La Mazmorra Gris
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La guerra de los Mil Años

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1 La guerra de los Mil Años el Dom Abr 09, 2017 3:34 pm

Recuerdo del primer mensaje :


Edahi:


Nombre: Edahi Losarig

Edad:103

Descripción física: Lo más destacable de su apariencia es su larga cabellera roja intensa y sus ojos verdes cómo esmeraldas, de mirada fría y obstinada para algunos, a cálida y amable para los que se han ganado su amistad, que son la mayoría. Incluso con estas dos cosas que suelen resultar extravagantes, es una persona que se ve atractiva. No es especialmente alto ni musculoso, tampoco lo necesita para ser feliz. Cuando está con humanos o con Silya suele mostrar un rostro relajado, divertido, confiado y algo travieso. Pero todo cambia cuando los humanos son malvados o hay demonios cerca, se tensa de manera drástica y su cara muestra todo el odio y el enfado que tiene hacia los de su especie, normalmente sus colmillos son un poco más largos de lo normal, pero cuando se enfada se pronuncian bastante más sin que este muchas veces se de cuenta. Tiene una sonrisa muy cálida y energética, que hace que todo pareca más divertido y emocionante de lo que es.

imagen:

Nunca muestra su otra forma, por lo que todavía es un secreto para la mayoría.

Descripción psicológica: Es la persona más infantil que se puede encontrar, le encanta curiosear e investigar cosas simples cómo por qué se caen las hojas o que pasa con el agua que cae al llover. Es muy bondadoso y servicial, siempre que pueda hará algo por ayudar a quién sea. Edahi es leal a sus seres queridos, en especial a los que han convivido mucho tiempo con él y ya saben su secreto. Éste se divierte con cualquier cosa y hace que las personas a su alrededor también se lo pasen bien solo por verlo sonreír. Es una persona muy tierna y sincera a la que le gusta ver el mundo mejorar y avanzar poco a poco. Pero a pesar de todo esto tiene un lado serio y concienzudo que sabe cuándo tiene que aparecer para poner todo en orden. Al principio puede parecer algo contestón, arisco y rebelde, pero suele hacerlo para ver quién es digno de su confianza y respeto.

Historia: Al nacer en el infierno, su padre descubrió algo que nunca pensó que le ocurriría a él, su hijo no tenía ni una pizca de maldad en su interior, tampoco su aura era maligna. Preocupado por su bebé y el terrible futuro que le depararía si se quedaba en el infierno, decidió junto a su esposa, que ese bebé debía de ir al mundo humano para estar a salvo de las manos de sus semejantes. Y eso fue lo que hicieron, buscaron un lugar donde la guerra no había llegado y se lo dejaron a una familia que no podía engendrar hijos, con una carta que pedía que se la entregaran cuando este ya fuera adulto y donde explicaba el por qué de su abandono y lo mucho que lo querían de todos modos. Sus padres adoptivos aceptaron a Edahi sin vacilar ni un segundo y le otorgaron un nombre pues sus padres originales no se habían atrevido a darle uno.

Pasaban los años y Edahi crecía lentamente poco a poco, sin parar, pero demasiado lento para sus padres humanos, que no pudieron verle hacerse un hombre incluso despues de cuarenta años, ellos se murieron sin poder cuidarlo hasta el final, sin embargo en esos años Edahi fue el niño más feliz de universo, con unos grandes padres y aprendiendo muchas cosas sobre el mundo y sobre la vida. Cuando se quedó huérfano intentó buscarse un trabajo para poder tener dinero para comer algo, como le había dicho su papá poco antes de dormirse para siempre. Buscó y buscó, pero nadie le quería dar un trabajo pues para ellos no era más que un crío. Así pasó una decada en la que tuvo que robar y manipular sus palabras para conseguir comer y dormir bien.

Poco después conoció a Silya, ella lo acogió, lo cuidó, le dió ropa limpia y se lo llevó consigo de viaje por todo el mundo, con ella descubrió que tan grande era el mundo y todo el tiempo que tenía para conocerlo, también lo que él era y por qué no parecía crecer. Con esto aprendió a utilizar sus poderes y el arte de la espada para así poder ayudar a las personas. El tiempo pasaba y ella no envejecía gracias a que tampoco era humana, cada vez le cogía más cariño hasta que un día le pidió permiso para apellidarse igual que ella y así ser su "hermano", feliz con su nuevo apellido, fueron a celebrar que ahora eran una familia. Allí en ese hostal, se dio cuenta de que Silya no estaba indefensa ante los seres no-humanos y de cuan despreciables eran los demonios. Gracias a sus poderes no tuvo que preguntarle sobre el pasado a su querida hermanita que parecía tener recuerdos muy oscuros con los demonios, desde ese día odió a los demonios por todo lo que le habían hecho a Silya y por cómo se comportaban todos, por eso nunca entendió que ella lo acogiera y lo cuidara con tanto cariño y amor.

Cuando cumplió los cien decidió que debía dejarle hacer su trabajo a su hermana y él viajaría intentado ayudar a los humanos y cumpliendo las órdenes que como a Silya le eran dadas por unos ángeles. Se marchó con la única promesa de que una vez al año se reunirían y que si se necesitaban se llamarían para acudir al auxilio del otro.


Gustos:

Disgustos:

Poderes:

- Puede ver los sentimientos, los sueños y los recuerdos, también puede comérselos haciendo que desaparezcan del individuo.

- Es capaz de hacer dormir a las personas.

- Puede transportarse de un lado a otro a través del mundo de los sueños, es decir si encuentra a una persona o a un ser que este durmiendo cerca de donde quiere ir tan solo tiene que usar sus poderes para entrar físicamente en el sueño y luego salir, encontrandose en el lugar en el que está el que duerme.

-


Extras:

- Se suele comer las pesadillas, y los malos pensamientos de las personas, pero nunca se ha comido un recuerdo por malo que sea ya que piensa que es algo sagrado y que no debería ser tocado.

- Nunca a querido comprender a los demonios, simplemente no quiere tener nada que ver.

- No a leido la carta que le dejaron sus padres reales, pero tampoco a sido capaz de tirarla sin saber lo que hay dentro.

- Tiene una espada que le dieron los "superiores" cuando decidió irse por su cuenta, esta incrementa sus poderes y hace que los seres mágicos tarden más en regenerarse.


Color de roleo: a61e1e





Me alegré mucho al ver su cambio de actitud cuando le ofrecí viajar conmigo, así tendríamos un día más juntos y además podría conocer a sus padres y ella a mi capitán -Claro que puedes conocerlo, además seguro que te llevas bien con toda la tripulación- respondí con entusiasmo negando que pudiera ser una molestia, con una dama cerca mis compañeros solían tener mejores ánimos y hacían todo más rápido para tener tiempo para hablar con la damisela.

La veía tararear con alegría caminando a mi lado y sonriendo con mucha ilusión. Se notaba que hacer el viaje junto a mi le hacía feliz, aunque también estaba la posibilidad de que podía ver a sus padres finalmente.




Tefael:


- Nombre: Tefael Odicil

- Edad: 820 años

- Descripción física: Tiene el cabello grisáceo, largo a mitad de espalda y suele tener gran parte atado en una cola baja. Sus ojos tiene el mismo tono de gris, son llamativos y suelen atraer a las personas. Tiene una sonrisa cálida y sensual, parece muy dulce, pero suele esconder pensamientos poco dignos de un ángel. No tiene demasiada musculatura, pero lo compensa con su fuerza, magia y velocidad. Es un chico de una altura media alta. Sus alas son todo un espectáculo pues son totalmente blancas por dentro y blancas con manchas negras por fuera, también son realmente grandes y esponjosas. Su tono de piel es similar al de Silya, bastante claro como si nunca fuere por el sol.

Tefa:

- Descripción psicológica: Tefael es una persona divertida y animada, que no puede evitar hacer comentarios inapropiados y bromas inesperadas. Le encanta llamar la atención y hacer caos en asuntos pequeños. Le gusta hacerse el misterioso y el interesante, para intrigar a las personas que no conoce demasiado. Pero a pesar de todas estas cosas tiene un interior cálido y dulce que pocas personas han llegado a conocer. También es una persona responsable y seria cuando los acontecimientos le obligan a actuar de ese modo, y ante todo Tefael es protector, le gusta tener protegidos a los seres que ama, aunque adora la libertad y la soledad por lo que suele distanciarse por ciertos periodos de tiempo de la gente a la que quiere.

- Historia: Antes de nacer su padre y su madre vivían pacíficamente en tierras humanas, ambos eran ángeles blancos que traían paz y prosperidad a la zona en la que vivían. Un día su madre, se quedó embarazada de Tefael, durante ese tiempo todo fue bien, hasta que un día su padre apareció con las alas completamente negras. Nunca explicó que pasó ni por qué decidió aceptar aquella oscuridad, tampoco nadie le pidió explicaciones. Ambos siguieron viviendo juntos, pues su amor era más fuerte que los bandos y que los colores.

Sin embargo el día del nacimiento de Tefael, ambos se quedaron atónitos, su hijo tenía el interior de las alas blancas y el exterior completamente negras. Nadie sabía cómo podía haber sucedido algo así, pues cuando fue concebido ambos eran blancos. Con el tiempo la parte exterior de sus alas empezó a volverse más blanca gracias a la pureza de su madre, pero nunca terminó de convertirse en blanca dejando manchas en algunas partes. Sus padres pensaron que quizás no estaba hecho para ser un ángel de la luz, así que decidieron dejarlo con su padre y mostrarle lo que era la oscuridad, sin embargo esto tampoco funcionó, sus alas eran negras salvo por unas manchas blancas en el interior.

Debido a esto se pasó la infancia cambiando de plumaje una y otra vez, pero nunca tuvo un solo color, por lo que nunca fue aceptado en ninguno de los dos bandos, y fue convertido en un alas grises aun sin tener las alas de ese color. A pesar de que no era aceptado en ninguno de los dos bandos era capaz de sacar las energías de ambos, pues una ángel ya fuera blanco o negro se abastecía de la energía y la magia que había almacenada en el lugar al que siempre regresaban.

Ya con los años no le importó lo que los demás pensaran de él, era capaz de aprovechar lo mejor de ambos bandos, como era el mentir o el sanar las heridas de otros. Después de un tiempo de marchó de su casa y dejó a sus dos padres solos. Tefael viajó por todo el mundo sin prisa alguna hasta que un día se encontró con su madre que había ido a buscarlo, al parecer una guerra muy intensa había comenzado y había obligado a los ángeles puros a marcharse de la tierra para volver al Cielo. Él nunca hizo nada por impedir la guerra, tampoco por que prosiguiera, simplemente veía cómo algo normal que hubiera guerras, pues la naturaleza humana les obligaba a ello. Siguió su camino por el mundo, esquivando batallas y caminando en zonas tranquilas, hasta que de nuevo le llamaron, una niña que al igual que él podía quedarse en la tierra todo el tiempo que quisiera había nacido. Sorprendido de escuchar que era su prima, la hija del hermano de su madre, se fue volando hasta allí. 

Cuando llegó ya ella ya tenía 5 años, por que le habían avisado después de asegurarse de que de verdad no tenía necesidad de marcharse. A Tefael le resultó extraño que sus alas fueran totalmente blancas y sin embargo siguiera aquí, hasta que conoció a su madre una mestiza de mitad sangre ángel mitad humana. Allí supo que aquella joven no iba a poder ir nunca al cielo, y seguramente tampoco al infierno, se sentía tan identificado con ella que se quedó cerca a vivir por un tiempo y ayudar a su madre a cuidarla mientras el padre no estaba, y cuando éste llegaba él se marchaba un par de años a viajar por ahí. 

Una de esas veces, Tefael se había retrasado en llegar y cuando entró en la casa encontró una escena de lo más sangrienta, a la madre de Silya había muerto, le faltaba un ala y tenía la garganta cortada, además de evidencias de haberla torturado antes de que muriera... Y Silya se aferraba a su madre suplicando de que volviera, a ésta también le faltaba un ala, además de un brazo y multitud de signos de tortura. Él no pudo evitar que su ira creciera, por una vez que había apreciado algo, lo había perdido por su propia culpa. 

Sólo el consiguió sacar a Silya de la casa, y mas tarde empezar a curarla. Su ala y su brazo se regeneraron, pero no recuperó su color blanco puro. Para eso tardó años en los que asimiló lo sucedido, pero cuando lo logró empezó ha cumplir misiones para el cielo, Tefael supuso que era para distraerse y concentrarse en otra cosa así que decidió dejarle sola y verla de vez en cuando. Así lo hizo, cada cierto tiempo iba a visitarla y empezó a ver su mejoría, sobre todo cuando acogió a un pequeño niño demonio y lo trató cómo a su hermano. A él nunca le pareció mal aquello, tan solo extraño, pues eran demonios los que habían matado a su madre y ella iba y acogía uno. Pero al poco tiempo tuvo que admitir que el muchacho era un buen chico y de lo más responsable.

Con los años hicieron un trato de que cada uno o dos años como máximo se verían y se pondrían al corriente. 

-Gustos: ~

-Disgustos: ~

-Magia: ~

-Extra:

+ Adora a los gatos, es incapaz de no sentir fascinación por ellos, además parece ser que los gatos también le adoran a él, pues los atrae con facilidad.

+ Le encanta hacer bromas y crear pequeños disturbios cómicos.

+ Tiene la capacidad de mentir, al igual que muchas cualidades de los ángeles oscuros.

-Color de roleo: c2bec2



Nadie me explicó por qué me felicitaba, aunque tampoco le di tanta importancia después de ver que era así de cariñosa con todo el mundo. Mi sugerencia no pasó desapercibida consiguiendo que ambos se marcharan para limpiar la habitación y que Cryp terminara de vestirse. No tardamos nada en arreglar el cuarto volviendo a encender incluso las velas que ni siquiera necesitamos cuando llegamos.

Al salir Zahan se disculpó con nosotros por el ataque de su esposa, se notaba cuanto la amaba por su forma de mirarla y por su tono de voz "Menos mal que no hice ningún intento con ella" pensé agradecido de que mi voz pensante se dejó oír por encima de las demás. Llego a vislumbrar en Cryp unos ojos llenos de sentimientos negativos antes de que se dé la vuelta para marcharse. Esta vez soy yo el que mira a Zahan en forma de disculpa por como está Cryp, parecían ser unas personas que habían estado cuidando de él cuando yo no estuve para él, así que quería que al menos no perdieran esa amistad formada y que pudieran serle de ayuda en un futuro si yo llegaba a faltar.

Fui rápidamente en la dirección de Cryp para ver que se había encontrado con Silya e Isaro. Aunque me extraño verlos tan sonrientes, más fue mi extrañeza al ver que Isaro rodeaba a Silya por la cintura. Era un gesto muy posesivo y sin embargo él lo hacía con tanta normalidad que daba a entender que era habitual para ellos. -Sí, acabamos de volver- contestó Silya con una sonrisa muy cálida, Isaro pareció recordar algo por que nos miró a ambos con entusiasmo -Iba a preparar la comida, vendréis a comer ¿Verdad?- Sabía que Cryp quería decirme algo, pero si nos quedábamos solos ahora por negarnos a irnos con ellos seguramente sería incapaz de contarme todo lo que planeaba. Decidí dejar la elección de acompañarlos en sus manos, era él el que no parecía saber que hacer.



Última edición por clea el Sáb Abr 22, 2017 4:52 am, editado 1 vez

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501 Re: La guerra de los Mil Años el Mar Sep 05, 2017 2:23 pm

Silya

Me empecé a sentir nerviosa cuando Cain me cogió de la mano para que fuera capaz de localizarlo, lo disimulé como pude. Aunque me fue más fácil cuando empezamos a conversar -Se llama Cefer, es uno de mis mejores amigos. Cuando vine a la ciudad yo no era precisamente agradable, y fue él el único niño de mi edad que se acercó a conocerme- en aquellos momentos había estado tan traumatizada que cualquier persona que se intentaba portar amablemente conmigo solo recibía malas palabras o directamente los ignoraba. Era por eso que mi tío no me disgustaba, hacía las cosas de las que se acordaba, y me hablaba como si hablara con cualquier otra persona… aunque esa otra persona casi siempre fuera él. -Cefer fue quien me trajo por primera vez a las termas- añadí con una sonrisa, él era el típico ángel que caía bien a todos por su gran amabilidad e incluso yo fui capaz de recuperar mi verdadera personalidad gracias a su insistencia de ser amigos y de hacerme sonreír.

Desde que poco a poco fui siendo más agradable, todos los demás de la ciudad empezaron a tratarme con más cariño. Sabía que todos estaban al tanto de la razón de que me quedara con aquel alquimista amigo de mi padre, y fue por eso que nunca dejaron de ser amables conmigo por que comprendían que lo que sucedió en mi casa no era algo que una niña pequeña pudiera superar fácilmente -Le he dicho que mañana me pasaré por su casa, tengo ganas también de hablar con Danara… No sé si quieres venir- admití dándome cuenta que lo hice en un impulso -Son una pareja muy simpática, me gustaría presentártelos- Danara era una ángel un poco menor que yo, muy guapa y que después de que Cefer nos presentara nunca dudó de mi buena voluntad hacia los demás.

Mis alas se movieron dentro del agua revolviéndola, quería que viniera y los conociera pero no podía obligarlo. Después de divagar entre tantos recuerdos, volví al presente en el que estaba junto a Cain dentro de las termas y me miraba como si tuviera en su cabeza algo que era incapaz de descifrar -¿Ocurre algo?- pregunté algo incómoda de que me mirara con tanta intensidad que causaba que mi corazón latiera inquieto.



Tefael

Tal y como prometí me puse a preparar la cena. Eider era el más feliz, y no tardó en corretear por la casa preparando la mesa para que comiéramos todos juntos. Ya estaba terminando la cena cuando llamaron a la puerta -¡Voy yo!- exclamó con entusiasmo. Al abrir la puerta no tardó en hablar hacia dentro -Es Wendy, trae comida- habló para que supiéramos quién era -Dile que pase- Le pedí aún sabiendo que Wendy podía oírnos -Papuski dice que pases, hoy nos está preparando una rica cena a papi y a mí- comentó haciéndose a un lado.

Yo salí de la cocina para asomarme al salón, y saludar a Wendy. Que aunque extrañada y conmocionada me entregó las albóndigas -Mira Eider, ya tienes el desayuno… entre tú y Cryp no sé que hacer con vosotros- añadí con la resignación que tendría una madre que quiere que su hijo coma sano y su padre le consiente todo "Yo le consiento en objetos, pero a la hora de comer es Cryp quién lo consiente" pensé con una pequeña sonrisa sabiendo que tampoco lo estábamos malcriando, era un buen gato, tampoco nos pedía demasiado… además cuando no estábamos se portaba bien. Eider sonreía traviesamente, mientras invitaba a cenar a Wendy y yo volvía un momento a la cocina para terminar de preparar la cena.

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502 Re: La guerra de los Mil Años el Mar Sep 05, 2017 3:23 pm

[Cain]
Me daba la impresión de que Silya estaba sonrojada, pero teniendo en cuenta la temperatura del agua, casi seguro que era por eso. Escuché lo que me tenía que decir, contándome entusiasmada de qué conocía al ángel que me había cruzado al entrar, Cefer. Entendía bien lo complicado que era tratar con la Silya de esa época, pero el mal sabor del recuerdo de lo ocurrido me borró ligeramente la sonrisa. Tan solo esperaba que no se duera cuenta. Cuando me preguntó lo que ocurría, busqué una escusa que no fuera que miraba su cuerpo con sutilidad.
-Suena como alguien interesante -Le dijé, esperando que eso la alejase de mis pensamientos reales -Y si fue tan importante para ti deberia conocerlos, quiero agradecerle que te devolviera a la normalidad -Le aparté un poco el pelo de en medio como un gesto cariñoso pero la alarma de mi cabeza me hizo dejarlo como una muestra amistosa. Me alegraba saber que teníamos un rato para estar a solas, pese a que las termas eran mixtas y cualquiera podía entrar, no me importaba. Disfruté del rato con ella hasta que el color de su cara me alertó de que quizás llevabamos mucho rato dentro.
-Deberiamos salir ya, acabarás mareandote -Le dije, llevandola hacia el borde para salir a vestirnos. Esperaba haberla avisado a tiempo y poder evitarle mareos por exceso de calor en las termas.

[Wendy]
Un niño pequeño que no conocía me abrió la puerta con mucha normalidad. Parecía que le habían hablado de mí, pues me trató con total familiaridad. Le sonreí y acaricié la cabeza.
-Gracias -Le dije por haberme abierto y entré. Cryp debía estar en la ducha, pues escuchaba el agua en funcionamiento y mientras Tefael se ocupaba de la cena.
-Oh, oshabía traido esto -Le dije enseñandole las albóndigas. Lejos de preocuparse por tirarla, le dio un uso como desayuno para el niño y Crypthorn. Me reí al verlo comportarse como hacía yo en casa.
-No gracias -Respondí a su ofrecimiento de cenar -Ya hemos cenado, ha sido Isaro el que ha elegido qué hacía -Le conté, sabiendo que el buen humor del demonio sería una buena noticia para él.


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503 Re: La guerra de los Mil Años el Miér Sep 06, 2017 6:44 am

Silya

Estaba feliz de que la idea de ir a visitarlos le gustara, ya estaba planeando en qué momento del día nos pasaríamos a verlos cuando sentí su mano rozarme el rostro para quitarme un mechón de delante. Aunque era algo que había hecho muchas veces desde que nos conocimos, esta vez mi corazón latía a gran velocidad, no comprendía por qué tenía esas reacciones tan extremas a su tacto. Por culpa de aquellos pensamientos, me puse a recordar la noche del lago, donde estuvimos más cerca. sin que yo me alterara tanto… o eso creía recordar.

El solo volver a esos recuerdos hicieron que me empezara a sonrojar como nunca. Cain no tardó en percatarse que creyendo que era a causa del vapor me dijo de salir. Acepté la sugerencia de dejar las termas atrás y vestirnos, con lo que poco a poco volví a calmar mis pensamientos al admirar la noche estrellada, con ambas lunas iluminando tenuemente las cosas a nuestro alrrededor -¿Descansaste?- le pregunté con una sonrisa, las termas siempre relajaban los músculos y te dejaban como nuevo.



Tefael

Terminé de hacer la cena en un momento, justo a tiempo para escuchar la puerta del baño abrirse. Puse la comida en la mesa antes de darle un pequeño beso a Cryp -Papi, papi ¿Puedo ir a casa de Wendy a dormir?- le preguntó Eider con entusiasmo. Me hizo arquear una ceja al ver que solo le preguntaba a él "¿Será que siempre le dejo?" me pregunté, después de todo allí tenía a su familia y lo normal es que durmiera con ellos también.

-Me alegra que Isaro tenga buen humor, con la magia que estoy usando ahora mañana quizás pueda andar un par de pasos- ese quizás era únicamente si Isaro aguantaba el dolor lo suficiente para que hiciera tanto efecto.

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504 Re: La guerra de los Mil Años el Miér Sep 06, 2017 11:05 am

[Cain]
La vuelta a casa fue muchisimo más fácil que la subida, no tanto por estar descansado sino por que al ser bajada quisieramos o no, ibamos rápido. El cielo se veía exactamente igual que desde la aldea, salvo las lunas, que parecían mucho más grandes, probablemente cosa mía más que nada.
-Creo que deberiamos abrir unas en la aldea -Bromeé, riendome, sabiendo de sobra que aunque serían muy agradables y populares en el lugar, sería complicado encontrar un lugar donde tenerlas y que no llamasen la atención. Pero lo propondría igualmente.
-Parece que de noche la ciudad está casi vacía -Le dije caminando algo distraido, viendo que no había nadie por allí. Dejé que Silya entrase primero, aprovechando para echarle una mirada bastante intensa aprovechando que no me veía.
-¿Tienes hambre? -Le pregunté, dejando la cesta en la mesa del comedor. Tenía algo de hambre, pero ganabas las ganas de dormir un rato.

[Wendy]
Crypthorn no tardó en salir de la ducha. Parecía más tranquilo que cuando lo había visto antes, y sonrió con cariño al niño. Me saludó y escuchó la petición del pequeño.
-Si, pero ves despues de cenar -Le dijo, antes de mirarme para ver si estaba de acuerdo. Me parecía un tanto confuso, pero tal vez habían hablado sobre nosotros y nos había cogido cariño por eso. Tefael parecía muy animado ya que con las curas nuevas a Isaro podría moverse sin problemas al menos un par de pasos.
-Me alegro, sonreía mucho mientras cenábamos, creo que estar encerrado no le sienta bien -Le dije, sentandome en el sofá, para no estar de pie mirando como cenaban.


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505 Re: La guerra de los Mil Años el Jue Sep 07, 2017 5:39 am

Silya

La idea de abrir unas termas en la aldea fue muy buena,  yo me sabía los conjuros para hacer unas termas artificiales como aquellas, y buscar un lugar para unas termas pequeñas en las cercanías del pueblo no debía de ser demasiado difícil. Asentí a su comentario, por eso me gustaba aquella ciudad tan silenciosa, no parecía haber mucho movimiento, pero en realidad mucha gente seguía trabajando, estudiando o practicando en sus casas. Era una ciudad que no descansaba por más que lo pareciera.

Negué con la cabeza antes de bostezar -¿Y tú? Te puedo calentar algo si quieres- me ofrecí. No quería que se quedase con hambre por que yo no fuera de comer cada tan poco tiempo. Había sido un día bastante ajetreado y lo que más quería era tumbarme en la cama y dormir hasta el día siguiente.



Tefael

Me extrañó lo que Wendy dijo hasta tal punto que dejé de servir la comida en los platos -¿Habéis cenado juntos?- le pregunté retomando mi tarea de llenar los platos -¿En la habitación?- me era casi imposible imaginarme a esos tres en la habitación, por otro lado sí era capaz de pensar en Scar llevando a Isaro hasta la mesa. Suspiré -Le pedí que tuviera cuidado con él, y que no le hiciera moverse si no era necesario- le comenté a Wendy empezando a darme cuenta de que daba igual lo que le dijera a Scar, si le daba la gana haría otra cosa.

La cena era bastante ligera y en poco tiempo Eider ya se la había acabado, relamiéndose los labios no dudó en decir que estaba riquísima y que debía de cocinar más a menudo -Solo cocino en ocasiones especiales, así no os acostumbro a tenerme de cocinero- la verdad es que no me gustaba demasiado cocinar por que se tardaba demasiado para que luego en menos de media hora ya no quedara ni rastro de lo que se había preparado. Pero tampoco me disgustaba, por que el ver a las personas con cara de gusto y diciendo que lo que preparaba estaba bueno me daba una sensación reconfortante.

Eider después de llevar casi corriendo sus platos a la cocina fue directo a Wendy y justo antes de llegar se transformó saltando sobre ella de manera grácil y sin hacerle daño -Eider, no debes asustar así a las personas- lo regañé suavemente mientras recogía las prendas que se habían caído a causa de su cuerpo tan pequeño.

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506 Re: La guerra de los Mil Años el Jue Sep 07, 2017 6:44 am

[Cain]
Silya no tenía hambre, por su bostezo estaba tan cansada como yo, cosa normal. Negué con la cabeza, ignorando a la picara vocecilla que le pedía que me calentase a mi y me estiré.
-Creo que prefiero dormir -Aseguré, bostezando como reflejo del suyo. Fui tras de ella a la habitación, dandole tiempo para cambiarse si quería y quitandome la ropa para meterme en la cama sin muchas ganas de moverme. Esta vez no pregunté y directamente la abracé completamente dispuesto a dormir asi pues si no quería me lo diría, no tenía por que preguntar.
-Buenas noches -Le dije ya adormilado, achuchandola como al peluche que era en ese instante.

[Wendy]
Supe inmediatamente que Scar me había mentido cuando Tefael reaccionó de aquella forma. Suspiré, resignada, pues ya conocía a mi amiga y sabía de cobra que prefería pedir perdón que pedir permiso.
-Lo siento, ella me dijo que podíamos moverlo -Le expliqué, mirando como el pequeño de ojos verdes comía a toda velocidad -Solo le ha bañado y hemos cenado en la mesa, pero Isaro parecía sentirse mejor que estando apartado -Añadí. Después de unos segundos, supuse que mis escusas no servían de mucho, que estuviera de mejor humor no hacía que se pudiera curar más rápido, pero ahora estaban en la cama de nuevo, asi que ya no había que preocuparse. Cuando el niño vino corriendo hacia mi, me sobresalté un poco, la transformación me pilló un poco desprevenida, pero como conocía mucha gente que lo hacía, no me asustó.
-Oh, eso lo explica todo -Dije cogiendo al gatito de Tefael y dandole un beso en la frente -Me preguntaba quién eras -Añadí rascandole detrás de las orejas. Ahora comprendía por que la gran sensación de que veía cenar a una familia. Me levanté, dispuesta a irme.
-Nos vamos ya, no quiero que oscurezca demasiado -Le dije con una sonrisa a ambos. Crypthorn se despidió con la mano y le pidió a Eider que se portase bien. Me despedí de nuevo con la mano y me fui andando hasta casa tranquilamente.
-¿Prefieres que mantengamos tu transformación en secreto? -Le pregunté al gato, asumiendo que podía entenderme ya que momentos antes estaba hablando.


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507 Re: La guerra de los Mil Años el Vie Sep 08, 2017 7:53 pm

Silya

En mi mente agradecí que prefiriera dormir, pues dudaba de que fuera capaz de calentar algo sin pasarme o acordándome de contar el tiempo suficiente. Al entrar en la habitación decidí quitarme los pantalones y la blusa, para cambiarlo por un camisón de tirantes, que aunque me quedaba bastante más corto de lo que yo recordaba, era uno de mis favoritos y de los más cómodos para dormir.

Me metí en la cama unos segundos después que Cain. Mi corazón se saltó un latido al sentirme abrazada por Cain y sin saber como debía reaccionar solo me limité a oler su aroma y repetir su despedida -Buenas noches- murmuré creyendo que me costaría dormir por culpa de la cercanía, pero que gracias al cansancio no duró ni dos minutos mi preocupación antes de caer dormida.

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508 Re: La guerra de los Mil Años el Sáb Sep 09, 2017 6:16 am

[Cain]
Por obra del cansancio del día anterior, cuando me desperté, el sol ya estaba bastante alto. Y di gracias a una explosión cercana por sacarme del sueño o, como le había dicho a Silya tiempo antes, podría dormir tranquilamente varios días. Abrí los ojos con muchas ganas de seguir durmiendo, pero consciente de que eso no era lo que Silya querría. Ibamos a ir a ver a unos amigos suyos y aún recordaba la emoción que recorría sus ojos y su aura al oirme decir que me parecía bien. Era bastante tarde, asi que esperé que su idea fuese ir por la tarde a verlos. Al ir a levantarme, sentí un peso extra sobre mi brazo. Silya seguía tranquilamente dormida, seguramente acostumbrada a ese tipo de sonidos fuertes. Le di un beso en la cabeza y me levanté intentando no molestarla. La tapé bien, me vestí y salí a ver qué había pasado o si necesitaban ayuda con algo. Primero busqué a Nuhreil, pues ya se había demostrado que hablar con el tío de Silya era un tanto complicado. Al entrar, sin llamar por si era necesario algo, me encontré al pequeño intentando apagar los fuegos mientras el tío rondaba en busca de un papel que al parecer había salido volando con la explosión. Por desgracia para ambos, mis poderes de demonio no eran útiles en esta, ni nignuna, situación.
-¿Te ayudo? -Le pregunté al pequeñajo, haciendo lo que me pidió, siempre que no fuera usar magia o conjuros, pues eso estaba fuera de mis capacidades.


[Scar]
Para mi desgracia, Wendy había comentado a Tefael sobre la cena de esa noche y habían descubierto que les había engañado. Realmente me daba un poco igual, Isaro estaba mejor y asi al menos estaba sonriendo y no pensando en como dejarme si no podía volver a andar. Ya que Wendy no parecía realmente molesta con ello, le expliqué el porqué de mi "travesura". Le entristeció saber que al sentirse inútil quería apartarse de mi vida, asi que aceptó de buena gana moverlo si era necesario PERO con el consentimiento de Tefael. Resoplé pero supe que o aceptaba o no podría moverlo. Esa noche, ya que no quería que pensase más en la chorrada de "soy una basura" actué con normalidad y me fui a dormir con él como si lo hubieramos estado haciendo toda la vida.
-Si te despiertas antes que yo, ¿me llamarás? No quiero quedarme dormida -Le pedí, aun sabiendo que Crypthorn me había prometido ayudarme a llevarlo a casa de Zahán y Ariel para la sorpresa. Me tumbé con cuidado de dejar las alas apartadas de él para no herirle y le pregunté si quería algo antes de dorminos. Una vez solucionadas todas las peticiones de ambos, me acomodé. Estuve dandole vueltas a cosas durante un rato, pero no quería molestar a Isaro, que seguramente si  me notaba muy inquieta se preocuparía, asi que cerré los ojos e intenté dormir. Lo conseguí, por fin. A la mañana siguiente, cuando Crypthorn nos visitó, ya estaba despierta. Esperamos que Tefael le hiciera un pequeño reconocimiento para saber si podíamos o no llevarlo.


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509 Re: La guerra de los Mil Años el Sáb Sep 09, 2017 1:35 pm

Silya

No sabía que hora era cuando me desperté, lo único de lo que tenía certeza era que el sol ya estaba considerablemente arriba. Me incorporé aún adormilada y miré a mi alrededor sin encontrar rastro de Cain. Algo más lento de lo normal, me levanté y me fui hasta el salón, donde aunque tampoco estaba Cain, sí había un desayuno sobre la mesa "Menos mal que la piedra que quité fue la otra" pensé agradecida de tener un desayuno preparado. No tardé en escribir una nota de agradecimiento al guardia, disculpándome al mismo tiempo por no haber ido a recogerlo y la envié de la misma forma que llegó el desayuno.

Estaba frío, por lo que supuse llevaba bastante allí. Decidí calentarlo unos segundos para que estuviera en su punto, mientras pensaba en todo lo sucedido el día anterior… casi no me reconocía cuando estaba a solas con él… algo raro me pasaba y no sabía el qué. Fue por ese pensamiento que mi idea de volver a la biblioteca al día siguiente o al de después se hizo más fuerte.



Isaro

Sonreí feliz cuando por la noche me pidió que la avisara se me despertaba antes que ella -Me gusta verte dormida- admití dejándole claro que no la despertaría a menos que fuera una buena hora para ello. Entendía que no era habitual en mí tomar la iniciativa de cualquier cosa que no fuera cocinar o limpiar, pero esa noche me acerqué un poco más a Scar. No lo suficiente para molestarla pero sí lo bastante como para ser capaz de oír su respiración más cerca y notar los movimientos más suaves que pudiera hacer.

A pesar de no estar cansado me dormí rápidamente, al igual que me desperté. Acababa de amanecer en ese momento por lo que me quedé en silencio hasta que la luz empezó a entrar un poco más por la ventana, que fue el momento en el que decidí despertar a Scar para que no se molestara por mi falta de responsabilidad.

Desayunamos con tranquilidad en la cama poco antes de que Crypthorn llegara, el cual se había adelantado a Tefael que estaba hacinado cualquier otra cosa. Éste último no tardó en venir, pensó en hacerme unas curas, pero sabiendo algo que yo desconocía las dejó para más tarde y le dio permiso a Cryothorn para algo que también desconocía. De ese modo acabé delante de la casa de Zahán y de Ariel siendo llevado por el padre de Cain -¿Ocurre algo?- pregunté con cierta curiosidad y algo de timidez de pensar que pudiera ser algo malo.

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510 Re: La guerra de los Mil Años el Dom Sep 10, 2017 5:05 am

[Cain]
Por suerte, mi visita al laboratorio de investigación fue necesaria ya que Nuhreil tenía unos pequeños problemas para apagar todos los focos incendiarios que, aunque no eran peligrosos y no estaban por quemar nada, eran muchos y pasados nos segundos aumentaban de intensidad. Me dio la impresión de que Mordan no se había dado cuenta de la presencia de ninguno. Apagué los papeles que quedaban en llamas y los recogí junto al angelito sin alas antes de dárselos al investigador. No era nadie para molestarlo, lo sabía de sobra, pero por lo que silya había estado contandome, ni él se daba cuenta de cuando debía prestar atención a los demás, asi que cuando intentó cogerlos, los aparté, esperando que me mirase extrañado.
-Buenos dias -Le dije sonriendo al ver que al menos se fijaba en mi presencia -Silya se ha despertado, creo que deberia saludarla mientras nosotros terminamos con el fuego -Le dije, esperando que no le molestase demasiado, ya que habíamos venido a la ciudad, no estaba de más que como mínimo la saludase una vez al día, ¿no? Y asi nos daba tiempo para apagarlo todo sin causar más explosiones.


[Crypthorn]
Isaro parecía un poco preocupado por si lo que ocurría era algo malo, pero estaba seguro de que aunque en un principio quizás no le gustaba, su regalo le daría la poca independencia extra que había perdido animándolo a poder ponerse de pie y que se alejase del pequeño pozo negro que se estaba formando a su alrededor.
-Ayer te dije que Zahán me había pedido que fueramos a verlos, ¿recuerdas? -Le dijo Scar sin inmutarse lo más minimo -Él solo es la percha, ignoralo -Aunque su tono había sido el habitual, la mirada que me echó me hizo ver que tan solo era una pequeña broma, que quería tranquilizar al pobre demonio, no ofenderme, asi que asentí. No respondí, tan solo riendome por la broma. Al llegar, Scar tocó a la puerta y enseguida el chico alto... eh... De... Do... no recordaba su nombre.... Bueno, ese niño abrió la puerta y nos dejó entrar, yensode a buscar a sus padres. 

[Scar]
Crypthorn sentó a Isaro en el sofá y se marchó tan tranquilo sin saludar a nadie, casi parecía estar huyendo. Eva apareció en ese momento demasiado deprisa y se tropezó varias veces. Se acercó hasta él, palpando por el sofá hasta entontrarlo y lo abrazó, parecía estar encantada con la visita.
-Ariel y Zahán ahora vienen, estan intentando que Abi deje el agua de los jarrones -Explicó al tiempo que aparecía Daion y se sentaba con ellos. Yo me había quedado de pie un momento más de lo debido y ahora no tenía sitio a ninguno de los lados de Isaro.
-Ya estamos -Dijo Ariel tan alegre como siempre, dandole un achuchón a Isaro y un beso en la cabeza. Era muy evidente que para ellos ya era una parte más de la familia y pasase lo que pasase no iba a poder librarse. Al poco de estar hablando un rato, Ariel le pidió a Isaro que cerrase los ojos. En cuanto lo hizo, con un gesto llamó a Zahán, que apareció con lo que me había dicho, una silla que, al parecer, en la ciudad usaban para las personas como Isaro o los ancianos, para facilitar su movimiento y su independencia.
-Vale, ábrelos -Le pidió Ariel entusiasmada. El resto de personas habían ido marchándose, seguramente por orden de los dos ángeles que consideraban que mejor hacer eso en privado. en cuanto los abrió, Ariel se puso a explicarle qué era esa silla y que no se preocupase, por que cuando no la necesitara podrían usarla con heridos, enfermos o incluso como estantería. Me senté, ahora si, con Isaro -Nos vamos, que creo que Abi está llorando -Dijo Zahán, empujando a su esposa fuera de la habitación. Nos dejaron solos, un detalle, teniendo en cuenta el jaleo montado.
-Asi puedes moverte por la casa sin esperarnos -Le dije, dandole la mano, tan solo esperaba que esto no lo deprimiera más, cosa que parecía realmente fácil en la situación que se encontraba.


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511 Re: La guerra de los Mil Años el Dom Sep 10, 2017 2:13 pm

Silya

Había empezado a desayunar sin Cain, pues tenía hambre y dudaba mucho que se pudiera molestar por que comiera algo sin él. Entre bocado y bocado llamaron a la puerta, al abrir, para mi sorpresa era mi tío. No era de los familiares que necesitaran el saludo de sus seres queridos para comprender que le apreciaban pero fue una grata alegría para mí que apareciera en la puerta de casa. Le dejé pasar hasta que olí el olor impregnado en sus ropas -¿Quemaste algo?- le pregunté un poco preocupada antes de que me explicara como Nuhr y Cain se estaban encargando de apagar las llamas que quedaban.

Me hizo gracia que Cain lo echara de su propia casa y lo hiciera pasarse a saludar. Le ofrecí un poco de desayuno, sin embargo aseguró haber desayunado hacía unas horas, por lo que empezó a explicarme los experimentos que estaba haciendo cuando todo explotó intentando ver si yo tenía alguna idea de como hacer que los reactivos se mezclaran y no explotaran.



Isaro

Aunque todo ese misterio me asustaba, ninguno de ellos me parecía capaz de ocultar algo malo o doloroso en la casa de Ariel la cual me había tratado también muy bien. Fue por eso que ya sentado en el sofá pude relajarme un poco mientras miraba a los pequeños que estaban a mis lados y disfrutaba de los abrazos de Ariel. En poco tuve que cerrar los ojos cosa que volvió a ponerme bastante nervioso, cerrar los ojos nunca me había traído buenos recuerdos… entre los golpes y los castigos, cualquiera quedaría aunque fuera mínimamente traumatizado de escuchar la petición de cerrar los ojos para siempre recibir algún tipo de dolor. Sabía que aquí no era así, sin embargo me era imposible calmar mis miedos tan rápidamente como para sentirme seguro al cerrar los ojos o cuando alguien se me acercaba con cierta velocidad.

Al abrirlos me quedé confuso, hasta que fui empezando a entender lo que Ariel explicaba. Me sentí muy agradecido de que se hubiera tomado esa molestia. Me habían comprado una silla de ruedas y ahora que veía la evolución de las curas tenía la certeza de que era temporal. Apreté suavemente la mano de Scar al sentirla cerca segundos antes de entrelazar nuestros dedos. Dejé de mirar la silla para fijarme en Scar. Con la otra mano le acaricié dulcemente la mejilla -¿Puedo besarte?- le pregunté sin saber si no era apropiado o no era el momento. Lo único que sabía era que todo lo que quería era besarla y expresarle mi gratitud por el cariño, la gentileza y la atención que me daba cada día.

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512 Re: La guerra de los Mil Años el Dom Sep 10, 2017 2:50 pm

[Cain]
No nos tomó mucho tiempo apagar todo y dejarlo como estaba. Por suerte, el pequeño ángel sabía bien como era el trabajo que desempeñaba su tutor y fue capaz de organizarlo sin problemas. Una vez listo, volvímos a la casa, donde Silya, ya despierta, escuchaba sobre la investigación.
-Buenos dias -Le dije con una sonrisa, parecía haber descansado bien, lo cual me alegraba aunque, tras ver el desayuno, me acordé de que tenía hambre por haber comido poco el día anterior, pero de todas formas podía soportarlo un poco para no parecer un ansioso.
-Me parece que nos merecemos un desayuno -Dije, sentandome en una de las sillas, dejando que Nuhreil le contase nuestro arreglo al tío de Silya -No te importa que no te despertase, ¿no? Olía humo y.. -Le expliqué, suponiendo que comprendería el porqué de mi desaparición.

[Scar]
La silla era bastante más bonita de lo que me imaginaba, además de que no parecía tan incómoda como me había dicho Zahán. De cualquier forma, la iriamos modificando para que pudiera adecuarse a Isaro. Le sonreí como una boba cuando me preguntó si podía besarme.
-No se... tengo pareja y podría enfadarse -Bromeé, tirando de el con suavidad, dandole permiso para hacerlo. Quería estar segura de que no pensaba nada negativo o al menos algo que yo pudiera solucionar -Asi ya no tienes que preocuparte por molestar a nadie -Le dije con una sonrisa, sabiendo que eso lo había animado aunque fuera un poquito. Por fin mi presencia servía para algo


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513 Re: La guerra de los Mil Años el Dom Sep 10, 2017 6:27 pm

Silya

Estuve dándole vueltas a la cabeza pensando en el experimento de mi tío -¿Y qué tal aprovechar los pentagramas y los grabados de la primera fase? De ese modo te quitarías el problema de la estabilidad e impedirías que hubiera magia residual, además como la concentración es menor las probabilidades de una explosión disminuirían- le comenté después de escuchar los problemas que tenía con los elementos volátiles. Estaba sonriente al pensar en mis palabras y no ver mucho fallo en ellas, no tardando en decir que las pondría en práctica.

Entre una cosa y otra Cain llegó con Nuhreil y nos saludó. Me acordé en ese momento de que todavía tenía el camisón celeste de tirantes, con un poco de vuelo y muy suave. Ya me quedaba algo pequeño y no estaba segura de si se darían cuenta de ello. Le entregué a Cain su desayuno con una sonrisa cuando lo vi mirar hambriento el otro plato de comida -No, lo entiendo, me acostumbré demasiado a los ruidos fuertes- comenté risueña mientras terminaba de comer mi desayuno y les pedía un momento para cambiarme. Pues tenía planeado dar una vuelta por la ciudad aunque fuera algo tarde.



Isaro

Me reí al escuchar su broma y al notar que tiraba de mí con suavidad permitiéndome besarla. Aunque no le transmití la pasión que en la noche que casi compartimos juntos, sí le mostré la dulzura y el amor que sentía por ella. -Eres la mejor ¿Lo sabías?- le pregunté al separarme con una sonrisa. No tardé mucho en pedirle que me ayudara a llegar hasta la silla y sentarme para probarla.

No tardé en escuchar los murmullos de Ariel hablando con Zahán que volvían al salón con caras algo sorprendidas y no por que estuviera sentado en la silla. Yo por instinto miré a Scar algo divertido -¿Todavía no se lo has dicho?- bueno ya lo habían descubierto por su cuenta, no es que hubiéramos estado ocultando, pero me hacía gracia la cara de sorpresa de ambos que parecían dudar que lo que habían escuchado.

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514 Re: La guerra de los Mil Años el Lun Sep 11, 2017 6:03 am

[Cain]
Me alegraba que Silya no se molestase por mi falta de aviso, pero realmente era preocupante la cantidad de cosas que podían explotar en el edificio de al lado. Desayunamos con tranquilidad, pues no tenímos prisa, a pesar de que ella quería dar una vuelta, no había ningun motivo para correr para eso. La esperé mientras se cambiaba, lamentandome por lo bien que estaba con ese pequeño camisón puesto. Una vez estuvo de espaldas, aproveché para mirar pues ella no podía verme.
-¿Dónde quieres ir? -Le pregunté antes de ponernos en camino, sin saber si tenía planeada la visita a algún sitio nuevo o tan solo quería pasear sin destino.

[Scar]
No me dio tiempo a contestar nada a Isaro antes de que Ariel aprovechase la noticia para achucharlo como si fuera un peluche. La silla retrocedió un poco, pero eso no la paró y siguió mimandolo como si su propio hijo acabase de contarle algo de similar magnitud.
-Me alegro mucho, cielo -Decía sin parar, llenandolo de besos maternales por todos lados. Zahán, que parecía no saber que decir, le dio un par de palmadas en el hombro y nos felicitó. Miré a otro lado algo sonrojada, no era para tanto... ¿no?
-Deberiamos irnos, Tefael tiene que seguir con las curas -Dije, levantandome, sabiendo que sino no nos iriamos nunca.


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515 Re: La guerra de los Mil Años el Lun Sep 11, 2017 10:12 am

Silya

Mi tío y Nuhreil no tardaron en marcharse así que cuando estuve lista me limité a sonreír a Cain que había tenido que esperar por mí. Como no dijo nada sobre eso me alegré porque significaba que no había tardado tanto como para que se molestara -No tenía mucho planeado, pensé en que si te apetecía podía mostrarte el colegio al que iba de pequeña o simplemente podemos dar un paseo por la ciudad tranquilamente- Había recuperado mi fuerza en la noche, pero no tenía intención de cansarme de nuevo tan pronto.



Isaro

Me reí al ver como ambos reaccionaban, Ariel era la más contenta y no dudó en alegrarse por mí a su manera… tan afectiva que casi hacía retroceder la silla demasiado. Miré con aprecio a los dos cuando recibí las dos palmadas de Zahán que parecía no saber como reaccionar ante la noticia, tal vez más por que fuera Scar que por que estuviera saliendo con alguien. Para mí ellos ya eran los padres que jamás tuve, y por eso que supieran de mi relación con Scar era importante para mí.

Al marcharnos Tefael nos estaba esperando en la puerta de la casa de Wendy -Entre las curas y todo lo que me hace cargar Edahi me tenéis bien aprovechado- comentó con una pequeña sonrisa antes de explicarnos como Edahi se había pasado un par de minutos por el pueblo para traer sillas, alfombras, vajilla y algunas otras cosas pesadas como un par de baúles -Para cuando vuelvas a andar tu casa estará entera amueblada- añadió mientras nos dejaba entrar para casi enseguida seguir con las curas del día anterior.

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516 Re: La guerra de los Mil Años el Lun Sep 11, 2017 11:46 am

[Cain]
Silya no tenía ningún plan ni parecía saber qué enseñarme en ese tiempo, pues su idea fue ir a la escuela donde había aprendido cuando era pequeña. No podía evitar sentimre algo inquieto por que fuera enseñandome tan tranquilamente la ciudad sin si quiera darse cuenta de que quizás alguno de sus vecinos no se sentía tan tranquilo conmigo por el lugar. No quise darle mas vueltas de las debidas, pues esperaba que si a alguien le molestaba se lo diria.
-Puedes enseñarmela dando un paseo -Le propuse con una sonrisa, sabiendo que al fin y al cabo no era algo demasiado interesante el ver una escuela de ángeles y probablemente ella solo quería ir en parte para recordar cosas buenas que le sucedieron.
El paseo fue bastante gratificante, la ciudad era muy tranquila y estando tan alta, la guerra no parecia afectarla, por lo que perfectamente podía bajar la guardia.

[Scar]
Sin duda, tanto Ariel como Zahán habían adoptado a Isaro como hijo y este a ellos como "padres". Ella nos invitó a ir a comer algún día si queríamos para contarle lo que había pasado, pero no respondí nada, eso ya era cosa de Isaro. En la puerta, Tefael nos esperaba para empezar a quejarse. Suspiré con resignación.
-Y da gracias que no te tenemos de perchero -Le dije, subiendo el par de escalones de la casa. Teníamos que poner una pequeña rampa, pero eso no era más que colocar una tabla o algo encima de las escaleras. Wendy salió de su habitación a preguntar si Isaro prefería la clase antes de comer y, por ende, antes de las curas, o mejor ya por la tarde.


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517 Re: La guerra de los Mil Años el Lun Sep 11, 2017 2:09 pm

Silya

La escuela era un edificio normal que pasaría como una gran casa que daba a la plaza para cualquiera, la única diferencia era que a ciertas horas muchos niños salían de allí y jugaban o hacían lo que querían para volver un rato después -No creo que debamos entrar, pero esa es- comenté con una sonrisa al señalarla. No quería entretener a los niños y que no atendieran a los maestros, tampoco quería asustar a los más pequeños que o no habían visto nunca un demonio o no tenían buenos recuerdos de ellos.

Le conté un poco lo que hacíamos allí, sobre aprender las principales magias, plantas, animales y multitud de cosas que aún en ese momento me servían. Después de hablarle un poco sobre mis días en la escuela disfruté de un largo paseo hablando de todo tipo de cosas con él, en ese momento ya se me había olvidado mi nerviosismo anterior.



Tefael

Me encogí de hombros ante las palabras de Scar, -Para perchero ya tenéis a mi Cryp- le respondí con cara de "Sí, me lo ha contado". Ayudé con la silla de Isaro antes de escuchar la oferta de Wendy y la mirada de petición de Isaro -Vaaaaale- suspiré -¿Quién se resistiría a esa mirada?- pregunté mientras le dejaba que tomara primero las clases con Wendy y ya más tarde lo curaba a él. En cuanto ambos estuvieron entretenidos miré a Scar con una sonrisa sincera -Con todo esto creo que se me olvidó darte mis felicitaciones, has encontrado un chico maravilloso- comenté sabiendo que poco le importaba que me alegrara por ella.

También sabía que si no estuviera con Cryp, Isaro era un gran partido incluso para mí… más bien era un gran partido para cualquiera. No lo había conocido por tanto tiempo como a Scar, sin embargo le había cogido cariño al ver lo tierno que era. Era una de esas personas a las que le deseabas de corazón que todo le saliera bien y que jamás tuviera problemas que no se pudieran resolver -Volveré en unas horas- avisé con calma dejando que Isaro pudiera centrarse en la clase y que Scar pudiera estar con él si le apetecía.

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518 Re: La guerra de los Mil Años el Lun Sep 11, 2017 3:25 pm

[[Cain]
El camino fue mucho mas tranquilo y menos cansado que el día anterior, sin duda Silya adoraba la ciudad en la que había crecido, no hacía falta más que ver la mirada que tenía al llegar a la escuela.
-No te preocupes -Le dije riendome cuando comentó que no deberíamos entrar. Las clases de Wendy estaban siempre abiertas al público, pero no era una escuela como tal, tan solo les contaba cosas sobre plantas a la par que les enseñaba a leer y escribir, asi como a cuidarse en el bosque o estando solos.
-En vez de traerme a mi deberias haber arrastrado a Wendy -Le dije, bromeando -Ella estaría enamorada de este sitio y jamás podrías sacarla -Le comenté. Notaba mucha gente en ese lugar, todo eran niños, no quería asustarlos, asi que fui siguiendo a Silya conforme me guiaba por allí.
-Viene un pequeño grupo de niños -Avisé, cogiendola de la mano para que no siguiera adentrandose, pues no quería asustar ni a niños ni a profesores.

[Scar]
Me sonrojé un poco cuando Tefael me felicitó por estar con Isaro. No entendía por qué se debía felicitar a las personas cuando comenzaban una relación, eso no significaba realmente nada... O al menos eso creía.
-Gracias -Murmuré sin saber bien que decir. Ya que Isaro estaba en su clase de lectura y no quería molestarles, me quedaría haciendo la comida asi Wendy tampoco tendría que preocuparse por eso. Cuando me dijo que se iba, justo antes de que pudiera preguntarle si quería ayudarme, deduje que se iba a estar a solas con Crypthorn, al que no veía desde que se fue de casa de Zahán.
-¿Os esperamos a comer? -Le pregunté simplemente sin querer meterme en su relación pues ya me había quedado claro que era peligroso.


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519 Re: La guerra de los Mil Años el Mar Sep 12, 2017 7:29 am

Silya

Me reí a causa del comentario de Cain -Entonces la próxima vez, me traigo a Wendy, a Ariel ¿Quién falta?- le pregunté divertida de que dependiendo de lo que veía decía de llevar a unos o a otros. De nuevo, como los días anteriores mi corazón se aceleró al sentir la mano de Cain tomar la mía. Asentí al escuchar lo que me quería decir cambiando de rumbo para pasar desapercibidos, y volver a caminar por otras rutas diferentes.

Aunque estaba nerviosa, no solté su mano cuando estuvimos lejos de la escuela, me gustaba la sensación de tenerlo tan cerca y poder sentir su tacto… ¿Era eso extraño?



Tefael

Asentí a su pregunta con una sonrisa, para segundos después salir por la puerta. Sabía que Isaro no estaba como para preguntarle sobre todo aquello y a Scar le daba igual, así que aproveché el tiempo que tuve extra para, junto con Cryp, colocar correctamente todos los muebles y objetos que Edahi había traído para la casa de Isaro -No me lo puedo creer, incluso les ha traído mantas y utensilios de cocina- me quejé de ver lo mimado que Edahi lo tenía -Si yo malcrío a Eider, de Edahi ya ni hablamos- le comenté mientras ponía las sillas a los lados de la mesa.

Supuse que todavía iba a traer más cosas, seguramente hasta que creyera que tenía todo lo necesario para vivir allí -Su casa va a ser la mejor de todo el pueblo- bromeé mientras miraba las cortinas que todavía no habíamos colgado, ya habíamos hecho la mayoría y todavía quedaba bastante para la hora de comer… si íbamos rápido quizás tuviéramos tiempo para algo más interesante que ordenar y colocar objetos.

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520 Re: La guerra de los Mil Años el Mar Sep 12, 2017 7:41 am

[Cain]
Silya tenía razón en que le decía mucho de que invitase a otras personas, pero en parte ellas se entusiasmarían mucho más que yo por las cosas que me enseñaba, ya que a mi me gustaba la aldea donde había crecido y ver una ciudad tan impresionante solo hacía que sintiera que mi aldea era una pequeña mancha a su lado. Por supuesto no dije nada sobre ello y solo añadí al resto de la aldea a su lista de invitados.
-Vas a tener que venir muchas veces -Bromeé, caminando de vuelta a la casa para poder comer -Al final supongo que iremos a la casa de tus amigos esta tarde, ¿no? -Le pregunté sin saber si recordaba esa promesa, pero asumiendo que si.

[Crypthorn]
Se notaba que Tefael estaba realmente animado, parecía que mi idea de no forzar la curación de Isaro con magia celestial sino con la oscuridad que los demonios utilizabamos había resultado ser muy útil. Montamos la casa como quisimos, pero era probable que después el propio dueño decidiera otro orden, aunque miré a Tefa cuando empezó a quejarse de lo malcriador que era Edahi.
-¿De verdad crees que puedes comparar? -Bromeé, tirandole un cojín a la cabeza, pero sin decir mucho más no fuera que luego se volviera contra mi. Noté que algo pasaba por mi lado, pero cuando miré no había nada. Pensé que una persona había entrado pero en la habitación solo estabamos nosotros. No quise darle importancia, pero seguía con la sensación de estar siendo observado. Me incomodaba mucho mas no quería alertar a Tefa de mi situación, era un paso atrás en mi mejora y prefería que no se diera cuenta hasta que yo mismo comenzase a preocuparme, ahora tan solo era incómodo.


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521 Re: La guerra de los Mil Años el Mar Sep 12, 2017 10:16 am

Silya

Después de admitir que iríamos por la tarde fuimos de vuelta a casa para preparar la comida. No tenía mucha hambre por que me había despertado muy tarde, pero si no comía en ese momento se me olvidaría después. Calenté la comida y nos la tomamos tranquilamente en la mesa.

Pasado un buen rato decidí que Cefer y Danara ya habrían comido y descansado como para recibirnos en su casa sin ningún inconveniente. Tuvimos que caminar bastante hasta llegar a su casa algo más alejada de los demás. No tuvimos que llamar para entrar por que Cefer estaba fuera limpiando la entrada de las hojas de los árboles cercanos. Lo abracé con fuerza cuando estuve cerca y nos permitió pasar. Para mi asombro Danara ya no era como pensaba… estaba embarazada y de bastante tiempo. Cefer me explicó que se habían casado hace unos años solo ellos dos y que ese sería el primer bebé que tendrían.

Danara se quedó sentada la mayor parte del tiempo, su alegría y entusiasmo eran palpables, si no fuera por que todo el rato le recordábamos que no debía de moverse demasiado habría estado todo el rato de pie.



Tefael

Me reí al notar el cojín en mi cara, podía haberlo esquivado, pero eso no tenía gracia. Sabía que Edahi tenía mucho dinero ahorrado de las peleas que había ganado durante tanto tiempo y del trabajo en el barco, pero me sorprendió la facilidad con la que gastaba ese dinero en los demás, siempre había creído que era un tacaño así que aunque se gastara menos que yo para mí era como si fueran tres veces más. Coloqué el cojín en el sofá y me acerqué sensualmente a Cryp, le puse mi mano en el pecho y le susurré al oído -¿Qué tal si volvemos a casa? Por aquí todo está recogido- en un principio no había pensado hacerle esa propuesta, pero cuando me fijé en que miraba hacia los lados como si estuviera buscando algo con lo que entretenerse no lo pude evitar. Si quería algo menos aburrido yo tenía muchas ideas para él.

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522 Re: La guerra de los Mil Años el Mar Sep 12, 2017 11:00 am

[Cain]
La comida estaba buena incluso recalentada, pero tener que ir apartando pequeños -y grandes- trozos de cultivo del cielo era un poco molesto, me sentía como un niño evitando las verduras que no le gustan. Esperaba no molestar a nadie con eso.
Un rato después de comer, Silya decidió que era hora de ir de visita, asi que nos fuimos andando sin prisa por las calles de la ciudad. La casa me recordaba a alguna del mundo humano, pero estaba seguro de ser pura casualidad, tal vez algo me recordaba a eso. el interior era realmente encantador, a pesar de no encajar con mi gusto. La esposa de Cefer estaba muy embarazada y, por la cara de Silya, ella no era consciente de nada de esto. ambos los felicitamos, eso explicaba su olor a precaución, similar a todas las hembras preñadas. No es que pudiera hablar demasiado durante la conversación, no los conocía y, aunque no era especialmente tímido, tampoco quería molestar el reencuentro entre esos amigos. Procuré no sacar la cola por la presencia de tantos ángeles, pese a ser más facil despues de unos días en aquel sitio, seguía notando demasiada pureza cerca y mi cuerpo quería hacer algo para espantarla, como si de una mosca se tratase. Me hacía gracia que Danara, la mujer, estaba tan entusiasmada con el embarazo, su matrimonio y la visita de Silya que tenían que recordarle continuamente que debía quedarse sentada, lo que me hizo preguntarme si su embarazo sería de riesgo. Durante los silencios, prestando atención podía oir el corazón del bebé latiendo a la par que el de su madre. Era un sonido muy suave y sin duda en una situación normal no sería fácil hacerlo a esa distancia. Preferí no decirles nada hasta que la conversación se desvió hacia el bienestar del bebé.
-Su corazón late con normalidad -Les dije sin darme cuenta, solo siendo cosnciente cuando ambos se quedaron mirandome -Oido de demonio -Comenté a modo de disculpa por el quizás molesto comentario.

[Crypthorn]
El contacto de Tefael me distrajo de mi obsesión con lo que estuviera mirandome. Su proposión se tradujo para mi como una forma de salir de la casa, de forma que le cogí la mano.
-Deberíamos revolver mi habitación... digo... recoger -Bromeé, saliendo de allí, pero mirando de reojo las paredes. Ahi nada podía esconderse, ¿no?


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523 Re: La guerra de los Mil Años el Mar Sep 12, 2017 12:56 pm

Silya

Danara se emocionó mucho al oír las palabras de Cain -¡Qué alegría! Es una gran noticia, gracias- aseguró ella mientras acariciaba su barriga con cariño. Segundos después pareció emocionarse de nuevo por algo y miró a Cain con curiosidad -¿Puedes oír los corazones de las personas? ¿Entonces cómo de lejos puedes escuchar?- conforme hacía sus preguntas se acercaba más a Cain -Cariño, vas a incomodarlo- me reí ante la hiperactividad de Danara, a la que teníamos que mantener sentada por que con lo animada y torpe que era ya se habría caído en un día un par de veces o se habría golpeado contra algo sin querer. Si no queríamos que ninguno de los dos se hiciera daño, era mejor mantener a la futura madre lo más quieta posible.

Al final no lo aguantó más y se levantó a por algo en la cocina. Cuando volvió trajo una botella de mi licor favorito y me lo entregó diciendo que ella no podía beber y a Cefer no le importaría darme una. Estuvimos un rato más ahora con Cain más integrado en la conversación ya que le preguntaban cosas sobre dónde vivía, como nos conocimos y otras cosas que les resultaba interesante de preguntar.

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524 Re: La guerra de los Mil Años el Mar Sep 12, 2017 1:15 pm

[Cain]
Me tranquilizó ver que ninguno de los se tomaba mal mi comentario, e incluso Danara se emocionaba al escucharlo.
-Depende del lugar -Le respondí -Con tantos ángeles cerca mi oido se afina -Añadí, esperando no ofender a nadie, pues al fin y al cabo era un demonio rodeado, fueran o no agresivos, a mi naturaleza no le gustaba -Prestando atención puedo oir lo que ocurre en el edificio de en frente -Le expliqué, señalando por la ventana la fachada de un edificio similar al suyo, al otro lado de la calle. Su emoción aumento y, olvidandose de que debía estarse quieta, se levanto a buscar algo a la cocina. Cuando volvió, le dio una botella a Silya que olía bastante bien, aunque había algo dentro que no lograba distinguir entre tanto alcohol.
Debieron darse cuenta de que con una conversación entre ellos tres yo poco podía aportar y comenzaron a preguntar otro tipo de cosas, entre ellas dónde vivía.
-Tengo la casa de mis padres en una pequeña aldea -En ese momento me di cuenta que nuestro "asentamiento" no tenía nombre, no aparecía en los mapas ni formabamos parte de nada... lo cual era extrañamente tranquilizador. Les expliqué un poco la zona para que pudieran ubicarla. Era un poco complicado sin un mapa, pero tampoco estaba seguro de saber marcarlo. Tras un rato, nos preguntaron cómo nos conocimos. Miré a Silya, le tocaba a ella pues yo se lo había contado al último que preguntó.


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525 Re: La guerra de los Mil Años el Miér Sep 13, 2017 7:43 am

Silya

Saber que su oído era tan afinado me inquietó, ¿Cain podía escuchar mi corazón cada vez que se aceleraba? no comprendía por qué pero pensar que lo escuchaba me incomodó sin motivo aparente. Mis pensamientos se disiparon con las siguientes preguntas que hicieron, y me reí discretamente cuando Cain me miró haciéndome saber que me tocaba a mí hablar -Bueno, nos conocimos en un pueblo yo como siempre intentaba pasar desapercibida como humana y él me ayudó con un señor que estaba algo borracho- comenté después cuando nos llegaron los guerreros y como nos aliamos para hacer otros viajes y ya nos mantuvimos juntos.

Ellos también le contaron la historia de como se conocieron, siempre habían sido vecinos y sus padres eran amigos, por lo que no tardaron en llevarse bien. Y desde pequeños estuvieron siempre juntos, no fue hasta que yo aparecí por la ciudad que Danara que me apreciaba mucho se dio cuenta de que por más que yo le agradara sentía aprensión cuando me veía hablar con Cefer. Fue por eso que consiguió darse cuenta de lo que sentía y declararse a Cefer el cual a mis ojos siempre la había querido, pues lo único que hacíamos cuando ella no estaba era hablar de ella en la mayoría de las veces.

Estuvimos bastante rato más, con Cain más incluido en las conversaciones, hasta que decidí que se estaba haciendo tarde y era hora de dejarlos tranquilos en su propia casa. -Podemos tomarnos un poco después de cenar- le comenté a Cain ya en el camino de vuelta mostrándole la botella que Danara me había regalado.

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