado muy abiertamente ser mi rival, pero por otro lado seguía siendo una persona a la que Silya quería mucho, y la felicidad de ella estaba por encima de lo demás. Por ello, simplemente me encogí de hombros cuando admitió que él no se dejaría entrar en mi situación. Iba a decir algo, pero la aparición de Silya me mantuvo en silencio, escuchando el susurro de Lucas, que quería saber dónde había una cueva, seguramente para dormir. El tema de las galletas volvió a salir y me mantuve al margen, dejando que la molestase un poco, viendolo reirse tan tranquilo.
-Por cierto, Lucas pretende dormir en una cueva cercana, ¿querrás que lo encuentre? -Le dije a Silya, sabiendo de sobra que por más que dijera lo contrario o accediera a que no durmiera con nosotros, jamás le permitiría dormir en una cueva. Escuchaba a Wendy hablar con Edahi para saber qué té prefería él mientras el agua se calentaba, pero no les presté demasiada atención.


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124 Re: La guerra de los Mil Años el Lun Jun 04, 2018 12:47 pm

Silya

Las palabras de Cain me sorprendieron, aunque en seguida sonreí, Lucas y yo nos habíamos acostumbrado a dormir a la intemperie, incluso cuando conocí a Cain seguía prefiriendo una noche en el bosque que en un hostal. Sin embargo ya empezaba a refrescar, y si usaba magia toda la noche acabaría agotado y no descansaría bien -Bueno, ya que sois amigos, lo normal sería que se quedara en casa mientras está en el pueblo- le contesté a mi demonio antes de mirar a mi amigo ángel -¿No es así?- le pregunté a Lucas causando que éste se riera. No sabía si era de mí o conmigo pero igualmente lo miré feliz -Ya oíste Cain, ahora somos amigos- le comentó con una sonrisa cálida que había extrañado muchos años.

Cain dijo que Lucas tendría que dormir en otra habitación, debido a que no quería que le quitara la manta otra persona más, yo lo miré con falsa molestia -¡Oye! Por lo menos yo no duermo agitando la cola ni gruñendo- me quejé ante aquella acusación, que aunque cierta en algunas ocasiones, no siempre sucedía. Él se defendió asegurando que no lo podía devolver en el supermercado. En el instante de silencio entre un diálogo y otro, Lucas estalló en carcajadas -Qué recuerdos- no dio ninguna explicación, pero no tardé ni un instante en saber a lo que se refería -¡Sí!¡Tu también me molestabas así!- protesté al ver que ya había tenido un diálogo similar hacía algo más de sesenta años, en la época en la que vivíamos en la ciudad y solo alquilábamos dos habitaciones; una para los hermanos y otra para nosotros... también mencionó mi forma de arrebatar las sábanas. -En realidad sigues haciéndolo- añadí al recordar todo lo que había pasado durante el día, además de las visitas a los aldeanos, las conversaciones seguían siendo las mismas, como si el tiempo no hubiera transcurrido desde entonces. Sabía que lo hacía con cariño, y verlo sonreír me alegraba mucho, por lo que tampoco dije nada realmente enfadada. -Está animado por aquí- observó Edahi al venir con las bebidas que faltaban al lado de Wendy que también llevaba algunas bebidas -Es bueno ver un ambiente tan divertido- añadió antes de mirarme con un poco de lástima, se había dado cuenta de que las risas eran a costa de su propia hermanita, a pesar de ello, no parecía intención de hacerlos cambiar "Ya se calmarán cuando pase un rato" me comentó mientras Eider se subía a mis piernas -Hermanita ¿podremos jugar juntos mañana?- me preguntó con su cara aniñada y linda. Ya se lo había prometido, así que no me negué a jugar con él al día siguiente, sabiendo que en realidad lo que Eider quería era aprender a lanzar flechas... él seguía llamándolo juego.


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125 Re: La guerra de los Mil Años el Lun Jun 04, 2018 2:21 pm

[Cain]
Silya pareció muy poco sorprendida por saber que Lucas pretendía dormir en una cueva, seguramente debido a que sería alguna especie de manía suya o similar, pero con el invierno encima y milicias rondando los alrededores, todo estaba más seguro en el interior de la aldea, sobre todo ahora que había más ángeles protegiendola. Incluso aunque fuera verano, mi intención habria sido evitar que encontrase la cueva más cercana, por algo tan simple como que las paredes seguían completamente llenas de zarpazos de aquella vez.
La inocencia de mi pareja le impidió ver más allá de nuestro comportamiento y asumió que éramos amigos, haciendo que Lucas se riera y yo pusiera los ojos en blanco mientras ella miraba a otro lado.
-Si quieres llamarlo asi.... pero tendrá que dormir en otra habitación, me niego a pelearme por las mantas con alguien más -Silya se giró con un mohín molesto y me reprochó que yo gruñía y movía la cola, lo que me hizo sonreirle -Ah, pues ya no me puedes devolver -Bromeé, pegándole con la cola en el brazo un par de veces. Como Lucas se sentía fuera de la conversación, enseguida dejó claro su terreno, mostrando que ella ya había discutido así con él. Edahi apareció enseguida, seguido de Wendy y Eider, que se subió rápidamente a las piernas de Silya.
-No bajes la guardia o se comerá sus galletas y después te quitará las tuyas -Le dije acercándome, sabiendo de sobra que ella me estaba escuchando. Wendy se rió, dejando el té de Silya y el de Lucas justo delante de donde estaban sentados.
-Eso siempre que tú dejes alguna, Sessy -Me quejé de que me acusase de algo asi -Eres el lobo feroz -Bromeó, haciendose la inocente mientras le acercaba el zumo a Eider.
-Eso no es verdad -Dije de nuevo, pero ella se quedó un momento callada, mirando de reojo a Edahi sin ni un mínimo de disimulo y después asintió, riendose. Cuando vió que la miraba fijamente se sonrojó un poco y se centró en su té.
-Perdón, ¿qué necesitais? -Preguntó, cambiando de tema como si esperase que asi ninguno preguntase sobre lo que habían estado cuchicheandose entre ellos.


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